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holanda

en la cárcel contra pago


Reclusos que cumplen penas de otros.
La Haya, Holanda. En las cárceles holandesas se encuentran decenas de reclusos que cumplen penas de otros, mediante pago.
En una inspección realizada en tres cárceles por el ministerio de Justicia, entre setecientos reclusos, se constató que los datos de 46 de ellos no coincidían, es decir, que no eran los que pretendían ser. Así se lee en una investigación publicada en la revista ‘Justitiële Verkenningen'.
El jurista Jan Grijpink, que asesora al gobierno sobre el uso y almacenamiento de datos personales, dice en el artículo que estas cifras son sólo un indicador mínimo del alcance del problema. Si ya es posible cometer fraude con la identidad bajo la vigilancia de la justicia, "no tenemos que hacernos ilusiones sobre el alcance actual del problema en sectores menos vigilados de la sociedad", escribe Grijpink. Se refiere a instancias como hospitales, escuelas y agencias de viaje.
La policía debe trabajar más cuidadosamente en las detenciones y persecuciones, dice. Si al comienzo de una cadena judicial se introducen datos erróneos de un recluso, ese error se repite en todo el sistema.

2 de noviembre de 2006
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alá debía matar a van gogh


Imán acusado de incitación contra van Gogh.
Amsterdam, Holanda. Dos meses antes del asesinato de Theo van Gogh, el imán Fawaz de la mezquita de as-Soennah, de La Haya, leyó un sermón contra el cineasta y la ex parlamentaria del VVD, Ayaan Hirsi Ali.
Mohammed B., condenado a prisión perpetua por el asesinato de van Gogh, estuvo presente en ese sermón.
Así lo declaró Soumaya S. ayer durante una sesión del proceso por terrorismo en el que ella, con Samir A. y su marido musulmán, Noureddine El F., están acusados de participación en una organización terrorista.
Soumaya S. citó, según dijo ella misma, pasajes literales del sermón de Fawaz. "Oh, Dios, castigue a Ayaan Hirsi Ali. Oh, Dios, castigue a Theo van Gogh. Oh, Dios, envíales enfermedades terribles, para que prefieran la muerte". Según Soumaya, existe un casete de ese sermón. Van Gogh fue asesinado el 2 de noviembre de 2004.
Un portavoz de la mesquita confirma que todas las prédicas del imán son grabadas. Pero se negó a hacer comentarios sin consultar previamente con el abogado de la mezquita.
La pregunta es en cuánto el sermón de Fawaz influyó en los planes de asesinato de Mohammed B. B. colocó a principios de agosto, bastante antes de la transmisión de la película ‘Submission', de Hirsi Ali en van Gogh en el programa ‘Zomergasten' del VPRO, ‘cartas abiertas' en internet. En ellas señala al concejal amsterdamés Aboutaleb y a Hirsi Ali como víctimas legítimas.
Según Soumaya S., Fawaz también consagró su matrimonio musulmán con El F. En ese momento, El F. estaba fugitivo. Tras el asesinato de van Gogh, era buscado por la policía por su participación en el Hofstadgroep, al que también pertenecía Mohammed B.
Soumaya S. siguió durante años lecciones con la mujer de Fawaz en la mezquita de as-Soennah. También ella dictaba cursos ahí. En junio de 2005 fue detenida junto con su marido en Amsterdam-West, cuando portaba una ametralladora. Soumaya S. fue condenada entonces a nueve meses de cárcel. El F. fue condenado a cinco años de prisión.
Fawaz dijo a la policía que Soumaya había dicho que se encontraba en una situación "muy peligrosa". Ella lo negó ayer. "Solamente me advirtió que me cuidara del servicio secreto", dijo.

1 de noviembre de 2006
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no quiere ser llamada nazi


'Hija de Hitler' -la ministro de Extranería- no quiere que la comparen con los nazis.
La Haya, Holanda. La ministro de Extranjería, Rita Verdonk, sostuvo un fuerte intercambio con la diputado Tineke Huizing-Heringa, de la Unión Cristiana [ChristenUnie], que comparó sus medidas con prácticas de la Segunda Guerra Mundial.
"Esto es escandaloso. No se me puede comparar como ministro con un régimen fascista", declaró Verdonk, ofuscada.
La ministro atacó a la diputado Huizinga durante un debate sobre los refugiados. Verdonk dijo haberse sentido "herida" por las declaraciones de Huizinga en la prensa. En la revista ‘Christenen in Contact', la diputado había declarado: "La manera en que estas y otras personas son detenidas es terrible. A menudo los recogen entre las tres y cuatro de la mañana. A menudo hace pensar, por diferente que sea la situación, en cómo los alemanes recogían a los judíos. Al día siguiente se encontraba la casa vacía".
Huzinga dijo, a su vez, sentirse "extraordinariamente escandalizada". "A menudo me llaman personas mayores que piensan en la guerra cuando ven como se trata de los refugiados que han sido deportados. Es imposible no hacer la asociación".
Huizinga y la mayoría de sus colegas protestaron por el hecho de que la ministro invitara especialmente a un equipo del programa de televisión Netwerk para que filmara su ataque contra Huizinga. "Un debate en la cámara no es un espectáculo en función de la Verdonk", dijo el diputado Jan de Wit, del Partido Socialista.

19 de octubre de 2006
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no atenderán a pacientes sin seguro


El gabinete decide no crear un fondo especial con el que se podría financiar la atención médica básica de personas que no pueden pagar un seguro médico.
La Haya, Holanda. Un grupo de trabajo interdepartamental de los ministerios de Salud Pública y Asuntos Sociales había recomendado al ministro Hoogervorst (Salud Pública, VVD, ultraderecha) la creación de un fondo de este tipo, que sería financiado con dineros fiscales y de las compañías de seguros médicos, para evitar que las personas que no puedan pagar un seguro médico en el nuevo sistema sanitario, se queden sin recibir atención médica cuando lo necesiten. En el nuevo sistema sanitario, que empezó a funcionar a principios de año, el seguro médico ya no es automático. La gente debe tomar ella misma la iniciativa de cerrar un seguro médico con compañías aseguradoras privadas. Existía el temor de que la cantidad de personas sin seguro médico aumentaría explosivamente. Hospitales y otros institutos de salud debían proporcionar ayuda médica a personas sin seguro, y serían a su vez rembolsados por ese fondo de garantía.
Sin embargo, el ministro Hoogervorst dijo temer que los asegurados morosos sean estimulados a no pagar las pólizas debido a la existencia del fondo de garantía. La gente podría pensar que, como recibirán ayuda médica de todos modos, podrían vivir sin pagar seguro médico.
El funcionario de gobierno cree además que no es necesaria la creación de un fondo de garantía, porque desde la introducción del nuevo sistema de salud el número de personas no aseguradas ha disminuido, según cifras de la Oficina Central de Estadísticas CBS. El año pasado se trataba de 250 mil personas que no contaban con seguro médico; a comienzos de 2006 había todavía 180 mil personas sin seguro. En estas cifras no se cuenta a los ilegales.
El ministro piensa que si los no asegurados piden ayuda médica, que pueden cerrar un seguro médico con efecto retroactivo. Eso puede ocurrir directamente en el hospital, dijo.
El Partido de los Trabajadores PvdA lamenta que el fondo de garantía haya sido rechazado. Los partidos de oposición habían solicitado la creación de esta red de apoyo. "No puede ser que el hecho de estar o no asegurado sea decisivo a la hora de recibir o no asistencia médica", dijo el parlamentario del PvdA, Arib.
En lugar de un fondo de garantía las compañías aseguradores deberán encargarse ellas mismas, a través de firmas de agentes judiciales, de que las personas no aseguradas que han recibido atención médica, paguen las pólizas atrasadas. Así lo decidió ayer el gabinete.

16 de septiembre de 2006
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tercio de pacientes sufre desnutrición


[Antoinette Reerink] Uno de cada tres pacientes en instituciones hospitalarias sufre de desnutrición.
La Haya, Holanda. Según una investigación de la Universidad de Maastricht, "a pesar de las iniciativas", este problema sigue sin solución.
La universidad investigó a 36 mil pacientes y 364 instituciones de salud, desde hospitales y clínicas hasta residencias. Se habla de que una persona sufre de desnutrición cuando sufre una pérdida de peso no intencionada de más de diez por ciento en los últimos seis meses o más de cinco por ciento en el último mes. O cuando su peso desciende por debajo del nivel que corresponde con su estatura. Los pacientes sufren una insuficiencia de proteínas, carbohidratos y vitaminas, por lo que se deterioran sus funciones corporales.
Del informe ‘Medición de la prevención nacional de problemas sanitarios' se desprende igualmente que uno de cada cuatro pacientes en instituciones sufre de incontinencia. Pero los pacientes con decubitus [decentarse] se han reducido, debido a que se les presta más atención. Uno de cada seis pacientes sufre de este mal, debido a que permanecen demasiado tiempo en la misma posición. "Tenemos peores cifras que Alemania", constata Ruud Halfens, jefe de proyecto de la investigación y asociado a la Universidad de Maastrichy. Los investigadores presentaron su investigación hoy a mediodía en La Haya. Es el estudio más completo hecho en Holanda sobre estos problemas hasta el momento.
El grupo de investigación empezó en 1998 con la medición de llagas producto de la decentación en instituciones hospitalarias. Los investigadores, que provienen del mundo de la investigación y de sanidad, tomaron ellos mismos la iniciativa. Desde 2004 se miden a nivel nacional la incontinencia y la desnutrición.
Según el investigador Jos Schols, catedrático de Cuidados Crónicos en la Universidad de Tilburgo y también asociado a la Universidad de Maastricht se trata de problemas subestimados y poco conocidos. "Las consecuencias son muy graves y conducen incluso a la muerte prematura de los pacientes". Los perjudicados son sobre todo los mayores frágiles, los enfermos crónicos y personas que han sufrido o deben sufrir operaciones importantes. De la investigación se desprende que en los hospitales entre un 25 y 40 poe ciento de los pacientes sufre de desnutrición; entre los pacientes de asistencias domiciliarias el porcentaje fluctúa entre el 15 y el 25 por ciento.
Los investigadores pudieron comparar los problemas de la decentación con Alemania. De esa comparación se desprende que la posibilidad de adquirir llagas en un hospital holandés es tres veces mayor que en Alemania.

12 de septiembre de 2006
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nuevo proyecto de deportación


'Hija de Hitler' vuelve al ataque. Ministro Verdonk quiere deportar a extranjeros, si son condenados.
La Haya, Holanda. Extranjeros que lleven menos de tres años en el país y que sean condenados a penas de prisión, deberán ser deportados. También entran en esta categoría las penas de prisión condicional.
Ese proyecto lo presentará la ministro Verdonk (Extranjería, VVD) mañana en la reunión de gabinete, según ha confirmado una fuente cercana al gabinete. Se trata de personas que no poseen la nacionalidad holandesa, pero sí cuentan con un permiso de residencia, por ejemplo, refugiados.
Verdonk comunicó hace un año, durante un debate sobre el asunto en la Cámara Baja, su intención de deportar más rápidamente a extranjeros condenados a penas de prisión. Según la ministro, "debe ser una señal de que aunque vivas durante muchos años en Holanda, no debes caer en la tentación del mal camino". Quería cambiar las reglas porque según la legislación vigente las penas no son lo suficientemente graves como para vincularlas a consecuencias en cuanto al permiso de residencia.
Según Verdonk ha crecido la irritación sobre los extranjeros que se hacen repetidas veces culpables de robos, atracos y agresiones. Su proyecto fue criticado debido a una posible violación del principio de igualdad ante la ley.
Según la legislación vigente, un extranjero que resida en Holanda de dos a tres años debe ser condenado a un mínimo de seis meses para poder retirarle su permiso de residencia. Para personas que lleven de tres a cuatro años en Holanda se aplicará -independientemente de la pena- el criterio de que si son condenadas por tercera vez, pueden ser deportadas. También las personas condenadas a penas de prisión condicional.
En el proyecto de la ministro se aplicará, como ahora, el criterio de que mientras más tiempo resida el extranjero en el país, más severamente debe ser condenado antes de decidir su deportación. Las penas mínimas en las que es posible deportar a los condenados, deben ser rebajadas. Por ejemplo: alguien que vive en Holanda entre cinco y seis años, puede ahora ser deportado si es condenado a un mínimo de dos años de cárcel. En el proyecto de Verdonk esa pena se reduce a tres meses. Para el caso de los extranjeros que vivan menos de cinco años en Holanda, se sumarán todas las penas por diferentes delitos, tal como ya ocurre en el sistema actual.

14 de septiembre de 2006
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libro negro sobre holanda


[Dana Linssen] La película ‘Zwartboek' [Libro negro] fue estrenada ayer en Holanda. Su director Paul Verhoeven quiebra lanzas contra mitos nacionales.
La Haya, Holanda. Al fin. Terminó la película. Ha caído bien. El estreno mundial tuvo lugar en el festival de cine de Venecia, esta tarde se la proyecta en el festival de Toronto, y ha sido enviada a la academia hollywoodense. Y ayer vivió en La Haya su estreno real la película de guerra que Paul Verhoeven siempre quiso hacer, desde ‘Eric, oficial de la reina' [Soldaat van Oranje]. Hubo desde el principio tantos rumores y especulaciones que era hora de ver ‘Zwartebroek' con tranquilidad.
Naturalmente, hubo algo de agitación: ‘Zwartboek' es la primera película holandesa de Verhoeven después de veinte años. Se anunciaba que sería un gran ajuste de cuentas con el país del que huyó, después de las venenosas críticas con que fue recibida ‘Vivir a tope' [Spetters], hacia Estados Unidos, donde cosechó éxito tras éxito con películas de ciencia ficción como ‘RoboCop', ‘Instinto básico' [Basic Instinct] y ‘Las brigadas del espacio' [Starship Troopers]. Aunque la ironía política de esta última película se entendió mejor en Europa que allá. Paul Verhoeven: un director entre dos continentes. Objetivo: la mayor audiencia posible con el mensaje más irreverente posible. Motivo: la subversión ante todo.

Mitos Holandeses
Así que, ¿cómo podía, acompañado de su viejo amigo y guionista Gerard Soeteman, dar de golpes una vez más a los sagrados mitos holandeses? ¿Cavando más en el mito de que todos los holandeses fueron miembros de la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial? ¿La creencia de que todos los holandeses fueron héroes de la resistencia?
Que en una película dirigida al gran público se arreglen cuentas con las creencias simplonas sobre Holanda en la Segunda Guerra Mundial no es automáticamente un logro. Aparte de Lou de Jong, Verhoeven y Soeteman han seguramente leído ‘Grijs Verleden' [Pasado Gris] de Chris van der Heijdens. Así que ‘Zwartboek' tampoco es tan impresionante. Y eso no sería grave, si al menos nos pusiera a pensar en el asunto. Pero nuevamente prevaleció en Verhoeven el filósofo del cine la falta de confianza en el poder de imaginación del público. Ves lo que ves, y encima los diálogos te lo explican una vez más.
‘Zwartboek' cuenta cómo la cantante judía Rachel Stein (Carice van Houten en un papel de perfecta elegancia) sobrevive el último año de la guerra.

Admiración
Seguimos a Rachel desde su escondite en Frisia, a través de un fracasado intento de fuga hacia el sur liberado, hasta la ambigua doble vida como chica de la resistencia en La Haya, la ciudad donde Verhoeven, de seis años entonces, vio él mismo el fin de la guerra. Es como ‘De avonturen van Dick Bos', la serie de historietas con la que creció el director y por la que no ha ocultado nunca su admiración. Rachel es una muchacha de un libro de aventuras de adolescentes, en un mundo de amistad y traiciones, el gran tema de Verhoeven. Si en ‘Eric, oficial de la reina' se enfatizaba la amistad, en ‘Zwartboek' se trata de la traición.
Verhoeven disfruta llevando a escena el lado oscuro de los héroes de la guerra: el oportunista que se mete a la resistencia por el dinero, el antisemita, el comunista, el cristiano fundamentalista, las cajas sucias de la guerra y la colaboración, hay de todo. Deja que los alemanes les llamen consecuentemente ‘terroristas': una venenosa pero refinada referencia a la actualidad. Los héroes de la resistencia de hoy son los opresores de mañana, dice Verhoeven.
No es por nada que la película empieza y termina en el Israel de 1956, en vísperas de la campaña del Sinaí. Pincha constantemente con un alfiler. También la historia de las películas de guerra holandesas. Verhoeven recicla en ‘Zwartboek', como el Tarantino de los Países Bajos, todo, desde las escenas de comedor de ‘Pastorale 1943', pasando por el indeciso Derek de Lint en ‘El asalto' [De aanslag], hasta la dicotomía de traición y resistencia de ‘Het meisje met het rode haar' y su propia ‘Eric, oficial de la reina'. A veces me asalta la idea de que ha estado muy ocupado peleando contra sus propios demonios.

Papilla de avena grumosa
La sutileza no es el punto fuerte de Verhoeven. Tampoco es algo que busque. Prefiere las tomas en las que Rachel, después de los reformados agradecimientos por la grumosa papilla de avena con almíbar, dibuja una cruz y luego sigue revolviendo furiosamente. Se derrite con textos como: "Es mi pistola, ¿qué creías?" Y: "¿Qué creías que estaba pensando?" Se engolosina con estereotipos como el bote lleno de clichés judíos de Biesbosch: una señora ha colgado por dentro de su abrigo de piel todas sus joyas y mamá tiene una cajita con galletas de jenjibre recién hechas. En el último año de la guerra. Puede haber ocurrido. Pero ¿es representativo o relevante? ¿Qué quiere decir Verhoeven con eso?
Pero hay algo más. Como siempre, en las películas de Verhoeven hay otra película debajo de la anunciada. No se trata de un thriller visual engreído en el que el escenario es la Segunda Guerra Mundial lleno de nietzscheanas reflexiones ‘más allá del bien y del mal'. Hay poco que decir sobre la producción, no se ha ahorrado en tanques o extras. Pero son una maniobra de diversión, de modo que no nos demos cuenta de inmediato de que Rachel en la película sobrevive con mucha facilidad un desastre tras otro, como una superheroína sin poderes sobrenaturales. El notario Smaal (Dolf de Vries) la advierte sacudiendo su cabeza que "no es época de confiar ciegamente en alguien", y eso es precisamente lo que ella hace. Una y otra vez. Ella da confianza a la gente y sobrevive. Con contusiones, pero gracias a su maravillosa, sí, en realidad, verhoeviana pureza de su personalidad.

Sacrificio
Rachel no es solamente una judía colaboracionista, una oportunista enamorada de un oficial de las SS o alguien que hace cualquier cosa para salvar su pellejo. Es más que eso. Ella ofrece una ofrenda optando por el amor y colocando por ello su vida en manos del enemigo. "¿Qué tengo que perder?", se pregunta en la película. "Tu vida", es la respuesta. Pero eso es precisamente lo que ella gana. No como en un cuento de hadas de Hollywood. Por supuesto, todo sigue siendo a la Verhoeven. Es una de cal y una de arena. El hombre es un caso triste. Pero para la humanidad no está todo perdido.
En ‘Zwartboek' Verhoeven no opta por el alegato moral, sino por la medida humana y con su enfoque nada cínico envuelve a su protagonista femenina y el amor en nuevos colores. Eso hace de ‘Zwartboek' una inesperada apología del amor altruista y del humanismo. En su lista de deseos hay una película sobre Cristo. ¡Qué la haga!

‘Zwartboek'.
Dirección Paul Verhoeven Reparto Carice van Houten Halina Reijn Sebastian Koch Thom Hoffman Derek de Lint Dolf de Vries

13 september 200
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ilegales tras las rejas


[Michèle de Waard] En Holanda, ilegales terminan rápidamente en alguna cárcel. Groseras violaciones a derechos humanos. Cárceles secretas.
Tilburgo, Holanda/Bruselas, Bélgica. Holanda encarcela a extranjeros no-condenados sin papeles más rápidamente que otros países europeos. Este grupo es tratado en casi todos los países europeos peor que los reclusos ‘normales'. Estas son algunas de las conclusiones de la investigación de la Universidad de Tilburgo publicada hoy en Bruselas, ‘Reclusos extranjeros en establecimientos penitenciarios europeos'.
El investigador Anton van Kalmhout, catedrático en derecho penal y migración en Tilburgo dice que sería deseable que se respetaran en Europa las normas mínimas aceptables y vinculantes para el tratamiento de reclusos extranjeros, de modo que también ellos "puedan exigir el respeto de derechos humanos fundamentales".
En Europa el número de reclusos extranjeros crece, según Van Kalmhut, a un ritmo inquietantemente rápido. La problemática crece debido a la globalización y la erradicación de las fronteras. Sólo en la UE llegan al año medio millón de ilegales. Holanda encarcela al año, según se estima, a unos 22 mil extranjeros indocumentados. Se trata de personas sin permiso de residencia y que son encarcelados a la espera de su deportación.
"En Holanda y en la mayoría de los países europeos, los derechos elementales de los reclusos extranjeros son groseramente violados", dice Van Kalmhout.
En la investigación trabajaron, entre otros, servicios de rehabilitación y organizaciones de refugiados. Los investigadores estudiaron el tratamiento de los reclusos extranjeros en los 25 países miembros de la UE con ayuda de expertos nacionales. Se trata de extranjeros procesados y no procesados, condenados y no condenados, pero muchos países no establecen esta distinción cuando se trata de ilegales, según el informe. El grupo de reclusos extranjeros condenados, entretanto, conforma el 21 por ciento de la población carcelaria de Europa.
Las diferencias entre países son significativas. En Luxemburgo el 75 por ciento de los reclusos son extranjeros condenados; en Austria, el 45 por ciento; en Holanda, el 32 por ciento; en Finlandia, el 8 por ciento; en Polonia, apenas el 0.8 por ciento.
De el grupo de reclusos extranjeros no condenados -que no se encuentran solamente en cárceles, sino también en centros de deportación, calabozos de comisarías, buques-cárceles y centros de detención secretos- sólo se pueden dar cifras estimativas. Si se contabiliza a este grupo, entonces el número de reclusos extranjeros en Holanda aumenta, según los investigadores, al 63 por ciento del total de reclusos.

13 de septiembre de 2006
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