diagnóstico sobre bandas criminales
Bandas criminales, modelo 2010. Desde que se desmovilizaron los paramilitares, este ha sido el año más violento. Diagnóstico de la guerra, los negocios y la influencia de los Rastrojos, Águilas Negras, Paisas, Erpac y otras bandas en Colombia.
Colombia. Nadie tiene claro el número de militantes de las bandas emergentes. Según el Das son por lo menos 2.200; la Policía las calcula en 3.800; para Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) entre 7.400 y 12.000 y la Ong Human Rights Watch (HRW) cree que son 10.200.
Pero todos coinciden con una cosa: este es el año más violento desde la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, en 2006. En lo que va corrido del año las masacres han aumentado de 25 por ciento, pasando de 119 casos a 153, los homicidios de 16 por ciento en 2009, según el último informe de Medicina Legal y ya van 37 sindicalistas asesinados, así como 40 defensores de derechos humanos y líderes de desplazados.
VerdadAbierta.com recopiló información del último informe sobre desmovilización y rearme de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Cnrr), de Indepaz, de HRW y de fuentes policiales para mostrar un panorama global de las bandas criminales.
¿En Qué Se Parecen las Bandas a los Antiguos Paramilitares?
El II Informe de Desmovilización Desarme y Reinserción de la Cnrr señala varias similitudes entre las bandas criminales y los ‘paras’ que para 2006 ya estaban oficialmente desmovilizados.
Una de ellas es que las bandas criminales están integradas por paramilitares, en muchos casos mandos medios que no se desmovilizaron y tomaron gran parte del poder que tenían sus jefes. Es el caso de Pedro Oliverio Guerrero, alias ‘Cuchillo’, que era jefe del frente Guaviare de las Auc y que a pesar de las negociaciones de paz sigue delinquiendo en el Llano.
También, Arnulfo Sánchez González, alias ‘Pablo’, capturado el pasado 15 de noviembre, fue mando medio del Frente Contrainsurgencia Wayúu. Después de la desmovilización se convirtió en uno de los capos de la Guajira.
Otra de las semejanzas con los ‘paras’ es que las bandas también atacan líderes sociales, desplazados, cometen masacres y desapariciones. Un artículo de Semana calcula que 2010 cerrará con la misma cantidad de masacres de 2006, cuando aún se estaban desmovilizando las Auc. En 2010 por lo menos 40 líderes de desplazados, defensores de los derechos humanos fueron asesinados. Y en regiones como Nariño y Córdoba se han registrados desplazamientos de miles de familias campesinas, como en los peores momentos de la guerra en Colombia.
Las bandas criminales controlan los mismos negocios legales e ilegales que las Auc: narcotráfico, extorsión, juegos de azar, préstamos de dinero (paga diario), contrabando, robo de combustible y casas de cambio.
Las bandas, como los ‘paras’, tienen ramificaciones e intereses nacionales e internacionales. Las más grandes como Águilas Negras, Rastrojos y Paisas delinquen en varias regiones del país. La Cnrr registró asesinatos, capturas y enfrentamientos en Venezuela, República Dominicana, México, Argentina, España y Estados Unidos.
¿Qué las Hace Distintas a los ‘Paras’?
Aunque compartan muchas características con las antiguas Auc, según la Cnrr, las bandas no actúan exactamente de la misma manera.
Son grupos más pequeños que las Auc, en las que los frentes más grandes podían concentran hasta mil paramilitares. Son también más discretos, en general patrullan de civil, con armas cortas.
Los Castaño necesitaron más de diez años para someter todas las autodefensas y crear las Auc, donde había un mando vertical. Las bandas son inestables, no obedecen a un poder centralizado, hay pugnas internas. Hay regiones donde se enfrentan y otras donde son aliadas.
Aunque las bandas criminales dicen que siguen enfrentando la guerrilla, en realidad hay muy pocos combates. Hay incluso casos como en Cauca o Urabá donde las Farc y las bandas son aliadas.
Las Auc ooficialmente eran perseguidas por el Ejército y la Policía, pero hay numerosos ejemplos a lo largo del país donde algunos miembros de las autoridades tenían claros nexos con los ‘paras’. Con las bandas parece ser diferente.
La Policía, en un informe reciente conocido por VerdadAbierta.com, ha capturado cerca de 8.700 miembros de bandas. ‘Cuchillo’, ‘El Loco’ Barrera o ‘Los Comba’ están entre los más buscados del país. Cuando se desmovilizaron importantes jefes ‘paras’ como Daniel Rendón, alias ‘Don Mario’, José María ‘Chepe’ Barrera, Pedro Oliverio Guerrero, alias ‘Cuchillo’ o Ovidio Isaza, hijo de Ramón Isaza, no tenían una sóla orden de captura en su contra.
Los Diferentes Tipos de Bandas Criminales
En su informe la Cnrr clasificó las bandas criminales.
Por un lado los paramilitares que no se desmovilizaron y que siguen delinquiendo, como el Frente Contrainsurgencia Wayúu (La Guajira), las Autodefensas Campesinas del Casanare, el Frente Sur del Putumayo, las Autodefensas del Meta y Vichada y reductos del Bloque Central Bolívar, del Bloque Libertadores del Sur (Nariño), Bloque Pacífico y Bloque Élmer Cárdenas (Urabá).
Por otra parte la Cnrr identifica los grupos rearmado, que tienen una actividad similar a las Auc y fuertes relaciones con el crimen organizado, como las Águilas Negras, Los Paisas y Los Rastrojos. Son los grupos con más fuerza y presencia nacional, y contra los que las autoridades tienen que enfocar sus esfuerzos en prioridad.
Por último están las bandas emergentes, estructuras que existían en la época de las Auc pero que reforzaron su poder tras la desmovilización. Es el caso de ‘Cuchillo’ y su Ejército Popular Anticomunista (Erpac), que vienen del frente Guaviare del Bloque Centauros. ‘Cuchillo’ tenía poder antes de la entrega de armas, pues controlaba una zona con mucho narcotráfico, pero ganó territorios con la desmovilización y ahora domina gran parte del Llano, tiene intereses en Bogotá, y según las autoridades exporta cocaína por Venezuela.
¿Por Qué las Bandas Están Donde Están?
Eduardo Pizarro, sociólogo, le dijo a VerdadAbierta.com que las bandas criminales se concentraban en la periferia del país y en las zonas fronterizas. La Comisión distingue varias circunstancias y antecedentes para entender porqué la violencia sigue en ciertas regiones.
Es claro que todas las zonas ligadas al narcotráfico, ya sea donde se cultiva la hoja de coca se procesa en droga o se exporta la cocaína, siguen tomadas por las bandas criminales. Así la violencia sigue en el Catatumbo, sur de Bolívar, parte de Córdoba y Urabá, el golfo de Morrosquillo, el norte del Valle y la Costa Pacífica, la Sierra Nevada de Santa Marta, la Alta Guajira y amplias zonas de los Llanos y la Orinoquía.
La Cnrr también explica la presencia de bandas en las regiones que los ‘paras’ se tomaron poco antes de la desmovilización y en las que apenas se estaban desarrollando, como en el andén Pacífico, entre Chocó y Nariño, donde el Bloque Libertadores del Sur llegó sólo cuatro años antes de dejar las armas. Ahí el rearme fue bastante rápido.
Por otra parte hay regiones, como el Caribe, donde a pesar de la desmovilización y los compromisos de los gobiernos y empresarios locales, hay muy pocas alternativas de empleo para los ex paras. Muchos son moto taxistas o trabajan como prestamistas en ‘pagadiarios’, negocios donde las bandas están presentes.
14 de diciembre de 2010
9 de diciembre de 2010
©verdad abierta
Argentina. El 17 de septiembre de 1977, las fuerzas conjuntas de Gendarmería, la policía provincial y el Ejército irrumpieron en la casa de Santiago 2815. Allí vivían Etelvino Vega, de 33 años, y María Esther Ravelo, de 23, con su hijo Iván, de dos y una perra lazarillo. Tenían una fábrica de soda. La pareja fue secuestrada. En la casa, también había un joven, Amador, que fue asesinado allí mismo. Durante 17 años, la casa estuvo en poder de la Gendarmería, pero en 1994, la casa fue recuperada. La incansable lucha de Alejandra ‘La Negrita’ Leoncio de Ravello, madre de Plaza de Mayo, así como las notas del escritor Osvaldo Bayer y el periodista Carlos Del Frade, en este diario, hicieron posible la restitución del inmueble, que hoy es la Casa de la Memoria, a Iván, el hijo de la pareja. La semana pasada, los restos de Cuki fueron identificados. Era uno de los ocho cuerpos que apareció en el Campo San Pedro.
Santa Fe, Argentina. Una de las hipótesis de investigación que se plantea la Casa de Derechos Humanos es que el campo San Pedro puede haber sido escenario de consejos de guerra clandestinos. "El predio era ideal para eso. Para hacer el montaje ideológico y religioso que le diera un viso de legalidad al secuestro, la tortura y el asesinato, sobre todo a las fuerzas de oficiales porque la mayoría de los que participaban eran oficiales", explicó una de las fuentes consultadas por este diario.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. Rosario/12 tuvo acceso a la investigación del equipo de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe sobre el campo San Pedro. Un predio militar cercano a Laguna Paiva, donde se guardan los secretos del terrorismo de estado. El 9 de junio, los antropólogos forenses hallaron una fosa clandestina con ocho cuerpos, cinco hombres y tres mujeres, y la semana pasada lograron identificar a la primera de las víctimas: María Esther Ravelo, militante política no vidente desaparecida junto a su esposo, Etelvino Vega, 17 de setiembre de 1977, en Rosario. "Esta es la prueba que el campo era un centro de exterminio de la dictadura. Y revela cuál era la metodología del terror en el Segundo Cuerpo: el secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición de los cadáveres en enterramientos clandestinos", dijo uno de los investigadores. "Con la identificación de Cuqui -como llamaban a Ravelo toda la historia queda clara como el agua: la secuestraron, le robaron la casa, la fusilaron e intentaron desaparecer su cuerpo en un predio militar. Acá no hay ninguna laguna ni bache. Es la cadena real de lo que ocurría con los desaparecidos. La responsabilidad del Ejército es directa", agregó.
Manifestaciones en
Argentina. Se trata del primer juicio oral y público que se abrió en la provincia del Chaco por delitos de lesa humanidad y que se desarrolló casi en paralelo con las audiencias del juicio por la causa Margarita Belén, la que comenzó casi un mes después, más precisamente el 3 de junio último, con ocho ex militares y un ex policía imputados.
[Gustavo Veiga] Argentina. Esta es la historia de una nota, de una entrevista titulada ‘Gol argentino’, de la que se cumplieron treinta años exactos el 15 de octubre pasado. No se trata de cualquier texto periodístico, ni de un reportaje para leer como pasatiempo en la peluquería. Es todo lo contrario, habría que coleccionarlo. Lo publicó una revista que no existe más, que dejó de salir en 1982, que tratándose de un medio deportivo tuvo el coraje de abordar, desde su especificidad, un tema de fuerte connotación política cuando la mayoría de la prensa callaba, o peor, adulaba a la última dictadura. Esa revista se llamaba Goles Match y el entrevistado era Adolfo Pérez Esquivel, quien dos días antes había obtenido el Premio Nobel de la Paz. Por esa nota la editorial CREA que la publicaba recibió una amenaza de bomba del vicealmirante Carlos Alberto Lacoste; fue forzado a exiliarse Carlos Ares, uno de los periodistas que participó en ella, y el semanario inició un pronunciado declive, con el alejamiento de sus principales editores y redactores.
China. El Comité Nobel Noruego entregó ayer simbólicamente el Premio Nobel de la Paz al disidente chino Liu Xiaobo, quien está preso en China por su oposición al régimen y le fue impedido viajar a la ceremonia. Para Liu, crítico literario de 54 años, fue destinada una silla vacía que, según el Comité Nobel, representa el aislamiento y la represión a la que China somete a los disidentes políticos. Beijing, como ya lo había dicho en octubre, cuando se hizo público el premio, calificó la entrega del diploma como "una farsa política".