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guerra fría vuelve a kosovo


[Tracy Wilkinson] Rusia y Estados Unidos se encuentran en lados opuestos en la disputa entre serbios y albaneses étnicos.
Kosovska Mitrovica, Serbia. Pararse aquí en el puente de neón azul sobre el río Ibar es montarse a horcajadas en la primera línea de la Guerra Fría de hoy.
Al sur se encuentra Kosovo, una provincia de albaneses étnicos apuntalada y defendida por Estados Unidos. Al norte está Serbia, un estado que recurre a Rusia en búsqueda a ayuda y protección.
La lucha de Kosovo por independizarse de Serbia es uno de los varios problemas (Irán es otro) que han opuesto a Estados Unidos y Rusia de modos inéditos durante muchos años. Y de momento Moscú ha logrado hacerse aquí con la iniciativa y estropear los planes de Washington.
Hace nueve meses, la independencia de Kosovo parecía inevitable e inminente. En lugar de eso, las conversaciones se arrastraron hasta la semana pasada y el estatus de la república secesionista sigue sin resolver. Su resolución se aplazó al menos hasta el próximo año. El punto muerto amenaza la estabilidad regional, advierten algunos funcionarios.
Que Rusia haya sido capaz de socavar las intenciones norteamericanas se debe a la creciente influencia del presidente Vladimir V. Putin y a la reluctancia de muchos gobiernos europeos, que dependen del gas y el petróleo rusos, de oponerse a Moscú, según analistas.
El apoyo de Rusia ha envalentonado al gobierno serbio de modos que pueden entorpecer las reformas democráticas.
Rusia y Servia han sido aliados durante generaciones, gracias en parte a su historia común, el idioma eslavo y el cristianismo ortodoxo. Pero esa alianza, desde el punto de vista del gobierno serbio, a menudo ha sido más aparente que real. Rusia, por ejemplo, no bloqueó las sanciones impuestas por Naciones Unidas en 1992 sobre lo que era entonces Yugoslavia cuando reprimía las rebeliones en Bosnia-Herzegovina y Croacia.
Kosovo, con su mayoría de albaneses étnicos, demostró ser una causa diferente.
"Hoy, cuando Serbia se encuentra en un cruce, ciertamente contamos con que Rusia entienda nuestra posición", dijo el presidente serbio Boris Tadic hace algunos meses cuando su país empezó a pedir apoyo a Moscú. "Rusia es uno de los pilares de nuestra política exterior".
En 1999, para pesar de una debilitada Rusia, fuerzas de la OTAN dirigidas por Estados Unidos combatieron a las tropas serbias obligándolas a retirarse de Kosovo. Desde entonces la provincia ha sido gobernada por Naciones Unidas. Occidente apoya sus intenciones de independencia.
Moscú dice que está especialmente preocupado sobre Kosovo debido al precedente que sentaría, dice, en cuanto a la independencia de los movimientos separatistas más cerca de sus propias fronteras, como la república rusa de Chechenia. Mantener la integridad territorial, junto con el fortalecimiento del estado, han sido las piedras angulares del gobierno de Putin.
El fervor del apoyo ruso sorprendió incluso a algunos personeros serbios y ha provocado que el gobierno en Belgrado endurezca su posición, haciendo prácticamente imposible llegar a un compromiso. Esta semana, por primera vez un miembro del círculo íntimo del primer ministro serbio Vojisla Kostunica, Aleksandar Simic, planteó la posibilidad de declarar la guerra como una opción legítima que debe ser considerada por el gobierno.
Con el apoyo de Estados Unidos, hace tiempo los albaneses étnicos endurecieron su argumento principal. Pero están dispuestos a aceptar el plan de Naciones Unidas sobre una ‘independencia supervisada'. Belgrado rechazó la propuesta, diciendo que la independencia es como el embarazo: lo estás o no.
Así que en lugar de llegar a un acuerdo ahora parece probable que el gobierno albanés-kosovar declare en algún momento en los próximos meses unilateralmente la independencia, después de asegurarse de que algunos países claves, empezando por Estados Unidos, reconozcan rápidamente su nuevo estatus.
Si eso ocurriera, probablemente Belgrado argumentará que esa independencia es ilegal y no permanente, ya que no lleva la firma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y la intervención de Putin ha sido la de impedir que el tema sea tratado en el Consejo, debido al poder de veto de Rusia.
Apoyar a Belgrado y oponerse a Occidente ha permitido a Moscú reafirmar su autoridad regional y reconquistar gran parte de la influencia perdida con la humillante intervención de la OTAN en Kosovo, especialmente en Europa, dicen analistas. Debilitar la solidaridad transatlántica era la estrategia consagrada de la Guerra Fría.
Para los líderes serbios, el apoyo ruso es bueno para el consumo doméstico, especialmente en vistas a la elección presidencial que se realizará en el primer semestre del próximo año.
"Para ellos es jugar seguros", dice Cedomir Antic, historiador del Instituto de Estudios de los Balcanes en Belgrado. "Están tratando de mantenerse en el poder, de tener buenas relaciones con las potencias mundiales, y proteger los intereses de los serbios".
Entre los albaneses de Kosovo existe la impresión de que deberían haber declarado la independencia hace uno o dos años, antes de que Putin tuviera oportunidad de entrometerse en el asunto.

"Quizás fue un error no solucionar esto antes", dijo Shpend Ahmeti, del Instituto de Estudios Avanzados en Pristina, la capital albanesa de Kosovo.
Esta reedición de la Guerra Fría ruso-americana está inscrita aquí en la tierra.
A un lado, pocos lugares en el planeta son más pro-americanos que Kosovo. Un boulevard de Pristina se llama Bill Clinton. Un cartel gigantesco con su retrato saluda a los transeúntes. Fotografías del presidente Bush adornan la publicidad para las elecciones provinciales de este mes. Ondean banderas estadounidenses en todas partes.
Sin embargo, al lado derecho todo cambia. Y aquí en Kosovska Mitrovica, la línea divisoria se adentra por varios kilómetros en Kosovo debido a que la mitad norte de la ciudad está todavía en poder de los serbios, lo que complica todavía más cualquier escisión.
Un enorme monumento en el puente sobre el río Ibar, mirando desde el lado controlado por los serbios hasta el lado controlado por los albaneses de la provincia rinden tributo a los serbios caídos durante los bombardeos de la OTAN y por obra de los "terroristas y criminales" de Kosovo.

wilkinson@latimes.com

10 de diciembre de 2007
6 de diciembre de 2007
©los angeles times
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serbios temen independencia kosovar


[Nebi Qena] Serbios kosovares expresan temor y despecho después del fracaso de las negociaciones sobre el futuro del Kosovo.
Strpce, Serbia. En este enclave serbio del Kosovo predominantemente albanés, la brecha entre las dos comunidades es tan profunda que incluso las calles parecen estar segregadas a lo largo de líneas étnicas.
Un anuncio colocado en el ayuntamiento pide ofertas de albaneses para barrer la nieve de las calles que conducen a ciudades albanesas y ofertas separadas de serbios para limpiar los caminos que llevan a ciudades serbias.
Después del fracaso de las negociaciones la semana pasada sobre el futuro de Kosovo, que es formalmente parte de Serbia, los serbios étnicos aquí están indignados y temen por su propio futuro -e incluso algunos dice que se podrían tornar violentos.
"Es el gobierno de Serbia el que debe resolver este asunto", dijo Radovan Krsticic, un serbio de Strpce. Agregó que los serbios de Kosovo se convertirán "en revolucionarios, si fuera necesario".
El impasse en las negociaciones en Austria planteó la posibilidad de que Kosovo continúe su promesa de declarar la independencia de modo unilateral en algún momento después del 10 de diciembre si el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no define su condición de estado.
Los líderes de Kosovo demandaron independencia completa de Serbia; Belgrado ha ofrecido a la provincia una amplia autonomía, pero insiste en que siga siendo parte de Serbia.
Los mediadores occidentales se mostraron esperanzados al final de tres días de negociaciones, diciendo que las dos partes habían prometido no recurrir a la violencia.
Pero los serbios aquí dicen que esas son promesas huecas.
El rencor sigue aquí casi una década después de que la represión militar de los albaneses que buscaban la independencia de Kosovo del presidente serbio Slobodan Milosevic provocara una guerra declarada en la provincia, causando la muerte de miles de albaneses étnicos y decenas de miles de personas desplazadas.
Cuando intervino la OTAN para detener el enfrentamiento en 1999, los extremistas albaneses se vengaron y atacaron a la minoría serbia kosovar, asesinando a cientos de ellos y obligándoles a huir de la provincia. Desde la intervención, la provincia ha sido administrada por la OTAN y Naciones Unidas.
Muchos serbios kosovares temen represalias similares si los albaneses étnicos declaran la independencia.
"Estoy preocupado", dijo Dobrivoje Nikolcevic, 54, agregando que los serbios kosovares dependen de Serbia para la protección de sus hogares, vidas e integridad territorial.
"Puedo vivir con los albaneses, pero no en un Kosovo independiente", dijo, haciéndose eco de la creencia profundamente enraizada entre muchos serbios de que Kosovo es la cuna de su cultura medieval.
Los años de conflicto se han cobrado un profundo peaje económico en esta ciudad, que era una próspera estación de esquí.
Incluso en la temporada alta, los destartalados hoteles cerca del Monte Brezovica, a unos 96 kilómetros al sudoeste de Pristina, la capital provincial, se encuentran vacíos, excepto por un puñado de fanáticos del esquí y funcionarios internacionales.
Los funcionarios locales temen que la situación se deteriore todavía más si Kosovo declara la independencia.
"Nadie te dará una respuesta clara sobre lo que ocurrirá después del diez de diciembre, pero ciertamente será malo para los serbios de aquí", dijo Slavisa Staletovic, el teniente de alcalde serbio de la municipalidad de Strpce.
Aunque no se han producido mayores incidentes, Staletovic dijo que las tensiones están aumentando en las pequeñas comunidades de la montaña donde los serbios, en su mayor parte cristianos ortodoxos, viven rodeados por albaneses étnicos predominantemente musulmanes.
Diplomáticos y funcionarios internacionales se están esforzando por encontrar soluciones para un creciente número de posibilidades que podrían desplegarse a medida que la provincia se prepara para su escisión formal.
Temen que la minoría servia abandone Kosovo en dirección a Serbia o se traslade hacia el norte de Kosovo, donde viven los otros cien mil serbios de la provincia. Si los albaneses étnicos anuncian la independencia, los serbios kosovares planean responder con una declaración similar, exigiendo seguir siendo parte de Serbia.
Los expertos dicen que los serbios kosovares, que representan un cinco por ciento de los dos millones de habitantes de la provincia, se han visto atrapados en tensiones políticas contradictorias, lo que ha intensificado sus temores.
"Belgrado los ha utilizado políticamente, la comunidad internacional ha fracasado en cuanto a integrarlos y Pristina no tiene la intención de tratarlos como a ciudadanos iguales", dijo Berat Buzhala, el editor de un influyente diario albanés de la capital de Kosovo.
"Las atrocidades que cometieron aquí los serbios en los años noventa, han llevado a los serbios a creer que en un Kosovo independiente la venganza de los albaneses es inevitable", dijo.

6 de diciembre de 2007
©fwdailynews
cc traducción mQh
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algo huele mal en dinamarca


[Raúl Sohr] Es preocupante observar cómo en buena parte de Europa crece la hostilidad hacia los trabajadores inmigrantes. En ciertos casos existen razones económicas, pero en todos hay fricciones culturales.
En Dinamarca la derecha, respaldada por un partido con claros visos xenófobos, consiguió una estrecha victoria. El primer ministro conservador, Anders Fogh Rasmussen, podrá formar su tercer gobierno consecutivo. La quitada de bulla danesa estuvo envuelta en un violento debate a raíz de la publicación de una serie de caricaturas en el periódico Jyllands-Posten en septiembre de 2005. Una de ellas mostraba al profeta Mohamed con un turbante con la forma de una bomba. Este y otros dibujos fueron considerados blasfemos por los musulmanes en varios países. En el Medio Oriente hubo violentas manifestaciones y llamados al boicot de los productos daneses. En Damasco, capital siria, fueron quemadas embajadas nórdicas y con ellas la chilena, contigua a una de las legaciones europeas.
Encontrarse en el ojo de la tormenta con las imágenes de masas furiosas quemando banderas danesas abrió un profundo y complejo debate. Dónde comienzan los límites del debido respeto a una fe religiosa versus la libertad de expresión, que es uno de los valores supremos de la cultura occidental. Como ocurre con los incidentes de esta naturaleza, el tiempo fue la mejor cura. Pero la extrema derecha danesa no olvidó el agravio y lo hizo valer en las últimas elecciones. Fue una de las pocas formaciones que incrementó su votación. El Partido Popular Danés (conocido por la sigla de DPP) obtuvo 13,8% de los votos y cuenta con 25 parlamentarios en una Cámara de 179. El DPP tapizó con afiches que mostraban a las Torres Gemelas ardiendo con la leyenda: "Tolerancia es danesa; fanatismo no lo es". Tampoco faltaron afiches que reavivaban la memoria de las turbas atacando sus embajadas. El DPP ha apoyado al Gobierno sin contar con ministros. Pero ha jugado un rol decisivo en un drástico endurecimiento de la legislación migratoria.
Lo llamativo en Dinamarca es que los sectores xenófobos pueden sacar tan buen partido en sus campañas antiinmigratorias. Ello en un país con una reputación de tolerancia y un notable desempeño económico. En 2006 la economía creció 3,5%, lo que para Europa es envidiable y, más importante aún, tiene un virtual pleno empleo porque la tasa de cesantía es de un mero 3,1%. Dinamarca ha aportado un nuevo concepto al léxico económico y social: la ‘flexicurity'. Es una palabra que combina dos bienes difíciles de juntar en forma simultánea: la flexibilidad y la seguridad. Uno de los mayores retos para los gobiernos europeos es cómo flexibilizar sus mercados laborales; esto es, facilitar el despido de personal sin que ello redunde en conflictos sociales. La forma de conseguirlo es dando seguridad a los despedidos mediante un generoso sistema de soporte estatal, otorgado por los sistemas de bienestar. En verdad todos los países nórdicos operan con este criterio, lo que les ha permitido renovar, en forma permanente, sus industrias y mantener los más altos niveles de competitividad. El secreto está en que la gente no tema al cambio.
En todo caso, es preocupante observar cómo en buena parte de Europa crece la hostilidad hacia los trabajadores inmigrantes. En ciertos casos existen razones económicas, pero en todos hay fricciones culturales. Francia y Holanda rechazaron la propuesta de Constitución europea en gran medida en repudio a nuevos inmigrantes. En el trasfondo del voto francés se debatió el ingreso de Turquía a la Unión Europea. En Holanda, el tema de los inmigrantes es candente. En estos momentos los cabezas de turcos son los musulmanes. Pero ésa es una fobia circunstancial, que podría dirigirse a otros grupos, como los gitanos y rumanos en Italia o los latinoamericanos en España. En Suiza, los vencedores de las elecciones del mes pasado triunfaron con una campaña racista. La globalización económica, con la apertura de las fronteras, no ha traído en muchos casos la esperable apertura de los espíritus.

16 de noviembre de 2007
©la nación
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beatificaciones en españa


[Tracy Wilkinson] El Vaticano reconoce a 498 sacerdotes y religiosas asesinadas durante la Guerra Civil Española.
Vaticano. Amargos recuerdos de la guerra civil española estuvieron en el centro del escenario aquí el domingo cuando el Vaticano puso a 498 curas y monjas asesinadas en esa conflictiva época en el camino de la santidad.
La misa que reconoció a los hombres y mujeres católicos asesinados en la época de la guerra civil de 1936-1939 fue la ceremonia de beatificación más grande en la historia de la iglesia. Miles de peregrinos que viajaron desde España llenaron la Plaza de San Pedro, ondeando banderas amarillas y rojas y fotografías de los recientemente beatificados, a los que la iglesia considera mártires.
"Murieron por una España católica", se leía en una enorme pancarta.
Sin embargo, las beatificaciones han provocado polémica en España, donde algunos acusan al Vaticano de hacer política al reconocer a sólo uno de los protagonistas de la guerra.
Además, la oportunidad de la ceremonia, y el hecho de que se realizara en el Vaticano con la presencia del Papa Benedicto XVI, fue visto por muchos como un gesto motivado ideológicamente de rechazo al actual gobierno español de izquierdas.
La iglesia dice que los sacerdotes y religiosas, así como varios religiosos laicos, fueron asesinados por fuerzas de izquierdas debido a su catolicismo -"heroicos testigos de la fe", como los llamó el domingo el Papa.
Muchos en la iglesia católica española se identificaron con los fascistas conducidos por el general Francisco Franco, que derrocó al gobierno de izquierdas elegido, ganó la guerra y gobernó como dictador durante casi cuatro décadas, otorgando amplios poderes e influencia a la iglesia.
España sigue estando profundamente polarizada y está luchando tortuosamente para arreglar cuentas con su pasado. Esta semana, una disputada ‘ley de la memoria histórica' fue aprobada por el parlamento español, reconociendo del modo más comprehensivo hasta el momento las atrocidades del régimen de Franco, haciendo al mismo tiempo un guiño a aquellos asesinados por sus creencias religiosas. Financiará la exhumación de las fosas comunes de la época de Franco, pagará reparaciones a sus víctimas y anulará los juicios sumarios contra los opositores al régimen.
El Vaticano y los organizaciones dijeron que la ceremonia del domingo no era política.
"Beatificar a un mártir, o a un grupo de mártires, no tiene un significado político, sino exclusivamente religioso", dijo el cardenal español Julián Herranz, miembro de la ultraconservadora organización Opus Dei, que es especialmente fuerte en España, a un diario italiano.
El domingo tarde, hubo altercados entre grupos de manifestantes y fieles católicos frente a una iglesia conocida por su asociación con el Opus Dei. Los manifestantes exhibieron una pancarta que repetía una pintada que ha aparecido en toda España: "Aquellos que han matado, torturado y explotado no pueden ser beatificados". Acompañaban la pancarta con una réplica de ‘Guernica', de Picasso, la famosa pintura inspirada por la Guerra Civil Española. Los fieles rompieron la imagen que describe los horrores de la guerra cuando los dos grupos peleaban, informó la televisión italiana.
A diferencia de su predecesor, Juan Pablo II, Benedicto rara vez preside beatificaciones, de modo que su aparición en la ceremonia del domingo fue significativa. No asistió a la misa del domingo, pero cuando concluía se asomó en su balcón de la Plaza de San Pedro para bendecir a los fieles y saludar a los mártires y sus seguidores.
El martirologio, dijo, "es un testimonio que adquiere más importancia que nunca en las sociedades laicas de hoy".
"Las beatificaciones de hoy nos recuerdan la importancia de obedecer humildemente a nuestro Señor incluso hasta el punto de ofrecer nuestras vidas por la fe", agregó Benedicto.
España era en el pasado uno de los países más católicos de Europa. El actual gobierno del primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero ha recortado el presupuesto de la iglesia católica en las escuelas públicas y apoyado un programa social liberal que incluye la reciente legalización de los matrimonios homosexuales y pasos para facilitar el aborto y el divorcio.
El cardenal José Saraiva Martins, un prelado portugués que dirige el departamento del Vaticano que supervisa el proceso de santificación, dirigió las beatificaciones del domingo y las utilizó para enfatizar la doctrina católica que dijo que estaba siendo desafiada en la España de hoy, incluyendo la necesidad honrar la vida "desde su concepción" y el matrimonio como la única unión entre un hombre y una mujer.
"Vivimos en una era en que los cristianos ven amenazada su identidad", dijo más tarde a Radio Vaticano, aludiendo a la guerra de España y agregando que los fieles no pueden vivir un "cristianismo indiferente".
La muchedumbre en la Plaza de San Pedro respondió extasiada ante la aparición del Papa. Muchos dijeron que era una reivindicación de sus historias.
"Durante años he estado esperando este día", dijo Eulalia Caldes, española en sus sesenta cuya tía religiosa, Catalina Caldes, fue asesinada en Barcelona el 23 de julio de 1936. Una familia protegió a Caldes de las milicias durante un tiempo, hasta que, temiendo por su propia seguridad, la entregaron.
"Este es un gran apoyo a nuestra iglesia, que ha estado algo deprimida en los últimos tiempos", dijo Aurora Serrano, 60, que vino de Toledo, España, para apoyar a Liberio González, un cura asesinado en agosto de 1936, a los cuarenta. Fue sacado de su casa frente a su aterrada madre y su cuerpo fue encontrado acribillado con más de cien balas, dijo Serrano.
Carmen Ibañez Sandín, 54, de Salamanca, vino a Roma con 37 familiares, todos emparentados a Primitivo Sandín, un sacerdote agustino asesinado el 28 de julio de 1936, a los 43.
Según cuenta la historia, los republicanos detuvieron a Sandín y otros miembros de la congregación. Suplicó por la vida de los tres jóvenes entre ellos, diciendo que como seminaristas no eran sacerdotes y no habían dicho nunca misa. Con eso, los milicianos ordenaron a Sandín pararse al frente del grupo y lo fusilaron.
"Eran ateos", dijo Ibañez Sandín sobre los republicanos. "Estaban contra la iglesia: fue el peor período de España".
Pero también dijo que en su extensa familia que asistía a la ceremonia del domingo, había católicos no practicantes tanto como devotos. Una pareja en la familia no había bautizado a su hijo. "Es la familia lo que nos une", dijo, mientras sus hijos ondeaban pequeñas banderas españolas de plástico.
Una beatificación particularmente polémica fue la del Padre Gabino Olaso Zabala, que también fue ultimado en agosto de 1936. Décadas antes había sido enviado a las Filipinas como misionero, donde testigos dijeron que Olaso estuvo implicado en la tortura de un sacerdote del que se decía que había apoyado la rebelión contra los ocupantes españoles del país.
El Padre Fernando Rojo, nacido en España, postulador, o encargado del caso de Olaso y de los otros sacerdotes agustinos, dijo que ese antecedente no era importante para la causa del mártir. No importa si Olaso fue o no un torturador: el hecho clave es que murió en su fe.
"Somos humanos, podemos tener defectos, pero a la hora de la verdad, la pregunta es si renunció o no a su fe", dijo Rojo en una entrevista anterior a la ceremonia del domingo.
Según las reglas de la iglesia, un mártir -alguien ultimado expresamente por sus creencias católicas- puede ser beatificado sin haber realizado un milagro. Sin embargo, para ser canonizado como santo a la persona se le debe atribuir un milagro, usualmente una cura médica inexplicable.
En España, los liberales de la iglesia y la clase política se quejaron por la beatificación. El grupo parlamentario de Izquierda Unida dijo que era "vengativa" y llamaron a la jerarquía española a pedir perdón por su largo apoyo del régimen de Franco.
Christian Networks, una organización paraguas de grupos eclesiásticos de izquierdas y activistas católicos de base, declaró: "Olvidar a los miles de maestros, sacerdotes, trabajadores, políticos y otros que murieron como víctimas de la represión franquista es no solo una injusticia sino que además hace imposible la reconciliación y la paz".

wilkinson@latimes.com

2 de noviembre de 2007
29 de octubre de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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aprueban ley de memoria histórica


[O. G.] El Congreso español aprobó la Ley de Memoria Histórica. Golpe simbólico a la memoria del franquismo y fue promovida por Rodríguez Zapatero, cuyo abuelo fue fusilado durante la Guerra Civil.
Madrid, España. Con 185 votos a favor y 137 en contra el Parlamento español aprobó ayer la llamada Ley de la Memoria Histórica, una compleja disposición legal destinada a reparar a las víctimas de la Guerra Civil y de la posterior dictadura franquista. Propuesta en su momento por el gobernante Partido Socialista, la ley fue una de las promesas electorales del actual primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo abuelo fue fusilado por el franquismo. Resistida por el Partido Popular, que la considera un instrumento destinado a reabrir viejas heridas que, a su juicio, ya han quedado cerradas, y por Ezquerra Republicana de Cataluña, que la juzga demasiado tibia porque sólo declara ilegítimos, pero no ilegales, los juicios producidos durante el gobierno de Franco, la ley fue aprobada ayer en el Parlamento gracias también al apoyo de Izquierda Unida y de los partidos nacionalistas moderados, como Convergencia i Unió de Cataluña, el Partido Nacionalista Vasco (una organización que fue perseguida en su día por el franquismo y que gobierna en Euskadi desde el retorno de la democracia), el Bloque Nacionalista Gallego y la Coalición Canaria.
La ley es un golpe simbólico y político a la memoria del franquismo ya que ordena retirar todos los símbolos de la dictadura de los lugares públicos, aunque a última hora se introdujo una enmienda para salvar a la Iglesia Católica de esta obligación. En muchas iglesias españolas todavía se pueden ver placas conmemorativas de los "caídos por Dios y por la patria" y el texto original de la legislación aprobada ayer establecía que se podían quitar las subvenciones públicas a los entes privados que se negaran a retirar estos símbolos. El texto también fue suavizado a lo largo de las tediosas negociaciones políticas que precedieron a su aprobación en lo que se refiere a la legitimidad de las sentencias emitidas por los tribunales de la dictadura. Originalmente, el PSOE había presentado una propuesta en la que se declaraban ilegales estos juicios. Pero teniendo en cuenta la cantidad de expropiaciones que el franquismo llevó a cabo de las propiedades de simpatizantes republicanos, establecer esa ilegalidad equivalía a generar un caos jurídico de efectos impensables. Finalmente, se decidió declararlas "ilegítimas", lo que salva el honor de los condenados pero no les da derecho a sus herederos a reclamar reparaciones económicas.
Otra de las medidas contenidas en la ley afecta directamente a miles de ciudadanos argentinos, ya que se establece el derecho a obtener la nacionalidad española a todos aquellos hijos o nietos de exiliados durante la Guerra Civil y la dictadura franquista de 1939 a 1975.
La gran mayoría de las asociaciones de víctimas del franquismo se mostraron poco satisfechas con la nueva ley, ya que consideran que ha sido demasiado ‘lavada' a lo largo de los muchos meses en los que estuvo sometida a negociaciones en el Parlamento. Uno de los temas espinosos que terminó también muy suavizado, si se tiene en cuenta su propuesta inicial, es el relacionado a la identificación y localización de los cadáveres de los fusilados. Los familiares pedían un mayor compromiso del gobierno, que finalmente no financiará las excavaciones, aunque elaborará un protocolo de actuación científica y pondrá a disposición de los interesados mapas de los terrenos en los que se hayan localizado las fosas, que serán especialmente protegidas.
La ley también condena la violación de los derechos humanos llevada a cabo durante la dictadura, aunque no establece que se investiguen los crímenes ni abre la puerta a la posibilidad de que se juzgue a los responsables de los mismos que todavía puedan estar vivos.

1 de noviembre de 2007
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mano dura, xenofobia y adn


El congreso francés aprobó una versión suavizada de la ley migratoria que exige exámenes genéticos para algunas radicaciones.
París, Francia. El gobierno de Francia aprieta las clavijas del flujo migratorio. El parlamento de ese país aprobó ayer por la tarde en forma definitiva el polémico proyecto de ley impulsado por el presidente francés, Nicolás Sarkozy, para reducir la entrada de familiares de inmigrantes. Para ello la medida incluye pruebas de ADN a los extranjeros que quieran reunirse con sus familias en Francia. Pese a las últimas modificaciones para suavizarla, la ley fue repudiada por sectores de la oposición e incluso del gobierno, un año después de la rebelión de jóvenes inmigrantes en los suburbios pobres de Francia, que provocó una quema masiva de automóviles.
"Es una nueva legislación para inmigrantes, que les permite demostrar su parentesco", dijo el ministro francés de Inmigración e Identidad Nacional, Brice Hortefeux, el artífice de la medida. Con 185 votos a favor y 136 en contra, el senado le dio el último visto bueno al texto de Hortefeux, luego de que los diputados lo aprobaran por 282 votos a favor y 235 en contra, cuando era necesaria una mayoría de 259 votos. La versión final adoptada por la cámara baja, si bien impuso numerosas condiciones para efectuar los exámenes genéticos, no pone fin a la polémica ley que también obliga a los potenciales inmigrantes a superar una prueba de idioma.
Entre los detractores de la ley, los diputados socialistas, comunistas y verdes volvieron a amenazar con el último recurso que disponen: pedir la intervención del Consejo Constitucional para censurar el proyecto, especialmente los exámenes genéticos. Según el gobierno, éstos serían necesarios para probar la filiación sanguínea de aquellos que quieran reunirse con sus parientes en Francia. El objetivo de Sarkozy es reducir la entrada de familiares y aumentar el número de trabajadores calificados. Pese a que Sarkozy, el principal impulsor de la ley, se abstuvo de intervenir en las discusiones parlamentarias, en su momento expresó con claridad que la enmienda referida a la prueba de ADN no le chocaba. La propuesta de examen genético fue introducida el 12 de septiembre y tras ser modificada ahora será implementada en un período de prueba hasta el 31 de diciembre de 2009. En su versión final levemente suavizada, el test de ADN será para extranjeros procedentes de países con registros civiles deficientes o inexistentes. Además, los exámenes deberán estar autorizados por un juez y ser aceptados por escrito por aquellos que lo solicitan. A diferencia de la propuesta inicial, los inmigrantes no tendrán que pagar el test sino el Estado.
Por la mañana, el ministro de Inmigración denunció durante el último debate de su proyecto de ley en la Asamblea Nacional las caricaturas, excesos y falsos procesos de los que fue objeto la enmienda sobre la prueba genética. Según Hortefeux, 12 países europeos, en su mayoría gobiernos socialdemócratas o socialistas, ya aprobaron este recurso como es el caso de Alemania, Italia, Suecia y Gran Bretaña. "Los exámenes genéticos son una evolución lógica e ineluctable", dijo el funcionario citando al Alto Comisionado para los Refugiados.
En cambio, el diputado verde Noël Mamère entendió la nueva legislación como una respuesta de Sarkozy a los simpatizantes del ultraderechista Jean-Marie Le Pen que lo habrían votado tras una campaña electoral centrada en el combate a la inmigración ilegal. "Quieren reembolsar la parte de la deuda a la extrema derecha que permitió al presidente de la república ser elegido", advirtió.
En tanto, desde la izquierda hasta la derecha, varios ministros y tres ex jefes de gobierno critican la nueva medida aun en su versión final ‘ligth' por contradecir la ley de bioética que sólo permite los test de ADN con fines médicos o de investigación.

24 de octubre de 2007
©página 12
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quieren anular juicios franquistas


[Oscar Guisoni] La ley impulsada por el socialista Rodríguez Zapatero llego al parlamento. España debate los juicios franquistas.
Madrid, España. Después de dos años de trabas, el PSOE logró presentar el proyecto de ley de memoria histórica, que declara ilegítimos todos los juicios de los tribunales de la dictadura. El derechista PP se opone para "evitar abrir las heridas" del pasado y, del otro polo, Ezquerra Republicana de Cataluña lo encuentra "insuficiente".
Luego de dos años de durísimas negociaciones el Partido Socialista pudo presentar ayer en el Parlamento español el proyecto definitivo de la llamada ley de la memoria histórica, cuyo objetivo principal es cerrar la herida abierta que dejó tras de sí la dictadura franquista cuyos crímenes nunca fueron juzgados debido a los acuerdos alcanzados a la muerte de Francisco Franco por las diversas fuerzas políticas en el marco de la conocida transición española. La ley no abrirá la puerta para que estos delitos terminen en los tribunales, como pretendían algunas fuerzas a la izquierda del PSOE, pero declarará ilegítimos todos los juicios pronunciados por los tribunales de la dictadura.
El Partido Popular, heredero político del franquismo y principal fuerza de oposición, manifestó una vez más su abierto rechazo a la legislación promovida por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, al igual que lo hizo Ezquerra Republicana de Cataluña, al que el proyecto le ha parecido insuficiente porque declara ilegítimos pero no ilegales los juicios de los tribunales de la dictadura. Para el PP, en cambio, la ley reabre las heridas que en su momento provocó la Guerra Civil y que, según los conservadores, habían quedado más que bien cerradas durante la transición. Con esta medida, afirman, el gobierno de Zapatero concluye con su proyecto "de volver a dividir a España" que caracterizó todo su mandato desde que asumió el poder en 2004.
Más allá de su carácter meramente simbólico, la ley obligará también a todos los municipios y organismos del Estado a retirar definitivamente los símbolos franquistas que aún subsisten en cientos de pueblos y ciudades españolas, un aspecto que también han rechazado algunos intendentes del Partido Popular, que ya se han negado en el pasado a retirar las estatuas del Caudillo, a cambiar nombres de calles o a quitar banderas y demás símbolos de la dictadura.
La decisión de declarar ilegítimas las sentencias emitidas por los tribunales franquistas, aunque no ilegales como querían Izquierda Unida y otros grupos de izquierda, tiene en cambio algo más que un valor simbólico, ya que la intención es expulsar de modo definitivo del ordenamiento jurídico vigente a aquellas normas dictadas bajo la dictadura que se consideren represoras y contrarias a los derechos humanos, impidiendo de ese modo que puedan ser invocadas en el futuro por autoridades administrativas y judiciales. De esta forma, perderán definitivamente vigencia una serie de disposiciones ultramontanas puestas en vigor por Francisco Franco y que nunca habían sido derogadas, aunque hayan caído en el olvido y ningún juez las aplique desde hace años.
Por su parte, las diferentes asociaciones que se han batido durante los últimos treinta años por conseguir una ley similar terminaron por aceptar la propuesta del grupo socialista, aunque creen que no puede considerarse definitiva. Algunos grupos, como el de los homosexuales que sufrieron represalias durante el franquismo, sienten como un logro histórico que se les haya reconocido su carácter de víctima, mientras los que tienen familiares supuestamente en fosas comunes de fusilados se han molestado por la disposición de la ley que permite que se impida la apertura de una de estas fosas si alguno de los familiares de las víctimas no está de acuerdo. Las asociaciones también echan en falta que no se vaya a realizar un censo de las víctimas de la dictadura, a la vez que critican que no se haya introducido un artículo obligando a que los programas de estudios de la enseñanza media y primaria incluyan un pormenorizado relato de lo ocurrido durante los años oscuros del régimen.
El Foro por la Memoria, una de las asociaciones que más reticencias ha mostrado a la hora de aceptar el actual proyecto, pretendía también que se realizara una pormenorizada investigación de los crímenes franquistas no con el objetivo de juzgar a los responsables que aún puedan estar vivos, sino con un carácter meramente testimonial. Ese aspecto fue rechazado por el PSOE, al igual que la anulación de los juicios, que a criterio de los socialistas iba a generar un gran disloque jurídico, sobre todo en el ámbito patrimonial, teniendo en cuenta la infinidad de expropiaciones ilegítimas que Franco ejecutó contra familias enteras de militantes republicanos.
El proyecto tal y como fue presentado ayer en el Parlamento cuenta también con el apoyo del Partido Nacionalista Vasco y de los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió, que lograron que se incluyera en la ley la condena a las ejecuciones realizadas por grupos descontrolados de republicanos contra creyentes y sacerdotes católicos.
Por último, la ley exige no sólo a las administraciones públicas que retiren los símbolos del franquismo, sino que permite que a las instituciones privadas que no lo hagan se les retiren subvenciones y ayudas públicas. Esta medida ha sido rechazada por la Iglesia Católica ya que en varias parroquias todavía pueden verse placas conmemorativas de los "caídos por Dios y por España". El próximo 28 de octubre, en Roma, la Iglesia dará su versión del supuesto "revisionismo histórico" que tanto critica a los socialistas, canonizando de forma masiva, en un hecho inédito para el Vaticano, a cerca de 500 sacerdotes fusilados por la República en plena Guerra Civil. El núcleo duro de la derecha religiosa española piensa movilizar 20 mil fieles a Roma para asistir al evento al que consideran la contracara de la actual propuesta de ley.

11 de octubre de 2007
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serbia amenaza con guerra


Serbia amenaza con violencia si Estados Unidos le "arrebata" Kosovo.
Belgrado, Serbia. El primer ministro serbio Vojislav Kostunica advirtió a Estados Unidos y a los albaneses kosovares el sábado que ellos serían los responsables de una devastadora violencia si les "quitaban" Kosovo y lo declaraban independiente.
Serbia ha ofrecido al Kosovo una amplia autonomía. Los albaneses, que han estado bajo mandato de Naciones Unidas durante ocho años, quieren independencia completa. Deben iniciar la próxima semana negociaciones directas en Nueva York, y tienen hasta el 10 de diciembre antes de que se envíe un informe a Naciones Unidas.
"Esta vez adoptarán una estrategia diferente: el reconocimiento unilateral de un Kosovo independiente", predijo Kostunica en una entrevista con el diario Vecernje Novosti.
Interrogado sobre qué podía hacer Serbia para impedirlo, Kostunica dijo: "Debemos advertir claramente sobre las devastadoras consecuencias de tal violencia como no ha ocurrido desde que se estableciera Naciones Unidas. Y eso es lo que hacemos todo el tiempo". No explicó más.
Kostunica dijo que creía que todavía se podía encontrar una solución para determinar el estatus de Kosovo sobre la base de la Carta de Naciones Unidas, que mantiene la soberanía serbia sobre una mayoría albanesa del noventa por ciento.
Pero "los albaneses, apoyados en especial por sus socios norteamericanos" estaban simplemente esperando que se cumpliera el plazo de 120 días fijado para negociaciones de última hora antes de declararlas en punto muerto y hacer lo que pensaban hacer todo el rato.
Respondiendo a una pregunta sobre si Serbia enviaría tropas si Kosovo se declaraba independiente, dijo: "Ahora mismo nuestra atención está concentrada en asegurarnos de que no haya una declaración unilateral de independencia. Y si eso ocurre, para asegurarnos de que nuestros lazos con nuestro pueblo en la provincia siguen intactos".
Sólo Rusia "insiste firmemente en que se debe respetar el derecho internacional", dijo. Rusia había ayudado a frustrar un plan de la OTAN para apoderarse de territorio serbio para entregárselo subrepticiamente a los albaneses, dijo.
"La intención era rápidamente, silenciosamente, en la oscuridad, de modo que nadie pudiese verlos, apoderarse de una parte de territorio serbio. Logramos encender la luz y provocar un debate", dijo.
Kostunica reiteró que Serbia no aceptará la independencia de Kosovo. Crearía "las condiciones para que los serbios en Kosovo mantengan la fe en que son parte de Serbia y que Serbia no los ha abandonado. Que serán tratados como ciudadanos serbios con todos sus derechos".
La propuesta de autonomía serbia a los dos millones de albaneses del Kosovo no incluye ninguna intención de recuperar su ciudadanía en Serbia.
Los albaneses no muestran ninguna simpatía por el plan, después de sufrir miles de bajas a manos de fuerzas serbias en 1998-99 antes de que interviniera la OTAN para poner freno a las limpiezas étnicas de 800 mil personas -un aspecto del argumento rara vez tratado por Kostunica.
Unos 120 mil serbios viven todavía en Kosovo, casi la mitad de ellos en enclaves aislados protegidos por 16 mil fuerzas de la OTAN y el resto en un triángulo al norte que está estrechamente unido al campo serbio y podría ser subdividido rápidamente.
Pero el movimiento de tropas serbias en esa zona encendería inmediatamente una crisis.

23 de septiembre de 2007
©reuters
©traducción mQh
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