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la eterna lucha de maría zabala


Viuda, desplazada por los paras y con ocho hijos, María Zabala ahora pelea con los bancos para que no le quiten sus tierras.
[Aleida Patarroyo] Colombia. Toda la vida de María Zabala ha sido de sinsabores. Viuda, con ocho hijos y desplazada de los ‘paras’ en Córdoba ha intentado recuperarse pero no la ha tenido fácil.
Esta mujer que, por su coraje, fue galardonada como Mujer Cafam 2004, está a punto de perder lo poco que tiene cuando creyó que su vida daría una vuelta.
En 1983, María y su familia, ocho hijos y su esposo, vivían en la vereda de San Rafaelito, cerca de Montería, en una casa de campo grande, de madera de ceiba colorada, con graneros para maíz, café y ñame. Eran propietarios de una finca de 80 hectáreas en la que su esposo Polo administraba el ganado y los cultivos. "La vereda era próspera, había una escuela, una cooperativa, una junta de acción comunal" recuerda.
A principios de los ochenta, la guerra llegó a la región. Era tal el grado de terror en el que vivían los habitantes de ese corregimiento, que los cadáveres aparecían por la mañana a la orilla de las carreteras, sin que nadie se atreviera a decir nada. "En mi ignorancia pensaba que los mataban porque hacían algo malo, nosotros no teníamos problemas, pagábamos nuestras deudas, nuestros impuestos, estábamos al día en todo" dice.
Una madrugada en diciembre de 1983 un grupo de paramilitares armados llegó a San Rafaelito, entraron a las casas, las quemaron y asesinaron los hombres. Esta vez, la violencia que no le preocupaba le tocó a ella.
Los paramilitares asesinaron a su esposo, su tío y un sobrino. María solo tuvo tiempo para enterrarlos en el patio de su casa, antes de salir embarazada con sus ocho hijos y con lo que tenían puesto.
Poco antes de la masacre varias personas se acercaron, ofreciéndoles 500 mil pesos por hectárea para adquirir su finca. Después, le compraron las tierras a 100 mil pesos por hectárea, aprovechándose de su miedo. Para María San Rafaelito no existe, "en la vereda viven los ricos ahora, ya no es de parceleros".
María Zabala cuenta los días para que la Fiscalía le entregue los restos de su marido y sus dos familiares asesinados en la vereda San Rafaelito en 1983.
En agosto de 2009 solicitó un permiso especial a la Fiscalía para poder exhumar sus muertos. Armada de picas y palas, María estuvo una semana cavando en la vereda abandonada. Gracias a algunos árboles que le sirvieron para orientarse, encontró los restos de tres personas.
Ahora la Fiscalía los tiene y ella espera el proceso de verificación de ADN en Medicina Legal para por fin poderlos sepultar. Pero ya sabe que el epitafio de la lápida de su marido será "aquí yace una víctima inocente del conflicto armado".

La Otra Historia
Después de la muerte de sus familiares, ella huyó a Montería y, vendiendo empanadas, lavando ropa para otras familias, logró mantener a su familia. En la capital de Córdoba conoció a otras madres solteras, viudas y desplazadas. De esa época sólo recuerda que ninguno de sus hijos tuvo infancia ni adolescencia porque les tocó, al lado de su madre, trabajar.
Pero María siguió pensando en volver al campo. Por eso, en 2001 junto a 17 mujeres y con un préstamo de 104 millones de pesos de la Caja Agraria compraron la finca El Valle Encantado, en el corregimiento Las Palomas, a solo una hora de distancia de Montería.
Cuando creyó que podía volver a empezar, las cosas no salieron bien. María resume los últimos años con la frase: "Al caído, caerle".
Ese proyecto comunitario les trajo el reconocimiento. En 2004, recibió con sus compañeras el premio Mujer Cafam 2004, con el que se reconoció el esfuerzo y el sacrificio de un grupo de mujeres víctimas de la violencia por rehacer sus vidas.
Sin embargo, la ola invernal, en una temporada, y el fenómeno del Niño en 2009 las hicieron perder parte de las cosechas y empezaron a tener dificultades para cancelar las cuotas del crédito con el Banco Agrario.
Con la mora en los pagos, el banco vendió la obligación a Covinoc, una empresa de cobranzas, que desde entonces empezó a exigirles la cancelación de la deuda, sin importar que fueran mujeres cabeza de familia, desplazadas, viudas y con hijos que mantener.
María y sus socias aceptan que tienen una deuda, pero lo que no entienden es que su caso se mida con la misma vara que la de un hacendado o gran empresario.
La agencia de cobros les dio un ultimátum y a principios de 2010 deben conseguir 120 millones de pesos si no Covinoc les quitará sus tierras.
Las mujeres gastaron lo poco que tenían en abogados, y aunque renegociaron la deuda viven con una presión constante. María, que ha sido amenazada en varias oportunidades, dice que "la idea es resistir, estamos desesperadas, nosotras ya tenemos la micro empresa, el terreno. Con la tierra uno se puede sostener solo, no necesita hacer cola para pedir plata en Acción Social. Necesitamos ayuda".
La idea que ellas tienen es que Covinoc les permita recuperarse y pagar la deuda, pero no amenazarlas con quitarles la única forma que tienen para sostenerse.

24 de diciembre de 2009
©verdad abierta
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cuarenta años más para mancuso


Confirma condena de 40 años a Salvatore Mancuso por crimen de familia en Antioquia. Fue hallado responsable de la muerte de 12 personas por un juez del Tribunal Superior de Antioquia.
Colombia. Ya un juez especializado de Antioquia había condenado a Mancuso, el 5 de septiembre del año pasado por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir y hurto calificado agravado.
De acuerdo con la investigación, paramilitares ingresaron el 29 de noviembre de 1994 a la finca Las Gardenias, en la vereda La Rula, municipio San Pedro de Urabá (Antioquia) y asesinaron a Alejandro Antonio Padilla Guerra y una persona cercana a la familia conocida como El Manco.
Además, según la Fiscalía, los ’paras’ robaron 500 reses que había en el lugar.
"Entre los móviles de los asesinatos está el predio Las Gardenias, considerado por las autodefensas como punto estratégico para el tráfico de droga", señaló la Fiscalía.
Pero el drama de la familia no terminó ahí. En los tres años siguientes fueron por hombres de las Auc Evangelina Ortega, Animadat Padilla Díaz, Alejandro, Valdemiro Antonio, Roberto, José, Estanislao, Sofanor y Vladimiro Padilla Ortega, Edilberto Contreras Díaz y Olfady del Carmen Contreras Díaz.

21 de diciembre de 2009
©el tiempo
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qué está pasando en la frontera


Venezuela y Colombia cruzaron acusaciones sobre aprestamientos militares en la frontera común. El mandatario venezolano advirtió que Bogotá "va a arrepentirse" si ataca a su país y manifestó preocupación por el envío de tropas colombianas a la frontera. El ministro de Defensa de Uribe declaró que se preparaban para una agresión externa.
Colombia/Venezuela. Los gobiernos de Colombia y Venezuela se acusaron mutuamente de tener planes para atacarse militarmente y advirtieron que están preparados para soportar una agresión externa. Por un lado, el presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió a Colombia que "va a arrepentirse" si ataca a su país, luego de que el gobierno colombiano anunciara ayer su decisión de movilizar tropas a la frontera con Caracas. Por el otro, el ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, dijo que su gobierno se está "preparando para evitar una agresión" y acusó a su vecino de "gastar miles de millones de dólares en equipamiento militar" para "proyectar fuerzas más allá de las fronteras".
En su programa dominical de televisión Aló Presidente, Chávez denunció que Colombia está enviando hacia territorio venezolano aviones no tripulados estadounidenses en misiones de espionaje y afirmó que ordenó derribarlos. "Ellos están preparando una agresión, créanme señores burgueses de Colombia, si ustedes agreden a Venezuela van a arrepentirse, nosotros no estamos desarmados ni estamos de brazos cruzados", afirmó el mandatario venezolano. Y exhortó a la comunidad internacional a estar atenta. "Alerto a lo que llaman comunidad internacional que las agresiones contra mi país se están incrementando; los preparativos son evidentes."
Ambos países mantienen desde hace tiempo una tensa relación diplomática que se agravó en los últimos meses, a raíz de la autorización a tropas estadounidenses para utilizar siete bases militares colombianas. El comandante del Ejército de Colombia, Óscar González, anunció anteayer la activación de seis batallones de aviación, dos de ellos en la frontera con Venezuela, mientras que el ministro Silva dijo que su país pasará de tener un puesto de control policial en la península de Guajira a tener una base mixta de policía y ejército.
Sobre esto último se refirió el mandatario bolivariano. "Están instalando unidades militares en la frontera creyendo que con eso nos van a meter miedo", sostuvo Chávez, quien instó a sus compatriotas a "estar tranquilos pero alertas, sin desespero", ante un eventual ataque. También reiteró su denuncia de que Estados Unidos quiere agredir a Venezuela utilizando a Colombia y las bases en Aruba y Curaçao.
Chávez hizo un llamado al gobierno de Colombia para que "no se deje utilizar por el imperio yanqui para ponernos a pelear". "Nosotros no tenemos ningún plan contra Colombia; Dios nos libre de una guerra con Colombia, pero eso no depende de nosotros", aseguró.
El presidente venezolano comentó que Colombia está utilizando aviones no tripulados que filman por dónde pasan y algunos lanzan bombas, por lo que ordenó derribarlos. Igualmente, sostuvo que el gobierno colombiano "da tristeza", pues "ya se ha declarado enemigo de Venezuela", y refutó que su gobierno proteja a líderes de la guerrilla de las FARC. "El imperio quiere acabar con la revolución bolivariana para instalar aquí un gobierno como el de Honduras, arrastrado al imperio yanqui", subrayó. Y agregó: "Esto aquí, señores del imperio, sépanlo, no va a ocurrir, hagan ustedes lo que hagan, no lo van a lograr nunca", advirtió.
En tanto, Silva dijo que Colombia debe prepararse "por primera vez desde la guerra con el Perú" (en la década del 30 del siglo pasado) para una eventual agresión de un país vecino, sin mencionar a Venezuela.
"Se trata de prepararse para evitar una agresión", dijo en declaraciones publicadas ayer por el diario bogotano El Tiempo, explicando él mismo un informe reservado al Congreso.
El titular de Defensa aseguró que Colombia no entrará "jamás en una carrera armamentista" pero advirtió que está realizando "un proceso de construcción de una capacidad disuasiva, para que todos lo consideren muy bien y sepan los riesgos de una agresión". "Tenemos una doctrina que es de disuasión mínima creíble, o sea, las capacidades necesarias, que no nos desvíen de nuestro objeto fundamental, que es el orden público interno", señaló el ministro y explicó que se trata de "lo mínimo necesario para que a nadie se le ocurra, sea quien sea, una agresión".
Interrogado sobre el gasto militar de Venezuela, Silva respondió que "gastar miles de millones de dólares en equipamiento militar, que no tiene que ver con orden público interno, sino para proyectar fuerzas más allá de las fronteras, es la definición técnica de ‘ofensivo’".

21 de diciembre de 2009
©página 12 
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asesinan a líderes afrocolombianos


Corte Interamericana de DDHH no prestó atención a líderes del Chocó que fueron acribillados. En el 2008, los líderes fueron a Costa Rica a pedir protección. Dos líderes de la región fueron torturados y asesinados el pasado 17 de diciembre. Llevaban 12 años reclamando por la recuperación de sus tierras en el norte chocoano.
Colombia. El pasado 17 de diciembre, el mismo día que torturaron y acribillaron a Manuel Moya y a Graciano Blandón en la orilla del río Caño Claro, en el Carmen de Darién (Chocó), llegó la notificación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la que les negaban la protección especial a estos dos representantes de 231 familias afro descendientes, que desde  hace 12 años reclaman por la recuperación de sus tierras en Curvaradó y Jiguamiandó en el norte chocoano.
La lancha en la que viajaban, rumbo a Belén de Bajirá, para un encuentro con otros líderes, fue encontrada por un pescador. Cien metros adentro estaban los cuerpos de Manuel y Graciano con señales de tortura. Río abajo también fue hallado el cuerpo del hijo Blandón, de 22 años, que colaboraba con la vocería de  los líderes.
Para la comunidad que representaban, estas muertes estaban anunciadas. Desde el 2004, los dos representantes de su comunidad y del "Comité de Gestión para el Retorno" que agrupa a otras 450 familias desplazadas, hicieron la primera solicitud al Tribunal Internacional para que les extendiera a ellos las medidas provisionales de protección que había ordenado a las comunidades afro descendientes de la zona en el 2003.
Lo propio hicieron con el Ministerio del Interior y de Justicia, la Alcaldía, la Fuerza Pública y  en la última semana, hasta el Congreso y la Comisión Nacional de Reparación escucharon sus denuncias, en las que advertían claramente que las Farc los iban a matar y seguían siendo amenazados.
Ellos reclamaban sus derechos sobre las tierras que fueron obligados a abandonar en 1997, cuando  las Farc y los paramilitares se disputaban este territorio que es considerado corredor militar estratégico.
Sin embargo, la polémica sobre quiénes son los verdaderos beneficiarios de estas medidas, quiénes deben ser las autoridades locales en la zona y quiénes deben ocuparlas, lleva años de amenazas y violentos hechos que han cobrado la vida de otros dos líderes y mantienen la confrontación de dos comunidades que se asientan en el territorio denominado "de uso  colectivo" para  comunidades afro descendientes.

El Enfrentamiento
Blandón y Moya, como representantes de 231 familias, mantenían un duro enfrentamiento con los líderes de la ONG Comisión Ínter eclesial de Justicia y Paz,  dirigida  por el sacerdote Javier Giraldo. Justicia y Paz se reconoce como representante de 161 familias afromestizas que han sido reconocidas y protegidas por la OEA. De lado y lado había denuncias de supuestos vínculos con grupos ilegales de la zona. Incluso, esta versión fue reseñada en un  informe del Wall Street Journal del pasado 14 de diciembre.
El año pasado el entonces vicefiscal Guillermo Mendoza Diago dijo a la Comisión Interamericana  que estas tierras habían sido invadidas por  terceros que habían introducido cultivos "y que se adelantaban investigaciones por falsificación de documentos".
Estas investigaciones comprometían a Manuel Moya, señalado de haber suplantado a la representante del Curvaradó Ligia Chaverra con el fin de firmar contratos con las empresas palmicultoras, que también tienen en disputa el control de varios territorios adquiridos, al parecer, de manera fraudulenta.
Tras un informe de campo y una audiencia en Costa Rica con los líderes  Blandón y Moya, que pidieron ser tenidos en cuenta dentro del universo de las víctimas de los grupos armados de Urabá,  la Corte determinó que "no puede extender la protección de las medidas provisionales ordenadas en este asunto a favor de las 231 familias pertenecientes a Puerto Lleras y Pueblo Nuevo y al Consejo Menor de Bocas de Curvaradó, como a las 450 familias desplazadas representadas por el Comité de Gestión para el Retorno".
Señaló en cambio, que "los beneficiarios de las presentes medidas provisionales son los miembros de 161 familias que habitan las zonas Humanitarias y de Biodiversidad de Jiguamiandó y Curvaradó, quienes conforman una pluralidad de personas identificables y determinables".

21 de diciembre de 2009
©el tiempo 
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a juicio ex senador villamizar


Corte Suprema llama a juicio al ex senador Alirio Villamizar. El ex presidente del Partido Conservador está sindicado del delito de concusión. Presuntamente, Villamizar fue uno de los beneficiados de la Feria de las notarías.
Colombia. Alirio Villamizar, el ex presidente del Partido Conservador, fue llamado a juicio por la Corte Suprema de Justicia, que lo sindica de haber cometido el delito de concusión.
La concusión se da cuando un servidor público "que abusando de su cargo o de sus funciones constriña o induzca a alguien a dar o prometer al mismo servidor o a un tercero, dinero o cualquiera otra utilidad indebidos, o los solicite", según el Código Penal colombiano.
El  CTI de la Fiscalía encontró casi mil millones de pesos en efectivo en la casa del ex senador Villamizar, en su casa en Bucaramanga. Aparentemente, esa plata provenía de los pagos que le tenía que hacer mensualmente una notaria de esa ciudad que fue elegido gracias a sus influencias. Como forma de pago por el favor, se presume que el político pedía la mesada.
Además de la investigación que afronta por el delito de concusión, también lleva un proceso por posible enriquecimiento ilícito.
De acuerdo con el Código Penal, quien resulte condenado por el delito de concusión "incurrirá en prisión de cuatro (4) a ocho (8) años, multa de cincuenta (50) a cien (100) salario mínimos legales mensuales vigentes, e interdicción de derechos y funciones públicas por el mismo término de la pena principal".
El ex senador debe afrontar el juicio mientras permanece recluido en la cárcel La Picota, de Bogotá.

20 de diciembre de 2009
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historia oculta de las autodefensas


Historia oculta de las Auc de Castaño contada por ’Doblecero’, su mano derecha, revela nuevo libro. A través de Rodrigo García, el paramilitar que replicó el modelo de las autodefensas en Medellín, el antropólogo Aldo Civico da a conocer detalles de la guerra interna del grupo.
Colombia. Ver reflejada en las calles de Medellín, de alguna manera, la guerra que se vivía en los 90 en Palermo (Sicilia), llevó al antropólogo Aldo Civico a internarse en los vericuetos del conflicto colombiano y la lógica de las autodefensas de Carlos Castaño.
A través de Rodrigo García, el capitán del Ejército que adoptó el alias de ’Doblecero’ y que por años fue la mano derecha del desaparecido jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia, Civico relata en el libro Las guerras de ’Doblecero’, de Intermedio Editores, intimidades del grupo armado y de sus protagonistas.
Pero también deja un testimonio histórico para que "los jóvenes colombianos sepan de dónde viene el presente de su país".

¿Por qué escogió a ’Doblecero’ para hacer su libro?
Me parece que fue alguien que vivió todas las dinámicas de la guerra al frente del Bloque Metro.
Me impactó que era alguien totalmente metido en la guerra, radical frente a sus ideales (...) creo que por eso era llamado un paramilitar ’pura sangre’.

¿No era mejor hablar con las víctimas?
Mi idea principal era recoger los testimonios de los desplazados, porque quería ver como reinventaban su vida después del trauma. Así terminé en el oriente antioqueño, después me interesó hablar con los paramilitares, a través de un periodista me pude contactar con ’Doblecero’ y terminé enfocando mi investigación en los victimarios.

¿Cómo pactan el libro?
Todo nace cuando me escribe un correo en el que me cuenta lo que estaba pasando entre los hermanos Castaño por un problema de mujeres, que después matan. Hablamos de hacer algo sobre las memorias de él y empezó a contarme cosas para que me diera cuenta cómo era la guerra desde adentro, pero cuando lo matan, reviso los correos y me doy cuenta de que todos los protagonistas
de la historia ya estaban muertos y pensé que él estaría de acuerdo en publicarlo.

¿Cómo recibió la muerte de ’Doblecero?
No puedo negar que me impactó saber que lo habían asesinado (mayo del 2004 en Santa Marta), a pesar de que no compartía sus ideales. ’Doblecero’ me permitió entender lo que es criarse en medio de la guerra y descubrir mucho de la naturaleza humana.
Cuando muere, y me doy cuenta de que me impacta, pienso que también hay alternativas frente a la guerra (...) Si fuéramos más allá y tuviéramos diálogos significativos podríamos hallar soluciones.

¿Le sirvió estar lejos del conflicto colombiano para comprenderlo?
Ser extranjero me ha ayudado mucho, sobre todo porque los actores armados se sentían libres de contarme cosas, porque sabían que yo no tenía vínculos y era imparcial.

¿Se puede conocer algo de los Castaño a través del libro?
Hay mucho de Carlos y Fidel Castaño. Pero también de la dinámica interna de ’don Berna’, el nacimiento del Bloque Nutibara y la unión que Castaño quiso hacer con el Bloque Metro. Son detalles que develan la realidad de estos hombres.

¿Cree que ha valido la pena la la desmovilización?
Le dio la oportunidad a muchos jóvenes de tener otra vida, de descubrir que hay otras formas diferentes a la violencia, aunque haya sido insuficiente porque se pensó que era la solución al problema y los recursos son muy limitados para poder controlar las nuevas bandas. Ese es el resultado no resuelto de la desmovilización.

Aldo Civico es antropólogo y actualmente dirige el Centro para la Resolución de Conflictos Internacionales de la Universidad de Columbia (Nueva York), donde también es investigador.

19 de diciembre de 2009
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uribe amenaza con base militar


Colombia construirá base militar en frontera con Venezuela. Gobierno colombiano amenaza con llevar la guerra a Venezuela.
Colombia. Colombia construirá una "base conjunta" en la Guajira, cerca de la frontera con Venezuela, junto con un centro de atención social, anunció el ministro de Defensa, Gabriel Silva.
Silva aseguró que la instalación "será la base conjunta de la alta Guajira para nuestras fuerzas militares y la policía, y un centro de atención social integrado a ella".
El funcionario, acompañado de los mandos militares, no precisó la fecha en la que será construida la base militar. Afirmó que los recursos saldrán del impuesto al patrimonio, una contribución que deben hacer las personas jurídicas y naturales con capitales mayores a 1,5 millones de dólares, a partir del 2011.
Ese tipo de impuesto se vienen recaudando a partir del 2007 en un programa implementado por el presidente Alvaro Uribe a fin de combatir el narcotráfico y el terrorismo.
La base sería construida en cercanía a la localidad de Nazareth.
Silva manifestó que ningún estado puede evadir las "obligaciones internacionales de perseguir el terrorismo, enfrentar el crimen y buscar que sean castigados aquellos que han cometido delitos, no importa dónde se oculten o se resguarden".

19 de diciembre de 2009
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la masacre del palacio de justicia


Casi un cuarto de siglo después de los hechos, la Comisión de la Verdad que investigó la tragedia del Palacio de Justicia entregó un informe final que avivó aun más el debate sobre las responsabilidades en la tragedia del 6 y 7 de noviembre de 1985.

Colombia. En sus informes preliminares, desde el 2007, los  ex magistrados de la Corte Suprema Nilson Pinilla (actual presidente de la Corte Constitucional), Jorge Aníbal Gómez y Roberto Herrera habían señalado que si bien la principal responsabilidad le cabe al  M-19 por realizar una toma a sangre y fuego, el Estado falló porque no solo no adoptó las medidas de seguridad necesarias para evitar el ataque, sino que las Fuerzas Militares incluso lo habrían propiciado para infligirle una derrota al grupo guerrillero.
En ese punto, señalaron la desprotección en la que estaba la sede de la justicia a pesar de que era clara la intención de la guerrilla de asaltar el Palacio.
Por "acción y omisión", dice la Comisión, el Gobierno de la época fue corresponsable de la tragedia. Por eso le pidieron expresamente al ex presidente Belisario Betancur y a sus más inmediatos colaboradores "aceptar la responsabilidad política que les  compete por las acciones y omisiones en las que incurrieron en el curso de los días 6 y 7 de noviembre de 1985, como una manera de superar el dolor de las víctimas y sus familiares y de dar una lección de grandeza al país".
Concretamente, los comisionados hablan de admitir que "la solución armada, el uso desproporcionado de la fuerza, la ausencia de diálogo y la negación de las evidencias no contribuyen a defender sino, por el contrario, a socavar las instituciones del Estado de Derecho".
También le reclamaron a la hoy candidata presidencial Noemí Sanín, entonces ministra de Comunicaciones, por lo que llamaron "censura de información". Aseguran que ella "tomó la decisión de censurar la difusión de las noticias relacionadas con los gravísimos hechos que conmovían al país entero el 6 de noviembre de 1985 y ordenar la transmisión de un partido de fútbol mientras el Palacio era consumido por las llamas".
El informe da casi como una certeza que el narcotráfico, concretamente el cartel de Medellín, aportó plata para la toma. En ese sentido, hablan de 2 millones de dólares que habrían sido entregados por Pablo Escobar a Iván Marino Ospina, uno de los líderes del ’M’.
Y afirma además que el Gobierno no tuvo intención real de rescatar a los secuestrados y se limitó a ser un espectador pasivo de lo que hacían el Ejército y la Policía:
"¿Cuántas vidas se hubiesen salvado de haberse atendido el clamor de los rehenes y  permitido la labor humanitaria de la Cruz Roja, como era el deber del Estado y de sus Fuerzas Armadas?", cuestiona el documento.
También habla de ejecuciones sumarias en el caso de 8 guerrilleros que recibieron tiros de gracia, de la intención de ocultar la verdad sobre lo que pasó en el Palacio de Justicia en esos dos días y de una "discriminación" macabra que habría llevado a  las desapariciones forzadas que hoy tienen a varios oficiales de la época llamados a juicio y presos.
"La consideración de la juventud de las personas, su condición social, su raza o lugar de origen, así como, para el caso de los desaparecidos, el oficio que desempeñaban en el Palacio, fueron elementos de discriminación, estigmatizantes y violatorios" de  los derechos humanos, aseguran los comisionados.
El ex magistrado Roberto Herrera aseguró que, tras la tragedia, hubo una especie de ’pacto de silencio’ para ocultar la verdad y que los familias de las víctimas, entre ellas las de los desaparecidos, fueron discriminadas.
Por su lado, el ex magistrado Jorge Aníbal Gallego señaló que nada deslegitima más a un Estado que recurrir a las tácticas de los ilegales que intenta combatir y afirmó que en esos días hubo censura de prensa en Colombia.

Quién Originó el Incendio
La Comisión de la Verdad señala que uno de los hechos  en los que aún persiste mayor incertidumbre es el origen de uno de los tres incendios en el interior del Palacio de Justicia.
Los dos primeros, en el sótano y en la biblioteca, dice el informe, son de menor relevancia dado que no se propagaron, como sí lo hizo el tercero, ocurrido en el tercer y cuarto pisos del Palacio de Justicia.
Según el general Félix Gallardo, comandante de Bomberos de la época, los incendios fueron provocados.
"Las declaraciones, peritajes y documentos militares de planeación estrategia y táctica sugieren que el Ejército pudo tener responsabilidad en el tercer incendio del Palacio de Justicia, el devastador, por falta de previsión durante la operación  militar sobre los efectos del armamento utilizados, así como por la persistencia en el uso de ciertas armas, a pesar de la evidencia del efecto nefasto que produjo la conflagración de la edificación", señala el informe.
Aunque la Comisión acepta que no puede afirmar que existió intencionalidad en la generación del incendio sí señala que "esa deficiencia y desconocimiento en la planeación, generó una omisión constitucional, legal táctica y técnica que desembocó en el  incendio generalizado en el Palacio de Justicia y en la desprotección total de las personas que allí se encontraban".

Se Niega el Diálogo
La Comisión es enfática en señalar que el objetivo primordial del gobierno debió ser la de autorizar desde un primer momento la actuación de la Cruz Roja en aras deproteger la vida de los rehenes. Sólo hasta la noche del 6 de diciembre intentó contactar al director organismo humanitario pero no pudo ser localizado.
Entonces se recurrió al Director del Socorro Nacional pero el ejercito impidió su ingreso al Palacio, quien sólo pudo entrar cuando la toma y la operación de retoma había finalizado.
El gobierno también desatendió la mediación que intentó hacer el nobel de literatura Gabriel García Márquez y no quiso recurrir a la Comisión de Paz constituida por el gobierno para adelantar los diálogos con la guerrilla.
En la investigación, la comisión logró establecer que el Presidente Betancur delegó en un miembro de la Fuerza Pública, el Director de la Policía, el general Carlos Delgado Mallarino, la misión de dialogar con los guerrilleros del M-19 para tratar de salvar la vida de los rehenes. Además, se mantuvo al margen de las operaciones militares de rescate.
"Quienes estuvieron presentes al momento de la conversación del general Delgado Mallarino con Luis Otero, refieren que el Director de la Policía expresó que el Gobierno dialogaría si liberaban a los rehenes y deponían las armas, caso en el cual les garantizaban un juicio justo e imparcial, por parte de la justicia ordinaria.
Otros testigos afirman que el General expresamente pidió la rendición al M-19. Por su parte, el General Delgado Mallarino relató que la respuesta de Otero fue interrumpir la comunicación y colgar el teléfono".

Recomendaciones
La Comisión termina pidiéndoles a las autoridades judiciales que en los procesos judiciales que se siguen por la Toma del Palacio de Justicia se realicen esfuerzos por encontrar la verdad y se identifiquen y se sancionen a todos los responsables  materiales e intelectuales.
También pide a los organismos de investigación que establezcan el paradero de los restos humanos de las personas desparecidas aplicando moderna tecnología de antropología forense y, si es el caso, solicitar apoyo  internacional en esa tarea.
También le pide al Ministerio de Educación que revise los textos de historia que reflejen con objetividad y sin perjuicios las causas, los hechos y las consecuencias de la Toma del Palacio de justicia y que se cree una biblioteca que centralice la información mediante una política de archivos que permita divulgar y conocer la historia de la violencia en Colombia en contexto.
El Gobierno debe, asegura la Comisión, otorgar las reparaciones administrativas y simbólicas. Estos deben incluir la atención médica, psicológica y psiquiátrica de las personas que fueron víctimas de tortura, malos tratos, detenciones arbitrarias y a los familiares de las personas desaparecidas.
Entre las reparaciones simbólicas, la Comisión considera necesaria una ley que honre a las víctimas civiles, incluyendo a los 11 desaparecidos, tal como lo hizo la Ley 1056 del 2006 con los servidores públicos que cayeron en la toma. Esa norma debe  incluir un monumento que debe levantarse en la plazoleta del Palacio de Justicia.
Además, pide a los organismos encargados de la protección reforzar las medidas para resguardar la seguridad de los funcionarios judiciales, con un esquema adecuado según sus cargos y el lugar donde laboren para que puedan desempeñar sus labores.
Finalmente le pide al Gobierno y a la Fuerza Pública activa como en retiro que respeten la separación de los poderes públicos, la independencia y la autonomía del poder judicial para que no vuelva a repetirse las condiciones de desprotección en que se encontraba el Palacio de Justicia y los jueces hace 24 años, durante los hechos que desencadenaron la toma.
Así mismo, le pide a la Oficina del Alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a los organismos de control del Estado que hagan seguimiento a las recomendaciones de la Comisión de la Verdad para que sea atendido el llamado del  presidente de la Corte Suprema, el 6 de noviembre de 1985, Alfonso Reyes Echandía para que "cese el fuego".

La Mafia y la Toma
"Todo indica que hubo una conexión  del M-19 con el cartel de Medellín para el asalto del Palacio de Justicia", dice la Comisión de la Verdad. En una entrevista con la Comisión Jhon Jairo Velásquez Vásquez, declaró que  Pablo Escobar pagó al M-19  inicialmente 2 millones de dólares por la toma del Palacio, entregados a Iván Marino Ospina, pero que no se sabe lo que finalmente sucedió con el dinero.
"Él (Pablo Escobar) le entrego dos millones de dólares a Iván Marino Ospina, pero esa plata fue perdida por que el murió antes de la toma y  la plata nunca la encontraron (...) eso lo decía Pablo abiertamente, para la época el colocaba mas o menos en viáticos  y todas las cosas les dio 40 millones de pesos de la época que era mucha plata (...) todo eso lo manejaba Pinina, que era uno de los hombres súper clave".
La Comisión señala que Ospina  antes y después de su expulsión como jefe del M-19 sostuvo que tenía estrecha amistad con Escobar  "siendo el único autorizado  del movimiento para hablar con él".
"Como comandante del M-19 Ospina coincidió con miembros del cartel de Medellín en afirmar que por cada colombiano extraditado sería asesinado un ciudadano estadounidense en Colombia", dice el informe.
Los miembros de la Comisión  también recalcan que el  6 de noviembre la única Sala que sesionaba en el Palacio era la corte Constitucional que debatía la exequibilidad de la ley aprobatoria del tratado de extradición con E.U.
El informe revela que en  el momento del asalto se daba discusión a la ponencia del magistrado Manuel Gaona que daba vía libre al tratado de extradición.
"Al ocupar violentamente el Palacio, Luis Otero y otros  comandantes del operativo accedieron directamente y con tal prioridad a los costados oriental y nororiental del cuarto piso, los más distantes del sitio de ingreso, donde precisamente se hallaban  los cuatro magistrados de la Sala Constitucional, a los cuales empezaron a llamar en voz alta, por lista, junto con el presidente de la Corte Alfonso Reyes Echandía, magistrado de la Sala Penal, todos catalogados como ’rehenes fundamentales’ por los guerrilleros".
Señala el informe que estos no tuvieron  igual tratamiento.
Finalmente resalta la Comisión que "lograron su propósito de producir la inconstitucionalidad de la ley aprobatoria del tratado de extradición, y todavía, hacer proscribir la extradición de nacionales en la propia constitución de 1991".

Retiro de la Seguridad del Palacio
Un día antes de la toma el Palacio de Justicia amaneció con no más de seis empleados de la empresa de seguridad privada Cobasec, cita el informe de la Comisión. Dice además que  la Policía procedió "unilateralmente a la suspensión del servicio de seguridad del Palacio un día antes de la toma del M-19, a pesar de la gravedad de las amenazas contra la Corte y el Consejo de Estado".
La Comisión señala como una de las hipótesis más ’probables de este hecho una estrategia de las autoridades llamada ’ratonera’, según la cual  el retiro de la protección especial fue un acto deliberado de algunos miembros de la fuerza publica, al disponer de la suspensión de esta para permitir el ingreso del grupo guerrillero, dado que se tenia amplio conocimiento "como se demostró- de los planes del M- 19 para tomarse el Palacio y era una ocasión para tender una trampa a la guerrilla".
Señalan los miembros de la Comisión que  múltiples testimonios  coinciden en plantear que retiro de vigilancia pudo haber sido deliberado dado el conocimiento previo que se tenía de los planes de la toma y los antecedentes de la confrontación entre las fuerzas armadas y M-19.
"Era inocultable que el Ejército, vejado de sus dignidad, herido de amor propio ante hechos como el robo de 5.000 armas del Canto Norte, la orden de cese  al fuego impartida por el gobierno. Ante los combates en el marco del conflicto armado en Yarumales, los atentados de grupo guerrillero, esperaban una oportunidad propicia para desquitarse con su enemigo".
Sobre la supuesta orden del presidente de la Corte suprema de retirar la vigilancia ese día 30 de octubre, la comisión señala que "Aún en el hipotético evento de una orden verbal del presidente de la Corte Suprema para el retiro de la protección -lo que  indiscutiblemente no sucedió- era el deber de las autoridades responsables de la protección, dado su pleno conocimiento de la existencia de riesgo inminente, la gravedad de los hechos, los estudios de seguridad, las peticiones de los dignatarios de las Cortes de reforzamiento de vigilancia, no acceder a un requerimiento de esa naturaleza, que es su obligación constitucional y legal de protección trascendía cualquier expresión de voluntad individual, por tratarse de una protección institucional  y personal de las altas autoridades  de la rama judicial del poder público del Estado".

Ejecuciones
Después de analizar las necropsias de los cuerpos hallados en el Palacio de Justicia, los miembros de la Comisión advierten que dentro del edificio hubo ejecuciones.
"Con relación al análisis de los protocolos de necropsia relativos a los guerrilleros, se ha podido establecer que en ocho de los casos analizados, se presenta una lesión producida por proyectil de arma de fuego en el cráneo y en siete de ellas con frotis positivo para la pólvora y con características de las lesiones que sugiere haber sido a contacto", cita el informe.
Añade además que la distribución de los impactos no es compatible con "situaciones reales de combate que impliquen un enfrentamiento abierto (...). En este sentido las lesiones observadas en los casos en mención nos permiten  sugerir que estas personas hubiesen sido ejecutadas".
Después de analizar las necropsias de cuerpos a los que se les tomaron  pruebas dactilares la Comisión también detectó que aunque la mayoría pertenecen a guerrilleros, a dos rehenes Carlos Horacio Urán y Luz Stella Bernal, también les fueron practicadas las mismas pruebas.
"Este dato, aunado a ciertas fuentes que indican que el cuerpo de Carlos Urán, habría sido ubicado con los de los guerrilleros en la morgue, podrían sugerir que, tanto Urán como Bernal, habrían sido considerados preliminarmente como guerrilleros y recibido el mismo trato que estos. En este sentido, el hecho de que los cuerpos hayan sido lavados, tal como se reseñó podría indicar la intención de borrar evidencia de los actos  relacionados  con posibles ejecuciones sumarias".
Los guerrilleros identificados que murieron en la toma son  Alberto Nicolás Erazo, Ariel Sánchez, Ángela Murillo, Andrés Almarales, Fernando Rodríguez, Héctor Lozano y Jesús Rueda.

18 de diciembre de 2009
©el tiempo
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