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condena por asesinato de activista


Condenan a paramilitar por la muerte de defensor de derechos humanos. El Tribunal Superior de Barranquilla condenó a 31 años y cuatro meses de prisión a William Ariza Antequera por el asesinato del abogado Pedro Juan Pérez Orozco.
Colombia. Pedro Pérez era un reconocido líder social de 54 años, abogado de la Universidad del Atlántico. En 1991 se vinculó al movimiento ciudadano del padre Bernardo Hoyos y poco después tuvo un fugaz paso por el concejo de la ciudad. Durante la administración de Humberto Caiaffa (2000-2003) fue secretario general y de Gobierno del municipio.
Pérez se retiró para aspirar de nuevo al concejo, y como no salió elegido, se vinculó a la Defensoría del Pueblo, donde actuaba como defensor de derechos humanos. Algunos de los procesos que atendía tenían que ver con homicidios, extorsiones y desplazamiento forzado.
El abogado fue baleado el 3 de octubre de 2005 en la puerta de su casa, una semana después de haber recibido una llamada en la que le advertían que "lo iban a joder por estarse metiendo en pendejadas".
Su nombre apareció en el computador de ‘Jorge 40’ decomisado durante la captura de Édgar Ignacio Fierro Flórez, alias ’Don Antonio’, en una lista de personas asesinadas entre febrero de 2005 y marzo de 2006.
Pedro Pérez Orozco encabezaba la lista. Los paramilitares registraron su muerte diciendo de él "profesión abogado (ex concejal, ex secretario de gobierno y asesor de Enigsbert (sic). Actualmente se desempeñaba como defensor del pueblo".
A pesar de haber sido absuelto en primera instancia, la Fiscalía apeló la decisión al considerar que dicha instancia no hizo una valoración de conjunto de pruebas y que tampoco consideró aspectos relevantes de los testimonios recaudados.
Por este crimen la Sala Penal del Tribunal Superior de Barranquilla también impuso a alias ‘Job’, ex integrante de autodefensas y miembro de la banda ’Los Paisas’, una multa de dos mil salarios mínimos mensuales legales vigentes, que suman un total de $1.071’200.000 pesos.
20 de octubre de 2011
18 de octubre de 2011
cc verdad abierta

das dio clases a paramilitares


Durante y después del proceso de paz con las Auc, decenas de paramilitares fueron entrenados por técnicos del DAS en uso de explosivos y otros artefactos.
Colombia. Para pocos es un secreto que durante el proceso de diálogo entre los paramilitares y el gobierno de Álvaro Uribe los jefes de las Auc utilizaron la llamada zona de despeje de Santa Fe de Ralito para todo tipo de excesos. Fiestas con prepagos, whisky a chorros y bacanales fueron comunes allí y hoy no sorprenden a nadie. Tampoco escandaliza saber que en ese territorio en donde se concentraron una veintena de jefes paras con centenares de sus hombres haya sido usado como escondite de narcos y que la zona de diálogo haya servido para continuar con negocios de narcotráfico.
Sin embargo, cuando ya se creía que muchas de las irregularidades habían salido a la luz pública, los archivos confidenciales del DAS, en poder de SEMANA, dejan al descubierto otros hechos sencillamente escandalosos.
Uno de ellos tiene que ver con que durante la época de Santa Fe de Ralito y posteriormente técnicos antiexplosivos del DAS dieron entrenamiento y capacitación en uso de explosivos, morteros y otra serie de artefactos a paramilitares desmovilizados. Algunos de ellos irían luego a engrosar las filas de las bacrim.
Son varios los informes de contrainteligencia de la misma entidad en los que quedan en evidencia esas actividades.
En el reporte de una prueba de polígrafo realizada en mayo de 2007 a uno de los técnicos antiexplosivos del DAS, el agente reconoce los entrenamientos dados a los paramilitares. En una de las casillas del documento dice "admite", lo que se entiende como una confesión. Quienes le toman la declaración lo resumen de la siguiente manera: "La información de que compañeros suyos estarían capacitando paramilitares en el tema de explosivos era verdad. Personas en la ciudad de Honda estarían recibiendo capacitación en explosivos por parte de un funcionario del DAS (aparece el nombre que esta revista omite)".
En este caso, si bien la prueba de polígrafo se hizo en 2007, época para la cual ya las autodefensas estaban desmovilizadas, no hay más información que permita saber en qué fecha ocurrieron los hechos.
En otro documento de inteligencia se menciona una capacitación, al parecer a otro grupo de paramilitares, ya desmovilizados y con más detalles que en el caso anterior. "Información de inteligencia obtenida por medio de valoración poligráfica indica que cuando un funcionario prestó seguridad al desmovilizado paramilitar José Baldomero (alias Guillermo Torres, exjefe de las autodefensas de Meta y Vichada), manifestó que recibieron capacitación o entrenamiento en manejo de explosivos, morteros y demás por parte de funcionarios antiexplosivos del DAS".
Y precisa el informe secreto: "Otra fuente indica que el funcionario (nombre que SEMANA se abstiene de revelar) de antiexplosivos tiene vínculos con los paramilitares y se reunió con José Baldomero con el fin de prestarles capacitación en explosivos". El detective de contrainteligencia que redactó el documento llenó la casilla del formato destinada para anotar el estado de las pesquisas y simplemente consignó: "resuelta". En la casilla para escribir el resultado aparece una palabra que resume lo que ocurrió con la investigación: "archivo".
Baldomero o Torres, el hombre al que se refiere el documento anterior, es un exjefe paramilitar que a finales de los años noventa creó y comandó las llamadas Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada (ACMV), que actuaban en esa región del oriente del país. Unos años más tarde, esa facción se enfrentó con el bloque Centauros, de Miguel Arroyave y terminó absorbido por este último.
En agosto de 2005, Torres se desmovilizó en Puerto Gaitán, junto con 290 de sus hombres, y se trasladó a la zona de Santa Fe de Ralito durante la época de los diálogos de paz. Algunos de los entrenamientos en explosivos que impartían técnicos del DAS habrían ocurrido durante ese periodo y, aunque el documento de contrainteligencia del DAS no lo dice explícitamente, el entrenamiento habría sido en la zona despejada a los paras para los diálogos. Tras el fracaso del proceso, la extradición de los jefes paras, muchos de los combatientes de las ACMV y Centauros que habrían recibido capacitación en explosivos terminaron engrosando las filas del Erpac, que fue el resultado de esa mutación de exparamilitares para convertirse en bandas criminales.
Algunos ex altos funcionarios del DAS consultados por SEMANA sobre este caso argumentaron que se trata de documentos de contrainteligencia que dan indicios de conductas ilegales, pero no son lo suficientemente fuertes para judicializar a los implicados. Un argumento bastante cuestionable, tratándose de capacitación en explosivos a delincuentes, especialmente si se tiene en cuenta que los anteriores no son los únicos informes que revelan que los técnicos antiexplosivos del DAS entrenaron a los paras. De hecho, son varios los registros del caso y por eso, según pudo establecer SEMANA, se llevó a cabo una investigación de contrainteligencia que fue conocida como "caso instrucción".
"En el DAS todos sabemos quién es quién y en qué anda cada uno. Lo de los cursos de explosivos no era desconocido para muchos. La razón para que no se sancionara a los que estaban en esas era porque eran protegidos de los jefes", afirmó a esta revista uno de los funcionarios de contrainteligencia que conoció el caso. "Algunos, con conocimiento incluso de los jefes, y otros pocos no, aprovecharon que el DAS era el encargado de la seguridad de los paramilitares para hacer esos entrenamientos, la mayoría de los cuales eran pagados por los mismos paras a los funcionarios que los dictaban. Eso no era un secreto", concluye.
El entrenamiento no era solo en explosivos. El testimonio de este funcionario coincide con decenas de documentos de contrainteligencia del DAS en los que los propios detectives aceptan que recibieron pagos por entrenar a los paras también en otras lides. En el registro de otro de los polígrafos, efectuado en junio de 2006, un detective reconoció, por ejemplo, que entrenó a los desmovilizados y recibió dinero de Salvatore Mancuso. "Admite que recibió tres millones de Mancuso como gratitud al dictar una capacitación a paramilitares reinsertados (...) el evento contaba con el aval de la dirección del DAS y la oficina del alto comisionado para la Paz (...) admite que ha tenido contacto con jefes paramilitares pero dice que solo por asuntos relacionados con seguridad".
Si bien el detective tenía la bendición del gobierno para dar entrenamiento en materia de seguridad a los desmovilizados, no es muy claro si se transgredieron los límites de lo legal. Sobre todo, si se tiene en cuenta que un funcionario del Estado no tendría por qué recibir un pago del comandante paramilitar. A pesar de la confesión, el resultado de esa investigación solo dice que fue "resuelta" y el funcionario siguió vinculado a ese organismo hasta hace dos años cuando salió de la institución porque se pensionó. Como este son decenas los casos de funcionarios que admitieron haber recibido dinero por diversas actividades para los paramilitares.
Sin duda, el caso del entrenamiento en explosivos no se trata de un asunto menor. No solo porque resulta inaudito, por decir lo menos, que funcionarios de un organismo de inteligencia adscrito a la Presidencia de la República hayan entrenado a delincuentes, sino porque las investigaciones internas fueron archivadas y reina la impunidad. Algunos de quienes entrenaron a los paras se han pensionado, unos cuantos han sido retirados por diversos motivos y otros más aún hoy continúan en sus cargos.
Y lo que es aún más sorprendente: algunos ‘profesores de los paras’ resultaron incluso premiados, como el caso de uno de ellos que aún está activo y fue enviado al exterior como instructor para capacitar a miembros de un cuerpo de seguridad de un país centroamericano, curso que fue patrocinado por la embajada de un país europeo que desconocía los antecedentes y las actividades non sanctas de ese funcionario.
No es una simple anécdota. Algunos de esos exparas que hoy hacen parte de las bandas criminales (bacrim) que tienen azotadas varias regiones del país fueron ‘alumnos’ en esos entrenamientos del DAS.
20 de octubre de 2011
18 de octubre de 2011
©semana vía verdad abierta

matanza de perros en san joaquín


columna de lísperguer
Alcalde de San Joaquín ordena matanza indiscriminada de perros en una plaza de la comuna.

Es imposible describir los sentimientos de impotencia y profunda indignación que provoca esta matanza arbitraria, insensible, estúpida, innecesaria y cruel. Nada la justifica y es probablemente uno de los casos más impactantes y claros de maltrato animal cometidos por autoridades edilicias en los últimos años. Los propios autores del maltrato han entregado muchas evidencias indesmentibles de la carnicería, que ningún abogado podrá desvirtuar. En muchos casos anteriores de matanzas de animales los animalistas no llegaron a ninguna parte por la falta de pruebas. En este caso, las pruebas son abundantes, directas y atrozmente gráficas.

1
Hay que establecer en primer lugar que esta matanza no se encuentra justificada ni en la ley ni en el polémico dictamen número 69.752 de la Contraloría en 2010. En la respuesta que dio Contraloría a un requerimiento de reconsideración del dictamen, presentada por CEFU (representada por Fernando Andrés Rolleri Saavedra), el contralor reafirma que "[...] el dictamen cuya reconsideración se solicita, no ha autorizado a las municipalidades para eliminar perros vagos [...]. Por el contrario, en él se expresa ‘que no existe facultad legal que habilite a los municipios para dar muerte a los perros abandonados en la vía pública, como una forma de controlar la población canina’". El dictamen autoriza la aplicación de eutanasia a perros hallados en la calle sólo si y cuando se encuentren "enfermos o gravemente heridos [y] cuya vida no [sea] viable desde el punto de vista clínico, y que de provocarse su muerte se le evitarán sufrimientos innecesarios".
Los perros de San Joaquín no fueron sometidos a eutanasia por razones médicas, que es la única que se permite. Los propios funcionarios que los eliminaron declararon que se trataba de perros sanos. Sabemos también por otras fuentes que no se trataba de perros abandonados, como suelen argumentar las autoridades, sino que de perros en situación de calle bajo el cuidado de tutores, que los cuidaban y alimentaban. El daño psicológico que se les ha causado es enorme.
Recuérdese también que en el caso de ser retirados de la vía pública, la municipalidad no puede hacerlo para eliminarlos, sino para trasladarlos a caniles donde deben ser protegidos y alimentados.

2
Un segundo aspecto representa igualmente un terrible escollo para la protección animal y es que los funcionarios subalternos no pueden desobedecer órdenes de sus superiores so pena de sanciones y despido -exactamente como señalaron los funcionarios sorprendidos en la matanza. Si no se reconoce a los funcionarios la posibilidad de negarse a ejecutar órdenes ilegales y denunciarlas a la policía o en tribunales, a través quizás de sus sindicatos, estas terribles ejecuciones seguirán ocurriendo. Se debería garantizar a los funcionarios denunciantes que no serán despedidos ni sufrirán merma alguna en sus condiciones laborales y que, al contrario, se perseguirá judicialmente a los superiores que den órdenes ilegales. Pero, al mismo tiempo, también debe sancionarse la obediencia de órdenes claramente ilegales. Hoy, el artículo 252 del Código Penal amenaza con inhabilitación perpetua "al empleado público que se negare abiertamente a obedecer las órdenes de sus superiores". Este caso debería convertirse en una oportunidad para exigir que se reforme la ley actual para aumentar las penas por maltrato animal cuando este sea cometido por orden de alguna autoridad. Sería justo que los alcaldes hallados culpables del delito de maltrato animal sean condenados a la inhabilitación perpetua para el ejercicio de cargos públicos y/o aumentar las multas y penas de prisión de tres a cinco años.

3
Los funcionarios entrevistados declararon sentirse apesadumbrados por la matanza. Este es un aspecto que ha tocado de Mérici, señalando que "el mismo hecho de que un funcionario municipal o del estado sea obligado a participar en operaciones que violan la ley, so pena de despido, debería ser considerado como una violación del derecho a la integridad psíquica y moral de las personas". Este mismo alegato se puede aplicar para el caso de los padrinos y madrinas que, ese día, se enteraron de la espantosa e injustificada muerte de sus mascotas callejeras.
lísperguer

el genocidio en el cesar


Asesinatos selectivos. Los paramilitares de ‘Juancho Prada’ asesinaron a varios políticos señalándolos de no simpatizar con las Auc. Mataron también a periodistas y a defensores de derechos humanos.
Colombia. En Cesar los políticos que se opusieron a los paramilitares o que no hicieron parte de sus ‘fichas’ en la región fueron asesinados. Durante seis años Juan Francisco Prada Márquez alias ‘Juancho Prada’ ordenó los crímenes contra concejales y aspirantes a las alcaldías de San Alberto y Cesar que hace 12 años quisieron hacerles contrapeso a los políticos tradicionales.
Esta es la hipótesis que ha ido probando la Unidad de Justicia y Paz, después de encontrar que los asesinatos cometidos contra políticos, sindicalistas, académicos y periodistas entre 1999 y 2004 no fueron "hechos aislados".
En versiones libres, varios ex paramilitares que delinquieron con ‘Juancho Prada’ en las Autodefensas del Sur del Cesar, o Frente Héctor Julio Peinado como se les conoció durante la desmovilización, confesaron que varios de esos asesinatos fueron planeados en complicidad con otros políticos locales, que los consideraban sus rivales, y que en otros casos los cometieron como parte de una ‘política’ de las Auc.
El principal pretexto, le dijeron a la Fiscalía, fue señalar a las víctimas de haber pertenecido a la guerrilla o de presuntamente colaborar con ese grupo armado ilegal.
Para la década de 1990 cualquier persona que fuera relacionada con el Epl o el M-19 tenía de inmediato una lápida encima. Según contaron varios ex paramilitares, ese fue el origen del grupo de ‘Juancho Prada’, que fue financiado inicialmente por varios finqueros que estaban cansados de las extorsiones y hostigamientos que por años habían recibido de la guerrilla.
La Fiscalía documentó que en esa época Cesar atravesaba por varios momentos.
Por una lado, la convulsión causada por el paramilitarismo y sus masacres; por otro, la crisis de Indupalma que deprimió por segunda vez el campo que apenas se recuperaba de la crisis del algodón de los años ochenta,  y al tiempo, en 1991, en la región aparecieron nuevos movimientos políticos impulsados por la nueva carta política que firmó Asamblea Nacional Constituyente.
Según lo documentó la Unidad de Justicia y Paz, los crímenes cometidos contra políticos, académicos y periodistas ocurrieron en Aguachica y San Alberto, precisamente los municipios más violentos si se tiene en cuenta el registro de víctimas de la Fiscalía.
De las 5.827 víctimas de las Autodefensas del Sur del Cesar identificadas por Justicia y Paz, 1.988 están en Aguachica y 705 en San Alberto. Solo Ocaña, en Norte de Santander, tiene el segundo reporte más alto de víctimas con 1.488 casos.
Ante un Tribunal de Justicia y Paz en Bucaramanga, la Fiscalía comenzó a imputarle* 104 crímenes a alias ‘Juancho Prada’. Durante la audiencia, la Unidad de Justicia y Paz narró cómo el ex jefe paramilitar fue asesinando a la clase política considerada opositora, en un caso muy similar al exterminio de la Unión Patriótica, UP, ocurrido en las diferentes regiones del país.

Hugo López, Concejal
El 28 de junio de 1999 el concejal Hugo López Quiroz fue asesinado en un hotel en San Alberto, Cesar. En Justicia y Paz, alias ‘Juancho Prada’ confesó el crimen y dijo que ocurrió porque Rodolfo Pradilla alias ‘El Tuerto’ le dijo que Quiroz tenía presuntos nexos con la guerrilla y los sindicatos. "Le dije a Rodolfo que verificara bien y que si era guerrillero que le diera muerte", dijo.
Juan Francisco Prada Márquez alias ’Juancho Prada’ fue el jefe paramilitar de las Autodefensas Campesinas del Sur del Cesar. En la justicia ordinaria este crimen fue investigado y en septiembre de 2010 un juzgado en Valledupar condenó a un ex alcalde de ese municipio, tras considerar que el asesinato se produjo por las diferencias políticas que tenía el funcionario con el concejal.
Cuando el juez emitió el fallo en septiembre de 2010, los medios de comunicación informaron que uno de los principales testimonios en contra del ex alcalde fue el de Daniel Toloza alias ‘El Cura’.
El ex paramilitar le dijo a la Fiscalía que el entonces alcalde se reunió con alias ‘El Tuerto’, Faver de Jesús Ateohortúa alias ‘Julio Palizada’  y alias ‘Juancho Prada’ y les habló mal del concejal. Luego, alias ‘Julio Palizada’ ordenó  a dos de sus sicarios que asesinaran a Hugo López.

José Saldaña, Concejal
Aunque Alfredo Ballena alias ‘Rancho’ había negado en principio haber sido el sicario que disparó contra el ex concejal de Aguachica José Mario Saldaña Flórez, el ex paramilitar se acogió a sentencia anticipada y confesó este crimen que luego volvió a reconocer en Justicia y Paz. En versión libre, dijo que estando preso en la Cárcel de Palogordo, en Santander, Armando Madriaga alias ‘María Bonita’ le confesó que el asesinato había sido ordenado por un ex alcalde.
"Lo mandó matar  porque el concejal le hacía contrapeso en la Alcaldía", dijo alias ‘Alfredo Ballena’. El crimen ocurrió el 24 de noviembre de 1999 en Aguachica y según confesó ‘María Bonita’, su jefe Mario Castro alias ‘Mario’ le ordenó que asesinara a Saldaña. "Mario me impartió la orden y yo sé la di a ‘Rancho’ y alias ‘El Chavo’", dijo el ex paramilitar quien confesó que amenazó a una hermana de la víctima por haber denunciado a alias ‘Rancho’.
En versión libre, alias ‘Juancho Prada’ reconoció el crimen pero dijo desconocer los detalles sobre si un ex alcalde estaba implicado en el asesinato. "Yo no verifiqué la información de ‘María Bonita’ (que un funcionario había pagado por la muerte de Saldaña)", dijo el ex jefe paramilitar.

Aída Cecilia Lasso, Candidata a la Alcaldía
El ex jefe paramilitar alias ‘Juancho Prada’, como se refirió a los demás crímenes contra políticos, dijo en versión libre que el asesinato de la candidata a la Alcaldía de Aguachica se produjo porque era ella era señalada de colaborar presuntamente con la guerrilla. "A mí me dijo Rodolfo (alias ‘El Tuerto’) que ella era informante de la guerrilla y que era la encargada de sacar la información de la Alcaldía de cuáles eran las fincas grandes y pequeñas para extorsionarlas", dijo ‘Juancho Prada’.
Pero Wilson Salazar alias ‘El Loro’ le confesó a la Fiscalía un dato que confirmó la hipótesis de que tildarla de guerrilla había sido un pretexto para que no ganara las elecciones. Según el ex paramilitar, dos ex alcaldes de Aguachica se reunieron con alias ‘El Tuerto’, ‘El Cura’, ‘Angelito’, ‘Nico’ y ‘Tito Prada’ y les insinuaron que la asesinaran. Alias ‘El Loro’ dijo que fue él mismo quien la buscó en su casa y le disparó. Alias ‘Tito’, que iba con él, le disparó a la hija de la víctima. Los crímenes ocurrieron el 21 de junio de 2000.
Según un colectivo de abogados que llevó el caso, el asesinato fue presentado como un crimen pasional. Aída Lasso era ex militante del M-19, había trabajado por más de 20 en la Alcaldía de Aguachica y en las elecciones territoriales se perfilaba como la candidata más opcionada.
 
Luis Rincón, Promotor de la Consulta por la Paz
Dos meses después del asesinato de Aída Lasso y su hija, Luis Fernando Rincón fue asesinado por los paramilitares el 15 de agosto de 2000 tras ser interceptado en un camino y llevado a una finca en la vereda Buturama, de Aguachica. Rincón era un ex militante del M-19 que había logrado la Alcaldía de Aguachica y que en 1995 había promovido la Consulta Popular por la Paz.  
En Justicia y Paz, ‘Juancho Prada’ aceptó el crimen y dijo que lo hizo por los comentarios que Rincón había hecho en contra de las Auc en varias emisoras. Según el ex paramilitar, él le ordenó a alias ‘Julio Palizada’ cometer el crimen y su subalterno lo que hizo fue citar Rincón a una reunión. "Citaron a la víctima a una finca y le tendieron una emboscada. En ese sitio desarmaron a los escoltas del DAS (que protegían a Rincón) y los secuestraron, a Rincón se lo llevaron a otro lugar y lo asesinaron", documentó la Fiscalía. En la justicia ordinaria, por este crimen fueron condenados Daniel Toloza alias ‘El Cura’, Jesús Johany Lamus alias ‘Chupete’ y Jesús Pacheco alias ‘Tripas’.
En Cesar cada año se entrega el Premio de Paz Luis Fernando Rincón como un reconocimiento al ex alcalde que promovió la Consulta Popular por la Paz, como un mecanismo para que los habitantes expresaran su rechazo a la violencia.
 
Pablo Antonio Padilla, Sindicalista
En Justicia y Paz, el ex jefe paramilitar ‘Juancho Prada’ confesó que por orden suya dos de sus subalternos asesinaron a Pablo Antonio Padilla Gómez el 23 de febrero de 2001 en San Alberto. Durante una versión libre, como se refirió a otros crímenes contra políticos, dijo que Rodolfo Pradilla alias ‘El Tuerto’ señaló a la víctima de colaborar con la guerrilla. "Le dije que investigara bien y a los pocos días Rodolfo me dijo que sí. Le ordené que le diera muerte. Participaron alias ‘Tito’ y ‘Angelito’", contó el ex jefe paramilitar en una versión libre.
Padilla era vicepresidente del Sindicato de Trabajadores Palma de Aceite del sur del Cesar. El caso fue llevado a la justicia ordinaria y un ex alcalde y un ex concejal de San Alberto fueron acusados, después de que la Fiscalía encontrara pruebas de que los políticos estaban involucrados con el crimen.  La justicia ordinaria condenó en marzo de 2009 Padilla por el asesinato del sindicalista.

Miguel Malo, Concejal
"O se van del pueblo o los matamos", les dijeron los paramilitares a Miguel Malo Quiroz, Robinson Rocha y a Fredy Dita, ex concejales de  Aguachica. Ellos y un profesor del Sena salieron desplazados del pueblo por las constantes amenazas de las Autodefensas del Sur del Cesar.
El ex jefe paramilitar ‘Juancho Prada’ confesó el desplazamiento de Miguel Malo. "Él se posesionó como concejal de Aguachica y el 1 de septiembre de 2001 empezaron a hacerle llamadas telefónicas. Eso fue cometido por alias ‘Chorola’ y alias ‘El Paisa", dijo ‘Juancho Prada’.
Sin embargo, fue Francisco Alberto Pacheco alias ‘El Negro’, quien confesó el desplazamiento de los otros concejales. "La orden llegó de ‘Pardillo’ (José Anselmo Quintero) y me imagino que también del patrón ‘Barranquilla’ (Alberto Durán). Esa orden venía desde San Martín y era que teníamos que hacer que todos se fueran", dijo el ex paramilitar.

César Alberto Passo, Concejal
A las dos de la tarde del 1 de septiembre de 2011 el cuerpo del ex concejal César Alberto Passo Torres fue encontrado por la funeraria de Puerto Mosquito, en Aguachica. Según el registro del Banco de Derechos Humanos y Violencia Política del Cinep, Passo fue dos veces concejal de ese municipio y fue torturado y luego asesinado por los paramilitares. "El concejal fue obligado por los paramilitares a abordar una camioneta y fue hallado en el corregimiento de Buturama a las siete de la noche", señaló el informe del Cinep.
El crimen fue confesado por ‘Juancho Prada’ sin detalles, explicando que sus subalternos citaron al concejal a una reunión y que alias ‘Chorola’ y el ‘Paisa’ lo asesinaron. En una versión libre, alias ‘El Negro’ también aceptó el crimen y dijo que éste había sido ordenado por alias ‘Guasaco’ (Alirio Páez Barrientos) por medio de alias ‘Pardillo’. "El que causa la muerte fue ‘Pardillo’ y me dijo que lo había matado porque supuestamente el doctor César tenía vínculos con la guerrilla", dijo alias ‘El Negro’ en versión libre.
 
Orlando Claro, Académico
En la década de 1990 Orlando Claro Santiago había participado del Movimiento de Acción Comunitaria, Mac, una organización política alternativa que logró varios escaños en la Alcaldía de Aguachica. Había estudiado filosofía, un posgrado en proyectos de investigación social y realizaba una maestría en historia cuando fue asesinado por los paramilitares el 27 de julio de 2002.
En versión libre ‘Juancho Prada’ aceptó el crimen y dijo que tres de sus cómplices lo asesinaron después de Claro no quiso subirse a un taxi en el que se lo iban a llevar. Alias ‘El Negro’ confesó en Justicia y Paz que él participó del asesinato y que la orden la había dado Humberto Afanador alias ‘Chorola’. "Había una supuesta información de que el señor trabajaba con la guerrilla. Esa información la manejaba alias ‘Chorola’… El señor era de una ong", dijo el ex paramilitar.
Claro Santiago fue fundador de la Asociación de Desempleados del Sur del  Cesar, participó de las actividades promovidas por la Asamblea Permanente por la Paz y el Programa de Desarrollo del Magdalena Medio y junto a Luis Fernando Rincón, también asesinado por los paramilitares, promovió la primera Consulta Popular por la Paz en Aguachica.

Martín Larrota, Periodista
Por expresar su rechazo a los paramilitares a través de la emisora que dirigía, alias ‘Juancho Prada’ ordenó el asesinato de Martín Larrota Duarte, periodista y director de Palma Estéreo, que tenía su sede en San Alberto. "Acepto el crimen. Di la orden a Alfredo García alias ‘Mauricio’ o ‘Arley’ de que asesinara a ese  señor, y él me dijo que finalmente lo mataron Pedro Villamizar alias ‘Pedro Paraco’ y alias ‘Raspaollas’", dijo el ex jefe paramilitar en versión libre.
En Justicia y Paz, ‘Juancho Prada’ dijo que el crimen obedeció para "silenciar" al periodista. "No tuve ningún contacto con él. Le mandé a decir con ‘Mauricio’ que le dijera que dejara de hablar tanta cháchara por la emisora. Él no paró bolas a eso y le avisaron como dos o tres veces. Eso siempre se hacía y la tercera ya no más, se procedía", dijo.
*La imputación de cargos es una fase del juicio que se adelanta contra alias ‘Juancho Prada’. Consiste en que la Fiscalía presenta los delitos cometidos por el ex jefe paramilitar ante un magistrado de Justicia y Paz. Después, sigue la formulación y la legalización de cargos antes de que el Tribunal emita una condena contra del ex paramilitar y repare a las víctimas.
20 de octubre de 2011
18 de octubre de 2011
cc verdad abierta

prohíben mostrar brutalidad policial


Tribunal ordena bloquear página web dedicada a cubrir la violencia policial en Francia.
[Eric Pfanner] París, Francia. Un tribunal parisino resolvió que los proveedores de servicios de Internet franceses deben bloquear el acceso a una página web que muestra fotografías y videos de agentes de policía deteniendo a sospechosos, sometiendo a vejaciones a manifestantes y cometiendo otros actos de violencia contra personas de minorías étnicas.
Funcionarios policiales, que denunciaron la página web como una incitación a la violencia contra la policía, agradecieron el fallo judicial.
"Los jueces han analizado perfectamente la situación -el sitio es una amenaza para la integridad policial- y tomaron la decisión correcta", dijo a la Agence France-Presse el secretario general del sindicato policial, Jean-Claude Delage.
Pero los defensores de la libertad de expresión reaccionaron alarmados, diciendo que el fallo, emitido el viernes, refleja una tendencia a restringir las libertades en Internet.
El sitio, llamado Copwatch Nord Paris I-D-F, es un retoño de los llamados grupos de vigilancia de la policía que aparecieron en Estados Unidos en los años noventa. En Estados Unidos los tribunales han resuelto generalmente que filmar a policías es un derecho protegido por las garantías a la libertad de expresión en la Constitución estadounidense.
En Francia no existe un equivalente de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos que prohíbe que el Congreso promulgue leyes que "limiten la libertad de expresión o de información". El presidente Nicolás Sarkozy ha llamado al desarrollo de una "Internet civilizada", patrocinando una control policial más estricto de la esfera digital, en áreas que van desde la protección de los derechos de reproducción a impedir la difusión de pornografía infantil.
"Esta orden judicial ilustra la evidente intención del gobierno francés de controlar y censurar el nuevo espacio público online de los ciudadanos", dijo Jérémie Zimmermann, portavoz de La Quadrature du Net, una organización con sede en Paris que lucha contra las restricciones en Internet.
La policía dijo que estaba particularmente preocupada por algunas secciones del sitio que muestran fotos identificables de agentes de policía, junto con datos personales -incluyendo algunos casos en que agentes de policía expresan simpatía por la extrema derecha en las redes sociales.
La queja inicial contra la página web fue presentada por un agente de policía de París que dijo que había recibido una bala en su buzón después de que apareciera su foto en el sitio.
El caso fue entonces proseguido por el ministro del Interior francés, Claude Guéant, que solicitó al tribunal que emitiera una orden judicial bloqueando sólo algunas páginas del sitio: las que muestran informaciones personales sensibles. Pero los proveedores de servicios de Internet argumentaron que eso era imposible, debido a que no han podido identificar al servicio de alojamiento del sitio o sus creadores.
La Asociación Francesa de Proveedores de Servicios y Acceso a Internet declaró que se sentían aliviados de que no se les hubiera pedido tratar de "filtrar" el sitio de ese modo. Declaró que aunque no quería fomentar el bloqueo de sitios, no lo objetaría provisto que se respetara el proceso judicial.
"Mientras se respeten las salvaguardas necesarias, los miembros acatarán felices las decisiones judiciales", dijo Nicolás d’Arcy, asesor jurídico de la asociación.
La vigilancia de policías no es algo exactamente nuevo. En 1991 la golpiza de un conductor negro, Rodney King, por agentes de policía de Los Angeles, fue filmado en video por un transeúnte con una cámara de video. La absolución de tres de los agentes un año más tarde, provocó disturbios generalizados en la ciudad.
En Berkeley, California, una organización que reclama ser "la organización Copwatch original" ya se había fundado en 1990. Desde allí, el movimiento se extendió a otras ciudades estadounidenses, adoptando la red y otras herramientas, como la tecnología digital avanzada. Finalmente, cruzó al Atlántico hacia Gran Bretaña y, ahora, Francia.
Un informe de Amnistía Internacional de 2009 criticó fuertemente el historial de brutalidades de la policía francesa, así como la respuesta de las autoridades. "Acusaciones de golpizas, racismo, uso excesivo de la fuerza e incluso ejecuciones extrajudiciales cometidas por policías franceses son rara vez investigadas efectivamente y los responsables son rara vez llevados a justicia", dice el informe.
El sindicato de policías dijo que la violencia contra sus agentes también había aumentado. El viernes, por ejemplo, en la ciudad de Bourges, un asaltante mató a un policía a puñaladas, informó la policía.
Las siglas "I-D-F" en el nombre del sitio francés es la abreviatura de "Île-de-France", la región que incluye a París y sus suburbios y el escenario de frecuentes tensiones entre policías y jóvenes de minorías étnicas.
El tribunal ordenó que el sitio fuera bloqueado de inmediato, pero el viernes todavía se podía acceder.
[El sitio sigue accesible, aunque las fotos han sido severamente censuradas.]
[La foto, que muestra a mujeres inmigrantes con sus hijos golpeadas por policías franceses, proviene de abc.]
19 de octubre de 2011
16 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

qué hizo el bloque norte en el atlántico


El paso macabro del Bloque Norte por el Atlántico. Justicia y Paz logro culminar el incidente de reparación en contra de alias ’Don Antonio’ y esclarecer 245 crímenes cometidos por el Bloque Norte contra sindicalistas, políticos, académicos y comerciantes en Atlántico.
Colombia. En el Atlántico los paramilitares de ’Jorge 40’ y ’Don Antonio’ asesinaron, desaparecieron, extorsionaron y desplazaron a sindicalistas, académicos, estudiantes, políticos y comerciantes para imponer su "ley".
Entre 2003 y 2006 el Bloque Norte de las Auc incursionó en el departamento del Atlántico como parte de una estrategia que orquestó el jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’ – en proceso de desmovilización- que le permitiera seguir controlando desde la cárcel rentas públicas de la salud y la educación, además de manejar a su antojo negocios ilegales como el narcotráfico y otros legales a través de testaferros y cómplices.
Para lograr esto, el paramilitar envió a la región al ex mayor del Ejército, José Pablo Díaz, quien fue asesinado en 2003 en la carretera troncal del Caribe y en su reemplazo asumió el ex capitán del Ejército Édgar Ignacio Fierro más conocido con el alias de `Don Antonio’.
A comienzos del nuevo siglo el departamento del Atlántico parecía mantenerse al margen del conflicto armado que padecía el litoral Caribe.
Si bien su capital, Barranquilla, era un punto de llegada de miles de desplazados de la región, los habitantes de esta ciudad vivieron el fragor del conflicto con la incursión de los paramilitares en 2003.
Como precedente el Atlántico fue uno de los pocos departamentos en los que empresarios y autoridades se negaron a crear cooperativas de seguridad, como lo hicieron en otras regiones del litoral Caribe y que fueron en muchos casos los paraguas para la llegada de los paramilitares a la región.
Según un informe de la Procuraduría General de la Nación que se conoció en la audiencia de reparación de cargos de ‘Don Antonio’, jefe del Frente José Pablo Díaz en Atlántico, Magdalena, Cesar, Sucre y Córdoba, el arribo de las Auc a la región influyó en el aumento de los homicidios en todo la región.
Solo en 2004 en el Atlántico ocurrieron 730 asesinatos – la tasa más alta en el período 2000- 2006-, mientras que en 2005 y 2006, aunque bajó un poco este indicador la cifra siguió siendo alta con 637 y 609, respectivamente.
A lo largo del juicio la fiscal de Justicia y Paz, Daicy Jaramillo, logró esclarecer cientos de crímenes que enlutaron a la región y que fueron cometidos por los paramilitares por el simple objetivo de entrar a una zona que no presentaba los síntomas del conflicto armado que se vivió en el Caribe. Barranquilla fue la ciudad más afectada con la presencia paramilitar con 1664 asesinatos entre 2003 y 2006, seguida por Soledad con 572 y Malambo con 116.
Pero más que combatir a la guerrilla, según se desprende de varios informes de entidades estatales como la Policía, el Ejército, la Vicepresidencia de la República y la Defensoría del Pueblo, los paramilitares buscaban controlar fundamentalmente el negocio del narcotráfico.
Si bien el negocio ilegal estaba controlado desde la década de los ochenta por grupos como el Cartel de la Costa, del extraditado Alberto Orlandez Gamboa alias ‘El Caracol’, el Clan Nasser Arana y por los Mellizos Mejía Múnera; ‘Jorge 40’ encargó a Miguel Villareal Archila alias ‘Salomón’, un subintendente retirado de la Policía, para que controlara todo el narcotráfico que saliera entre las ciudades de Barranquilla y Cartagena.
Fue así como entre 2003 y 2006 los narcotraficantes, según un informe de la Dijin, "lograron sacar más de 100 toneladas de cocaína con permiso de miembros de la Policía del Atlántico, que se cobraba por transitar por (el) territorio bajo su control. La Dijin logró establecer que en esos tres años las Autodefensas lograron cobrar 2 millones de dólares de "impuestos" a los embarques de narcóticos que pasaban por el Atlántico.
Este grupo también inició una mal llamada "limpieza social" a través de asesinatos de vendedores y consumidores de droga, miembros de bandas criminales y de esta manera empezó también a controlar la criminalidad de Barranquilla y sus alrededores.
Otra de las estrategias que usó ‘40’ y ‘Don Antonio’ fue extorsionar a todo el comercio legal que existiera en Atlántico. Para 2005, la Unión Nacional de Comerciantes – Undeco- que agremia a los tenderos de la ciudad calculó que cada comerciante tenía que pagar en promedio 50 mil pesos a la semana, con lo que la suma que pagaron los extorsionados (incluidos humildes carretilleros y vendedores ambulantes) pudo alcanzar 3 mil millones de pesos mensuales.
Además de intentar controlar todos los ámbitos económicos de esta región, uno de los sectores más afectados por su presencia fue el sindicalismo.
Fue así cómo que, al tiempo que ‘40’ hacía sus negocios criminales, el Frente José Pablo Díaz empezó una ofensiva contra sindicalistas, defensores de derechos humanos, académicos y estudiantes, políticos, comerciantes, ganaderos, líderes sindicales y comunitarios, miembros de las comunidades LGTB a quienes amenazaron, desplazaron, asesinaron, para encubrir la verdadera razón de su presencia en el Atlántico.
Según un informe de la Defensoría del Pueblo de diciembre de 2003, la estigmatización de los paramilitares contra los miembros de los sindicatos llegó a tal punto que amenazaron a 63 sindicalistas afiliados a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Anthoc, Sintrahoincol, Sintraimargra, Sintranaviera, Sutimac, Sintrabancol, Sinthol, Sintrainal Barranquilla, Sindicato de Galapa, Sintracarne, Sintraelecol, Atlco, Sintraelecol Corelca, Sutimac, Sintracolechera, Sintraagricola, Sintrago y Fecode.
En ese año, como lo registró la Vicepresidencia de la República en un informe, fueron amenazados 107 sindicalistas, profesores y estudiantes, de los cuales 40 tuvieron que salir de Barranquilla.
Para lograr esto, y como se conoció tras la captura e incautación del computador de ‘Don Antonio’ en marzo de 2006 en Santa Marta, los paramilitares contaban con el apoyo de miembros de organismos de seguridad como el DAS y la Policía para identificar a sus víctimas.
El computador contenía información del Bloque Paramilitar de cómo funcionaban las diez comisiones que se implementaron en la región, y que también tenía detallados archivos de todas las actividades delictivas del frente, con listas de sindicalistas, supuestos guerrilleros, políticos, académicos y funcionarios que fueron asesinados por los hombres de ’Don Antonio’. Este computador permitió iniciar cientos de investigaciones contra cómplices de las Autodefensas.
Con las confesiones hechas por este paramilitar, la Fiscalía pudo esclarecer cientos de crímenes cometidos por el ex jefe del José Pablo Díaz, en especial que se ensañaron contra personas inocentes sin ninguna justificación.
Las poblaciones más afectadas por este frente el accionar de los paramilitares fueron Barranquilla y Soledad con 354 y 155 crímenes, entre amenazas, desapariciones forzadas,  desplazamiento forzado, extorsiones y homicidios, registrados por la Fiscalía en cada uno.
Aunque esta fue una reparación parcial contra el ex jefe paramilitar, puso en evidencia que el paso de los paramilitares por el Atlántico dejó más de 50 líderes sindicales desplazados y más de 7 asesinados entre 2000 y 2006.
Otro informe de la Defensoría del Pueblo, también presentado en la legalización de cargos, muestra que entre 2005 y 2006 los paramilitares amenazaron a 890 sindicalistas, estudiantes y docentes de la Universidad del Atlántico. En este último año los paramilitares asesinaron a 3 sindicalistas.
En este sentido, los paramilitares fueron, por su relación con miembros de los organismos de seguridad, los que hicieron el trabajo sucio contra líderes sociales en Barranquilla y el Atlántico.
De acuerdo a su declaración ante la Corte Suprema de Justicia, Fierro Flórez se reunió en una oportunidad con Rafael García, ex funcionario de informática del DAS, con el fin de conocer la información clave que éste tenía sobre presuntos colaboradores de la guerrilla en el Atlántico. Al parecer se trataba de listas con información de líderes sindicales, profesores, estudiantes universitarios y activistas de izquierda elaboradas por el organismo de inteligencia para ser entregadas al Bloque Norte de las autodefensas.
Según "Don Antonio", el ex funcionario del DAS contaba con las hojas de vida de estos líderes sociales a quienes el DAS presuntamente había identificado como miembros del Partido Comunista Clandestinos-PC3- de las FARC.
Ante todo este panorama, con las confesiones hechas por este paramilitar, la Fiscalía pudo esclarecer cientos de crímenes cometidos por el ex jefe del José Pablo Díaz, en especial que se ensañaron contra personas inocentes sin ninguna justificación.
El momento culminante del incidente ocurrió cuando varias de las víctimas le pidieron a ‘Don Antonio’ que les explicara las razones para asesinar a sus familiares. El paramilitar solo atinó a decir que no había justificación para lo que habían hecho él y sus hombres.
Ante la insistencia de las víctimas, la magistrada del caso dijo: "No hubo ninguna razón o motivos para asesinar a nadie. La única razón fue que eran delincuentes al margen de la ley. Nadie tiene derecho de matar a nadie. Esta facción armada al margen de la ley no tenía autorización ni legitimidad para matar a nadie. Los argumentos que dan los postulados son argumentos irresponsables"
El temor que infundieron los paramilitares fue tal que durante las primeras jornadas de la audiencia de reparación de ‘Don Antonio’  varias de las víctimas, quienes tenían la posibilidad de hablar de forma directa al paramilitar y a la juez del caso, se negaron a decir su nombre en público o utilizar su derecho a la palabra.
La fiscal séptima de Justicia y Paz Deicy Jaramillo dijo al Tribunal que ‘Don Antonio’ "deberá comprometerse a no volver a repetir estos delitos, a pedir un perdón público, a restaurar el buen nombre de las víctimas y para ello deberá tenerse en cuenta lo pedido por la Delegada de la Procuraduría y por cada una de las víctimas, como se presentó en desarrollo de esta audiencia".
Al final, según lo documentó la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía en esta legalización parcial, los ‘paras’ de ‘Don Antonio’ cometieron 245 asesinatos selectivos y 592 víctimas de desplazamiento forzado, todo esto sin que en ese departamento se haya dado un solo combate entre las Autodefensas y la guerrilla.
Como decisión final el Tribunal aceptó la legalización parcial de cargos a Fierro Flores como jefe del Frente José Pablo Díaz y Andrés Mauricio Torres León patrullero del Frente Mártires del Cesar, la sala de Justicia y Paz declaró que estos crímenes fueron cometidos dentro del conflicto armado interno que vive Colombia y que fueron graves violaciones de derechos humanos y que por lo tanto calificados como crímenes guerra y Delitos de Lesa Humanidad, con base en las pruebas presentadas por la Fiscalía por los 105 hechos que dejaron 133 víctimas de homicidio y nueve víctimas de tentativa de homicidio.
Además la sala declaró legales los cargos presentados por la Fiscalía en contra de ‘Don Antonio’ por concierto para delinquir y reclutamiento forzado de menores. En este proceso la justicia colombiana ya emitió 21 sentencias en contra de ‘Don Antonio’.
En este proceso sólo falta el fallo de los magistrados de Justicia y Paz que está programado para el 7 de diciembre de este año, donde dictaran  sentencia en contra de ‘Don Antonio’ y dictaminaran el monto y formas de reparación a las víctimas.

Los Crímenes Emblemáticos
Estos fueron los principales crímenes que cometió el Frente José Pablo Díaz y que documentó la Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría:
      
Las Finanzas
El grupo paramilitar tuvo varios músculos económicos siendo el narcotráfico su principal fuente. El Frente José Pablo Díaz heredó a principios de 2000 las rutas del Cartel de la Costa, que fue desarticulado a finales de 1998 con un incremento en las incautaciones de droga. Para ello ex jefe paramilitar creó un nuevo cartel al que bautizó Comisión al Mar a cargo de Miguel Villarreal Archila alias ‘Salomón’, un subintendente retirado de la policía que delinquió con los paramilitares.
En versión libre, alias ‘Salomón’ dijo que en complicidad con la policía los narcotraficantes sacaron por los puertos del Atlántico más de 100 toneladas de coca entre 2003 y 2006, y que los paramilitares les cobraron por cada kilo un impuesto entre 50 y 75 dólares. De esta forma el ex paramilitar calculó que cada año el frente logró recaudar dos millones de dólares.
La segunda fuente fueron las extorsiones. En versión libre Jairo Rodelo Neira alias ‘Jhon 70’ confesó que cobró ‘vacunas’ a todos los finqueros y comerciantes ubicados desde el corregimiento de Palermo hasta el puente de Aguas Negras. La Unión Nacional de Comerciantes, Undeco, calculó que en 2005 los comerciantes en Barranquilla, incluidos los vendedores ambulantes, fueron obligados a pagar un ‘impuesto’ de $50 mil pesos cada semana. Así la agremiación estimó que como mínimo los paramilitares lograron recaudar hasta $750 millones de pesos al mes.
El tercer brazo financiero fue la infiltración en la economía legal. En el computador de alias ‘Don Antonio’ las autoridades encontraron que los paramilitares controlaron la Cooperativa de Leche Coolechera con dos fines. Uno, como una fachada para lavar el dinero que ganaban por impuestos al narcotráfico y otro, como un medio de logística para delinquir en la región.
En la administración pública el Frente José Pablo Díaz vio otra forma de controlar el poder económico de la región. La justicia, por ejemplo, encontró culpables a los ex alcaldades Rosa Stella Ibáñez y Alfredo Arraut de haber entregado dineros públicos a los paramilitares de grupo así como de dejarlos incidir en el Hospital Materno Infantil y la Oficina Jurídica de las Alcaldía.

Los Sindicalistas
Los líderes de sindicatos o trabajadores afiliados a estas organizaciones fueron uno los principales grupos perseguidos por alias ‘Don Antonio’. En Justicia y Paz, el ex jefe paramilitar aceptó que ordenó asesinarlos con el pretexto de que las víctimas presuntamente eran afines a la guerrilla o a los movimientos políticos de izquierda. Uno de los crímenes más emblemáticos fue el cometido contra Adán Alberto Pacheco Rodríguez, ex presidente del Sindicato de Electrocaribe.
Según un informe de riesgo de la Defensoría del Pueblo, de diciembre de 2004, para ese año los paramilitares amenazaron a 63 sindicalistas afiliados a la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, así como integrantes de de Anthoc, Sintrahoincol, Sintraimargra, Sintranaviera, Sutimac, Sintrabancol, Sinthol, Sintrainal Barranquilla, Sindicato de Galapa, Sintracarne, Sintraelecol, Atlco, Sintraelecol Corelcal, Sutimac, Sintracolechera, Sintraagrícola, Sintrago y los educadores de Fecode. Ese mismo año la Vicepresidencia advirtió que 107 personas, entre sindicalistas, profesores y estudiantes, fueron amenazados. Cuarenta de ellos abandonaron la región por miedo.
En la audiencia de legalización de cargos contra alias ‘Don Antonio’, la Fiscalía narró como el Frente José Pablo Díaz asesinó a Ricardo Orozco, Carlos Barrera Jiménez, Luis Torres, integrantes  de Anthoc y asesinados entre 2001 y 2003; Carlos Barrero, activista de Anthoc y ex trabajador del Hospital de Barranquilla, y José Mendivil Cárdenas, miembro de la cooperativa de transportadores Cootrab y de Amnistía Internacional.
Otro de los crímenes fue el del abogado Miguel Antonio Espinosa, quien se había caracterizado por su trayectoria en organizaciones sociales, ocupando los cargos como el de Presidente del Sindicato del Dane, presidente de la CUT, militante de la UP y presidente Ad Honorem de la Liga del Usuario de Servicios Públicos Domiciliarios. Como abogado había ayudado a víctimas de desplazamiento que vivían en el barrio La Pradera, y al sindicato Anthoc.

La Universidad del Atlántico
La principal universidad pública del departamento también estuvo en la mira de alias ‘Don Antonio’. Con la excusa de tildarlos de ser presuntos colabores de la guerrilla o afines a movimientos políticos de izquierda, el Frente José Pablo Díaz envió panfletos amenazas contra sindicalistas, estudiantes y profesores de la universidad.
Según los informes de riesgo de la Defensoría Regional, 2005 y 2006 fueron los años más críticos con 300 personas y 590 personas amenazas de forma respectiva.  La Vicepresidencia de la República advirtió en un informe de 2006 que ese año fueron asesinados tres sindicalistas.
En versiones libres y en el juicio que adelantó la Corte contra el ex director del DAS Jorge Noguera, alias ‘Don Antonio’ confesó que los paramilitares se aliaron con el organismo de inteligencia del Estado para perseguir y asesinar a personas que fueran consideradas un obstáculo para las Auc. El caso más emblemático, por el que Noguera fue condenado a 25 años de prisión, fue el asesinato de Alfredo Correa de Andreis, un profesor de la Universidad del Atlántico que investigaba los desplazamientos masivos en la Costa Caribe.
    
Defensores de Derechos Humanos
Así como ocurrió con los sindicalistas y miembros de la Universidad del Atlántico, alias ‘Don Antonio’ y sus cómplices persiguieron a las organizaciones, líderes, comunidades religiosas y académicos que trabajaban en defensa de la población desplazada.
Según la Comisión Nacional de Juristas, entre 2000 y 2005 se registraron cinco casos de violaciones de derechos humanos contra defensores sociales. Aunque la Procuraduría General advirtió en su informe que no existen registros de un gran número de asesinatos contra esta población eso no significó que fueran amenazados y limitados para defender los derechos humanos.
Entre los casos más emblemáticos estuvieron los asesinatos contra José Castillo Bolívar, ex candidato a la Alcaldía de Soledad; Nelson Mejía Sarmiento, ex alcalde de Santo Tomás; y las amenazas contra Carlos Zambrano, ex alcalde de Baranoa.

Población LGTB
Los paramilitares del Bloque Norte incluido el Frente José Pablo Díaz, persiguió y asesinó a cualquier persona que perteneciera a la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.
"La mayoría de violaciones a los derechos humanos de la población LGTB por parte de la autodefensas se encuentran ligadas a este tipo de prejuicios y creencias que subrayan las actitudes u orientaciones sexuales diversas como comportamientos inmorales que deben ser rechazados en cualquier orden social", señaló el reciente informe que la Procuraduría General le envió al Tribunal de Justicia y Paz para que en su sentencia contra alias ‘Don Antonio’ tenga en cuenta el daño colectivo que perpetró el Frente José Pablo Díaz.

La Reparación para Superar el Miedo y la Desesperanza
Los daños que causó el Frente José Pablo Díaz a las comunidades del Atlántico desde el año 1999 hasta el 2006, qué, según las víctimas, la Fiscalía, la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, generaron un impacto psicológico que exige una reparación colectiva  y un acompañamiento de las instituciones para superar los huellas de la violencia paramilitar en la región.  
Durante la conciliación, el Fondo Nacional de Reparación estableció que la cifra de reparación económica sería de 40 salarios mínimos, es decir  21 millones por delito. Igualmente agregó que las víctimas que por el concepto de ayuda humanitaria ya hubiera recibido del gobierno iban a ser excluidas del actual proceso de reparación.  
A estas decisiones se suman las consideraciones de la Procuraduría y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación que sugieren procesos de reparación que respondan al daño psicológico y emocional de las comunidades.
Según el informe de la Procuraduría, las poblaciones afectadas se adaptaron a la presencia del grupo paramilitar y a sus estrategias de terror ya que bajo mecanismos de presión, el  Frente José Pablo Díaz hizo que el miedo se convirtiera  en una forma de vida para las víctimas.
El daño emocional hizo que se interrumpieran las prácticas culturales y políticas cambiando las dinámicas normales de las comunidades, pues luego de la incursión del paramilitarismo en la región, las fiestas populares casi se extinguieron  mientras la participación política despareció.
La violencia se trasformó en una forma de solucionar las diferencias y los conflictos sociales haciendo que los niveles de intolerancia aumentaran. Por eso, los miembros de grupos LGTB o personas consideras como indeseables por su apariencia física y su forma de vestir, ya no solo eran perseguidas y agredidas por las autodefensas sino también por la misma sociedad civil.
En Soledad, Malambo, Sabanalarga, Sabanagrande, Sitionuevo, Luruaco, Ponedera y Palmar, las ’limpiezas sociales’ empezaron a ser justificadas por las comunidades que adoptaron los principios morales que impusieron los paramilitares. Cualquier persona o grupo que no cumpliera con las leyes de los paras en las comunidades del Atlántico, era discriminado y en la mayoría de los casos asesinado.
Para iniciar el proceso de reparación la primera exigencia de las víctimas es la solicitud pública de perdón por parte de los jefes paramilitares, particularmente del procesado Edgar Ignacio Fierro Flórez, comandante del Bloque. No obstante para la Procuraduría,  este  hecho debe estar complementado por  la creación de programas de acompañamiento psicosocial que permitan reconstruir el "tejido social" de las comunidades que aún viven en un estado de "dolor, terror, miedo, angustia, desamparo y desesperanza".
Según la Procuraduría, es necesario también iniciar procesos de reconstrucción de memoria y reparación simbólica, como la construcción de un parque conmemorativo para las víctimas que permita a las comunidades afectadas recordar y rechazar la violencia a la que se habían acostumbrado.
Para la CNRR, recuperar las prácticas políticas y la confianza en las instituciones que habían desparecido bajo el régimen paramilitar, debido principalmente a los ataques contra sindicalistas, líderes comunitarios y defensores de derechos humanos, depende de la implementación de un programa de liderazgo comunitario y una estrategia encabezada por el Consejo Nacional Electoral que promueva la cultura de la legalidad, el control a los recursos públicos y el diálogo para la protección ciudadana.
Finalmente se exigen acciones claras de la justicia frente a las autoridades políticas y miembros de las Fuerzas Militares que por más de 7 años se habían aliado con el paramilitarismo en sus acciones de terror.  En este sentido, la CNRR pide una aclaración acerca de las filtraciones del DAS que facilitaron la persecución a los  líderes sindicalistas así como un pronunciamiento frente  a la desviación de recursos públicos, principalmente del sector salud, para financiar las actividades del Frente.
19 de octubre de 2011
cc verdad abierta

animales exóticos escapan de zoo


Decenas de animales exóticos escapan de un zoológico privado que alberga a osos, grandes felinos, lobos, jirafas y otros. Su dueño fue hallado muerto. La policía ha matado a varios de los animales escapados y llamó a la población a no salir de casa.
Zanesville, Ohio, Estados Unidos. Las cercas no quedaron aseguradas en la Granja Animal del condado de Muskingum en Zanesville, y las jaulas estaban abiertas, informó la policía. No dijeron qué animales escaparon, pero en el recinto se encontraban leones, lobos, tigres, jirafas, camellos y osos. Los osos y los lobos se encuentran entre los animales que fueron sacrificados a balazos, informó la policía, y hubo múltiples avistamientos de animales exóticos a lo largo de la autopista cercana.
"Son animales salvajes de África de esos que ves en la televisión", explicó el sheriff Matt Lutz en una rueda de prensa.
Llamó a los animales escapados "maduros, muy grandes, agresivos", pero contó que un cuidador dijo a las autoridades que los 48 animales de la granja habían sido alimentados el lunes. La policía estaba patrullando la granja de dieciséis hectáreas y áreas adyacentes en coches, no a pie, dijo, y estaban preocupados de que los grandes felinos y los osos pudieran estar ocultándose.
"Es una mala situación", dijo Lutz. "Ha sido preocupante desde hace tiempo."
Lutz dijo que la comisaría empezó a recibir llamadas telefónicas a eso de las cinco y media de la tarde avisando que los animales andaban sueltos al oeste de la ciudad en un camino que pasa por debajo de la carretera Interstate 70.
Dijo que cuatro alguaciles con rifles de asalto en una camioneta se dirigieron hacia la granja, donde encontraron muerto al dueño de la granja, Terry Thompson, y todas las jaulas animales abiertas. No explicó cómo había muerto Thompson, pero dijo que había varios animales agresivos cerca del cadáver y tuvieron que ser sacrificados.
Thompson, que vivía en el recinto, tenía orangutanes y chimpancés en jaulas en su casa, pero estaban todavía en ellas, dijo Lutz.
Los alguaciles, que vieron a muchos animales parados junto a sus jaulas y otros que habían escapado pasando sobre la cerca que rodea la propiedad, empezaron a dispararles. No han habido informes de lesiones entre el público.
Empleados del Columbus Zoo llegaron al lugar, esperando tranquilizar y capturar a los animales. El sheriff dijo que los cuidadores podrían llevar alimento a las jaulas de los animales para tratar de atraerlos a ellas.
Luzt llamó a la población a quedarse en casa y podría pedir a las escuelas que cierren sus puertas el miércoles. Al menos cuatro distritos escolares de la zona han suspendido las clases.
Lutz dijo que su principal preocupación era proteger al público.
"Nos preocupan los felinos y los osos", dijo. "No sabemos cuánto nos llevan de ventaja."
Una portavoz del Departamento de Recursos Naturales de Ohio, que normalmente en encarga de la fauna nativa, como el venado, dijo que los agentes de la División de Fauna Silvestre del estado estaban ayudando a la comisaría del sheriff a controlar la situación en Zanesville, una ciudad de unos veinticinco mil habitantes en la región centro-este del estado.
"Yo diría que esto es único", dijo la portavoz Laura Jones.
19 de octubre de 2011
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

los eternos desplazados de quindío


Unas 24 familias desplazadas, y que habían sido reubicadas por el Incoder en zonas de riesgo en Quindío, se encuentran en el limbo porque las autoridades no encuentran donde reasentarlas.
Colombia. Manuel*, un campesino del Cauca, y su familia llegó en 2007 al municipio de Pijao  huyendo de la violencia. Muy pronto se encontró con otras familias de Tolima y Valle del Cauca que, como ellos, se habían desplazado por la violencia y estaban siendo reubicados por el Incoder.
De esa manera, a él y a otras 24 familias les entregaron dos fincas en ese municipio del centro de Quindío.
Las fincas se llaman El Diamante y Maracaibo, y los campesinos muy pronto se adaptaron a esta nueva tierra que, a pesar de estar en unas montañas muy escarpadas, les proveía para su sustento. En ese entonces el Incoder no tuvo presente que las fincas estaban en zonas de reserva forestal y además estaban ubicadas en zonas de riesgo.
En El Diamante, el Incoder ubicó a 16 familias y en Maracaibo a las otras ocho, pero esta disposición después les traería el primer problema.
Las familias levantaron ranchos, hicieron cercas, prepararon la tierra y sembraron café, mora y plátano. No les importó lo agreste del terreno y al poco tiempo sintieron que ya podían decir que esos predios era suyos.
"Ese predio era maluco, todo era rastrojo, no tenía agua, ni energía, ni nada", dice Manuel con algo de resignación, pero contaron con apoyo de Acción Social para empezar un proyecto productivo para cada familia.
"Lo que me dieron fue una ayuda de 3 millones de pesos en mora y alambre, pero para seguir trabajando me tocó acudir a préstamos en el banco y gota a gota con particulares", agregó.
Manuel y  algunos de los parceleros aprovecharon esta oportunidad y montaron una cooperativa para vender la producción de plátano. La asociación estaba compuesta por 27 productores y al mes vendían entre 500 y 600 kilos del producto.

La Disputa Legal
El fruto de su trabajo dio resultado después de 18 meses. Pero cuando estos campesinos creyeron que tenían su vida de nuevo en marcha, el alcalde de Pijao, Édgar Cuervo Osorio, hizo medir la finca Maracaibo para saber cuántas familias podían ser adjudicadas.
Este predio había sido comprado por el Incoder en 2007 y pretendía titularlo a 13 familias campesinas.
Pero, el concepto técnico de la alcaldía decía que en esa finca solo podían ser reasentadas ocho familias, para preservar el mínimo tamaño de las Unidades Agrícolas Familiares y no como lo pretendía el Incoder. Incluso al momento en que se hizo este estudio el predio lo ocupaban 10.
Al ver que el Instituto insistía en apretujarlos en los predios, la comunidad le pidió al alcalde y al personero del pueblo que intercedieran para solo se titularan a ocho familias. Por este motivo, la alcaldía logró que la Defensoría del Pueblo que instaurara una tutela para reversar la decisión del Incoder.
Cuando todo esto pasaba, la Corporación Autónoma de Quindío realizó un estudio de suelos y determinó que solo el 20 por ciento de las tierras que ocupaban los campesinos de Maracaibo servía para explotación agrícola.
Esta decisión complicó aún más el panorama de los campesinos porque, en 2009, el juzgado Segundo de Familia falló la tutela interpuesta por la Defensoría del Pueblo, con la que no sólo se frenó la titulación sino que ordenó al Incoder reubicar a todas las familias de ese predio.
En ese momento los campesinos que buscaban limitar el número de familias adjudicatarias empezaron a quedar en el aire.

El Diamante en Bruto
Paralelo a este proceso, los campesinos del predio El Diamante también empezaron a correr con la misma suerte de sus vecinos.
Como se explicó arriba, estos desplazados fueron reubicados en unas laderas de montaña y por la temporada invernal se presentó un deslizamiento de tierra y una estudiante de derecho, Mauren Juliana Mejía, interpuso una acción popular porque consideró que estas familias estaban en riesgo.
Al tiempo, otro estudio realizado por la Corporación Autónoma del Quindío – CRQ- concluyó que el predio no era apto para el total de 16 familias que había reubicado el Incoder sino para solo tres. Además que un "14 por ciento podía ser explotado para agricultura", dice el informe.
Este concepto sirvió para que el 23 de septiembre de 2010, el Tribunal Administrativo de Quindío fallara la acción popular de Mejía, y ordenara al Incoder reubicar a todas las familias. La sentencia también obligó al Incoder coordinar con la CRQ la recuperación ecológica de las dos fincas: El Diamante y Maracaibo.

Sin Respuesta
Al poco de tiempo, la Defensoría del Pueblo empezó a visitar a los campesinos para notificarles que tenían que salir de las dos fincas.
Manuel recuerda que los funcionarios los hicieron firmar un papel  para la reubicación. "Nosotros pensábamos que era mejor la reubicación en otro lugar, que era una cosa buena y resulta que en la tutela no pusieron en ninguna parte que nos indemnizaran las mejoras, ni los esfuerzos que habíamos hecho, sólo que nos sacaran a otro predio que tenga vocación agrícola".
La decisión del Tribunal de obligar al Incoder a encontrar otras tierras para reubicarlos se les convirtió en un dolor de cabeza. Los funcionarios no han podido encontrar un sitio propicio porque la mayor parte del Quindío es reserva forestal y en especial Pijao, en donde el 90 por ciento de su territorio también tiene esa afectación.
Lorena Arenas, abogada de Incoder, y quien ha seguido todo el proceso, asegura que esto es una contradicción porque muchos particulares tienen tierras en zona de ladera, y a ellos "nadie les ha pedido certificación ambiental, nadie los está sacando y todo lo tienen cultivado en café", agrega la funcionaria.
Esta situación ha puesto sobre el tapete un problema mayor. Según los funcionarios del Incoder, el mapa que maneja el Instituto Geográfico Agustín Codazzi – encargado de determinar el uso de los suelos en el país- no aporta claridad para la búsqueda de predios para la agricultura. "Porque todo es reserva forestal sin que se evalúe la posibilidad de encontrar un equilibrio entre producción agrícola y protección del medio ambiente", dice la abogada Arenas.
Una evidencia de esta situación ha sido que el Incoder ha presentado 25 solicitudes ante la Corporación Autónoma del Quindío para que ésta permita la reubicación de los campesinos, y todas las ha negado aduciendo que esas tierras están en zona de reserva forestal.
Para tratar de encontrar una solución ante estos obstáculos, el Instituto le ha tocado buscar predios en otros departamentos como Caldas, Valle y Risaralda.
La Corporación ha respondido ante las críticas de que están ensañados con estos desplazados y que ha hecho acciones similares contra otros particulares que usufructúan tierras protegidas, pero que están dispuestos a ayudar a solucionar la situación de los campesinos pero bajo sus condiciones, esto es protegiendo las zonas forestales.
Mientras todas estas instituciones se pasan la pelota y no resuelven qué hacer, los campesinos no saben qué hacer.
Manuel dice que desde que se conoció la decisión de sacarlos de esas tierras Acción Social les han cortado la ayuda humanitaria. Además varios campesinos han dejado de lado su trabajo y ellos mismos han buscado fincas porque la fecha límite del Tribunal vence el 31 de diciembre de 2011 y no saben que pasará después de ese día.
Además han pagado de su bolsillo varios estudios de suelos, pero se han encontrado que la burocracia y la tramitología del Incoder también ha colaborado con la impresión que será imposible encontrar una tierra a donde irse.
Incluso,dice que por su cuenta ha presentado 11 predios pero no han clasificado porque la CRQ insiste en los mismos argumentos: o están en zonas de reserva o las tierras no son para producción agrícola. "Eso no lo entendemos porque hay tierras que hace 70 u 80 años están produciendo café", dice el campesino.
 "Si hay tierra en Quindío pero los dueños no se someten a esto. Es mucho requisito y las demoras del Incoder y de otras instituciones nos joden", sentencia Manuel.

La Agonía
Más allá de esta búsqueda, los campesinos se sienten frustrados porque no hay una solución a la vista y ante el ultimátum del Tribunal de Quindío sienten que pueden perder todo si dejan sus fincas.
Muchos de ellos son escépticos porque ya llevan más de dos años en la búsqueda y los predios que les ha presentado el Incoder están en peores condiciones a los que actualmente habitan. "Lo que pide la gente es que tengan agua y luz", agrega Manuel.
Durante la última reunión de las partes involucradas en la reubicación para verificar el cumplimiento de la sentencia, funcionarios del Instituto indicaron que se han reubicado 12 de las 24 familias de ambos predios. Entre tanto, los campesinos que aún permanecen en las fincas perciben el proceso con total pesimismo.
Por ejemplo no saben cómo pagarán las deudas que tienen con los bancos y que pensaban abonar con la próxima cosecha. También no ha habido claridad si les van a reconocer las mejoras que les han hecho a esas tierras.
"Estamos cada vez más perjudicados. Estamos pidiendo una prórroga para disfrutar un poco de los cultivos ya que vamos a ubicarnos en otro lado, y queremos disfrutar de lo que tenemos porque no vemos otra alternativa", dice Manuel.
En éste punto, varios campesinos coincidieron que lo ideal sería que el Instituto les entregue una finca que ya esté en producción para que no tengan que empezar de ceros y sacar provecho a lo cultivado en El Diamante y Maracaibo. También propusieron la posibilidad de una indemnización tipo carta cheque con la que cada uno pueda comprar la finca que le guste y  que la Defensoría o la Procuraduría le haga seguimiento al proceso.
Ahora los campesinos solo esperan que antes del 31 de diciembre el Incoder logre reubicar a todas las familias. Entre tanto, VerdadAbierta.com conoció que recientemente los desplazados interpusieron una tutela en contra del Incoder por considerar que en este tortuoso proceso les han vulnerado sus derechos fundamentales, incluso uno de ellos afirmó que si la situación sigue como hasta ahora pelearía por su parcela y no entregaría el predio.
[*Nombre cambiado por razones de seguridad.]
19 de octubre de 2011
18 de octubre de 2011
cc verdad abierta