Blogia
mQh

de observadores a observados


[María Leticia Gómez] Al principio, parecía broma: mucha gente decía que había que controlar las elecciones en Estados Unidos, tal como Estados Unidos lo hace en otros países. Pero el escándalo de la elección del 2000, cuando George W. Bush ganó tras un controversial recuento en la Florida con apenas 537 votos, Estados Unidos pasó de observador a observado.
"Por primera vez va a ser al revés: los observadores serán observados. No todo el mundo lo va a ver con buenos ojos, y habrá quien no esté muy contento con esto, pero las circunstancias han permitido que las cosas ocurran así", dijo Oscar González, veedor electoral de la Alianza Cívica en México.
González y un grupo de expertos de 15 países, recorrieron cinco estados de la Unión Americana en septiembre para investigar posibles problemas en la elección del 2 de noviembre. Entre los observadores que viajaron a Arizona, Florida, Georgia, Missouri y Ohio, había funcionarios electorales, líderes de la sociedad civil, legisladores, diplomáticos, periodistas y reconocidos veedores electorales de los cinco continentes.
Global Exchange, una organización no gubernamental con sede en San Francisco, invitó a 20 observadores para que analizaran las condiciones pre-electorales en Estados Unidos.
"De lo que se trata es de establecer los asuntos problemáticos (o que podrían ser problemáticos) en el sistema electoral estadounidense [...] Muchas de las personas que estamos aquí venimos de países que han tenido enormes problemas y dificultades en el establecimiento de sus democracias y, precisamente por eso, hemos elaborado algunas respuestas a problemas que recién ahora están empezando a ser considerados en los Estados Unidos", dijo Roberto Courtney, director ejecutivo de la organización Ética y Transparencia Internacional en Nicaragua.
Los observadores se concentraron en tres temas: cómo se obtiene el dinero para las campañas electorales, cómo se confeccionan los registros de votantes y cuál será el impacto de la nueva tecnología en los procesos electorales.

Dime Cuánto Ganas Y Te Diré Qué Influencia Tienes
Un problema fundamental que encontraron, tiene que ver con la influencia del dinero en las campañas políticas y las desigualdades que esto genera.
"Un reto a nivel mundial es el problema del dinero en las campañas políticas y las dificultades que eso le ocasiona al ciudadano común que aspira a tener la misma influencia en el sistema político que los ciudadanos que tienen mucha plata", afirma el nicaragüense Roberto Courtney.
En Estados Unidos existe toda una gama de leyes federales, estatales y locales para regular el financiamiento de las campañas, pero de una u otra manera, la gente más rica y las empresas siguen ejerciendo presión sobre la plataforma política de los candidatos.
Este problema (que no sólo afecta a los Estados Unidos) requiere hacer otras reformas al sistema electoral para que cada ciudadano tenga el mismo poder de decisión en los comicios.
Una de estas reformas, la llamada ‘Acta para un sistema electoral justo', o ‘Clean Election System Act', que fue aprobada en Arizona en 1998 por un margen de votos muy pequeño.
La ley consiste en financiar las campañas con fondos públicos y privados a la vez, y no sólo con dinero proveniente de personas millonarias y de empresas privadas.
"Esto es un avance para hacer que el big money no sea el factor decisivo en unas elecciones para que pueda haber (y en efecto ha habido) más candidaturas, por ejemplo, de mujeres y de minorías, y para tener también acceso a los medios", dice Oscar González.
En Maine ya se utiliza un sistema de financiamiento público de las campañas electorales parecido al de Arizona, y en otros 20 estados se discuten proyectos de ley similares que podrían ser llevados a votación en el futuro.

¿Exclusión De Las Minorías?
Otro desafío para la transparencia en la elección presidencial del 2 de noviembre es el sistema de registro de votantes.
Según Roberto Courtney, "la tendencia es que por diversas razones, diferentes tipos de poblaciones minoritarias tienden a estar subrepresentadas en los registros electorales y a tener menores índices de participación en las votaciones".
Esto quizás explique por qué en ciudades como East Palo Alto, California, donde 60 por ciento de los habitantes son hispanos, no ha habido un solo representante latino en el consejo municipal en los últimos 16 años.
Otro ejemplo de exclusión de las minorías se presenta en Arizona, donde 25 por ciento de la población es hispana, pero el voto no es proporcional, entre otras cosas, porque existen varios mecanismos para dejar fuera, o concentrar en ciertos distritos, a grupos minoritarios, marginales o pobres.
Y esto podría empeorar tras la elección de noviembre, como señala Oscar González: "hay actualmente una llamada Proposición 200 que tiene por objeto hacer más difícil el registro de los votantes hispanos o afroamericanos porque no sólo deben registrarse con su licencia de manejar [sino que] ahora deben tener documentos que acrediten su estancia legal en el estado".
Los opositores de la Proposición 200 la califican de discriminatoria. No obstante, una encuesta reciente de la Universidad Estatal de Arizona reveló que la Proposición 200 tiene un margen de apoyo del 54 por ciento.
"Cada democracia tiene sus problemas y su idiosincracia, y la democracia estadounidense siempre ha tenido algunos problemas relativos a la discriminación de las minorías", afirma el observador Luis Alberto Tonelli, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

Desconfianza En La Tecnología
Sin duda, el problema más preocupante en la elección del próximo martes tiene que ver con las máquinas de votación electrónicas. Pero aun tomando en cuenta el escepticismo que reina, los observadores consideran que se ha dado un paso adelante para mejorar el sistema democrático.
En Florida, por ejemplo, lo que sucedió en el año 2000 derivó en cambios muy importantes a la legislación electoral, cambios que llevaron a modernizar el sistema de votación.
"Las máquinas en las que se votó, que crearon tanto problema, ya fueron reemplazadas enteramente por máquinas que, hoy por hoy, también amenazan con tener sus propios problemas. Pero sí podemos ver [que] hubo una respuesta a un problema concreto", dice Courtney. "¿Que no haya sido la más acertada? Eso lo vamos a ver. ¿Que no sea capaz de generar otros problemas? [Eso] también lo vamos a ver, pero sí hubo una respuesta a partir de un problema concreto".
El principal inconveniente de varios sistemas de votación electrónicos (como el de Florida) es que no generan un comprobante de papel. Cuanta más tecnología se aplica en un proceso, menos confianza inspira: el votante aprieta un botón en la casilla electoral y una máquina, a miles de kilómetros de distancia, contabiliza el voto. Suena sencillo, pero ¿quién no ha visto películas en las que alguien ingresa al sistema de cómputo y hace cambios sin que nadie se dé cuenta? Por eso existe un escepticismo natural sobre la tecnología, a lo que, este año, se suma la falta de confianza en las autoridades electorales. Según Courtney, "una de las grandes fallas que tiene el sistema de Florida [es] que aunque funcione bien no tendrá el comprobante de papel para que la auditoría lo corrobore, y si funciona mal será bastante difícil encontrarle la solución al problema".
La solución más sencilla, a decir de Tonelli, sería invertir más fondos en el sistema de votación electrónico: "yo sé que no es mi dinero, es el dinero de los contribuyentes norteamericanos, pero colocar impresoras y tener un doble control del voto electrónico mediante su confirmación en papel es muy importante, porque la confianza es todo en política […] Maquiavelo decía –y no sé si es conveniente citarlo– que 'gobernar es hacer creer'. Y si no hay confianza es muy difícil poder gobernar y hacer que la democracia se consolide".
No obstante, cabe señalar que ni los demócratas ni los republicanos se han quejado de estas nuevas máquinas para sufragar.
"En estas cuestiones [de máquinas] electrónicas para votación se están dando apenas los primeros pasos [...] Si tú te fijas, los dos principales partidos prácticamente no han dicho nada sobre los sistemas computarizados. Ha sido la sociedad civil la que ha tomado esto. Y es que a la larga a nadie le conviene ganar una elección con sospecha", dice Courtney.

Trapitos Sucios
El informe preelectoral completo de los observadores, titulado "Preparativos para la elección: nunca es muy tarde para la transparencia", se publicó el 21 de octubre y está disponible en www.globalexchange.org .
El informe, de 48 páginas, no pretende reemplazar a las autoridades electorales locales, pero sí señala los problemas del sistema electoral estadounidense con el fin de que se hagan los cambios necesarios para fortalecer la democracia. "Este grupo tiene por objeto más que nada analizar las condiciones preelectorales para hacer algunas conclusiones y recomendaciones a un grupo que vendrá la semana de las elecciones", dice González, que tuvo a su cargo la introducción de la figura del observador electoral en los comicios de México en 1994, cuando presidía la Academia Mexicana de Derechos Humanos. Ahora, el desafío consiste en que los Estados Unidos reconozcan oficialmente la participación de los veedores internacionales en los comicios del 2 de noviembre.

31 de octubre de 2004
©univisión

video 1
El voto electrónico

video 2
Inmigración, tema tabú

video 3Bush y kerry opinan sobre inmigración

video 4Candidatos hablan sobre seguridad interna

video 5Bush defiende política exterior

video 6Kerry busca el voto hispano

0 comentarios