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porqué mataron a correa de andreis


columna de lísperguer
Ex agente del DAS declara sobre asesinato de Correa de Andreis.

Después de diez años en el servicio, el agente del DAS Javier Alfredo Valle Anaya seguía empantanado en Valledupar y, en una región de paramilitares y guerrilleros, se sentía amenazado. Se propuso un golpe espectacular, que lo ayudara a salir de esa región. Cuenta que trabó amistad con algunos desmovilizados, que le dijeron que un tal Profesor Eulogio dictaba charlas políticas en campamentos guerrilleros. Hombre alto, encorvado y cola de caballo, la imagen de Eulogio correspondía con la del docente universitario y activista social Alfredo Correa de Andreis, del que había sido compañero de curso en la universidad. Lo entregó. Correa de Andreis fue detenido y dejado en libertad por falta de méritos. En septiembre de 2004, tres meses después, fue asesinado. Cinco meses después, su jefe, Jorge Noguera (hoy juzgado por asesinato múltiple) lo ascendió a subdirector.
El agente empezó a cosechar triunfos Tras el asesinato de Correa de Andreis, empezó una mortífera campaña contra sindicalistas y activistas. Se sospecha que él entregaba a los sicarios paramilitares las listas negras que recibía sobre todo de Noguera (ahora se dice de este ex jefe del servicio de inteligencia [DAS} era un paramilitar infiltrado). Las personas asesinadas entre 2004 y 2005 figuran todas en listados encontrados en un campamento paramilitar en una carpeta rotulada "J Valle" o "amigo del DAS".
En la lista de personas por asesinar se encontraron también otras víctimas, entre ellas prostitutas y ladrones, lo que confirma la sospecha de que tras la campaña de ejecuciones extrajudiciales (los falsos positivos) se oculta también una de limpieza social, o el asesinato de personas consideradas inútiles o escoria y que incluye también a minusválidos psíquicos, pacientes con el síndrome de Down, vendedores ambulantes, delincuentes de poca monta, homosexuales y travestis y jóvenes desempleados. Por cadáver entregado (o su cabeza o manos), el ejército colombiano paga unos dos mil dólares.
Su caso demuestra que en muchas regiones, la fuerza pública y las fuerzas armadas dejaron que el trabajo sucio lo hicieran los paramilitares, que eran debidamente pagados con dinero sustraído de las arcas públicas.
El agente fue expulsado del DAS en 2006, por perder un arma. En 2007 escapó a Estados Unidos. No existe ninguna evidencia de que Correa de Andreis haya sido profesor en campamentos guerrilleros.
lísperguer

bandas criminales impiden reparación


La Fiscalía 17 de Justicia y Paz advirtió que las bandas criminales del Urabá antioqueño quieren obstaculizar las investigaciones sobre los crímenes y bienes de los paramilitares en esta región.
Colombia. Desmovilizados que se rearmaron en el Urabá antioqueño quieren entorpecer las investigaciones que adelanta la Fiscalía en esta región, sobre los crímenes cometidos por los paramilitares y los bienes que deben ser entregados a las víctimas como parte de la reparación.
Así lo advirtió la Fiscalía 17 de Justicia y Paz, durante la más reciente audiencia que busca legalizar varios delitos al extraditado Hébert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar del Bloque Bananeros. Ante un magistrado, la Fiscalía expuso sobre esta situación el testimonio de el exjefe paramilitar Hébert Veloza alias ‘H.H.’ y el  informe de un investigador sobre el rearme y los nuevos jefes que delinquen en esta zona del país.
Según alias ‘H.H.’, una de las propiedades con que se podría reparar a 12 mil víctimas de este bloque es la camaronera Camerún, una empresa dedicada al cultivo, procesamiento y comercialización de camarones, cuyo nombre fue cambiado después de la desmovilización. Pese a que el bien está avaluado en varios millones de pesos para reparación, la Fiscalía dijo que no ha podido investigarlo porque las veces que ha enviado a una comisión, hombres armados le impiden la entrada a la empresa.
"El señor que tiene la empresa se ha rehusado a colaborar. Las bandas emergentes están de socias con él", dijo el exjefe paramilitar del Bloque Bananeros.
Lo mismo ha sucedido con decenas de hectáreas de teca, un tipo de madera fina que fue cultivada por los paramilitares en la región. Aunque ‘H.H.’ prometió devolverles estas tierras a las víctimas, el organismo investigador también advirtió que no ha sido posible acceder a ellas por falta de seguridad. "No ha sido fácil en el Urabá. Las fincas de teca se las han vuelto a apropiar", dijo ‘H.H.’.
Otro de los bienes, conocido como Carito, tampoco ha podido ser investigado y protegido con medidas cautelares. "Una vez empezamos a hacer los procesos de verificación, reversaron las venta y apareció nuevamente a nombre de la persona que estaba como testaferro. Las bandas emergentes se han apoderado de esos bienes", indicó la Fiscalía.
En otros casos, las bandas han querido silenciar la verdad sobre los crímenes cometidos por los paramilitares en esta región. Así sucedió con Virgilio Conrado Pérez, un desmovilizado del Bloque Bananero, clave para esclarecer la masacre de El Aracatazo en la que fueron asesinadas 18 personas el 12 de agosto de 1995. Conrado solo alcanzó a rendir versión libre el 20 de noviembre de 2007 porque tres meses después fue asesinado en Chigorodó, Antioquia.
La historia se repitió con Telésforo Alvarado Moreno alias ‘Arturo’ o ‘Diente de oro’. Moreno era el ‘explosivista’ del Bloque Bananero y se había desmovilizado en 2005. Sin embargo, según lo investigado por la Fiscalía, Moreno fue asesinado en diciembre de 2007 por antiguos compañeros que ahora delinquen en la región, porque no quiso ser parte de las bandas criminales.

El Rearme
Por su ubicación estratégica y tierras fértiles, el Urabá ha sido por décadas centro de disputa de los grupos armados ilegales. Casi al mismo tiempo en que 453 paramilitares del Bloque Bananero entregaron las armas el 25 de noviembre de 2004 en Turbo (Antioquia), desmovilizados de ese grupo y de otros grupos paramilitares de la zona se reagruparon para delinquir en lo que ahora se conocen como bandas criminales.
Según el informe presentando por la Fiscalía, en la región primero se hicieron llamar ‘Águilas Negras’ o ‘Autoridades Gaitanistas’ a cargo de Daniel Rendón Herrera alias ‘Don Mario’, exjefe de finanzas del bloque paramilitar Centauros, capturado en abril de 2009 por cargos de narcotráfico y postulado a la Ley de Justicia Paz. Después de su captura, los grupos pasaron a llamarse los ‘Urabeños’ y ‘ Los Paisas’, dos grupos que tienen una disputa con otra banda similar llamada ‘Los Rastrojos’, con hombres provenientes en su mayoría del Valle del Cauca.
"Estas bandas no tienen estructura, ni estatutos. Son grupos integrados por desmovilizados y delincuentes que contratan los servicios de pandillas y que se alían con otros grupos armados ilegales con un solo propósito: controlar el negocio del narcotráfico", dijo el investigador.
Según la Fiscalía, en los municipios donde delinquieron los paramilitares ya tienen identificados a las cabezas visibles de estas bandas criminales. Delinquen principalmente en Apartó, Carepa, Chigorodó, Turbo, Necoclí, San Pedro de Urabá, Belén de Bajirá, Dadeiba y El Dos, y son hombres que cuando delinquieron en bloque paramilitares tuvieron cargos como comandantes urbanos.
Sin embargo, el organismo investigador cree que los segundos de la antigua banda de ‘Don Mario’ en el Urabá son los jefes de los ‘Urabeños’.
"Se trata de Juan de Dios Úsuga David alias ‘Giovanny’ y Darío Antonio Úsuga David alias ‘Mauricio u Otoniel’, ex integrantes del Epl que luego delinquieron en los bloque paramilitares Centauros y Héroes de Los Llanos, que fueron hombres de confianza de ‘Don Mario’ y ahora hacen parte de esta banda que delinque en la región del Urabá y Córdoba", dijo el investigador.
La Fiscalía tiene la certeza de que al menos 3 por ciento de los desmovilizados del Bloque Bananero hacen ahora parte de estas bandas criminales, y que han querido dificultar las investigaciones.
"Cuando fuimos a exhumar el cuerpo de un menor, vimos hombres armados que estuvieron rodeando la zona. Cuando fuimos a realizar verificaciones sobre un bien conocido como La Josefa fue igual. A un investigador que le encomendamos la tarea de documentar un lugar que fue escuela de entrenamiento de los paramilitares, hombres armados impidieron el paso hacia la zona", advirtió el investigador en la audiencia.
El Bloque Bananero, que delinquió en Turbo, Apartadó, Chigorodó y Mutatá, conocidos como los municipios del Eje Bananero, dejó 12.560 víctimas, según el reporte de víctimas de Justicia y Paz.
24 de marzo de 2011
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nuevas demandas contra chiquita brands


Por presuntos nexos con ’paras’ y Farc. Familiares de víctimas le reclaman a la multinacional por su presunta responsabilidad en el asesinato de 931 personas en Urabá. Según multinacional, debió pagar extorsiones para seguir operando.
Colombia. Un tribunal federal en Washington recibió dos nuevas demandas contra la multinacional estadounidense Chiquita Brands por su presunta relación con el asesinato y tortura de 931 personas en la zona bananera de Urabá entre 1987 y 2007.
El 14 de marzo de 2007 Chiquita Brands aceptó pagar 25 millones de dólares de multa después de reconocer que le pagó a las Auc a cambio de protección. Porque las Auc estaba desde 2001 en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos fue condenada al pago.
Dos años después de la sentencia, la Chiquita hizo una investigación interna, en la que reconoce que también le pagó a las Farc entre 1987 y 1999 en Urabá.
Según un artículo de Semana de esa época, "El mea culpa de la empresa no es sin embargo un mero acto de contrición. Es también una estrategia jurídica que dentro del sistema judicial estadounidense sirve para evitar  demandas".
En base a esa investigación interna, el abogado estoadunidense Paul Wolf decidió iniciar acciones legales, en representación de 254 personas asesinadas por las Farc en ese periodo.
Según la petición, conocida por VerdadAbierta.com, "desde 1987 hasta un periodo comprendido entre 1997 y 1999, Chiquita proveyó material de apoyo, incluyendo dinero y servicios, a las Farc".
Paul Wolf le dijo a VerdadAbierta.com que"también entregué a la corte 677 casos más de víctimas de las Auc, que fueron asesinados por fuera del periodo 1997-2004, en el que Chiquita admitió haberle pagado a las Auc".
Según explicó el abogado, desde 2007 hay nuevas informaciones que hacen suponer que la Chiquita supuestamente financió los ‘paras’ antes de 1997 y después de 2004.
Por un lado Éver Veloza, alias ‘HH’ dijo en Justicia y Paz y en una entrevista a Holman Morris que la multinacional le pagó al Bloque Bananero entre 1995 y 1996. Para estos dos años el abogado va a representar a cerca de 500 víctimas de los ‘paras’.
Por otra parte Wolf le dijo a VerdadAbierta.com que una investigación de la Fiscalía, que El Espectador publicó, muestra que Chiquita siguió financiando las autodefensas entre 2004 y 2007, a pesar de que ya estaban en la mira del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La demanda fue presentada por violaciones del derecho internacional, lo que incluye ejecuciones extrajudiciales, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Sin embargo, según indicó Wolf, también incluyeron homicidio, asalto y lesiones y negligencia si la corte no recibe el argumento del conflicto armado en Colombia.
Julio Andrés Sanpedro, abogado de Chiquita en Colombia resaltó que la empresa nunca financió grupos ilegales, sino que fue obligada a pagar extorsiones en una región que estaba tomada por un conflicto generalizado. Añadió que "la compañía está atenta a estas demandas, que en Estados Unidos pueden ser aceptadas sin pruebas suficientes, la compañía fue víctima de la extorsión, y está dispuesta a seguir los requerimientos judiciales".  
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
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a juicio ex gobernador del cauca


A juicio ex gobernador Juan José Chaux por ‘parapolítica’. La Corte Suprema llamó a juicio al ex gobernador del Cauca Juan José Chaux por presuntos nexos con grupos paramilitares que lo ayudaron a ser elegido al cargo.
Colombia. El exgobernador del Cauca y exembajador en República Dominicana Juan José Chaux, fue llamado a juicio por la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia por el delito de concierto para delinquir.
Chaux deberá presentarse ante el Alto Tribunal que lo acusa de haberse reunido con los exjefes paramilitares como Diego Fernando Murillo alias ‘Don Berna’, Carlos Mario Jiménez alias ‘Macaco’, Freddy Rendón Herrera alias ‘El Alemán’ y Salvatore Mancuso entre otros.
El ex gobernador era investigado por la Fiscalía desde diciembre de 2008 cuando el ente acusador le abrió  investigación formal luego de recibir a través de Justicia y Paz las declaraciones de Ever Veloza alias ‘H.H’, quien lo señaló de ser cómplice de los paramilitares en Cauca.
Ese año, ’H.H’, ex jefe del Bloque Calima de las Auc, aseguró en versión libre que el político se reunió en varias ocasiones con miembros de las Auc.
Otro paramilitar que mencionó al político caucano fue Fredy Rendón Herrera, alias ’El Alemán’,  quien en una entrevista concedida a Semana señaló que Chaux asistió a varias reuniones en la Finca La 21 con jefes paramilitares, entre esos Carlos Castaño, y se presentó como jefe político del Bloque Calima de las Auc.
Otro testimonio que salpica a Chaux son unas conversaciones reveladas por la revista Semana entre el político y un emisario de ’Don Berna’ que ocasionaron su renuncia.
El 18 de mayo de 2009 el político fue detenido en Bogotá, en una operación adelantada por agentes del CTI de la Fiscalía. Sin embargo, hasta esta semana, y casi dos años después de iniciado el proceso, ahora en manos de la Corte Suprema, el ex gobernador deberá responder ante la justicia por los hechos que presuntamente lo relacionan con paramilitares.
Juan José Chaux,  de profesión abogado, fue gobernador del Cauca entre el 2004 y el 2007, senador de la República entre 1998 y 2002 y representante a la Cámara entre 1990 y 1998. Además, concejal de su ciudad natal: Popayán.
Ha sido considerado uno de los barones políticos del departamento del Cauca donde ocupó también la dirección ejecutiva de la Corporación para la Reconstrucción y Desarrollo del departamento (CRC).

Las Versiones Libres de ’HH’
Cháux fue mencionado por alias ‘H.H’ como uno de los políticos con los que los paras se reunieron en el Cauca (antes de ser gobernador).
Mientras el ex jefe para extraditado explicó que ese encuentro fue para apoyarlo a la candidatura para la gobernación, lo que ha dicho Chaux es que esa asistencia fue de carácter humanitario para averiguar por un secuestrado y que él y otros políticos estaban amenazados.
‘H.H’ dijo que la reunión fue en Urabá y que a ella asistieron ex pesos pesados de las Auc como Vicente Castaño, ’El Alemán’, ’Don Berna’, Mancuso; estos últimos en E.U. y Berna ya condenado por narcotráfico.
El comandante de las autodefensas dijo en noviembre de 2007 que Chaux se había reunido con los paras y que con el apoyo del bloque Calima, comandado por ’H.H’, ese político ganó las elecciones a la gobernación del Cauca.

La Reunión de la Casa de Nariño
El enredo más conocido de Chaux fue el de la reunión que hubo en la Casa de Nariño con alias ’Job’, uno de los emisarios de ’Don Berna’, y de la que dijo fue invitado por el secretario jurídico de Presidencia, Edmundo del Castillo.
Esa reunión, cuya invitación a la misma fue desmentida por Del Castillo, terminó por costarle el puesto a Chaux en el consulado colombiano en Santo Domingo.
Según se desprende de varias grabaciones de una agencia de inteligencia extranjera obtenidas por Revista SEMANA, ‘Job’ se convirtió en una especie de asesor del diplomático en el proceso que adelanta la Fiscalía en su contra por presuntos vínculos con el ex comandante paramilitar Éver Velosa, alias ’H.H.’
De acuerdo con la publicación de Semana, para Chaux la reunión en la Casa de Nariño era una gran oportunidad porque ‘Job’ tenía línea directa con ‘don Berna’ y podía ayudarlo a persuadir a ‘H.H.’ a desistir de sus señalamientos.
Según Óscar Iván Palacio, Chaux estuvo presente en la Casa de Nariño cuando los enviados de ‘Berna’ entregaron las supuestas pruebas contra la Corte a los altos funcionarios de Palacio. Dijo que "no recuerdo bien si se habló del caso de ’H.H.’"
En una de las conversaciones, Chaux le cuenta al ex paramilitar, como si se tratara de un viejo amigo, que acaba de llegar a Santo Domingo (República Dominicana) y que se está instalando. Al embajador lo inquietan las declaraciones que ‘H.H.’ había dado a Noticias Uno el fin de semana del 25 de mayo donde lo volvió a salpicar. En un lenguaje cifrado le pregunta quién puede estar detrás de las nuevas revelaciones de ‘H.H.’ "¿Tú crees que sea orden del amigo del abuelo?", pregunta.
‘Job’ lo piensa y contrapregunta. "¿Cuándo fue tu primera gobernación?", a lo que Chaux responde que fue en 2004. "¿Para ese tiempo él ya estaba por allá?", interrumpe ‘Job’ al referirse a la presencia de ‘H.H.’ en el Cauca. La respuesta del ex gobernador tiene un detalle revelador: "A ese tipo la única vez que lo vi fue en el 2000... el tipo (‘H.H.’) no hay forma que pruebe nada".
Hasta ahora Chaux sólo ha aceptado públicamente que se reunió con Salvatore Mancuso y otros paramilitares en 2003 con el fin de indagar por la suerte de un hermano de un cuñado suyo que había sido secuestrado. Pero a ‘Job’ le dice que sí lo vio.
En esa charla queda claro también la gran preocupación de Chaux por saber si ‘H.H.’ declaró ante la Fiscalía y lo que ha dicho sobre él en algunos medios de comunicación. "¿Los informantes tuyos nos fallaron o qué?", le recrimina Chaux a Job. "No, créeme él no le ha dicho nada a la Fiscalía", le contestó el ex paramilitar. "Si lo dijo en esa entrevista significa que lo va a repetir en la Fiscalía", le contesta el embajador muy preocupado.
Otra grabación da cuenta de la charla que continúa una hora más tarde. Chaux le pregunta qué ha logrado indagar y ‘Job’ le responde con un consejo. "Ahora más importante que saber de dónde viene, es saber qué hacemos. ¿Cuándo vienes?", indaga ‘Job’. "Pensar en ir ahora es imposible. Si acaso en un mes. Es que van a extraditar a ese tipo o qué?", pregunta Chaux. ‘H.H’ está en vilo para ser extraditado a Estados Unidos.
"Lástima que estemos hablando por teléfono, pero hombre, dele autonomía a Óscar Iván (Palacio) y al abogado para hacer lo que tenemos que hacer", dice ‘Job’.
En las conversaciones no sólo se evidencia la preocupación frente a sus investigaciones sino un tono de familiaridad con ‘Job’, con los alias y con el lenguaje del bajo mundo.
Esa misma noche, ‘Job’ y Chaux hablan por tercera vez: "Qué pena joderte tanto pero imagínate mi señora y yo estamos fríos. ¿La flaca con la que hablaste qué te dijo? ¿Será que lo va a dejar ahí o va a joder en Fiscalía?", pregunta Chaux en esa llamada desde Santo Domingo. "Que no te preocupes, que no ha dicho nada en la Fiscalía. Pero lo primero que tienes que hacer es que el gobierno se enfile alrededor tuyo y si eso pasa, muy bueno. Yo quisiera hablar con Óscar (Óscar Iván Palacio). Mañana ábrete un correo nuevo y me lo tiras", dice ‘Job’. "Listo, un correo nuevo en donde podamos hablar de algunas cosas que tú sugieres", responde el embajador en República Dominicana. Intercambiar correos clandestinos y un hombre con un pasado delictivo como el de ‘Job’ no es precisamente la conducta que los colombianos esperan de un representante de su país en el exterior.
24 de marzo de 2011
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piden asegurar a ex contralor


Fiscalía solicitó asegurar al excontralor de Bogotá y a la exdirectora del IDU. El fiscal Germán Pabón Gómez tomó la determinación luego de evaluar las pruebas que hay en contra de Miguel Ángel Moralesrussi y Liliana Pardo.
Colombia. En la mañana de este jueves se conoció que la Fiscalía pidió medida de aseguramiento contra el excontralor de Bogotá Miguel Ángel Moralesrussi y la exdirectora del IDU Liliana Pardo. La decisión se conoce horas después de que les fueran imputados varios cargos dentro del proceso que se adelanta por el denominado ’carrusel de la contratación’.
En el caso del excontralor Moralesrussi, la Fiscalía le imputó cargos por los delitos de concusión y prevaricato. Según la Fiscalía, que tuvo en cuenta distintas declaraciones de los Nule, el exfuncionario le pidió dinero a los miembros del grupo en dos oportunidades.
El representante del ente acusador también consideró que como contralor de Bogotá, Moralesrussi no cumplió con sus funciones.
A Liliana Pardo le fueron imputados los delitos de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, peculado por apropiación a favor de terceros, prevaricato por omisión y, en calidad de coautora, el delito de interés indebido en la celebración de contratos.
Otro de los acusados este miércoles fue el exsubdirector técnico del IDU Inocencio Meléndez Julio. Los delitos que le fueron imputados son prevaricato por acción, interés indebido en la celebración de contratos, concusión como autor, prevaricato por omisión y celebración de contratos con incumplimiento de requisitos legales.
El fiscal Germán Pabón Gómez señaló que tiene en su poder una grabación en la que se confirma que Meléndez recibió un carro, un apartamento y 250 millones de pesos en efectivo, para un total recibido de 4.500 millones de pesos.
"Inocencio Meléndez Julio participó en la elaboración de conceptos para favorecer a contratistas y a terceros en asocio con la exdirectora del IDU Liliana Pardo Gaona en el 072 de 2008 y contratos de interventoria", indicó el fiscal, quien aseguró además que Meléndez Julio era llamado por integrantes del grupo Nule como ’Morena Mía’.
Durante su exposición, Pabón Gómez reveló que desde el Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, entre los años 2007 y 2010, se produjo un descalabro por la suma de 2 billones 235 mil millones 926 mil 997 pesos, cuando se abrió la contratación para la Fase III de Transmilenio, la malla vial y la valorización para obras en la Carrera Décima, Calle 26 y Carrera Séptima.
 
El ’Carrusel de la Contratación’
Desde marzo del año pasado, en los medios de comunicación comenzó a circular la versión acerca de la existencia de un ’carrusel de la contratación’ en Bogotá.
Según varias denuncias, la familia del alcalde Samuel Moreno, y en particular su hermano Iván, eran quienes supuestamente controlaban desde la administración distrital el funcionamiento de dicho carrusel.
Sobre el tema, el excandidato del Polo Gustavo Petro, el senador Luis Carlos Avellaneda y el concejal Carlos Vicente de Roux presentaron un informe sobre la gestión de la administración Moreno en Bogotá. Entre sus conclusiones destacó que Iván Moreno manejaba una ’rosca’ de cinco grandes firmas entre las cuales se repartían los contratos del Distrito.
Petro señaló que los contratistas Julio Gómez, Emilio Tapia, los hermanos Torrado, entre otros, concentraban buena parte de la contratación del distrito.
Al mismo tiempo, el Grupo Nule, empresa que había ganado la licitación de un gran número de contratos, se declaró en quiebra y anunció que no entregaría a tiempo diferentes obras, entre ellas la de la Calle 26 de la fase III de TransMilenio.
Por esos días, apareció una grabación que da cuenta del presunto cobro de coimas del exrepresentante Germán Olano y de Moralessrusi al grupo Nule para favorecerlo en las posibles investigaciones fiscales.
Tras la apertura de investigaciones a los hermanos Moreno, tanto disciplinarias como penales, Miguel Nule, presidente del Grupo Nule, dijo que en algunas licitaciones en las que participó le habían pedido el 6 por ciento para el senador Iván Moreno y el 2 por ciento para el contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, a quien el pasado mes de febrero, junto al exrepresentante Olano, la Procuraduría destituyó e inhabilitó para ocupar cargos públicos.
Según Nule, en declaración a los entes de control, Liliana Pardo, entonces directora del IDU, pidió dinero para que no se declarara desierta la adjudicación del contrato de la 26. En su criterio, el representante Germán Olano, quien es investigado disciplinariamente y quien supuestamente pidió 3.500 millones de pesos para evitar que eso no ocurriera, era el intermediario.
Moralesrussi, Olano y Liliana Pardo han negado todas las acusaciones.
24 de marzo de 2011
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el agente del das


Y el caso de Correa de Andreis. VerdadAbierta.com conoció detalles del testimonio que rindió Javier Valle en 2008 ante la justicia desde Estados Unidos, en donde está asilado, y analiza hasta dónde se ha esclarecido el caso.
Colombia. En su larga versión libre ante un Fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia, el ex agente del DAS Javier Alfredo Valle Anaya contó que había estudiado solo tres semestres de ingeniería industrial en una universidad capitalina cuando tuvo que devolverse a su natal Montería en diciembre de 1991, porque no tenía cómo pagar sus estudios. Un día vio en un periódico que el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, estaba reclutando agentes.  La oferta del DAS era clara: ofrecían estudio y puesto para los seleccionados.
Valle rindió este testimonio, que ahora ha conocido VerdadAbierta.com, desde un consulado colombiano en Estados Unidos el 27 de marzo de 2008 en el proceso que lleva el alto tribunal contra Jorge Noguera por su presunta implicación en el asesinato de varios sindicalistas.
De 200 postulados, cuenta Valle, sólo lograron entrar él y otros 16 a la Academia Superior de Inteligencia y Seguridad Pública "Aquimindia" en febrero de 1993. Por un año realizó cursos de espionaje, policía judicial, investigación, derechos humanos, manejo de armamento, defensa personal y "aprendió algo de la Constitución Nacional".
Después de graduarse, Valle llegó a Barranquilla a estudiar derecho en la Universidad Simón Bolívar, pues creía que así ascendería en la institución y llegaría a ser jefe de un grupo de inteligencia. "No me iba aquedar como un detective raso, la única manera que podía adecuarme era estudiando derecho", agrega.
Mientras iba a la universidad hacía las tareas más diversas en el DAS, como cualquier agente de base y sin palanca: guardia de garita, escolta y una que otra investigación de "blancos", como le dicen en el departamento de inteligencia a los sospechosos. Sin embargo, no logró destacarse y sus misiones dependían mucho de quién lo dirigiera.
En 2001, con el diploma de abogado en sus manos estuvo una temporada en la Unidad de Fuentes Humanas en Bogotá, pero a los pocos meses lo trasladaron a la Costa. En Cartagena le tocó espiar a sus propios compañeros, una tarea mal vista y peligrosa en la institución.
A pesar de su título y de sus diez años de carrera en el DAS, Valle era trasladado de un lado a otro, teniendo que rehacer su vida cada vez que los directores cambiaban. Con cada nuevo director había nuevos "blancos"y ellos pedían resultados a los que, detectives como él, se tenían que adecuar.
La incómoda situación de Valle llegó a su fin en 2002, con la llegada de Jorge Noguera Cotes a la dirección del DAS. Lo trasladaron a Barranquilla, y después a Valledupar, para trabajar en el área de inteligencia.
Vivía en La Paz, una población a pocos minutos de Valledupar, con presencia tanto de guerrilleros como de paramilitares. Y como todos sabían que él era del DAS, se sentía muy inseguro y temía por la seguridad de su esposa y sus dos hijos.
Necesitaba dar un golpe, sobresalir, para que lo sacaran de allá. En Valledupar empezó a visitar a paramilitares desmovilizados, para ver si ellos le daban pistas para dar algún golpe y así conseguir avanzar en su carrera.  La orden que le habían dado era claramente perseguir a Farc, Eln y Auc. "Me dediqué a recorrer los batallones, cada vez que había un desmovilizado en el Batallón de la Popa, yo iba a la Popa", recuerda.
En ese momento, el comandante del Batallón La Popa era el coronel Hernán Mejía Gutiérrez, quien había llegado a ese regimiento en enero de 2002 y duró en el cargo hasta diciembre de 2004. Este oficial ha sido acusado por la Fiscalía por su presunta complicidad con las Autodefensas en varios delitos, entre otros haber asesinado personas inocentes, para cobrar así logros contra este grupo armado ilegal.
En una de las visitas a ese batallón, Valle dijo que había conocido a varios hombres que supuestamente habían sido guerrilleros del Eln y las Farc que le hablaron de alias ‘Eulogio’, un hombre que les dictaba charlas políticas en los campamentos. Aseguró que los guerrilleros le habían contado además, que a esas charlas siempre lo acompañaban tres guerrilleros con los alias de ‘Peter’, ‘Gorbachov’ y ‘Cabeza de clavo’, quienes tenían relación directa con Iván Márquez, miembro del secretariado de las Farc.
"Me dijeron que todos esos personajes venían de Barranquilla hacia los campamentos del Perijá, con grupos estudiantiles de universidades de allá; que se iban a hacer los campamentos en Perijá a dictar charlas bolivarianas, a hacer congresos y reuniones", dijo Valle.
Los guerrilleros, según aseguró Valle, le describieron a ‘Eulogio’ como un abogado o sociólogo, reconocido profesor universitario, con un físico muy particular, alto, encorvado y con cola de caballo.  Con esa información, Valle Anaya empezó a frotarse las manos y a pensar que, si daba ese golpe, podría tener el cargo por el que tanto había peleado.
Mientras rastreaba a ‘Eulogio’, con información de otros desmovilizados, Valle investigó a la bacterióloga Rina Bolaños.
Esta mujer había sido secuestrada por guerrilleros de las Farc el 12 de agosto de 2003 y liberada dos semanas después. Cuando ‘Beltrán’, uno de sus agresores, se desmovilizó, les mintió a las autoridades acusando a Bolaños de ser del Eln, pero ese testimonio falso sirvió para encarcelarla. Meses después se comprobó el montaje y la bacterióloga salió libre. Sin embargo, Jorge Noguera, entonces director del DAS, mostró la detención de Bolaños como un éxito de inteligencia, y el fraudulento ‘positivo’ le empezó a dar a Valle Anaya la notoriedad que tanto tiempo llevaba buscando.
Dijo Valle a la justicia que uno de sus compañeros, en Atlántico, le envió después por correo electrónico una foto de un hombre alto, encorvado y con cola de caballo, tomada a la salida de la Universidad Simón Bolívar con un teleobjetivo.
El 23 de abril de 2004, Valle fue comisionado con José David Rivero Gómez, subdirector de la seccional del DAS en Cesar, para que asistiera una reunión de directores regionales del DAS en el hotel Las Américas de Cartagena, en donde se encontraría con el entonces director general del organismo, Jorge Noguera Cotes.
Allí, según se ha conocido en el juicio contra el ex director del organismo, Noguera le pidió a Rivero elaborar un listado de los delincuentes del Cesar en el que incluyera a los hermanos Gnecco Cerchar, otrora aliados de ‘Jorge 40’ y declarados enemigos de las autodefensas, para que a su vez, el DAS le remitieran este informe al Bloque Norte de las Auc.
Rivero se negó a cumplir esta extraña orden, según dijo el mismo Rivero en el juicio. Y añadió que Noguera, enfurecido, le había dicho que necesitaba gente "leal y proactiva",  y le pidió a Valle Anaya que se encargara del informe en su condición de jefe de inteligencia. A los pocos meses del incidente, el DAS declaró insubsistente a Rivero y un mes después Valle Anaya fue trasladado a la seccional Bolívar, al puesto que andaba buscando desde hacía meses. Tanto Valle como Noguera han negado que este encuentro hubiera existido. Noguera dijo en su defensa que las declaraciones de Rivero fueron para vengarse porque lo había expulsado de la entidad.

La Guerra Sucia
A los pocos días de ser trasladado a Cartagena, dos oficiales de inteligencia de la Armada, un capitán al que él identificó como Cristian y un suboficial que dijo llamarse Nicolás, fueron a preguntarle por alias ‘Eulogio’. "No sé cómo llegaron allá, cómo me contactaron, eso fue por su propia iniciativa", dijo Valle intentando explicarle al fiscal delegado ante la Corte Suprema el encuentro y, a renglón seguido, aseguró que los militares le reclamaron por haber dejado el caso tirado.
"Ellos tenían a unos reinsertados que estaban dispuestos a colaborar", dijo Valle, y relató que los oficiales llevaron a Cartagena a tres personas que identificaron como desmovilizados de las Farc a Cartagena. Ellos eran Javier Alfredo Larrazábal, José Daniel Satizábal y Mayerly Torres Carvajal.
Los oficiales que Valle Anaya dijo que eran de fuerza aérea (refiriéndose a la división aérea de la Armada) se encargaron de ubicar al fiscal Demóstenes Camargo a quien le presentaron los testimonios y la fotografía del posible ‘Eulogio’. El fiscal les tomó una declaración a los desmovilizados y ordenó la captura del hombre de la foto.
Varios agentes de la fiscalía y del DAS, con la orden de detención en la mano, emprendieron la marcha hacia Barranquilla, cerca de la medianoche del 17 de junio de 2004, con la certeza de que iban a capturar a alias ‘Eulogio’. Para ellos, el profesor alto, encorvado y con cola de caballo era Alfredo Correa de Andreis, un respetado investigador social de 48 años, profesor en las Universidades del Norte y Simón Bolívar de Barranquilla. Había sido rector de la Universidad del Magdalena y funcionario de la Alcaldía de Barranquilla.
Desde 2003 venía liderando una investigación, patrocinada por Colciencias y Usaid, sobre patrimonios y personalidad jurídica de los desplazados en La Cangrejera, Pinar del Río y Loma Roja, en Magdalena y Atlántico. Cuatro años antes, según contó a El Heraldo de Barranquilla, Magda Correa, su hermana, había llevado a cabo otro estudio en Nueva Venecia (Magdalena) posterior a la masacre cometida por las autodefensas allí, en la cual cayeron asesinados 39 pescadores. En ese trabajo, hecho para la Universidad Simón Bolívar, el sociólogo advirtió sobre los riesgos que tenía para el medio ambiente y para la comunidad el montaje de un puerto carbonífero en el sector de Palermo. Detrás de ese proyecto estaban el gobernador Trino Luna y como se conocería después, el jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.
Esa noche, Correa se había acostado como siempre después de haber preparado sus clases para el día siguiente. Cuando todo estaba tranquilo, a la medianoche irrumpieron varios agentes del DAS y el CTI en su apartamento al norte de Barranquilla.  Los detectives le leyeron la orden de captura en la que se le sindicaba de ser ideólogo de la guerrilla. Valle Anaya estaba con el grupo que capturó a Correa.
Aunque Valle siempre sostuvo que no conoció a Correa de Andreis cuando estudiaba en la Universidad Simón Bolívar, declaró ante la justicia que cuando lo arrestó, el profesor le dijo con familiaridad: "Javier, ¿tú si crees que yo soy guerrillero?, ¿por qué a mí?, ¿tú si crees que yo soy guerrillero?", a lo que el detective le respondió: "Profesor Correa eso no lo digo yo, los reinsertados son los que están diciendo eso y lo que determine la Fiscalía. Yo no tengo nada contra usted…".
En ese momento según atestiguó ante el Fiscal, Valle Anaya se le pasaron varios pensamientos por la cabeza:  "Yo dije, no joda, a mí eso me preocupó, yo dije, bueno, caramba, ahora…, a uno como que le da cierta cosa, porque qué tal que estos…, a uno como que le pasan ciertas hipótesis por la cabeza; bueno…, y qué tal que estos tipos…, este tipo tiene como cara de buena gente y estos guerrilleros estén echando mentiras, o una cosa, con tal de ganarse dinero o ganarse algo y una de las cosas que más les advertí el mismo día de la diligencia, les dije, cuidado van…, ¿están seguros?, cuidado van a hacer un montaje, porque eso es para problemas. No, no, se lo juro, yo para qué voy a echar mentiras y ellos se ratificaron ante el Fiscal y dijeron lo mismo, que lo habían visto…".
Valle Anaya sólo llevaba diez días en Cartagena y pensó, independiente de las dudas que le había dejado la conversación con el profesor Correa de Andreis, que así conseguiría anotarse un golpe y quedar bien con sus jefes.
La captura del reconocido profesor Correa desató un escándalo en los medios y sus colegas de la academia, que conocían bien su valioso trabajo social, denunciaron que se trataba de un montaje.
A los dos meses de ser capturado, Alfredo Correa de Andreis fue liberado porque se encontró que los testimonios de los desmovilizados eran sospechosamente idénticos. El DAS, sin embargo, defendió la investigación de su detective.
Cuando la revista Semana la entrevistó en 2005, su esposa Alba recordó que desde que salió libre estaba seguro de que intentarían matarlo. "Desde entonces lo único que hizo fue temblar", dijo al reportero de Semana en Barranquilla. "A pesar de que había sido ateo toda su vida, después de la detención orábamos cada día. Pensábamos que la dimensión divina podría corregir la injusticia humana. Durante semanas vivimos una persecución insoportable. Las amenazas contra su vida eran claras. El dilema diario era pensar si nos debíamos ir del país, pero no teníamos plata. No teníamos a dónde ir. Él tenía miedo pero trataba de ocultarlo porque veía cómo sufríamos todos. Pero también confiaba demasiado y decía: ‘Cómo me voy a ir, no tengo nada oscuro detrás de mí’".
Tocó todas las puertas, le envió dos cartas al entonces presidente Álvaro Uribe para que lo escuchara, pero no lo atendieron. Lo que pretendía era que le resolvieran su situación jurídica. "Durante el tiempo que estuvo libre, lo dejó todo, su proyecto de vida como investigador," dijo su esposa.
Tres meses después, el 17 de septiembre de 2004, cuando se despidió de su mujer, ella lo vio preocupado. Él le dijo, como al pasar, que le dolía no despedirse de su hija. "Me siento barro", dijo, besó a Alba y se fue. Eran las 2:20 de la tarde. A unos metros de la Universidad Simón Bolívar, en un andén del barrio El Prado de Barranquilla, lo acribillaron, junto con su guardaespaldas.
Ese día y a la misma hora en que moría el profesor Correa, según aseguró el agente Valle él estaba haciendo escala en Barranquilla de un vuelo de Aires con la ruta Cartagena-Valledupar. Dijo que sólo entonces se enteró del asesinato de Correa porque un amigo lo llamó a contarle.
El 16 de febrero de 2005, cinco meses después del asesinato del sociólogo, Jorge Noguera lo promocionó a Subdirector Seccional del Atlántico.  Así se cumplió su sueño de llegar a un alto cargo en el DAS. Unos días después, sin embargo, fue trasladado al cargo equivalente, pero en Magdalena, y estuvo allí hasta  el 17 de junio de 2005.

Una Versión Que No Cuadra
Los documentos hallados en diversos campos paramilitares, sin embargo, parecen sugerir que la relación del agente Valle con los paramilitares fue bastante más allá de lo que él reconoció ante la justicia. Y que el asesinato de Correa de Andreis, no estuvo tan desconectado con el hecho de que este detective lo hubiera capturado semanas antes con evidencias falsas.
Luego del asesinato de Correa de Andreis, en Barranquilla, Santa Marta y Cartagena se recrudecieron las amenazas y asesinatos de sindicalistas, profesores y defensores de derechos humanos. Mientras los paramilitares negociaban con el gobierno, uno de sus jefes, ‘Jorge 40’ continuaba con su guerra sucia.
Cuando se inició el proceso de desmovilización, este paramilitar, siempre reacio a cumplir los acuerdos de Ralito, urdió un plan para expandir el control de los negocios ilegales en varios departamentos de la Costa. Para ello, nombró al excapitán del Ejército, Édgar Ignacio Fierro, alias ‘don Antonio’, como su sucesor en el Bloque Norte.
A ‘Antonio’ le seguía la pista una fiscal de Barranquilla por una denuncia de un comerciante del mercado público de la ciudad a quien estaba extorsionando. El 22 de enero de 2006, varios hombres del CTI, militares del batallón Córdoba y el DAS, organizaron el operativo ‘Exterminio’ al campamento de ‘Antonio’ en la Sierra Nevada. Cuando llegaron solo había un vigilante, pero encontraron documentos que contenían listados de sospechosos elaborados por miembros de la fuerza pública que habían ido a parar a manos de los paramilitares. Por ejemplo, una carpeta estaba clasificada con el nombre de "Jota Valle".
Un agente que estuvo en el operativo, le contó a VerdadAbierta.com que esa información les permitió identificar a la mayoría de los miembros de la banda. También que ‘Jorge 40’ estaba urdiendo un movimiento social y político en Magdalena, Atlántico, Sucre y Córdoba, y el encargado de organizarlo era ‘don Antonio’.
La cacería a ‘don Antonio’ siguió intensamente y el 12 de marzo de 2006, cinco días después de que se desmovilizara como patrullero raso del Bloque Norte en Chimila, Cesar, fue capturado en una cabaña en Santa Marta. En el operativo se le incautó, entre otras cosas, varias memorias usb y dos portátiles que luego se conocerían como el computador de ‘Jorge 40’.
En ese computador, los investigadores encontraron una carpeta rotulada con el nombre: ‘amigo del DAS’, en la que había listas que contenían 106 nombres, entre los que se encontraban sindicalistas, defensores de derechos humanos y líderes de oposición de la Costa Caribe. Varios de ellos, en efecto, habían sido objeto de amenazas y otros habían sido asesinados, como el reinsertado de la Corriente de Renovación Socialista, Miguel Espinosa Rangel (abaleado el 30 de junio de 2004), el profesor Alfredo Correa de Andreis (muerto el 17 de septiembre de 2004), el sindicalista Adán Pacheco (asesinado, el 2 de mayo de 2005) el defensor del Pueblo y ex secretario del interior de Barranquilla, Pedro Pérez Orozco (acribillado el 3 de octubre de 2005), entre otros.
También hallaron listas de supuestos ladrones y prostitutas que fueron asesinados.
Los investigadores también encontraron numerosos chats, y uno en especial en el que de nuevo se refería a Jota Valle, de quien los paramilitares decían que estaban buscándole un traslado a "su mujer".
El computador de ‘40’ o el de ‘don Antonio’, dejó en mayor evidencia aún la infiltración paramilitar a las agencias de seguridad del Estado y que miembros de éstas le pasaban información a los paramilitares para que fueran ellos los que ejecutaran la guerra sucia. Los informes tenían las direcciones de residencias de quienes serían las víctimas de su guerra sucia, así como sus rutinas diarias.
La aparición del nombre de Valle Anaya en varias pruebas incautadas a los paramilitares y el creciente escándalo de la colaboración de la agencia de seguridad con las Auc, hicieron que varios investigadores del CTI empezaran a averiguar por qué los paramilitares tenía información rotulada "Jota Valle" y hablaban de él en sus conversaciones virtuales.
El 17 de septiembre de 2006, exactamente dos años después del asesinato del profesor Correa De Andreis, una fiscal de Barranquilla, que investigaba el caso, llamó a declarar a Javier Valle Anaya y, un día después de la diligencia, fue expulsado del DAS, con la justificación de que había perdido un arma.
En marzo de 2007, Valle y su familia tomaron un avión a los Estados Unidos en donde solicitaron asilo político. Nunca ha sido procesado por complicidad en crimen alguno.

La Verdad Que Se Sabe
El crimen del profesor Alfredo Correa de Andréis fue cometido por paramilitares del Bloque Norte, al mando de ‘Don Antonio’.  El mismo ‘Antonio’ aseguró a Verdadabierta.com en una entrevista en la cárcel de Barranquilla en 2009, que organizó su asesinato, convencido de que era un miembro de la guerrilla, porque así se lo habían asegurado sus fuentes oficiales, pero que ahora, después de conocer mejor los hechos, ya no estaba seguro. Y a la justicia le dijo que sus hombres utilizaron informes de inteligencia del DAS para cometer el crimen, pero no ha confesado quién fue el funcionario que le dijo que Correa era amigo de la guerrilla.
La justicia ya determinó que el hombre que disparó fue Juan Carlos Rodríguez de León alias ‘El Gato’, quien contó con el apoyo de Henry Arbey Patiño Hurtado, alias ‘Felipe’, jefe de sicarios de los paramilitares en Barranquilla. Y que la orden, en efecto fue dada, por Edgar Ignacio Fierro Flórez, alias don ‘Antonio’, jefe del frente José Pablo Díaz.
Aunque no se sabe cuánto pagaron por el homicidio de Alfredo Correa, se conoce que fue coordinado por Wilmer Samper Meléndez, alias ‘Pupy’, que manejaba las finanzas de la organización paramilitar y quien entregó el dinero a alias ‘Felipe’. El que disparó fue alias ‘El Gato’.
‘Pupy’ dijo que Correa de Andreis fue asesinado porque hacía denuncias sobre la Red de Solidaridad y de la Corporación Autónoma Regional, CRA. Según ‘Pupy’ dijo a la justicia, Correa no era guerrillero, pero "tiraba más para el lado de la guerrilla que para el de los paramilitares", por el hecho de que reclamaba la inversión social en beneficio de los desplazados.
Hoy, de los que participaron en el homicidio de Alfredo Correa, sólo están vivos alias ‘don Antonio’ y ‘El Gato’, porque Jorge Palacios, ‘Pupy’ y ‘Felipe’ fueron asesinados por miembros de la misma organización armada.
En una versión libre que Carlos Mario García, alias ‘Gonzalo’, jefe político del frente José Pablo Díaz, dio a la justicia, dijo que Valle Anaya era colaborador de los paramilitares. Incluso, que en varias ocasiones les prestó vehículos para movilizarse entre Barranquilla, Santa Marta y Valledupar, y evadir a las autoridades, pero no lo relacionó con el crimen de Correa.
A lo largo de la investigación se ha relacionado con el crimen a Jorge Noguera, Giancarlo Auque, subdirector, Jose Miguel Narváez, Rafael García y otros funcionarios del DAS, quienes, según la acusación de la Fiscalía, filtraron informes de inteligencia del DAS para que paramilitares del Bloque Norte asesinaran a sindicalistas, líderes sociales, profesores y periodistas.
En una inspección al DAS en Bogotá se encontraron varios informes de inteligencia, entre ellos cuatro documentos de Alfredo Correa de Andreis, uno sobre la periodista Zully Esther Codina Pérez y nueve de Fernando Pisciotti Van Strahlen, todos asesinados por paramilitares.
De los listados y seguimientos encontrados en el DAS, 36 sindicalistas seguidos por ese organismo de seguridad fueron asesinados en Barranquilla en 2004 y 61 amenazados de muerte.
Aun cuando las cabezas del DAS han sido investigadas y en diferentes instancias del proceso por los asesinatos de Correa, Codina y Pisciotti, son pocos los entonces funcionarios de las seccionales del DAS en la Costa Caribe que han sido procesados.
Hasta la fecha nadie sabe quiénes fueron los oficiales del Estado que proveyeron las listas con nombres de personas supuestamente sospechosas a los paramilitares, a las cuales luego éstos mataron.
Desde Estados Unidos, donde aún vive, Javier Valle Anaya no ha sido investigado formalmente aún por la justicia colombiana. Su versión ante el fiscal delegado ante la Corte, sin embargo, ha sido la de que en el caso Correa de Andreis, él se limitó a seguir las pistas que le dieron oficiales de la Armada y colegas, con el afán de conseguir un ascenso en su trabajo, y que nunca le dio información a los paramilitares y la noticia de su muerte fue una sorpresa para él. Como se ha visto, otra cosa indican los documentos encontrados a los paramilitares.
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
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pinedo a juicio por parapolítica


Excongresista Miguel Pinedo llamado a juicio por ‘parapolítica’. La Corte Suprema de Justicia lo llamó a juicio por sus posibles nexos con paramilitares del frente Resistencia Tayrona de las AUC al mando de Hernán Giraldo.
Colombia. La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia decidió llamar a juicio al ex presidente del Congreso Miguel Pinedo Vidal por sus presuntos vínculos con el ex jefe paramilitar Hernán Giraldo Serna alias ‘El Patrón’.
En sesión extraordinaria, el Alto Tribunal encontró mérito para llamarlo a juicio con base en las declaraciones de exparamilitares y testigos que hablan de posibles presiones de los ‘paras’ sobre poblaciones de Magdalena para votar por Pinedo Vidal en el 2002.
El ex congresista de Cambio Radical había empezado a ser investigado por la Corte desde octubre de 2007. El 31 de marzo de 2008 se le dictó medida de aseguramiento luego de que una testigo, Magaly Patricia Ortiz aseguró, ante la Sala Penal de la Corte Suprema, que el ex jefe paramilitar Hernán Giraldo ordenó a los habitantes de la Sierra Nevada de Santa Marta votar por varios parlamentarios en las elecciones de marzo de 2002, entre ellos, Pinedo Vidal.
La afirmación de Ortiz, dirigente política de la Sierra Nevada de Santa Marta, se conoció en 2008 durante la audiencia pública de juzgamiento contra los ex senadores Mauricio Pimiento y Luis Eduardo Vives. Según el testimonio de la dirigente política del Magdalena, la presión más fuerte del bloque Tayrona de las Autodefensas, que dirigía Giraldo, se dio para que los habitantes votaran por Pinedo Vidal.
En una versión libre ante los fiscales de Justicia y Paz, Hernán Giraldo Serna también mencionó que había tenido nexos con el político del Magdalena. "Hicimos reuniones en Guachaca y Buritaca", declaró refiriéndose a 13 políticos que apoyó en ese departamento. Giraldo enfatizó que se había reunido en varias ocasiones con el senador Miguel Pinedo y la última vez que lo vio fue en febrero de 2005, el día de la desmovilización del bloque.
"Hicimos una reunión arriba en la finca mía, a la orilla del río Buritaca, duramos un tiempo sin vernos (con Miguel Pinedo) hasta del momento de la desmovilización".
El 30 de septiembre de 2008 Pinedo renunció al fuero parlamentario, razón por la cual su proceso fue asumido por la Fiscalía. En julio de 2009, el vicefiscal Guillerrmo Mendoza Diago ordenó la libertad del ex congresista al considerar que se le había violado el derecho al debido proceso dentro de la investigación.
Con posterioridad a septiembre de 2009, fecha en la que la Corte Suprema reasumió los casos de ‘parapolítica’ de aquellos congresistas que habían renunciado a su curul, el caso de Pinedo volvió a activarse y ahora el Alto Tribunal lo llama a juicio para que responda por el delito de concierto para delinquir agravado.
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
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testigos niegan cargos


Tres testigos niegan nexos de Gil y Riaño con Auc. Un excongresista, una exalcaldesa y un exconcejal negaron tener información sobre los posibles nexos entre los ex congresistas Gil y Riaño con paramilitares de Santander.
Colombia. Ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, tres testigos citados en el juicio a los ex congresistas Alfonso Riaño y Luís Alberto Gil negaron tener conocimiento sobre los posibles vínculos entre los políticos santandereanos y el Bloque Central Bolívar de las AUC.
El primero en declarar fue el exalcalde de Bello (Antioquia) y excongresista procesado igualmente por ‘parapolítica’, Oscar Suárez Mira. Suárez aseguró que conoció a Gil y Riaño en los actos de posesión del Congreso y rechazó las acusaciones del ex paramilitar ‘David Hernández’ sobre presuntas reuniones políticas realizadas en Bucaramanga entre los ex congresistas y paramilitares.
Como parte del proceso, el ex paramilitar David Hernández conocido con el alias de ’Diego Rivera’ le había dicho a la Corte en su momento que antes de las elecciones de marzo de 2006, él le presentó el proyecto Semillas de Paz - Santander, una propuesta de desmovilizados, a Gil, Riaño, Óscar Josué Reyes y Óscar Suárez Mira.
Contó que allí también estuvieron alias ‘Tarazá’, ex jefe político del Bcb para Santander, y alias ‘Alfonso’, "que me dijo que iba a entregarles a los políticos mil millones de pesos para las elecciones" por orden de alias ‘Julián Bolívar’.
En un segundo momento, luego de la declaración de Suárez Mira, la Corte Suprema recibió el testimonio de Deyanira Ardila, ex alcaldesa de Barbosa (Santander). La testigo reconoció que sabía de la presencia del BCB en el departamento aunque nunca se enteró de la realización de alianzas entre políticos de la región con el grupo paramilitar, paras este caso, entre Gil y Riaño y los ‘paras’.
Jorge Alfredo Hernández, ex concejal de Cimitarra, declaró finalmente en el mismo sentido al confirmar la presencia en Santander de los ‘paras´ del BCB y del grupo comandado por ‘Botalón’, pero nunca de sus nexos con los ex congresistas Gil y Riaño.

La Declaración de ’Ernesto Báez’
Esta misma semana declaró ante el Alto Tribunal el ex jefe político del BCB Iván Roberto Duque alias ‘Ernesto Báez’. Como parte de la ampliación de su declaración, ‘Báez’ sostuvo que sí conoció directamente a los ex congresistas en diferentes reuniones públicas y privadas aunque nunca apoyó sus campañas al Congreso para el año 2002.
En el caso de Alfonso Riaño, ‘Báez’ confirmó lo establecido por la Fiscalía en la resolución de acusación donde se sostiene que el ex jefe paramilitar había coincidido con Riaño en dos ocasiones.
Según el testimonio de ‘Báez’, estuvo con Riaño en una primera oportunidad en la hacienda Arkansas, ubicada en San Rafael de Lebrija, hacia el año 2002. En esa oportunidad, y tras haber hecho uso de la palabra, ‘Báez’ aseguró que salió elegida una lista con varios candidatos a la Cámara, entre ellos y en el tercer renglón, uno de los candidatos apoyados por Riaño de apellido Ariza.
En una segunda oportunidad, relató ‘Baéz’, a principios de 2002, se encontró nuevamente con el ex congresista Riaño en una reunión celebrada en Puerto Berrio (Antioquia) a la que asistieron entre 200 y 250 personas. Según el ex paramilitar, la reunión fue convocada por varios concejales de Barrancabermeja y tuvo como propósito "asegurar un trabajo político intenso" en las regiones.
En el caso de Luís Alberto Gil, ‘Baéz’ se refirió igualmente a dos reuniones privadas que tuvo con el ex congresista. La primera según cuenta, se celebró en algún lugar de Medellín en 2002  por intermedio del diputado Leonardo Zapata. Esta tuvo como propósito el que Gil le hiciera reclamos a ‘Baéz’ por las dificultades que tenían sus aliados políticos para hacer campaña por cuenta de las actividades del Bloque Central Bolívar en zonas como Sabana de Torres y Puerto Berrio.
Según ‘Báez’, se reunió con Gil una vez más para tratar el mismo tema y el incumplimiento del paramilitar respecto a su compromiso por garantizar la actividad política de todos los candidatos en diferentes zonas del país.
A la pregunta concreta sobre si ‘Báez’ había apoyado las campañas de Gil y Riaño al congreso en 2002, el ex paramilitar respondió "Yo no intervine en Santander en la campaña política en 2002". En el caso de Gil, ‘Báez’ sostuvo que no apoyó su campaña porque iba contra sus intereses puesto que el ya tenía a Carlos Clavijo como su candidato  al senado.
Las declaraciones de ‘Báez’ coinciden respecto a lugares y fechas con lo planteado por la Fiscalía en su resolución de acusación. En este documento en el que formalmente la Corte llamó a juicio a los dos políticos, la Fiscalía documentó una reunión en enero de 2002 entre Gil y los paramilitares ‘Ernesto Báez’ y Rodrigo Pérez Alzate alias ‘Julián Bolívar’.
El encuentro duró una hora y según la Fiscalía, tanto Gil como el exgobernador de Santander Hugo Aguilar querían sellar un pacto para favorecer a José Manuel Herrera y Nelson Naranjo, primer y segundo renglón de una de las listas a la Cámara por Santander de Convergencia Ciudadana.
A la reunión, realizada en Puerto Berrío, Antioquia,  también acudieron varios concejales de Barrancabermeja para que el Movimiento Alternativo Regional (MAR) apoyara a Nelson Naranjo. Así lo testimoniaron de forma inicial los ex concejales Morgan Egea Sánchez, Jesús Sanabria y José Agustín Quecho.
Otra reunión documentada por la Fiscalía fue realizada en 2002 en la hacienda Arkansas, en San Rafael de Lebrija. Según las versiones de ‘Ernesto Báez’, ‘Diego Rivera’ y los exparamilitares Juan Fernando Morales Ballesteros y Orlando Murillo Morales, Alfonso Riaño tenía nexos con los paramilitares del Magdalena Medio porque se le veía andar con los jefes paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Puerto Boyacá, Arnubio Triana Mahecha alias ‘Botalón’ y su segundo, Álvaro Sepúlveda alias ‘César’.
Según las versiones de esos ex paramilitares, Riaño se reunió en la hacienda Arkansas con ‘Ernesto Báez’. El paramilitar le dijo en ese lugar que lo ayudara a organizar una lista a la Cámara para apoyar la candidatura de Carlos Clavijo al Senado. Para la Fiscalía, Clavijo era el candidato de los paramilitares por el movimiento  Convergencia Cívica y Popular, una propuesta que surgió del Movimiento al No Despeje que se opuso al despeje del sur de Bolívar en el intento de negociación del Gobierno con el Eln.

Los Testigos Incómodos
Las declaraciones del desmovilizado David Hernández López ‘Diego Rivera’ han sido hasta el momento las más polémicas del juicio, después de denunciara que el abogado Ramón Ballesteros, abogado de Gil, supuestamente lo intentó sobornar con 100.000 dólares para que declarara a favor de los políticos santandereanos. Por este hecho, el 15 de febrero de 2011 el abogado fue capturado en plena audiencia de la Corte.
‘Diego Rivera’ dijo además que estuvo en la reunión del Hotel Chicamocha y que Danilo Camilo alias ‘Alfonso’ fue enviado por ‘Julián Bolívar’ para que en ese encuentro les entregara mil millones de pesos a los políticos de Convergencia para la campaña de 2006. El exparamilitar, protegido como testigo por la DEA, aseguró que Convergencia Ciudadana tuvo nexos con el Bcb.
Otros dos testigos que se han salido de la ‘sinfonía’ que parece haber en las declaraciones, son el padre Francisco José de Roux, exdirector del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, y el coronel Julio César Prieto, excomandante del Batallón Luciano Del’Huyer.
Aunque los dos testigos aclararon que no tienen pruebas para afirmar "que Gil y Riaño tuvieron vínculos con los paramilitares", narraron algunos episodios cuando trabajaron en el Magdalena Medio, donde habitantes y desmovilizados del Bcb aseguraban esos presuntos nexos.
24 de marzo de 2011
23 de marzo de 2011
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