murió hideko takamine
Una de las actrices de cine más importantes de Japón. Apareció en más de trescientas películas.
[Dennis McLellan] Murió Hideko Takamine, una niña estrella de Japón en los años treinta que se convirtió en una de las principales actrices de cine durante la época de la Segunda Guerra Mundial, representando a toda una gama de mujeres contemporáneas que capturaron el tenor de los tiempos. Tenía 86 años.
Takamine, que murió de un cáncer al pulmón, hizo su debut en la pantalla a los cinco en la exitosa película muda ‘Mother’, de 1929, y se dice que actuó en más de trescientas películas en una carrera que terminó cuando se retiró en 1979.
"Hideko Takamine era una de las más queridas y logradas estrellas del cine japonés", dijo Kevin Thomas, ex redactor de Times que reseñó películas japonesas entre 1962 y 1985. "Era guapa, y poseía un tremendo rango y versatilidad".
Después de empezar como una "especie de respuesta japonesa a Shirley Temple", dijo Thomas, "emergió como una de las grandes actrices japonesas del periodo de posguerra, que fue un periodo tremendo para el cine japonés".
Tras la guerra, dijo Thomas, "hubo un renacimiento del cine japonés. Las películas podían girar sobre la guerra y distribuir culpas, el impacto de la ocupación, la creciente emancipación de la mujer, todo ese tipo de cosas. Había una estupenda fermentación, y fue un periodo realmente creativo".
Y para muchos japoneses, escribió Phyllis Birnbaum en su perfil de Takamine en el New Yorker, "formaba tanto parte del Japón de posguerra como la leche en polvo de raro sabor que distribuían los militares estadounidenses".
"Muchas de las heroínas de Takamine eran mujeres corrientes que habían crecido después de la guerra", dijo a Birnbaum el historiador de cine Donald Richie. "Como muchas japonesas de entonces, querían más de la vida, pero no lo lograron".
"Las mujeres descubrieron que la guerra podía haber terminado, pero ellas no estaban mejor. Todavía se sentían infelices. Así que el tipo de papeles de Takamine se correspondían con el espíritu de la época, quizás había hecho el espíritu de la época".
Takamine, que dejó los estudios cinematográficos en 1950 para trabajar independientemente, rodó muchas de sus películas más notables con directores como Mikio Naruse y Keisuke Kinoshita.
Fue una striptisera en la película satírica de Kinoshita, ‘Carmen vuelve a casa’ [Carmen Comes Home], de 1951, el primer largometraje japonés en color; y una maestra en la película de Kinoshita contra la guerra, ‘Veinticuatro ojos’ [Twenty-four Eyes].
También representó memorablemente el papel que el crítico de cine Michael Wilmington describió una vez como el de "una mujer enamorada obsesivamente de un hombre sin valor" en la aclamada película de Naruse, ‘Nubes flotyantes’ [Floating Clouds], de 1955, y una camarera viuda en la película de Naruse, ‘Cuando una mujer sube la escalera’ [When a Woman Ascends the Stairs] (1960).
"Ambos directores son conocidos por sus descripciones de las mujeres, aunque sus estilos son completamente diferentes", dijo Takamine al diaro Straits Times en 1994. "Durante más de diez años, pasé de uno al otro, como una pelota de pingpong.
"Aunque diferentes en estilo, compartían una aversión común a las cosas no naturales. Yo trataba de ser tan natural como las mujeres que vemos en las noticias, pero agregando un poco de dramatismo para que pareciera todavía más real".
En 1955, el año en que Takamine se convirtió en la estrella más taquillera de Japón, se casó con el director y guionista Zenzo Matsuyama, que la sobrevive y con la que rodó varias películas.
Cuando se casaron, Takamine dijo a la prensa que quería "crear un nuevo estilo de esposa con trabajo".
Takamine nació el 27 de marzo de 1924 en Hakodate, en la isla de Hokkaido.
Su madre murió cuando tenía cuatro años y su padre la puso bajo los cuidados de su hermana en Tokio. Un año después, con su tía haciendo las veces de madre, Takamine entraba al mundo del cine. Se calcula que, de niña, apareció en cien películas, incluyendo sus papeles como niño.
"No había leyes contra el trabajo infantil, y yo era el sostén de mi familia", contó sobre sus días como niña estrella en una entrevista con el New York Times de 1983.
A diferencia de otras niñas estrellas, Takamine hizo una exitosa transición hacia su adolescencia.
Durante la Segunda Guerra Mundial recorrió los campamentos del ejército japonés cantando para las tropas. Inmediatamente después de la guerra, cantó para las tropas de ocupación estadounidenses en un teatro en Tokio.
"Yo cantaba canciones norteamericanas como ‘You Are My Sunshine’", dijo en la entrevista de 1983. "No tuve tiempo para pensar si me gustaba o no. Era trabajo. Y, entre bastidores, me llegaban flores y chocolates y cupones de racionamiento, así que sobreviví gracias a los americanos".
Takamine se retiró después de que Kinoshita dirigiera ‘Hijo mío, hijo mío’ [Oh My Son!] en 1979.
Interrogada en la entrevista de 1983 sobre si lamentaba algo de su carrera, la franca Takamine dijo: "La odio todos los días. La he odiado durante cincuenta años, pero he continuado llevada por una especie de orgullo profesional".
Takamine, que no tuvo una educación digna de mencionar y de la que se dice que aprendió a leer ella misma, escribió varios libros, entre ellos ‘My Professional Diary’, una autobiografía de dos tomos publicada en 1976.
6 de enero de 2011
5 de enero de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh
[Eric Nepomuceno] A mediados de diciembre, faltando dos semanas para el final del gobierno de Lula, la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA condenó a Brasil por no haber punido los responsables de las prisiones, torturas, muertes y desapariciones de 62 miembros del maoísta Partido Comunista do Brasil en la región del Araguaia, en la Amazonia, entre 1972 y 1974. En aquel período fueron movilizados cerca de cinco mil soldados (entre ellos, unidades de elite del ejército) para derrotar a poco más de 80 guerrilleros. El fallo de la OEA se extiende por 126 folios y afirma de manera indudable que las disposiciones de la Ley de Amnistía decretada en 1979 no pueden impedir las averiguaciones y las sanciones a esas graves violaciones de los derechos humanos. Dice tratarse de disposiciones "incompatibles con la Convención de la OEA, carecen de efectos jurídicos y no pueden seguir representando un obstáculo para la investigación de los hechos, ni para la identificación y punición de los responsables".
[Dennis McLellan] Murió el domingo la actriz Anne Francis, que fue una de las dos protagonistas del clásico de ciencia ficción de los años cincuenta, ‘Planeta prohibido’ [Forbidden Planet], y que fue más tarde la estrella de la serie de televisión ‘Honey West’ de los años sesenta, cuyo personaje principal era una sensual detective privado que tiene un ocelote como mascota. Tenía 80 años.
[Simon Romero] Cartagena, Colombia. La champaña fluía. El humo de cigarro flotaba en el grueso aire de la noche tropical. Mujeres en mini y hombres en guayaberas planchadas bailaban en la fiesta de la revista Jet-Set en el Museo Naval de esta ciudad, mientras las candidatas a Miss Colombia se pavoneaban, exhibiendo sonrisas perfectas y pómulos imposiblemente altos.
[Andrew Holleran] Samuel Steward, como lo admite incluso Justin Spring, es un "extraño candidato" para una biografía. Autor de una serie de novelas narradas por el puto gay Phil Andros, Steward fue amigo de Gertrude Stein y Alice B. Toklas, durmió con Rock Hudson, Rudolph Valentino y Thornton Wilder, y trabajó con Alfred Kinsey en su estudio sobre la vida sexual de los estadounidenses. Pero también fue alguien que nunca hizo lo que quería: quería vivir en París, pero nunca lo logró; era un escritor que soñaba con escribir una gran novela, pero terminó escribiendo novelas pornográficas; era profesor universitario, pero terminó como artista del tatuaje en los suburbios de Oakland, que es, por supuesto, la razón por la que este libro, que fue nominado al Premio Nacional de Literatura 2010, es tan apasionante: La realidad era más interesante que sus sueños.
[Pedro Lipcovich] Argentina. "Hay por lo menos una organización criminal dedicada a reclutar personas con destino a trabajo esclavo, no sólo para Nidera, sino para otros establecimientos rurales", sostuvo el fiscal cuya investigación permitió liberar a 120 personas que habrían estado reducidas a servidumbre en un campo de aquella firma. Las organizaciones operarían en las provincias de Santiago del Estero y de Tucumán y estarían en contacto con empresarios rurales de, por lo menos, las provincias de Buenos Aires y Mendoza. El ministro de Trabajo bonaerense admitió que "periódicamente detectamos casos como éste". La titular de la Oficina de Trata del Ministerio de Justicia explicó que "reclutan gente que no tiene para darles de comer a sus hijos" y, en cuanto al caso Nidera, contó que "lo que encontramos en ese establecimiento fue peor que lo imaginable". Las víctimas ya regresaron a Santiago del Estero y es el turno de que las autoridades de esa provincia les provean de asistencia económica y social. En tanto, la empresa Nidera negó a través de un comunicado que hubiera contratado trabajadores en negro y dijo que puso la documentación a disposición de las autoridades.
[Valerie J. Nelson] Murió Lina Romay, cuya carrera como solista de la orquesta de Xavier Cugat a principios de los años cuarenta la llevó a iniciar otra carrera en el cine y, décadas después, a un periodo como anunciadora de radio en español en el Parque Hollywood. Tenía 91 años.
[Patricia Orellana] Chile. Los huertos urbanos son una realidad en Norteamérica (tanto en EE.UU. como en Canadá), Australia y en Europa. En Alemania y Francia, por ejemplo, el cultivo de verduras y hortalizas en azoteas y jardines privados se ha convertido en un pasatiempo entre los tradicionales compradores de comida local y visitantes de mercados de barrio.