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derechos civiles

ventajas del velo


Una joven yemení explica por qué lleva el niqab, el velo completo que cubre la cara y la cabeza.
[Alexandra Sandels] Sana, Yemen. Cuando la estudiante universitaria de veinte años Layla Asda decidió llevar el niqab, el velo que cubre toda la cara, su padre casi pierde los estribos. Un artista relativamente laico, le dijo que la capa negra la hacía verse como vieja.
Sin embargo, siguió llevándoselo, pese a la oposición de su familia.
Mientras la controversia sobre el burka sigue ardiendo en Europa, algunas mujeres en Oriente Medio se sienten inclinadas a hablar sobre por qué decidieron llevar el velo que lo cubre todo.
Desde debajo de la tela negra que cubre toda su cara, excepto sus ojos castaños almendrados, Asda, que estudia inglés en la Sana University y está haciendo su práctica en un diario yemení de habla inglesa, le dijo a Babylon & Beyond que llevar el velo la hace sentir mejor. El niqab le sirve no solamente como protección en las ajetreadas calles de la capital yemení, sino también le permite andar cómodamente de incógnito.
Irónicamente, dijo en una entrevista hace poco, la hace sentirse más libre.

¿Cuándo empezaste a llevar el niqab?
Lo llevo desde hace cuatro años. Empecé a llevarlo después de la secundaria porque en la universidad es más como una comunidad abierta. Eso me asustó un tiempo. Realmente quería llevar el velo porque todas mis amigas en la escuela habían empezado a llevarlo. Sus familias no las obligaron. Están entusiasmadas con la idea de llevar el niqab. Así que le pregunté a mi familia: "¿Qué tal si empiezo a llevar el niqab?"

¿Y qué dijeron?
Mi padre estaba contra. Me llamó ajouza (vieja). Se reía a carcajadas cuando me vio con el velo por primera vez. Al principio, no lo soportaba. Decía que si fuera presidente, multaría a las mujeres con niqab. Una de mis tías se disgustó mucho conmigo.

¿Cómo se siente cuando lleva el niqab?
Me siento muy feliz. Se siento cómoda. La gente no me mira. Nadie me mirará cuando ando por la calle con alguna amiga, riendo, hablando, o comiendo. Nadie se fijará en mí en la escuela donde creo que mis profesores se concentran sobre todo en las mujeres sin velo. Si una estudiante sin velo hace algo en la clase, se la reconocerá inmediatamente. Pero si llevas el velo, nadie sabrá lo que estás haciendo. En Yemen me siento más respetada cuando lo llevo. Para mí, el niqab es una protección.

¿O sea que es bueno llevar el niqab si quieres que no te reconozcan?
Sí, es muy bueno si quieres ocultar tus sentimientos. Si algo te avergüenza, puedes ocultarte rápidamente debajo del niqab. Por ejemplo, cuando me da vergüenza por algo, me pongo a hacer morisquetas y no me gusta que me vean. Así que llevo el niqab porque soy tímida.
Tenía un profesor que se enfadó una vez conmigo cuando sonó mi celular en clase. Se disparó con una charla sobre el respeto y otras cosas... Yo sabía que se dirigía a mí. Estuve llorando todo ese rato. Gracias a Dios que llevaba el velo. De otro modo, los chicos de la clase se habrían burlado de mí. Con el velo, puedes hacer lo que quieras. Puedes comer, hablar, reír, masticar..., bueno, en realidad no puedes comer pasta. Pero a mí no me gusta la pasta.

¿Qué pasa cuando vas a cafeterías y restaurantes donde hay otros hombres?
Normalmente vamos a la sección de mujeres, pero si no hay, me saco el niqab antes de entrar. Si me lo saco de esa manera, nadie en el restaurante me mirará, cosa que sí harían si levantara el velo para hablar con alguien frente a ellos. Es como ponerse a gritar que te miren.

¿Te protege el velo contra el acoso?
La mayoría de los hombres tratan de otro modo a las mujeres que llevan el velo. Si la mujer lleva velo, creen que es muy estricta. Una mujer sin velo es para ellos una mujer de mentalidad abierta. En realidad, yo soy tolerante, pero uso el velo porque sé cómo piensan los hombres aquí.
La mitad de mis amigas lleva el niqab. La mayoría de ellas empezaron a usarlo a los diecisiete o dieciocho porque eran guapas y las acosaban. Cuando llevan el velo, se ven horribles y en la calle no puedes saber si son guapas o no.

Pero tú no llevas el niqab aquí en el trabajo. ¿Por qué?
Yo soy básicamente la única que lleva el niqab en el diario, así que me siento más cómoda sin él. En realidad, la gente aquí es más abierta conmigo cuando llevo la cara descubierta.

¿Qué harías si viajaras a Europa donde hay una campaña muy fuerte contra el niqab? ¿Todavía lo llevarías?
No, fuera de Yemen no lo llevaría. La gente me miraría y es eso lo que no quiero que ocurra. Me sentiría atrasada porque la gente no está acostumbrada. Pensarían que soy extranjera.

19 de mayo de 2010
8 de mayo de 2010
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israel prohíbe entrada a chomsky


El intelectual iba a dar una charla académica en Cisjordania. El reconocido lingüista viajaba desde Amman hasta Ramalá, donde iba a hablar sobre la política exterior de los Estados Unidos. Un oficial israelí le negó la entrada. El gobierno de Netanyahu habló de "malentendido".
Israel. Las autoridades israelíes le negaron la entrada a Cisjordania al reconocido lingüista Noam Chomsky. El intelectual estadounidense calificó al país como un régimen "totalitario" por su decisión de impedirle el acceso a los territorios palestinos, donde iba a dar una clase.
Chomsky tenía planeado brindar una charla en la universidad de Bir Zeit, pero no pudo llegar. En el puente de Allenby le negaron el domingo la entrada. El autor de El nuevo orden mundial viajaba desde Amman hasta Ramalá, donde iba a hablar sobre la política exterior de los Estados Unidos. Fue demorado durante cinco horas por un joven oficial que hablaba una y otra vez por teléfono a la espera de directivas del Ministerio del Interior, aparentemente. Durante ese tiempo a Chomsky le dijeron, entre otras cosas, que a Israel no le gustaba lo que él era, tal como reprodujo el diario Haaretz. "No le gustan las cosas que digo sobre este Estado", precisó.
Según Chomsky, quien fue rechazado junto con su hija y tres acompañantes, los funcionarios israelíes le negaron el ingreso cuando se dieron cuenta de que su conferencia no sería –como creían inicialmente– en la Universidad de Tel Aviv, sino en los territorios palestinos. "Negar el ingreso a alguien porque debe dar una lección en Ramalá y no en Tel Aviv es algo que puede suceder, tal vez, sólo en un país stalinista", denunció el lingüista nacido en 1928. Cuando la prensa le preguntó si en alguna oportunidad previa le habían cerrado las puertas de un país, respondió afirmativamente. Esa vez fue en 1968, después de la invasión soviética a Checoslovaquia. De allí su comparación con las prácticas stalinistas.
Inevitablemente, los responsables de la cartera del Interior de Jerusalén debieron salir a dar explicaciones. Alegaron que la denegación de entrada fue sólo un "malentendido", ya que sus funcionarios habrían supuestamente explicado a Chomsky que sólo podían habilitarle el ingreso a Israel pero no a Cisjordania, para lo cual haría falta una autorización militar. Sin embargo, los voceros no aclararon por qué ese permiso no fue concedido al filósofo de 81 años.
Hace dos años, las autoridades israelíes impidieron el acceso del cientista político Norman Filkenstein, que, como Chomsky, profesa la fe judía. En esa oportunidad, al catedrático no lo dejaron ingresar por haber tenido contactos con personas "hostiles al Estado israelí".
La última vez que Chomsky pisó ese territorio fue en 1997. El profesor de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y activista de izquierda ha sido muy crítico de las políticas de Israel, especialmente a partir de 1982, con la primera guerra del Líbano. El intelectual que escribió Líbano, desde adentro aboga por la solución de los dos Estados para el conflicto de Medio Oriente, pero está en contra del boicot que algunos docentes europeos impulsan frente a las universidades israelíes. El escritor denunció que la prohibición de ingreso que sufrió para impartir clases en los claustros palestinos era "un acto que interfiere con la independencia de la universidad". Nunca había tenido problemas cuando dio conferencias simultáneamente en instituciones israelíes y palestinas, pero esta vez sólo iba a Cisjordania.
En una rueda de prensa, Mustafá Barghouti, el diputado de la Iniciativa Nacional Palestina (INP) que invitó a Chomsky, dijo que la decisión israelí fue un "acto muy estúpido". "Ni Chomsky ni nosotros pediremos nunca permiso para que un visitante entre en Cisjordania para hablar en una universidad", manifestó. El político dijo que la administración de Benjamín Netanyahu no quiere que el intelectual sea testigo de primera mano de las condiciones en las que viven los palestinos en los territorios ocupados.
La prohibición fue criticada también por la Asociación de Derechos Civiles en Israel (ACR) y por un ex integrante del Tribunal Supremo de Justicia. "Yo no prohibiría a nadie ingresar a no ser que tuviera información de que supone un peligro. Cualquier persona tiene derecho a entrar y salir de Israel", manifestó el ex juez Yaakov Turkel.

18 de mayo de 2010
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murió robert hicks


Líder de una organización armada de defensa de los derechos civiles.
[Douglas Martin] Alguien llamó para informar que el Ku Klux Klan iba a poner una bomba en la casa de Robert Hicks. La policía dijo que no podía hacer nada. Era la noche del 1 de febrero de 1965, en Bogalusa, Luisiana.
El Klan estaba furioso de que Hicks, un trabajador negro de una fábrica de papel, estuviera alojando en su casa a dos jóvenes activistas blancos por los derechos civiles. Sólo habían pasado seis meses después de que tres jóvenes activistas fueran asesinados en Filadelfia, Mississippi.
Hicks y su esposa, Valeria, hicieron algunas llamadas telefónicas. Unos vecinos alojaron a sus hijos, y pidieron ayuda a sus amigos. Pronto se aparecieron por su casa jóvenes negros, armados. No pasó nada.
Menos de tres semanas después, los líderes de una organización paramilitar clandestina negra, llamada Deacons for Defense and Justice, visitaron Bogalusa. Se había fundado en 1964, en Jonesboro, Luisiana, principalmente para proteger del Klan a los manifestantes desarmados que participaban en la lucha por los derechos civiles. Después de escuchar a los Deacons, Hicks fundó un capítulo en Bogalusa, reclutando a muchos otros que habían ido a su casa para proteger a su familia e invitados.
Hicks murió de cáncer en su casa en Bogalusa, el 13 de abril, a los 81, informó su esposa. Era uno de los últimos líderes de los Deacons sobrevivientes.
Pero su papel el movimiento por los derechos civiles fue más allá de la defensa armada en una esquina del Jim Crow South. Organizó en Bogalusa -entonces una ciudad de veintitrés mil habitantes, de los cuales nueve mil negros- protestas diarias, mes tras mes, para exigir los derechos garantizados en la Ley de Derechos Civiles de 1964. Entabló pleitos que integraron a escuelas y empresas, reformaron las prácticas de contratación en la fábrica y puso a la policía local bajo control de un juez federal.
Fue su rol de liderazgo con los Deacons, sin embargo, lo que llamaba más la atención. Los Deacons, que llegaron a tener capítulos en más de dos docenas de comunidades sureñas, se alejaban pronunciadamente de la no violencia predicada por el Reverendo Martin Luther King Jr. Portaban armas, con la misión de proteger a otros de las agresiones blancas, basándose en la Segunda Enmienda.
Y las usaron. Un Deacon de Bogalusa sacó una pistola a plena luz del día en una marcha de protesta en 1965 y le metió dos balas a un blanco que lo había atacado con sus puños. El hombre sobrevivió. Un mes antes, el primer sheriff negro del país había sido asesinado por blancos.
Cuando James Farmer, director nacional de la organización de derechos humanos Congreso por la Igualdad Racial [Congress of Racial Equality], se unió a las protestas en Bogalusa, uno de los reductos más virulentos del Klan, Deacons armados se encargaron de la seguridad.
King denunció públicamente la "violencia agresiva" de los Deacons. Y Farmer, en una entrevista con la revista Ebony en 1965, dijo que algunos comparaban a los Deacons con el K.K.K. Pero Farmer también acotó que los Deacons no lincharon a nadie ni quemaron ninguna casa. En una entrevista con la revista The New York Times Magazine, se refirió a CORE y los Deacons como "una sociedad de hermanos".
El territorio de los Deacons eran las empobrecidas ciudades sureñas donde los miembros del Klan y agentes de policía luchaban contra los activistas por los derechos civiles. "Al Klan no le gustaba que le dispararan", dijo Lance Hill, autor de ‘The Deacons for Defense: Armed Resistance and the Civil Rights Movement’ (2004).
En julio de 1965, las crecientes hostilidades entre los Deacons y el Klan en Bogalusa llevó al gobierno federal a recurrir a leyes de la era de la Reconstrucción para ordenar a los departamentos de policía locales que protegieran a los activistas por los derechos civiles. Fue la primera vez que se usaron esas leyes en la era de los derechos civiles moderna, dijo Hill.
En su libro ‘Race and Democracy: The Civil Rights Struggle in Louisiana, 1915-1972’ (1995), Adam Fairclough escribió que Bogalusa se convirtió en una "importante prueba de la determinación del gobierno federal de implementar más agresivamente la Ley de Derechos Civiles contra la violenta resistencia de blancos recalcitrantes".
Hicks fue encarcelado por protestar en repetidas ocasiones. Fue testigo de cómo su hijo de quince fue mordido por un perro policial. El Klan exhibió un ataúd con su nombre junto a una cruz en llamas. Persistió, dijo su esposa, por una sola razón: "Era algo que había que hacer".

Robert Hicks nació en Mississippi el 20 de febrero de 1929. Su padre, Quitman, llevaba bueyes para cortar árboles para la fábrica de papel. Jugó fútbol americano en un equipo de la secundaria en un torno estadual para los semi-profesionales Bogalusa Bushmen.
Era conocido por su generosidad: en la congregación baptista donde era diácono, compraba ropa nueva a feligreses más pobres. Como primer capataz negro en la fábrica, pudo reunir bastantes horas extras como para comprar el gran coche con el que había soñado. En toda la ciudad lo llamaban Dad, contó su hijo Charles.
Líder de la N.A.A.C.P. local, y su unión segregada, Hicks fue la opción lógica para encabezar a la Liga Cívica y de Votantes de Bogalusa [Bogalusa Civic and Voters League], cuando se fundó para dirigir la lucha local por los derechos civiles. Fue su primer presidente. Luego fue vicepresidente de los Deacons en Bogalusa.
Además de Valeria Hicks, su esposa durante 62 años, y su hijo Charles, a Hicks le sobreviven otros tres hijos: Gregory, Robert Lawrence y Darryl; su hija, Barbara Hicks Collins; y muchos nietos y biznietos.
Para 1968 los Deacons habían prácticamente desaparecido.  Con el tiempo se convirtieron en "difícilmente una nota al pie de página en la mayoría de los libros sobre el movimiento por los derechos civiles", dijo Hill. Lo atribuyó a la "mitología" de que el movimiento cívico fue siempre no violento.
La señora Hicks dijo que estaba feliz de que no lo fuera.
"Me enorgullecí de los hombres negros", dijo. "No se doblegaron ni se rascaron la cabeza. Se portaron como hombres".

5 de mayo de 2010
24 de abril de 2010
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murió luke mckissack


Abogado penalista y de derechos civiles de Los Ángeles. Entre sus clientes estuvieron el Partido Panteras Negras, el Movimiento Indio Americano y Sirhan Sirhan. Trabajó como comentarista jurídico en televisión durante el juicio a O.J. Simpson.
[Dennis McLellan] Murió Luke McKissack, prominente abogado penal y de derechos civiles entre cuyos clientes se incluían Sirhan B. Sirhan después de ser condenado por el asesinato del senador Robert Kennedy y un soldado del ejército acusado de matar con una granada a dos oficiales. Tenía 72 años.
McKissack, que también fue un analista jurídico de televisión durante el juicio a O.J. Simpson, murió el domingo por complicaciones de un cáncer cerebral en su casa en Los Ángeles, informó su yerno Brian Chisholm.
Durante su carrera de más de treinta años, McKissack fue abogado del Partido Panteras Negras en California del Sur y del Movimiento Indio Americano, defendiendo a los nativos americanos contra acusaciones que se remontaban a la ocupación de Wounded Knee, Dakota del Sur, en 1973.
McKissack se unió a la Unión Americana por las Libertades Civiles, como abogado voluntario, en 1964.
McKissack también fue uno de los dos abogados a los que Charles Manson trató infructuosamente de convencer de que lo dejaran participar en su defensa a fines de 1969 después de que un juez le otorgara a Mason, reluctantemente, permiso para defenderse a sí mismo en su juicio por homicidio múltiple. Más tarde la solicitud de Mason de defenderse a sí mismo fue rechazada.
En su autobiografía inédita McKissack dice que al aceptar la petición de Mason de que lo representara, vio el caso como una gran oportunidad para llevar a juicio a la pena de muerte. Dijo que más tarde renunció a seguir defendiendo a Mason debido a los conflictos con su trabajo para los Panteras Negras y otros clientes.
A principios de 1969, McKissack era uno de los tres nuevos abogados de Sirhan encargados de su petición de un nuevo juicio y apelaciones a tribunales superiores. McKissack se convirtió en el principal abogado de la defensa de Sirhan y siguió representándolo en sus intentos por salir en libertad condicional durante más de veinte años.
En 1972, McKissack dirigió la defensa de Billy Dean Smith, un soldado negro de veinticuatro años, de Watts, que fue acusado de asesinar a dos tenientes blancos en su cuartel en Bien Hoa, Vietnam del Sur, en 1971, con una granada de mano. La explosión también hirió a otro oficial.
De acuerdo a la cobertura del juicio en The Times, el ejército acusó a Smith de haber asesinado a los dos oficiales en un intento de asesinato del comandante de la batería de artillería y sargento primero, que suponía erróneamente que estaban durmiendo en la habitación. Smith fue también acusado de tres cargos por agresión.
Una corte marcial en Ft. Ord, California, absolvió a Smith de todos los cargos de homicidio y homicidio frustrado y lo condenó por un solo cargo de agresión contra el agente de la policía militar que lo detuvo noventa minutos después de que los dos oficiales fueran asesinados.
"Era un muy buen abogado penalista", dijo el abogado Vincent Bugliosi, fiscal jefe en el caso de homicidio de Manson, dijo sobre McKissack, "Era un hombre brillante, y era conocido por ser muy articulado".
Gilbert Caton, abogado defensor que trabajó en varios casos con McKissack, dijo que "era el tipo más inteligente que he conocido".
Recordó que McKissack, un mago amateur, una vez utilizó "un truco mágico" durante el alegato final en un juicio.
"Era realmente extraordinario", dijo Caton.
En realidad, cuando McKissack llevaba un caso, atraía a numerosos abogados e incluso jueces a la sala de tribunal para velo defender un argumento jurídico y encandilar al jurado.
McKissack ejercía su oficio sólo parcialmente cuando empezó a trabajar como analista jurídico de KTTV-TV Chanlle 11 durante el caso Simpson en 1994.
Howard Rosenberg, crítico de televisión del Times, escribió que McKissack"es un natural, uno de esos raros descubrimientos para la televisión, alguien que es espontáneamente informativo, lúcido, agudo e incluso gracioso".

McKissack nació el 16 de octubre de 1937 en Thomasville, Georgia. Estudió ciencias políticas y filosofía en la Universidad de Florida en 1959. Después de graduarse en la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Los Ángeles en 1962, empezó su carrera trabajando brevemente como prosecutor.Le sobreviven su tercera esposa, Mariko; sus hijas, Natsko McKissack, Mitsko Chisholm y Lana McKissack; y un nieto.

3 de mayo de 2010
30 de abril de 2010
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murió jack herer


Escritor y defensor de la legalización de la marihuana. Herer escribió ‘The Emperor Wears No Clothes’, libro en el que criticó la prohibición gubernamental del cultivo de marihuana y ensalzó la versatilidad de la planta para producir papel, fibras, combustible, alimento y medicina.
[John Hoeffel] Murió el 15 de abril Jack Herer, un decidido partidario de la legalización de la marihuana que era una hipnótica presencia en Venice Boardwalk y alcanzó fama mundial después de escribir un tratado ensalzando las virtudes del cáñamo. Tenía 70 años.
Herer sufrió un debilitante ataque al corazón en septiembre, minutos después de un discurso a favor de la marihuana típicamente beligerante en el festival Hempstalk en Portland, Oregon, insistiendo en que la marihuana debería fumarse en la mañana, en la tarde y en la noche. "Tienes que estar loco para no fumar marihuana", dijo Herer, de camiseta de manga corta verde y pantalones hechos de cáñamo. "Es lo mejor que tiene el mundo".
Nunca se recuperó y murió en su casa en Eugene el día de la declaración de impuestos. "En los últimos treinta años papá nunca rellenó un formulario de impuestos, así que fue increíble que muriera el día de la declaración de impuestos", dijo su hijo Mark Herer, que es presidente de The Third Eye, la tabaquería y tienda hippie en Portland.
Herer escribió un exuberante libro que se convirtió en la biblia del movimiento a favor de la legalización del cáñamo, una variedad no-psicoactiva de la marihuana. ‘The Emperor Wears No Clothes’, que fue publicado primero en 1985, ha vendido más de setecientas mil copias. En este, Herer proporciona abundante documentación para ridiculizar la prohibición del cultivo de cáñamo y para destacar la versatilidad de la planta como papel, fibra, combustible, alimento y medicina.
El libro convirtió a Herer en uno de los personajes más reconocibles del movimiento pro-marihuana y en un icono pop perpetuado por una hoja de cannabis. Durante décadas Herer, conocido como el Emperador del Cáñamo o el ‘Hemperor’, recorrió el país alabando las maravillas de la hierba.
Bruce Margolin, uno de los abogados que defiende la marihuana en Los Ángeles, recuerda que Herer estaba tratando siempre de educar a la gente sobre el cáñamo. "En esa época no la conocía, como todo el mundo", dijo. "Me educó, a mí y a muchos otros como yo, a través de su libro y de sus charlas".

Herer nació el 18 de junio de 1939 en Nueva York, el menor de tres hermanos, y sirvió en Corea como agente de la policía militar del ejército. Descubrió su misión en Los Ángeles después de mudarse a la ciudad en 1967 con su esposa y tres hijos para trabajar en una compañía de letreros de neón. Probó la marihuana dos años después y pronto se zambulló en su estudio. "Siempre fue una persona muy curiosa de todo. Leía todo lo que le caía en las manos", contó Vera Donato, que estuvo casada con Herer desde 1960 a 1969
A principio de los años setenta escribió ‘G.R.A.S.S.’, que quiere decir ‘Great Revolutionary American Standard System’. Promovía una escala de 1 a 10 para clasificar la marihuana. También empezó a inventar parafernalia de drogas.
En 1973 inició una incesante campaña para legalizar la marihuana en California, trabajando año tras año en iniciativas que fracasaron, a menudo en colaboración con Ed Adair, dueño de una tienda de artículos para drogas que murió hace veinte años. En 1980 los dos se convirtieron en comandantes de los Reefer Raiders y levantaron un campamento en el jardín del edificio de la reserva federal en Westwood, fumando marihuana abiertamente frente a los periodistas. Al año siguiente, Herer abrió una tienda de marihuana en Van Nuys llamada High Country y convenció a otros dueños para que lo ayudaran a financiar sus iniciativas. En 1983 chocó con una nueva ley del estado que convertía en delito la venta de artículos para el uso de drogas ilegales. La policía confiscó más de seis mil artículos en dos allanamientos. Tres años más tarde, Herer fue condenado y debió pagar con una multa de 1.500 dólares y cumplir dos años de libertad condicional.
En los años ochenta, se lo podía encontrar con frecuencia en una cabina de información en Venice Boardwalk -un hombre gregario que mostraba obvio placer cuando trataba de persuadir a escépticos. "Creo que lo que más lo motivaba era su amor y respeto por el planeta Tierra y que era una persona buena y generosa, espontáneamente", dijo Jerry Rubin, otro activista que a menudo se lo encontraba cerca de él. "Estaba haciendo ejercicios para elevar la conciencia".
Hrere estuvo investigando para ‘The Emperor Wears No Clothes’‘, peinando los archivos de la Biblioteca del Congreso a la búsqueda de evidencia que creía que el gobierno había suprimido cuando prohibió la marihuana en 1937.
El libro, actualizado muchas veces, inició un resurgimiento de la marihuana y él se convirtió en un predicador itinerante. En 1990, Herer habló en sesenta manifestaciones en 48 lugares en un periodo de seis semanas.
De 1 metro 82 y 103 kilos, despeinado y una espesa barba, Herer era una figura imponente, pero no amenazante, un bastión de la contracultura al que se podía ver a menudo en pantalones cortos teñidos y camiseta con una hoja de marihuana sobre la bandera estadounidense en el frente y la historia de la marihuana por detrás.
Herer sufrió un ataque al corazón y un derrame en un festival del cáñamo en 2000. Bromeaba diciendo que su rehabilitación se había logrado con aceite de cannabis. Cuando terminó su último discurso, dijo: "Vengan a mi cabina, allá, y los veré la próxima vez".
"Él no escribía el guión, pero no podían ser mejores", dijo Mark Herer. "Papá tiene un discurso, la multitud saluda y él se pierde en el atardecer".
Herer estuvo casado cuatro veces. Le sobreviven su esposa, seis hijos, un hermano y una hermana.

30 de abril de 2010
24 de abril de 2010
©los angeles times
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desautorizan pena de muerte


Es impracticable. El Instituto de Derecho Americano, que fue instrumental en la formulación del modelo en que se basan la mayor parte de las sentencias a muerte, ha retirado su apoyo a la ley.
[Michael Traynor] Hace casi cincuenta años, cuando crecía el interés en el país sobre la imparcialidad de las leyes de pena capital, el Instituto de Derecho Americano [American Law Institute] publicó una ‘ley modelo’ con la intención de ayudar a los legisladores del estado a elaborar leyes que garantizaran que las sentencias a muerte fueran aplicadas de manera justa y consistente.
En el otoño pasado, el instituto retiró su apoyo a la ley modelo sobre la pena capital. La decisión fue un asombroso repudio de la misma organización que proporcionó el plano de las leyes capitales en este país.
El instituto, con más de cuatro mil abogados, jueces y profesores de derecho con las más altas calificaciones, es la principal organización independiente en Estados Unidos que produce trabajos académicos para aclarar y mejorar la ley.
Diez años después de que el instituto hiciera público su modelo, que formaba parte de un comprehensivo modelo de código penal, este se convirtió en el prototipo de las leyes de pena de muerte en todo Estados Unidos. Algunas partes del modelo -como la categórica exclusión de la pena de muerte para otros delitos que el homicidio y para personas con capacidades mentales limitadas- resistieron la prueba del tiempo. Pero lo esencial del modelo, que ofrecía una lista de factores para orientar a jueces y jurados a la hora de decidir sobre una sentencia a muerte, demostró ser impracticable y fomentó la confusión y la injusticia.
Ahora, después de buscar análisis de nuestros principales juristas, el instituto ha concluido que el sistema que creó no funciona y no puede ser reparado. Concluyó que no podemos mantener un sistema de pena de muerte que garantice imparcialidad en un proceso o fallo, o incluso que no se ejecutará a inocentes.
Hablo por mí mismo, no como representante del instituto, pero puedo decir con certeza que el instituto no llegó livianamente a estas conclusiones. Encargó una comisión especial y un estudio académico, escuchó varios puntos de vista y debatió extensamente sobre los problemas. Emergió un sólido consenso de que en este país la pena capital está plagada de problemas.
La pena de muerte no puede balancear la necesidad de consistencia de las sentencias con la necesidad de determinaciones individualizadas. Su administración es desigual según los grupos raciales. Hay una grave ausencia de recursos para los abogados defensores. La ley es distorsionada por la política de los nombramientos judiciales, y consume una parte desproporcionada de los recursos públicos.
La pena de muerte en California es un ejemplo de estos problemas. Partes de la ley californiana fueron copiadas del modelo del instituto. Ahora el sistema está al borde del colapso. Hay ahora cerca de setecientas personas en el corredor de la muerte en California y puede tomar veinticinco años de apelaciones obligatorias antes de que se implementen. Desde 1978 California ha ejecutado a trece reos, mientras que otros 72 han muerto de viejos o por otras causas.
Los recursos son angustiosamente inadecuados. Más de la mitad de los reos en el corredor de la muerte ahora no tienen acceso al abogado que exige la Constitución. Una comisión del estado constató que existe un serio riesgo de que el estado ejecute a una persona inocente. Y luego está el problema de los costes. Un preso en el corredor de la muerte le cuesta al contribuyente 90 mil dólares al año más que si el reo fuera mantenido en otro tipo de cárcel de alta seguridad. El costo total adicional del alojamiento de todos los reos en el corredor de la muerte en California es más de sesenta millones de dólares al año.
Estos problemas están entronizados en el sistema de la pena de muerte, tanto en California como a nivel nacional. El resultado acumulativo es que las ejecuciones siguen siendo tan aleatorias como los rayos, o incluso más, y ese es en realidad el problema mismo que el modelo del instituto tenía que resolver. Además, en todo el país al menos 139 individuos han sido liberados del corredor de la muerte después de establecer su inocencia.
La decisión del instituto se produce en medio de una profunda revaluación de la pena capital. Quince estados han abandonado la pena capital, incluyendo tres en los últimos tres años. En 2009 se dictó en el país el menor número de sentencias a muerte, desde que la pena capital fuera reinstalada en 1976.
Ahora tenemos décadas de experiencia, de la que carecía el instituto cuando propuso su modelo hace casi cincuenta años. La reclusión perpetua sin posibilidad de la libertad condicional, que ahora es una importante alternativa en casi todos los estados, no se trató en ese entonces. En la medida de que la sociedad necesite castigar severamente a los homicidas, puede hacerlo más efectivamente con sentencias de prisión severas, pero justas, antes de continuar con una pena de muerte poco efectiva y extravagante.
El Instituto de Derecho Americano pudo haber decidido no hacer nada. Pero habiendo establecido los fundamentos intelectuales y legales de la pena de muerte moderna, concluyó que tenía la responsabilidad de actuar ahora que las fatales fallas del sistema habían finalmente emergido.
El retiro del modelo de la pena de muerte reconoce que es imposible administrar la pena de muerte de manera consistente y justa, y por eso no debería ser una opción de castigo en este país. El instituto no podía seguir legitimando un sistema fallido. ¿Debemos hacerlo nosotros?

El autor es presidente emérito del Instituto de Derecho Americano y vive en Berkeley.

27 de marzo de 2010
4 de febrero de 2009
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©traducción mQh
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los angeles restringe marihuana médica


El ayuntamiento de Los Angeles aprueba finalmente la ordenanza sobre la marihuana médica. Después de años de debates, el ayuntamiento limitará drásticamente el número de dispensarios y restringirá las zonas donde pueden operar.
[John Hoeffel] Los Angeles, Estados Unidos. El martes el ayuntamiento de Los Angeles finalmente aprobó, sin deliberación, la ordenanza sobre la marihuana médica que impondrá algunas de las reglas más severas del estado, aunque fue rechazada por sus defensores que dijeron que la ley restringirá drásticamente el acceso a la droga.
La ordenanza, que fue finalmente aprobada después de más de cuatro años y medio desde que el concejo municipal empezara a discutir el tema, no logrará mitigar el polémico debate sobre la decisión de poner fin al auge de los dispensarios -auge que ha presenciado el surgimiento cientos de tiendas de marihuana, concentradas en los principales bulevares de la ciudad.
Al menos dos organizaciones que representan a los dispensarios están sopesando demandar al ayuntamiento; una de ellas está también considerando reunir firmas para convocar a un referéndum. El abogado del ayuntamiento, que dice que la ley del estado no permite que colectivos se dediquen a la venta de marihuana, insiste en llevar a tribunales al dispensario Eagle Rock en un intento de forzar un fallo judicial. Y el fiscal del condado de Los Angeles está persiguiendo a los operadores de dispensarios.
La ordenanza, que busca erradicar la imagen carnavalesca de Los Angeles como la capital del resurgimiento de la marihuana, permitirá que funcionarios municipales clausuren cientos de dispensarios. Pero también impondrá restricciones sobre la ubicación de los dispensarios, lo que según los operadores eliminará a la mayor parte de los sitios fuera de los remotos parques industriales.
"Es un desastre para los pacientes", dijo James Shaw, director del Sindicato de Pacientes de Marihuana Médica.
El alcalde Antonio Villaraigosa piensa promulgar la ordenanza porque reduce el número de dispensarios y los obliga a operar a trescientos metros de distancia de escuelas y templos.
"Esta ley no es perfecta, pero el alcalde cree que es un paso en la dirección correcta, y es hora de que nos concentremos en otros problemas urgentes", dijo la portavoz Sarah Hamilton.
La votación -de nueve votos contra tres- fue la segunda sobre la ordenanza, que la semana pasada estuvo a punto de ser aprobada unánimemente en la primera votación. Bernard C. Parks, Jan Perry y Bill Rosendahl votaron contra en las dos ocasiones.
Después de la votación, los miembros del concejo expresaron alivio de que la ordenanza pueda ser implementada dentro de poco, incluso si es recurrida legalmente.
"Sabía que llegaríamos a esta situación, pero no pensé que tomaría tanto tiempo", dijo el concejal Dennis Zine, que dio la alarma en mayo de 2005, cuando no había más que cuatro dispensarios. "Estamos aprobando una ordenanza que creemos que es legal y que puede resistir las demandas. Nos han amenazado con juicios durante muchos, muchos años, así que hagamos lo que hagamos de todos modos nos van a demandar".
El concejal Ed Reyes, que dirigió la redacción de la ordenanza, reconoció que puede haber cambios. "Tratamos de interpretar la ley del estado según su espíritu", dijo.
La ley no entrará en vigor sino hasta después de que el Congreso apruebe las tarifas que tendrán que pagar los dispensarios para cubrir los costes de inscripción, un proceso que, de acuerdo con funcionarios municipales, tomará al menos treinta días.
La ordenanza reduce el número de dispensarios a setenta, pero hace una excepción para los que se inscribieron en la secretaría del ayuntamiento en 2007 y siguen en sus ubicaciones originales o se mudaron justo después de que sus caseros fueran amenazados con un proceso judicial. Funcionarios municipales creen que hay cerca de 150 dispensarios en esa situación.
Entre otras limitaciones dirigidas a poner fin a la venta de marihuana tarde por la noche en Los Angeles, los dispensarios serán obligados a cerrar a las ocho de la tarde, se prohibirá el consumo de marihuana en sus locales y los pacientes serán limitados a un colectivo. La ordenanza de diecisiete páginas también impone controles dirigidos a prevenir que los colectivos obtengan ganancias, lo que es ilegal de acuerdo a la ley del estado.
Activistas vecinales, que han sido ampliamente superados en número en las reuniones del concejo, instaron a los legisladores a actuar con rapidez para implementar la ordenanza. Lisa Sarkin, del concejo municipal de Studio City, observó que había trece dispensarios en la zona. "No puedo imaginar que sea necesario", dijo.
Los vecinos se han quejado por la extrema concentración [de dispensarios] y se preocupan sobre la delincuencia. Como si para subrayar esa preocupación el Departamento de Policía de Los Angeles buscó el martes la ayuda del público para aprehender a un sospechoso que, el 8 de enero, robó y disparó contra un empleado de un dispensario en Reseda Boulevard, en Northridge.
Cientos de dispensarios abrieron sus puertas en Los Angeles mientras el concejo municipal debatía lentamente la ordenanza propuesta, sin lograr imponer una moratoria sobre los dispensarios. Funcionarios municipales creen que se clausurarán cerca de quinientos dispensarios.
Una vez que la ordenanza entre en vigor, la oficina del fiscal de la ciudad enviará una serie de cartas a propietarios y operadores, un proceso que la fiscal asistente especial de la ciudad, Jane Usher, estimó que tomará unos 45 días. Basándose en experiencias pasadas, la fiscalía espera que al menos un tercio de los dispensarios sean cerrados. El ayuntamiento llevará a los otros a tribunales.
"El ambiente se despejará seis meses después de la fecha efectiva en que se apruebe la ordenanza", dijo.
La mayoría de los dispensarios autorizados tendrá que mudarse dentro de seis meses para cumplir con las restricciones sobre la ordenación territorial. Pero los operadores se muestran aterrados porque la ordenanza les otorga apenas unas semanas para informar al ayuntamiento sobre la nueva ubicación.
La ordenanza estipula que los dispensarios deben situarse al menos a trescientos metros de otros dispensarios y de sitios llamados de usos sensibles, tales como escuelas, parques y bibliotecas. En una adición de último minuto, el Concejo Municipal también estableció que no podrán operar en calles o pasajes adyacentes a zonas residenciales. Esta exigencia, dijeron los operadores, elimina a la mayoría de las calles comerciales, tales como Melrouse Avenue y los bulevares de Pico y Ventura, donde las tiendas se encuentran separadas de las casas por callejones.
Operadores que han empezado a buscar por todos lados en el mercado inmobiliario dicen que hay pocas ubicaciones apropiadas y que los caseros, conscientes de que esas propiedades escasean, están pidiendo precios exorbitantes.
Barry Kramer, que dirige la California Patients Alliance, un dispensario autorizado en Melrose Avenue en el barrio de Beverly Grove, dijo que ha visitado seis ubicaciones.
"Ahora pasamos por momentos difíciles", dijo. "No hemos encontrado nada".
Kramer dijo que había esperado la restricción de los trescientos metros y que tuvo el cuidado de buscar espacios no destinados a usos sensibles antes de abrir su dispensario hace dos años y medio. Le tomó ocho meses encontrar uno. Pero la restricción de los callejones lo obligó a mudarse a una ubicación donde dice que ha funcionado discretamente sin quejas de los vecinos.
"Lo frustrante es que hemos trabajado muy duro durante dos años y medio de trabajo para cumplir con todo lo que han determinado", dijo. "Ahora, todos esos buenos operadores serán dejados de lado".
Kramer pertenece a una organización que representa a colectivos de marihuana médica que están inscritos en el ayuntamiento. La organización, que ha tratado durante años de trabajar con el concejo municipal ahora busca a un cabildero con buenas conexiones para exigir cambios y un abogado para investigar si presentar una demanda.
Los cientos de operadores de dispensarios que no están inscritos o que abrieron en los últimos años también están explorando si demandar o no al ayuntamiento o reunir las 27.425 firmas válidas que se necesitan para forzar un referéndum.
"Estamos preparados para actuar y detener esta ordenanza", dice Dan Lutz, que administra el dispensario Green Oasis en el Westside y ha organizado un grupo de operadores. "Lamento que tengamos que optar por esta ruta".

14 de febrero de 2010
27 de enero de 2010
©los angeles times
©traducción mQh
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legalizan ayahuasca en brasil


Gobierno de Brasil autoriza el uso de un alucinógeno en rituales religiosos. Senadores que han apoyado la medida sostienen que ésto constituye un reconocimiento a las religiones originales del Brasil. Sin embargo, no habilitan su venta.
Brasil. Después de varios años de tensas deliberaciones, análisis y polémicas, el gobierno de Brasil resolvió autorizar a miembros de comunidades religiosas el uso de la ayahuasca, droga que tomaban los indios de la Amazonía. El boletín oficial del Estado de ese país subraya hoy que se ha permitido su uso más no su comercialización. No hay restricciones de edad para quienes deseen utilizarlo, sean hombres, mujeres (incluso embarazadas), jóvenes y hasta niños, siempre y cuando ingieran el alucinógeno durante un rito religioso.
También quedó establecido que todo aquel que tome la ayahuasca en una sesión, está prohibido de abandonar el lugar donde se ha realizado el ritual hasta que no se le hayan pasado los efectos alucinógenos.
Fue una comisión de expertos (juristas, médicos, psicólogos y sociólogos) creada por el mismo gobierno brasileño, la que debatió por varios años la posibilidad de que se legalice la ayahuasca en las comunidades religiosas brasileñas, indicó El Comercio, de Perú.

9 de febrero de 2010
©cope 
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