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exhumarán cuerpo de allende


Ordenan exhumar el cuerpo del ex Presidente Salvador Allende. Juez Mario Carroza acogió solicitud de hijas del ex mandatario y dictó el trámite que debe ejecutarse próximamente en el mausoleo familiar del Cementerio General.
Chile. El cuerpo del ex Presidente Salvador Allende será exhumado en las próximas semanas luego que el juez a cargo de indagar su deceso, Mario Carroza, dictó la diligencia acogiendo la solicitud en ese sentido presentada por las hijas del ex mandatario muerto en La Moneda el día del Golpe de Estado de 1973.
El trámite busca establecer una versión oficial y confiable de la verdad histórica fijada luego del deceso el 11 de septiembre que señala que el Jefe de Estado se quitó la vida con un disparo en la cabeza cuando el Palacio de Gobierno era bombardeado por los militares encabezados por el general Augusto Pinochet.
Las hijas de Allende hicieron recién este miércoles el pedido al juez Carroza con el objetivo de que a su padre, que encabezó el gobierno en representación de la Unidad Popular, se le realice una nueva autopsia como indicó una de estas, la senadora por Atacama, Isabel Allende.
Aunque la familia dice creer que efectivamente esa es la causa de la muerte del ex gobernante, la exhumación también resolverá las dudas planteadas por investigadores que descartan esa versión y afirman la eventual participación de terceros en el fallecimiento.
El Servicio Médico Legal (SML) será el encargado de practicar la histórica autopsia luego de la será la segunda vez en los restos de Allende sean desenterrados. En o de su traslado desde un cementerio de Viña del Mar al mausoleo familiar de Cementerio General.
16 de abril de 2011
15 de abril de 2011
©la nación

obispo metodista se retracta


Obispo evangélico niega haber pertenecido a la CNI. Roberto López Rojas, presidente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, aclara que estuvo destinado a la Dirección de Inteligencia de la Armada (Dirinta), donde se desempeñó entre 1979 y 1987 y luego entre 1990 y 1992.
[Claudio Leiva Cortés] Santiago, Chile. El obispo evangélico Roberto López Rojas, presidente de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, negó tajantemente este viernes haber pertenecido a la Central Nacional de Información (CNI), organismo represor de la dictadura de Augusto Pinochet en los años 80 y 90.
López Rojas, acompañado por las más altas autoridades de su iglesia, leyó una declaración en la que señaló que "nunca fui agente de la CNI y tampoco desempeñé labor alguna en ese organismo". Agregó que jamás cometió violaciones a los derechos humanos.
El obispo explicó que en 1977 ingresó como conscripto a la Armada y que en 1979 inició carrera como marinero 2º. Añadió que el mando lo destinó a la Dirección de Inteligencia de la Armada (Dirinta), donde se desempeñó entre 1979 y 1987 y luego entre 1990 y 1992.
También aclaró que nunca dijo que se sentía orgulloso de haber pertenecido a la CNI, como informó un cable de la agencia EFE. "Lo que manifesté y ahora reitero es que me siento orgulloso de haber pertenecido a la Armada en un período tan complejo de la historia nacional", indicó.
En cuanto al oficio ordinario que citó la agencia EFE para sindicarlo como ex agente de la CNI, el obispo López afirmó que fue una destinación por un mes y medio a un curso impartido por la escuela de inteligencia de la CNI. "Miles de efectivos de las tres ramas de las FFAA fueron destinados a esta escuela sin que por ello dejaran sus funciones regulares", añadió.
También reconoció que el ministro Carlos Cerda ordenó detenerlo en 1985, cuando fue sorprendido tomando fotografías en el exterior de la cárcel de San Miguel, donde estaba recluido un ex teniente de la Armada. Sin embargo, el ministro no inició acciones judiciales en su contra. "Fue la única vez que el Alto Mando me ordenó una tarea de ese tipo", dijo el obispo.
Finalmente, López Rojas se mostró dispuesto a colaborar con las comisiones de Derechos Humanos del Congreso, el Programa de DDHH del Ministerio del Interior y con la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, "cuyo dolor comparto", concluyó el obispo.
16 de abril de 2011
15 de abril de 2011
©la nación

obama quiere hacer doctrina


El presidente Obama y sus asesores insisten en que la intervención dirigida por Estados Unidos contra Libia no hace parte de una doctrina general para el Medio Oriente. Pero sus planes para la democracia parecen tener características doctrinarias.
[Doyle McManus] ¿Se está formando una doctrina Obama ante nuestros ojos?
El presidente y sus asesores desechan la idea, al menos si eso significa ver la intervención en Libia -dirigida por Estados Unidos- como un modelo talla única.
"Es importante no tomar esta situación particular y luego tratar de proyectar una suerte de doctrina Obama que vayamos a implementar rígidamente", dijo el presidente en una entrevista en televisión el martes. "En esta región, todos los países son diferentes".
Pero entonces Obama siguió adelante y esbozó algo que parece, bueno, como una doctrina en formación. "Queremos asegurarnos de que los gobiernos no ataquen a sus propios ciudadanos", dijo. "Queremos gobiernos que escuchen a su gente. Y usaremos todos los medios para tratar de lograr eso".
Obama insistió en que Libia es "una situación única", una combinación de circunstancias que es improbable que se repita: un tirano que amenaza con masacrar a sus opositores y un fuerte consenso internacional para detenerlo, en un país que es un blanco relativamente fácil y simple. Así que el uso de fuerza militar contra dictadores no es una doctrina, porque no se puede aplicar en general. En lugar de eso, la doctrina reside en el compromiso más importante de Obama después de tres meses de rebeliones en el mundo árabe: que Estados Unidos estará del lado de los demócratas, y usará, dentro de algunos límites, "todos nuestros medios" para tratar de ayudarlos a ganar.
Lo que esto significa en la práctica aún no está claro. Esta semana Obama habló casi exclusivamente sobre Libia, un conflicto en el que su gobierno se inmiscuyó sin explicarlo cabalmente a la opinión pública. Se espera que, en las próximas semanas, hable más a menudo y más ampliamente sobre el futuro de todo el Oriente Medio, incluyendo sus esperanzas de que la ola democrática que tiene convulsionado al mundo árabe se desborde hacia el vecino Irán.
Este es un importante giro después de dos años en que Obama ofreció solo un modesto apoyo a los movimientos de reforma democrática, y tres meses en los que al principio dudó en apoyar a los manifestantes en las calles. (Después de todo, el impulso inicial de su gobierno fue defender al presidente egipcio Hosni Mubarak como un aliado fiable).
Pero el problema más amplio de cuándo debería Estados Unidos intervenir en otros países es algo sobre lo que Obama ha estado pensando durante un largo tiempo. En su libro de 2006, ‘The Audacity of Hope’, planteó una primera versión de las preguntas que los estadounidenses han estado preguntado esta semana.
"Estados Unidos todavía carece de una política de seguridad nacional coherente", se quejó. "En lugar de principios guía, tenemos lo que parece ser una serie de decisiones ad hoc, con dudosos resultados. ¿Por qué invadir Iraq no Corea del Norte o Burma? ¿Por qué intervenir en Bosnia y no en Darfur?"
Una conclusión a la que llegó entonces se repite en sus acciones recientes: "Actuar multilateralmente antes que unilateralmente cuando usemos fuerza en el mundo, es que esto será casi siempre en nuestro propio interés estratégico".
En esos días, e incluso en esta semana, Obama defendió su posición contrastándola con la de su predecesor, George W. Bush, que llevó a Estados Unidos a las guerras en Afganistán e Iraq.
Obama apoyó una de esas guerras, pero no la otra. Pero en este tema, al menos, los dos presidentes parecen coincidir.
En una promesa de 2005, que algunos llamaron la Doctrina Bush, nuestro último presidente también declaró que Estados Unidos estaba de lado de los activistas por la democracia en todas partes. Obama ya ha empleado más fuerza militar en un país de interés estratégico secundario que Bush [en todo su gobierno].
Ahora mismo, Obama y su gabinete están demasiado ocupados con ganar la guerra de Libia como para gastar tiempo redactando los puntos más finos de una doctrina general. Saben que si Moammar Kadafi es derrocado en algunas semanas, se verán fantásticos; pero si Kadafi se mantiene firme, se verán como idiotas perdidos.
Pero el presidente y sus asesores también ven la revolución en el mundo árabe como el acontecimiento más importante hasta la fecha durante el mandato de Obama, tan importante quizás como el fin de la Guerra Fría en 1989.
Ahora están trabajando en una política más amplia para ayudar a que todo salga bien, incluyendo un gran programa de ayuda internacional -que esperan que sea financiado por los estados árabes petroleros- para contribuir al triunfo de la democracia en Egipto, Túnez y otros países.
Todavía no la llaman ‘doctrina’, pero ciertamente se parece mucho a una. De aquí en adelante, dicen, esto será el centro; sobre esto gira la política exterior de Obama.
16 de abril de 2011
31 de marzo de 2011
©los angeles times
traducción mQh

murió manning marable


Autor de una biografía de Malcolm X, de pronta aparición.
Murió Manning Marable, un influyente historiador cuya biografía de Malcolm X podría corregir la percepción del asesinado líder de los derechos civiles, murió pocos días antes de la aparición del libro que su esposa describió como la obra de su vida.
Marable falleció el viernes por complicaciones de una neumonía en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, informó su esposa, Leith Mullings. Informó que Marable había sufrido durante veinticuatro años de sarcoidosis, una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los pulmones y otros tejidos, y había sido intervenido en julio para un doble transplante de pulmón.
El lanzamiento de ‘Malcolm X: A Life of Reinvention’ fue anunciado para el lunes.
La biografía de casi seiscientas páginas ha sido descrita como una revaluación de la vida de Malcolm X, aportando nuevas interpretaciones sobre temas como ‘The Autobiography of Malcolm X’ y su asesinato en el Audubon Ballroom en Manhattan el 21 de febrero de 1965.
El libro se basa en una exhaustiva investigación que incluyó miles de páginas de documentos y archivos del FBI, de la Agencia Central de Inteligencia y el Departamento de Estado. Marable también realizó entrevistas con cercanos al asesinado líder de los derechos civiles y su equipo de seguridad, así como con testigos de su asesinato.
Benjamin Todd Jealous, presidente de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color, dijo en una declaración que las "contribuciones de Marable a la lucha por la libertad de los afroamericanos no serán olvidadas nunca".

Marable nació el Dayton, Ohio, el 13 de mayo de 1950. Escribió en su libro de 1966, ‘Speaking Truth to Power: Essays on Race, Resistance and Radicalism’, que había nacido en una era que presenció la emergencia de Rosa Parks y el Reverendo Martin Luther King Jr., así como los movimientos no violentos en el Sur que trataron de oponerse a los supremacistas blancos.
Marable era un chico de la clase media negra, escribió. Su padre era maestro y empresario; su madre, educadora y profesora universitaria. Observaban desde lejos la rebelión de los negros en el Sur contra la segregación y la desigualdad racial.
Escribió que su madre lo alentó a asistir al funeral de King en Atlanta en 1968 "para presenciar un acontecimiento importante en la historia de nuestro pueblo". Fue el corresponsal local de un diario negro y participó en la marcha con miles más durante la procesión fúnebre.
"Con la muerte de Martin, terminó abruptamente mi infancia", escribió Marable. "Mi comprensión de los cambios políticos empezó con una trayectoria que fue de la reforma al radicalismo".
En los años setenta, Marable estudió en la Universidad de Earlham, se licenció en la de Wisconsin y se doctoró en la de Maryland.
Escribió cientos de artículos y una veintena de libros, incluyendo ‘How Capitalism Underdeveloped Black America’ y ‘The Great Wells of Democracy: The Meaning of Race in American Life’.
Marable era profesor de estudios de historia afroamericana, historia, ciencias políticas y asuntos públicos en la Universidad de Columbia, donde también era director del  Center for Contemporary Black History  y el fundador y director de Estudios Afroamericanos de 1993 a 2003.
Junto con su esposa durante quince años, entre los sobrevivientes de Marable se encuentran tres hijos y dos hijastros. Su primer matrimonio terminó en divorcio.
15 de abril de 2011
4 de abril de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

venezuela impugna a la cidh


"La CIDH no trabaja en beneficio de los DD.HH. sino de los intereses de EE.UU". El representante de Venezuela ante la CIDH, Germán Saltrón, rechazó la inclusión de Venezuela en la "lista negra" y aseguró que el estudio se basa en "acusaciones infundadas".
Venezuela. El representante de Venezuela ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Germán Saltrón, dijo que "no hay nada nuevo" en el informe anual del organismo que mantuvo al Gobierno del presidente Hugo Chávez en una suerte de lista negra en materia de derechos fundamentales.
La CIDH hace sus informes con base en "acusaciones infundadas" de organismos no gubernamentales y recortes de prensa, que "todos saben están en contra" del Gobierno, por lo que "no hay nada nuevo" en lo que se denuncia, dijo Saltrón en declaraciones a la emisora Unión Radio.
Saltrón reafirmó la decisión de Venezuela de no permitir que esa instancia de la OEA visite el país y dijo que los integrantes de la CIDH pueden visitar Venezuela de forma personal, pero no como representantes de esa institución, que "no trabaja en beneficio de los derechos humanos sino de los intereses de Estados Unidos".
Eso "es así" debido a que Estados Unidos proporciona el 70% de la financiación de la Organización de Estados Americanos (OEA), agregó.
Consultado sobre las razones que mantienen a Venezuela en la OEA pese a que cada año, desde el inicio del gobierno de Chávez en 1999, la CIDH incluye al país en su "lista negra", Saltrón remarcó que "necesariamente hay que dar la lucha desde dentro del organismo".
La CIDH recibe denuncias contra Cuba desde el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959, pero el gobierno de La Habana "no se puede defender" por no ser parte de la OEA, destacó Saltrón.
El representante del Estado venezolano en la CIDH tampoco dio mayor importancia a la reciente salida de la Secretaría ejecutiva de la CIDH del argentino Santiago Cantón, contra quien se dirigió la mayoría de las críticas del gobierno de Chávez. Todo empezó, según Saltrón, cuando Cantón permitió que la CIDH, tras su visita oficial "antes y después" del golpe de Estado perpetrado contra Chávez en el 2002, emitiera un informe que no condenó esa ruptura constitucional.
En su opinión, con la salida de Cantón "no hay ningún cambio en la CIDH", porque allí "entran comisionados nuevos, pero son de la misma línea" pro Estados Unidos.
Venezuela figura, junto a Cuba, Colombia y Honduras en la lista de países de América que deben mejorar el respeto a los derechos humanos, según el informe anual presentado este jueves por la CIDH en su sede en Washington.
La CIDH apuntó un supuesto "deterioro de la independencia y la imparcialidad del poder judicial" en Venezuela, y habló de "asesinatos de defensores de derechos, uso abusivo de la fuerza pública para reprimir manifestaciones y uso del sistema penal para obstaculizar la labor de los activistas".
Durante el 2010 continuaba, según el informe, la "tendencia preocupante" de represalias contra personas que disentían.
También dedicó un extenso apartado a la libertad de expresión, en el que da cuenta de "agresiones contra periodistas, procesos disciplinarios, administrativos y penales contra medios y periodistas, la prohibición de contenidos y de leyes restrictivas".
Además, considera que la Ley Habilitante, que concede poderes legislativos especiales a Chávez hasta mediados del próximo año, es "incompatible" con la Convención Americana de Derechos Humanos.
15 de abril de 2011
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largo camino hacia la justicia


Los familiares de las víctimas debieron luchar durante años para llevar a Patti al banquillo. Hubo muchos momentos de frustración, pero también con varios logros, como cuando en mayo de 2006 el Congreso resolvió cortar su carrera política por "inhabilidad moral". Hasta ayer, Patti se defendía diciendo que no tenía condena.
[Adriana Meyer] Argentina. "Es que no tiene ninguna condena", repetían diputados, políticos y juristas autodenominados progresistas y de derecha cuando el Congreso debatía sobre las condiciones que debía tener la impugnación a la banca con la que aspiraba a consolidar su impunidad. Pero fracasó por "inhabilidad moral", y así llegó finalmente al banquillo que debió haber ocupado muchos años antes. Fue un larguísimo camino para los familiares de sus víctimas, que tuvo momentos de desazón y también de festejo, como aquel 23 de mayo de 2006, cuando el Parlamento truncó para siempre su carrera política. Candidato en campaña o impugnado, diputado electo o inhabilitado, libre o preso, en una cárcel o en una clínica, durante la última década cada uno de estos dilemas hacía fluctuar su estado de ánimo. No pudo ser por los asesinatos de Cambiaso y Pereyra Rossi, ni tampoco por las torturas a Bárzola y Guerrero, pero es probable que todos los parientes de sus víctimas hoy sientan que su dolor pesa un poco menos.
Durante aquel proceso en la Cámara de Diputados, el desfile de testimonios del horror generado por Patti evidenció su abultado historial delictivo y mostró que durante la dictadura tuvo predilección por el acoso a militantes justicialistas y delegados sindicales. Alias "el Loco", era apenas un oficial de calle en 1975 cuando fue elogiado por sus superiores, que pertenecían al círculo íntimo de Ramón Camps, por su ferocidad. En su legajo policial hay trece sumarios por apremios ilegales, atentado, resistencia a la autoridad y cuádruple homicidio en riña, privación ilegal de la libertad, hurto, tentativa de robo, abuso de armas y tenencia de arma de guerra.
En 1976 estuvo imputado por la aplicación de tormentos al detenido Julio Di Battista, pero fue sobreseído. Al año siguiente fue acusado por fusilar a tres jóvenes que jugaban al metegol. El hecho fue revelado por el diario El Actual, que dirigía Tilo Wenner, quien permanece desaparecido. En 1983 estuvo detenido por el asesinato de los militantes Osvaldo Cambiaso y Eduardo Pereyra Rossi. Tras enormes presiones, el juez que lo había encarcelado cambió su posición y lo sobreseyó. La Cámara de San Nicolás confirmó aquel sobreseimiento, pero consignó que los testigos habían modificado "extrañamente" sus dichos.
En enero de 1990, una comisión policial encabezada por Patti mató al joven Luis Selaye en Garín. En las manos del muerto apareció un revólver calibre 38 que según el policía Isabelino Miño estaba "en el despacho de Patti con anterioridad, porque siempre hablaba de que debía ser utilizado para justificar su presunto enfrentamiento", tal como publicó este diario en enero de ese año. El ex comisario tampoco fue procesado por este caso de gatillo fácil. El 4 de octubre de 1990, Patti se entregó luego de estar prófugo siete meses y quedó detenido por torturar a los presos comunes Miguel Guerrero y Mario Bárzola. La Corte Suprema bonaerense comprobó el paso de corriente eléctrica por el cuerpo de ambos. El ex comisario daba las órdenes durante una sesión que incluyó "submarino seco" sobre un elástico. "Traé la batería", fue una de las indicaciones que dio. Patti recusó al juez que lo había procesado y cinco años más tarde fue absuelto por prescripción. Al poco tiempo sería electo intendente de Escobar, pero ya había hecho campaña como "investigador" del caso María Soledad en Catamarca, enviado en 1991 por el ex presidente Carlos Menem.
Pasaban los años y crecía su impunidad. Estuvo cerca del banquillo más de una vez de no haber mediado un juez que cambió su sentencia, una Cámara que declaró la prescripción y veinte años de parálisis por las leyes de impunidad. La mayoría de sus víctimas están muertas o desaparecidas, sus familiares y los sobrevivientes fueron amedrentados por el poder que acumuló el represor, que además persiguió a funcionarios judiciales con falsas denuncias. Por eso al momento de reclamar su banca, Patti podía invocar su presunción de inocencia, que jamás argumentó porque, al ser indagado, se quedaba callado. Sin embargo, luego de la impugnación en el Congreso y, sobre todo, luego de su detención en noviembre de 2007, se activaron los expedientes que lo llevaron a la primera condena, la de ayer.
Desde la cárcel se permitió proclamarse "preso político" y "proscripto". También mentía Patti cuando vociferaba que no tenía causas abiertas, porque estaba procesado por encubrir a un represor que estaba prófugo en la causa de la Contraofensiva. Y estaba pendiente la reapertura del caso Cambiaso-Pereyra Rossi a pedido del fiscal Juan Murray, quien recordó que Patti confesó en 1983: "Yo los maté en un enfrentamiento". Pero en la causa, reabierta recién el año pasado, hay una prueba que indica que los fusiló por la espalda. Su prédica de "mano dura" le valió 400 mil votos en 2005, cuando compartió boleta con Chiche Duhalde, aunque a esa altura ya había hecho apología del delito y se había confesado torturador.
Juana Muniz Barreto tomó coraje de denunciar al asesino de su padre cuando vio los carteles de la campaña del Paufe (Partido Unidad Federalista). Pero Patti no habría llegado siquiera a los afiches si alguna vez la voluntad política hubiera alcanzado para sancionar alguno de los tantos proyectos de ley que hay en Diputados para inhabilitar el acceso a cargos públicos de represores. Ese era el argumento favorito de los funcionarios judiciales, que pateaban la pelota al Poder Legislativo para sacarse la "Patti" caliente de encima.
La abogada Ana Oberlin hablaba de terquedad, y sí, fue esa obstinación, junto a la firmeza de su colega Pablo Llonto, la vehemencia de los Muniz Barreto y los Gonçalves, la valentía de los testigos más recientes. Ellos y todos quienes conocían los detalles del prontuario de Patti aguantaron durante años con impotencia cuando les decían "pero no tiene condena". Ahora dirán que la histórica sentencia de ayer aún no está firme, porque falta la confirmación de las Cámaras y, eventualmente, de la Corte Suprema. Pero ya tiene condena, que no es poco.
15 de abril de 2011
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prisión perpetua en cárcel común


El represor Luis Abelardo Patti recibió su primera condena por delitos de lesa humanidad. El ex policía y ex intendente de Escobar recibió prisión perpetua a ser cumplida en un establecimiento del Servicio Penitenciario. Reynaldo Bignone, Santiago Omar Riveros y Martín Rodríguez fueron condenados a la misma pena. A un quinto acusado le dieron seis años.
[Victoria Ginzberg] Argentina. Los brazos se unieron en los respaldos de las sillas. Los hermanos Gastón y Manuel Gonçalves, Juana, Diego y Antonio Muniz Barreto, Soledad D’Amico y sus abogados formaron un lazo que los contenía a todos. Cuando la jueza Lucía Larrandart terminó de leer el fallo, se miraron entre ellos, intentaron secarse las lágrimas que seguían apareciendo, se pararon y se abrazaron. La presidenta del Tribunal Oral Federal 1 de San Martín acababa de anunciar la condena de Luis Abelardo Patti, Reynaldo Benito Bignone y otros tres represores por los secuestros, tormentos y asesinatos de sus padres.
Patti, Bignone, Santiago Omar Riveros y Martín Rodríguez recibieron prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua más accesorias legales y pago de costas. Al quinto acusado, Juan Fernando Meneghini, le tocaron seis años. Meneghini fue comisario de la 1a de Escobar durante la última dictadura, pero el tribunal consideró que no había tantas pruebas en su contra y no lo culpó por homicidios o tormentos. Más allá de este dato, que los querellantes evaluarán si apelarán o no después del 5 de mayo, cuando conozcan los fundamentos, los abogados, fiscales y familiares de las víctimas se retiraron satisfechos del auditorio Hugo del Carril, en José León Suárez, donde se realizó el juicio.
El dato clave de la decisión judicial de ayer, que fue aplaudido tanto o más que las condenas, lo aportó la jueza cuando comunicó que "el cumplimiento de la pena impuesta a todos los acusados se llevará a cabo en un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal" y anuló en el acto la prisión domiciliaria de Meneghini. El policía era el único de los acusados que estaba en la sala cuando se leyó la sentencia. El resto habría optado por permanecer en una habitación contigua. No se informó si Patti llevaba puesto su disfraz de enfermo terminal –que incluye un cuello ortopédico y una camilla– que lució las pocas veces que se dejó ver durante el juicio. El ex intendente de Escobar está actualmente alojado en la clínica Fleni de esa localidad, donde, se supone, se repone de un accidente cerebrovascular. Según se desprende del fallo, el represor podría seguir internado, pero en prisión. Una opción podría ser Ezeiza, donde hay un centro de salud nuevo.
"Es un show para victimizarse. Tiene algo, pero no es un cuadro de la gravedad que quiere mostrar", opinaron los fiscales Augusto de Luca y Marcelo García Berro, que junto con Juan Murray fueron los delegados de la Procuración en este juicio y se fueron con la satisfacción del deber cumplido.
"Es un cobarde, como lo demostró todo este tiempo y cuando aparece con la camilla me da vergüenza ajena", dijo a Página/12 Manuel Gonçalves apenas bajó del estrado. Lo importante para él, en ese momento, era cosechar: "Esto es fruto de tanto esfuerzo y peleas, como nos enseñaron las Madres y las Abuelas, porque aunque hubo momentos de derrota, nuestro objetivo era llegar a este día, en el que un tribunal dicte sentencia. Siendo uno de los protagonistas del avasallamiento de la democracia, Patti usó las instituciones para sostener su impunidad. Tuvimos que trabajar el doble que en otros casos. Nos insultaba a todos queriendo ostentar cargos públicos. Y no hay que olvidarse que sus alianzas políticas, por ejemplo con el duhaldismo, llegan hasta hoy".
Tanto los familiares de las víctimas como los abogados Ana Oberlin y Pablo Llonto destacaron el largo camino que tuvieron que atravesar para que Patti sea condenado. "Fue un caso muy difícil, más complejo que otros, tuvimos que pelear para que no sea diputado, ni candidato, tuvimos amenazados a un montón de testigos. Hasta la prueba, que parecía complicada, se demostró que era contundente", manifestó Oberlin.
"Es un día histórico. Esto es un alivio y fortalece a la democracia. Patti es un emblema, es tan asesino como los demás, pero se sustrajo a la Justicia y engañó a la sociedad. Ahora se terminó de derribar esa patraña que alguna gente creía, ahora ya nadie le puede creer, salvo los que sean como él o les convenga", dijo a Página/12 la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, mientras se sacaba una foto con dos muchachas que la abordaron con una cámara digital. Mientras intentaba salir del auditorio y antes de que se acercara otro grupo cámara en mano, agregó: "Cárcel común y cadena perpetua son dos frases para poner en bronce. Es un triunfo del pueblo".
Víctimas, testimonios, pruebas
Patti, Bignone, Riveros y Rodríguez fueron condenados por los secuestros, aplicación de tormentos y asesinatos de Gastón Gonçalves y Diego Muniz Barreto; el secuestro, aplicación de tormentos y tentativa de homicidio de Juan Fernández, las desapariciones de Carlos Souto y Luis y Guillermo D’Amico y la detención ilegal de Osvaldo Arriosti.
El ex diputado Muniz Barreto y Fernández, que era su secretario, fueron secuestrados en Escobar en febrero de 1977. Los llevaron a la comisaría de la zona, a la Unidad Regional Tigre y finalmente a Campo de Mayo. De allí salieron el 5 de marzo en un Fiat 128 adormecidos con alguna sustancia. Fueron arrojados con el auto a un arroyo cercano a Raíces Oeste, en Entre Ríos. Muniz Barreto murió, pero Fernández sobrevivió y antes de irse al exilio dejó su testimonio ante un escribano público.
Patti está implicado en este caso desde el principio. La ex esposa de Muniz Barreto lo denunció en 1977. Así figura en una presentación hecha ante la Nunciatura por la mujer. Un amigo de la familia declaró en la causa que el 17 de febrero se entrevistó con un hombre que dijo venir de parte de Muniz Barreto (era familiar de un preso de la comisaría de Escobar) que le entregó una nota de puño y letra del diputado que decía: "Movete rápido, estamos en Escobar. Nos detuvo el suboficial inspector Luis A. Patti". Muniz Barreto mandó dos mensajes más de este tipo que llegaron a la familia y a su empresa. Según el informe del personal de la comisaría de Escobar, Patti fue promovido el 7 de marzo de 1977, un día después del asesinato de Muniz Barreto.
Los secuestros de Souto, los hermanos D’Amico y Arriosti se produjeron en 1977 en la zona de Garín. Arriosti sobrevivió a su cautiverio e identificó a Patti como uno de los hombres que lo capturó.
Gonçalves fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 en Zárate. Dos testigos narraron que estuvieron detenidos con él en un camión celular ubicado detrás de la comisaría de Escobar, donde Patti cumplía funciones de oficial subinspector. El 2 de abril de 1976 el cadáver de Gonçalves fue dejado en el paraje El Cazador, en la ruta 4. Lo habían fusilado y después incinerado. Veinte años más tarde, el cuerpo, que estaba enterrado en el cementerio de Escobar como NN, fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Unos meses antes de su secuestro, Gonçalves y su mujer habían discutido con Patti a raíz de la organización de un acto en Escobar. "Ya vas a ver lo que te va a pasar. Te voy a hacer matar", lo amenazó el policía.
Patti, representado por Silvio Duarte y el ex juez Alfredo Bisordi, intentó mostrarse como un "perseguido político" pero testimonios y pruebas documentales desarmaron su estrategia. Durante el juicio, por ejemplo, se presentó un volante elaborado en 1975 por la Juventud Peronista –que terminó archivado en la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires– en el que se denunciaba que en la comisaría de Escobar "se atropellaba la dignidad humana" y se mencionaba al oficial "Patti" como uno de los "siniestros personajes que llevan a cabo estos bestiales hechos".

Canciones
Los acusados tuvieron la posibilidad de decir sus "últimas palabras" por la mañana. Hicieron uso de su derecho Bignone y Rodríguez. El primero aprovechó para criticar a Carlotto, que había narrado, en la causa sobre el plan sistemático de apropiación de bebés, dos encuentros que tuvo con él. "Me arrepiento de haberle abierto mi casa y mi corazón", dijo el represor. Carlotto contestó después: "No dijo que se arrepentía de los crímenes que cometió". Rodríguez, que hasta febrero del año pasado fue profesor en la Universidad Católica de Salta, hizo un largo alegato político que hasta incluyó una queja porque no se había sancionado el 82 por ciento móvil para los jubilados, lo que provocó la risa del público.
La condena a Rodríguez fue ponderada por Llonto. "Hace mucho sabíamos que había un represor al que llamaban ‘Toro’, pero recién el año pasado pudimos identificarlo y ya está condenado. Debe ser el caso que más rápido se resolvió", señaló.
Juana Muniz Barreto apretaba dos pulseras de mostacillas de colores y pelo de elefante. Se las trajo su papá de Africa, cuando viajó para escapar de persecuciones de la Triple A y las levó al juicio también el día que declaró. Ante las cámaras de televisión que la abordaban después del fallo contaba que ahora le toca hacer de mamá. "Tengo dos hijos y no creo haber sido mala madre hasta ahora. Les dejo el legado de pelear por lo que uno cree justo, pero hasta ahora estuve muy dedicada a mi papá. Ahora es el momento de mis hijos."
Cuando Larrandart leyó la decisión que ella y sus colegas Horacio Segretti y María Lucía Cassain habían tomado, en el auditorio se escucharon aplausos y gritos. Muchos "bravo" y algún "vamos Argentina". Se alzaron decenas de fotos en blanco y negro de desaparecidos vistos en Campo de Mayo y se entonó el clásico "Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar". Afuera se habían montado dos pantallas gigantes y un escenario al que luego subirían Los Auténticos Decadentes. Allí, mientras hablaba la jueza, se escuchó una canción compuesta especialmente para la ocasión: "Miren, miren que alegría/ miren, miren qué emoción/ Luis Abelardo Patti se pasea en tanga por el pabellón".
15 de abril de 2011
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el hipócrita de la casa blanca


columna de lísperguer
OTAN continuará ataques contra Trípoli.

Los tres macabros chiflados escribieron ellos mismos esas resoluciones, y pese a ello ofrecen una interpretación burda de sus propias palabras. Tenemos que entender que los occidentales seguirán masacrando civiles todos los días, como el secuestrador que envía los dedos cercenados de sus víctimas a sus familias para acelerar el pago del rescate. La guerra del Premio Nobel de la Paz es una demostración más de que estos países en realidad consideran blanco a todos los árabes. El ansia de petróleo es más convincente que los valores franceses que el mafioso polaco es incapaz de entender. Los árabes moderados serán empujados al campo del fundamentalismo y al Qaeda. Para los latinos, lo único bueno de esta guerra es que los tres chiflados del artículo son ahora blancos legítimos, tanto para nacionalistas árabes como para fundamentalistas. ¿Qué otra guerra nos reservará el hipócrita de la Casa Blanca?
lísperguer