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abolir justicia militar es ineludible


columna de lísperguer
Justicia militar deja en libertad a ex sargento Millacura, autor del asesinato del joven Manuel Gutiérrez y de otro homicidio frustrado.

Esta es una decisión aberrante e injusta que confirma, lamentablemente, las peores sospechas que abriga la ciudadanía sobre la justicia militar. En sí misma, la decisión da más peso al clamor ciudadano que exige eliminarla derechamente y llevar a juicio a esos jueces militares por casos evidentes de prevaricación. Ciertamente, es una abierta provocación contra las autoridades políticas en momentos en que buscan recomponer las relaciones con la ciudadanía después de los terribles abusos cometidos por las fuerzas especiales de Carabineros. Qué duda cabe que la ausencia de justicia en el país podría conducir, en el mejor de los casos, a llevar este caso, y otros similares, a instancias internacionales, y, en el peor, a hacerse justicia por propia mano. La decisión del tribunal castrense enturbiará evidentemente la percepción de los esfuerzos del gobierno de intervenir en los fallos judiciales, porque se entenderá que mientras pide mano dura para los manifestantes, deja en la impunidad a los elementos policiales que usan su posición para cometer delitos tan graves como homicidios, y hará más profunda la brecha entre ciudadanía de un lado, y fuerzas policiales y gobierno del otro.
La impudicia de la decisión castrense es inaceptable por muchos motivos. Primero, no se entiende por qué fue juzgado por la justicia militar en circunstancias en que el ex sargento Millacura disparó contra civiles y estando de franco. Pero, además, el tribunal castrense deja sin investigar lo que pareció evidente después de cometido ese asesinato, a saber, que ese crimen fue cometido con premeditación, que el entonces sargento Millacura, sin estar de servicio, pudo sin embargo sacar armas de servicio de la comisaría y convenció a otros carabineros para armarse de similar manera y dirigirse al lugar donde cometería el asesinato y el asesinato frustrado contra otra persona que se encontraba en el lugar. Eso se llama conspiración para delinquir, y el crimen, homicidio premeditado.
¿A qué organización pertenece el ex sargento Millacura? ¿Quién le ordenó cometer ese crimen? ¿Quiénes son los otros carabineros que extrajeron armas ilegalmente para cometer ese y otros crímenes? ¿Qué relación tiene el asesinato del joven Gutiérrez con el llamado a carabineros del vicepresidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, el día anterior, a disparar a matar contra los manifestantes?
Si el gobierno permite esta impunidad, dañará de manera definitiva la imagen que tiene la ciudadanía de la derecha. Manuel Gutiérrez no era un manifestante ni un encapuchado. Era simplemente un observador y fue víctima de una táctica frecuente de Carabineros de disparar a mansalva y a ciegas contra personas en poblaciones pobres en una deleznable estrategia de intimidación social. Si el gobierno admite esta aberración, la ciudadanía le pasará la cuenta de muchas maneras.
La decisión es también mucho más que una provocación contra el gobierno. Es también un repudio explícito de las condenas internacionales que ha recibido Carabineros por los intolerables abusos que ha cometido contra ciudadanos chilenos en los últimos meses.

Lo que también queda en evidencia con esta decisión es que la justicia militar, y en realidad las fuerzas armadas y Carabineros, siguen siendo un enclave autoritario, empecinado en defender no sólo los crímenes del pasado, sino además los abusos policiales actuales.
Por eso es urgente que el gobierno y la clase política emprendan dos tareas que siguen siendo urgentes: la derogación de la justicia militar y una purga definitiva de las fuerzas armadas y carabineros para eliminar de entre sus filas a sus elementos parias, aliados o subalternos de la derecha psicótica.
lísperguer

desarmar a paramilitares libios tomará tiempo


Los ex rebeldes libios podrían ser desarmados, pero no ahora.
Libia. Desarmar a los ex rebeldes libios podría tomar meses y las armas no serán requisadas forzosamente, declaró el viernes el nuevo primer ministro interino del país, Abdel-Rahim Keeb a la televisión francesa.
Miles de civiles tomaron las armas durante la rebelión de ocho meses que finalmente derrocó al líder Moamar Gadafi. Y algunos todavía tienen esas armas, creando desasosiego sobre la creciente inestabilidad durante el periodo de transición política que se espera que culmine en junio con la elección de una asamblea nacional, de acuerdo a un informe de la Associated Press sobre la entrevista televisada.
El consejo del gobierno interino de Libia, que declaró haber liberado al país el 23 de octubre, había prometido actuar rápidamente para desarmar a los combatientes. Pero Keeb dijo a France24 TV el viernes que recuperar esas armas "podría tomar algún tiempo".
"No obligaremos a la gente a tomar decisiones rápidas y apresuradas y presentar leyes para impedir que la gente tenga armas", dijo Keeb al canal francés.
En lugar de eso, el gobierno tratará de colaborar con los combatientes, ofreciéndoles alternativas, tales como capacitación profesional, dijo Keeb.
Los nuevos líderes del país también piensan adoptar una ley "de justicia transicional" en los próximos días para ayudar a hacer frente a los retos que surjan durante el gobierno interino, tales como los actos de venganza, informó la AP. Algunos paramilitares se han vengado atacando a personas que fueron leales al régimen de Gadafi.
Se formará una comisión independiente de recopilación de datos para oír las quejas de las víctimas de presuntas injusticias, tanto bajo el régimen de Gadafi como en el periodo de transición, informó la AP. La comisión investigará los reclamos y hará recomendaciones, incluyendo posibles compensaciones.
La agencia de prensa también informó el viernes que funcionarios del Comité Internacional de la Cruz Roja dijeron que más de cuatrocientos cadáveres habían sido encontrados en la ciudad natal de Gadafi, Sirte, en las últimas dos semanas. Todos los muertos parecen haber caído en combate, pero no fue posible establecer si eran ex rebeldes o partidarios del coronel Gadafi, dijeron funcionarios de la Cruz Roja.
Gadafi fue asesinado en Sirte el 20 de octubre en circunstancias que no han sido totalmente esclarecidas.
18 de noviembre de 2011
4 de noviembre de 2011
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

murió phyllis love


Actriz de cine, televisión y teatro.
Murió el domingo en su casa en Menifee, la actriz de cine, teatro y televisión Phyllis Love, que fue Rosa Delle Rose en la producción en Broadway de la obra ‘The Rose Tattoo’ [La rosa tatuada], de Tennessee Williams, en 1951, y Mattie Birdwell en la película ‘La gran tentación’ [Friendly Persuasion; La gran prueba] con Gary Cooper, en 1956. Sufría de la enfermedad de Alzheimer. Tenía 85 años.
Entre 1950 y 1960, Love actuó en ocho obras de Broadway, incluyendo ‘The Member of the Wedding’ [La boda de mi hermano], ‘The Country Girl’ [La angustia de vivir], ‘The Remarkable Mr. Pennypacker’ [El extraordinario Pennypacker] y ’Bus Stop’[La parada de bus].
Además de ‘La gran tentación’, tuvo un rol secundario en el drama de 1961, ‘Vivir es lo que importa’ [The Young Doctors].
Desde principios de los años cincuenta hasta mediados de los setenta, Love apareció en series de televisión y en programas como ‘The Philco Goodyear Television Playhouse’, ‘Playhouse 90’ y ‘Studio One in Hollywood’ y en series como ‘La ley del revólver’ [Gunsmoke], ‘Perry Mason’, ‘The FBI’ y ‘Bonanza’.

Nacida el 21 de diciembre de 1925 en Des Moines, estudió en lo que hoy es la Carnegie Mellon University en Pittsburgh y en el Actors Studio de Nueva York. Su primer matrimonio, con el dramaturgo James McGee, terminó en divorcio. Se volvió a casar en 1983, con Alan Gooding.
17 de noviembre de 2011
2 de noviembre de 2011
©los angeles times
cc traducción de c. lísperguer

el plan cóndor en brasil


Documentos obtenidos por este diario derriban el mito de los "casos aislados". Un dossier secreto obtenido por Página/12 demuestra el nivel de colaboración que existía entre las dictaduras de Brasil y Argentina, algo que en este país se da por descontado, pero que en Brasil aún genera debate.
[Darío Pignotti] Brasilia, Brasil. Cientos de documentos secretos a los que tuvo acceso este diario indican que los lazos que unían a Brasil y Argentina en el Plan Cóndor fueron intensos y continuos por lo menos desde 1975, y con cierta frecuencia antes de ello. La colaboración entre los militares argentinos y brasileños no se limitó al plano operativo. Además de facilitar informaciones o desplegando agentes para dar caza a la resistencia en ambos países, también existió una estrecha colaboración en el plano diplomático. Según muestran los documentos, una parte importante de los diplomáticos brasileños en Sudamérica reportaban al CIEX, una red de inteligencia formada en el Palacio Itamaraty en la segunda mitad de los años ’60 por Manoel Pio, quien llegó a ser secretario general de la Cancillería y a fines de los ’60 se desempeñó como embajador en Buenos Aires. Lo sucedió Francisco Azeredo da Silveira, "un hombre que avaló los secuestros de brasileños en Buenos Aires en los ’70", afirmó Jarbas Silva Marques, el prisionero político que purgó más años en las cárceles de la dictadura brasileña.
En los archivos de la inteligencia brasileña hay informes sobre las actividades del escritor Juan Gelman en Roma y sobre un viaje que al parecer realizó a Madrid "junto a Bidegain, Bonasso M. y otros dirigentes... el 17 de junio de 1978", reza el despacho incluido en un dossier del Estado Mayor del Ejército de Brasil, caratulado "Movimiento Peronista Montonero en el exterior, Accionar, Contactos, Conexiones con Grupos Terroristas, Antecedentes". El documento recoge la información que los servicios de inteligencia argentinos les pasaron a sus colegas brasileños. En el dossier del Ejército brasileño también hay detalles sobre las tareas de los exiliados argentinos en México para lograr el exilio del ex presidente Héctor Cámpora, recluido en Buenos Aires, así como datos sobre un encuentro en Beirut, el 21 de junio de 1978, entre "jefes del Ejército Peronista Montoneros (con) los servicios especializados de la resistencia palestina".
El dossier no contiene grandes revelaciones sobre los Montoneros, pero demuestra el nivel de colaboración que existía entre ambas dictaduras, algo que en la Argentina se da por descontado, pero que en Brasil aún genera debate.
"En Brasil está instalada la idea de que no hubo participación o si la hubo fue secundaria y esto es completamente ajeno a la realidad. Brasil no sólo participó sino que fue una pieza importe dentro del Cóndor", señala Jair Krischke, titular del Movimiento de Justicia y Derechos Humanos brasileño, que sigue el rastro del Cóndor verdeamarillo desde hace tres décadas. "En Brasil se conoce poco y se oculta mucho, gracias a que se impidió que la Justicia investigue. Aquí todavía tenemos la Ley de Amnistía, un absurdo... y porque los militares no liberan sus archivos. Yo le diría así: quien inauguró la Operación Cóndor cuando ni siquiera se la llamaba de ese modo fue Brasil. Agentes de inteligencia brasileños secuestraron a militantes brasileños en Argentina al principio de la década del ’70. Luego, cuando el Cóndor es formalizado en Chile, por Contreras y su gente, los militares brasileños siempre tuvieron la cautela de no dejar huellas en esa coordinación, pero estaban."
"Supe que fui espiado hasta por la Stasi (policía política de Alemania Oriental), pero ignoraba que mi nombre estaba en los archivos de la dictadura brasileña, como usted está informándome ahora", dice Gelman desde México, al comienzo de la conversación telefónica. Más adelante, luego de conocer otras informaciones ocultas durante décadas en los armarios de Brasilia, Gelman pondera: "En fin, la verdad es que no parece ser tan asombroso que mi nombre figure en los documentos brasileños citados por usted, porque hubo montoneros importantes secuestrados allá, Horacio Campliglia fue uno". Se refería al guerrillero desaparecido luego de ser capturado en marzo de 1980 por agentes de ambos países en el Aeropuerto del Galeao, Río de Janeiro, para posteriormente ser trasladado a la mazmorra de Campo de Mayo.
Otras comunicaciones reservadas, éstas procedentes de la embajada en Roma, hablan de las actividades desarrolladas por religiosos brasileños ante organismos internacionales de derechos humanos, gestiones que contaban con el aval de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, en el seno de la cual hubo cardenales como Paulo Evaristo Arns, quien acogió refugiados argentinos en San Pablo.
Se observa en los despachos elaborados por diplomáticos y agentes del Cóndor brasileño una preocupación recurrente con los religiosos ligados a la Teología de la Liberación, tanto por las presiones que ésta realizaba en el Vaticano como por el supuesto "financiamiento internacional" que recibían las comunidades eclesiales radicadas en zonas rurales donde actuaba la guerrilla del Partido Comunista de Brasil.
La obsesión sobre los efectos "subversivos" de los curas "tercermundistas" reaparece en una ficha donde está escrito que los "Montoneros son la única organización guerrillera que tienen en su seno, de forma oficial, a sacerdotes con rango de capellanes".
Más adelante el mismo texto, por momentos borroso, trae informaciones del cura argentino Jorge Adur, quien ostentaba "el grado de capitán del Ejército Montonero... organización que en julio del ’78 envió una notificación al Vaticano sobre su designación".
El reporte, con sello del Ejército brasileño y presuntamente escrito por los servicios argentinos, está fechado en septiembre de 1978, casi dos años antes de la desaparición de Adur, ocurrida en junio de 1980, poco después de haber sido visto en el estado de Río Grande do Sul, hasta donde viajó para presentar denuncias ante la comitiva del Papa Juan Pablo II.
Un despacho "confidencial", generado por el Servicio Nacional de Informaciones (SNI) y el Ministerio del Ejército, aborda la presencia "de terroristas del ERP y Montoneros en Brasil", divaga sobre los motivos de la "infiltración" argentina y ordena a los miembros de las fuerzas armadas y la policía que redoblen esfuerzos para capturarlos.
Y en otro escrito reservado, del 4 de abril del ’78, el SIN, máximo organismo de espionaje subordinado directamente a la presidencia argentina, indica que los Montoneros "volverían a intensificar sus operaciones (en Argentina) durante la realización de la Copa del Mundo, buscando afectar entidades gubernamentales e interferir en las estaciones de radio y televisión".
El balance provisorio surgido de la lectura de los telegramas e informes reservados obtenidos por Página/12 es que el aparato represivo de los dictadores, particularmente de Ernesto Geisel (gobernó entre 1974 y 1979) y Joao Baptista Figueireido (1979-1985), tipificaba a la guerrilla argentina como una amenaza a la "seguridad nacional" brasileña (tal como consigna textualmente en algunos mensajes).
Algunas de las primeras acciones terroristas binacionales habrían ocurrido en Buenos Aires, en 1970 y 1971, cuando en dos operativos coordinados con Brasil fueron secuestrados, primero, el ex coronel nacionalista Jefferson Cardim y más tarde el guerrillero Edmur Pericles Camargo, hasta hoy desaparecido. Según un telegrama fechado en Buenos Aires en 1971, obtenido por este diario en el Archivo Nacional de Brasilia, la captura de Pericles Camargo fue monitoreada por la embajada brasileña, cuyo titular era Antonio Francisco Azeredo da Silveira.
"En el Archivo del Terror paraguayo estaba guardado un telegrama llegado desde Brasil hablando sobre la coordinación con Argentina y los raptos en 1980. Eso lo descubrió Stella Calloni, autora de un gran trabajo sobre el Cóndor", apunta el Premio Nobel de la Paz alternativo Martín Almada.
La estrategia de espiar, informar, capturar y eventualmente eliminar extranjeros en Brasil, y connacionales en el exterior, fue aplicada sistemáticamente por el aparto militar-diplomático montado poco después del golpe contra el presidente democrático Joao Goulart, en 1964, sostiene Almada.
"Los brasileños veían a los demás países del cono sur como su patio trasero, y lo querían disciplinado dentro de su plan de guerra al comunismo, y en función de ella secuestraron y asesinaron a disidentes paraguayos a pedido de (Alfredo) Stroessner, que les retribuyó haciendo igual, colaborando en la persecución de brasileños en Paraguay. He visto varios telegramas venidos de Brasil pidiendo la captura de Carlos Maringhela (líder guerrillero). Brasil fue bien disimulado, trabajó con eficacia, sin dejar huellas dentro del Cóndor, se articuló mucho con las dictaduras de Chile, Paraguay, Uruguay, Bolivia. Es lógico que debe haber bastante por descubrir sobre su colaboración con Argentina", declaró Almada a Página/12. "Nos falta descubrir mucho, espero que esta Comisión de la Verdad lo haga. Creo que hay voluntad de hacerlo, la presidenta Dilma Rousseff mostró coraje impulsándola, los brasileños son responsables de lo que yo llamo Pre Cóndor, y de eso no se sabe casi nada", señaló Almada.
Ciertamente, el know how de la coordinación represiva no surgió en noviembre de 1975, con la formalización del Cóndor durante la cumbre secreta de las bandas represivas estatales sudamericanas en Santiago, Chile, encabezada por el coronel Manuel Contreras.
17 de noviembre de 2011
©página 12

amenazas que no se investigaron


Denuncian ante la procuración al fiscal general de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano. Julio César Giménez acusó al funcionario judicial de no investigar las amenazas que habría recibido de un comisario general luego de que abriera una causa sobre la muerte de su padre, asesinado en febrero de 1976.
[Ailín Bullentini] Argentina. El fiscal general de Córdoba, Gustavo Vidal Lascano, fue denunciado ante la Procuración General de la Nación por un comisario de esa provincia, Julio César Giménez, quien lo acusa de no estudiar las amenazas que le habría realizado un superior a partir del pedido que presentó a la Justicia para que se analice el crimen de su padre, en febrero de 1976, cuando ejercía como secretario general del gremio de pasteleros en Córdoba. Giménez aseguró que denunció ante Vidal Lascano que el comisario general de Córdoba Ramón Frías le había advertido que se "deje de joder con lo del D2 (el Departamento de Informaciones de la policía provincial)", pero que el fiscal "se dedicó a investigar al denunciante y a su entorno familiar".
En una conferencia de prensa ofrecida ayer, Giménez informó sobre el documento que presentó la última semana de octubre a la Procuración. Si bien aún no hubo respuesta, desde el organismo informaron que la situación de Vidal Lascano "es comprometida" en relación con una causa que investiga el desempeño de funcionarios judiciales durante la última dictadura. "Desestimó la investigación de varios empleados judiciales, por lo que recibió varias denuncias", explicaron. El Consejo Evaluador está analizando si le abre un jury.
"Giménez denunció las amenazas hace más de dos años. Vidal Lascano lo indagó dos veces a él, otras dos veces a su concubina y averiguó sus antecedentes penales. A Frías ni lo mencionó", explicó a este diario el abogado del denunciante, Hugo Vaca Narvaja. Las denuncias de Giménez por amenazas están a punto de prescribir.
Frías "me dijo que me iba a trasladar a Córdoba ‘para que te dejés de joder con lo del D2’ y que si no la terminaba me iba a pasar los mismo que a mi papá", aseguró Giménez haberle contado a Vidal Lascano. Según informó el abogado, Giménez, quien finalmente fue trasladado a la capital provincial y que hoy se encuentra bajo licencia, recibió las amenazas luego de haber activado en la Justicia la investigación sobre el asesinato de su padre en febrero de 1976. "Después de recopilar datos manifesté las sospechas de que el homicidio fue realizado por el Comando Libertadores de América (versión local de la Triple A)", añadió Giménez, quien recordó que de esa organización "formaban parte integrantes del D2", que funcionó como centro clandestino de detención y torturas durante la última dictadura.
17 de noviembre de 2011
©página 12

amuletos y brujerías contra la mafia


Mexicanos se defienden con brujerías y amuletos de las fuerzas oscuras de los carteles de la droga.
[Karla Zabludosvky] Catemaco, México. En el penumbroso cuarto trasero de una modesta casa en esta ciudad turística ahora en gran parte vacía, Luis Tomás Marthen Torres, un hechicero con cincuenta años de experiencia, cierra sus ojos y canta mientras restriega enérgicamente una clara de huevo crudo sobre los brazos, pecho y cuello de una preocupada cliente.
El ritual es antiguo y común aquí en el principal centro para maestros de las artes ocultas en México -donde la brujería se transmite de generación en generación-, pero como muchas cosas en México, las peticiones de ayuda han cambiado.
"La gente pide ayuda porque tiene miedo de las amenazas, de la extorsión. Están llenos de energía negativa", dice Marthen Torres.
Los visitantes de esta ciudad de clase media de cerca de 67 mil habitantes, que atribuye su misticismo a las antiguas raíces toltecas de la región, han llamado durante décadas a hechiceros para hacer encantamientos de amor y curar achaques físicos. Pero en medio de la violencia que ha acosado al estado de Veracruz, las nuevas y creativas formas de brujería de protección contra la extorsión y para ayudar a encontrar a familiares secuestrados se han convertido en la principal demanda de sus clientes, dicen practicantes locales.
El temor en Veracruz se ha intensificado debido a que el estado es uno de los más recientes campos de batalla de los más poderosos carteles de la droga en México. Jorge Chabat, experto en seguridad y tráfico de drogas en el CIDE, un centro de investigación en Ciudad de México, dijo que un cartel conocido como los Zetas y el cartel de Sinaloa estaban ajustando cuentas en este estado costero, sacando el último ventaja de los recientes golpes que le ha propinado al primero el gobierno federal.
La creciente presencia del tráfico de drogas aquí ha traído consigo un negocio que ha prosperado en todo el país en los últimos meses: la extorsión. Ni brujas ni hechiceros escapan a ella.
"Siempre dicen: ‘Le habla el jefe de los Zetas’", dijo el hijo y colega hechicero de Marthen Torres, John Joseph, sobre las llamadas que recibe de miembros de la organización criminal exigiendo dinero.
Algunos de los hechiceros de Catemaco tienen cada vez más miedo, mientras otros -quizás buscando un margen en la lucha por clientes- reclaman sentir las vibraciones de la persona al otro lado de la línea. Cuando sienten un aura negativo, dicen, simplemente no contestan el teléfono. De hecho, Marthen Torres dijo que estaba seguro de que él no sería otra víctima de la guerra contra las drogas porque la fecha de su muerte ya se le había revelado. (Y no ocurrirá en los próximos diez años, dijo).
Por supuesto, personas menos clarividentes pueden no sentirse tan equipadas para hacer frente a ola de violencia.
"Estoy constantemente consciente de que mis hijos podrían ser secuestrados en cualquier momento. Es mi mayor preocupación", dijo Julisa del Carmen después de ser limpiada por un hechicero. "Estás oyendo constantemente sobre niños que son secuestrados".
Visita tanto a Marthen Torres como a su hijo para una limpia cada vez que sufre ataques de pánico relacionados con la delincuencia, dijo.
No sorprende que la creciente demanda de protección haya provocado todo un nuevo conjunto de servicios místicos. Por sólo 180 dólares puedes encontrar a un familiar perdido, dijo Alondra Martínez, 35, una bruja que hace a menudo el trayecto hacia un cerro cercano para realizar un ritual por el retorno seguro de mujeres secuestradas. Dijo que el mes pasado había recibido cinco peticiones.
"Antes esto no era frecuente. Ahora se está convirtiendo en una moda", dijo Martínez.
Una pareja desesperada la visitó hace poco, pero dijo que no ayudaría a los aterrorizados padres si no pagaban toda la tarifa. "Les dije que tenían ocho días para encontrar a su hija".
No son sólo civiles los que buscan ayuda. Agentes de policía y matones de los carteles también acuden a los chamanes de Catemaco en busca de protección. Los agentes tienen miedo de ser asesinados en una emboscada o de que sus familias sean atacadas en actos de venganza; los traficantes de drogas temen "ser capturados por la policía federal o de perder su territorio", explicó un hechicero de una ciudad cercana que es conocido como El Gato Negro, agregando que a menudo hace sacrificios animales en una caverna. A veces, dicen los chamanes de aquí, las autoridades y los delincuentes se cruzan en las salas de espera de las brujas, aunque ningún lado identifica al otro.
Sin embargo, en general, los negocios marchan mal.  Algunos dueños de hotel dicen que la tasa de ocupación ha caído en casi un ochenta por ciento en los últimos tres años, lo que quiere decir que hay menos clientes para los brujos. Pese a ello, algunos clientes nuevos son bastante rentables. Un brujo, José Alberto Vera Cisneros, contó que una persona que afirmaba ser un narcotraficante preso en Manzanillo, la ciudad que cobija al puerto más ajetreado de México, había llamado hace poco para pedirle un ritual que lo hiciera salir de la cárcel. Cuando poco después recuperó su libertad, contó el ocultista, el hombre le regaló un coche.
Mientras los miembros de los carteles hacen obsequios muy caros, Marthen Torres entrega lo que llama "servicios sociales" -limpias gratis para los que han sido extorsionados hasta el punto de quedar en la indigencia.
Para combatir la creciente ola de delincuencia, los gobiernos del estado y federal han empezado la Operación Veracruz Seguro. Las fuerzas federales se han desplegado en todo el estado, las policías locales y del estado está siendo purgadas de sus elementos corruptos y se han montado puestos de control fuertemente armados. Desde que el plan fuera implementado a principios del mes pasado, se ha detenido a más de 250 personas, pero la violencia persiste. El 20 de octubre, ocho cuerpos fueron encontrados en la ciudad de Paso de Ovejas, a 160 kilómetros al noroeste de Catemaco.
Y mientras persista la delincuencia, los chamanes de Catemaco seguirán siendo solicitados para hacer hechizos de protección y clarividencia por parte de policías, ladrones y sus víctimas. Marthen Torres dijo que los cuerpos de las víctimas golpeadas estaban todavía tibios cuando llegó al sitio del suceso al otro lado del país para determinar cómo habían ocurrido los asesinatos. "Puedo ver la última imagen que vio la víctima en sus ojos", dijo.
Ciertamente algunos encontrarán esto difícil de creer. "La delincuencia no se resuelve con magia", dijo el presidente Felipe Calderón en un discurso en 2009 (aunque obviamente lo dijo en un sentido figurado, no literal). Similarmente, Ernesto Cordero, un aspirante a la candidatura para la elección presidencial de 2012 y miembro del partido político de Calderón, señaló hace poco que no había remedios mágicos para "salir del problema en que nos metimos nosotros mismos".
Los brujos y hechiceras de Catemaco discrepan.
17 de noviembre de 2011
1 de noviembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

otro botón de muestra del terror


columna de lísperguer
Mujeres sobrevivientes de la dictadura argentina revelan los ultrajes sexuales a que fueron sometidas por sus carceleros.

En la mayoría de los países que sufrieron dictaduras fascistas en los años setenta y ochenta, están concluyendo los juicios por violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad. Sin embargo, siempre nos enteramos de los terribles extremos a los que llegó el odio y el terror envueltos en el ropaje de un estado de excepción o de guerra interior justificada por la lucha anticomunista. Particularmente en Argentina, el catálogo del terror nos sigue asombrando: curas integristas -como los curas pinochetistas chilenos, como el pedófilo obispo Karadima- que participaban en torturas y asesinatos, asesinatos de monjas, violaciones de detenidas y detenidos por perros amaestrados, introducción de ratones en la vagina de las secuestradas, extracción de ojos y dientes de los asesinados, el empalamiento de un niño de 14 años en presencia de sus padres, asesinatos de madres y mujeres de militantes, robo de bebés para venderlos o darlos en adopción y torturas crueles y bizarras en campos de concentración y exterminio controlados por demonios y psicópatas disfrazados de católicos.
Entre las cosas horrendas que es imposible olvidar está la experiencia de algunos prisioneros sobrevivientes que eran mantenidos en húmedas jaulas sin comer ni beber durante días y que eran soltados cada tres días para que se pelearan por las coles podridas que les arrojaban los carceleros (en El cura venido del infierno).
En el reciente libro ‘Grietas en el silencio’, de varias mujeres, prisioneras durante la dictadura, que fueron violadas y sometidas a abusos sexuales, se encuentra la horrible historia de una mujer que tras ser detenida fue sometida a aberrantes formas de abuso sexual. "Cuando me detuvieron", cuenta en la contribución de Susana Chiarotti, "me pusieron el caño de una pistola en la vagina, me sacaron a mi hijo de seis meses --mientras cursaba el período de lactancia-- y me lamían la leche materna. Me decían que ésa era la leche que tendría que estar tomando mi bebé, si no fuese porque lo había abandonado". Sólo un pervertido sexual puede imaginar un ultraje tan horroroso como lamerle la lecha materna a una prisionera torturada. Sólo un enfermo mental o un psicópata puede justificar estos actos como cosas que ocurren en las guerras. Esto no fue ni guerra ni tiene perdón de Dios.
Estos actos injustificables y de una aberrante perversidad fueron característicos de las dictaduras latinoamericanas. El juez Daniel Rafecas, en la causa por la cárcel secreta de Protobanco, detalló la barbarie de los represores en su intento por eliminar la condición de humanidad de sus víctimas.  Mencionó el juez "condiciones infrahumanas de existencia constitutivas de tormentos, tales como la sujeción e inmovilización, la prohibición del habla, el tabicamiento, la privación de agua y alimento, la frecuente prohibición de ir al baño, la exposición a desnudez, la amenaza constante con ser torturados físicamente, interrogatorios y en casi todos los casos, la aplicación de picana eléctrica, submarino, o golpes; mecanismos que se encaminaban a obtener la despersonalización de las víctimas". Tanto nos odian los demonios, que nada les parece tan placentero como reducirnos - a nosotros, humanos- a la condición o de cosas o de animales.
Que haya algunos -como los jueces de la Segunda Sala de la CS chilena- que esos crímenes prescriben y dicten fallos ridículos que terminan usualmente con esas alimañas caminando libremente por las calles, es un acto que sólo prolonga la barbarie original. Esos fallos, y el olvido, son los últimos capítulos de esos mismos actos de salvajismo.
lísperguer


aprendiendo a convivir con los lobos


La reintroducción del lobo gris en los estados de Wyoming y Montana irrita a los ganaderos. Pero la única solución es que se adapten.
[Leslie Kaufman] Jackson, Montana, Estados Unidos. Como ranchero de cuarta generación, Dean B. Peterson tiene una complicada relación con los lobos. En los años ochenta del siglo diecinueve, los lobos cazaban el ganado de la familia después de que sus tatarabuelos llegaran como colonos al río Big Hole.  Como resultado de trampas y venenos, para los años treinta del siglo veinte los lobos estaban casi extintos. Para cuando nació Peterson en los años sesenta, las trampas habían sido remplazadas por nostálgicas historias sobre lo listos que eran los lobos.
De niño, le excitaba el avistamiento de algún lobo y el ocasional aullido nocturno. Pero como adulto, si observaba un repunte de la población de lobos grises, no dudaba en dispararles si pasaban pasar por detrás del gimnasio de su hijo en el bosque en dirección al corral del ganado.
"No me desagradan ni odio a los animales", dijo Peterson, que define a los lobos como "una especie irreal creada por Dios".
En lugar de eso, rechaza a los conservacionistas que a mediados de los años noventa ejercieron presión sobre el gobierno federal para reintroducir al lobo gris en las Montañas Rocosas septentrionales. Esa decisión nos la metieron en la garganta "con una chupona", dijo.
Sin embargo, la dinámica entre rancheros y conservacionistas ha empezado a cambiar, y Peterson se asombra de verse a sí mismo como un reticente mediador.
El punto de inflexión ocurrió a principios de año cuando los legisladores de algunos estados occidentales empezaron a exigir que el gobierno sacara al lobo gris de la lista de especies en peligro de extinción y cediera el control de la especie a los gobiernos de los estados de Idaho y Montana. En abril, lograron agregar una indicación a la ley de presupuesto.
Horrorizadas, algunas organizaciones ambientalistas se pusieron a sacar cuentas. ¿Habían ido demasiado lejos en usar la Ley de Especies en Peligro de Extinción como un garrote en lugar de forjar compromisos con los rancheros?
Así que algunas empezaron a acercarse a los rancheros, ofreciéndoles dinero y herramientas para ahuyentar a los lobos, sin matarlos. Y algunos rancheros, conscientes de que las severas restricciones federales podrían volver a imponerse si las cifras de lobos volvían a caer, han estado escuchando. Están surgiendo colaboraciones tentativas y las pocas que ya existían están tratando de expandirse.
Trabajando con Peterson, People and Carnivores, una nueva organización sin fines de lucro que fomenta la "co-existencia", ha construido una valla eléctrica de ocho kilómetros y quince mi dólares, adornada con banderas, para proteger a las terneras en la propiedad de un vecino. Este verano, ayudó a pagar un guardia montado para patrullar las cinco mil hectáreas de tierras de pastoreo compartidas por tres ranchos cerca de Peterson, como un elemento disuasivo.
"Varios de mis vecinos piensan que estoy ansioso por hacerme con el dinero de esta gente", dijo Peterson, que no ha aceptado ayuda para sí mismo. "Pero el lobo está aquí ahora y creo que la gente que lo quiere aquí debería participar en los costes".
El conflicto se remonta a tres generaciones, pero las tensiones se exacerbaron en 1995 y 1996 cuando el gobierno reintrodujo 66 lobos grises en Idaho y en el Parque Nacional de Yellowstone en Wyoming. El objetivo es restaurar el equilibrio en el ecosistema regional: después de que se extinguieran los lobos, las poblaciones de coyotes y alces han aumentado alarmantemente. Manadas de alces estaban destruyendo extensos tramos de vegetación y los coyotes habían reducido a los depredadores de segundo nivel, como los tejones.
El Servicio de Pesca y Fauna Silvestre federal fijó un objetivo de población mínima de ciento cincuenta lobos más quince parejas reproductoras en Idaho, Wyoming y Montana. Para su sorpresa, los lobos lograron esos objetivos en apenas siete años y se extendieron más allá de los espacios naturales.
Los ataques contra el ganado empezaron a aumentar y los ganaderos se enfadaron. Incluso responsabilizan a los lobos por la pérdida de peso de las vacas. "En promedio, salen de las tierras de pastoreo casi 45 kilos más livianas que antes de que hubiera lobos en la zona", dijo Peterson. "Pasan tanto tiempo mirando los alrededores que no les queda tiempo para comer".
Para 2007, el número total de lobos en los tres estados era de 1513. Evaluando las evidencias, el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre trató el año pasado de sacar a la especie de la lista de la Ley de Especies en Peligro de Extinción. Pero los conservacionistas entablaron una demanda para impedir ese desarrollo, argumentando que Wyoming carecía de un plan de manejo adecuado. Una corte federal en Missoula, Montana, estuvo de acuerdo.
En 2009, el Servicio de Pesca y Fauna Silvestre trató nuevamente de sacar a los lobos de la protección federal en todas las regiones, excepto Wyoming. La corte no lo aceptó, provocando una revuelta de los legisladores y una inusual votación en el Congreso este año. El Departamento del Interior logró un compromiso similar al de Wyoming.
La caza del lobo empezó en Idaho y Montana a fines del verano. Montana fijó una cuota de 220 lobos que podían ser cazados, o el 25 por ciento del total de la población de lobos del estado. Los permisos de caza se vendieron rápidamente, lo que algunos atribuyeron a la rabia contenida de los rancheros.
La reacción hizo que algunos ecologistas cuestionaran su enfoque. "Mirando retrospectivamente, creo que hay varias cosas que los conservacionistas hicieron que no fueron efectivas y que estallaron sobre nosotros", dijo Lisa Upson, directora ejecutiva de Keystone Conservation, una organización sin fines de lucro con sede en Montana que ofrece ayuda a los rancheros con medidas de control no letales. "Ahora tenemos que vivir con este horrible precedente".
Así que su organización y otras están destinando sus energías al adiestramiento de guardias montados para ahuyentar a los lobos. Están fomentando las técnicas de cría de animales que permiten que las terneras se hagan fuertes en áreas valladas antes de dejarlas pastar en las montañas. Basándose en una sabiduría popular que se remonta a la Edad Media, ha colgado banderas rojas a los largo de los pastizales para disuadir a los lobos que se acercan.
La mayoría reconoce que esas medidas no son una panacea. Michael D. Jiménez, coordinador de la recuperación de los lobos del Servicio de Pesca y Fauna Silvestre en las afueras de Jackson, Wyoming, dice que las agencias federales y del estado lo han intentado con perros guardianes, repulsión auditiva (cañones o sirenas que son activadas por detectores de movimiento) y "repulsión odorífera", o colocando orina y excrementos de lobo en los árboles, durante años. "Todos funcionan en ciertas circunstancias", dijo Jiménez, pero "no compiten con una población de lobos robusta".
Y los rancheros pueden no adoptar esas tácticas. Una vez, después de que la señora Upson pensara que había convencido a algunos rancheros en el Upper Ruby Valley en Montana de compartir la mitad de los costos de un guardia montado para el verano, descubrió que habían usado el dinero para pagar el combustible de helicópteros enviados a disparar contra los lobos.
Las tensiones entre conservacionistas y rancheros en el área de Big Hole han sido especialmente agudas. Hace dos veranos, los lobos mataron a cerca de una docena de terneras del rebaño de Peterson cuando pastaban en las montañas. Se quejó al Departamento de Agricultura de la agencia Servicios de Fauna Silvestre, que reaccionó matando sólo a un lobo.
En opinión de Peterson, eso no podía ser la solución. Dice que la respuesta del gobierno se ha visto estorbada por demasiadas reglas y muy poco dinero. A menudo los cazadores de lobo exigen que los rancheros paguen hasta 350 dólares por hora para el combustible de helicópteros, dijo.
Si los lobos van a ser parte del paisaje, decidió Peterson, será mejor que los rancheros obtengan una parte del dinero que "los habitantes de Los Angeles y Nueva York" envían a los conservacionistas para encontrar soluciones.
Así que seguirá trabajando con ecologistas y tratará de convencer a sus vecinos de que hagan lo mismo. "Creo que yo debería poder dispararles si los veo en mi propiedad, sin hacer preguntas", dijo. "Pero también estoy dispuesto a tratar de adaptarme".
17 de noviembre de 2011
4 de noviembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer