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indígenas veneran al diablo


Con ofrendas al diablo y la posterior búsqueda de Dios para 'matarlo', una comunidad indígena náhuatl de menos de 400 habitantes del porteño estado de Veracruz celebra este mes su carnaval.
Ciudad de México, México. "Para esta comunidad el diablo es ambivalente; no sólo tiene capacidad para causar males: si se le hacen ofrendas puede hacer cosas buenas", expone el antropólogo Rubén Croda, coordinador de promotores del Consejo para la Cultura y las Artes (Conaculta) en Veracruz.
"Son atribuciones que le daban a deidades prehispánicas, que no eran exclusivamente 'buenos' o 'malos'", explicó.
La comunidad de Solteros de Juan Rosas, perteneciente al municipio de Papantla, ubicado en el norte de Veracruz, se fundó hace poco más de 20 años, cuando los nahuas (indígenas que hablan náhuatl) migraron hacia ese lugar desde Ixhuatlán de Madero, convirtiéndose en "una isla náhuatl en un mar de indígenas totonacas", añadió el antropólogo.
"De ahí que sea destacable que a pesar de su movilidad mantengan sus costumbres, y que a pesar de las difíciles circunstancias en las que viven, el carnaval mantenga sus peculiares características", prosiguió Croda.
El carnaval se inicia cuatro días antes del Miércoles de Ceniza católico. Este año se realizará del 4 al 8 de febrero y se espera que en total lo aprecien unas 700 personas, contando a los visitantes de comunidades aledañas.
Bonifacio Ontiveros, originario de esa comunidad, consideró el carnaval como "una fiesta pagana para la autodeterminación de los pueblos indígenas".

'Capitán Primero'
La primera noche del carnaval, el principal organizador, denominado "capitán primero" ofrece su casa para venerar al diablo.
"Se colocan en el piso y en hilera las máscaras que utilizarán los 'disfrazados'. Enfrente de cada una se pone un plato con caldo de pollo sin sal y algunas piezas 'malas' como pata y ala, porque según se cree acá, es lo que come el diablo, además de una taza de café", narró Ontiveros, promotor local para Conaculta.
"Esta ceremonia es presidida por un curandero real o improvisado que reza frente a las máscaras con el fin de que no se moleste, permita a todos jugar felizmente durante la fiesta y evite cualquier incidente durante el año a la totalidad de los asistentes", continuó.
El curandero, disfrazado de diablo al estilo Medioevo, es decir, con traje, cuernos y cola roja, brinca siete veces sobre las máscaras mientras los músicos tocan el "son del mal espíritu".
"Así todos quedan protegidos y el Diablo queda contento", añadió.
Al término de la ceremonia, "que todos toman muy en serio, a diferencia de otros carnavales", dice Ontiveros, las máscaras de diablos se guardan en un costal durante toda la noche.
Al día siguiente, "ya limpias", son utilizadas por los 'disfrazados' que junto con el curandero invitan, casa por casa, a todos los habitantes de la comunidad a participar en la celebración.
"Los que acuden al llamado se unen al festival saliendo de sus casas vestidos de 'damas', con pañoletas en la cara, y de 'viejos', y así la caravana va creciendo, acompañada de un trío de músicos que tocan el violín, la guitarra y la jarana", prosiguió.
La gente se disfraza de 'damas' o 'viejos', según sus costumbres, para que Dios, a quien buscan durante la visita a las casas para matarlo, no los identifique.
"Después de cuatro días de búsqueda nunca se encuentra a Dios porque en realidad sólo es una farsa que sólo se cree el Diablo", explicó Ontiveros.
El promotor cultural dijo que su comunidad ha intentado, sin éxito, llevar una representación de este carnaval al que se realiza en el puerto de Veracruz, el más grande de México, reglamentado durante el siglo XIX.
Todos los presentes aportan un total de 2.500 pesos (unos 220 dólares) para pagar la comida, músicos y actores durante los cuatro días que dura el festival.

4 de febrero de 2005
©univisión

video 1
cuerpos endemoniados

médicos forenses bajo lupa


[Steve Mills y Jeff Coen] Dos hombres exculpados de un asesinato cometido en 1990.
Los fiscales del condado de Cook retiraron hoy las acusaciones de asesinato contra dos hombres que han pasado 12 años tras las rejas, después de que análisis de DNA echaran por tierra sus confesiones y el testimonio de un dentista que implicó a los dos tras un estudio de una mordida y de un chupón.
Dan Young Jr., y Harold Hill fueron exculpados después de que un dentista forense re-examinara una marca de una mordida en el cuerpo de la víctima y un análisis final de DNA que no implicó a los dos acusados.
El caso contra Young y Hill apareció en la serie de octubre de 2004 de Tribune, ‘Médicos forenses bajo lupa', que denunció el uso de informes forenses erróneos en los tribunales.
La serie mostró cómo los testimonios sobre marcas de mordidas fueron usados como una herramienta de la acusación, aunque no hay modo de medir su fiabilidad, y la historia citaba a un dentista llamado por la fiscalía a declarar contra Young y Hill diciendo que se había sentido "presionado" a declarar implicando a los acusados. El Tribune ya había hecho algunas preguntas en torno al caso en 2001, en una serie que investigó cómo la policía obtenía confesiones falsas.
Young será liberado de inmediato, mientras Hill todavía deberá permanecer en la cárcel por otra condena por robo armado.
"Seguimos la pista de las evidencias", dijo el abogado del estado del condado de Cook, Bob Milan, que reconoció que las acusaciones contra Young y Hill "fueron problemática desde el principio".
Las vistas de hoy ante el juez del tribunal penal, Kenneth Wadas, duró sólo dos minutos. Los fiscales retiraron sus objeciones a un nuevo juicio de los dos acusados, y luego retiraron los cargos contra ellos.
Young fue dejado en libertad hoy de la penitenciaría de Illinois, en Pontiac. Hill seguirá en prisión, aunque la abogado de los hombres dijo que la sentencia de Hill había sido aumentada por la condena ahora anulada y que también sería dejado en libertad.
La abogado Kathleen Zellner dijo que el "caso estuvo torcido desde el principio", observando que un tercer acusado en el caso había sido dejado en libertad poco después de su detención cuando la policía descubrió que estaba en la cárcel al momento del asesinato.
Como Young y Hill, ese hombre también había confesado.
Young y Hill fueron condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional después de ser sentenciados en 1994 por el asesinato de Kathy Morgan, 39, cuyo cadáver fue encontrado en un edificio de South Side en 1990 después de que se llamara a los bomberos a apagar un incendio.
Los dos sostuvieron durante mucho tiempo que eran inocentes.
Su exoneración hoy se produce después de que un informe publicado el mes pasado desvirtuara las únicas evidencias materiales que los relacionaban con el asesinato.
El doctor David Sweet, considerado uno de los más importantes dentistas forenses del mundo, dijo en un informe del 13 de diciembre enviado a los abogados defensores y a los fiscales que una marca de mordida en la víctima no se podía comparar porque el cuerpo había sido quemado por un incendio provocado aparentemente para cubrir el crimen.
El informe rechazó el testimonio dado por el dentista de Park Ridge, John Kenney, que hizo a Young y a Hill responsables de las marcas en el cuerpo de Morgan.
El despacho del fiscal del estado y Zellner acordaron nombrar a Sweet para que analizara las evidencias y aceptar sus conclusiones.
Hill había pedido un nuevo juicio basado en los análisis dentales así como en previos tests de DNA que no lograron relacionarlo con el crimen. Los análisis de DNA realizados hasta la fecha han logrado identificar los perfiles genéticos de dos desconocidos.
Resultados posteriores de análisis de DNA con muestras tomadas de la ropa de la víctima resultaron negativas para los dos acusados, dijeron los fiscales hoy.
La única otra evidencia relacionando a Young y Hill eran sus confesiones a los detectives. Esas confesiones han sido puestas en cuestión debido a que la policía dijo en esa época que un tercer hombre, Peter Williams, también había confesado. Williams fue liberado después de que la policía se enterara de que estaba en la cárcel cuando se cometió el crimen.Hill, que tenía 16 años cuando fue asesinada Morgan, fue detenido por cargos no relacionados unos 18 meses después del asesinato. Los detectives de la policía de Chicago, Kenneth Boudreau y John Halloran obtuvieron una confesión de él en la que decía que Young y Hill también habían participado en el asesinato.
Dos días más tarde, los detectives detuvieron a Young, cuyos doctores nombrados por el tribunal dijeron que tenía un IQ de 56, 14 puntos menos que el límite aceptado como síntoma de retraso mental. Young dijo que la policía lo había golpeado.
Williams fue el último en ser detenido. Fue quien entregó la confesión más detallada, pero dijo más tarde que había sido esposado a un radiador durante horas y se había orinado en sus ropas porque no le dejaron usar el retrete.
Los detectives negaron haberlo maltratado.
Tras las audiencias del tribunal esta mañana, la hermana de Young, Betty Ray, dijo que su familia siempre supo que era inocente.
"Tú conoces a tu hermano, a tu familia", dijo Ray. "Esto es algo que tú sabes que él no podría hacer nunca".
La policía simplemente quería mostrar un culpable, dijo Ray. Agregó: "Querían acusar a alguien y cerrar rápidamente el caso, de prisa, porque sólo detuvieron a tipos equivocados".
Los fiscales dijeron que habían gastado decenas de miles de dólares y cientos de horas en las revisiones del caso y nuevas pruebas. Al final no había suficientes evidencias como para seguir de buena fe con la acusación, dijo Milan.
Las nuevas pruebas de laboratorio se encuentran entre las más avanzadas de la ciencia forense, dijeron los fiscales. En ningún se había logrado aislar el DNA de Young y Hill, dijeron.
Milan dijo que los detectives cuentan hoy con el "lujo" de esas evidencias, que no estaban disponibles cuando se hicieron las acusaciones. Si la acusación se hubiese presentado en 2005, no habría terminado en cargos, dijo.

1 de febrero de 2005
©chicago tribune
©traducción mQh

senador chileno abusaba de niños


Los tres meses de investigación y los antecedentes que llevaron al desafuero del parlamentario. El itinerario de la fiscalía contra el senador Lavandero. Detalles inéditos de las indagaciones del fiscal, Xavier Armendáriz, contenidos en la solicitud de desafuero que éste ingresó a la Corte de Apelaciones de Temuco el 14 de enero.
Xavier Armendáriz, el acusador de Jorge Lavandero, llegó a Temuco para pesquisar las denuncias contra el legislador luego de que la fiscalía local fuera marginada de la investigación por presuntas negligencias.
Se constituyó en la zona con un equipo de especialistas y efectivos del Departamento V de Investigaciones. Su indagación partió con cuatro declaraciones. Era todo lo que tenía el expediente, tras cinco meses de investigación.
"En mayo o en junio de 2002 vi a un menor llamado J. de unos nueve ó 10 años, el que había sido llevado a la parcela por el propio senador. Yo al menor lo vi salir de la casa con sus ojos llorosos y bañado. Este menor fue en otras ocasiones a la parcela con su hermana B.", señalaba el testimonio de Gilda Concha, ex trabajadora de la parcela en Metrenco. Agregó que un día presenció cómo el legislador se bañaba con los menores en el jacuzzi de su propiedad. "Había otra menor de nombre I., de unos 10 años, a quien traía don Juan Carlos (secretario del senador) o la llevaba don Jorge. Ella iba y se bañaba en el jacuzzi con don Jorge".
"J. y B. son de Temuco, de la población Amanecer y estudiaban en el Colegio Recabarren. La menor I. es de Padre Las Casas, y al parecer estudia en el Colegio San Rafael", eran las señas que dio la mujer.
Con estos datos, Armendáriz y su equipo comenzaron a buscar a los menores.

1 de Noviembre: Los Tres Hermanos
El fiscal y su equipo lograron llegar al hogar de los hermanos N.B.G.C. (17 años), J.J.G.C. (13 años) y M.B.G.C. (12 años). "No es sencillo llegar a una casa y preguntar", relató el propio Armendáriz en su alegato, al recordar que fue uno de los menores presuntamente abusados quien le abrió la puerta.
Una vez en el domicilio conversó con los tres menores presuntamente abusados entre el 2000 y el 2003. Los entrevistó en forma grupal y por separado, luego de lo cual los dejó citados para el día siguiente. "De su relato nos podíamos dar cuenta que ellos referían abusos sexuales y que no habían hablado el tema con nadie". "Sus relatos eran similares" y plausibles para ser investigados, dijo el fiscal.
En Santiago y Temuco comienzan a circular los primeros rumores de la investigación en contra del senador, por lo que Armendáriz dicta secreto de sumario por 40 días.

2 de Noviembre: Las Primeras Declaraciones
Asesorado por especialistas, Armendáriz interroga formalmente a los jóvenes.
"Conocí a don Jorge Lavandero cuando tenía unos ocho años, él era amigo de mi mamá y empezó a invitarnos a mí y a mi hermano J. a la parcela que queda cerca de Temuco. El nos venía a buscar (...) casi todos los fines de semana... venía también Juan Carlos, que es un amigo de don Jorge... Cuando llegábamos allá, nos llevaba a su pieza y nos decía que nos sacáramos la ropa. Nos quedábamos los tres en la tina y él a veces llamaba a J. para lavarlo". "En cuanto a la fecha en que terminé de ir a la parcela me acuerdo que un día domingo del año 2003, don Jorge fue a visitarnos... él nos dijo que ya no nos iba a visitar más, porque se iba de viaje... desde esa fecha no apareció más (...) lo llamábamos para que nos fuera a buscar... él no nos contestó". Relato de M.B.G.C.
"Conocí a don Jorge cuando yo tenía como 13 ó 14 años (...) Mi mamá confió en él, ya que le dijo que no nos iba a hacer nada, que era sólo para que tuviéramos un tiempo libre (...) Nos metimos los tres (al jacuzzi)... ahí se mete don Jorge y me tira los pies con fuerza y me acerca a su cintura, sentí su pene (...) sentí rabia y me corrí (...) siempre nos pasaba plata, de cinco ó 10 mil pesos, él también le pasaba plata a mi mamá para el negocio". Testimonio de N.B.G.C.
"A veces me tomaba de la cintura me ponía encima de él, él sin ropa y me hacía saltar encima (...) Esas idas a la casa de don Jorge duraron como tres años, siempre era lo mismo, llegábamos, nos bañábamos, nos lavaba, nos tocaba y nos acostábamos". Relato de J.J.G.C., el único hombre.
Armendáriz dispone protección especial para los niños y encarga una serie de peritajes para establecer la veracidad de sus dichos.
El secretario de Lavandero, Juan Carlos Espinoza, fue contactado el 15 de noviembre y confirmó las visitas de los niños y sus estadías a dormir. "Que se quedaran niños a alojar pudo haberse dado estos tres últimos años, desde el 2001, los que se quedaban eran siempre los mismos niños. Había una chica que está en Pitrufquén, que hoy es una niña de 18 ó 20 años, en ese entonces de unos 13 ó 14 años, no recuerdo su nombre. Después había otro niño de nombre J. del sector Amanecer, él venía con dos hermanas más, no recuerdo sus nombres". "Aparte del J. y sus hermanitas no vi a otros niños, en eso él era muy reservado. Luego que surgieron los rumores él se cuidaba más, ya que si bien iban los niños, no se quedaban a alojar... siempre mostró especial cariño por los niños, él siempre decía que el amor verdadero era el de los niños, ya que nunca pedían nada a cambio".

8 de Noviembre: El Cuarto Caso
Gacias al dato de Gilda Concha, el fiscal encuentra a la menor I.M.S.H. (14 años). Según su relato, los abusos comenzaron cuando tenía nueve años. "Una vez, don Jorge me preguntó si quería bañarme y yo le dije que sí, me saqué la ropa, y él se metió primero, sin ropa, y luego yo. Esto era en una tina redonda que está en el baño, que tira unos chorros de agua. Esa vez me tocó en los brazos, en las piernas y en la vagina, por encima pero bien fuerte... Esto comenzó a repetirse dos veces a la semana, él me pasaba a buscar, me invitaba a bañarme y nos metíamos juntos sin ropa a la tina redonda. Él me tocaba y también me pedía que lo tocara... Otra vez, yo me bañé y cuando salí me tiré encima de la cama sin ropa y él se puso encima mío, frente a frente, y en ese momento sentí que alguien abrió la puerta".
En mayo del año pasado (en la primera investigación), Iván Cuevas, un ex trabajador, había declarado lo siguiente: "La primera vez que vi niños, fue alrededor de agosto de 2001, fue entonces que vi a I., como de 11 años de edad, quien llegaba con don Jorge... (...) En una oportunidad vi a I. en la cama de don Jorge de espaldas y a él entre sus piernas sobre ella y besándola, ambos desnudos". Esto lo ratificó el 8 de noviembre.

15 y 23 de Diciembre: Los Ex Colaboradores
Armendáriz y su equipo interrogan a varias personas del entorno del senador para verificar los dichos de los menores.
Uno de ellos, Luis Campos Leal, ex colaborador de Lavandero declaró: "A la parcela de Metrenco he ido muchas veces y es frecuente ver niños... En agosto de 2002, cuando asumí como presidente del Centro de Padres del Colegio Pablo Neruda, se me empezó a acercar una mujer llamada Victoria... la cual me contó que años atrás, para la campaña anterior a la del 2001, su hija pequeña había sido abusada por el senador... muchas veces he escuchado rumores de que el senador tiene una fijación por los niños o abusa de ellos... pero hasta que me contó la señora Victoria lo que acabo de referir no le creía mayormente... me recordé de inmediato, años atrás, el senador se quedó mirando fijamente a uno de mis hijos varones y me dijo tráemelo a jugar Nintendo y que se quede conmigo".
Edith Cuevas, hermana de un ex trabajador del parlamentario: "Recuerdo que una vez don Jorge estaba fuera de la casa, en el patio de la casa con una niñita de nombre I... ella estaba con la pura parte de abajo del traje de baño... yo vi que la abrazaba y le hacía cariño y la tocaba igual... Siempre vi a los niñitos cuando los llevaba para la casa, recuerdo algunos nombres de niñitos J., la B., su hermana, la I... ellos iban varias veces... cuando él llegaba los fines de semana siempre llegaban los niños".
El fiscal recibe el testimonio de la menor E.V.H.U. (17 años), hija de Victoria, por hechos ocurridos hace 10 años, en los cuales el senador habría abusado de ella en el jacuzzi de su casa de Metrenco. "El se sacó la ropa frente a nosotros y se metió al jacuzzi. Estando adentro nos invitó al S., mi hermano chico, quien tenía unos cuatro o cinco años y a mí (...) Me pidió a mí y al S. que nos sentáramos en sus piernas".

16 de Diciembre: La Hija del Vecino
Una mujer de 44 años, de iniciales T.A.O., contacta a Armendáriz para relatarle lo que le habría ocurrido en su adolescencia, cuando era amiga de una de las hijas mayores de Lavandero (ver página 8). Ella pide reserva de su identidad. La mujer relató que conoció a Lavandero a los 11 años y que a los 13 mantuvo relaciones sexuales con él. Tras esto siguió viéndolo por cera de un año. "Yo empecé a tener problemas en séptimo básico, ahí decidí terminar esto. En mi casa empecé a tener problemas, luego repetí tres veces séptimo (...). Estuve en sicólogo... Ha sido difícil de superar".
El testimonio de esta mujer fue ratificado por una tía y dos primos el 13 de enero.
22 de Diciembre: Lavandero Declara
Lavandero fue interrogado por el fiscal en Santiago (ver página 9). "Consultado si conoce a los hermanos B. y J. señala que los conoce... (...) los conozco muy bien, son gente muy buena, los niños han sido muy cariñosos conmigo... cuando digo que tengo ahijados me refiero a padrinos de confirmación... a estos niños los veía porque iban a mi oficina, además iban en grupo a mi parcela de Metrenco (...) Ellos usaban la piscina y a veces se bañaban en el jacuzzi y la ducha. A veces nos bañábamos en el jacuzzi, después de bañarse en la piscina, esto habrá sido unas tres o cuatro veces. Ellos con traje de baño y en alguna ocasión sin traje de baño conmigo adentro (...) Yo con estos niños he tenido una relación de amistad y cariño, natural, normal (...) Niego por cierto y rechazo de la manera más categórica haber hecho cualquier cosa de connotación sexual con algún niño".

27 de Diciembre: El Llamado de Szczaranski
A solicitud de su hijo Bruno Coulon, la presidenta del Consejo de Defensa del Estado (CDE), Clara Szczaranski, llama a Armendáriz para coordinar una cita y relatar su testimonio (ver página 8). Se trata de la acusación de Coulon en contra del senador por hechos ocurridos a comienzos de los 90, cuando Szczaranski y Lavandero eran pareja. El tema era un secreto celosamente guardado por la familia, pero durante la cena de Navidad, el 24 de diciembre, Coulon había convencido a su madre de declarar.

28 de Diciembre: La Conferencia y Bruno Coulon
En Temuco, el senador se reune con la prensa donde califica de "cosas subjetivas, falsas y medias verdades" los antecedentes reunidos por el fiscal. Niega los supuestos abusos y se declara víctima de una confabulación política.
En Santiago, Armendáriz le tomaba declaración a Bruno Coulon. "Me besaba en la boca y la cara, no me acuerdo qué me hacía con las manos. (...) Al principio pensé en dejar que la investigación siguiera y tomar palco, luego vi que la cosa como que no avanzaba y decidí hablar con mi mamá y venir a declarar", relató el joven.

7 de Enero del 2005: Armendáriz Formula Cargos
El fiscal decidió formalizar su investigación en una audiencia pública en el Juzgado de Garantía de Temuco. Allí informó que Lavandero estaba siendo investigado por presuntos abusos sexuales reiterados en contra de cuatro menores, ocurridos entre 2000 y 2004.
En un crudo relato, Armendáriz dio cuenta de los supuestos ilícitos cometidos por el legislador en contra de los niños, que al momento de los hechos tenían entre ocho y 13 años de edad. Según relató, Lavandero habría llevado a cabo estos delitos "prevaliéndose del poder que le otorga su cargo de senador de la República, su sólida condición económica y social, aprovechándose además de la ignorancia e inexperiencia en materia sexual de las víctimas, de su desamparo y de la circunstancia que al momento de los abusos se encontraban transitoriamente a su cargo y cuidado, en reiteradas ocasiones, realizó actos de connotación sexual".
Armendáriz también expuso otros casos que no pueden ser investigados por estar prescritos, pero que demostrarían un supuesto "patrón de conducta" abusivo del legislador. Entre ellos el que más impactó fue el de Bruno Coulon.
Al término de la audiencia, un nervioso Lavandero señaló que todos los hechos eran falsos. "Es algo muy sorprendente de cómo hayan podido reunir una serie de antecedentes dispersos para intentar reunirlo en un todo. Me parece que esto está planeado".

14 de Enero: La Petición de Desafuero
Al día siguiente de que el programa Contacto exhibiera una investigación sobre las denuncias contra el legislador, el fiscal Armendáriz pidió ante la Corte de Apelaciones de Temuco despojar al parlamentario de sus privilegios procesales.
El escrito, de 89 páginas, fundamenta la solicitud en la eventual aplicación de medidas cautelares contra el legislador -que van desde la prisión preventiva hasta la firma periódica en un tribunal- y la preparación de un juicio oral para que responda las imputaciones.
El texto incluye las principales declaraciones de los menores afectados, los testigos, los peritajes sicológicos a que fueron sometidas las presuntas víctimas y las bases jurídicas para pedir el desafuero. "Esta petición se funda en los sólidos antecedentes acumulados en la investigación, que dan cuenta, en forma conteste e inequívoca, de las conductas ilícitas que se persiguen, lo cual permite considerar que la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público es seria y fundada, en cada uno de los cuatro casos que constituyen el núcleo central de esta imputación y por los cuales se formalizó, como asimismo dan cuenta de un patrón de conducta sexual de larga data", señala el escrito presentado por Armendáriz.

25 de Enero: Acalorado Debate
El pasado martes el pleno de ministros de la Corte de Apelaciones de Temuco escuchó las alegaciones en la vista de desafuero. En una acalorada y accidentada sesión, los magistrados escucharon los argumentos de las partes.
Armendáriz planteó la necesidad de que Lavandero enfrente a la justicia como un chileno más. También subrayó que la investigación estaba prácticamente agotada y que era inminente la realización de un juicio oral. "Ningún fiscal podría cerrar la investigación sin acusar. Es más: en cuanto al estándar medio de la prueba de un delito sexual, esta investigación la supera con creces". "Cualquier imputado por estos hechos estaría en prisión preventiva", agregó.
El abogado de los hermanos G.C., Julián López, hizo un relato de los presuntos abusos cometidos por el legislador. Abordó con tanto detalle los hechos, que los ministros de la corte le pidieron que se remitiera a antecedentes generales.
El abogado de Lavandero, Camilo Salvo, rebatió las acusaciones señalando que el legislador era inocente y que éste había cooperado con la investigación y que no procedía la aplicación de medidas cautelares. También alegó que Armendáriz no ha actuado con objetividad durante las diligencias del caso.

27 de Enero: El Fallo Unánime
Los cinco ministros acogieron la petición de desafuero y Lavandero quedó a un paso de enfrentar un juicio oral. "Este tribunal arriba a la convicción de que la petición de desafuero formulada por el Ministerio Público reúne caracteres de seriedad y plausibilidad suficientes para acceder a la misma, a fin que la investigación pueda seguir su curso sin obstáculos".
En la misma resolución, los magistrados señalaron que el pronunciamiento no quiere decir que Lavandero sea culpable.
El fallo establece que el propio Lavandero admitió conocer a los menores que lo acusan y que éstos han concurrido a su domicilio, pasando noches en su casa en el campo y realizando baños desnudos en la misma.
La resolución es apelable a la Suprema, que debería ver el caso en marzo.

Escenario Judicial
El fiscal Xavier Armendáriz tiene en calidad de imputado a Jorge Lavandero por ser el presunto autor de abuso de menores reiterados, por lo que arriesga una pena de hasta cinco años de cárcel de ser hallado culpable.
La Corte Suprema probablemente analizará en marzo la apelación del desafuero, y de ser acogida la causa llegará a su fin y será archivada. Este escenario es el más complicado, debido a la contundencia del fallo del tribunal de alzada de la IX Reión, que el pasado jueves despojó del fuero al senador DC.
Si los supremos ratifican el desafuero, el fiscal podrá presentar una acusación formal para realizar un juicio oral, solicitud que deberá remitirse al Juzgado de Garantía de Temuco.
En este escenario, también se podrían aplicar medidas cautelares al imputado, tales como la prisión preventiva, el arraigo, o la obligación de que el parlamentario firme regularmente en un tribunal mientras se agota la investigación. De efectuarse un juicio oral, el fiscal Armendáriz y la defensa del senador tendrán que presentar sus testigos y pruebas ante tres jueces que no manejen los antecedentes preliminares del caso.
La Reforma Procesal Penal dispone que finalizado el juicio, que puede extenderse varias jornadas, con la presencia del imputado y las víctimas, los magistrados inmediatamente determinarán si absuelven o condenan al parlamentario.
La nueva disposición del sistema judicial establece que en los días posteriores al fallo de los jueces que vean al caso se dará lectura al fallo respectivo.
En el caso que el senador Jorge Lavandero sea condenado, la defensa podría recurrir a una última instancia, presentando un recurso de nulidad ante la Corte Suprema.

31 de enero de 2005
©tercera

esclavas del este


[Ed Vullyami] Las compran y las venden como siervas sexuales. Miles de mujeres y niños de países del Este de Europa son captados por la amplia red internacional de traficantes de prostitución, uno de los negocios del crimen organizado más lucrativos.
El día que cambió su vida, cuando tenía 13 años, Majlinda se dirigía a casa de su tía para ayudarla a planchar los vestidos para la boda de su prima en su pueblo del norte de Albania. Le faltaba poco para llegar a la casa cuando tres hombres desconocidos la detuvieron. La sujetaron, la metieron en un coche, le taparon los ojos, la ataron y la amordazaron; después la condujeron a la ciudad de Cjirokastra, al sur de Albania. Hasta que no cruzaron la frontera de Grecia y hubieron llegado a Corinto no le dijeron: "Ahora vas a trabajar".
"Al principio no sabía de qué me estaban hablando", recuerda Majlinda, "hasta que me llevaron a un piso en el que había otras mujeres y me dijeron: ‘Ahora trabajas aquí'. Cuando me negué, me dijeron que conocían a mi familia y que si les causaba problemas, los matarían. Yo pensé en mis posibilidades. Me daba miedo quedarme, me daba miedo irme, así que empecé a trabajar. Ellos me forzaron, con violencia".
Apaleada y violada hasta que se sometió a sus traficantes, Majlinda empezó a trabajar, confinada en un piso, desde las ocho de la tarde hasta las cinco de la madrugada, obligada a alcanzar una cuota monetaria que suponía unos 20 clientes por noche. "E incluso cuando ganaba suficiente dinero", dice, "encontraban alguna razón para pegarme cuando se habían acabado los clientes por esa noche".

Majlinda tiene cicatrices en la frente y alrededor de los ojos. Habla en un refugio, ya de vuelta en Albania, donde se esconde de sus traficantes. Su rostro es inexpresivo, de palo. Estuvo en Grecia durante un año, hasta que fue revendida en Florencia. La obligaron a hacer la calle en los destartalados barrios de la periferia.
Tras tratar con los clientes, Majlinda entregaba lo que había recaudado, después de lo cual "los tres me violaban cuando había terminado de trabajar. Se colocaban con drogas –marihuana y cocaína– y se me venían encima. Y todas las noches me pegaban; incluso si había ganado los 1.000 euros que ellos insistían que tenía que conseguir, siempre encontraban una excusa".

Los raptores de Majlinda formaban parte de una organización; para ella estaba claro que "explotaban a otras muchas mujeres igual que a mí, y tenían varias casas, pero no dejaban que nos conociéramos". Había "clientes buenos y clientes malos", dice. ¿Buenos clientes? "Quiero decir los que sólo querían sexo; los malos eran los que me pegaban, o me pegaban y me robaban el dinero, así que tenía que trabajar mucho más para volver a ganarlo".
Los traficantes, dice, "competían entre ellos por el dinero que sacaban de mí y de las otras mujeres. Competían por ver quién se compraba el coche más molón o la ropa mejor".
Después de un año en Florencia, llevaron a Majlinda en coche a Amsterdam. "Estaba rodeada de gente", dice, "pero completamente sola. No podía hablar con nadie y perdí toda esperanza, pensé que no había salida. Tenía miedo de que si hablaba con alguien, los traficantes le harían algo a mi familia".
Por último, un "cliente bueno" de Afganistán "me dijo que no tuviera miedo y me animó a fugarme con él. Lo hice, confié en él y me quedé embarazada de él". Por un momento parece como si la historia de Majlinda fuera a lograr alguna perversa redención. "Pero estaba equivocada", dice, retorciéndose las manos mientras habla. "Lo que él quería era que trabajase para él y también me pegaba todo el tiempo. Di a luz a mi hijo, y cuando eso sucedió, me decidí…".
"Le conté mi historia a una mujer que solía venir a ver a mi marido [que es como Majlinda se refiere al afgano], y ella a su vez me habló de unas monjas católicas que había en Utrecht que rescataban prostitutas. Y acudí a ellas. Me ayudaron a registrar a mi niño y a conseguir un billete de vuelta para Albania". Pero Majlinda sigue mirando fijamente a la mesa y sus manos mientras habla.
"Por fin logré contactar con mi familia y les pedí que se quedaran con mi hijo, pero ni siquiera quisieron verme, se avergonzaban de mí. Mi padre dijo: ‘Por lo que a nosotros respecta, estás muerta".
Tras ser rechazados de esta manera, Majlinda y su hijo se refugiaron en un centro de acogida de la capital de Albania (Tirana), pero se vio obligada a dejar a su hijo en un lugar del que no quiere hablar y a seguir sola, después de que el afgano se presentara allí buscándolos a ella y a su hijo. "Este sitio es mi última oportunidad", dice del segundo centro de acogida al que fue. "Pero me aterroriza pensar que él venga. Y que pueda tener otra vez ante mis ojos a los albanos".
La esclavitud de Majlinda duró cuatro años. "¿Hombres?", se pregunta. "No sé qué decir. Lo único que sé es que no quiero volver a ver a otro hombre en mi vida. Hubo momentos", dice Majlinda, que tiene ahora 17 años, "en los que pensé que yo no debería estar viva, que tendría que estar muerta. Pero luego pensé: ‘Tienes que ser valiente para sobrevivir, tienes que ser fuerte, o no saldrás de ésta".

Majlinda es solamente una más de los centenares de miles de mujeres esclavizadas y atrapadas por uno de los delitos más lucrativos y de más rápido crecimiento: la prostitución de niñas y mujeres jóvenes. En función de los beneficios que genera, se cree que este tráfico ocupa el tercer lugar, después del de las drogas y las armas.
Los sindicatos del crimen están cambiando de actividad porque las mujeres y las niñas son más fáciles de transportar que un alijo de cocaína o heroína. Además, una mujer puede ser vendida y revendida una y otra vez, a diferencia de las drogas.
La escala del delito es imposible de cuantificar. El departamento de Estado de Estados Unidos dijo el año pasado que creía que el tráfico a través de las fronteras podía estar entre 600.000 y 800.000 personas al año, con unos beneficios calculados en miles de millones de euros. Y de estos cientos de miles, una proporción muy alta son niños, es decir, menores de 18 años.
El tráfico de mujeres y niños es esencialmente distinto del contrabando de personas o inmigración. La ONU lo definió en el año 2000 como reclutar y transportar personas "por medio de la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción", como el secuestro, el fraude o el engaño, o, por supuesto, "el abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad".
"A todos nos gustaría aportar cifras concretas", dice Steve Ashby, director del programa Save the Children en Albania. "Pero sencillamente no las tenemos. Lo que sí podemos dar por seguro es que las cifras son lo bastante altas como para justificar una inquietud muy seria. Todo lo que se diga es poco acerca del nivel de opresión y brutalidad que infligen estos traficantes".
"El traficante", dice Ashby, "va invariablemente por delante de las autoridades. Siempre encuentra vías alternativas para seguir. El fenómeno está cambiando constantemente y sobrepasa todas las iniciativas que se emprenden para controlarlo".
Moldavia, Albania, Ucrania y Rumania, donde gran parte de la economía está controlada por los sindicatos del crimen y la corrupción ha reemplazado a los regímenes comunistas como medio de lograr poder político, son la fuente principal de mujeres secuestradas, El tráfico ha pasado a ser parte integral de la economía de estos países.
El sufrimiento de mujeres y niñas como Majlinda es la piedra angular de más de una torre nueva de hormigón de Tirana o Chisinau. "A lo largo del camino", dice Ashby, "hay una cadena de personas involucradas en este comercio: los traficantes, los transportistas, los falsificadores de documentos, las casas francas, las lanchas motoras que los llevan de Albania a Italia, etcétera".
También hay países de los denominados "de destino" en Europa del Este, pero los "mercados" grandes, escondidos y terroríficos, son más grandes y están por toda Europa Occidental y, cada vez más, en Rusia, Turquía, Israel, Oriente Próximo y los Estados del Golfo. Invariablemente, las víctimas son reclutadas en los círculos más sojuzgados y vulnerables de la sociedad de Europa del Este, en pueblos desesperadamente pobres, en escarpadas montañas, en barrios de chabolas.

Albania es una tierra de extrema pobreza, fiero patriotismo, montañas escarpadas en el norte y campos de olivos y viñas en el sur; aislada durante décadas del resto de Europa y abierta ahora a un mundo de ensueño europeo. Es un país de donde se obtienen decenas de miles de niñas para el tráfico y a través del cual se lleva a las mujeres de otras partes de Europa del Este hacia Grecia e Italia, y de allí a toda Europa. Las mismas organizaciones están abriendo nuevos canales después de que se restringiera el paso en la ruta del mar Adriático a Occidente a través de Serbia y los países de la antigua Yugoslavia.
Según un informe de Unicef, "en los últimos 10 años, 100.000 mujeres y niñas albanesas han sido vendidas a Occidente y otros países balcánicos. Albania es también uno de los principales países de tránsito para el tráfico de niñas y mujeres de Europa Central y del Este". En Albania, el miedo al secuestro por los traficantes es tan grande que la cifra de chicas adolescentes que asisten al instituto en las zonas rurales ha descendido drásticamente. En las zonas más apartadas, "hasta un 90% de las chicas han dejado de recibir educación secundaria", según un informe de Save the Children. "Incluso aquí en Tirana tienen miedo", advierte Svetlana Roko, que dirige un centro de día para niñas con las que se ha traficado y niñas en situación de riesgo en la capital. "El chulo albano", afirma el informe, "tiene fama de ser extraordinariamente despiadado, y el asesinato no es infrecuente". En un caso en el que una mujer accedió a testificar ante la policía en Italia, el padre de la mujer se encontró al llegar a casa con los restos mutilados de su otra hija esparcidos por toda la vivienda.
Algunas mujeres simplemente son raptadas, a otras se las engaña con promesas de trabajo. "Depende", dice Vera Lesko, que dirige un centro para mujeres del tráfico en Vlora, al sur de Albania. "A lo mejor les prometen una carrera de modelo, trabajar en tiendas, servir en bares o becas de estudios. Sin embargo, cuando llegan a mí están completamente destrozadas, física y psicológicamente. Lo que intentamos hacer es devolverlas a su vida, decirles que sus sufrimientos han terminado, que deben centrarse en lo que tienen. Intentamos reintegrarlas, darles formación profesional. Las enviamos a escuelas de Vlora, con otras mujeres que no conocen sus antecedentes".
Pero a pesar de todo esto, dice Lesko, "la mayoría son vendidas otra vez cuando vuelven. No tienen nada, están aniquiladas. Tuve a una mujer a la que habían vendido y vuelto a vender durante 10 años. No sabía cómo vivir de una forma diferente, algo dentro de ella había cambiado para siempre".
Los traficantes, dice Lesko, rondan las comisarías de policía, esperando para recoger a sus explotadas tan pronto como las sueltan. Sin embargo, "un número significativo de ellas se reintegran, se rehacen, y es entonces cuando te parece que todo este trabajo merece la pena", señala Lesko.

Katalina mece al bebé que ha dado significado a su vida. Vive con una familia –que no sabe nada de su pasado– en un pueblo al norte de Moldavia, pero pronto tendrá un sitio para ella sola.
A principios de este año, Katalina, que había crecido en un orfanato, fue abandonada por su novio después de que le dijera que estaba embarazada. Poco tiempo después, una mujer rusa la invitó a una fiesta de cumpleaños en un bar de su pueblo, cerca de la ciudad de Balti, en Moldavia, y le ofreció un futuro en Moscú, trabajando pintando casas o en una fábrica de pasta. Katalina decidió intentarlo. Pero las cosas empezaron a torcerse extrañamente cuando ella y su gorila ruso llegaron a la frontera de Ucrania.

"Un policía nos recibió y nos condujo en coche al otro lado, evitando los puestos fronterizos. El ruso pagó al policía y fuimos a que nos hicieran papeles falsos". Después siguieron en tren hasta Moscú, donde Katalina se encontró con una chica de cerca de Balti que le contó lo que le esperaba. "No puedes irte de aquí", dijo la chica. "Te romperán las piernas".
Así empezó la vida de Katalina como prostituta esclavizada, trabajando bajo un puente del ferrocarril, por el que los traficantes pagaban a la policía local. "Me advirtieron que no dijera nunca que estaba embarazada, porque los clientes no me querrían y ellos me pegarían hasta hacerme trizas", recuerda Katalina. Algunos clientes, dice, "me tenían una serie de días e invitaban a sus amigos. Un hombre me tuvo durante tres o cuatro días en un sótano e invitó a 20 hombres. Cuando me opuse me dijeron que era una perra, que ellos me habían comprado y podían hacer conmigo lo que quisieran. Otra vez yo estaba en el piso 11º de un edificio con siete moldavos, todos ellos tomando drogas. Después de hacer conmigo lo que quisieron, insistieron en que yo también fumase algo de droga. Cuando me negué se pusieron violentos y uno de ellos abrió una ventana y me amenazó con tirarme. Pero había un hombre que estaba menos colgado que el resto que dijo: ‘No eres más que una asquerosa puta', y me sacó de la habitación".
Así fue pasando el tiempo, hasta que ya no se pudo ocultar más el embarazo de Katalina. Los clientes, ofendidos en su sensibilidad, la pegaban e insultaban exigiendo que les devolviera el dinero. El traficante ruso también la pegaba, diciendo que la iba a encerrar hasta que estuviera de parto y que "luego iba a vender a mi bebé, cuando lo tuviera".

Katalina decidió escaparse. El piso en que la mantenían encerrada durante el día lo vigilaban oficiales de policía, pero Katalina vio la oportunidad en el descanso que se tomaba para almorzar el policía de guardia. "Hicimos una cosa muy graciosa", dice. "Después de escapar corriendo del piso cogimos un tranvía a la plaza Roja, pensando que de allí salían los trenes a Chisinau. Imagínate, dos prostitutas moldavas fugadas, perdidas en un sitio lleno de turistas y preguntando a aquella gente tan elegante dónde podían tomar el tren para volver a su pueblecito". Cuando encontraron la estación, fueron recogidas por la policía del ferrocarril, que las envió a casa.
Bajo el comunismo, Moldavia, con su fértil tierra negra, era el huerto de la URSS y su industria estaba engranada en la infraestructura soviética. Ahora, la sociedad moldava ha sido saqueada por una clase política neocomunista y corrupta y una economía en deuda con los beneficios del crimen organizado. El sueldo medio es de 40 euros al mes y la generación que está creciendo ahora sin recuerdos del comunismo o de una prosperidad relativa es presa fácil de los que se dedican a la infame y creciente exportación del principal producto de Moldavia: los seres humanos.
"Hay aproximadamente un millón de moldavos viviendo en el extranjero", dice Giovanna Barbetis, representante de Unicef, "y de este millón, una gran mayoría ha salido de forma ilegal y está expuesta al tráfico. Lo hacen de formas distintas, ya que los traficantes se vuelven cada vez más sutiles. Puede ser una conexión directa con un familiar, amigo, o amigo de un amigo. Hay anuncios en los periódicos para trabajos falsos de camarera, niñera o cocinera dirigidos a mujeres y se convierten en una oferta atractiva, teniendo en cuenta que el desempleo en ese país es extremadamente elevado y que la violencia doméstica está profundamente arraigada".
Hay una relación entre el sometimiento de mujeres y niños en la sociedad moldava y su vulnerabilidad al tráfico, explica Daniela Popescu, que dirige el centro Amicol para niñas "en peligro" de Chisinau. Dice que aproximadamente el 80% de las víctimas del tráfico también han sido víctimas de la violencia doméstica. Se tiene a las mujeres en baja estima, ellas carecen de amor propio y tienden a aceptar las cosas como están, a no denunciar a sus hombres.
"Los traficantes son muy conscientes de este estado de cosas", continúa Daniela Popescu, "e, irónicamente, hacen promesas como: ‘Estás trabajando en casa y te pegan, ¿por qué no trabajas donde no te peguen y te den tu buen dinero?".
La ciudad moldava de Biesti es sorprendente e inconfundible. Es una comunidad en la que no hay adultos; un lugar en el que solamente niños y viejos pasean por la calle principal y los senderos embarrados. La mayoría de los niños han sido abandonados por sus padres y, por tanto, son presa fácil para los traficantes. Angelina, de 13 años, se apaña a duras penas con lo que le envían sus padres. Explica que éstos se fueron a Orvicto, en Italia, dejándola a ella al cuidado de su hermano de 10 años.

Pero, a diferencia de la mayoría de los pueblos de este tipo, en Biesti tiene lugar una revolución silenciosa, que demuestra que donde hay iniciativa, los traficantes no consiguen salirse con la suya. En Biesti funciona una red de centros de día fundada por Unicef y dedicada casi completamente a despertar la conciencia sobre el tráfico de mujeres. Una de sus actividades, por ejemplo, es proyectar para todos los niños de Biesti una película llamada Lilja 4-ever, del director Lukas Moodysson, sobre una niña rusa víctima del tráfico y que acaba en Estocolmo. "Todos lloramos al verla", dice Verónica, de 16 años. "Hablamos de ello y nos preguntamos qué podíamos hacer".
Verónica y su amiga Aksenia son objetivos potenciales para cualquier traficante, pero ambas chicas hablan con madurez sobre los peligros, la película y su mensaje. "No basta con tener la información para estar en guardia", dice Aksenia, "es cuestión de saber cómo actuar en caso de que te veas en apuros".
Hay 63 "escuelas residenciales" para los denominados "huérfanos sociales" de Moldavia. Son lugares como en el que creció Katalina y, en conjunto, albergan alrededor de 13.000 niños "en peligro" de ser víctimas del tráfico. En estos lugares, además, Unicef trabaja contra los riesgos que aguardan a estos niños cuando intenten irse. En el orfanato de Orphei, un grupo de niñas de 14 años ha visto también Lilja 4-ever y ensayan una obra que representarán en la escuela y en la ciudad sobre el regreso de las víctimas del tráfico. "Estamos aprendiendo que debemos acogerlas de nuevo", dice Svetlana, "incluso si son seropositivas o tienen el sida".

Viorica, una chica de 17 años del sur de Moldavia, cuenta su historia. Dice que quería ir al conservatorio y "aprender a cantar y a tocar". Pero la vida tenía otros planes para ella. En vez de eso, un primo lejano suyo la engañó con una promesa de trabajo para que fuera a Turquía. Cuando llegó al centro turístico de la costa de Antalya le mandaron que se vistiera y se preparase. "Ya va siendo hora de que trabajes', me dijeron. Les pregunté en qué iba a trabajar y me respondieron que iba a ir a un hotel a estar con hombres. Cuando me negué me dijeron que tenía que hacerlo si quería volver a Moldavia alguna vez. Me amenazaron con una pistola y me hicieron subir a un coche. Llegamos al hotel. Yo era virgen y aquella noche me hicieron estar con 11 hombres". Al llegar a este punto, Viorica se detiene en seco. Es un momento terrible para ella.
Ana Chirsanov, la psicóloga que trata a Viorica, comenta que la chica ha intentado suicidarse. "Su alma quedó destrozada aquella noche", explica Chirsanov. "Ella se resistía, pero ellos pensaban que aquello formaba parte de algún juego erótico. Ella gritaba: ‘¡No quiero hacerlo!', y se reían de ella, divirtiéndose, tras lo cual empezó a pensar que era ella la que estaba mal de la cabeza y que el mundo era así. Que la gente que le hacía eso era normal y que ella estaba loca por sentirse desgraciada". La mayoría de las chicas, al volver, dice Chirsanov, hablan de su deseo de morir. "Tuvimos un caso de una menor que había saltado al vacío desde la ventana de un sexto piso… Sobrevivió después de seis operaciones quirúrgicas".
Llamar "prostitución" a lo que le sucedió a Viorica, o a cualquier otra niña o mujer con la que trafican las bandas, es enmascarar el problema, dado que la prostitución implica un cierto grado de consentimiento. "Aquí no hay ningún consentimiento en absoluto", dice Sian Jones, coordinador de Amnistía Internacional en los Balcanes. "Está claro que si tienes relación sexual con una mujer a sabiendas de que está siendo objeto del tráfico, es violación".
"No hay consentimiento para la relación sexual con una mujer víctima del tráfico", dice Denise Marshall, que dirige el Proyecto Amapola en el sur de Londres, único refugio en el Reino Unido para mujeres objeto del tráfico. "Si una de estas mujeres se ve obligada a estar con 30 clientes al día, por lo que a mí respecta, son 30 violaciones al día. El efecto sobre su cuerpo y su psique es el mismo que el de la violación. Idéntico nivel de violencia contra esa mujer".

En Internet, la página www.punternet.com ofrece la posibilidad de saber cómo piensan estos clientes. En ella se invita a los hombres a aportar notas comparativas sobre las prostitutas. A veces todo indica que la mujer a la que visitan está siendo víctima del tráfico y que el cliente lo sabe. "El peor polvo de mi vida", se lamenta uno. "La chica era un robot, sentí pena por ella, no podía dejar de pensar: ‘¿Por qué está haciendo esto?'. Ella no me dijo más que un par de palabras en 10 minutos y pegaba botes cuando intentaba tocarla. Se tumbó intentando taparse las tetas. Me pasé 15 minutos intentando agarrarla. ‘¿Por qué lo hace? Creo que lo sospecho".

El debate sobre el tráfico de mujeres para prostituirlas está mucho más avanzado en Suecia, donde se ha dedicado dinero para contrarrestar el tráfico en el extranjero y se han aprobado leyes, en 1999, que pretenden combatir el tráfico abordando toda utilización de las prostitutas. "El problema de la demanda se combate aquí criminalizando la compra de servicios sexuales", dice Nina Strandberg, directora para Europa del Este del departamento de ayuda del Ministerio de Exteriores. "Básicamente, lo que esto significa es que no es ilegal que una mujer venda sexo, pero es ilegal que un hombre lo compre. Es una postura interesante, que se ha incorporado como algo que nosotros consideramos esencial para la lucha contra el tráfico". Según la policía de Estocolmo, la medida ha reducido en más de dos terceras partes el número de prostitutas con las que se comerciaba en la ciudad, con 754 condenas y multas impuestas desde 1999 hasta este verano.
"La ley sueca es polémica, pero hasta que los países de destino de estas niñas y mujeres no tengan en vigor algún tipo de legislación, no podremos empezar a abordar el tema del tráfico", dice Steve Ashby. "No es suficiente con procesar a los que trafican, otro ocupará su lugar. Pero si se endurecieran las leyes para la demanda, entonces habría muchos clientes que se lo pensarían dos veces antes de correr el riesgo".
"La medida sueca podría cambiar mucho las cosas si estuviera más extendida", dice Lesko. "Apunta a quien tiene que apuntar, no a las niñas a las que hacen daño, sino a quienes hacen el daño".
"El asunto del tráfico", dice Giovanna Barbetis, "está adquiriendo dimensiones dramáticas. Y, sin embargo, no veo que los Gobiernos de Europa occidental quieran abordar este tema y encontrarle soluciones. En algunos lugares parece que no hubiera voluntad política alguna. Hay muchos países en Europa que ni siquiera han emprendido una evaluación o un análisis con seriedad".
Los 45 Estados miembros del Consejo de Europa están trabajando actualmente en el borrador de un acuerdo sobre el tráfico que brinde una oportunidad para establecer unas normas mínimas de protección y apoyo para las personas víctimas del tráfico. Sin embargo, la mayoría de los Gobiernos –incluyendo el del Reino Unido– van de puntillas, confundiendo el tema con el del paso ilegal de fronteras y la inmigración, y se muestran recelosos del lastre político de cualquier planteamiento de las llegadas de Europa oriental. En el Ministerio del Interior británico hay intereses contrapuestos, entre los servicios de inmigración, cuya prioridad es la de sacar a la gente que no tiene la documentación necesaria, y los del mantenimiento del orden público, que necesitan testigos dispuestos a colaborar e información secreta para poder procesar a los traficantes.

Un triunvirato de organizaciones –Unicef, Amnistía Internacional y Anti-Slavery International– están haciendo campaña para que la convención europea cumpla con tres normas básicas. La primera, proporcionar apoyo, cobijo y seguridad a las mujeres que aparezcan como víctimas del tráfico. La segunda, un periodo mínimo para que la mujer pueda decidir si quiere cooperar con la policía en las investigaciones (la protección en el Proyecto Amapola, financiado ahora por el Ministerio del Interior, está condicionada a que se acceda a colaborar con la policía. Italia tiene la legislación más avanzada hasta la fecha, que concede 90 días para la reflexión, y ahora sugiere un periodo de reflexión de seis meses). Y la tercera, deben ofrecerse permisos de residencia –temporales o permanentes– en el país de destino "siempre que haya una posibilidad razonable de que la persona que ha sido víctima del tráfico corra el riesgo de volver a serlo o de cualquier otro daño grave". Italia ya tiene dicho sistema, que ha demostrado ser eficaz, no sólo en lo que respecta a la protección de las víctimas, sino también para el enjuiciamiento de los traficantes.
La trayectoria del Reino Unido es diferente. En el otoño de 2003, Londres y Tirana firmaron un acuerdo bilateral para la repatriación a Albania de niñas o mujeres que hubieran sido víctimas del tráfico. "No puedo respetar una política de repatriación", dice Vera Lesko. "Desde aquel año he devuelto a 16 niñas, 14 de las cuales han vuelto a ser vendidas. ¿De verdad es tan difícil quedarnos con 16 personas?".
Mike Kaye, de Anti-Slavery International, sostiene que "no hay conflicto entre protección y enjuiciamiento criminal". Aparte ya del respeto por los derechos humanos de una persona a quien se los han pisoteado, dice, "la protección de las personas víctimas del tráfico tiene tres claras ventajas: desbarata el sistema del tráfico, porque no pueden revenderlas; favorece la información secreta porque hay más probabilidades de que cuenten a la organización de ayuda cómo traficaron con ellas, y a largo o medio plazo, significa que hay más probabilidades de que la víctima del tráfico esté más dispuesta a cooperar con la policía".
"Lo que verdaderamente me irrita", dice Denise Marshall, del Proyecto Amapola, "es que los Gobiernos –no sólo el del Reino Unido– responsabilizan a los países de origen de estas mujeres. El hecho es éste: si los británicos no quisieran tener relaciones sexuales con las mujeres víctimas del tráfico, estas mujeres no estarían aquí. Tuve a una mujer que había sido violada 88 veces –no, 18 no, 88– el día de Navidad de 2002. Está completamente aniquilada. Es una mujer creyente que no se atreve a ir a la iglesia. Tiene un hijo, pero cree que no se merece ver al niño. Los hombres que le hicieron eso eran británicos, y yo creo que el Reino Unido tiene la responsabilidad de proporcionarle al menos algo de tiempo y recursos adecuados. No hay remedios instantáneos para una mujer así".

Eva, del sur de Albania, se enamoró del hombre que la llevó a Nápoles prometiéndole que se casaría con ella. Pero a su llegada, su prometido exigió que Eva trabajara para él como prostituta. "Cuando protesté me dijo que mataría a mi familia y que sus cómplices en mi país le harían lo mismo a mi hermana". El traficante trabajaba con "un grupo de amigos", mientras Eva y otras chicas esclavizadas por ellos recorrían las calles de Nápoles reuniendo hasta 20 clientes para poder cubrir la cuota y, si tenían suerte, evitar una paliza. Sin embargo, la mayoría de las noches acababa siendo violada y apaleada por su traficante y sus cómplices.
"Yo podía ver a gente que llevaba una vida normal", dice con la mirada perdida en algún punto, "yendo de compras, ocupándose de sus asuntos. Tenían a sus familias y a sus hijos con ellos, tenían sus vidas, tenían todas las cosas que yo quería, pero nunca podría tener. Me partía el corazón verlos. En cambio, me acostumbré a ser una esclava, llorando todo el tiempo, pero siempre con miedo de dejarle porque él conocía a mi familia, conocía a mi hermana. Yo estaba sola, no tenía a nadie".
El traficante de Eva era hermano de uno de los mayores tratantes en drogas y mujeres de Albania, que murió en un accidente de coche. Eva consiguió escapar cuando él volvió a Tirana para el funeral, tras buscar y localizar a uno de sus hermanos, que vivía en Venecia.
Eva, que lleva una cruz colgada del cuello, tiene dos rostros inconfundibles y muy distintos: el que muestra cuando cuenta su historia hasta aquí, y otro, que de pronto se vuelve vivo y eufórico cuando llega a este punto del relato. En Savona conoció a su cuñada, una cristiana evangelista que llevó a Eva a la iglesia y a ver una película sobre María Magdalena, la prostituta reformada. "Ella me salvó la vida", dice Eva, "me entró una especie de paz y me hice creyente. Se me fue el miedo. Me di cuenta de que la gente te juzga, pero Dios puede perdonarlo todo".
Ahora, Eva vive oculta para evitar represalias y es la fuerza vital del centro de acogida en el que vive. "Por el momento tengo lo que quiero. Tengo a mi hermana conmigo, hago la limpieza, planto flores, coso". Pero también anima a sus compañeras víctimas y a aquellas que aún siguen en el infierno de la esclavitud, del que ella ha escapado. "Les digo: ‘No tengáis miedo de hacer lo que hay que hacer. Id a la policía. Testificad contra aquellos que os explotan, porque merecen ser castigados".

Todos los nombres de las víctimas que aparecen en este artículo se han cambiado por su seguridad.

31 de enero de 2005
©The Guardian
©periodista digital

crímenes satánicos en italia


[Tracy Wilkinson] Las Bestias de Satanás son acusadas de tres asesinatos. Un sacerdote dice que es una prueba de que nos alejamos de Dios.
Milán, Italia. Los restos fueron desenterrados justo al norte de aquí, de un hoyo de 1 metro ochenta de tierra y huesos. Los supuestos asesinos se llaman a sí mismos las Bestias de Satanás.
Un hombre de 27 años llamado Andrea Volpe llevó a los detectives al boscoso sitio donde él y sus cómplices golpearon y acuchillaron a dos víctimas adolescentes, y luego enterraron sus cuerpos en lo que funcionarios describen como un sacrificio humano ritual.
Los hechos atribuidos a Volpe y los otros acusados han conmovido y obsesionado a los italianos, cada más horrorizados sobre el supuesto crecimiento de los cultos satánicos en este país católico.
El caso de las Bestias de Satanás, cuyos primeros acusados irán a juicio el 21 de febrero, es uno de un puñado de espeluznantes crímenes, y padres preocupados lo mencionan como prueba de una nueva generación atormentada y amoral que se aleja de Dios y se orienta hacia lo oculto y, en casos extremos, la adoración del demonio.
Expertos advierten que no debe exagerarse el fenómeno. Las drogas, por ejemplo, parecen haber jugado en los asesinatos un papel al menos tan importante como Lucifer. Sin embargo, el Vaticano está lo suficientemente preocupado como para ofrecer esta primavera formación especial para sacerdotes y seminaristas. Un curso de dos meses en la Regina Apostolorum de Roma, una prestigiosa universidad pontificia, se concentrará en la historia, teología y sociología del satanismo y la magia negra, y en el poder curativo del exorcismo.
"Hay un creciente interés por los cultos satánicos entre la juventud de hoy", dijo Carlo Climati, que dictará el curso. "Lo oyen en la música, lo encuentran en internet. Hace diez años, cuando la gente quería saber algo sobre el satanismo, era difícil encontrar información. Ahora es muy fácil".
Climati dijo que los sacerdotes estaban pidiendo ayuda para comprender y detectar la enfermedad y combatirla, después de haber sido inundados de pedidos de padres sospechosos.
"Sería un error ver al demonio en todas partes. No hay motivo para el pánico", dijo Climati, que ha escrito extensamente sobre la enajenación de la juventud. "Lo que estamos enseñando es cómo reconocer el lenguaje del satanismo, cómo identificar el fenómeno, y determinar dónde no está".
Bajo el Papa Juan Pablo II, la iglesia enseña que el demonio es una presencia real y peligrosa en la sociedad. Además, el Príncipe de las Tinieblas está muy enraizado en la cultura popular italiana. En Italia se realizan rutinariamente exorcismos, por sacerdotes y con el bendición del Vaticano.
El instituto italiano de investigación Eurispes ha identificado 650 "organizaciones satánicas" en Italia, la mayoría de ellas en la norteña región de Lombardía, que incluye a Milán.
Los sociólogos dicen que el norte de Italia viven probablemente más jóvenes descontentos que en el sur, debido a que la estructura familiar es más débil, ha sido erosionada por la emigración y otros factores. Para bien o mal, Milán es la que más se parece a otras ciudades europeas, con su centro urbano, proyectos de urbanización, intensas presiones laborales y presumiblemente más suelo fértil para la enajenación y la soledad.
Milán tiene también un estridente y subterráneo ambiente heavy metal. En ese ambiente, en un club llamado Medianoche, que floreció la banda de rock las Bestias de Satanás y supuestamente empezó una infernal parranda de crímenes hace siete años.
Volpe, que espera obtener indulgencia, se ha transformado en testigo de la acusación. Él y otros siete acusados, todos menores de 30 años, serán procesados por el asesinato de tres de sus amigos y por obligar a un cuarto a suicidarse.
Según su propio testimonio y a un escalofriante diario de vida que llevaba, fragmentos del cual se han filtrado a la prensa italiana, Volpe y su novia, Elisabetta Ballarin, llevaron engañada a su antigua novia Mariangela Pezzotta, 27, a un remoto chalet a fines de enero. Drogados y bebidos, el par disparó a Pezzotta en la cara, luego la enterraron, todavía viva, en una fosa poco profunda. (Otro cómplice llegó más tarde y la mató con una pala).
La policía finalmente detuvo a Volpe por el asesinato de Pezzotta. Fue entonces que accedió a llevar a los detectives a los bosques cerca de la ciudad de Busto Arsizio, justo al norte de Milán, donde estaban enterradas las otras víctimas.
El verano pasado, arqueólogos forenses y la policía, guiados por Volpe, encontraron los cuerpos de Fabio Tollis, 16, y Chiara Marino, 19. Antiguamente miembros de las Bestias de Satanás, los dos estaban desaparecidos desde 1998, cuando fueron vistos por última vez saliendo de un bar en Milán.
Tollis era uno de los cantantes de la banda. Aparentemente selló su destino cuando su lealtad hacia el grupo fue puesta en cuestión, dicen los detectives. Un informe dice que el grupo mató a Marino porque él había personificado a la Virgen María.
Escabrosos detalles del caso se han filtrado a diarios y reportajes de televisión -la inclinación de Volpe por las serpientes y el número 666, y el uso por Marino de cirios negros y cráneos de cabra para adornar su dormitorio.
Los detectives creen ahora que Volpe y sus cómplices usaron un cuchillo y una espada para golpear repetidas veces y apuñalar a los dos hasta que murieron, y luego los enterraron en un hoyo de 1 metro ochenta.
"Mostraron extraordinaria sangre fría", dijo uno de los detectives, que pidió no ser identificado debido a que el juicio está pendiente. "Fue excesivo".
Aunque los restos tenían seis años, los arqueólogos forenses pudieron encontrar el cuchillo, fragmentos de la espada rota y ropas y cuero. Al examinar los esqueletos y la ropa hecha jirones, pudieron clasificar las numerosas heridas en los huesos.
Las evidencias materiales en el caso son decisivas, pero descubrir qué estaba pasando en la mente de los asesinos, sea un pacto con el demonio o algo más profano, puede tomar mucho más tiempo.
El abogado de al menos uno de los acusados piensa declarar locura, diciendo que su cliente estaba bajo los efectos del LSD y no sabía lo que estaba haciendo.
Como dice Volpe en su diario de vida, entre referencias a un baño de sangre ritual: "Somos individuos malvados. Atormentamos a la gente y jugamos con sus vidas".
"No conocemos la piedad".
"Los eliminaremos y purificaremos implacablemente, y donaremos las cenizas de nuestros enemigos a aquel que está en el trono".

30 de enero de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

policías eran ladrones


[James Janega] Agentes de la policía de Chicago son acusados de organizar robos de armas y drogas.
Una banda de agentes de policía corruptos se unieron a traficantes de drogas de la Zona Sur, montaron barreras de tráfico y trataron de entrar en casas de traficantes rivales para robarles drogas, armas y dinero, dijeron el jueves los fiscales federales en su acusación.
Sólo uno de los cuatro intentos dio resultados, pero la pesquisa en lo que las autoridades describieron como intentos ineptos, los llevó a hacer detenciones en las que cayeron cuatro veteranos agentes de la policía.
Las detenciones también reabrieron preguntas sobre la muerte de un agente de policía de Englewood, en 2001. Dos de los agentes implicados -el jefe de la banda, Broderick C. Jones y su frecuente cómplice Corey A. Flagg- se encontraban entre los varios policías de civil que estaban con el agente Eric Lee cuando fue asesinado en Englewood.
Entre los condenados el año pasado en este caso se encontraba Aloysius Oliver, cuyo defensor de oficio del condado de Cook, Marijane Placek, fue impedida durante el juicio de Oliver de investigar el pasado de Flagg y Jones, como estipulan las instrucciones del Reglamento Profesional de la Policía.
Placek dijo el jueves que presentaría una moción para anular la condena de su defendido, en parte porque había sido incapaz de explorar teorías alternativas en torno al asesinato de Lee. El superintendente de policía, Philip Cline, dijo que los casos no estaban relacionados.
Los planes de los agentes de la policía de Chicago y sus cómplices acusados en las detenciones esta semana de sospechosos de tráfico de drogas empezaron a ser descubiertos el 21 de julio cuando trataron de robar a un grupo de cuatro traficantes de drogas que -sin que lo supieran los agentes- estaban siendo vigilados por policías encubiertos de Chicago por otro caso, dijeron los fiscales.
Los policías anti-narcóticos llamaron a la división de asuntos internos, que a su vez llamaron al FBI, dijeron los fiscales.
Jones había llamado la atención de los agentes encubiertos cuando estos vieron una pegatina de una fraternidad de la policía en su Cadillac Escalade beige antes del intento de robo de los traficantes de drogas que estaban bajo vigilancia, dijo el abogado Patrick Fitzgerald.
La presencia de Jones en la calle en julio les sorprendió porque Jones, 34, estaba haciendo trabajos de oficina y había sido despojado de atribuciones policiales tras ser acusado en 2003 de ayudar a escapar a un sospechoso de un tiroteo, según la denuncia de corrupción de 11 páginas del fiscal, presentada el miércoles ante la Corte del Distrito.
La policía y los fiscales federales dicen que Jones fue el principal organizador de la trama desde al menos el verano pasado, y reclutó a agentes de policía para ayudar a robar a traficantes de drogas elegidos por el cómplice de Jones, el traficante de drogas Joseph E. Wilson.
Además de Wilson, 57, de Matteson, también han sido acusados los agentes colegas de Jones, Flagg, 34, un veterano con ocho años en el cuerpo; Eural J. Black, 41, que pasó 13 años en la fuerza; y Darek A. Haynes, 35, durante nueve años agente de la policía de Chicago.
Jones se unió a la fuerza en mayo de 1997 y fue asignado a los distritos de Englewood y Chicago Sur antes de ser trasladado a trabajos de oficina. Flagg era miembro del equipo de intervención de la Zona de Calument, dijo Cline. Haynes fue asignado al distrito de Englewood.

La Conexión de Englewood
"No hay nada en la denuncia sobre cómo empezaron a trabajar juntos, pero todos ellos han trabajado en el distrito de Englewood en algún momento", dijo Fitzgerald.
Otros -incluyendo al menos a otro agente de policía- fueron mencionados en la deuncia, pero todavía no han sido acusados, dijo Fitzgerald.
"Hay otra gente y agentes implicados. Estamos muy conscientes de eso", dijo. "Y si yo fuera uno de esos otros agentes, cogería el teléfono y llamaría, porque vamos a llegar hasta el fondo del asunto" .
De acuerdo a Fitzgerald y a las actas del tribunal, los objetivos del grupo los lograron sólo una vez de cuatro intentos: La noche del 16 de agosto, el demandante dice que Jones y Flagg trataron de detener al cómplice de toda la vida de Jones, Wilson, detrás de una lavadora de vehículos en la Calle 83 con Stony Island Avenue, después un negocio de drogas. Se quedaron con una suma no especificada de dinero y drogas requisadas.
"Suponemos que las drogas volvieron al mercado", dijo Cline a periodistas.
Juntos, el 7 de julio los cómplices trataron de robar a unos traficantes conocidos de Wilson 5 kilos que cocaína que pensaban que le iban a ser entregados a Wilson en su tren de lavado, dice la denuncia. Uno de los tres hombres que debía entregar las drogas era un informante de la policía.
Ese día, Flagg y otro agente no mencionado por su nombre incluso pararon a un policía encubierto, sin que lo supieran.
El 16 de agosto robaron a un traficante detrás de un tren de lavado cerca de la Calle 83 y la Stony Island Avenue después de que Wilson y otro hombre hicieran una cita para reunirse con ellos para comprar drogas, dice la denuncia. Wilson había tomado contacto con Jones para que agentes corruptos montaran barreras de tráfico para que pareciera que era un requisamiento legal de drogas y dinero, al mismo tiempo que pretendían detener a Wilson.

Intentos Fallidos
Pero era más común que fracasaran, dicen los fiscales.
Según la denuncia, el 4 de septiembre Jones se enteró por otro traficante de drogas de que en una casa se guardaban unos 20.000 dólares y 5 kilos de cocaína. Jones le dio a Flagg una dirección equivocada, y cuando Flagg entró ilegalmente en la casa no encontró nada.
El 8 de septiembre trataron de robar al menos 3 kilos de cocaína y más de 50.000 dólares en un apartamento en altos de un primo traficante de uno de los cómplices.
Aunque Jones convenció a Flagg y a Haynes de que entraran al apartamento mientras él esperaba en las cercanías, el vecino de abajo amenazó con llamar a la policía cuando Flagg trató de echar abajo la puerta a patadas, dice la demanda. Cuando Flagg se retiró para volver con una orden de detención falsa, llegaron otros agentes, requisaron las drogas y el dinero y detuvieron al primo del cómplice.
También fueron acusados los agentes Thomas Bryant, 36, y Stanley Driver Jr., 26, ambos de Chicago. Bryant fue mencionado en un denuncia relacionada por robar más de 50 gramos de crack. Driver trabajó, según la denuncia, con Jones, Flagg y Wilson para preparar y llevar a cabo el robo de drogas que tuvo éxito.
También fueron acusados Joel Montgomery, 31, de Chicago, y James Walker, 33, de Markham.
Montgomery, supuestamente, ayudó a Jones en un intento de robo. Walker era un traficante de drogas. Wilson también había estado trabajando con Jones para preparar robos que parecieran interrupciones de tráfico, dicen los fiscales.
"El hecho de que las víctimas fueran traficantes no hace que las acusaciones sean menos graves", dijo Cline. Dijo que todavía estaba en curso una pesquisa policial interna.
Los cuatro agentes detenidos han sido suspendidos sin paga, dijo, agregando que el departamento comenzará de inmediato los trámites para despedirlos.
Si son condenados, los agentes arriesgan pasar 10 años en prisión y potencialmente toda la vida. Durante una comparecencia inicial en tribunales ante el juez Michael T. Mason, se ordenó su detención hasta las audiencias del lunes cuando se trate su petición de libertad bajo fianza.
El capitán Edward Kulbidea del distrito de Englewood dijo que los agentes acusados trabajaban fuera de la comisaría pero aparte de los agentes bajo su mando directo.
"No estoy preocupado por mis agentes", dijo Kulbida. "Mis agentes hacen su trabajo".

Kevin Pang, Jeff Coen y David Heinzmann contribuyeron a este reportaje.

29 de enero de 2005
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jurista acusa a senador pedófilo


[Patricio Carrera y Fredy Palomera] El testimonio judicial de la presidente del Consejo de Defensa del Estado, y su hijo ante la fiscalía. Las acusaciones de Szczaranski y su hijo contra el senador chileno, Lavandero.
Santiago, Chile. El pasado lunes 27 de diciembre, Clara Szczaranski llamó por teléfono a Xavier Armendáriz para decirle que su hijo Bruno Coulon, de 21 años, quería entregar antecedentes sobre el senador Jorge Lavandero, a quien el Ministerio Público investigaba desde el 31 de octubre por presuntos abusos a menores.
Szczaranski, tras volver del exilio en Italia junto a su hijo, conoció a Lavandero en 1987. Este la llevó a trabajar con él como asesora legal del diario Fortín Mapocho y ambos iniciaron una relación de pareja. Durante 1988, el parlamentario se trasladó a vivir a la casa de la abogada, situada en un condominio en la comuna de La Reina. Szczaranski y Lavandero vivieron juntos hasta el 10 de abril de 1994, cuando Bruno aseguró a su madre por segunda vez que el senador le hacía tocaciones de carácter sexual. Tras echarlo de la casa, Szczaranski relató esto a su amiga Graciela Arancibia, a quien conoce desde la universidad, y también al sicólogo Gonzalo Alejandro Pérez Benavides, al que pidió que atendiera a Bruno para evaluar posibles secuelas sicológicas.
La abogada no denunció a su ex pareja a la justicia, y los supuestos abusos que sufrió su hijo permanecieron en total secreto, al punto que el padre del muchacho, el músico Jorge Coulon, fundador de Inti Illimani, se enteró de las acusaciones sólo hace unas semanas.
Bruno Coulon supo a comienzos de diciembre por la prensa que Lavandero era investigado. Tras seguir con atención el caso por unas semanas, durante la cena de Navidad dijo a su madre que quería declarar porque -según sus cercanos- pensó que su testimonio serviría a la fiscalía para demostrar que la presunta conducta sexual del senador se arrastraba desde hace al menos 10 años.
Szczaranski declaró el pasado lunes 27 de diciembre ante el fiscal. Junto con relatar lo que le había contado su hijo y narrar la forma en que había roto con Lavandero, afirmó que tanto su amiga Graciela Arancibia como el sicólogo Alejandro Pérez podrían ratificar su testimonio. Un día después, el martes 28, Bruno Coulon se presentó ante Armendáriz y lo acusó de haber abusado de él. El miércoles 29, el fiscal interrogó al sicólogo, y el jueves 30 a Arancibia. Este mismo día Szczaranski y su hijo volaron a Roma, Italia, la ciudad en la que la abogada pasó su exilio y en la que nació Bruno.
El 7 de enero, al formalizar los cargos contra Lavandero, el fiscal citó en la audiencia el caso de Bruno Coulon junto a otros cinco episodios previos al año 2000. Armendáriz los usó como contexto para argumentar que la presunta conducta del parlamentario era recurrente y habría comenzado al menos en 1970. Ninguno de estos seis casos, como tampoco otros dos que Armendáriz mencionó el martes en la vista del desafuero de Lavandero en la Corte de Apelaciones de Temuco, será investigado, pues están prescritos. El fiscal se ha concentrado en cuatro casos posteriores a 2000, año en que la Reforma Procesal Penal entró en vigencia en la IX Región, porque sólo tiene facultades en los hechos ocurridos tras el debut de ese sistema judicial.
Cuando hace algunas semanas se le preguntó a Lavandero por qué había terminado la relación con Szczaranski, el legislador afirmó que fue porque "ella se quería casar", idea a la que él -sostuvo- se opuso. Además, aseguró que aún eran amigos.

28 de enero de 2005
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estrella de tv no quiere ser padre


[Neil MacFarquhar] El programa normal de tres etapas que cualquier chica soltera egipcia de clase alta debe pasar consiste en un aborto, una operación para restaurar su virginidad con un nuevo himen y luego el matrimonio con el primer pretendiente desprevenido que la familia haga caer en la trampa.
El Cairo, Egipto. Pero Hind el-Hinnawy, una animada modista de 27 años, decidió que no iba a simular el espectáculo de casarse virgen. En lugar de eso, hizo lo impensable: tuvo a su hijo y luego entabló una demanda por paternidad, desencadenando un escándalo mayúsculo y originando un debate nacional sobre los acuerdos matrimoniales clandestinos que usan las parejas jóvenes para tener relaciones sexuales en esta conservadora y religiosa sociedad.
"Toda la sociedad dice: ‘No! No! No! No lo digas. Es una vergüenza. Es un escándalo. Ten un aborto. Esa chica no fue bien educada. Es una suelta de cascos'", dice Attiyat el-Abnoudi, una renombrada directora de películas documentales egipcia que después de oír el caso se involucró tanto que se ha transformado en la madrina del bebé.
"Lo importante de este caso es que se hizo público", dice. "Toda la sociedad tiene que cuestionarse sobre si es sólo ella, o toda la sociedad la que está cambiando. La gente joven quiere hacer el amor sin tener que casarse".
Este caso ha cautivado al país, especialmente porque Hinnawy dice que el padre de su hija es Ahmed el-Fishwy, un famoso actor de 24 años. Es el vástago de una familia de estrellas de cine y conocido como el presentador de un show de televisión ahora suspendido dedicado a dar consejos a la devota juventud musulmana.
Él dice que nunca tuvieron relaciones sexuales o incluso que se hayan reunido fuera del plató de televisión durante el rodaje preliminar de una comedia, titulada ‘Cuando volvió papá', donde ella colaboró en el diseño del vestuario.
Al presentar la denuncia, Hinnawy hizo más que sacudir un tabú social. Puede haber sentado un precedente jurídico en Egipto al exigir que el tribunal obligue a Fishawy a someterse a un test de DNA para determinar si es el padre de la bebita Leena, que nació en octubre con un mechón de liso pelo negro. El test de DNA es aquí relativamente novedoso, y no se ha usado nunca ante un tribunal para determinar la paternidad.
En Egipto y a través del mundo árabe, el sexo respetable requiere el matrimonio, especialmente para una mujer, y especialmente si es la primera vez.
Hinawy afirma que los dos tenían lo que se llama aquí un matrimonio urfi, una práctica en el islam sunní que permite que las parejas se casen en privado con un contrato que redactan ellos mismos.
Los matrimonios urfi se han hecho comunes en los últimos años debido que la combinación de la difícil situación económica y el renovado énfasis en las mores musulmanas significa que los matrimonios normales siguen siendo un elusivo sueño para muchos.
La tradición dicta que un joven que se quiera casar debe primer comprar un apartamento, amoblarlo y enchapar a su novia con joyas de oro, un gasto inalcanzable para muchos solteros. Los magnates y los políticos que están casados han encontrado en el matrimonio urfi un medio conveniente para continuar sus aventuras amorosas con todo el mundo, desde secretarias hasta bailarinas de vientre, con el sello de aprobación del islam.
Pero la naturaleza clandestina de esos matrimonios hace que no se disponga de estadísticas fiables. Hecha pública, la historia de Hinnawy se transformó en la comidilla de Egipto.
Los comentaristas conservadores denunciaron el fin de la familia egipcia tradicional. Las revistas del corazón cubrieron sus portadas con el escándalo. Los mufti, las más altas autoridades religiosas del país, emitieron un edito recordando a todos que, con o sin matrimonio secreto, lo más importante era el bienestar del bebé.
Hinnawy dijo que ella a propósito no contó a sus padres, que habían ya habían rechazado como inaceptables a cuatro pretendientes, que estaba embarazada sino hasta que fue demasiado tarde para abortar.
"Estoy tratando de decir a los demás, no sólo a las chicas, que tengan el coraje de hacerse responsables de lo que hacen", dijo en una entrevista en su casa, con su familia. Su hijita, a la que no permite que se le hagan fotografías, daba brincos en su regazo.
Se quejó de que los egipcios prefieran la hipocresía ante lo que consideran una desgracia pública.
"Hice lo correcto: No lo oculté y al final de todo él tendrá que dar su nombre a la bebita", dijo ella. "La gente prefiere que una mujer viva con problemas psicológicos toda la vida, que no importa siempre que no se monte un escándalo".
En general, el aborto es ilegal en Egipto, pero a los doctores se les da amplia libertad de interpretación de los principios musulmanes básicos: que es aceptable en casos en los que el embarazo pueda poner en peligro la salud de la madre, y que el feto sólo tiene alma a partir de los tres meses. Sin embargo, es sólo una opción para mujeres con dinero.
Para las mujeres en los barrios pobres de El Cairo o en las tierras altas del Nilo, los embarazos fuera del matrimonio terminan a menudo con la muerte: la chica es asesinada por su padre o hermanos para evitar la vergüenza pública y purificar el honor familiar.
La familia de Hinnawy vive en las Montañas de Moqattam, un solicitado barrio nuevo de la clase rica de El Cairo en la meseta desértica al oriente con vistas a la vertiginosa metrópolis. Sus padres -Hamdi Abdo el Hinnawy, ecomista, y Selwa Mohamed Abdel Baki, profesora de psicología- reconocen que se quedaron consternados cuando su hija les contó todo. Algunos miembros de la familia estaban horrorizados.
El hecho de que los Hinnawy sean una familia aparte se advierte ya en la puerta principal, donde se pueden leer los nombres de los dos. La mayoría de esas placas llevan sólo el nombre del hombre de la casa.
"Yo no relaciono el honor con el sexo", dijo Hinnawy, un hombre chico de voz suave cuyo pelo ensortijado está salpicado de canas. "El honor es una cosa, y el sexo, otra. Un chico o una chica pueden tener sexo sin sacrificar su honor. Por supuesto, hay algunas condiciones -tiene que haber amor, por ejemplo".
Hinnawy tomó una decisión poco habitual al decidir apoyar a su hija, y la tensión se deja ver.
El 6 de enero, el primer día de los alegatos del juicio, se estaba haciendo camino en los pasillos normalmente atiborrados de la Corte de Familia de El Cairo, seguido por las cámaras de televisión, cuando una mujer con velo le gritó por sobre al alboroto: "¡Enséñale algunos valores a tu hija! ¡Es un escándalo, y encima te dejas filmar! ¡Arregla primero los líos de tu hija!"
"¡No tiene ningún lío!", respondió Hinnawy. "¡Es sólo un escándalo para gente como tú!"
El caso galvanizó a feministas de todas las variantes y una veintena de las más prominentes feministas de Egipto se han dejado ver. Antes de aplazar los alegatos hasta el 24 de febrero, el juez excluyó de la sala a los espectadores, transformando la apretada y airosa sala de espera en una especie de zoco de comentaristas.
En un banquillo, Selma Bakr, una novelista con rizado y corto pelo negro, dice que estaba emocionada porque estaba convencida de que el caso ayudaría a derrotar los conservadores valores saudíes que, dijo, habían cambiado para peor a la sociedad egipcia desde que era estudiante en los años sesenta.
"Esos valores del islam wahhabí son completamente diferentes a nuestros valores islámicos", dijo Bakr. "Esto es el islam de los petrodólares. Las mujeres son consideradas objetos para tener sexo, para fundar familias y para casarse. Pero lo que necesitamos es que las mujeres sean ciudadanas, que tengan los mismos derechos que todo otro ciudadano".
En otra banca, Safinaz Kazem, una escrita que lleva velo y con declaradas inclinaciones musulmanas, las emprendió contra los llamados nuevos jeques religiosos con los que, se dice, consultó Fishawy cuando la joven pareja estaba tratando en secreto de conseguir un aborto. Hinnawy dijo que uno de esos personajes les había dicho que tenía que sacrificar, cada uno, cinco camellos y ayudar durante 60 días, para que Dios los perdonara.
El abogado de Hinnawy, Mamduh el-Wasimy, alegó que Fishawy debe someterse a un test de DNA para garantizar el bienestar del bebé. En una entrevista, dijo que en Egipto había unas 18.000 demandas de paternidad actualmente. El test de DNA fue usado por primera vez hace apenas seis meses, en un complicado juicio por violación en el que los cargos criminales cedieron ante el tema de la paternidad.
Wasimy dijo que los jueces de la Corte de Familia estaban ansiosos de usar el test de DNA en casos de paternidad porque lo consideran mucho más científico que el método usual de citar a testigos como porteros a declarar que han visto entrando a la pareja al mismo apartamento.
Yousri Samy Sayed, abogado de Fishawy, alega que nunca hubo matrimonio y que en la ausencia de un contrato, su cliente no se someterá al análisis.
"No puedes acusar a cualquier hombre en la calle y decir: ‘Este es mi marido y es el padre de mi hijo. Quiero que se someta a un test de DNA'", dijo Sayed, un abogado popular entre actores. "Tiene que haber primero alguna prueba de que había una relación matrimonial".
Acusa a Hinnawy de ser una interesada que hizo público el caso para negociar con la fama de su cliente.
Hinnawy rechaza la acusación. Dice que había un contrato, pero que cuando ella le contó a Fihawy por primera vez la primavera pasada que estaba embarazada, él le pidió amablemente las dos copias para inscribir el matrimonio y hacerlo oficial. Dice que desde entonces no volvió a ver los documentos y que después él le contó que nunca se casaría con una mujer que no lleva velo.
Es difícil medir dónde están exactamente las simpatías del público. Entre los estudiantes entrevistados en las afueras de la Universidad de El Cairo, por ejemplo, algunos dijeron que Hinnawy era una vampiresa cuyas ambiciones no le ganarían la comprensión de la juventud.
Otros esperan que gane el juicio y rompa una lanza por unas relaciones más abiertas e igualitarias entre hombres y mujeres, que ayude a disipar la vergüenza que rodea al sexo. Algunos cientistas sociales observan que desde que el caso se hizo público, los matrimonios urfi se han transformado repentinamente en un importante sub-trama de telenovela, que terminan habitualmente cuando un matrimonio se hace oficial.
Las versiones televisivas se ven pálidas en comparación con el drama real. Escribiendo para el semi-oficial diario Al Ahran, el columnista Mohamed Shamroukh dijo: "Es como una serie de televisión en la que todo el mundo se muere por ver el último episodio, haciendo del escándalo la primera telenovela real donde los protagonistas son sus propios escritores con un final todavía indefinido".

27 de enero de 2005
©new york times
©traducción mQh