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murió dabbs greer


[Valerie J. Nelson] A los 90. Atareado actor de carácter se especializaba en papeles de gente corriente.
Ha muerto Dabbs Greer, un actor de carácter que ha menudo hacía papeles de televisión de personajes corrientes, y se hizo conocido por representar al Reverendo Robert Alden en ‘La casa de la pradera' [Little House on the Prairie]. Tenía 90 años.
Greer, que había estado batallando contra un riñón y un corazón enfermos, murió el sábado en el Hospital Huntington, de Pasadena, informó su vecino Bill Klukken.
Su carrera cubrió más de medio siglo e incluyó papeles en casi cien películas y unos seiscientos episodios de televisión.
Además de dirigir la parroquia de Walnut Grove de ‘La casa de la pradera', que se emitió de 1974 a 1983, Greer tuvo recurrentes roles de televisión como el tendero Míster Jonus en ‘La ley del revólver' [Gunsmoke], de 1955 a 1960; entrenador en ‘Hank', a mediados de los años sesenta; pastor en ‘Picket Fences', en los años noventa; y el abuelo cascarrabias de ‘Maybe It's Me', de 2001 a 2002.
En ‘Las aventuras de Superman', Greer apareció colgando de un dirigible y siendo rescatado en el aire por el Hombre de Acero en el episodio piloto de 1952. Fue también el pastor que casó a Mike y Carol Brady en 1969, en ‘La familia Brady' [The Brady Bunch].
Debutó en la gran pantalla en 1949, con un papel no reconocido en ‘Reinado del terror' [Reign of Terror].
"Su aspecto normal hacía de excelente contraste con los tejemanejes extraterrestres de ‘Invasión de los ladrones de cuerpos' [Invasion of the Body Snatchers] (1956) y ‘La amenaza de otro mundo' [It! The Terror From Beyond Space] (1958), de acuerdo al banco de datos online All Movie Guide.
En su última película, ‘La milla verde' [The Green Mile] (1999) -entonces de 82- hizo el papel del gendarme de prisión Paul Edgecomb, cuando el personaje se convirtió en demasiado viejo para que Tom Hanks lo pudiera representar realísticamente. Anteriormente, Greer había hecho de guardia de prisión con Susan Hayward en el papel que le ganó, a Susan, un Oscar por su rol en ‘Quiero vivir' [I Want to Live!], de 1958.
Nació como Robert William Greer el 12 de abril de 1917 en Fairview, Montana, hijo de un farmacéutico y su esposa, que enseñaba elocución. Se crió como hijo único en Anderson, Montana, y empezó a actuar en producciones teatrales infantiles a los ocho años.
Después de sacar su grado de licenciado en la Universidad de Drury en Springfield, Montana, en 1939, Greer dirigió el departamento de retórica y drama de departamento de educación de Missouri, informó Klukken.
En 1943 se mudó a Pasadena, donde vivió el resto de su vida.
Fue administrador y profesor en la escuela de teatro Pasadena Playhouse, actuando a menudo con estudiantes y dirigiendo más de cincuenta piezas. Empezó a usar el apellido Dabbs -el nombre de soltera de su mujer- como nombre de pila en su oficio.
Greer dejó el teatro en 1950 para dedicarse tiempo completo a la actuación y empezó a representar toda una serie de tipos buenos de pueblos chicos cuyas personalidades no eran muy diferentes de Greer mismo, dijo Klukken.
Greer no se casó nunca y no deja sobrevivientes.
Sobre su carrera compuesta principalmente de papeles secundarios, Greeer dijo a Times Union, Albany, Nueva York, en 2000: "En su propio y pequeño mundo, todo actor de carácter es el actor protagonista".

valerie.nelson@latimes.com

1 de mayo de 2007
©los angeles times
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murió john flynn


Director de cine conocido por ‘Equipo' [The Oufit] y ‘El expreso de Corea' [Tormenta arrolladora; Rolling Thunder].
John Flynn, 75, un director mejor conocido por sus películas de acción ‘Equipo' y ‘El expreso de Corea', murió mientras dormía este 4 de abril en su casa de Los Angeles, informó su hijo Tara Flynn.
Después de trabajar como supervisor de guión para el director Robert Wise en ‘Amor sin barreras' [West Side Story] y más tarde como asistente de dirección, Flynn tuvo la posibilidad de dirigir ‘El sargento' [Sergeant], una película de 1968 con Rod Steiger como un reprimido militar en la Francia de la posguerra.
Flynn se ganó toda una audiencia cult por sus películas, en las que retrata a tipos rudos causando el caos y vengándose. ‘El expreso de Corea' (1977) contó con los protagonistas William Devane y Tommy Lee Jones como veteranos del Vietnam que vuelvan a casa después de la guerra. Fue destacado el mes pasado en el festival de cine Grindhouse del director Quentin Tarantino en el New Beverly Cinema.
Flynn también escribió el guión de ‘Equipo' (1973), basado en una novela de Richard Stark, con Robert Duvall haciendo de delincuente de poca monta que cae en desgracia con la mafia.
El tema de los machos continuó con Steven Seagal en ‘Buscando justicia' [Out for Justice] (1991), Sylvester Stallone en ‘Encerrado' [Lock Up] (1989) y James Woods y Brian Dennehy en ‘Best Seller', entra otras películas.
Entre los créditos de dirección de Flynn hay películas para la televisión, incluyendo ‘Marilyn: The Untold Story' (1980), sobre Marilyn Monroe.
Nativo de Chicago, estudió en la Universidad de California en Los Angeles UCLA y sirvió en la Guardia Costera.

22 de abril de 2007
20 de abril de 2007
©los angeles times
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murió barry nelson


[Dennis McLellan] A los 89, el primer actor en hacer de 007.
Murió Barry Nelson, un actor principal que inició su carrera en MGM en los años cuarenta y se ganó un hueco en la historia de la industria del espectáculo como el primer actor en representar al agente secreto británico, James Bond -como un norteamericano llamado Jimmy Bond- en un episodio de televisión en directo de ‘Casino Royale' en los años cincuenta. Tenía 89 años.
Nelson murió el 7 de abril en un hotel en el condado de Bucks, Pensilvania, dijo su esposa Nansi el viernes. Aún no se determina la causa de su muerte.
Como actor de planilla de MGM en los años cuarenta, Nelson apareció en películas como ‘La sombra de los acusados' [Shadow of the Thin Man], ‘Dr. Kildare' [Dr. Kildare's Victory], ‘A Yank on the Burma Road', ‘La comedia humana' [The Human Comedy], ‘Bataan' y ‘Dos en el cielo' [A Guy Named Joe].
Más tarde trabajó con Debbie Reynolds en una comedia cinematográfica en 1963, ‘Mary, Mary', un rol que se originó en Broadway con la estrella Barbara Bel Geddes; también apareció en películas como ‘Aeropuerto' [Airport], ‘Risas y lágrimas' [Pete ‘n' Tillie] y ‘El resplandor' [The Shining].
Pero Nelson vivió algunos de sus éxitos más grandes en Broadway, incluyendo apariciones en ‘Light Up the Sky' y ‘The Moon Is Blue' en los años cuarenta, ‘Flor de cactus' [Cactus Flower], con Lauren Bacall en los sesenta, y ‘The Act' con Liza Minnelli, por la que fue nominada a una Tony Award como mejor actor en un musical de 1978.
"Era un encantador cómico liviano, con una maravillosa cara de niño y un amoroso encanto juvenil", dijo al Times el viernes, Miles Kreuger, presidente del Instituto de la Comedia Musical Americana, de Los Angeles.
En televisión a principio de los años cincuenta, Nelson actuó como un hombre de negocios trotamundos implicado en una conspiración internacional en ‘The Hunter', una serie de media hora que emitió CBS de 1952 a 1954.
También actuó como Joan Caulfield en ‘Mi esposo favorito' [My Favorite Husband,], una comedia en CBS de 1953 a 1957.
Fue mientras hacía la serie que le ofrecieron el papel de Bond en ‘Casino Royale', la adaptación a la televisión de la primera novela con Bond, de Ian Fleming, en la serie de dramas ‘Climax!', de CBS.
Nelson había recién completado el episodio 103 de ‘Mi esposo favorito' y necesitaba una pausa.
"Estaba exhausto", recordó en una entrevista en 2002 con el Daily Mirror, de Londres. ‘Mi esposo favorito' fue filmado en vivo. Fue agotador y difícil. Me fui de vacaciones a Jamaica y le dije a mi agente que no me molestara por un tiempo".
Pero a poco de llegar a Jamaica, contó, "mi agente me llamó diciéndome que CBS realmente quería darme un papel... Tenía que volver a Estados Unidos con el siguiente avión. Los ensayos empezaban al día siguiente".
Dijo que tuvo dudas sobre el papel hasta que se enteró quién hacía de canalla: Peter Lorre.
"Eso", dijo, "fue lo decisivo".
Con Nelson "adornado con una pajarita torcida y un traje barato", y haciendo a Bond como "asexuado y abatido", como dijo Susan King, del Times, más tarde, el episodio ‘Climax!', de ‘Casino Royale', fue emitido en vivo el 21 de octubre de 1954.
Aunque fue aparentemente bien recibido, más tarde Nelson dijo que nunca se imaginó que el personaje 007 de Fleming iba a alcanzar tal renombre internacional.
"Pero tampoco lo imaginó nadie más", dijo en una entrevista de 1992 con Riverside Press Enterprise."CBS tenía incluso una opción a las historias de Bond; pero no la escogieron".
Ocho años después del retrato de Nelson de ‘Jimmy Bond', Sean Connery debutó como el elegante ‘Bond, James Bond', en la exitosa película ‘Dr. No'.
"No gasto mucho tiempo en lamentarme", dijo Nelson al New York Daily News en 1995. "Siempre pensé que Connery era el Bond ideal. Lo que yo hice fue una curiosidad.
Nacido en San Francisco el 16 de abril de 1917, más tarde Nelson se mudó con su familia a Oakland. Estaba trabajando en una producción de ‘Macbeth' en su último año en la Universidad de California en Berkeley cuando un cazatalentos de MGM lo vio y le ofreció hacer una prueba cinematográfica.
Cuando servía en la Segunda Guerra Mundial, hizo su debut en Broadway en la producción de la Fuerza Aérea, ‘Cita en los cielos' [Winged Victory]', de Moss Hart, en 1943, y apareció en una versión cinematográfica de 1944 de la pieza rebosante de canciones.

dennis.mclellan@latimes.com

15 de abril de 2007
14 de abril de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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salvada por los chuchos


[Manohla Dargis] Cómo convertirse en activista por los derechos de los animales.
El ingenioso y astuto joven guionista Mike White escribe películas que parece que fueron inventadas por el flaco, tímido y torpe tipo que termina siempre solo en una rincón de la oficina en las fiestas de vacaciones. Pero White, que a veces actúa en películas y a veces escribe, es un tipo flaco, aparentemente tímido, aunque considerando su currículo -‘Chuck & Buck', ‘Una buena chica' [The Good Girl], ‘Escuela de rock' [School of Rock] y ‘Nacho Libre'-, se puede intuir que no hace a menudo el papel de tímido, al menos no en Hollywood.
‘El año del perro' [Year of the Dog] es exactamente el tipo de historia que uno podría esperar que hiciera White en su debut como director. Es divertida, pero sin perder de vista su lado negativo, lo que quiere decir que es también divertida desde un punto de vista existencial. Presenta a la cómica Molly Shannon como una mujer que descubre su verdadera identidad mediante el amor por los animales, aunque no ese tipo de amor. No es Catalina la Grande, es simplemente Peggy la Buena. Es una película sobre lo que significa dedicarse a otra cosa que tus propios temores y deseos, a despojarse de esa dura y firme caparazón llamada egoísmo. Es, más bien extraordinariamente, una investigación de la empatía como estado de gracia. Y si esto suena demasiado rarificado como para reírse, considerad que gira también sobre una guapa y fría tía estrafalaria.
Esa tía es Peggy. Soltera y apenas pasados los cuarenta, vive con su única compañía, un robusto y pequeño beagle llamado Pencil, en una ordenada y pequeña casa en algún lugar en el sur de California. Trabaja como asistente de algún tipo de contable, Robin (el divino Josh Pais), en un piso de oficinas lleno de cubículos que, desde el ángulo adecuado, se parece extraordinariamente a un comedero de pollos. Es apagado, pero suficientemente agradable, y, de cualquier modo, no parece que Peggy se de cuenta o le interese. Cada mañana trae una enorme caja rosada de dónuts para todo el mundo en la oficina, y luego se empapa en felicidad. Durante el almuerzo escucha a su compañera de oficina, Layla (Regina King), tramando su vida amorosa con la astucia de un Sun Tzu.
Estamos en territorio seriamente labrado, en algún lugar entre Alexander Payne y Todd Solondz. White muestra los estrechos parámetros de la vida de Peggy con una agresiva falta de estilo visual. Su opción más obvia, que parece un atajo mal inspirado, es arreglar objetos y personas de manera simétrica -incluyendo a Tom McCarthy y Laura Dern como el hermano y cuñada obsesivamente arrejuntados de Peggy- en el marco, como si fuesen mercaderías en una vitrina. Es una estrategia normal en la comedia, y adecuada para el nivel de risas de Barry Sonnenveld, pero también sugiere que no hay nada debajo de estos abusivamente pulcros y juiciosos diálogos y, por extensión, nada debajo de Peggy tampoco.
Como se trata de una película de Mike White, yo cruzaba los dedos esperando más. Uno de los guionistas más talentosos que anima la escena comercial, White es un abanderado de los freaks y geeks. (Trabajó en el críticamente venerado programa de televisión del mismo nombre). Dejó valientemente que flotara su propia bandera estrafalaria en la patológica comedia de 2000, ‘Chuck & Buck', en la que, como un hombre infantil (Buck), acosa románticamente a una vieja amiga, se mete debajo de tu piel, dando una actuación desagradable que amenaza deliberadamente con convertir una historia espeluznante en una historia inverosímil. ‘El año del perro' delinea un espacio menos peligroso, pero una de sus modestas glorias es que aquí White se toma demasiadas libertades con nuestra simpatía, especialmente a través de un personaje protagonista que tiene más en común con Buck de lo que parece a primera vista.
Toma un rato, pero White logra pelar la banal superficie de la película. Lo que echa a rodar todo, incluyendo sus intereses intelectuales articulados como a escondidas o quizás demasiado cautamente (se trata, después de todo, de una comedia financiada por un estudio), es la prematura muerte de Pencil, que hace un hoyo en el mundo de Peggy y finalmente en su mente. Para Peggy, una mujer que saluda a su amigo cuadrúpedo con una dentuda sonrisa que rivaliza con el sol en cuanto a su calor (Pencil brilla de vuelta), esta no es la muerte de algún perro callejero adoptado, uno más de una cola de animales tontos amados descuidadamente. Es un shock para el sistema, una tragedia de esas que alteran la vida, un final terrible que se transforma en un comienzo radicalmente nuevo.
Lectores, se convierte en vegetariana. También defiende y hace donaciones, rompe un par de abrigos de piel y lleva a sus sobrinitos a un santuario animal donde caballos, vacas, cerdos y pollos rescatados deambulan libremente, aspirando aire fresco sobre el verde césped debajo y el cielo azul arriba. El vacío dejado por Pencil lo empieza a llenar con un par de animales y luego con un par de cientos y luego miles de criaturas maltratadas y abandonadas, tanto por petición como por adopción, transformándose en una suerte de Angelina Jolie del reino animal. También encuentra lo que espera que sea su Brad Pitt bajo la forma de un pastoso tipo que se ofrece de voluntario para la A.S.P.C.A., ignorando o ignorante de la advertencia incrustada en su nombre: Newt (Peter Sarsgaard, excelente).
En otras palabras, Peggy se transforma, al fin, en un personaje de carne y hueso con el que vale la pena pasar un tiempo, no porque sea divertida (que lo es) o amable (no siempre) o simpática (no necesariamente). En lugar de eso, es precisamente debido a que ella no es especialmente agradable, debido a que comete errores y, dependiendo de tu punto de vista y paladar, toma decisiones sospechosas -frijoles de soya fermentados- que ella y la película empiezan finalmente a canturrear, silbar y funcionar.
‘El año del perro' es la historia de una mujer que se vuelve un poquito loca y se convierte en una activista por los derechos de los animales, no porque esté un poquito loca, sino porque ahí, en el amor por los animales, es donde ella encuentra paz consigo misma, su identidad, y la gracia. Gira también sobre la creación de conciencia, sobre qué nos hace humanos y por qué, y es una sorprendente y poco contada historia en el cine norteamericano contemporáneo.
Puedes aprender un montón de nuestras películas, como cómo sostener un y volarle la cabeza a alguien. Es más inusual ver una película en la que el tema central es cómo ser feliz y sano. Hay algo de santa en Peggy, es verdad, pero lo que me hace quererla es que es ridícula, bellamente humana.

El año del perro
Guión y Dirección
Mike White Fotografía Tim Orr Montaje Dody Dorn Música Christophe Beck Diseño de Producción Daniel Bradford Producción White, Ben LeClair y Dede Gardner Distribución Paramount Vantage. Duración: 97 minutos.

Reparto
Molly Shannon
(Peggy), Laura Dern (Bret), Regina King (Layla), Tom McCarthy (Pier), Josh Pais (Robin), John C. Reilly (Al) y Peter Sarsgaard (Newt).

14 de abril de 2007
13 de abril de 2007
©new york times
©traducción mQh
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murió luigi comencini


[Tom Vallance] Murió Luigi Comencini, importante figura del cine italiano cuya película ‘Pan, amor y celos' convirtieron a Gina Lollobrigida en una estrella. A los 89, el 6 de abril, en Roma.
Uno de los directores más prolíficos, exitosos y versátiles de Italia, Luigi Comencini fue una importante figura del cine italiano como pionero de las comedias neo-realistas (commedia italiana) que fueron populares en los años de la posguerra -especialmente el éxito de taquilla mundial ‘Pan, amor y celos' [Pane, Amore e Fantasia; Bread, Love and Dreams], 1953, que convirtió a Gina Lollobrigida en una estrella e hizo mucho más dinero que cualquier película italiana hasta esa fecha.
Co-fundador de la Cineteca Italiana de Milán, el primer archivo fílmico italiano, Comencini se destacó también por su refinada relación con los niños, llegando a dirigir una de las mejores películas sobre la adolescencia, ‘El incomprendido' [Incompreso; Misunderstood], 1967, y haciendo para la televisión una versión muy personal de Pinocho, que muchos consideran una obra maestra. Que Comencini no fuera tan conocido o venerado como otros directores italianos, fue en parte debido a su capacidad de trabajar en todos los géneros. "He hecho demasiadas películas diferentes como para que la gente me pueda reconocer de inmediato", dijo.
Nacido en Salo, Italia, en 1916, pasó su infancia en Francia, aunque volvió a Italia para estudiar arquitectura en Milán. Fue entonces que cultivó una consumidora pasión por el cine. Cuando era estudiante, fundó un club de cine privado con los futuros directores antifascistas Mario Ferrari y Alberto Lattuada. Tras sacar su diploma como arquitecto, trabajó como periodista y crítico de cine; también escribió guiones para directores como Dino Risi y Lattuada.
Dirigió su primer cortometraje, ‘La Novelleta' [The Short Story], 1937, y con Lattuada y Ferrari fundó la Cineteca Italiana en 1940. En 1946 hizo un breve documental sobre los jóvenes en el Milán de posguerra, ‘Los niños en la ciudad' [Bambii in Città; Children of the City], un temprano ejemplo de su interés y especial relación con los niños. El impacto que produjo llevó al productor Carlo Ponti a contratar a Comencini para que hiciera su primer largometraje, ‘Prohibido robar' [Proibito rubare; No Stealing], en 1948, que co-escribió. "No es que me gusten los niños de algún modo especial", diría Comencini más tarde. "Pero son una suerte de especie en sí misma, generalmente indefensos y oprimidos por los adultos. El mundo se ve mejor a través de sus ojos".
Con el neo-realismo haciendo frente a la gradual desilusión de los años de posguerra y, por tanto, perdiendo el favor comercial, Comencini fue uno de los que adoptaron una forma más suave (apodado ‘neo-realismo rosa') y en 1953 la populista ‘Pan, amor y celos', que escribió y dirigió él mismo, demostró ser un enorme éxito de taquilla. Convirtió a Gina Lollobrigida en una estrella importante, cuya memorable actuación como la emocional bersagliera de un pueblo en la montaña, una poco sofisticada campesina pobre, pero independiente, que es considerado uno de sus mejores papeles, con Vittorio de Sica como un jefe de policía caliente que persigue a una comadrona (Marisa Merlini) mientras Lollobrigida se enamora de su segundo (Roberto Risso).
La película fue un éxito de taquilla y condujo a una inevitable secuela, ‘Pan, amor y celos' [Bread, Love and Jealousy], de 1954, en que el noviazgo de las dos parejas se ve amenazado por rumores que provocan que haya un temporal cambio de parejas. Hubo otros éxitos similares, incluyendo la entretenida ‘Todos a casa' [Tutti a casa; Everybody Go Home], 1960, y aunque sin pretensiones, mostraban el conocimiento del director de la naturaleza humana, su tierna ironía y un apto estilo narrativo. Esas cualidades fueron especialmente evidentes en sus mejores películas, como ‘La finestra sul Luna Park' [The Window to Luna Park], 1957, un sutil retrato de la inmigración.
Comencini trabajó a menudo con dos de los más importantes actores cómicos de Italia: Toto y Alberto Sordi, e incluso hizo trabajar a Sordi con Bette Davis en la comedia negra ‘El dinero de la vieja' [La scopone scientifico; The Scientific Cardplayer], 1972. De vez en vez volvía al estilo neo-realista, en películas como ‘La muchacha de Bube' [La ragazza di Bube; Bebo's Girl], 1963, una historia sobre la resistencia que cuenta con una radiante actuación de Claudia Cardinale como una chica de campo que rechaza la petición de mano de un escritor porque está esperando al hombre que ama, que se encuentra en prisión cumpliendo una sentencia de catorce años por matar a un policía fascista.
Rodada en locación, evoca hábilmente el ambiente de los años cuarenta, aunque Comencini fue incapaz de extraer demasiada pasión de su actor protagonista, George Chakiris (que acababa de recibir un Oscar por ‘Amor sin barreras' [West Side Story]. Cardinale dijo que "Comencini era una persona más bien introvertida, como yo, y nos sentimos muy bien juntos. Trabajar con él fue una bella experiencia, porque es un hombre increíblemente suave y amable".
En 1967 Comencini empezó la primera de sus dos obras maestras. ‘El incomprendido' [Incompreso], una película terriblemente desgarradora sobre la infancia y un descarado culebrón, cuenta la historia de un niño cuyo exterior fuerte tras la muerte de su madre y la protección que brinda a su hermano menor, convence a su padre de que puede arreglárselas. Cuatro años después, Comencini hizo una extraordinaria y personal versión para la televisión de un cuento infantil, ‘Le avventure di Pinocchio' (1971), con la encantadora Lollobrigida como el Hada Azul, y Nino Manfredi como el enternecedor Geppetto, y un descubrimiento de Comencini, Andrea Balestri, como el niño muñeco. Incluso mejor que la versión de Disney, infunde a la historia de invención e imaginación, aunque sigue siendo fiel a la historia original de Carlo Collodi. Emitida originalmente en seis episodios de 55 minutos, fue estrenada en cines en una versión de dos horas.
La versión de Comencini de ‘La Bohème' (1987) pudo ser una de las mejores películas de ópera si no hubiese sido que José Carreras enfermó gravemente tres días antes del rodaje. Felizmente, ya había grabado para su papel, de modo que podemos oír su voz en la banda sonora, pero la acartonada actuación del joven tenor Luca Canonici, que hace de boquilla, anula la apasionada interpretación de Comencini y pese a un magnífico reparto encabezado por Barbara Hendricks como la tierna y bellamente interpretada Mimi, la película no llegó a ser un clásico.
Después de ‘Marcelino, pan y vino' [Marcellino] (1991), Comencini dejó de dirigir debido a razones de salud.
Comencini nació el 8 de junio de 1816. Casado, tres hijas. Murió en Roma el 6 de abril de 2007.

10 de abril de 2007
©the independent
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murió ian tapson


A los 84 murió el sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, cuyo escape fue llevado al cine y a la literatura.
Johanesburgo, Sudáfrica. Murió Ian Tapson, uno de los últimos sobrevivientes de un grupo de soldados en la Segunda Guerra Mundial que tramaron y pusieron en práctica un plan de fuga de un campo de prisioneros de guerra alemán, inmortalizado más tarde en la película ‘El gran escape' [The Great Escape]. Tenía 84 años.
Tapson murió en Settler's Park, un complejo residencial en la ciudad costera de Port Alfred el 31 de marzo, dijo Waly Vandermeulen, presidente de la sucursal en Port Alfred, de la Asociación de la Fuerza Aérea de Sudáfrica.
El escape fue inmortalizado en el libro ‘The Great Escape' y en una película del mismo título, con Steve McQueen, James Garner y Richard Attenborough.
Tapson era teniente en la Fuerza Aérea de Sudáfrica y pilotaba un avión de guerra Kittyhawk cuando su nave fue alcanzada por fuego enemigo en el cielo de Túnez y fue obligado a un aterrizaje de emergencia. Fue capturado y enviado a Stalag III, el campo de prisioneros de guerra en Sagan, Silesia, cerca de la frontera polaca.
Nacido en Sudáfrica, Roger Bushell, el líder del escuadrón, decidió organizar una fuga masiva haciendo un túnel hacia el otro lado de la valla del perímtero.
Los miembros del equipo eran todos voluntarios, y Tapson, entonces de 20, era uno de ellos. Su tarea consistía en conseguir madera para apuntalar los túneles.
"Se robaba las planchas de los catres", dijo Vandermeulen.
Antes de que sonara la alarma, lograron escapar 76 hombres, pero sólo tres escaparon de la cacería. La Gestapo fusiló a cincuenta de los que fueron recapturados".
Tapson no era uno de los que escapó, dijo Vandermeulen.
"Los prisioneros de guerra eligieron por sorteo a los que entrarían al túnel. Por suerte no fue uno de los elegidos para escapar", dijo.
Vandermeulen dijo que Tapson sobrevivió en el campo hasta que fue liberado.
Dijo que Tapson había leído el libro de Brickhill y había visto la película, pero no fue ninguno de los personajes principales.
Un hombre reservado, hablaba rara vez sobre el hecho de que era uno de los cinco sudafricanos implicados en la fuga, informó la Asociación de la Prensa Sudafricana.
Los vínculos de Tapson con la fuga habrían quedado en la familia si años más tarde no los hubiese mencionado a una mujer que había asistido en Italia a la conmemoración de los aviadores que murieron tratando de ayudar a la resistencia, dijo la asociación sudafricana.
Entonces le convencieron, por primera vez, de que contara públicamente su historia.
A Tapson, que trabajó como ingeniero municipal en el ayuntamiento de Londres Este hasta su jubilación, le sobreviven su esposa, June, y un hijo.

9 de abril de 2007
7 de abril de 2007
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murió burt topper


A los 78. Fue director de películas de bajo presupuesto destinadas a audiencias adolescentes.
Burt Topper, 78, que hizo películas de bajo presupuesto como ‘Diary of a High School Bride' y ‘War Is Hell', murió el martes debido a una insuficiencia pulmonar en el Centro Médico Cedars-Sinaí de Los Angeles, anunció su mujer, Jennifer.
A partir de fines de los cincuenta, Topper escribió, dirigió y produjo películas para la compañía American International Pictures, de Sam Arkoff, que era conocida por hacer películas para adolescentes.
Topper rodó ‘Diary of a High School Bride' (1959) en siete días, por ochenta mil dólares, y estuvo demasiado ocupado como para sentarse en la silla de director, dijo al Times en 1998.
Quizás debido a que Topper mantuvo en alto la tradición de las películas pornográficas [exploitation film] de bajo presupuesto de los años cincuenta incluso en los más sofisticados años sesenta, los críticos de cine franceses lo han considerado "casi un genio", de acuerdo a la All Movie Guide online.
Entre las películas mejor apreciadas de Topper, se encuentran el thriller de 1968, ‘Salvaje en las calles' [Wild in the Streets] y la película de moteros de 1971, ‘The Hard Ride'.
Nacido el 31 de julio de 1928 en Coney Island, Nueva York, Topper se mudó a Los Angeles cuando tenía ocho. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió en la armada en Filipinas.

7 de abril de 2007
6 de abril de 2007
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el nazi simpático


[Manohla Dargis] En la cama con un nazi simpático, y otros peligros de tiempos de guerra.
El revolcón terriblemente vulgar de Paul Verhoeven en ‘El libro negro' [Black Book] empieza en septiembre de 1944. Una joven mujer judía, la indomable Rachel Stein -llevada a la pantalla con feroz energía por la actriz holandesa Carice van Houten- ha estado ocultándose en la granja de una familia cristiana cuando un bombardero americano reduce la casa a pedazos.
No siendo una persona que deje que una carga explosiva de los aliados estorbe su estilo, Rachel se recompone, se limpia el polvo y se arroja en los brazos de un joven que pasa por ahí, el primero de una larga serie de elegantes rescatadores que la acompañarán a través de una maraña de intrigas y apasionados romances en una historia sobre el Holocausto como pocas otras.
Tras llamar la atención internacional primero con diversiones holandesas crudamente efectivas como ‘Eric, oficial de la reina' [Soldier of Orange], Verhoven se fue a Hollywood, a fines de los años ochenta, con diversiones cada vez más mañosas, y menos efectivas, como ‘Instinto básico' [Basic Instinct] y ‘Coristas' [Showgirls]. ‘El libro negro' es la primera película que ha rodado en su país natal en más de veinte años, y se nota en su vigor, en las tensas costuras de su construcción y en su voluntariosa irreverencia hacia su tema: en particular su insistencia de que no hay canallas obvios, incluso en medio de la ocupación nazi. Escrita por Verhoeven y su guionista ocasional, Gerard Soeteman, ‘El libro negro' incluye lo mejor y lo peor de las baratas brutalidades que son su característica.
Pese a la génesis no-hollywoodense del proyecto, ‘El libro negro' descansa en la misma fórmula que ha sostenido la carrera de Verhoeven en los grandes estudios, es decir en el sexo y la violencia desenfrenados, con cuerpos retorciéndose con el éxtasis del coito y revolcándose en los paroxismos de la muerte, y a veces al mismo tiempo. Los revolcones nunca aflojan en ‘El libro negro', una película en la que el cuerpo de una mujer judía es salvado de los campos de exterminio fuera de cámara, las cámaras de gas y los hornos, para convertirse en un sitio de negociación, un medio para sobrevivir y un espectáculo erótico. Maltratada y abusada, desnudada y vuelta a desnudar, Rachel -llamada así, hay que observar, por la madre de Israel-, sobrevive enmascarando su cuerpo con un disfraz pretendidamente ario. También se enamora de un nazi.
No cualquier viejo nazi, sino el jefe de la Gestapo en La Haya, donde Rachel ha aterrizado después de escapar de una emboscada que se cobra la vida de su hermano y de sus padres. Ahora colaborando con la resistencia, Rachel acepta su última misión a lo Mata Hari y accede a meter en la cama a Ludwig Müntze (Sebastian Koch), para descubrir algunos secretos nazis. Lo hace, y más que eso. Después de teñirse el pelo descaradamente rubio, Rachel gana la confianza del super elegante nazi y termina pronto en su dormitorio. A Müntze le basta una mirada a la parte de arriba de la cabeza donde asoman las raíces negras de su pelo, para intuir la verdad. Cogiendo sus pechos desnudos con sus manos, Rachel defiende su causa con una shakespeariana solemnidad: "¿No tiene una judía, eh... ojos?"
Yowza! En verdad, Rachel -que ahora se llama Ellis- se pregunta lo mismo de sus senos y luego de sus caderas. "¿Son judías mis caderas?" Seducido por la impertinencia de su argumento, o quizás de su físico, provisto seductoramente de ligas y medias negras, Müntze responde su pregunta silenciosa, pero firmemente. Cautivada por su sensibilidad, y, qué duda, por su decisión de perdonarle la vida -durante unas confidencias de almohada, este simpático nazi le cuenta que su esposa e hijos murieron en un bombardeo de los aliados- Rachel se ve obligada a navegar una línea cada vez más tenue entre el deber y el deseo. Es una línea todavía más frágil por el montón de complicaciones que Verhoeven introduce frenéticamente en la trama, dando a la película la extravagante sensación de ser una vieja película por episodios hecha bajo los efectos de la metanfetamina.
El caricaturesco realismo de Verhoeven, acentuado por una iluminación de comedia de tele, las balaceras montadas primitivamente, el rechinamiento de dientes, las balas silbantes y una estruendosa partitura, tiene el atractivo de las superficies duras. Diseñada para distraerse, ‘El libro negro' sólo funciona si te gusta la ficción más hortera, no la glosa histórica, independientemente de sus objetivos confesados. También ayuda si no te preocupa su flojo y burro relativismo moral, el que, entre otras cosas, hace que un personaje diga, al menos, que los holandeses no son mejor que los nazis, un punto que Verhoeven trata de reforzar reconfigurando una atrocidad del clásico de horror de Brian De Palma, ‘Carrie'. Arrojar un cubo con excremento humano sobre tu heroína ciertamente quiere decir algo, aunque sea nauseabundo.
Dada la frecuencia con que se sube el ruido en la película, no está bien que Verhoeven no haya gastado más tiempo en su imagen más provocadora, que muestra a un sobreviviente del Holocausto detrás de la valla de alambre de púas de un kibbutz israelí en 1956 e indica que la supervivencia judía sigue siendo una historia de nunca acabar.
‘El libro negro' ha sido clasificada como R. (Los menores de 17 deben ir acompañados por sus padres o un tutor adulto). Incluye balaceras, un enorme contenedor con desechos humanos, lenguaje soez y desnudos frontales.

Black Book
Dirección
Paul Verhoeven Guión (en holandés, alemán, inglés y hebreo, con subtítulos en inglés) Gerard Soeteman y Verhoeven, sobre la base de una historia de Soeteman Fotografía Karl Walter Lindenlaub Montaje Job ter Burg y James Herbert Música Anne Dudley Diseño de Producción Wilbert van Dorp Producción Fu Works Productions (San Fu Maltha), Hector (Jos van der Linden) y Motel Films (Jeroen Beker y Frans van Gestel) Distribución Sony Pictures Classics. Duración 145 minutos.

Reparto
Carice van Houten (Rachel/Ellis), Sebastian Koch (Ludwig Müntze), Thom Hoffman (Hans Akkermans), Halina Reijn (Ronnie), Waldemar Kobus (Günther Franken) y Derek de Lint (Gerben Kuipers).

4 de abril de 2007
©new york times
©traducción mQh
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