sunníes llaman a las armas
[Thanassis Cambanis] Clérigos sunníes llaman a luchar contra chiíes y kurdos. Iraq al borde de la guerra civil.
Bagdad, Iraq. Por primera vez, jeques sunníes están llamando públicamente a sus seguidores a atacar con fuerza a kurdos étnicos y chiíes, una escalada en la retórica que podría exacerbar la violencia general que ya sacude las comunidades étnicas de Iraq.
"Los norteamericanos no son el problema; estamos viviendo bajo la ocupación de kurdos y chiíes, dijo Abdulhalik Adburahman, un líder sunní de la norteña ciudad de Kirkuk, a una asamblea de jefes tribales la semana parada, ante un ensordecedor aplauso. "Es hora de contraatacar".
Llamados similares a la violencia están siendo expresados contra el trasfondo de un alarmante aumento de la violencia étnica de ojo por diente y asesinatos sectarios.
De acuerdo a varios líderes iraquíes, escuadrones de la muerte chiíes matan rutinariamente a sunníes sospechosos de lazos con el Partido Baaz o con la resistencia. Grupos de sunníes atacan en venganza a los chiíes, dijeron líderes políticos sunníes como Adnan Pachachi, sugiriendo que son organizaciones importantes, y no pequeñas células aisladas de vigilantes, las que están detrás de los asesinatos.
Cada vez más términos como "resistencia" y "fuerzas anti-iraquíes", favoritas de los funcionarios estadounidenses aquí, no transmiten gran parte de lo que es la violencia. Políticos iraquíes dicen que la violencia más brutal es realizada por combatientes sunníes con chiíes y kurdos -tanto civiles como los que trabajan para las fuerzas de seguridad respaldadas por el gobierno iraquí.
Los sunníes han ahora empezado a referirse a un frente de resistencia casi exclusivamente sunní, al que llaman "patriotas árabes", que están realizando ataques de venganza contra la coalición chií-kurda que ha desplazado a la camarilla dominante sunní, hacia los márgenes de la política del país.
"Han habido un buen número de asesinatos de gente de la que se sospechaba que trabajaron para el antiguo régimen. Eso ha llevado a asesinatos de venganza", dijo Pachachi, cuya plataforma secular y laica opuesta a la violencia sectaria no logró generar apoyo popular tras las elecciones del 30 de enero. Ahora Pachachi está tratando de posicionarse a sí mismo como una figura unificadora para los grupos sunníes que se sienten excluidos del proceso político.
La semana pasada, los jeques sunníes llamaron abiertamente a los líderes tribales a prestar apoyo político y logístico a los combatientes sunníes trabados en lo que ven como una lucha necesaria para su supervivencia como minoría en Iraq. Los kurdos y chiíes, que juntos constituyen un 80 por ciento de la población de Iraq, temen que esas declaraciones fanáticas -y acciones- puedan provocar un estallido de matanzas étnicas que podrían desgarrar al estado iraquí.
"Nuestra dignidad es humillada todos los días en las áreas más problemáticas", dijo a la asamblea sunní el jeque Amash Awad al-Obeidi, jefe de 17.000 miembros de la tribu en Ramadi, exhortando a sus colegas jefes a concentrarse en la acción, y no en interminables reuniones políticas. "Estamos hundiéndonos en la sangre. Las palabras sobran".
Existe una enorme desconfianza entre los tres principales grupos étnicos -chiíes, kurdos y sunníes-, cada uno de ellos reivindicando cifras de población inverosímilmente altas.
Los jeques sunníes dicen que Irán envió millones de personas a cruzar la frontera haciéndose pasar por chiíes iraquíes para hinchar los totales de votación de los partidos islámicos chiíes durante las elecciones recientes. Los kurdos acusan a los sunníes en el norte de fraude, cometido para privar de derechos a cientos de miles de kurdos ansiosos de deshacerse de décadas de limpieza étnica' durante el régimen de Saddam Hussein, y vuelven a sus casas en lugares inestables, como la disputada ciudad de Kirkuk.
Los sunníes son acusados por kurdos y chiíes de fomentar la violencia en sus áreas y luego boicotear las elecciones, para poder exagerar la cuota de votos que dicen que habrían obtenido.
Todo dicho, la efervescente retórica aumenta la tensión que preocupa a los nacionalistas laicos como Pachachi, que calcula que han muerto miles de iraquíes en la espiral de asesinatos sectarios.
"Estos asuntos se pueden poner muy caóticos", dijo. "Lo peor que puede pasar en este país es tener un conflicto generalizado entre varias sectas. Tenemos que evitarlo cueste lo que cueste".
La mayor parte de la violencia étnica se ha concentrado en tres lugares: el área al sur de Bagdad conocida como el Triángulo de la Muerte', donde los asesinados son en su mayor parte chiíes; Kirkuk, la ciudad refinadora dividida entre kurdos, árabes y turcomanos, y donde los kurdos controlan la seguridad y los árabes los acusan de sembrar el terror; y Mosul, la ciudad norteña dividida entre kurdos y árabes, donde los cadáveres de árabes y kurdos asesinados aparecen en lugares públicos con alarmante regularidad.
Decenas de líderes comunitarios han sido asesinados en Mosul y Kirkuk. Los kurdos son especialmente sensibles frente a acusaciones de represión étnica, porque ellos fueron víctimas de la campaña de Anfal de Hussein en 1988, en la que murieron al menos 100.000 kurdos y fueron desplazados cientos de miles más.
Durante la década de los ochenta, el Partido Baaz desplazó sistemáticamente a los kurdos de Kirkuk con el fin de inclinar el balance étnico de la ciudad a favor de los árabes. Los kurdos ahora sólo apoyarán a un gobierno iraquí que prometa revertir la limpieza étnica' de Kirkuk -un tema explosivo para muchos árabes.
"Los kurdos piden Kirkuk. Más tarde empezarán a pedir Bagdad", dijo el jeque Abu D'ham, un jefe tribal sunní de Kirkuk que teme ser asesinado si se publica su nombre completo. "Fue Saddam Hussein el que dio demasiado a los kurdos, más de lo que merecían".
Más temprano que tarde, dijo, los árabes de la ciudad se rebelarán. "Habrá guerra".
Los sunníes se reunieron en Bagdad la semana pasada, de ciudades asoladas por la guerra como Mosul, Ramadi, Faluya y Samarra, para expresar una fuerte mezcla de rabia anti-norteamericana, rabia étnica y apoyo a la resistencia. Dos veces durante la asamblea, emisarios de los líderes chiíes trataron de hablar, y las dos veces fueron acallados.
"Usted es de una familia chií. ¿Por qué se mete en nuestros asuntos?", le dijo a un chií que trató de dirigirse a la asamblea el hombre en el podio, el jeque Mohammed Mahmoud al-Mudaris, un funcionarios del Partido Islámico Iraquí.
"Estupendo, como usted quiera, sunníes contra chiíes", dijo el chií cuando salía furiosamente del salón de conferencias. "Eso es exactamente lo que quieren los judíos".
Los sunníes también temen que cuando los partidos políticos chiíes se apoderen del gobierno, purgarán de las fuerzas de seguridad a los muchos sunníes que sienten simpatía hacia las tribus y la resistencia -una medida que, advierten, sólo inflamarán más a los sunníes.
Líderes chiíes como Adil Abdel-Mahdi, un importante funcionario del más poderoso partido chií, el Consejo Supremo de la Revolución Islámica de Iraq, han alentado esas preocupaciones con promesas de sacar a los infiltrados de la policía y fuerzas armadas iraquíes.
"Toda vez que encontremos una persona corrupta o peligrosa, la sacaremos de ahí. Eso no se ha hecho lo suficientemente", dijo Abdel-Mahdi.
La turbia división chií-sunní pueden involucrar a millones de personas. Todas las principales ciudades de Iraq, desde Basra hasta el sur, Bagdad, y Mosul al norte, tienen considerables poblaciones sunníes, chiíes y kurdas. Esto también se desarrolla contra el telón de fondo de un creciente cisma sunní-chií en todo el mundo árabe.
Desde que la caída del gobierno de Hussein abriera el camino para que la mayoría chií entrara en la política iraquí, en todo el mundo árabe los chiíes han actuado pidiendo más derechos, especialmente en países como Arabia Saudí y Bahrain.
En los últimos dos años, líderes chiíes de Iraq han atacado abiertamente a los gobiernos dirigidos por sunníes que se arrimaron al gobierno de Hussein y ahora guardan silencio sobre las constantes olas de ataques terroristas en Iraq. Jordania e Iraq incluso retiraron sus embajadores respectivos la semana pasada después de que se informara que el terrorista kamikaze que mató a 125 chiíes en febrero era jordano.
"¿Nos matan en Mosul, en Bagdad y en todas partes y nadie dice nada en el mundo árabe?", preguntó en las oraciones del viernes el imán chií de la mezquita de Boratha, en Bagdad, Jalaluddin al-Saghir.
Tras el servicio, un grupo de hombres chiíes discutieron las perspectivas de una guerra étnica más amplia en Iraq.
"Hemos vivido pacíficamente durante muchos años, pero ahora ha empezado el conflicto", dijo Ali al-Dabagh, un ingeniero de 40 años. "Tenemos dirigentes sabios en los dos lados. Están tratando de calmar las cosas, y tenemos la esperanza de que no se descontrolen".
Junto a él, Jalal A'ati Sahaib, 44, taxista, culpó de los asesinatos intestinos a los extranjeros. Pero luego agregó: "Un día, el lado contrario lo dejará. Se cansarán de los asesinatos. Se darán cuenta de la paciencia que tenemos".
Dabagh agregó: "Ojalá que esto no termine en una guerra civil".
Shamil Aziz contribuyó desde Baghdad.
Al autor se puede escribir a: tcambanis@globe.com
29 de marzo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
"
Bagdad, Iraq. Por primera vez, jeques sunníes están llamando públicamente a sus seguidores a atacar con fuerza a kurdos étnicos y chiíes, una escalada en la retórica que podría exacerbar la violencia general que ya sacude las comunidades étnicas de Iraq."Los norteamericanos no son el problema; estamos viviendo bajo la ocupación de kurdos y chiíes, dijo Abdulhalik Adburahman, un líder sunní de la norteña ciudad de Kirkuk, a una asamblea de jefes tribales la semana parada, ante un ensordecedor aplauso. "Es hora de contraatacar".
Llamados similares a la violencia están siendo expresados contra el trasfondo de un alarmante aumento de la violencia étnica de ojo por diente y asesinatos sectarios.
De acuerdo a varios líderes iraquíes, escuadrones de la muerte chiíes matan rutinariamente a sunníes sospechosos de lazos con el Partido Baaz o con la resistencia. Grupos de sunníes atacan en venganza a los chiíes, dijeron líderes políticos sunníes como Adnan Pachachi, sugiriendo que son organizaciones importantes, y no pequeñas células aisladas de vigilantes, las que están detrás de los asesinatos.
Cada vez más términos como "resistencia" y "fuerzas anti-iraquíes", favoritas de los funcionarios estadounidenses aquí, no transmiten gran parte de lo que es la violencia. Políticos iraquíes dicen que la violencia más brutal es realizada por combatientes sunníes con chiíes y kurdos -tanto civiles como los que trabajan para las fuerzas de seguridad respaldadas por el gobierno iraquí.
Los sunníes han ahora empezado a referirse a un frente de resistencia casi exclusivamente sunní, al que llaman "patriotas árabes", que están realizando ataques de venganza contra la coalición chií-kurda que ha desplazado a la camarilla dominante sunní, hacia los márgenes de la política del país.
"Han habido un buen número de asesinatos de gente de la que se sospechaba que trabajaron para el antiguo régimen. Eso ha llevado a asesinatos de venganza", dijo Pachachi, cuya plataforma secular y laica opuesta a la violencia sectaria no logró generar apoyo popular tras las elecciones del 30 de enero. Ahora Pachachi está tratando de posicionarse a sí mismo como una figura unificadora para los grupos sunníes que se sienten excluidos del proceso político.
La semana pasada, los jeques sunníes llamaron abiertamente a los líderes tribales a prestar apoyo político y logístico a los combatientes sunníes trabados en lo que ven como una lucha necesaria para su supervivencia como minoría en Iraq. Los kurdos y chiíes, que juntos constituyen un 80 por ciento de la población de Iraq, temen que esas declaraciones fanáticas -y acciones- puedan provocar un estallido de matanzas étnicas que podrían desgarrar al estado iraquí.
"Nuestra dignidad es humillada todos los días en las áreas más problemáticas", dijo a la asamblea sunní el jeque Amash Awad al-Obeidi, jefe de 17.000 miembros de la tribu en Ramadi, exhortando a sus colegas jefes a concentrarse en la acción, y no en interminables reuniones políticas. "Estamos hundiéndonos en la sangre. Las palabras sobran".
Existe una enorme desconfianza entre los tres principales grupos étnicos -chiíes, kurdos y sunníes-, cada uno de ellos reivindicando cifras de población inverosímilmente altas.
Los jeques sunníes dicen que Irán envió millones de personas a cruzar la frontera haciéndose pasar por chiíes iraquíes para hinchar los totales de votación de los partidos islámicos chiíes durante las elecciones recientes. Los kurdos acusan a los sunníes en el norte de fraude, cometido para privar de derechos a cientos de miles de kurdos ansiosos de deshacerse de décadas de limpieza étnica' durante el régimen de Saddam Hussein, y vuelven a sus casas en lugares inestables, como la disputada ciudad de Kirkuk.
Los sunníes son acusados por kurdos y chiíes de fomentar la violencia en sus áreas y luego boicotear las elecciones, para poder exagerar la cuota de votos que dicen que habrían obtenido.
Todo dicho, la efervescente retórica aumenta la tensión que preocupa a los nacionalistas laicos como Pachachi, que calcula que han muerto miles de iraquíes en la espiral de asesinatos sectarios.
"Estos asuntos se pueden poner muy caóticos", dijo. "Lo peor que puede pasar en este país es tener un conflicto generalizado entre varias sectas. Tenemos que evitarlo cueste lo que cueste".
La mayor parte de la violencia étnica se ha concentrado en tres lugares: el área al sur de Bagdad conocida como el Triángulo de la Muerte', donde los asesinados son en su mayor parte chiíes; Kirkuk, la ciudad refinadora dividida entre kurdos, árabes y turcomanos, y donde los kurdos controlan la seguridad y los árabes los acusan de sembrar el terror; y Mosul, la ciudad norteña dividida entre kurdos y árabes, donde los cadáveres de árabes y kurdos asesinados aparecen en lugares públicos con alarmante regularidad.
Decenas de líderes comunitarios han sido asesinados en Mosul y Kirkuk. Los kurdos son especialmente sensibles frente a acusaciones de represión étnica, porque ellos fueron víctimas de la campaña de Anfal de Hussein en 1988, en la que murieron al menos 100.000 kurdos y fueron desplazados cientos de miles más.
Durante la década de los ochenta, el Partido Baaz desplazó sistemáticamente a los kurdos de Kirkuk con el fin de inclinar el balance étnico de la ciudad a favor de los árabes. Los kurdos ahora sólo apoyarán a un gobierno iraquí que prometa revertir la limpieza étnica' de Kirkuk -un tema explosivo para muchos árabes.
"Los kurdos piden Kirkuk. Más tarde empezarán a pedir Bagdad", dijo el jeque Abu D'ham, un jefe tribal sunní de Kirkuk que teme ser asesinado si se publica su nombre completo. "Fue Saddam Hussein el que dio demasiado a los kurdos, más de lo que merecían".
Más temprano que tarde, dijo, los árabes de la ciudad se rebelarán. "Habrá guerra".
Los sunníes se reunieron en Bagdad la semana pasada, de ciudades asoladas por la guerra como Mosul, Ramadi, Faluya y Samarra, para expresar una fuerte mezcla de rabia anti-norteamericana, rabia étnica y apoyo a la resistencia. Dos veces durante la asamblea, emisarios de los líderes chiíes trataron de hablar, y las dos veces fueron acallados.
"Usted es de una familia chií. ¿Por qué se mete en nuestros asuntos?", le dijo a un chií que trató de dirigirse a la asamblea el hombre en el podio, el jeque Mohammed Mahmoud al-Mudaris, un funcionarios del Partido Islámico Iraquí.
"Estupendo, como usted quiera, sunníes contra chiíes", dijo el chií cuando salía furiosamente del salón de conferencias. "Eso es exactamente lo que quieren los judíos".
Los sunníes también temen que cuando los partidos políticos chiíes se apoderen del gobierno, purgarán de las fuerzas de seguridad a los muchos sunníes que sienten simpatía hacia las tribus y la resistencia -una medida que, advierten, sólo inflamarán más a los sunníes.
Líderes chiíes como Adil Abdel-Mahdi, un importante funcionario del más poderoso partido chií, el Consejo Supremo de la Revolución Islámica de Iraq, han alentado esas preocupaciones con promesas de sacar a los infiltrados de la policía y fuerzas armadas iraquíes.
"Toda vez que encontremos una persona corrupta o peligrosa, la sacaremos de ahí. Eso no se ha hecho lo suficientemente", dijo Abdel-Mahdi.
La turbia división chií-sunní pueden involucrar a millones de personas. Todas las principales ciudades de Iraq, desde Basra hasta el sur, Bagdad, y Mosul al norte, tienen considerables poblaciones sunníes, chiíes y kurdas. Esto también se desarrolla contra el telón de fondo de un creciente cisma sunní-chií en todo el mundo árabe.
Desde que la caída del gobierno de Hussein abriera el camino para que la mayoría chií entrara en la política iraquí, en todo el mundo árabe los chiíes han actuado pidiendo más derechos, especialmente en países como Arabia Saudí y Bahrain.
En los últimos dos años, líderes chiíes de Iraq han atacado abiertamente a los gobiernos dirigidos por sunníes que se arrimaron al gobierno de Hussein y ahora guardan silencio sobre las constantes olas de ataques terroristas en Iraq. Jordania e Iraq incluso retiraron sus embajadores respectivos la semana pasada después de que se informara que el terrorista kamikaze que mató a 125 chiíes en febrero era jordano.
"¿Nos matan en Mosul, en Bagdad y en todas partes y nadie dice nada en el mundo árabe?", preguntó en las oraciones del viernes el imán chií de la mezquita de Boratha, en Bagdad, Jalaluddin al-Saghir.
Tras el servicio, un grupo de hombres chiíes discutieron las perspectivas de una guerra étnica más amplia en Iraq.
"Hemos vivido pacíficamente durante muchos años, pero ahora ha empezado el conflicto", dijo Ali al-Dabagh, un ingeniero de 40 años. "Tenemos dirigentes sabios en los dos lados. Están tratando de calmar las cosas, y tenemos la esperanza de que no se descontrolen".
Junto a él, Jalal A'ati Sahaib, 44, taxista, culpó de los asesinatos intestinos a los extranjeros. Pero luego agregó: "Un día, el lado contrario lo dejará. Se cansarán de los asesinatos. Se darán cuenta de la paciencia que tenemos".
Dabagh agregó: "Ojalá que esto no termine en una guerra civil".
Shamil Aziz contribuyó desde Baghdad.
Al autor se puede escribir a: tcambanis@globe.com
29 de marzo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
"
sunníes llaman a las armas
[Thanassis Cambanis] Clérigos sunníes llaman a luchar contra chiíes y kurdos. Iraq al borde de la guerra civil.
Bagdad, Iraq. Por primera vez, jeques sunníes están llamando públicamente a sus seguidores a atacar con fuerza a kurdos étnicos y chiíes, una escalada en la retórica que podría exacerbar la violencia general que ya sacude las comunidades étnicas de Iraq.
"Los norteamericanos no son el problema; estamos viviendo bajo la ocupación de kurdos y chiíes, dijo Abdulhalik Adburahman, un líder sunní de la norteña ciudad de Kirkuk, a una asamblea de jefes tribales la semana parada, ante un ensordecedor aplauso. "Es hora de contraatacar".
Llamados similares a la violencia están siendo expresados contra el trasfondo de un alarmante aumento de la violencia étnica de ojo por diente y asesinatos sectarios.
De acuerdo a varios líderes iraquíes, escuadrones de la muerte chiíes matan rutinariamente a sunníes sospechosos de lazos con el Partido Baaz o con la resistencia. Grupos de sunníes atacan en venganza a los chiíes, dijeron líderes políticos sunníes como Adnan Pachachi, sugiriendo que son organizaciones importantes, y no pequeñas células aisladas de vigilantes, las que están detrás de los asesinatos.
Cada vez más términos como "resistencia" y "fuerzas anti-iraquíes", favoritas de los funcionarios estadounidenses aquí, no transmiten gran parte de lo que es la violencia. Políticos iraquíes dicen que la violencia más brutal es realizada por combatientes sunníes con chiíes y kurdos -tanto civiles como los que trabajan para las fuerzas de seguridad respaldadas por el gobierno iraquí.
Los sunníes han ahora empezado a referirse a un frente de resistencia casi exclusivamente sunní, al que llaman "patriotas árabes", que están realizando ataques de venganza contra la coalición chií-kurda que ha desplazado a la camarilla dominante sunní, hacia los márgenes de la política del país.
"Han habido un buen número de asesinatos de gente de la que se sospechaba que trabajaron para el antiguo régimen. Eso ha llevado a asesinatos de venganza", dijo Pachachi, cuya plataforma secular y laica opuesta a la violencia sectaria no logró generar apoyo popular tras las elecciones del 30 de enero. Ahora Pachachi está tratando de posicionarse a sí mismo como una figura unificadora para los grupos sunníes que se sienten excluidos del proceso político.
La semana pasada, los jeques sunníes llamaron abiertamente a los líderes tribales a prestar apoyo político y logístico a los combatientes sunníes trabados en lo que ven como una lucha necesaria para su supervivencia como minoría en Iraq. Los kurdos y chiíes, que juntos constituyen un 80 por ciento de la población de Iraq, temen que esas declaraciones fanáticas -y acciones- puedan provocar un estallido de matanzas étnicas que podrían desgarrar al estado iraquí.
"Nuestra dignidad es humillada todos los días en las áreas más problemáticas", dijo a la asamblea sunní el jeque Amash Awad al-Obeidi, jefe de 17.000 miembros de la tribu en Ramadi, exhortando a sus colegas jefes a concentrarse en la acción, y no en interminables reuniones políticas. "Estamos hundiéndonos en la sangre. Las palabras sobran".
Existe una enorme desconfianza entre los tres principales grupos étnicos -chiíes, kurdos y sunníes-, cada uno de ellos reivindicando cifras de población inverosímilmente altas.
Los jeques sunníes dicen que Irán envió millones de personas a cruzar la frontera haciéndose pasar por chiíes iraquíes para hinchar los totales de votación de los partidos islámicos chiíes durante las elecciones recientes. Los kurdos acusan a los sunníes en el norte de fraude, cometido para privar de derechos a cientos de miles de kurdos ansiosos de deshacerse de décadas de limpieza étnica' durante el régimen de Saddam Hussein, y vuelven a sus casas en lugares inestables, como la disputada ciudad de Kirkuk.
Los sunníes son acusados por kurdos y chiíes de fomentar la violencia en sus áreas y luego boicotear las elecciones, para poder exagerar la cuota de votos que dicen que habrían obtenido.
Todo dicho, la efervescente retórica aumenta la tensión que preocupa a los nacionalistas laicos como Pachachi, que calcula que han muerto miles de iraquíes en la espiral de asesinatos sectarios.
"Estos asuntos se pueden poner muy caóticos", dijo. "Lo peor que puede pasar en este país es tener un conflicto generalizado entre varias sectas. Tenemos que evitarlo cueste lo que cueste".
La mayor parte de la violencia étnica se ha concentrado en tres lugares: el área al sur de Bagdad conocida como el Triángulo de la Muerte', donde los asesinados son en su mayor parte chiíes; Kirkuk, la ciudad refinadora dividida entre kurdos, árabes y turcomanos, y donde los kurdos controlan la seguridad y los árabes los acusan de sembrar el terror; y Mosul, la ciudad norteña dividida entre kurdos y árabes, donde los cadáveres de árabes y kurdos asesinados aparecen en lugares públicos con alarmante regularidad.
Decenas de líderes comunitarios han sido asesinados en Mosul y Kirkuk. Los kurdos son especialmente sensibles frente a acusaciones de represión étnica, porque ellos fueron víctimas de la campaña de Anfal de Hussein en 1988, en la que murieron al menos 100.000 kurdos y fueron desplazados cientos de miles más.
Durante la década de los ochenta, el Partido Baaz desplazó sistemáticamente a los kurdos de Kirkuk con el fin de inclinar el balance étnico de la ciudad a favor de los árabes. Los kurdos ahora sólo apoyarán a un gobierno iraquí que prometa revertir la limpieza étnica' de Kirkuk -un tema explosivo para muchos árabes.
"Los kurdos piden Kirkuk. Más tarde empezarán a pedir Bagdad", dijo el jeque Abu D'ham, un jefe tribal sunní de Kirkuk que teme ser asesinado si se publica su nombre completo. "Fue Saddam Hussein el que dio demasiado a los kurdos, más de lo que merecían".
Más temprano que tarde, dijo, los árabes de la ciudad se rebelarán. "Habrá guerra".
Los sunníes se reunieron en Bagdad la semana pasada, de ciudades asoladas por la guerra como Mosul, Ramadi, Faluya y Samarra, para expresar una fuerte mezcla de rabia anti-norteamericana, rabia étnica y apoyo a la resistencia. Dos veces durante la asamblea, emisarios de los líderes chiíes trataron de hablar, y las dos veces fueron acallados.
"Usted es de una familia chií. ¿Por qué se mete en nuestros asuntos?", le dijo a un chií que trató de dirigirse a la asamblea el hombre en el podio, el jeque Mohammed Mahmoud al-Mudaris, un funcionarios del Partido Islámico Iraquí.
"Estupendo, como usted quiera, sunníes contra chiíes", dijo el chií cuando salía furiosamente del salón de conferencias. "Eso es exactamente lo que quieren los judíos".
Los sunníes también temen que cuando los partidos políticos chiíes se apoderen del gobierno, purgarán de las fuerzas de seguridad a los muchos sunníes que sienten simpatía hacia las tribus y la resistencia -una medida que, advierten, sólo inflamarán más a los sunníes.
Líderes chiíes como Adil Abdel-Mahdi, un importante funcionario del más poderoso partido chií, el Consejo Supremo de la Revolución Islámica de Iraq, han alentado esas preocupaciones con promesas de sacar a los infiltrados de la policía y fuerzas armadas iraquíes.
"Toda vez que encontremos una persona corrupta o peligrosa, la sacaremos de ahí. Eso no se ha hecho lo suficientemente", dijo Abdel-Mahdi.
La turbia división chií-sunní pueden involucrar a millones de personas. Todas las principales ciudades de Iraq, desde Basra hasta el sur, Bagdad, y Mosul al norte, tienen considerables poblaciones sunníes, chiíes y kurdas. Esto también se desarrolla contra el telón de fondo de un creciente cisma sunní-chií en todo el mundo árabe.
Desde que la caída del gobierno de Hussein abriera el camino para que la mayoría chií entrara en la política iraquí, en todo el mundo árabe los chiíes han actuado pidiendo más derechos, especialmente en países como Arabia Saudí y Bahrain.
En los últimos dos años, líderes chiíes de Iraq han atacado abiertamente a los gobiernos dirigidos por sunníes que se arrimaron al gobierno de Hussein y ahora guardan silencio sobre las constantes olas de ataques terroristas en Iraq. Jordania e Iraq incluso retiraron sus embajadores respectivos la semana pasada después de que se informara que el terrorista kamikaze que mató a 125 chiíes en febrero era jordano.
"¿Nos matan en Mosul, en Bagdad y en todas partes y nadie dice nada en el mundo árabe?", preguntó en las oraciones del viernes el imán chií de la mezquita de Boratha, en Bagdad, Jalaluddin al-Saghir.
Tras el servicio, un grupo de hombres chiíes discutieron las perspectivas de una guerra étnica más amplia en Iraq.
"Hemos vivido pacíficamente durante muchos años, pero ahora ha empezado el conflicto", dijo Ali al-Dabagh, un ingeniero de 40 años. "Tenemos dirigentes sabios en los dos lados. Están tratando de calmar las cosas, y tenemos la esperanza de que no se descontrolen".
Junto a él, Jalal A'ati Sahaib, 44, taxista, culpó de los asesinatos intestinos a los extranjeros. Pero luego agregó: "Un día, el lado contrario lo dejará. Se cansarán de los asesinatos. Se darán cuenta de la paciencia que tenemos".
Dabagh agregó: "Ojalá que esto no termine en una guerra civil".
Shamil Aziz contribuyó desde Baghdad.
Al autor se puede escribir a: tcambanis@globe.com
29 de marzo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
"
Bagdad, Iraq. Por primera vez, jeques sunníes están llamando públicamente a sus seguidores a atacar con fuerza a kurdos étnicos y chiíes, una escalada en la retórica que podría exacerbar la violencia general que ya sacude las comunidades étnicas de Iraq."Los norteamericanos no son el problema; estamos viviendo bajo la ocupación de kurdos y chiíes, dijo Abdulhalik Adburahman, un líder sunní de la norteña ciudad de Kirkuk, a una asamblea de jefes tribales la semana parada, ante un ensordecedor aplauso. "Es hora de contraatacar".
Llamados similares a la violencia están siendo expresados contra el trasfondo de un alarmante aumento de la violencia étnica de ojo por diente y asesinatos sectarios.
De acuerdo a varios líderes iraquíes, escuadrones de la muerte chiíes matan rutinariamente a sunníes sospechosos de lazos con el Partido Baaz o con la resistencia. Grupos de sunníes atacan en venganza a los chiíes, dijeron líderes políticos sunníes como Adnan Pachachi, sugiriendo que son organizaciones importantes, y no pequeñas células aisladas de vigilantes, las que están detrás de los asesinatos.
Cada vez más términos como "resistencia" y "fuerzas anti-iraquíes", favoritas de los funcionarios estadounidenses aquí, no transmiten gran parte de lo que es la violencia. Políticos iraquíes dicen que la violencia más brutal es realizada por combatientes sunníes con chiíes y kurdos -tanto civiles como los que trabajan para las fuerzas de seguridad respaldadas por el gobierno iraquí.
Los sunníes han ahora empezado a referirse a un frente de resistencia casi exclusivamente sunní, al que llaman "patriotas árabes", que están realizando ataques de venganza contra la coalición chií-kurda que ha desplazado a la camarilla dominante sunní, hacia los márgenes de la política del país.
"Han habido un buen número de asesinatos de gente de la que se sospechaba que trabajaron para el antiguo régimen. Eso ha llevado a asesinatos de venganza", dijo Pachachi, cuya plataforma secular y laica opuesta a la violencia sectaria no logró generar apoyo popular tras las elecciones del 30 de enero. Ahora Pachachi está tratando de posicionarse a sí mismo como una figura unificadora para los grupos sunníes que se sienten excluidos del proceso político.
La semana pasada, los jeques sunníes llamaron abiertamente a los líderes tribales a prestar apoyo político y logístico a los combatientes sunníes trabados en lo que ven como una lucha necesaria para su supervivencia como minoría en Iraq. Los kurdos y chiíes, que juntos constituyen un 80 por ciento de la población de Iraq, temen que esas declaraciones fanáticas -y acciones- puedan provocar un estallido de matanzas étnicas que podrían desgarrar al estado iraquí.
"Nuestra dignidad es humillada todos los días en las áreas más problemáticas", dijo a la asamblea sunní el jeque Amash Awad al-Obeidi, jefe de 17.000 miembros de la tribu en Ramadi, exhortando a sus colegas jefes a concentrarse en la acción, y no en interminables reuniones políticas. "Estamos hundiéndonos en la sangre. Las palabras sobran".
Existe una enorme desconfianza entre los tres principales grupos étnicos -chiíes, kurdos y sunníes-, cada uno de ellos reivindicando cifras de población inverosímilmente altas.
Los jeques sunníes dicen que Irán envió millones de personas a cruzar la frontera haciéndose pasar por chiíes iraquíes para hinchar los totales de votación de los partidos islámicos chiíes durante las elecciones recientes. Los kurdos acusan a los sunníes en el norte de fraude, cometido para privar de derechos a cientos de miles de kurdos ansiosos de deshacerse de décadas de limpieza étnica' durante el régimen de Saddam Hussein, y vuelven a sus casas en lugares inestables, como la disputada ciudad de Kirkuk.
Los sunníes son acusados por kurdos y chiíes de fomentar la violencia en sus áreas y luego boicotear las elecciones, para poder exagerar la cuota de votos que dicen que habrían obtenido.
Todo dicho, la efervescente retórica aumenta la tensión que preocupa a los nacionalistas laicos como Pachachi, que calcula que han muerto miles de iraquíes en la espiral de asesinatos sectarios.
"Estos asuntos se pueden poner muy caóticos", dijo. "Lo peor que puede pasar en este país es tener un conflicto generalizado entre varias sectas. Tenemos que evitarlo cueste lo que cueste".
La mayor parte de la violencia étnica se ha concentrado en tres lugares: el área al sur de Bagdad conocida como el Triángulo de la Muerte', donde los asesinados son en su mayor parte chiíes; Kirkuk, la ciudad refinadora dividida entre kurdos, árabes y turcomanos, y donde los kurdos controlan la seguridad y los árabes los acusan de sembrar el terror; y Mosul, la ciudad norteña dividida entre kurdos y árabes, donde los cadáveres de árabes y kurdos asesinados aparecen en lugares públicos con alarmante regularidad.
Decenas de líderes comunitarios han sido asesinados en Mosul y Kirkuk. Los kurdos son especialmente sensibles frente a acusaciones de represión étnica, porque ellos fueron víctimas de la campaña de Anfal de Hussein en 1988, en la que murieron al menos 100.000 kurdos y fueron desplazados cientos de miles más.
Durante la década de los ochenta, el Partido Baaz desplazó sistemáticamente a los kurdos de Kirkuk con el fin de inclinar el balance étnico de la ciudad a favor de los árabes. Los kurdos ahora sólo apoyarán a un gobierno iraquí que prometa revertir la limpieza étnica' de Kirkuk -un tema explosivo para muchos árabes.
"Los kurdos piden Kirkuk. Más tarde empezarán a pedir Bagdad", dijo el jeque Abu D'ham, un jefe tribal sunní de Kirkuk que teme ser asesinado si se publica su nombre completo. "Fue Saddam Hussein el que dio demasiado a los kurdos, más de lo que merecían".
Más temprano que tarde, dijo, los árabes de la ciudad se rebelarán. "Habrá guerra".
Los sunníes se reunieron en Bagdad la semana pasada, de ciudades asoladas por la guerra como Mosul, Ramadi, Faluya y Samarra, para expresar una fuerte mezcla de rabia anti-norteamericana, rabia étnica y apoyo a la resistencia. Dos veces durante la asamblea, emisarios de los líderes chiíes trataron de hablar, y las dos veces fueron acallados.
"Usted es de una familia chií. ¿Por qué se mete en nuestros asuntos?", le dijo a un chií que trató de dirigirse a la asamblea el hombre en el podio, el jeque Mohammed Mahmoud al-Mudaris, un funcionarios del Partido Islámico Iraquí.
"Estupendo, como usted quiera, sunníes contra chiíes", dijo el chií cuando salía furiosamente del salón de conferencias. "Eso es exactamente lo que quieren los judíos".
Los sunníes también temen que cuando los partidos políticos chiíes se apoderen del gobierno, purgarán de las fuerzas de seguridad a los muchos sunníes que sienten simpatía hacia las tribus y la resistencia -una medida que, advierten, sólo inflamarán más a los sunníes.
Líderes chiíes como Adil Abdel-Mahdi, un importante funcionario del más poderoso partido chií, el Consejo Supremo de la Revolución Islámica de Iraq, han alentado esas preocupaciones con promesas de sacar a los infiltrados de la policía y fuerzas armadas iraquíes.
"Toda vez que encontremos una persona corrupta o peligrosa, la sacaremos de ahí. Eso no se ha hecho lo suficientemente", dijo Abdel-Mahdi.
La turbia división chií-sunní pueden involucrar a millones de personas. Todas las principales ciudades de Iraq, desde Basra hasta el sur, Bagdad, y Mosul al norte, tienen considerables poblaciones sunníes, chiíes y kurdas. Esto también se desarrolla contra el telón de fondo de un creciente cisma sunní-chií en todo el mundo árabe.
Desde que la caída del gobierno de Hussein abriera el camino para que la mayoría chií entrara en la política iraquí, en todo el mundo árabe los chiíes han actuado pidiendo más derechos, especialmente en países como Arabia Saudí y Bahrain.
En los últimos dos años, líderes chiíes de Iraq han atacado abiertamente a los gobiernos dirigidos por sunníes que se arrimaron al gobierno de Hussein y ahora guardan silencio sobre las constantes olas de ataques terroristas en Iraq. Jordania e Iraq incluso retiraron sus embajadores respectivos la semana pasada después de que se informara que el terrorista kamikaze que mató a 125 chiíes en febrero era jordano.
"¿Nos matan en Mosul, en Bagdad y en todas partes y nadie dice nada en el mundo árabe?", preguntó en las oraciones del viernes el imán chií de la mezquita de Boratha, en Bagdad, Jalaluddin al-Saghir.
Tras el servicio, un grupo de hombres chiíes discutieron las perspectivas de una guerra étnica más amplia en Iraq.
"Hemos vivido pacíficamente durante muchos años, pero ahora ha empezado el conflicto", dijo Ali al-Dabagh, un ingeniero de 40 años. "Tenemos dirigentes sabios en los dos lados. Están tratando de calmar las cosas, y tenemos la esperanza de que no se descontrolen".
Junto a él, Jalal A'ati Sahaib, 44, taxista, culpó de los asesinatos intestinos a los extranjeros. Pero luego agregó: "Un día, el lado contrario lo dejará. Se cansarán de los asesinatos. Se darán cuenta de la paciencia que tenemos".
Dabagh agregó: "Ojalá que esto no termine en una guerra civil".
Shamil Aziz contribuyó desde Baghdad.
Al autor se puede escribir a: tcambanis@globe.com
29 de marzo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
"
atentado contra escuela en uden
Nuevo atentado contra una escuela musulmana. Se sospecha intervención de grupos fascistas.
Uden, Holanda. En la escuela básica musulmana Bedir, en Uden, hubo en domingo noche un corto incendio. La policía sospecha que se trata de un atentado. Es la segunda vez que se intenta incendiar el edificio de una escuela. Según la policía, esta vez los daños son limitados.
La escuela Bedir de Uden ya había sido quemada completamente en noviembre. Fue el incidente más grave tras el asesinato del cineasta Theo van Gogh. Los niños se mudaron posteriormente a un edificio escolar vacío en otro lugar del ayuntamiento de Brabant.
El incendio en el nuevo establecimiento en la Aldetienstraat se limitó a una de las aulas. Desconocidos arrojaron algo por una ventana. Los bomberos controlaron rápidamente las llamas. La policía inició una investigación. El portavoz de la policía cree que los alumnos podrán volver el martes a la escuela.
Tras el incendio en noviembre participaron miles de personas en una procesión silenciosa en Uden y el primer ministro Balkenende visitó el lugar. La policía detuvo a tres sospechosos menores de edad. Un agente de policía dijo este mes que se trataba de una "travesura de niños y no un atentado". El alcalde J. Kersten, de Uden, dijo el domingo por la noche ante el telediario oficial que los sospechosos han sido colocados bajo arresto domiciliario y que la pesquisa aún continúa.
Según Kersten, el directorio de la escuela, padres y maestros están conmocionados por el nuevo atentado. "No tanto por su alcance, sino porque es la segunda vez que ocurre".
29 de marzo de 2005
©nu
©traducción mQh
Uden, Holanda. En la escuela básica musulmana Bedir, en Uden, hubo en domingo noche un corto incendio. La policía sospecha que se trata de un atentado. Es la segunda vez que se intenta incendiar el edificio de una escuela. Según la policía, esta vez los daños son limitados.La escuela Bedir de Uden ya había sido quemada completamente en noviembre. Fue el incidente más grave tras el asesinato del cineasta Theo van Gogh. Los niños se mudaron posteriormente a un edificio escolar vacío en otro lugar del ayuntamiento de Brabant.
El incendio en el nuevo establecimiento en la Aldetienstraat se limitó a una de las aulas. Desconocidos arrojaron algo por una ventana. Los bomberos controlaron rápidamente las llamas. La policía inició una investigación. El portavoz de la policía cree que los alumnos podrán volver el martes a la escuela.
Tras el incendio en noviembre participaron miles de personas en una procesión silenciosa en Uden y el primer ministro Balkenende visitó el lugar. La policía detuvo a tres sospechosos menores de edad. Un agente de policía dijo este mes que se trataba de una "travesura de niños y no un atentado". El alcalde J. Kersten, de Uden, dijo el domingo por la noche ante el telediario oficial que los sospechosos han sido colocados bajo arresto domiciliario y que la pesquisa aún continúa.
Según Kersten, el directorio de la escuela, padres y maestros están conmocionados por el nuevo atentado. "No tanto por su alcance, sino porque es la segunda vez que ocurre".
29 de marzo de 2005
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pinochet no será procesado
[Eduardo Gallardo] Corte Suprema chilena rechaza despojar de inmunidad a Pinochet.
Santiago, Chile. La Corte Suprema chilena rehusó el jueves despojar al general Augusto Pinochet de su inmunidad, bloqueando otro intento de juzgarlo por las violaciones de derechos humanos durante su dictadura.
En una votación de 15 contra 4 votos, la Corte Suprema rechazó una resolución de un tribunal inferior que habría despojado al antiguo gobernante de 89 años de la inmunidad jurídica de la que goza como antiguo presidente.
Al anunciar su decisión, la Corte Suprema no publicó inmediatamente el texto de la resolución, que se cree se basa principalmente en el deteriorado estado de salud de Pinochet.
El 2 de diciembre, la Corte de Apelaciones de Santiago votó 14 contra 9 a favor de despojar a Pinochet de su inmunidad a petición del juez Alejandro Solís, que está investigando el asesinato en septiembre de 1974 del general Carlos Prats, en Buenos Aires, Argentina, el predecesor de Pinochet como comandante en jefe del ejército.
Prats se opuso al golpe del 11 de septiembre de 1973 que puso a Pinochet en el poder durante 17 años. Prats y su esposa Sophia Cuthbert, que se habían refugiado en Argentina, murieron al estallar una bomba en su automóvil cuando llegaban a su casa.
La investigación en Argentina vinculó el asesinato al servicio secreto de Pinochet.
La resolución del jueves no pone fin a los problemas legales de Pincohet, ya que está actualmente siendo procesado en el caso conocido como Operación Cóndor, un plan conjunto elaborado por las dictaduras militares de América del Sur en los años setenta para eliminar a los opositores.
Además, otro juez está investigando las cuentas que mantuvo secretas de varios millones de dólares en bancos en Estados Unidos.
Pinochet también hace frente a más de 200 querellas criminales derivadas de las masivas violaciones de los derechos humanos durante su dictadura entre 1973 y 1990, y aunque en algunas ocasiones los tribunales lo han declarado incapacitado para ser procesado en virtud de razones médicas, ha sido procesado y puesto en arresto domiciliario ya dos veces. Uno de los juicios fue finalmente dejado de lado, debido a su salud, y el otro está en proceso.
Pinochet ha sido diagnosticado con un leve cuadro de demencia, sufre de diabetes y artritis y tiene un marcapasos.
De acuerdo a un informe oficial del gobierno civil que sucedió a Pinochet, durante su largo reinado fueron asesinadas por razones políticas 3.190 personas.
24 de marzo de 2005
27 de marzo de 2005
©washington post
©traducción mQh
Santiago, Chile. La Corte Suprema chilena rehusó el jueves despojar al general Augusto Pinochet de su inmunidad, bloqueando otro intento de juzgarlo por las violaciones de derechos humanos durante su dictadura.En una votación de 15 contra 4 votos, la Corte Suprema rechazó una resolución de un tribunal inferior que habría despojado al antiguo gobernante de 89 años de la inmunidad jurídica de la que goza como antiguo presidente.
Al anunciar su decisión, la Corte Suprema no publicó inmediatamente el texto de la resolución, que se cree se basa principalmente en el deteriorado estado de salud de Pinochet.
El 2 de diciembre, la Corte de Apelaciones de Santiago votó 14 contra 9 a favor de despojar a Pinochet de su inmunidad a petición del juez Alejandro Solís, que está investigando el asesinato en septiembre de 1974 del general Carlos Prats, en Buenos Aires, Argentina, el predecesor de Pinochet como comandante en jefe del ejército.
Prats se opuso al golpe del 11 de septiembre de 1973 que puso a Pinochet en el poder durante 17 años. Prats y su esposa Sophia Cuthbert, que se habían refugiado en Argentina, murieron al estallar una bomba en su automóvil cuando llegaban a su casa.
La investigación en Argentina vinculó el asesinato al servicio secreto de Pinochet.
La resolución del jueves no pone fin a los problemas legales de Pincohet, ya que está actualmente siendo procesado en el caso conocido como Operación Cóndor, un plan conjunto elaborado por las dictaduras militares de América del Sur en los años setenta para eliminar a los opositores.
Además, otro juez está investigando las cuentas que mantuvo secretas de varios millones de dólares en bancos en Estados Unidos.
Pinochet también hace frente a más de 200 querellas criminales derivadas de las masivas violaciones de los derechos humanos durante su dictadura entre 1973 y 1990, y aunque en algunas ocasiones los tribunales lo han declarado incapacitado para ser procesado en virtud de razones médicas, ha sido procesado y puesto en arresto domiciliario ya dos veces. Uno de los juicios fue finalmente dejado de lado, debido a su salud, y el otro está en proceso.
Pinochet ha sido diagnosticado con un leve cuadro de demencia, sufre de diabetes y artritis y tiene un marcapasos.
De acuerdo a un informe oficial del gobierno civil que sucedió a Pinochet, durante su largo reinado fueron asesinadas por razones políticas 3.190 personas.
24 de marzo de 2005
27 de marzo de 2005
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en el funeral de gladys marín
[Monte Reel] Chile rinde honores a las mujeres, y a una en particular. La dirigente comunista Gladys Marín, que murió a principios de marzo, fue alabada como defensora de los derechos.
Santiago, Chile. Se suponía que iba a ser un momento de silencio en la ceremonia en el palacio presidencial el martes, que celebraría el Día Internacional de la Mujer.
Pero el formal silencio fue interrumpido por el ruido de las calles -el sonido de decenas de miles de personas reunidas para el funeral de Gladys Marín, una antigua líder del Partido Comunista de Chile y una prominente figura de la oposición durante la dictadura militar de 17 años.
"Es apropiado, porque Gladys Marín siempre luchó por los derechos de las mujeres durante lo que fue un período muy difícil", dijo Mónica Neira, que estaba en la multitud ondeando una bandera con la imagen de Marín. "Los progresos que hemos hecho se deben a mujeres como ellas".
En la ceremonia en el palacio, funcionarios de gobierno citaron una lista de logros que dicen que señalan un importante giro social hacia la igualdad de los sexos en un país que lucha por desprenderse de su pasado represivo y que ha estado largo tiempo bajo la influencia de valores católicos.
En el otoño pasado, cuando se legalizó el divorcio, los grupos de mujeres lo saludaron como un signo de que las mujeres estaban finalmente siendo investidas con el poder de tomar decisiones personales. El martes, el presidente Ricardo Lagos firmó una ley para penalizar el acoso sexual en los lugares de trabajo.
Funcionarios también observaron con orgullo que los dos candidatos en las próximas elecciones presidenciales son mujeres. En contraste con Marín, que fue candidata a presidente en 1993 y 1999, los sondeos muestran que Michelle Bachelet y Soledad Alvear terminarían primera y segunda, respectivamente, si las elecciones se celebraran esta semana.
Lagos dijo en un discurso el martes que tomados colectivamente, estos desarrollos representan un "profundo cambio cultural" en la sociedad chilena. Puede deberse a que el ritmo de los cambios ha sido tan lento en el pasado. Hasta el año pasado, Chile era el único otro país en el hemisferio occidental donde el divorcio seguía siendo ilegal.
Además, aunque el porcentaje de mujeres en la fuerza de trabajo se ha casi duplicado desde 1990, a un 37 por ciento, esta es todavía la tasa más baja de América Latina. Las mujeres con trabajo ganan un 30 a 40 por ciento menos que sus colegas masculinos, de acuerdo a una agencia del gobierno de Chile que se ocupa de asuntos de la mujer.
La violencia doméstica es un problema persistente. La agencia dice que 70 mujeres murieron en riñas familiares el año pasado.
Las enormes multitudes que se empujaron por una mirada al coche fúnebre cubierto de flores, representan por sí mismas un cambio. Marín, que murió de un cáncer cerebral el domingo a los 63, nunca recibió una demostración semejante de apoyo público durante su vida como activista política. En lugar de eso, era a menudo retratada como una figura polémica, más a la izquierda que el gobernante partido socialista.
Marín fue elegida al Congreso a los 24 años y luego pasó dos años en el exilio después de que el general Augusto Pinochet usurpara el poder con un golpe de estado en 1973. El marido de Marín desapareció después de haber sido arrestado por el servicio secreto de Pinochet. Su partido fue declarado ilegal por la dictadura militar, que entró en la clandestinidad.
El martes, las redes de televisión nacional mostraron imágenes en directo de su funeral, y los políticos hicieron turno para elogiarla. El gobierno ordenó un luto nacional de dos días.
"Cuando todos los demás callaban, ella hablaba", dijo Jacqueline Cortes, que también ondeaba una bandera en la procesión. "Como mujer, siempre pareció una de nosotras peleando por nosotros".
Aunque las dos principales candidatas presidenciales son mujeres, sólo el 17 por ciento de los miembros elegidos del Congreso y un 13 por ciento de los concejales municipales, son mujeres, dijo Cecilia Pérez, ministro de asuntos de la mujer. Pero dijo que los cambios recientes han convencido a la mujeres chilenas a ser más asertivas y abrir la boca.
"El año pasado superamos un montón de problemas", dijo Pérez. "El debate sobre las leyes ha ayudado a levantar un montón de barreras".
Las dos candidatas a la presidencia, la antigua ministro de Defensa, Bachelet, y la antigua ministro de Asuntos Exteriores, Alvear, se enfrentarán en las primarias este verano para determinar quién se opondrá a Joaquín Lavín, el alcalde de Santiago. De acuerdo a los sondeos de la semana pasada, cualquiera de las dos lo derrotará fácilmente.
Pero Alvear, en una entrevista el martes, dijo que su norbramiento no estuvo libre de trabas. "Creo que necesitamos un cambio de mentalidad en los partidos políticos", dijo. "Si los ciudadanos no me hubiesen otorgado ese alto nivel de apoyo, nunca habría sido considerada una candidata. Los partidos políticos todavía manejan códigos y reglas que son de naturaleza masculina".
Algunos políticos han tomado nota. Sergio Bitar, el ministro de Educación, dijo que había considerado presentarse como candidato a presidente hace algunos meses, pero cambió de opinión cuando descubrió que Bachelet recibía mucha más atención.
"Aquí el presidente del país ha sido siempre visto como un padre", dijo Bitar. "Pero ahora, creo que el país quiere a una madre".
9 de marzo de 2005
27 de marzo de 2005
©washington spot
©traducción mQh
Santiago, Chile. Se suponía que iba a ser un momento de silencio en la ceremonia en el palacio presidencial el martes, que celebraría el Día Internacional de la Mujer.Pero el formal silencio fue interrumpido por el ruido de las calles -el sonido de decenas de miles de personas reunidas para el funeral de Gladys Marín, una antigua líder del Partido Comunista de Chile y una prominente figura de la oposición durante la dictadura militar de 17 años.
"Es apropiado, porque Gladys Marín siempre luchó por los derechos de las mujeres durante lo que fue un período muy difícil", dijo Mónica Neira, que estaba en la multitud ondeando una bandera con la imagen de Marín. "Los progresos que hemos hecho se deben a mujeres como ellas".
En la ceremonia en el palacio, funcionarios de gobierno citaron una lista de logros que dicen que señalan un importante giro social hacia la igualdad de los sexos en un país que lucha por desprenderse de su pasado represivo y que ha estado largo tiempo bajo la influencia de valores católicos.
En el otoño pasado, cuando se legalizó el divorcio, los grupos de mujeres lo saludaron como un signo de que las mujeres estaban finalmente siendo investidas con el poder de tomar decisiones personales. El martes, el presidente Ricardo Lagos firmó una ley para penalizar el acoso sexual en los lugares de trabajo.
Funcionarios también observaron con orgullo que los dos candidatos en las próximas elecciones presidenciales son mujeres. En contraste con Marín, que fue candidata a presidente en 1993 y 1999, los sondeos muestran que Michelle Bachelet y Soledad Alvear terminarían primera y segunda, respectivamente, si las elecciones se celebraran esta semana.
Lagos dijo en un discurso el martes que tomados colectivamente, estos desarrollos representan un "profundo cambio cultural" en la sociedad chilena. Puede deberse a que el ritmo de los cambios ha sido tan lento en el pasado. Hasta el año pasado, Chile era el único otro país en el hemisferio occidental donde el divorcio seguía siendo ilegal.
Además, aunque el porcentaje de mujeres en la fuerza de trabajo se ha casi duplicado desde 1990, a un 37 por ciento, esta es todavía la tasa más baja de América Latina. Las mujeres con trabajo ganan un 30 a 40 por ciento menos que sus colegas masculinos, de acuerdo a una agencia del gobierno de Chile que se ocupa de asuntos de la mujer.
La violencia doméstica es un problema persistente. La agencia dice que 70 mujeres murieron en riñas familiares el año pasado.
Las enormes multitudes que se empujaron por una mirada al coche fúnebre cubierto de flores, representan por sí mismas un cambio. Marín, que murió de un cáncer cerebral el domingo a los 63, nunca recibió una demostración semejante de apoyo público durante su vida como activista política. En lugar de eso, era a menudo retratada como una figura polémica, más a la izquierda que el gobernante partido socialista.
Marín fue elegida al Congreso a los 24 años y luego pasó dos años en el exilio después de que el general Augusto Pinochet usurpara el poder con un golpe de estado en 1973. El marido de Marín desapareció después de haber sido arrestado por el servicio secreto de Pinochet. Su partido fue declarado ilegal por la dictadura militar, que entró en la clandestinidad.
El martes, las redes de televisión nacional mostraron imágenes en directo de su funeral, y los políticos hicieron turno para elogiarla. El gobierno ordenó un luto nacional de dos días.
"Cuando todos los demás callaban, ella hablaba", dijo Jacqueline Cortes, que también ondeaba una bandera en la procesión. "Como mujer, siempre pareció una de nosotras peleando por nosotros".
Aunque las dos principales candidatas presidenciales son mujeres, sólo el 17 por ciento de los miembros elegidos del Congreso y un 13 por ciento de los concejales municipales, son mujeres, dijo Cecilia Pérez, ministro de asuntos de la mujer. Pero dijo que los cambios recientes han convencido a la mujeres chilenas a ser más asertivas y abrir la boca.
"El año pasado superamos un montón de problemas", dijo Pérez. "El debate sobre las leyes ha ayudado a levantar un montón de barreras".
Las dos candidatas a la presidencia, la antigua ministro de Defensa, Bachelet, y la antigua ministro de Asuntos Exteriores, Alvear, se enfrentarán en las primarias este verano para determinar quién se opondrá a Joaquín Lavín, el alcalde de Santiago. De acuerdo a los sondeos de la semana pasada, cualquiera de las dos lo derrotará fácilmente.
Pero Alvear, en una entrevista el martes, dijo que su norbramiento no estuvo libre de trabas. "Creo que necesitamos un cambio de mentalidad en los partidos políticos", dijo. "Si los ciudadanos no me hubiesen otorgado ese alto nivel de apoyo, nunca habría sido considerada una candidata. Los partidos políticos todavía manejan códigos y reglas que son de naturaleza masculina".
Algunos políticos han tomado nota. Sergio Bitar, el ministro de Educación, dijo que había considerado presentarse como candidato a presidente hace algunos meses, pero cambió de opinión cuando descubrió que Bachelet recibía mucha más atención.
"Aquí el presidente del país ha sido siempre visto como un padre", dijo Bitar. "Pero ahora, creo que el país quiere a una madre".
9 de marzo de 2005
27 de marzo de 2005
©washington spot
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argentina reclama justicia
Argentinos evocan golpe de Estado y siguen reclamando justicia tras 29 años.
Buenos Aires, Argentina. Miles de argentinos repudiaban este jueves en las principales ciudades el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que instauró la más feroz dictadura (1976-83) de la historia del país y seguían exigiendo justicia para los 30.000 desaparecidos del régimen militar.
En la capital argentina, uno de los actos más trascendentes era el protagonizado por las Madres de Plaza de Mayo quienes, como todos los jueves desde hace 28 años, realizaron su ronda en el histórico paseo, frente a la Casa Rosada.
"Esperamos que nuestra lucha haya sido útil para los que vienen detrás", dijo una de las Madres, que llevaba su emblemático pañuelo blanco en la cabeza, y agregó que "a nosotras mismas nos asombra nuestra fuerza a 28 años de la tragedia" (las madres comenzaron sus rondas un año después del golpe).
Como es habitual en este aniversario, la organización desplegó una bandera con los rostros de los desaparecidos, que ocupan unos 200 metros de lienzo.
También se movilizaban las Abuelas de Plaza de Mayo, que ya lograron ubicar a un centenar de los 500 bebés apropiados por los militares, y la agrupación HIJOS, que nuclea a los hijos de padres desaparecidos.
La convocatoria contó con la adhesión de 140 organizaciones de derechos humanos, políticas, sociales, gremiales, estudiantiles y de piqueteros (pobres y desocupados).
Decenas de militantes amanecieron en la Plaza en numerosas carpas en las que cumplieron una vigilia nocturna.
El nuevo aniversario encuentra al genocida Jorge Videla cumpliendo prisión domiciliaria (por ser mayor de 70 años) por el robo de bebés nacidos durante el cautiverio de sus madres, un delito que no prescribe.
Además, Emilio Massera, el ex todopoderoso jefe de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y uno de los hombres más temibles del régimen, fue declarado "demente" por peritos forenses de la Corte Suprema de Justicia y dejado en libertad hace dos semanas, aunque está postrado a raíz de un derrame cerebral.
Ambos habían sido condenados en el histórico juicio a las Junta Militares en 1985 e indultados cinco años después por el presidente Carlos Menem (1989/99).
"Basta de impunidad, hambre, entrega y represión", es la consigna central de la organización "Encuentro Memoria, Verdad y Justicia", que reclama "cárcel efectiva a los genocidas, anulación de los indultos (a los ex jerarcas castrenses), restitución de la identidad a los 500 jóvenes apropiados" por militares, policías o allegados.
A casi tres décadas del terrorismo de Estado, un amplio sector de la sociedad sigue insistiendo en la necesidad de esclarecer los sucedido con los desaparecidos y castigar a los responsables.
Para ello, los organismos humanitarios exigen la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que beneficiaron a alrededor de un millar de represores, que podrían regresar a los estrados judiciales.
Ambas normas fueron declaradas inconstitucionales por jueces federales, pero debe ser la Corte Suprema de Justicia la que resuelva la cuestión.
En los últimos días se realizaron diversos actos y manifestaciones culturales en repudio al derrocamiento de la presidenta María Estela Martínez de Perón, quien había asumido el poder luego de la muerte del fundador del peronismo, Juan Perón, en julio de 1974.
El miércoles, el artista Jorge Velarde, ex detenido desaparecido, arrojó flores al Río de la Plata, en memoria de las víctimas de la dictadura que fueron arrojadas vivas desde aviones, en los llamados 'vuelos de la muerte'.
27 de marzo de 2005
©mi punto
En la capital argentina, uno de los actos más trascendentes era el protagonizado por las Madres de Plaza de Mayo quienes, como todos los jueves desde hace 28 años, realizaron su ronda en el histórico paseo, frente a la Casa Rosada.
"Esperamos que nuestra lucha haya sido útil para los que vienen detrás", dijo una de las Madres, que llevaba su emblemático pañuelo blanco en la cabeza, y agregó que "a nosotras mismas nos asombra nuestra fuerza a 28 años de la tragedia" (las madres comenzaron sus rondas un año después del golpe).
Como es habitual en este aniversario, la organización desplegó una bandera con los rostros de los desaparecidos, que ocupan unos 200 metros de lienzo.
También se movilizaban las Abuelas de Plaza de Mayo, que ya lograron ubicar a un centenar de los 500 bebés apropiados por los militares, y la agrupación HIJOS, que nuclea a los hijos de padres desaparecidos.
La convocatoria contó con la adhesión de 140 organizaciones de derechos humanos, políticas, sociales, gremiales, estudiantiles y de piqueteros (pobres y desocupados).
Decenas de militantes amanecieron en la Plaza en numerosas carpas en las que cumplieron una vigilia nocturna.
El nuevo aniversario encuentra al genocida Jorge Videla cumpliendo prisión domiciliaria (por ser mayor de 70 años) por el robo de bebés nacidos durante el cautiverio de sus madres, un delito que no prescribe.
Además, Emilio Massera, el ex todopoderoso jefe de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y uno de los hombres más temibles del régimen, fue declarado "demente" por peritos forenses de la Corte Suprema de Justicia y dejado en libertad hace dos semanas, aunque está postrado a raíz de un derrame cerebral.
Ambos habían sido condenados en el histórico juicio a las Junta Militares en 1985 e indultados cinco años después por el presidente Carlos Menem (1989/99).
"Basta de impunidad, hambre, entrega y represión", es la consigna central de la organización "Encuentro Memoria, Verdad y Justicia", que reclama "cárcel efectiva a los genocidas, anulación de los indultos (a los ex jerarcas castrenses), restitución de la identidad a los 500 jóvenes apropiados" por militares, policías o allegados.
A casi tres décadas del terrorismo de Estado, un amplio sector de la sociedad sigue insistiendo en la necesidad de esclarecer los sucedido con los desaparecidos y castigar a los responsables.
Para ello, los organismos humanitarios exigen la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final que beneficiaron a alrededor de un millar de represores, que podrían regresar a los estrados judiciales.
Ambas normas fueron declaradas inconstitucionales por jueces federales, pero debe ser la Corte Suprema de Justicia la que resuelva la cuestión.
En los últimos días se realizaron diversos actos y manifestaciones culturales en repudio al derrocamiento de la presidenta María Estela Martínez de Perón, quien había asumido el poder luego de la muerte del fundador del peronismo, Juan Perón, en julio de 1974.
El miércoles, el artista Jorge Velarde, ex detenido desaparecido, arrojó flores al Río de la Plata, en memoria de las víctimas de la dictadura que fueron arrojadas vivas desde aviones, en los llamados 'vuelos de la muerte'.
27 de marzo de 2005
©mi punto
ejército sin suficientes reclutas
[Robert Burns] Los reclutadores del Ejército no llegan a metas de marzo. Modificarán tono para apelar al patriotismo de los padres.
Washington, Estados Unidos. El Ejército no logrará sus metas de reclutamiento este mes y el próximo, y está trabajando para revisar su campaña publicitaria y apelar al patriotismo de los padres, dijo ayer el Secretario del Ejército, Francis J. Harvey.
Independientemente de si esto aumenta el reclutamiento o no, dijo Harvey, él no ve ninguna posibilidad de imponer el servicio militar obligatorio.
"La palabra d' está muy alejada de mi mente", dijo en una rueda de prensa del Pentágono el antiguo ejecutivo de la compañía de defensa, su primera desde que se transformara en el funcionario civil más importante del Ejército en noviembre pasado.
Debido a las tensiones sobre el personal disponible causadas por los conflictos en Iraq y Afganistán, en el Congreso se ha planteado la posibilidad de reintroducir el servicio militar obligatorio, aunque hay un sólido consenso contra la medida entre el ministro de Defensa Donald H. Rumsfeld y los jefes militares.
Esta es la primera vez que Estados Unidos ha estado en un período de guerra sostenido desde que se introdujera en 1973 el concepto de las fuerzas armadas voluntarias. La Fuerza Aérea y la Marina, que desempeñan papeles relativamente menores en Iraq y Afganistán, no tienen problemas de reclutamiento, pero el Ejército y los Marines pasan apuros.
El Ejército estuvo en un 27 por ciento por debajo de sus metas de reclutamiento -la primera vez que no logra sus metas mensuales desde mayo de 2000. La última vez que no logró cumplir sus metas anuales fue en 1999.
Para el 28 de febrero, el Ejército estaba un 6 por ciento por debajo del número de reclutas que había esperado que se alistaran en ese momento en el año, la Reserva del Ejército un 10 por ciento y la Guardia Nacional del Ejército un 25 por ciento.
El Ejército pronostica que los tres elementos -activos, Guardia y Reserva- no cumplirán sus objetivos de marzo y abril. Eso significa que tendrán que recuperar el terreno perdido este verano, tradicionalmente la mejor temporada de reclutamiento, para lograr sus metas anuales.
"No me voy a rendir", dijo Harvey. "En este momento todavía tenemos seis meses" antes del fin del año de reclutamiento el 30 de septiembre. "He retado a nuestra gente de recursos humanos que sean lo más creativos que puedan. Incluso hablando ahora, se me ocurren varias ideas nuevas".
Uno de los nuevos enfoque tiene por fin persuadir a más padres a dirijan a sus hijos al Ejército.
"Vamos a apelar al patriotismo", dijo.
Eso se podría hacer mediante una nueva campaña de publicidad, dijo. También está animando a más miembros del Congreso, así como a jefes de alta jerarquía del Ejército y promotores, a que dediquen más tiempo en las comunidades locales, fomentando los beneficios del servicio militar.
El Ejército también ha incrementado el número de reclutadores en las calles en un 33 por ciento y está ofreciendo bonos más altos de alistamiento. La semana pasada, el Ejército anunció que la Guardia y Reserva Nacional estaban aumentando la edad de los reclutas de 34 a 39 años para ampliar el banco de posibles reclutas.
El Ejército regular no puede subir la edad máxima sin la aprobación del Congreso.
Algunos han sugerido que el Ejército podría aliviar su crisis de reclutamiento si el Pentágono modificara su política de No Preguntes/No Lo Digas' que permite a hombres y mujeres homosexuales sólo si se guardan para sí mismos su orientación sexual. Pero Harvey dijo que se opone a cambiar esa política.
"No veo la necesidad de cambiarla", dijo.
En un asunto relacionado, el Ejército dijo que más gente en la Reserva de Individuos [Individual Ready Reserve] IRR -los que ya no llevan uniforme y no están obligados a entrenarse- tendrán noticias del Ejército en las próximas semanas.
El Ejército ha aumentado el número de soldados IRR que piensa poner en servicio activo, de los 4.402 anunciados el verano pasado a 4.653 soldados.
De los que ha recibido órdenes de movilización, 370 no se han presentado, de acuerdo al teniente coronel Pamela Hart, una portavoz del Ejército.
Otros 2.229 han solicitado exenciones o aplazamientos de sus fechas de incorporación.
24 de marzo de 2005
26 de marzo de 2005
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Washington, Estados Unidos. El Ejército no logrará sus metas de reclutamiento este mes y el próximo, y está trabajando para revisar su campaña publicitaria y apelar al patriotismo de los padres, dijo ayer el Secretario del Ejército, Francis J. Harvey.Independientemente de si esto aumenta el reclutamiento o no, dijo Harvey, él no ve ninguna posibilidad de imponer el servicio militar obligatorio.
"La palabra d' está muy alejada de mi mente", dijo en una rueda de prensa del Pentágono el antiguo ejecutivo de la compañía de defensa, su primera desde que se transformara en el funcionario civil más importante del Ejército en noviembre pasado.
Debido a las tensiones sobre el personal disponible causadas por los conflictos en Iraq y Afganistán, en el Congreso se ha planteado la posibilidad de reintroducir el servicio militar obligatorio, aunque hay un sólido consenso contra la medida entre el ministro de Defensa Donald H. Rumsfeld y los jefes militares.
Esta es la primera vez que Estados Unidos ha estado en un período de guerra sostenido desde que se introdujera en 1973 el concepto de las fuerzas armadas voluntarias. La Fuerza Aérea y la Marina, que desempeñan papeles relativamente menores en Iraq y Afganistán, no tienen problemas de reclutamiento, pero el Ejército y los Marines pasan apuros.
El Ejército estuvo en un 27 por ciento por debajo de sus metas de reclutamiento -la primera vez que no logra sus metas mensuales desde mayo de 2000. La última vez que no logró cumplir sus metas anuales fue en 1999.
Para el 28 de febrero, el Ejército estaba un 6 por ciento por debajo del número de reclutas que había esperado que se alistaran en ese momento en el año, la Reserva del Ejército un 10 por ciento y la Guardia Nacional del Ejército un 25 por ciento.
El Ejército pronostica que los tres elementos -activos, Guardia y Reserva- no cumplirán sus objetivos de marzo y abril. Eso significa que tendrán que recuperar el terreno perdido este verano, tradicionalmente la mejor temporada de reclutamiento, para lograr sus metas anuales.
"No me voy a rendir", dijo Harvey. "En este momento todavía tenemos seis meses" antes del fin del año de reclutamiento el 30 de septiembre. "He retado a nuestra gente de recursos humanos que sean lo más creativos que puedan. Incluso hablando ahora, se me ocurren varias ideas nuevas".
Uno de los nuevos enfoque tiene por fin persuadir a más padres a dirijan a sus hijos al Ejército.
"Vamos a apelar al patriotismo", dijo.
Eso se podría hacer mediante una nueva campaña de publicidad, dijo. También está animando a más miembros del Congreso, así como a jefes de alta jerarquía del Ejército y promotores, a que dediquen más tiempo en las comunidades locales, fomentando los beneficios del servicio militar.
El Ejército también ha incrementado el número de reclutadores en las calles en un 33 por ciento y está ofreciendo bonos más altos de alistamiento. La semana pasada, el Ejército anunció que la Guardia y Reserva Nacional estaban aumentando la edad de los reclutas de 34 a 39 años para ampliar el banco de posibles reclutas.
El Ejército regular no puede subir la edad máxima sin la aprobación del Congreso.
Algunos han sugerido que el Ejército podría aliviar su crisis de reclutamiento si el Pentágono modificara su política de No Preguntes/No Lo Digas' que permite a hombres y mujeres homosexuales sólo si se guardan para sí mismos su orientación sexual. Pero Harvey dijo que se opone a cambiar esa política.
"No veo la necesidad de cambiarla", dijo.
En un asunto relacionado, el Ejército dijo que más gente en la Reserva de Individuos [Individual Ready Reserve] IRR -los que ya no llevan uniforme y no están obligados a entrenarse- tendrán noticias del Ejército en las próximas semanas.
El Ejército ha aumentado el número de soldados IRR que piensa poner en servicio activo, de los 4.402 anunciados el verano pasado a 4.653 soldados.
De los que ha recibido órdenes de movilización, 370 no se han presentado, de acuerdo al teniente coronel Pamela Hart, una portavoz del Ejército.
Otros 2.229 han solicitado exenciones o aplazamientos de sus fechas de incorporación.
24 de marzo de 2005
26 de marzo de 2005
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pinochet no será procesado
[Eduardo Gallardo] Corte Suprema chilena rechaza despojar de inmunidad a Pinochet.
Santiago, Chile. La Corte Suprema chilena rehusó el jueves despojar al general Augusto Pinochet de su inmunidad, bloqueando otro intento de juzgarlo por las violaciones de derechos humanos durante su dictadura.
En una votación de 15 contra 4 votos, la Corte Suprema rechazó una resolución de un tribunal inferior que habría despojado al antiguo gobernante de 89 años de la inmunidad jurídica de la que goza como antiguo presidente.
Al anunciar su decisión, la Corte Suprema no publicó inmediatamente el texto de la resolución, que se cree se basa principalmente en el deteriorado estado de salud de Pinochet.
El 2 de diciembre, la Corte de Apelaciones de Santiago votó 14 contra 9 a favor de despojar a Pinochet de su inmunidad a petición del juez Alejandro Solís, que está investigando el asesinato en septiembre de 1974 del general Carlos Prats, en Buenos Aires, Argentina, el predecesor de Pinochet como comandante en jefe del ejército.
Prats se opuso al golpe del 11 de septiembre de 1973 que puso a Pinochet en el poder durante 17 años. Prats y su esposa Sophia Cuthbert, que se habían refugiado en Argentina, murieron al estallar una bomba en su automóvil cuando llegaban a su casa.
La investigación en Argentina vinculó el asesinato al servicio secreto de Pinochet.
La resolución del jueves no pone fin a los problemas legales de Pincohet, ya que está actualmente siendo procesado en el caso conocido como Operación Cóndor, un plan conjunto elaborado por las dictaduras militares de América del Sur en los años setenta para eliminar a los opositores.
Además, otro juez está investigando las cuentas que mantuvo secretas de varios millones de dólares en bancos en Estados Unidos.
Pinochet también hace frente a más de 200 querellas criminales derivadas de las masivas violaciones de los derechos humanos durante su dictadura entre 1973 y 1990, y aunque en algunas ocasiones los tribunales lo han declarado incapacitado para ser procesado en virtud de razones médicas, ha sido procesado y puesto en arresto domiciliario ya dos veces. Uno de los juicios fue finalmente dejado de lado, debido a su salud, y el otro está en proceso.
Pinochet ha sido diagnosticado con un leve cuadro de demencia, sufre de diabetes y artritis y tiene un marcapasos.
De acuerdo a un informe oficial del gobierno civil que sucedió a Pinochet, durante su largo reinado fueron asesinadas por razones políticas 3.190 personas.
24 de marzo de 2005
27 de marzo de 2005
©washington post
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Santiago, Chile. La Corte Suprema chilena rehusó el jueves despojar al general Augusto Pinochet de su inmunidad, bloqueando otro intento de juzgarlo por las violaciones de derechos humanos durante su dictadura.En una votación de 15 contra 4 votos, la Corte Suprema rechazó una resolución de un tribunal inferior que habría despojado al antiguo gobernante de 89 años de la inmunidad jurídica de la que goza como antiguo presidente.
Al anunciar su decisión, la Corte Suprema no publicó inmediatamente el texto de la resolución, que se cree se basa principalmente en el deteriorado estado de salud de Pinochet.
El 2 de diciembre, la Corte de Apelaciones de Santiago votó 14 contra 9 a favor de despojar a Pinochet de su inmunidad a petición del juez Alejandro Solís, que está investigando el asesinato en septiembre de 1974 del general Carlos Prats, en Buenos Aires, Argentina, el predecesor de Pinochet como comandante en jefe del ejército.
Prats se opuso al golpe del 11 de septiembre de 1973 que puso a Pinochet en el poder durante 17 años. Prats y su esposa Sophia Cuthbert, que se habían refugiado en Argentina, murieron al estallar una bomba en su automóvil cuando llegaban a su casa.
La investigación en Argentina vinculó el asesinato al servicio secreto de Pinochet.
La resolución del jueves no pone fin a los problemas legales de Pincohet, ya que está actualmente siendo procesado en el caso conocido como Operación Cóndor, un plan conjunto elaborado por las dictaduras militares de América del Sur en los años setenta para eliminar a los opositores.
Además, otro juez está investigando las cuentas que mantuvo secretas de varios millones de dólares en bancos en Estados Unidos.
Pinochet también hace frente a más de 200 querellas criminales derivadas de las masivas violaciones de los derechos humanos durante su dictadura entre 1973 y 1990, y aunque en algunas ocasiones los tribunales lo han declarado incapacitado para ser procesado en virtud de razones médicas, ha sido procesado y puesto en arresto domiciliario ya dos veces. Uno de los juicios fue finalmente dejado de lado, debido a su salud, y el otro está en proceso.
Pinochet ha sido diagnosticado con un leve cuadro de demencia, sufre de diabetes y artritis y tiene un marcapasos.
De acuerdo a un informe oficial del gobierno civil que sucedió a Pinochet, durante su largo reinado fueron asesinadas por razones políticas 3.190 personas.
24 de marzo de 2005
27 de marzo de 2005
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