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el gueto dorado de moscú


[Kim Murphy] El gueto dorado de los ricos de Moscú. La nueva burguesía comparte con presidentes un elegante suburbio. Los más informados de los ricos gastan generosamente para guardar su anonimato.
Moscú, Rusia. La valla publicitaria aparece en el kilómetro 5 del post-soviético boulevard de sueños caros que es la Carretera Rublyovka. "Cualquier casa", proclama el letrero de un prestigioso constructor. "Con un helicóptero de regalo".
Sólo en el barrio de los millonarios de Rublyovka son las casas tan caras que te regalan un helicóptero como si fuera cambiar de alfombra.
¿Qué tan elite es Rublyovka? Tan pituco que los precios de la propiedad inmobiliaria se han elevado hasta las nubes en Kutuzovsky Prospekt, la avenida "adyacente a Rublyovka" al noroeste de Moscú -presumiblemente porque los que pasan por ella, como casi todos los que son alguien en Rusia, se dirigen probablemente hacia Rublyovka.
La Carretera Rublyovka se cierra dos veces al día cuando el presidente Vladimir V. Putin se traslada entre su trabajo y su mansión en Rublyovka en su Mercedes 600 Pullman negro, provocando un elitista embotellamiento sobre el que despotrican los residentes locales entre sus conocidos condenados a embotellamientos más humildes.
A través de su historia los rusos viven a lo grande, desde los palacios dorados y los huevos de Fabergé a las épicas miserias de la Segunda Guerra Mundial. La prosperidad de hoy no es una excepción. Catorce años después de la llegada del capitalismo, la encuesta anual sobre los ricos de la revista Forbes del año pasado concluyó que Moscú tiene más multimillonarios que cualquier otra ciudad de la Tierra. (Un nuevo sondeo que será publicado hoy muestra que la ciudad descendió ligeramente por debajo de Nueva York, gracias al desastroso efecto del juicio de Yukos Oil sobre las acciones de la compañía).
Los días de los disolutos "nuevos rusos" de los años noventa, famosos por sus informales abrigos marrones, cadenas de oro, corte de pelo al rape y mal gusto, ya desaparecieron. En su lugar hay una unida aristocracia, más discreta en sus apetitos y con fortunas difíciles de imaginar, incluso a una escala internacional.
El valor neto de los 36 hombres y mujeres más ricos del país, de acuerdo a los cálculos de Forbes, es más de 100 billones de dólares, igual al 24 por ciento del producto nacional bruto del país.
En algunos casos, los nuevos "nuevos rusos" son los mismos hombres de negocios que se enriquecieron en las turbias privatizaciones de los años noventa. Ahora la mayoría de ellos tienen entre 30 y 40 años y han transformado sus negocios en operaciones legítimas. Poseen compañías de petróleo y enormes operaciones metalúrgicas, compañías de teléfonos celulares y firmas de desarrollo urbano.
Y después de más de una década de viajes entre París, Londres, Nueva York y Moscú, han empezado a esperar en casa -en barrios como Rublyovka y un creciente número de exclusivos barrios moscovitas- el tipo de comodidades de las que han disfrutado siempre en el extranjero.
Rublyovka, en el pasado el exclusivo retiro de Stalin, Brezhnev y otros líderes soviéticos, se ha transformado en el tema de una novela que es éxito de ventas, ‘Casual', una versión rusa de ‘Mujeres Desesperadas'. El libro es la comidilla de Moscú debido a su retrato sin precedentes del privilegiado estilo de vida detrás de las altas y celosamente vigiladas murallas de Rublyovka.
Los terrenos en la comunidad se arrebatan al equivalente de 5 millones de dólares, y miles de árboles están cayendo bajo las excavadoras para hacer hueco para casas de 10 millones de dólares, algunas con torreones, fachadas de estilo Imperio Ruso, capillas privadas y, en un caso, un puerto deportivo. Pero la pista de los millonarios rusos no termina ahí.
Crocus City, al norte de Moscú, se presenta a sí mismo como el centro comercial de lujo más grande del mundo -y eso es antes de que empiece la construcción en un terreno que será el doble del área de tiendas e incluirá edificios de oficinas de 15 pisos, un embarcadero para yates, una pista de aterrizaje de helicópteros, un hotel de mil habitaciones, un casino de 20 mil metros cuadrados y 16 salas de cine.
Los compradores en esta "ciudad dentro de la ciudad" gastan un promedio de 560 dólares en ropas y zapatos por visita.
(Para que Crocus City no sea desdeñada como un enclave sólo para ricos, el co-propietario Emin Agalarov dice: "Tenemos una tienda de Jlo que se aficha a sí misma como una tienda de 100 dólares. Así, en teoría cualquiera podría venir y comprar algo).
Entretanto, Gucci, Chanel, Dolce & Gabbana, Prada y Armani se han establecido a menos de 15 kilómetros de distancia, en un rincón empedrado de la elegante calle de Tverskaya, en el centro. Están a tiro de piedra de una gama de caros clubes y restaurantes que sólo se distinguen por los serios guardaespaldas que montan guardia junto a coches con ventanas opacas y las bellezas envueltas en joyas y visón dentro -a menudo hasta las 5 o 6 de la mañana.
El Café Galería, el sitio de moda este año, requiere una espera de reserva de una semana para cenar en sus brillantes comedores de columnas blanco y negro. Incluso así no se admite a los que podrían "echar a perder el ambiente", como lo dice el propietario Arkady Novikov.
Rollitos California -en una ciudad repentinamente enloquecida por el sushi, ningún restaurante que se precie de sí mismo puede carecer de él- están a 17 dólares cada uno. Un trozo de cremoso queso burrata con tomates jardineros cuesta 24 dólares. "Prácticamente todos los restaurantes de Moscú tienen este queso. Los rusos no pueden vivir sin él", dice Novikov sobre el codiciado mozzarella, que debe ser importado fresco desde Italia.
Novikov posee una red de restaurantes que han estado en un momento u otro en el centro de la colmena social moscovita, incluyendo el diminuto pero pituco Café Vogue en el centro de la ciudad y el popular Czar's Hunt y los restaurantes Veranda u Dahci en Rublyovka. Opera 6 hectáreas de invernaderos en las afueras de la ciudad para ofrecer a sus clientes rúcola y fresas silvestres durante el invierno ruso.
"La gente está más sofisticada", dice. "La actitud hacia las cosas de la gente con dinero ha cambiado, primero que todo hacia el dinero mismo. Ahora el dinero ya no te cae en la cabeza desde el cielo, como antes, y la cultura de la gente ha cambiado para mejor.
"Hemos aprendido un montón de cosas del Occidente, incluyendo cómo vestirnos, cómo comportarnos y cómo comer".
Ksenia Sobchak, la equivalente rusa de 23 años de Paris Hilton, creció en circunstancias lejos de ser desfavorecidas -su padre era alcalde de San Petersburgo-, pero insiste en que no es una debutante mimada.
"Yo misma nunca me consideré rica, aunque tengo un gran salario. Así que no entiendo cómo me gané esta imagen de niña rica", se pregunta Sobchak, que es anfitriona de un programa de reality television y vive con su millonario novio en un apartamento en la calle de Tverskaya.
Entonces responde a su propia pregunta: "Realmente me gusta la vida social. No me gusta pasar el tiempo en un sillón cómodo en casa. Me gusta salir al cine, ver a los amigos, ir a restaurantes. Para mí, Moscú es la mejor ciudad del mundo. Si quieres divertirte las 24 horas del día, puedes hacerlo".
Este verano Sobchak prepara su matrimonio de la temporada con un hombre de negocios ruso-americano, Alexander Shustorovich, un graduado de Harvard que ayudó a concretar un negocio de 2 mil millones de dólares cuando tenía 30 años. Sonchak está preparando una boda "sencilla" y "bonita" para 300 invitados en un balneario cerca de San Petersburgo.
Hoy los rusos ricos, dice, son sensibles a los problemas que han empujado a la calle a miles de pensionistas para protestar por la pérdida parcial de sus beneficios. Hay 25 millones de rusos que ganan menos de 240 dólares al mes. Muchos de los ricos, dice la célebre joven, recuerda lo que es no tener nada.
"Yo era una Pionera", recuerda, refiriéndose a los viejos campamentos de la juventud comunista. "Recuerdo las canciones sobre Lenin. Recuerdo las enormes colas. Recuerdo haber comprado kilos de bananas verdes y colocarlas debajo de la cama para que maduraran, porque no sabías cuándo volverías a encontrar bananas otra vez".
Las clases ricas rusas, dice Eduard Dorozhkin, editor del diario local de Rublyovka, Na Rublyovkye, "saben que cometieron errores en el pasado, y su error fue mostrar lo ricos que eran. Es una grosería verse rico en un país con tanta gente pobre".
Al mismo tiempo, dicen muchos, la memoria de las penurias es lo que inspira a una abundancia de rusos ricos a gastar sin preocuparse.
"Si los americanos tienen 1 millón de dólares, no van a gastar 200.000 dólares en un coche. Los rusos sí", dice Alla Verber, vice-presidente de Mercury Ltd., que gestiona centros comerciales de lujo en el centro de Moscú. "Los rusos piensan: "Sólo se vive una vez, y sólo Dios sabe qué pasará en cinco años".
Sin embargo, en estos días la mayoría de la ostentación es anónima -un fenómeno atribuible tanto al nerviosismo sobre las medidas represivas del gobierno de la evasión de impuestos y la omnipresente posibilidad de violencia de la mafia como a la persistente sensación de los años soviéticos de que ser espléndidamente rico es estar lejos de la corrección política".
Los muchos todoterrenos en la ciudad y su equivalente ruso más fortificado, el Kombat de 144.000 dólares, tienen cristales opacos. Los vecinos a menudo no tienen ni idea quién vive en el palacio al final de la calle. La revista Arkhidon, el equivalente ruso de Architectural Digest, publica elegantes páginas de mansiones bellamente decoradas y apartamentos en áticos de millones de dólares, pero no dice una palabra sobre sus dueños.
De ‘Casual', de Oksana Robski, se vendieron 50.000 ejemplares en los primeros diez días de publicación, proporcionando a los moscovitas de a pie con otro atisbo en la vida de Rublyovka, que incluso en la era soviética era el famoso enclave de miembros del Politburo, científicos nucleares y presidentes. Hoy, los antiguos presidentes Boris N. Yeltsin y Mijhail S. Gorbachev tienen casas aquí; lo mismo el Premio Nobel Alexander J. Solzhanitsyn.
Sin embargo, el mundo que retrata Robski son la mayor parte de las veces las esposas de Rublyovka: las mujeres delgadas, cuidadosamente peinadas y vestidas por Dior que tuvieron la suerte de engancharse a un magnate de los negocios, y luego pasar gran parte del resto de sus vidas conspirando para no ser desechadas por una mujer más joven.
"El libro era perfecto. Me gustó", dice Roman Kondratov, un peluquero en la peluquería Place in the Sun en Zhukovka, uno de varios barrios exclusivos que forman lo que se conoce como el distrito de Rublyovka.
"Esas mujeres del libro, existen", dice. "Veamos. La típica mujer de Zhukovka: Primero, se levanta a las 2 de la tarde. Hace gimnasia, baño, el pelo. Vienen acá y algunas de ellas parecen árboles de navidad, con joyas por todas partes. Y las cosas sobre las que hablan son alucinantes para mí.
"Donde van de vacaciones. Lo que compran. En general, lo que piensan sobre la ropa. Lo que llevan, lo que llevan sus amigos, dónde compran su ropa, adónde vuelan para ir a comprarla. Las cantidades de dinero sobre la que hablan que gastarán son casi incomprensibles para mí. Y cirugía plástica, interminables charlas sobre cirugía plástica. La mayoría de ella viajan a Estados Unidos, para ver al tío que le hizo el trabajo a Michael Jackson".
Bebiendo un té verde en el elegante restaurante Prichal cerca de su casa en Rublyovka, Robski dice: "Este es mi mundo. Necesito escribir sobre lo que conozco".
¿Y la edad de la autora? "Digamos 28".
"Para mí era importante retratar este mundo no como se refleja en diarios y revistas. Es interesante mostrar que esta gente no sólo visitar peluqueros y se hace la manicura, sino también viven aquí", dice Robski, que lleva una sweater azul pastel y un medallón con un diamante lágrima de 11 carates. "Viven sus vidas y pierden a seres queridos y mueren de enfermedades incurables. Se enamoran y son traicionados. Creo que es idiota decir que sólo los que no tienen nada, tienen sentimientos".
Robski sabía de qué hablaba cuando escribió que al marido de su heroína lo mandaron a matar. Su segundo marido murió de esa manera.
Su próximo libro girará sobre Rublyovka, pero llevará a los lectores mucho más allá. Robski planea escribir sobre la agencia de guardaespaldas mujeres que tuvo alguna vez, proporcionando elegantes guardias armados para los hombres de negocios rusos en todo Rusia.
En realidad, para un número creciente de rusos ricos, incluso Rublyovka es demasiado limitada -especialmente ahora cuando nuevas y horteras dachas se alinean junto a la carretera y los embotellamientos de Putin son simplemente imposibles.
El retratista Nikas Safronov, que por 70.000 ha pintado a muchas de las más importantes mujeres de la sociedad de Rublyovka ("La forma de la nariz, sus ojos, se ven como se hubieran salido del mismo laboratorio", confiesa. "Especial, exquisita, elitaria y cara"), compró recientemente un castillo en las Tierras Altas de Escocia.
El oligarca del petróleo Roman Abramovich, que se cree es el hombre más rico de Rusia con un valor neto de 13.3 billones de dólares, gasta cada vez más tiempo en Gran Bretaña, donde compró recientemente el club de fútbol de Chelsea junto con un apartamento de 9.5 millones de dólares en el área de Knightbridge en Londres y una mansión de 180 hectáreas en Sussex.
No todo el mundo lamenta su partida.
"En el pasado acostumbraba a recoger champiñones y fresas aquí en el bosque. Ahora no se puede colocar un pie ahí", dice Tamara Vorontsova, 74, cuyo chalet está en una calle que es ahora algo más que una entrada que lleva a un conjunto de mansiones detrás de puertas cerradas."Ahora no puedes bajar al río, porque todo está cercado con vallas. Pero tengo que decir que el vecindario ha mejorado".
¿Son buenos vecinos? Vorontsova parece intrigada por la pregunta.
"¿Qué podrías decir? Son ricos. Pero no sabemos nada sobre ellos", dice. "Vienen en coches, se marchan en coche. Viven detrás de rejas, y están rodeados de guardias".

23 de abril de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
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los indios salen a comer


[Monica Bhide] Mientras suene la bolsa.
Bangalore, India. Tradicionalmente el yogur no ha sido una fuente de tensión familiar en la clase media india. Pero las cosas han cambiado en este, el más tradicional de los países.
"Para desdicha de mi madre, yo acaparo yogur", dijo Rujuta Jog, 24, una oficinista casado hace poco. "Y mi suegra se enfadó cuando me vio usar harina Pillsbury para hacer un roti. Todavía prefiere comprar trigo y molerlo, fresco".
La madre de Jog, como la mayoría de las mujeres indias de su generación, han cocinado de todo, de la nada. Pero a diferencia de su madre, Jog trabaja fuera de casa 40 horas a la semana. Ella y su marido a menudo llaman a restaurantes, más abundantes y variados que nunca en ciudades como Bangalore. Otros millones están haciendo lo mismo. El dinero que se gasta nacionalmente en comidas fuera de casa se ha más que duplicado en la década pasada a unos 5 billones al año, y se espera que se vuelva a duplicar en la mitad de ese tiempo, según la Euromonitor International, una compañía de investigación de mercado.
Cuando India abre sus puertas al comercio extranjero, millones de sus habitantes han encontrado trabajos mejor pagados, menos tiempo libre y mayor exposición a influencias del extranjero. En el proceso, ha cambiado lo que comen y el modo en que lo comen.
El alimento preparado es una tajada del mercado general de India, todavía un país rural en desarrollo. Pero las ventas han aumentado en más de un 70 por ciento desde 1998, según las cifras de Euromonitor.
"Me gusta comprar en la tienda de alimentación de nuevo estilo donde puedo comprar suero de leche Nestlé empaquetado listo-para-beber, pasta de jenjibre y ajo e incluso pollos congelados que no es necesario limpiar", dijo Jog. "No son demasiado caros y me ahorran mucho tiempo". Verduras antiguamente exóticas son ahora cosa común en las áreas urbanas. En el legendario mercado Crawford en Mumbai, el antiguo Bombay, se encuentra brécol, lechuga iceberg, tomillo, albahaca, pimientos y otros vegetales no indios. Se vende pasta suelta junto con el arroz basmati. En Delhi, carniceros de barrio marinan sus carnes y cortan, limpian pollos y carne.
Una vez que los comestibles son llevados a casas y se prepara la cena, incluso la mesa de comer puede parece diferente.
"Antiguamente, como sólo los hombres trabajaban fuera de casa, se les servía primero", dijo Sathya Saran, ejecutiva de Worldwide Media, una de las más importantes editoriales de India. "Ahora todos comen juntos, y toda la dinámica de la familia ha comenzado a cambiar".
El cambio no ha siempre fácil.
"Hay una guerra de generaciones", dijo Saran. "La generación más vieja prefiere comer en casa y cocinar al modo tradicional y tiene el mantra de ‘ahorra tu dinero'. La nueva generación no quiere hacer otra cosa que gastar, gastar, gastar".
En parte se debe a que comer fuera, pero no en tenderetes o salones de té, era antes una ocasión especial, en el restaurante, a menudo el comedor de un hotel, donde servían comida india. Ahora es cosa de todos los días.
"Salir a comer en estos días está de moda", dijo Arvind K. Singhal, presidente de KSA Technopak, una empresa consultora de administración que ha estudiado la industria de la alimentación y la hostelería indias en profundidad. "Es espectáculo".
Rashmi Uday Singh, la más conocida crítica gastronómica de Mumbai, dijo que el mundo de la hostelería se ha transformado desde que ella empezara a escribir reseñas hace 23 años.
"Por ejemplo", dijo, "Mumbai ha visto recientemente la apertura de una avalancha de nuevos bares de sushi japonés como el Tiffin, en el hotel Oberoi, un salón que sirve sushi y comida india lado a lado. El sushi era prácticamente desconocido en el pasado". Recientemente se han abierto en Mumbai restaurantes de comida coreana, marroquí, indonesia, italiana, libanesa, birmana y mongola.
"El creciente número de familias de clase media con doble ingreso dispone de más dinero", dijo Singh. "Viajan, tienen acceso a televisión por cable e internet. Todo eso les ha expuesto más al paladar del mundo exterior".
Gev Desai, presidente de ITC, una de las cadenas de hoteles de lujo más grandes de India, concordó.
"En los años setenta y ochenta nuestro menú internacional consistía de ensalada rusa, coctel de gambas, patatas fritas... ah, y algo frito", dijo Desai. "Sin embargo, hace poco una señora hindú conservadora me explicó las particularidades del risotto que quiere para las bodas de su hijo, y una familia musulmana bohri tradicional pidió un estofado mongol".
Ritu Dalmia, chef y propietario del más importante restaurante indio de Delhi, dijo que las cenas se han hecho más sofisticadas. "Cuando abrí Diva, la gente enviaba de vuelta el risotto al dente porque estaban acostumbrados al arroz basmati cocido blando", dijo. "Ahora muchos conocen la diferencia".
Shiraz Engineer, que instruye a representantes de servicio al cliente por ordenador en Bangalore para Dell International Services, encuentra una aproximación más cosmopolita a la alimentación incluso en la cantina de la empresa.
"Es razonable y tiene buenas opciones: comida china, tailandesa, de milesiana e italiana, además de del sur y norte de India", dijo Engineer, 26. "Y para la gente sana, fruta fresca, zumos frescos y un sencillo bar de ensaladas".
Algunas compañías esperan proporcionar a los empleados algo más de sofisticación en las bebidas y en los alimentos. Ahora que muchos negocios se hacen en restaurantes, los cursos sobre vino y cocteles se están haciendo popular. Una compañía online llamada Tulleeho aloja foros sobre vinos y clases de camarería en su página en la red, tulleeho.com, así como excursiones en los nuevos viñedos de India.
En el extremo más casual, las cadenas americanas e imitadores se están haciendo más populares. McDonald's ofrece entrega a domicilio y una "crujiente" hamburguesa vegetariana "china"; las únicas sucursales exclusivamente vegetarianas de Pizza Hut están en India.
El marido de Jog, Vivek, un gerente de ventas de ordenadores, regresó con el gusto por la cultura americana del café cuando volvió de un trabajo para Intel en Boston. El Café Coffee Day CCD, la respuesta india a los Dunkin' Donuts, estaba esperándolo. "Echo de menos a los Dunkin' Donuts", dijo Jog, 31, "pero CCD está bien también. Es el lugar donde hay que estar".
"Idos son los días en que la gente acostumbraba a pasar el tiempo en los salones de té de los barrios", dijo bromeando Farzana Contractor, editor de UpperCrust, una importante revista de comida y vinos de India.
Pero la mayoría de los paladares están todavía aferrados a los sabores indios.
Cadenas de restaurantes indios como Nirula y Haldirams también están dando trabajo a las cadenas occidentales. Muchos centros comerciales de estilo occidental que han abierto en áreas urbanas ofrecen comida preparada de acuerdo a los gustos indios.
"En un centro comercial en Mumbai un mesón orientado hacia la clase media gujarati india ofrece incluso un bar de degustación de escabeches", dijo Vikram Doctor, editor de mercadeo de The Economic Times, refiriéndose a unos escabeches indios sazonados que vienen en frascos. Se espera que se abran más restaurantes en 40 o más centros comerciales en Gurgaon, una ciudad de rápido desarrollo en tecnología al sur de Delhi.
Por grande que sea la clase media india -se estima que constituye un cuarto de la población india de más de mil millones de personas-, para la mayoría del país las nuevas opciones culinarias son inalcanzables. Algunos temen un fenómeno de copia, a medida que nuevos hábitos culinarios son imitados por los que no pueden permitírselos.
Por otro lado, el aumento en el gasto tanto de consumidores como de empresas están teniendo algunos beneficios para los indios menos afluentes. A medida que nuevos restaurantes crean una demanda más alta de productos, la cadena hostelera ITC ha iniciado un programa para educar a pequeños granjeros en nuevas técnicas para mejorar la calidad de los productos para restaurantes en los hoteles de la compañía así como en la economía en general. En 2003, 3.1 millones de granjeros en 29.500 aldeas vendieron 100 millones de dólares de artículos bajo el programa, de acuerdo a la revista India Today.
Para los que tienen más ingresos, las oportunidades de gastar crecen todo el tiempo.
Sanjeev Kapoor, un chef de celebridades cuyo programa de cocina ‘Tesoros de la Alimentación' es el programa más antiguo de la televisión india, tiene un infomercial donde promueve el Sanjeev Kapoor Tandoor, una especie de parrilla George Foreman ofrecido como un sano ahorrador de tiempo new-age. Engineer compró un microondas cuyo fabricante ofrece clases de cocina gratis. Y los Jog están instalando una cocina modular italiana con cajas hechas a medida para guardar especias indias.
"Nuestros padres están preocupados de que seamos extravagantes y gastemos más de un lakh y medio" -150.000 rupias, unos 3.400 dólares- "en esto", dijo Jog. "Pero realmente nos gusta".
Pero la nueva cocina de los Jog no tendrá lavavajillas ni procesador. "Tengo una bai", dijo Jog sobre su criada, "que viene una vez al día a cortar las verduras, pasar la aspiradora y fregar los platos, y por la décima parte de lo cuesta una máquina".

21 de abril de 2005
©new york times
©traducción mQh

gigante de las rosas enanas


[Emily Green] Ralph Moore, creador de casi todas las mini rosas en el mercado, todavía está buscando la flor perfecta. Después de ocho décadas y cientos de híbridos, dice, "todavía no lo he logrado".
Si alguna vez vio una rosa en miniatura y se sorprendió de cómo lo hacen, la respuesta es: es el trabajo de toda una vida, y no son ellos los que las hacen, sino él. Ralph Moore. En una carrera que lleva 77 años, el fundador de Sequoia Nursery [Vivero de Secoya] en Visalia ha creado solo un mercado para rosales que pueden crecer en el alféizar de una ventana. Prácticamente todas las miniaturas en el mercado son híbridos que se derivan de cientos de miniaturas que ha inscrito en la Sociedad Americana de la Rosa.
Ha visto rosas con buenas flores pero malas hojas, buenas hojas y malas flores. Rosas que tienden a sacar manchas negras, a enmohecer, a marchitarse. Rosas bonitas que mueren jóvenes, rosas feas que crecen con vigor. Ha producido miniaturas tan pequeñas como una uña, y las ha cruzado para darles una forma de planta más grande. Su búsqueda de las plantas más resistentes y bonitas para los jardines americanos ha sido tan sostenido, tan refinado, que el ingeniero genético de rosas David Byrne, de la Universidad A&M de Texas, lo llama el ‘David Austin de las rosas en miniatura'. Marilyn Wellan, presidente de la Sociedad Americana de la Rosa, está de acuerdo y agrega: "Creo que es uno de los rosalistas más grandes de todos los tiempos'.
Sin embargo, la paradoja sobre el hibridador de rosas más importante de Estados Unidos es que, en la medida en que es conocido más allá de los círculos de especialistas, es famoso por su modestia. Parece reluctante a reconocer el propio mérito de sus creaciones. "Es fácil decir: ‘Yo hice esto'", dice, "cuando en realidad sería más honesto decir: ‘Yo estaba ahí cuando ocurrió'".
Tradicionalmente, abril es el mes más ajetreado. Él, la gerente general de viveros Carolyn Supinger y el supervisor de producción Burling Leong deben derrotar a las abejas en el primaveral estallido de flores, cortando las rosas justo en el momento antes de que abran, seleccionar el polen de las partes masculinas, echarlo sobre las flores con líneas femeninas de hibridación, y luego cubrir las flores fertilizadas para que no se introduzcan otros pólenes.
Pero por primera vez desde que produjo su primer híbrido de rosa en 1928, Moore no estaba para la hibridación de esta primavera. Estaba en el hospital luchando contra una anemia hemolítica. Su hija Eleanor Bergthold, estaba a su lado cuando volvió a casa antes este mes. Casi inmediatamente llegaron representantes de UC Davis para avanzar sobre los preparativos para que ceda su propiedad a la universidad, que quiere sacar las rosas y vender el terreno para financiar una cátedra sobre hibridación de rosas, que será llamada en honor de Moore.
Otros habrían dejado de trabajar, pero Leong seguía moviéndose entre las flores, recogiendo polen en frascos cuidadosamente etiquetados. Supinger todavía estaba enviando catálogos de primavera, junto con marcadores de libros con los poemas que escribe Moore cuando está entre las rosas.
Parece cariñosamente elegíaco, pero de acuerdo a un admirador y colega de Moore, Scott Lohn, un rosalista y propietario de Uncommon Rose, en Corvallis, Oregon, la serenidad no es firmeza ante una crisis. Es un modo de vida.
"La Sequoia Nursery ha tenido siempre ese aire de estar fuera del tiempo", dice. "La vida de Ralph ha sido su trabajo. Se entregó tanto que él y su gente han creado una pequeña burbuja en el tiempo. Ya no salen a mirar fuera. Es una maravillosa pequeña cápsula de tiempo donde la magia ha estado haciendo burbujas durante décadas".
El día de nuestra entrevista, Moore está todavía recuperándose después de la única hospitalización en sus 98 años. Cuando Bergthold nos recibe a mí y al fotógrafo en el chalé junto al vivero, el hombre de ojos brillantes sentado ante nosotros nos da una sola recomendación. "No oigo muy bien", dice. No grita. De hecho, para un hombre que es casi sordo, todavía conserva el tono perfecto.
Es una entrevista de conjeturas: Responde preguntas cuando puede anticiparlas o cuando Bergthold encuentra el ángulo estratégico para su oído y se las grita. Más tarde, Supinger y un surtido de auto-declarados ‘fanáticos de las rosas' llenan las lagunas.
Se hace instantáneamente claro por qué es Moore modesto: Proviene de una familia de granjeros de Central Valley. Aquí, los niños demasiado grandes para sus pantalones bombachos reciben patadas en el trasero.No sólo él nació en Visalia, dice, sino también su padre. Su abuelo vino del Este cuando tenía 20. Talaron robles, criaron ganado, plantaron patatas, tomates y melones. En las paredes cuelgan toda clase de recuerdos: una caja con su primera navaja para injertos, fotografías del primer carro de melones de su padre.
Su padre tenía un "método único para vender melones", dice. "Colocaban campanillas en los caballos, que los cocheros hacían sonar al doblar las esquinas. Dejaba que los competidores vendieran fruta durante el sol de mediodía, y mantenía sus melones frescos todo el día y luego, al atardecer, cuando las familias se reunían en los porches, hacía pasar sus caballos recorriendo el pueblo y tocando las campanillas", dice, riéndose. "Para cuando se veía aparecer el carro de vuelta por el pueblo, las familias ya estaban paradas en la esquina, esperando".
Abrió su primer vivero cuando estaba en la escuela secundaria -en el jardín de sus padres, donde presentó su "primer espectáculo individual de rosas". Conoció a su difunta esposa, Ann, en la iglesia presbiteriana local, luego estudió en la universidad. Pronto tuvieron dos hijas, Eleanor y Mona. "Nunca seguí un curso de negocios", dice. "Nunca estudié botánica, y nunca estudié genética".
No, el estadista de la hibridación de la rosa americana gastaba más tiempo en su jardín que en el aula, en la iglesia antes que en la universidad, y es un creacionista. Nada lo hará desprenderse de la creencia de que Dios creó a la rosa antes que hombres como él empezaran a juguetear con ellas.
Aunque estaba cruzando rosas en los años 20, su primera hibridación seria no fue con rosas sino con crespones y lilas. Creó la lila ‘Cielo Azul' de Monrovia. ("Creo que es más lavanda que azul", dice).
El camino hacia el vivero de flores empezó en 1935, cuando vio su primera rosa en miniatura, ‘Roulettii', un diminuto espécimen de Suiza, y se enganchó. Pronto se puso a trabajar en ella y en una miniatura de Inglaterra, ‘Oakington Ruby'. Cuando fundó la Sequoia Nursery en 1937 con "800 dólares y un sueño", vio el potencial para las flores miniaturas en los patios, jardines de niños y alféizares.
Adoraba el reto de las miniaturas. "Un cosa chica tiene que ser más perfecta que una más grande", dice, "porque se la mira más de cerca".
Sin embargo, trabajar con miniaturas no era necesariamente algo pequeño. Un importante beneficio de cruzar plantas tan pequeñas fue mejorar la forma, hábito y follaje de las grandes. "Si hay algo que Ralph me ha enseñado", dice Lohn, "es que la planta es tanto o más importante que la flor".
La contribución de Moore es única porque nadie tuvo la paciencia de aislar los rasgos buenos de las antiguas rosas, las rosas silvestres y miniaturas. Desde temprano, Moore se dio cuenta de que una rosa del tamaño de un orégano no era solamente bonita, sino además mutante. Las plantas eran a menudo estériles. Cuando la semilla estaba fértil, había un precioso trabajo por hacer. Moore estudió cuáles eran las mejores donantes de polen.
Una vez que descubría las líneas fértiles, el único modo de probarlas era cruzándolas. En el vivero. Supinger y Leong muestran cómo se hace, Leong demostrando cómo ella recogía el polen, guardaba y aplicaba a recipientes femeninos, y Supinger dirigiendo la excursión hacia el vivero donde bandejas tras bandejas de plantas surgen de los almácigos.
Normalmente cultivan miles al año, dice Supinger. Las cruzas se hacen en abril, las semillas se recogen en otoño, luego se plantan en el invierno. A la primavera siguiente, tendrán invernadero tras invernadero de plantas de 20 centímetros de alto reventando en los almácigos. "Lo primero que hacen es florecer", dice Supinger. "Es asombroso".
Cien, quizás 200, son traspasadas a almácigos más grandes, dice, donde serán estudiadas por su forma, aspecto y follaje. Luego sus posibilidades de supervivencia son como las de ganar la lotería. De las innumerables plantas -¿cientos de miles? ¿millones?, nadie sabe- que comenzaron en estos terrenos en 1937, sólo 500 plantas han sido seleccionadas para recibir un nombre y ser lanzadas al mercado.
¿No es un poco duro?
"Es necesario", dice Supinger. "A veces Moore comete errores. Pero los admite". Un rechazo fue rescatado por una empleada del vivero, Sue Salvatore, que pensaba que Moore había tirado la rosa equivocada. Cuando la llevó de vuelta una brazada de luminosas flores de color de clementinas, él no sólo lanzó la rosa, sino además la bautizó ‘Gracias a Sue'.
De vuelta en la casa, Moore se niega a nombra su rosa ‘favorita'. "Todavía no la he hecho", dice. "Sería perfecta". Por su risa, parece claro que cree que sólo Dios podría crear esa rosa.
Pero evidencias de parcialidad, si no de favoritismo, se puede encontrar en las plantas que regala a los amigos, plantas en su vivero que deja que se transformen en arbustos maduros. Cuando cortamos un ramillete de las rojas rosas ‘Linda Campbell' de un bello espécimen en la puerta del vivero y la llevamos dentro, está claramente agradado. "Ah, es una buena rosa".
Es un cuchillero loco convertido en una sonriente reina madre. Para crearla, tomó la difícil especie japonesa Rosa rugosa y la cruzó con la rosa miniatura ‘Anytime'. Para probarla, se la envió a una colega rosalista, la difunta Linda Campbell, en Denver.
Moore descubrió que conservaba las flores carmesí de la rugosa, pero se deshizo del hábito de arquearse y las feroces espinas. Conservó el aroma, pero tomó una planta que florecía una vez al año y la convirtió en una rosa que florece 10 meses de 12 en climas cálidos. Distribuía las flores en un prado uniforme sobre follaje denso y fuerte. Para el rosalista de Los Angeles, Kim Rupert, tiene un único temple occidental. "Soporta temperaturas de menos 6 a 43 grados Celsius en verano con ecuanimidad", dice. "Es una obra maestra de Moore".
O una de ellas. Pocos americanos saben que en 1954, cuando estábamos absorbidos con los tés híbridos, Moore creó una respuesta sin espinas y de florecimiento repetido a la floreciente ‘Cecile Brunner'. "‘Renae' nació antes de tiempo", dice Supinger.
Un tema recurrente en el trabajo de Moore es carmenar nuevas variedades de padres notoriamente difíciles. Una profunda convicción entre hibridadores, dice Lohn, es que la Rosa bracteata, o la espinosa rosa silvestre Macartney, es "una tierra de nadie llena de callejones sin salida". No para Moore. En el vivero de Lohn en Oregon está creciendo una ‘Precious Dream'.
"Si existiera una planta perfecta para el jardín moderno, sería esta", dice Lohn. "No es nunca demasiado grande, tiende a crecer a un máximo de 90 por 90 centímetros. Está completamente cubierta con hojas bonitas y brillantes hasta el suelo mismo y presenta una masa de flores albaricoques y corales. Su fragancia es algo elusiva, parecida a los melocotones maduros, y tiende a hacerse más intenso a medida que la flor madura".
El último catálogo de la Sequoia Nursery anuncia otro impacto de Moore: ‘Otoño Persa'. Es la segunda generación de una flor desértica de ojos rojos, conocida antes como Rosa persica. Sin embargo, era tan inusual entre las rosas, tan difícil de cruzar que se le ha sacado de entre las rosas y otorgado su propio gene, la Hulthemia persica. Usando un híbrido desarrollado en Inglaterra, Moore hizo una cruza con ramilletes de flores doradas, naranjas y rojas sobre un botón redondeado. Tiene flores delicadas con ojos rojos, más como una amapola que como rosa, y se vería espectacular en un jardín mediterráneo.
Cuando nos acercamos al fin de la entrevista, Moore parece sentirse moderadamente culpable de haber preferido una rosa por sobre otra. Adora sus rosas rayadas, incluso las rugosas rayadas. Pero recuerda el placer de desarrollar los adornados sépalos como perejil de sus rosas encrestadas, especialmente ‘Crested Sweetheart', con exuberantes flores a la antigua, y fuerte aroma.
O quizás lo más importante es entender a la planta. Medio siglo antes de la actual moda por las rosas "de raíces fuertes", Moore argumentaba contra los injertos y las plantas de raíces fuertes para ahorrar a los jardineros injertos fracasados, chupones, raíces renegadas. A la cabeza de los demás, enfatizaba la importancia de la estructura del follaje y el atractivo general y salud de las plantas.
Es un jardinero, dice Lohn. Ahora lo que tiene enfrente. Para Lohn, Moore tiene sólo una obra maestra, y no es una rosa, sino su vida. "Hace seis años estaba de visita en Sequoia Nursery, y me dijo: ‘Tengo un programa de trabajo de 15 años'", dice Lohn. "Tenía entonces 92 años. ¿Cuánta gente en sus noventa tiene este deseo ardiente de completar este tipo de trabajo? Es como si hablaras con alguien de 20".
"Tú piensas: ‘Dios mío, si todo el mundo fuera como él, sería un mundo maravilloso'".

Se puede escribir a la autora a: emily.green@latimes.com.

21 de abril de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

quién es benedicto xvi


[Daniel J. Wakin] Un teólogo visionario con raíces en la Alemania de la guerra.
Roma, Italia. El hombre que se ha transformado en el Papa Benedicto XVI fue un producto de Alemania en tiempos de guerra, pero también de una región profundamente católica: Baviera.
Cuando los nazis reforzaban su poder absoluto en Alemania en los años treinta, la fuertemente católica familia de José Ratzinger se mudaba frecuentemente entre pueblos de la Baviera rural.
"Había mucho desempleo", escribió en sus memorias ‘Milestones'. "Los preparativos de la guerra pesaron fuertemente sobre la economía alemana. Las riñas entre los partidos políticos pusieron a una gente contra otra". Su padre, escribió, era un decidido anti-nazi.
La iglesia católica, recordó el cardenal Ratzinger, era un bastión contra el régimen nazi, "una ciudadela de verdad y justicia contra el reino del ateísmo y el engaño".
Pero no podía evitar las realidades de la época. En un episodio que será ciertamente estudiado de nuevo, José Ratzinger fue durante un breve período un poco entusiasta miembro de la Juventud Hitleriana cuando era adolescente, después de que se hiciera obligatorio ser miembro del partido nazi en 1941, de acuerdo a una biografía de John L. Allen Jr., que cubre el Vaticano para el Reportero Católico Nacional.
En 1943 él y otros seminaristas fueron llamados a hacer el servicio militar. Desertó en 1945 y volvió a casa, pero fue capturado por soldados norteamericanos y mantenido como prisionero de guerra durante varios meses, escribió Allen.
Junto a su carrera hacia el papado, construyó una distinguida carrera académica como teólogo y luego pasó casi un cuarto de siglo como el visionario teólogo del Papa Juan Pablo II -y como defensor de estrictas posiciones en cuestiones de doctrina, moral y la primacía de la fe.
Además de su sutil y poderoso intelecto tiene un lado espiritual, casi místico, enraizado en el tradicional paisaje de Baviera de procesiones, devociones a María y pequeñas parroquias del campo, dijo John-Peter Pham, un antiguo diplomático del Vaticano que ha escrito sobre el cardenal Ratzinger.
"Es una cristianismo del corazón, no diferente al del último Papa de Polonia", dijo. "Es muy diferente a la teología cerebral tradicionalmente asociada con la teología alemana".
Su experiencia bajo los nazis -tenía 18 años cuando terminó la guerra- fue formativa en vistas de la función de la iglesia, dijo Allen.
"Haber visto al fascismo en acción, hoy Ratzinger cree que el mejor antídoto para el totalitarismo político es el totalitarismo eclesiástico", escribió. "En otras palabras, cree que la iglesia católica sirve la causa de la libertad humana restringiendo la libertad en su vida interna, por lo que queda claro qué enseña y cree".
Totalitarismo, en realidad, dicen los críticos.
Citan a una larga lista de teólogos a los que el cardenal Ratzinger ha reprendido por apartarse de la doctrina oficial; su condena del "relativismo", o la creencia de que otras denominaciones y credos conducen igualmente a la salvación; su denuncia de la teología de la liberación, la homosexualidad y el feminismo; su intento de refrenar los sínodos nacionales; su creencia de que el Concilio Vaticano Segundo de los años sesenta, que condujo a la cuasi-revolucionaria modernización de la iglesia, ha provocado corrosivos excesos.
En efecto, ha llamado a una iglesia más pura a expensas del tamaño.
Hans Küng, uno de los teólogos que discutió con él, llamó su ideología "un paradigma de la iglesia y del papado que es medieval, anti-Reforma y anti-moderno".
"Tenerlo como Papa será considerado por muchos católicos como que la iglesia es absolutamente incapaz de reformarse a sí misma", dijo, "y que no tendremos ninguna esperanza de algo parecido al gran proceso del Concilio Vaticano Segundo".
Junto a Baviera y el nazismo, una tercera influencia ayudó a formar al nuevo Papa: los disturbios estudiantes de izquierda de los años sesenta en el alba del terrorismo interno alemán. Dijo que lo hizo darse cuenta de que a veces no hay espacio para la discusión.
Incluso antes de ser el supremo pontífice de la iglesia católica, el cardenal Ratzinger tenía un inmenso poder. Juan Pablo lo nombró prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la antigua Inquisición. Fue una elección profundamente personal, hecha sin las usuales y amplias consultas.
Sus debates regulares los viernes eran según se dice a menudo osadas.
El cardenal extendió el poder de la función, pronunciándose sobre un amplio rango de materias. Fue el primer teólogo profesional en el cargo en más de un siglo, equipado con una fuerte inteligencia y firmeza.
"Este es un hombre que puede enfrentarse a un montón de asuntos difíciles sin disgustarse", dijo el Padre Augustine Di Noia, que fue el subsecretario de la congregación. Se dice que Juan Pablo le dio al cardenal Ratzinger amplias atribuciones; algunos lo llamaban el "vice Papa".
Como decano del Colegio Cardenalicio, era también el más poderoso de los cardenales -su líder durante el período tras la muerte de Juan Pablo, el oficiante de la misa funeraria y su guía durante el cónclave.
Detrás de su temible reputación hay una "persona sencilla", dijo el Padre Di Noia. "Se ríe entre dientes. Tiene algo de la inocencia de un niño". Otros hablan de su seco sentido del humor y sus maneras modestas.
Es un hombre chico con los ojos hundidos y pelo cano, y habla italiano -el idioma del Vaticano- con un fuerte acento alemán. A diferencia de Juan Pablo, tuvo poco tiempo para hacer deporte o alguna actividad física, excepto caminar en las montañas.
Hasta ahora vivió en un pequeño apartamento cerca del Vaticano y caminaba hacia el trabajo. Era quizás el cardenal mejor conocido, apareciendo en ruedas de prensa del Vaticano y conocido por muchos por sus libros y retratos de él en los diarios.
Joseph Alois Ratzinger nació el 16 de abril de 1927 en Marktl am Inn en Baviera, el menor de tres hijos. Era parte de una región que estuvo durante mucho tiempo en la órbita de los Salzburg, en Austria, el lugar de nacimiento de Mozart. Él mismo pianista, expresó una gran atracción por el compositor.
En parte debido a la oposición de su padre a los nazis, escribió, la familia de mudó cuatro veces antes de que José cumpliera los 10. Su madre era cocinera en un hotel.
Entró al seminario en 1939. Después del servicio militar obligatorio, sirvió en una unidad anti-área. Dijo que la unidad fue atacada por las fuerzas aliadas en 1943, pero no tomó parte en la batalla porque una infección en un dedo le impidió aprender a disparar. Después de alrededor de un año en la unidad anti-área fue alistado en el ejército regular, enviado a casa y luego nuevamente llamado antes de desertar a fines de abril de 1945, de acuerdo a Allen. Dijo a la revista Time en 1993 que mientras estaba destacado en Hungría vio a unos judíos húngaros que eran enviados a campos de exterminio.
Al rememorar su experiencia en la guerra, Allen escribió que él públicamente contaba poco de los horrores explícitos que había a su alrededor; de la resistencia ante los nazis por otros grupos, aparte los católicos; o del antisemitismo de un prominente tío abuelo.
Después de terminar la guerra en el otoño de 1945, volvió al seminario, donde su hermano Georg -que sería pronto un importante director de música eclesiástica- también estudiaba. Los hermanos fueron ordenados en 1951; dos años después José Ratzinger obtuvo su doctorado en la Universidad de Munich. Su disertación se titulada ‘The People and House of God in St. Augustine's Doctrine of the Church' [El Pueblo y la Casa de Dios en la Doctrina Eclesiástica de San Agustín]. Sacó su licenciatura en pedagogía en 1957.
Uno de sus libros más influyentes fue un temprano trabajo de sus lecturas universitarias, ‘Introducción al cristianismo'. También escribió ‘Dogma y revelación' y ‘Escatología'.
En su opinión, la iglesia no existe para ser integrada al mundo sino para ofrecer un modo de vivir. No es un edificio humano, sino uno creado por la divinidad. Y la teología no es un seco ejercicio académico. Los teólogos deberían apoyar a la iglesia enseñando a servir a los fieles, no a apartarse de ella.
Su carrera académica empezó inmediatamente después de su licenciatura. Pasó dos años enseñando dogma y teología fundamental en la Universidad de Freising y 10 años en la universidad de Bonn. También trabajó en las universidades de Münster y Tübingen. Apartado por las protestas estudiantiles en Tübingen, en 1969 se mudó a Regensburg.
En una entrevista de 1985 con el New York Times llamó a las protestas de "ataque radical contra la libertad y dignidad humanas, una profunda amenaza a todo lo que es humano". Esas acciones le enseñaron, dijo, que discutir con el terrorismo era colaborar con él. "Aprendí dónde debe terminar el diálogo porque se transforma en una mentira y la resistencia debe comenzar para preservar la libertad".
Ya en 1962, a los 35, alcanzó prominencia en los más altos niveles de la iglesia. Un conocido mutuo lo introdujo al cardenal José Frings, arzobispo de Colonia. El cardenal Frings le pidió que actuara como su asistente en el Concilio Vaticano Segundo. El Padre Ratzinger es conocido por impulsar al cardenal Frings a unirse a los obispos franceses y alemanes para oponerse firmemente contra la curia vaticana que quería evitar las reformas en el concilio. También ayudó a escribir un discurso criticando a la Inquisición, la predecesora de su futuro hogar, la Congregación para la Doctrina de la Fe. El discurso la llamó "anticuada" y una "fuente de escándalo para el mundo".
Sin embargo, dentro de una década llegó a expresar una profunda preocupación de que la iglesia se estaba inclinando hacia la izquierda y perdiendo su rigor eclesiástico.
En 1977, el Papa Pablo VI lo nombró arzobispo de Munich, y lo hizo cardenal en apenas tres meses. Ese mismo año conoció al futuro Juan Pablo II, aunque algunos han dicho que se encontraron en el Concilio Vaticano Segundo. Ambos pasaron sus juventudes bajo regímenes totalitarios, pero también compartían la sensación de que la iglesia estaba a la deriva en un mar de permisividad, y que era necesario volver a los fundamentos.
Juan Pablo lo nombró para la congregación doctrinaria en 1981. Pronto tomaba medidas contra la teología de la liberación, el movimiento de inspiración marxista de sacerdotes latinoamericanos para ayudar a los pobres reestructurando radicalmente la sociedad. La congregación denunció el movimiento en 1984; Leonardo Boff, un teólogo brasileño de la teología de la liberación, fue llamado al orden y silenciado durante un año.
También castigó a otros teólogos. Charles E. Curran, un teólogo de la Universidad Católica de América, fue excluido de la docencia en instituciones católicas por negarse a abjurar de su rechazo de la doctrina de la iglesia sobre la sexualidad. El Padre Tissa Balasuriya, un teólogo de Sri Lanka, fue excomulgado en 1997 después de ser acusado de rechazar principios católicos fundamentales como el pecado original y la Inmaculada Concepción. Más de una docena de otros han sido reprendidos por la congregación.
Con el fin de la guerra fría, el cardenal Ratzinger volcó su atención a luchar contra el "relativismo". La declaración ‘Dominus Jesus' de su congregación en 2000 dijo que otras religiones no podían ofrecer salvación y eran "seriamente deficientes". Los líderes de otras religiones protestaron consternados, pero Juan Pablo defendió públicamente el documento.
Cuando celebraba la misa que introdujo el cónclave el lunes por la mañana, el cardenal Ratzinger habla de la "dictadura" del relativismo, bajo el cual el ego y los deseos personales son los más importantes.
Una de sus principales iniciativas, que muchos dicen ha sido exitosa, fue socavar el poder de los sínodos -e incluso en esto se refirió a la guerra. El sínodo alemán firmó condenas del nazismo que eran "pálidas y débiles"; los documentos verdaderamente poderosos, dijo, "provinieron de obispos individuales valientes".

20 de abril de 2005
©new york times
©traducción mQh

desilusión en tercer mundo


[Kevin Sullivan y Emily Wax] Alegría moderada por el deseo de un Papa del Tercer Mundo.
Ciudad de México, México. La elección del cardenal José Ratzinger como el nuevo líder de la iglesia católica provocó reacciones mezcladas en América Latina y África. Líderes políticos y eclesiásticos emitieron cálidas declaraciones de felicitaciones, pero mucha gente también dijo que sentía algo de desilusión de que el nuevo pontífice no provenga del Tercer Mundo.
Los europeos también reflejaron divisiones generacionales y sociales en sus reacciones ante la elección de Ratzinger, un alemán; algunos católicos más viejos y tradicionalistas saludaron la decisión, mientras que feligreses más jóvenes y progresistas expresaron preocupación de que Benedicto XVI frene el movimiento en pro de reformas modernizadoras de la iglesia.
En entrevistas en todo el mundo en desarrollo, gente desde México a Nigeria instaron al nuevo Papa a usar su posición para abocarse a problemas importantes para ellos, como la pobreza, el sida, la violencia, el hambre y los refugiados. Muchos observaron que el Papa Juan Pablo II había visitado frecuentemente las regiones pobres, una tendencia que esperan que Benedicto continúe.

México
"Estamos un poco tristes porque creo que todos los mexicanos queríamos un Papa de América Latina", dijo Eusebio Domínguez, 34, parado junto a la catedral en la plaza mayor de Ciudad de México. "Pero esperamos que el nuevo Papa, aunque sea europeo, sea amigo de México y entienda sus problemas, como la pobreza, del mismo modo que hizo Juan Pablo II. Esperamos un montón de él".
La noticia de su elección fue acogida con una ovación de pie en el Congreso mexicano. El presidente Vicente Fox congratuló al nuevo Papa, diciendo: "Le digo que estamos de su lado, que queremos construir y mantener creciendo esta estupenda y extraordinaria relación que se ha creado entre nuestro país y el Vaticano".
Fox extendió una "invitación permanente" para que Benedicto visite México, un país que Juan Pablo visitó cinco veces y donde el 90 por ciento de la población es católico. Los gobiernos de El Salvador y Nicaragua, donde la iglesia católica fue a menudo vista por gobiernos autoritarios como enemiga durante las guerras civiles en los años setenta y ochenta, también emitieron declaraciones congratulando al nuevo Papa.
Daniel Gutiérrez, un investigador académico que se especializa en estudios religiosos en el Colegio de México en Ciudad de México dijo que algunos católicos latinoamericanos se sienten "algo abandonados" por la elección de un europeo. Dijo que Juan Pablo había dado prioridad a la región, que es el hogar de 450 millones del 1.1 billón de católicos del mundo.
El nuevo Papa "necesita continuar la tendencia de estar cerca de la región", dijo Gutiérrez. "Si no lo hace en el primero o segundo año de su papado, entonces el riesgo de que la gente se sienta abandonada será mucho mayor".
Gutiérrez dijo que la elección de Ratzinger, que cumplió hace poco 78 años, podría significar un papado más breve que el Juan Pablo, que tenía 58 cuando fue ungido Papa. "Abre la puerta a un papado corto, que podría ser el preámbulo de un Papa latinoamericano", dijo.

Argentina
En Buenos Aires, la capital argentina, muchos católicos expresaron una mezcla de desilusión y resignación ante el nombramiento de Ratzinger.
"Sabíamos que iba a pasar", dijo Miriam Sandoval, 34, que es dueña de una tintorería. "Algunos estaban esperando que fuera alguien de América Latina, pero... la iglesia no avanzará ni funcionará correctamente si empezamos a discutir si el Papa debería ser argentino o boliviano o alguna otra cosa. Ahora tenemos un nuevo Papa, y tenemos que acogerlo".
Máximo Gainza, 81, un editor de diarios jubilado, dijo que pensaba que Ratzinger sería un buen Papa, agregando que los problemas de América Latina debían ser resueltos por sus líderes políticos. "Tenemos malos gobiernos", dijo. "No tiene nada que ver con la iglesia".
Virginia Herrera, 27, que trabaja en una farmacia, dijo que habría preferido un Papa que tuviera "opiniones diferentes" a las de Juan Pablo. "Todos estábamos esperando que sería un Papa latinoamericano, pero no ocurrió, y no hay nada que podamos hacer para remediarlo". Algunos argentinos recordaron que Ratzinger había reprimido a los sacerdotes latinoamericanos que se unieron a la teología de la liberación en los años setenta para lugar contra la injusticia social y las dictaduras militares. "Es un triunfo para la derecha dogmática y capitalista", dijo Rubén Dri, profesor de teología de la Universidad de Buenos Aires.

Brasil
En Brasil hubo expresiones de apoyo al nuevo Papa, el país católico más grande del mundo, donde los grupos cristianos evangélicos han hecho recientes incursiones. Brasil también ha sido un centro de la teología de la liberación, un movimiento eclesiástico que empezó a organizar a los pobres en los años setenta y ochenta. El nuevo pontífice y Juan Pablo se opusieron a la participación del clero en el movimiento, objetando que adoptaran a veces posiciones políticas radicales, incluso marxistas.
Pero Benedicto se ganó el elogio del arzobispo brasileño Raymundo Damasceno Assis de Aparecidaas, una persona consciente de los problemas sociales de Brasil.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, felicitó al nuevo Papa y dijo que esperaba que fomentara "la paz y la justicia social al mismo tiempo que renovara los valores espirituales y morales de la iglesia".

Colombia
En Colombia, donde el cardenal Darío Castrillón Hoyos fue mencionado como un posible candidato al papado, la reacción ante Benedicto fue abrumadoramente favorable. Varias personas entrevistadas dijeron que habían esperado a un Papa de casa, pero que eso siempre fue una esperanza remota.
"Muchos colombianos tenía este bello sueño de que quizás, por qué no, el próximo Papa sería colombiano, o al menos latinoamericano, pero no era más que un sueño", dijo Adriana Garzón, redactora en el diario El Tiempo de la capital, Bogotá. "Al final, creo que eligieron al Papa que tenía que ser elegido: un Papa que continúe en la misma ruta que Juan Pablo II".

Kenia
Los sentimientos fueron tibios en África, el hogar de unos 150 millones de católicos y la iglesia de más rápido crecimiento del mundo.
En Kenia, los programas radiales vespertinos estuvieron llenos de participantes diciendo que esperaban que Benedicto visitara África y conquistara sus corazones, pero otros dijeron que se desalentaban de que el elegido no fuera africano.
"Quizás algunos sientan desilusión de que nuestro líder no sea de África", dijo el Padre John Ndikaru, sacerdote de Kenia. "Pero ahora podemos redirigir nuestros sentimientos y tratar de que el nuevo líder preste atención a los retos de África, que son inmensos, y que incluyen el síndrome de inmunodeficiencia adquirida y el aborto. Nos gusta que el nuevo Papa estuviera cercano al Papa Juan Pablo II y continúe su legado. Eso significa que se preocupará de África".
Ndikaru dijo que le gustaba el apoyo estricto de la doctrina eclesiástica convencional del nuevo Papa. Dijo que los keniatas debían combatir el sida absteniéndose de las relaciones sexuales fuera del matrimonio y necesitaban volver a los valores católicos tradicionales. "Queríamos alguien que respetara la vida y restaurara nuestros valores", dijo. "Creo que eligieron a la persona indicada -un hombre maduro y viejo- y seguramente nos conducirá bien".
Un grupo de católicos keniatas, con el rosario en la mano, estaban en la cantina de una librería en Nairobi, bebiendo vino tinto y mirando las noticias de la elección de Ratzinger en una enorme televisión. "Al principio soñaba con que un africano -un hombre tan refinado- se transformara en un verdadero líder africano en el nuevo mundo", dijo Bernadette Mwendwa, 25, refiriéndose al cardenal Francis Arinze, un nigeriano que era considerado ampliamente como papable. "Pero en mi corazón sabía que era ilusorio y que un mzungu sería elegido Papa", dijo, usando la palabra swahili para extranjero o blanco. "Ahora no me siento muy bien. Pero tenemos que darle una oportunidad. Espero que se preocupe de nosotros y nos visite".

Nigeria
En Nigeria, las especulaciones de que Arinze podía ser el nuevo Papa dominó las noticias desde la muerte de Juan Pablo. Dado el rápido crecimiento de la iglesia en el continente, mucha gente pensó que era tiempo de que el Papa fuera africano.
"Me habría sentido más aceptado", dijo Masi Alfred, 36, vendedor de perfumes en Lagos.
El Padre Marcellinus Teko dijo a los feligreses en misa en la Catedral de la Santa Cruz el martes por la tarde que el Papa Benedicto les sería pronto tan familiar como Juan Pablo, cuyas frecuentes visitas a África le ganaron aquí leales seguidores.
Sin embargo, Teko dijo en una entrevista que la elección de Arinze habría agradado a muchos nigerianos. "Le habría dado una nueva cara a la iglesia católica en África", dijo. "Mucha gente se habría dado cuenta de que la iglesia es para todo el mundo, y no solamente para una raza".
Incluso un Papa latinoamericano, dijo Teko, habría sido considerado por muchos como un paso hacia una iglesia más incluyente. "Si uno de ellos hubiera sido Papa, nos habría acercado un poco más", dijo.

Europa
Los católicos europeos expresaron sentimientos encontrados similares. En España, algunos católicos más viejos saludaron la noticia con júbilo, mientras que católicos más jóvenes expresaron su preocupación de que Benedicto haga retroceder los cambios en áreas como el divorcio.
"Tengo miedo porque representa la parte más conservadora de la iglesia", dijo Mayte Cedeño, 29, estudiante de medicina en Madrid, la capital española.
En Holanda, el primer ministro Jan Peter Balkenende dijo que Ratzinger era una elección juiciosa y que había sido descrito injustamente por sus detractores como un "cuco".
Pero en Austria, los católicos que apoyan las reformas expresaron preocupación de que la cómoda elección pueda condenar a la iglesia a un período de estancamiento en momentos en que está perdiendo firmemente feligreses en Europa. "La elección demuestra continuidad, pero si el Papa Benedicto XVI rechaza las reformas, la decadencia de la iglesia irá más rápido", predijo Hans Peter Hurkal, que preside la rama austriaca de una organización católica en pro de las reformas.

Wax informó desde Nairobi. Craig Timberg en Lagos y Daniel Williams en Roma y Bart Beeson, Gabriela Martínez y Mayitza Ramírez en Ciudad de México, Brian Byrnes en Buenos Aires, Andrea Domínguez en Bogotá, Colombia y Samuel Loewenberg en Madrid contribuyeron a este reportaje.

20 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh

mundo católico


Un Papa latinoamericano estaría más cerca de representar al pueblo católico. Un editorial de Los Angeles Times.
No hay motivos para que la iglesia católica abandone Roma. ¿Por qué renunciar a los fenomenales Michelangelos? Pero hay abundantes razones para que los cardenales encerrados en el cónclave del Vaticano busquen, para la elección del nuevo Papa, más allá de las fronteras de Europa, que hace mucho dejó de ser el centro demográfico de los católicos.
Las blancas nubes de humo probablemente se produzcan esta semana, quizás hoy. Durante el último siglo las elecciones papales han sido rápidas. Pero esa rapidez oculta las muchas facciones entre los cardenales. Y aunque es posible que los bloques votantes en el cónclave se formen en torno a líneas doctrinales antes que geográficas, después del largo gobierno del polaco Juan Pablo II a los italianos les gustaría ver ese cargo nuevamente en sus manos, donde ha estado durante la mayor parte de la historia del papado.
Los estadounidenses saben que no tienen ninguna posibilidad; el poder global de su país causa desconfianza en los otros.
La iglesia haría mejor en buscar en otro lugar. Sus almas -los accionistas, si queréis- viven en el mundo en desarrollo y una institución global que quiere servir a los desprivilegiados del mundo no puede seguir siendo una empresa colonial, manejada en Europa por europeos para súbditos que viven en gran parte en el mundo en desarrollo. Casi la mitad de los católicos del mundo viven en América Latina, y sin embargo no ha habido nunca un Papa latinoamericano.
Pero aquí está la dificultad para los católicos progresistas: Los cardenales de América Latina, África y Asia están entre los más conservadores. Los países latinoamericanos estarían orgullosos de ver que uno de sus candidatos asuma el papado, pero ese ‘triunfo' podría consolidar la oposición de la iglesia a los urgentemente necesarios programas sociales en la región.
El programa de planificación familiar del gobierno mexicano ha bajado la tasa de natalidad en casi dos tercios en el último cuarto de siglo. El gobierno brasileño ha reducido la propagación del sida a través de la distribución de condones. África necesita programas similares. Sin embargo, bajo Juan Pablo II la iglesia se opuso fuertemente a ellos, y otro Papa conservador haría seguramente lo mismo.
La edad del nuevo Papa podría ser todavía más importante que su país de origen. Se dice que los cardenales prefieren un candidato más viejo, alguien que enderece algunos de los problemas domésticos del Vaticano durante unos años hasta que la iglesia determine su posición a largo plazo sobre asuntos sexuales, la pobreza y la justicia social. En ese caso, un Papa del Tercer Mundo podría aumentar a los ojos de muchos el prestigio de la iglesia, mientras que los cardenales nerviosos de que el papado sea no europeo tendrían la seguridad de que no durará demasiado tiempo.
Lo que realmente necesita la iglesia es un candidato progresista del mundo en desarrollo, pero esos cardenales son raros -un hecho que destaca como uno de los legados más importantes de Juan Pablo.
Por otro lado, existe siempre la esperanza de que el nuevo Papa, independientemente de sus orígenes, cambie con su posición para ver qué necesita su rebaño de mil millones de almas, tanto después como durante la vida.

19 de abril de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
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asombrosos cardenales


[William J. Kolet] Las elecciones papales conocen una sorprendente historia.
Ciudad del Vaticano. Una elección papal realizada durante un chisporroteante verano romano vio colapsar a los cardenales de deshidratación y ataques cardíacos. Finalmente el principal candidato murió y el Papa que emergió de un sudoroso infierno digno de Dante sólo sobrevivió dos semanas y media más.
Otra votación se estiró por más de tres años. Pudo haber sido más larga si los exasperados ciudadanos no hubiesen destruido el tejado del salón de reuniones de los cardenales y los hubiesen sometido a un régimen de pan y agua.
Envuelta en el secreto y empapada en siglos de tradición, la antigua práctica de nombrar un sucesor de San Pedro es un asunto serio -siempre existe la posibilidad de que las cosas se desbanden.
El Padre Thomas Reese, editor del semanario católico America, compara el proceso con un restaurante que quiere atender a los parroquianos con un banquete de gourmet pero "no quiere que fisgoneen en la cocina, por miedo a que pierdan el apetito".
Los 155 cardenales con sotanas de carmesí que se encerraron el lunes en la Capilla Sixtina votarán en el frío abril antes que en el infernal agosto. Gozarán también, en la nueva residencia de 20 millones de dólares Domus Sanctae Marthae, de mayores comodidades que sus predecesores en los rancios y apretados aposentos del Palacio Apostólico.
Pero con el advenimiento de las noticias de 24 horas y la emergencia de una sofisticada tecnología de fisgoneo, ninguna de las cuales existía cuando fue elegido Juan Pablo II, todavía pueden surgir confusiones durante el primer cónclave en un cuarto de siglo.
La palabra ‘cónclave' proviene del latín para "con llave", y refleja la tradición de encerrar a los cardenales en una habitación hasta que terminen su labor. La constitución de Juan Pablo para el cónclave de la semana no menciona la llave; simplemente dice que las puertas de la capilla están cerradas y se apostará a dos guardias suizos en cada puerta.
Históricamente la posibilidad de que ocurra algo inusual aumentaba a medida que se estiraba la elección. En la Edad Media, los electores tomaban su tiempo para elegir Papas, que gozaban que extensos poderes políticos. Eso ha cambiado con el papado: Ningún cónclave del siglo pasado excedió los cinco días.
Sin embargo, incluso en 1978, cuando se realizaron dos elecciones papales en rápida sucesión, el primer voto estuvo teñido de caos.
Los cardenales que eligieron a Juan Pablo II después de votar cuatro veces en dos días se reunieron en agosto, un mes tan agobiantemente tórrido que Roma se queda vacía cuando los habitantes escapan a rincones más fríos de Italia.
"Estábamos muriendo de calor, parecía que nos íbamos a asfixiar y me di cuenta de que algunos cardenales estaban al borde del colapso", recordó en una entrevista con el diario La Stampa el cardenal Giuseppe Siri, un eterno candidato al papado que murió en 1989.
"Entonces me rebelé, y con la autoridad que tenía como miembro del comité supervisor, dije: "Ordeno abrir las ventanas", dijo Siri. "Algunos dijeron: ‘Eminencia, no nos está permitido abrir las ventanas'" porque entonces los fieles que atiborraban la Plaza de San Pedro podrían oír el aplauso de los cardenales cuando eligieran al nuevo Papa.
"Respondí: ‘¿Y qué si nos oyen?' Abrieron las ventanas y el color comenzó a retornar a las caras de los moribundos", dijo.
La locura no había terminado. Se supone que la chimenea de la Capilla Sixtina debe arrojar humo negro si la votación de la mañana o la tarde no entregan un pontífice; el humo blanco indica que los cardenales finalmente han elegido a un Papa.
El humo de Juan Pablo salió gris, provocando un frenético debate entre los periodistas y el público que esperaba en la plaza. Para eliminar esa confusión cuando se elija al sucesor de Juan Pablo II, el Vaticano también hará tañer las campanas.
La idea del moderno cónclave se remonta a 1274, cuando Gregorio X decidió que los cardenales comerían, dormirían y votarían en la misma habitación bajo llave. No es difícil entender por qué -el cónclave en la ciudad de Viterbo al norte de Roma que lo eligió Papa empezó en 1268 y duró más de tres años.
" Hacia el final, la gente de Viterbo se impacientó tanto que sacaron el techo del edificio en el que estaban alojados los cardenales y los pusieron a una dieta de pan y agua", escribe el experto en el Vaticano, John L. Allen Jr., en su libro ‘Conclave'.
Gregorio estaba tan preocupado que se repitiera [su propia elección de varios años], que decretó que los cardenales recibieran un solo plato al día si el cónclave duraba más de tres días, y sólo pan, agua y vino si el estancamiento excedía ocho días.
Los cónclaves de tiempos pasados se cobraban un duro precio.
Ocho cardenales y 40 de sus asistentes murieron de malaria durante un abrasaor cónclave de 19 días en 1623.
Los prelados que se reunieron en 1241 para elegir finalmente al Papa Celestino IV estuvieron encerrados en una habitación durante una romana ola de calor y no volvieron a salir sino 70 días después.
"Los cardenales dejaron memorias quejándose de dolores de cabeza, colapsos, incluso ataques al corazón. El cardenal Roberto di Somercotes, murió", escribe Allen. "El nuevo Papa mismo murió 17 días más después del cónclave".

18 de abril de 2005
16 de abril de 2005
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cónclave: cambio o continuidad


[Daniel Williams y Alan Cooperman] El cónclave opone a guardianes de la continuidad y partidarios de cambios.
Roma, Italia. El nuevo pontífice de la iglesia católica podría ser un cardenal brasileño que dio refugio a unos trabajadores en huelga que eran perseguidos por helicópteros de la policía. Podría ser un nigeriano cuyos padres adoraban a dioses africanos, un hombre de Viena libresco que habla cinco idiomas, un italiano que sólo habla el suyo, o un argentino que hace el trayecto hasta su diócesis en autobús.
Durante nueve días desde el funeral del Papa Juan Pablo II, los 115 cardenales votantes se han reunido en deliberaciones secretas para evaluar las biografías, posiciones y personalidades de los candidatos. Sus reuniones, siguiendo una práctica de siglos, terminaron el sábado. El anillo y sellos del último Papa fueron destruidos. Trabajadores instalaron largas mesas para los cardenales debajo de las musculares figuras pintadas por Michelangelo en el techo y en las paredes de la Capilla Sixtina.
El domingo, los electores se trasladarán a una residencia especial en territorio del Vaticano. El cónclave se iniciará el lunes en la Capilla Sixtina, donde votarán al Papa 265.
De acuerdo a estudiosos de este y pasados períodos pre-electorales, el cónclave será un choque entre dos perspectivas. La primera enfatiza los códigos morales, el derecho a la vida, reforzar la fe y ataca a los países industrializados por su consumismo, libertinaje sexual e inclinaciones laicas. Reclama continuidad con las enseñanzas de Juan Pablo. El segundo campo no está en desacuerdo, pero quiere que el papado se oriente por una dirección diferente hacia problemas sociales -ayudar a los pobres y descentralizar la toma de decisiones desde el Vaticano hacia obispos individuales y sus asociaciones regionales.
Sólo dos Papas en la historia de 2.000 años de la iglesia tuvieron un papado más largo que los 26 de Juan Pablo. Elegir a alguien para seguir los pasos de un Papa carismático y vigoroso presenta inmensas dificultades. Debido a los extensos viajes de Juan Pablo y su intervención en asuntos de derechos humanos y política durante la Guerra Fría, la importancia de la elección del Papa va más allá de la iglesia.
"No es un match amistoso", dijo sobre el proceso Alberto Melloni, historiador de la iglesia católica. "Un lado sostiene el estandarte de Juan Pablo en apoyo de las posiciones conservadoras -están por la continuidad. El otro quiere empezar de nuevo".

Las Facciones
Es difícil clasificar a los candidatos -muchos podrían ser descritos tanto como conservadores como liberales, centralistas y anti-centralistas, disciplinarios y conciliadores.
Un cardenal se destaca como líder de una facción que favorece la continuidad: José Ratzinger, el guardián de la ortodoxia, un alemán que se enroló y desertó del ejército nazi en la Segunda Guerra Mundial. Ratzinger, 78, es un prolífico escritor con la reputación de ser encantador en los salones y un severo capataz. Su primera tarea bajo Juan Pablo fue reprimir la teología de la liberación, el movimiento que organizó a los pobres para luchar por sus derechos en el Tercer Mundo. Luego continuó silenciando las voces que ponían en duda las doctrinas de la iglesia sobre la infalibilidad del Papa, la contracepción y la prohibición de la ordenación de mujeres.
Si Ratzinger decide desempeñar el papel de consejero antes que de candidato, podría inclinar la balanza hacia cualquiera de varios aliados, dicen observadores del Vaticano. Uno, el cardenal Camillo Ruini, 74, encabeza la Conferencia de Obispos Italianos. En un sermón el segundo día de duelo, complementó a su estricta posición sobre cuestiones doctrinales y la moralidad con un llamado a la "colegialidad".
En contraste con Ratzinger, el cardenal Carlo Maria Martini, el alto y solemne arzobispo retirado de Milán, es prominente entre los que fomentan una nueva dirección del papado. Martini ha estado viviendo en Jerusalén, estudiando tranquilamente la Biblia -y de vez en vez oponiéndose a las políticas y prácticas del papado de Juan Pablo. En una entrevista del 7 de abril de 2004 con el diario Il Tempo, de Roma, entregó un detallado plan para la democracia en la iglesia. Sugirió que los sínodos nacionales jugaran un rol la elección de los Papas y dijo que la iglesia debe considerar la ordenación de mujeres.
Martini puede obtener votos en la primera ronda, pero como candidato simbólico, conjeturó Giulio Anselmi, un antiguo editor del diario romano Il Messagero. Martini, 78, sufre los primeros estadios de la enfermedad de Parkinson, la misma que debilitó a Juan Pablo, y probablemente ceda su lugar a un colega italiano, Diogini Tettamanzi, que lo remplazó como arzobispo de Milán, dijo Anselmi.
Por otro lado, Tettamanzi, 71, ha estado firmemente con las estrictas posiciones de Juan Pablo. Ayudó a editar la encíclica ‘Evangelium Vitae' de 1995, que denuncia la "cultura de la muerte" que el Papa dijo que se reflejaba en la contracepción, el aborto y la eutanasia. Pero Tettamanzi también enfadó a algunos colegas por tratar la homosexualidad como un pecado como el adulterio.

Italiano o No
Italia proporcionó todos los Papas durante 455 años antes de la elección de Juan Pablo. Los últimos nombres locales que aparecen en los diarios italianos son el cardenal de Florencia, Ennio Antonelli, 69; el de Génova, Tarcisio Bertone, 70; y el de Venecia, Angelo Scola, 63. Antonelli, que los italianos asocian con la facción de Martini, se ha transformado en un importante partidario del uso de internet para llegar a los jóvenes católicos y ha hecho vigilias con musulmanes para protestar contra la guerra de Iraq. Bertone, que trabajó en el pasado para Ratzinger, causó conmoción el mes pasado al atacar la novela ‘El Código Da Vinci'. Scola, hijo de un camionero, ha empezado una revista, Oasis, para construir lazos entre cristianos en el Occidente y en países de mayorías musulmanas.
En el cónclave de 1978 que eligió a Juan Pablo, la incapacidad de los italianos de ponerse de acuerdo en un solo candidato fuerte allanó el camino del Papa polaco. Podría ocurrir de nuevo, especulan observadores. América Latina, que tiene la mitad de 1.1 billón de católicos del mundo, cuenta con varios posibles candidatos.
El cardenal de Brasil, Claudio Hummes, 71, se ha concentrado constantemente en los problemas sociales. Cuando era obispo de una diócesis en las afueras de la ciudad de Sao Paulo en los años setenta, ocultó a unos obreros automotrices en su iglesia. Entre ellos estaba Luiz Inacio Lula da Silva, ahora el presidente de Brasil. Lulla ha pedido públicamente la elección de Hummes como Papa.
El cardenal de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, 68, alcanzó prominencia en parte debido su humilde estilo de vida. Vive en su propio apartamento con un colega anciano, antes que en la palacial residencia del arzobispo en la capital argentina. Cocina para sí mismo y llega a su trabajo en autobús. Fue lo nombraron cardenal en 2002, prohibió a sus seguidores que viajaran a Roma a celebrarlo y les instó a dar el dinero a los pobres. Pero es un jesuita, y ningún miembro de esa orden religiosa ha sido elegido nunca.

Orígenes Diversos
Otros dos candidatos latinoamericanos son conocidos por preocuparse de los pobres: el de Colombia, Darío Castrillón Hoyos, y el de Honduras, Óscar Rodríguez Maradiaga. Como joven sacerdote, Castrillón, 75, recorría las calles de su parroquia repartiendo café y comida la gente sin casa. Como obispo, se disfrazó de repartidor de la leche para meterse en las montañas en un intento de convencer al jefe de una banda de cocaína Pablo Escobar para que negociara con el gobierno.
Rodríguez Maradiaga, 62, que tiene un diploma en psicología, defiende la cancelación de la deuda externa de los países del Tercer Mundo. Commo Hummes, ha atacado al capitalismo global diciendo que lleva la "injusticia en su código genético".
Dos candidatos europeos comparten el interés en el diálogo inter-religioso. El cardenal de Viena, Christoph Schoenborn, 60, supervisó la producción de un catecismo de 500 páginas, el manual de las creencias católicas, y ha estado profundamente involucrado en las charlas de unidad pan-cristiana y encuentros con líderes musulmanes. Es el único aristócrata hereditario entre los cardenales.
El de París, Jean-Marie Lustiger, 78, es hijo de padres judío-polacos que emigraron a Francia. Los nazis deportaron a su madre a Auschwitz, donde murió. Educado por tutores católicos, se convirtió a la edad de 13 y cambió su nombre de Aaron a Jean-Marie. Dijo hace poco a periodistas que se consideraba a sí mismo como un judío con una "afiliación dual".
El veterano cardenal de Nigeria, Francis Arinze, y el de India, Ivan Dias, son también identificados como candidatos para ser el próximo Papa.
Arinze, 72, sería el primer Papa de África en 1.500 años y el primer Papa negro de la historia. Dias, 69, habla 16 idiomas y ha sido un diplomático itinerante del Vaticano en los últimos 30 años.

17 de abril de 2005
©washington post
©traducción mQh