matanza en el congo
Eddy Isango contribuyó desde Kinshasa, Congo, a este reportaje. ©fwdailynews
[Godfrey Olukya] Kampala, Uganda. Los atacantes mataron a machetazos a decenas de personas que se habían refugiado en una iglesia católica en el remoto este del Congo, el día después de Navidad, dijeron el lunes funcionarios y testigos, y el ejército de Uganda y un grupo rebelde se acusan mutuamente de ser los autores de la masacre.
Los sobrevivientes y testigos dijeron que los asesinatos ocurrieron cerca de la frontera del Congo con Sudán, cerca de donde los ejércitos de estos dos países y Uganda empezaron este mes una ofensiva para expulsar al Ejército de Resistencia del Señor, de acuerdo al portavoz del ejército de Uganda, capitán Chris Magezi.
El portavoz de Naciones Unidas, Ivo Brandau, dijo que en la zona se incendiaron ciento veinte casas y miles de personas huyeron por temor a nuevos ataques.
El rebelde Ejército de Resistencia del Señor viene librado una de las guerras más prolongadas y brutales de África de las últimas dos décadas. En el pasado, organizaciones de ayuda y de derechos humanos han acusado a los rebeldes de cortar los labios de civiles y de forzar a miles de niños a servir como esclavos sexuales. El conflicto se ha extendido hacia el norte de Uganda y en Sudán y el Congo.
"La escena en la iglesia era increíble. Horrenda. En el suelo había cuerpos de mujeres y niños cortados en pedazos", dijo Magezi a la Associated Press. Acusó de la masacre al Ejército de Resistencia del Señor y citó a testigos, que dijeron que en el ataque del viernes los rebeldes usaron machetes, porras y espadas.
Los rebeldes negaron toda responsabilidad. Su portavoz, David Matsanga, dijo que el Ejército de Resistencia del Señor no tenía combatientes en la zona y acusa de los asesinatos al ejército de Uganda.
Pero el testigo Abel Longi dijo que reconoció a los rebeldes por sus cabellos rizados, porque hablaban acholi y por la cantidad de jóvenes entre ellos. "Me escondí detrás de unos arbustos cerca de la iglesia y oí gritar a la gente cuando las cortaban con machetes", dijo Longi a la AP en una conferencia telefónica desde el pueblo de Doruma, donde sita la iglesia. Allá es dueño de una tienda.
Las estimaciones sobre el número de víctimas ha variado, en parte por lo remoto de la zona.
Un socorrista europeo dijo que en el ataque murieron más de cien personas, y las fuerzas armadas congoleñas calcularon entre ciento veinte y ciento cincuenta víctimas. Magezi dijo que murieron 45 civiles. El socorrista habló a condición de conservar el anonimato, debido a que teme represalias.
La Radio Okapi, de Naciones Unidas, citó al gobernador de la Provincia Oriental,
U Medard Autsai Senga, diciendo que el número de victimas había sobrepasado las 75 y que todavía se estaban hallando cuerpos en los alrededores de la iglesia. Llamó a ayudar a los sobrevivientes.
Naciones Unidas dijo que los rebeldes mataron a 189 personas en tres aldeas en los últimos dos días, 89 de ellas en Doruma, dijo el portavoz de Naciones Unidas, Brandau.
Los rebeldes pueden haberse vengado con civiles por los ataques militares, incluyendo el bombardeo aéreo de su principal campamento en el Parque Nacional de Garamba el 14 de diciembre pasado.
El portavoz de los rebeldes, Matsanga, afirmó en una conferencia telefónica desde Nairobi, Kenia, que el responsable de la masacre es el Batallón 105 de Uganda. "Fueron aerotransportados hasta el Congo para matar a civiles y decir que nosotros somos los autores", acusó. "Quieren justificar su presencia en el Congo y saquear los minerales, tal como hicieron antes".
El Congo sufrió varias guerras civiles seguidas desde 1996 a 2002, que atrajo a los países vecinos en lo que se convirtió en una carrera para saquear los enormes depósitos minerales del Congo.
Actualmente las prolongadas negociaciones de paz entre el Ejército de Resistencia del Señor y el gobierno de Uganda se han estancado. Los líderes rebeldes han buscado garantías de que no serán arrestados con órdenes internacionales. El elusivo líder de los rebeldes, Joseph Kony, y otros altos miembros de su organización, son buscados por la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
cc traducción mQh
[Sukhdev Chhatbar] Arusha, Tanzania. El principal organizador de la masacre en 1994 de más de medio millón de personas en Ruanda fue condenado por genocidio el jueves y sentenciado a reclusión perpetua, el veredicto más importante dictado por un tribunal de Naciones Unidas para llevar a justicia a los criminales.
[Lydia Polgreen] Bisie, Congo. El estaño representa una tajada relativamente pequeña del mercado mundial, pero en los últimos años la oferta ha estado tan ajustada que los intentos de parar la minería en Bisie han causado alzas de precios. Este año el gobierno trató de cerrar la mina, pero fue abierta rápidamente por las autoridades locales que temen los costes políticos y económicos de dejar desempleados a miles de mineros y cortar el flujo de dinero hacia un comandante militar renegado y volátil.
[Lydia Polgreen] Bisie, Congo. El coronel Matumo se negó a ser entrevistado para este reportaje. Pero no hizo ningún esfuerzo por ocultar su poder en la mina, dirigiendo abiertamente la producción y la venta de decenas de sacos de mineral. Un hotel de su propiedad es también depósito de minerales, y cada mañana los cargadores llegan hasta allá para acarrear el producto para su venta en la carretera principal.
[Robyn Dixon] Harare, Zimbabue. El otro día el ‘terrorista verde’ se dejó caer en el Club M5 para comprar una botella de cerveza Lion para llevar, pero no fue suficientemente rápido. De inmediato lo rodearon cinco miembros de la oposición, gente a la que acostumbraba golpear, en el bar de una comuna donde era antes el rey.
[Lydia Polgreen] Bisie, Congo. En 2002, un cazador descubrió pedazos de estaño, conocido como casiterita, en las faldas de una montaña en lo más profundo de la selva al este del Congo. Casi de un día para otro, llegaron hordas de mineros, impulsados por afiebrados informes sobre pilas del mineral esperando que alguien lo recogiera. Pero los civiles no eran los únicos interesados. Grupos armados libraban enardecidas batallas por el control de la zona. En 2004, un grupo de guerreros mai mai, aliados con el gobierno, se hizo con el control.
[Lydia Polgreen] Bisie, Congo. La saga de Bisie no es más que otro capítulo de la trágica epopeya del Congo. Aunque bendecido con incomparables depósitos de minerales y agua y abundantes tierras fértiles, este extenso país africano en el corazón de África ha conocido poco más que colonización y guerra desde su fundación como colonia bajo el rey Leopoldo II de Bélgica en el siglo diecinueve.
[Lydia Polgreen] Bisie, Congo. En lo más profundo de la selva, en lo alto de una cumbre desprovista de árboles y enredaderas, el coronel estaba sentado encima de su montaña de minerales. Con pantalón de chándal y camiseta, no necesitaba uniforme para demostrar que era un soldado, sin charreteras que revelaran su rango. Aquí todo el mundo sabe que el coronel Samy Matumo, comandante de una brigada renegada de tropas del ejército que controla este territorio rico en minerales, es el amo y señor de todos los cerros que pueden abarcarse con la vista.