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europa

españa y católicos rechazan racismo


España, la Iglesia y la UE criticaron a Berlusconi. Dentro y fuera de Italia llovieron críticas por la política xenófoba que aplica el flamante gobierno derechista. Una de las voces más duras fue la de la vicepresidenta del gobierno socialista español, María Teresa Fernández de la Vega.
Europa. España e Italia se vieron envueltas el viernes en una polémica por las políticas migratorias impulsadas por el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, a partir de declaraciones del gobierno español que causaron malestar y requirieron aclaraciones entre ambas partes. A pesar de que el gobierno italiano rechazó ayer la violencia ejercida contra campamentos de gitanos en Nápoles, en su mayoría originarios de Rumania y pese a las críticas recibidas, continuaron las redadas para la expulsión de extranjeros.
Los planes de Berlusconi de endurecer la política contra la inmigración ilegal generaron ayer preocupación y rechazo en Italia y Europa, con cuestionamientos encabezados por la Iglesia Católica y España, que advirtieron que esos planes pueden provocar "violencia, racismo y xenofobia". Las críticas llegaron un día después de que Italia anunciara el arresto de 268 inmigrantes e insistió con sus planes de penar con cárcel a los sin papeles, acelerar las expulsiones y reforzar controles, aun en las fronteras con países firmantes de un tratado que autoriza la libre circulación por Europa a sus ciudadanos.
En Italia, el presidente del país, el ex comunista Giorgio Napolitano, se mostró cauto y pidió al ministro del Interior, Roberto Maroni, asegurarse de que las medidas que impulsa el nuevo gobierno de derecha sean efectivamente "urgentes y de necesidad" y respeten la normativa europea.
Maroni, miembro del partido antiinmigrantes Liga del Norte, se reunió el jueves con Napolitano para informarle de las medidas, incluidas en una ley que se espera sea aprobada por el Gabinete el próximo miércoles en Nápoles, que fue escenario de violentos incidentes. Mientras se aguarda su adopción, el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, propuso que el Ejército ayude a patrullar los barrios junto con la policía, en una medida de "prevención y disuasión".
Prueba de la diligencia con la que el gobierno de Berlusconi actúa en esta ocasión es que La Russa, de visita en el Líbano, anunció ayer que más de diez "bases allí desplegadas, que ya han sido desmanteladas, se trasladarán a Italia y servirán, a partir de ahora, como centros de acogida de clandestinos en vías de expulsión". La Russa dijo que se cambiará el nombre de los centros de acogida para llamarlos centros de identificación y expulsión, una afirmación que contrasta con la hecha ayer por su colega del Interior, que negó la preparación de expulsiones masivas, prohibidas por la Unión Europea.
La Iglesia también alzó la voz y dijo que "hay que parar los extremismos" contra los inmigrantes, ya que se puede caer en el racismo. Pero la preocupación y el rechazo trascendieron las fronteras. Uno de los cuestionamientos más duros fue formulado por la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, quien no sólo expresó su desacuerdo con las medidas que impulsa Berlusconi sino que, además, sin pelos en la lengua, dijo que en Italia existe "violencia, racismo y xenofobia". Por su parte, la Comisión Europea dijo que seguía la situación "con mucha tensión", pero aclaró que "por ahora", Italia no contravino la legislación europea sobre inmigración.

17 de mayo de 2008
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resurge peligro fascista en serbia


Resurgimiento de líderes fascistas preocupa a Europa.
[Dan Bilefsky] Belgrado, Serbia. Tomislav Nikolic, líder de la organización serbia de extrema derecha Partido Radical, quiere ser claro en un punto en particular: él no es la reencarnación política de Slobodan Milosevic, el dictador serbio que desencadenó la guerra de los Balcanes en los años noventa y dejó en la ruina a su país, con al menos 125 mil víctimas.
No es que piense que Milosevic estuviera equivocado. "Milosevic no era un criminal, pero cometió un montón de errores", dijo Nikolic, 56, un hombre agudo, alto y carismático, de ojos melancólicos, que en el pasado se encargaba de los cementerios de una ciudad industrial y se llama orgullosamente a sí mismo el ‘Enterrador’.
Su tipo de humor serbio podría llegar a ser más familiar a otros europeos después de las elecciones parlamentarias del 11 de mayo. Impulsado por la indignación de los votantes por la decisión de los albano-kosovares al declarar la independencia de la antigua provincia serbia, los radicales están a la cabeza de las encuestas y los analistas predicen que podrían emerger como parte de un gobierno de coalición.
Nikolic ha dirigido el partido desde que su fanático líder Vojislav Seselj se entregara al tribunal de Naciones Unidas en La Haya en febrero de 2003 para ser juzgado por crímenes de guerra.
El problema con Milosevic, dijo Nikolic, es que nunca terminó lo que había empezado. "Milosevic no terminó ninguna de las guerras que empezó", dijo. "Su peor error fue que no era una persona que llevara las cosas a su término. Yo tengo la popularidad que tenía Milosevic, y mis votos provienen de la misma gente. Pero sus políticas nos volvieron locos. No se puede decir que yo sea otro Milosevic".
Esas declaraciones no han hecho demasiado para aplacar la creciente alarma entre liberales serbios y dirigentes occidentales, que temen que una victoria del Partido Radical, que gobernó con la coalición de Milosevic a fines de los años noventa y respaldó sus guerras, pueda sumergir a Serbia en un nuevo enfrentamiento con Occidente.
"En los años noventa, Occidente podía apuntar a Milosevic, al dictador, y acusarlo de haber convertido a Serbia en un país paria", dijo Dejan Anastasijevic, un prominente comentarista político liberal, al que le arrojaron dos granadas por la ventana de su dormitorio el año pasado después de declarar contra serbios acusados de crímenes de guerra en La Haya. "Pero si gana Nikolic, será un político elegido democráticamente, y Occidente pensara que los serbios tienen el alma negra, que merecen pudrirse y la autodestrucción".
Nikolic, cuya oficina está empapelada de pinturas heroicas de refugiados serbios y santos ortodoxos, se esforzó durante la entrevista para mostrarse como un hombre sencillo con el que Occidente puede hacer negocios. Arremetió contra Estados Unidos y los países de la Unión Europea por reconocer a Kosovo, pero excluyó la idea de declarar la guerra. Y dijo que los inversionistas europeos no tenían nada que temer con su elección, pese a que advirtió que las condiciones injustas impuestas por las potencias occidentales estaban empujando a Serbia a mirar hacia Rusia, China e India. Se negó a hablar en inglés, aunque quedó claro que lo entiende perfectamente bien.
Nikolic, que ayudó a fundar el Partido Radical, estudió ingeniería civil antes de abandonar los estudios tras la muerte de su padre. En 1999, fue vice-primer ministro de Yugoslavia cuando su partido formó una coalición con los socialistas de Milosevic. En 2007 fue elegido presidente del parlamento, pero fue despedido menos de una semana después tras enérgicas protestas europeas.
Desde 2000 se ha postulado cuatro veces a la presidencia. Sus amigos dicen que su pasatiempo favorito es escuchar a los Rolling Stones y hacer un brandy serbio casero. Su partido es el más grande en el parlamento serbio.
Miroslav Latinovic, asesor del Partido Radical cuya hermana está casada con Nikolic, dice que el líder del partido es un sobreviviente. De joven presenció la muerte de su hermano y madre cuando el cometa de su hermano se enredó en unos cables eléctricos y ella trató de salvarlo. Murieron electrocutados. "Vivir condiciones duras me hizo más fuerte", dijo Nikolic. "Es como si un padre echa a su hijo a un río y el niño empieza a nadar, pero el hijo sabe que fue arrojado al río. Soy totalmente independiente en mi vida".
Nikolic se ha transformado en uno de los políticos más populares de Serbia explotando la indignación de los votantes por el apoyo internacional a un Kosovo independiente. "Pedir a los serbios que elijan entre la Unión Europea y Kosovo es como pedirle a alguien que elija entre matar a un hijo o una hija", dijo durante la entrevista.
Su potente cóctel de optimista nacionalismo y socialismo -incluyendo promesas de congelar los precios del pan y pensiones para todo el mundo- ha encontrado eco en los millones de serbios que viven con menos de quinientos dólares al mes.
Algunos analistas dicen que Nikolic también logró atraer a moderados desilusionados al arremeter contra la injusticia social y la corrupción, y por su distanciamiento de Seselj, que comparó a Bill Clinton con Hitler y dijo que le gustaría sacarle los ojos a los croatas con una cuchara oxidada.
Nikolic enfatizó que, si es elegido, usará medios diplomáticos para revocar la independencia "ilegal" de Kosovo. "¿Por qué nos quieren hacer ganar con una guerra lo que ya nos pertenece?" Dijo que aceptaba en principio la integración de su país a Europa, pero que el continuado apoyo de Occidente a un Kosovo independiente estaba empujando a Serbia a abandonar esas aspiraciones. "Las amenazas que nos hace Europa se transforman en más votos para nosotros".
En los últimos meses, Nikolic ha propiciado lazos más estrechos con Rusia. En febrero visitó Moscú, acompañado por el hermano de Milosevic, y se reunió con Dmitri Medvedev, que se convertiría más tarde en presidente Rusia, y elogió el acuerdo de enero en el que Gazprom, el gigante de energía del estado ruso, se hizo con el control de la compañía de petróleo nacional serbia.
Nikolic dijo que Serbia ampliaría su zona de libre comercio con Rusia que alentaría a países europeos a utilizar a Serbia como un centro para el comercio entre la Unión Europea y Rusia. Serbia podría mantener un pie en el Este y otro en Occidente, sugirió. "Europa cometerá un error si nos excluye", dijo. "Nos empujará hacia el otro lado. A mí me gustan los dos lados. Quiero que Rusia y Europa tengan vínculos aquí".
El progreso de Europa hacia su integración en la Unión Europea se ha paralizado no solamente por el asunto de Kosovo sino también por su rechazo a cooperar con el tribunal de crímenes de guerra en La Haya, en especial en cuanto a la entrega del ex comandante serbo-bosnio, el general Ratko Mladic, y su presidente político de tiempos de guerra, Radovan Karadzic. Ambos son acusados de crímenes de guerra por el bombardeo de Sarajevo y la masacre en 1995 de cerca de ocho mil musulmanes en Srebrenica. Interrogado sobre si consideraba héroes a los dos fugitivos -que el Partido Radical a menudo celebra en sus manifestaciones-, dijo: "Ciertamente no son criminales".
Nikolic, cuya sede del partido esta empapelada con carteles de Seselj y el lema ‘No a la Tiranía de La Haya’, dijo que una victoria del Partido Radical no afectaría la cooperación de Serbia con La Haya. "¿Cuál es la diferencia entre el actual gobierno que dice que quiere cooperar y no coopera, y nosotros que decimos que no cooperaremos?"
En lugar de eso, mientras los liberales serbios retratana Nikolic como un demagogo extremista, algunos diplomáticos occidentales dicen que no representa tanto una amenaza para los intereses occidentales como Vojislac Kostunica, el primer ministro serbio, que participó en la revolución que derrocó a Milosevic, pero que ahora ha adoptado una retórica nacionalista.
"Kostunica es un nacionalista romántico, anti-occidental del siglo diecinueve", dijo un diplomático occidental, que no estaba autorizado a comentar en público sobre asuntos internos de otros países. "Nikolic es más pragmático".

6 de mayo de 2008
©new york times
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persiste amenaza fascista en holanda


[Amanda Figueras] Un filme que repudia el Corán, nueva piedra arrojadiza entre culturas. La UE, en alerta ante las posibles reacciones. Holanda aumenta el nivel de alerta antiterrorista de 'limitado' a 'sustancial'. [En la foto, el platinado líder neo-nazi].
España/Holanda. Se avecina un nuevo terremoto sociológico y, seguramente, político. Cuando a finales de mes, el diputado antimusulmán holandés Geert Wilders cuelgue en internet su vídeo contra el Corán, se abrirá de nuevo el debate entre quienes ven el islam como una religión represora y conquistadora y los que —argumentos teológicos aparte—, defienden la libertad de expresión para criticarlo.
'Fitna', de 15 minutos de duración, muestra el Corán como un libro que incita a la violencia y que tiene contenidos fascistas por los que debería prohibirse. Wilders quería presentarlo en televisión, pero ninguna cadena aceptó hacerlo. Después, optó por una rueda de prensa, idea que descartó aludiendo al alto coste en medidas de seguridad que necesitaría para realizar el evento.
Entre la marabunta mediática, una imagen se repetirá hasta la saciedad: los radicales, los exaltados, muchos de ellos analfabetos manipulados, proclamando con el dedo en alto que el único dios es Alah y, como poco, quemando banderas y profiriendo amenazas.
Y, en medio, olvidados por la mayoría, quedarán millones de musulmanes moderados que no se alinean con las posturas más radicales del islam, que se sentirán prejuzgados, acusados y ofendidos, ajenos a los intereses que parecen querer imponer la idea de que la convivencia entre religiones no es posible.
"No estoy de acuerdo con que se amenace a nadie, pero tampoco quiero que insulten al islam porque a ellos no les guste. Si no son musulmanes, que no lo sean, pero que nos dejen tranquilos con lo que nosotros creemos", decía una mujer de 30 años en Madrid.
"El Corán contiene diversos llamamientos a la violencia y sobre todo advierte de crueles castigos para quienes se desvíen de camino recto. La Biblia también tiene historias de violencia en el nombre de Dios, y no por eso se criminaliza a los cristianos", apuntaba un profesor de religión islámica, que recordaba el conflicto que surgió en 2004 por la obra de teatro 'Me cago en Dios'. Se presentaron contra ella más de 3.000 denuncias y el autor tuvo que afrontar una querella criminal interpuesta por el Centro Jurídico Tomás Moro (CJTM), en representación de unos 70 litigantes.
"Entonces no se decía que los católicos son unos radicales intolerantes o que el cristianismo es intransigente. Pero cuando salgan ahora los extremistas a protestar por la película, se hablará de que hay una violenta respuesta del mundo musulmán. ¿Por qué sí se generaliza en el caso de islam?", apuntaba.
En Holanda, un grupo de ciudadanos ha creado el Comité 'Stop Wilders' ('Parar a Wilders'). En su pagina web matizan que no son musulmanes, que no tienen simpatía por ningún tipo de extremismo y que la película del diputado para "transmitir sus sentimientos personales" no es correcta y sólo llevará a más violencia.

Encontronazos con Países Islámicos
Aunque no hay fecha exacta para el estreno, se habla de él desde hace meses. El primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, que intentó en varias ocasiones disuadir a Wilders, ha prevenido a sus homólogos europeos de las consecuencias que puede tener para toda la UE su proyección. Además, según el ministerio de Justicia, Holanda ha aumentado el nivel de alerta antiterrorista de 'limitado' a 'sustancial'.
Algunos países musulmanes se han pronunciado al respecto. El presidente de la Comisión de Seguridad y Política Exterior del Parlamento de Irán dijo que "en el caso de que el gobierno holandés emita la licencia para la proyección de esa película antimusulmana, se enfrentará a amplias reacciones por parte de los musulmanes».
En Egipto, Balkenende tuvo que distanciar al gobierno del cortometraje —"Tenemos diferencias de opinión fundamentales con Wilders", dijo el primer ministro— para conseguir que se exhibiera una película holandesa en un festival de cine para niños.
Mientras, el gobierno de Pakistán ordenó a sus proveedores locales de internet que bloquearan el acceso a la página de vídeos YouTube porque algunas informaciones apuntaban a que 'Fitna' estaba disponible en dicha web. Desde Indonesia, el gobierno ha hecho un llamamiento para tratar de disuadir a Wilders: "la película será un nuevo obstáculo para la concordia y el diálogo entre las comunidades de diferentes credos", ha afirmado el ministro de Asuntos Exteriores.
En Afganistán, donde Holanda tiene unos 1.600 soldados en el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN, los talibanes amenazaron con aumentar sus ataques contra esas tropas. El propio secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, expresó su preocupación porque "a consecuencia del filme, las tropas en Afganistán se puedan poner en la línea de fuego".

Fortuyn, Van Gogh, Hirsi y Wilders
Wilders, que con su partido nacional-liberal 'Por la Libertad' controla nueve de los 150 diputados de la Cámara Baja del Parlamento holandés desde las elecciones de noviembre de 2006, vive bajo protección policial desde el asesinato del cineasta holandés Theo van Gogh, el 2 de noviembre de 2004, a manos de un radical que se vengó ante los insultos al islam de su película 'Sumisión', en la que se criticaba la falta de libertad de las mujeres musulmanas.
La diputada holandesa de origen somalí Ayaan Hirsi Ali, coproductora del documental, tuvo que exiliarse y mantiene a través de sus libros su lucha contra las injusticias del islam.
A estos se les ve, en algunos aspectos, como herederos de Pim Fortuyn, que fue asesinado —recibió seis tiros a bocajarro en un aparcamiento— por un ecologista y defensor de los animales. Fortuyn abrió la caja de Pandora en Holanda y alarmó sobre los problemas que se derivarían de la inmigración, sobre todo, musulmana.
La polémica abierta cuyo estallido final llegará con el estreno de 'Fitna' guarda paralelismos con la que surgió por la publicación de unas caricaturas del profeta Muhammad. Su autor, el danés Hurt Westergaard, en una entrevista en 'De Volkskrant', animó a Wilders a emitir su película contra el Corán. "Con mis dibujos quiero impulsar el debate y los musulmanes tienen que aceptarlo", señaló Westergaard, que también está amenazado de muerte por el islamismo radical.

16 de marzo de 2008
©el mundo
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[En este artículo se dice que la ex diputada Ayaan Hirsi Ali tuvo que exiliarse a raíz de su participación en la película antimusulmana ‘Sumisión'. Esto es falso. La diputada tuvo problemas con inmigración -mintió cuando rellenó el formulario de entrada y lo confesó en un programa de televisión- y la ministro de Inmigración (la dirigente de extrema derecha y miembro del mismo partido que la diputada, la señora Verdonk) se negó a otorgarle un permiso de residencia. Un laboratorio ideológico de extrema derecha de Washington le ofreció empleo como una manera de sacarla del país ante las amenazas de expulsión del gobierno holandés].

hordas serbias montan ataque


[Simón Tecco] Radicales serbios queman parte de la Embajada de EE.UU. en Belgrado. Serbia vuelca su ira contra EE.UU.
Serbia. "¿Hay alguien entre nosotros que no esté por Kosovo? Hay alguien entre nosotros que piense que Kosovo no es de él?" tronó ayer el primer ministro de Serbia, Vojislav Kostunica, en un corto discurso pronunciado ante medio millón de serbios (según los datos oficiales) congregados en el centro de Belgrado, frente al palacio de lo que en su tiempo fue el Parlamento federal de la ex Yugoslavia. Mitin organizado bajo el lema «Kosovo es Serbia», por Kostunica, conjuntamente con el presidente del Estado, Boris Tadic, y el líder de la oposición nacionalista radical, Tomislav Nikolic, para condenar la independencia de Kosovo y obtener el respaldo de la opinión pública a la gestión del gobierno serbio, destinada a entorpecer el reconocimiento internacional.
Al final del mitin y a pesar de los llamamientos constantes de los organizadores a protestar de manera «pacífica y con dignidad», grupos de descontrolados encapuchados, arremetieron contra las embajadas de Estados Unidos, Croacia, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Canadá y Turquía, que se encontraban desguarnecidas.
La más afectada fue la sede diplomática estadounidense que preventivamente había sido evacuada y que recibió el impacto de numerosos artefactos explosivos caseros. Habrían ardido, según fuentes locales, los dos pisos inferiores de la legación. Los agresores también arriaron la bandera norteamericana e izaron la rusa.

Centenar de Heridos
El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, confirmó en Washington que los agresores penetraron en la embajada, y tiraron por las ventanas los muebles de oficina prendiendo fuego al edificio. Tras el incendio, un portavoz de la embajada confirmó que se había encontrado un cadáver carbonizado entre los escombros, aunque no pertenece a ningún empleado de la legación diplomática.
Los manifestantes destruyeron también las vitrinas de varias tiendas y bancos, y destruyeron otro restaurante de McDonalds. En los enfrentamientos con la policía antidisturbios, habrían resultado heridas 80 personas, entre manifestantes y policías.
Tras los incidentes, Washington protestó ante el gobierno serbio y calificó los hechos de «intolerables». Por su parte, el gobierno serbio afirmó que los ataques a las embajadas son inaceptables, dañan la imagen de Serbia y no representan el sentir del pueblo serbio.
El mitin «Kosovo es Serbia» se inició a las 17 horas. En el estrado junto a los líderes serbios e invitados de Bosnia y Montenegro, estuvo también el conocido director de cine Emir Kosturica, mientras que el ídolo del tenis serbio, Novak Djokovic, se dirigió a la muchedumbre a través de un vídeo, presumiblemente filmado con anterioridad. Abajo, frente al estrado y en primera fila, se congregaron los jerarcas de la Iglesia ortodoxa que, al término de la protesta, celebraron una misa en la catedral por la recuperación del control de Kosovo.
Fue una manifestación «histórica» según los medios oficiales, en la que participaron hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, provenientes de todas las ciudades y lugares de Serbia. Habría que agregar, que también «hooligans». Todos fueron trasladados a Belgrado en autobuses y trenes gratuitamente, como en los viejos tiempos del régimen comunista o de su heredero Slobodan Milósevic. Igualmente su traslado fue organizado por los partidos políticos, para evitar, según dijeron, incidentes.
Desde primeras horas de la tarde comenzaron a marchar por las calles de Belgrado portando pancartas con eslóganes como «No entregamos Kosovo» o «Basta al terrorismo de Estados Unidos» y con fotografías de los serbios que murieron en la guerra de 1999. Entre las banderas serbias se pudieron ver también banderas rumanas y españolas, países que han decidido no reconocer la independencia de Kosovo.
Kostunica, en su discurso, volvió a acusar a las potencias occidentales de querer «humillar a Serbia» con el reconocimiento de Kosovo, despreciando el hecho que Belgrado «ha respetado todas sus obligaciones internacionales» dijo, olvidando que su gobierno no cumple con las exigencias de la comunidad internacional.
Por su parte, el parlamento de la República Srpska (RS) estableció anoche que esta entidad serbobosnia tenía «el derecho» a separarse de Bosnia, si la ONU y una mayoría de países de la UE reconocen la independencia de Kosovo.

22 de febrero de 2008
©abc
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kosovo es independiente


La región de los Balcanes será protegida por la Unión Europea. Cientos de miles salieron a festejar en Pristina y otros protestaron en Belgrado. Rusia y Serbia pidieron la anulación.
Kosovo se independizó ayer unilateralmente de Serbia, pero quedó más aferrado a Estados Unidos y a Europa. "Hemos esperado durante mucho tiempo este día", dijo el primer ministro Hashim Thaci. Luego de que el parlamento declarara la independencia en una sesión extraordinaria en Pristina, decenas de miles de kosovares y albaneses salieron a las calles a festejar. Mientras, cientos se manifestaron en Belgrado, donde hubo enfrentamientos con la policía y decenas de heridos. Washington y la UE apoyaron la decisión de Kosovo, pero a cambio de que la ex provincia serbia, donde hay tropas de la OTAN, renuncie a reunificarse con Albania. Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió y no llegó a un acuerdo, luego de que Rusia lo convocara para pedir la anulación de la separación, al igual que Serbia. España no se sumó a los reconocimientos pero ayudaría al nuevo Estado. Alemania, Italia y Argentina dijeron que mantendrán la prudencia.
Fue en el parlamento kosovar donde se leyó la declaración de independencia propuesta por el gobierno de Thaci. "Los líderes de nuestra nación, democráticamente elegidos, declaramos a Kosovo un Estado independiente, soberano y democrático", anunció el texto aprobado por 109 de los 120 diputados. Junto con la autonomía, el Parlamento también aprobó una nueva bandera con el color azul de la OTAN y el mapa de la región bajo seis estrellas doradas que simbolizan las seis nacionalidades que la habitan. El premier Thaci aseguró que el país, donde el 95 por ciento de los habitantes son albaneses, aseguró que protegerá a la minoría serbia y que colaborará con Naciones Unidas y la UE. "Aspiramos a la completa membresía en la UE", anunció el primer ministro.
Pero Kosovo no sólo se convirtió en un estado independiente. Con el reconocimiento de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, esa región de los Balcanes, que representa la tercera reserva de metales del continente, pasó a ser una especie de protectorado, donde la UE ocupó el lugar de supervisión que durante mucho tiempo cumplió la ONU, según el diario inglés The Independent. Es que Kosovo aceptó una misión europea de 2000 policías, jueces y agentes de aduanas, mientras que mantendrá, como lo pidió Thaci, a los 17.000 efectivos que conforman la misión KFOR de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Los festejos populares que ya habían comenzado el fin de semana con cientos de vehículos colapsando el centro de la ciudad, tocando bocinas y haciendo ondear banderas albaneses y estadounidense, continuó durante todo el día de ayer y concluyó con fuegos artificiales. Allí se inauguró una escultura, bautizada Momento de la Independencia, una estructura de hierro, compuesta de letras –casualmente en inglés– que forman las palabras ‘New Born' y significan recién nacido. La gente bailaba en las calles y en algunos países europeos exhibía pancartas dando la bienvenida al estado independiente de Kosovo. En muchos restaurantes se repartían gratis hamburguesas y bebidas. Además de las multitudinarias celebraciones en el centro de Pristina, hubo festejos en las vecinas Albania y Macedonia.
Sin embargo, en el norte de Kosovo, en Mitrovica, el estado de ánimo fue otro tras registrarse un atentado con cuatro granadas pero una sola estalló contra el edificio del tribunal de la ONU, sin que hubiera heridos. A altas horas de la noche se halló otro explosivo, que la policía pudo desactivar a tiempo. El aparato estaba frente a una oficina en la que se alojará la misión europea Eulex.
En Belgrado, un centenar de personas se manifestaron ante la embajada de Estados Unidos gritando "Kosovo es Serbia" y consignas antinorteamericanos. Luego de que manifestantes, hinchas de fútbol de la capital serbia y asociaciones de extrema derecha, prendieran fuego a tachos de basura y rompieran a pedradas varias ventanas del edificio, policías antidisturbios los dispersaron con gases lacrimógenos y bastones. Al menos una docena de policías y diez civiles resultaron heridos levemente en los disturbios.
Por su parte, el primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, aseguró ayer que su país no aceptará jamás el reclamo de Kosovo. "Es un falso estado bajo control militar de Estados Unidos", dijo Kostunica en un discurso televisado. "La política de agresión de Estados Unidos no humilló a Serbia, sino a la Unión Europea", criticó. Kostunica también rechazó la misión "ilegal" que tiene previsto enviar la UE. "Ciudadanos de Serbia, para Serbia el falso estado de Kosovo en su suelo no existe ni existirá nunca", dijo al promover movilizaciones pacíficas contra la independencia kosovar. En cambio, el presidente serbio, Boris Tadic, reaccionó en tono más moderado, aunque llamando a la comunidad internacional a no reconocer la separación del nuevo país. En tanto, los ultranacionalistas serbios del SRS, la mayor fuerza política del país, convocaron a una manifestación para este jueves en Belgrado para "enfrentar a los ocupantes y separatistas albaneses".

18 de febrero de 2008
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oscuras amenazas de tadic


[Kim Murphy] El presidente serbio llama a adoptar posición contra Kosovo. Tadic dijo a líderes mundiales en Alemania que la independencia de la provincia sería un "peligroso salto hacia lo desconocido".
Munich, Alemania. El presidente serbio Boris Tadic hizo el viernes un llamado de último minuto a líderes del mundo para evitar el reconocimiento de un Kosovo independiente, insistiendo en que aunque Serbia sigue dispuesta a su plena integración en Europa, "no podemos aceptar el desmembramiento de nuestro país".
Ahora que se espera que la provincia serbia declare su independencia el 17 de febrero, Tadic advirtió que el único modo de evitar un potencial nuevo conflicto en la región era llegar a una solución negociada que fuera apoyada por todas las partes y respaldada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
"La alternativa es un peligroso salto a lo desconocido en una época de grandes turbulencias globales", dijo el presidente serbio en una conferencia sobre seguridad internacional. "El precedente que se establecería si Serbia fuera dividida contra su voluntad -que es la independencia impuesta del Kosovo, en realidad- podría resultar a su vez en una escalada de muchos conflictos existentes, la reactivación de varios conflictos congelados y la instigación de nuevos conflictos".
El viernes en Belgrado, la capital serbia, una pequeña explosión sacudió un centro comercial y otro centro tuvo que ser evacuado. Un día antes, unos trescientos miembros del grupo nacionalista Obraz había marchado sobre una galería de arte en un intento de interrumpir la apertura de una exposición de Kosovo, pero fueron bloqueados por la policía.
Al menos el noventa por ciento de los dos millones de habitantes del Kosovo son albaneses étnicos que han sufrido en el pasado el dominio a veces brutal de los serbios. Sin embargo, la mayoría de los serbios considera la provincia apasionadamente como central para su identidad étnica -el sitio de varios históricos monasterios y el escenario de una batalla, en el siglo catorce, entre serbios y turcos cuya historia de devastadoras pérdidas se cuenta tradicionalmente a los niños serbios.
El fracaso de años de negociaciones ha preparado a Estados Unidos y otros importantes países de la Unión Europea para reconocer la independencia del Kosovo, pese a la encarnizada oposición de varios países europeos pequeños y, especialmente, de Rusia.
Rusia ve a Serbia no solamente como un aliado cristiano ortodoxo, sino que además teme la fragmentación de un país soberano para crear un nuevo estado étnico que tendría inquietantes implicaciones no solamente para las regiones rusas, como Chechenia, sino que también podría activar una serie de conflictos latentes en los flancos de Rusia en lugares como Abkasia, Osetia del Sur y Transnistria.
Tadic reconoció indirectamente el rol de su país en el inicio de la guerra del Kosovo durante el régimen del difunto presidente Slobodan Milosevic. "La locura de Milosevic puso a mi país ante la terrible opción entre la traición o la intransigencia. Hoy no merecemos esto", dijo.
Mientras la Unión Europea se prepara para autorizar el despliegue de nuevas tropas en Kosovo, Tadic dijo que los serbios "acogen por principio toda demostración de un mayor compromiso de Europa hacia los Balcanes occidentales..., pero al mismo tiempo debemos tener cuidado de no buscar atajos".
"Toda intervención nueva en nuestra provincia sureña debe pasar por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", dijo.

kim.murphy@latimes.com

9 de febrero de 2008
©los angeles times
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condenado por apología del nazismo


Le Pen es condenado a tres meses de cárcel por comentarios apologéticos del nazismo.
París, Francia. Un tribunal francés dio el viernes al líder de la extrema derecha, Jean-Marie Le Pen, una sentencia de tres meses de prisión en suspenso y lo multó con 10.000 euros (14.500 dólares), por decir que la ocupación nazi en Francia "no fue particularmente inhumana."
Le Pen fue hallado culpable de "justificación de crímenes de guerra" y de "refutar crímenes contra la humanidad" en el juicio que comenzó en diciembre.
El juicio se centró en torno a un comentario que Le Pen efectuó en el 2005, en una entrevista con la revista semanal de derecha Rivarol, que enfureció al Gobierno, organizaciones antiracistas y grupos judíos.
La fiscalía había pedido que se dé a Le Pen una sentencia suspendida de cinco meses y una multa de 10.000 euros.
Le Pen siempre ha negado proceder de manera ilegal, y no asistió al juicio. Su equipo de defensa argumentó que sus declaraciones no fueron parte de una entrevista, sino de una conversación casual.
"En Francia, al menos, la ocupación alemana no fue particularmente inhumana, aunque hubo algunos errores, inevitables en un país de 550.000 kilómetros cuadrados," dijo, según citó la revista.
Durante la ocupación alemana nazi de Francia, entre 1940 y 1944, fueron deportados aproximadamente 76.000 judíos. Sólo 2.500 retornaron.
Sumado a ello, miles de civiles fueron baleados por actos de resistencia.
Las leyes francesas antiracistas consideran un crimen el negar el Holocausto, punible con multas o encarcelamiento.
La corte también multó a la directora de la revista Rivarol, Marie-Luce Wacquez, con 5.000 euros, y ordenó a Jerome Bourbon, el periodista que escribió la entrevista, pagar 2.000 euros.
Le Pen, que en el 2002 sacudió a Francia al terminar segundo en la elección presidencial, sufrió un golpe aplastante en los comicios presidenciales del año pasado, en los que terminó cuarto, con un respaldo de menos del 11 por ciento, en su peor desempeño desde la votación de 1974.
En junio, su partido Frente Nacional no logró ganar ni una sola banca en las elecciones legislativas, lo que significó la pérdida de financiamiento del Estado, lo cual forzó a Le Pen a poner en venta las oficinas centrales de su partido en París.

Reporte de Thierry Leveque; redacción en español por Juana Casas.

9 de febrero de 2008
©reuters
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sombrías esperanzas en kosovo


[Warren Hoge] Sombrías esperanzas para solución del problema de Kosovo.
Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad indicó el miércoles que no será capaz de resolver el estatus de Kosovo, la provincia serbia independentista, y que habrá que buscar una solución fuera de Naciones Unidas.
John Sawers, el embajador británico, emergió de una reunión a puertas cerradas del Consejo diciendo que lo que había oído durante la reunión en boca de Vojislav Kostunica, el primer ministro serbio, y Fatmir Sejdiu, el presidente de Kosovo, "subrayaba la enorme brecha entre las dos partes".
Zalmay Khalilzad, el embajador norteamericano, dijo que las dos partes tenían "diferencias irreconciliables" y que había llegado la hora de proceder a otorgar a Kosovo la independencia a la que se resiste Serbia.
"La continuación de la situación actual representa una amenaza no solamente para la paz y la estabilidad de Kosovo, sino para toda la región y Europa", dijo Khalilzad.
Sawers dijo que la Unión Europea procederá en base al plan de ‘independencia supervisada' con garantías para la minoría serbia elaborada por Martti Ahtisaari, el enviado de Naciones Unidas, y enviado en marzo al Consejo. Serbia y Rusia, su aliado en el Consejo, habían rechazado ese plan debido a que conducía a la independencia de Kosovo.
La disputa ha opuesto los principios de soberanía y autodeterminación y producido un punto muerto entre Serbia, respaldada vigorosamente por Rusia, y Kosovo, apoyada por Estados Unidos y la Unión Europea.
Massimo D'Alema, ministro de Relaciones Exteriores de Italia, que presidió la sesión del miércoles por ser este mes presidente del Consejo, dijo que la intervención de Rusia y Estados Unidos había apartado todavía más a los gobiernos serbio y kosovar.
Dijo que el presidente Boris Tadic de Serbia le había dicho: "No puedo permitir que los rusos sean más serbios que yo mismo". Y los kosovares, dijo D'Alema, "no pueden aparecer menos kosovares que Bush".
Aunque D'Alema dijo que Italia respaldaba el plan de la Unión Europea para la independencia de Kosovo, cree que "los norteamericanos han subestimado las dificultades de la situación".
Los líderes de los 1.8 millones de albaneses étnicos de Kosovo han dicho que declararán su independencia solamente en coordinación con Estados Unidos y Europa, que han desaconsejado acciones abruptas. D'Alema dijo que creía que la declaración se haría en marzo. Kosovo, una provincia de Serbia con una población de noventa por ciento de albaneses étnicos, ha sido administrada por Naciones Unidas desde 1999, cuando una campaña de bombardeos de la OTAN, dirigidos por Estados Unidos, puso fin a la represión serbia de la mayoría albanesa.
Serbia, con el enérgico respaldo de Rusia, dice que nunca accederá a la escisión de Kosovo, que ve como la cuna de la identidad serbia.
En lugar de eso, Serbia ofrece un retorno a la autonomía de que gozaba cuando era parte de la antigua Yugoslavia.
La reunión del miércoles ocurre después de cuatro meses de conversaciones entre Belgrado y Pristina y mediadores de Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea que fueron realizadas para satisfacer la demanda rusa de conceder más tiempo a las negociaciones. Occidente dice que las conversaciones no produjeron nada. Pero Moscú alega que sí fueron substantivas y deberían continuar.

25 de diciembre de 2007
20 de diciembre de 2007
©new york times
cc traducción mQh
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