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bajaron al burro del caballo


Franco ya no cabalga. Mil personas asisten en Santander a la retirada de la última estatua ecuestre del dictador.
Santander, España. Más de cuatro horas necesitaron ayer los operarios municipales de Santander para separar de su pedestal la última estatua ecuestre de Francisco Franco que existía en una vía pública española. La figura del caballo y el jinete, presentes en la Plaza del Ayuntamiento desde 1964, fue trasladada a un almacén municipal, con la intención de ubicarla dentro de un tiempo en el futuro Museo de Cantabria.
La operación de retirada de la última estatua del dictador a caballo fue presenciada por alrededor de mil personas. Aunque abundaban los jubilados, también acudieron al lugar centenares de jóvenes, en su mayoría estudiantes. Una mezcla generacional que dio pie a discusiones entre unos y otros sobre la democracia y la dictadura. Hubo opiniones para todos los gustos, pero la cosa no fue a mayores y no se registró altercado alguno.
Aunque los trabajadores del Ayuntamiento, que comenzaron su labor a las 9.30 horas, se esforzaron en terminar rápido su trabajo para que la grúa levantase la estatua antes de que se produjera el arremolinamiento de gente, las horas iban pasando y la concurrencia iba en aumento, igual que la impaciencia de los operarios. Pasado el mediodía, un espontáneo se coló en la zona vallada y subió por la escalera de los operarios para ondear una bandera de la Falange. El ’ultra’ fue abucheado por la mayoría de los presentes mientras era desalojado por la policía.
Hubo que esperar casi hasta las 14.00 horas para completar el descabalgamiento. Los funcionarios necesitaron más de cuatro horas de incesante martilleo neumático para hacer su trabajo. Una grúa pluma levantó la escultura de su pedestal entre aplausos, gritos de «fuera, fuera» y el ya clásico «ese burro que se baje del caballo». Cientos de flashes de teléfonos móviles y cámaras de la multitud que se congregó en el lugar, pese a la lluvia, pusieron el colofón al histórico momento.
El alcalde de la ciudad, Íñigo de la Serna, resaltó que Santander ha dado «un ejemplo de hacer las cosas con absoluta normalidad» y agradeció a los vecinos «la actitud» mostrada. Recordó que él es de una generación que no vivió la Guerra Civil ni la etapa franquista.

19 de diciembre de 2008
©la rioja
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neo-nazis acuchillan a jefe de policía


El ataque se produjo el sábado al anochecer, cuando el comisario abrió la puerta de su casa al escuchar sonar el timbre. Aparentemente fue un atacante solitario, con cabeza rapada, el que cometió el atentado y después huyó en un automóvil que lo estaba esperando.
Berlín, Alemania. Un jefe de la policía alemana fue acuchillado frente a la puerta de su casa en un atentado que las autoridades achacaron hoy a sectores neonazis.
La víctima del atentado es Alois Mannichl, jefe de la policía en la ciudad de Passau, en Baviera, que quedó gravemente herido y tuvo que ser operado de urgencia.
"El atentado abre una nueva dimensión en la violencia de extrema derecha", dijo hoy el ministro del Interior del estado federado de Baviera, Joachim Herrmann.
El ataque se produjo el sábado al anochecer, cuando el comisario abrió la puerta de su casa al escuchar sonar el timbre. Aparentemente, según informaciones de la policía local, fue un atacante solitario, con cabeza rapada, el que cometió el atentado y después huyó en un automóvil que lo estaba esperando.
Primero lo agredió de palabra, diciendole "saludos de la resistencia nacional, zurdo de porquería", para después clavarle un cuchillo de 11 centímetros de largo en el pecho, a escasa distancia del corazón. "Se salvó por dos centímetros", dijo el ministro del Interior.
El comisario había ordenado en los últimos meses varios procedimientos contra agrupaciones neonazis o de extrema derecha, que desde entonces lanzaron una campaña de difamación contra el jefe policial, sobre todo a través de la red de internet. Hoy, en un blog frecuentado por neonazis se festejó el ataque al comisario.
El ministro del Interior denunció que en la región de Passau los delitos cometidos por la ultraderecha se duplicaron en lo que va del año.
En julio pasado, el comisario había procedido contra una manifestación que se produjo en un cementerio de Passau, durante el entierro de un dirigente neonazi. La justicia había ordenado reabrir la tumba para quitar una bandera prohibida, con una cruz esvástica, que habían depositado junto al féretro sus correligionarios de extrema derecha.

15 de diciembre de 2008
©milenio 
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tropas contra la mafia


Italia envía tropas para frenar violencia de la mafia cerca de Nápoles. La semana pasada fueron asesinados seis inmigrantes africanos en lo que se sospecha que fue un ajuste de cuentas al norte de Nápoles.
[Maria De Cristofaro y Sebastian Rotella] Roma, Italia.El gobierno italiano ordenó el martes el despliegue de un destacamento militar para luchar contra una ola de violencia desatada por la mafia napolitana, que culminó la semana pasada con el asesinato de seis inmigrantes africanos en lo que se cree que fue un conflicto por territorio.
La decisión de enviar militares a la provincia de Caserta, al norte de Nápoles, demuestra que los violentos clanes de la Camorra, como se conoce a la mafia en Nápoles, representan un formidable reto para el gobierno. La última vez que se recurrió a soldados para combatir al crimen organizado fue en 1992, en el sur de Italia, después de que gángsteres italianos asesinaran a dos importantes jueces anti-mafia.
El martes el gabinete aprobó la propuesta del ministro de Defensa, Ignazio La Russa, que dijo que los soldados eran necesarios para hacer frente a una "contingencia criminal". La mayor parte de los quinientos soldados serán asignados a Caserta durante tres meses y se ocuparán de tareas como encargarse de los puestos de control y reforzar a los cuatrocientos agentes de policía que fueron enviados el lunes, dijo La Russa.
"Tememos que pueda haber otros incidentes violentos. Es por eso que hemos aumentado la presión en esa zona para neutralizar el poder de fuego de las organizaciones", dijo en el canal RAI el ministro del Interior, Roberto Maroni. "En la región de Caserta hay una verdadera guerra civil de la Camorra, y por eso queremos que el estado vuelva a recuperar el control".
El auge de los gángsteres napolitanos ha conducido a descarados asesinatos de rivales, testigos y otros a medida que los clanes imponen su control sobre actividades como la venta de drogas y el vertido ilegal de desechos tóxicos. Hace dos años los políticos italianos consideraron el envío de tropas a Nápoles, pero finalmente rechazaron la idea.
Esta vez las autoridades están respondiendo a meses de letal violencia atribuida a los Casalesi, un clan de la Camorra cuyas arrogantes y violentas acciones contrastan con el estilo brutal pero más disciplinado y discreto de la mafia siciliana. Los recientes asesinatos en Castelvolturno, un centro del tráfico de drogas en la provincia de Caserta, también reflejan la nueva estructura étnica del hampa que está siendo remodelada por la inmigración.
El jueves, cuatro hombres asesinaron al dueño de un salón de juegos en Castelvolturno. Los asaltantes se dirigieron luego a una tienda administrada por inmigrantes de África Occidental y dispararon cientos de balas contra el local, matando a tres ganeses, dos liberianos y a un hombre de Togo. El lunes, la policía arrestó a sospechosos vinculados al clan Casalesi.
Los asesinatos provocaron disturbios de inmigrantes africanos, decenas de miles de los cuales se han asentado en la región.
La fiscalía sospecha que la balacera tiene que ver con un conflicto territorial. A medida que la cocaína destinada a Europa llega cada vez más a través de África Occidental, criminales de esa región se han hecho con un papel en el hampa en lugares como Caserta. La mafia napolitana cobra ‘impuestos’ a los africanos, albaneses y otras bandas de inmigrantes implicadas en el tráfico de drogas, la prostitución y otros delitos en su territorio.
Los asesinatos parecen ser un tenebroso mensaje para los dealers africanos, no operaciones quirúrgicas contra rivales, dijo en una entrevista el martes Corrado Lembo, fiscal jefe en la zona de Caserta.
Algunos políticos elogiaron al gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi por recurrir a la ayuda de las fuerzas armadas.
"Tal como lo ha expresado la comunidad, acojo positivamente el despliegue de tropas, porque estamos atravesando una situación de emergencia", dijo Francesco Nuzzo, alcalde de Castelvortuno.
Pero los críticos criticaron la medida como cosmética, diciendo que no se ataca al poder estructural de la organización de la Camorra, especialmente sus alianzas políticas.
"Lo que se necesita es un refuerzo del aparato investigativo", dijo Franco Barbato, del partido Italia de los Valores, que forma parte de la oposición de centro-izquierda. "Sobre todo, se necesita combatir y cercenar todos los lazos entre la política y los clanes".
El efecto del despliegue militar será fundamentalmente simbólico, dijo Lembo, el fiscal jefe. Y expresó preocupación de que los soldados que tienen experiencia fundamentalmente en la protección de embajadas y otros objetivos estáticos, no estén preparados para enfrentar a la Camorra.
"Ciertamente las tropas pueden como mínimo ayudar a patrullar un territorio tan extenso como la provincia de Caserta", dijo Lembo. "Pero en esta zona particularmente peligrosa, donde deambulan grupos armados, que a veces operan bajo la influencia de drogas, podrían encontrarse en una situación de emergencia con una preparación que quizás no es la más apropiada para hacer frente a este fenómeno".
En los años noventa, la presencia de miles de tropas en Sicilia ayudaron a combatir a la mafia. En la época se enviaron cerca de quinientos soldados a Nápoles.
Más recientemente, el papel de las fuerzas armadas en tareas policiales se ha convertido en un tema político delicado en Italia. En agosto, el gobierno dispuso el envío cerca de tres mil tropas distribuidas en todo el país para colaborar con la policía en la lucha contra la delincuencia callejera.
La oposición acusó a Berlusconi de hacer mal uso de las fuerzas armadas con intenciones puramente propagandísticas. El gobierno declaró que estaba respondiendo a la demanda pública de reprimir a la delincuencia, especialmente a los inmigrantes ilegales implicados en delitos violentos.

rotella@latimes.com

24 de octubre de 2008
24 de septiembre de 2008
©los angeles times
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provincialismo romano


Italia tiene dificultades con diversidad cultural.
[Michael Kimmelman] Roma, Italia. Una exposición de arte de India estaba siendo instalada aquí el otro día, en el Museo Nacional Prehistórico Etnográfico Luigi Pigorini. Aparte de mah-jogg, la música china y las muestras de bailes rituales andinos, Putli Ganju, Juliette Fatima Imam, y la madre de Juliette, Philomina Tirkey Imam, habían colgado sus pinturas de animales y peces.
"No eres mi tipo", dijo la señora Imam. Estaba explicando el significado de su trabajo -simple, sacerdotal, etéreo- en una pintura de un ave alejándose de un venado. La escena de vida selvática de Ganju, al lado, era más elaborada, con florituras y filigrana.
"Somos de tribus diferentes", dijo Imam. "En su caso, todo está confundido. En el mío, todo está separado".
La señora Ganju, una mujer menuda y silenciosa, que llevaba un colorido sari, sonrió comprensiva.
Europa, pese a su diversidad, puede ser notablemente provincial. El último gobierno italiano llegó al poder hace dos meses con un programa que prometía reprimir a los extranjeros ilegales, que los que oponen a la inmigración aquí dicen que están relacionados con la delincuencia. En mayo, un grupo de vigilantes atacó campamentos gitanos cerca de Nápoles después de que circularan informes de que un gitano de dieciséis años había tratado de secuestrar a un bebé italiano.
En toda Europa se están endureciendo las opiniones sobre la inmigración, pero nunca tanto como aquí. Se estima que en la Unión Europea viven cerca de ocho millones de inmigrantes ilegales. La semana pasada, el parlamento de la Unión aprobó medidas más severas para detenerlos y deportarlos. Y aquí, el nuevo gobierno de extrema derecha del primer ministro Silvio Berlusconi ha propuesto leyes contra la inmigración que son las más estrictas del continente, provocando una encarnizada oposición de organizaciones de derechos humanos, el Vaticano, Naciones Unidas y también de fiscales italianos que temen que los tribunales se vean sobrepasados por casos criminales.
Pero con el agudo descenso de la tasa de natalidad y una población envejecida, Italia apenas si podría sobrevivir ahora sin los trabajadores extranjeros. Los albaneses y rumanos cuidan de los ancianos. Los indios que trabajan en Emilia-Romagna se ocupan de las vacas que producen la leche para el queso parmesano.
El problema es que el miedo a la delincuencia cometida por inmigrantes, exageradas por la cobertura en la prensa y políticos populistas, se ha combinado con una de las más grandes oleadas de extranjeros en Europa. La Liga del Norte, un partido político que propuso en el pasado separar al norte de Italia del país, se unió esta primavera a la coalición gobernante de Berlusconi después de distribuir carteles en ciudades como Siena que mostraban a un indio americano junto a una advertencia de que los italianos terminarían como los indios, enjaulados en reservas, si no impedían que los inmigrantes copen el país.
   
Aquí en Roma, Gianni Alemanno, el primer alcalde conservador en años, ganó con un programa simple que prometía medidas severas contra la delincuencia y la inmigración ilegal. No ha dicho prácticamente nada sobre la cultura y las artes, excepto que reducirá los fondos disponibles para el festival de verano del ayuntamiento. Nadie puede recordar la última vez que un alcalde entrante de Roma asumiera el cargo sin presentar algún proyecto cultural de envergadura, e impagable.
Roma, un antiguo imán para los extranjeros, naturalmente está más integrada que la mayoría de las ciudades italianas y, a diferencia del resto del país, en los últimos años ha tomado algunas medidas para adaptarse a su realidad multicultural, entre ellos iniciando un programa de bibliotecas públicas para llegar a los inmigrantes y ofrecer a los romanos libros y charlas sobre culturas extranjeras. Ahora es una incógnita si esos programas continuarán.
"Nos pensamos siempre como una monocultura, pero la inmigración es nuestro presente y futuro", dijo Franco Pittau, funcionario de Caritas, un servicio social y asociación para el desarrollo de la iglesia católica que, entre otras cosas, estudia la inmigración aquí.
Franca Eckert Coen comparte ese comentario. Una judía italiana que vive en un departamento lleno de arte judío en una ciudad predominantemente católica, era la encargada de la política multicultural del ex alcalde de Roma, Walter Veltroni. Coen recordó cuando, hace algunos años, los chinos celebraron con dragones su Año Nuevo el Día de Reyes.
"Los diarios dijeron que los chinos se oponían al cristianismo", dijo. "Así que realizamos un evento público en el Campidoglio sobre la cultura china y la fiesta del Año Nuevo, y ahora tenemos un desfile chino todos los años".
"Lo mismo pasó con los sikhs", agregó. "Organizamos un evento público después de 2001. También organizamos guías de los museos capitolinos para inmigrantes. Luego les pedimos que hicieran algo. Los polacos, por ejemplo, llevaron a alguien a tocar música polaca en el museo".
"Pequeñas cosas", los llamó. "Así pueden superar muchos temores. Vi a todos esos inmigrantes convertirse un poco en ciudadanos italianos. La cultura es crucial a la hora de dar a la gente una oportunidad de darse cuenta que ser extranjero es traer a la ciudad una vida étnica diferente, y que la diversidad es positiva".
Ahora la cultura italiana ciertamente no es diversa. Persiste en los programas italianos, en las series italianas, en los anuncios italianos en la televisión por cable de inverosímiles artilugios vibradores que prometen eliminar la grasa y en la música popular italiana una dieta mono-étnica, blanca y nativa. Incluso los niños romanos ya no se apartan demasiado de la dieta de espagueti con ragú ahora que el programa intercultural del ayuntamiento -que servía un almuerzo internacional al mes- ha sido abandonado por el nuevo gobierno de centro-derecha, siguiendo a algunas madres italianas que dudaban del valor nutritivo del falafel y el curry.

Aquí la gente recuerda la última vez que el gobierno italiano prometió ocuparse del tema de los extranjeros ilegales, en 2002. En 2006, las expulsiones -45 mil ese año- bajaron a veintitrés mil, mientras que 640 mil nuevos inmigrantes fueron legalizados como parte de la mayor legalización en la historia de Europa. Se podría decir que Italia, en su paradoja, está sufriendo el tipo de shock cultural que vivieron en Estados Unidos hace un siglo, cuando millones de italianos, entre otros, emigraron a América. Ahora los rumanos son la población inmigrante de más rápido crecimiento aquí. Eran 75 mil a fines de 2001. Desde entonces han llegado cientos de miles más.
Los rumanos también representan 5.7 por ciento de la población carcelaria. Más de un tercio de todos los presos en Italia son extranjeros. Los extranjeros dan cuenta del 68 por ciento de las violaciones, y del 32 por ciento de los robos.
Los políticos y la prensa se han aferrado a esta relación, exagerando calamidades como el asesinato, en el otoño pasado, de una mujer italiana de 47 años, Giovanna Reggiani, cerca de un campamento gitano, lo que provocó un estallido de racismo anti-gitano. Pero, de hecho, la delincuencia en general no ha descendido desde 1991. Los robos han aumentado, pero los homicidios se han reducido a 620 el año pasado, después de llegar a 1.695 en 1990.
Gabriella Sanna dirige un programa de bibliotecas multiculturales aquí que en 1997 empezó con un presupuesto bajísimo de cerca de 120 mil dólares. Hoy recibe todavía menos, dijo. Empezó coleccionando traducciones italianas de literatura mundial y otros libros extranjeros y organizando visitas escolares de inmigrantes de primera y segunda generación para hablar con niños italianos sobre diferentes culturas.
Luego, a medida que la población inmigrante aumentaba, empezó a comprar libros en rumano, polaco, árabe, francés, inglés, español y chino. Se inauguraron secciones de libros en idiomas extranjeros en casi una docena de bibliotecas en barrios de inmigrantes. Cerca del ocho por ciento de los extranjeros, calculó Sanna, utilizan ahora las bibliotecas públicas de Roma.
Se puso diplomática cuando la conversación viró hacia las elecciones recientes y las posibilidades de supervivencia de su programa. "Para nosotros esta es una experiencia nueva porque hemos trabajado siempre en un clima favorable", dijo Sanna. Su amarga expresión sugería que no estaba optimista.
Al otro lado de la ciudad, en la exposición de arte indio donde las tres artistas discutían su trabajo, el museo estaba vacío. Ocupa una asoleada maravilla modernista de fines del período fascista a orillas del centro de la ciudad. El lugar, dedicado a las culturas extranjeras, está espléndidamente mal financiado y poco apreciado. Los niños romanos son traídos aquí en viajes escolares, pero nunca vuelven. Sus padres, si se les pregunta cuando fue la última vez que lo visitaron, miran como parientes culpables a los que se recuerda sobre una tía bondadosa a la que no visitan en años.
La hija de la señora Imam, que tiene algo más de veinte años y es la más occidentalizada de las tres mujeres indias, intervino al oír a sus dos colegas mayores. "Aprendí de mi madre y de Putli", dijo. Más complicadas que las de las otras, sus pinturas sugieren un crisol. Están llenas de formas y figuras. En el centro de una se ven dos aves, entrelazadas.
Las miró, impregnándose de la imagen.
"Dos aves", dijo. "En India se dice que si ves dos aves juntas, trae buena suerte".

16 de octubre de 2008
25 de junio de 2008
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xenofobia y violencia en italia


Clima de xenofobia produce violencia en Italia. El reciente asesinato de un inmigrante africano en Milán subraya las tensiones raciales y étnicas.
[Anna Momigliano] Milán, Italia. En las últimas dos semanas, grupos de adolescentes se han lamentado frente al ‘Shining’, una cafetería no muy lejos de la Estación Central de Milán. Muchos dejan flores y tarjetas. Pero algunos también dejan galletas y dos euros, en un gesto provocador en referencia al asesinato de Abdul Guibre: el joven afro-italiano de diecinueve años que el 14 de septiembre fue golpeado hasta su muerte por dos tenderos, por haber hurtado dos galletas por un valor de algunos euros.
Esta muerte se produce tras la reciente ola de ataques racistas en Italia que están aumentando la preocupación sobre la violencia contra las minorías, y un potencial contragolpe para los que creen que son tratados injustamente como ciudadanos de segunda clase.
"Estos son los frutos ponzoñosos de un proceso que empezó a principio de los años noventa, cuando llegaron desde Albania los primeros botes con inmigrantes", dice Jean Leonard Touadi, miembro del parlamento y de origen afro-italiano nacido en el Congo. "Desde entonces el síndrome de la invasión, alimentada por los extremistas, se ha extendido hacia el público más amplio, pese a que hasta hace poco Italia tenía una tasa de inmigración más baja que el resto de Europa".
Las tensiones entre italianos e inmigrantes han aumentado este año. El 18 de agosto, el hijo de un diplomático angoleño fue atacado por un grupo de neo-nazis en Roma. Durante el verano, varios campamentos de gitanos fueron incendiados en las cercanías de Nápoles. En septiembre en una pequeña ciudad en el centro de Italia, seis inmigrante africanos fueron asesinados, aunque algunos informes dicen que fueron ultimados por la mafia.
"Desgraciadamente, la vida de alguien que es percibido como diferente no vale mucho en estos días", dice Touadi, que agrega que está profundamente preocupado por lo que define como "un clima de creciente xenofobia".
Touadi acusa a elementos del gobierno de extrema derecha, que incluye al partido anti-inmigración Liga del Norte, de responsabilizar a los extranjeros de las dificultades económicas y sociales de los italianos. En 2008 han sido detenidos cerca de 120 mil inmigrantes ilegales. El gobierno aprobó hace poco una serie de medidas contra la delincuencia que parecen destinadas a atacar a los inmigrantes y otras minorías.
En julio, las autoridades italianas empezaron a realizar un censo de los gitanos, creando expedientes de los gitanos que viven en los cerca de setecientos campamentos en todo el país. La medida fue considerada discriminatoria por algunas organizaciones de derechos humanos, ya que muchos gitanos poseen la nacionalidad italiana. Pero el sesenta por ciento de los italianos apoyaron el censo, de acuerdo a una encuesta.
Este verano, las fuerzas armadas empezaron a dirigir los dieciséis centros de detención de inmigrantes de Italia, donde se retiene a los extranjeros que han sido deportados o que han pedido asilo, en respuesta a la declaración de "estado de emergencia" por la inmigración. El gobierno también introdujo una ley que permite que los inmigrantes ilegales sentenciados a penas de prisión sean mantenidos en la cárcel por un período un tercio más largo que los italianos condenados por los mismos delitos.
Los tenderos han admitido haber golpeado a Guibre, que nació en Burkina Faso, pero niegan haber tenido motivos racistas, diciendo que lo persiguieron solamente para que devolviera el dinero. Los hombres fueron acusados de homicidio involuntario, y no acusados de participar en un ataque por motivos racistas, lo que podría significarles una sentencia más severa.
La comunidad africana de Milán, que incluye tantos a inmigrantes como a ciudadanos italianos, recibió indignada la decisión del ministro. El 20 de septiembre cerca de siete mil africanos participaron en una manifestación de protesta en el centro de la ciudad. Aunque la protesta fue por lo general pacífica, algunos jóvenes negros dañaron motocicletas y contenedores de basura. Se informó de disturbios en Cernusco, un suburbio de Milán con una importante población negra, donde vivía Guibre.
"El riesgo de disturbios raciales es alto. Hoy Milán me recuerda a París durante la revuelta de los suburbios [Banlieue] en 2005, o las de Brixton, en Londres, en 2001", dice la escritora Nicoletta Vallorani, refiriéndose a las hostilidades entre las autoridades y jóvenes extranjeros marginados que vivieron varias ciudades europeas hace algunas décadas.
En Italia estos enfrentamientos raciales no eran frecuentes. Pero eso está cambiando, especialmente en el norte industrial, donde desde principios de los años noventa una sólida economía ha atraído a trabajadores extranjeros, la mayoría de ellos del norte de África y de Europa del Este. Hoy los inmigrantes y sus familias constituyen cerca del cinco porciento de la población del país. En Milán, los inmigrantes son más del doce por ciento.

4 de octubre de 2008
1 de octubre de 2008
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tácticas contra los ilegales


España e Italia, dos tácticas para atacar la inmigración ilegal. Italia ha recurrido al estado de emergencia, mientras que España ha introducido medidas que incluyen subsidios para que los inmigrantes sin empleo vuelvan a casa.
[Lisa Abend y Anna Momigliano] Madrid, España / Milán, Italia. Miriana pasa la noche durmiendo en un parque, y de día pide limosna acuclillada en el pórtico de una tienda madrileña. La joven admite que ganaba más en Italia, donde vivió durante un año. Pero para esta inmigrante rumana, que pertenece a la etnia roma, o gitanos, la decisión de mudarse a España fue fácil.
"Aquí la gente es mejor", explica en su entrecortado español. "Los españoles no nos odian tanto".
Tanto España como Italia, situadas al otro lado de África en la costa mediterránea, han tenido que vérselas con enormes oleadas de inmigrantes ilegales en los últimos años: solamente el año pasado España interceptó a dieciocho mil ilegales, e Italia lleva doce mil en lo que va de año. Pero sus gobiernos, aunque comparten la convicción de que el problema debe ser atacado con la mayor urgencia, han adoptado diferentes métodos para alcanzar ese objetivo común.
Mientras España hace esfuerzos por encontrar un equilibrio entre limitar la inmigración y proteger los derechos humanos, Italia ha implementado medidas propias del estado de emergencia e incluso ha iniciado una campaña para tomar las huellas digitales de los gitanos -medidas denunciadas como "xenófobas" por el comisionado del Consejo de Europa para los derechos humanos, Thomas Hammarberg.
"El gobierno español tiene una política muy estricta", dice Roberto Malini, presidente de la organización italiana de derechos humanos, EveryOne. "Los italianos han adoptado una política amenazante: la idea es asustar a los inmigrantes, de modo que cuando vuelvan a casa digan a sus compatriotas que en Italia los extranjeros no son bienvenidos".

Estado de Emergencia en Italia
El 25 de julio el gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi aprobó un decreto que permite que el gobierno utilice tropas militares para controlar los dieciséis centros de detención de inmigrantes del país y desplegar otros tres mil soldados en varias ciudades en un intento de controlar la delincuencia, de la que se culpa a menudo a los extranjeros.
También el parlamento aprobó hace poco una ley que especifica que los inmigrantes ilegales condenados por algún delito pueden recibir una pena un tercio más prolongada que los italianos condenados por el mismo delito. Con la nueva ley, propiedades que hayan sido alquiladas a inmigrantes ilegales pueden ser incluso confiscadas.
Estas medidas han escandalizado a los activistas de derechos humanos. "En los centros de identificación usados para retener a norafricanos, los inmigrantes son a menudo víctimas de violencia e intimidación", dice Malini. "Pero no se pueden quejar, porque serán deportados".
Las medidas italianas han golpeado más severamente a los gitanos. Aunque algunos llevan años viviendo en Italia, muchos llegaron desde Rumania cuando el país se incorporó a la Unión Europea en 2007. El predecesor de Berlusconi, el ex primer ministro Romano Prodi, ordenó algunas deportaciones de gitanos, pese a su ciudadanía europea. Con Berlusconi, Italia ha ido más lejos, iniciando un censo de gitanos que empezó en junio y que incluye tomar sus huellas digitales.
Esta discriminación se ha visto alimentada por titulares que como ‘Invasión de Nómadas’. Y se ha expresado también de otros modos. En julio, el partido de extrema derecha Liga del Norte presentó una propuesta en una región que prohibiría los locales de kebab y los restaurantes chinos del centro de las ciudades debido a que serían "incompatibles con el contexto histórico". Grupos vigilantes en el sur de Italia han incendiado enclaves de gitanos y atacado a sus habitantes.

Equilibrando Derechos y Represión en España
En España, donde los inmigrantes legales son casi el nueve por ciento de la población, el primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero sorprendió a muchos al principio de su segundo término esta primavera con el cambio de las políticas de inmigración permisivas de su anterior administración.
En junio, apenas tres años después de autorizar la legalización masiva de 750 mil trabajadores indocumentados, Zapatero expresó su apoyo a la Directiva de Retorno de la Unión Europea, una política que permite a los estados miembros detener por hasta dieciocho meses en centros especiales a inmigrantes indocumentados, incluyendo a menores de edad, que, si son deportados, no podrán volver a intentarlo.
Con una tasa de desempleo de 10.7 por ciento, el nuevo ministro del Trabajo de Zapatero ha anunciado un plan que subsidia el retorno a sus países de origen de los inmigrantes sin empleo. El gobierno regional catalán, entre los más progresistas de España, ha autorizado un programa que confinaría temporalmente a los niños de inmigrantes no-europeos recién llegados en escuelas especiales diseñadas para prepararlos mejor para su integración en el sistema educativo normal. El gobierno está destinando más recursos para impedir que embarcaciones llenas de inmigrantes lleguen a las costas españolas, y deportando más frecuentemente a los que logran arribar.
La política de inmigración de Zapatero ha sido criticada por organizaciones de defensa de los inmigrantes. Antonio Abdad, secretario general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) señala, por ejemplo, que al reforzar el control de las costas marroquíes y de Mauritania, las autoridades españolas han obligado a los emigrantes subsaharianos a empezar su travesía marítima en lugares más al sur, aumentando así los peligros que corren. "Afecta a la gente que necesita más protección y hace las cosas más difíciles para ellos", dice. También critica el apoyo que ha brindado Zapatero a la Directiva de Retorno. "Cuando limitas los derechos de una persona, limitas los derechos de toda la sociedad", agrega.
Sin embargo, Zapatero ha compensado estas políticas más rígidas con otro tipo de iniciativas. En abril nombró por primera vez a un inmigrante en su gabinete y ha prometido otorgar el voto a inmigrantes legales para fines de su período. Esas iniciativas, dice Abad, son importantes. "Lo positivo es que así sabemos que el gobierno tiene una estrategia de integración... Es totalmente diferente a las medidas racistas que vemos en Italia".

26 de agosto de 2008
7 de agosto de 2008
©christian science monitor
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xenofobia militarizada en italia


Pese a las críticas de la oposición política, sindicatos, grupos civiles e, incluso, del Vaticano, el gobierno conservador cumplió su promesa, sacó 3.000 soldados a la calle y avanza en un plan para radicalizar su estrategia contra los sin papeles.
Italia. Como el gobierno conservador había adelantado la semana pasada y pese a las críticas de la oposición política, sindicatos y grupos civiles, unos tres mil soldados comenzaron a ser desplegados en las calles de Italia. La estrategia es parte del plan de seguridad del Primer Ministro Silvio Berlusconi y está enfocada principalmente a controlar el crimen y a los cada vez menos tolerado inmigrantes sin papeles.
Las fuerzas de orden público blindarán durante seis meses embajadas, monumentos y centros de identificación de inmigrantes indocumentados, y otras zonas consideradas "delicadas", aunque su labor podría extenderse hasta por un año.
Los soldados fueron desplegados en diversos sitios de Roma, Milán, Nápoles, Bari, Catania, Padua, Palermo, Turín y Verona, y sólo podrán realizar detenciones en caso de flagrante delito, según el plan, aprobado por los ministerios de Interior y Defensa italianos.
Algunos críticos dijeron que el despliegue de 3.000 soldados haría poco, por no decir nada, para reducir la delincuencia, mientras que otros se opusieron al uso del Ejército para propósitos policiales.
Achille Serra, ex prefecto de Roma con un largo periplo de aplicación de la ley, consideró el despliegue "inútil e ineficaz".
"Les recuerdo que no estamos en Beirut. Y me pregunto qué hará un soldado para hacer frente a un robo en una casa o un atraco", dijo el ahora senador de centroizquierda
En tanto, el actual alcalde de Roma ya logró que los soldados no se ubiquen a las puertas de monumentos como el Coliseo o el Panteón, para no asustar a los turistas.

Temor a Xenofobia
Otros críticos son aún más duros y creen que sólo se trata de una forma de crear una sensación generalizada de inseguridad que justifique el endurecimiento de las políticas antiinmigración.
Berlusconi ya impulsó el mes pasado una legislación aprobada en el Parlamento contra la inmigración ilegal. También declaró el estado de emergencia que da a la policía y las autoridades locales poderes para afrontar problemas relacionados con la inmigración.
Estas medidas han generado críticas del Vaticano, de grupos de derechos humanos y de organismos europeos por el miedo de que fomenten la xenofobia.
Para el líder del partido Italia de los Valores, Antonio Di Prieto, el despliegue de soldados es sólo una decisión de fachada, una lavada de cara con agua sucia.
Representantes del Partido Demócrata, principal de la oposición, acusaron a Berlusconi de querer militarizar el país y de tomarle el pelo a la gente.
En tanto, los principales sindicatos de policías coincidieron en sus declaraciones al diario La Repubblica, al afirmar que el empleo del ejército constituye una operación sin sentido, una vuelta de tuerca del gobierno.
Sus portavoces abogaron por mayores fondos y medios para la fuerza del orden público en cada territorio con lo cual podrían, sin la intervención de soldados, enfrentar la criminalidad en el país.
El ministro de Defensa, Ignazio la Russa, respondió asegurando que la decisión pretende "eliminar el miedo", garantizar apreciación de seguridad y la presencia del Estado.

6 de agosto de 2008
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cayó chacal de srebrenica


¿Quién es Radovan Karadzic? El otrora líder serbio bosnio Radovan Karadzic fue durante años uno de los hombres más buscados del mundo. Radovan Karadzic estuvo 13 años prófugo de la justicia internacional.
Serbia. Su arresto sucede después de casi 13 años prófugo, durante los cuales el gobierno de Serbia estaba bajo intensa presión internacional para capturarlo.
Está acusado de estar a la cabeza de la masacre de miles de musulmanes bosnios y croatas y en dos ocasiones Naciones Unidas lo acusó formalmente ante el Tribunal de Crímenes de Guerra en La Haya.
La ONU sostiene que sus fuerzas mataron a por lo menos 7.500 hombres y niños musulmanes de Srebrenica en julio 1995 como parte de una campaña para "aterrorizar y desmoralizar a la población musulmana bosnia y croata".
También fue vinculado al bombardeo de Sarajevo y el uso de 284 efectivos de la fuerza de mantenimiento de paz de la ONU como escudos humanos entre mayo y junio de 1995.
Después del acuerdo de Dayton, que concluyó la guerra en Bosnia, el ex presidente nacionalista entró en la clandestinidad, posiblemente en la región montañosa del sureste del país controlada por Serbia y protegida por paramilitares.
La presión internacional para capturar a Karadzic se incrementó en la primavera de 2005, cuando varios de sus antiguos generales se entregaron, al tiempo que un video que mostraba a soldados serbio bosnios fusilando prisioneros en Srebrenica estremeció a los televidentes de la antigua Yugoslavia.
Belgrado anunció haber efectuado varios arrestos en conexión con el video, que fue proyectado por primera vez durante el juicio por crímenes de guerra del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.
A comienzos de 2007, las tropas de la OTAN en Bosnia-Herzegovina allanaron las residencias de los hijos de Karadzic, diciendo creer que Sasa y Sonja Karadzic eran parte de una red de apoyo para su padre.
Karadzic ha negado los cargos en su contra y rehúsa reconocer la legitimidad del tribunal de la ONU.
"Si La Haya fuera un verdadero organismo judicial estaría dispuesto a rendir testimonio, ir allá o hacerlo por televisión, pero es un organismo político que fue creado para acusar a los serbios", le comentó al diario británico Times en febrero de 1996.

Nacionalismo Serbio
Karadzic nación en 1945 en un establo en Savnik, Montenegro. Su padre, Vuk, había sido integrante de los Chetniks - una guerrilla nacionalista serbia que luchó contra la ocupación nazi
y contra los partisanos comunistas de Tito durante la II Guerra Mundial - y fue encarcelado durante la mayoría de la niñez de su hijo.
Su madre, Jovanka Karadzic, describió a su hijo como y un leal y buen trabajador, que solía ayudarla en la casa y en el campo. Añadió que era un joven serio que respetaba a sus mayores y ayudaba a sus compañeros con las tareas escolares.
En 1960 se mudó a Sarajevo, donde conoció a su esposa, Ljiljana, se graduó de médico y trabajó como psicólogo en un hospital de la ciudad.
Karadzic fue acusado conjuntamente con Ratko Mladic (iz) por crímenes de guerra.
También fue poeta y cayó bajo la influencia del escritor nacionalista serbio Dobrica Cosic, que le inculcó que se vinculara a la política.
Años más tarde, después de trabajar brevemente para el Partido Verde, colaboró con la fundación del Partido Democrático Serbio (SDS, por sus siglas en serbio), que fue formado en respuesta al auge de los partidos nacionalistas y croatas en Bosnia y se dedicó a la meta de la Gran Serbia.
Menos de dos años después, a medida que Bosnia-Herzegovina obtuvo reconocimiento como estado independiente, Karadzic declaró la creación de la independiente República Serbia de Bosnia y Herzegovina (llamada después Republika Srpska) con su capital en Sarajevo y se nombró él mismo líder de Estado.
En 1995 fue acusado conjuntamente con el líder militar serbio bosnio, Ratko Mladic, por supuestos crímenes de guerra cometidos durante la guerra de 1992-95.

Libro
Se vio obligado a dimitir como presidente del SDS en 1996 cuando Occidente amenazó con sanciones contra la Republika Srpska y luego entró en la clandestinidad.
A pesar de estar prófugo, en octubre 2004 logró publicar un libro de un antiguo socio, Miroslav Toholj. "Crónicas milagrosas de la noche", que toma lugar en la Yugoslavia de los 80, recuenta la historia de un hombre encarcelado por error tras la muerte del ex hombre fuerte de ese país Josip Broz Tito.
En mayo 2005, los investigadores reportaron dos apariciones de Radovan Karadzic - una supuestamente con su esposa Ljiljana en el sureste de Bosnia y luego otra con su hermano Luka en Belgrado - cuando su madre moría de cáncer en Niksic, Montenegro.

22 de julio de 2008
©bbc
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