procuraduría fue espiada por el das
Fue revelada parte de la información que se encontraba en las cajas que el ex funcionario del DAS Fernando Ovalle le entregó a su colega William Romero antes de morir. Hay más evidencias de seguimientos al Partido Liberal, al Polo y a la Corte Suprema.
Colombia. El escándalo de las ‘chuzadas’ del DAS parece no tocar fondo. Este miércoles, Caracol Radio reveló parte de la información que guardó celosamente el ex jefe del grupo Goni Fernando Ovalle, quien falleció el pasado mes de enero, y que él mismo le entregó en una caja a William Romero, ex jefe de fuentes humanas.
La primera revelación tiene que ver con que en un documento titulado "Exclusivo para la Subdirección de Fuentes Humanas del DAS", y entregado por una fuente identificada como ‘Y64-1’, descrita como "habitual, confiable y con acceso a la información a través de terceros ubicados en el blanco", dice que el 18 de febrero de 2009 el procurador Alejandro Ordóñez decidió reversar las posibles destituciones del ex ministro de Protección Social, Diego Palacio, y del ex ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt de la Vega, en las investigación por la llamada ‘yidispolítica’.
La fuente escribió en el informe: "en reunión cerrada el 18 de febrero de 2009 en su despacho, el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado, determinó abrogar las posibles destituciones del ministro de la Protección Social, Diego Palacio, y el ex embajador de Colombia en Italia, Sabas Pretelt De la Vega".
También dice que "el actual procurador Ordóñez Maldonado, reversó la decisión y no impondrá la sanción de destitución, determinación que será dada a conocer en los próximos días".
En efecto, el 16 de marzo del año pasado, el procurador Ordóñez absolvió a los dos funcionarios del gobierno del ex presidente Álvaro Uribe, utilizando los mismos argumentos que tenía su antecesor, Edgardo Maya Villazón, para absolverlos.
Los Liberales y el Polo
En los hallazgos de este archivo del DAS hay nuevos correos electrónicos que se cruzaban funcionarios como la ex directora del organismo, María del Pilar Hurtado, con la ex subdirectora de Operaciones, Martha Leal, que podrían demostrar el pleno conocimiento que había de los seguimientos a personas como el abogado Ramiro Bejarano, el ex candidato presidencial por el Polo Democrático, Gustavo Petro, y el presidente del Partido Liberal, Rafael Pardo.
Por ejemplo, está diagramado el núcleo familiar de Petro, las hojas de vida de los senadores Simón Gaviria y Juan Manuel Galán, decenas de fotos de Piedad Córdoba e informes escritos de reuniones que ella tuvo en la Universidad del Valle, en Cali, donde minuto a minuto se detalla quién habló y qué dijo.
Dice Caracol en su página web que se encontró también una carpeta escondida en uno de los computadores portátiles del DAS.
"Allí se hallaron más de 600 informes de inteligencia de fuentes reservadas, plenamente identificadas con un código, que entregaron información sobre reuniones privadas de sindicatos, políticos opositores al gobierno de Álvaro Uribe como Piedad Córdoba, Gustavo Petro, Carlos Gaviria y lo más grave: entregaron decenas de informes sobre cada uno de los movimientos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia".
En uno de esos informes, enviado al DAS el primero de julio de 2008, se entregan detalles sobre una reunión extraordinaria de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, en la que contemplan una renuncia masiva, ante los ataques del entonces presidente Uribe.
Otro informe tiene detalles de los comentarios de los magistrados de la Corte Suprema el 8 de julio de 2008: "algunos magistrados se reunieron en el día de hoy y propusieron demandar al presidente (los magistrados son el doctor Jaime Arrubla Paucar, Augusto Ibáñez Guzmán, Tarquino)". Dice Caracol que, incluso, hay transcripciones de las grabaciones ilegales hechas por dos ex empleadas de servicios generales de las reuniones en Sala Plena de los 23 magistrados y en las que se evidencian posiciones distantes entre ellos mismos.
Sorprende además que hay descripciones detalladas de cómo los partidos opositores al gobierno le responderían al ex presidente Uribe en determinados casos.
El primero de septiembre de 2008, el DAS obtiene información sobre una reunión en Ibagué del ex presidente César Gaviria con Alfonso Gómez Méndez, Rodrigo Rivera y Rafael Pardo. "Esto ya es de conocimiento público, a continuación, menciono lo que se conoció por debajo de la mesa. A raíz del enfrentamiento verbal e ideológico, existente entre el presidente Uribe y la oposición (Liberalismo) y sobre todo con el ex presidente GAVIRIA, y con respecto a las últimas declaraciones donde Gaviria manifiesta que URIBE, trata al liberalismo y a la oposición con irrespeto y como si ellos fueran la guerrilla de las Farc, Gaviria en su discurso, atacará al presidente Uribe le exigirá respeto para con el liberalismo, y la oposición e invitara al liberalismo a la unidad y a la reconquista del poder".
Otro informe, del 26 de agosto de 2008, habla sobre los movimientos de la oposición contra una eventual segunda reelección de Uribe Vélez: "el Polo Democrático Alternativo, el Movimiento Mira, la bancada Por El País Que Soñamos y el Liberalismo buscarán esta semana atacar de manera individual y colectiva al Gobierno del presidente Álvaro Uribe frente a la propuesta de Reforma Política, bajo el argumento que es una propuesta con serios vacíos y progubernamental que trata de ‘crear una cortina de humo’ frente a las altas cortes por su labor frente a la parapolítica".
Toda esta información está en manos de la Fiscalía, que con base en los elementos probatorios tomará decisiones a favor o en contra de funcionario de la Casa de Nariño y del DAS.
23 de septiembre de 2010
22 de septiembre de 2010
©semana
Colombia. Las mujeres no se tocan. No van a la guerra, no se violan, no se les expulsa de la tierra. Eso es lo que tenían por ley los indígenas wayuu, de La Guajira, hasta la masacre de Bahía Portete, en la que cuatro mujeres fueron torturadas, perseguidas, asesinadas con brutalidad, dos de ellas aún desaparecidas, y toda una comunidad desplazada.
Colombia. Muchas veces se había intentado sin éxito ubicar y bombardear el sitio donde se escondía Jorge Briceño Suárez, alias el ‘Mono Jojoy’. A pesar de que esa fue una obsesión del ex presidente Álvaro Uribe y de su entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, nunca pudieron dar con él. Recientemente, lo más cerca que estuvieron fue en unas cavernas en las que se escondía el guerrillero y a donde llegaron las tropas horas después de que este se escapó en febrero del año pasado.
Senador Rossi propone
Argentina. Quispe Ramos era empleado del cementerio de Monte Grande en 1977. Fue él quien anotó de puño y letra el ingreso de los cuerpos de 16 secuestrados de El Vesubio el 24 de mayo de ese año. "Yo estaba trabajando a la tarde y me llaman por teléfono de la municipalidad para decir que iban a enviar esos cuerpos, que preparara las fosas para sepultarlos, no me dijeron qué cantidad." El llamado era de la secretaria privada del intendente de Monte Grande a quien recordó como Groppi. (Alberto Groppi fue intendente de Esteban Echeverría durante la dictadura. Cuando fue denunciado en 2007 –estaba en el mismo cargo– dijo que había asumido en 1979.) Quispe recibió los cuerpos en el depósito. "Tomamos la precaución –dijo– de marcarlos con una cruz y un número para identificar la sepultura, porque eran NN". Según el relato, en el cementerio se enterraron todos los cuerpos, pero sólo por unas horas porque llegó una orden para desenterrarlos, ya que estaban buscando a la hija de un diplomático alemán. "Nos obligaron a sacar todos los restos que ya estaban sepultados", dijo. Y ese día, la policía de Monte Grande sacó además las huellas digitales de todos. De acuerdo con su relato, todos los cuerpos estuvieron identificados con nombre y apellido una semana más tarde, pero en el libro del cementerio, que se exhibió, los identificados son sólo siete personas. Cuando los querellantes le preguntaron una y otra vez por las identificaciones, Quispe dijo: estos 16 sí estaban identificados, pero hay otros NN de los cuales muchos estaban sin documentación y habrán quedado así hasta el día de la fecha.
Argentina. El juez federal Daniel Rafecas resolvió el procesamiento, con prisión preventiva, del ex oficial de inteligencia del Ejército Gustavo Cacivio –conocido como ‘el Francés’– por delitos de lesa humanidad cometidos en El Vesubio, durante la última dictadura militar. El magistrado responsabilizó al represor por alrededor de un centenar de secuestros y torturas cometidos en su carácter de "jefe" de ese centro clandestino. El procesamiento y prisión preventiva –que el ex militar cumple en la cárcel de Marcos Paz del Servicio Penitenciario Federal– fueron dictados en el marco de la "megacausa" en la que el magistrado investiga gravísimas violaciones a los derechos humanos cometidas en el ámbito del Primer Cuerpo de Ejército. Cacivio, de 67 años, oficial de inteligencia del Ejército, capitán al momento de los hechos, y coronel retirado en la actualidad, fue mencionado "por muchos de los sobrevivientes, dado que su presencia era constante en interrogatorios y sesiones de tormentos". El represor, coincidieron los testigos, también era quien "decidía, por ejemplo, a quién torturar y cuándo, o en qué sitio un prisionero iba a ser alojado, dentro de las tres casas que componían el centro de detención", explicaron.
Valparaíso, Chile. El video que circula en diversos medios, donde se ve a una joven activista de 17 años que es laceada por un huaso a caballo en pleno rodeo, para terminar con su manifestación contra el maltrato animal, sería una prueba para que los tribunales tomaran cartas en el asunto y sancionaran al agresor.
[Alejandra Dandan] Argentina. Mabel Alonso estuvo secuestrada veinte días en El Vesubio. Una patota llegó a su casa buscando a su marido y a un compañero. Luego de esperarlos durante toda una noche, al mediodía decidieron secuestrarla a ella. Era 31 de agosto de 1977. Mabel tenía cuatro hijos de 16 años, 12, 5 y de 45 días. Los pusieron a todos en un cuarto, le dijeron a ella que se cambiara y poco después la cargaron en un auto en dirección a la rotonda de San Justo, la obligaron a vendarse y la entraron a lo que años después identificó como El Vesubio. Durante la estadía en el centro clandestino conoció a Marcela, una chica de 12 años, de la misma edad de una de sus hijas, secuestrada luego de un operativo en el que habían matado a sus padres. No sabe más datos de Marcela. Mabel contó que los represores la obligaban a disfrazarse con pelucas, tacos y vestidos de mujer para sacarla a la noche, a dar vueltas en los bares para identificar a otras personas.