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difícil retorno de desplazados


Los campesinos desplazados que solos o apoyados por el Estado deciden retornar enfrentan varias dificultades. Los impuestos y servicios adeudados les impiden un regreso digno.
Colombia. Alcaldías sin recursos económicos para invertir en reparación de vivienda y proyectos productivos; programas estatales que son insuficientes; solicitudes de condonaciones de impuestos que no se admiten; y ventas de propiedades a bajo precio para cancelar deudas con el Estado, son algunas de las vicisitudes que deben afrontar los campesinos que pretenden regresar a sus tierras luego de más de 10 años de desplazamiento forzado.
Ese tipo de dificultades las están afrontando en Antioquia muchos de los labriegos que han retornado a sus parcelas en la subregión del Oriente, una de las zonas del departamento con más índices de expulsión en la última década. Según cálculos de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento Forzado (Codhes), entre 2000 y 2004 el número de personas desplazadas de manera forzada por razones del conflicto llegó a 53 mil personas.
Un amplio porcentaje de esos desarraigados son de origen campesino, lo que significa que sus intenciones de retorno están ligadas al campo y a las posibilidades de reactivar sus labores productivas. Algunos ya han regresado estimulados por programas estatales como Retornar es Vivir, liderado la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional (Acción Social) y que reporta un retorno de por lo menos 68.000 personas al Oriente antioqueño.
Sin embargo, el alcalde Nelson García de Granada, asegura que ese tipo de programas no es suficiente: "Acción Social no ha podido reparar a las personas que retornan. No solamente en Granada sino en todo el Oriente. Han ayudado a mitigar las necesidad, pero no a darles el respiro necesario y digno para retornar".
Para atender este tipo de reclamos, el programa Retornar es Vivir ha sido complementado con un programa adicional conocido como Incentivo al Retorno y a la Reubicación. Con él se busca que el regreso de los campesinos desplazados a sus parcelas se dé en condiciones dignas, a partir del deseo de los afectados para poder avanzar en el derecho efectivo para que se inicien procesos de reparación integral y colectiva en estas comunidades.
En Granada, por ejemplo, ya se han registrado 1.448 familias que tienen el propósito de empezar a sembrar fríjoles, maíz, cuidar las gallinas los cerdos y las vacas que perdieron hace 10 años, cuando tuvieron que abandonar la localidad por amenazas de paramilitares y guerrilleros. Lo que se pretende con este programa es generar la sensación de arraigo entre los retornados.
Pese a las buenas intenciones que tienen este tipo de programas institucionales, los campesinos siguen teniendo miedo, ya no por la presencia de grupos armados, sino por el futuro de sus parcelas y sus actividades productivas, pues hay problemas que aún no se resuelven, entre ellos las deudas generadas por el no pago de los servicios públicos y el impuesto predial durante los años de su ausencia forzada.
Ese tipo de vicisitudes la padecen Gilberto Antonio Guarín y su esposa Aura Rosa López. Ambos decidieron retornar al municipio de San Carlos sin la ayuda de la Alcaldía ni de Acción Social. Solos emprendieron el regreso a su finca ubicada en el paraje La Holanda, de donde huyeron hace diez años cuando los paramilitares decidieron instalarse allí.
Cuenta Aura Rosa que en el 2001 mataron a su sobrino y los autores del crimen, hombres de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), afirmaron que como a él, iban a matar a todos los que se quedaran. El pequeño caserío fue abandonado en poco tiempo.
Gilberto Antonio Guarín, Aura Rosa y sus dos hijas se fueron para Medellín, donde vivieron dos años; luego se trasladaron a Puerto Berrío y, posteriormente, a Puerto Nare. A finales de mayo de este año tomaron la decisión de regresar a su parcela en San Carlos, pues habían escuchado que la situación estaba muy tranquila, había más seguridad y hasta podrían recibir ayuda de vivienda.
Cuando esta familia llegó a La Holanda no había casi nadie allí, su casa estaba en el piso y no tenían donde vivir. Sus dos hijas consiguieron un préstamo y con la plata que les dieron construyeron una pieza para todos. La idea era empezar de nuevo y Gilberto cultivó una huerta casera para tener algo que comer. Sembró yuca, tomate, maíz y cebolla.
Pero no contaban con las deudas de los servicios públicos y del impuesto predial. El labriego busco ayuda y después de mucho rogar le anularon la deuda de los servicios públicos, que ascendía a 200 mil pesos. Con lo que no ha podido es con el predial. Según Aura Rosa, "la deuda es muy grande, es por eso que nadie nos dice cuánto es. Tampoco nos van ayudar para que no tengamos que pagarla, lo que ellos no saben es que nosotros no tenemos plata, apenas tenemos nuestra huerta que nos alcanza para comer".
Francis Alexander García, quien hace parte de la Asociación de Víctimas de Granada (Asovida), tiene una visión muy pesimista de los retornos "Ese proceso ha sido fatal", afirma. "Al principio parece un sueño lo que nos pintan, pero la realidad es completamente distinta. Las vías para ir a las veredas están abandonadas y la mayoría tienen derrumbes. Las casas están caídas y no hay plata para repararlas".
En cuanto a los proyectos que tienen la Alcaldía y la Gobernación, García dice que tampoco hay mucho para hacer: "La Gobernación empezó un programa para pintar las casas y lo único que pintaron fue el coliseo".
Los proyectos productivos son, a su juicio, otra falencia en el proceso de retorno y pone como ejemplo lo que ocurre en la vereda Santa Ana: "Allí, la gente no tiene nada que comer, sólo tienen panela". A estas dificultades se les suman los problemas con el pago de los servicios públicos y el impuesto predial. Francis afirma que existe un gran porcentaje de población desconectada porque no tienen plata para pagar y "los que han tenido con qué pagar el impuesto y los servicios quedan quebrados luego para empezar su nueva vida".
El caso de Manuel, quien pidió no ser identificado plenamente, representa el extremo de las dificultades que han afrontado algunos de los retornados. Luego de huir de Granada en el 2001 por la constante presencia de paramilitares y guerrilla, decidió volver en el 2009 y reconstruir su vida.
Una vez en su parcela, le anunciaron que tenía deudas muy grandes por no haber pagado los servicios públicos y el impuesto predial durante su ausencia forzada. Manuel se había confiado de una supuesta decisión que se tomó en el Foro energético que hubo en el 2005 en el Oriente antioqueño de suspender el cobro de los servicios después de 7 años de ausencia; no obstante, le exigieron que se pusiera al día con esa deuda y con la del impuesto predial, una de las rentas municipales más afectadas por el desplazamiento forzado. Con los escasos recursos que tenía, saldó las facturas, pero al final se dio cuenta que no tenía más plata por lo que tuvo que vender la finca a bajo precio para poder sobrevivir.
Los alcaldes del Oriente antioqueño no son ajenos a esa tragedia, pero dicen no tener herramientas eficaces para ayudar a quienes están retornando, sobre todo si se tiene en cuenta que esas administraciones dependen, en mayor medida, de los ingresos que genera el cobro del impuesto predial.
Frente a esta situación el Alcalde de Granada le explicó a Verdadabierta.com que "hemos tratado de hacer condonaciones de intereses, pero los campesinos dicen que cómo les vamos a cobrar si ellos duraron 9 años sin producir nada", y allí se genera entonces el conflicto entre unos y otros. El caso de esta localidad es uno de los más preocupantes de esta subregión, pues pasó de tener 19.000 habitantes a finales de la década del noventa a tan solo 4.200 en 2002, lo que ha impactado las arcas municipales en cuanto a los tributos se refiere.
Otro de los mandatarios locales preocupados por la situación es José Maximino Castaño, del municipio de San Luis: "la mayoría han vuelto porque hay mejores condiciones de seguridad y porque la Alcaldía los ha apoyado. Nosotros hemos luchado para que les condonen el pago de los servicios, pero el impuesto predial es la única entrada que tenemos". Aquí la situación es también problemática allí, pues pasó de tener 16.000 habitantes en 1999 a 6.500 en el 2002.
Esa misma preocupación se vive en el municipio de Cocorná. Si bien con la estrategia Incentivo al Retorno y a la Reubicación más de 1.500 personas fueron atendidas por Acción Social, la Secretaria de Hacienda Ruth María Giraldo reconoce que el problema sigue siendo el impuesto predial: "es una de las carteras morosas más rezagadas del municipio. La gente dice que como son desplazados no tienen por qué pagar, sobre todo las personas que viven en la zona rural".
Según la funcionaria, la deuda global del impuesto predial en esta localidad llega a los mil millones de pesos, una suma no despreciable, y pese a que la administración, conjuntamente con el Concejo, decidió crear un programa de incentivos con descuentos para el pago de este tributo, nadie ha pagado lo que debe. Además, como no hay nada que reglamente ni los descuentos, ni los incentivos, la deuda sigue creciendo.
Una de las alternativas que se está comenzando a discutir en el Oriente antioqueño para subsanar este tipo de obstáculos es la de la reparación administrativa para los municipios, que ha sido planteada por el Alcalde de Granada. Según él, las localidades no han recibido nada ni por la pérdida de la economía, ni por el pago de impuestos por razones del conflicto armado y los desplazamientos forzados que provocó en años pasado.
Los afectados coinciden en advertir que mientras no se superen ese tipo de obstáculos, el retorno de los desplazados se hará cada vez más difícil y el impacto de los programas institucionales se quedará corto. Hay allí un reto para la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, pues muchos esperan que su aplicación le pueda garantizar a cientos de familias desplazadas un retorno seguro a sus parcelas y una progresiva recuperación de sus actividades económicas.
19 de octubre de 2011
©verdad abierta

chomicki no será acusado


El fiscal señaló las responsabilidades en la causa Díaz Bessone. El ministerio público acusó por homicidios agravados al principal acusado y a Lofiego, mientras Marcote, Vergara y Scortecchini fueron señalados por las privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos y asociación ilícita.
[José Maggi] Argentina. El fiscal federal Gonzalo Stara continuó ayer con su alegato en el marco de la Causa Díaz Bessone, señalando la responsabilidad de cada uno de los imputados. Para Stara, Rubén Lofiego cometió dos homicidios agravados por alevosía, concurso premeditado de más de tres personas y criminis causa, mientras a Ramón Genaro Díaz Bessone lo responsabilizó por la misma figura en los restantes homicidios cometidos en el marco de genocidio. Mientras señaló a los cinco imputados por privación ilegítima de la libertad agravada, tormento agravado y asociación ilícita calificada, figuras en las que incluyó a Mario Marcote, Ramón Vergara, y José Scortechini como autores directos. Díaz Bessone también debe responder como autor mediato por dominio de un aparato organizado de poder. El dato más saliente fue que Stara no acusó a Ricardo Chomicki, el ex militante señalado por sus propios pares por haber formado parte de aparato represivo. Encuadrado en la postura marcada por la Procuración, el fiscal apuntó que "la reducción de la libertad de Chomicki impide a este ministerio público formular el reproche penal por el modo en el que actuó".
En su alegato, Stara comenzó señalando la responsabilidad que le cabe a Mario Alfredo Marcote (el Cura), a quien Stella Hernández no solo reconoció en rueda de personas en el año 1984 sino que lo hizo en la propia sala. "Es el que está atrás a mi izquierda", dijo la testigo cuando lo denunció por violación. A Marcote lo ubicaron los sobrevivientes "tanto en los procedimientos, como en la sala de tormentos" y en los grupos que llevaban adelante las ejecuciones como el caso de la Masacre de Los Surgentes: secuestraba, torturaba, asesinaba y era uno de los principales protagonistas de los delitos sexuales.
Luego fue el turno de José Carlos Scortecchini alias Archie quien "fue ubicado por los testigos en la sala de tormentos, conduciendo víctimas desde y hasta el SI, participando de secuestros y en las desapariciones como en el caso de Los Surgentes.
En cuanto a Ramón Vergara, Stara entendió que está probada su pertenencia al grupo y permanencia en el SI, particularmente por el testigo Marcos Alcides Olivera, quien lo conocía previamente por lo que pudo inmediatamente identificarlo.
La ronda de responsabilidades culminó con el caso de Ricardo Chomicki, alias Cady quien según sus dichos fue secuestrado el 1º de diciembre de 1976, con Nilda Folch y sometidos ambos a tormentos. También esgrimió en su favor el procesamiento del juzgado federal 4 y la confirmación de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario.
Stara también recordó el documento emanado de la Procuración General de la Nación donde se mencionan los casos de eximentes de culpabilidad para aquellos que ingresaron como víctimas a los centros clandestinos de detención. En este sentido el fiscal consideró "configurado la eximente del Artículo 34 del Código Procesal, estado de necesidad exculpante".
En el mismo sentido, Stara analizó los requisitos de la figura considerando que se dan todos en el caso de Chomicki: "puede entenderse que la reducción de la libertad de Chomicki impide a este Ministerio Público formular el reproche penal por el modo en el que actuó".
Para Stara, la privación ilegítima de la libertad está probada ya que "la normativa vigente no fue aplicada y en su lugar se llevó adelante un plan criminal sin sujeción a normas ni procedimiento alguno". Para explicitarlo, recordó un pedido del Ronco Nast (uno de los integrantes de la patota), acusado de pirata del asfalto, quien solicitó que se considere al hecho como parte de la lucha antisubversiva intentando contar de esa manera la impunidad prometida para estos casos, donde se operaba por fuera del estado de derecho". En el mismo sentido el fiscal
recordó la testimonial del ex policía Adolfo Salman (quien fuera jefe del servicio de informaciones de Las Rosas) quien manifestó en esta audiencia que todas las operaciones se hacían por izquierda y que esas eran las órdenes en todo el país". Para Stara "no se trató de detenciones sino de verdaderos secuestros".
De igual manera, el fiscal analizó el delito de tormentos, "encuadrado por sí solo considerando las condiciones inhumanas de detención. Los autores son quienes tuvieron poder de hecho sobre las víctimas y lo utilizaron para infligir tormentos. En todos los casos se da la agravante de cometerse contra perseguidos políticos".
En cuanto al homicidio calificado, el fiscal refirió al modo "como se fraguaban distintos asesinatos mediante pretendidos enfrentamientos o presuntos hechos de fuga, como en el caso de Pedro Galeano, o con falsas libertades como los episodios de Rut González y Daniel Gorosito".
19 de octubre de 2011
©rosario 12

registros personales arbitrarios


La Constitución no permite registros personales intrusivos en casos de detenidos por delitos menores. Editorial NYT.
¿Tienen las cárceles derecho a registrar a los reos, incluso a los que se encuentran detenidos por delitos menores, en casos en los que no hay razones fundadas para sospechar que una persona está ocultando un arma, drogas u otros artículos de contrabando? La Corte Suprema oyó los alegatos sobre este asunto la semana pasada. Si se permite que las cárceles adopten esta práctica, menguará las garantías que ofrece la Cuarta Enmienda contra los registros personales arbitrarios.
Los registros corporales exigen normalmente que la persona arrestada se desnude, abra la boca, muestre sus genitales para ser inspeccionados y escupa y tosa para que cualquier artículo de contrabando retenido en el cuerpo caiga por sus cavidades corporales. Estos registros son permitidos constitucionalmente si existe una sospecha razonable de que la persona podría estar ocultando algo que pudiera significar un riesgo para la seguridad. Pueden efectuarse en los detenidos por delitos graves y violentos o drogas porque estos delitos dan pie a las sospechas.
Pero los arrestados por faltas menores, como conducir sin silenciador o incluso por desorden público, no deberían ser sometidos a esta intrusión de la intimidad, a menos que exista una sospecha razonable de contrabando.
Albert Florence, el demandante en el caso, fue arrestado injustamente en Nueva Jersey durante un control de tráfico de rutina por un policía del estado que constató una orden pendiente por una antigua multa que dijo que ya había pagado. No tenía antecedentes penales. El agente que lo llevó a la cárcel dijo que no había motivos para sospechar que estuviese ocultando algo. Sin embargo, fue sometido dos veces a un registro corporal total y retenido durante una semana en la cárcel, en violación de una ley del estado de Nueva Jersey que exige que exista una sospecha razonable para un cacheo personal.
Los condados que Florence está demandando ofrecen pocas evidencias de que la política de realizar registros corporales totales mejore la seguridad. Un comprehensivo estudio de los registros personales en el condado de Orange, Nueva York, de 1999 a 2003, concluyó que cuando no se realizaron cacheos de los arrestados por faltas menores sólo se rescató "un artículo de contrabando" en una población de veintitrés mil detenidos.
La juez Sonia Sotomayor observó sobre el argumento: "En algún punto, la evidencia empírica tiene que significar algo en términos de que podamos juzgar la pertinencia." La Cuarta Enmienda exige sopesar la intimidad de las personas detenidas y la seguridad de las cárceles. A menos que exista una sospecha razonable, la Constitución exige que las cárceles realicen los registros de manera menos intrusiva.
19 de octubre de 2011
17 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

rechazo evangélico de la razón


Cuando la fe de tantos estadounidenses se convierte en una ocasión para acoger ideas desacreditadas, ridículas e incluso peligrosas, no debemos tener miedo de decir lo que pensamos.
[Karl W. Giberson y Randall J. Stephens] El campo presidencial republicano se ha convertido en una vitrina del anti-intelectualismo evangélico. Herman Cain, Rick Perry y Michele Bachmann niegan que el cambio climático sea real o que la causen los humanos. Perry y la señora Bachmann rechazan la evolución, afirmando que es una teoría no comprobada. Los dos candidatos que dan el mayor apoyo a la ciencia, Mitt Romney y Jon M. Huntsman Jr., son casualmente mormones, un credo considerado con desconfianza por muchos cristianos.
El rechazo de la ciencia parece formar parte de un fundamentalismo políticamente monolítico de los estados rojos -clara evidencia de una implacable ignorancia de parte de los religiosos. Como dice un lema fundamentalista: "Lo dice la Biblia, creo en ello, eso lo soluciona todo." Pero el cristianismo evangélico no tiene porque definirse como la teología simplista, el aislamiento cultural y el testarudo anti-intelectualismo que han acogido la mayoría de los candidatos republicanos.
Como otros evangélicos, aceptamos la centralidad de la fe en Jesucristo y consideramos la Biblia como nuestro libro sagrado, aunque encontremos difícil reconocer nuestra tradición religiosa en la convicción evangélica tradicional. El evangelismo, en el mejor de los casos, busca una expresión del cristianismo enraizada en la Biblia que sea intelectualmente comprometida, humilde y progresista. En contraste, el fundamentalismo es literalista, excesivamente crédulo y reaccionario.
El fundamentalismo atrae a evangélicos que se han convencido de que su país ha sido ocupado por una enorme conspiración laica; la negación es la respuesta más simple y atractiva al cambio. Han quedado marcados por la eliminación de la oración de las escuelas; el retiro de las escenas de la Natividad en espacios públicos; la creciente legitimidad del aborto y la homosexualidad; la persistencia de la pornografía y de las drogas; y la aceptación de otras religiones y del ateísmo.
En respuesta, muchos evangélicos crearon lo que equivale a una "cultura paralela", alimentada por la iglesia, la escuela dominical, los campamentos de verano y las universidades, así como las editoriales, las redes de radiodifusión, los festivales de música y los grupos de apoyo. Entre los líderes evangélicos, Ken Ham, David Barton y James C. Dobson han sido organizadores -y beneficiarios- particularmente efectivos de esta subcultura.
Ham construyó su organización, Respuestas del Génesis [Answers in Genesis], sobre la premisa de que la verdad bíblica supera todo otro conocimiento. Su Museo de la Creación, en Petersburg, Kentucky, contrasta la "Palabra de Dios", eterna e intemporal, con las efímeras nociones de la "razón humana." Es por eso que sabe que la Tierra tiene diez mil años de vida, que los humanos y los dinosaurios vivieron juntos y que las mujeres están subordinadas a los hombres. Los evangélicos que disienten, como Francis S. Collins, director de los Institutos Nacionales de la Salud son fustigados en la página web de la organización. (En un libro reciente, Ham nos llamó "lobos" disfrazados de ovejas, que nos hacemos pasar por cristianos mientras intentamos secretamente de destruir la fe en la Biblia.)
Barton preside una organización llamada Constructores de la Muralla [WallBuilders], dedicada a la proposición de que los padres fundadores eran evangélicos que querían que Estados Unidos fuera un país cristiano. Ha emergido como un altamente influyente líder republicano, un favorito de Perry, Bachmann y miembros del Tea Party. Aunque su educación consiste en una maestría de educación religiosa en la Universidad Oral Roberts y sus barbaridades académicas le han valido críticas de historiadores evangélicos como John Fea, Barton ve su versión de la historia reflejada en todo, desde la plataforma del Partido Republicano hasta la malla curricular de las ciencias sociales en Texas.
Dobson, a través de su grupo Enfoque a la Familia [Focus on the Family], ha insistido durante décadas en que la homosexualidad es una opción y que los homosexuales podían "alejar con oraciones" su innatural y pecaminosa orientación. Defensor del castigo corporal de los niños y de los roles tradicionales para los sexos, ha acusado a la Asociación Psicológica de Estados Unidos, que en 2000 desautorizó la terapia reparativa para "curar" la homosexualidad, de ceder ante la presión homosexual.
Líderes carismáticos como estos proyectan un atractivo testimonio personal como hermanos en Cristo. Sus audiencias se cuentan en decenas de millones de personas. Salpican sus presentaciones con tantos versos bíblicos que su mensaje parece sacado derechamente de las Escrituras; para muchos, parecen profetas ungidos por Dios.
Pero, de hecho, su rechazo del conocimiento equivale a lo que el historiador evangélico Mark A. Noll, en su libro de 1994, ‘The Scandal of the Evangelical Mind’, describió como un "desastre intelectual". Llamó a los evangélicos a arrepentirse de su renuncia a la razón, denunciando el abandono del legado intelectual de la Reforma Protestante. "El escándalo de la razón evangélica", escribió, "es que parece que no existe".
Hay signos de cambio. En el mundo evangélico, han emergido tensiones entre los que niegan el conocimiento secular y los que lo han aceptado e integrado en su fe. Casi todas las universidades evangélicas emplean a docentes que poseen diplomas de importantes universidades de investigación -un canal de conocimiento desde mundo exterior. Hay estudiantes que llegan al campus cansados de la aproximación a la fe basada en la noción de la guerra de culturas en la que fueron criados, y están más interesados en fomentar la justicia social que en oponerse al matrimonio homosexual.
Académicos como el Collins y Noll, y publicaciones como Books & Culture, Sojourners y The Christian Century, ofrecen una alternativa a los líderes auto-ungidos. Reconocen que la Biblia no condena la evolución y que no dice prácticamente nada sobre el matrimonio homosexual. Entienden que la teología cristiana puede incorporar las tesis de Darwin y florecer en una sociedad pluralista.
Los estadounidenses han confiado siempre en Dios, e incluso hoy el ateísmo es poco más que una discreta voz en los márgenes. La fe, operando calmamente en la vida de los estadounidenses desde George Washington hasta Barack Obama, ha motivado algunos de los momentos más sublimes de Estados Unidos. Pero cuando la fe de tantos estadounidenses se convierte en una ocasión para acoger ideas desacreditadas, ridículas e incluso peligrosas, no debemos tener miedo de decir lo que pensamos, incluso si eso significa criticar a otros cristianos.
[Karl W. Giberson es un ex profesor de física. Randall J. Stephens es profesor de historia. Ambos estuvieron y están asociados al Eastern Nazarene College. Son los autores de ‘The Anointed: Evangelical Truth in a Secular Age.’]
19 de octubre de 2011
17 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

sin verdad no hay justicia


Comenzó la exhumación de tumbas NN en el Cementerio La Piedad. Se trata de una de las más importantes investigaciones judiciales que se están llevando adelante en el proceso de identificación de NN, cuyos restos pueden ser de desaparecidos en Rosario durante la última dictadura militar.
[José Maggi] Argentina. Como lo adelantó Rosario/12, el Equipo Argentino de Antropología Forense comenzó ayer a exhumar un centenar tumbas del cementerio La Piedad que guardan restos de personas que murieron en forma violenta durante la última dictadura, con el objetivo de identificar si entre los NN hay militantes desaparecidos. La fiscal federal Mabel Colalongo siguió las tareas del equipo encabezado por Miguel Nievas, quien trabajó junto a cinco voluntarios sobre dos tumbas, y exhumó restos óseos de al menos seis personas distintas. "Sin verdad no hay justicia", indicó la fiscal al destacar las tareas de identificación en el marco de una causa que comenzó en 1984 y que recién ayer tuvo su primera excavación.
La fiscal Colalongo destacó que "esta es una de las más importantes investigaciones que se están llevando adelante en el proceso de identificación, y en la búsqueda de la verdad que como siempre digo es más importante aún que la justicia relativa que nos puede dar los juicios, considerando que la gente espera la verdad desde hace mucho tiempo".
"Es muy importante La Piedad considerando que tenemos 120 tumbas que pueden tener restos de desaparecidos de la dictadura", agregó Colalongo, quien remarcó que "el criterio para la selección de las tumbas fue buscar los enterramientos NN de aquel momento, identificar entre ellos las muertes violentas, sumado a que en muchas casos en el registro había intervención en esa disposición del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército o de la policía. Esta combinación de muerte violenta durante la dictadura, y sabiendo quién había ordenado esa inhumación, nos ayudó a identificar esta cantidad de tumbas".

¿Por qué esta causa comenzó en 1984 y recién ahora comienzan las exhumaciones? -preguntó este diario.
En este lugar no se siguió con el proceso de identificación de desaparecidos cuando entraron en vigencia las leyes de impunidad. Cabe aclarar que la Obediencia Debida y el Punto Final no impedían identificar restos. En verdad, nunca se interrumpió la posibilidad de identificación, pero en Rosario se tomó ese criterio: frenar todo ese proceso. Por eso están atrasadas esas causas, pero como pienso que no hay justicia sin verdad, es que desde hace un año, cuando tomé contacto con esta causa desde la Unidad Fiscal, decidimos impulsarla".

En el mismo sentido se expresó Nievas del EAAF -quien ayer estuvo acompañado por la militante santafesina Beatriz Pfeiffer-: "Tenemos bastante trabajo preliminar hecho, porque hace muchos años que venimos trabajando con la hipótesis de que pueda haber personas desaparecidas inhumadas como NN y de todos los relevamientos que veníamos haciendo tenemos más o menos en claro qué podría haber en cada una de las tumbas, y ya hemos trabajado en forma preliminar profunda sobre la documental, y en algunos de los casos ya tenemos hipótesis de identidad".
Según Nievas, "nuestros trabajo se basa también en otra causa federal, en la que hicimos dos exhumaciones en este mismo cementerio en las que nos encontramos con una gran cantidad de restos que no condecían con lo que señalaban los libros oficiales. Supuestamente debía haber una sola inhumación y nos hemos encontrado con dos inhumaciones regulares, y después varios conjuntos, que son restos desasociados no relacionados anatómicamente que son de inhumaciones previas que han sido removidas pero nunca exhumadas. Por eso encontramos gran cantidad de restos que esperamos se puedan corresponder con las personas que estamos buscando".
El referente del EAAF remarcó que si bien se han hecho otras exhumaciones, sí se trata del mayor trabajo por la cantidad de tumbas a trabajar. En ese sentido para llegar a una identificación plena, Nievas explicó: "Recopilamos información documental, como registros, boletos de inhumación, sumado al listado de quienes desaparecieron en esa época. La identificación puede darse finalmente por el cotejo de huellas dactilares de los prontuarios de cadáveres que se hicieron en su momento, otra forma puede ser a través de la comparación de datos posmorten con los premorten, y finalmente el estudio de ADN".
Nievas destacó que el período 1976 y 1977 es el que más inhumaciones hubo, "lo que marca que ésta era entonces una de las formas de deshacerse de la gente detenida".
19 de octubre de 2011
18 de octubre de 2011
©página 12

acusan de asesinato a general gonzález


General Director de Carabineros es identificado como supuesto asesino de niño de 14 años durante la dictadura. Gustavo González Jure contó con la protección de su padre el general González (El Huaso).
Santiago, Chile. Como lo informó Panorama News, en su edición número 43, existían serias dudas sobre la verdadera responsabilidad del actual número uno de Carabineros de Chile, en el homicidio de un joven de 14 años, durante una protesta realizada, el 30 de agosto del año 1988, en la comuna de la Granja. En ese entonces, el actual General Director, era comisario.
El asesinato está consignado en el informe Rettig: "Sergio Williams Albornoz Matus, 14 años, se desempeñaba como aprendiz de albañil. El 30 de agosto las bodegas ubicadas en un Parque Municipal cercano a la villa La Cultura (Santiago), fueron asaltadas e incendiadas por manifestantes. Se hicieron presentes carabineros y bomberos. En ese contexto se produjeron disparos con armas de fuego de diversos orígenes. Una bala lo impactó provocándole la muerte. Los antecedentes específicos del hecho y los datos generales del contexto permiten a esta comisión llegar a la convicción que Sergio Albornoz murió víctima de la violencia política".
Así mismo el diario la Nación publicó el año 2005 lo siguiente sobre el caso:

FISCO DEBERÁ PAGAR 50 MILLONES DE PESOS A FAMILIA DE JOVEN QUE MURIÓ EN PROTESTA CONTRA PINOCHET
La Cuarta Sala de la Corte Suprema, en votación unánime, condenó al fisco al pago de una indemnización de cincuenta millones de pesos a la familia de Sergio Albornoz Matus, quien murió abatido en medio de una protesta en agosto de 1988.
El 30 de agosto de ese año, en el marco de una manifestación en contra de Augusto Pinochet, personal de la policía uniformada intentó controlar a los activistas en la comuna de La Granja, a raíz de la quema de la sede del desaparecido POH.
En la resolución se consigna que el joven de 14 años pereció a raíz del impacto de una bala del arma que portaba el carabinero Miguel Ángel Ortiz, a quien en 1994, la Corte Marcial le aplicó una pena de 541 días de reclusión como autor de cuasidelito de homicidio. Se consigna, en el fallo, que Sergio Albornoz había salido a comprar cuando recibió el impacto de bala que le causó la muerte.
Corría el año 1988 cuando, el actual Director General de Carabineros, Gustavo González Jure, era capitán de la 13° Comisaría de la Granja. En esos álgidos días, de división política y social, el General Pinochet había oficializado su candidatura a presidente de Chile. La gente salió a las calles a repudiar su designación por parte de la Junta Militar.
La familia del actual teniente coronel, Miguel Ángel Ortiz, condenado por el crimen, no cree en la versión oficial y va más allá. En conversación exclusiva con Panorama News, el teniente de Ejército, Ignacio Avello Ortiz, reveló que dialogó con su tío, quién le señaló que había pagado por un crimen que no cometió; que él no mató al joven; y que todo lo hizo por el amor que le tenía a la institución. La confesión de inocencia fue escuchada, además, por dos personas.
Según testigos, lo que sucedió esa noche fue lo siguiente. El comisario González Jure, actual General Director de Carabineros, disparó, con un arma UZI en un tiro rasante, al joven de 14 años, lo que le provocó, de inmediato, la muerte. El joven oficial estaba asustado y abrió fuego para disuadir a la turba.
Esto último, se opone a la información institucional que dice que el tiro tuvo una trayectoria descendente. Por eso, la familia del teniente coronel, Miguel Ángel Ortiz, pide periciar el cuerpo del joven, reabrir la investigación y que paguen los verdaderos responsables. "Nuestro tío ha cargado por años con una cruz que no le corresponde".
Luego de disparar, González Jure llegó a la comisaría. Llamó a su padre, el general González, quién se presentó en el lugar. En ese momento, despertaron al joven subteniente Ortiz.
González Jure y su padre, le pidieron inculparse con la promesa de cuidarlo durante toda su carrera.
Cambiaron y manipularon los armamentos. Prepararon el terreno para que, Ortiz, recibiera una baja condena y se mantuviera en la institución. Desde el año 2000, y con la entrada en vigencia de la Ley de Probidad, muchos funcionarios de las fuerzas armadas, condenados a una pena mayor a seis días, debieron alejarse de sus instituciones. Tenían un plazo de diez días para renunciar a su cargo bajo el apercibimeinto de ser dados de baja. Pero González Jure, se desempeñaba como Director de personal, puesto clave para proteger al teniente coronel, Miguel Ángel Ortiz quién, aunque se le impuso una condenada de 541 días, se mantiene hasta hoy en Carabineros.
Por último, el sobrino del inculpado, al igual que el Ministro del Interior, en su campaña, en contra de la delincuencia, realizó un llamado a las personas que tuvieran información, sobre este delito, para entregarla a la justicia. "Queremos que los testigos declaren y puedan recibir los beneficios y garantías de la justicia por su colaboración. Es importante terminar con la impunidad".
19 de octubre de 2011
9 de octubre de 2011
©panorama news

quién mandó las cartas con ántrax


Las evidencias de que las cartas con ántrax fueron enviadas por un científico loco son cada vez más frágiles. Editorial NYT.
Hubo una fuerte sensación de alivio cuando el gobierno federal concluyó que un científico del gobierno, solitario y con problemas psicológicos, envió por correo cartas impregnadas con ántrax (carbunclo) en 2001, matando a cinco personas y aterrorizando a todo el país. Ahora las evidencias de esa conclusión son cada vez más frágiles.
El doctor Bruce Ivins, un experto en bio-defensa del ejército de Fort Detrick en Maryland, se suicidó en 2008 antes de que la acusación contra él pudiese ser probada en tribunales. Investigaciones independientes este año han planteado dudas tanto sobre los análisis genéticos que trazaron el ántrax al laboratorio de Ivins como sobre una red de evidencias circunstanciales. Debe haber una nueva evaluación independiente de las conclusiones.
El caso del científico del gobierno ha venido desmoronándose en los últimos meses. En febrero, la Academia Nacional de Ciencias advirtió que el análisis genético "definitivamente no demostraba" que el ántrax enviado por correo se derivara de las esporas cultivadas en el laboratorio de Ivins. La semana pasada, el Times informó que una de las principales autoridades en ántrax y dos colegas creen que los distintivos químicos hallados en las cartas sugieren que fueron producidos en un sofisticado proceso de elaboración, que los científicos creen que estaba más allá de las posibilidades de Ivins. Aunque algunos expertos creen que los químicos pueden ser contaminantes insignificantes, el director de la comisión de la academia y jefe de una revisión pendiente de la Oficina de la Contraloría General de Estados Unidos cree que las afirmaciones del grupo deben ser tratadas en un documento futuro.
En cuanto a las evidencias circunstanciales, una investigación de PBS Frontline, con la colaboración de ProPublica y los diarios McClatchy, arrojan dudas sobre los dos elementos que la fiscalía había declarado importantes. La afirmación de que Ivins trabajaba muchas horas de noche solo en su laboratorio justo antes del envío de las cartas, devino menos sospechosa después de que los periodistas descubrieran que en realidad trabajaba regularmente en la noche en otros laboratorios y oficinas. Y la afirmación de que Ivins trató de despistar a los investigadores entregándoles muestras de ántrax sin marcadores genéticos se convirtió en cuestionable después de que los periodistas descubrieran que había entregado otras muestras que sí contenían esos marcadores.
Los investigadores federales insisten en que hay una enorme cantidad de evidencias que respaldan sus conclusiones sobre la culpabilidad de Ivins. La Oficina de la Contraloría General debe indagar más profundamente en materiales clasificados para juzgar si la evidencia se sostiene. De otro modo, el Congreso debería encargar una evaluación independiente para asegurarse de que no hay ningún culpable todavía libre.
18 de octubre de 2011
17 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

de vuelta a clases en libia


Tratando de adaptarse a una realidad todavía en construcción.

[Kareem Fahim] Trípoli, Libia. Las aulas de la escuela secundaria Albor de la Libertad estaban vacías. Los maestros caminaban apesadumbrados en el patio o intercambiaban chismes en los pasillos. Un pequeño grupos de aburridos adolescentes se reunieron en el teatro e incubaron un plan para convencer a sus compañeros de que volvieran a la escuela.
La revolución era el problema, pensaban. Apenas semanas después de la entrada en Trípoli de las fuerzas rebeldes, su barrio, Abu Salim, siguió siendo un bastión de apoyo al depuesto líder libio, el coronel Moamar al-Gadafi. Los hijos de los gadafistas -incluyendo a los adolescentes que fueron reclutados o que se habían presentado voluntariamente al servicio militar- tenían poco interés en aprender sobre la historia de la rebelión, o el nuevo himno nacional, dijeron sus amigos.
La solución estaba en los volantes, dijo Osama Mohamed, un chico de quince que llevaba una chaqueta marrón y dirigía el comité de adolescentes. "Dirán: ‘A los niños de Libia. Por favor vuelvan a la escuela. Queremos que Libia progrese.’"
Mientras el país se tambalea al borde del precipicio del cambio, los retos de Libia quedaron crudamente aparentes en las escuelas de Trípoli, particularmente aquí en Abu Salim. En las últimas semanas, los educadores, llenos de las habituales esperanzas y temores del nuevo año escolar, abrieron sus puertas a una confusa nueva realidad. Para deshacer la rígida y dogmática malla curricular del coronel, los maestros encontraban orientación solamente en un delgado folleto con instrucciones de funcionarios del gobierno interino.
Barrios como Abu Salim, donde las heridas de la guerra civil aún están abiertas, se enfrentaron a su prueba más dura. La semana pasada, las divisiones del barrio eran evidentes en los que volvían a las escuelas recién reabiertas y sus maestros, alertas ante inminentes problemas sociales incluso en momentos en que se concentraban en urgentes necesidades de todos los días.
A los maestros, independientemente de sus simpatías, se les pidió blanquear la propaganda del gobierno derrocado. Los consejeros cuyo único rol había sido tomar la asistencia, se preparaban para el trabajo con los jóvenes combatientes que volverían del frente. Los directores de escuela idearon modos para reparar las murallas agujereadas por proyectiles de artillería.
Y se rasgaban las vestiduras por las inscripciones de la era de Gadafi, hechas por los alumnos en decenas de pupitres: "Dios y Moamar y Libia y eso es todo", decía uno, repitiendo el lema más popular de los partidarios del coronel. "Abajo Sarkozy", escrito en un pupitre, expresaba la oposición del estudiante a los patrocinadores extranjeros de los rebeldes.
La adaptación fue más fácil en otras partes de la ciudad, como Tajoura, que era sólidamente anti-Gadafi. En esas zonas los estudiantes volvieron a las escuelas en mayores números. Pero Abu Salim fue el escenario de un feroz enfrentamiento durante la batalla por Trípoli, y los administradores de las escuelas dicen que los padres simplemente pueden estar con miedo de dejar que sus hijos salgan de casa.
Además, las escuelas en Trípoli se están concentrando hasta enero en revisar las lecciones existentes, no las nuevas mallas curriculares, para permitir que escuelas en otras partes del país que cerraron sus puertas durante la guerra, se pongan al día.
De acuerdo al director, Mohamed Melek, el primer día de escuela el sábado llegaron más de cien estudiantes para celebrar el Aniversario de la Escuela Secundaria de la Venganza, el nombre con que el coronel Gadafi reconocía la expulsión de los italianos en 1970. Fragmentos de cristales de los ventanales destruidos por un bombardeo de la OTAN alfombraban el suelo de un aula. Una bandera verde sobre el escritorio del maestro no había sido retirada.
"Estamos tratando de hacer nuestro trabajo como si las cosas fueran normales", dijo Melek.
Dijo que los maestros estaban preparando una malla curricular que incluiría instrucciones sobre una nueva Constitución, la caída del gobierno anterior y lecciones diseñadas para "elevar la moral de los alumnos."
"Tenemos que implantar en ellos el amor por el país, el espíritu de reconciliación y el olvido del pasado", dijo Melek.
Pero un alumno, Mahmoud Najem, 17, contradijo a Melek, diciendo que en realidad sólo había llegado un puñado de estudiantes. "Creo que la mayoría de los chicos están con Gadafi", dijo, hablando sobre un vecindario empobrecido donde el antiguo gobierno había tratado de comprar su lealtad con coches y donaciones de dinero. Sin embargo, la largueza no se extendió a escuelas como esta, con un patio en mal estado y pupitres rotos.
Los maestros de las escuelas básicas se mostraron más optimistas sobre el año venidero. Al borde de Abu Salim, los profesores de la escuela primaria Abdulrahman bin Aouf ignoraron las divisiones locales y se zambulleron en la historia de la revolución más reciente con notable entusiasmo.
En un patio de recreo, una pila de Libros Verdes ardían lentamente después de que los echaran al fuego. En una sala de clases, un maestro con una estridente voz daba una charla sobre la significación del 17 de febrero, el día que los rebeldes consideran la última revolución, que tiene sus raíces en las protestas frente al consulado italiano en Bengasi en 2006.
Los estudiantes más jóvenes, confundidos o aburridos, lo miraron con expresión vacía, así que el maestro optó por cantarles una canción.
Una profesora de matemáticas, Souad Abdulla, dijo: "No podemos ignorar 42 años. Tenemos que contar a los niños lo que pasó para que puedan apreciar por qué ocurrió el 17 de febrero."
Más abajo en la calle había signos de una demostración de celo revolucionario. La escuela Sayyida Zeinab estaba llena de las nuevas banderas verde, rojo y negro. Las chicas las habían colgado de las paredes y las ondeaban en los pasillos. Una profesora, Karima Ramadan, dijo que la exhibición ocultaba una realidad más compleja.
Los niños se habían negado a cantar el nuevo himno nacional y alguien había roto la nueva bandera oficial de la escuela. Algunos de sus colegas la habían abofeteado durante una discusión política, dijo Ramadan, agregando que ella se oponía al gobierno anterior.
"Son muy pobres, y todavía le tienen lealtad", dijo Ramadan, refiriéndose al coronel Gadafi. "No lo entiendo."
Abdullah al-Ashtar, un funcionario local que trabaja con las escuelas, dijo que entendía cómo los relamidos de los rebeldes podrían enfadar a otros estudiantes, pero agregó: "No queremos matar esa alegría."
En lugar de eso, dijo Ashtar, los funcionarios escolares reunirían a los estudiantes para que discutieran, y los maestros serían alentados a acercarse a niños de familias gadafistas. "Estamos tratando de reformarlos", dijo. "No de alejarlos."
De momento, dijo, los partidarios del coronel tendrán que "guardar su lealtad en su corazón."
Esperaba que hubiera algo de confusión.
"Tuvimos directores que eran en su mayoría pro-Gadafi", dijo Ashtar. "Algunos eran voluntarios en el conflicto. Las escuelas fueron transformadas en depósitos de armas. Por eso se destruyeron tantas escuelas." Incluso los nombres de las escuelas fueron un problema, pues muchas fueron bautizadas en homenaje al golpe del coronel Gadafi en 1969. Otros nombres antiguos, como Albor de la Libertad, todavía podrían usarse, dijo.
Muchos de los libros tendrán que desaparecer. Rabia Schwa, que ha enseñado historia y geografía en Sayyida Zeinab desde 1986, hojeó el libro de texto de historia mientras otros maestros recogían libros similares en bolsas de plástico para arrojarlos a la basura.
"El líder de la revolución", leyó Schwa. "La gran revolución", leyó en otra página. "No podíamos cambiar esto. Nuestros estudiantes estaban usualmente confundidos. Quizás podamos conservar los libros de geografía."
Zohra al-Tayef, consejero de la escuela Albor de la Libertad, dijo que los maestros tendrían que deshacer años de esfuerzos del gobierno previo para sembrar divisiones entre tribus y regiones. "Nadie debería decir que viene de aquí o allá", dijo. "Ahora somos libios."
Incluso mientras hablaba de orientar a los chicos, admitió sus propias dificultades para entender los cambios que estaban ocurriendo a su alrededor.
"Que Dios deje ganar al lado correcto", dijo, y agregó: "Nosotros no sabemos cuál es el lado que tiene la razón."
[Suliman Alzway contribuyó al reportaje.]
18 de octubre de 2011
5 de octubre de 2011
©new york times
cc traducción c.  lísperguer