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murió paul picerni


Prolífico actor de carácter.
Murió el 12 de enero, tras un ataque al corazón, en su casa en la comunidad Antelope Valley, Llano, el prolífico actor Paul Picerni, que fue una de las estrellas de la serie de televisión ‘Los intocables’ [The Untouchables] y estuvo en el reparto de la película de horror de 1953, ‘La casa de cera’ [House of Wax], informó su hija Maria. Atkinson-Bates. Fue declarado muerto en el Centro Médico Regional Palmdale. Tenía 88 años.

Picerni fue el agente Lee Hobson, colega de Eliot Ness (Robert Stack). La serie ‘Los intocables’ fue emitida por ABC de 1959 a 1963. Picerni se incorporó al reparto en la segunda temporada.
Fue una presencia familiar en televisión, con apariciones en series como ‘Kojak’, ‘Barnaby Jones’, ‘Mannix’ y ‘Perry Mason’ y tuvo papeles desde mediados de los años cuarenta.

Picerni nació el 1 de diciembre de 1922 en Corona, Nueva York. Fue artillero durante la Segunda Guerra Mundial y se licenció en bellas artes en la Universidad de Loyola en Los Angeles en 1950, después de haber actuado en varias producciones universitarias.
‘La casa de cera’, con Vincent Price en el papel protagónico, fue el primer largometraje en tres dimensiones de un estudio importante, contó el guionista Tom Weaver, que colaboró con Picerni en el libro ‘Steps to Stardom: My Story’, de 2007. Picerni fue Scott Andrews, un joven escultor que era el novio de Sue Allen (Phyllis Kirk).
Entre otras películas de Picerni se encuentran ‘Camino de la venganza’ [The Scalphunters] en 1968 y ‘Aeropuerto’ [Airport] en 1970. Picerni fue el maestro de ceremonias de medio tiempo en los partidos de Los Angeles Rams en el Coliseo durante treinta años.
1 de febrero de 2011
18 de enero de 2011
©los angeles times
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el cura solalinde


Alejandro Solalinde, el cura que despertó la conciencia de México. Está dedicado a proteger a "los invisibles", los miles de migrantes que cada año llegan ilegalmente al país en su camino hacia Estados Unidos y caen en las garras de las bandas criminales y la corrupción institucional.
[Ignacio de Los Reyes] México. Dice que está en lo más bajo de la jerarquía católica, que sólo es un misionero. Pero la tarea que se propone el sacerdote Alejandro Solalinde no es en absoluto sencilla: proteger a miles de migrantes que cada año se encuentran en México con la amenaza de las bandas criminales y la corrupción institucional en su camino hacia Estados Unidos.
Desde febrero de 2007, Solalinde está al frente de una de las mayores casas de migrantes de América Latina, con sede en la ciudad de Ixtepec, en el sureño estado de Oaxaca.
Sus denuncias sobre los secuestros, asaltos y abuso sexual a los inmigrantes, procedentes sobre todo de Centroamérica, lo han convertido en objetivo de las bandas que se lucran con el negocio de los clandestinos. Hasta el punto de que solo hace unas semanas estaba convencido de que no llegaría vivo al 2011.

"Somos el Blanco"
"Me quieren matar porque yo y otros defensores de México estamos estorbando a intereses muy fuertes", reconoce Solalinde en conversación con BBC Mundo.
"En el istmo (donde Solalinde tiene su albergue) pasan drogas y armas, hay trata de personas y de órganos, donde se secuestra y se extorsiona a las personas… y esos genera ganancias millonarias. Nosotros estamos en el blanco por oponernos a ello", cuenta.
Y es que este sacerdote, que ahora tiene que viajar acompañado por motivos de seguridad, se ha transformado también en el rostro del México que cada vez más pone su mirada en la frontera sur.
Esta semana salió de su albergue para viajar a la capital del país y gritar más alto cuál es la situación en los límites con Guatemala y en las distintas paradas del viaje hacia EEUU.
En menos de 48 horas fue recibido en la casa del presidente de México, en el Ayuntamiento de la capital y en la Secretaría (ministerio) de Seguridad.
Esta gira de "alto nivel", impensable para él hace sólo unas semanas, tiene su origen en el cambio de actitud que percibe en la sociedad mexicana.
Y el motivo de esta nueva posición hay que buscarlo, dice, en un rancho.

Tamaulipas, la Alarma
En el mes de agosto de 2010, 72 cadáveres fueron encontrados en un rancho cerca de San Fernando, Tamaulipas, en el noreste del país.
Fue una masacre sin precedentes que evidenció lo que muchos ya sospechaban: en México había un grupo especialmente vulnerable a la ambición del crimen organizado, al que apenas se le había prestado atención: "los invisibles", como los llama Solalinde.
"El evento de San Fernando 72 creó una sensibilidad muy especial, nacional e internacional. Despertó mucho la conciencia imaginarse que pudiera ocurrir de nuevo un caso como el de Tamaulipas", dice.
Además, el hallazgo de los migrantes muertos reveló al público  que para ciertas bandas -especialmente las maras centroamericanas y el grupo mexicano de Los Zetas- los inmigrantes "no son personas, sino minas", en palabras del cura.
Gente de la que "quieren sacar provecho a como dé lugar. Vivos o muertos".
Meses después de la herida de Tamaulipas, a fines de diciembre, las denuncias que hicieron El Salvador, Honduras y Guatemala sobre secuestros masivos de sus ciudadanos en Oaxaca terminaron de poner la situación de los migrantes en la agenda mexicana.

Presión Centroamericana
En un principio el gobierno mexicano negó tener pruebas de estos plagios masivos de inmigrantes. Pero el reclamo centroamericano creció, por primera vez al unísono, con voz enérgica y exigente, explica el cura.
"Los países de Centroamérica empezaron a preguntarle al gobierno mexicano qué es lo que pasaba, pero con un tono nuevo: el de alguien que no está sometido, que habla de igual a igual y con dignidad sobre el dolor de la pérdida de sus seres queridos".
Finalmente, México accedió a investigar los casos y las autoridades migratorias alcanzaron acuerdos con sus pares centroamericanas para fortalecer el intercambio de información y la atención a los viajeros irregulares en zonas de especial riesgo, sobre todo en Chiapas y Oaxaca.
Según el último informe sobre migrantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, presentado en 2009, 10.000 fueron secuestrados sólo en los seis primeros meses de aquel año. Aunque estas cifras son desechadas por el Ejecutivo mexicano, que cuestiona su metodología.
De hecho, el gobierno federal ha manifestado su intención de contar con un registro "confiable y verificable" del número de migrantes que pasan por México, declarándose comprometido con la protección de estos grupos y reafirmando su esfuerzo por combatir a las bandas criminales que abusan de ellos.

Denuncia de Corrupción
El problema, subraya Solalinde, es que no todos los funcionarios en los diferentes niveles de los gobiernos comparten ese compromiso.
"Mucha gente no entiende que ya cambiaron las leyes y que migrar no es un delito", dice el responsable en el sureste mexicano de la Pastoral de Movilidad Humana de la Iglesia Católica.
Además, añade, uno de los principales desafíos para los migrantes es enfrentarse con la corrupción.
"Hay personas uniformadas que les piden dinero, derecho de cobro. A mí me ha dicho el secretario de Seguridad, Genaro García Luna, que esos son en realidad gente mala que se viste de policías", explica.
Pero la corrupción podría ser uno de los motivos por los cuales los grupos que operan en la frontera no han sido derrotados, asegura Solalinde, que también se hace muchas preguntas.
"¿Por qué (las autoridades) no les han ganado? ¿Son más poderosos ellos (Los Zetas y otras bandas)? ¿Más inteligentes, más organizados… o es que el enemigo está dentro?".
1 de febrfero de 2011
21 de enero de 2011
©la nación
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se deterioran derechos humanos en al


Human Rights Watch denuncia deterioro de derechos humanos en América Latina. La organización, dirigida por el chileno José Miguel Vivanco, expresa su preocupación por los contantes atropellos que ocurren en países como México, Venezuela y Colombia.
HRW denunció hoy un deterioro de los derechos humanos en Latinoamérica por los altos niveles de criminalidad, pero también por los abusos y asesinatos, las restricciones y represiones y la impunidad que siguen reinando en varios países de la región.
En opinión de Human Rights Watch (HRW), el incremento de problemas de criminalidad "muy serios" se manifiesta de forma "muy dramática" en casos como el de México y Centroamérica, pero también en Suramérica, incluido Brasil, donde las estrategias no van acompañadas de políticas de seguridad en las que se entienda que el respeto por los derechos humanos forma parte de la ecuación.
El director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, señaló en una rueda de prensa con ocasión de la publicación del informe anual de la organización que los Gobiernos toman "atajos" y la solución que promueven es más bien demagógica, y, al no resolver el problema, se traduce en más violaciones en este ámbito.

Caso Mexicano
En este contexto, HRW denunció el aumento de las violaciones cometidas por el Ejército mexicano en su lucha contra el crimen organizado y los índices "muy graves" de impunidad.
Según Vivanco, más de 4.000 denuncias se han presentado ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México desde que Calderón decidió en 2006 desplegar miles de fuerzas militares para combatir el crimen organizado.
Según las autoridades militares, desde 2007 un sólo militar ha sido condenado en la justicia militar, recordó.
"Desgraciadamente la tónica sigue siendo la impunidad", dijo, porque la justicia militar no es "imparcial" ni "transparente".
El director para las Américas también se refirió a la grave situación que viven los periodistas en México, "uno de los países de mayor riesgo a nivel mundial para el ejercicio del periodismo".
Según HRW, entre 2007 y octubre de 2010, fueron asesinados 35 periodistas y otros 8 se encuentran desaparecidos.

Brasil
Por otro lado, la organización calificó de "casi crónicos" los abusos policiales y ejecuciones extrajudiciales en Brasil, especialmente en Sao Paulo y en Río de Janeiro, estado en el que mueren cada año en enfrentamientos con la Policía tres veces más personas que en EE.UU.
"Confiamos en que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff intervenga de manera positiva para mejorar la seguridad sin que se violen los derechos humanos", dijo Vivanco.

Venezuela
HRW también denunció de nuevo la "precaria" situación de los derechos humanos en Venezuela, donde el gobierno "ejerce el control" sobre el poder judicial, "socava sistemáticamente" la libertad de expresión y debilita de los contrapesos democráticos en ese país.
Vivanco apuntó especialmente a "retrocesos" que se produjeron en los últimos meses, sobre todo en diciembre, cuando la Asamblea Nacional aprobó, entre otras, una ley que permite al presidente, Hugo Chávez, gobernar por decreto durante 18 meses, lo que convierte al Congreso en meramente "decorativo", dijo.
En el apartado de Cuba, HRW celebró las liberaciones de presos políticos, pero consideró importante que esas personas no tengan que vivir en el exilio y que el gobierno de Raúl Castro "libere a todos" los disidentes encarcelados.
HRW también reiteró su llamamiento a EE.UU. para que levante el embargo que pesa sobre la isla, por considerarlo contraproducente.

Colombia
En cuanto a Colombia, Vivanco dijo haber notado un "cambio de actitud" por parte del gobierno de Juan Manuel Santos en materia de derechos humanos, pero opina que ese nuevo "tono" no se ha traducido aún en un cambio en la trayectoria de abusos, dado que el número de líderes sociales y dirigentes sindicalistas asesinados, atacados y perseguidos y de los masacres registrados no decrece sino aumenta.
HRW dijo que se seguirá oponiendo a la ratificación de EE.UU. del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia mientras no se cumplan dos requisitos: que se pueda verificar una mejora sustanciales, significativa y duradera en materia de asesinatos de dirigentes sindicales y una mejoría en las investigaciones de esos casos.
1 de febrero de 2011
24 de enero de 2011
©la nación
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murió samuel ruiz


El ‘obispo de los pobres’ mexicano. En el 70 adhirió a la teología de la liberación. El obispo emérito, ex mediador entre el gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, falleció a los 86 años en Ciudad de México, donde estaba internado desde el 12 de enero.
México. El portavoz de la diócesis de San Cristóbal, Pedro Arriaga, informó que sus restos serán trasladados por la tarde a la ciudad donde ‘Tatic’ ("Gran padre", para los indígenas) ejerció su trabajo entre 1959 y 1999. La muerte de Ruiz ocurrió en vísperas de cumplirse el 51 aniversario de su nombramiento como obispo, y 17 desde que el EZLN tomara la ciudad de San Cristóbal, hecho que lo transformaría en mediador entre las tropas lideradas por el ‘subcomandante Marcos’ y el gobierno federal.
Al cumplir 75 años, Ruiz se retiró como obispo y se fue a vivir al Estado de Querétaro, en el centro de México, aunque siguió teniendo apariciones públicas en asuntos relacionados con derechos humanos. Hace dos años formó parte de la comisión mediadora entre el gobierno y Ejército Popular Revolucionario (EPR), que reclamaba conocer el paradero de dos militantes desaparecidos.
En 1989 el obispo creó el Centro Fray Bartolomé de las Casas, organización que desde entonces desarrolló una activa labor en favor de los derechos de los pueblos indígenas y que recibió en 2009 el premio que lleva el nombre del fraile español. El religioso ha sido galardonado con numerosos reconocimientos, entre los que se destaca el Premio Simón Bolívar, concedido por la UNESCO en 2000, "por su especial compromiso personal y su papel en tanto que mediador, contribuyendo así a la paz y al respeto de la dignidad de las minorías".
El actual titular de la diócesis de San Cristóbal, el obispo Felipe Arizmendi, durante las celebraciones por los 50 años de la ordenación de Ruiz, afirmó que la vocación de éste quedó marcada por "descubrir y ver de cerca la marginación de una cantidad de comunidades ante una situación de dominación generalizada".
1 de febrero de 2011
24 de enero de 2011
©página 12
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no se olviden de cabezas


Desde las 21, un acto en la Plaza de los Dos Congresos convocado por la familia de José Luis Cabezas, con el respaldo de la Asociación de Reporteros Gráficos (ARGRA), se recordará al fotógrafo asesinado en Pinamar en 1997 a un día del aniversario de su muerte.
Argentina. Mañana a las 17 habrá una concentración frente a la municipalidad de esa ciudad costera. Media hora después se llevará a cabo una marcha de silencio hasta el monolito levantado en la entrada de Pinamar. Finalmente, a las 19 de ese mismo día se realizará el acto central en la cava donde apareció el cadáver calcinado y con dos balazos en la cabeza.
Antes del inicio de las actividades, Gladys Cabezas prometió "ser la piedra en el zapato" de los asesinos de su hermano. Por el crimen no quedan detenidos. Los ex policías Sergio Cammarata, Gustavo Prellezo, Alberto ‘La Liebre’ Gómez y Aníbal Luna, además de los ‘horneros’ Luis Braga y José Luis Auge, y el ex custodio del empresario Alfredo Yabrán, Gregorio Ríos, consiguieron salir de prisión por un fallo de la Cámara de Casación de la provincia de Buenos Aires.
Gladys se refirió especialmente al caso de Cammarata, quien fue descubierto formando parte de una empresa de seguridad privada de Pinamar y Cariló. "El Ministerio de Seguridad de la provincia debe actuar de oficio", sostuvo. "Cuando me enteré de esto, no dormí. Entré en pánico. Este tipo que mató a mi hermano y destruyó a mi familia." También habló de su padre, que falleció hace un mes "enfermo de tristeza": "Le prometí que esos delincuentes van a ir a la cárcel".
25 de enero de 2011
24 de enero de 2011
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murió romulus linney


Dramaturgo.
Murió en su casa en Germantown, Nueva York, Romulus Linney, prolífico dramaturgo cuya obra abarcaba desde historias ambientadas en las Apalaches hasta dramatizaciones de la vida de personajes históricos, informó su esposa, Laura Callanan. Tenía cáncer al pulmón.
Linney, padre de la actriz Laura Linney, escribió más de treinta piezas de teatro sobre diferentes temas. Algunas de sus obras están ambientadas en los Apalaches, paisaje con el que estaba familiarizado por haber vivido en el Sur. Otras eran dramas históricos que analizaban momentos en la historia, como los juicios de Nuremberg o la Guerra de Vietnam, y otras se basaban en la vida de personajes públicos, como el poeta Lord Byron, en ‘Childe Byron’ o el rey de Prusia, en ‘The Sorrows of Frederick’.
Entre sus dramas sobre la vida en el Sur se encuentran entre otros ‘Holy Ghosts’, ‘True Crimes’ y ‘Tennessee’.
La mayor parte de la obra de Linney se representó en teatros regionales (entre ellos el Mark Taper Forum y el South Coast Repertory) y en off-Broadway, con una producción en Broadway.
Novelista y dramaturgo, Linney también adaptaba al teatro el trabajo de otros escritores, como la historia ambientada en Vietnam, ‘Going After Cacciato’, de Tim O’Brien y ‘A Lesson Before Dying’, de Ernest J. Gaines, sobre un maestro que ayuda a un joven acusado injustamente a prepararse para su sentencia de muerte en el Deep South.

Nacido en Filadelfia en 1930, Linney pasó la mayor parte de su infancia en Carolina del Norte y Tennessee. Tenía trece años cuando su padre murió, y Linney se mudó con su madre a Washington, D.C. Se enroló en el ejército y estudió en el Oberlin College, licenciándose en bellas artes en la Escuela de Teatro de Yale.
1 de febrero de 2011
18 de enero de 2011
©los angeles times
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legalizar todas las drogas


Antonio Nery Filho, asesor del gobierno de Brasil para la lucha contra el paco. El psiquiatra brasileño señala que no está contra el usuario, sino contra la droga, y se manifiesta a favor de la legalización de todas como forma de eliminar la violencia y el sufrimiento que generan el narcotráfico.
[Emilio Ruchansky] Argentina. El paco es una sustancia relativamente nueva en la Argentina, recién el año pasado se supo que su composición química es en esencia alcaloide de cocaína. ¿Desde hace cuánto se consume en Brasil?
Desde los años ochenta. Se le dice "crack" en todas partes, otra expresión no es reconocida. Es una palabra importada completamente de Estados Unidos, aunque no es la misma sustancia. Por el conocimiento que tengo, el crack fue una invención de los usuarios norteamericanos. En una crisis de falta de cocaína, ellos utilizaron el residuo de cocaína y asociaron carbonato de calcio, el que se usa para las tizas, lo que resulta un problema. El nombre es una onomatopeya: para ellos el sonido de una piedra que se rompe es: "Crack".

¿Qué medidas se tomaron desde lo sanitario cuando apareció?
Por suerte, rápidamente se descubrió una cosa, que me parece importantísima para el crack. La vía de entrada es pulmonar y los pulmones son una inmensa vía de absorción. Es muy rápida. Y produce una gravísima "inundación" al fumar, como cuando los ríos desbordan e inundan una ciudad. Al fumar, ocurre una inundación brutal del sistema nervioso central, que se reparte en todo el organismo a través de la sangre, de un modo en que ningún otro medio de consumo consigue.

¿Ni siquiera pinchándose cocaína?
La misma cantidad inyectada precisaría una disolución sanguínea y un largo viaje hasta al cerebro para producir algún efecto. O sea, esa es una llegada más lenta que la vía pulmonar, que es inmediata y tiene una enorme, incomparable, intensidad. Esto es fundamental porque al fumar se produce una intoxicación de un centro cerebral responsable por el placer y, por otro lado, se produce metabolización inmediata de la cocaína. Justamente, el nivel de intensidad es tan alto que a la menor disminución de la intensidad va a producir una necesidad de reutilización porque la intoxicación es más alta. Además, cuando se usa una jeringa uno puede calcular mejor la dosis. Cuando usted fuma no hay un control tan preciso. Estas son las razones a considerar.

¿Por qué?
Pasa que el nivel de intensidad en el crack lleva oculto un fenómeno, que en Brasil resumimos así: "A una necesidad monstruosa, una respuesta monstruosa". Déjeme explicarme mejor. Voy a decir una cosa que creo y defiendo. Yo creo que las personas tienen necesidades diferentes porque son biológicamente diferentes. Cada uno de nosotros tiene un patrimonio psíquico, que será determinado por el patrimonio biológico y las condiciones sociales, en las cuales los humanos conviven y se organizan. Esta una relación triangular permanente, que tiene como efecto la organización. No estoy hablando de inteligencia, ni de carácter, sino de organización. Considerando esto, cada uno de nosotros tendrá sus propias necesidades y sus propias posibilidades. No hay dos necesidades iguales, como no hay dos posibilidades iguales, porque no hay dos humanos iguales.

Quiere decir que existe una fuerte determinación detrás de la elección.
Así es. La "elección" de una droga será siempre el resultado de la interacción entre la posibilidad de un patrimonio biológico con una posibilidad psíquica en una condición social. La elección, muchas veces, llegaría a personas deprimidas, maníacas, excitadas, a organismos que van rápido, que soportan o que no soportan, a organismos que soportan una gran cantidad de cocaína en un psiquismo deprimido, en una situación desfavorable. Aquí se pueden hacer las combinaciones que usted quiera. Pero hay que destacar que en la combinación de los tres elementos son más importantes lo psíquico y lo social, puesto que lo biológico es estable, no cambia. Por ejemplo: alguien que pierde el trabajo, que ganaba bien, que tiene coche, casa. Esta persona tiene una constitución física buena, ninguna dolencia, pero una hipoteca que pagar por su casa y tres niños con una mujer que no trabaja. Ese hombre puede sufrir, puede beber o esnifar cocaína ocasionalmente y descubre que la cocaína resuelve su sufrimiento.

Como si fuera un antidepresivo.
Exacto. Pero no es un medicamento. No autentica la dolencia, no autentica la condición "patológica". Si utiliza un antidepresivo reconoce que está enfermo, cuando usa la cocaína no.

Pero la función parecería la misma.
Es la misma, pero la condición y la representación no. Una es legal, la otra no. Una está en el ámbito médico, en la salud, la otra está en el ámbito de la intimidad. Y del placer. Este hombre busca una resolución del sufrimiento, no de la situación. De este modo, se comprende la historia que cada uno puede hacer de una droga. Tomemos los adolescentes. Los adolescentes sufren con la adolescencia, desafían al mundo, necesitan marcar su presencia en el mundo, con la transgresión dicen "estoy acá, soy diferente de mi mamá y de mi papá, yo soy otro". Una de las transgresiones, en Brasil, no sé acá, es la utilización de la marihuana porque puede ser un sedativo, un desinhibidor y es una fuerte transgresión. La marihuana asocia a los adolescentes: pueden fumar juntos, comprar o cultivar juntos. Hay toda una cantidad de fenómenos asociados al consumo. Pero sobre todo los adolescentes saben que no morirán por fumar porro. Entonces, cumple bien todos los papeles que necesita el adolescente. Desgraciadamente, la policía, la familia, los médicos, los psicólogos no comprenden esta utilización y la criminalizan. La prohibición no es una ayuda a los adolescentes en su travesía hacia la vida adulta, es un vejamen. Esta utilización de la marihuana yo la considero absolutamente transitoria, en la mayoría de los casos, y funcional porque comprende, justamente, funciones para ellos.

Es mejor que el alcohol para ellos.
Absolutamente. Hace treinta años que trabajo en esto, tengo visto que la teoría de que la marihuana es la puerta de entrada para otras drogas no es verdad. Nunca fue. Es una de las peores mentiras que construyeron los humanos. No es la droga la que determina la persona, son los sujetos que determinan la droga. Atendí miles de personas que beben y no usan otra drogas. O que fuman y no usan otra droga. Lo que quiero decir, es que la elección de la droga responde a una necesidad humana. La cocaína no tiene necesidad, los humanos la tienen.

Y a veces esta necesidad es monstruosa, como dice usted.
Hay humanos que son periféricos sociales, yo los llamo en Bahía "los invisibles". Son visibles pero invisibles socialmente. Personas sin futuro, sin la menor posibilidad en la geografía de las oportunidades. Son presos en condiciones monstruosas. En mi experiencia el crack "responde" a una necesidad brutal, que precisa una droga brutal. La marihuana no es para esta necesidad brutal. Es lo social lo que crea la posibilidad de una droga. Esto es fundamental para cualquier política y práctica médica. En este momento, vivimos algo crucial, creo fuertemente, tal vez estoy loco, que nuestro mayor problema son las rupturas de los pactos. No hay más representación de ley, padre y madre han perdido su posición. Padres e hijos están muy próximos, muy semejantes, muy parecidos. Los hijos no oyen de sus padres lo que pueden o no pueden, porque no pueden escoger. Los padres no les dicen qué se puede.

¿Los mismos padres perdieron el respeto por la ley?
Perdieron la referencia de ley, no se reconocen a ellos mismos como ley... no sé la policía de ustedes, pero la de Bahía, la de Brasil, no se distingue en nada de los bandidos, salvo por el uniforme. Los bandidos son más organizados que la policía. El narcotráfico en San Pablo está muy bien organizado, con una fuerte jerarquía de ley, y nosotros que deberíamos establecer las reglas sociales nos perdimos completamente. Pero la cuestión no es la droga sino los humanos, si lo que sustenta las relaciones, las leyes, fracasan, los humanos se desorganizan. En este sentido, la presencia de droga es un síntoma y no una causa, de la desorganización y ruptura de pactos. Por eso, yo defiendo que trabajemos en cuidar a los que sufren los efectos químicos y psíquicos de las drogas pero es más importante que miremos los pactos y acuerdos para restaurar las relaciones entre humanos. Desgraciadamente, trabajamos con las drogas y no con los humanos.

El crack no desaparecería.
No. Ninguna droga desaparecerá. Yo tengo una posición completamente anormal sobre el tráfico. Yo creo que el crack no es una buena droga comercial porque provoca una gran intoxicación que puede provocar muy fácilmente la muerte. La cocaína es soluble en agua, el crack, el que tiene carbonato de calcio, no es soluble y eso provoca problemas pulmonares respiratorias graves.

¿El solo uso, aunque sea esporádico, hace un daño irreversible?
Hay uso controlado de todas las drogas, pero hay algunas con menores riesgos, menores posibilidades químicas. Claro que hay personas con mejor competencia biológica, psíquica y social para usar el crack y que se pueden sanar. Algunos trabajos demuestran que el crack puede producir daños en el sistema nervioso central, produciendo parkinsonismo crónico, como puede pasar con los neurolépticos legales. Es una especie de temblequeo constante. El crack en Brasil no es pobre en cocaína, como podría ser el que se fuma en Argentina. Es el alcaloide, pero como no está refinado tiene otras cosas como el ácido sulfúrico, éter y otros residuos químicos que no están en la cocaína. Por eso, la pasta o el crack es más dañino que el clorhidrato puro. Los que utilizan crack no se alimentan, tienen otros padecimientos asociados, utilizan otras sustancias. No olvide que la mayoría está en condiciones sociosanitarias y afectivas muy precarias. Y que esas personas pueden morir más fácilmente de enfermedades accesorias, trastornos producidos por el consumo permanente de crack.

Los usuarios no desconocen esto.
Por eso creo que el crack, por su poder de producir daño, no es una buena droga de comercio, si se legaliza todo. ¿Por qué en un principio San Pablo tenía crack pero Río no? Porque los traficantes sabían que el crack desorganiza el comercio, los usuarios de crack son muy desorganizados, más trastornados. Los comerciantes de Río dijeron: "No queremos acá perturbaciones en nuestro comercio de cocaína". En Salvador hay un comercio desorganizado con cocaína, el crack no tendrá larga vida como droga de masa, será siempre circunscripto para aquellos que necesitan una droga así. El crack no es el alcohol, que permite encuentros, comunicaciones, fiestas. El crack no se insertó en la pauta cultural, por lo tanto el crack no es, ojalá tenga razón, no será una droga sostenida comercialmente como algunos dicen en Brasil.

¿Políticamente se hace algo para frenar el consumo?
Sí. Todos, griegos y troyanos, están unidos contra el crack porque se tornó en el responsable de todos los sufrimientos. Lula hizo un discurso, hace dos meses, donde ¡responsabiliza al crack!: la sustancia deviene persona, se tornó una entidad responsable por todo lo malo en Brasil. José Serra, uno de los candidatos presidenciales, les dice a todos: "Voy a hacer hospitales en todo Brasil para tratar a los usuarios de crack". Como si la solución fuera hospitalizar y tratar a todos los usuarios.

Pero ustedes precisan más lugares.
Es cierto, pero no como solución. No necesitamos un hospital en cada ciudad. Vamos a producir la muerte social de millones de personas que no deberían estar internadas porque no son enfermos. Porque la relación con la droga no produce siempre una enfermedad. Un usuario no es un toxicómano necesariamente: el uso puede ser experimental, recreativo.

¿Cómo se debería tratar a los usuarios de paco?
Necesitan de una intervención médica, psiquiátrica y también social. Son personas, repito, los usuarios de crack no son la clase media ni la clase rica. Están muy próximos a la periferia, a la miseria de la exclusión. Necesitan la oferta de una posibilidad social, que no sé si es posible. Tratarlos es simple, se los interna, cuida, hidrata y se les dan medicamentos para dormir, se conversa. En 10 o 15 días el cuerpo está sin problemas, pero el espíritu continúa igual, si no cambia la condición social en una o dos semanas tenemos la misma cosa. Ahora sólo les damos tratamiento casi exclusivamente para el cuerpo. Si tiene mil personas, mil camas. Cuerpos entran, cuerpos salen, entran. ¿Pero qué ofrecés socialmente?

¿Qué tipo de estructuras sanitarias tienen para este tema?
En Brasil, no el gobierno, sino la organización de los usuarios y los portadores de trastornos mentales se organizaron junto a sus familias, presionamos para conseguir la reforma psiquiátrica: la deshospitalización, algo que aquí también reclaman y consiguieron. Creamos dos instancias: las casas de pasaje protegidas y los centros de atención psicosociales: los "Caps". Hay cap1 (ambulatorios de baja complejidad), cap2 (drogas), cap3 (drogas con 24 horas de trabajo, hospitalización corta y de 5 a 10 días como máximo para desintoxicación). Yo acabo de inaugurar un cap3 en un barrio periférico populoso en el noroeste de Salvador. Y es el primer centro en Brasil, no en Bahía, para niños que utilizan drogas y están en conflicto social, en las calles. El primero en un país con 200 millones de personas.

¿Cómo se logró abrirlo?
Pasamos a luchar políticamente con la universidad que tiene el poder técnico y ahora provocó al poder político. Es importante aclarar que no necesitamos hospitalizar, no es la regla, como quieren los psiquiatras. Es la última opción. Toda hospitalización debe ser corta. Yo trabajé en Francia con lo peor de los heroinómanos y se ponen de pie en diez días, físicamente, pero su alma no se pone de pie en diez días, tal vez no se ponga nunca.

En Suiza y en España también se abrieron salas de consumo controlado de heroína. ¿Cree que eso podría funcionar para los paqueros?
Sí, sí, sí. Yo defiendo esto, aunque es una herejía en mí país. Si los países trabajan en la lógica contra las drogas y no a favor de los usuarios, o sea contra los usuarios, entonces admitir estas salas es admitir que los usuarios tienen derecho a utilizar drogas y es un deber del Estado protegerlos en su utilización. Significa que yo puedo ayudar a alguien que se droga a no morir, a no enfermarse. Esta sala implica una comunicación entre una persona que se droga y un técnico en salud, es una condición propicia, buena para el intercambio. Yo creo que más aún para el crack, que es el desorden completo. ¿Por qué dejar a las personas abandonadas a su suerte o a su mala suerte? Si alguien escoge un riesgo como el crack, debe ser prioridad de atención y cuidado.

¿Cuál es su próximo proyecto en Bahía?
En seis meses, espero, vamos a tener en un centro de atención psicosocial para internar exclusivamente los usuarios de crack por cortos períodos, con una casa asociada, que yo llamo "casa de medio camino". Es para que esas personas en 10 o 15 días puedan pasar a esta casa donde permanecerán el tiempo necesario para salir.

No sería un sala de consumo protegido...
No puedo contestarle eso hasta ver qué pasa. Tengo 66 años y estoy en posición de decir muchas cosas en Brasil sin ir preso. Pero primero quiero provocar la discusión en la universidad. En pocos días estoy abriendo en Pelourinho (un barrio antiguo y turístico de Salvador) una casa que llamo "punto de encuentro", que sirve para acoger a personas de Pelourinho y otras regiones, darse una ducha, cambiar de ropa sucia por limpia, tomar un café. No pueden permanecer, no es un hospital ni un ambulatorio, sólo un punto de encuentro, necesario para seguir avanzando. Es el primer paso para reconocer que es mejor un hijo protegido en el uso, que muerto y desprotegido.

Si el uso de drogas, según usted, no va a desaparecer, ¿cree que es mejor legalizarlas?
Así es. Básicamente, porque los humanos nunca dejarán de ser humanos. Nunca, salvo que en mil años no seamos humanos y seamos mitad máquinas...
La legalización yo la defiendo para todos los productos sin excepción porque no estoy ni en contra ni a favor de las drogas, estoy a favor de los seres humanos. Las drogas forman parte de las cosas del mundo y los humanos también. Pero los humanos piensan y las drogas no. Creo que los humanos destituyeron a la muerte de su valor, la vida se define por la muerte y la muerte por la vida. La vida no es más valorada, en Brasil hay una crisis con esto. Se matan como si fuesen moscas. Los hombres se matan en mi ciudad: 20 por fin de semana. Es mucho. El tránsito mata 200 mil personas por año en Brasil y no hacemos nada... pero vendemos y vendemos más coches.

¿Qué opina de la violencia ligada al tráfico?
El tráfico no tiene ley sino fuerza, si entrás en mi campo te mato y si quiero ocupar tu territorio me matás o trabajás para mí. El más fuerte controla un territorio más grande. Si esta violencia no se resuelve sino por la fuerza, tengo la alternativa: introducir el tráfico y la marginalidad que lo rodea en la legalidad. "Bueno, ahora no precisás más matar a otro para ocupar territorio porque trabajaremos nosotros con la ley", diría el Estado. Tu comercio, tu droga, los adolescentes no tendrán que exponerse a las violencia y a la muerte. Creo que están de un lado los humanos, su sufrimiento y las drogas; y por el otro, el comercio, la producción, el tráfico y la violencia. Si me libro de esto último... ¿qué resta? Las drogas con los humanos con sus sufrimientos y con los trastornos que las drogas les causan o no. En la salud sabés qué hacer con la enfermedad, pero no qué hacer con la violencia y el tráfico.

¿Cuánto cambiaría el escenario con la legalización en su trabajo?
Puedo trabajar mejor. Puedo reutilizar los recursos gastados en el tráfico y la violencia que no consigo controlar ni dominar. No resolverá todo el problema. Pero pienso: "Si legalizo y hay un aumento del consumo... trabajaremos con el aumento. Si legalizamos, disminuye el consumo, muy bien. Si legalizamos y nada ocurre, mejor". En todo caso, estaré libre de una monstruosa violencia en un país que tiene un Estado oficial y uno no oficial. Tenga en cuenta que en la sociedad brasileña hay desigualdades sociales y económicas enormes. El 10 por ciento tiene el control del 40 por ciento de la riqueza. Si no soy capaz de cuidar de esto y si legalizo las drogas, clavo una lanza en el corazón del león, esta enormidad del narco: 500 billones de dólares en el mundo que corrompen a todos, que compran todo, Iglesias y políticos.
31 de enero de 2011
24 de enero de 2011
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qué son las bacrim


Álvaro Villarraga, coordinador del área de desmovilización, desarme y reintegración de la CNRR, responsable del más reciente informe sobre bandas criminales, habló con Semana.com sobre el desafío que éstas representan para el país.
[Sally Palomino] Colombia. ¿En dónde están? ¿Quiénes las integran? ¿Son efectivas las medidas del gobierno para enfrentarlas? Son algunas de las preguntas que en los últimos días el país se hace frente a las llamadas Bacrim. Y las respuestas son tantas, como opuestas.
Las autoridades insisten en decir que los esfuerzos por dar con las cabezas de estos grupos es grande y que la mejor muestra de su lucha es, hasta ahora, haber logrado acabar con la carrera delictiva de Pedro Oliveiro Guerrero, alias ‘Cuchillo’.
 Mientras tanto, organizaciones no gubernamentales y la Defensoría del Pueblo, entre otras instituciones, señalan que hechos tan trágicos como el asesinato de los jóvenes universitarios Mateo Matamala y Margarita Gómez, ocurrido el lunes 10 de enero en Bocas de Tinajones, San Bernardo del Viento, Córdoba, pone en evidencia lo que desde hace mucho tiempo se viene advirtiendo: la fuerte presencia de grupos, conformados en su mayoría por desmovilizados, que están azotando a varias regiones del país, disputándose corredores del narcotráfico.
Álvaro Villarraga, coordinador del área de desmovilización, desarme y reintegración de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), estuvo a cargo de un reciente informe - el segundo - que publica ese organismo y que hace una radiografía del accionar de esas bandas.
La retoma de las armas por parte de algunos exintegrantes de las AUC, que no se desmovilizaron o que incluso haciéndolo decidieron retornar a la ilegalidad, deja en claro, según Villarraga, que hay rezagos del paramilitarismo que el gobierno de Juan Manuel Santos debe saber enfrentar. ¿Cómo? Según Villarraga, la mejor forma de hacerlo es empezar a reconocer el fenómeno real que son estas bandas: "son mucho más que grupos delincuenciales", afirma.
Semana.com: En 2008, la CNRR reveló un informe en el que advertía sobre el surgimiento de nuevas bandas y consecuencia de rearmes con diferentes raíces.

¿Cuáles eran?
Álvaro Villarraga: Se veía que habían surgido nuevas bandas como resultado de que algunos bloques o frentes de las AUC se habían quedado al margen del proceso, como disidencias de la desmovilización. También habían surgido nuevos grupos tales como redes delincuenciales con participación de algunos desmovilizados, y además se había dado el fenómeno de retomar las armas por parte de anteriores sectores paramilitares. Aunque esto último no era generalizado.
 
¿De cuántas miembros de estas bandas estábamos hablando en ese momento?
De casi 4 mil personas.

Aunque era claro el surgimiento de estos grupos, ¿no se evidenciaba la magnitud que tomarían?
Era más un interrogante. La cuestión era: están surgiendo, pero ¿se van a consolidar? ¿Son un coletazo delincuencial? ¿Es una nueva generación paramilitar?

En 2010 se conoció un nuevo informe, ¿qué nuevas cosas se encontraron frente al de 2008?
En el primero no había mucho detalle sobre las regiones, ni sobre las bandas. Aunque se evidenciaba la fuerte presencia de las Águilas Negras, Nevados, Nueva Generación y un poco de los Rastrojos, y se advertía sobre el tema de inseguridad que podían desencadenar y cómo podrían terminar menoscabando los logros de la reintegración.
 En cambio en el segundo se abarcó una temática más amplia, y aunque se evidenciaron buenos resultados en el desarrollo de política pública, se vio cómo del conjunto de los desmovilizados hay un margen (cerca de 7 mil) que nunca se presentaron a la Alta Consejería para la Reintegración y sobre los que se desconoce su paradero. Además, algunos se marginaron del programa y otros reincidieron, justamente en estos grupos.

¿Hay una cifra sobre el número de personas que podría estar vinculado a estos grupos?
Se habla de por lo menos 6 mil efectivos vinculados a más o menos seis estructuras principales. Sin embargo, es una situación muy cambiante. Estos grupos se caracterizan porque se transforman, se fusionan y se sustituyen con gran facilidad.
En el informe se decía además que por lo menos el 17 por ciento de esos cerca de 6 mil serían exintegrantes de las AUC. Y aunque es una minoría, no puede tenerse ninguna consideración benigna. Por el contrario, porque es de ahí de donde salen los líderes, los jefes, los que reclutan, los que le dan continuidad a formas de dominio territorial armado. Y en ese sentido, la situación es preocupante.

¿Qué tanto?
De alguna manera hay una retoma de iniciativa por una franja de exintegrantes de las AUC, que no se desmovilizó o que haciéndolo ha retornado a la ilegalidad y a las armas. Por eso decimos que hay rezagos del paramilitarismo que se deben afrontar.

El gobierno ha bautizado a estas nuevas bandas como Bacrim, un concepto con el que muchos no están de acuerdo, incluida la CNRR. ¿Por qué?
El término es infortunado. Ojalá este Gobierno acogiera las recomendaciones de la CNRR en el sentido de que decir bandas criminales es inexacto, demasiado vago y no corresponde al verdadero fenómeno.
No se trata de solo un asunto de delincuencia común. Hay presentes rezagos del paramilitarismo porque tienen estructuras militares, dominio territorial y, lo que es peor, aún subsisten algunos vínculos con sectores estatales, fuerza pública y, en menor proporción, hay redes con aliados políticos.

Así las cosas, ¿cómo se ve el panorama de cara a las elecciones regionales que se avecinan?
Aunque ya no es una situación generalizada ni de un nivel tan grande como en el pasado, donde hubo departamentos controlados por el paramilitarismo, el fenómeno persiste. Sin duda, hay áreas en las que se podrán dar circunstancias de arbitrariedad y de presión a los electores, intimidación que no va a permitir el derecho al sufragio.

¿Cuáles?
Principalmente en la Costa Norte, Chocó, Bajo Cauca, Córdoba, Meta, Guaviare, Nariño y Medellín. Además en la Sierra Nevada de Santa Marta, Alta Guajira, Sur de Bolívar, zonas claves en el tema del narcotráfico.

En el segundo informe se habla de las grandes diferencias entre lo que eran las AUC y estas nuevas bandas. ¿Cuáles son?
Pueden ser las mismas raíces, pero se están dando en nuevas circunstancias. Ya no existe una federación coordinada, una vertebración marcada, existen expresiones de eso, pero más parcializadas, debilitadas.

¿Qué pasa con la presencia de estas bandas en las ciudades?
También están. Hay un elemento de presencia urbana nuevo y expresiones de eso se ven en ciudades como Cúcuta, todas las de la Costa Caribe, Montería, Urabá, Bajo Cauca y Medellín, en donde la situación se ha consolidado luego de que ‘Don Berna’ saliera y quedaran redes fracturadas.

Hace unos días se conoció un nuevo anuncio del obispo de Montería, monseñor Julio César Vidal, en el que miembros de estas bandas le habrían manifestado su deseo por entregarse al gobierno...
Es positivo. No se deben cerrar esos canales. Si se quieren someter a la justicia, bienvenidos. Eso sí, habría que recomendar al Gobierno revisar cuáles salidas jurídicas se les podría dar y el tipo de tratamiento que recibirían, porque su entrega no se daría en el mismo sentido de un proceso de paz, es más un sometimiento a la justicia.

¿Cuál es el gran reto al que se enfrenta el gobierno de Juan Manuel Santos en la lucha contra estas bandas?
Aún está a tiempo de revisar políticas, de revisar circunstancias, de redefinir líneas de actuación. El presidente Juan Manuel Santos tiene una visión más realista sobre el conflicto. El vicepresidente Angelino Garzón está haciendo un trabajo muy fuerte en derechos humanos, ha hecho un llamado muy franco a las autoridades por no ser tolerantes frente a la presencia de estos grupos.
Para hacer frente a estos grupos es importante que se empiece por reconocer los avances que hubo en materia de seguridad en la anterior administración, pero también las limitaciones. Hay que reformular líneas de actuación. La lucha no puede ser solo una competencia de la Policía, se necesita que sea también del Ejército.
Además, es necesaria una política más eficaz frente al narcotráfico, que está muy vinculado a estas bandas. Mientras siga la base material, así se acabe con estos grupos, se reproducirá el fenómeno.
Las Bacrim van mucho más allá. Está claro que no son simples bandas delincuenciales.
31 de enero de 2011
18 de enero de 2011
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