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áfrica

otan masacra a familia de gadafi


Murieron un hijo y tres nietos de Khadafi en un bombardeo. Saif al Arab Khadafi, el hijo menor de líder libio y tres de los nietos del Muammar murieron en un ataque aéreo lanzado por la OTAN en Trípoli, según informó un portavoz del gobierno libio en la televisión estatal.
Libia. El hijo del líder libio tenía 29 años. Musa Ibrahim, portavoz del gobierno, aseguró que el ataque había sido lanzado con precisión persiguiendo un objetivo muy claro: acabar con la vida del presidente de ese país norafricano. Por ello, condenó el atentado y dijo que se trataba de una violación del derecho internacional. La televisión local mostró imágenes de la vivienda, totalmente destruida por, aparentemente, tres misiles.
Esta mañana, el mandatario había llamado a un alto al fuego y declarado dispuesto a negociar un cese del fuego con la OTAN, aunque rechazó nuevamente los llamamientos para que abandone el poder que viene ejerciendo desde hace casi 42 años. "Hasta este momento Libia está dispuesta a aceptar un cese del fuego, pero un cese del fuego no puede ser unilateral", dijo en un discurso transmitido en vivo por la televisión estatal de ese país.
"Nadie puede obligarme a dejar mi país, y nadie me puede decir que no debo luchar por mi país", recalcó, a la vez que exigió que un acuerdo de cese del fuego sea firmado por todas las partes involucradas en el conflicto. "Permítannos negociar con ustedes, con los países que nos están atacando", propuso Khadafi en su alocución que duró casi 90 minutos.
Además, el jefe de Estado aseguró que su pueblo no se va a rendir si las potencias de la OTAN no están interesadas en conversar y que los libios están dispuestos a morir para resistir los ataques "terroristas".
En cambio, representantes de la oposición rechazaron las negociaciones. "El tiempo para llegar a un compromiso ha pasado", dijo el vicepresidente del Consejo Nacional de Transición, Abdelhafizh Ghoga. "La gente en Libia no puede imaginarse ni aceptar un futuro en el que el régimen de Khadafi esté presente", añadió.
La OTAN, que desde el 31 de marzo lidera la operación internacional en Libia, ha realizado casi 4.400 operaciones aéreas sobre el país, entre ellas unos 1.800 bombardeos. La alianza militar se ha marcado como objetivo, de conformidad con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, supervisar la zona de exclusión aérea y el mantenimiento del embargo de armas y proteger a la población civil.
1 de mayo de 2011
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intentan matar a kadafi


Italia se suma a la intervención militar que lleva adelante la OTAN contra el régimen libio. Dos bombas destruyen la oficina de Khadafi. Los jets de la alianza atlántica descendieron en picada sobre Trípoli, impactando en el complejo residencial y militar del coronel. Los ataques suceden mientras las fuerzas del régimen azotan la ciudad de Misrata.
[Catrina Stewart] Libia. Por lo menos dos bombas de la OTAN impactaron en el asediado complejo Bab Al Azizia del líder libio en el centro de Trípoli ayer, mientras la alianza militar de Occidente aumentaba su campaña contra el régimen de Khadafi. Los jets de la OTAN descendieron en picada sobre la capital temprano, rompiendo la calma antes del amanecer y destruyendo la oficina y la biblioteca en el complejo residencial y militar del coronel Muammar Khadafi, así como la estación televisiva estatal. Por otra parte, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, anunció ayer que su país realizará bombardeos estratégicos en Libia, luego de haber jugado hasta ahora un rol limitado en la intervención militar internacional en ese país.
Examinando el daño en los edificios, incluyendo uno usado para albergar una reunión de la Unión Africana hace dos semanas, los funcionarios del régimen les dijeron a los periodistas que el ataque había sido un intento de asesinato al líder libio. Fue el segundo ataque a su complejo. El coronel Khadafi fue visto en la televisión estatal anoche, reuniéndose con los líderes de la comunidad en Trípoli.
El ataque de la OTAN a la residencia del dictador podría provocar inquietud entre los aliados más reacios, como Rusia. Moscú acusó a la coalición de exceder el mandato de las Naciones Unidas para proteger a los civiles. La OTAN dijo que los ataques había apuntado a las centrales de comunicaciones "usadas para coordinar los ataques contra los civiles", insistiendo en que era necesario mantener un "ritmo operacional alto" para evitar que el régimen disparara contra su propio pueblo. El secretario de Defensa británico, Liam Fox, mientras tanto, se dirige a Washington para reunirse con su contraparte estadounidense, Robert Gates, para discutir planes incluidos en la campaña para apurar los ataques de precisión.
La oficina de Berlusconi dijo que el premier comunicó su decisión de participar en los bombardeos en Libia al presidente estadounidense, Barack Obama, durante una conversación telefónica y que planeaba llamar a colegas europeos para decírselos también personalmente. El comunicado de la oficina de Berlusconi dijo que el gobierno decidió "incrementar la flexibilidad operativa de sus aeronaves con acciones dirigidas a blancos militares específicos en territorio libio con el fin de proteger a la población civil". Los ataques suceden mientras las fuerzas pro Khadafi continuaban azotando Misrata, la única ciudad en manos de los rebeldes en el oeste de Libia, a pesar de las afirmaciones del régimen el viernes pasado de que estaba deteniendo su fuego para que las tribus locales pusieran fin al conflicto, una afirmación que fue recibida con cierto escepticismo por los rebeldes. Misrata, devastada por la lucha urbana en los últimos dos meses, emergió como el campo de batalla clave entre los rebeldes y las fuerzas leales en el oeste, y el régimen es muy consciente de que la pérdida de esa ciudad dejaría en situación vulnerable a Trípoli.
Aunque los rebeldes han empujado a las tropas leales fuera de los baluartes en el centro de la ciudad, las fuerzas del régimen continuaron con sus bombardeos. Un residente en esa localidad indicó que al menos 42 personas habían muerto y otras 150 habían resultado heridas en los dos últimos días de intensos ataques. Esta cifra podría aumentar sensiblemente en las próximas horas, ya que se trata de bombardeos "violentos, intensos y anárquicos", esencialmente contra zonas residenciales, según la fuente.
Las fuerzas leales al régimen ya no se encuentran en la ciudad, pues "fueron expulsadas por los rebeldes tras los combates de los últimos días", y se han acantonado a unos 25 kilómetros, desde donde lanzan sus ataques con misiles Grad y obuses de carros de combate.
Saif al-Islam Khadafi, el más visible de los hijos del coronel Khadafi, apareció incólume por el ataque a Trípoli afirmando que el líder libio tenía a "millones de libios con él" y que la OTAN estaba destinada al fracaso. "Este ataque cobarde puede asustar o aterrorizar a niños, pero no abandonaremos la batalla y no tenemos miedo", lo citó la agencia de noticias estatal Jana. "Ustedes, la OTAN, están librando una batalla perdida porque están apoyados por traidores y espías." Sin embargo, los funcionarios en el sitio de la explosión de Tripoli, que se cree que no causó heridas serias, estaban notoriamente sacudidos, y uno de ellos emitió una advertencia de que tales acciones justificarían los ataques terroristas en los países de la OTAN.
28 de abril de 2011
26 de abril de 2011
©the independent
traducción: Celita Doyhambéhère
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otan fracasa en libia


Los tres países de Europa no hablan de invadir por tierra, sino de "aconsejar" militarmente a la oposición libia. La estrategia actual de bombardear no le está dando resultados a la OTAN para derrotar a Khadafi. Por eso, ya piensa que la batalla será larga y aplica una nueva táctica: fortalecer a las milicias rebeldes.
[Eduardo Febbro] París, Francia. El ajedrecista de Trípoli debe observar a sus adversarios en apuros con íntima satisfacción. Un mes después de la ofensiva aliada en apoyo a los insurgentes libios, no se puede sino constatar que Muammar Khadafi puso en jaque los planes más rigurosos de los estrategas occidentales y éstos se resignan ahora a aceptar que la guerra será "larga" (Gérard Longuet, ministro francés de Defensa) y a organizar el envío oficial de instructores para respaldar a la desarticulada insurgencia. Londres, Roma y París confirmaron sucesivamente que iban a desplegar en el terreno "consejeros" con la meta declarada de "asesorar" a los miembros del opositor Consejo Nacional de Transición a fin de perfeccionar su "organización militar, las comunicaciones y la logística". Ni Italia, ni Francia ni Inglaterra piensan en la opción de una invasión terrestre. No obstante, el cambio en el enfoque de esta guerra implica una confesión inobjetable: Khadafi ganó las primeras tres batallas: una contra el tiempo, la otra contra los rebeldes y la tercera contra los países de la coalición y la OTAN.
La ineficacia global de los bombardeos, las astucias de guerrilla urbana de Khadafi (parece que no están en los manuales de la OTAN), la voluminosa cantidad de víctimas y la imposibilidad de avanzar o de derrocar al malicioso coronel conducen ahora a otra estrategia: fortalecer a las milicias rebeldes para crear un frente interno más sólido.
Ali al Issaoui, encargado de relaciones internacionales del CNT, detalló ayer en París que "lo que ocurre hoy en Libia es una tragedia humana, sobre todo en Misrata. Hay muchos heridos que no pueden ser atendidos, hay bombardeos ciegos contra zonas civiles con misiles y morteros. Y todo eso sólo porque la población libia pidió libertad, un mejor porvenir y democracia". Ali al Issaoui evocó también un elevado número de muertos, 10.000 según él, y un daño colateral de esta guerra que ha quedado ocultado por el primer plano militar: se trata del desplazamiento, en las regiones del oeste, de decenas de miles de libios hacia la frontera con Túnez. Las potencias occidentales jugaron con un fuego que se propaga más allá de lo calculado. Las incongruencias de este conflicto se reflejan en los sueños de un aficionado. Faltan aviones, municiones, asistencia en tierra, organización y, sobre todo, un auténtico trabajo de inteligencia previo que no se llevó a cabo. País impenetrable, guerra imprevisible. Khadafi dirige la danza de Occidente. Es en este contexto cada vez más dramático que se decidió pasar a la fase de "asesoría". Al tiempo que aclaró que "no se contempla el envío de tropas de combate" a Libia, el portavoz del gobierno francés, François Baroin, adelantó que habrá "un pequeño número de oficiales que estarán en contacto con el CNT para proteger a la población civil". Londres prometió a su vez el envío de consejeros militares, unos diez, y Roma despachará otros tantos a Benghazi, la sede de los rebeldes. El ministro de Defensa italiano, Ignacio La Russa, declaró que Roma y Londres "están de acuerdo con el hecho de que hay que entrenar a los rebeldes" para que puedan "enfrentar a un ejército profesional".
El jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy, recibió ayer por tercera vez al presidente del Consejo Nacional de Transición, Mustafá Abdeljalil, a quien le prometió más ayuda. Abdeljalil expresó un sueño que parece lejano: un "jefe de Estado que llegue al poder no sobre un tanque sino con las urnas". El problema es que no se tiene una idea precisa de cómo será esa ayuda prometida por Sarkozy. Es obvio que la participación de un puñado de asesores no resuelve el conflicto en una semana. Por otra parte, las divergencias en el seno de la OTAN son abracadabrantes. París y Londres apuran a los otros países de la OTAN que intervienen en Libia para que suban la frecuencia de los bombardeos y, casi al mismo tiempo, el vicepresidente norteamericano, Joe Biden, dice que la OTAN podría prescindir de Washington. Por lo pronto, sin aclarar con qué medios, Sarkozy anunció que en las próximas semanas se intensificaría la campaña aérea.
En esta danza de iniciativas se mezclan varios aspectos contradictorios que no comparten en nada el perfil de la campana militar en Libia. Rusia y varios miembros del Consejo de Seguridad impugnan en voz alta la actitud de la OTAN y estiman que el organismo multilateral de defensa fue mucho más allá del mandato establecido por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, cuya planteo inicial era la protección de los civiles y en ningún caso el respaldar a una de las partes en conflicto. El jefe de la diplomacia francesa, Alain Juppé, admitió que la OTAN subestimó las capacidades tácticas y estratégicas de Khadafi. Ayer, varios analistas militares comentaban que el principal error consistió en creer que el régimen libio caería como el de Túnez o Egipto. La idea fue pensar que, al igual que en estos dos países, el ejército se mantendría en una posición neutral. Una ilusión que se convirtió en la pesadilla de una guerra, como lo demuestra cada hora que pasa.
22 de abril de 2011
21 de abril de 2011
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somalia, informe de su guerra


Un nuevo contrincante está haciendo retroceder a la milicia radical al-Shabab.
[Sudarsan Raghavan] Mogadishu, Somalia. Desde detrás de sacos verdes rellenos de arena, Abdul Gader disparó con su herrumbroso AK-47 hacia un angosto camino. Un Corán con las páginas abiertas yacía en la tierra cerca de su cuerpo sudoroso. También había un montón de balas. Lo que veía era territorio controlado por los combatientes de la organización extremista al-Shabab. Detrás de él estaba el territorio que Gader y sus camaradas les habían arrebatado.
"Son enemigos de mi religión y de mi cultura", declaró Gader, un robusto chico de diecisiete y cara de niño, después de soltar otra ráfaga de balas contra sus blancos, que acechaban entre las casas desmoronadas.
Cuatro días antes, la moderada milicia islámica de Gader logró que el gobierno somalí, respaldado por decenas de millones de dólares en ayuda estadounidense, no pudo en dos años: Expulsó al-Shabab de Sigale, un enclave abandonado en Mogadishu.
La milicia, una organización sufí conocida como Ahlu Sunna Wal Jamaa, representa el mayor reto para al-Shabab, una organización asociada con al-Qaeda. Los sufíes ofrecen una potencial estrategia alternativa para Estados Unidos y sus aliados en la lucha para reprimir el cada día más creciente extremismo islámico en este estado fallido en la costa este de África.
"Hay una brecha que se debe rellenar, y eso es lo que está haciendo Ahlu Shunna", dijo Ahmed Haji Hassan, 22, un combatiente que hacía alarde de confianza cerca de la primera línea de sacos de arena del brutal conflicto civil en Somalia.
El surgimiento de los musulmanes moderados de Somalia atrae a menudo comparaciones con las tribus sunníes de la provincia Anbar, en Iraq, que se levantaron contra el extremismo de al-Qaeda en su país.
Como ellos, los sufíes tienen ambiciones políticas más amplias y podrían contribuir con una buena medida de estabilidad y alivio del salvaje vandalismo de al-Shabab. Pero muchos somalíes escépticos, agotados tras casi dos décadas de guerra, temen que los sufíes sean sólo el último truco de guerreros sagrados ambiciosos compitiendo por territorio y poder.
"Podrían tener un efecto positivo. O podrían convertirse en un obstáculo para la reconciliación somalí", dijo Abduwali Nour Farah, 31, un hombre de negocios. "De momento, la gente apoya sus avances. Pero en nuestra historia hemos visto muchas veces el surgimiento de este tipo de organizaciones".
Los sufíes fueron hombres de paz durante siglos. Seguían una corriente espiritual del islam que enfatiza la educación moral, la tolerancia y un vínculo personal con Dios.
Cuando Somalia se zambulló en las guerras entre clanes después del derrumbe del gobierno central en 1991, la tendencia islámica extremista wahhani ganó en importancia en medio del caos.
Pero los sufíes no intervenían ni en el conflicto ni en política. Cuando la vecina Etiopia invadió Somalia en 2006, con el respaldo secreto de Estados Unidos, para reprimir a un movimiento extremista islámico, los sufíes observaron desde las bandas.
La invasión provocó el surgimiento del ultra-radical movimiento al-Shabab, que se hizo rápidamente con el control de extensos tramos del sur y centro de Somalia. Los combatientes de al-Shabab pronto pusieron la mira en los sufíes (a los que llamaban herejes), asesinando a clérigos e incendiando santuarios sufíes. Profanaron tumbas sufíes y extrajeron los cuerpos.
"En este mundo, te matan. Y cuando mueres, tampoco puedes escapar", dijo Abdullahi Abdurahman Abu Yousef, un comandante sufí.

Insurrección
El levantamiento sufí empezó en Somalia central hace un año. Clanes sufíes empezaron a luchar contra clanes sufíes que apoyaban a al-Shabab, agregando una dimensión religiosa a un conflicto determinado por la ideología, el poder y los temores de que Somalia se convirtiera en un refugio para terroristas internacionales.
Las fuerzas sufíes, que se cree ampliamente que son financiadas por Etiopia, han expulsado a los extremistas de varias áreas claves. A fines del mes pasado, entraron en la capital somalí después de cerrar una precaria alianza con el gobierno. Se paseaban en camiones con ametralladoras adornadas con rosas rojas de plástico. Los altavoces tocan eclécticas canciones sufíes, desafiando la prohibición de la música impuesta por los fundamentalistas.
Líderes sufíes tratan de aumentar su autoridad moral como la única facción somalí que no ha alimentado el caos del país.
"Durante veinte años no participamos en la guerra civil", dijo Adam Maalin Abuker, un alto dirigente. "Ahora queremos recuperar la ley y el orden".
En Sigale han hecho justamente eso, al menos de momento. En el turbulento conflicto somalí, el territorio se pierde tan rápidamente como se gana. Los residentes que huyeron de la barbarie y duras leyes de al-Shabab, han vuelto poco a poco, si sólo por curiosidad.
"Hace dos años que no voy a mi vecindario", dijo Hawa Ahmed Mohamed, un encorvado hombre de setenta que fue etiquetado como "no creyente". Pero tiene demasiado miedo como para ir a su casa. "Está en la primera línea", explicó.
Algunos de los guerreros sufíes no parecen superar los catorce o quince años. La mayoría de ellos llevan túnicas, sandalias y collares hechos con cuentas musulmanas. Todos dicen que creen que están luchando contra los enemigos de Dios.
"Cuando los hawaridgemaltrataron a mi religión, me indigné", dice Ahmed Arab Abdi, 22, un combatiente de Somalia central, utilizando la palabra somalí para extremistas. Su mano derecha estaba vendada, por una herida de metralla en un enfrentamiento el día antes.
"Muero feliz", dijo Noor Hussein, un hombre de veintiséis años, de Sigale, que se unió a los sufíes para liberar a su vecindario.
Los combatientes dicen que no les pagaban. Muchos se burlan de los soldados del gobierno y de las fuerzas de paz africanas presentes en la capital, diciendo que tienen más interés en cobrar sus salarios y mascar khat, una hierba alucinógena, que en expulsar a al-Shabab.
"Tienen diez mil soldados, y todo lo que controlan son diez kilómetros", dijo Abdi. "Si están peleando por el dinero y el khat, no llegarán a ninguna parte".

La Visión desde la Capital
Las sospechas son mutuas. Al interior de un recinto oficial protegido por fuerzas de paz africanas, el ministro de Justicia, Abdirahman Mahmoud Farah, dijo que las filas de los sufíes llenas de combatientes de clanes rivales que todo lo que quieren es "simplemente usar la guerra de Ahlu Sunna como un modo de llegar al poder". El ministro del Interior, Abdugader Ali Omar, desechó los éxitos de los sufíes en Sigale como una "operación menor".
Los sufíes quieren el cargo de los dos funcionarios, junto con el otros importantes ministros, en un acuerdo de gobierno. Pero las negociaciones se interrumpieron en los últimos días.
"Para conseguir el apoyo de la comunidad internacionales, tenemos que participar en el mundo político", dijo Abuker, el líder sufí. "Nos hemos ganado el derecho a gobernar alguna vez".
Pero las tensiones entre los sufíes y funcionarios en la capital están exacerbando las fisuras en un gobierno ya paralizado por pendencias internas. El gobierno está formando por clanes -algunos de ellos, islámicos wahhabi-, que tienen desconfianza de los sufíes.
Los sufíes mismos también están divididos. Una milicia sufí rival reclama ser la representante legítima de la tradición sufí del país. La componen clanes que apoyan al gobierno.
En una reciente y húmeda mañana en Sigale, Gader y el resto de sus combatientes se preparaban para la próxima batalla. Cogiendo sus armas, se formaron y cantaron animadas canciones del Corán.
Abu Yousef, el comandante, estaba debajo de un tamarindo mustio junto a un casa salpicada de hoyos de bala del tamaño de pelotas de softball. Le dijo a sus guerreros que tenían un pacto con Dios: Si morían peleando por al-Shabab, entrarían al cielo y Dios les ofrecería agua con sus propias manos.
En ese momento, se escucharon ráfagas de tiros desde posiciones de al-Shabab. "Nuestro corazón nos dice que avancemos hacia el peligro, liberemos a nuestro pueblo y nuestra cultura", dijo Abu Yousef. "Matadles toda vez que los veáis. Es una orden de Dios".
Al día siguiente, los sufíes hicieron retroceder a al-Shaba otro kilómetro.

23 de julio de 2010
27 de mayo
©washington post
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una cazadora de brujas nigeriana


De visita en Estados Unidos, una cazadora de brujas nigeriana da explicaciones. Helen Ukpabio predicó ante un grupo de personas durante su visita a Houston el 13 de mayo.
[Mark Oppenheimer] Houston, Estados Unidos. En su casa en Nigeria, la predicadora evangélica [pentecostal] Helen Ukpabio atrae a miles de personas a sus encuentros. En agosto pasado, cuando se consagró a sí misma como la primera "mujer apóstol" del cristianismo, asistieron a la ceremonia políticos nigerianos y actores de Nollywood. Sus libros y DVDs, que explican cómo posee Satanás a los niños, son ampliamente conocidos.
Tan bien conocidos, de hecho, que los críticos de Ukpabio dicen que sus enseñanzas han contribuido a la tortura y abandono de miles de niños nigerianos -incluyendo infantes y niños de menos de cinco- sospechosos de ser brujos y hechiceros. Su culpabilidad es el postulado central de ‘Saving Africa’s Witch Children’, un documental que tuvo su estreno estadounidense el miércoles en HBO2.
Aquellos disturbados por el innecesario sufrimiento de niños inocentes deberían tomar nota. ‘Salvando a los niños brujos de África’ [Saving Africa’s Witch Children] sigue a Gary Foxcroft, fundador de la organización de beneficencia Stepping Stones Nigeria, en sus viajes por el estado rural de Akwa Ibom rescatando a niños maltratados durante horrendas sesiones de exorcismos -rociados con ácido, quemados vivos, torturados con fuego- o abandonados en la berma de los caminos, expulsados de sus aldeas porque un predicador itinerante los definió como poseídos.
Sus vecinos en el pueblo han visto a menudo DVDs de ‘End of the Wicked’, la sangrienta película de Ukpabio, de 1999, que pretende mostrar cómo el demonio se apodera del alma de los niños. Y algunos han leído su libro ‘Unveiling the Mysteries of Witchcraft’, en el que escribe confiadamente que "si un niño de menos de dos años grita en la noche, llora y está siempre afiebrado y enfermo, es que es un sirviente de Satanás".
De visita en Houston la semana pasada para dirigir un revival de cuatro noches, Ukpabio, 41, no tenía ni idea de que ‘Salvando a los niños brujos de África’, que convocó a manifestantes para recibirla en Londres, iba a ser proyectada en Estados Unidos. Pero se mostró ansiosa por defenderse a sí misma.
"¿Cree usted que Harry Potter existe?", me preguntó Ukpabio enfadada en el vestíbulo del Holiday Inn Express donde está alojada. "Es sólo porque soy africana", dijo, que la gente que entiende que J.K. Rowling escribe ficción interpreta literalmente las cinematográficas descripciones de Ukpabio de niños poseídos, reunidos bajo la luz de la luna para devorar carne humana.
Sin embargo, ‘Salvando a los niños brujos de África’ deja claro que muchos nigerianos rurales toman su película muy en serio. Y en sus sermones, Ukpabio es enfática en que los niños pueden ser poseídos, y que con los "poderes de discernimiento" que le ha otorgado Dios, ella puede reconocer a esos niños. La creencia en la posesión es muy común entre evangélicos en Nigeria, donde refuerza las tradiciones nativas en las que los espíritus son reales e intervienen en asuntos humanos.
En Nigeria, muchos predicadores no solamente identifican o detectan a niños poseídos, sino además cobran carísimo por realizar exorcismos.  Para redimir el alma de los niños -y para impedir que el niño sea asesinado o expulsado por los vecinos-, los padres ahorran o piden préstamos para pagar al predicador.
Ukpabio argumentó que ‘Salvando a los niños brujos de África’ exagera o inventa el problema del abandono infantil. Cuando se le preguntó cómo podía estar segura, dijo: "¡Porque soy africana!" En África, dijo, "los lazos familiares son demasiado fuertes como para que un niño sea abandonado en la calle".
La Children’s Rights and Rehabilitation Network [Red de Rehabilitación y Derechos de la Infancia], una escuela para niños abandonados dirigida por Sam Itauma e incluida en el documental de Foxcroft, es "una estafa 419", dijo Ukpabio, refiriéndose a la sección que trata el fraude en el Código Penal de Nigeria.
Dijo que las espantosas cicatrices y heridas de los niños mostradas en el documental, no son reales -o quizás sí son reales, "pero hay muchos modos en que un niño puede mutilarse". Y si las lesiones son el resultado de acusaciones de brujería contra niños, dijo, esas acusaciones no pueden haber sido hechas por predicadores cristianos evangélicos, sino por charlatanes.
Desde que ‘Salvando a los niños brujos de África’ fuera proyectado en Gran Bretaña en 2008, el estado natal de Itauma ha aprobado una ley que penaliza acusar de brujería a un niño. Pero Ukpabio pasó a la ofensiva demandando al gobierno del estado, Foxcroft, Itauma y Leo Igwe, un activista contra la superstición nigeriano.
En la demanda, Ukpabio dice que la ley del estado infringe su libertad de religión. Pide dos mil millones de naira (unos trece millones de dólares) por daños, así como "una orden de prohibición perpetua contra los demandados" de interferir o de otro modo denunciar el "derecho a practicar su religión y la creencia religiosa cristiana en la existencia de Dios, Jesucristo, Satanás, el pecado, la brujería, el cielo y el infierno".
En otras palabras, en nombre de la libertad religiosa, Ukpabio quiere una mordaza para todos los que estén en desacuerdo con ella.
La demanda reitera también la afirmación de Ukpabio de que Stepping Stones Nigeria y la escuela de Itauma no son organizaciones de beneficencia sino fachadas para extorsionar. De acuerdo a Ukpabio, Mr. Foxcroft e Mr. Itauma no tratan de educar a los niños abandonados, sino "usar esos fondos para cometer chantaje".
"Somos una organización benéfica reconocida en Gran Bretaña, de modo que publicamos nuestras cuentas", dijo Foxcroft por teléfono desde Inglaterra. "Ella puede venir y ver cuánto dinero recolectamos y cómo lo gastamos".
En Houston, Ukpabio reiteró que el estado debería cerrar la escuela de Itauma. Para los niños que viven allí -los que, según ella, pueden ser actores o brujos, pero si eran brujos, no fueron maltratados, y si lo fueron, ciertamente no lo fueron por cristianos -Ukpabio ofreció los servicios de su propia iglesia.
La escuela "no entiende la posesión demoníaca", dijo. "Si lo entendieran, llevarían a los niños a Liberty Gospel".
"¡Deberíamos entregarlos!"

23 de mayo de 2010
21 de mayo de 2010
©new york times
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los mataron por sus cuerpos


Un niño albino de cinco años, y su madre, fueron asesinados para apropiarse de partes de sus cuerpos en Burundi, dicen activistas de derechos humanos.
Nairobi, Kenia. En Burundi un grupo de atacantes desmembró a un niño albino de cinco años y le sacaron un ojo a la madre, matándolos a ambos en la creencia de que partes de sus cuerpos atraerán la riqueza y el éxito, dijeron el viernes activistas de derechos humanos.
Estas muertes, y otros ataques recientes en Tanzania son parte de una larga tradición de violencia contra los albinos africanos. Al menos diez mil han sido desplazados o viven ocultos desde una remontada de los ataques contra ellos a fines de 2007, dice la Cruz Roja Internacional.
Desde entonces, 57 albinos han sido asesinados en Tanzania y catorce en Burundi, dijo Vicky Ntetema, de la organización ciudadana Under The Same Sun.
Los asesinatos han alimentado la creencia supersticiosa de que partes del cuerpo de humanos albinos atraerán para otros riqueza y éxito, dijo Ntetema.
"Se compran partes de sus cuerpos por la creencia en sus presuntos poderes milagrosos", dijo. "Algunos los usan en sacrificios humanos, aconsejados por los brujos".
Los albinos africanos deben soportar insultos y segregación durante toda su vida, y se enfrentan a mayores niveles de discriminación que los albinos occidentales debido a que viven en comunidades de gente con piel más oscura. También corren mayor riesgo de contraer cáncer a la piel en una región donde muchos trabajos son fuera de casa.
Diez asaltantes armados con armas de fuego y granadas mataron a Desire Vyegura, de cinco años, y a su madre, Susann Vyegura, en Burundi el lunes, informó Kassim Kazungu, director de la Asociación de Albinos de Burundi.
A ambas víctimas les arrancaron sus miembros. Los atacantes también le sacaron un ojo a Desire y cortaron uno de los senos de su madre, dijo Kazungu. El ataque ocurrió en Cankunko, un pueblo en el distrito de Cendajuru, a unos doscientos kilómetros al este de la ciudad capital, Bujumbura.
Kazungu dijo que Thoma Vyegura, que no era albino, también fue asesinado cuando trataba de proteger a su hija y nieto.
La CRI dijo en un informe el año pasado que el mercado de partes de cuerpos de albinos existe principalmente en Tanzania, donde un conjunto completo de partes de cuerpo, incluyendo todos los miembros, los genitales, las orejas, la lengua y la nariz, se venden por 75 mil dólares.
Los niños albinos que no son asesinados al nacer a menudo llevan vidas llenas de discriminación, ridículo y estigmatización de parte de familiares y amigos, dijo Ntetema.
Las madres a menudo rechazan amamantar a bebés albinos y los maridos acusan a las mujeres de haber dormido con europeos blancos, lo que termina en divorcio. En África la mayoría de los niños albinos son criados por madres solteras, dijo.
Antes de los asesinatos del lunes, otros cinco albinos fueron atacados en Tanzania desde febrero. Uno de esos albinos murió, dijo Ntetema.
Ntetema dijo que en los 57 casos denunciados de asesinatos en Tanzania, sólo dos personas han sido condenadas. En Burundi, de los catorce asesinatos denunciados, se ha condenado a catorce personas, dijo.
"La gente cree en los brujos más de lo que creen en Dios, porque a Dios no lo pueden ver", dijo. "Que la gente cambie llevará un largo tiempo, pero si empezamos con los jóvenes, seguro que puede haber un cambio".

10 de mayo de 2010
7 de mayo de 2010
©los angeles times 
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[Foto viene de áfrica en el mundo]

mataron a ideólogo neonazi


Asesinan en Sudáfrica a ideólogo supremacista blanco.
Johanesburgo, Sudáfrica. El líder supremacista blanco de Sudáfrica, Eugene Terreblance, fue apaleado hasta la muerte por dos de sus peones el sábado en lo que parece que fue una disputa sobre salarios, informó la policía, en medio de crecientes tensiones raciales en el país que fue gobernado por blancos en el pasado.
Terreblanche, 69, era líder del movimiento Afrikaner Weerstandsbeweging [Movimiento de Resistencia Africano], mejor conocido como AWB, que pretendía crear tres repúblicas blancas en Sudáfrica, en las que los negros sólo serían admitidos como trabajadores invitados.
El partido de oposición Alianza Democrática atribuyó el asesinato a las crecientes tensiones raciales.
"Esto ocurrió en una provincia donde las tensiones raciales en la comunidad agraria local son cada vez más alimentadas por expresiones racistas irresponsables", por dos miembros del gobernante Consejo Nacional Africano, dijo la legisladora de la Alianza Democrática por esa circunscripción, Juanita Terblanche.
Terblanche, que no tiene lazos de parentesco con el líder de la extrema derecha, dijo que su partido no comparte sus convicciones políticas, pero advirtió que la agresión podría ser interpretada como un ataque contra los diversos componentes de la democracia sudafricana.
La Asociación Sudafricana de Prensa citó a la portavoz de la policía, Adele Myburgh, que dijo que Terreblance fue atacado por un hombre de 21 y un niño de 15 que trabajaban para él en su granja en las afueras de Ventersdorp, a unos 110 kilómetros al noroeste de Johanesburgo.
Myburgh dijo que los presuntos atacantes fueron arrestados y acusados de homicidio. Dijo que los dos, a los que no identificó por nombre, contaron a la policía que habían tenido una discusión porque no les había pagado por su trabajo en la granja.
"El cuerpo de Terreblanche fue encontrado en la cama con heridas en la cara y en la cabeza". Dijo que se encontró un machete sobre su cuero y un knobkerrie -un bastón de madera con una cabeza redondeada- a un lado de la cama.
En los años ochenta, Terreblanche había amenazado con guerra al gobierno de la minoría blanca de Sudáfrica cuando este empezó a hacer lo que él consideraba peligrosas concesiones a los negros que ponían en peligro la supervivencia de la raza blanca en Sudáfrica.
Símbolo de la resistencia blanca contra el gobierno democrático de la mayoría blanca, en los últimos años había vivido en relativa obscuridad, pero sin cambiar sus puntos de vista.
Revivió el AWB en 2008 y convocó a manifestaciones que atrajeron a multitudes cada vez más grandes a las que cortejó con la declaración de que los blancos sudafricanos tenían derecho a crear su propio país, una lucha que declaró que llevaría a la Corte Internacional en La Haya.
Desde el otro lado del espectro político, un dirigente intransigente del Congreso Nacional Africano también aumentó las tensiones al insistir en cantar una canción de la era del apartheid llamando a los partidarios a "matar al bóer". Boer se traduce como granjero, en africano, pero también es un término peyorativo para cualquier sudafricano blanco. La semana pasada el tribunal superior resolvió que la canción incitaba al odio y le prohibió cantarla a Julius Malema, del CNA. El CNA recurrió la decisión.
El asesinato de Terreblanche se produce en momentos de creciente desencanto entre los negros para quienes el derecho a voto no se ha traducido en empleos y mejores viviendas y educación.
Algunos se consideran traicionados por líderes que gobiernan el país más rico del continente y apoyan una política de empoderamiento negro que ha convertido en millonaria a una reducida elite negra mientras millones de sudafricanos permanecen hundidos en la miseria y los blancos siguen disfrutando de un estilo de vida privilegiado.
Hace poco Terreblanche hizo declaraciones denunciando la corrupción que se había disparado durante el gobierno negro.
"Nuestro país está siendo gobernado por criminales que matan y roban... Nos están oprimiendo nuevamente. Volveremos a surgir", dijo, refiriéndose a las condiciones de campo de concentración que mataron a miles de hombres durante la Guerra de los Bóers, que pelearon los colonos británicos.
Terreblanche inició su carrera política en 1973 en medio de una creciente oposición al gobierno de la minoría blanca y sus políticas racistas, y con otros seis "patriotas" de blancos de habla africana, descendientes de inmigrantes holandeses.
El AWB fue una organización secreta durante años. Cuando se legalizó en 1979, el movimiento desplegó su insignia neonazi y declaró su oposición a todo tipo de democracia parlamentaria.
Terreblanche solía llegar a las reuniones a caballo, flanqueado por guardaespaldas enmascarados vestidos de kaki o negro y se convirtió en un carismático líder de una pequeña minoría que no podía imaginar una Sudáfrica bajo el gobierno de la mayoría blanca.
En una manifestación, sus guardias, apodados "guardias de asalto", como los nazis, blandieron armas, porras y cuchillos, impulsando al gobierno a anunciar que "estudiaría" las acciones y actitudes del movimiento.
Terreblanche amenazó con tomar el país por la fuerza si el gobierno blanco capitulaba ante el Consejo Nacional Africano.
Después de que el gobierno blanco cediera, el CNA ganó por abrumadora mayoría las elecciones de 1994 y desde entonces ha ganado todas las elecciones con más del sesenta por ciento.

19 de abril de 2010
3 de abril de 2010
©new york times 
cc traducción mQh
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fantasmas del genocidio ruandés


Francia quiere escapar del acoso de los fantasmas del genocidio ruandés.
[Edward Cody]Cestas, Francia. Durante años, los fantasmas del genocidio ruandés de 1994 han penado a Francia, introduciéndose finalmente en este aseado suburbio de Bordeaux y la cómoda casa de Sosthene Munyemana.
Munyemana, un ginecólogo educado en Francia, fue detenido aquí en enero en cumplimiento de una orden de captura internacional emitida por el gobierno ruandés que busca su extradición para ser juzgado por cargos de violación, genocidio, conspiración para cometer genocidio y asociación con criminales para cometer genocidio. El médico de 55 años fue dejado en libertad a la espera del fallo del tribunal, que se cree se conocerá en junio.
En el caso de Munyemana, que sacó nuevamente a superficie la largamente criticada actitud del gobierno francés hacia el genocidio, los presidentes de Francia y Ruanda han tratado de reconciliarse, pese al persistente resentimiento por los estrechos lazos militares y diplomáticos que tenía Francia con el gobierno hutu que es considerado responsable de la masacre de cerca de ochocientos mil tutsis durante la guerra civil de 1994.
Para Ruanda, controlada ahora por la etnia tutsi, el acercamiento ha sido una oportunidad para restablecer relaciones con uno de los principales actores diplomáticos y económicos en África, donde Francia conserva numerosos aliados y considerable influencia entre sus antiguas colonias.
Para Francia, la reanudación de relaciones conlleva igualmente otro mensaje: la esperanza de que se ponga fin a las acusaciones en casa y en África de que los soldados y autoridades políticas francesas no hicieron nada cuando los tutsis estaban siendo masacrados.
Una investigación oficial ruandesa concluyó hace dos años que Francia había sido "política y militarmente cómplice" en el genocidio. Pero una investigación parlamentaria francesa en 1998 afirmó que el gobierno de la época, encabezado por el presidente François Mitterand y el primer ministro Edouard Balladur, no hicieron nada malo.
Contra ese incómodo telón de fondo el presidente francés, Nicolás Sarkozy, durante una visita a Kigali, la capital de Ruanda, y el presidente ruandés, Paul Kagame, prometieron el mes pasado dejar a un lado el delicado debate, o al menos actuar como si el capítulo hubiese sido superado.

Errores
Con un lenguaje cuidadosamente negociado, Sarkozy reconoció por primera vez que Francia y sus tropas en Ruanda en la época cometieron "errores" cuando lo tutsis estaban siendo masacrados por los aliados hutus de Francia. A cambio, Kagame, un ex comandante rebelde tutsi, envió un embajador a París y prometió colaborar con Francia en la pacificación del Congo y otras zonas de la región de los Grandes Lagos en África Central, asoladas por la guerra.
Munyemana, un hutu que vive en Francia con su esposa, dijo que no cree en el proceso de reconciliación porque se basa en "demasiadas mentiras". Demasiadas personas, en Francia y Ruanda, tienen algo que ocultar, dijo, y ni Francia ni el gobierno tutsi de Ruanda han ajustado cuentas con todo lo que ocurrió durante esos cuatro sangrientos meses.
El proceso judicial en su contra, dijo en una entrevista, se basa en una amistad estropeada: un compañero de curso de la etnia tutsi en la Universidad de Bordeaux decidió, después del genocidio, que Munyemana debía pagar porque pertenece a la etnia hutu. Guiados por su ex amigo, dijo Munyemana, activistas franceses de derechos humanos visitaron Ruanda y recopilaron testimonios falsos que lo vinculan con las masacres en Tumba, donde trabajaba en esa época.
Gran parte de esos testimonios terminaron en tribunales ruandeses, donde en 2008 Munyemana fue sentenciado en ausencia a reclusión perpetua. Además de violaciones no especificadas, el pedido de extradición acusa a Munyemana del asesinato de tres personas en el campus de la Universidad de Butare y de cooperar con conocidos líderes del genocidio en el diseño de planes para muchos otros homicidios.
"Es todo falso", dice. "Allá hay gente que ni siquiera conocía. Y hay gente que conocía, pero con las que nunca tuve nada que ver. Seguro, conocía a algunas de las personas implicadas en las masacres. ¿Pero por qué se me acusa de lo que hicieron ellas?"
El principal documento sobre su implicación, dijo Munyemana, se descubrió más tarde que era una compilación no oficial de cargos y no un informe de Naciones Unidas como se sostenía. Pero el daño estaba hecho, y la reputación que había construido durante dieciséis años de estudio y práctica médica en Francia se ha desmoronado completamente, agregó.
"El tema no ha sido juzgado", dijo. "Es realmente doloroso esperar que el poder judicial avance".
Los abogados de Munyemana le han hecho creer que el fallo puede ser favorable. De momento, todos los pedidos de extradición han sido denegados por los tribunales franceses, que han sostenido consistentemente que el poder judicial ruandés dominado por los tutsis no ofrece garantías de un juicio justo para los hutus acusados de haber participado en el genocidio.

Lentitud para Actuar
Alain Gauthier, que encabeza el Colectivo de Demandantes Civiles que representa a los sobrevivientes del genocidio, dice que si los tribunales franceses no extraditan a los exiliados acusados de participación en los asesinatos, el gobierno debería juzgarlos en Francia. Varios ruandeses han sido juzgados en Bélgica y Suiza, observó, pero el poder judicial francés se ha movido muy lentamente.
Tan lentamente, de hecho, que la Corte Europea de Derechos Humanos acusó a Francia de dar largas al caso de Wenceslas Munyeshyaka, un sacerdote acusado de alentar el genocidio en su parroquia de Kigali, que encontró refugio en Francia y vive ahora en una vicaría en Gisors, al noroeste de París.
Gauthier, que está casado con una tutsi ruandesa, dijo, sin embargo, que en los últimos meses han emergido varias señales alentadoras durante las negociaciones sobre la reconciliación entre Francia y Ruanda. Cuatro jueces instructores han viajado a Ruanda para reunir evidencias para casos presentados por el colectivo, dijo, y el ministerio de Justicia ha prometido instalar una célula especialmente equipada para investigar esos crímenes con más rapidez y eficiencia.
Además, este mes la policía francesa arrestó brevemente a Agathe Kanziga, viuda de Juvénal Habyarimana, el presidente ruandés asesinado, para dar cumplimiento a una orden ruandesa que la acusa de colaborar con el plan de genocidio después de su asesinato. Como Munyemana, fue llevada ante un tribunal francés para que decida su extradición y está esperando la decisión.
La organización de Gauthier ha presentado cargos contra dieciséis ruandeses que viven en Francia, aunque calcula que en el país podrían estar viviendo muchos ruandeses más que no han sido identificados. Algunos de ellos, dijo, especialmente militares con amigos entre las fuerzas armadas francesas, fueron sacados a toda prisa de Ruanda en aviones militares franceses después de que quedara claro que el grupo rebelde de Kagame estaba a punto de conquistar el poder.
"Si no hubiésemos entablado ninguna querella, los culpables del genocidio estarían viviendo alegremente en Francia", dijo en una entrevista en su casa en Reims. "Los fiscales del gobierno no han iniciado ni un solo caso. Nadie en Francia quiere que se conozca la verdad".
De hecho, observó, el caso más prominente presentado por el gobierno francés fue una acusación contra Kagame, acusado de complicidad en el ataque contra el avión en el que viajaba Habyarimana en abril de 1994. El asesinato de Habyarimana, que indignó a los otros líderes hutu, fue la llama que encendió el genocidio.

15 de abril de 2010
14 de marzo de 2010
©washington post 
cc traducción mQh
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