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justificar terrorismo es delito


[Egbert Kalse y Jos Verlaan] La unanimidad sobre las medidas anti-terroristas comienza a desvanecerse en la Cámara. El balance entre libertad y seguridad provoca fuertes forcejeos.
La Haya, Holanda. Los límites del estado de derecho estuvieron ayer en el centro del debate sobre las medidas anti-terroristas anunciadas por el gabinete. ¿Cuánto se puede limitar (temporalmente) la libertad de los ciudadanos para garantizar la seguridad de la sociedad? El gabinete defendió 94 medidas que deben proteger mejor a la sociedad de los musulmanes radicales y prevenir nuevos atentados terroristas. Esas medidas pueden de vez en vez afectar la vida personal de los ciudadanos, no podía ser más que natural, dijo el ministro Donner de Justicia (CDA): "Yo concluyo que ese balance está alterado por la fluctuante amenaza a la que se hace frente y debo proveer al estado de los medios necesarios para hacer frente a esa amenaza y restaurar el equilibrio. Si ese balance es su criterio de un estado de derecho, entonces estamos ocupados en restaurar el estado de derecho que fue alterado por una amenaza a la que no estábamos acostumbrados".
A diferencia de noviembre, cuando se anunciaron en grandes líneas las medidas anti-terroristas, el debate de ayer no fue ensombrecido por el reciente ‘asesinato de opinión', como se llama ahora el asesinato de Theo van Gogh. También el tono del debate fue más moderado. También quedó claro que a medida que las medidas que toma el gabinete se hacen más concretas, aumenta la distancia entre los partidos políticos. En noviembre había un amplio consenso sobre la posición de que se debía hacer algo con los terroristas y musulmanes radicales potenciales, ahora hubo más división.
El CDA y el PvdA expresaron el temor que tienen los políticos de que si se comete otro asesinato, la Cámara misma se reprochará no haber hecho nada. Bos (PvdA):"¿Lo habríamos podido impedir? ¿Hemos hecho lo suficiente?" Verhagen (CDA): "No quiero que después del próximo asesinato nos reprochemos: si hubiésemos..."
El gabinete finalmente no tuvo dificultades en hacer aceptar las propuestas y las bancadas debatieron entre ellas. El debate se concentró en dos asuntos: la obligación de presentación o notificación para personas de las que no se tiene sospechas concretas, y el hacer punible la llamada apología o justificación de actos terroristas. El partido más pequeño de la coalición de gobierno, D66, había dado a conocer ya antes del debate que rechazaba las medidas.
Sobre la obligación de presentación Dittrich (D66) dijo: "La obligación de presentarse mensual o semanalmente en una comisaría de policía no impedirá que un Mohammed B. cometa un asesinato. Ese es un enfoque blando". También Halsema (GroenLinks) mostró poca confianza en la obligación: "Si Mohamed B. hubiese tenido que presentarse cada semana en una comisaría, habría probablemente ido con una ancha sonrisa a decirles que no estaba planeando nada malo. ¿Entonces qué? Pero para Mohammed C. que piensa que se ve atractivo con una barba, pero por lo demás es un chico decente, esa obligación de presentarse le parecerá angustiante y estigmatizadora".
El presidente del CDA, Voorman: "Al señor Dittrich le parece blando. Según él hay que arrestar a todos los que son mencionados una vez". Dittrich: "No". El jefe de bancada del VVD, van Aartsen: "¿Qué entonces? Si judicialmente no se puede hacer nada, y administrativamente sí, ¿por qué no hacerlo? Usted coloca el asunto injustamente en el contexto del estado de derecho y da por sentado que entonces se acabarán todas las discusiones".
Dittrich no se dejó convencer: "Su carta es muy vaga. No dice absolutamente nada sobre por qué sean necesarias". Dittrich presentó finalmente una moción en la que pide al gobierno que se abstenga de implementar la obligación de presentación. Lo apoyaron el SP y GroenLinks.

11 de febrero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh

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