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derechos humanos

homenaje a las víctimas del holocausto


Sobrevivientes del campo de concentración, veteranos del ejército soviético y líderes políticos se congregaron en Polonia con ocasión del 65° aniversario de la liberación del campo de Auschwitz-Birkenau, instalado por las tropas de ocupación nazi, donde murieron más de un millón de personas.
Alemania. Los actos se iniciaron con el ulular de las sirenas en el sitio del ex campo de Auschwitz-Birkenau, instalado por las tropas de ocupación nazi en este lugar del sur de Polonia.
El presidente estadounidense Barack Obama subrayó, en un mensaje en video enviado a un foro previo organizado por el Congreso Judío Europeo en Cracovia, "el deber sagrado de recordar la crueldad que imperó en este lugar".
Las generaciones actuales deben "resistir frente al antisemitismo y la ignorancia bajo todas sus formas", insistió Obama.
"La tragedia del pueblo judío consistió en haber sido incapaz de identificar el peligro a tiempo y de defenderse", declaró Netanyahu a su llegada a Cracovia, para participar en las ceremonias que también contarán con la presencia del presidente polaco Lech Kaczynski.
"El Holocausto es la tragedia que une a Europa", afirmó el líder del Congreso Judío Europeo, Moshe Kantor.
Auschwitz fue liberado por el Ejército soviético el 27 de enero de 1945 y se convirtió en el mayor símbolo del genocidio nazi. La jornada fue designada en 2005 por la ONU como Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto.
El ministro ruso de Educación, Andrei Fursenko, pidió "el reconocimiento de todos" hacia las tropas del Ejército Rojo que liberaron el lugar.
Más de un millón de personas murieron en ese campo -la mayoría judíos de la Europa ocupada-, en las cámaras de gas, aunque también a balazos, ahorcados, de hambre, por enfermedades y por "experimentos" médicos.
Eva Mozes, una de las gemelas sometidas en Auschwitz a los horribles experimentos del doctor Josef Mengele, volvió hoy al lugar de su suplicio.
"Mis padres y nuestra hermana mayor fueron asesinados 30 minutos después de llegar al campo. Nunca más los vi, desaparecieron sin dejar rastro", contó a la agencia AFP Mozes, de 75 años, que reside ahora en Indiana (EEUU).
Durante su audiencia general del miércoles en el Vaticano, el papa Benedicto XVI denunció "la crueldad inaudita" de los campos de exterminio nazis. "Con emoción, pensamos en las innumerables víctimas de un odio racial y religioso ciego, que sufrieron la deportación, la prisión, la muerte en esos lugares aberrantes e inhumanos", afirmó.
El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, se refirió al deber de memoria ante las víctimas del Holocausto. "No cabe duda de que Auschwitz es el símbolo del mal absoluto inscrito a hierro candente en la conciencia humana", afirmó.
El presidente de Israel, Shimon Peres, pidió que todos los que participaron en el Holocausto sean procesados, en un vibrante discurso en hebreo ante el Parlamento en Berlín, en el cual se refirió a su abuelo, quemado vivo por los nazis junto con toda la comunidad judía de su aldea en una sinagoga de la actual Belarús.
Sin embargo, "creo que la paz está al alcance de la mano", sostuvo, afirmando que Israel estaba "dispuesto a abandonar territorios para lograr la paz con los palestinos".
Auschwitz fue creado en 1940, un año después de la invasión de Polonia que desencadenó la Segunda Guerra Mundial, con el propósito inicial de internar allí a presos políticos polacos. Eligieron para ello un antiguo cuartel en la ciudad de Oswiecim, en alemán Auschwitz.
A partir de 1942, cuando los nazis expandieron este campo a Birkenau, a 3 km de distancia, el lugar empezó a servir principalmente para el exterminio de judíos.
También murieron allí de 70.000 a 75.000 polacos no judíos, unos 21.000 gitanos, 15.000 prisioneros de guerra soviéticos y otras 10.000 a 15.000 personas, incluyendo miembros de la resistencia arrestados en Europa, de acuerdo con el Monumento Conmemorativo y Museo de Auschwitz-Birkenau.

27 de enero de 2010
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misterios de auschwitz


El miércoles próximo se cumplen 65 años de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. Las reflexiones imborrables de Primo Levi plantean por qué los hombres pueden "querer no saber", por qué los que iban a la muerte no se rebelaban, por qué los que se sublevan son los que menos sufren y por qué, "aunque comprender es imposible, conocer es necesario".
[Primo Levi] Esconder del pueblo alemán el enorme aparato de los campos de concentración no era posible, y además (desde el punto de vista de los nazis), no era deseable. Crear y mantener en el país una atmósfera de indefinido terror formaba parte de los fines del nazismo: era bueno que el pueblo supiese que oponerse a Hitler era extremadamente peligroso. Efectivamente, cientos de miles de alemanes fueron encerrados en los Lager desde los comienzos del nazismo: comunistas, socialdemócratas, liberales, judíos, protestantes, católicos, el país entero lo sabía, y sabía que en los Lager se sufría y se moría.
No obstante, es cierto que la gran masa de alemanes ignoró siempre los detalles más atroces de lo que más tarde ocurrió en los Lager: el exterminio metódico e industrializado en escala de millones, las cámaras de gas tóxico, los hornos crematorios, el abyecto uso de los cadáveres, todo esto no debía saberse y, de hecho, pocos lo supieron antes de terminada la guerra. Para mantener el secreto, entre otras medidas de precaución, en el lenguaje oficial sólo se usaban eufemismos cautos y cínicos: no se escribía "exterminación" sino "solución final", no "deportación" sino "traslado", no "matanza con gas" sino "tratamiento especial", etcétera. No sin razón, Hitler temía que estas horrorosas noticias, una vez divulgadas, comprometieran la fe ciega que le tributaba el país, como así la moral de las tropas de combate; además, los aliados se habrían enterado y las habrían utilizado como instrumento de propaganda: cosa que, por otra parte, ocurrió, si bien a causa de la enormidad de los horrores de los Lager, descriptos repetidamente por la radio de los aliados, no ganaron el crédito de la gente.
El resumen más convincente de la situación de entonces en Alemania la he hallado en el libro ‘Der SS Staat’ (El Estado de la SS), de Eugen Kogon, ex prisionero en Buchenwald y luego profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Munich: "¿Qué sabían los alemanes acerca de los campos de concentración? A más del hecho concreto de su existencia, casi nada. Sin embargo, no había un alemán que no supiese de la existencia de los campos. Pocos eran los alemanes que no tenían un pariente o un conocido en un campo, o que al menos no supiesen que tal o cual persona allí había sido enviada. Todos los alemanes eran testigos de la multiforme barbarie antisemita: millones de ellos habían presenciado, con indiferencia o con curiosidad, con desdén o quizá con maligna alegría, el incendio de las sinagogas o la humillación de los judíos y judías obligados a arrodillarse en el fango de la calle. Muchos hombres de negocios tenían relaciones de proveedores con la SS de los Lager, muchos industriales solicitaban mano de obra de trabajadores-esclavos a la SS, y muchos empleados estaban al corriente. No eran pocos los trabajadores que desarrollaban su actividad cerca de los campos de concentración o incluso dentro de los mismos. Profesores universitarios colaboraban con los centros de investigación médica".
Pese a las varias posibilidades de informarse, la mayor parte de los alemanes no sabía porque no quería saber, o más: porque quería no saber. Es cierto que el terrorismo de Estado es un arma muy fuerte a la que es muy difícil resistir, pero también es cierto que el pueblo alemán, globalmente, ni siquiera intentó resistir. En la Alemania de Hitler se había difundido una singular forma de urbanidad: quien sabía no hablaba, quien no sabía no preguntaba, quien preguntaba no obtenía respuesta. De esta manera, el ciudadano alemán típico conquistaba y defendía su ignorancia, que le parecía suficiente justificación de su adhesión al nazismo: cerrando la boca, los ojos y las orejas se construía la ilusión de no estar al corriente de nada, y por consiguiente de no ser cómplice de todo lo que ocurría ante su puerta.
Saber, y hacer saber, era un modo (quizá tampoco tan peligroso) de tomar distancia con respecto al nazismo; pienso que el pueblo alemán, globalmente, no ha usado de ello, y de esta deliberada omisión lo considero plenamente culpable.

Perros Adiestrados
En algunos Lager hubo efectivamente insurrecciones: en Treblinka, en Sobibor y también en Birkenau, uno de los campos dependientes de Auschwitz. No tuvieron gran peso numérico: como la parecida insurrección del ghetto de Varsovia, fueron más bien ejemplos de extraordinaria fuerza moral. En todos los casos fueron planeadas y dirigidas por prisioneros de alguna manera privilegiados, por lo tanto en condiciones físicas y espirituales mejores que las de los prisioneros comunes. Esto no debe sorprender: sólo a primera vista puede parecer paradójico que se subleve quien menos sufre. También fuera de los Lager, las luchas raramente son lideradas por el subproletariado. Los "harapientos" no se rebelan.
En los campos para prisioneros políticos, o en donde éstos prevalecían, la experiencia conspiradora de éstos demostró ser preciosa, y a menudo se llegó, más que a rebeliones abiertas, a actividades de defensa bastante eficientes. Según el Lager y según las épocas, se logró por ejemplo chantajear o corromper a la SS, frenando así sus poderes indiscriminados; se logró sabotear el trabajo para las industrias de guerra alemanas; se logró organizar evasiones; se logró comunicar por radio con los aliados, dándoles noticias acerca de las horribles condiciones de los campos; se logró mejorar el tratamiento de los enfermos, sustituyendo a los médicos de las SS con médicos prisioneros; se logró "condicionar" las selecciones, mandando a la muerte a espías o traidores y salvando a prisioneros cuya supervivencia tenía, por algún motivo, particular importancia; se logró preparar, incluso militarmente, una resistencia en caso de que, al acercarse el frente, los nazis decidieran (como de hecho a menudo lo hicieron) liquidar totalmente los Lager.
En los campos en los que los judíos eran mayoría, como los de la zona de Auschwitz, una defensa activa o pasiva era particularmente difícil. Aquí los prisioneros, en general, carecían de casi toda experiencia organizativa o militar; provenían de todos los países de Europa, hablaban lenguas diferentes, y por ello no se entendían entre sí: sobre todo, tenían más hambre, estaban más débiles y cansados que los demás, porque sus condiciones de vida eran más duras y porque tenían frecuentemente tras de sí un largo historial de hambre, persecuciones y humillaciones en los ghettos. Por ende, la duración de su estancia en el Lager era trágicamente breve, constituían en definitiva una población fluctuante, continuamente disminuida por la muerte y renovada por las incesantes llegadas de nuevos cargamentos. Es comprensible que en un tejido humano tan deteriorado e inestable no prendiese fácilmente el germen de la rebelión.
Podríamos preguntarnos por qué no se rebelaban los prisioneros no bien bajaban del tren, que esperaban horas (¡a veces días!) antes de entrar a las cámaras de gas. Además de todo lo que he dicho, debo agregar que los alemanes habían perfeccionado, en esta empresa de muerte colectiva, una estrategia diabólicamente astuta y versátil. En la mayor parte de los casos, los recién llegados no sabían qué se les tenía preparado: se los recibía con fría eficiencia pero sin brutalidad, se los invitaba a desnudarse "para la ducha", a veces se les entregaba una toalla y jabón, y se les prometía un café para después del baño. Las cámaras de gas, en efecto, estaban camufladas como salas de duchas, con tuberías, grifos, vestuarios, perchas, bancos, etcétera. Cuando, por el contrario, un prisionero daba la menor muestra de saber o sospechar su destino inminente, las SS y sus colaboradores actuaban por sorpresa, intervenían con extremada brutalidad, gritando, amenazando, pateando, disparando y azuzando –contra esa gente perpleja y desesperada, marinada por cinco o diez días de viajes en vagones sellados– a sus perros adiestrados para despedazar hombres.
Siendo así las cosas, parece absurda y ofensiva la afirmación a veces formulada según la cual los judíos no se rebelaron por cobardía. Nadie se rebelaba. Baste recordar que las cámaras de gas de Auschwitz fueron puestas a prueba con un grupo de trescientos prisioneros de guerra rusos, jóvenes, con entrenamiento militar, preparados políticamente y sin el freno que representan mujeres y niños; tampoco ellos se rebelaron.

Frente al Olvido
Cada uno de nosotros, los sobrevivientes, se comporta de manera distinta, pero se distinguen dos grandes categorías. Pertenecen a la primera categoría los que rehúsan regresar, o incluso hablar del tema; los que querrían olvidar pero no pueden, y viven atormentados por pesadillas; los que, al contrario, han olvidado, han extirpado todo y han vuelto a vivir a partir de cero. He notado que, en general, todos estos individuos fueron a parar al Lager "por desgracia", es decir sin un compromiso político preciso; para ellos el sufrimiento ha sido una experiencia traumática pero privada de significado y de enseñanza, como una calamidad o una enfermedad: el recuerdo es para ellos algo extraño, un cuerpo doloroso que se inmiscuyó en sus vidas y han tratado (o aún tratan) de eliminarlo.
La segunda categoría, en cambio, está constituida por los ex prisioneros "políticos", o en todo caso con preparación política, o con una convicción religiosa, o con una fuerte conciencia moral. Para estos sobrevivientes, recordar es un deber: éstos no quieren olvidar, y sobre todo no quieren que el mundo olvide, porque han comprendido que su experiencia tenía sentido y que los Lager no fueron un accidente, un hecho imprevisto de la Historia.
Los Lager nazis han sido la cima, la culminación del fascismo en Europa, su manifestación más monstruosa; pero el fascismo existía antes que Hitler y Mussolini, y ha sobrevivido, abierto o encubierto, a su derrota en la Segunda Guerra Mundial. En todo el mundo, en donde se empieza negando las libertades fundamentales del Hombre y la igualdad entre los hombres, se va hacia el sistema concentracionario, y es éste un camino en el que es difícil detenerse. Conozco muchos ex prisioneros que han comprendido bien la terrible lección implícita en su experiencia, y que cada año vuelven a "su" campo llevando de la mano peregrinajes de jóvenes: yo mismo lo haría de buen grado si el tiempo me lo permitiese y si no supiera que logro el mismo fin escribiendo libros y aceptando comentarlos ante los estudiantes.

Comprender Es Imposible
Como se sabe, la obra de exterminación fue muy lejos. Los nazis, que a la vez estaban empeñados en una guerra durísima, manifestaron en ello una prisa inexplicable: los cargamentos de víctimas destinadas al gas o a ser trasladadas de los Lager cercanos al frente tenían precedencia sobre los transportes militares. No llegó a su culminación sólo porque Alemania fue derrotada, pero el testamento político de Hitler, dictado pocas horas antes de su suicidio y con los rusos a pocos metros de distancia, concluía así: "Sobre todo, ordeno al gobierno y al pueblo alemán que mantengan plenamente vigentes las leyes raciales y que combatan inexorablemente contra el envenenador de todas las naciones, el judaísmo internacional".
Se puede afirmar que el antisemitismo es un caso particular de intolerancia; que durante siglos ha tenido un carácter principalmente religioso; que en el tercer Reich fue exacerbado por la explosión nacionalista y militarista del pueblo alemán, y por la peculiar "diferencia" del pueblo judío; que se diseminó fácilmente por toda Alemania y buena parte de Europa, gracias a la eficacia de la propaganda de los fascistas y de los nazis que tenían necesidad de un chivo emisario sobre quien descargar todas las culpas y todos los resentimientos; y que el fenómeno fue llevado a su paroxismo por Hitler, dictador maníaco.
Debo conceder, sin embargo, que estas explicaciones comúnmente aceptadas no me satisfacen: son diminutas, no tienen común medida ni proporción con los hechos que pretenden explicar. Releyendo las crónicas del nazismo, desde sus turbios inicios hasta su fin convulsionado, no logro quitarme de encima la impresión de una atmósfera general de locura descontrolada que me parece ser única en la historia. Esta locura colectiva, este descarrío, suele explicarse postulando la combinación de muchos factores distintos, insuficientes uno a uno. El más importante sería la misma personalidad de Hitler y su profunda interacción con el pueblo alemán. Es verdad que sus obsesiones personales, su capacidad de odiar, su prédica de la violencia, hallaban una resonancia desenfrenada en la frustración del pueblo alemán, y de él le volvían multiplicadas, confirmándole su convicción delirante de ser él mismo quien encarnaba al Héroe de Nietzsche, el Superhombre redentor de Alemania.
Mucho se ha escrito acerca de su odio hacia el pueblo judío. Se ha dicho que Hitler volcaba sobre los judíos su odio hacia todo el género humano; que reconocía en los judíos algunos de sus propios defectos, y que al odiar a los judíos se odiaba a sí mismo; que la violencia de su aversión provenía del temor de tener "sangre judía" en las venas.
Insisto: no me parecen explicaciones adecuadas. No me parece lícito explicar un fenómeno histórico cargando todas las culpas sobre un individuo (¡los ejecutores de órdenes horrendas no son inocentes!), y además siempre es arduo interpretar las motivaciones profundas de un individuo. Las hipótesis propuestas justifican los hechos sólo parcialmente, explican la calidad pero no la cantidad. Debo admitir que prefiero la humildad con que algunos historiadores entre los más serios (Bullock, Schramm, Bracher) confiesan no comprender el antisemitismo furibundo de Hitler y, detrás de él, de Alemania.
Quizá no se pueda comprender todo lo que sucedió, o no se deba comprender, porque comprender casi es justificar. Me explico: "comprender" una proposición o un comportamiento humano significa (incluso etimológicamente) contenerlo, contener al autor, ponerse en su lugar, identificarse con él. Pero ningún hombre normal podrá jamás identificarse con Hitler, Himmler, Goebbels, Eichmann e infinitos otros. Esto nos desorienta y a la vez nos consuela: porque quizá sea deseable que sus palabras (y también, por desgracia, sus obras) no lleguen nunca a resultarnos comprensibles. Son palabras y actos no humanos, o peor: contrahumanos, sin precedentes históricos, difícilmente comparables con los hechos más crueles de la lucha biológica por la existencia. A esta lucha podemos asimilar la guerra: pero Auschwitz nada tiene que ver con la guerra, no es un episodio, no es una forma extremada. La guerra es un hecho terrible desde siempre: podemos execrarlo pero está en nosotros, tiene su racionalidad, lo "comprendemos".
Pero en el odio nazi no hay racionalidad: es un odio que no está en nosotros, está fuera del hombre, es un fruto venenoso nacido del tronco funesto del fascismo, pero está fuera y más allá del propio fascismo. No podemos comprenderlo; pero podemos y debemos comprender dónde nace y estar en guardia. Si comprender es imposible, conocer es necesario, porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo: las nuestras también.

Fragmentos del postfacio, escrito en 1976, en ‘Si esto es un hombre‘ (ed. Muchnik; totalmente agotado en Buenos Aires).

22 de enero de 2010
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presos eran descuartizados


Ex agente de la dictadura de Brasil revela que presos políticos eran descuartizados. Marival Chaves dice en un documental que se presentará mañana que incluso había una especie de disputa entre los torturadores por cuántos pedazos lograrían de los cuerpos.
Brasil. Algunos de los presos políticos asesinados durante la dictadura militar brasileña y que se dieron por desaparecidos fueron descuartizados por las fuerzas de seguridad, según reveló un ex agente de la policía política.
En un testimonio al cineasta Jorge Oliveira, que presentará mañana su película documental ‘Perdón, Míster Fiel’ en el Festival de Cine de Brasilia, el ex agente Marival Chaves reveló que, entre los cuerpos descuartizados, estaría el del diputado socialista Rubens Paiva, uno de los 140 políticos desaparecidos que tiene el país.
"Lo que me sorprendió fue que el tipo (Chaves) me relató varias atrocidades sin inmutarse. Él dijo, incluso, que había una especie de disputa entre los torturadores, que apostaban cuántos pedazos resultarían de los cuerpos de cada una de las víctimas", dijo Oliveira, en declaraciones que publica hoy el diario brasileño O Globo.
El cineasta agregó que, en su obra, el ex agente revela la identidad de varios torturadores, incluso de un coronel del Ejército que "suministraba a los presos una inyección usada para matar a caballos y, para hacer desaparecer los cuerpos, ordenaba descuartizarlos".

19 de noviembre de 2009
©la tercera 
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secuestro no debe prescribir


Jurista alemán: "Secuestro vinculado a asesinatos" no debe prescribir. El abogado germano Claus Roxin visitó ayer las cortes Suprema y de Apelaciones de Santiago en el marco de una visita que realiza al país.
[Leslie Ayala] Santiago, Chile. El abogado y académico alemán Claus Roxin visitó ayer las cortes Suprema y de Apelaciones de Santiago en medio de una serie de actividades protocolares que realizará en su visita al país.
El jurista, quien es autor de las más importantes teorías del derecho penal moderno, aseguró que cuando el delito de secuestro "está vinculado a asesinatos no debería prescribir".
Esto último en alusión a la retención permanente o calificada de víctimas de violaciones de los derechos humanos.
En la misma línea se le consultó qué le parecía que en algunas ocasiones la Sala Penal de la Corte Suprema chilena aplique la prescripción o media prescripción en delitos de lesa humanidad.
Al respecto contestó que dicho criterio es un problema que también han tenido en Alemania, pero que la jurisprudencia presionada por el contexto internacional lo ha solucionado.
Asimismo, indicó que está de acuerdo con que algunos ilícitos prescriban a pesar de que estén relacionados a derechos humanos -menos el homicidio- porque "hay hechos en los cuales alguna vez tiene que haber paz".
Sin embargo, fue enfático en señalar que existen otros "que tienen tal magnitud que no deberían caer en el olvido nunca", refiriéndose a la sucedido en su país en la época nacional socialista.
Sostuvo también que la aplicación de beneficios como la prescripción "es una cuestión que tiene que decidir el legislador chileno". Acto seguido, Roxin dio el ejemplo del caso de la dictadura de Franco en España en la cual durante muchos años no se hizo nada, "pero poco a poco, debido a la presión internacional, se han ido persiguiendo algunos casos".
Consultado qué le ha parecido su visita a uno de los recintos más importantes del Poder Judicial, dijo que era muy pronto para opinar y que próximamente espera poder informarse sobre la administración de la justicia en Chile.
En tanto, se manifestó sorprendido con el grado de desarrollo experimentado por Santiago en los últimos 40 años y admitió haber quedado con la sensación de que es una de las ciudades más importantes de Latinoamérica.

23 de septiembre de 2009
©la nación 
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investigación criminal sobre la cia


Por el tratamiento dado a detenidos. Algunos dicen que el fiscal general Eric Holder podría nombrar a un prosecutor para estudiar los informes sobre aplicación excesiva del submarino y otros métodos no autorizados.
[Greg Miller y Josh Meyer] Washington, Estados Unidos. El fiscal general Eric H. Holder se dispone a nombrar un prosecutor criminal para investigarlos presuntos maltratos cometidos por la CIA durante los interrogatorios de personas acusadas de terrorismo, declararon actuales y antiguos funcionarios del gobierno estadounidense.
Un alto funcionario del ministerio de Justicia dijo que Holder tenía en vista una pesquisa que sería más "limitada" en alcance, concentrándose en "si la gente fue más allá de las técnicas autorizadas" en los memorandos del gobierno de Bush que interpretaron liberalmente las leyes contra la tortura.
Actuales y antiguos funcionarios de la CIA y del ministerio de Justicia que tienen conocimiento de primera mano sobre los documentos con los interrogatorios dicen que será difícil obtener sentencias criminales debido a la pobre calidad de las pruebas y porque los fundamentos jurídicos no han sido probados nunca.
Algunos casos no conocidos previamente, incluyendo una instancia en que un operativo de la CIA llevó un arma al cuarto de interrogatorios para obligar a hablar a un detenido.
Otros abusos potencialmente criminales ya han surgido a superficie, incluyendo la aplicación del submarino a prisioneros, por encima de las instrucciones del ministerio de Justicia, y la muerte de detenidos bajo custodia de la CIA en Iraq y Afganistán en 2002 y 2003.
Iniciar una investigación criminal es algo que Holder "ha llegado a considerar a regañadientes", dijo el funcionario del ministerio de Justicia, enfatizando que Holder no había tomado una decisión definitiva, pero observando que "como fiscal general, tiene la obligación de aplicar la ley". Otros familiarizados con la manera de pensar de Holder dicen que una investigación semejante es poco probable y que se elegirá a un prosecutor probablemente de una corta lista que Holder pidió componer a sus subordinados.
El prosecutor estudiará casos que tengan en general al menos cinco años de antigüedad y probablemente algunos que ya fueron revisados por prosecutores de carrera que concluyeron que no podían ser procesados.
"No les reprocho que no quieran investigar", dijo un alto funcionario del ministerio de Justicia familiarizado con los detalles del programa. "Pero si nombran a un prosecutor especial, a fin de cuentas será inútil, y podría continuar indefinidamente y causar enormes daños colaterales en ruta a resultados insuficientes".
Temiendo lo peor, un pequeño número de funcionarios de la CIA suspendieron sus planes de jubilación o de renuncia en la agencia para mantener su acceso a archivos clasificados y en mejor posición para defenderse ante una investigación de Justicia.
"Una vez que estás fuera, se pone mucho más difícil", dijo un agente de la CIA jubilado, que dijo que había hablado hace poco con colegas. La pesquisa también abarcaría a contratistas privados que trabajaron para la CIA durante los interrogatorios.
Actuales y antiguos funcionarios entrevistados para este reportaje hablaron a condición de conservar el anonimato debido al secretismo que todavía rodea las deliberaciones de Holder y los detalles de los documentos con los interrogatorios.
El presidente Obama ha expresado repetidas veces su reluctancia a iniciar una investigación criminal del programa de interrogatorios, pero ha dejado espacio para la persecución de individuos que hayan quebrantado la ley.
Obama y Holder han dicho ambos que creen que el submarino constituye tortura. Una investigación plantearía espinosos problemas políticos para el gobierno, y probablemente se cuestionaría su honestidad.
"Una investigación que se concentre solamente en los operadores de bajo nivel sería, creo yo, mejor que nada en absoluto", dijo Tom Malinowski, de Human Rights Watch. Una pesquisa también introduciría una nueva cuña entre la CIA y el ministerio de Justicia, agencias con una polémica historia que han tratado de colaborar más estrechamente desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El interés de Holder en el nombramiento de un prosecutor para iniciar una investigación que según se dice surgió después de que leyera recientemente un informe todavía reservado de 2004, escrito por el inspector general de la CIA, mencionando extensos problemas y abusos en el programa de interrogatorios de la agencia. El grueso del informe será dado a conocer más tarde este mes.
El agente de la CIA dijo que el capítulo más inquietante gira sobre el submarino, una técnica de tortura en la que el prisionero es amenazado con la muerte por inmersión.
El ministerio de Justicia autorizó la aplicación del submarino en un memorando de agosto de 2002, que contenía un escrito legal que sería crucial para cualquier investigación criminal. Mientras permitía los métodos aprobados para ser "usados más de una vez", el memorando estipulaba que "la repetición no será substancial, porque las técnicas en general pierden efectividad después de varias repeticiones".
Un párrafo en el informe de la CIA desclasificado a principios de este año dice que el método fue usado "al menos 83 veces en agosto de 2002" con Abu Zubaydah, el primer alto operativo de al Qaeda capturado por la agencia. Entonces el submarino fue empleado "183 veces durante marzo de 2003" con Khalid Shaikh Mohammed, el presunto cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El inspector general también expresó su alarma por la cantidad de agua que se utilizaba. Antes que chorrear agua desde una cantimplora, como se visualizaba en el memorando de 2002, los interrogadores de la CIA "echaban grandes volúmenes de agua", planteando interrogantes sobre si el método "era eficaz o médicamente responsable".
Debido a estas discrepancias documentadas, funcionarios del ministerio de Justicia y juristas consideran los abusos por el submarino como casos que podrían terminar en procesos judiciales.
Incluso así, los casos se ven entorpecidos por complicaciones jurídicas y logísticas.
La ley contra la tortura exige demostrar que un individuo "tenía específicamente la intención de infligir severos dolores físicos o mentales o sufrimiento", un desalentador umbral legal.
Más allá de eso, los funcionarios dijeron que no estaba claro que los interrogadores de la CIA estuvieran informados sobre las restricciones detalladas en el memorando del ministerio de Justicia.
"Varias personas podrían decir honesta y correctamente: ‘No lo sabía’", dijo un ex agente de la inteligencia estadounidense familiarizado con el funcionamiento del programa de interrogatorios.
El informe de la CIA también menciona casos en los que los interrogadores participaron en improvisaciones potencialmente ilegales. Un interrogador blandió un arma de fuego, contaron ex agentes de la CIA. Otros prisioneros fueron aparentemente amenazados con apremios corporales, incluyendo el ser enterrado vivo.
El portavoz de la agencia, Paul Gimigliano, dijo que la CIA cooperó extensamente en "referir acciones para potenciales procesos judiciales y en tratar con prosecutores que decidieron si y cuando casos específicos podían ser llevados a tribunales". Hasta la fecha, sólo ha habido un caso. En 2007, un contratista paramilitar de la CIA, David A. Passaro, fue sentenciado a ocho años de prisión después de ser condenado por usar una linterna para golpear a un detenido afgano, que murió posteriormente.
Además del extenso documento de 2004, el ex inspector general de la CIA, John L. Helgerson, jubilado recientemente, también produjo más de un docena de informes subsiguientes que podrían motivar una investigación del ministerio de Justicia.
Entre ellos se encuentra los estudios de otros casos que implicaron la muerte de prisioneros bajo custodia de la agencia.
En 2002, un prisionero afgano murió por hipotermia después de ser desnudado, rociado con agua y abandonado toda una noche en un gélido calabozo de la CIA cerca de Kabul. Un agente de la CIA hace frente a sanciones internas sobre el episodio, pero el operativo encubierto a cargo del recinto fue más tarde ascendido a jefe de estación en Bagdad, dijeron ex agentes de la CIA.
Un año más tarde un prisionero iraquí murió por asfixia después de ser capturado en un violento allanamiento de los marines de la Armada [SEALS] y después de que sus brazos fueran encadenados por detrás de su espalda en una celda de interrogatorio de la CIA en la infame cárcel de Abu Ghraib.
El comandante del equipo de SEALS fue más tarde absuelto de cargos criminales. El interrogador de la CIA, Mark Swanner, no ha sido acusado.
Se cree que los dos casos estaban entre los diecinueve que fueron examinados por un grupo de trabajo del ministerio de Justicia instalado en Alexandria, Virginia, en 2004 para investigar posibles abusos de la CIA. La comisión no investigó la aplicación del submarino.
Ex funcionarios del ministerio de Justicia familiarizados con el programa dijeron que diecisiete de esos casos fueron rechazados a mediados de 2006. No está claro qué pasó con los otros dos. Un funcionario mencionó una plétora de problemas, incluyendo la dificultad de localizar a los testigos e identificar documentos -tales como análisis clínicos o autopsias- que pudieran ser aceptados en un tribunal federal.
"Queríamos llevar estos casos a tribunales", dijo un ex funcionario de Justicia familiarizado con el asunto. "Los buscamos por todas partes, y simplemente no estaban ahí. No estaban ahí debido al modo en que se realizó la investigación, debido a los hechos, debido a que no había testigos ni pruebas".

21 de septiembre de 2009
2 de agosto de 2009
©los angeles times 
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ataques contra indigentes


Llamados a implementar leyes contra los crímenes de odio.
[Eric Lichtblau] Washington, Estados Unidos. Con los problemas económicos que han puesto más gente en las calles en los últimos años, funcionarios policiales e investigadores están presenciando un aumento de las agresiones no provocadas contra indigentes y en varios estados se están considerando leyes para calificar esos ataques como crímenes de odio.
En octubre Maryland se convertirá en el primer estado en ampliar su ley de crímenes de odio para agregar penas más severas por agresiones contra indigentes.
Al menos otros cinco estados están considerando medidas similares; el Distrito de Columbia aprobó una medida similar esta semana, y la semana pasada se presentó en el Congreso un proyecto de ley sobre lo mismo.
Un informe que debería salir este fin de semana, de la National Coalition for the Homeless, documenta un aumento de incidentes violentos durante la última década, con al menos 880 ataques no provocados contra indigentes de parte de no indigentes, incluyendo 244 muertes. El New York Times cuenta con una copia de ese informe.
A veces, dicen los investigadores, un indigente ataca a otro en peleas territoriales u otras. Pero más a menudo, dicen, los asaltantes son desconocidos: hombres o, en la mayoría de los casos, adolescentes, que dan puñetazos, patean, disparan o quema viva a la gente en la calle, asesinándolos con creciente frecuencia, simplemente por el placer de hacerlo, con víctimas que son prácticamente invisibles para la sociedad.
"Una buena parte de lo que vemos son delincuentes que buscan la excitación", dijo Brian Levin, criminólogo que dirige el Centro para el Estudio del Odio y del Extremismo en la Universidad de California en San Bernardino.
Recién el jueves pasado dos indigentes en Hollywood fueron apuñalados hasta la muerte y un tercero quedó herido en un período de tres horas de ataques no relacionados a plena luz del día. La policía detuvo a un vecino de 54 años del que dijeron que parecía que había escogido a los indigentes como blancos esporádicos.
Los investigadores dicen que una combustible mezcla de factores agregó gasolina al problema. El crecimiento del desempleo y los desalojos siguen empujando a la gente a la calle; algunos cálculos colocan el número de indigentes a nivel nacional por encima del millón.
Y en ciudades como Las Vegas, medidas represivas contra los campamentos de indigentes y reducciones en los servicios públicos frecuentemente hacen más visible a la gente en condición de calle como víctimas de agresiones.
Además, en los últimos años internet ha visto una proliferación de videos con golpizas a indigentes, grabados por jóvenes y niños que son vistos golpeando a indigentes o que pagan a indigentes algunos dólares para que se peleen para ti.
En realidad, la National Coalition for the Homeless, que trata de cambiar las políticas oficiales y sacar a la gente de las calles, dice en su último informe que el 58 por ciento de los asaltantes implicados en ataques contra personas en situación de calle en los últimos diez años eran adolescentes.
Michael Stoops, director ejecutivo de la organización, dice que los prejuicios sociales estaban "deshumanizando" a los vagabundos y condonando un trato hostil. Mencionó un anuncio titulado ‘Caza Vagabundos’ en el número corriente de Maxim, una popular revista masculina. Llama la atención sobre un inminente "congreso de indigentes" en Iowa y dice: "Mata a uno por placer. Estamos 87 por ciento seguros de que es legal".

Como las víctimas temen acudir a la policía, las estadísticas sobre los ataques son a menudo incompletos. Pero los sondeos muestran tasas mucho más altas en agresión, violación y otros delitos violentos contra los indigentes que contra cualquier otro grupo, dice el profesor Levin, de la Universidad de California, que trabajó en el nuevo informe.
El reconocimiento del problema está incitando alguna iniciativa legislativa.
"Cada vez más a menudo oímos historias sobre indigentes que son atacados sin motivo, excepto que son indigentes, y que tenemos que hacer algo", dijo en una entrevista la representante Eddie Bernice Johnson, demócrata de Texas.
La semana pasada Johnson presentó una moción en la Cámara para convertir los ataques contra indigentes un crimen de odio a nivel federal para incluir a las víctimas homosexuales y transexuales, otros blancos habituales).
Y además de las medidas ya aprobadas en Maryland y en el Distrito de Columbia, se están considerando en California, Florida, Ohio, Carolina del Sur y Tejas, propuestas para imponer penas más severas por ataques contra indigentes.
Esta iniciativa no ha contado con el apoyo organizado de las organizaciones más importantes de derechos humanos. En Florida, que lleva la delantera en ataques contra indigentes, organizaciones con la Liga contra la Difamación se han opuesto a reconocer esos ataques como delitos de odio. Los opositores argumentan que la indigencia a diferencia de la raza o la etnicidad, no forman parte de una condición permanente y que esa ampliación de la ley tendría el efecto de diluirla.
"Siempre escucho lo mismo", dijo Johnson. "Me preguntan: ‘¿Por qué es su vida más importante que las de los demás?’"
El estudio de la coalición, que se basó en partes policiales e informes de prensa, pero descartó delitos como el robo, documenta 106 ataques contra indigentes el año pasado.
Eso fue el doble de lo que hemos visto en los últimos seis o siete años, pero una fuerte reducción con respecto a 2007, una mejoría aparente que los investigadores están tratando de explicar. El estudio constató 27 muertes el año pasado, no muy diferente al año previo. Otras ocho víctimas fueron ultimadas a balazos, nueve fueron violadas y 54 golpeados.
In Portland, Oregon, dos mellizos fueron acusados de cinco ataques no provocados contra indigentes en un parque. Una de las víctimas era un hombre que fue golpeado con su propia bicicleta, otra una mujer que fue empujada por las escaleras.
En Cleveland un hombre que sale del albergue para indigentes para visitar a su madre fue "golpeado salvajemente por un grupo de matones", dijo la policía.
En Los Angeles, un indigente que era conocido en todo el barrio fue rociado con gasolina y quemado vivo.
En Boston, un indigente veterano del ejército, fue golpeado hasta la muerte mientras testigos cerca de Faneuil Hall observaban indiferentes.
Y en Jacksonville, Carolina del Norte, un grupo de jóvenes apuñalaron y mataron a un indigente detrás de un centro comercial, abriéndole su abdomen con una botella de cerveza.
En Las Vegas, hogar de una enorme población de indigentes, no se informó de ningún asesinato durante el año pasado, pero muchos dicen que las hostilidades han aumentado ahora que el ayuntamiento empieza a desalojarlos de parques y calles.
Algunos de los indigentes de Las Vegas viven en un laberinto de canales subterráneos debajo del centro comercial. Allá deben hacer frente a inundaciones repentinas, enfermedades, viudas negras y condiciones húmedas y en completa oscuridad, pero algunos de los residentes en los canales dicen que allá la vida es mejor que vivir acosados y amenazados por matones y policías.
"Allá afuera pasa de todo", dice Manny Lang, que ha vivido en los túneles durante meses, recordando las piedras y los insultos con que un grupo de adolescentes lo recibieron en el invierno pasado cuando dormía en la superficie. "Pero aquí, aquí no nos va a pasar nada".
Sus aprietos son un revelador comentario sobre la violencia que debe soportar la gente en situación de calle, dijo Matt O’Brien, un escritor de Las Vegas que dirige una organización comunitaria para los vagabundos.
"Es difícil creer que los túneles, que se pueden llenar cuando hay crecidas, puedan ser más seguros que la superficie de Las Vegas", dijo O’Brien, "pero muchos indigentes creen que lo están. Ningún desconocido te va a atacar allá en la oscuridad".

19 de septiembre de 2009
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cc traducción mQh
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cia amenazaba con matar a sus hijos


CIA amenazó a supuestos terroristas con matar a sus hijos. Informe oficial detalla los tormentos que el organismo de inteligencia infligía durante interrogatorios.
Estados Unidos. Tras la publicación de su análisis, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos reabrirá investigaciones sobre los abusos y ya designó a un fiscal especial para el tema. En tanto, el presidente Barack Obama anunció la conformación de una unidad de elite para realizar las polémicas tareas de inteligencia con los cautivos.
Nuevas revelaciones sobre las prácticas de detención e interrogatorios que los Estados Unidos desarrollaron en Irak y Afganistán, así como en las cárceles que ese país mantiene fuera de sus fronteras, obligaron a la administración de Barack Obama a replantear sus políticas de seguridad.
En lo concreto las nuevas disposiciones son: la recomendación de reabrir las investigaciones sobre el tratamiento a prisioneros, la designación de un fiscal especial para indagar los posibles abusos cometidos por la CIA en el ejercicio de sus funciones, y la conformación de un nuevo equipo para realizar los interrogatorios.
Y es que el informe que dio a conocer ayer el Departamento de Justicia, elaborado por la propia CIA en 2004, puso de manifiesto los abusos y torturas que los organismos de seguridad estadounidenses aplicaron a sus prisioneros desde los atentados de 2001.
Entre estas prácticas se cuentan la amenaza que los interrogadores de la CIA hicieron, por ejemplo, a Khalid Sheik Mohammed (actualmente recluido en Guantánamo acusado de ser uno de los principales cerebros tras los atentados a las Torres Gemelas) de asesinar a sus hijos si EEUU era atacado nuevamente.
Estos antecedentes se suman a otros conocidos durante el fin de semana, en los que se reveló el uso de taladros eléctricos, armas de fuego, disparos y ejecuciones fingidas para atemorizar a los prisioneros. A lo que suma el ‘waterboarding’ o asfixia simulada, técnica cuestionada desde la presidencia de George W Bush.

Reapertura de Investigaciones
A la luz de estos antecedentes el Departamento de Justicia manifestó ayer que reabrirá las investigaciones, en por lo menos una docena de casos en los que se sospecha abusos de la CIA hacia sus prisioneros en las cárceles de Irak y Afganistán. También se investigarán las prácticas de interrogatorios en Guantánamo.
Para esto el fiscal general Eric Holder (responsable de dicho departamento), decidió nominar a John Dirham como fiscal especial a cargo de las indagaciones.
"He concluido que la información disponible justifica abrir una investigación preliminar acerca de si se violaron las leyes en relación con los interrogatorios a determinados detenidos en emplazamientos en el exterior", declaró el alto funcionario.
Al respecto, la Casa Blanca se mostró de acuerdo con las iniciativas de su fiscal general. "El presidente piensa que Eric Holder debe tomar estas decisiones", sostuvo el portavoz de la Casa Blanca, Bill Burton.

Obama Reacciona
Una de las primeras tareas a las que se comprometió Barack Obama al iniciar su Presidencia en enero de este año fue la de dar un giro a las políticas de seguridad nacional impulsadas durante los ocho años de gobierno de George W. Bush. En especial, se comprometió a cerrar la polémica prisión de la base militar en Guantánamo, Cuba.
Es así que conocidas las revelaciones hechas ayer por el Departamento de Justicia, el presidente estadounidense ordenó la creación de un equipo de elite que se dedique a interrogar a los sospechosos de terrorismo, dentro de los límites impuestos por la ley.
Esta nueva entidad -llamada ‘Grupo de Interrogatorio de Detenidos de Alto Valor’ (HIG, por sus siglas en inglés)- dependerá del FBI pero será supervisado por el Consejo de Seguridad Nacional, que responde directamente ante el presidente de los Estados Unidos.
En este sentido el fiscal general aclaró: "No hay una contradicción entre el fortalecimiento de nuestra seguridad nacional y el cumplimiento de nuestros compromisos con la ley".

El Grupo Que Llegó para Reemplazar a la Cia
El HIG (High-Value Detainee Interrogation Group en inglés), el nuevo cuerpo cuya creación fue ordenada por el presidente Barack Obama -que inició sus vacaciones junto a familia en Massachusetts-, aplicará los métodos de interrogación del Manual de Campo del Ejército estadounidense.
Esto, tras una recomendación hecha por un grupo de expertos nominados por el propio Jefe de Estado en enero, que estudió las principales prácticas de detención e interrogación que las fuerzas de seguridad -en especial la CIA- utilizó con los prisioneros en las guerras de Afganistán (2001) e Irak (2003).
En el informe que realizaron se concluyó que el Manual del Ejército era suficiente para enfrentar dichos procedimientos, no necesitando "orientaciones adicionales o diferentes para otras agencias", tan utilizadas por el ex presidente George W. Bush, luego de las expediciones bélicas y que causaron profunda polémica dentro y fuera del país.
Esta nueva agencia estará integrada por expertos de diferentes agencias de las fuerzas armadas y de inteligencia de EEUU, dejando al margen de estas tareas a la controvertida CIA, cuyas técnicas están siendo cuestionadas.

25 de agosto de 2009
©la nación 
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muerte y tortura en camboya


Fuera de la sala del tribunal, periodistas y espectadores observaban a Kaing Guek Eav, antiguo comandante de la prisión, que está siendo juzgado por crímenes de guerra.
[Seth Mydans] Phnom Penh, Camboya. "¿Cuándo lo torturaron a usted y dónde?"
Los restos de un campo de la muerte de los Khmer Rouge en las afueras de Phnom Penh. En una cárcel, al menos catorce mil personas fueron torturadas y enviadas a la muerte. Los periodistas fotografiaron a Mam Nai, ex subdirector de una cárcel khmer rouge, en una transmisión en video en directo durante el juicio del ex alcaide de la cárcel, Kaing Guek Eav.
Durante las dos últimas semanas, jueces y abogados en el juicio de un khmer rouge que fue director de una cárcel han buscado detalles sobre los sufrimientos de las víctimas de un régimen que causó la muerte de cerca de 1.7 millones de personas entre 1975 y 1979.
A medida que las historias personales de terror y brutalidad llenan la sala del tribunal por primera vez, incluso el acusado, Kaing Guek Eav, o Duch, se ha despojado de su máscara de dureza y se ha echado a llorar.
"Envío mis respetos al alma de su esposa", dijo a un testigo, Bou Meng, cuya mujer murió en la cárcel y al que Duch conoció cuando lo sacó de una hilera de prisioneros encadenados y lo puso a trabajar como pintor.
Bou Meng se cubrió la cara con las manos. Duch, con los labios temblando, dio la espalda al tribunal, y ambos hombres lloraron.
Duch, 66, es el primero de cinco dirigentes centrales del régimen khmer rouge que será juzgado aquí por un tribunal patrocinado por Naciones Unidas. Está acusado de crímenes contra la humanidad y de guerra como alcaide de la cárcel de Tuol Sleng, donde al menos catorce mil personas fueron torturadas y asesinadas.
Duch ha asumido la responsabilidad por las torturas y asesinatos en el campo, y ha expresó sus "sinceros remordimentos" cuando subió al estrado. Pero también ha dicho que formaba parte de una cadena de mando en la que la desobediencia a menudo se castigaba con la muerte.
En una vívida declaración, el tribunal ha escuchado la descripción de la extracción de las uñas de los pies -y visto los cicatrizados pies de la víctima- y ha oído los sollozos de un hombre que dijo que había bebido su propia orina para sobrevivir.
Ha oído a un hombre que contó que había escapado vivo de un pozo en un campo de la muerte, y a una mujer que dijo que vio cómo arrojaban a un niño al aire y lo atravesaban con una bayoneta al caer.
La mayor parte de estos testimonios no han sido corroborados, y algunos han sido enérgicamente rechazados por la defensa y el escepticismo de los jueces. En particular, los jueces han cuestionado los testimonios de testigos que también son designados ‘partes civiles’ -una innovación en los tribunales internacionales que permite que las víctimas participen en el caso y busquen reparaciones de los acusados si llegan a ser condenados.
Los testimonios de estos testigos no han sido examinados por los fiscales, y la mayoría han sido muy mal preparados por abogados sobrecargados de trabajo. Sus testimonios a menudo se desvían de sus declaraciones juradas, dejando a los jueces la tarea de decidir que versión aceptar.

El juicio de Duch se inició a fines de marzo; se han escuchado testimonios no solamente del acusado mismo, sino también de testigos expertos. El juicio se ha retrasado por problemas de procedimiento y ha sido denostado por acusaciones de corrupción y manipulación política de parte del gobierno camboyano. El tribunal, un híbrido experimento de sistemas judiciales internacionales y locales, ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos y algunos juristas que dicen que compromete las normas internacionales de justicia.
La misma intensa exhibición de emoción de Duch, a la fecha, se vio en un video que fue mostrado públicamente por primera vez de cuando su visita escoltada, en febrero de 2008, a la cárcel de Tuol Sleng, que es ahora un museo en Phnom Penh.
Estando los sobrevivientes cerca, Duch, en el video rodeado por sus abogados y agentes de seguridad, empezó a leer una declaración en que pide perdón a las víctimas. Se detuvo repentinamente, se limpió con el antebrazo sus ojos y soltó un gemido que sonó como el ladrido de una foca, antes de darse vuelta y echar a llorar.
Pero aparte de esos momentos emotivos, Duch ha mantenido un tono didáctico y arrogante, introduciendo sus preguntas con frases como "basándome en mis análisis y suposiciones" y "de acuerdo a documentos todavía disponibles".
La comisión de cinco jueces extranjeros y camboyanos se ha dirigido a él a menudo más como una autoridad desinteresada que como acusado. Parecía tener la última palabra en el tribunal en cuanto a la autenticidad de los documentos de la cárcel y la larga y meticulosa lista que compiló de los prisioneros enviados a morir en un campo de la muerte.

Al rechazar la historia de un testigo que dijo que había sido prisionero en la cárcel de Tuol Sleng, Duch presentó la curiosa defensa de que el testigo no podía ser la persona en cuestión porque, de acuerdo a los archivos de Duch, lo había matado.
Utilizando un argumento similar, cuestionó la versión de un hombre que dijo que había sobrevivido el campamento, donde había estado encarcelado como niño de ocho años: Duch afirmó que él se había asegurado de que todos los niños que entraron con sus padres a la cárcel, fueran asesinados.
Ese testigo, Norng Chan Phal, ahora de 39, cuya autenticidad fue más tarde confirmada por documentos de la cárcel, presentó una desolada descripción de la vida de los millones que sobrevivieron el gobierno de los Khmer Rouge.
Declaró que él y otros cuatro niños fueron dejados solos en la cárcel vacía cuando Duch y su personal huyeron de la invasión vietnamita que terminó con la dictadura en febrero de 1979. Norng Chan Phal dijo que corrió por los pasillos vacíos, entre cadáveres y moscas, buscando a su madre, que había sido encarcelada con él.
"Había sangre, y yo tenía miedo", dijo. "Seguí corriendo y llamando a mi madre, buscando a mi madre". Como casi todo el resto de la gente que estuvo encarcelada, había sido asesinada.
Duch dijo que no visitaba las celdas de los presos ni las cámaras de tortura, afirmando que era un cobarde y que no participaba, ni siquiera conocía en detalle las torturas a que eran sometidos los prisioneros.
"Cerré mis ojos y oídos", dijo. "No quería ver la realidad que no se conciliaba con mis sentimientos. No me permití ni ver ni oír".
Este testimonio, que parece contradecir su estilo administrativo práctico, fue rechazado el lunes por una testigo que dijo que había trabajado para él como médico y había perdido en Tuol Sleng a varios miembros de su familia.
La testigo, Nam Man, 48, dijo que había visto a Duch, parado debajo de un cocotero, golpear hasta la muerte, con una barra de metal, a dos de sus tíos.
"¿Va usted a negar los hechos y la verdad que acabo de contar al tribunal?", dijo, dirigiéndose directamente a él.
Duch dijo que no había encontrado ningún documento sobre su familia y que ninguna mujer había trabajado allí como médico. Negó todo.
Interrogada más tarde sobre esta respuesta, Nam Man dijo: "Ahora tengo que encontrar los documentos para probar que estoy diciendo la verdad".

26 de julio de 2009
14 de julio de 2009
©new york times
cc traducción mQh
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