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animales

producían en eua pienso contaminado


[Rick Weiss] Empresas estadounidense usaron melamina para producir pienso. Es poco probable que afecte la salud humana.
Una compañía de Ohio ha estado agregando hace mucho tiempo la toxina industrial melamina a los ingredientes de pienso animal y esos piensos han sido comidos por ganado y peces destinados al consumo humano, declararon ayer funcionarios de la Administración de Fármacos y Alimentos [FDA].
La compañía usó el químico como agente vinculante para mantener los gránulos de pienso en forma de bolas pequeñas, en contraste con el reciente escándalo del alimento para mascotas, que implicaba el uso de ingredientes importados que eran mezclados con melamina para crear falsas mediciones de contenido proteínico, dijeron funcionarios.
Pero como en el caso del escándalo del alimento para mascotas, dijeron, los niveles de melamina implicados parecen ser demasiado bajos como para ser perjudiciales para los humanos que puedan haber consumido los animales que fueron alimentados con pienso contaminado.
La compañía, Tembec BTLSR, de Toledo, vendió los ingredientes contaminados con melamina a Uniscope, de Johnstown, Colorado, que los utilizó para producir tres productos alimenticios terminados: una para reses, ovejas y cabras, y dos para peces y camarones.
La contaminación fue descubierta por la FDA el 18 de mayo después de que empleados de Unicospe analizaran, para detectar la presencia de melamina, los componentes del pienso que estaban comprando, algo que la FDA ha estado pidiendo que hagan a los productores de alimentos.
La FDA empezó una investigación al día siguiente, dijeron los funcionarios, y decidieron cómo proceder diez días después.
Los funcionarios dijeron que Tembec inició ayer el retiro formal de sus productos y que la compañía ha dejado de agregar el químico.
No está claro por qué Tembec no dejó de usar la melamina hace unos meses, dada la intensa publicidad generada por el reciente escándalo del alimento para mascotas, durante el cual los funcionarios dejaron en claro repetidas veces que la melamina no es un aditivo aprobado para alimentos para humanos o animales.
"Lo que sabían y no sabían es parte de la investigación que hemos iniciado", dijo David Acheson, subcomisario de protección alimentaria de la FDA, durante una conferencia telefónica ayer. De momento, dijo, "es especular sobre los motivos y sobre quién estaba al tanto".
Los funcionarios dijeron que no saben cuántos animales pueden haber sido alimentados con el pienso ni durante cuánto tiempo se ha usado melamina en la producción de bolas de alimento. Pero se asume, dicho Acheson, que se trata de una práctica de larga data.
Los niveles de melamina en el pienso para ganado de las compañías eran tan bajos que no representan un peligro ni para los animales ni para los consumidores, dijo Acheson. Los niveles en el pienso para peces y camarones eran lo suficientemente altos como para plantear preguntas sobre esos animales, pero es todavía "muy improbable que representen un riesgo de salud para los humanos", agregó.
Acheson dijo que los dos productos de pienso para peces, que Tembec hacía para Uniscope utilizando ingredientes contaminados, eran exportados. La FDA está tratando de localizar las cantidades enviadas y descubrir a qué países se exportaron esos productos.
Dijo que no se sabe si China -que ha sufrido un considerable daño político en los últimos meses tras haberse descubierto que exportaban a Estados Unidos alimento para mascotas contaminado con melamina- sea uno de los países que ha estado recibiendo productos estadounidenses contaminados con melamina.

10 de junio de 2007
31 de mayo de 2007
©washington post
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mapaches, peste del pasado nazi


[Craig Whitlock] Una peste que todavía se extiende por Europa.
Kassel, Alemania. En 1934, Hermann Goering, el alto funcionario del partido nazi, recibió una petición aparentemente banal del Servicio Forestal del Reich. Una granja de peletería aquí pedía permiso para soltar en la naturaleza un grupo de bichos exóticos de cola gorda para "enriquecer la fauna local" y dar a los aburridos cazadores algo nuevo contra lo que disparar.
Goering aprobó la petición y, sin darse cuenta, provocó un desastre ecológico que todavía se extiende por Europa. La especie norteamericana importada, Procyon lotor, o el mapache común, se acostumbró rápidamente a los bosques de Alemania central. Sin encontrar depredadores naturales -y con cazadores cada vez más escasos y alejados por la Segunda Guerra Mundial-, las criaturas del bosque se multiplicaron abundantemente y han resistido todos los intentos emprendidos para impedir que se apoderen del continente.
Hoy se calcula que hay en Alemania cerca de un millón de mapaches, y su población está aumentando firmemente. En 2005, cazadores y coches mataron diez veces más mapaches que hace diez años, según estadísticas oficiales.
Los mapaches han cruzado al otro lado de la frontera, infestando a todos los vecinos de Alemania y ahora se encuentran desde el Mar Báltico hasta los Alpes. Los científicos dicen que los han visto incluso en Chechenia. Los tabloides británicos han advertido que es sólo una cuestión de tiempo para que los ‘mapaches nazis' crucen el Canal de la Mancha.
En su mayor parte, los mapaches no han interrumpido el orden natural de las cosas en los bosques, aunque algunas personas los culpan de la reducción de pájaros cantores, a los que roban los huevos de sus nidos. Más bien, el mayor impacto lo han experimentado los humanos. Abundan las quejas sobre intrépidos mapaches que han penetrado en casas y destruido propiedades, endilgando a sus dueños altos costes en cuentas de reparación y resistentes pestes.
Los alemanes los llaman Waschbaeren por su hábito de lavar sus patas y mojar sus alimentos. Y en ningún lugar de Alemania hay tantos como en Kassel, una ciudad de unos doscientos mil habitantes en el estado central de Hesse.
Para los animales enmascarados hay una gran abundancia de frondosos patios suburbanos que colindan con enormes tramos de bosques públicos. La ciudad yace a menos de 32 kilómetros de la granja de peletería nazi a la que usualmente se responsabiliza de la explosión de mapaches en Alemania -biólogos de la fauna silvestre dicen que el problema fue empeorado por la liberación de mapaches de otras granjas que resultaron dañadas en bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial.
Hace cinco años, una familia de mapaches se hizo camino arañando y mordisqueando en la casa que pertenecía a Ingrid y Dieter Hoffman, de Kassel. La camada se instaló en la chimenea de los Hoffman y, pese a los intentos de desalojarlos con humo, arruinaron el tejado, cuya reparación costó decenas de miles de dólares. Los Hoffman también gastaron mil trescientos dólares para proteger su vivienda de los mapaches con canalones electrificados y otras medidas.
"Los cachorros son bonitos y tienen caras simpáticas", dijo Ingrid Hoffman, 70, que, como su marido, es una ortodoncista jubilada. "Pero su madre te puede arrancar un dedo de un mordisco".
Dieter Hoffmann sacudió un dedo acusador frente al visitante: "Nos gusta Estados Unidos, pero no sus mapaches".
Los europeos no están acostumbrados a compartir su hábitat con animales salvajes. Así que mientras algunos alemanes ven a los mapaches como una especie extraña y problemática que merece ser exterminada, sus vecinos al otro lado de la valla del patio los ven como novedades de cara peluda y les arrojan comida.
"La ciudad de Kassel está dividida en dos", dijo Theodor Arend, un funcionario de la silvicultura en la cercana Wolfhagen, que posee un mapache embalsamado en su oficina. "Uno dice: ‘Oh, qué guapos', y les dan pasas y bananas. Pero el otro lado los enviaría a la luna".
Arend recordó un caso en el que una mujer de Kassel de ochenta años permitió que cincuenta mapaches colonizaran su casa. Finalmente las autoridades la declararon un peligro para la salud. "El hedor era increíble, pero la señora era muy feliz", dijo.
Funcionarios del ayuntamiento de Kassel han trabajado durante años para formular una política efectiva de control de la población. A mediados de los años noventa, el ayuntamiento ofreció recompensas a los cazadores en un intento por reducir sus números, pero el programa fracasó. Las hembras mapaches empezaron a tener camadas más grandes, para compensar las pérdidas, dijo Hartmut Bierwirth, que supervisa las licencias de caza de la ciudad.
El reto se ha visto nublado por debates éticos sobre derechos animales versus los derechos de los humanos.
De momento, la ciudad limita sus esfuerzos a repartir panfletos instando a los vecinos a asegurar sus sacos de basura y sus abonos, dos importantes áreas de alimentación de los mapaches. Aquellos atormentados por los animales tienen dos opciones: ocuparse ellos mismos del problema, o llamar a un trampero privado, como Frank Becker.
Becker es dueño de un negocio de leña y aserradero en Kassel, pero ha emprendido un segundo y próspero negocio de remoción y prevención de los mapaches. Con sus trampas de madera hechas en casa, captura unos 200 al año.
Coloca en el interior de la trampa un pan engomado o algo dulce y lo engancha a una cuerda. Tan pronto como el mapache coge el cebo, las puertas laterales se cierran violentamente. La trampa no causa daño a los animales, pero Becker mata a los capturados disparándoles con un rifle a la cabeza.
"Nadie lo hace tan profesionalmente como yo", se fanfarronea. "Siempre ha resultado. En Alemania los mapaches no tienen enemigos naturales, excepto yo".
Sin embargo, las trampas no son más que una solución provisional. Becker dice que es simplemente una cuestión de tiempo antes de lleguen más mapaches al barrio. Como resultado, dijo, él se concentra más en vender sistemas de seguridad que destruyen a los animales que quieren hacerse un hueco en el lugar.
Pese a haber capturado a miles de estos animales, sólo se ha tentado una vez con comerse a uno de ellos. "Tienen un sabor muy intenso, muy salvaje", dijo. "Pero en realidad nadie los quiere". Pero sí conservó la piel. Se hizo una gorra con ella.

Shannon Smiley contribuyó a este reportaje.

10 de junio de 2007
26 de mayo de 2007
©washington post
©traducción mQh
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método contra la melamina


[Claudio Flores] Desarrollan en Chile método para detectar melamina en alimentos. La melamina saltó al tapete cuando se detectó que contaminaba harinas vegetales.
Luego de dos semanas de intenso trabajo de investigación, el laboratorio Bioquality S.A. terminó el desarrollo de metodologías para la determinación de melamina en materias primas y alimento animal. Tales metodologías están ya disponibles para los requerimientos de los clientes de la industria acuícola.
"La melamina es una molécula que se ha utilizado principalmente como retardante de llama y partícipe de la fabricación de plásticos. Existen otros usos para ella, tales como fertilizante, pero ello no sucede en Europa o Estados Unidos", dijo a Visión Acuícola Eduardo Garrido, gerente general de Bioquality.

Contaminación
Hace un tiempo, la melamina saltó al tapete cuando se determinó que había contaminado harinas vegetales que se habían utilizado en la fabricación de alimento para peces. "Las harinas señaladas, de origen oriental, fueron analizadas por la Administración de Fármacos y Alimentos [AFA], determinándose positivamente que contenían la sustancia, que había provocado la muerte de algunas mascotas y peces", dijo Humberto Oliver, gerente técnico del laboratorio.
A partir de dicha detección, la AFA emitió sucesivas versiones del Método de Screening y Confirmación de Melamina, por GC-MS, cuya última publicación data del 7 de mayo recién pasado.
Bioquality implementó el método AFA en un equipo GC Termo-Finnigan con detector de masa, realizando un fullscan desde 45 a 450 unidades de masa, "lo que proyecta una serie de fragmentos característicos, siendo los principales o mayormente abundantes, las masas 73, 99, 171, 327 y 342, tal cual aparece en el documento de la AFA", agregó Daniela Santibáñez, jefe del área alimento animal de Bioquality.

Metodología
No conforme con lo anterior, Bioquality además implementó una metodología HPLC, presuntiva con confirmación por DAD, la cual también está ya en operaciones.
"Ambos sistemas son aplicables a alimento animal y sus componentes. Entre ellos están harinas de cereales, concentrados proteicos, harinas de pescado, alimentos para peces y aditivos", especificó Eduardo Garrido, gerente general de Bioquality.

26 de mayo de 2007
©diario llanquihue
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se puede comer cerdo


[Stephen J. Hedges] La carne de cerdos que comieron pienso contaminado se puede consumir sin peligro.
Washington, Estados Unidos. Los inspectores federales de la seguridad de los alimentos anunciaron el martes que el nivel de pienso animal contaminado consumidos por cerdos no representa un riesgo para los humanos que hayan eventualmente comido de esos cerdos, y han levantado la cuarenta que impedía el sacrificio de 56 mil cerdos.
El Departamento de Agricultura [DA] de Estados Unidos mantuvo a los cerdos en cuarentena desde que localizara las fuentes y determinara los efectos del pienso contaminado con melamina, un componente que es utilizado para hacer plásticos. Unos cincuenta mil cerdos fueron alimentados con este pienso en tres granjas en Illinois.
"Se puede consumir esa carne sin ningún peligro. Por eso, levantamos la cuarentena en esas granjas", dijo Kenneth Peterson, del Servicio de Inspección y Seguridad de los Alimentos del DA. "La melamina no se acumula en el cerdo y sale del cuerpo por la acción de los riñones".
La melamina se agregó a la harina de trigo cuando fue importada desde China, de acuerdo al DA y a la Administración de Fármacos y Alimentos [AFA]. Ambas agencias han iniciado una investigación de la contaminación en China, donde fue arrestado al menos el gerente de una planta procesadora.
La harina importada, mal etiquetada como gluten de trigo y proteína de arroz, fue entonces usada en la producción de alimentos para mascotas. Su presencia fue descubierta en marzo después de que causara la enfermedad y muerte de perros y gatos en Estados Unidos y Canadá, de acuerdo a la AFA.
El excedente de alimento para mascotas fue vendido como pienso para cerdos, pollos y peces, lo que produjo preocupación por una posible contaminación de melamina en la cadena de alimentos para humanos.
David Acheson, subcomisario de protección de los alimentos de la AFA, dijo el martes que dos piscifactorías comerciales que crían peces para el consumo humano han usado pienso contaminado. Los peces de esas instalaciones, una en Hawai y otra en el estado de Washington, no pueden ser comercializados, dijo.
Otras 196 viveros de peces recibieron pienso contaminado, que fue fabricado en Canadá, dijo Acheson. Esos viveros, sin embargo, crían peces para las reservas en ríos y lagos, y no para el alimento para humanos.

shedges@tribune.com

19 de mayo de 2007
15 de mayo de 2007
©chicago tribune
©traducción mQh

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china calla sobre nueva epidemia


[Keith Bradsher] Extraña enfermedad está matando a los cerdos.
Hong Kong, China. Una misteriosa epidemia está diezmando a los cerdos en el sudeste de China, aunque autoridades internacionales y de Hong Kong dijeron el lunes que el gobierno chino estaba proporcionando muy poca información sobre esta epidemia y sobre el gluten de trigo contaminado que ha causado la muerte o enfermedad de miles de mascotas en Estados Unidos.
La falta incluso de detalles básicos está haciendo revivir interrogantes de larga data sobre si China está realmente dispuestas a compartir información sobre temas de salud y seguridad de los alimentos con implicaciones potencialmente globales.
El gobierno chino -y especialmente el gobierno de la provincia de Guangdong, que linda con Hong Kong- fue criticado en 2003 por ocultar información sobre el virus SRAS cuando este se constató en Foshan, 152 kilómetros al noroeste de Hong Kong. Después de que el SRAS, o síndrome respiratorio agudo severo, se extendiera por Hong Kong y en todo el mundo, los funcionarios chinos prometieron mejorar los canales de información.
Pero funcionarios en Hong Kong, de la Organización Mundial [OMS] de la Salud y de la Organización para la Agricultura y la Alimentación [FAO] dijeron el lunes que no se les había dicho prácticamente nada sobre las muertes recientes de cerdos y que habían recibido muy pocos detalles sobre el problema aparentemente no relacionado de la contaminación del gluten de trigo.
Debido a que los cerdos pueden sufrir las mismas enfermedades que los humanos, incluyendo la fiebre aviar, la OMS y la FAO mantienen redes globales de observación e investigan las muertes no explicadas de cerdos.
La televisión y prensa de Hong Kong publicaron el lunes escabrosos reportajes sobre cerdos deambulando cubiertos de sangre que mana de sus cuerpos en Gaoyao y la vecina Yunfu, ambas en la provincia de Guangdong. El diario Apple Daily dice que en la zona ha muerto casi el ochenta por ciento de los cerdos, que los campesinos venden sus animales enfermos con grandes descuentos y que se ven cadáveres de cerdos flotando en los ríos.
La enfermedad empezó a diezmar a los cerdos después, se dice, de las celebraciones del Año Nuevo Chino, pero ahora se ha extendido. La prensa china controlada por el estado ha publicado escasas noticias sobre el problema del gluten de trigo y casi nada sobre la muerte de los cerdos.
Un hombre que respondió el teléfono en el ayuntamiento de Gaoyao, 225 kilómetros al noroeste de Hong Kong, confirmó el lunes tarde la muerte de cerdos. Pero se negó a decir su nombre.
El doctor Kowk Ka-ki, un cirujano que representa a la profesión médica en la legislatura de Hong Kong, dijo que el gobierno chino debía compartir la información que posee sobre la muerte de cerdos con el público chino y con Hong Kong, que Gran Bretaña devolvió a China en 1997.
"Definitivamente tienen que contar al público, y a la gente de la ciudad, el alcance de la epidemia, qué se está haciendo para controlar la enfermedad y el impacto que tiene para la salud pública", dijo. "Ayudaría a mitigar la preocupación y ayudaría al resto de China a luchar contra la epidemia".
No se conocen informes de que la enfermedad de los cerdos haya afectado a humanos. Pero la experiencia con la fiebre aviar ha dejado a Hong Kong preocupada sobre las misteriosas enfermedades que vienen que China continental.
Expertos médicos dijeron que el alcance de las hemorragias de los cerdos, incluyendo informes sobre sangrientas lesiones a la piel, no se parecen a los síntomas normales de la fiebre aviar, pero agregó que la muerte de los cerdos debe ser investigada.
Dos portavoces del Departamento de Higiene Ambiental y Alimentaria de Hong Kong dijeron que las autoridades de Guangdong sólo habían dicho al departamento que desde Yunfu y Gaoyao ya no se estaban enviando cerdos vivos a áreas en Hong Kong.
Un portavoz del Departamento de Conservación, Agricultura y Pesca de Hong Kong, dijo que no había indicios de muertes sospechosas entre los cerdos de Hong Kong, y desvió las preguntas sobre los cerdos en Guangdong al departamento de alimentos.
Ambos departamentos dijeron la semana pasada, en respuestas escritas a preguntas, que no estaban estudiando si el gluten de trigo importado desde el continente contenía sobras de melamina, un residuo de la preparación de un químico usado en la producción de plásticos. La presencia de melamina en los alimentos para mascotas ha sido vinculada con la muerte de al menos cuatro perros y gatos en Estados Unidos, y provocado el retiro de pollos que comieron pienso contaminado.
Funcionarios de Hong Kong se mostraron sorprendidos el lunes cuando les dijeron que la agencia de noticias oficial Xinhua mencionó hace un mes que el continente había empezado a estudiar a nivel nacional la presencia de melamina en el gluten de trigo. Los vendedores de pienso animal en el nordeste de China dijeron a fines del mes pasado que las dos principales destinaciones del pienso contaminado con melamina habían sido la región del delta de Yangtze cerca de Shanghai y la región del delta del río Perla cerca de Hong Kong.

12 de mayo de 2007
8 de mayo de 2007
©new york times
©traducción mQh
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el tiempo en la mente animal


[Carl Zimmer] Algunos experimentos demuestran que las aves pueden anticipar el futuro.
Los humanos son viajeros del tiempo natos. Puede que no seamos capaces de enviar nuestros cuerpos al pasado o al futuro, no todavía al menos, pero podemos enviar a nuestra mente. Podemos revivir acontecimientos que pasaron hace mucho, o proyectarnos en el futuro.
Nuevas investigaciones sugieren que las dos direcciones del viaje en el tiempo están íntimamente entrelazadas en el cerebro humano. Varios psicólogos sostienen que la experiencia de volver a vivir el pasado evolucionó en nuestros ancestros como un modo de planear el futuro y que el surgimiento del viaje mental en el tiempo fue crucial para el éxito de nuestra especie. Pero algunos expertos en conducta animal no creen que seamos únicos a este respecto. Refieren varios experimentos recientes que sugieren que los animales pueden visitar tanto el pasado como el futuro.
Las primeras pistas sobre los juegos mentales del viaje en el tiempo provinieron de personas con lesiones cerebrales que les hacían olvidar detalles autobiográficos, sin olvidar la información que recogían en el camino. Un hombre conocido en la literatura científica como K.C., por ejemplo, podía jugar ajedrez sin recordar que lo hubiera jugado nunca. K.C. podía recordar frases que los psicólogos le habían enseñado sin recordar las lecciones.
K.C. había perdido lo que los psicólogos llaman ahora una memoria episódica. Endel Tulving, un psicólogo canadiense, definió la memoria episódica como la capacidad de recordar detalles de experiencias personal: qué ocurrió, dónde, cuándo, etcétera.
El doctor Tulving dijo que la memoria episódica es distinta de otros tipos de memoria que no implican experiencias personales. La gente puede recordar cómo entrar al metro, por ejemplo, sin recordar la primera vez que lo hizo.
La memoria episódica fue también única de nuestra especie, sostuvo Tulving. Sostuvo, para empezar, que la memoria episódica exigía autoconciencia. No te puedes recordar a ti mismo si no sabes que existes. También sostuvo que no había evidencias de que los animales tuvieran experiencias, incluso si esas experiencias los impresionan.
Muchos expertos en conducta animal coinciden con Tulving, incluso aunque en realidad no han experimentado ni probado la idea. Pero cuando Nicola Clayton, una psicóloga comparativo oyó por primera vez la proposición, tuvo otra reacción. "Se me empezaron a erizar las plumas", dijo la doctora Clayton, de la Universidad de Cambridge. "Pensé, espera un momento, eso no tiene sentido".
Clayton empezó a experimentar con arrendajos para ver si satisfacían alguno de los criterios para medir la memoria episódica. Los arrendajos pueden ocultar varios miles de piezas de alimento todos los años y recordar la ubicación de cada uno de ellas. Clayton se preguntó si acaso las aves simplemente recordaban las ubicaciones, o si recordaban la experiencia de ocultar los alimentos.
Hizo un experimento utilizando dos tipos de alimentos: larvas de polillas y cacahuetes. Los arrendajos prefieren las larvas a los cacahuetes cuando las larvas son todavía frescas. Cuando las larvas han muerto por un par de horas, las aves prefieren los cacahuetes. Clayton dio a las aves la oportunidad de ocultar ambos tipos de alimento y luego las metió en otra jaula. Más tarde las volvió a meter en las jaulas con los escondites, en algunos casos después de horas y en otros después de cinco días.
El tiempo que los arrendajos pasaron fuera de sus escondites tuvo un enorme efecto en el tipo de alimento que buscaban. Los pájaros que esperaron cuatro horas tendieron a excavar las larvas, y los que tuvieron que esperar cinco días ignoraron las larvas y excavaron los cacahuetes. (Para asegurarse de que no estaban simplemente olfateando a las larvas podridas y evitando así esos lugares, Clayton se deshizo de los alimentos tan pronto como los arrendajos los iban escondiendo y rellenó los escondites con arena fresca).
En 1998, Clayton y sus colegas publicaron los resultados del experimento, declarando que los arrendajos cumplían con los requisitos de la memoria episódica. Desde entonces, Clayton se ha dedicado a estudiar más profundamente la memoria de los arrendajos. El año pasado, por ejemplo, su equipo descubrió que los arrendajos no solamente recuerdan cuándo y dónde ocultaron el alimento sino también si acaso fueron observados en ese momento. Si un arrendajo se da cuenta de que, al ocultar el alimento lo está observando otro, tiende excavar más tarde el escondite y volver a esconder el alimento en otro lugar. Otros científicos han seguido el ejemplo de Clayton y empezado a investigar indicios de memoria episódica en otros animales. Cuando las ratas exploran un laberinto, por ejemplo, son capaces de recordar qué tipo de alimento vieron en el camino. Los colibríes recuerdan dónde y cuándo visitaron flores individuales en busca de néctar. Los macacos recuerdan dónde pusieron el alimento, pero no cuándo.
Algunos investigadores, sin embargo, no se muestran convencidos por estos estudios.
"Los animales viven sobre todo en el presente", dijo Thomas Suddendorf, psicólogo comparativo de la Universidad de Queensland en Australia.
El doctor Suddendorf sostiene que un arrendajo puede recordar el alimento y el lugar donde lo escondió sin tener un sentido de memoria de sí mismo. "La información no es realmente lo que caracteriza el viaje mental en el tiempo", dice Suddendorf. "Sé que en Suecia, en 1967, mi madre me dio a luz, pero eso no significa que yo pueda viajar atrás en el tiempo y volver a vivir ese acontecimiento".
La memoria episódica también depende de muchas otras facultades que sólo han sido claramente documentadas en la mente humana, dice Suddendorf. Dice que cree que evolucionó después de que nuestros ancestros se descolgaran de otros primates. Sin embargo, la ventaja no reside en conocer el pasado, sino en que proporciona "una ventaja a la hora de predecir el futuro", dijo.
Estudios recientes sobre gammagrafía refuerzan el vínculo que establece Suddendorf entre pasado y futuro. Daniel Schacter, psicólogo, y sus colegas de la Universidad de Harvard estudiaron hace poco cómo funciona el cerebro cuando la gente piensa en experiencias pasadas o imagina experiencias futuras. Construir una memoria episódica activa una distintiva red de regiones cerebrales. Cuando una persona agrega entonces detalles a la memoria, la red cambia, y algunas regiones se sosiegan y otras se encienden.
Los investigadores hicieron entonces que sus sujetos pensaran sobre sí mismos en el futuro. Muchas partes de la red de la memoria episódica se volvió a activar.
Suddendorf sostiene que estas redes yuxtapuestas para el viaje mental en el tiempo evolucionó hace 1.6 millones de años, por lo menos. Menciona las herramientas de piedra que hacían en esa época los homínidos. Los paleontólogos han determinado que las herramientas fueron trasladadas a varios kilómetros a la redonda desde los lugares en que se hicieron.
"Si has comido recién, la única razón por la que lleves contigo una herramienta, es que anticipes que la vas a usar en el futuro", dijo.
Suddendorf ha incitado a la acción a los psicólogos comparativos -"como un paño rojo a los toros", como dijo una psicóloga comparativa, Sara Shettleworth, de la Universidad de Toronto. Han estado buscando evidencias de que los animales también pueden planear el futuro.
Algunos estudios sugieren que no. Los monos capuchinos, por ejemplo, comen hasta quedar llenos y sacan el resto del alimento de sus jaulas, pese al hecho de que a la mañana siguiente no tendrán nada de comer.
Pero en otros estudios, los animales se ven más prometedores. "Experimentamos con monos ardilla para determinar si podían anticipar el futuro, y para nuestra sorpresa parece que lo hacen", dijo el doctor William Roberts, psicólogo comparativo de la Universidad de Ontario. Él y sus colegas dirigieron un experimento en el que se ofrecía a cada mono elegir entre un dátil o cuatro dátiles. No fue una sorpresa que los monos escogieran la última opción.
Pero entonces los científicos empezaron a retirar el agua antes de que se decidieran. Si los monos cogían los cuatro dátiles, los científicos les privaban de agua durante tres horas. Si escogían la primera opción (un dátil), los científicos reponían el agua en media hora. Los monos aprendieron a preferir la opción de un dátil. Aunque en ese momento no estaban sedientos, anticiparon la sed que sufrirían en el futuro. (Cuando los científicos dejaron a privarles de agua, los monos volvieron a preferir los cuatro dátiles).
Clayton puso a prueba hace poco el sentido de previsión de los arrendajos. Con sus colegas, colocó a los pájaros en tres compartimentos adyacentes durante seis días. Todas las mañanas las aves fueron encerradas durante dos horas en uno de dos cuartos. En uno, no recibían nada para comer. En el otro, había piñones en polvo (los arrendajos pueden comer el polvo, pero no ocultarlo). Para el resto del día, los pájaros podían moverse libremente en los tres cuartos y disfrutar de más piñones en polvo.
Al séptimo día, los científicos cambiaron los piñones en polvo por piñones enteros. Si querían, los arrendajos podían ocultar los piñones en bandejas de cubos de hielo que los científicos habían dejado en los dos cuartos de la mañana. "Si yo fuera pájaro, lo que haría sería coger algunas de estas provisiones y ocultarlas, de modo que al despertar mañana, pudiera tomar desayuno", dijo Clayton.
Clayton descubrió que los pájaros colocaron tres veces más piñones en el cuarto sin desayuno que el cuarto del desayuno. Sostiene que los resultados quieren decir que los pájaros pueden actuar de acuerdo a necesidades futuras, sabiendo lo que necesitan y dónde lo necesitarán.
Otros expertos en conducta animal dicen que es estudio es convincente. Incluso Suddendorf, que se ha mostrado muy severo de los estudios previos, está intrigado por los resultados de Clayton. Dijo que se pregunta cuánto tiempo pueden anticipar los pájaros: "¿Lo pueden hacer para algo que ocurrirá en una semana o el mes que viene, como hacen los humanos? ¿Se limita sólo al ocultamiento del alimento?"
"Es bueno que la gente lo esté estudiando", dice Suddendorf. "En cinco años, el panorama será mucho más claro. La investigación del futuro tiene mucho futuro".

6 de abril de 2007
©new york times
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descargas con vallas invisibles


[Corey Kilgannon] Aparentemente, al sufrir una descarga eléctrica, los perros atacan a cualquiera que se encuentre cerca.
Northport, Nueva York, Estados Unidos. Desconfiad de la pintoresca apariencia de este tranquilo pueblo en Long Island Sound, advierte Mitchell Stein, un abogado que vive en la localidad. Desconfiad de las lanchas pesqueras que se mecen en el espléndido puerto, o de la maltería de aspecto sano, o de las buenas escuelas, frondosas avenidas y bien mantenidas casas y jardines.
"No existe un pueblo menos americano que este", dijo Stein.
Su desilusión con Northport -y con la vida en los suburbios en general- se reduce a una cosa: la valla eléctrica, un sistema invisible de confinamiento de los perros que produce señales de advertencia y descargas transmitids por un collar especial cuando un perro se aproxima a los lindes de una propiedad.
Stein, que posee un pastor alemán, dice que instaló una valla así el año pasado debido a las reglas del pueblo que regulan la instalación de vallas reales. Pero en lugar de simplemente confinar a su perro, las descargas eléctricas de la valla pueden ser la explicación de porqué Aurora, el pastor alemán de Stein, atacó a dos perros del pueblo que entraron por error a la propiedad.
Las autoridades locales se llevaron a la perra y la consideran peligrosa.
Después de que una audiencia en el tribunal del pueblo esta semana, que se estiró hasta pasada la medianoche -incluyendo el testimonio de un experto en vallas eléctricas y conducta canina y el amenazador grito de un vecino: "Esta noche mataremos a tu perra"-, Stein dijo que no veía otra alternaqtiva que matar a su mascota.
Las vallas eléctricas se han hecho crecientemente populares en los suburbios, junto con las denuncias por ataques de perros y regulaciones anti-vallas. En los últimos años, algunas ciudades, incluyendo Munsey Park en Long Island y Asbury Park, Nueva Jersey, han sopesado la posibilidad de prohibir las vallas debido a que crean una falsa conciencia en cuanto al control de las mascotas.
Para Stein, la proliferación de vallas eléctricas es un indicador orwelliano de estado de miedo que reina en los suburbios norteamericanos, el crescendo de lo que ve como la propagación de virus suburbano: una asfixiante sobre-regulación, riñas mezquinas, camarillas, favoritismo y política de pueblo chico.
Stein, 48, se mudó a su casa en una esquina de Ocean Avenue en 1999. Compró a Aurora el año pasado por mil dólares. Debido a que Northport, un pueblo de 7.600 habitantes en el condado de Suffolk, exige que las casas de esquina tengan permisos especiales para las vallas de modo que no estorben la visión, Stein compró una versión eléctrica de Fido's Fences.
Pero el mes pasado, dos vecinos se quejaron ante funcionarios del pueblo de que Aurora había atacado a sus perros cuando caminaban en o cerca de la propiedad de Stein, provocando citaciones por incumplimiento de la norma que obliga a los dueños a llevar a sus perros con correa.
El 27 de octubre funcionarios de la perrera y agentes de policía de Northport llegaron a casa de Stein y se encontraron con Stein, todavía en pijama, cuando este volvía a casa tras dejar a sus hijos en la escuela. Dijo que la policía se había negado a mostrarle la orden del juez para incautar a Aurora, así que se negó a entregar a su perro. El jefe de policía dijo que sí le habían entregado la orden judicial.
Stein encerró a Aurora en su coche y la policía lo arrestó y llevó esposado, y en pijama, a la comisaría del pueblo, donde fue retenido en un calabozo durante cuatro horas. Pasó la mayor parte del tiempo meditando en la posición del loto. Se marchó de la comisaría con varias citaciones, incluyendo una por llevar a su perro sin correa y por obstruir la incautación del perro.
Los funcionarios lo pasaron canutas con Aurora. Le retiraron el collar de descargas, pero les costó sacarla de la propiedad. Finalmente la retiraron y la dejaron en un refugio local, sin visitas.
No era el primer problema de Stein con las mascotas. En julio de 2004, un vecino de un Centerport cercano presentó una denuncia diciendo que un perro que tenía [Stein] había atacado a su perro, un asunto que fue zanjado cuando Stein accedió a deshacerse del perro.
Con una coleta y de aspecto desenfadado, Stein dijo que se había hecho impopular con los funcionarios del pueblo desde que había dirigido públicamente a un grupo que se opuso exitosamente a la apertura de un nuevo banco en el pueblo.
Stein dijo que su perro anterior había muerto envenenado con anticongelantes y ahora, con la historia de Aurora en el diario local, el Northport Observer, "soy el Enemigo Público Número Uno", dijo.
El alcalde George Doll de Northport, no quiso hacer comentarios, excepto para decir que la policía de Northport había aplicado correctamente la ley.
El jefe de policía de Northport, Eric Bruckenthal, dijo que la acción iniciada contra Stein no se debía a una predisposición, sino simplemente a que había violado la ley.
La audiencia del tribunal empezó el lunes a las nueve de la noche y terminó a la una treinta de la mañana del martes, cuando Paul H. Senzer, el juez del pueblo, calificó a Aurora oficialmente como un "perro peligroso".
Senzer aceptó las declaraciones del especialista en conducta canina y determinó que Aurora probablemente había recibido una descarga eléctrica de la valla y había atacado a los perros de los vecinos como un modo de desviar el dolor. Dijo que Stein podría recuperarla solamente si cumplía con una estricta lista de disposiciones, incluyendo la construcción de una caseta y una valla, la contratación de un especialista en conducta canina y de una póliza de seguro de cien mil dólares para cubrir daños de futuros ataques.
"Olvídate. Lo mismo lo pongo a dormir", dijo Stein cuando salía de la pequeña sala del tribunal en el Ayuntamiento en la Calle Principal.
Entrevistado más tarde el martes, dijo que no había encontrado ninguna compañía de seguros que vendiera ese tipo de póliza, ni obtenido un permiso municipal para construir una valla semejante.
"El juez fijó exigencias tan altas que nunca podré recuperar a mi perro", dijo. "La está matando sin tener en realidad los cojones para ordenar que la maten".
En la audiencia, Stein, que dijo que había defendido casos en 26 estados y antes en la Corte de Apelaciones de Nueva York, se basó en la defensa de las vallas eléctricas. Dijo que no hay acera frente a su casa, de modo que los transeúntes pasan frecuentemente por el borde de su propiedad, lo que llamó una "flagrante violación del derecho constitucional a la propiedad privada". Dijo que no debería ser penalizado por lo que ocurre con los intrusos.
Stein llamó al banquillo de los testigos a un empleado de Fido's Fence, que declaró que Aurora no podría nunca haber cruzado la barrera de la valla invisible, de modo que eran los otros perros los que debían haber cruzado y enardecido, observando que los pastores alemanes son una raza territorial.
Jeff Kolbjornsen, preparador de perros, declaró que había examinado a Aurora en la perrera -pellizcándola, cogiendola de la cola, parándose en sus patas y aplicándole una llave de asfixia- y la había encontrado mansa. Pero, dijo, una descarga de una valla eléctrica puede haber causado una "conducta aberrante" y provocado que Aurora "desviara la frustración o la descarga del dolor hacia otro animal en la cercanía".
Stein dijo al juez que cuando compró la valla, "no había modo de saber qué había al otro lado de la ecuación".
Ahora quiere mudarse, quizás a Ciudad de Nueva York o más al sur.
"¿Quién quiere vivir en un suburbio?", preguntó. "Tengo que encontrar un lugar donde mi perro y yo podamos ser libres, porque en el pueblo de Northport no hay libertad".

17 de marzo de 2007
9 de noviembre de 2006
©new york times
©traducción mQh
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caballos de tiro buscan trabajo


[Carolyn Starks] Son gigantes, necesitan un nuevo hogar y algo que hacer.
Incluso para una veterana amiga de los caballos como Donna Ewing, el dilema era gigantesco: dieciséis caballos de tiro, cada más de más de dos metros diez de alto y pesando más de una tonelada, necesitaban un nuevo hogar.
Sus dueños, los vecinos de Woodstock, Norm y Judith Wolff, ya no podían seguir ocupándose de ellos. Así que Ewing reclutó a vecinos y voluntarios para llevar agua y heno a los mansos animales hasta que pudiera encontrar un nuevo albergue.
El miércoles, ocho de los majestuosos caballos belgas fueron trasladados a un terreno adyacente con 3.2 hectáreas de exuberantes campos vallados. Los caballos restantes, incluyendo ocho percherones negros, también fueron llevados a granjas de la localidad, dijo Ewing.
"Este es un final feliz para una situación muy triste", dijo Ewing, directora de la Sociedad Protectora y de Rescate de Animales Ungulados [Hooved Animal Rescue and Protection Society] de Barrington-Hills.
Ewing, los voluntarios y algunos espectadores estaban el miércoles en un terreno cubierto por una capa de seis pulgadas de estiércol mirando los caballos que esparcían el lodo cada vez que daban un paso con sus pezuñas del tamaño de un plato. Era difícil, dijo, no enamorarse de ellos; algunos son tan amistosos que trataban de tocar con sus hocicos las cabezas de sus admiradores.
La vecina Sue Rudawski está considerando adoptar a dos de ellos. Pero cuando la manada se echó a correr haciendo temblar la tierra, se puso a pensar.
"Me da un poco de tiempo encargarme de ellos, Norm", gritó desde una valla después de ver a Wolff manejando fácilmente a los gigantescos caballos. "Pero quiero decirte la verdad. Y es que son muy grandes".
Wolff, 71, replicó: "Oh, ¡pero tienen más miedo ellos de ti que tú de ellos!"
Debido a que los caballos no han sido adiestrados en los últimos años, dijo Ewing, estarían contentos si se les pusiera a trabajar -a hacer algo que implique cargar, y cargar, y cargar.
"Estos son los caballos que hicieron nuestro país", dijo. "Estos son los caballos que araron la tierra".
En realidad, el caballo de tiro fue en el pasado la máquina de la agricultura norteamericana, arrastrando gigantes arados, en equipos, o arados pequeños, solos. En la cima del estrellato del caballo de tiro se encuentran los Budweiser Clydesdales.
Los caballos de Woodstock fueron las gigantes celebridades del Country Cabin Orchard, jalando los vagones de las familias que visitaban los manzanales, los graneros y la tienda de recuerdos de la propiedad.
Wolff y su mujer compraron el lugar en 1996 y la abrieron como una granja de familia para ser visitada.
De acuerdo a las actas judiciales, hace cinco años el banco procedió a la ejecución hipotecaria de la granja, cerca de McGuire y Alden Roads. Y en febrero, los Wolff tuvieron que desalojar su casa por orden del Tribunal de Circuito del condado de McHenry.
Norm Wolff dijo que el caso sigue en litigio y se negó a hacer más comentarios.
Sus caballos de tiro eran el centro de sus vidas. Cuando ya no les necesitaron más para trabajar, los Wolff siguieron cuidándolos como si fueran mascotas.
"Si te quedas con mi caballo, te quedas con mi corazón", dijo Judith Wolff el miércoles después de que cuatro de sus caballos se marcharan con nuevos dueños.
Norm Wolff sonrió ampliamente cuando vio a los belgas Caleb, Tom y Jerry retozar en los secos terrenos de su nueva granja.
"Sé dónde están y puedo venir a visitarlos", dijo.
Ewing les prometió que los caballos tendrían un futuro brillante, incluso si tenían que volver a lucir un arnés.
"Se ven maravillosos en sus nuevas casas", dijo Ewing. "Sólo necesitan algo que hacer".

cstarks@tribune.com

17 de marzo de 2007
14 de marzo de 2007
©chicago tribune
©traducción mQh
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