Blogia

mQh

seguirán investigando el abo


La Justicia sigue investigando el terror en el Circuito Atlético-Banco-Olimpo.
Argentina. Después de la condena contra 16 represores que actuaron en ese centro clandestino, el juez Daniel Rafecas, que encabeza la investigación por delitos de lesa humanidad cometidos durante el último gobierno militar en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército, procesó con prisión preventiva a cinco acusados por crímenes contra los derechos humanos.
Los procesados son los ex policías federales Eduardo Ángel Cruz, Raimundo Oscar Izzi y Mario Óscar Baigorria; del ex penitenciario Héctor Horacio Marc y del ex gendarme Juan Miguel Méndez, quien fue deportado recientemente de los Estados Unidos.
Están investigados por los delitos de homicidio, privación ilegal de la libertad y tormentos. Asimismo, el magistrado dispuso trabar embargos sobre los bienes de los procesados por entre 250 mil y seis millones de pesos.
El ex policía Cruz, alias ‘Cramer’ quedó procesado por su intervención en la privación ilegal de la libertad de 177 personas, en tanto el ex cabo Izzi por haber intervenido en la privación ilegal de la libertad y la aplicación de tormentos de cincuenta personas alojadas en el Olimpo.
Rafecas procesó al ex inspector Baigorria por su desempeño en el operativo que culminó con la detención y traslado de una víctima al centro clandestino, y el homicidio de su marido Eduardo Edelmiro Ruival, mientras que Marc (alias ‘El Ruso’) fue procesado por la privación de la libertad y la aplicación de torturas a 207 personas.
El ex alferez Méndez, apodado ‘Nelson’, fue procesado por su intervención en la privación de la libertad y aplicación de torturas a 177 personas que estuvieron allí cautivas.
Los actuales procesados está detenidos en el Complejo Penitenciario federal de Marcos Paz, con excepción de Baigorria que,por su edad, cumple arresto domiciliario, según se informó.
La semana pasada, el Tribunal Oral Federal 2 porteño condenó a 16 represores que actuaron en ese mismo centro a penas de prisión perpetua y de 25 años, entre ellos Samuel Miara, Roberto Antonio Rosa, Julio Héctor Simón (alias ‘el Turco Julián’) y Raúl Antonio Guglielminetti.
Todos habían sido procesados por Rafecas en el marco de la megacausa Primer Cuerpo de Ejército, en cuyo ámbito funcionó el centro A.B.O. entre mediados del año 1976 y inicios del año 1979, y en donde estuvieron cautivas no menos de 254 personas, según constancias judiciales.
30 de diciembre de 2010
©página 12
rss

en 2010 se juzgó a 172 represores


En 2010, se juzgaron a 172 represores.
Argentina. Según datos de la Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos cometidas durante el Terrorismo de Estado, dependiente de la Procuración General de la Nación, durante el año 2010 un total de 172 personas han sido o están siendo juzgadas en juicios orales o escritos.
La cifra incluye a todas las personas sobre las que recayó sentencia durante 2010, absolución o condena, y aquellas que están siendo sometidas a juicio actualmente, tanto en debates orales como en juicios escritos.
El informe revela que hasta el año 2008 se había condenado a 68 personas, mientras que al finalizar el año 2009 ese número aumentó a 98. En tanto, durante 2010 el número de personas condenadas se elevó a 196.
Además, el relevamiento advierte que en el transcurso de 2010 concluyeron 19 juicios en los que se juzgó a 119 personas, de las cuales 110 resultaron condenadas, 98 condenados nuevos y 12 que ya tenían condenas anteriores, mientras que nueves fueron absueltas.
30 de diciembre de 2010
©página 12
rss

carabineros no serán reintegrados


Caso Huenante: Carabineros revierte medida de reintegrar a 3 funcionarios. Luis Valdés Bunting, general jefe de la Décima Zona, confirmó que los cabos Patricio Mera y César Vidal y el sargento Juan Altamirano seguirán de baja por su presunta investigación de un joven de 15 años en 2005.
Santiago, Chile. Los cabos Patricio Mera y César Vidal y el sargento Juan Altamirano, todos supuestamente implicados en la desaparición del joven José Huenante en septiembre de 2005 en Puerto Montt, seguirán de baja en Carabineros, según confirmó el general jefe de la Décima Zona, Luis Valdés.
El martes pasado el mismo funcionario policial había informado que tras finalizado el sumario administrativo que se realizó contra los 3 carabineros, se decidió reintegrarlos a la institución. Pero dicha determinación fue revertida en las últimas horas.
Valdés aclaró que el departamento jurídico de Carabineros revisó nuevamente la resolución entregada el martes, especialmente lo que tiene que ver con la adulteración de información, y determinó mantener la condición de baja a los uniformados.
Para el jefe de la Décima Zona, este cambio de medidas no debiera afectar la credibilidad de institución, sino que todo lo contrario, ya que demuestra la transparencia de Carabineros.
José Huenante, joven de 16 años, desapareció en septiembre de 2005 tras un operativo realizado por Carabineros en el sector de Padre Hurtado, en Puerto Montt. Según testigos, el menor fue subido a un carro policial tras ser detenido por lanzar piedras a funcionarios policiales.
La Fiscalía Militar, a su vez, sigue con la investigación del caso para dar con su paradero y aclarar que pasó con él.
El caso tuvo mayor repercusión nacional, tras el informe sobre derechos humanos realizado por la Universidad Diego Portales, que lo catalogó como el primer detenido desaparecido en democracia.
30 de diciembre de 2010
©la nación
rss

mataron a cuchillo


Jefe paramilitar alias ’Cuchillo’ fue abatido por la Policía.
Colombia. Pedro Oliveiro Guerrero fue abatido cerca al municipio de Mapiripán, en el departamento del Meta, confirmaron fuentes policiales. Fue jefe paramilitar del Frente Héroes del Guaviare del Bloque Centauros y actualmente era uno de los narcotraficantes más buscados del país. El gobierno se declaró a la espera de las pruebas dactilares para confirmar la noticia.
Pedro Oliveiro Guerrero, alias ‘Cuchillo, era perseguido por la Policía Nacional en las selvas del Guaviare. Cerca de 200 hombres de los grupos especiales, al mando del Director de la Policía Antinarcóticos, general César Augusto Pinzón, se habían dado a la caza de uno de los narcotraficantes más buscados del país.
Alias ‘Cuchillo’ comandaba la banda conocida como Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista Colombiano, ERPAC, que según informaciones de inteligencia ahora está conformada por hombres dedicados al narcotráfico en el sur del país.
En días pasados, Harold Humberto Rojas Piñeros, alias ’Loco Harold’, sindicado de ser el segundo cabecilla de ese grupo en el Guaviare, había sido detenido por las autoridades junto a siete integrantes de la banda delincuencial.
Según información de inteligencia, los integrantes de la banda se iban a reunir el 25 de diciembre en Mapiripán (Meta).
 Ese día la Policía dio de baja a Aranjara Amaya Pulido y fue herido Andrés Gerardo Pérez. Además de alias ‘Loco Harold’ fueron capturados John Jairo Sánchez Ramírez, Andrés Gerardo Pérez, Mauricio Bernal Cardona, José Antonio Mosquera Acosta, Leodan Hernández Elfin y Alejandro Jaramillo Fernández.
De esta manera comenzó a cerrarse el cerco para alias ’Cuchillo’.
No obstante, el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, dijo este martes en Bogotá que aún se aguardan los resultados de las pruebas de dactiloscopia para verificar si el cadáver hallado corresponde realmente a ’Cuchillo’.
El ministro precisó que el cuerpo fue trasladado a un lugar seguro para practicarle las pruebas de identificación. "Solo en las próximas horas, hasta que se haga esa diligencia, podremos confirmarle a la opinión pública si se trata del cadáver de alias ‘Cuchillo’. No lo descartamos pero todavía no podemos confirmarlo, por el grado descomposición en el que se encontraba el cuerpo", dijo el funcionario.
Sin embargo, según la secretaria de Gobierno del Guaviare, Bertha Sofía Díaz, el cadáver hallado en la selva corresponde a las facciones físicas del narcotraficante.

¿Quién Era?
 Desde muy joven se vinculó a un grupo de paramilitares que delinquía con el narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha, alias ‘el Mexicano’, con quien fundó los primeros grupos paramilitares.
Esos grupos después pasaron a conformar el Bloque Centauros, comandado por los hermanos Carlos y Vicente Castaño para delinquir y controlar el tráfico de drogas en los departamentos de Meta, Guaviare, Vichada y Casanare.
Alias ‘Cuchillo’ es señalado, junto a su hermano Dúmar Jesús Guerrero, alias ‘Carecuchillo’, como responsable del asesinato de Miguel Arroyave, quien se convirtió en jefe paramilitar en los llanos a su salida de la cárcel en 2001. Según los relatos de algunos ex paramilitares, ‘Cuchillo’ lo asesinó para quedarse con el control de las rutas del narcotráfico en Meta, Guaviare y Vichada.
Después de la desmovilización del Bloque Centauros, las autoridades aseguraron que alias ‘Cuchillo’ creó el Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista Colombiano, ERPAC, una banda criminal dedicada al narcotráfico y que delinque principalmente en áreas rurales de San Martín, Puerto López y Puerto Gaitán, en el Meta.
Según un informe del diario El Tiempo, para septiembre de 2009 esta banda ya contaba con 1.100 hombres.
En la actualidad aún existe la disputa territorial por las rutas del narcotráfico entre alias ‘Cuchillo’, heredero de Arroyave, y Héctor Germán Buitrago, alias ‘Martín Llanos’. Según la población, éste último regresó después de un período de refugio en Ecuador. ‘Cuchillo’, al parecer, se alió con las Farc que delinquen en la zona, mientras ‘Martín Llanos’ con las ‘Águilas Negras’.
Un informe presentado por Noticias Uno reveló apartes de una diligencia ante la Fiscalía del soldado profesional Jhon Quirama, quien denunció la supuesta colaboración que integrantes del Ejército, del Batallón 43, le prestaron a la banda de alias ‘Cuchillo’.
La versión concluía que la captura de ‘Cuchillo’ no había sido posible debido a la intervención de agentes del Ejército que habían recibido pagos por su colaboración.
El soldado dijo que el dinero pagado por ‘Cuchillo’ a miembros del Ejército permitió incluso que algunos coroneles montaran sus propias cocinas de droga y que atendieran sus órdenes de incautarle armas a sus enemigos ‘Los Macacos’ y de simular combates para que la opinión pública creyera que el Ejército combatía a ‘Los Cuchillos’.
Aunque alias ‘Cuchillo’ se desmovilizó el 6 de febrero de 2006 como jefe del Frente Héroes del Guaviare del Bloque Centauros, no quiso reclutarse en la cárcel La Ceja (Antioquia).
Desde entonces era prófugo y uno de los narcotraficantes más buscados del país.
‘Carecuchillo’, su hermano, después de fugarse dos veces de la cárcel fue recapturado y en la actualidad rinde versiones ante Justicia y Paz como exintegrante de los Bloques Centauros y Héroes de Los Llanos, Meta y Guaviare.
Según una investigación judicial, los integrantes de la banda de ‘Cuchillo’ están aliados con José ’Chepe’ o ’El Loco Barrera’, y con Géner García Molina, alias John 40, cabecilla del frente 43 de las Farc, en el tráfico de narcóticos y de armas.
30 de diciembre de 2010
28 de diciembre de 2010
©semana
rss

piden más seguridad


Denuncian falta de seguridad para testigos y querellantes en juicios por crímenes de la dictadura.
Santa F, Argentina. La Liga Argentina por los Derechos del Hombre y Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas denunciaron ayer que "la seguridad de los testigos y querellantes y el derecho a garantizar la realización de las audiencias orales en la causa Díaz Bessone, se ve puesta nuevamente en riesgo". Es que el Tribunal Oral II compuesto por Beatriz Caballero de Barabani, Jorge Venegas Echagüe y Otmar Paulucci -que rechazó los pedidos de detención de los imputados en la causa- resolvió frente a la feria judicial de enero que Ruben Lofiego, Mario Marcote, Carlos Scortecchini, Ramon Vergara y Ricardo Chomicki "sólo deban presentarse a firmar semanalmente ante el Patronato de Liberados de la Provincia de Santa Fe". "Pese a la gravedad y a la importancia de esta decisión, hasta la fecha el Tribunal no ha notificado a las partes querellantes, dejando aún más expuestas a las víctimas que valientemente dan su testimonio audiencia tras audiencia", dice el texto firmado por Elida Luna, Héctor Medina, Lilian Echegoy y Gabriela Durruty entre otros.
Ambas organzaciones exigen "la inmediata detención de Lofiego, Marcote, Vergara, Scortechini y Chomiki, y la notificación a las querellas cada vez que la situación de libertad varíe, como mínima medida de seguridad".

El texto del comunicado conjunto señala:

"El 31 de mayo del 2009 denunciamos que la sala ll de la Cámara de Casación Penal concedía la libertad a conocidos represores, torturadores y asesinos que cumplían nefastas funciones en el Servicio de Informaciones de la policía de la Provincia de Sta Fe, donde funcionara el centro clandestino de secuestro, tortura y desaparición, lugar por el que pasaron más de dos mil compañeros. Nuevamente -como lo hicimos durante todos estos años- reiterábamos que nos resultaba inadmisible la conclusión de la Cámara, al equiparar mecánicamente los criterios jurídicos aplicables a los delitos comunes con los casos de delitos de lesa humanidad".

"Sosteníamos -y lo hacemos hoy- que las excarcelaciones de Lofiego alias "el Ciego" o "Dr Menguele", Marcote alias "el Cura", Vergara alias "el Sargento" o "Pelado", entre otros pone en riesgo permanente a una sociedad y especialmente a los particulares damnificados como los testigos querellantes y familiares de los compañeros desaparecidos, además de la gravedad de marcar precedente histórico de impunidad".

"Pedíamos a la Corte Suprema que garantizara justicia y devolviera a estos represores a la cárcel, luego de haber gozado de más de treinta años de una impunidad. Y no fuimos escuchados".

"Así comenzaron los juicios con los asesinos viviendo tranquilamente en sus casas, teniendo que presentarse los días de audiencias en el tribunal, aunque más de una vez hemos debido soportar que no estén en la sala con la excusa de algún malestar. A veces simplemente pedían estar en la habitación contigua, y su pedido era tenido en cuenta aunque exigiéramos que debían estar en la sala".

"Esto nos lleva a otra reflexión: evidentemente el grado de perversión en los represores está unido a su cobardía. Y hoy tal vez como corolario de un año que termina, con un claro mensaje del comportamiento de los jueces que llevan adelante los juicios en Rosario, debemos volver a denunciar, desde Familiares y Liga Argentina, que la seguridad de los testigos y querellantes y el derecho a garantizar la realización de las audiencias orales en la causa Diaz Bessone, se ve puesta nuevamente en riesgo".

"No podemos menos que denunciar este nuevo atropello a la justicia, esa justicia compuesta por hombres y mujeres que deben estar a la altura histórica que nos toca vivir, juzgando y condenando a quienes se consideraron dueños de la vida y de la muerte de miles de argentinos".
30 de diciembre de 2010
29 de diciembre de 2010
©rosario 12
rss

murió richard holbrooke


El enviado del presidente Obama para Afganistán y Pakistán era un "verdadero monumento de la "política exterior de Estados Unidos", conocido por su inflexible estilo de negociación.
[Paul Richter] Murió el lunes Richard C. Holbrooke, el enviado para Afganistán y Pakistán del gobierno de Obama y uno de los más renombrados diplomáticos estadounidenses del último medio siglo, informó el Departamento de Estado. Tenía 69 años.
Holbrooke, que en 1995 consiguió el acuerdo que puso fin a la guerra de Bosnia, falleció en el Hospital de la Universidad George Washington, después de haber sido intervenido quirúrgicamente para tratar un desgarro en su aorta.
Un hombre de hombros amplios y de 1.88 m de estatura, era famoso por su inflexible estilo de negociación, que le vino de perillas cuando tuvo que hacer frente al hombre fuerte yugoslavo Slobodan Milosevic y logró los acuerdos de Dayton que pusieron fin al conflicto bosnio.
Holbrooke se derrumbó el viernes en la mañana durante un encuentro con la Secretaria de Estado Rodham Clinton en el Departamento de Estado y fue operado durante más de veinte horas, durante las cuales los cirujanos trataron de salvar su vida.
En una declaración emitida poco después de su muerte, Clinton describió a Holbrooke como "uno de los más fieros defensores de Estados Unidos y el más dedicado de los servidores públicos".
En una declaración, el presidente Obama llamó a Holbrooke un "verdadero monumento de la política exterior estadounidense, que ha hecho a Estados Unidos un país más fuerte, más seguro y más respetado".
En momentos en que la Casa Blanca está redondeando su largamente esperada revisión de la política exterior de Estados Unidos en la guerra en Afganistán, el Departamento de Estado anunció horas antes de la muerte de Holbrooke que su posición sería ocupada de momento por su suplente, Frank Ruggiero. En contraste con el agresivo estilo de Holbrooke, que le ganó apodos como "la Excavadora" y "Toro bravo", Raggiero es conocido por su discreta carrera diplomática; antes estuvo a cargo de los equipos cívico-militares de reconstrucción en el sur de Afganistán.
Holbrooke, que empezó su carrera como oficial del Servicio Exterior en la Guerra de Vietnam y la terminó cuando ayudaba a dirigir la guerra contra los militantes en Afganistán y Pakistán, moldeó la narrativa de la diplomacia estadounidense como asesor de presidentes, ministros de Estado y candidatos demócratas a la presidencia.
Holbrooke trabajó para todos los presidentes demócratas desde John F. Kennedy, y fue candidato a ministro de Estado durante dos décadas, aunque nunca logró su objetivo. Fue la única persona que fue subsecretario de Estado para dos regiones -Asia y Europa-y fue también embajador de Estados Unidos en Naciones Unidas, así como embajador en Alemania.
Al incorporarlo a su administración el 22 de enero de 2009, dos días después de su investidura, el presidente Obama elogió a Holbrooke como "uno de los diplomáticos más talentosos de su generación."
Holbrooke insistía en que Afganistán y Pakistán serían sus últimas misiones diplomáticas. Pero pese a su edad, muchos de que quienes le conocían encontraron difícil creer en eso.
El franco estilo de Holbrooke lo convirtió en un diplomático efectivo, aunque a veces provocaba irritación a su alrededor. En todos los gobiernos para los que trabajó tuvo apasionados partidarios y detractores. Todo veterano en el mundo diplomático estadounidense tiene al menos algunas anécdotas que contar sobre Holbrooke, recordando sus proezas y su enorme personalidad y ego.
Como enviado especial para Afganistán y Pakistán, Holbrooke estuvo encargado del envío de cerca de mil cien funcionarios civiles a Afganistán para tratar de ayudar a construir la economía y fortalecer al débil gobierno central. Su estrategia fue utilizar generosamente la ayuda estadounidense para promover cambios en instituciones y funcionarios. Al mismo tiempo, no dudaba en quejarse sobre la corrupción e ineficacia del gobierno afgano.
Durante su estadía en Kabul, chocó con sus colegas estadounidenses y personeros extranjeros, incluyendo al presidente afgano Hamid Karzai y al embajador estadounidense en Afganistán, Karl Eikenberry.
En Kabul, se contaba que una vez Karzai se enfureció tanto que el presidente afgano le arrojó al diplomático estadounidense su turbante de lana de oveja.
La ambivalencia de importantes demócratas sobre Holbrooke queda en claro en una declaración del vicepresidente Joe Biden, según lo citó Bob Woodward en su libro ‘Obama’s Wars", de 2010.
Biden definió a Holbrooke como "el desgraciado más egoísta que he conocido nunca". Sin embargo, Biden también dijo que Holbrooke podría ser la opción correcta para tratar la situación afgano-paquistaní, que la Casa Blanca considera de alta prioridad.
Holbrooke pasó casi la mitad de su carrera como banquero de inversión en Nueva York, la mayor parte durante gobiernos republicanos. Pero incluso entonces no perdió el interés en la política exterior, escribiendo artículos de opinión y asesorando a candidatos demócratas, incluyendo al ex presidente Carter, el senador John F. Kerry (demócrata de Massachusetts) y la entonces senadora Hillary Rodham Clinton (demócrata de Nueva York), ahora secretaria de Estado de Obama.

Richard Charles Albert Holbrooke nació el 24 de abril de 1941 en la ciudad de Nueva York y creció en Scarsdale, Nueva York. Sus padres eran inmigrantes judíos de Europa y su padre, un médico, murió cuando Holbrooke era un adolescente. Estudió en la Universidad Brown y entró al Servicio Diplomático después de graduarse en 1962.
El talento de Holbrooke fue reconocido pronto por el Departamento de Estado. El columnista Walter Lippmann lo describió como uno de los "jóvenes señores del Delta del Mekong" durante la Guerra de Vietnam. Holbrooke escribió uno de los tomos de los Papeles del Pentágono, el análisis oficial secreto sobre los orígenes de la Guerra de Vietnam que, una vez que se filtró, contribuyó a que la opinión pública norteamericana se volcara contra la guerra. También fue enviado a París para las conversaciones de paz.
A principio de los años setenta, Holbrooke aceptó una posición como director del Cuerpo de Paz en Marruecos, luego editor de la revista Foreign Policy, de 1972 a 1977. Volvió al Departamento de Estado durante el gobierno de Carter, llegando a ser nombrado subsecretario para asuntos Asiáticos y del Pacífico.
Dejó el campo diplomático por la banca de inversiones en los años ochenta, pero volvió después de que Bill Clinton fuera elegido presidente, convirtiéndose en embajador en Alemania, subsecretario para asuntos Europeos y Canadienses y luego embajador ante Naciones Unidas.
El estilo diplomático de Holbrooke quedó a la vista de todo el mundo en sus conversaciones con Milosevic en 1995.
En el momento culminante de la guerra, Holbrooke viajó a Belgrado para advertir a Milosevic de que si no aceptaba el acuerdo para enviar tropas extranjeras a territorio bosnio, sería bombardeado por la OTAN.
Como lo relataron Louise Branson y Dusko Doder en su libro ‘Milosevic: Portrait of a Tyrant’, de 1999, Holbrooke le dijo a Milosevic: "¿Entiende usted lo que ocurrirá cuando me levante de la silla y salga de este palacio?"
"Ustedes nos bombardearán", replicó el presidente fríamente.
"Así es", le dijo el diplomático.
Holbrooke escribió dos libros muy populares, uno de ellos, ‘To End a War’, su versión de las negociaciones de Dayton de 1998. También contrató a un archivista para reunir artículos de prensa sobre su carrera.
Holbrooke volvió al sector privado durante la presidencia de George W. Bush. Sus escritos y discursos criticaban los años republicanos que ayudaron a construir el programa demócrata para el cambio y también dieron a conocer la disponibilidad de Holbrooke para un cargo en el nuevo gobierno.
El gobierno de Bush, dijo, "ha caído a un nivel de desempeño históricamente malo... Veo con pesar y alarma lo que hace el gobierno".
Al mismo tiempo predijo en 2008 que con Obama no habría una salida fácil de Afganistán, pronosticando que "la guerra costará mucho más y durará mucho, mucho más de lo que los estadounidenses creen... Esta guerra, que va en su séptimo año, será finalmente la más larga en la historia de Estados Unidos".
Cuando Obama designó a Holbrooke como enviado especial para Afganistán y Pakistán, se esperaban grandes cosas. Pero el nombramiento entraba en un periodo difícil.
El libro de Woodward, ‘Obama’s Wars’, informa que hacia fines de 2009 Holbrooke estaba perdiendo la fe en la misión en Afganistán y que Obama no le había avisado.
En 1995 Holbrooke se casó con su tercera esposa, la periodista Kati Marton, y la pareja se hizo conocida por las fiestas que montaban en su departamento en Central Park con estrellas del cine, presidentes del mundo, artistas y periodistas.
Además de su esposa, le sobreviven dos hijos de su primer matrimonio, David y Anthony.
[Katherine Skiba contribuyó a este artículo.]
29 de diciembre de 2010
10 de diciembre de 2010
©los angeles times
cc traducción mQh
rss


impune desaparición en democracia


Caso Huenante: Carabineros serán reintegrados a la institución. Los 3 funcionarios que fueron acusados de la desaparición del joven en septiembre de 2005, en Puerto Montt, sólo enfrentarán medidas administrativas, tras concluir sumario. Fiscalía Militar sigue investigando el hecho.
Puerto Montt, Chile. Los 3 carabineros que fueron acusados como presuntos autores de la desaparición del menor José Huenante, en Puerto Montt, serán reintegrados a la institución en los próximos días.
El joven de 16 años desapareció en septiembre de 2005 tras un operativo realizado por Carabineros en el sector de Padre Hurtado. Según testigos, el menor fue subido a un carro policial tras ser detenido por lanzar piedras a funcionarios policiales.
La investigación del fiscal Sergio Coronado, determinó que los cabos Patricio Mera y César Vidal y el sargento Juan Altamirano estaban involucrados en el hecho. Para eso se basó en la adulteración de la bitácora y el kilometraje del vehículo.
Pero el Ministerio Público nunca pudo comprobar el delito de secuestro y desaparición, y debió entregar los antecedentes a la Justicia Militar.
Luis Valdés, general de la 10ª Zona de Carabineros, declaró a radio Bío-Bío que concluyó el sumario administrativo y se determinó que los 3 policías uniformados, que en primera instancia fueron dados de baja, serán reintegrados a la institución.
"Luego del proceso, resolví aplicar medidas administrativas de acuerdo a las faltas que ellos cometieron y en ese contexto, son faltas administrativas que no ameritan una expulsión de la institución. Eso fue lo que se resolvió en este instante", afirmó el general Valdés.
La Fiscalía Militar, a su vez, sigue con la investigación del caso. El mayor Rafael Vega (fiscal) aseveró que aún se están desarrollando diversas diligencias.
El caso de José Huenante tuvo mayor repercusión nacional, tras el informe sobre derechos humanos realizado por la Universidad Diego Portales, que lo catalogó como el primer detenido desaparecido en democracia.
29 de diciembre de 2010
28 de diciembre de 2010
©la nación
rss

teología de la muerte


"[...] una Teología de la Dominación, que se manifiesta crudamente como Teología de la Muerte, que sirvió para mantener el espíritu de los militares que sólo mediante un genocidio...".
[Rubén Dri] El 23 de diciembre, organizado por la Asociación Madres de Plaza de Mayo, se llevó a cabo el juicio ético a la Iglesia cómplice de la dictadura militar. Se resaltó que el juicio no era a toda la Iglesia ni era contra la fe o contra el cristianismo, sino contra la Iglesia cómplice. Se recalcó que hubo otra Iglesia comprometida, cuyos militantes fueron perseguidos, secuestrados, encarcelados, torturados y "desaparecidos" como todos los militantes populares. En el juicio expuse conceptos centrales de una verdadera Teología de Mal, que ya había expuesto en Teología y dominación y que, por diversos motivos, habían pasado inadvertidos. Varios me expresaron asombro y horror. Me parece, pues, importante reproducir algunos conceptos entonces publicados, previa readecuación al momento presente. Ello echa un poco de claridad sobre los hechos aberrantes que salen a luz a raíz de los juicios a los máximos responsables del genocidio.
Los crímenes de la dictadura militar fueron impulsados por una determinada mística del soldado cristiano que ha sido coherentemente mantenida por los vicarios y el provicario castrense, en el período que va del ’76 al ’83. La concepción de la presencia de "Dios en el soldado", que defendía el provicario Victorio Bonamín en 1976, es la misma que está presente en la concepción de los militares argentinos como "soldados del evangelio" que sostiene el vicario castrense José Medina en 1982.
Tanto Bonamín como Medina son buenos exponentes de esta concepción del militar cristiano. Pero tal vez sea el vicario y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Adolfo Tortolo, la voz más autorizada. Sus conceptos al respecto son sobrecogedores y permiten en cierta manera comprender la "furia mística" de ciertos militares como Videla. "El cristiano toma en sus manos –como hombre que vive su conciencia sacerdotal– el don de la vida natural y la ofrece a Dios destruyéndose o inmolándose en reconocimiento de la infinita majestad de Dios y en prueba de su entrega definitiva al Ideal. Esto nos lleva a la ofrenda en aras de un Ideal cuya raíz es Dios; al servir a la Patria hasta morir por ella."
Ya tenemos los conceptos que fundamentarán la mística del soldado cristiano, capaz de morir y de matar: la "Infinita Majestad de Dios", Dios todopoderoso, el cual exige destrucción o inmolación. Dios es un Ideal que se alimenta de la destrucción de la vida natural. Necesita sangre. De Dios deriva la Patria, que viene a ser una encarnación divina; en consecuencia un Ideal que solo vivirá de inmolación y destrucción.
"El amor a la Patria es sagrado [...] Cristo amó a su Patria, sojuzgada entonces por Roma. Dignificó y santificó de este modo el valor de la Patria. El amor a la Patria, que debe ser generoso y leal en cualquier hombre, debe serlo doblemente en el cristiano. Si morir por la Patria es dulce para cualquier hombre de bien, más dulce lo es para el cristiano que contempla el universo a la luz de la fe, y a la luz de la fe considera el Ideal de la Patria. Este amor a la Patria debe darse en grado eminente y heroico en quienes integran las Fuerzas Armadas de una Nación." Un amor "en grado eminente y heroico" a un Ideal que exige inmolación y destrucción puede ser terrible, puede llevar a la furia de la destrucción "más allá del bien y del mal".
Continúa el vicario castrense: "La vocación militar está signada por el riesgo permanente. Riesgo que la Fortaleza espiritual dinamiza y nutre. En las Fuerzas Armadas debe darse una clara y decidida vocación a la muerte como ideal inherente a su más entrañable Ideal Militar, condición ‘sine qua non’ para vivir el sentido heroico de la vida y para realizarse con el plasma que plasma héroes". La "Fortaleza espiritual", es decir, la mística que proporciona la legitimación teológica que realiza el vicariato, "nutre y dinamiza" el "riesgo permanente" de los militares, ese jugarse siempre al borde de la muerte que los caracteriza, porque al Ideal Militar le es inherente la vocación a la muerte. Allí está presente la Iglesia con su teología de la muerte para sostener espiritualmente a los caballeros de la muerte.
Pero el vicario castrense no deja de seguir internándose en estas profundas sendas de la mística de la muerte: "El héroe está hecho de renuncias personales, de grandeza de alma, de fe integral, ajena a toda servidumbre espuria. El héroe está situado inmediatamente después que el santo –sin olvidar que todo santo es héroe– así sea héroe con el heroísmo de la humildad y del silencio". El texto habla de por sí. El héroe, o sea, el militar, viene inmediatamente después del santo, o sea del sacerdote, sin olvidar que todo santo o sacerdote es héroe o militar, el santo y el héroe, la cruz y la espada, la Iglesia y el Estado. El sacerdote u hombre de Iglesia es un santo-héroe y el militar un héroe-santo, anverso y reverso de la misma realidad, con hegemonía del santo pero que sólo puede hacerla valer con la fuerza del héroe.
Luego viene la estremecedora conclusión: "No es necesaria la efusión de sangre para ser héroe. Basta vivir el terrible cotidiano, sin dejar de cultivar la perspectiva de una senda que exija la efusión de sangre". Creo que no es necesario agregar nada más. Aquí está en toda su trágica dimensión lo sustancial de una Teología de la Dominación, que se manifiesta crudamente como Teología de la Muerte, que sirvió para mantener el espíritu de los militares que sólo mediante un genocidio creían poder volver atrás la historia para revivir los supuestos idílicos tiempos de la perfecta unión entre la cruz y la espada.
La Teología de la Dominación en su versión más acabada de la Teología de la Muerte desarrollada por los vicarios castrenses, con su correspondiente mística del soldado cristiano, debía ser aplicada por los capellanes militares, cuya labor era, como la definió Bonamín, "formar espiritualmente y doctrinariamente a los cadetes y soldados". Monseñor Antonio Plaza, al estrenarse como flamante capellán de la policía bonaerense, la de Camps, aseguró que la Iglesia brindaría "fortaleza espiritual" a los integrantes de los cuadros policiales y a sus familias "para templarlos ante la adversidad".
Los capellanes militares junto con los integrantes de las Fuerzas Armadas y policiales, en los centros clandestinos, en sus relaciones con las familias de los militares, eran la cruz junto a la espada, el espíritu que animaba a la materia, lo sagrado que daba sentido a lo profano, es decir, a los secuestros, torturas y desapariciones. En efecto, de acuerdo con la mística que se deriva de la concepción del Dios mayestático que exige inmolación y destrucción, el capellán Mackinnon podía invocar a Dios "para que nuestro uniforme no tenga otra mancha que la de la sangre propia o ajena derramada por una causa justa; porque esta sangre no mancha, dignifica".
Esta acción mostró su eficacia en los centros clandestinos. Hay testimonios sobre la existencia de interrogadores cursillistas, además del conocimiento que tenemos de la existencia de toda una brigada que llevaba el nombre de "Colores", el himno del cursillismo, cuyo representante principal, apellidado precisamente Colores, se caracterizaba por la manera en que gozaba las torturas. Había militares que en los centros clandestinos usaban el rosario, militares torturadores que se consideraban cruzados, inquisidores, enviados de Dios en contra de los diablos; torturadores que interrogaban sobre la fe de sus víctimas; y por supuesto la continua proclamación de "los valores occidentales y cristianos" por los que se lucha.
[El autor es profesor consulto de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA).]
28 de diciembre de 2010
©página 12
rss