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gobierna al-qaeda en qaim


[Ellen Knickmeyer y Jonathan Finer] Insurgentes fundamentalistas controlan pueblo cerca de la frontera siria e imponen estrictas leyes.
Bagdad, Iraq. Combatientes leales al líder militante Abu Musab Zarqawi se hicieron el lunes con el control de Qaim, una ciudad iraquí fronteriza clave, matando a los que acusan de colaborar con los americanos y aplicando estrictamente la ley islámica, de acuerdo a miembros de tribus, funcionarios, vecinos y otros en la ciudad y pueblos vecinos.
Residentes dijeron que combatientes extranjeros dirigidos por Zarqawi, un jordano, han estado aparentemente ejerciendo autoridad en la ciudad, a tres kilómetros de la frontera siria, al menos desde el fin de semana pasado. Un cartel colgado a la entrada de la ciudad decía: "Bienvenido a la República Islámica de Qaim".
En otros desarrollos, el lunes el ejército norteamericano conminó a los no-combatientes a abandonar una sección al nordeste de la ciudad de Tall Afar antes del esperado asalto de un bastión insurgente allá. Coches-bomba y otra violencia política en Iraq han costado la vida al menos a 33 civiles iraquíes y miembros de las fuerzas de seguridad. Un soldado americano y dos británicos murieron en otros incidentes, dijeron oficiales.
El informe de Qaim, a unos 320 kilómetros al oeste de Bagdad, marcó una de los movimientos más osados de los insurgentes en sus duelos del gato y el ratón con marines norteamericanos a lo largo del río Eúfrates. Fuerzas norteamericanas han descrito a los pueblos fronterizos en el área como un embudo de combatientes extranjeros, armas y dinero enviado a Iraq desde Siria.
Los insurgentes han hecho ocasionalmente demostraciones de fuerza similares, como la toma, durante unas horas a fines del mes pasado, de un barrio bagdadí por docenas de hombres armados. Luego se retiraron, tras demostrar que pueden tanto reducir a hombres como colocar bombas. La toma del fin de semana de Qaim profundizaron la fuerte presión insurgente sobre la gente aquí y se produce después de que los militares norteamericanos dijeran haber infligido fuertes bajas entre los combatientes extranjeros.
La semana pasada, los marines lanzaron fuertes ataques aéreos contra supuestas casas de seguridad de los rebeldes en el área. También se reportaron enfrentamientos terrestres entre el grupo de Zarqawi y tribus árabes sunníes más abiertas hacia el gobierno iraquí y los militares norteamericanos.
El capitán Jeffrey Pool, portavoz de la Marina en Ramadi, capital de la provincia occidental que incluye Qaim, dijo que no sabía nada de actividades inusuales en Qaim. Los marines están apostados justamente en las afueras de la ciudad, y no hay en ella fuerzas del gobierno iraquí, dijo Pool.
Testigos en Qaim dijeron que los combatientes de Zarqawi estaban matando a funcionarios y civiles a los que consideran aliados de los gobiernos iraquí y norteamericano o anti-islámicos. El domingo se encontró en una calle de Qaim el cadáver agujereado de balas de una joven mujer en camisón. Había una nota junto a su cuerpo: "Prostituta castigada".
Desde el inicio del fin de semana, los milicianos de Zarqawi han atacado y matado a nueve hombres en ejecuciones públicas en el centro de la ciudad, acusándolos de ser colaboradores de las fuerzas americanas, dijo el jeque Nawaf Mahallawi, líder de Albu Mahal, una tribu árabe sunní que ha tenido antes conflictos con los combatientes extranjeros.
Docenas de familias huyen de Qaim todos los días, dijo Mahallawi.
Para los milicianos locales sería ahora "una locura atacar a la gente de Zarqawi, aunque fuera sólo un balazo", dijo el líder tribal. "Esperamos que las tropas americanas pongan fin a esto en los próximos días. Queremos que la ciudad vuelva a la normalidad".
Desde mayo, muchos de los pueblos a lo largo del río han sido controlados por los milicianos extranjeros, a pesar de repetidas ofensivas de los marines en el área. Residentes y marines han dicho que los rebeldes escapan antes de esas ofensivas, y vuelven cuando las tropas se han marchado.
Se supone que los ataques norteamericanos han ayudado a interrumpir las redes insurgentes y reducido el número de atentados con coches-bomba y atentados suicidas en el resto de Iraq.
La tribu de Albu Mahak seguía controlando su pueblo en las afueras de Qaim, dijeron vecinos de la localidad. Sin embargo, un coche-bomba colocado por los milicianos de Zarqawi mató el domingo a un líder tribal, Dhyad Ahmed, y a su hijo Mijbil Saied, dijo un residente.
Milicianos leales a Zarqawi patrullaron abiertamente las calles de Qaim con rifles de asalto AK-47 y lanzagranadas. Los combatientes incluían a iraquíes y extranjeros, incluyendo afganos. Envolvieron los tejados con las banderas iraquíes de Zarqawi, de al Qaeda -un sol amarillo contra un fondo negro.
Los residentes dijeron que en las últimas semanas los rebeldes han empezado a aplicar la estricta ley islámica, quemando tiendas que venden CDs y un salón de belleza, y azotando a hombres acusados de beber alcohol. Dijeron que los combatientes de Zarqawi estaban matando a funcionarios de gobierno, pero habían excluido a médicos y profesores.
Karim Hammad Karbouli, 46, dijo que estaba en un grupo de inquietos residentes mirando a los rebeldes, mientras esperaba el domingo que su hermano pasara a recogerlo para cargar sus enseres y partir. Karbouli dijo que tenía miedo tanto de los milicianos de Zarqawi como de las bombas norteamericanas.
El director del hospital de la ciudad ordenó que los pacientes dejaran el recinto, dijo Muhammed Ismail, médico en el hospital. Los combatientes de Zarqawi habían tomado el control del hospital y el médico temía que fuera bombardeado por los americanos, dijo Ismail.
En Tall Afar, soldados americanos e iraquíes entraron en el cuarto día de la ofensiva contra los rebeldes que han controlado grandes secciones de la ciudad durante casi un año. El lunes noche en el barrio de Sarai al este de la ciudad, donde los comandantes suponen que se han atrincherado los rebeldes, soldados dejaron caer octavillas desde helicópteros, avisando a los no-combatientes que evacuen el área.
Unos 5.000 soldados del Regimiento Blindado de Reconocimiento Nº3 del ejército y la Tercera División del ejército iraquí, continuaron avanzando hacia Saria desde todas direcciones, allanando casas, requisando armas e interrogando a los vecinos.
El lunes temprano, seis miembros de una unidad americana de elite de operaciones especiales fueron heridos durante el allanamiento de la casa de un rebelde, de acuerdo a comandantes americanos. Miembros de la unidad, encargada de la captura de cuadros insurgentes, y el ejército en Tall Afar, se negaron a proporcionar detalles.
Tall Afar, una ciudad de más de 200.000 habitantes, a unos 65 kilómetros de la frontera siria, es considerada un centro logístico de los insurgentes en todo el país.
Una bomba improvisada de carretera mató en Tall Afar a un soldado del Tercer Regimiento de Caballería Blindada, y dos soldados ingleses murieron en el estallido de otra bomba improvisada en el sur de Iraq.
En Bagdad, los insurgentes lanzaron un ataque al amanecer contra el ministerio del Interior, matando a dos agentes de policía, dijeron funcionarios. En otros incidentes de violencia política el lunes en Bagdad murieron al menos 13 civiles, informó la Associated Press AP.
Una bomba de carretera y otros ataques causaron la muerte de cuatro trabajadores de una compañía refinadora de petróleo en Kirkuk. Los insurgentes han lanzado frecuentes ataques contra las interrumpidas exportaciones de petróleo iraquí.
Fuego de morteros impactaron en un barrio residencial en la ciudad de Baquba, en el centro del país, matando a seis civiles, dijo Ahmed Fouad, médico de hospital. Otros ocho civiles murieron al estallar un coche-bomba en Hit, una ciudad al oeste del país, informó la AP.
En las continuadas negociaciones políticas, el presidente Jalal Talabani dijo en una declaración que él y el otro líder kurdo, Massoud Barzani, había accedido a cambios en el borrador de constitución. Los cambios deben aliviar las preocupaciones de algunos países árabes de que la redacción de la constitución aflojaba los vínculos con el mundo árabe.
La redacción describe a Iraq como un país islámico -no árabe-, una concesión a los kurdos no-árabes, que constituyen un 15 por ciento de la población iraquí.

Finer informó desde Tall Afar. Hassan Shammari en Baqubah y Omar Fekeiki en Bagdad contribuyeron a este reportaje.

7 de septiembre de 2005
©washington post
©traducción mQh

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