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condenas por crimen de carlos castaño


Condenan a varios paramilitares a 40 años por el asesinato de Carlos Castaño. Vicente Castaño y ocho paramilitares más fueron declarados culpables de la muerte del exjefe de las Auc.
Colombia. Un juez especializado de Antioquia condenó a 40 años de prisión a nueve exparamilitares por el asesinato el 16 de abril de 2004 de Carlos Castaño Gil, uno de los principales jefes de las Auc. Por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir y desaparición forzada fueron sentenciados José Vicente Castaño, el hermano de Carlos Castaño, Ismael Ruiz Romero, Juan de Dios Úsuga David, uno de los líderes de Los Urabeños, Chenier Darley Manco Duarte, Robinson Antonio Monterrosa Jiménez, Pedro Antonio Muñoz Gómez, Vladimir Martínez Palomeque, Fernando Oquendo Estrada, y Miguel Ángel Serrano Ossa.
Carlos Castaño, según la investigación de la Fiscalía, fue asesinado el 16 de abril de 2004, en Rancho al Hombro, cerca de El Tomate, una vereda de San Pedro de Urabá, Antioquia. Las diferencias entre Carlos y su hermano Vicente por la creciente participación de narcotraficantes en Santa Fe de Ralito terminaron condenándolo.
Aunque los relatos de los jefes paramilitares difieren, la Fiscalía estableció que un grupo de 40 hombres, 20 de ellos del Bloque Bananero, salieron al mando estaba varios paramilitares: Elkin Casarrubia, alias ‘El Cura’,  Juan de Dios Úsuga, alias ‘Giovanni’, alias ‘Móvil Cinco’, alias ‘Perro Mocho’, entre otros.
Poco antes Vicente Castaño, alias ‘El Profe’, Ever Veloza, alias ‘HH’ y Jesús Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’, planeado el asesinato. Según dijo ‘HH’, Vicente Castaño le dijo que había que matar a Carlos porque quería acabar con las Auc y que el miedo de Vicente Castaño era que si mataban a Carlos, les tocaba matarlo a él también. "Por miedo a perder el poder en las Auc prefirió matar al hermano", señaló en una audiencia de Justicia y Paz.
Aunque Carlos Castaño alcanzó a escaparse en medio del enfrentamiento contra sus guardaespaldas, lo alcanzaron. Según ‘HH’: "Carlos se vuela, pero lo recogieron. Les dicen que levante las manos y él les contestó ‘qué pasa, llamen a mi hermano’. Le dicen que es orden de él. Móvil Cinco asegura a Carlos y le pega un tiro".
Después, según ‘HH’, Móvil Cinco se fue con el cadáver de Carlos Castaño y lo enterraron. De acuerdo con la investigación los partícipes en esos hechos recibieron una suma que osciló entre cuatro  millones de pesos y 20 millones de pesos. En agosto de 2009 fueron condenados a 26 años de prisión otras diez personas por el asesinato del jefe de las Auc.

Los Restos de Carlos Castaño
En septiembre de 2009, gracias a los testimonios de distintos desmovilizados, la Fiscalía llevó una comisión de exhumación a El Tomate, la vereda donde decían haber enterrado a Carlos Castaño. Jesús Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’ acompañaba el equipo que logró recuperar los restos de un esqueleto con un tiro de gracia y un brazo fracturado.
La Fiscalía cruzó el ADN de ese cuerpo con el de Carlos Esteban Duque, un supuesto hijo natural del jefe de las Auc. El índice de paternidad es de 99 por ciento. Por otra parte los técnicos forenses del CTI cruzaron los datos de los restos con los de María de Jesús Gil, la madre del clan Castaño, que también indicó un 99 por ciento de probabilidad de relación matrilineal. Así la Fiscalía concluyó que la identidad de Carlos Castaño estaba plenamente confirmada.
La Corte Suprema de Justicia sin embargo dice que las pruebas de su muerte no son contundentes, y por eso condenó en abril de 2007 al ex jefe paramilitar a 28 años de prisión por la masacre de Mapiripán, Meta.

Lo Último Que Pidió Carlos Castaño
Sentado en una vieja silla y recostado contra la pared dentro de un rancho de propiedad de un campesino de 65 años en la vereda El Tomate, de San Pedro de Urabá, y reclamando de manera insistente que lo llevaran a hablar con su hermano Vicente, fue asesinado el jefe paramilitar Carlos Castaño el 16 de abril de 2004.
Así lo reveló el ex paramilitar Elkin Casarrubia Posada, alias ‘El Cura’, ante un fiscal de la Unidad Nacional para la Justicia y la Paz durante su primera sesión de versión libre realizada en Medellín.
"La orden que me dieron a mí fue matar a Carlos Castaño", dijo Casarrubia Posada. La misión le fue dada a comienzos de abril de 2004 durante una reunión en la que estuvieron presentes Vicente Castaño, alias ‘El Profe’, Ever Veloza, alias ‘HH’, y Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’. De acuerdo con el testimonio del versionado, la decisión la había tomado Vicente, "pero ‘HH’ me dijo que toda la comandancia de las Auc sabía de esa orden".
Una vez conocido el propósito, se organizó un grupo de paramilitares de por lo menos cincuenta hombres que venían de diversos bloques, entre ellos del Calima y del Bananero, y de confianza de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’. Al frente de la misión estarían Henry Rodríguez Gómez, alias ’Darío’, comandante militar del Bloque Bananero en ese momento; Elkin Casarrubia Posada, alias ‘El Cura’, quien dirigía el Frente Amalfi del Bloque Calima en varios municipios del Nordeste antioqueño; y alias ‘Móvil Cinco’, de quien no se conoce hasta el momento su nombre.
Para cumplir con la misión, y por orden de alias ‘HH’, se trasladaron de Santo Domingo, Antioquia, a Santa Fe de Ralito, Córdoba, varios fusiles Galil y R-15, los cuales fueron entregados después a varios combatientes en el sitio El Molinillo, en San Pedro de Urabá.
El relato de alias ‘El Cura’ revela que hubo varios intentos de atacar a Carlos Castaño, pero que por diversas circunstancias y contraordenes se abortaron. Una de esas ocasiones se presentó en la finca llamada ‘La 28’, donde frecuentemente se encontraba el líder político de las Auc. Hasta ese lugar había llegado Diego Martínez Goyeneche, alias ‘Daniel’, quien estaba al frente del Bloque Tolima.
"La orden que ‘Monoleche’ dio en ese momento fue que matáramos a Daniel cuando bajara de la finca y si venía con Carlos Castaño, que los matáramos a los dos, pero luego ‘HH’ cambió la decisión y dio la orden de no matarlo para no "calentarse" con Carlos Castaño", indicó Casarrubia Posada.
Según el versionado, pasaron varios días hasta que una casualidad los llevó a encontrar al líder de las Auc. "Yo estaba con Vicente Castaño en una de sus fincas y hasta allí llegó un señor que le decían Choroto, quien le administraba algunas tierras a ‘el profe’, a decirle que unos campesinos estaban quemando uno de los bosques de su propiedad. Vicente entonces le ordena a ‘Monoleche’ que arregle ese problema", relató el versionado.
Dado el conocimiento de la zona que tenía alias ‘Monoleche’, le dijo a alias ‘El Cura’ que reuniera la gente porque cerca del sitio de la quema era frecuente ver a Carlos Castaño y a sus escoltas. El grupo de paramilitares se transportó en por lo menos cuatro camionetas. "En una de ellas iban Monoleche, Sarley y Jhovanny; en la otra iba Darío con unos veinte hombres; en otra estaba Ramiro; y en otra íbamos Móvil Cinco y yo".
Pasaron por varias fincas, todas ellas ubicadas entre los municipios de San Pedro de Urabá y Arboletes, sin encontrar rastros del jefe paramilitar, hasta que pasaron por el frente de un lugar conocido en la región como Rancho al Hombro, que no era más que una tienda veredal a donde salía Carlos Castaño a conectarse a Internet a través de un teléfono público que había allí.
"Móvil Cinco y yo veníamos delante de todos los vehículos y cuando llegamos a ese punto vimos a un muchacho de la seguridad de Castaño. Le avisé a Monoleche y les dije a todos los hombres que la acción iba a comenzar. Cuando pasamos por frente de la casa de Rancho al Hombro, vimos a Carlos Castaño  en el mostrador de la tienda frente a un computador", narró ‘El Cura’.
Móvil Cinco venía manejando el vehículo y frenó casi al frente donde estaba el vocero político de las Auc, y desde el mismo momento de la llegada del comando armado que buscaba al líder paramilitar empezó el tiroteo. "Ese intercambio de disparos duró como media hora y allí murieron varios escoltas de Carlos Castaño. Al rato, se le escuchó gritar que no disparan más".
En la escaramuza, el líder paramilitar se había refugiado en un pequeño rancho habitado por un hombre de por lo menos 65 años. "Allí, recostado en una silla contra la pared, Carlos Castaño nos preguntaba qué estaba pasando y Móvil Cinco le hacía varios reclamos. Cuando Castaño insistió que lo llevaran donde su hermano, Móvil Cinco le disparó y lo mató".
De acuerdo con lo dicho por el versionado, fue él quien recogió del mostrador donde encontraron a Castaño el computador y dos memorias, las cuales le entregó una semana después a alias ‘HH’. Casarrubia Posada dijo, además, que alias ‘Monoleche’ se quedó con la pistola Pietro Bereta que portada el líder de las Auc.
Terminada esa tarea, se dio otra orden: matar a todos los hombres que le ayudaron a Carlos Castaño. Se calcula que por lo menos diez hombres, entre ellos varios heridos, fueron asesinados y enterrados en fosas comunes en la finca escuela conocida como La acuarela. Pero uno de ellos, conocido con el alias de ‘el tigre’, se hizo el muerto, escapó y fue quien anunció que Carlos Castaño estaba muerto.
Luego de la operación, se allanaron varias fincas frecuentadas por Carlos Castaño en busca de dinero y armas. En una de ellas encontraron varios fusiles y en otra un trabajador del jefe paramilitar les entregó varios millones de pesos. "A los dos o tres días, Monoleche les repartió de a dos millones de pesos a los patrulleros que participaron en el operativo contra Carlos Castaño".
De acuerdo con alias ‘El Cura’, los cadáveres de los escoltas asesinados fueron desenterrados y quemados varios días después cuando a la zona de El Tomate llegaron hombres de la Fiscalía y de la Policía. "El propósito era desaparecer todo tipo de pruebas", afirmó el versionado.
Otra de las medidas que tomó Vicente Castaño y sus hombres fue organizar varios grupos paramilitares para contener algunas reacciones y represalias de aquellos jefes afectos a Carlos Castaño, entre ellos se le temía a Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’.
Por último, Casarrubia Posada precisó que la muerte de Carlos Castaño estaría relacionada con los supuestos contactos del líder político de las Auc con autoridades norteamericanas. Pero fue más allá y dijo que ya había perdido mando sobre las autodefensas: "solo le copiaban Daniel, el del Tolima, el Alemán y Jorge 40. Y con su hermano Vicente no tenían buenas relaciones, mantenían muchas discusiones".
19 de marzo de 2011
17 de marzo de 2011
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reconstruirán masacre de el naya


Sesenta ex ‘paras’ reconstruirán la masacre de El Naya. La Fiscalía hará una verisón libre con desmovilizados del Bloque Calima.Masacre terminó con la vida de cerca de cincuenta campesinos e indígenas.
Colombia. Desde el 22 de marzo, 60 desmovilizados del Bloque Calima de las Auc asistirán a una versión libre conjunta en Cali en la que contarán cómo fue la masacre de El Naya, Cauca, donde por lo menos 50 indígenas y campesinos fueron asesinadas en abril de 2001.
La diligencia será transmitida a Cali, Puerto Merizalde, en Buenaventura y en el Cauca a Santander de Quilichao y Buenos Aires. Éver Veloza García, alias ‘HH’ y Elkin Casarrubia Posada también participarán a la audiencia.

Una Masacre Anunciada
La región que bordea el río Naya, situada en el límite entre el Valle y Cauca, vivió en carne propia los horres del paramilitarismo en abril de 2001. Durante cuatro días los paramilitares al mando de Ever Veloza, alias ‘HH’, asesinaron a las personas de los pueblos por los que pasaban.
En un informe de marzo de 2001, una comisión interinstitucional, integrada por la Defensoría del Pueblo, del Ministerio del Interior, de las Gobernaciones del Cauca y Valle del Cauca y de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR, alertó de la escalada paramilitar, en especial la presencia de autodefensas en la vía Timba - El Ceral, específicamente en las veredas La Esperanza y El Porvenir.
El 27 de marzo del 2001, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos exigió al Estado colombiano establecer medidas cautelares para proteger a la población indígena ante el inminente riesgo de ser atacada por los paramilitares.
Pero los llamados de alerta no fueron atendidos, y desde el 5 de abril, los paramilitares empezaron a secuestrar y hacer retenes ilegales en la periferia a El Naya.
El grupo de ‘paras’ que hizo la masacre salió el 5 de abril, a las 11:00 de la noche, en tres camiones carpados de Venecia, en Trujillo, al norte del Valle. Dos días después se reunieron en el Cerro La Teta, el jefe del Bloque Calima, Éver Veloza, y sus lugartenientes alias ‘Mario’, ‘Chilapo’, ‘Sisas’, ‘Geovani’, ‘Nechi’, ‘Doble Cero’ y ‘Pájaro’.
La Defensoría del Pueblo asegura que desde allí 500 hombres armados, disfrazados de militares y con brazaletes de las Auc emprendieron el recorrido por las 17 veredas de El Naya. ‘HH’ quien encabezó la masacre asegura que solo fueron unos cien hombres.
Lo primero que hizo ‘HH’ antes de entrar al Naya fue dividir en dos el grupo de paramilitares para que pudieran bloquear la salida de personas y controlar el ingreso. Un grupo estaba al mando de Luis Fernando Arce Martínez, alias ‘Chilapo’ y otro era de Jair Alexander Muñoz, alias ‘Sisas’.
Los paramilitares llegaron a Buena Vista, en donde ‘HH’ le entregó un grupo a alias ‘Chilapo’, y ordenó que otro grupo, al mando de ‘El Cura’ o alias ‘Mario’, se encargara de hacer los controles en los puntos de entrada al Valle.
El 9 de abril los paramilitares retuvieron y secuestraron a personas que después les sirvieron de guías. En uno de esos retenes, en Patio Bonito en el corregimiento de Timba, capturaron a alias ‘Peligro’, un guerrillero del Eln que les serviría durante los cuatro días de su recorrido señalando supuestos colaboradores de la guerrilla.
19 de marzo de 2011
18 de marzo de 2011
©verdadabierta

se entregó el eslabón perdido


Duró 17 días como gobernador y lo tumbaron sus relaciones con Salvatore Mancuso. Duró un año fugitivo, hasta que se entregó a la justicia esta semana. Conoce muchos secretos de infiltración paramilitar en el Estado y de despojo de tierras.
Colombia. Un año duró huyendo de la justicia el breve exgobernador de Córdoba Benito Osorio Villadiego. Esta semana, antes de reunirse con su familia para compartir su decisión, se entregó a las autoridades en Bogotá. El hecho pasó inadvertido en medio del alboroto de los Nule, la Dirección de Estupefacientes o los ecos de Wikileaks. Pero en los círculos judiciales se sabe que está detenido un reconocido dirigente cordobés que puede explicar buena parte del rompecabezas de la filtración del paramilitarismo en diferentes instancias del Estado.
Oriundo del municipio de Cereté, médico veterinario y zootecnista, Osorio Villadiego siempre fue un hombre conocido por la clase política del departamento. Además, durante siete años gerenció el Fondo Ganadero de Córdoba y orientó la Federación Nacional de Fondos Ganaderos, una entidad que representa a 25 capítulos del gremio en el país. Pero justamente mientras cumplía estas labores, el paramilitarismo le daba forma a su proyecto de captura de las instituciones y al parecer él fue una pieza clave de este engranaje.
En su momento nadie lo criticó, pero puso su liderazgo y el de la entidad que representaba al servicio de las aspiraciones políticas de Miguel Alfonso de la Espriella y Eleonora Pineda. Ambos llegaron al Congreso en 2002 y hoy están condenados por sus nexos con el paramilitarismo. Después llamó la atención por su gestión pública en 2005 para promover un movimiento ciudadano en Córdoba que le diera a Salvatore Mancuso una especie de título nobiliario como el "salvador" del departamento. Y tampoco faltaban los negocios.
Por ejemplo, en 2007, por un valor aproximado a los $3.000 millones, compró cuatro fincas ubicadas en área rural del municipio de Tierralta al ganadero Araam Asías Solar. Con el tiempo vino a saberse que el vendedor era un asiduo colaborador del jefe paramilitar Salvatore Mancuso y que incluso una de las fincas que compró Osorio Villadiego, conocida como El Cairo, era utilizada como lugar de encuentro de los jefes de las autodefensas. Eran tiempos en que el proyecto paramilitar se afianzaba en las notarías.
No obstante, Benito Osorio Villadiego pasaba de agache. Hasta que a alguien se le ocurrió que él podía ser la persona que saldara la pelea política en que se habían trenzado los dirigentes Miguel de la Espriella y Juan Manuel López por la Gobernación de Córdoba, y el entonces presidente Álvaro Uribe lo nombró primer mandatario del departamento. Se posesionó el día de año nuevo de 2008 y renunció a las tres semanas. Lo tumbó un artículo de la revista Cambio que por fin destapó cuál era la cara oculta de Benito Osorio Villadiego.
No sólo quedó en entredicho por una grabación que develaba sus nexos con Salvatore Mancuso, sino que además trascendió que era uno de sus visitantes en la cárcel de Itagüí. Duró 17 días como gobernador, tiempo durante el cual alcanzó a renovar el gabinete departamental con varios nombres que hoy las autoridades evalúan con lupa. Lo sustituyó la exsubdirectora de bienes de la Dirección Nacional de Estupefacientes Liliana Bittar, quien apenas duró 12 días en el cargo. Y luego siguió la sucesión de gobernadores efímeros.
Pero al tiempo que la crisis institucional en Córdoba dejaba ver hasta dónde había permeado el paramilitarismo al departamento, y simultáneamente el escándalo de la parapolítica comenzaba a hacer estragos entre su clase dirigente, otra mano oculta de las autodefensas movía sus hilos para mimetizar su poder económico. La estrategia tuvo varios nombres desde los años 90 del siglo XX, pero siempre estuvo asociada a la acción delincuencial de Sor Teresa Gómez Álvarez como gestora del despojo de tierras para la expansión paramilitar.
Primero se llamó Fundación para la Paz de Córdoba (Funpazcor), y hacia 1991 sirvió de fachada para que Fidel Castaño, alias Rambo, promoviera una falsa desmovilización de combatientes con entrega de tierras. Años después, en abril de 1998, durante un allanamiento al llamado parqueadero de Padilla en Medellín, el entonces director de Fiscalías de Antioquia, Iván Velásquez, descubrió que la fundación se había convertido en el entronque de las operaciones financieras de las autodefensas.
Una vez más salió a flote la identidad de Sor Teresa Gómez Álvarez, esposa de un hermano medio de los hermanos Fidel, Carlos y Vicente Castaño y suegra de Jesús Ignacio Roldán, alias Monoleche. Y como era claro que siempre fue un alfil del movimiento paramilitar, en julio de 2001, ya pensando en cómo pasar la página de la guerra y transitar hacia la legalidad con falso apoyo a los campesinos y desplazados en Urabá, en el municipio de Mutatá creó la Asociación de Productores Agrícolas de Belén de Bajirá (Asoprobeba).
La fachada era la defensa gremial de los labriegos de la región, azotada por la violencia, pero como lo demostró años después la Fiscalía, fue un proyecto para despojar de sus tierras a los campesinos o impulsar una titulación fraudulenta de predios desconociendo los territorios legales de las comunidades afrodescendientes. En esas vueltas y proyectando su nuevo negocio, Sor Teresa Gómez, con el apoyo de varios empresarios, se apropió de 52 fincas en Urabá y Córdoba que terminaron escrituradas a nombre de testaferros.
En el tiempo en que Sor Teresa Gómez y sus compinches concretaban sus ilegales negocios de tierras, el hombre que lideraba los fondos ganaderos y era voz acatada en Córdoba y Urabá era Benito Osorio Villadiego. La piedra en el zapato era una líder campesina a quien Fidel Castaño le había quitado su finca en los años 90. Se llamaba Yolanda Izquierdo, quien cuando surgió la Ley de Justicia y Paz se convirtió en vocera de la recuperación de tierras perdidas por despojo y, después de rogar protección sin obtenerla, fue asesinada en enero de 2007.
Recientemente, un juez especializado concluyó que detrás del crimen de Yolanda Izquierdo estuvo Sor Teresa Gómez. Por eso la condenó a 40 años de prisión por los delitos de homicidio, tentativa de homicidio y concierto para delinquir. Y como quiera que hoy empieza a aclararse de qué manera esta mujer, en su condición de desmovilizada del bloque Élmer Cárdenas de las autodefensas, movía sus tentáculos para apropiarse de tierras, sus eventuales nexos también están en la mira de las autoridades. Entre ellos Benito Osorio Villadiego.
La Fiscalía lo sindica de concierto para delinquir y lavado de activos, pero como se desenvuelven hoy los acontecimientos, puede ser un testigo clave para otros casos. Por ejemplo, ahora que Freddy Rendón, alias El Alemán, está soltando la lengua, Osorio también tiene mucho que decir sobre movimientos ilegales de tierras en Urabá y Córdoba. Y por esta misma vía, tendrá que aclarar sus estrechos nexos con Salvatore Mancuso.
Un allegado al detenido exgobernador Benito Osorio comentó a El Espectador que hay un episodio poco esclarecido en la historia final de las autodefensas de Castaño, Don Berna, Mancuso y demás jefes paramilitares, que poco se refiere pero en parte explica muchas cosas que sucedieron. Se trata de la forma como Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, en la etapa final de la era Pastrana y antes del proceso de paz con el gobierno Uribe, con el dinero del narcotráfico, se apropió del proyecto. "De eso conoce Osorio", comentó la fuente.
Como también podría aportar información sobre la forma en que empezaron a moverse los jefes paramilitares para garantizar que su proyecto político quedara blindado después de la aprobación de la Ley de Justicia y Paz. Es decir, de qué manera se movieron los asesores políticos de las autodefensas para garantizar con algunos congresistas que el articulado incluyera sus aportes en el texto definitivo, y cómo fue la trama para presuntamente incidir en la elección de Mario Iguarán como fiscal general de la Nación en el año 2005.
Al fin y al cabo, observó la fuente consultada, el exgobernador Benito Osorio Villadiego se movía como pez en el agua en los círculos sociales y políticos que fueron determinantes para darle forma al proyecto paramilitar que tuvo como meta definitiva refundar la patria. "Un plan que incluyó políticos, integrantes de la fuerza pública, empresarios, manejadores de recursos públicos de alcaldías y gobernaciones, notarios, dirigentes gremiales, educadores y también empleados y administradores de la justicia", agregó el testigo.
Más allá de las conjeturas y revelaciones, lo claro es que el sometimiento a las autoridades del exdirigente ganadero y exgobernador de Córdoba Benito Osorio, multiplicó los comentarios en el departamento. En Sucre también se dice que podría saber más que su malogrado exgobernador Salvador Arana. Y en Bolívar, se comenta que tiene más información que su detenido exgobernador Libardo Simancas. La política regional en la Costa Atlántica sabe que la historia secreta de Osorio llega tarde a la política, pero puede multiplicarla.

El Origen del Paramilitarismo en Sucre
Edward Cobos Téllez fue el jefe político del bloque Héroes de los Montes de María, en el departamento de Sucre. Está documentado y él lo ha dicho múltiples veces que el paso definitivo hacia la consolidación del paramilitarismo en Sucre fue una reunión en 1997 en la finca Las Canarias, propiedad del exgobernador de Sucre Miguel Nule Amín.
Y Cobos, más conocido por el alias de Diego Vecino, ha dicho que en esa reunión no fueron cinco o seis ganaderos, fueron más de cien, y que por ello la responsabilidad de Nule es la misma que la de Humberto Vergara, Gustavo Vergara, Jaime Isaac Náder, Javier Piedrahíta y Joaquín García, entre otros asistentes a la reunión.
No obstante, y a pesar del material probatorio en su contra, la justicia no le llegó a Joaquín García. En cuanto a Miguel Nule, precluido, vive en Brasil, mientras sus hijos y sobrino protagonizan el más grande escándalo de corrupción en la historia reciente de Colombia. La finca Las Canarias ha salido esta semana a relucir también en ese escándalo.

Los Parapolíticos del Departamento de Córdoba
El departamento de Córdoba ha sido una de las regiones más golpeadas por el escándalo de la parapolítica. En éste el paramilitarismo llegó a tener una influencia tan fuerte, que autoridades políticas y militares llegaron a convivir con los ejércitos de Salvatore Mancuso, Jorge 40, Diego Vecino y Don Berna. De esta forma, fue el lugar elegido por los jefes ‘paras’ para "refundar la Patria" a través del Pacto de Ralito, un acuerdo entre dirigentes políticos de la región y las autodefensas, que se firmó el 23 de julio de 2001 en la finca de Salomón Feris Chadid, alias 08.
En 2006, el acuerdo se conoció y los procesos contra cinco de los seis congresistas cordobeses se activaron. Hoy, por parapolítica, en este departamento, han sido condenados Juan Manuel López Cabrales, Reginaldo Montes y Miguel Alfonso de la Espriella. Y han tenido que renunciar a su curul del Congreso Zulema Jattin, Julio Manzur y Mario Salomón Náder.
19 de marzo de 2011

16 de marzo de 2011
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aseguran a para por asesinato


Medida a paramilitar por asesinato de sindicalista en Atlántico. Un paramilitar del Bloque Norte fue asegurado por la Fiscalía por el asesinato de un sindicalista en Puerto Giraldo, Atlántico, en 2002.
Colombia. Por el homicidio de Víctor Manuel Jiménez Fruto, presidente de la Asociación de Sindicalistas de los Trabajadores Agrícolas del Atlántico, Sintragrícola, un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH profirió medida de aseguramiento en contra de Juan Francisco Freyle Guillén, ex integrante del Bloque Norte de las autodefensas.
Los hechos investigados ocurrieron el 22 de octubre de 2002, cuando desconocidos interceptaron a la víctima a la salida de su residencia en el municipio de Puerto Giraldo (Atlántico) y lo trasladaron a una finca de Remolino (Magdalena), donde luego de retenerlo por varios días lo ultimaron con arma de fuego, desmembraron su cuerpo, y lo sepultaron en una fosa común.
Freyle Guillén, declarado persona ausente, fue sindicado por los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio en persona protegida.
19 de marzo de 2011

17 de marzo de 2011
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santiago uribe y los paramilitares


Otra vez Santiago Uribe y los ’paras’. ’El Alemán’ dijo que Uribe tuvo nexos con la ’casa Castaño’. ’El Tuso Sierra’, y Francisco Villalba Hernández, así como por el expolicía, Juan Carlos Meneses Quintero, ya lo habían relacionado con el paramilitarismo en Antioquia.
Colombia. Un nuevo escándalo surgió por cuenta del exjefe paramilitar Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’. Esta vez el exparamilitar aseguró que Santiago Uribe, hermano del ex presidente Álvaro Uribe, tuvo una relación cercana con la llamada ‘Casa Castaño’, el núcleo de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc)
Las declaraciones del ex comandante del Bloque Elmer Cárdenas fueron dadas este jueves en un tribunal de Justicia y Paz en Bogotá, donde, en semanas anteriores, ha realizado declaraciones explosivas, entre ellas contra el proceso de desmovilización del Bloque Cacique Nutibara de las Auc en Medellín.
En esta ocasión se refirió a la familia Uribe Vélez. Según Rendón Herrera, "los hermanos del ex presidente Uribe no son hijos de la Madre Teresa". Para sustentar su afirmación, ‘El Alemán’ aseguró que Santiago Uribe fue la persona que relacionó al empresario bananero Raúl Hasbún Mendoza con Vicente Castaño. "Si usted le pregunta a Hasbún, que es un bananero de la clase alta, él dice que a él lo presentó el hermano de Álvaro Uribe con Vicente Castaño, en una casa en El Poblado", aseguró el ex paramilitar.
De ser cierto lo dicho por ‘El Alemán’, la presentación a la que hizo referencia se habría dado a mediados de la década del noventa, pues Hasbún Mendoza, quien es conocido con los alias de ‘Pedro Ponte’ y ‘Pedro Bonito’, ha precisado en sus versiones libres ante fiscales de la Unidad de Justicia y Paz que entró en contacto con los hermanos Vicente y Carlos Castaño Gil a finales del año 1994 y principios de 1995: "era una relación en sus comienzos de amistad, no de subordinación en el trabajo. Empiezo a hacer parte en las estructuras de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá en el año de 1996", aclaró Hasbún en agosto de 2008.
La denuncia hecha por ‘El Alemán’ se suma a una serie de señalamientos que desde hace varios años se le vienen haciendo al empresario ganadero Santiago Uribe Vélez. El más reciente lo protagonizó Juan Carlos Sierra, alias ‘El Tuso Sierra’, narcotraficante y paramilitar extraditado a Estados Unidos en mayo del 2008 junto a otros 13 jefes de las Auc.
Ante investigadores de la Corte Suprema de Justicia, Sierra aseveró que Santiago Uribe tenía negocios de narcotráfico con los hermanos Santiago y Pedro Gallón Henao, el primero de ellos procesado y condenado por financiar grupos paramilitares. "Ustedes saben que las salidas eran controladas. Nadie sacaba una ’vuelta’ si no era pagando impuesto a la guerrilla o a las autodefensas. En la zona del ’Alemán’, la prioridad eran las ’vueltas’ de los Gallón. Cuando ellos sacaban sus lanchas y sus barcos, la gente se ’mareaba’ porque decían que entregaban las que no eran de ellos para sacar las suyas". Y agregó: "Todo el mundo sabía que en las ’vueltas’ de los Gallón iban ’el Alemán’ y Santiago Uribe. Había una relación con ’el Alemán’ y los Gallón".
Otro señalamiento se conoció en mayo del año pasado, cuando el mayor retirado de la Policía Nacional, Juan Carlos Meneses Quintero, lo acusó de haber creado una estructura paramilitar conocida como ‘Los doce apóstoles’ en la subregión del Norte de Antioquia, donde la familia Uribe Vélez posee grandes extensiones de tierra.
Meneses Quintero contó la historia en Buenos Aires, Argentina, ante un grupo de representantes de organizaciones internacionales que monitorean violaciones de derechos humanos en Colombia, entre los que se cuenta el premio nobel de Paz, Adolfo Pérez Esquivel.
El ex oficial narró que en 1993 fue ascendido a teniente de la Policía Nacional y nombrado comandante del Distrito Policial 7 de Antioquia, con sede en el municipio de Yarumal: "Yo recibo el mando del entonces capitán, hoy coronel retirado Pedro Manuel Benavides. Él me dice: ‘vea, Meneses, aquí hay una situación muy especial, acá hay un grupo de personas que hace limpieza, o sea limpieza social, o sea desaparecer a las personas que se identifican como guerrilleros, como ladrones, como secuestradores, extorsionadores, o sólo expendedores de vicio, o viciosos. Usted lo único que tiene que hacer es cuando ese grupo vaya a hacer un trabajo tiene que colaborarles. El grupo tiene un jefe que se llama Santiago Uribe Vélez, que es el hermano del (entonces) senador Álvaro Uribe. El es un ganadero de la región que tiene una hacienda cerca de Yarumal, la hacienda La Carolina".
A estas acusaciones se suma la realizada por el ex paramilitar Francisco Enrique Villalba Hernández, el único integrante de las Auc que fue procesado por la masacre perpetrada entre el 25 y el 28 de octubre de 1997 en el corregimiento El Aro, del municipio de Ituango, en el Norte de Antioquia, donde fueron asesinados 15 campesinos, época en la cual Álvaro Uribe Vélez se desempeñaba como Gobernador de Antioquia.
Un testimonio que rindió Villalba Hernández ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y reproducido por el diario El Nuevo Herald en abril de 2008, contiene alusiones a los hermanos Uribe Vélez. "Álvaro Uribe nos dijo que lo que hubiera que hacer que lo hiciéramos’’, declaró Villalba al describir una reunión en la que supuestamente participaron líderes de las Auc, militares y los hermanos Álvaro y Santiago Uribe, para preparar la incursión al caserío.
Villalba Hernández fue asesinado el 23 de abril de 2009 cerca a su lugar de residencia en el municipio de La Estrella, sur del Valle de Aburrá, diez días después de salir de la cárcel bajo libertad condicional.
Todos estos señalamientos han sido rechazados tanto por Santiago Uribe Vélez como por su hermano el ex presidente Álvaro Uribe Vélez. Una y otra vez han declarado que son inocentes de esas acusaciones.
Con respecto a las declaraciones de ‘El Alemán’, el abogado Jaime Granados, quien representa los intereses de los hermanos Uribe Vélez, manifestó que denunciará al ex paramilitar por falso testimonio y, además, solicitará que sea excluido de los beneficios que otorga la Ley de Justicia y Paz, por cuanto las afirmaciones contra el hermano del ex presidente Uribe son falsas, lo que supondría una violación al principio de verdad que reclama la norma.
Una fuente cercana a Rendón Herrera, que pidió la reserva del nombre, aseveró que no cree que lo dicho por el ex paramilitar sean inventos, "entre otras razones", dice, "porque con ello no obtiene beneficios adicionales; por el contrario, lo que puede tener son perjuicios".
El consultado llamó la atención sobre este nuevo episodio contra Santiago Uribe Vélez y la reacción del abogado Granados: "una manera de descalificar a esta gente dentro del proceso es cuando se tocan ciertos poderes del país, entonces algunos dicen ’cómo se le va a creer a un delincuente’, pero observe que con las mentiras entre comillas que ha dicho Fredy Rendón Herrera, hay alrededor de 25 políticos, entre ellos varios congresistas, detenidos, algunos de ellos han sido llamados a juicio, otros más se han acogido a sentencia anticipada y algunos ya fueron condenados".
Entre los congresistas que tuvieron nexos con ‘El Alemán’ y ya fueron procesados por la Corte Suprema de Justicia se encuentran Antonio Valencia, de Alas Equipo Colombia; y Rubén Darío Quintero y Luis Humberto Builes, de Cambio Radical.
En ese sentido, la fuente consultada aseveró que las versiones según las cuales "los paramilitares son delincuentes y que por lo tanto no se les puede creer, es un cuento que ya los colombianos no están en condiciones de admitir, sobre todo porque se esgrime cuando se tocan determinados círculos de poder".

La Denuncia contra Carranza
En la audiencia ’El Alemán’ también dijo que Víctor Carranza presuntamente apoyó a los grupos paramilitares desde sus inicios y que inclusive había financiado a Henry Pérez, fundador de las Autodefensas de Puerto Boyacá, que murió asesinado en los 90.
‘El Alemán’, que ya había denunciado en otras ocasiones los supuestos nexos del esmeraldero con los ‘paras’, señaló que Carranza envió  en abril de 1997 delegados a reuniones en el Nudo de Paramillo, donde estaba el campamento de Carlos Castaño. En estos encuentros, según ‘El Alemán’, se planeó la llegada de las Auc a los Llanos Orientales y al sur del país.
"Yo estuve en esas reuniones donde estuvieron sus delegados, e incluso hay delegados de estos vivos, porque este señor nunca estuvo en las dos reuniones donde estuvimos todos. Pero si estuvo uno o dos después días hablando con el señor Carlos Castaño de esos temas", dijo el ex ’para’.
Añadió que un principio las autodefensas fueron financiadas por ganaderos, comerciantes, y agricultores del Magdalena Medio, pero pasaron a ser "luego poderosamente financiadas con los aportes económicos y logísticos de Carranza, reconocido integrante y patrocinador de las autodefensas de Henry Pérez en Puerto Boyacá y luego en abril de 1997 cofundador de las Auc con el seudónimo de Clodomiro Agaz".

Juan José Chaux y Pedro Juan Moreno, También Salpicados
‘El Alemán’ también señaló que Carranza "fue representado por Humberto Castro y después en el encuentro del Paramillo en 1998, y en las demás reuniones de la plana mayor de las autodefensas por los señores Juan de Jesús Pimiento Traslaviña, alias ’Juancho Diablo’, y el extinto esmeraldero Pablo Elías Delgadillo, alias ’Ulises Mendoza".
Juan de Jesús Pimiento Traslaviña estuvo vinculado al proceso de finales de los noventa contra Víctor Carranza por el secuestro y desaparición de dos empleados de Leónidas Vargas, asesinado narcotraficante de Caquetá.
Pablo Elías Delgadillo fue un esmeraldero que creció bajo la sombra de Carranza. Cuando el ‘zar de las esmeraldas’ fue investigado en 1998 por conformación de grupos paramilitares, Delgadillo consolidó su poder. En 2001, tres días después de que Carranza saliera de la cárcel, murió de un ataque cardiaco.
En 1993 la Fiscalía lo investigó por presunto enriquecimiento ilícito y conformación de grupos paramilitares. A finales de 1997 un fiscal de Barranquilla le dictó orden de captura por el presunto delito de conformación de grupos de  justicia privada en el Cesar. En 1998 fue detenido, pero salió de la cárcel en 2001. Tres años después el Tribunal de Bogotá lo absolvió de todo cargo.
El esmeraldero ha sido citado en versiones libres de ‘El Alemán’, de Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’ y de otros exparamilitares por sus presuntos vínculos con las Auc.
‘El Alemán’ también dijo que el ex gobernador del Cauca, Juan José Chaux Mosquera, estuvo en varias reuniones con el Bloque Calima, de Ever Veloza García, alias ’HH’., extraditado a Estados Unidos en 2009. Señaló que le llamó "poderosamente la atención que como empezó a hablar, nunca había visto a hablar al señor Veloza (...) Y este señor (Juan José Chaux) se subió allí a hablar como si fuera un miembro de la autodefensa a lo que yo le dije a ’Jorge 40’ que estaba al lado mío: ’Eh, que pena con ese señor, me voy a quitar el uniforme y se lo voy a dar’ ".
Juan José Chaux está siendo investigado por parapolítica por sus supuestos vínculos con el Bloque Calima.
El ex jefe ‘para’ señaló además que Pedro Juan Moreno, quien fue Secretario de Gobierno de Álvaro Uribe Vélez cuando este era gobernador de Antioquia (1995-1997), se reunió con Rodrigo Pérez Alzate, alias ’Julián Bolívar’ para avalar una cooperativa de seguridad y vigilancia privada, también llamadas Convivir. Lo referido por ’El Alemán’ hace referencia a la Convivir Deyavanc (Defensores de Yarumal, Valdivia, Angostura y Campamento), con personería jurídica otorgada por la Resolución 42395, del 22 de noviembre de 1996, firmada por el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez.
Pedro Juan Moreno murió en un accidente de avión en febrero de 2006. Ha sido señalado en versiones libres por Salvatore Mancuso, Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’ por haber ayudado a montar Convivires y haberse reunido en numerosas ocasiones con los hermanos Castaño.
Frente a lo dicho por el ex paramilitar Rendón Herrera, será la justicia la que diga la última palabra.
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militares a juicio por falso positivo


A juicio siete militares por asesinato de campesino que viajaba en burro. Fue presentado como un guerrillero muerto en combate.
Colombia. Por la presunta ejecución extrajudicial del campesino sucreño Patricio Flórez Severo, cometida bajo la modalidad denominada en Colombia como ‘falso positivo’, la Fiscalía llamó a juicio a un oficial, dos suboficial y cuatro infantes de Marina profesionales; según la parte civil, el hombre fue asesinado mientras recogía aguacates, montado en su burro.
El 8 de febrero de 2007, uniformados pertenecientes a la Primera Brigada de la Infantería de Marina reportaron la ocurrencia de un combate con guerrilleros de las Farc en el corregimiento Tierragrata de El Carmen de Bolívar, Sucre, del cual había resultado herido el uniformado Alfonso Romero.
Sin embargo, pruebas de balística y de reconocimiento del terreno, no sólo desestiman la ocurrencia del enfrentamiento armado, según el fiscal Tercero de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, DIH, sino que el supuesto herido nunca recibió impacto de bala alguno durante los hechos, menos de las características que él describía.
"Hubo una prueba técnica de altísimo nivel científico practicada por unas 15 personas de la Fiscalía, que viajaron de Medellín  y de Bogotá a Carmen de Bolívar, donde se hace una reconstrucción topográfica, con base en las versiones de los hechos, con base en la georeferenciación, que dan los oficiales del presunto combate, donde se hizo el levantamiento reconstrucción (…) demuestra técnicamente que era imposible la ocurrencia del comabte", dijo el abogado de la parte civil, Luis Carlos Domínguez.
Explicó que las versiones de los agentes de la Fuerza Pública, según las cuales unos 200 guerrilleros los habrían atacado por arremeter contra la víctima tampoco corresponde a la realidad, pues se trataba de la población civil que, con palos y machetes, reaccionaba ante el ataque de los militares.
La acusación cobija al teniente de infantería, Carlos Andrés Rodríguez Rodríguez; los suboficiales Jair Alfonso Romero, Félix Díaz González y Nelson Delgado Cuadrado; y los infantes de Marina profesionales Alfonso Zamora Ballesta, Nelson Darío Delgado y Ramón Alonso Padilla.
Los militares se encuentran detenidos en una guarnición castrense de Corozal, Sucre, y serán citados audiencia preparatoria próximamente por un Juzgado Especializado de esa capital, que los procesará por el delito de homicidio en persona protegida, toda vez que la víctima hacía parte de una comunidad vulnerable, como lo han sido varias de las que habitan la zona de los Montes de María, de frecuente incursión de grupos armados al margen de la Ley.
19 de marzo de 2011
18 de marzo de 2011
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murió hazel rowley


Biógrafa. El último proyecto de la escritora fue un libro de 2010 que exploraba el complicado matrimonio del presidente Franklin D. Roosevelt y su esposa Eleanor.
[Emma Brown] Murió el 1 de marzo en un hospital de Nueva York, Hazel Rowley, la aclamada biógrafa de un amplio espectro de personajes -desde el autor Richard Wright, en ‘Hijo nativo’ [Native Son], hasta el existencialista francés Jean-Paul Sartre-, y cuyo último libro exploraba el complicado matrimonio de Franklin y Eleanor Roosevelt. Tenía 59 años.
La causa de su muerte fueron complicaciones de una serie de derrames y ataques al corazón, de acuerdo a informes de prensa en Australia, donde la doctora Rowley había vivido antes de trasladarse a Estados Unidos a mediados de los años noventa.
Rowley se había doctorado en estudios franceses, pero abandonó la academia para dedicarse a escribir para el público general. Nacida en Inglaterra, pasó la mayor parte de su vida en el extranjero.
Le atraía escribir sobre personajes marginales, y encontró quizás su mayor audiencia cuando estudió las relaciones amorosas no convencionales. En 2005 llamó la atención de la crítica internacional por su versión de la relación entre Sartre y la escritora y filósofa feminista Simone de Beauvoir. Rowley se basó en cartas inéditas, diarios de vida y entrevistas personales para crear un flemático retrato de la pareja y sus embrollos y celos románticos.
"El resultado es un libro apasionante, casi una culta edición francófila de US Weekly", escribió el crítico literario del Washington Post, Michael Dirda. "Pero en lugar de Brad y Jen y Angelina, aquí nos encontramos con un filósofo existencia feo y bizco, la elegante y guapa autora de ‘El segundo sexo’ y el equivalente galo de una bandada de jóvenes estrellas que compartían cama con uno o la otra, y, a veces, con ambos. Los lectores leerán estas páginas alternativamente anonadados y asombrados".
En ‘Franklin and Eleanor’ (2010), Rowley volvió a arrojar luces sobre las dificultades de una relación famosa.
Rowley decía que, a diferencia de la interpretación popular, el matrimonio de los Roosevelt no terminó después de las revelaciones sobre la aventura de Franklin con la secretaria de Eleanor. En lugar de eso, la pareja forjó una poco ortodoxa pero resistente asociación que sobrevivió la ambición política y la enfermedad para convertirse en lo que la autora describió como "uno de los matrimonios más interesantes y radicales de la historia".
En un ensayo de 2007, Rowley comparó la escritura de biografías con estar enamorado. "Gran parte de la energía y la empatía se utilizan en ponerse uno mismo en los talones de otra persona: te obsesionas, inevitablemente", escribió.
"Finalmente, terminé el libro. ¿Me siento aliviada? No, me siento desorientada. Es el fin de una aventura".

Hazel Joan Rowley nació el 16 de noviembre de 1951 en Londres y se mudó de joven a Australia, donde enseñaba medicina.
Siendo colegiala, ella y una amiga pasaron las vacaciones de un verano escribiendo una novela. De adolescente, Hazel escribió numerosos cuentos, y los envió todos a potenciales editores.
"Fueron rechazados todos, pero incluso las cartas de rechazo me hacían sentirme orgullosa", escribió una vez. "Los escritores de verdad reciben cartas de rechazo".
Rowley estudió y se doctoró en la Universidad Adelaide, de Australia, y luego enseñó en la Universidad Deakin, en Melbourne. Entre los sobrevivientes se encuentran su madre, una hermana y un hermano.
Recibió elogiosas reseñas en 1994 por su primer libro, ‘Christina Stead’, una biografía de la novelista australiana cuya obra más famosa fue ‘El hombre que amaba a los niños’ [The Man Who Loved Children] (1940), sobre una familia inadaptada dirigida por un hombre cuyo modelo había sido el propio padre de Stead.
Stead llevó una vida itinerante, escribiendo desde París, desde España durante la Guerra Civil y desde Nueva York, donde vivía con su amante, el novelista y economista marxista William Blake. Quemó casi todos sus manuscritos antes de su muerte en 1983, obstaculizando enormemente el proyecto de Rowley.
Rowley exploró las relaciones raciales en Estados Unidos en su segundo libro, una biografía del escritor afro-americano Richard Wright en 2001.
Aterrada de que no pudiera hacer justicia a la historia de un hombre negro en Estados Unidos, Rowley inicialmente rechazó el avance de su editor por el libro sobre Wright. Un amigo y colega escritor la instó a reconsiderarlo.
"En las siguientes semanas, la figura de Richard Wright se irguió ante mí", escribió Rowley. "Toda su vida giró sobre el coraje, la audacia y la determinación. Él siempre forcejó con el sentimiento de que era un intruso en un territorio destinado sólo para blancos. Nunca se rindió, ¿eh?"
Rowley abandonó su trabajo como docente en Deakin y se trasladó a Estados Unidos para investigar la vida de Wright.
Como investigadora visitante en el Instituto W.E.B. Du Bois, de la Universidad de Harvard, llegó al país con un visado de tres años, pero recibió pronto un permiso de residencia, escribió, en una categoría que saboreo con gusto: ‘Extranjera de capacidades excepcionales’".
18 de marzo de 2011
14 de marzo de 2011
©washington post
cc traducción mQh

declaró esther gonzález


Esther González estuvo secuestrada, cree que en la ESMA; era vecina de Rodolfo Walsh en Tigre. A pedido de los abogados del escritor desaparecido, Esther contó su calvario a manos de la Marina. Su testimonio fue requerido por el valor de confirmar que fue una patota de esa fuerza la que estaba buscando a Walsh en el Tigre.
[Alejandra Dandan] Argentina. Como si todavía estuviese ahí, con los ojos tapados, la capucha blanca transparente presionando sobre algodones que llegaron a sofocarla, Esther González habló de la Escuela de Mecánica de la Armada. "Creo que estuve ahí –dijo–, porque se oían aviones, era un lugar cerca de Aeroparque, y después leí relatos cuando empezaron a aparecer los sobrevivientes, confirmé más la idea porque por ejemplo había un personaje que arrastraba cadenas que cada tanto me levantaba la capucha para ver si alguien me conocía y me identificaba, a ese personaje le llamaban los Pedros, después leí que eran como los cadeneros, que tenían una función."
Esther todavía no sabe dónde estuvo pero ayer, aún así con esas dudas, declaró en el juicio oral de la ESMA. Llegó a pedido de la querella de Rodolfo Walsh porque era una de las vecinas de ese espacio que empezó a recorrerse nuevamente durante estos meses, que fue a la orilla del río Carapachay, en el Tigre, donde el periodista y su compañera Lilia Ferreyra alquilaban una casa.
Hasta ahora habían declarado varios vecinos: Chiquita Constenla, la viuda de Pablo Giussani y, la semana pasada, Hugo Rapoport. Desde hace tiempo faltaba este relato. Esther ocupaba la primera construcción de esa hilera imaginaria de vecinos con su marido, el historiador Leandro Gutiérrez. Uno de esos fines de semana se los llevaron secuestrados.
"Fue el 18 o 19 de septiembre de 1976 –dijo ella–; mi marido y yo estábamos con una pareja de amigos." Al lado estaba la casa de Walsh, al que casi nunca veían porque hacía tiempo que no iba a la isla. "Esa tarde de sábado apareció un muchacho que venía como del lado del Paraná –explicó– en un bote, venía remando y vemos que se acerca a la casa de Walsh, baja y se mete en el muelle, y como nos sorprendió, le preguntamos qué hacía y nos dijo que venía remando desde Rosario y quería entrar ahí para hacer un asado."
Rapoport había dicho que era política de buenos vecinos acercarse en esas situaciones a quienes llegaban a los jardines de las casas desocupadas. "Le dijimos que era una propiedad privada –recordó Esther–, que si no tenía dónde ir podía ir a pasar el día enfrente, donde había una propiedad abandonada; él dijo gracias, y nosotros no pensamos más en el asunto; al atardecer lo vimos caminar en la orilla del otro lado, pero bueno no le dimos más importancia."
Los amigos de Esther se quedaron a dormir. "En la madrugada, no sé qué hora sería, golpearon la puerta con mucha violencia, fuimos a abrir y entró un grupo de personas que estaban armadas y llevaban pasamontañas. No sé cuántos eran, había un jefe y el resto me daba la sensación de que eran la tropa; recuerdo como cinco o seis, pero había muchos más afuera. La casa estaba bloqueada, obviamente nos asustamos."
Revisaron todo. Les dijeron que iban a llevárselos porque había un número de teléfono escrito en la puerta de un placard. Que tenían que averiguar de qué se trataba, aunque Esther siempre creyó que todo eso fue una excusa.
"Nos encapucharon, nos esposaron y nos subieron a una lancha de pasajeros", dijo. Primero pararon en el puerto, los bajaron, les volvieron a poner las capuchas y les advirtieron que si se las levantaban les iban a pegar. Esther se puso a llorar en ese momento: "Mi marido –dijo– inconscientemente levantó la cabeza, y le dieron una trompada, le saltaron los dientes".
Llegaron al lugar donde iban a permanecer secuestrados durante las siguientes 48 horas en una ambulancia. Esther nunca vio el interior. Sabe que primero estuvo sentada al aire libre, que después la llevaron a un subsuelo donde hacía mucho calor y se oía una música permanente y muy fuerte; donde ella quedó tirada en el piso, encima de una colchoneta con antiparras y algodones hundidos en los ojos.
Frente a ella, en la sala, la escuchan familiares, sobrevivientes y también una de sus hijas. Mientras tanto, ella parece meterse con la reconstrucción nuevamente en esa zona de tinieblas.
"Bueno, así estuve mucho tiempo, no sé cuánto, me dieron algo para tomar, era como un caldo y un sandwich de carne pero no pude comer nada; había gente que veía porque me pedían la comida que yo no comía, así que no todos estaban encapuchados. Así pasó un día; al otro, en un momento dado, me llevaron a interrogar, pero no me hicieron ninguna pregunta de nada, fue un interrogatorio formal: ellos sabían que yo había estudiado psicología, me preguntaron si hacía grupos de Freud, y después si los veía o no los veía."
Poco después la subieron, pasó por un baño que ahora sirve para terminar de saber si eso que cree que era la ESMA, lo era. Volvieron a ponerla en contacto con su marido. A Leandro Gutiérrez no le habían preguntado por Walsh, sino por su viaje a México, cosas que Esther nunca entendió: ¿cuánto demoró desde el aeropuerto hasta determinado hotel? O ¿cuál había sido la ruta? Antes de sacarlos, un guardia con tono provinciano les dijo que se alegraba de que ese día, que era el Día de la Primavera, alguien quedara en libertad. Así supieron que era 21 de septiembre, el mismo día de la Noche de los Lápices o del secuestro a Orlando Letelier, decía Patricia Walsh, todavía shockeada por los datos.
"Yo estaba en un estado deplorable; seguíamos encapuchados, nos pusieron en un coche, nos dejaron a la madrugada, serían las cinco o seis, en un lugar que después nos dimos cuenta que era Florida, nos dijeron que contáramos hasta 150, que después podíamos abrir los ojos y que si llegábamos a ver a alguno íbamos a ser boleta."
Cuando terminaron de contar, volvieron a escuchar el ruido de un auto. Tuvieron miedo. De pronto oyeron que el ruido no estaba más y pensaron que debían estar liberando a otros prisioneros. "Nos encaminamos a la parada del colectivo que nos llevó por Cabildo o Belgrano, estábamos en un estado tan deplorable, tan sucio y maloliente que me sorprendió que el colectivero no se sorprendiese de vernos así, lo tomó como muy natural, eso me llamó la atención."
En la sala siguieron las preguntas. Le preguntaron nuevamente por la ESMA. Ella volvió a ese lugar: "Una mujer que lloraba –decía–, lo único que escuché, lloraba y se quejaba y decía... ‘callate Blanca, callate’. Yo después lo asocié con los Tarnospolsky, eso es lo único que escuché". La familia Tarnospolsky estaba secuestrada en la ESMA.
Nunca más volvió a ver a sus amigos. Se rió y fue la única vez que lo hizo cuando dijo que tal había sido el susto que nunca quisieron tomarse ni un café. De la casa de Walsh, Esther se quedó convencida de que los marinos se quedaron ese día en el fondo, en esos lugares donde las islas se hacen parte del monte que nadie puede terminar de ganar. Que a su casa seguro la usaron como base de operaciones para esperar que Walsh apareciera. Su testimonio sirvió por la ESMA, pero para confirmar que eran los marinos los que ya estaban detrás de Walsh. Esther fue la última testigo del juicio cuya fecha de cierre se estima para la primera semana de julio.
18 de marzo de 2011
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