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murió karl slover


El último de los Munchkins. Un inmigrante checo cuyo padre lo había vendido a artistas de circo cuando tenía nueve años, Slover vivió lo suficiente como para presenciar la dedicación de una estrella a los Munchkins en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Un enano cuyo padre lo vendió a artistas de circo, Karl Slover estaba trajabando en una troupe de vodevil llamada Singer Midgets cuando fue contratado como Munchkin para la clásica película ‘El mago de Oz’ [The Wizard of Oz] de 1939.
Slover, de 1 metro 34, uno de los últimos actores en representar a Munchkins, murió en un hospital de Georgia central de paro cardio-pulmonar. Tenía 93 años.
Su muerte fue confirmada por Nathan Stanley, juez instructor del condado de Laurens, Georgia.
Slover era mejor conocido por su rol como trompetista en la banda de los Munchkins, pero también apareció en la película como civil y soldado, dijo John Fricke, autor de ‘100 Years of Oz’ y otros libros sobre la película y su estrella, Judy Garland.
De los 124 diminutos actores que representaron a los Munchkins, sólo sobreviven tres.
Mucho después de su retiró, Slover siguió participando en eventos en todo el país relacionados con ‘El mago de Oz’. En 2007 fue uno de los siete Munchkins en la ceremonia de desvelamiento de una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood dedicada a los actores como un grupo.
"Era de una genuina inmortalidad", dijo Fricke. "Una de las 124 personas pequeñas, es uno de los pocos que disfrutó de la fama hasta sus últimos días".

Slover nació como Karl Kosiczky en lo que hoy es la República Checa. Fue el único de la familia que nació con enanismo.
"En esos días incultos, su padre contrató los servicios de brujos para hacerlo crecer", dijo Fricke. "Conociendo a Karl y su triunfo sobre su vida anterior, no puedes sino celebrar al hombre en tiempos como estos".
De niño, Slover fue parcialmente enterrado en arena, inmerso en aceite caliente hasta que su piel se llenó de ampollas y luego fue amarrado a una máquina de estiramiento en un hospital, todo en un intento por hacerlo más grande. Finalmente su padre de dos metros lo vendió en Berlín a una troupe de enanos itinerantes. Tenía nueve años.
Para cuando era adolescente, se había mudado a Estados Unidos y trabajaba con los Singer Midgets, cuyos treinta artistas fueron el núcleo de los Munchkins.
En ‘El mago de Oz’, Slover es el primero de tres trompetistas que anuncian la entrada de Munchkin. Recibiendo cincuenta dólares a la semana por actuar en la película, Slover contó a sus amigos que el perro de Garland en la película, Toto, ganaba más.
Sus otras películas incluyen ‘El terror de Tiny Town’ [The Terror of Tiny Town], una película de vaqueros de 1938 que fue anunciado como ‘¡Tíos chicos con grandes armas!’
Se mudó a Tampa, Florida, en 1942 y trabajó en un carnaval itinerante de propiedad de Bert y Ada Slover. Se convirtieron en su familia sustituta, y adoptó legalmente su apellido.
A fines de los años ochenta, los actores Munchkins sobrevivientes empezaron a aparecer por todo el país y "se dieron cuenta de lo potente que seguía siendo la película" dijo Fricke.
En la ceremonia en el Paseo de la Fama, Slover recordó que el rodaje de ‘Oz’ fue duro y que entonces no la había disfrutado.
"Tuve cuatro roles, y cada vez tenía que cambiarme rápidamente", contó al Times en 2007. "Pero tres años después cuando vi la película, realmente la disfruté".
Luego ofreció una teoría sobre la duradera popularidad de la película. "Recuerdo haberle contado a mi compañero de cuarto que había dos cosas que no se veían ni oían en la película: maldiciones o lenguaje grosero ni bikinis ni desnudos".
4 de diciembre de 2011
17 de noviembre de 2011
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

la esperanza, 15 años de recuerdo


Víctimas de la vereda La Esperanza rindieron un homenaje a la memoria de sus seres queridos asesinados y desaparecidos por paramilitares en 1996.
Colombia. Bajo la consigna Caminando por la Esperanza, y portando pancartas y retratos, los familiares de las víctimas conmemoraron con una marcha en un tramo de la autopista Medellín – Bogotá el asesinato del Personero Helí Gómez Osorio y la desaparición de varios campesinos, ocurridos en el municipio del Carmen de Viboral, hace quince años.
El año de 1996 marcó a los habitantes de la vereda La Esperanza. A partir de junio y por seis meses más, comenzarían a padecer toda clase de abusos por parte de miembros de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (Accm), bajo el mando de Ramón Isaza Arango, alias ‘El Viejo’.
Las incursiones más recordadas las padecieron sus pobladores entre el 21 de junio y el 9 de julio, cuando un grupo paramilitar comandado por Omar Isaza, hijo de alias ‘El Viejo’ hizo presencia en la vereda y después de registrar las casas y maltratar a sus moradores procedieron a identificar a aquellos que, supuestamente, pertenecían a la guerrilla del Epl y a quienes, según ellos, eran sus colaboradores. En esos días desaparecieron a 15 personas, 12 de las cuales eran campesinos de allí y los tres restantes fueron transportadores que viajaban frecuentemente a la zona.
En la vereda comenzó a imperar el miedo entre sus habitantes. "Yo era muy pequeñita, pero me acuerdo que mi mamá lloraba todos los días, teníamos mucho miedo y siempre que aparecía un paramilitar o alguien del Ejército sabíamos que algo malo iba a pasar", recuerda una de las jóvenes que hace parte del movimiento Hijos e hijas por la memoria y contra la impunidad.
Las primeras investigaciones y denuncias públicas sobre las incursiones de los paramilitares en la vereda La Esperanza las adelantó Helí Gómez Osorio, Personero del Carmen de Viboral en ese entonces. Todo indicaba que las Accm habían señalado a estas personas como colaboradores de la guerrilla y con el amparo y la complicidad del Ejército habían desaparecido a los campesinos.
Los familiares de Gómez Osorio aseguran que por haber asumido la denuncia de los asesinatos y la desaparición forzada por parte de estructuras paramilitares y su estrecha relación con miembros del Ejército y de la Fuerza Pública, "se convirtió en una incomodidad para el paramilitarismo en la región, y en blanco de sus ataques".
A Gómez lo mataron la noche del 26 de noviembre de 1996, "pero no lograron silenciarlo porque, tras quince años, sus ideas continúan siendo bálsamo y motivo de resistencia y lucha", dijeron sus familiares enfrente de los asistentes al acto de conmemoración.
En diferentes versiones Ramón Isaza confesó que esta masacre había sido ordenada por el general Alfonso Manosalva Flórez, comandante para la época de la Cuarta Brigada del Ejército, con sede en Medellín y con jurisdicción en buena parte del Oriente antioqueño.

Una Historia de Resistencia
"Después de que se los llevaron, quedamos vacíos y muy tristes, pero poco a poco entendimos que no nos podíamos dejar morir y que en honor a todos los muertos y desaparecidos debíamos luchar", afirma una líder del movimiento de víctimas de la vereda La Esperanza explicó su labor comunitaria y quien participó de la marcha.
Esta es la razón que llevó a muchos a integrarse a los grupos que luchaban por rescatar la memoria de los muertos y desaparecidos, los que en un intento de justicia proclaman ser víctimas de los crímenes del Estado y denuncian que eran los mismo soldados los que sacaban a los campesinos para entregárselos a los paramilitares.
El acompañamiento de organizaciones como la Corporación Jurídica Libertad ha permitido que los habitantes de la vereda La Esperanza tomen la palabra para expresar el dolor y la tristeza que han sufrido a lo largo de estos 15 años. Muestra de ese trabajo fue la exposición de fotografía realizada por los jóvenes de la vereda en la que buscaban rescatar los elementos y las imágenes del conflicto.
Una galería de la memoria que se expuso durante el acto de conmemoración en la que los jóvenes consignaron la vida campesina con fotos que muestran su cotidianidad y sus sueños. "Fue un trabajo que hicimos nosotros para contar nuestra vida antes y después de lo que nos pasó", explicó una de las jóvenes fotógrafas.
Asimismo, los niños compusieron una canción que fue interpretada por uno de los grupos musicales que asistieron al evento y que se ha convertido en el himno de las víctimas de esta vereda.
El Personero Helí Gómez fue recordado con una exposición con fotografías y testimonios recogidos entre las personas que más lo conocieron. Una de ellas fue la de su hermano: Helí era un ‘pelao’ muy generoso, amoroso y servicial. Y cuando entró a la Universidad de Antioquia a estudiar Derecho, terminó de afinar toda esa sensibilidad".
Pero quizá la muestra más grande de la recuperación que ha tenido la población se vio plasmada en la redacción de una agenda para la reparación de las víctimas de La Esperanza. En el documento, presentado por los jóvenes de la vereda, pidieron respeto por su seres queridos, así como también le exigieron al Ejército que no involucrara campesinos inocentes en la lucha por el control de territorio y, especialmente, hicieron un llamado para que Ramón Isaza, ex comandante de las Acmm y hoy postulado a los beneficios de la Ley de Justicia y Paz, confiese dónde están sus familiares desaparecidos.
En un acto simbólico, el sacerdote que presidio la celebración litúrgica roció con agua bendita los retratos de los desaparecidos que habían sido dibujados en lonas con sus respectivos nombres. La idea era simular el entierro de los cuerpos que aún siguen sin aparecer y así garantizarle a las víctimas el ritual cristiano.
"Para nosotros lo más difícil de tener a los familiares desaparecidos es no poderlos enterrar como Dios manda", afirmó una de las familiares de los campesinos desaparecidos. Junto a otros participantes prometieron extender por el tiempo que sea necesario su trabajo de memoria y exigencia, hasta que sean por fin oídos y los cuerpos de sus seres queridos sean encontrados.
4 de diciembre de 2011
1 de diciembre de 2011
cc verdad abierta

horror repetido


Una joven murió tras 66 días de agonía: su pareja la golpeó, la roció con aguarrás y le prendió fuego. El había sido condenado por la muerte de otra mujer, y le conmutaron la pena.
[Mariana Carbajal] Argentina. Otro femicidio conmueve a la ciudad de Trelew, provincia de Chubut. Yanina Mabel Treuquil, de 27 años y madre de tres hijos, fue quemada luego de recibir un fuerte golpe con una sartén que la dejó inconsciente en el comedor de la casa que compartía con su pareja. La joven falleció luego de 66 días de agonía en la terapia intensiva del Hospital Zonal local. El único detenido e imputado por el hecho es su concubino. El hijo mayor de la mujer, de apenas 9 años, fue testigo del salvaje ataque que recibió su mamá y describió a la Justicia –en Cámara Gesell– cómo el hombre la roció con aguarrás cuando ella yacía en el piso y le prendió fuego, luego de que mantuvieran una discusión. El caso tiene una arista que lo hace aún más dramático y pone de relieve la desaprensión de ciertos sectores del poder político y judicial frente a la violencia machista: el acusado, Daniel Eugenio Ruiz, de 46 años, tenía una condena anterior, de 1991, por haber estrangulado y descuartizado a otra ex pareja, de 19 años, pero la pena que se le impuso en aquel momento fue leve: apenas 11 años de prisión, y cumplió solo la mitad en la cárcel debido a que el entonces gobernador radical de Chubut, Carlos Maestro, lo benefició con tres sucesivas reducciones de pena por decreto, y en 1997 accedió a la libertad condicional. La fiscal general de Trelew, que investiga el femicidio de Yanina, podría pedir ahora cadena perpetua.
El viernes 25 de noviembre, en el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, hubo una nutrida marcha por el centro de Trelew que pasó por el Hospital Zonal –donde estuvo Yanina agonizando– y por la comisaría segunda –donde está detenido el único imputado—, y que reclamó justicia frente al nuevo femicidio. En la movilización participaron integrantes de la Asociación Docentes Universitarios y del Sindicato de Amas de Casa, que acompañaron a familiares de la joven asesinada, entre ellos su mamá, Olga Obreque, y una hija. "Mi hija murió sin piel. Ese hombre la desfiguró. La quemó viva", contó Olga a Página/12. La mujer, de condición humilde, relató que hacía "como un año" que su hija estaba en pareja con Ruiz, que ya había habido otros episodios de violencia pero que Yanina no los había querido denunciar: "Un día le pegó en la cara y le rompió la nariz. Nosotros le preguntábamos si quería denunciarlo pero ella no quería". Yanina trabajaba "en el barrido" y recibía subsidios por sus hijos, agregó su mamá. Ruiz "hacía changas", pero "siempre le sacaba la plata que ganaba mi hija y el salario que cobraba por los chicos". Dijo que la noche en que Yanina fue quemada, Ruiz habría ido al casino "y cuando volvió a la casa, le pidió más plata y ella no se la quiso dar".
El hijo mayor de Yanina, de 9 años, fue testigo del ataque. Según consta en el expediente judicial, declaró en Cámara Gesell. Contó que estaba durmiendo y que se despertó al escuchar que su mamá discutía "con Dany". El nene describió que "su mamá se defendía porque le estaba pegando, le arrojó una botella de coca cola, luego Dany se la lleva, la tira al piso, y le pega con el sartén, y la aturdió. La roció cuando (estaba) en el piso, la tomó de la mano y le prendió fuego". Dijo que luego lo hace acostar en la cama con ella, para luego llevarla al hospital.
El caso quedó en manos de la fiscal general de Trelew, Mirta del Valle Moreno, quien en la acusación destacó que el relato del niño se corresponde con los rastros encontrados en el lugar de los hechos. "En principio se secuestran trozos de vidrios de una botella de coca cola, también una sartén con presuntas manchas de sangre, observándose también cabellos en la cama", dice la acusación de la fiscal. El brutal ataque contra Yanina ocurrió el 13 de agosto, en la casa que compartía con la pareja, en el barrio Tiro Federal de Trelew. Moreno señaló además que el testimonio del hijo de Yanina también es corroborado con una llamada al Comando Radioeléctrico que dio cuenta de una discusión en esa vivienda, ubicada en la calle Fagnando 961.
Ya en la madrugada, Ruiz le pidió a un vecino que lo llevara con su auto al hospital porque su mujer se había quemado en un accidente. El imputado dejó a Yanina en el hospital y se fue. Cuando la policía llegó esa misma mañana a la vivienda, encontró frente a ella un sillón completamente quemado. Ruiz abrió la puerta: presentaba en ambas manos restos de hollín y tenía la cara también manchada de negro. En el piso –describe la acusación fiscal– había rastros de hollín mezclado con agua y signos de haberse producido un foco ígneo. Ruiz fue demorado y quedó luego detenido.
Yanina sufrió quemaduras de distinta consideración en el 90 por ciento de su cuerpo. Para poder soportar el dolor debió ser sedada constantemente y por la extensión de las heridas sufrió infecciones generalizadas. Estuvo internada en la terapia intensiva del Hospital Zonal. Finalmente, murió el 4 de noviembre, luego de 66 días de agonía. Había comenzado a recibir injertos cadavéricos en las semanas previas para intentar cubrir de piel sus extremidades inferiores.
Antes del fallecimiento de la joven, la fiscal le imputó al acusado la figura de "tentativa de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento". El 7 de diciembre está prevista una audiencia en la que pedirá el cambio de carátula por la de "homicidio calificado por ensañamiento", cuya pena máxima es la prisión perpetua.
4 de diciembre de 2011
©página 12

defensores de la memoria


Se inauguró ayer un mural en memoria de Marcos Zucker (H). El club del Bajo Núñez, que en 2001 había bautizado una tribuna con el nombre del fervoroso hincha y militante político desaparecido, hijo del actor homónimo, amplió ayer su reconocimiento con un mural que le pone rostro.
[Gustavo Veiga] Argentina. Marquitos mira desde enfrente hacia la ESMA. Ahora tiene rostro su nombre grabado en la tribuna hace diez años. Lo retrató en un mural Matías Morales, profesor de Bellas Artes. El artista tomó en sus manos una iniciativa de los integrantes más jóvenes de la comisión directiva. "Nos cuida la entrada de la popular", dice el presidente de Defensores de Belgrano, Marcelo Achile. "Era de corazón peronista, montonero y de Defensores de Belgrano", lo evoca con emoción Osvaldo Zeta Nemirovsci, su compañero de militancia y hoy coordinador general del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre. "Si alguna vez tuvo una diferencia por cuestiones políticas, siempre Defensores lo cobijó y le brindó un lugar de afecto y cariño. Era su vida", lo describe José "Pepe" Calcagno, el amigo comprometido con sus mismos ideales.
Desde ayer, el club del Bajo Núñez amplió su reconocimiento al hincha y militante político desaparecido. El 25 de mayo de 2001 había bautizado a la tribuna techada con su nombre, Marcos Zucker (h). Una iniciativa del ex dirigente Hugo Arbona. El mural llegó en tiempos muy distintos, de memorias recuperadas y genocidas entre rejas. Cristina, la hermana del Pato (ése era su apodo en los ’70), no pudo estar en el acto por un impostergable tratamiento médico. Mandó una breve carta que leyó el dirigente Diego Achile, primo del presidente: "Ahí nomás estaba la hinchada de Defe: somos la semilla de Marquitos Zucker, aullaban las pancartas que levantaban los más jóvenes, los que volvieron a soñar", escribió remontándose al 24 de marzo de 2004. Ese día el ex presidente Néstor Kirchner pidió perdón en nombre del Estado nacional por haber callado las atrocidades de la dictadura. La ESMA desbordaba de gente y los hinchas de Defensores saltaban su perímetro como si fuera el alambrado de la cancha.
Habló también Nemirovsci, un manantial de memoria que arrancó varias sonrisas cuando recordó que Marcos lo llevaba al club "para hacer el aguante" y que una tarde cantaron una consigna ya oxidada por el paso del tiempo: "Italiano, chupale las pelotas... a Defensores de Belgrano".
Después se recibieron adhesiones del Instituto Espacio para la Memoria y la UES, hubo presencia de funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos, la agrupación peronista Markitos Zucker, ex detenidos desaparecidos que pasaron por la ESMA, como Lila Pastoriza, y Carlos Pisoni, de H.I.J.O.S. Norberto Perotti, subsecretario de Evaluación del Presupuesto Nacional e hincha del Dragón, también participó del acto, al que asistieron unas cincuenta personas.
Matías, el hacedor del mural, y su asistente, Federico, recibieron un aplauso subidos al andamio tubular desde el que habían terminado la obra unos segundos antes. El ambiente era tan militante como futbolero. Frente al acceso a la Techada (así la llaman con afecto los hinchas de Defensores) se cocinaban ristras de chorizos que un parrillero atendía con esmero.
Hincha de River, Calcagno también conocería la pasión con que Zucker acompañaba a su equipo. Los dos se hicieron amigos en el barrio de Palermo. Al verlo en el mural, se sorprendió con el logrado parecido físico del retrato, y sobre todo de su mirada: "Yo vine de Chivilcoy a estudiar derecho. Mi padre tenía un departamento en la calle Bulnes y cuando llegué, comencé a militar en la Facultad. Lo conocí al Pato, también a Osvaldo (por Nemirovsci), y lo que no sabíamos los dos es que vivíamos en el mismo edificio. El en el tercer piso con su madre y yo en la planta baja. Así que un día, riéndonos, nos encontramos abriendo la misma puerta, en el mismo edificio y cada uno entró en la familia del otro. Y desde ahí nació una amistad inquebrantable hasta ese triste final que tuvo él".
Pastoriza destacó la "importancia que tiene unir la causa de los desaparecidos con una práctica social tan masiva como el fútbol". Todavía lleva grabada en su retina la bandera que dice "Somos las semillas de Marquitos Zucker", que colgaba aquel 24 de marzo del 2004 desde la platea del estadio con capacidad para nueve mil personas. El único del país que le rinde tributo en su popular local a la memoria de un desaparecido. Su presidente se enorgullece por eso: "Lo decimos con la voz bien alta. Podemos explicarle a todo el mundo que el nombre de Marcos es algo que produce admiración. Mucha gente nos conoce por este tema. Algunos colegas del fútbol me señalan: ‘Ganamos tal partido histórico o hicimos tal obra’. Los de Chicago me dijeron una vez: ‘Mirá que nosotros cantábamos la marcha peronista en la época de la dictadura’, ese tipo de cosas. Pero nosotros siempre les decimos que esto es distinto a todo".
Ricardo Marcos Zucker (tal su nombre completo) era hijo del recordado actor que murió el 14 de mayo de 2003. Un grupo de tareas lo secuestró en la calle en 1977. Lo liberaron 46 días después, salió hacia Brasil, se exilió después en España y regresó a la Argentina en 1979. La dictadura no le dio una segunda oportunidad.
4 de diciembre de 2011
©página 12

perros después del trabajo


Los perros de la guerra pueden sufrir síntomas que algunos expertos llaman trastorno de estrés post-traumático canino.
[James Dao] San Antonio, Texas, Estados Unidos. La llamada la recibieron los especialistas de la conducta aquí de un doctor en Afganistán. Su paciente acababa de sobrevivir un tiroteo y ahora se escondía debajo de un catre y se negaba a salir de ahí.
Aparentemente ni siquiera los juguetes de chupar han ayudado.
Trastorno de estrés post-traumático, pensó el doctor Walter F. Burghardt Jr., jefe de medicina de la conducta en el Hospital de Perros Militares Daniel E. Holland en la Base de la Fuerza Aérea de Lackland. Específicamente, trastorno de estrés post-traumático canino.
Si alguien necesitaba evidencias del papel jugado por los perros de la guerra en el frente de batalla en estos días, aquí está lo último: las tropas cuadrúpedas y de nariz húmeda adiestradas para detectar minas, seguir a combatientes enemigos y limpiar edificios están sufriendo las mismas fatigas nerviosas de combate que sus contrapartes humanas.
Según algunos cálculos, más del cinco por ciento de los aproximadamente 650 perros militares desplegados por las fuerzas de combate estadounidenses, muestran síntomas de TEPT canino. De estos, cerca de la mitad serán probablemente retirados del servicio, dijo Burghardt.
Aunque los veterinarios hace tiempo han diagnosticado problemas de conducta en animales, el concepto de TEPT canino sólo tiene dieciocho meses de edad y todavía está siendo debatido. Pero se ha hecho popular entre veterinarios militares, que han estado viendo síntomas de conductas difíciles entre perros expuestos a explosiones, balaceras y otras formas de violencia relacionadas con situaciones de combate en Iraq y Afganistán.
Como los humanos con un trastorno análogo, perros diferentes muestran síntomas diferentes. Algunos devienen hiper-vigilantes. Otros evitan los edificios o áreas de trabajo donde previamente se habían sentido a gusto. Algunos sufren agudos cambios en temperamento, mostrándose inusualmente agresivos con sus adiestradores, o posesivos o tímidos. Más importantemente, muchos dejan de hacer las tareas para las que fueron adiestrados.
"Si el perro ha sido adiestrado para detectar explosivos improvisados y parece que funciona, pero en realidad no funciona, no es sólo el perro el que está corriendo riesgos", dijo Burghardt. "También está en juego un tema de salud humana".
Que los militares se están interesando seriamente en el TEPT canino subraya la importancia de los perros de trabajo en las guerras actuales. Utilizados en el pasado fundamentalmente como centinelas peludos, los perros militares -la mayoría son pastores alemanes, seguidos de Malinois belgas y perros cobradores (Labradores)- se han extendido en una amplia gama de tareas especializadas.
Son considerados ampliamente como las armas más efectivas para detectar artefactos explosivos improvisados, usados frecuentemente en Afganistán. Fabricados normalmente con fertilizantes y químicos, casi sin metal, esas bombas enterradas pueden ser casi imposibles de encontrar con instrumentos de limpieza de minas normales. En los últimos tres años, los artefactos explosivos improvisados han sido la principal causa de bajas en Afganistán.
El Cuerpo de Infantería de Marina también empezó a usar perros adiestrados para rastrear a combatientes talibanes y fabricantes de bombas. Y comandos de Operaciones Especiales adiestran a sus propios perros para acompañar a los equipos de elite en misiones secretas como el allanamiento de los Navy Seals en el que fue asesinado Osama bin Laden en Pakistán. En todas las ramas de las fuerzas militares, desde 2005 han muerto más de cincuenta perros militares.
El número de perros trabajadores en servicio activo ha aumentado de mil ochocientos a dos mil setecientos en 2001, y la escuela de adiestramiento instalada aquí en Lackland está preparando cerca de quinientos perros al año. Lo mismo ocurre con el Hospital Holland, la versión canina del Centro Médico del Ejército Walter Reed del Pentágono.
Burghardt, 59, un larguirucho coronel jubilado de la Fuerza Aérea, rara vez ve a sus pacientes de TEPT canino en persona. Las consultas con veterinarios en el terreno se hacen generalmente por teléfono, e-mail o Skype e incluyen a menudo documentación en video.
En una serie de videos que Burghardt utiliza para entrenar a veterinarios para que puedan detectar el TEPT canino, un pastor ladra descontroladamente cuando oye el sonido de armas de fuego que antes toleraba en silencio. Otro puede ser visto inspeccionando confiadamente el interior de coches, pero luego rehúsa subir a un bus o entrar a un edificio. Otro está sentado, desganado, junto a un muro de defensa, y luego, después de finalmente responder a los pedidos de su entrenador, huye corriendo de un grupo de soldados afganos.
En cada caso, teoriza Burghardt, los perros estaban utilizando un objeto, un vehículo o una persona como una ‘clave’ para la violencia que habían presenciado. "Si quieres poner ideas de perro en sus cabezas", dijo, "el perro está pensando: cuando veo a este tipo de individuos, las cosas explotan y yo me siento mal".
El tratamiento puede ser difícil. Como el paciente no puede explicar qué es lo que siente, los veterinarios y adiestradores deben hacer conjeturas informadas sobre los eventos traumatizantes. La cura puede ser tan simple como no enviar al perro en misiones de patrullaje y hacerle hacer montones de ejercicios, jugar y hacerle adiestramiento en obediencia.
Los casos más serios recibirán lo que Burghardt llama "contra-condicionamiento en desensibilización", que implica exponer al perro a una distancia prudente de una escena o un sonido que pudiera desencadenar una reacción -un tiro, un golpe duro o un vehículo, por ejemplo. Si el perro no reacciona, se lo recompensa, y el gatillo -"la araña en una caja de cristal", lo llama Burghardt- es acercado poco a poco.
Gina, una pastora con TPET que fue el tópico de varios artículos periodísticos el año pasado, fue tratada con éxito para su desensibilización y ya puede volver a ser desplegada, contó la sargento Amanda Callaahan, portavoz de la Base de la Fuerza Aérea Peterson, en Colorado.
Algunos perros están también siendo tratados con los mismos medicamentos utilizados para combatir los ataques de pánico en humanos. Burghardt dice que los medicamentos son particularmente efectivos cuando son administrados poco después de los eventos traumatizantes. El Labrador retriever que se escondía debajo de un catre después de los tiroteos, por ejemplo, fue tratado con Xanax, una droga contra la ansiedad, y a los pocos días volvió a su trabajo.
Los perros que no se recuperan con rapidez, son devueltos a sus bases en casa para tratamientos más prolongados. Pero si continúan mostrando síntomas después de tres meses, normalmente son retirados o trasladados a otras tareas, dijo Burghardt.
Como es el caso con los humanos, hay un activo debate sobre el tratamiento, con pocas investigaciones que orienten a los veterinarios. Lee Charles Kelley, un adiestrador de perros que lleva un blog para Psychology Today llamado ‘My Puppy, My Self’, dice que los medicamentos deben ser usados sólo como una solución provisional. "Ni siquiera sabemos cómo funcionan en la gente", dijo.
En el mundo de los perros civiles, un creciente número de especialistas en conducta animal parecen respaldar el concepto del TPET canino, diciendo que también afecta a las mascotas de familia que sufren accidentes de coche e incluso eventos menos traumáticos.
El doctor Nicholas H. Dodman, director de la clínica de conducta animal de la Facultad de Medicina Veterinaria Cummings de la Universidad de Tuft, dijo que había escrito sobre, y tratado a perros con síntomas similares a los del TPET durante años, pero no lo llamó así sino últimamente. Interrogado sobre si el trastorno puede ser curado, Dodman dijo que no era probable.
"Es más un asunto de control", dijo. "Los perros no olvidan nunca".
4 de diciembre de 2011
1 de diciembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer


murió shelag delaney


Dramaturga. Escribió ‘A Taste of Honey’.
Murió de cáncer en la casa de su hija en Inglaterra el domingo la dramaturga Shelagh Delaney, mejor conocida por su pieza ‘Sabor a miel’ [A Taste of Honey] de 1958, informó su agente, Jane Villiers.Tenía 71 años.
Nacida el 25 de noviembre de 1939, Delaney era hija de un inspector de bus y sus primeras obras están enraizadas en su ciudad natal, Salford, un suburbio industrial de Manchester.
Delaney dijo más tarde que escribió ‘Sabor a miel’ en respuesta a su descontento con el teatro contemporáneo y los poco realistas diálogos que oía ahí. Escribió la pieza en dos semanas, retrabajando el material que había usado en una novela que estaba escribiendo, y fue representada cuando ella tenía diecinueve años.
La historia de la obra considerada escandalosa en la época, pero tuvo temporadas exitosas en Londres y Nueva York. Narra la historia de la preñez de una joven después de un encuentro de una noche con un marinero negro, y su cálida relación con un artista homosexual.
Después de que ‘Sabor a miel’ fuera adaptada al cine en 1961, como ‘Un sabor a miel’,  Delaney y el director de cine Tony Richardson compartieron el premio al mejor guión de la Academia Británicas de las Artes Cinematográficas y de la Televisión.
La obra, y su subsecuente adaptación al cine, son generalmente consideradas como parte del movimiento del realismo de fregadero de cocina de Gran Bretaña de fines de los años cincuenta y sesenta, que retrataba la sórdida realidad de la vida de los trabajadores.
Su segunda pieza, ‘El león enamorado’ [The Lion in Love], que gira sobre un matrimonio difícil, no tuvo el mismo éxito cuando se estrenó en 1960, y ella volvió a la escritura de guiones.
Entre sus varias obras de teatro se encuentran ‘Charlie Bubbles’, de 1968, con Liza Minnelli en su debut en el cine, y ‘Bailar con un extraño’ [Dance with a Stranger], de 1985, sobre la última mujer que fue ejecutada por un crimen en Gran Bretaña.
2 de diciembre de 2011
23 de noviembre de 2011
©los angeles times
cc traducción c. lísperguer

piden permitir marihuana


Dos gobernadores piden a Estados Unidos que aligere normas sobre la marihuana para permitir su uso médico.
[Michael Cooper] El miércoles, los gobernadores de Washington y Rhode Island pidieron al gobierno federal reclasificar la marihuana como una droga con usos médicos aceptados, diciendo que el cambio es necesario para que estados como los suyos, que han despenalizado la marihuana para propósitos médicos, puedan regular la distribución segura de la droga sin correr el riesgo de una persecución federal.
La decisión de los gobernadores -Christine Gregoire, de Washington, demócrata, y Lincoln Chafee, de Rhode Island, un independiente que fue republicano- inyectó nuevo ímpetu político en el prologado debate sobre el estatus de la marihuana. Sus estados están entre los dieciséis que ahora permiten la marihuana médica, pero que han observado que los intentos de producir y distribuir la droga siguen siendo perseguidos por fiscales federales.
"La divergencia en leyes del estado y federales crea una situación donde no existe un sistema seguro y regulado para proveer a pacientes legítimos que puedan necesitar cannabis médico", escribieron el miércoles los gobernadores a Michele M. Leonhart, administradora del Servicio de Control de Drogas [Drug Enforcement Administration].
Actualmente la marihuana está clasificada por el gobierno federal como una substancia controlada Programa 1, la misma categoría en la que está la heroína y el LSD. Las drogas con esa clasificación, dice el gobierno, tienen un alto potencial de mal uso y no tienen "un uso médico aceptado actualmente para tratamientos en Estados Unidos".
Los gobernadores quieren que se reclasifique la marihuana como una substancia controlada Programa II, que la pondría en la misma categoría que drogas como la cocaína, el opio y la morfina. El gobierno federal dice que esas drogas tienen un fuerte potencial para su uso excesivo y la adicción, aunque también tienen "usos médicos aceptados y pueden ser recetadas, administradas u ofrecidas para su uso médico".
Esa clasificación allanaría el camino para que las farmacias expendieran marihuana, además de los dispensarios de marihuana que operan en una opaca zona legal en muchos estados.
"Lo que tenemos allá fuera en el terreno es caos", dijo el gobernador Gregoire en una entrevista. "Y en medio de todo este caos tenemos pacientes que realmente sienten que son tratados como delincuentes o puede haber participado en algunas actividades delictivas, y realmente son pacientes legítimos que quieren marihuana médica.
"Si nuestra gente realmente quiere marihuana medica, entonces tenemos que hacerlo bien, tenemos que hacerlo con seguridad, tenemos que hacerlo teniendo la salud en mente, y eso se hace mejor en un proceso que sabemos que funciona en este país, y eso es a través de la farmacia".
El estado de Washington aprobó en 1998 el uso médico de la marihuana, con un plebiscito en el que ganó el sesenta por ciento de los votos. Pero como muchos otros estados, Washington se encontró pronto en un área legal gris. La Legislatura trató de aclarar las cosas la primavera pasada, cuando aprobó un proyecto para legalizar y regular los dispensarios y los cultivadores de marihuana.
Pero el Ministerio de Justicia advirtió que el cultivo y distribución de marihuana violaba todavía la ley federal y dijo que "los funcionarios del estado que realizaban actividades ordenadas por propuestas legislativas en Washington, no deberían gozar de inmunidad". Gregoire, aunque simpatiza con los objetivos del proyecto, terminó vetando gran parte de este.
Pasó algo similar al otro lado del país, donde Rhode Island aprobó una ley autorizando los dispensarios de marihuana regulados por el estado. Este otoño el gobernador Chafee dijo que no proseguiría con el plan debido a que la fiscalía federal había advertido que los dispensarios podían ser perseguidos judicialmente.
Los defensores de la marihuana médica elogiaron la medida el miércoles, pero dijeron que los gobernadores no deberían esperar al gobierno federal antes de proseguir con las iniciativas en el estado. Los opositores dijeron que incluso si la marihuana fuera reclasificada, era improbable que las farmacias pudieran venderla, porque la droga es normalmente fumada y puede ser menos o más fuerte.
Recién en junio la DEA negó una petición para reclasificar la marihuana sobre la base de una revisión realizada algunos años antes. Pero Gregoire y Chafee dijeron que la actitud de la comunidad médica había cambiado desde que el gobierno hubiera revisado el caso por última vez.
En 2009 la Asociación Médica de Estados Unidos cambió su posición y pidió reclasificar la marihuana diciendo que la clasificación actual estaba limitando la investigación clínica.
Gregoire observó que muchos doctores creen que no tiene sentido poner la marihuana en una categoría más restringida que el opio o la morfina. "La gente muere por sobredosis de opiatos", dijo. "¿Ha muerto alguien por sobredosis de marihuana?"
2 de diciembre de 2011
30 de noviembre de 2011
©new york times
cc traducción c. lísperguer

las balas eran de la metropolitana


El fiscal Sandro Abraldes concluyó que la Policía Metropolitana fue responsable de los disparos que mataron a Bernardo Salgueiro y Rossemary Chura Puña el año pasado. Sostuvo que el operativo fue conjunto con la Federal. También imputó a la jueza Nazar.
[Irina Hauser] Argentina. Tras casi un año de investigación que incluyó peritajes, análisis de filmaciones y comunicaciones policiales, testimonios directos y reconstrucciones en el lugar, el fiscal Sandro Abraldes concluyó que la Policía Metropolitana fue responsable de los disparos con balas de plomo que mataron a Bernardo Salgueiro y Rossemary Chura Puña durante el desalojo feroz del Parque Indoamericano, el 7 de diciembre del año pasado. A la vez, atribuyó a esa fuerza las heridas sufridas por otras seis personas con el mismo tipo de proyectiles. Por eso requirió que sean citados a indagatoria 33 policías porteños, algunos con cargos jerárquicos. Pero también sostuvo que el operativo fue conjunto y que las órdenes las daba la Policía Federal. Pidió que declaren como sospechosos cuatro comisarios e imputó abuso de armas de fuego a ocho agentes que disparaban sin parar desde arriba del puente de la avenida Escalada. Abraldes, además, imputó y pidió la citación de la jueza María Cristina Nazar, quien dio la orden inicial de expulsar a los ocupantes del predio de Villa Soldati. Consideró que actuó de manera forzada, bajo posibles presiones, sin supervisar el procedimiento ni tomar medidas para proteger la vida de las personas en riesgo. Fue "desaprensiva", afirmó.
La decisión de concretar o no los llamados a indagatoria será del juez Luis Otero. Según la Fiscalía, los balazos mortales se originaron en un grupo de agentes de la División Operaciones Especiales Metropolitanas (DOEM) –una guardia de Infantería–, encabezados por el comisario Ricardo Ferrón –quien había sido vinculado por el legislador Marcelo Parrilli con un operativo de la dictadura– y también habría tenido un papel importante la División Vigilancia Preventiva de esa fuerza. No se identifica al autor de los disparos, sino a los integrantes del grupo de donde salen, acusados de "homicidio en agresión", ya que "ninguno de los fallecidos ni lesionados se encontraba atacando a la policía". El dictamen sugiere que el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño fogoneó el desalojo y la acción de la Metropolitana.
La Fiscalía llama la atención sobre un dato: a Salgueiro, de 22 años, le dispararon pocos después de iniciado el desalojo, en la entrada a la Villa 20, en diagonal abajo del puente de Escalada, donde en ese momento estaba la Metropolitana. A Chura Puña, de 28 años, la asesinaron una hora más tarde en el otro extremo del Indoamericano (cerca de la autopista Cámpora y Castañares), adonde se había trasladado el equipo de la DOEM, según consta en las imágenes registradas por las cámaras cercanas y corroboraron los testigos y las comunicaciones policiales. A ambos les extrajeron el mismo tipo de proyectil: de plomo, calibre 12 milímetros, compatible con escopetas policiales de munición múltiple. Los seis heridos de bala estaban en la misma zona que ellos (cuatro y dos).
Pese a que el gobierno porteño negó que su policía haya usado balas de plomo, Abraldes lo refutó. Con los peritajes de Gendarmería planteó que las municiones fueron "adulteradas", mezcladas postas de goma y de plomo. Señaló que el "grupo de elite" comandado por Ferrón está capacitado para hacer algo así –que igual considera "sencillo"– y que ese tipo de postas dificultan identificar el arma de origen. Las muertes y lesiones, afirma, fueron "consecuencia directa" del "accionar policial violento", un ataque "desplegado injustificada e innecesariamente". "La utilización de armas y municiones de efectos letales, a escasos metros de distancia y apuntando a la zona en que estaban los perjudicados, con un ángulo que necesariamente impactaría en sus cuerpos", mostraría que "actuaron con conocimiento y aceptación" de las "consecuencias", señala el dictamen.
Tanto la Metropolitana como la Federal violaron, según Abraldes, las normas que los obligan a preservar la seguridad y la vida de las personas y que les indican que el uso de armas letales sólo estaría habilitado para defenderse en situaciones de riesgo extremo y para preservar vidas. "Ninguna de esas situaciones se verificó –resalta–. Los disparos realizados no han sido defensivos sino ofensivos." Fueron, contabiliza, 581. Como prueba de la acción conjunta y a sabiendas de lo que podía ocurrir, cita una reunión de trabajo previa entre jefes policiales en la seccional 52.
Los comisarios de la Federal implicados son Roberto Palavecino –Jefatura de comisarías–, Hugo Lompizano –Dirección General de Operaciones, procesado también por el asesinato de Mariano Ferreyra–, Juan Antonio Quintero y Emilio Mirgaya. Los dos primeros seguían todo en directo desde la DGO y daban instrucciones también a la Metropolitana. Los segundos estaban en el Indoamericano mismo. Abraldes los acusa de "homicidio y lesiones imprudentes". Ninguno está en funciones ahora. Fueron desplazados por la gestión de Nilda Garré en el Ministerio de Seguridad, creado después de estos hechos.
Otros ocho policías federales fueron imputados por "abuso de armas". Se ubicaron en el puente de Escalada después de que se movió de allí la Metropolitana y dispararon armas largas pese a tener la orden de no hacerlo. Apuntaban a "personas que se habían refugiado en el interior de la Villa 20".
La jueza Nazar, de acuerdo con el fiscal, tuvo una actitud "desaprensiva": no supervisó el operativo que dispuso ni atendía los llamados de los comisarios, además de que procedió contra "su propio convencimiento jurídico". Abraldes señala (al pedir indagarla por los homicidios y prevaricato) que así como en un comienzo sostuvo que había una usurpación, en una resolución posterior dijo que no había delito, sino sólo "una ocupación indebida de un espacio público". Sugiere que ordenó la expulsión ante la insistencia del fiscal Cristian Longobardi, el reclamo de la Corporación Buenos Aires Sur y, según el testimonio del secretario de su juzgado, de los llamados del subsecretario de Justicia, Daniel Presti. El secretario contó que cuando le informó a Presti que el fiscal había pedido que el desalojo lo hiciera la Federal, la respuesta fue: "Este Longobardi es un pelotudo" (sic). Al final, la Metropolitana tuvo un papel protagónico.
2 de diciembre de 2011
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