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ciudad venezolana del futuro


[Juan Forero] El primero de varios grandiosos proyectos en Venezuela.
Camino de los Indios, Venezuela. Como la mayoría de los ambiciosos proyectos estatales de Venezuela, la nueva ciudad que se construye aquí en las montañas cubiertas por densos bosques empezó como un capricho del presidente Hugo Chávez.
Sobrevolando en su helicóptero el norte de Caracas con una vegetación rebosante de monos y aves tropicales, el presidente tuvo repentinamente una revelación: crearía una ciudad autosuficiente e independiente en medio de la selva. Chávez la imaginó como la primera de varias ciudades utópicas, un osado plan que refleja tanto la capacidad de Venezuela para emprender proyectos de envergadura, como la creciente inclinación del presidente a tomar todas las decisiones importantes.
"Me dijo: ‘Quiero ver si acaso es posible'", recordó Ramón Carrizales, ministro de Vivienda. "Así que empezamos a explorar la zona, y constatamos que había extensos terrenos que eran utilizables".
Carrizales, coronel en retiro del ejército como el presidente, agregó: "Creo que con la intuición del presidente -el presidente es un hombre de grandes intuiciones- se dio cuenta de que allá podíamos desarrollar algo, así que empezamos en noviembre de 2006".
Los aliados del presidente controlan el congreso, el Banco Central y todas las otras instituciones importantes. Y con el precio del petróleo acercándose a cien dólares el barril, Chávez tiene el poder económico y el poder político para poner en práctica sus más grandes sueños.
"Aquí todo el mundo sabe que nadie da consejos a Chávez", dijo Luis Miquilena, ex ministro del interior y mentor de Chávez, que rompió con él. "Es Chávez quien decide todo".
Al fin ahora de su noveno año en el cargo, Chávez ha tramado proyectos que van desde retrasar el reloj en media hora hasta la construcción de islas artificiales en el Caribe. Para consternación del gobierno de Bush, también está forjando lazos políticos con Irán, una alianza que los economistas dicen que tiene pocas consideraciones económicas prácticas. Pero la asociación sirve como un rapapolvo al principal adversario de Chávez, Estados Unidos, que prestó apoyo tácito al fracasado intento de golpe de estado contra el presidente venezolano en 2002.
Chávez también está acelerando el gasto fiscal en una miríada de programas sociales, mientras propone medidas que los críticos dicen que están diseñadas para consolidar su apoyo entre los pobres que forman su base electoral.
"Lo que quiere es construir un pequeño modelo de cómo se vería Venezuela en el futuro", dijo Demetrio Boersner, ex diplomático izquierdista que se opone a Chávez. "Indudablemente quiere fortalecer su influencia entre los pobres que viven que los barrios más miserables de la ciudad. Quiere reforzar la imagen que tienen muchos venezolanos de bajos ingresos de que Chávez está de su lado, de que está al lado de los oprimidos, del lado de los pobres".
Los planes para lo que los funcionarios llaman ‘ciudades socialistas' imaginadas por Chávez son grandiosos, evocando las ciudades construidas en países tan diferentes como Brasil y la antigua Unión Soviética. Chávez depende de compañías cubanas de ingeniería y de asesoría técnica de Belarus, un ex república soviética que Carrizales, el ministro de Vivienda, dice que tiene "mucha experiencia en ciudades agro-industriales".
Carrizales dijo que la ciudad, aquí en la zona montañosa de Camino de los Indios, que se llamará Caribia -otra sugerencia del presidente-, será la primera de varias pequeñas ciudades y proyectos de urbanización en todo el país. Los urbanistas del gobierno están considerando desarrollos en lugares tan alejados como el petrolífero Cinturón del Orinoco en el norte, Ciudad Guayana en el este, que en sí misma fue una ciudad planificada de los años sesenta, y el estado llanero de Barinas, donde se crió Chávez.
En Caribia, la idea es construir decenas de bloques de apartamentos de cuatro plantas que albergarán finalmente a cien mil personas. Durante una reciente visita del periodista a ese lugar, rugían excavadoras y retroexcavadoras, y los obreros de la construcción terminaban los cimientos de los primeros bloques de apartamentos, que deben ser terminados en las próximas semanas. También habrá parques y complejos deportivos, dijo Carrizales, así como escuelas, hospitales, fábricas del estado y pequeños campos de cultivo.
"Queremos tener una ciudad con una visión diferente", dijo Carrizales. "Una ciudad que sea autosuficiente, que respete el medio-ambiente, que use tecnologías limpias, que sea mayormente usada por el pueblo, con montones de senderos para pasear, parques, áreas deportivas, museos y escuelas cercanas".
Funcionarios de gobierno e ingenieros dicen que el plan, en su origen, está destinado a ayudar a la gente. "Este es un proyecto de vivienda social, para gente con poco dinero, de modo que es muy accesible para esas familias", explicó Alfredo Tirado, el ingeniero que supervisa parte del proyecto.
El gobierno piensa trasladar a familias de un barrio de Caracas, Federico Quiroz, a Caribia. Las pequeñas casas de concreto de Federico Quiroz, con sus calles serpenteantes, están ubicadas en un escarpado e irregular terreno al oeste de Caracas sujeto al peligro de aluviones de barro.
"Es una buena idea porque hay mucha gente aquí que necesita un lugar donde vivir", dijo Clemente Delgado, 40, padre de tres en Federico Quiroz. "Sabemos que aquí es peligroso. Para mí, si me lo ofrecen, lo aceptaré".
Sin embargo, no todo el mundo está entusiasmado. Mientras se despejan las cumbres de las colinas y se talan los árboles para hacer espacio para Caribia, la gente en la cercana comunidad de La Niebla mira con alarma. El gobierno ha dicho que se podrían expropiar algunas propiedades, aunque un funcionario del ministerio de Vivienda dijo que eso era improbable porque Caribia probablemente no llegará tan lejos.
Quizás lo más inquietante -particularmente para los urbanistas y entre opositores al gobierno- es que la construcción procede sin muchos insumos externos. Eso ha provocado frenéticas reuniones entre arquitectos, ingenieros y urbanistas en Caracas que dicen que el gobierno se encamina a toda velocidad hacia proyectos utópicos caros y mal pensados.
"La mayoría de las ciudades socialistas que fueron construidas en países socialistas fueron un fracaso", dijo María Josefina Weitz, urbanista en Caracas. "Cuando creas algo por un decreto ideológico, es que no responde a las necesidades reales de la gente. Las ciudades tienen su propio origen, se desarrollan por sí mismas y tienen su propia dinámica".
Incluso en Federico Quiroz, el barrio de Caracas con peligro de aluviones, muchos vecinos dicen que no saben si se mudarán.
José Guerrera, 33, mecánico de coches, dijo que había oído que algunos vecinos de Caribia debían trabajar en los campos con los que se piensa abastecer a la ciudad. "No puedo hacer eso, porque no sé nada de eso", dijo, sus manos sucias con grasa de motores. "No es mi profesión".
Otros dos vecinos, Alirio Becerra y Jacinto Gómez, dijeron que hace poco discutieron sobre pros y contras de Caribia. Pero los dos están de acuerdo en que no se marcharán de Federico Quiroz.
"No estoy de acuerdo con eso, y mucha gente aquí tampoco está de acuerdo", dijo Becerra. "Nadie. Este es un buen barrio, y estamos acostumbrados. Hace cuarenta años que vivimos aquí".

12 de enero de 2008
27 de noviembre de 2007
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niños en la guerrilla colombiana


[Carolina Rojas] Son pequeños pobres, arrancados de poblaciones rurales, tentados con plata, uniformes y poder. Son reclutados para resistir, matar y sobrevivir. Un golpe a la infancia con un saldo negro: niños muertos, torturados, cercenados y con traumas de guerra.
Aracataca, Colombia. Lorena es una pequeña mulata de pelo crespo. Tiene ocho años y una pesadilla recurrente: a medianoche despierta sobresaltada porque sueña que un par de guerrilleros la secuestran y no ve nunca más a su familia. Es la presentación final del año escolar para padres y profesores en Aracataca el pueblo donde nació Gabriel García Márquez, en el Caribe colombiano y Lorena está sentada en el piso de cemento de un galpón, una de las extensiones de la casa del Premio Nobel de Literatura.
En medio de almendros y un calor abrasante, el relato de ella y diez de sus compañeros del colegio Indegama es el mismo que está en el inconsciente del pueblo y que se ha transmitido de familia en familia. En el pueblo de fincas bananeras el rumor es que, hace cuatro años, niños pequeños, incluso de siete años, eran llevados a las sierras para formar parte de la guerrilla colombiana. "A veces aún me da miedo, porque si me llevan no podré ver a mis padres dice la niña ni a mis cinco hermanos". Su grupo de amigos tiene entre siete y doce años y ya pueden dar clases sobre las FARC y los secuestros, una realidad que los atemoriza y los perturba. "Nos gustaría que soltaran a todos los secuestrados, y también a Ingrid Betancourt y a Clara Rojas; queremos que termine todo", explica Lorena, chillando al unísono con los demás alumnos. Para los menores, la presencia de la guerrilla es un fantasma en el armario.
El miedo de los pequeños no es el pasaje de un cuento. Según datos de la Unicef, hasta el año 2004 había 14 mil niños involucrados con la guerrilla. Ellos acusan a las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de sumarlos a sus filas obviando toda norma internacional. El mismo organismo ubica a Colombia en el cuarto lugar del mundo en el enrolamiento de menores para estos fines, después de Congo, Liberia y Birmania.
Lorena no conoce las cifras, pero ella y sus amigos las intuyen. Mientras se atropellan con las palabras, acusan una alianza entre la guerrilla y los narcotraficantes, dicen que hay que tener cuidado con los "paracos" -grupo paramilitares de la Autodefensa Unida (AUC)- y con las camionetas que secuestran niños para pelear en las FARC.
El año 2003, en la población San Bernardo, a una hora de Cali, se detectó uno de los primeros ejércitos adolescentes: una hueste de trescientos niños, cuyas edades oscilaban entre 12 y 17 años. Los púberes se enfrentaron al cuerpo de seguridad de aquel sector andino entre vítores, torpeza y alegría, como si todo aquello fuera un juego más.
Los 15 agentes de la policía caminaron con las manos en alto, abatidos, con la fe puesta en algún atisbo de benevolencia infantil. Se equivocaron. Fueron fusilados uno a uno, en medio de carcajadas. Una vez finalizada la masacre, los pequeños se refugiaron en las montañas.
Han pasado cinco años desde entonces, y la captación de menores de edad para las guerrillas sigue siendo una tragedia en los sectores pobres de Colombia. El 2007, en Cauca, al sur de Cali, desaparecieron 24 adolescentes, todos en las mismas circunstancias: primero los merodeaba una camioneta, las denuncias no se concretaban, las familias eran amenazadas. En el mismo sector la policía ha detenido a más de 20 menores vinculados con las FARC.
Kevin Molina tiene 13 años y cuenta que siempre escucha historias sobre la guerrilla en los almacenes y en las esquinas de Aracataca.
La idea de toparse con un guerrillero camuflado entre los platanales de la finca que queda junto a su casa lo aterra. Cuenta que, en ocasiones, permanece abstraído unos minutos, pensando en el rumor que sus vecinas dejan escapar: los guerrilleros bajan al pueblo y se llevan a los niños mientras juegan cerca del río. "Dicen que los guerrilleros saltaban de los árboles cuenta Kevin para atacar a los militares, por eso siempre miro las ramas. Cuando hablan de los secuestros en las noticias, prefiero cambiar la tele y ver novelas".

Más Pequeños que un Fusil
La forma en que la insurgencia enrola niños se repite. Los pequeños, en su mayoría, fueron arrancados de poblaciones rurales al sur de Colombia, donde integraban familias numerosas y vivían en condiciones de extrema pobreza. Quienes no han sido secuestrados fueron convencidos con promesas de dinero y una vida diferente.
"Como los niños no tienen más que hacer en estos pueblos, estas ofertas son un verdadero espejismo. Pero después de un tiempo se dan cuenta que al interior de los campamentos la vida es dura y la guerrilla es cruel, entonces escapan y se camuflan en las calles", asegura Héctor Quinteros, de la Fundación Hogar Bosconia de Cali.
La institución está dedicada a la reinserción de niños en riesgo social, pero a sus puertas también llegan adolescentes ex guerrilleros. Allí encuentran asistencia sicológica que tiene como objetivo devolverles la confianza en los adultos , ayuda para su reinserción escolar y la posibilidad de volver a contactarse con sus familias.
Fabián Cardozo, ex agente de paz del valle del Cauca, asegura que la primera causa de por qué los niños se integran a las FARC son los fardos de billetes; la segunda es la tesis que prefiere el Gobierno: el secuestro. "La mayoría de los jóvenes va a la guerrilla en medio del abandono, convencidos de que la insurgencia les dará un estatus. A pesar de los programas de reinserción del Gobierno, y que algunos adolescentes logran superar el dolor de la guerrilla, otros quedan traumados, sin oportunidad de volver a estudiar", asegura Cardozo.
Según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), los niños reclutados son utilizados principalmente para labores de alta peligrosidad, como la activación de bombas o minas antipersonales, e incluso para explotarlos sexualmente entre las tropas. Las actividades más ligeras incluyen cavar trincheras y duras rutinas de entrenamiento, que comienzan antes de las cinco de la mañana y obligan a resistir dietas de carne fría y arroz.
La única diversión son las películas bélicas o de artes marciales. Se celebran las fiestas de fin de año y el aniversario de las FARC el 28 de mayo . Quinteros dice que, una vez libre, un niño guerrillero se caracteriza por su extremado hermetismo, su desconfianza y su disciplina militar. Sólo después de semanas confiesan que desertaron.
"Llegan niños que estuvieron enrolados desde meses, hasta cuatro años; niños que se alistaron a los 13, 12 años o incluso menos, niños más pequeños que sus fúsiles", asegura.
Así lo confirma Gustavo Muñoz, de la Fundación Esperanza, que se encarga de la reinserción de guerrilleros y paramilitares. Fue secuestrado el 2001 por el movimiento Arturo Ruiz de las FARC. Para él, la táctica de poner niños en la línea de fuego es una estrategia para aproximarse a las zonas rurales. Se trata de "extorsión a cambio de algo".
Si los campesinos no tienen cosechas ni animales que donar, sus hijos pasan a ser parte de esta dramática ofrenda. La pobreza es un caldo de cultivo que facilita el enrolamiento adolescente: "En medio de la miseria, un guerrillero de las FARC en uniforme se transforma para estos niños en un dios, un superhéroe, alguien con poder", dice.
Muñoz, que experimentó el cautiverio, fue testigo también de los daños sicológicos que experimentan los niños. Él presenció una cruel práctica: "Los guerrilleros pueden elegir a una chica para satisfacer sus necesidades sexuales, sea menor de edad o no. Al día siguiente, otro hombre puede sugerir la misma mujer. Ella debe aguantar estoica. En Cauca, hace dos años, el Gobierno encontró a una niña de 13 años que con su cuerpo protegía a su hijo, que había sido engendrado en cautiverio", recuerda.
Fabián Cardozo explica que las FARC tienen niños en la guerrilla porque se aprovechan del arrojo de los infantes, que ven en esto un juego. Para él, el enrolamiento de menores ocurre principalmente en zonas desposeídas del país, como Tolima, Nariño y Putumayo. "En estas zonas es donde más se falta a las normas internacionales, sobre todo con los niños", acusa.

Mercenarios
Los atentados cometidos por menores de edad vinculados a las FARC se han trasladado de las zonas rurales a la ciudad. El fiscal de Agua Blanca una localidad próxima a Cali , Elmer Montaña, cuenta que los atentados cometidos por menores han invadido ciudades aledañas, como Siloé, Terrón Colorado y Zona de Ladera.
Todo ocurre del mismo modo: aparecen los ‘pagadores' con grandes sumas de dinero para reclutar menores de edad de bandas delictivas, y les ofrecen un fajo de billetes para transformarse en mercenarios. "El año pasado, en el puerto de Buenaventura, se vivió una pesadilla por los atentados cometidos por menores. Fue aprehendido un personaje que en su poder tenía una lista de atentados y la tarifa que se pagaba por cada uno: por la muerte de un policía reciben cinco millones de pesos; por la muerte de un juez o un fiscal, 20 millones; por quemar un bus, dos millones de pesos", recuerda.
Uno de los casos más crudos fue el atentado a una estación de policía, con una bomba hechiza. "Un muchacho de 16 años quedó destrozado en ese mismo lugar y su hermano, de 19, murió dos semanas más tarde. Cada uno había recibido dos millones de pesos", recuerda el fiscal.
Según Montaña, hay un contexto propicio para que las FARC recluten niños: la pobreza en que viven, el alto grado de deserción y la corrupción. "En los antiguos gobiernos municipales de Cali se robaron ocho millones de dólares para los proyectos de educación de niños pobres", explica.
El fiscal señala que, sumado a la falta de prevención, la crueldad de la guerilla destruye la infancia con graves consecuencias: "Uno de los últimos casos fue el de un menor que formaba parte de un grupo paramilitar. Capturaron a una tropa de insurgentes y en el grupo contrario estaba su hermano. Tuvo que presenciar el ajusticiamiento, que, a la manera de los para , es muy cruel: lo descuartizaron. Con la culpa que carga, hoy es un paciente psiquiátrico".
Freddy y Carlos, dos niños de siete y once años, juegan con una pelota de fútbol gastada en las polvorientas calles de Aracataca. De vez en cuando capean el calor con chapuzones en el río Fundación, en las mismas aguas en que sus madres restriegan y enjuagan la ropa. Cuando les preguntan por la guerrilla responden lo que saben sobre las FARC: "Hace años, cuando silbaban las balas en el pueblo, a un niño le llegó un tiro en una pierna durante un enfrentamiento y a otro le explotó una bomba hechiza en la mano. En ese tiempo los guerrilleros bajaban a la villa a secuestrar niños y los llevaban lejos, muy lejos de sus padres".

El Factor Emmanuel
"Los niños que nacen de la guerrilla son de la guerrilla; esa es la regla general de estas milicias", dice Elmer Montaña, fiscal de la Casa de Justicia de Agua Blanca. Explica que el caso de Clara Rojas es un estado excepcional, porque dentro de las FARC los guerrilleros no pueden relacionarse con los cautivos.
Los menores que permanecen secuestrados son, en su mayoría, producto de una relación entre guerrilleros.
"Generalmente, los padres de un menor desertan en pareja", asegura Montaña, e indica que un gran número de mujeres ha intentado escapar de las filas huyendo con sus pequeños hijos. Una vez que son capturadas se les somete a un consejo de guerra y hay algunas mujeres que han sido ejecutadas.

13 de enero de 2008
©la nación
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blancos y ricos contra morales


[Patrick J. McDonnell] El primer presidente indígena del país hace frente a las ricas regiones del este donde su visión de una Bolivia socialista encuentra oídos sordos.
Santa Cruz, Bolivia. Las pintadas en las murallas de esta frondosa ciudad hablan de rebelión.
"¡Resistencia!", clama un lema.
"¡Defenderemos nuestra libertad!", declara otro. Y este: "Evo morirá en Santa Cruz".
Este sería el presidente Evo Morales, el que en la fría capital administrativa andina de La Paz tiene su propio mensaje para las rebeldes tierras bajas.
"Quieren dividir a Bolivia, pero no les dejaremos", dijo Morales entre los vítores de sus seguidores este mes.
Dos años después de su histórica elección, el izquierdista Morales gobierna un país escindido por un enorme cisma cultural, geográfico y político.
Muchos bolivianos claman por un diálogo nacional significativo, algo que todo el mundo, desde el presidente hasta sus peores enemigos, dicen que apoyan. Las facciones se han atrincherado en sus posiciones, desperdiciando la oportunidad de hacer compromisos.
"En lugar de buscar soluciones reales y efectivas para la crisis de unidad e integración de Bolivia, los políticos ofrecen medidas superficiales que producen más polarización, racismo, violencia y conflictos", escribió en el diario La Razón el columnista Carlos Alarcón.
Las tensiones llegaron a un punto álgido en las últimas semanas tras la adopción por el gobierno de una nueva Constitución en medio del boicot de la oposición.
Santa Cruz y otros tres estados de las tierras bajas que contienen gran parte de los recursos del país, incluyendo sus extensos campos de gas natural, optaron por rechazar la nueva Constitución y exigir alguna forma de autonomía. Varios otros estados pueden estar encaminándose en la misma dirección.
‘Autonomía' es ciertamente la palabra más incendiaria en la Bolivia de hoy. Dependiendo del punto de vista que se adopte, es sinónimo de traición o libertad, un grito de guerra para partidarios y opositores de Morales por igual.
Aquí, en el corazón del movimiento por la autonomía, nadie parece capaz de definir qué significa autonomía. Pero sus partidarios tienen una cosa en claro: La exigencia de autonomía es un rechazo completo del gran plan de Morales de convertir a Bolivia en su propia versión de un estado socialista.
Mientras Morales proclama un tipo de igualitarismo andino, aquí los críticos ven en este un proyecto autoritario diseñado sobre el modelo del presidente venezolano Hugo Chávez, el principal aliado de Morales y patrocinador económico de la región.
"No queremos un dictadura de Hugo Chávez aquí", dijo Ricardo Cuellar, 25, uno de las decenas de miles de personas que se acercaron a la manifestación por la autonomía este mes para insultar a Morales.
Entre las muchas cosas sobre las que Morales y sus críticos no se pueden poner de acuerdo es la composición étnica del país.
Morales, el primer presidente indígena del país, proclama a menudo las virtudes de la mayoría indígena del país, una población concentrada en las tierras altas del occidente, su lugar de nacimiento.
Pero hay un furioso debate sobre si la población predominante en este país de nueve millones es la indígena o la mestiza, o la mixta. Se ha convertido en algo más que una pura discusión académica. Aquí en el este, hogar de una gran mezcla de gente de orígenes indígenas, europeos y otros, la militancia pro-indígena de Morales es considerada a menudo como una afrenta.
Pero los partidarios de Morales dicen que el intento de negar el predominio indígena en el país es una estratagema para encubrir siglos de opresión y pobreza sufridos por los habitantes originales de Bolivia y sus descendientes.
"Somos una sociedad donde el color de tu piel, tu origen étnico, forma parte de la definición de clase de la sociedad", dijo el vicepresidente Álvaro García Linera en una entrevista en su estudio de paredes cubiertas de libros en su apartamento en La Paz.
García, ex profesor universitario de ancestros europeos y ex guerrillero, acusa a los miembros de la elite de piel más blanca por lo que dice es el rechazo a ceder incluso una pequeña parte de sus privilegios.
"Tienen que entender que el estado ya no es una prolongación de sus haciendas", dijo García.
La limitación del tamaño de algunas propiedades rurales es uno de los temas sobre los que deberán votar los bolivianos en 2008, que se podría llamar el año de los referéndums. Se realizarán once votaciones nacionales y regionales.
"Es una locura, un caos", dijo Carlos Toranzo, analista político de La Paz. "Estamos en medio de un gran impasse político y territorial, y el país se ha convertido en un gimnasio electoral".
Importante en el programa de Morales es el referéndum revocatorio que dará a los bolivianos la posibilidad de revocarlo a él o a cualquiera de los nueve gobernadores con un voto de censura. El presidente dice que es un tipo de plebiscito sobre el liderazgo. Los críticos lo ven como una manera de purgar a los gobernadores de oposición, al tiempo que prolonga su propio mandato, porque es improbable que pierda.
Pero la gran elección es el referéndum sobre la nueva Constitución, el proyecto central del gobierno de Morales. Como hizo Chávez en Venezuela, Morales se está jugando su popularidad con la nueva Carta Magna para su país.
Morales alaba la Constitución propuesta como un modelo democrático que respeta la propiedad privada y protege los derechos individuales.
Los críticos creen que limita las libertades y extiende las atribuciones presidenciales.
Si Morales puede evitar el humillante rechazo que sufrió Chávez con el referéndum constitucional en Venezuela en 2007, es algo que está por verse. El presidente cuenta con un fuerte respaldo entre los pobres y las clases trabajadoras. Pero el descontento no se limita a los agricultores de la soya y a los rancheros del trópico oriental.
"Un gran segmento de la clase media urbana que votó por Evo ya no lo volverá a hacer", dijo Jim Shult, un norteamericano que dirige un instituto pro-democracia en Cochabamba.
"Un montón de gente todavía apoya a Evo cuando se trata de capacitar y dar más poder a los pobres, pero se ponen muy nerviosos cuando ven que Evo está tratando de cambiar las reglas del juego para su propio beneficio a largo plazo".

patrick.mcdonnell@latimes.com

13 de enero de 2008
28 de diciembre de 2007
©los angeles times
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el cautiverio de consuelo gonzález


La rehén liberada por las FARC habló de los padecimientos que sufrió en la selva, dijo que el ejército colombiano nunca suspendió sus operativos en la región de la entrega y apoyó la mediación de Chávez.
Colombia. De a poco, Consuelo González se fue relajando ayer. Acompañada por sus hijas y su nieta, disfrutó su primera noche en libertad en seis años. Durmió en una cama, recordó la suave sensación de las sábanas y, ya por la mañana, se alegró de poder finalmente romper con la obligada dieta de la guerrilla de arroz con frijoles, arroz con arvejas y arroz con lentejas. Más distendida y con una expresión de optimismo que inspiraba hasta al más escéptico, la ex congresista del Partido Liberal pidió reanudar la mediación del presidente Hugo Chávez y criticó a Álvaro Uribe de la mejor manera, contando su infierno en la selva colombiana.
Las palabras de la ex congresista apoyaron la versión de la guerrilla y de la senadora colombiana Piedad Córdoba sobre el fracasado operativo de rescate en Año Nuevo. "El 21 de diciembre empezamos a caminar hacia el lugar donde nos iban a liberar y caminamos casi 20 días. En ese tiempo nos tocó correr varias veces porque los operativos militares estaban muy cerca", relató. González incluso denunció que el día que Álvaro Uribe dio por suspendida la entrega, las Fuerzas Armadas colombianas lanzaron el peor ataque a la zona donde se encontraban. "El 31 captamos que iba a haber una movilización muy grande y en el momento en que estábamos por salir, nos tocó un bombardeo muy fuerte y nos tuvimos que desplazar rápidamente a otro sitio. Allí nos enteramos de todo el tema de Emmanuel y empezamos a rezar para que se aclarara lo de la identidad del niño, pues eso definiría nuestra situación", contó.
Pero González no quiso entrar en una confrontación con el gobierno de Uribe. Ahora no es el momento de pelear, sino de buscar una solución, explicó. Para ello cree que es necesario que todo el mundo tome conciencia del sufrimiento de los secuestrados. Su historia será, dijo, su mejor arma. "Me robaron seis años de mi vida –empezó a recordar la mujer de 54 años– y todavía no entiendo cómo uno puede resistir una situación como ésta. Había sido secuestrada en su pueblo natal, un día antes de que Al Qaida paralizara al mundo derribando las Torres Gemelas en Nueva York. Las FARC nunca pidieron un rescate. Su esposo y sus hijas recién pudieron confirmar lo que había sucedido cinco meses después, cuando la guerrilla envió la primera y única prueba de vida de la ex congresista.
"Mis queridas, me trataron con vehemencia. Yo pienso en ustedes a cada instante y siento nostalgia de los momentos agradables que compartimos", había escrito en una carta dirigida a sus hijas.
Ayer, la Consuelo González que escribió esa carta volvió a aflorar al relatar a las radios colombianas Caracol y La W los momentos más duros de su cautiverio. El peor, dijo sin dudar, fue enterarse de la noticia de la muerte de su esposo en el 2003 por un ataque al corazón. "Cuando me enteré de la muerte del negro sentí que se me derrumbaba todo, que no había salida", contó. Según relató, escuchó la noticia directamente de boca de su hija mayor, Patricia Perdomo. "Me dijo que estuviera tranquila porque no había sufrido", dijo intentando no emocionarse. Patricia Perdomo y su hermana María Fernanda le mandaron mensajes por la radio durante todo el cautiverio. Afortunadamente, a los pocos meses Patricia pudo darle otra noticia a su madre que le devolvió las ganas de vivir. "El nacimiento de mi nieta María Juliana fue un aliciente para sobrevivir", dijo sonriente.
A la desesperación del aislamiento también se sumaba el constante miedo de morir. "Lo más dramático es que no hay posibilidades de atención médica", destacó González, quien sufrió en carne propia las carencias de la selva. Durante su secuestro, la ex congresista sufrió paludismo durante tres meses seguidos y leishmaniasis (una enfermedad provocada por un mosquito de climas tropicales) durante dos. A pesar de su edad y de ser la más grande entre todos sus compañeros, nunca recibió un trato preferencial. Como todos los rehenes enfermos –que en uno u otro momento son todos–, tenía que esperar la visita del único guerrillero enfermero, cuyo botiquín se limitaba a algunas pastillas para el paludismo, el dolor de cabeza y los cotidianos casos de diarrea.
Para Consuelo es increíble que los rehenes logren sobrevivir tantas enfermedades. "Especialmente porque ninguno sabe qué es lo que tiene afectado porque allí no hay ninguna posibilidad de exámenes médicos", explicó. De su grupo, todavía quedan 11 políticos, soldados y policías en cautiverio. Todos ellos, destacó la ex rehén, están actualmente enfermos y algunos están muy graves.
A la dirigente colombiana no le alcanzaban ayer las palabras para describir el grado de indefensión que sufrieron ella y sus compañeros en los últimos años. Por un lado, tenían que sobrevivir por la fuerza del espíritu. Por el otro, evitar caer en la tentación de escaparse, una opción que, según ella, solía terminar mal. "Uno termina concluyendo que no hay nada más que hacer que acatar y someterse a lo que te están imponiendo", dijo, dejando de lado por un instante su optimismo.
Otro peligro que rondó todo el tiempo la cabeza de Consuelo fue el de los rescates militares de las Fuerzas Armadas colombianas. "Muchas veces nos movieron de un sitio a otro, a pesar del riesgo. Sentíamos las bombas a escasos metros de donde estábamos y a los helicópteros con sus metralletas", contó. La ex congresista recordó que, por los ataques, ella y sus compañeros debían correr de un campamento a otro, adentrándose en zonas desconocidas de la selva, donde el follaje apenas permite ver un paso adelante.
Después de las primeras veces, Consuelo comenzó a ejercitar para llegar en mejor estado a estas "correteadas". Salía a caminar para poder soportarlas mejor, explicó la mujer. Pero, al final, nada la podía preparar para ese momento. En medio del ruido ensordecedor de los tiros y las bombas y los gritos de los guerrilleros, que la empujaban con las puntas de los fusiles, González siempre sentía que podía morir. "Desde el principio éramos notificados de que en un intento de rescate, las órdenes eran asesinarnos", explicó. "Intentar rescates es absurdo", sentenció.
"Vivir la guerra es un horror. Por eso uno se pregunta cómo en Colombia se patrocina, se estimula y se acude tanto al mecanismo de la guerra para tratar de solucionar un conflicto", cuestionó la mujer, que por momentos recuperaba el tono que supo imponer en el Congreso colombiano.
Pero inmediatamente después de decir eso, Consuelo dejó en claro que no le interesa hacer política ahora. Su misión, dijo, es que el mundo conozca lo que sufren todos los días cientos de personas en la selva colombiana, especialmente los soldados y los policías secuestrados. Ellos se llevan la peor parte. Mientras Consuelo podía salir a hacer gimnasia y a caminar, los uniformados estaban encadenados las 24 horas. "Se bañan encadenados. Lavan su ropa encadenados, comen y van al baño encadenados. Y en la noche amarran la cadena a un tronco que fijan al lado de sus camas", relató.
La mayoría de los secuestrados de las FARC son policías y soldados, que cayeron prisioneros en algún ataque del ejército o en algún operativo fallido de la guerrilla. "Es una tragedia que no podemos hacer a un lado", repitió una y otra vez ayer a los medios venezolanos y colombianos. "Tenemos que hacer lo que sea para que se solucione ya", agregó. Para la política colombiana, "hacer lo que sea" significa aceptar la mediación de Hugo Chávez. "Hay que entender que no es una intromisión, sino que se debe hacer por razones humanitarias", señaló.
González, al igual que su compañera Clara Rojas, se puso al frente de los pedidos internacionales para que Uribe autorice nuevamente la negociación entre el presidente venezolano y la cúpula de las FARC para un intercambio humanitario.
"No le perdonaría a Colombia que no se haga nada", sentenció la mujer que el jueves volvió a nacer.

13 de enero de 2008
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la era de las presidentas


[Monte Reel] América del Sur inicia la era de las presidentas. Dentro de poco, serán mujeres las que gobernarán a la mayoría de la población del continente.
Buenos Aires, Argentina. Aquí, en la tierra del machismo, donde se suponía que los presidentes debían parecerse a un hombre fuerte -a un militar con charreteras-, una creciente ola de líderes están trabajando en la creación de un nuevo cliché del siglo 21: la presidenta.
El movimiento empezó en el extremo sur de América del Sur, donde Chile eligió el año pasado a la presidenta Michelle Bachelet. Luego siguió Argentina, eligiendo a la primera dama, Cristiana Fernández de Kirchner, como la primera presidenta elegida de su historia.
"Permitánme dirigirme a mis hermanas de género, llamar a todas las que se quedaron solas en casa, a las trabajadoras en las fábricas, a las estudiantes, a las profesionales y las mujeres de negocios", dijo Fernández de Kirchner en su primer discurso como presidenta electa. "Sé que podemos hacer grandes cosas".
El grito de guerra femenino parece estas extendiéndose hacia el norte. En Paraguay, el presidente saliente Nicanor Duarte respalda a la ex ministro de educación, Blanca Ovelar, para que lo reemplace en las elecciones presidenciales del próximo año. Y en Brasil, muchos observadores políticos dicen que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva parece estar preparando a su jefe de gabinete y ex ministro de energía -una mujer llamada Dilma Rousseff- para que tome la antorcha del partido cuando termine su mandato en 2010.
"Este mandato sólo tiene diez meses" recordó Rousseff a sus oyentes en un foro en el diario Folha de Sao Paulo este mes, tratando de apagar algunas de las desenfrenadas especulaciones sobre una posible campaña. "No soy candidata".
Pero la posibilidad de que podría convertirse en una tiene a los sudamericanos frente a la expectativa que hace unos años habría parecido completamente imposible: un continente donde la mayoría de la población es gobernada por mujeres.
Al mismo tiempo que los votantes norteamericanos están considerando la posibilidad de una presidenta en Hillary Rodham Clinton, la gente aquí está tratando de explicarse el reciente surgimiento de candidatas. El toque político femenino es difícil de definir, incluso entre las mujeres que sugieren que podría ser lo que necesita América del Sur para hacer frente a persistentes males sociales como la pobreza y la desigualdad en los ingresos.
Fernández de Kirchner tocó brevemente el tema durante su discurso de investidura, refiriéndose oblicuamente a las "aptitudes especiales de las mujeres -no mejores, sino simplemente especiales". Similarmente, Ovelar ha destacado las ventajas de la "visión femenina" en la solución de problemas sociales que los electores en América del Sur mencionan comúnmente como sus preocupaciones más apremiantes.
"Creo que la gente quiere, en general, simplemente un cambio", dijo Ana Esposito, 55, asistente social en la provincia de Buenos Aires. "También creo que una mujer puede tener una visión más amplia que un hombre, porque las mujeres en general hacen más cosas al mismo tiempo que los hombres -pero es solamente mi opinión".
El surgimiento hacia los sitiales más altos del poder ha sido repentino, pero las mujeres han estado abriéndose camino en los sistemas políticos de la región durante años. Tanto Bachelet como Fernández de Kirchner participaron en política durante los años setenta como opositoras a los gobiernos militares. En los años noventa, Bachelet fur ministro de salud y de defensa. Fernández de Kirchner fue una importante senadora en la legislatura nacional mucho antes de decidir que postularía para suceder a su marido, Néstor Kirchner, que este año rechazó la reelección.
Marta Lagos, que realiza encuestas en toda América Latina a partir de Chile, dijo que ambas alcanzaron prominencia debido a que sus pueblos estaban buscando desesperadamente una nueva clase de elites políticas.
Como gran parte de la región, tanto Chile como Argentina fueron gobernados por dictaduras militares en los años setenta y principios de los ochenta. Y como en otros lugares en el continente, los políticos que subsecuentemente reimplantaron regímenes democráticos no lograron convencer a los votantes de que estaban haciendo suficientes progresos en la solución de problemas como la pobreza y la desigualdad social.
"Cuando la gente empezó a exigir un cambio de las elites, las mujeres se convirtieron repentinamente en una opción", dijo Lagos.
Dicho esto, no cree que las noticias sean todas positivas para las candidatas sudamericanas. En Chile, el índice de aprobación de la presidenta Bachelet ha descendido a menos del cincuenta por ciento, y es a menudo criticada por no mostrar decisión. Lagos dijo que, como consecuencia, teme un contragolpe contra futuras candidatas
"Está siempre diciendo que cuando se enfada, la gente aquí en Chile dice que tiene mal genio", dijo Lagos sobre Bachelet. "Pero cuando se enfada un hombre, dicen que es un líder fuerte".
De acuerdo al ranking de 116 países del Foro Económico Mundial en términos de brechas de género, en 2006 las oportunidades para las mujeres en América del Sur todavía estaban por detrás de las mujeres en muchas otras partes del mundo. Argentina se ubicó en el lugar 42 en términos de oportunidades iguales para mujeres, Paraguay en el 65 y Chile en el 79, de acuerdo a la encuesta.
Pero en términos de la integración política de las mujeres, Argentina saltó al lugar 23 de la lista, por delante de Estados Unidos y Canadá. Muchos aquí lo atribuyen a una ley aprobada en 1991, con el fin de aumentar la representación femenina en el Congreso Nacional.
El número de mujeres en la legislatura argentina se cuadruplicó inmediatamente después de la implementación de la ley, y dentro de la década siguiente otros once países latinoamericanos aprobaron leyes similares.
Fernández de Kirchner fue una de las mujeres que ingresaron a la legislatura nacional argentina después del establecimiento de cuotas; fue elegida senadora por la provincia de Santa Cruz en 1995. En 2005, dos años después de la elección de su marido como presidente, derrotó a otra mujer -Hilda González de Duhalde- al ganar el escaño por la provincia de Buenos Aires. Su rival más cercano en las elecciones presidenciales pasadas fue Elisa Carrió, también una ex legisladora.
A menudo se compara a Fernández de Kirchner con Clinton, otra abogado, senadora y primera dama. Durante una entrevista en televisión después de las elecciones, le deseó éxito a Clinton en su campaña por adquirir el título que ahora ostenta Fernández de Kirchner.
"¿Por qué no?", dijo. "Otra mujer no sería mala idea".

31 de diciembre de 2007
30 de octubre de 2007
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cc traducción mQh
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general confesó participación


El general de división de la reserva del Ejército de Brasil, Agnaldo del Nero Augusto, aseguró que su país fue parte del pacto entre los ejércitos de los países del Cono Sur para eliminar millares de militantes de partidos de izquierda.
Brasil. Un general brasileño reconoció que su país participó en la detención y extradición de disidentes políticos extranjeros en la Operación Cóndor, según una entrevista que publicó hoy el diario Estado de Sao Paulo.
El general de división de la reserva del Ejército de Brasil, Agnaldo del Nero Augusto, que trabajó en los servicios de información militares en los años 70, aseguró que su país participó en el pacto entre los ejércitos de los países del Cono Sur para eliminar millares de militantes de partidos de izquierda.
Según el general, la participación brasileña en la Operación Cóndor "se limitó a colaborar con informaciones, a entrenar agentes extranjeros y a vigilar a subversivos".
Además, Augusto dijo que recibían pedidos de detención de disidentes argentinos, que realizaban escrupulosamente.
"Cuando se recibía la información" de la llegada de disidentes, el Ejército brasileño "realizaba la prisión y los entregaba" a Argentina, explicó el militar, que negó la participación de Brasil en los asesinatos de disidentes.
Augusto consideró que este caso fue "lo que sucedió con estos dos italianos", cuya desaparición y muerte está investigando un tribunal italiano.
La semana pasada, el juez Luisann Figliola pidió la captura de unos 140 civiles y militares de varios países sudamericanos, incluyendo a Manuel ‘Mamo' Contreras, por la desaparición y posterior asesinato de 25 italianos, dos de los cuales desaparecieron en suelo brasileño.
Once brasileños están involucrados en estas desapariciones, ocurridas entre marzo y junio de 1980.
Según la acusación, estos once brasileños participaron en la desaparición de los activistas argentinos Horacio Domingo Campiglia y Lorenzo Ismael Viña, ambos con ciudadanía italiana y capturados en los estados de Río de Janeiro y Río Grande do Sul.
Tras su captura, fueron entregados en forma clandestina al gobierno argentino, responsable de su asesinato, según la versión de la investigación.
"¿Qué crimen hay en haberlos detenido?", añadió el general Augusto, quien consideró que si se hubiese dejado suelto a los italoargentinos, habrían regresado a Argentina para cometer actos terroristas.
Magistrados del Tribunal Supremo brasileño negaron que se vaya a aceptar estas peticiones de extradición, puesto que la Constitución brasileña lo prohíbe y porque los crímenes ya han prescrito.

30 de diciembre de 2007
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protegen a dictador morales bermúdez


[Carlos Noriega] Perú protege al dictador Morales Bermúdez. Acusado por el secuestro de dos militantes y de una Madre de Plaza de Mayo en el marco del Plan Cóndor, el dictador que derrocó a Velazco Alvarado recibió el apoyo del presidente Alan García.
Lima, Perú. El presidente peruano, Alan García, salió ayer en defensa del ex dictador Francisco Morales Bermúdez, cuya detención ha sido solicitada por la Justicia de Italia, que investiga la desaparición de veinticinco ciudadanos de origen italiano en el marco de la Operación Cóndor. Junto con Morales Bermúdez también se ha pedido la captura del ex general Pedro Richter, quien fuera jefe de las Fuerzas Armadas y primer ministro durante la dictadura de Morales Bermúdez, y otros dos funcionarios de ese gobierno. Estas capturas han sido ordenadas por la jueza italiana Lussiana Figliola, junto con la de otros 136 funcionarios de las dictaduras militares de Argentina, Chile, Bolivia, Brasil, Uruguay y Paraguay, entre ellos el ex dictador Rafael Videla.
Morales Bermúdez está acusado por el secuestro de tres ciudadanos argentinos, Noemí Esther Gianotti de Molfino, de origen italiano, y María Inés Reverta y Julio César Ramírez. Alan García le ha ofrecido al ex dictador la protección de su gobierno para evitar su extradición y juzgamiento en Italia. "Es una exageración judicial y le daremos (a Morales Bermúdez) toda la ayuda necesaria. El es una personalidad respetable y le debemos honra y honor", señaló García al referirse al pedido de detención contra Morales Bermúdez. El actual presidente peruano también pidió respeto para lo que llamó "los valores democráticos" del ex dictador. "El Perú nunca formó parte de la Operación Cóndor", se defendió Morales Bermúdez. Sin embargo, los secuestros de los tres ciudadanos argentinos, ocurridos en 1980, comprometen seriamente a la dictadura de Morales Bermúdez con la Operación Cóndor.
El ex general Morales Bermúdez, de 86 años, llegó al poder luego de derrocar en agosto de 1975 al general izquierdista Juan Velazco Alvarado y en 1980 convocó a elecciones, en medio de masivas protestas exigiendo el fin de la dictadura militar. En julio de ese año entregó el poder al electo Fernando Belaúnde, quien había sido derrocado por Velazco en 1968. En junio de 1980, cuando ya se habían realizado las elecciones y el gobierno militar se preparaba para transferir el poder a los civiles, se llevó a cabo el operativo militar para capturar a los tres ciudadanos argentinos, que fueron sacados del Perú por la frontera y entregados a Bolivia. En su libro ‘Muerte en el Pentagonito' (que es como se le llama al local donde funciona la comandancia general del ejército), publicado en 2004, el periodista Ricardo Uceda revela el testimonio del ex agente del Servicio de Inteligencia del Ejército Arnaldo Alvarado, quien testimonia que la captura de los argentinos fue un operativo conjunto entre los militares peruanos. Las autoridades argentinas de entonces informaron al gobierno militar peruano que Montoneros preparaba un atentado contra Videla, que viajaría a Lima para la transmisión del mando presidencial del 28 de julio de 1980. El atentado, según los militares argentinos, sería dirigido por Roberto Perdía. Entrevistado por Uceda para su libro, Perdía negó que Montoneros preparaba un atentado contra Videla en Lima. Finalmente, Videla no viajó al Perú en julio de 1980.
El 12 junio de ese año, María Inés Reverta fue detenida frente a la Iglesia de Miraflores, un tradicional barrio limeño de clase media. El ex agente Alvarado dice que fue testigo de las torturas con picana eléctrica contra Reverta para que revele dónde estaban Ramírez y Gianotti de Molfino. Poco después, ambos fueron secuestrados, también en Miraflores. Noemí Gianotti de Molfino fue detenida en una vivienda de la calle Madrid y un mes después apareció muerta en un hotel de la ciudad de Madrid. Ella había llegado a Lima a inicios de 1980 acompañada por el menor de sus hijos, Gustavo, quien se salvó de ser secuestrado porque llegó a la vivienda donde estaba su madre apenas unos minutos después del secuestro. Al momento de su secuestro en Lima, Gianotti de Molfino tenía 55 años, un esposo asesinado por la dictadura, un hijo detenido, dos nietos desaparecidos y una hija exiliada en París.
En declaraciones para el libro de Ricardo Uceda, el ex dictador Morales Bermúdez negó su participación en el secuestro de los argentinos, pero dejó escapar una frase que suena a confesión: "No podíamos darnos el lujo de tener subversivos con las manos libres durante la transmisión del mando presidencial". Reverta y Ramírez habrían sido llevados a la Argentina y siguen como desaparecidos, mientras Gianotti de Molfino fue llevada a España, donde apareció muerta en el cuarto de un hotel madrileño.

29 de diciembre de 2007
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presidente kubitschek fue asesinado


Relacionan muerte de Presidente brasileño con Operación Cóndor.
Brasil. El escritor brasileño Carlos Heitor Cony relacionó ayer la muerte del Presidente Juscelino Kubitschek con el Plan Cóndor y afirmó que el pedido de captura de represores brasileños ordenado por Italia puede ayudar, indirectamente, a revelar lo que ocurrió.
Cony, autor de un libro sobre el accidente de tránsito que mató a Kubitschek, en agosto de 1976, recordó que el nombre del Mandatario brasileño es mencionado en una carta enviada por la dictadura de Chile al general Joao Baptista Figueiredo, jefe de los servicios de inteligencia de Brasil en 1975.
En su libro ‘El beso de la muerte', Cony sostiene que las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de Kubitschek que fue embestido de frente cuando viajaba hacia Rio de Janeiro- dan lugar a sospechar que hubo una conspiración.
En la carta de 1975, que estaba firmada por el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, se citan los nombres de Juscelino Kubitschek y Orlando Letelier, ex canciller durante el Gobierno de Salvador Allende.
Cony -quien también sufrió persecución durante el Gobierno militar- dijo ayer que "en agosto (1976) murió Juscelino (Kubitschek) y en septiembre, Letelier, en Washington", para luego agregar que "hay cosas que debieran ser investigadas".
La carta en cuestión es del 28 de agosto de 1975 y en ella Contreras le dice a Figueiredo: "Comparto su preocupación por el posible triunfo del Partido Demócrata en las próximas elecciones presidenciales en los Estados Unidos". "También tenemos conocimiento del reiterado apoyo de los demócratas a Kubichek (escrito así erróneamente) y Letelier, lo que en el futuro puede influenciar seriamente en la estabilidad de la región", agregaba Contreras en la misiva.
El escritor afirmó además que el pedido de la justicia italiana de 13 represores brasileños es un hecho que puede favorecer el debate de lo ocurrido en Brasil durante el período militar.
Las declaraciones de Heitor Cony se producen a dos días que la jueza italiana de investigaciones preliminares, Luisanna Figliola, emitiera 140 órdenes de arresto en el marco de una investigación sobre las víctimas de origen italiano causadas por el Plan Cóndor.
Salvo Néstor Jorge Fernández Troccoli, el ex agente de los servicios de inteligencia de la Armada de su país (Fusna), que fue detenido el mismo lunes 24 en la ciudad de Salerno, al sur de Italia, los otros 139 ex represores de la lista se encuentran en Sudamérica.
Por dicho motivo, en los próximos días la magistratura italiana pedirá al Ministerio de Justicia que ponga en marcha las prácticas para la búsqueda de los indagados a fin de solicitar su extradición a Italia.
Por otra parte, Cony descartó la posibilidad que en Brasil haya puniciones contra los responsables de violaciones a los derechos humanos, pues "esos delitos ya han prescrito", apuntó, aunque destacó que es importante que se investigue qué ocurrió en Brasil.

27 de diciembre de 2007
©la nación
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