reclamantes de tierras
Del desprestigio a la amenaza. Al parecer detrás de esas acciones ilegales estarían empresarios y testaferros del Urabá antioqueño que se verían perjudicados con la aplicación de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras.
Colombia. Las últimas semanas no han sido fáciles para las víctimas del Urabá antioqueño y las organizaciones no gubernamentales que las acompañan en su tarea de reclamar las tierras de las cuales fueron despojadas por grupos paramilitares. Han tenido que soportar ataques para desprestigiarlos y, últimamente, amenazas directas contra sus directivos.
El último suceso ocurrió el pasado 27 de agosto durante la transmisión de un programa de televisión transmitido por el Canal Cosmovisión llamado En Caliente. En esa emisión, fue invitado Gerardo Vega Medida, presidente de Forjando Futuros, una organización que ha adelantado numerosas denuncias sobre la expropiación forzada de predios en Urabá. Al final del programa el periodista que conducía la entrevista anunció que habían recibido una llamada de una persona en la que se dijo que Vega había sido declarado "objetivo militar".
Durante la emisión, Vega Medida habló sobre diversos aspectos de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras que impulsó el Gobierno Nacional y que entrará en vigencia en enero de 2012, así como de los riesgos que vienen asumiendo las víctimas del despojo y las organizaciones sociales que las acompañan, incluido el asesinato de los reclamantes.
Semanas antes de la amenaza, Vega Medida denunció en Medellín una campaña de desprestigio en contra de los líderes de los reclamantes de predios y de algunos directivos que hacen parte de las organizaciones acompañantes, particularmente contra Forjando Futuros y la Asociación Tierra y Vida, que reúne, solo en el Urabá antioqueño, a 2.800 reclamantes de por lo menos 150.000 hectáreas. En esa ocasión, señaló a empresarios de la industria del banano, ganaderos, comerciantes y agremiaciones sindicales, como las promotoras de la estrategia de deslegitimación.
"Consideramos que la campaña de desprestigio tiene que ver con el apoyo que le hemos dado a los reclamantes de tierras y las denuncias con nombre propio que hemos hecho de los testaferros, jefes de bandas y paramilitares que han tomado las tierras a la fuerza en toda esa época de violencia en la región de Urabá", afirmó Gerardo Vega Medina.
Parte de lo que ha tenido que enfrentar Forjando Futuros son diversos artículos periodísticos y de opinión publicados por medios de información de circulación nacional y regional en los cuales se cuestionan algunas de sus acciones.
Entre las acciones cuestionadas está el del supuesto el interés económico particular de quienes acompañan a los reclamantes de predios en detrimento de las víctimas, así como inducir al "error" al Gobierno nacional para que entregara a campesinos de Urabá títulos de tierras que no estaban saneados y algunas de las cuales pertenecían a particulares y. en el caso concreto de Vega Medina, utilizar el cargo de coordinador de la sede de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación en Antioquia para sustraer valiosa información sobre procesos de restitución de tierras en Urabá.
Vega Medida le ha salido al paso a todos esos señalamientos, negándolos reiteradamente y asegurando que todos ellos tienen un trasfondo económico relacionado con una petición que han hecho desde la Asociación Tierra y Vida ante el Parlamento Europeo para que antes de que entre en vigencia el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, se establezca como condición a las empresas bananeras del Urabá antioqueño el pago de tres centavos de dólar al Fondo de Reparación para las Víctimas como un acto de equilibrio con el pasado, cuando esas mismas compañías le aportaron por lo menos 19 millones de dólares a los grupos paramilitares de la subregión entre los años 1997 y 2004 a través de una cooperativa de seguridad y vigilancia privada llamada Papagayo.
De acuerdo con Vega Medina, la idea se comenzó a promover desde junio pasado ante diferentes gobiernos europeos: "hemos hecho una carta a todos los parlamentarios de la Unión Europea, hemos visitado Francia, España y Alemania. Algunos gobiernos ven con buenos ojos la propuesta, otros piensan que se debe conformar una comisión del Parlamento Europeo y se verifiquen los hechos para que estén tranquilos".
A esa idea se le suma las denuncias de ha hecho Vega Medina este año. Una de ellas en marzo, cuando llamó la atención sobre la existencia de una oficina paralela del Incoder en el Urabá antioqueño a través de la cual se legalizó el despojo de miles de hectáreas de tierras productivas. Lo señalado por este directivo fue ratificado por el presidente Juan Manuel Santos, quien advirtió que la expropiación forzada llegó a 41.600 hectáreas y en ella participaron no sólo funcionarios de Incoder sino de oficinas de registros e instrumentos públicos y notarios de la zona.
Otra de sus denuncias se conoció en junio pasado, cuando llamó la atención sobre una reunión realizada en una finca del Urabá antioqueño en la que participaron varios empresarios bananeros involucrados en el despojo de tierras y la negociación de tierras de propiedad de la Nación con funcionarios del Incoder y la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación.
Según el directivo de Forjando Futuros, la campaña de desprestigio, y ahora las amenazas en su contra, provienen de dos sectores específicamente: empresarios bananeros que se oponen a la campaña de los tres centavos de dólar y testaferros de paramilitares que están preocupados porque se devele la verdad de quiénes fueron realmente los que se tomaron la tierra en Urabá.
Esa búsqueda de la verdad y el reclamo por la restitución ha ocasionado que a la Asociación Tierra y Vida le hayan asesinado ocho socios entre los años 2008 y 2011: se trata de Juan Jiménez Vertel, Benigno Gil, Jaime Antonio Gaviria, Alejandro Pino Medrano, Albeiro Valdez Martínez, Hernando Pérez Hoyos, Óscar Maussa y David Góez.
Una vez conocida la amenaza contra Vega Medida, las organizaciones no gubernamentales Corporación Nuevo Arco Iris, CODHES, Redepaz, Instituto Popular de Capacitación, Fundación Forjando Futuros y la Asociación Tierra y Vida, respaldaron la gestión de Vega Medida, consideraron que la vida e integridad de este directivo, así como la de los integrantes de la Asociación Tierra y Vida, está en riesgo y demandaron "investigaciones rápidas y eficaces" sobre la amenaza registrada contra Vega Medida e insistieron en "demandar resultados en las investigaciones y el castigo a los responsables" de los asesinatos contra los nueve líderes y reclamantes de tierras del Urabá antioqueño ocurridos en los últimos años.
6 de septiembre de 2011
2 de septiembre de 2011
©verdad abierta
Colombia. La Fiscalía de Justicia y Paz reunió a los ex paramilitares, entre patrulleros, mandos medios y jefes, para que confesaran ante los familiares de sus víctimas cómo fueron los crímenes que cometieron entre 2001 y 2003, cuando pertenecieron al Frente Farallones del Bloque Calima.
[Atilio A. Boron] Días atrás el corresponsal del periódico londinense The Independent estacionado en Trípoli dio a conocer una serie de documentos que él mismo había hallado en una oficina gubernamental abandonada con toda premura por sus ocupantes. Ese material arroja una luz enceguecedora para quienes creen que para oponerse y condenar el criminal ataque aéreo de la OTAN sobre Libia es necesario enaltecer la figura de Khadafi y ocultar sus crímenes hasta convertirlo en un socialista ejemplar y ardiente enemigo del imperialismo. La oficina en cuestión era la de Moussa Koussa, ex ministro de Relaciones Exteriores de Khadafi, hombre de la más absoluta confianza de éste y, anteriormente, jefe del aparato de seguridad del líder libio. Como se recordará, no bien estalló la revuelta en Benghazi, Koussa defeccionó y se marchó sorpresivamente a Londres. Pese a las numerosas acusaciones que existían en su contra por torturas y desapariciones de miles de víctimas, el hombre no fue molestado por las siempre tan alertas autoridades británicas y poco después se esfumó. Ahora se sospecha que sus días transcurren bajo la protección de algunas de las feroces autocracias del Golfo Pérsico. La papelería descubierta por el corresponsal del Independent ayuda a entender por qué.
Colombia. Una fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH inició la investigación en contra del ex gobernador del Cesar Hernando Molina Araújo por su presunta participación en el asesinato del indígena de la etnia Kankuama Óscar Enrique Montero Arias, ocurrido el15 de abril de 2004 en Valledupar.
Colombia. En versión libre conjunta, el ex jefe paramilitar Ramón Izasa, alias ‘El Viejo’ aceptó que fue responsable de 27 crímenes que cometieron ex integrantes de los frentes Central y Omar Izasa de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (Acmm) en Caldas.
Colombia. Comisionistas e inversionistas aprovecharon el desplazamiento forzado provocado por paramilitares del Bloque Bananero de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) en el Urabá antioqueño para hacerse a las fincas abandonadas por los campesinos.
[Silvina Friera] Argentina. El ser del filósofo es pensar; encontrar el riesgo en esa punta del cuerno del toro que el torero enfrenta en la lid. León Rozitchner, ese formidable torero "aguafiestas" del pensamiento que murió ayer a los 87 años, arrojó escritos de impiadosa iluminación y belleza. Avezado polemista que supo tejer una precursora alianza entre Merleau-Ponty, el joven Marx y el último Freud, valiente en su soledad, alerta contra todo aquello que pudiera anquilosar sus devastadoras argumentaciones, fue el único intelectual que en 1982, desde su exilio venezolano, se negó a firmar un documento en el que veinticinco intelectuales también exiliados –pero en México–, reunidos en el Grupo de Discusión Socialista, rescataban el hecho de que las islas Malvinas hubieran sido "recuperadas", aunque el manifiesto repudiara la dictadura militar. "Las Malvinas es, entre muchos otros, uno de los eslabones que atenacean el secreto político de una cadena férrea de ocultamientos y engaños que ciñe el cuerpo despedazado y tumefacto a que ha quedado reducido eso que llamamos Patria", afirmó el filósofo, profesor y ensayista en ‘Malvinas: de la guerra sucia a la guerra limpia’, libro que escribió durante su exilio y gran pieza disonante dentro de la propia izquierda, que lo eximió de una "metida de pata tremenda" y una declaración "lamentable".
Colombia. La usurpación de la propiedad colectiva en territorios protegidos de las cuencas del Curvaradó y Jiguamiandó, en Chocó, tiene todos los ingredientes que está tratando de develar el Gobierno Nacional en el tema de tierras: presión de grupos paramilitares, presencia de empresarios ambiciosos y apoyo institucional de sectores del Estado que legitimaron el despojo y la creación de grandes proyectos productivos asociados a la siembra de palma de aceite.