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represalias por una violación


[Lauren Frayer] Grupo sunní reivindica secuestro de dieciocho funcionarios y agentes iraquíes.
Bagdad, Iraq. Un grupo sunní vinculado a al-Qaeda reivindicó el viernes el secuestro de dieciocho funcionarios de gobierno y soldados en represalia por la violación de una mujer sunní por miembros de la policía controlada por chiíes. En Bagdad, dos coches bomba mataron a nueve personas el viernes en atentados separados en la ciudad. El más importante ocurrió en un parque de coches usados cerca del bastión chií de Ciudad Sáder, matando a ocho personas, hiriendo a nueve e incendiando y destruyendo varios coches, declaró la policía.
La otra bomba explotó cerca de una patrulla policial en el sudoeste de Bagdad, matando a un agente de policía e hiriendo a dos civiles, informó la policía.
La reivindicación por la organización Estado Islámico de Iraq fue subida el viernes a una página web, acompañada de nueve fotografías mostrando a los dieciocho hombres. Algunos llevaban uniformes militares iraquíes, y todos tenían las manos atadas a la espalda.
"Esta bendita operación es una respuesta a los crímenes cometidos por esos infieles en su lucha contra los sunníes", dice la declaración. "El último de los crímenes cometidos por estos traidores fue la violación de nuestra hermana en religión".
El grupo amenazó con matar a los rehenes dentro de 24 horas si el gobierno iraquí no entrega a los agentes acusados en el caso de violación, y libera a todas las mujeres sunníes que se encuentran retenidas en cárceles iraquíes.
También el viernes se dieron a conocer informes sobre encarnizados enfrentamientos esta semana entre al-Qaeda y habitantes del pueblo de Amiriyat, cerca de Faluya, a 45 kilómetros al oeste de Bagdad. El área de la provincia de Anbar al oeste de Iraq ha sido un centro de la resistencia sunní.
El general de división Abdul-Karim Khalaf, portavoz del ministerio del Interior, dijo que las fuerzas iraquíes mataron el miércoles a ochenta miembros de al-Qaeda y capturado a otros cincuenta.
Vecinos de la zona, contactados por celular, confirmaron que hubo choques, pero no pudieron verificar el número de bajas ni describir el alcance de los enfrentamientos. Los militares norteamericanos no pudieron confirmar el informe.
Un marine norteamericano murió en combate el jueves en la misma provincia, anunciaron el viernes militares norteamericanos. Los militares también dijeron que dos soldados norteamericanos y un intérprete murieron el viernes por una bomba improvisada al noroeste de Bagdad cuando trataban de limpiar la carretera de explosivos.
La página web que reivindicó los secuestros, cuya autenticidad no pudo ser confirmada, dijo que los secuestrados eran todos empleados del ministerio del Interior, una dependencia controlada por chiíes.
El grupo no especificó cuándo ocurrieron los secuestros, pero Khalaf dijo que diez agentes de policía fueron secuestrados el jueves en la mañana cuando se dirigían a casa. Dijo que los hombres se dirigían al pueblo chií de Khalis, a 80 kilómetros al nordeste de Bagdad.
Llevaban ropas de paisano en ese momento, ya que se encontraban con permiso, dijo Khalaf. El incidente está siendo investigado, agregó.
Algunos de los hombres que aparecen en las fotografías en la página web llevaban ropas civiles.
El centro de operaciones conjuntas iraquí-norteamericano de Diyala declaró el viernes que 14 agentes de la policía iraquí estaban desaparecidos.
"Estamos trabajando estrechamente con la policía iraquí y el ejército iraquí para implementar la seguridad e impedir este tipo de incidentes", dijo el teniente coronel Michael Donnelly, portavoz de las fuerzas norteamericanas al norte de Iraq. Oficiales norteamericanos están investigando el caso, dijo.
Militares norteamericanos dijeron el viernes que ocho sospechosos de ser militantes fueron matados el día anterior en un allanamiento en Salman Pak, justo al sudoeste de Bagdad. Informes de inteligencia indican que al-Qaeda en Iraq está operando en la zona, dijeron los militares en una declaración.
Tropas norteamericanas fueron atacadas con armas ligeras y fuego de mortero y mataron a tres hombres armados que avanzaban hacia ellos, dice la declaración. Veinte minutos después, las tropas volvieron a ser atacadas y cuatro sospechosos fueron eliminados. Otro hombre murió en un vehículo en las cercanías, dice la declaración.
En el sitio del ataque se requisaron rifles de francotiradores, AK-47 y lanzagranadas, agrega la declaración.
La declaración del viernes del Estado Islámico de Iraq se refería por su nombre a la víctima de violación, lo que la identificaba como una mujer sunní.
Sin embargo, miembros del Partido Islámico Iraquí, el partido sunní más grande de Iraq, dijo que la mujer utilizó un nombre falso al hacer la acusación y que de hecho es una mujer chií. La oficina de derechos humanos está investigando el asunto.
Los nombres de los agentes implicados no fueron dados a conocer, y no se sabe si son sunníes o chiíes.
La mujer dijo a canales de televisión árabes que había sido detenida el 18 de febrero en una zona sunní al oeste de Bagdad y llevada a un cuartel policial donde fue atacada por tres agentes.
El primer ministro Nouri al-Maliki, chií, anunció una investigación el 19 de febrero, pero liberó de responsabilidades a los agentes al día siguiente, provocando la indignación de políticos sunníes.
La Associated Press decidió no publicar el nombre de la mujer.

4 de marzo de 2007
2 de marzo de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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atentado contra boda de agente


[Alexandra Zavis] Atentado en Iraq mata a los invitados a la boda de un agente de policía.
Bagdad, Iraq. Todo el mundo pensaba que el coche aparcado frente a la casa del novio pertenecía a un amigo o un pariente. Pero cuando la alegre y encintada caravana se acercó llevando a la novia a su nueva familia, el vehículo explotó con un arrasador estruendo.
Autoridades y testigos dijeron que cinco invitados murieron y diez resultaron heridos en la explosión el jueves en la boda de un agente de policía de Faluya, un semillero de la resistencia árabe sunní en la provincia de Al Anbar.
Los rumores del ataque se produjeron en momentos en que la policía iraquí afirmaba haber eliminado a ochenta miembros de Al Qaeda y detenido a otros cincuenta en enfrentamientos en las afueras de la ciudad el día anterior. Las cifras no pudieron ser verificadas independientemente.
Entretanto, militares norteamericanos anunciaron la muerte en combate de dos marines el miércoles, en Al Anbar. Al menos 3.164 militares norteamericanos han perdido la vida en Iraq desde el inicio de la guerra en 2003, de acuerdo a la página web icasualties.org, que lleva la cuenta de las bajas militares en Iraq y Afganistán.
En un instante, la explosión en Faluya convirtió una alegre celebración en una escena de horror. Las mujeres gemían y los hombres gritaban pidiendo ayuda mientras trataban de socorrer a los sobrevivientes.
"Había escombros por todas partes y polvo mezclado con charcos de sangre", dijo el teniente de policía Wissam Mohammed, un invitado a la boda.
La novia y el novio sobrevivieron, pero Mohammed dijo que al menos cinco personas perdieron la vida. Un empleado del hospital dijo más tarde que los muertos eran tres.
Funcionarios policiales y del gobierno dijeron que han sugido profundas divisiones entre los habitantes de Faluya que apoyan a las nuevas autoridades de la ciudad y los que apoyan a la resistencia anti-norteamericana.
El miércoles hombres armados atacaron la cercana Ameriyat Faluya, que el coronel Abdullah Mohammed, jefe de policía de Faluya, describió como un enclave de partidarios del gobierno en una zona dominada por los militantes.
La policía iraquí respondió intercambiando fuego con los asaltantes durante horas, dijo el general de división Abdul Karim Khalaf, portavoz del ministerio del Interior que supervisa a la policía. Se encontraron varios combatientes extranjeros entre los aproximadamente ochenta muertos y cincuenta detenidos, incluyendo afganos y árabes, dijeron Mohammed y Khalaf. Los oficiales no proporcionaron información sobre bajas civiles o de la policía.
Oficiales norteamericanos no respondieron inmediatamente una petición de información sobre el incidente. Han tratado a ganarse el apoyo de los líderes tribales provinciales en la lucha contra Al Qaeda en Iraq, y se han reportado periódicos enfrentamientos entre esos partidos en Al Anbar.
La violencia al oeste de Bagdad se produjo cuando tropas norteamericanas e iraquíes concentran su atención en la capital, donde sunníes y chiíes intensifican su guerra civil. El despliegue de miles de tropas norteamericanas e iraquíes adicionales en las últimas semanas ha coincidido con una aparente reducción de los asesinatos religiosos allá, pero también han aumentado los temores de que los militantes trasladen su atención a otros lugares.
La policía en la capital recuperó quince cuerpos no identificados el jueves, aparentemente víctimas de los escuadrones de la muerte religiosos. Antes de la campaña represiva, era corriente encontrar treinta o más cuerpos al día.
En el este chií de Bagdad, una persona murió y cuatro resultaron heridas cuando explotó una bomba improvisada cerca de la Plaza de Beirut, dijo la policía. El objetivo era una minibús que transportaba a empleados del gobierno hacia sus trabajos, dijeron.
Otra bomba atacó al convoy de Jaluluddin Saghir, un prominente clérigo chií y estrecho aliado del gobierno que ha sobrevivido otros intentos de asesinato. El clérigo y su séquito resultaron ilesos, dijo un ayudante.
El jueves noche, un ensordecedora descarga de explosiones sacudió la capital en lo que fue un día inusualmente tranquilo. Oficiales iraquíes dijeron que fuerzas norteamericanas estaban atacando objetivos en Dora, un barrio sunní al sur de Bagdad. Los militares norteamericanos no comentaron el incidente.
En Iskandariya, al sur de Bagdad, un mortero de los insurgentes mató a cuatro civiles iraquíes y dejó heridos a otros diez, dijeron militares norteamericanos.
En Baqubah, fuerzas norteamericanas arrestaron al general de división de la policía Ghassan Khadran por sospechas de dirigir un escuadrón de la muerte, dijeron las autoridades provinciales. Es el segundo alto oficial detenido por cargos semejantes.
Fueras norteamericanas e iraquíes mataron al menos a cuatro rebeldes y detuvieron a 27 más en allanamientos en todo el país, dijeron militares norteamericanos.
En otros incidentes, dos pilotos norteamericanos resultaron heridos cuando un helicóptero OH-58 Kiowa del ejército hizo un aterrizaje forzoso al norte de Bagdad, dijeron los militares. Informes iniciales indicaron que el incidente, que ocurrió al sur de Kirkuk, fue el resultado de una falla mecánica y no de fuego hostil, dijeron en un breve comunicado.
En una entrevista transmitida por la televisión iraquí desde Jordania, el presidente iraquí Jalal Talabani dijo que se encontraba bien de salud y que pronto retornaría a casa. Tabalani está bajo tratamiento en la capital jordana de Amá, tras colapsar el domingo debido a la fatiga y una deshidratación causada por una infección a los pulmones.

zavis@latimes.com

Said Rifai y Saif Hameed en Bagdad contribuyeron a este reportaje.

2 de marzo de 2007
©los angeles times
©traducción mQh
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acuerdo sobre el petróleo


[Edward Wong] Iraquíes alcanzan acuerdo sobre distribución de beneficios del petróleo.
El lunes el gabinete iraquí aprobó un proyecto de ley que establece pautas para la distribución nacional de los ingresos por el petróleo y la inversión extranjera en la vasta industria petrolera. La aprobación refleja un acuerdo mayor entre los bloques políticos étnicos y religiosos del país sobre uno de los temas más delicados de Iraq.
El proyecto de ley aprobado por el gabinete permite al gobierno central distribuir los ingresos por el petróleo entre las provincias o regiones basándose en la población, lo que podría reducir las preocupaciones económicas de los rebeldes árabes sunníes, que temen ser excluidos de la enorme riqueza potencial iraquí por los chiíes y kurdos dominantes. La mayor parte de las reservas de crudo de Iraq yacen en el sur chií y en el norte kurdo.
La ley también otorga a las compañías petroleras y gobiernos regionales el poder de firmar contratos con compañías extranjeras para la exploración y desarrollo de los campos, abriendo las puertas a la inversión de compañías extranjeras en un país donde las reservas de petróleo se ubican entre las tres reservas más grandes del mundo.
Funcionarios iraquíes dicen que decenas de importantes compañías extranjeras, incluyendo empresas norteamericanas, rusas y chinas, han expresado un fuerte interés en el desarrollo de los campos y han hecho algunos trabajos con la industria iraquí. La ley nacional del petróleo permitirá que las regiones cierren acuerdos de co-producción con compañías extranjeras, lo que según algunos iraquíes provocará que sean los extranjeros quienes cosechen la riqueza petrolera del país.
Funcionarios iraquíes dicen que todos los contratos serán sometidos a un proceso honesto de licitación, aunque inspectores norteamericanos han informado que abunda la corrupción entre los escalones más altos del gobierno, incluyendo las funciones más importantes del ministerio del Petróleo. También existe temores entre no-norteamericanos de que se favorezcan los intereses de las compañías estadounidenses.
Pero analistas de la industria del petróleo en Estados Unidos dicen que no está claro si las compañías se disputarán por los contratos, debido a que la ley es vaga sobre las protecciones legales de que gozarán los inversores.
La ley del petróleo y varias otras medidas relacionadas deben todavía ser aprobadas por el parlamento antes de su implementación. Desde la invasión norteamericana de 2003, los políticos iraquíes han peleado a menudo encarnizadamente a lo largo de líneas étnicas y religiosas, y ese tipo de conflicto podría estancar la aprobación de la ley. Los borradores son debatidos durante meses por una comisión antes de que el gabinete finalmente apruebe uno.
"A fin de cuentas, todos apoyamos esto porque es factible para todos los partidos", dijo Barham, Salih, vice-primer ministro y director de la comisión. La distribución de los ingresos en función de la población no es una garantía para aplacar a los partidos rivales, debido a que no existen censos precisos. Existe un fuerte desacuerdo sobre la demografía iraquí -muchos árabes sunníes insisten en que ellos constituyen la mayoría de los iraquíes, incluso aunque se estima que los árabes sunníes conforman sólo el veinte por ciento de la población, contra el veinte por ciento kurdo y el sesenta por ciento chií.
Si se aprueba la ley, sus efectos sobre la industria petrolera serán enormes, asumiendo que las compañías extranjeras estén dispuestas a trabajar aquí a pesar de la violencia. Iraq tiene ochenta campos petrolíferos, 65 de los cuales serán licitados para contratos de desarrollo, dijo Hussain al-Shahristani, el ministro del Petróleo.
Líderes iraquíes dicen que quieren que el parlamento de 275 miembros apruebe la ley antes de mayo. La legislatura está en receso, pero se espera que reinicie sus labores este próximo mes. Líderes norteamericanos e iraquíes trataron de hacer aprobar la ley el año pasado, pero los esfuerzos se atascaron en el nivel de borrador. Antes del voto del gabinete el lunes, los principales bloques políticos sunníes, chiíes y kurdos acordaron colaborar para asegurarse de que la ley sea aprobada de manera expedita en el parlamento, dijo Shahristani.
Desde el año pasado, altos funcionarios del gobierno de Bush y comandantes militares norteamericanos aquí dijeron que una nueva ley del petróleo es crucial para el desarrollo político y económico del país, y que habían presionado implacablemente a los líderes iraquíes para convertir en prioridad la aprobación del proyecto de ley.
En las últimas semanas, el embajador Zalmay Khalilzad, el enviado americano aquí, ha participado en intensas conversaciones con líderes kurdos en el norte para superar sus objeciones al proyecto de ley, que se concentraron en las atribuciones para cerrar contratos otorgadas al gobierno central contra las regiones. Funcionarios iraquíes dicen que las negociaciones de Khalikzad fueron cruciales para ganar la aprobación unánime del gabinete el lunes.
"Este es un importante logro político, porque los líderes, que representan a todas las comunidades iraquíes, han demostrado que pueden unirse para resolver problemas difíciles de vital importancia para el país", dijo Khalilzad en una declaración escrita el lunes noche. "La redacción de esta ley no fue fácil. Representaba retos especiales para los gobiernos regionales iraquíes y del Kurdistán, y para los líderes de los principales bloques políticos".
Varios miembros de la comisión que supervisaron la redacción del proyecto dijeron en entrevistas que tenían confianza en que el parlamento apruebe finalmente la ley, pero que quizás lo hará después de un acalorado debate.
"Será difícil", dijo Salih. "Tengo que admitirlo y reconocerlo. Amigos, será una interesante montaña rusa".
Los redactores del proyecto de ley trataron de equilibrar los poderes de los gobiernos regional y central, un tema que toca directamente el meollo de la guerra de Iraq.
La minoría árabe sunní, que gobernó a Iraq durante décadas hasta el derrocamiento de Saddam Hussein y ahora dirige la resistencia, ha rechazado el gobierno chií y kurdo en parte porque teme que esos grupos se apoderen de la riqueza del petróleo. Líderes árabes sunníes han rechazado los intentos de algunos políticos kurdos y chiíes de crear leyes que permitan una mayor autonomía regional.
El proyecto de ley establece que todos los ingresos de los actuales y futuros campos petrolíferos serán recolectados por el gobierno central y redistribuidos a los gobiernos regionales o provinciales de acuerdo a su demografía, asegurando en teoría una distribución equitativa de las ganancias. Ese método podría ayudar a mitigar la hostilidad de los sunníes a la autonomía kurda y chií.
Las posiciones de los árabes sunníes también podrían ablandarse si se hicieran más exploraciones en su territorio. Hace poco funcionarios iraquíes han elevado sus estimaciones de la cantidad de los depósitos de petróleo y gas natural en territorio árabe sunní después de pagar decenas de millones de dólares a compañías petroleras extranjeras para que reexaminaran viejos datos sísmicos en todo el país y ofrecieran cursos de formación a ingenieros iraquíes.
Analistas de la industria y gobierno dentro y fuera de Iraq estiman la reservas probadas de petróleo en 115 billones de barriles. La producción de petróleo alcanzó su punto más alto de 3.7 millones de barriles al día en 1979, de acuerdo al Departamento de Energía de Estados Unidos. La producción era de 2.6 millones de barriles al día el día anterior a la invasión norteamericana de 2003, pero desde entonces ha descendido.
Los redactores de la ley del petróleo alcanzaron un acuerdo sobre el principio de la repartición de los ingresos bastante pronto en el proceso. Mucho más contencioso fue el problema de los contratos por el petróleo. Los kurdos, que han gozado de una independencia de facto en el montañoso norte desde el fin de la Guerra del Golfo Pérsico de 1991, argumentaron fuertemente a favor de que los gobiernos regionales o compañías tengan plena autoridad para cerrar contratos con compañías extranjeras para desarrollar campos petrolíferos. Líderes árabes sunníes han insistido en reservar este poder para el ministerio del Petróleo. Los chiíes adoptaron una posición intermedia.
El proyecto de ley tiene un compromiso: las regiones pueden cerrar contratos, pero un poderoso y nuevo cuerpo central, el Consejo Federal para el Petróleo y el Gas, tendrá la autoridad para impedir que los contratos sigan adelante si no satisfacen ciertas normas prescritas, dijo Salih. Una comisión de expertos en petróleo de fuera y dentro de Iraq asesorará al consejo federal sobre los contratos.
El proyecto de ley también restablece la Compañía Petrolera Nacional Iraquí, un organismo estatal que fue fundado en 1964 para supervisar la producción de petróleo, y que fue cerrado por Hussein en 1987. La compañía operará separadamente del ministerio del Petróleo y usará un esquema comercial. Además, toda región que pueda producir al menos 150 mil barriles de petróleo al día, podrá crear su propia compañía petrolera.
Analistas en energía dijeron que no es probable que la nueva ley conduzca a una estampida de compañías extranjeras a corto plazo debido a que deja muchos temas sin resolver, incluyendo un mecanismo que resuelva las disputas potenciales entre la autoridad federal y los gobiernos locales.
"Creo que lo endiablado serán los detalles", dijo Fadel Gheit, analista de la Oppenheimer & Company en Nueva York. "Las compañías petroleras necesitan gobiernos que puedan honorar los contratos que firman y necesitan un ambiente seguro para poder funcionar", agregó.
Aunque Gheit dijo que esperaba que las compañías petroleras norteamericanas y británicas recibieran un trato preferente a la hora de recibir contratos, otros analistas dijeron que se despertarían la suspicacias de los iraquíes si se otorgan acuerdos preferentes a compañías norteamericanas.
"Los iraquíes son extremadamente celosos de sus recursos", dijo Rochdi A. Younsi, un analista del Eurasia Group, una firma consultora sobre riesgos políticos. "Dado el nivel de sentimientos anti-norteamericanos, cualquier compañía petrolera norteamericana de la que se crea que saca ventaja de las relaciones con el gobierno sería vista como parte de la llamada conspiración para apoderarse de los recursos naturales de Iraq".

Jad Mouawad contribuyó a este reportaje desde Nueva York.

1 de marzo de 2007
27 de febrero de 2007
©new york times
©traducción mQh
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encuentran petróleo en iraq


[James Glanz] Nuevas promesas de petróleo y gas en territorio sunní de Iraq. Puede influir en la guerra civil.
Karabila, Iraq. En un remoto tramo del desierto de Anbar, a apenas 32 kilómetros de la frontera siria, un solitario tubo azul con soportes y válvulas sobresale por encima de un enorme depósito de petróleo y gas natural, algo que parecería rutinario en este país rico en petróleo, excepto por un detalle: este es territorio sunní.
Se sabe que hay enormes depósitos de petróleo en el norte kurdo y en el sur chií de Iraq. Pero ahora, Iraq ha incrementado substancialmente sus estimaciones de la cantidad de petróleo y gas natural en sus depósitos en territorio sunní después de pagar discretamente decenas de millones de dólares a compañías petroleras extranjeras para que analizaran viejos informes sísmicos en el país y readiestraran a ingenieros iraquíes.
Es probable que este desarrollo tenga importantes consecuencias políticas: la ausencia de recursos naturales en las regiones centrales y occidentales del país, que son territorios sunníes, ha alimentado su desilusión con el país que antes gobernaban. Y ha reforzado su insistencia en un fuerte gobierno central, que recoja los beneficios de la explotación del petróleo y los reparta equitativamente entre los grupos del país, antes que admitir la división del país de acuerdo a límites religiosos regionales.
Aunque ingenieros occidentales e iraquíes han sabido desde siempre que había petróleo en los territorios sunníes, el tema ha recibido una atención más dedicada gracias a nuevos estudios, dijeron funcionarios del ministerio iraquí del Petróleo. La pregunta sobre dónde están concentradas las reservas de petróleo adquiere todavía más importancia a medida que los negociadores se acercan a un acuerdo sobre la largamente debatida ley del petróleo, que regulará la explotación de depósitos iraquíes por compañías petroleras iraquíes y extranjeras.
Los nuevos estudios han elevado sus estimaciones de la cantidad de petróleo presente en una serie de depósitos en territorio sunní al norte y este de Bagdad y en una serie de depósitos que cruzan el occidente de Iraq como las cuentas de un rosario, y que podrían contener casi un trillón de pies cúbicos de gas natural. Las cifras revisadas, aunque enormes, no significan que los depósitos en territorios sunníes pongan en peligro los gigantescos campos en otras regiones del país.
Y aunque tomará años empezar a explotar esos depósitos de petróleo y gas, incluso si la zona es lo suficientemente segura como para que las compañías trabajen en ella, las compañías de energía están excitadas con el potencial del área, incluso si los depósitos son menores que las reservas chiíes en el sur y las que se encuentran en territorio kurdo al norte del país.
Los análisis, todavía poco conocidos fuera de un pequeño círculo de especialistas, son considerados lo suficientemente importantes como para que el general de división John R. Allen, de la Segunda Fuerza Expedicionaria, que es el subcomandante de la Fuerza Multinacional Oeste, que tiene a la provincia de Anbar bajo su responsabilidad, hiciera el viernes un largo viaje hacia el desierto para visitar el pozo. Las tareas del general Allen incluyen el fomento del desarrollo económico de la provincia.
El depósito se encuentra en el campo Akkas, una de las cuentas del rosario que corre desde la provincia de Ninewa al sur hasta la frontera con Arabia Saudí al sur.
"Estar aquí es extraordinario", dijo el general Allen. "Esto entrega a Anbar y a los sunníes un futuro económico diferente al fosfato y al cemento", dijo, refiriéndose a los productos de algunas de las anticuadas fábricas de la zona.
"Esto les da un futuro y una esperanza", dijo. Cerca de ahí, unas prendas de ropa se secaban ondeando frente a la única edificación a la vista, una choza de cemento que pertenece probablemente a un pastor.
La producción de petróleo iraquí alcanzó su punto más alto de 3.7 millones de barriles al día en 1979, cuando Saddam Hussein recién ascendía al poder, de acuerdo al ministerio norteamericano de Energía.
La cifra subió y bajó en el curso de los años y se estabilizó en 2.6 millones de barriles al día justo antes de la invasión. La producción actual es menor que la producción de preguerra, una importante decepción para los ingenieros norteamericanos e iraquíes que se han esforzado por reconstruir la infraestructura petrolera nacional.
Esa producción se ha concentrado siempre en el norte y en el sur. Pero en diferentes ocasiones Iraq ha explorado algunos pozos en el desierto de Anbar y en una serie de depósitos al norte y este de Bagdad, donde la producción ha sido limitada, dijo en una entrevista reciente Natik K. al-Bayati, director de reservas y desarrollo de campos petrolíferos en el ministerio del Petróleo.
Iraq ha recogido datos sísmicos de todos sus pozos -registros de temblores de tierra que sacuden la corteza terrestre y pueden ser utilizados como rayos equis para investigar las estructuras subterráneas.
Pero el largo aislamiento de Iraq del resto del mundo significó que los datos nunca fueran analizados con las tecnología más recientes, dijo Bayati en la entrevista, a la que asistieron su geólogo jefe y otro experto en reservas del ministerio, y que fue autorizada por el ministro del Petróleo, Hussain al-Shahristani.
Fue en parte por esa razón, dijo Bayati, que Iraq destinó hasta 25 millones de dólares cada una para acuerdos de colaboración con unas cuarenta compañías petroleras internacionales, que proporcionaron adiestramiento, asesoría jurídica y asistencia técnica -incluyendo el acceso a software reciente- para el análisis de datos. En el proceso, "nos encontramos con agradables sorpresas", dijo.
Un reexamen de una serie de pozos que van desde Taji, al norte de Bagdad, hasta una zona al sudeste de la capital casi duplicó las estimaciones de las reservas recuperables después de elevar el total estimado a unos 15 billones de barriles, dijo Bayati.
Esa es sólo una de una serie de estructuras similares en áreas sunníes al norte de Bagdad que todavía están siendo investigadas, dijo. Las estimaciones actuales de las reservas en Iraq se elevan a unos 115 billones de barriles, de acuerdo a numerosos análisis de la industria y del gobierno en Iraq y Occidente.
Bayati dijo que los estudios, que fueron realizados en todo el país, también aumentaron las estimaciones de las reservas de gas natural en las provincias sunníes de Ninewa y Anbar al occidente del país. Dijo que la cantidad de gas natural que podría en teoría ser extraído solamente del campo de Akkas sería la energía equivalente a unos cien mil barriles de petróleo al día.
En el pasado, algunos expertos en petróleo occidentales han especulado que se podían encontrar hasta cien billones de barriles adicionales de crudo en las profundas formaciones de Anbar, pero que la investigación de esas estructuras probablemente requeriría nuevas pruebas sísmicas con maquinaria en el terreno, una tarea difícil dados los peligros de trabajar en Iraq en estos momentos.
Se espera que Akkas sea uno de un pequeño número de yacimientos que recibirán prioridad en el plan de desarrollo de Iraq una vez que se apruebe la ley sobre el petróleo.
Aunque Bayati se mostró inicialmente reluctante a comentar las implicaciones políticas de las reservas de petróleo y gas en territorio sunní, finalmente concedió que era probable que el impacto se extendiera más allá del arcano mundo de los ingenieros del petróleo. "Pero uno tiene que vérselas con la realidad en el terreno", dijo.
El trabajo no ha pasado desapercibido en otros lugares de Bagdad.
"Podría ser realmente positivo", dijo un funcionario norteamericano sobre el campo de Akkas. "Hay gente que cree que podría ser bastante grande".
El funcionario dijo que se necesita investigar más, incluyendo nuevas medidas sísmicas, para trazar mejor el plano de los campos.
El potencial de los campos de gas también ha llamado la atención de algunos en el comando militar norteamericano, incluyendo al general Allen, que cree que el gas natural podría ser usado para generar electricidad y servir como materia prima de las plantas químicas de Anbar.
La perspectiva de campos de petróleo y gas en territorio sunní se presenta con numerosas cautelas, mientras Iraq siga siendo un lugar peligroso para trabajar, especialmente para las compañías extranjeras con experiencia en la materia.
Incluso si las compañías pueden explotar los campos, tomará años antes de que se puedan excavar los pozos necesarios y oleoductos para transportar el petróleo y gas desde los pozos.
Pero la novedad de los recursos de petróleo en territorio sunní ciertamente ha cautivado la fantasía de quienes serán los más afectados por el hallazgo. Farhan T. Farhan, alcalde de Qaim, que es la zona poblada más cercana a Akkas, dijo en una entrevista que ya ha puesto el ojo en los posibles beneficios económicos del desarrollo del campo.
"Si usamos este petróleo", dijo, "será suficiente para todo el occidente de Iraq".

26 de febrero de 2007
19 de febrero de 2007
©new york times
©traducción mQh
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por qué se retiran los británicos


[Kim Murphy] Los militares británicos no pueden pelear en Iraq y Afganistán al mismo tiempo.
Londres, Gran Bretaña. La decisión de Gran Bretaña de retirar 1,600 soldados de Iraq para la primavera, anunciada por personeros norteamericanos y británicos como un giro decisivo para la soberanía de Iraq, fue interpretada el miércoles ampliamente como una reveladora admisión de que las fuerzas armadas británicas no pueden participar simultáneamente en los dos frentes bélicos de Afganistán e Iraq.
Los militares británicos corren el riesgo de sufrir un ‘fracaso operacional', advirtió esta semana el antiguo jefe del estado mayor de defensa, Charles Guthrie.
"Debido a que el ejército británico está esencialmente librando una guerra contra la resistencia mucho más intensa en Afganistán, se han dado cuenta de que debía haber una suerte de transferencia de recursos de Iraq a Afganistán", dijo Clive Jones, docente de política de Oriente Medio en la Universidad de Leeds, que ha seguido estrechamente el despliegue británico en Iraq.
"Es eso o te arriesgas de algún modo a perder ambas", dijo. "Es un clásico caso de ‘Declaremos la victoria y larguémosnos'".
El gobierno del primer ministro Tony Blair ha sido presionado para aumentar en 800 soldados el contingente británico en Afganistán para frenar el resurgimiento de los talibanes y una inquietante escalada en el tráfico de drogas, al mismo tiempo que es acosado por crecientes críticas por apoyar a Estados Unidos en la impopular invasión y prolongada guerra de Iraq. El miércoles fue sepultado el soldado Luke Daniel Simpson, la baja número 132 del ejército británico. Murió en combate el 9 de febrero.
La decisión de limitar las fuerzas en más de un veinte por ciento en la sureña ciudad de Basra significa que Gran Bretaña reducirá su presencia militar en momentos en que el Pentágono está aumentando el nivel de tropas norteamericanas en el norte, en Bagdad y en la provincia de Anbar.
El gobierno de Bush se apresuró a presentar la decisión británica como un indicio de que la operación militar norteamericana está rindiendo frutos. El vice-presidente Dick Cheney calificó la reducción como "una confirmación del hecho de que hay partes de Iraq donde las cosas están resultando bastante bien" y el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow, dijo que la coalición norteamericana "sigue intacta", pese a que la lista de países que contribuyen con tropas a la ocupación de Iraq, excluyendo a Estados Unidos, ha caído de 35 a 25.
Pero el Pentágono, en su informe trimestral más reciente al Congreso, clasificó a Basra como una de las cinco ciudades, a excepción de Bagdad, donde la violencia seguía siendo "significativa" y dijo que la región era una -de dos- de las que "no está preparada para su transferencia" a las autoridades iraquíes.
Antes un prometedor faro, Basra vive acosada por la violencia religiosa así como por enfrentamientos entre milicias chiíes por el control del contrabando de petróleo. El año pasado estallaron feroces enfrentamientos callejeros entre grupos musulmanes chiíes rivales en las capitales provinciales de Samawah, Kut y Diwaniya.

Críticas del Congreso
Líderes demócratas del Congreso denunciaron la interpretación del gobierno de Bush como engañosa.
"Lo cuenta la Casa Blanca como lo cuente, el gobierno británico ha decidido apartarse del presidente Bush y empieza a retirar sus tropas de Iraq", dijo el senador Edward M. Kennedy (demócrata de Massachusetts). "Esto debería ser un llamado de atención para el gobierno. El anunciado redespliegue de tropas británicas por el primer ministro Blair es un contundente rechazo de la arriesgada política de Iraq del presidente Bush".
La presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (demócrata de San Francisco), dijo que al decisión británica "confirma las dudas del pueblo norteamericano" sobre la decisión de aumentar las tropas norteamericanas.
"El plan de escalada del presidente de enviar más tropas norteamericanas a Iraq no corresponde a los anhelos del pueblo norteamericano y sus aliados", dijo Pelosi en una declaración. "¿Por qué se están enviando a Iraq miles de soldados americanos adicionales al mismo tiempo que las tropas británicas se preparan para marcharse?"
En Gran Bretaña, los opositores a Blair calificaron la retirada de tropas como una admisión de fracaso.
"La indigerible verdad es que dejamos atrás un país al borde de la guerra civil, en el que la reconstrucción se ha estancado y la corrupción se ha hecho endémica, y una región que es mucho menos estable que en 2003", dijo el presidente del Partido Liberal Democrático, Menzies Campbell, en un debate parlamentario el miércoles sobre la retirada de tropas.
"El panorama actual está alejadísimo del faro de democracia en Oriente Medio que nos prometieron hace cuatro años", dijo.
Para Blair, la decisión de empezar a reducir las 7,100 tropas de Gran Bretaña en el sur, a 5,500, posiblemente con retiradas adicionales más tarde en el año, fue casi una necesidad política. Su Partido Laborista va a la zaga en las encuestas de las cruciales elecciones regionales de la primavera. Y Blair se está preparando para entregar las riendas del gobierno este año, muy probablemente a su ministro de Hacienda, el líder laborista Gordon Brown, que es partidario de una retirada gradual de las tropas británicas de Iraq.
Al anunciar la reducción de tropas, Blair dijo que coincidían con las responsabilidades cada vez mayores de las fuerzas armadas y policía iraquíes. Dijo que las tropas británicas continuarían patrullando la frontera iraní y seguirán ocupando su base principal en Basra al menos hasta 2008, para ayudar a las fuerzas iraquíes si fuera necesario.
"Es importante mostrar al pueblo iraquí que no queremos que nuestras tropas se queden más de lo necesario, pero que mientras se nos necesite, estaremos a su lado", dijo Blair al Parlamento.
"La situación en Basra es muy diferente a Bagdad. Allá no hay resistencia sunní. No hay bases de Al Qaeda. Hay poca violencia entre chiíes y sunníes", pese a "ataques a menudo violentos" de milicias chiíes contra tropas británicas, dijo.
"Todo esto no significa que Basra esté en la situación que queremos. Pero sí quiere decir que el siguiente capítulo en la historia de Basra podrá ser escrito por los iraquíes", dijo Blair.
La mayoría de los analistas dicen que la afirmación del primer ministro de que se ha avanzado significativamente en el mejoramiento de la seguridad en el sur de Iraq, es una exageración de los hechos. Aunque el sur no es tan violento y caótico como la capital y el territorio sunní al oeste, sigue siendo frágil, inestable y a menudo sangriento. Milicias chiíes y bandas armadas controlan ciudades como Basra y Amarah, así como largos y desolados tramos de carretera en los pantanos y desiertos del sur.
Las bases británicas en Basra son atacadas regularmente con fuego de mortero. Las tropas británicas se enfrentan casi a diario con milicianos. En los últimos meses, los británicos evacuaron su base en el centro de la ciudad y se trasladaron a un sitio más seguro en los terrenos del aeropuerto de la ciudad.

Bastión Islamita
Un estudio sobre el sur dado a conocer esta semana por el Instituto Washington para el Oriente Medio, un laboratorio ideológico que ha sido partidario de los objetivos de la política exterior del gobierno de Bush, describe la situación en el sur de Iraq como grave. Observa que Basra, que era en el pasado una de las ciudades más liberales y cosmopolitas de Iraq, se ha convertido en un bastión de los islamitas que utilizan los enormes recursos petroleros del sur para "llenar sus arcas de guerra".
"La provincia ha sufrido uno de los peores giros de fortuna desde la caída del régimen de Saddam Hussein", dice el informe.
"Militares y analistas políticos dicen que una retirada británica de la región podría crear un vacío que podría proporcionar refugio a los milicianos desplazados por las operaciones iraquíes y norteamericanas en Bagdad, en una región con la influencia iraní se hace sentir.
Igualmente grave, dijeron, es el hecho de que Basra y sus alrededores son una ruta de suministro crucial para las fuerzas norteamericanas en Bagdad.
"Esencialmente lo que tememos es que cuando se retire Gran Bretaña, las milicias controlarán la situación, y no el ejército iraquí", dijo Michael J. Williams, director del programa transatlántico del Royal United Services Institute de Londres.
Aunque personeros británicos y norteamericanos se han esforzado en negar cualquier disidencia en cuanto a la política iraquí, "si la situación de seguridad en Basra fuera perfecta, ¿estarían los británicos retirando sus tropas o redesplegándolas en otros lugares donde fueran necesarias, que es Bagdad?", dijo Williams.
"El hecho es que las tropas que mejor trabajan junto a los norteamericanos están dejando el país", dijo.

kim.murphy@latimes.com

Borzou Daragahi en Baghdad y James Gerstenzang, Paul Richter ynd Peter Spiegel en Washington contribuyeron a este reportaje.

Tropas de la Coalición
El primer ministro Tony Blair quiere retirar 1,600 soldados de Basra en los próximos meses. Aquí mostramos el personal militar de algunos países que contribuyen a la ocupación norteamericana de Iraq, y los cambios en los niveles de tropas desde el inicio de la guerra en marzo de 2003:

Estados Unidos octubre 2003: 130,000; diciembre 2005: 160,000; hoy 132,000.
Gran Bretaña octubre 2003: 7,400; diciembre 2005: 8,000; hoy: 7,1000.
Corea del Sur octubre 2003: 675; diciembre 2005: 3,200; hoy: 2,300. Corea del Sur aprobó el año pasado una reducción de un tercio de sus fuerzas.
Australia octubre 2003: 0; diciembre 2005: 900; hoy: 1,450.
Rumania octubre 2003: 800; diciembre 2005: 863; hoy: 1,000.
Polonia octubre 2003: 2,400; diciembre 2005: 1,400; hoy: 900. En otoño pasado autorizó una extensión de sus tropas en Iraq, que serán retiradas a mediados de 2007.
Georgia octubre 2003: 70; diciembre 2005: 900; hoy: 850.
Dinamarca octubre 2003: 400; diciembre 2005: 530; hoy: 300. Dinamarca anunció el miércoles que retirará en agosto sus tropas terrestres del sur de Iraq y las reemplazará por 55 soldados de una unidad de helicópteros.
El Salvador octubre 2003: 360; diciembre 2005: 380; hoy: 380.
Bulgaria octubre 2003: 485; diciembre 2005: 380; hoy: 153.
Republica Checa octubre 2003: 300; diciembre 2005: 102; hoy: 96.
Italia octubre 2003: 3,000; diciembre 2005: 2,800; hoy: 0. Italia retiró sus últimas tropas en septiembre pasado.
Holanda octubre 2003: 1,100; diciembre 2005: 19; hoy: 0.
España octubre 2003: 1,300; diciembre 2005: 0; hoy: 0.
Ucrania octubre 2003: 1,650; diciembre 2005: 876; hoy: 0.
Japón octubre 2003: 0; diciembre 2005: 600; hoy: 0.
Honduras octubre 2003: 360; diciembre 2005: 0; hoy: 0.
Tailandia octubre 2003: 400; diciembre 2005: 0; hoy: 0.

Fuentes:
Associated Press, Agence France-Presse, GlobalSecurity.org, informes y cables de Times.

24 de febrero de 2007
22 de febrero de 2007
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invasión llevó miseria a iraq


[Christian Berthelsen] Un tercio de los iraquíes vive en la pobreza. Naciones Unidas responsabiliza a la arruinada infraestructura del país y las políticas norteamericanas de libre mercado.
Amán, Jordania. De acuerdo a un estudio realizado bajo los auspicios de Naciones Unidas dado a conocer el domingo, un tercio de los iraquíes vive en la miseria -una grave constatación para un país que gozaba de una prosperidad general hace menos de tres décadas.
El informe, redactado por una dependencia del gobierno iraquí y el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, estudió el acceso a, y la calidad, de una amplia gama de servicios básicos.
Constató que para 2004, las condiciones de vida de los iraquíes se habían deteriorado considerablemente en comparación con los años setenta y ochenta, particularmente en las áreas de agua potable, electricidad, servicios sanitarios, trabajo, ingreso y capital.
También se constataron privaciones en las áreas de vivienda -arruinadas o peligrosas- y el acceso y calidad de la educación.
Una implicación ofrecida por el informe es que la erosión de las condiciones de vida están contribuyendo a la guerra civil en Iraq. Aunque el informe no se explaya sobre las interpretaciones oficiales del tema, un alto funcionario de Naciones Unidas en Amán, la capital de Jordania, dijo que la pobreza ofrecía "un terreno muy fértil para el reclutamiento" para actividades militantes en Iraq.
"Cuando no tienes trabajo, no tienes ni agua ni electricidad, eres más vulnerable para ser reclutado por grupos extremistas", dijo en una entrevista Paolo Lembo, director del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas en Iraq. "Mi opinión personal es que sí, esos son factores que contribuyen a la guerra civil".
El estudio se basa en datos recogidos en 2004 como parte de una encuesta sobre las condiciones de vida de los iraquíes realizada por Naciones Unidas y el ministerio iraquí de Planificación y Desarrollo.
Además de la constatación de que un tercio de los iraquíes vive en la pobreza, el estudio constató que un cinco por ciento de la población vive en condiciones de extrema pobreza.
Aunque los datos se remontan a tres años y no reflejan el deterioro de las condiciones de vida desde la invasión norteamericana de 2003, funcionarios de derechos humanos dicen que el estudio es sin embargo útil porque es el primer enfoque comprehensivo de la pobreza y las privaciones en Iraq y porque crea una línea de fondo para estudios futuros.
Aunque las condiciones de vida empezaron a declinar durante las décadas del largo gobierno de Saddam Hussein, y continuaron deteriorándose durante las dos guerras y las asfixiantes sanciones que siguieron, el informe responsabiliza las medidas económicas implementadas después de la invasión de 2003.
Las medidas, que reflejan las prioridades de libre mercado de los norteamericanos, desmantelaron las empresas estatales que empleaban a cientos de miles de iraquíes y pusieron fin a los subsidios.
Las políticas plantearon desgarradores cambios, que produjeron altas tasas de desempleo y frustraciones, dice el informe.
El estudio constató que la arruinada infraestructura iraquí es el principal factor que explica las pobres condiciones de vida.
Dice que el 85 por ciento de las familias carecen de una fuente estable de electricidad, con apagones semanales e incluso diarios. Casi el 70 por ciento de las familias tiene problemas para deshacerse de la basura, y más del 40 por ciento cuenta con servicios sanitarios inadecuados.
Los niveles de privación también jugaron un papel en la desnutrición.
Los residentes en el sur chií del país son los que más privaciones padecen, mientras que los habitantes de Bagdad y el norte de Iraq son los que gozan de las condiciones de vida más altas.
Los niveles de pobreza son tres veces más altos en las zonas rurales.
Los autores del informe instan a los funcionarios a cargo de la reconstrucción de Iraq a reducir los proyectos de privatización de la economía y a mejorar las maneras de ayudar a la gente a sobrevivir en medio de los cambios.
"No es una crítica contra nadie; es una realidad que debemos abordar", dijo Lembo.

christian.berthelsen @latimes.com

19 de febrero de 2007
21 de febrero de 2007
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el día que empezó la guerra civil


[Louise Roug] Hace un año atentaron contra la Mezquita Dorada. Y estalló la barbarie chií.
Samarra, Iraq. La ciudad está tranquila. Sus habitantes duermen. Un minuto después de medianoche, el oficial de servicio en una pequeña base norteamericana en el centro de Samarra empieza su bitácora. Una solitaria ambulancia traslada a un niño enfermo, cruzando la fría noche de febrero. Entonces, a las 6:43 de la mañana, el sargento primero Christopher Gallas oye el sonido de dos explosiones. Cuatro minutos más tarde: "Unas unidades reportan que la cúpula principal de la Mezquita Dorada ha sido volada".
Gallas todavía no lo sabe, pero el ataque que oyó tendrá repercusiones en todo Iraq y el resto del mundo.
Las explosiones simultáneas de febrero pasado no se cobraron ninguna vida. Pero debido al ataque -la destrucción de un santuario musulmán chií en una ciudad árabe sunní-, miles de iraquíes han muerto en el frenesí de ‘venganza', quema de mezquitas y la ejecución pública de civiles.
Así empezó la guerra civil en Iraq.
El lunes, el aniversario del atentado de acuerdo al calendario lunar musulmán, funcionarios en Bagdad llamaron a recordar la destrucción del santuario durante quince minutos. En lugar de eso, las bombas hicieron añicos dos mercados bagdadíes frecuentados por vecinos chiíes, aumentando el número de víctimas de la guerra con 87 muertos.

Rabia No Contenida
Durante casi tres años tras la invasión norteamericana, los chiíes han soportado atentados con bomba y asesinatos a manos de insurgentes sunníes.
Han enterrado a miles de sus muertos. Y los casos de represalias han sido limitados. Su clérigo más importante, el gran ayatollah Ali Sistani, predicaba la moderación.
Pero el 22 de febrero de 2006, los chiíes dejaron de escucharle.
La profanación de uno de sus santuarios más sagrados en Iraq fue casi inconmensurable. El vice-presidente iraquí, Abel Abdul Mehdi, chií, comparó su repercusión emocional con el efecto que tuvieron los atentados del 11 de septiembre de 2001 entre los norteamericanos.
Altos funcionarios norteamericanos describieron el atentado como un "crimen contra la humanidad".
El gobierno decretó rápidamente un toque de queda nacional. Tropas iraquíes y norteamericanas fueron sacadas a las calles, en gran parte para proteger a los sunníes de actos de represalia.
Pero la rabia no pudo ser contenida.

Hubo un Llamamiento
Al romper el día, un intérprete iraquí empleado por los norteamericanos fue el primero en llegar al santuario.

Fuad, apodado ‘Tigre', tiene madre chií y padre sunní. Él mismo es agnóstico. Pero esta mañana, al contemplar la Mezquita Dorada reducida a grises escombros, Fuad llora. Junto a él, un policía sunní de Samarra y fuerzas chiíes de Bagdad están llorando. Aunque Samarra es una ciudad predominantemente sunní, el santuario es una fuente de orgullo para ambas sectas.
Las explosiones sacan a las estrechas calles de Samarra a somnolientos iraquíes. Buscando la familiar imagen, no ven más que su bóveda otrora resplandeciente completamente destruida.
Un llamamiento emerge de los altavoces de la mezquita: Esto lo han hecho los judíos, la culpa la tienen los norteamericanos.
Hacia las 8:10, en el mercado cerca de la mezquita, se ha reunido una enorme multitud. La multitud crece. Algunos manifestantes arrojan piedras a los comandos iraquíes que revisan la zona y hay tiroteos esporádicos. Algunos de los hombres simplemente alzan sus libros sagrados, gritando una y otra vez: "Allahu akbar", Dios es grande.
No mucho después, una turba se dirige hacia la base norteamericana. En el portón, los soldados se preparan para defender el recinto, apuntado sus armas pesadas contra los hombres que avanzan contra ellos.
Pese a llamamientos de los altavoces, el impasse no dura demasiado. La turba se dispersa.
Ya no se trata de los norteamericanos.

Empieza la Matanza
En Ciudad Sáder, un enorme y paupérrimo barrio al este de Bagdad, milicianos chiíes se arman con rifles AK-47 y lanzagranadas
y empiezan a dirigirse hacia el norte, hacia el centro sunní.
En otros lugares, los asesinos ya están buscando víctimas.
Khalil Duleimi, un clérigo sunní, es uno de los primeros en ser asesinado. Muere en la puerta de su mezquita al este de Bagdad, por las balas que le dispararon desde un coche en movimiento. En Basra, la ciudad sureña dominada por los chiíes, una turba saca de una cárcel a una docena de sunníes y los ejecuta.
Más de doce horas después de las explosiones, Gallas apunta otro incidente en Samarra. A las 7:10 de la tarde, al norte de un puesto de control norteamericano, secuestran a un equipo de televisión. Atwar Bahjat, hija de madre chií y padre sunní y una de las corresponsales más respetadas de Oriente Medio, ha viajado a su ciudad natal para informar sobre el atentado. Hombres armados la persiguen y la asesinan, junto a los miembros de su equipo.
Decenas de otros son asesinados ese primer día, y cientos más en los días posteriores.

Miembro de la Familia
El cisma entre chiíes y sunníes se remonta al siglo siete y a una disputa sobre el legítimo heredero del profeta Mahoma.
Doscientos años después, un califa sunní preocupado por una posible insurrección chií llevó a Samarra a dos chiíes que eran descendientes directos del profeta, Ali Hadi y Hasan Askari, donde murieron cuando estaban bajo arresto domiciliario, posiblemente envenenados por el califa. El santuario alberga sus tumbas.
Durante los últimos días del Imperio Otomano, los obreros construyeron una bóveda dorada sobre el santuario, que fue completado en 1905. Durante los siguientes cien años, los rayos del sol ocultándose se reflejaban en la cúpula dorada.
Los habitantes de la ciudad tenían al santuario como miembro de la familia, como a un padrino; lo saludaban al pasar. Los niños gritaban "Salaam aleikum", la paz sea contigo, a su techo dorado.

"¡Policía, Policía!"
Para destruir la bóveda se requería crueldad, un plan bien aceitado y montones de explosivos. El santuario estaba cercado por una muralla de un metro de grosor y casi tres metros de alto.
Las puertas se cerraban a las cinco de la tarde. Nueve guardias de seguridad contratados por las autoridades sunníes que dominan la ciudad, patrullaban el patio y los edificios.
Desde un hotel al otro lado de la calle, un equipo de vigilancia compuesto por cuatro agentes, custodiaban la mezquita. Otros seis agentes estaban de servicio en una comisaría al lado de la mezquita. Un batallón de Bagdad estaba estacionado a menos de cien metros del lugar. Una compañía de tropas norteamericanas ocupaban una base a unos quinientos metros más abajo en la calle.
De acuerdo a documentos militares norteamericanos que reconstruyen el atentado, el 21 de febrero cuatro hombres armados entraron al complejo del santuario a las ocho de la tarde por una puerta adyacente de una escuela islámica.
Los pistoleros llevan uniformes de comandos policiales y máscaras negras. Sin disparar un tiro, dominaron a los nueve guardias, los amarraron y les robaron su dinero y armas. También se llevaron las llaves del complejo. En la noche, los hombres colocaron grandes cantidades de explosivos en la muralla que sostenía a la bóveda y debajo de la cúpula misma. Se retiraron sin ser observados por nadie antes del amanecer.
Poco después, un teniente de policía de la comisaría al otro lado de la calle, oyó que alguien gritaba: "¡Policía, policía!" Desde el techo de su edificio, el teniente podía ver a los guardias encerrados en el patio del recinto.
Gritando, los guardias explicaron lo que había pasado. Los agentes rompieron la puerta que llevaba al patio mientras el teniente pedía refuerzos, creyendo que el ataque era inminente. Estaba hablando por teléfono cuando oyó la primera explosión. Seis segundos más tarde, la segunda explosión echó por tierra lo que quedaba de la bóveda.
En la confusión, los guardias de seguridad huyeron. Nunca más se les volvió a ver.

Se Descubre la Trama
Tropas norteamericanas prepararon un informe preliminar. De acuerdo al informe, investigadores norteamericanos creen que al menos uno de los guardias colaboró con los atacantes,
dejando entrar al recinto a los cuatro hombres. El informe también descubrió que tres de los nueve guardias eran insurgentes.
Días después del atentado, los iraquíes se encargaron formalmente de la investigación.
En junio, el asesor de seguridad nacional iraquí, Mowaffak Rubaei, dijo a periodistas que las fuerzas de seguridad habían arrestado a un tunecino, Fahker Mohammed Ali, después de una balacera en un puesto de control al norte de Bagdad.
Rubaie dijo que Ali había confesado su participación en el atentado, revelando una conspiración de Al Qaeda durante el interrogatorio.
Ali dijo a los detectives que Haytham Badru, un iraquí de una importante tribu sunní en Samarra, planificó el atentado con otros siete: cuatro saudíes, dos iraquíes y él mismo. Badri, jefe de la célula local de Al Qaeda, mató personalmente a Bahjat, la periodista de televisión, y a los miembros de su equipo, dijo Rubaie.
Hoy, Ali está en el corredor de la muerte en Bagdad, condenado por el atentado. Badri no ha sido capturado. Tampoco ninguno de sus supuestos nueve cómplices.
De acuerdo al gobierno, el caso ha sido resuelto.

Santuario en Peligro
En el pasado, una deslumbrante cúpula relucía en la ciudad sunní de Samarra, marcando el legado histórico y religioso de Iraq.
Hoy, los iraquíes proyectan sus temores y sospechas en el escombro: los chiíes creen que los sunníes destruyeron la cúpula; los sunníes dicen que la investigación fue una conspiración chií.
El primer ministro iraquí Nouri Maliki, chií, dice que la reconstrucción será una parte integral de la reconciliación entre sunníes y chiíes. Naciones Unidas, el gobierno iraquí y las autoridades religiosas chiíes han prometido destinar dinero para la reconstrucción de la cúpula. Funcionarios iraquíes dicen que se han reservado cincuenta millones de dólares para las obras. Pero los chiíes quieren que el trabajo sea hecho por chiíes, y los sunníes se muestran reluctantes a ceder su control del santuario. Y en un país destrozado por una guerra civil religiosa, los chiíes ya no pueden desplazarse por zonas sunníes sin correr serios riesgos.
Legisladores chiíes aprobaron la fundación de una nueva unidad militar llamada Brigada de los Dos Santos para proteger las obras, obreros y peregrinos en el traicionero tramo de 97 kilómetros de carretera entre Bagdad y Samarra. Los sunníes consideran la nueva unidad como una provocación. Por su parte, los norteamericanos temen que la unidad se convierta en una herramienta sectaria o en un blanco.
Así, el santuario sigue siendo un rehén de las sectas en conflicto en el país, y la cúpula, un cráter.
Fuad, el intérprete que fue uno de los primeros en ver la devastación, piensa que Al Qaeda es responsable del atentado. Pero también culpa al gobierno chií y a los jefes militares norteamericanos por no reconocer lo que estaba en juego en la antigua ciudad a orillas del río Tigris.
"No pensaron que Samarra fuera una ciudad estratégica", dice. "Pero lo era".

roug@latimes.com

Raheem Salman en Baghdad contribuyó a este reportaje.

18 de febrero de 2007
13 de febrero de 2007
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refugiados iraquíes a eua


[Anne Gearan] Estados Unidos abrirá sus puertas para refugiados iraquíes.
Washington, Estados Unidos. El gobierno de Bush piensa permitir que unos siete mil refugiados iraquíes se instalen en Estados Unidos este próximo año, un extraordinario aumento en momentos de creciente presión internacional para ayudar a los que han huido de la guerra de casi cuatro años.
Desde que empezara la guerra, Estados Unidos ha recibido sólo 463 refugiados iraquíes, aunque 3.8 millones de personas han dejado el país. Un alto funcionario del Departamento de Estado describió el programa, antes del anuncio formal más tarde hoy miércoles, a condición de conservar el anonimato.
El gobierno también planea destinar 18 millones de dólares para un programa mundial de ayuda y reasentamiento. Naciones Unidas ha pedido sesenta millones de dólares a países de todo el mundo.
La ministro de Asuntos Exteriores, Condoleezza Rice, se reunió el miércoles con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres, para explicar el programa norteamericano. Los siete mil refugiados serán recogidos en los países adyacentes a Iraq, adonde huyeron tras empezar la guerra. La propuesta norteamericana también incluye planes para ofrecer tratamiento especial para iraquíes que están todavía en el país cuya cooperación con el gobierno norteamericano los puso en peligro de sufrir represalias sectarias.
La mayoría de los refugiados han huido a Siria y Jordania, que en los últimos tiempos han tratado de limitar el flujo. Según cálculos de Naciones Unidas cada mes huyen de Iraq entre cuarenta mil y cincuenta mil personas y tiene opciones limitadas sobre dónde ir.
Diplomáticos norteamericanos han discutido la situación directamente con el gobierno sirio, dijo el funcionario del Departamento de Estado. Eso es extraordinario, debido a la reluctancia del gobierno a implicar a Siria en discusiones de alto nivel sobre la seguridad en Iraq. Estados Unidos también ha analizado el problema de los refugiados con Jordania, un estrecho aliado de los norteamericanos, dijo el funcionario.

14 de febrero de 2007
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