torturas engendran violencia
Creciente oposición a las torturas de prisioneros, que redunda en que soldados y personal norteamericanos sean pagados con la misma moneda en países hostiles.
Nuevas pruebas sobre la tortura de prisioneros a manos de soldados y agentes secretos estadounidenses -y de gobierno extranjeros que colaboran secretamente con Estados Unidos- son asombrosas por varias razones obvias. Este tipo de brutalidades violan tanto leyes norteamericanas como tratados internacionales. Pone en peligro a soldados estadounidenses que en el futuro pueden ser capturados en países hostiles. Y degrada al país, en casa y en el extranjero.
Ahora queda cada vez más claro que este extendido y arbitrario maltrato de los prisioneros es un miserable fracaso que no ayuda en nada a la guerra contra el terrorismo.
Informe tras informe muestra que la inmensa mayoría de los capturados en las campañas anti-terroristas norteamericanas eran inocentes. Los que pueden haber sido culpables han entregado pocas informaciones útiles, y que ahora no pueden ser juzgados ni castigados porque fueron detenidos ilegalmente y torturados. Otros simplemente mintieron bajo coerción, proporcionando un amplio arsenal de desinformación a expensas de la auto-estima estadounidense. La doctrina militar dice que los interrogatorios son inútiles después de algunos días, al mismo tiempo que la tortura produce confesiones falsas.
Jane Mayer escribió recientemente en el New Yorker sobre Maher Arar, un ciudadano canadiense nacido en Siria y detenido por agentes norteamericanos sobre la base de vagas sospechas de tener vínculos con terroristas. Dice que fue embarcado a Siria, un país frecuentemente denunciado por Washington por su brutalidad, y torturado durante un año. Mayer escribió que Arar "eventualmente confesó a todo lo que exigieron sus torturadores", pero los sirios dijeron que no habían encontrado lazos con el terrorismo.
En el Times del domingo, Raymond Bonner escribió sobre Mandouh Habib, acusado de ayudar en el adiestramiento de algunos de los secuestradores del 11 de septiembre de 2001. Incluso si es culpable, no podrá ser acusado nunca. Habib dice que fue golpeado por carceleros norteamericanos en Bahía Guantánamo, donde una interrogadora le arrojó lo que parecía ser sangre menstrual. Fue luego embarcado a Egipto, donde, dijo, fue golpeado y quemado.
Esos informes no pueden ser desechados como fábulas inventadas por los enemigos del país; se ajustan a métodos documentados por testigos, la Cruz Roja Internacional y las propias investigaciones del gobierno norteamericano. El gobierno de Bush todavía se aferra a su medida de "entrega extraordinaria", un eufemismo burocrático para enviar a prisioneros a países donde la opinión pública y la prensa no protestan contra las torturas. El nuevo fiscal general, Alberto Gonzales, defendió la medida en sus recientes comparecencias de confirmación en el Senado.
Lo que ha estado ocurriendo aquí no es lo que los partidarios de las políticas del gobierno describen: una terrible, pero necesaria y experta investigación reservada para los peores terroristas, que guardan secretos que pueden costar vidas inocentes. Esas son historias de ciencia ficción del siglo 21, donde Kiefer Sutherland salva a la humanidad con un bien colocado golpe de pistola. Ahora lo que hay es un sistema concebido apresuradamente, formulado ineptamente e incompetentemente aplicado, y ahora fuera de control. Rebaja la humanidad de la gente que lo practica, y la de los ciudadanos que lo aprueban.
Un juez israelí, Aharon Barak, lo resumió hace seis años cuando resolvió que las torturas de los prisioneros palestinos eran ilegales. "Este es el destino de la democracia", dijo, "cuando se cree que todos los medios son aceptables y que se pueden emplear todos los métodos que emplea el enemigo".
15 de febrero de 2005
©new york times
©traducción mQh
Nuevas pruebas sobre la tortura de prisioneros a manos de soldados y agentes secretos estadounidenses -y de gobierno extranjeros que colaboran secretamente con Estados Unidos- son asombrosas por varias razones obvias. Este tipo de brutalidades violan tanto leyes norteamericanas como tratados internacionales. Pone en peligro a soldados estadounidenses que en el futuro pueden ser capturados en países hostiles. Y degrada al país, en casa y en el extranjero.Ahora queda cada vez más claro que este extendido y arbitrario maltrato de los prisioneros es un miserable fracaso que no ayuda en nada a la guerra contra el terrorismo.
Informe tras informe muestra que la inmensa mayoría de los capturados en las campañas anti-terroristas norteamericanas eran inocentes. Los que pueden haber sido culpables han entregado pocas informaciones útiles, y que ahora no pueden ser juzgados ni castigados porque fueron detenidos ilegalmente y torturados. Otros simplemente mintieron bajo coerción, proporcionando un amplio arsenal de desinformación a expensas de la auto-estima estadounidense. La doctrina militar dice que los interrogatorios son inútiles después de algunos días, al mismo tiempo que la tortura produce confesiones falsas.
Jane Mayer escribió recientemente en el New Yorker sobre Maher Arar, un ciudadano canadiense nacido en Siria y detenido por agentes norteamericanos sobre la base de vagas sospechas de tener vínculos con terroristas. Dice que fue embarcado a Siria, un país frecuentemente denunciado por Washington por su brutalidad, y torturado durante un año. Mayer escribió que Arar "eventualmente confesó a todo lo que exigieron sus torturadores", pero los sirios dijeron que no habían encontrado lazos con el terrorismo.
En el Times del domingo, Raymond Bonner escribió sobre Mandouh Habib, acusado de ayudar en el adiestramiento de algunos de los secuestradores del 11 de septiembre de 2001. Incluso si es culpable, no podrá ser acusado nunca. Habib dice que fue golpeado por carceleros norteamericanos en Bahía Guantánamo, donde una interrogadora le arrojó lo que parecía ser sangre menstrual. Fue luego embarcado a Egipto, donde, dijo, fue golpeado y quemado.
Esos informes no pueden ser desechados como fábulas inventadas por los enemigos del país; se ajustan a métodos documentados por testigos, la Cruz Roja Internacional y las propias investigaciones del gobierno norteamericano. El gobierno de Bush todavía se aferra a su medida de "entrega extraordinaria", un eufemismo burocrático para enviar a prisioneros a países donde la opinión pública y la prensa no protestan contra las torturas. El nuevo fiscal general, Alberto Gonzales, defendió la medida en sus recientes comparecencias de confirmación en el Senado.
Lo que ha estado ocurriendo aquí no es lo que los partidarios de las políticas del gobierno describen: una terrible, pero necesaria y experta investigación reservada para los peores terroristas, que guardan secretos que pueden costar vidas inocentes. Esas son historias de ciencia ficción del siglo 21, donde Kiefer Sutherland salva a la humanidad con un bien colocado golpe de pistola. Ahora lo que hay es un sistema concebido apresuradamente, formulado ineptamente e incompetentemente aplicado, y ahora fuera de control. Rebaja la humanidad de la gente que lo practica, y la de los ciudadanos que lo aprueban.
Un juez israelí, Aharon Barak, lo resumió hace seis años cuando resolvió que las torturas de los prisioneros palestinos eran ilegales. "Este es el destino de la democracia", dijo, "cuando se cree que todos los medios son aceptables y que se pueden emplear todos los métodos que emplea el enemigo".
15 de febrero de 2005
©new york times
©traducción mQh
detenidos trataron de colgarse
[Charlie Savage] Se amplían investigaciones en Guantánamo. Una veintena de detenidos en la prisión de interrogatorios aquí trataron de colgarse o se estrangularse a sí mismos durante un período de ocho días en 2003, incluyendo 10 intentos en un solo día, revelaron hoy militares norteamericanos.
Guantánamo, Cuba. Los extraordinarios sucesos del 18 de agosto de 2003 se agregan a las sensacionales historias sobre la prisión contenidas en memoranda del FBI donde se describen interrogatorios agresivos que se hicieron públicos debidos a una querella.
La secuencia de sucesos comenzó cuando varios prisioneros trataron de colgarse en sus celdas de 1 metro 80 por 2 metros 40, y se extendieron cuando los prisioneros comentaron a gritos los intentos de suicidio a través de las celdas abiertas. El teniente coronel Jim Marshall, portavoz del Comando Sur norteamericano, dijo ayer que los intentos de suicidio fueron "una iniciativa coordinada de interrumpir las operaciones del campo y amenazar a un nuevo grupo de guardias de seguridad" en la base.
Ninguno de los 23 intentos tuvo éxito, aunque dos detenidos resultaron con "heridas leves" y fueron tratados en el hospital de la cárcel, dijo. El personal médico de la base los clasificó como intentos de suicidio, pero consideró los otros 21 como "conducta manipuladora de auto-lesiones".
Las recientes revelaciones de la confusión en la prisión del gobierno para los detenidos en la guerra de Afganistán echan sombra sobre los intentos del nuevo equipo de encargados de hacer de la cárcel con operaciones ad-hoc un lugar más profesional y de larga duración para detener a los supuestos combatientes enemigos.
Cuando se le preguntó sobre los memoranda, el general de división Jay Hood, que se hizo cargo del comando hace 10 meses, dijo: "Francamente, no puedo hablar con autoridad sobre el período anterior a mi llegada".
"No creo que sea propio o adecuado que yo especule sobre las actividades de antes de que yo asumiera el cargo", agregó. "Pero las acusaciones de maltratos fueron tomadas en serio y están siendo investigadas".
Steve Rodríguez, el civil que se encargó de los interrogatorios desde junio de 2003, dijo que él nunca usó las técnicas descritas en los memoranda del FBI, tales como poner grilletes a los detenidos en el suelo y dejarlos entre sus excrementos, y condena esas prácticas. "La mayor parte de las cosas a las que se alude en esos memoranda ocurrieron hacia 2002 y algunas a principios de 2003", dijo Rodríguez. "Le puedo decir inequívocamente que ninguna de las cosas que leí en los memoranda... han ocurrido aquí desde que llegué".
Hood y su destacamento de 2.000 soldados construirán recintos de reclusión permanentes para los detenidos con más áreas comunitarias para aquellos que pueden ser retenidos durante décadas en el recinto junto al mar. Y ya están llegando los nuevos guardias: Un batallón del Ejército especialmente adiestrado para vigilar a prisioneros en el extranjero será estacionado aquí dentro de poco, y remplazarán a las unidades de despliegues de 10 meses de la Guardia Nacional y Reserva.
Incluso cuando el gobierno insiste en seguir adelante con sus planes, las bases jurídicas para la detención continuada de los prisioneros sin ser sometidos a juicio pueden desbaratarse. Y las persistentes acusaciones de maltrato de prisioneros están dando urgencia y peso a los retos legales, de acuerdo a abogados que impugnan el derecho del gobierno a mantener prisioneros indefinidamente.
El verano pasado la Corte Suprema resolvió que los detenidos pueden impugnar sus detenciones en tribunales civiles, abriendo una avalancha de juicios. Entretanto, un juez federal ha paralizado el intento del gobierno de Bush de llevar a juicio a varios detenidos ante una comisión militar, concluyendo que Estados Unidos ha violado las Convenciones de Ginebra.
Michael Ratner, presidente del Centro de Derechos Constitucionales, un grupo de derechos humanos que ha estado a la cabeza del asalto jurídico contra la operación, dijo que las denuncias presentadas después de la resolución de la Corte Suprema y la publicidad negativa de los memoranda del FBI podrían eventualmente poner fin a la operación de Guantánamo.
"Creo que todo este asunto se está desmoronando -es una cuestión de tiempo", dijo Ratner. "Guantánamo está siendo investigado. Y cuando tengamos aquí a 40 abogados, este lugar va a ser cerrado".
También cuestionó que se pueda creer en los informes de los funcionarios de que ahora no se realizan interrogatorios abusivos. "No tenemos ni idea de lo que está pasando en esos interrogatorios", dijo.
Para Hood, la ola de publicidad negativa y especulaciones de escandalosas malas conducta en Guantánamo, que comenzó seriamente después de que las fotografías de maltratos en la cárcel de Abu Ghraib en Iraq se hicieran públicas durante la primavera pasada, es frustrante. Dijo que él dirige una operación estricta, con un funcionario que está siempre en la prisión para asegurarse de que los soldados se comportan profesionalmente.
Argumentó que, independientemente de los controvertidos orígenes jurídicos de la operación, muchos de los detenidos constituyen amenazas tan inminentes para la seguridad de Estados Unidos que no pueden ser dejados en libertad.
"Hay una gran cantidad de detenidos aquí que son muy peligrosos y que, creo, volverían a atacar a Estados Unidos o a nuestros aliados a la primera oportunidad", dijo Hood.
Un funcionario de Defensa, que habló a condición de conservar el anonimato, dijo que Guantánamo está en una crucial fase de transición. Sólo una cuarta parte de los 558 detenidos es interrogado regularmente. Del resto, algunos serán retornados a sus países. Pero un núcleo de ellos son demasiado peligrosos para dejarlos ir, incluso si su valor para el servicio secreto se ha agotado, dijo el funcionario.
Los militares están pidiendo fondos para construir una nueva ala en la prisión. Un ingeniero de la base dijo que alojará a 220 detenidos y tendrá celdas colectivas y grandes áreas de recreación para proporcionarles "una mejor calidad de vida respetando el espíritu de las Convenciones de Ginebra".
Los militares también quieren construir mejores instalaciones para albergar a los detenidos con enfermedades mentales serias -un 8 por ciento de ellos- y una valla electrónica en el perímetro del complejo, reduciendo así la necesidad de guardias.
Y también están programando trasladar las oficinas de Hood y el despacho de la inteligencia de alta seguridad a nuevos edificios junto a la cárcel. El resultado será separar sus operaciones del resto de la base naval, que vigila las aguas del Caribe frente a Florida.
El auge de las construcciones no ha sido barato. Los proyectos de construcción de los últimos dos años costaron 35.4 millones de dólares, muchos de ellos asignados a Halliburton. Pero Hood rechazó toda sugerencia de que, dado el incierto fundamento jurídico de la planta de Guantánamo, puede ser poco sabio continuar invirtiendo dinero en su infraestructura.
"Si esos hombres son peligrosos y si tenemos que sacarlos del campo de batalla, y si debemos mantenerlos de un modo seguro y humano, entonces necesitamos invertir en recursos para asegurarnos de que se haga adecuadamente", dijo Hood.
Sin embargo, aun cuando los funcionarios aquí siguen trabajando en proyectos para completar esa misión, están siendo perseguidos por nuevas acusaciones de maltratos a prisioneros.
Antes este mes, un artículo aparecido en el New England Journal of Medicine puso en duda la ética de los médicos de la base, aceptando informes de la Cruz Roja que se quejan de que los médicos estaban proporcionando a los interrogadores sus historiales médicos.
El capitán de Marina John S. Edmondson, el oficial médico jefe, dijo que nunca ha dado a los interrogadores acceso a esos documentos. Después de las quejas de la Cruz Roja, hace más o menos un año, él controló más estrictamente el acceso a los historiales.
Rodríguez, el jefe de inteligencia, también dijo que él no tenía acceso a los historiales médicos, aunque a veces pide más informaciones, sobre por ejemplo si un detenido es alérgico a los cacahuetes antes de invitarle a bocadillos de mantequilla de maní como un incentivo para que hable.
Durante unas vistas de revisión del estatuto de combatiente al que asistió el Globe la semana pasada, un detenido afgano acusado de ayudar a emboscar un convoy de la Cruz Roja dijo que había sido maltratado durante los interrogatorios.
"Fue muy duro", tradujo el intérprete. "Por ejemplo, en el caso de preguntas como si estaba relacionado con bin Laden o con el ulema Omar, fueron muy duros y me trataron muy mal".
Negó ser un combatiente, diciendo que era un campesino y sospechaba que había sido acusado falsamente a las fuerzas norteamericanas por un enemigo en su aldea que se quería embolsar una recompensa de 5.000 dólares por informar sobre los talibanes.
La oficial que presidía la audiencia dijo que ella había comunicado las acusaciones para que sean investigadas. Las vistas sobre el estatuto de los detenidos, que empezaron después de la resolución de la Corte Suprema, están llegando a su fin. Se determinó que tres de ellos no eran combatientes enemigos y se ordenó su puesta en libertad.
En un remolque para interrogatorios cercano, Rodríguez discutió las acusaciones en los memoranda del FBI, tales como uno en que un agente cuenta haber visto a un detenido envuelto en una bandera iraquí mientras se lo agredía sensorialmente con música estridente. "Lo que me angustia es el hecho de que -y no estoy aprobando todo esto- hay muchas cosas que están ocurriendo en todo el mundo. Y hay todo tipo de verdaderas torturas, de abusos, de gente a la que le cortan la cabeza por televisión", dijo. "Y tú y yo estamos aquí hablando sobre una bandera iraquí. Con eso lo digo todo".
25 de enero de 2005
29 de enero de 2005
©boston globe
©traducción mQh
Guantánamo, Cuba. Los extraordinarios sucesos del 18 de agosto de 2003 se agregan a las sensacionales historias sobre la prisión contenidas en memoranda del FBI donde se describen interrogatorios agresivos que se hicieron públicos debidos a una querella.La secuencia de sucesos comenzó cuando varios prisioneros trataron de colgarse en sus celdas de 1 metro 80 por 2 metros 40, y se extendieron cuando los prisioneros comentaron a gritos los intentos de suicidio a través de las celdas abiertas. El teniente coronel Jim Marshall, portavoz del Comando Sur norteamericano, dijo ayer que los intentos de suicidio fueron "una iniciativa coordinada de interrumpir las operaciones del campo y amenazar a un nuevo grupo de guardias de seguridad" en la base.
Ninguno de los 23 intentos tuvo éxito, aunque dos detenidos resultaron con "heridas leves" y fueron tratados en el hospital de la cárcel, dijo. El personal médico de la base los clasificó como intentos de suicidio, pero consideró los otros 21 como "conducta manipuladora de auto-lesiones".
Las recientes revelaciones de la confusión en la prisión del gobierno para los detenidos en la guerra de Afganistán echan sombra sobre los intentos del nuevo equipo de encargados de hacer de la cárcel con operaciones ad-hoc un lugar más profesional y de larga duración para detener a los supuestos combatientes enemigos.
Cuando se le preguntó sobre los memoranda, el general de división Jay Hood, que se hizo cargo del comando hace 10 meses, dijo: "Francamente, no puedo hablar con autoridad sobre el período anterior a mi llegada".
"No creo que sea propio o adecuado que yo especule sobre las actividades de antes de que yo asumiera el cargo", agregó. "Pero las acusaciones de maltratos fueron tomadas en serio y están siendo investigadas".
Steve Rodríguez, el civil que se encargó de los interrogatorios desde junio de 2003, dijo que él nunca usó las técnicas descritas en los memoranda del FBI, tales como poner grilletes a los detenidos en el suelo y dejarlos entre sus excrementos, y condena esas prácticas. "La mayor parte de las cosas a las que se alude en esos memoranda ocurrieron hacia 2002 y algunas a principios de 2003", dijo Rodríguez. "Le puedo decir inequívocamente que ninguna de las cosas que leí en los memoranda... han ocurrido aquí desde que llegué".
Hood y su destacamento de 2.000 soldados construirán recintos de reclusión permanentes para los detenidos con más áreas comunitarias para aquellos que pueden ser retenidos durante décadas en el recinto junto al mar. Y ya están llegando los nuevos guardias: Un batallón del Ejército especialmente adiestrado para vigilar a prisioneros en el extranjero será estacionado aquí dentro de poco, y remplazarán a las unidades de despliegues de 10 meses de la Guardia Nacional y Reserva.
Incluso cuando el gobierno insiste en seguir adelante con sus planes, las bases jurídicas para la detención continuada de los prisioneros sin ser sometidos a juicio pueden desbaratarse. Y las persistentes acusaciones de maltrato de prisioneros están dando urgencia y peso a los retos legales, de acuerdo a abogados que impugnan el derecho del gobierno a mantener prisioneros indefinidamente.
El verano pasado la Corte Suprema resolvió que los detenidos pueden impugnar sus detenciones en tribunales civiles, abriendo una avalancha de juicios. Entretanto, un juez federal ha paralizado el intento del gobierno de Bush de llevar a juicio a varios detenidos ante una comisión militar, concluyendo que Estados Unidos ha violado las Convenciones de Ginebra.
Michael Ratner, presidente del Centro de Derechos Constitucionales, un grupo de derechos humanos que ha estado a la cabeza del asalto jurídico contra la operación, dijo que las denuncias presentadas después de la resolución de la Corte Suprema y la publicidad negativa de los memoranda del FBI podrían eventualmente poner fin a la operación de Guantánamo.
"Creo que todo este asunto se está desmoronando -es una cuestión de tiempo", dijo Ratner. "Guantánamo está siendo investigado. Y cuando tengamos aquí a 40 abogados, este lugar va a ser cerrado".
También cuestionó que se pueda creer en los informes de los funcionarios de que ahora no se realizan interrogatorios abusivos. "No tenemos ni idea de lo que está pasando en esos interrogatorios", dijo.
Para Hood, la ola de publicidad negativa y especulaciones de escandalosas malas conducta en Guantánamo, que comenzó seriamente después de que las fotografías de maltratos en la cárcel de Abu Ghraib en Iraq se hicieran públicas durante la primavera pasada, es frustrante. Dijo que él dirige una operación estricta, con un funcionario que está siempre en la prisión para asegurarse de que los soldados se comportan profesionalmente.
Argumentó que, independientemente de los controvertidos orígenes jurídicos de la operación, muchos de los detenidos constituyen amenazas tan inminentes para la seguridad de Estados Unidos que no pueden ser dejados en libertad.
"Hay una gran cantidad de detenidos aquí que son muy peligrosos y que, creo, volverían a atacar a Estados Unidos o a nuestros aliados a la primera oportunidad", dijo Hood.
Un funcionario de Defensa, que habló a condición de conservar el anonimato, dijo que Guantánamo está en una crucial fase de transición. Sólo una cuarta parte de los 558 detenidos es interrogado regularmente. Del resto, algunos serán retornados a sus países. Pero un núcleo de ellos son demasiado peligrosos para dejarlos ir, incluso si su valor para el servicio secreto se ha agotado, dijo el funcionario.
Los militares están pidiendo fondos para construir una nueva ala en la prisión. Un ingeniero de la base dijo que alojará a 220 detenidos y tendrá celdas colectivas y grandes áreas de recreación para proporcionarles "una mejor calidad de vida respetando el espíritu de las Convenciones de Ginebra".
Los militares también quieren construir mejores instalaciones para albergar a los detenidos con enfermedades mentales serias -un 8 por ciento de ellos- y una valla electrónica en el perímetro del complejo, reduciendo así la necesidad de guardias.
Y también están programando trasladar las oficinas de Hood y el despacho de la inteligencia de alta seguridad a nuevos edificios junto a la cárcel. El resultado será separar sus operaciones del resto de la base naval, que vigila las aguas del Caribe frente a Florida.
El auge de las construcciones no ha sido barato. Los proyectos de construcción de los últimos dos años costaron 35.4 millones de dólares, muchos de ellos asignados a Halliburton. Pero Hood rechazó toda sugerencia de que, dado el incierto fundamento jurídico de la planta de Guantánamo, puede ser poco sabio continuar invirtiendo dinero en su infraestructura.
"Si esos hombres son peligrosos y si tenemos que sacarlos del campo de batalla, y si debemos mantenerlos de un modo seguro y humano, entonces necesitamos invertir en recursos para asegurarnos de que se haga adecuadamente", dijo Hood.
Sin embargo, aun cuando los funcionarios aquí siguen trabajando en proyectos para completar esa misión, están siendo perseguidos por nuevas acusaciones de maltratos a prisioneros.
Antes este mes, un artículo aparecido en el New England Journal of Medicine puso en duda la ética de los médicos de la base, aceptando informes de la Cruz Roja que se quejan de que los médicos estaban proporcionando a los interrogadores sus historiales médicos.
El capitán de Marina John S. Edmondson, el oficial médico jefe, dijo que nunca ha dado a los interrogadores acceso a esos documentos. Después de las quejas de la Cruz Roja, hace más o menos un año, él controló más estrictamente el acceso a los historiales.
Rodríguez, el jefe de inteligencia, también dijo que él no tenía acceso a los historiales médicos, aunque a veces pide más informaciones, sobre por ejemplo si un detenido es alérgico a los cacahuetes antes de invitarle a bocadillos de mantequilla de maní como un incentivo para que hable.
Durante unas vistas de revisión del estatuto de combatiente al que asistió el Globe la semana pasada, un detenido afgano acusado de ayudar a emboscar un convoy de la Cruz Roja dijo que había sido maltratado durante los interrogatorios.
"Fue muy duro", tradujo el intérprete. "Por ejemplo, en el caso de preguntas como si estaba relacionado con bin Laden o con el ulema Omar, fueron muy duros y me trataron muy mal".
Negó ser un combatiente, diciendo que era un campesino y sospechaba que había sido acusado falsamente a las fuerzas norteamericanas por un enemigo en su aldea que se quería embolsar una recompensa de 5.000 dólares por informar sobre los talibanes.
La oficial que presidía la audiencia dijo que ella había comunicado las acusaciones para que sean investigadas. Las vistas sobre el estatuto de los detenidos, que empezaron después de la resolución de la Corte Suprema, están llegando a su fin. Se determinó que tres de ellos no eran combatientes enemigos y se ordenó su puesta en libertad.
En un remolque para interrogatorios cercano, Rodríguez discutió las acusaciones en los memoranda del FBI, tales como uno en que un agente cuenta haber visto a un detenido envuelto en una bandera iraquí mientras se lo agredía sensorialmente con música estridente. "Lo que me angustia es el hecho de que -y no estoy aprobando todo esto- hay muchas cosas que están ocurriendo en todo el mundo. Y hay todo tipo de verdaderas torturas, de abusos, de gente a la que le cortan la cabeza por televisión", dijo. "Y tú y yo estamos aquí hablando sobre una bandera iraquí. Con eso lo digo todo".
25 de enero de 2005
29 de enero de 2005
©boston globe
©traducción mQh
contratista asesinado denunció corrupción
[Ken Silverstein, T. Christian Miller y Patrick J. McDonnell] El traficante de armas había acusado a altos funcionarios del ministerio de Defensa iraquí de exigir sobornos.
Washington, Estados Unidos. Un contratista estadounidense asesinado a tiros el mes pasado en Iraq había acusado de corrupción a funcionarios del ministerio de Defensa iraquí de días antes de su muerte, de acuerdo a documentos y a funcionarios norteamericanos.
Dale Stoffel, 43, fue asesinado a balazos el 8 de diciembre poco después de salir de una base militar iraquí al norte de Bagdad, un ataque atribuido en la época a insurgentes iraquíes. También fue asesinado su colega, Joseph Wemple, de 49 años.
Los asesinatos ocurrieron después de que Stoffel advirtiera a importantes funcionarios estadounidenses en Washington que creía que funcionarios del ministerio de Defensa iraquí estaban involucrados en una trama para cobrar sobornos por un contrato de varios millones de dólares asignado a su compañía, la Wye Oak Technology, para reparar viejos equipos militares iraquíes.
El FBI ha iniciado una investigación de los asesinatos y si pueden haber sido provocados por las denuncias de Stoffel, de acuerdo a personas familiarizadas con las pesquisas. El FBI se negó a hacer comentarios.
Stoffel, de Monongahela, Pensilvania, hizo sus acusaciones en una carta del 3 de diciembre dirigida a un importante funcionario del Pentágono y en una reunión con asesores del senador Rick Santorum (republicano, Pensilvania). Poco después, Stoffel fue llamado a presentarse a la base militar de Taji en Iraq por funcionarios militares de la coalición para discutir sus preocupaciones sobre el contrato. Se quejó de problemas de pago con un misterioso empresario libanés designado por los iraquíes como un intermediario, dijeron las fuentes.
Cuando Stoffel, Wemple y un intérprete iraquí salieron de la base de Taji en coche el 8 de diciembre, otro vehículo les embistió de frente. Dos enmascarados descendieron y ejecutaron a los dos norteamericanos con una ráfaga de balas, de acuerdo a informes de esa época. El intérprete escapó y se encuentra desaparecido.
La muerte de Stoffel ha provocado nuevas preocupaciones sobre la integridad del proyecto de reconstrucción de Iraq, que ha estado plagado de acusaciones de corrupción y de favoritismo casi desde sus inicios.
Un funcionario norteamericano dijo que los problemas de corrupción en los que se hallan implicado intermediarios y sobornos se han extendido cada vez más a medida que los iraquíes empezaron a ejercer más control sobre el proceso de contratación.
El asesinato de Stoffel llamó la atención de investigadores no sólo debido a sus denuncias sino también debido a su pasado misterioso y controvertido. Stoffel trabajó en los años noventa en un proyecto norteamericano secreto para comprar armas rusas, chinas y de otros países para ser probadas por militares estadounidenses, según se desprende de documentos y entrevistas.
El negocio de Stoffel en Iraq era el primer contrato de envergadura autorizado y financiado directamente por el gobierno iraquí para propósitos militares, y era crucial para el adiestramiento y equipamiento del Ejército iraquí, y era considerado un componente clave de la estrategia estadounidense para retirarse de Iraq.
El fracaso en detener la supuesta corrupción "sentará un precedente muy negativo para tratos subsecuentes con los militares iraquíes, dañará a las empresas estadounidenses que quieren hacer negocios de acuerdo a las leyes norteamericanas y será una fuente de bochorno y tensión política para el gobierno de Bush con respecto al proyecto en Iraq", dijo Stoffel en su carta al Pentágono, una copia de la cual fue conseguida por Times.
De acuerdo a la carta, la empresa de Stoffel, de Pensilvania, recibió el año pasado un contrato del ministerio de Defensa iraquí para ayudar a reparar sus anticuados equipos militares de la era soviética, en su mayor parte tanques T-55 y artillería. Wye Oak Technology entregó en noviembre algunos tanques reparados a la Primera Brigada Motorizada de Iraq.
Como parte del contrato funcionarios de alto rango del ministerio de Defensa exigieron que los pagos a Stoffel fueran procesados a través de un intermediario libanés designado por el ministerio, de acuerdo a la carta del 3 de diciembre.
En noviembre Stoffel trató de obtener un pago de 24.7 millones de dólares, enviando facturas directamente al ministerio de Defensa. El ministerio, a su vez, autorizó tres cheques diferentes, enviándolos al intermediario libanés para su "procesamiento", dijo gente familiarizada con el contrato.
El papel del intermediario era actuar como una especie de fideicomiso de la cuenta para transacciones comerciales, revisando las facturas y haciendo los pagos, dijeron las fuentes.
Pero el empresario no le envió el dinero y Stoffel se quejó a los funcionarios estadounidenses en Washington de que sospechaba que el verdadero papel del intermediario era desviar los pagos hacia funcionarios iraquíes para pagar comisiones ilegales, declaró gente familiarizada con el contrato.
En su carta al Pentágono también dijo que el intermediario estaba reteniendo los pagos en un intento de obligarlo a utilizar a subcontratistas relacionados con el intermediario y con funcionarios del ministerio de Defensa.
Stoffel trató sus preocupaciones con representantes del despacho de Santorum. Santorum, a su vez, escribió al ministro de Defensa Donald H. Rumsfeld el 3 de diciembre pidiéndole que abordara el tema con el ministro de Defensa iraquí, Hazem Shaalan.
"Apreciaría un comentario sobre cómo puede ayudar el ministerio de Defensa" a Wye Oak Technology a obtener el pago de los servicios prestado, escribió Santorum.
Stoffel también se reunió con John A. Jack' Shaw, subsecretario de Defensa para la tecnología de seguridad internacional, cuya oficina supervisaba la venta de armas a Iraq. En una carta posterior, Stoffel instó a Shaw a exigir que una conocida firma de contabilidad fuera contratada para supervisar el contrato. Advirtió en su carta que el contrato de armas "ha sido presa... de corrupción e intereses creados".
Shaw fue retratado en reportajes de Times el año pasado después de ser investigado por un asunto no relacionado. Subsecuentemente fue retirado de su posición. Su despacho transmitió las quejas de Stoffel al ministerio del Ejército.
"Estamos estudiando el problema", dijo el teniente coronel del Ejército Joseph Yoswa, un portavoz del Pentágono.
Fuentes dijeron que las quejas de Stoffel llegaron al general de división británico David Clements. Clements, el subcomandante de la misión para adiestrar a las tropas iraquíes reunió a Stoffel, Wemple y el empresario libanés para solucionar el problema.
Clements citó a Stoffel a que viajara desde Estados Unidos a Iraq para una reunión en la base militar de Taji a principios de diciembre, dijeron varias fuentes.
Después de varios días de discusiones, Clements le dijo al empresario que pagara las facturas, dijeron las fuentes. El 8 de diciembre, Stoffel y Wemple fueron atacados cuando volvían a Bagdad con su intérprete iraquí.
Los agresores robaron el ordenador de Stoffel. Una semana más tarde un video con fotografías y documentos de Stoffel y Wemple fueron publicados en una página de internet que es usada frecuentemente por grupos rebeldes. Un grupo que se autodenomina las Brigadas de la Yigas Islámica reclamó responsabilidad por los asesinatos. Expertos en terrorismo no conocían a este grupo previamente.
La oportunidad y los inusuales detalles sobre los asesinatos despertaron sospechas en Estados Unidos y en Iraq de que el video era un truco para encubrir el asesinato.
"El video era muy raro", dijo Evan Kohlam, un consultor de terrorismo que estudió el video.
"No mostraba los cuerpos ni el asesinato mismo, sino sólo fotos, documentos y materiales retirados de los cuerpos. Es ciertamente posible que alguien [no los rebeldes] hayan montado el video".
El capitán del Ejército Steve Álvarez, un portavoz estadounidense, reconoció que Clements había hablado con Stoffel, pero negó que Stoffel haya mencionado el tema de la corrupción durante sus conversaciones.
En lugar de eso, dijo que Stoffel se había quejado de las "dificultades que estaba teniendo en obtener los fondos iniciales" para equipar a la brigada motorizada. Clements rechazó ser entrevistado sobre el asunto.
"En realidad no tenemos mucho más que decir", escribió Álvarez en respuesta a una pregunta del Times. Refirió otras preguntas al ministerio de Defensa iraquí.
Nick Hutchinson, asesor estadounidense del ministerio de Defensa que también se reunió con Stoffel no respondió a nuestras peticiones de que comentara este caso.
Un portavoz del ministerio de Defensa iraquí coordinó una entrevista con un importante funcionario de Defensa, pero luego prohibió al periodista hacer preguntas sobre el contrato, diciendo que era demasiado "peligroso".
El empresario libanés no fue localizado.Stoffel había estado activo en el negocio de armas durante mucho tiempo. Al menos desde mediados de los años noventa trabajó con funcionarios de la inteligencia norteamericana para conseguir armamento enemigo para permitir que los militares estadounidenses estudiaran e hicieran pruebas con los artefactos, de acuerdo a documentos del contrato obtenidos por Times.
Como parte de su trabajo Stoffel había establecido contactos en toda Europa del Este, especialmente en Ucrania y Bulgaria. Compró armas incluyendo misiles tierra-aire y sistemas anti-aéreos, muestran los documentos.
Tras la invasión de Iraq en marzo de 2003, Stoffel fue a Bagdad a explorar las oportunidades de negocios que permitía el proyecto de reconstrucción iraquí del Pentágono de varios billones de dólares.
Se preocupó sobre la posible corrupción en el proceso de contratación norteamericano y comunicó sus sospechas a investigadores estadounidenses en la primavera de 2004.
Un funcionario estadounidense dijo que las denuncias de Stoffel estaban siendo investigadas.
Miller y Silverstein informaron desde Washington y McDonnell desde Baghdad.
21 de enero de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
Dale Stoffel, 43, fue asesinado a balazos el 8 de diciembre poco después de salir de una base militar iraquí al norte de Bagdad, un ataque atribuido en la época a insurgentes iraquíes. También fue asesinado su colega, Joseph Wemple, de 49 años.
Los asesinatos ocurrieron después de que Stoffel advirtiera a importantes funcionarios estadounidenses en Washington que creía que funcionarios del ministerio de Defensa iraquí estaban involucrados en una trama para cobrar sobornos por un contrato de varios millones de dólares asignado a su compañía, la Wye Oak Technology, para reparar viejos equipos militares iraquíes.
El FBI ha iniciado una investigación de los asesinatos y si pueden haber sido provocados por las denuncias de Stoffel, de acuerdo a personas familiarizadas con las pesquisas. El FBI se negó a hacer comentarios.
Stoffel, de Monongahela, Pensilvania, hizo sus acusaciones en una carta del 3 de diciembre dirigida a un importante funcionario del Pentágono y en una reunión con asesores del senador Rick Santorum (republicano, Pensilvania). Poco después, Stoffel fue llamado a presentarse a la base militar de Taji en Iraq por funcionarios militares de la coalición para discutir sus preocupaciones sobre el contrato. Se quejó de problemas de pago con un misterioso empresario libanés designado por los iraquíes como un intermediario, dijeron las fuentes.
Cuando Stoffel, Wemple y un intérprete iraquí salieron de la base de Taji en coche el 8 de diciembre, otro vehículo les embistió de frente. Dos enmascarados descendieron y ejecutaron a los dos norteamericanos con una ráfaga de balas, de acuerdo a informes de esa época. El intérprete escapó y se encuentra desaparecido.
La muerte de Stoffel ha provocado nuevas preocupaciones sobre la integridad del proyecto de reconstrucción de Iraq, que ha estado plagado de acusaciones de corrupción y de favoritismo casi desde sus inicios.
Un funcionario norteamericano dijo que los problemas de corrupción en los que se hallan implicado intermediarios y sobornos se han extendido cada vez más a medida que los iraquíes empezaron a ejercer más control sobre el proceso de contratación.
El asesinato de Stoffel llamó la atención de investigadores no sólo debido a sus denuncias sino también debido a su pasado misterioso y controvertido. Stoffel trabajó en los años noventa en un proyecto norteamericano secreto para comprar armas rusas, chinas y de otros países para ser probadas por militares estadounidenses, según se desprende de documentos y entrevistas.
El negocio de Stoffel en Iraq era el primer contrato de envergadura autorizado y financiado directamente por el gobierno iraquí para propósitos militares, y era crucial para el adiestramiento y equipamiento del Ejército iraquí, y era considerado un componente clave de la estrategia estadounidense para retirarse de Iraq.
El fracaso en detener la supuesta corrupción "sentará un precedente muy negativo para tratos subsecuentes con los militares iraquíes, dañará a las empresas estadounidenses que quieren hacer negocios de acuerdo a las leyes norteamericanas y será una fuente de bochorno y tensión política para el gobierno de Bush con respecto al proyecto en Iraq", dijo Stoffel en su carta al Pentágono, una copia de la cual fue conseguida por Times.
De acuerdo a la carta, la empresa de Stoffel, de Pensilvania, recibió el año pasado un contrato del ministerio de Defensa iraquí para ayudar a reparar sus anticuados equipos militares de la era soviética, en su mayor parte tanques T-55 y artillería. Wye Oak Technology entregó en noviembre algunos tanques reparados a la Primera Brigada Motorizada de Iraq.
Como parte del contrato funcionarios de alto rango del ministerio de Defensa exigieron que los pagos a Stoffel fueran procesados a través de un intermediario libanés designado por el ministerio, de acuerdo a la carta del 3 de diciembre.
En noviembre Stoffel trató de obtener un pago de 24.7 millones de dólares, enviando facturas directamente al ministerio de Defensa. El ministerio, a su vez, autorizó tres cheques diferentes, enviándolos al intermediario libanés para su "procesamiento", dijo gente familiarizada con el contrato.
El papel del intermediario era actuar como una especie de fideicomiso de la cuenta para transacciones comerciales, revisando las facturas y haciendo los pagos, dijeron las fuentes.
Pero el empresario no le envió el dinero y Stoffel se quejó a los funcionarios estadounidenses en Washington de que sospechaba que el verdadero papel del intermediario era desviar los pagos hacia funcionarios iraquíes para pagar comisiones ilegales, declaró gente familiarizada con el contrato.
En su carta al Pentágono también dijo que el intermediario estaba reteniendo los pagos en un intento de obligarlo a utilizar a subcontratistas relacionados con el intermediario y con funcionarios del ministerio de Defensa.
Stoffel trató sus preocupaciones con representantes del despacho de Santorum. Santorum, a su vez, escribió al ministro de Defensa Donald H. Rumsfeld el 3 de diciembre pidiéndole que abordara el tema con el ministro de Defensa iraquí, Hazem Shaalan.
"Apreciaría un comentario sobre cómo puede ayudar el ministerio de Defensa" a Wye Oak Technology a obtener el pago de los servicios prestado, escribió Santorum.
Stoffel también se reunió con John A. Jack' Shaw, subsecretario de Defensa para la tecnología de seguridad internacional, cuya oficina supervisaba la venta de armas a Iraq. En una carta posterior, Stoffel instó a Shaw a exigir que una conocida firma de contabilidad fuera contratada para supervisar el contrato. Advirtió en su carta que el contrato de armas "ha sido presa... de corrupción e intereses creados".
Shaw fue retratado en reportajes de Times el año pasado después de ser investigado por un asunto no relacionado. Subsecuentemente fue retirado de su posición. Su despacho transmitió las quejas de Stoffel al ministerio del Ejército.
"Estamos estudiando el problema", dijo el teniente coronel del Ejército Joseph Yoswa, un portavoz del Pentágono.
Fuentes dijeron que las quejas de Stoffel llegaron al general de división británico David Clements. Clements, el subcomandante de la misión para adiestrar a las tropas iraquíes reunió a Stoffel, Wemple y el empresario libanés para solucionar el problema.
Clements citó a Stoffel a que viajara desde Estados Unidos a Iraq para una reunión en la base militar de Taji a principios de diciembre, dijeron varias fuentes.
Después de varios días de discusiones, Clements le dijo al empresario que pagara las facturas, dijeron las fuentes. El 8 de diciembre, Stoffel y Wemple fueron atacados cuando volvían a Bagdad con su intérprete iraquí.
Los agresores robaron el ordenador de Stoffel. Una semana más tarde un video con fotografías y documentos de Stoffel y Wemple fueron publicados en una página de internet que es usada frecuentemente por grupos rebeldes. Un grupo que se autodenomina las Brigadas de la Yigas Islámica reclamó responsabilidad por los asesinatos. Expertos en terrorismo no conocían a este grupo previamente.
La oportunidad y los inusuales detalles sobre los asesinatos despertaron sospechas en Estados Unidos y en Iraq de que el video era un truco para encubrir el asesinato.
"El video era muy raro", dijo Evan Kohlam, un consultor de terrorismo que estudió el video.
"No mostraba los cuerpos ni el asesinato mismo, sino sólo fotos, documentos y materiales retirados de los cuerpos. Es ciertamente posible que alguien [no los rebeldes] hayan montado el video".
El capitán del Ejército Steve Álvarez, un portavoz estadounidense, reconoció que Clements había hablado con Stoffel, pero negó que Stoffel haya mencionado el tema de la corrupción durante sus conversaciones.
En lugar de eso, dijo que Stoffel se había quejado de las "dificultades que estaba teniendo en obtener los fondos iniciales" para equipar a la brigada motorizada. Clements rechazó ser entrevistado sobre el asunto.
"En realidad no tenemos mucho más que decir", escribió Álvarez en respuesta a una pregunta del Times. Refirió otras preguntas al ministerio de Defensa iraquí.
Nick Hutchinson, asesor estadounidense del ministerio de Defensa que también se reunió con Stoffel no respondió a nuestras peticiones de que comentara este caso.
Un portavoz del ministerio de Defensa iraquí coordinó una entrevista con un importante funcionario de Defensa, pero luego prohibió al periodista hacer preguntas sobre el contrato, diciendo que era demasiado "peligroso".
El empresario libanés no fue localizado.Stoffel había estado activo en el negocio de armas durante mucho tiempo. Al menos desde mediados de los años noventa trabajó con funcionarios de la inteligencia norteamericana para conseguir armamento enemigo para permitir que los militares estadounidenses estudiaran e hicieran pruebas con los artefactos, de acuerdo a documentos del contrato obtenidos por Times.
Como parte de su trabajo Stoffel había establecido contactos en toda Europa del Este, especialmente en Ucrania y Bulgaria. Compró armas incluyendo misiles tierra-aire y sistemas anti-aéreos, muestran los documentos.
Tras la invasión de Iraq en marzo de 2003, Stoffel fue a Bagdad a explorar las oportunidades de negocios que permitía el proyecto de reconstrucción iraquí del Pentágono de varios billones de dólares.
Se preocupó sobre la posible corrupción en el proceso de contratación norteamericano y comunicó sus sospechas a investigadores estadounidenses en la primavera de 2004.
Un funcionario estadounidense dijo que las denuncias de Stoffel estaban siendo investigadas.
Miller y Silverstein informaron desde Washington y McDonnell desde Baghdad.
21 de enero de 2005
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tesoro enterrado de nerón
[Daniel Williams] La ciudad revela piezas de arte encontradas en el infame palacio enterrado de Nerón.
Roma, Italia. Cuando, debilitado por las revueltas militares, el infame emperador Nerón perdió el poder en 68 después de Cristo, sus sucesores decidieron que no deberían quedar huellas de su reinado y cubrieron con escombros la enorme y suntuosa Domus Aurea -la Casa Dorada- que había construido en una colina en el centro de Roma. El lago adyacente lo remplazaron con el Coliseo.
El sepultamiento del palacio tenía por intención lograr que todo el mundo se olvidara de Nerón. En realidad, lo conservó como si su complejo residencial hubiese sido, como pocos sitios arqueológicos de Roma, conservado en ámbar. Esta semana, casi 2.000 años después del gobierno de Nerón, funcionarios de la ciudad de Roma desvelaron un nuevo hallazgo del palacio que entrega una sorprendente muestra de los tesoros sepultados debajo de la colina. Es un enorme mosaico, de más de 2.7 por 1.8 metros, que muestra a hombres desnudos cosechando vides y haciendo vino, una ilustración típica de los palacios romanos de la época. Tres de los hombres están pisoteando las uvas en una cuba. Uno toca una flauta. Todos parecen divertirse.
El mosaico adorna un gigantesco arco sepultado en Colle Oppio, la colina donde estaba el palacio de Nerón. El arco era probablemente parte de un enorme vestíbulo. Grutas y túneles se extienden desde cuatro salidas, conduciendo a hallazgos todavía desconocidos.
"Calle Oppio es un gigantesco cementerio de chatarra", dijo Eugenio La Rocca, el asesor de la ciudad para monumentos. "Indudablemente hay mucho más debajo. Todo ha sido sellado. Hay ahí labranzas de un barrio de la ciudad".
Los mosaicos fueron encontrados a más de 12 metros debajo de las ruinas de los Baños de Trajano, una enorme estructura construida sobre la Casa Dorad después de más de medio siglo del suicidio de Nerón.
Partes del palacio fueron descubiertas por primera vez a fines del siglo 15 después de haber estado ocultas desde tiempos imperiales. Artistas del renacimiento se arremolinaron en las cuevas y túneles para copiar los mosaicos y frescos. Saqueadores se hicieron con las esculturas.
En años recientes han salido a la luz piezas de otras secciones del palacio. En 1968 trabajadores que estaban limpiando y apuntalando una caverna descubrieron un fresco que mostraba unas vistas de una ciudad imperial, posiblemente Roma. Pronto descubrieron un mosaico de un filósofo y su musa.
Los expertos están divididos en si estas piezas de arte eran o no parte de la herencia de Nerón o si datan de una construcción anterior que hizo derrumbar para hacer sitio para su mansión. Construyó la Casa Dorada después del incendio de Roma en el año 64 después de Cristo. Los rivales acusaron a Nerón de la conflagración de Roma.
Hoy sólo una pequeña parte del palacio, completamente subterráneo, está abierto al público. Funcionarios del ayuntamiento dijeron que pasará un tiempo antes de que las arcadas y la habitación encontradas debajo de los Baños de Trajano sean abiertos al público debido al lento curso de las exploraciones y apuntalamiento de los pasajes. Las excavaciones están enteramente en manos del gobierno municipal, propietario de Colle Oppio, el sitio de un parque público. El gobierno italiano no proporciona fondos.
El dinero privado parece estar fuera de alcance dadas las incertidumbres sobre lo que se puede encontrar. "Las compañías pagan para restaurar obras de arte que ya existen. Ya sabes cuál será el resultado", dijo Gianni Borgna, al asesor cultural del ayuntamiento. Ha calculado que las excavaciones de Colle Oppio costarán unos 500 millones de euros.
El hallazgo del mosaico continúa una tendencia en Italia a excavar sitios antiguos más profundamente en el subterráneo antes que ampliar las zonas arqueológicas existentes en la superficie. La primavera pasada se descubrió en Pompeya un templo pre-romano debajo de un templo posterior en la puerta principal de la ciudad. La decisión en Pompeya de continuar excavando hacia abajo se derivó en parte de la falta de fondos para limpiar y abrir espacios en la superficie.
En otros sitios, la razón para seguir excavando hacia abajo se remontan más atrás en el tiempo. Encima de la Colina Palatina, que da al Foro Romano imperial, se descubrieron recientemente edificios pre-imperiales, incluyendo las barracas de esclavos, debajo de estructuras más nuevas.
Al sur del Coliseo se descubrió una casa que perteneció supuestamente a un par de generales romanos que se convirtieron al cristianismo, debajo de la iglesia de San Juan y San Pablo. La casa, ahora restaurada, contiene una pintura de una figura parecida a Cristo, con los brazos extendidos.
Este tipo de exploraciones significa que el futuro del turismo puede estar en el subterráneo, dijo Borgna, especialmente en una ciudad construida sobre capas de historia. "Finalmente, cuando las cuevas y grutas sean abiertas al público", dijo, "será como visitar las catacumbas. Será una experiencia subterránea".
21 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh
El sepultamiento del palacio tenía por intención lograr que todo el mundo se olvidara de Nerón. En realidad, lo conservó como si su complejo residencial hubiese sido, como pocos sitios arqueológicos de Roma, conservado en ámbar. Esta semana, casi 2.000 años después del gobierno de Nerón, funcionarios de la ciudad de Roma desvelaron un nuevo hallazgo del palacio que entrega una sorprendente muestra de los tesoros sepultados debajo de la colina. Es un enorme mosaico, de más de 2.7 por 1.8 metros, que muestra a hombres desnudos cosechando vides y haciendo vino, una ilustración típica de los palacios romanos de la época. Tres de los hombres están pisoteando las uvas en una cuba. Uno toca una flauta. Todos parecen divertirse.
El mosaico adorna un gigantesco arco sepultado en Colle Oppio, la colina donde estaba el palacio de Nerón. El arco era probablemente parte de un enorme vestíbulo. Grutas y túneles se extienden desde cuatro salidas, conduciendo a hallazgos todavía desconocidos.
"Calle Oppio es un gigantesco cementerio de chatarra", dijo Eugenio La Rocca, el asesor de la ciudad para monumentos. "Indudablemente hay mucho más debajo. Todo ha sido sellado. Hay ahí labranzas de un barrio de la ciudad".
Los mosaicos fueron encontrados a más de 12 metros debajo de las ruinas de los Baños de Trajano, una enorme estructura construida sobre la Casa Dorad después de más de medio siglo del suicidio de Nerón.
Partes del palacio fueron descubiertas por primera vez a fines del siglo 15 después de haber estado ocultas desde tiempos imperiales. Artistas del renacimiento se arremolinaron en las cuevas y túneles para copiar los mosaicos y frescos. Saqueadores se hicieron con las esculturas.
En años recientes han salido a la luz piezas de otras secciones del palacio. En 1968 trabajadores que estaban limpiando y apuntalando una caverna descubrieron un fresco que mostraba unas vistas de una ciudad imperial, posiblemente Roma. Pronto descubrieron un mosaico de un filósofo y su musa.
Los expertos están divididos en si estas piezas de arte eran o no parte de la herencia de Nerón o si datan de una construcción anterior que hizo derrumbar para hacer sitio para su mansión. Construyó la Casa Dorada después del incendio de Roma en el año 64 después de Cristo. Los rivales acusaron a Nerón de la conflagración de Roma.
Hoy sólo una pequeña parte del palacio, completamente subterráneo, está abierto al público. Funcionarios del ayuntamiento dijeron que pasará un tiempo antes de que las arcadas y la habitación encontradas debajo de los Baños de Trajano sean abiertos al público debido al lento curso de las exploraciones y apuntalamiento de los pasajes. Las excavaciones están enteramente en manos del gobierno municipal, propietario de Colle Oppio, el sitio de un parque público. El gobierno italiano no proporciona fondos.
El dinero privado parece estar fuera de alcance dadas las incertidumbres sobre lo que se puede encontrar. "Las compañías pagan para restaurar obras de arte que ya existen. Ya sabes cuál será el resultado", dijo Gianni Borgna, al asesor cultural del ayuntamiento. Ha calculado que las excavaciones de Colle Oppio costarán unos 500 millones de euros.
El hallazgo del mosaico continúa una tendencia en Italia a excavar sitios antiguos más profundamente en el subterráneo antes que ampliar las zonas arqueológicas existentes en la superficie. La primavera pasada se descubrió en Pompeya un templo pre-romano debajo de un templo posterior en la puerta principal de la ciudad. La decisión en Pompeya de continuar excavando hacia abajo se derivó en parte de la falta de fondos para limpiar y abrir espacios en la superficie.
En otros sitios, la razón para seguir excavando hacia abajo se remontan más atrás en el tiempo. Encima de la Colina Palatina, que da al Foro Romano imperial, se descubrieron recientemente edificios pre-imperiales, incluyendo las barracas de esclavos, debajo de estructuras más nuevas.
Al sur del Coliseo se descubrió una casa que perteneció supuestamente a un par de generales romanos que se convirtieron al cristianismo, debajo de la iglesia de San Juan y San Pablo. La casa, ahora restaurada, contiene una pintura de una figura parecida a Cristo, con los brazos extendidos.
Este tipo de exploraciones significa que el futuro del turismo puede estar en el subterráneo, dijo Borgna, especialmente en una ciudad construida sobre capas de historia. "Finalmente, cuando las cuevas y grutas sean abiertas al público", dijo, "será como visitar las catacumbas. Será una experiencia subterránea".
21 de enero de 2005
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mayoría de iraquíes quiere votar
[Karl Vick] A pesar de las amenazas de los rebeldes y la ausencia de tradición democrática, un 80 por ciento dice que votará. Insurgentes considerarán blanco militar' a todos los que se aventuren a la calle a partir del 27 de enero.
Bagdad, Iraq. Una abrumadora mayoría de los iraquíes sigue diciendo que tienen intención de votar el 30 de enero incluso si los insurgentes intensifican los ataques dirigidos a desbaratar las elecciones, de acuerdo a un nuevo sondeo de opinión pública.
El sondeo, realizado a fines de diciembre y principios de enero para el Instituto Republicano Internacional IRI, dice que un 80 por ciento de los encuestados dijeron que probablemente votarán, una tasa que se ha mantenido en gran parte igual en los últimos meses.
Un 64 por ciento dijo que era "muy probable" que votarán, lo que constituye un 7 por ciento menos desde noviembre, mientras que los que "probablemente" votarán aumentó en un 5 por ciento.
Especialistas occidentales involucrados en las preparaciones de las elecciones dijeron que estaban sorprendidos de la determinación y elasticidad de los iraquíes de a pie cuando se preparan para las primeras elecciones libres del país en medio siglo.
"A pesar de los esfuerzos de los terroristas, los iraquíes siguen dispuestos a ir a las urnas el día de las elecciones", dijo el presidente del IRI en una declaración. La organización, que es financiada por el Congreso a través del National Endowment for Democracy y la Agencia Internacional de Desarrollo AID norteamericana, encargaron el sondeo, que encuestó a 1.900 iraquíes en todas excepto dos de las 18 provincias del país. Las malas condiciones de seguridad transformaron en inaccesibles dos de las provincias en el norte, Nineveh y Dohuk. El margen de error es plus minus 3 por ciento.
"Creo que la gente estará sorprendida", dijo un funcionario de otra organización internacional intensamente involucrada en la preparación de las elecciones de la naciente clase política de Iraq. El funcionario, que insistió en que ni él ni su organización pueden ser identificados debido a problemas de seguridad, dijo que la mayoría de los iraquíes siguen con la intención de ejercer su derecho a elegir el gobierno después de décadas de dictaduras.
"Creo que la verdadera historia de estas elecciones es lo que pasa fuera de los radares", dijo el funcionario. "Pueden no saber qué están votando. Pero creo que reconocen que esto es democracia".
El nuevo sondeo fue publicado un día relativamente tranquilo en Iraq, el inicio de un festivo religioso de cuatro días que marca el fin de la peregrinación anual a la Meca. Las calles estaban en gran parte vacías, y los ataques parecieron reducirse drásticamente con respecto al miércoles, cuando los rebeldes montaron más de cien atentados en todo el país, incluyendo diez coches-bomba.
En la sureña ciudad de Basra, sin embargo, una explosión en la entrada de una base militar británica dejó heridas a varias personas, incluyendo a soldados británicos, de acuerdo a una declaración de los militares británicos. Un grupo dirigido por Abu Musab Zarqawi publicó en internet un mensaje diciendo que el ataque era "una respuesta a las torturas a que las fuerzas británicas de ocupación han sometido a nuestros hermanos en prisión".
Tres soldados británicos han sido acusados de torturar a prisioneros iraquíes en un escándalo que evoca el caso de Abu Ghraib, incluyendo fotografías de prisioneros desnudos obligados a simular posturas sexuales.
Otro grupo guerrillero, el Ejército de al-Sunna reclamó responsabilidad por un ataque el miércoles contra dos coches que transportaban elementos de seguridad occidentales cerca de Baiji, una ciudad petrolera en el norte. En el ataque murieron un británico y un chofer iraquí, y un brasileño se encuentra desaparecido. El grupo dijo haber capturado a un británico y a un sueco.
Mohammed Mutar, un jornalero que presenció el ataque, dijo que los atacantes se hicieron pasar por clientes que hacían cola en una gasolinera antes de atacar al convoy de dos coches. El teniente coronel Safa Majoun, encargado de la seguridad de una central eléctrica, dijo que dos hombres fueron secuestrados, incluyendo al director de la compañía que gestiona la planta. Nazar Jabbar, un chofer, dijo que él y otros choferes de la compañía renunciaron inmediatamente.
En la provincia de Anbar, una región del occidente de Iraq predominantemente sunní que incluye Faluya y Ramadi, el grupo de Zarqawi distribuyó esta semana octavillas advirtiendo que todo aquel se salga a la calle a partir del 27 de enero será considerado "un blanco militar".
Salih Saif Aldin en Baiji contribuyó a este reportaje.
21 de enero de 2005
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Bagdad, Iraq. Una abrumadora mayoría de los iraquíes sigue diciendo que tienen intención de votar el 30 de enero incluso si los insurgentes intensifican los ataques dirigidos a desbaratar las elecciones, de acuerdo a un nuevo sondeo de opinión pública.El sondeo, realizado a fines de diciembre y principios de enero para el Instituto Republicano Internacional IRI, dice que un 80 por ciento de los encuestados dijeron que probablemente votarán, una tasa que se ha mantenido en gran parte igual en los últimos meses.
Un 64 por ciento dijo que era "muy probable" que votarán, lo que constituye un 7 por ciento menos desde noviembre, mientras que los que "probablemente" votarán aumentó en un 5 por ciento.
Especialistas occidentales involucrados en las preparaciones de las elecciones dijeron que estaban sorprendidos de la determinación y elasticidad de los iraquíes de a pie cuando se preparan para las primeras elecciones libres del país en medio siglo.
"A pesar de los esfuerzos de los terroristas, los iraquíes siguen dispuestos a ir a las urnas el día de las elecciones", dijo el presidente del IRI en una declaración. La organización, que es financiada por el Congreso a través del National Endowment for Democracy y la Agencia Internacional de Desarrollo AID norteamericana, encargaron el sondeo, que encuestó a 1.900 iraquíes en todas excepto dos de las 18 provincias del país. Las malas condiciones de seguridad transformaron en inaccesibles dos de las provincias en el norte, Nineveh y Dohuk. El margen de error es plus minus 3 por ciento.
"Creo que la gente estará sorprendida", dijo un funcionario de otra organización internacional intensamente involucrada en la preparación de las elecciones de la naciente clase política de Iraq. El funcionario, que insistió en que ni él ni su organización pueden ser identificados debido a problemas de seguridad, dijo que la mayoría de los iraquíes siguen con la intención de ejercer su derecho a elegir el gobierno después de décadas de dictaduras.
"Creo que la verdadera historia de estas elecciones es lo que pasa fuera de los radares", dijo el funcionario. "Pueden no saber qué están votando. Pero creo que reconocen que esto es democracia".
El nuevo sondeo fue publicado un día relativamente tranquilo en Iraq, el inicio de un festivo religioso de cuatro días que marca el fin de la peregrinación anual a la Meca. Las calles estaban en gran parte vacías, y los ataques parecieron reducirse drásticamente con respecto al miércoles, cuando los rebeldes montaron más de cien atentados en todo el país, incluyendo diez coches-bomba.
En la sureña ciudad de Basra, sin embargo, una explosión en la entrada de una base militar británica dejó heridas a varias personas, incluyendo a soldados británicos, de acuerdo a una declaración de los militares británicos. Un grupo dirigido por Abu Musab Zarqawi publicó en internet un mensaje diciendo que el ataque era "una respuesta a las torturas a que las fuerzas británicas de ocupación han sometido a nuestros hermanos en prisión".
Tres soldados británicos han sido acusados de torturar a prisioneros iraquíes en un escándalo que evoca el caso de Abu Ghraib, incluyendo fotografías de prisioneros desnudos obligados a simular posturas sexuales.
Otro grupo guerrillero, el Ejército de al-Sunna reclamó responsabilidad por un ataque el miércoles contra dos coches que transportaban elementos de seguridad occidentales cerca de Baiji, una ciudad petrolera en el norte. En el ataque murieron un británico y un chofer iraquí, y un brasileño se encuentra desaparecido. El grupo dijo haber capturado a un británico y a un sueco.
Mohammed Mutar, un jornalero que presenció el ataque, dijo que los atacantes se hicieron pasar por clientes que hacían cola en una gasolinera antes de atacar al convoy de dos coches. El teniente coronel Safa Majoun, encargado de la seguridad de una central eléctrica, dijo que dos hombres fueron secuestrados, incluyendo al director de la compañía que gestiona la planta. Nazar Jabbar, un chofer, dijo que él y otros choferes de la compañía renunciaron inmediatamente.
En la provincia de Anbar, una región del occidente de Iraq predominantemente sunní que incluye Faluya y Ramadi, el grupo de Zarqawi distribuyó esta semana octavillas advirtiendo que todo aquel se salga a la calle a partir del 27 de enero será considerado "un blanco militar".
Salih Saif Aldin en Baiji contribuyó a este reportaje.
21 de enero de 2005
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©traducción mQh
china ejecuta a asesino de niños
En medio de una ola de inmotivados ataques con cuchillo contra niños, las autoridades han ejecutado nuevamente a uno de los autores.
Pekín, China. Un hombre de 21 años que irrumpió en el dormitorio de una escuela el 25 de noviembre y apuñaló hasta la muerte a nueve niños chinos mientras dormían, fue ejecutado, declaró hoy el gobierno.
Yan Yanming fue ejecutado el martes en la provincia central de Henan, donde fue condenado de atacar a los niños en la ciudad de Ruzhou, informó la oficial la Agencia de Noticias Nueva China.
La madre de Yan lo entregó a la policía después de que intentara suicidarse el día tras el ataque, de acuerdo a informes anteriores.
Las autoridades no dieron a conocer el posible motivo del ataque.
El juicio y ejecución fueron inusualmente rápidos para tribunales chinos y pueden haber sido acelerados en un esfuerzo por tranquilizar a la opinión pública después de una serie de ataques con cuchillo en escuelas chinas.
En septiembre el campesino Yang Guozhu apuñaló a 28 niños en una guardería en la ciudad de Suzhou al este de China.
Una semana después la prensa china informó que un chofer de autobús, Jia Qingyou, de la oriental provincia china de Shandong, apuñaló con un cuchillo de cocina a 25 alumnos de una escuela primaria. Fue ejecutado en noviembre.
En agosto, un portero de 52 años usó un cuchillo de cocina para matar a un niño e hirió a 18 personas en un jardín infantil de Pekín. Se informó que el portero tenía un historial de trastorno mental.
21 de enero de 2005
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Pekín, China. Un hombre de 21 años que irrumpió en el dormitorio de una escuela el 25 de noviembre y apuñaló hasta la muerte a nueve niños chinos mientras dormían, fue ejecutado, declaró hoy el gobierno.Yan Yanming fue ejecutado el martes en la provincia central de Henan, donde fue condenado de atacar a los niños en la ciudad de Ruzhou, informó la oficial la Agencia de Noticias Nueva China.
La madre de Yan lo entregó a la policía después de que intentara suicidarse el día tras el ataque, de acuerdo a informes anteriores.
Las autoridades no dieron a conocer el posible motivo del ataque.
El juicio y ejecución fueron inusualmente rápidos para tribunales chinos y pueden haber sido acelerados en un esfuerzo por tranquilizar a la opinión pública después de una serie de ataques con cuchillo en escuelas chinas.
En septiembre el campesino Yang Guozhu apuñaló a 28 niños en una guardería en la ciudad de Suzhou al este de China.
Una semana después la prensa china informó que un chofer de autobús, Jia Qingyou, de la oriental provincia china de Shandong, apuñaló con un cuchillo de cocina a 25 alumnos de una escuela primaria. Fue ejecutado en noviembre.
En agosto, un portero de 52 años usó un cuchillo de cocina para matar a un niño e hirió a 18 personas en un jardín infantil de Pekín. Se informó que el portero tenía un historial de trastorno mental.
21 de enero de 2005
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mariachis desafinados
[Mary Jordan] Puristas musicales mexicanos llaman a limitar flujo de trovadores.
Ciudad de México, México. En Plaza Garibaldi hay a cualquier hora del día una canción que espera ser cantada por un precio.
Racimos de mariachis - los elaboradamente vestidos músicos mexicanos tradicionales- se reúnen cerca de las estatuas de bronce de estrellas del mariachi del pasado, con la esperanza de ser contratados para una fiesta de cumpleaños o una serenata romántica. La tradición se remonta a casi un siglo, pero ahora hay notas discordantes entre los elevados sonidos de cobres y cuerdas en esta plaza mundialmente famosa.
"¡Es una invasión! ¡Hay demasiada gente que dice que son mariachis!", se quejó Alfredo Ledesma Hernández, un violinista que ha trabajado en Garibaldi durante 20 años. Dijo que el creciente desempleo ha llevado a albañiles, campesinos y otros sin formación musical ni talento a vestirse de mariachis y hacerse pasar por músicos.
"Estos falsos mariachis están dañando nuestra reputación", dijo Ledesma, que llevaba su genuino traje de mariachi -un apretado traje con franjas plateadas, un sombrero de ala ancha y brillantes botas. "Tiene hoyos en sus trajes. Llevan los zapatos sucios. No conocen la letra de las canciones".
Los mariachis se han reunido aquí en Garibaldi desde los años de 1920, en uno de los lugares más coloridos y animados de la ciudad, donde la policía hace la vista gorda cuando se bebe tequila en público. Los visitantes vienen de todo México, y cada vez más del extranjero, para comer y beber en algunas de las numerosas cantinas de la plaza mientras escuchan los sentimentales clásicos que la mayoría de los mexicanos se conocen de memoria.
Otros se acercan a contratar a los mariachis para celebrar sucesos alegres o tristes de sus vidas, desde bautismos hasta funerales, mientras los amantes, jóvenes y viejos se acercan y ofrecen a los mariachis un puñado de billetes de peso para que canten a sus amadas.
Pero los puristas están preocupados de que las apreciadas tradiciones de los mariachis de Garibaldi no signifiquen nada para los impostores, que sólo tratan de hacer dinero explotando la creciente popularidad de un género musical que cada vez más se enseña y es tocado en Estados Unidos y en otras partes del mundo.
Pedro Espinoza Hernández, secretario general del sindicato mariachi de 2.000 miembros, dijo que unos 4.000 músicos, algunos de los cuales no eran más que obreros de la construcción en ropas elegantes, trabajaban ahora en la plaza del tamaño de una cuadra -una plaza que está en medio destartalados vecindarios y gemas históricas del centro histórico de México. En una animada noche de fin de semana recorren la plaza cientos de músicos, incluyendo imitadores sordos al tono, dijo. "Nunca hubo tantos como ahora", dijo. "Es demasiado".
De acuerdo al sindicato, una verdadera banda de mariachis debe comprender al menos seis músicos y un mínimo de dos violines, una trompeta, una guitarra, un guitarrón y una vihuela, que se parece a una guitarra. Las bandas más refinadas tiene 15 o más miembros. A la plaza llegan músicos de países tan remotos como Japón a copiar los únicos diseños de las apretadas chaquetas y pantalones con lentejuelas cosidas en las costuras exteriores de las piernas.
Espinoza dijo que los impostores atraen a los clientes cobrando casi la mitad de la tarifa normal, tan poco como 100 dólares por hora para un grupo de ocho para tocar en una fiesta, o seis dólares por una canción en la plaza misma. "Cobran muy poco y tocan horrible", dijo, agregando que los desafinados fingidores le están quitando el trabajo a los profesionales y perjudicando su reputación.
Tanto el sindicato como funcionarios del ayuntamiento están tratando de controlar lo que llaman "el problema del mercado negro mariachi". La ciudad comenzó hace poco un proyecto de Músicos Seguros' en el que se entregan tarjetas de identidad a los músicos certificados por el sindicato. Los funcionarios aconsejan a los clientes exigir esas tarjetas antes de terminar contratando a un plomero sin trabajo para que estropee las bodas de alguien.
Muchos clientes llevan la precaución un paso más allá exigiendo que los mariachis demuestren sus artes improvisando. Si no pueden producir de inmediato una versión lacrimosa de un canción como El rey' -tan conocida como el Cumpleaños feliz' en los Estados Unidos-, no hay negocio.
Octavio Ruelos Bañales, un oficinista, hizo una pequeña comparación cuando corrió a la plaza a contratar una banda de mariachis para la fiesta de cumpleaños de su patrón esa misma tarde. Se acercó a los miembros de un grupo, pidió una veloz audición y concluyó rápidamente que el único lugar donde podían cantar era en la ducha. "Un poco decepcionante", dijo, diplomático.
Luego se acercó a un octeto vestido en elegantes trajes de color crema con corbatas rojas como el tomate y botas de cowboy blancas.
"¿Pueden tocar Sabes una cosa'?", les preguntó. "Por supuesto", dijo uno de los músicos, y la banda tocó en la acera de inmediato una hermosa serenata de trompetas, violines y guitarras. El cantante canturreó: "Tengo algo que decirte algo, y no sé cómo explicarlo..." Ruelos miró complacido. Se pusieron rápidamente de acuerdo en un precio, la banda se montó apilándose en una camioneta y se marcharon todos al despacho de Ruelos.
José Luis Tamayo, funcionario del ayuntamiento, dijo que el gobierno está tratando de volver las agujas del reloj al año 2000, cuando el número de músicos en Garibaldi era más controlable. Para hacerlo, dijo, la ciudad planeaba ayudar a algunos de los recién llegados a encontrar trabajo. Aquellos con talento, dijo, podrían encontrar trabajo tocando en restaurantes. Los que no podían mantener el tono, agregó, serían "invitados" por los funcionarios a volver a sus trabajos originales.
"Es muy importante controlar a los mariachis", dijo Tamayo. "Si no, las calles de la ciudad se llenarán de músicos". También observó que unos pocos de esos falsos músicos eran ladrones, que asaltaban a sus clientes cuando se encontraban a solas.
Una noche hace poco Alfredo Ortiz González se unió a un gentío de mariachis al lado de la plaza, llamando a los coches para agarrar algún cliente. Dijo que había tocado durante algunos años en Chicago, y luego se vino a Garibaldi en 2001. Cerca de ahí había otro músico con esperanzas, sin su corbata y la camisa colgándole desordenada por encima de los pantalones.
"Hay buenos y malos, pero todos están tratando de ganarse la vida", dijo Ortiz. "Todos tenemos el derecho a tratar de hacer música".
16 de enero de 2005
21 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh
Racimos de mariachis - los elaboradamente vestidos músicos mexicanos tradicionales- se reúnen cerca de las estatuas de bronce de estrellas del mariachi del pasado, con la esperanza de ser contratados para una fiesta de cumpleaños o una serenata romántica. La tradición se remonta a casi un siglo, pero ahora hay notas discordantes entre los elevados sonidos de cobres y cuerdas en esta plaza mundialmente famosa.
"¡Es una invasión! ¡Hay demasiada gente que dice que son mariachis!", se quejó Alfredo Ledesma Hernández, un violinista que ha trabajado en Garibaldi durante 20 años. Dijo que el creciente desempleo ha llevado a albañiles, campesinos y otros sin formación musical ni talento a vestirse de mariachis y hacerse pasar por músicos.
"Estos falsos mariachis están dañando nuestra reputación", dijo Ledesma, que llevaba su genuino traje de mariachi -un apretado traje con franjas plateadas, un sombrero de ala ancha y brillantes botas. "Tiene hoyos en sus trajes. Llevan los zapatos sucios. No conocen la letra de las canciones".
Los mariachis se han reunido aquí en Garibaldi desde los años de 1920, en uno de los lugares más coloridos y animados de la ciudad, donde la policía hace la vista gorda cuando se bebe tequila en público. Los visitantes vienen de todo México, y cada vez más del extranjero, para comer y beber en algunas de las numerosas cantinas de la plaza mientras escuchan los sentimentales clásicos que la mayoría de los mexicanos se conocen de memoria.
Otros se acercan a contratar a los mariachis para celebrar sucesos alegres o tristes de sus vidas, desde bautismos hasta funerales, mientras los amantes, jóvenes y viejos se acercan y ofrecen a los mariachis un puñado de billetes de peso para que canten a sus amadas.
Pero los puristas están preocupados de que las apreciadas tradiciones de los mariachis de Garibaldi no signifiquen nada para los impostores, que sólo tratan de hacer dinero explotando la creciente popularidad de un género musical que cada vez más se enseña y es tocado en Estados Unidos y en otras partes del mundo.
Pedro Espinoza Hernández, secretario general del sindicato mariachi de 2.000 miembros, dijo que unos 4.000 músicos, algunos de los cuales no eran más que obreros de la construcción en ropas elegantes, trabajaban ahora en la plaza del tamaño de una cuadra -una plaza que está en medio destartalados vecindarios y gemas históricas del centro histórico de México. En una animada noche de fin de semana recorren la plaza cientos de músicos, incluyendo imitadores sordos al tono, dijo. "Nunca hubo tantos como ahora", dijo. "Es demasiado".
De acuerdo al sindicato, una verdadera banda de mariachis debe comprender al menos seis músicos y un mínimo de dos violines, una trompeta, una guitarra, un guitarrón y una vihuela, que se parece a una guitarra. Las bandas más refinadas tiene 15 o más miembros. A la plaza llegan músicos de países tan remotos como Japón a copiar los únicos diseños de las apretadas chaquetas y pantalones con lentejuelas cosidas en las costuras exteriores de las piernas.
Espinoza dijo que los impostores atraen a los clientes cobrando casi la mitad de la tarifa normal, tan poco como 100 dólares por hora para un grupo de ocho para tocar en una fiesta, o seis dólares por una canción en la plaza misma. "Cobran muy poco y tocan horrible", dijo, agregando que los desafinados fingidores le están quitando el trabajo a los profesionales y perjudicando su reputación.
Tanto el sindicato como funcionarios del ayuntamiento están tratando de controlar lo que llaman "el problema del mercado negro mariachi". La ciudad comenzó hace poco un proyecto de Músicos Seguros' en el que se entregan tarjetas de identidad a los músicos certificados por el sindicato. Los funcionarios aconsejan a los clientes exigir esas tarjetas antes de terminar contratando a un plomero sin trabajo para que estropee las bodas de alguien.
Muchos clientes llevan la precaución un paso más allá exigiendo que los mariachis demuestren sus artes improvisando. Si no pueden producir de inmediato una versión lacrimosa de un canción como El rey' -tan conocida como el Cumpleaños feliz' en los Estados Unidos-, no hay negocio.
Octavio Ruelos Bañales, un oficinista, hizo una pequeña comparación cuando corrió a la plaza a contratar una banda de mariachis para la fiesta de cumpleaños de su patrón esa misma tarde. Se acercó a los miembros de un grupo, pidió una veloz audición y concluyó rápidamente que el único lugar donde podían cantar era en la ducha. "Un poco decepcionante", dijo, diplomático.
Luego se acercó a un octeto vestido en elegantes trajes de color crema con corbatas rojas como el tomate y botas de cowboy blancas.
"¿Pueden tocar Sabes una cosa'?", les preguntó. "Por supuesto", dijo uno de los músicos, y la banda tocó en la acera de inmediato una hermosa serenata de trompetas, violines y guitarras. El cantante canturreó: "Tengo algo que decirte algo, y no sé cómo explicarlo..." Ruelos miró complacido. Se pusieron rápidamente de acuerdo en un precio, la banda se montó apilándose en una camioneta y se marcharon todos al despacho de Ruelos.
José Luis Tamayo, funcionario del ayuntamiento, dijo que el gobierno está tratando de volver las agujas del reloj al año 2000, cuando el número de músicos en Garibaldi era más controlable. Para hacerlo, dijo, la ciudad planeaba ayudar a algunos de los recién llegados a encontrar trabajo. Aquellos con talento, dijo, podrían encontrar trabajo tocando en restaurantes. Los que no podían mantener el tono, agregó, serían "invitados" por los funcionarios a volver a sus trabajos originales.
"Es muy importante controlar a los mariachis", dijo Tamayo. "Si no, las calles de la ciudad se llenarán de músicos". También observó que unos pocos de esos falsos músicos eran ladrones, que asaltaban a sus clientes cuando se encontraban a solas.
Una noche hace poco Alfredo Ortiz González se unió a un gentío de mariachis al lado de la plaza, llamando a los coches para agarrar algún cliente. Dijo que había tocado durante algunos años en Chicago, y luego se vino a Garibaldi en 2001. Cerca de ahí había otro músico con esperanzas, sin su corbata y la camisa colgándole desordenada por encima de los pantalones.
"Hay buenos y malos, pero todos están tratando de ganarse la vida", dijo Ortiz. "Todos tenemos el derecho a tratar de hacer música".
16 de enero de 2005
21 de enero de 2005
©washington post
©traducción mQh