CONSTRUYENDO LEALTAD Y UN LEGADO - mary beth sheridan
Aunque muy criticados, los programas de erradicación de la pobreza han logrado ganar para Chávez el voto de los pobres de Venezuela.
Caracas, Venezuela. La revolución llegó a la casa de Luis Ruiz llevando cacerolas y sartenes. Llevó una nevera y una cocinilla y un fregadero, bolsas de pasta y unos gordos pollos congelados -una bonanza para un hombre que vive en una barriada de Caracas.
Las cosas llegaron el mes pasado gracias al programa del presidente Hugo Chávez de crear comedores populares' en los barrios de Venezuela. Para Ruiz, 41, plomero de media jornada que se encarga de cocinar las mercaderías gratuitas para sus vecinos, fue el signo más reciente de la prometida revolución de Chávez. Hasta ahora el gobierno ha levantado para la barriada en las faldas de la colina una clínica sanitaria y un economato de alimentos subsidiados.
"Chávez está al lado del pueblo", declaró Ruiz hace poco, mientras repartía entre sus vecinos un tentempié vespertino -una ensalada de frutas y avena. "Con él, tenemos esperanzas".
Los programas sociales en la barriada de Ruiz ayudan a explicar por qué Chávez lleva la delantera en los sondeos de opinión a medida que se acerca la votación extraordinaria del domingo. Los encuestadores dicen que los resultados pueden ser estrechos. Para ganar, el antiguo y autócrata oficial del ejército necesita el apoyo de millones de personas que él dice que están fervientemente detrás su revolución.
Chávez es claramente menos popular que cuando arrasó en las elecciones de 1998, cuando prometió cambiar el sistema bipartidista, empañado por la corrupción. Los opositores lo han acusado de debilitar las instituciones democráticas, de causar la ruina económica y de tratar de establecer un gobierno autoritario al estilo de la Cuba de Fidel Castro.
Pero gracias al gasto social financiado por los crecientes ingresos por el petróleo, y su llamado a los pobres cada vez más activos, Chávez ha sido capaz de superar una constante turbulencia política.
Visitar hoy el país es vivir de nuevo la experiencia de la Guerra Fría. Carteles del Che Guevara cuelgan en el frontis de la compañía petrolífera nacional, antiguamente un bastión de los profesionales de cuello blanco. Las paredes de Caracas, la capital, están cubiertas de lemas anti-imperialistas ("¡El País No Se Vende!"). La oposición advierte que el comunismo al estilo cubano está a la vuelta de la esquina de Venezuela, un importante suministrador de petróleo de Estados Unidos.
Muchos analistas dicen que los programas de erradicación de la pobreza de Chávez se parecen más al tradicional populismo venezolano que a algo revolucionario. La transformación que llevó a cabo Chávez puede finalmente no ser más que una de expectativas -al dar a millones de pobres algo de poder político y derechos. Gente como Ruiz han adoptado el lenguaje de la guerra de clases. Y no tienen intención de hacerse a un lado.
"El país que tenemos ahora es profundamente diferente", dijo Humberto Calderón, un antiguo ejecutivo de la industria petrolífera ahora activo en la coalición de la oposición. Incluso si la oposición reemplaza a Chávez, dijo, su legado será pesado.
"Si no llegamos a un entendimiento con el chavismo, no podremos gobernar", dijo Calderón.
Los signos más vivos de los cambios introducidos por Chávez se ven en los vecindarios más pobres. Ahora hay cyber-cafés con internet gratuita, clínicas médicas dirigidas por doctores cubanos, programas de alfabetización y nuevas universidades.
La mayoría de estos programas comenzaron apenas el año pasado, cuando repuntaron los precios del petróleo. Analistas independientes dicen que los programas, que son gestionados al margen de los controles normales del parlamento y de los ministerios de gobierno, tienen poca planificación y son una fuente de corrupción. Además, pueden dejar de ser sostenibles si cae el precio del petróleo y están siendo usados claramente para dar publicidad al presidente, dicen los analistas.
"Chávez hizo lo que hacen todos los políticos de América Latina: comprar al pueblo con gasto público", dijo Luis Vicente León, director de Datanálisis, una agencia de sondeos.
Los programas han tenido tanto éxito que la oposición tuvo que retirar sus críticas y ahora promete mejorarlos si Chávez es derrotado. De acuerdo a Datanálisis, casi cuatro de diez personas recientemente encuestadas dijeron que habían comprado en los economatos de abarrotes subsidiados del gobierno.
Bachur hace panecillos, no revoluciones. Pero el panadero, 35, dijo que estaba profundamente impresionado de los economatos del gobierno en su pobre vecindario de Caracas, donde compra bolsas de harina barata decoradas con frases de la nueva constitución que promueve Chávez.
"Es el único presidente que ha hecho algo", dijo, señalando hacia la dilapidada calle comercial del barrio, donde unos abollados autobuses pasan arrastrándose frente a nudos de desempleados. "Los otros presidentes eran corruptos".
Pero para la mayoría de los venezolanos pobres la vida ha empeorado con Chávez. Aserruchada por la recesión, un corto golpe y dos meses de huelga general que casi cesó la producción de petróleo del país, la economía se había contraído, con una disminución del ingreso nacional per cápita de casi un 25 por ciento desde 1998 a 2003, hasta que comenzó remontar este año. Miles de compañías han cerrado sus puertas y el valor de la divisa, el bolívar, ha caído a pique.
El casi colapso de la economía ha costado muchos partidarios a Chávez. Pero el apoyo del presidente descansa menos en su prestación económica que en sus habilidades comunicativas y su profesada identificación con los pobres. Ha convencido a muchos de que los problemas del país son causados por lo que llama la "oligarquía rancia", líderes empresariales que estuvieron estrechamente asociados a los desacreditados gobiernos del pasado.
Los pobres tienen "una conexión emocional con Chávez. Sabe tocar esas fibras que tienen que ver con las divisiones en la sociedad, con el resentimiento social", dijo Elías Santana, un activista de oposición que trabaja con grupos no gubernamentales.
Algunos analistas dicen que Chávez aprovecha un fuerte malcontento que creció a medida que su economía se estancaba repetidas veces en los años ochenta y noventa, debido a la mala gestión, a los fluctuantes precios del petróleo y la naturaleza débil y poco competitiva de las economías no petroleras. Muchos pobres se sentían marginados por el gobierno y comenzaron a organizarse políticamente y a montar manifestaciones regularmente.
"Creen que están gobernando. Creen que es su gobierno", dijo María Sanjuan, psicóloga social de la Universidad Central de Venezuela.
La clase media, entretanto, está preocupada de que la retórica política adoptada por los pobres pueda estallar en violencia.
"El presidente ha inspirado la revolución -pero más que eso, es una guerra civil", dijo Margarita Trujillo, 51, una maestra en el paro, que estaba sorbiendo un café expreso en un barrio de clase media al este de Caracas. Los partidarios del presidente, dijo, "creen que habrá una revolución aquí en el este, donde vive la mejor en mejor situación económica, y que los matarán a todos".
Semejante perspectiva es poco probable, pero ambos lados ven el referéndum como algo más que una simple votación. Los opositores de Chávez dicen que la democracia está en peligro. Sus partidarios dicen que es un momento definitorio para la revolución.
Si Chávez pierde, dijo Ruiz, el cocinero del comedor popular, "habrá violencia".
12 de agosto de 2004
©traducción mQh
©washingtonpost
Las cosas llegaron el mes pasado gracias al programa del presidente Hugo Chávez de crear comedores populares' en los barrios de Venezuela. Para Ruiz, 41, plomero de media jornada que se encarga de cocinar las mercaderías gratuitas para sus vecinos, fue el signo más reciente de la prometida revolución de Chávez. Hasta ahora el gobierno ha levantado para la barriada en las faldas de la colina una clínica sanitaria y un economato de alimentos subsidiados.
"Chávez está al lado del pueblo", declaró Ruiz hace poco, mientras repartía entre sus vecinos un tentempié vespertino -una ensalada de frutas y avena. "Con él, tenemos esperanzas".
Los programas sociales en la barriada de Ruiz ayudan a explicar por qué Chávez lleva la delantera en los sondeos de opinión a medida que se acerca la votación extraordinaria del domingo. Los encuestadores dicen que los resultados pueden ser estrechos. Para ganar, el antiguo y autócrata oficial del ejército necesita el apoyo de millones de personas que él dice que están fervientemente detrás su revolución.
Chávez es claramente menos popular que cuando arrasó en las elecciones de 1998, cuando prometió cambiar el sistema bipartidista, empañado por la corrupción. Los opositores lo han acusado de debilitar las instituciones democráticas, de causar la ruina económica y de tratar de establecer un gobierno autoritario al estilo de la Cuba de Fidel Castro.
Pero gracias al gasto social financiado por los crecientes ingresos por el petróleo, y su llamado a los pobres cada vez más activos, Chávez ha sido capaz de superar una constante turbulencia política.
Visitar hoy el país es vivir de nuevo la experiencia de la Guerra Fría. Carteles del Che Guevara cuelgan en el frontis de la compañía petrolífera nacional, antiguamente un bastión de los profesionales de cuello blanco. Las paredes de Caracas, la capital, están cubiertas de lemas anti-imperialistas ("¡El País No Se Vende!"). La oposición advierte que el comunismo al estilo cubano está a la vuelta de la esquina de Venezuela, un importante suministrador de petróleo de Estados Unidos.
Muchos analistas dicen que los programas de erradicación de la pobreza de Chávez se parecen más al tradicional populismo venezolano que a algo revolucionario. La transformación que llevó a cabo Chávez puede finalmente no ser más que una de expectativas -al dar a millones de pobres algo de poder político y derechos. Gente como Ruiz han adoptado el lenguaje de la guerra de clases. Y no tienen intención de hacerse a un lado.
"El país que tenemos ahora es profundamente diferente", dijo Humberto Calderón, un antiguo ejecutivo de la industria petrolífera ahora activo en la coalición de la oposición. Incluso si la oposición reemplaza a Chávez, dijo, su legado será pesado.
"Si no llegamos a un entendimiento con el chavismo, no podremos gobernar", dijo Calderón.
Los signos más vivos de los cambios introducidos por Chávez se ven en los vecindarios más pobres. Ahora hay cyber-cafés con internet gratuita, clínicas médicas dirigidas por doctores cubanos, programas de alfabetización y nuevas universidades.
La mayoría de estos programas comenzaron apenas el año pasado, cuando repuntaron los precios del petróleo. Analistas independientes dicen que los programas, que son gestionados al margen de los controles normales del parlamento y de los ministerios de gobierno, tienen poca planificación y son una fuente de corrupción. Además, pueden dejar de ser sostenibles si cae el precio del petróleo y están siendo usados claramente para dar publicidad al presidente, dicen los analistas.
"Chávez hizo lo que hacen todos los políticos de América Latina: comprar al pueblo con gasto público", dijo Luis Vicente León, director de Datanálisis, una agencia de sondeos.
Los programas han tenido tanto éxito que la oposición tuvo que retirar sus críticas y ahora promete mejorarlos si Chávez es derrotado. De acuerdo a Datanálisis, casi cuatro de diez personas recientemente encuestadas dijeron que habían comprado en los economatos de abarrotes subsidiados del gobierno.
Bachur hace panecillos, no revoluciones. Pero el panadero, 35, dijo que estaba profundamente impresionado de los economatos del gobierno en su pobre vecindario de Caracas, donde compra bolsas de harina barata decoradas con frases de la nueva constitución que promueve Chávez.
"Es el único presidente que ha hecho algo", dijo, señalando hacia la dilapidada calle comercial del barrio, donde unos abollados autobuses pasan arrastrándose frente a nudos de desempleados. "Los otros presidentes eran corruptos".
Pero para la mayoría de los venezolanos pobres la vida ha empeorado con Chávez. Aserruchada por la recesión, un corto golpe y dos meses de huelga general que casi cesó la producción de petróleo del país, la economía se había contraído, con una disminución del ingreso nacional per cápita de casi un 25 por ciento desde 1998 a 2003, hasta que comenzó remontar este año. Miles de compañías han cerrado sus puertas y el valor de la divisa, el bolívar, ha caído a pique.
El casi colapso de la economía ha costado muchos partidarios a Chávez. Pero el apoyo del presidente descansa menos en su prestación económica que en sus habilidades comunicativas y su profesada identificación con los pobres. Ha convencido a muchos de que los problemas del país son causados por lo que llama la "oligarquía rancia", líderes empresariales que estuvieron estrechamente asociados a los desacreditados gobiernos del pasado.
Los pobres tienen "una conexión emocional con Chávez. Sabe tocar esas fibras que tienen que ver con las divisiones en la sociedad, con el resentimiento social", dijo Elías Santana, un activista de oposición que trabaja con grupos no gubernamentales.
Algunos analistas dicen que Chávez aprovecha un fuerte malcontento que creció a medida que su economía se estancaba repetidas veces en los años ochenta y noventa, debido a la mala gestión, a los fluctuantes precios del petróleo y la naturaleza débil y poco competitiva de las economías no petroleras. Muchos pobres se sentían marginados por el gobierno y comenzaron a organizarse políticamente y a montar manifestaciones regularmente.
"Creen que están gobernando. Creen que es su gobierno", dijo María Sanjuan, psicóloga social de la Universidad Central de Venezuela.
La clase media, entretanto, está preocupada de que la retórica política adoptada por los pobres pueda estallar en violencia.
"El presidente ha inspirado la revolución -pero más que eso, es una guerra civil", dijo Margarita Trujillo, 51, una maestra en el paro, que estaba sorbiendo un café expreso en un barrio de clase media al este de Caracas. Los partidarios del presidente, dijo, "creen que habrá una revolución aquí en el este, donde vive la mejor en mejor situación económica, y que los matarán a todos".
Semejante perspectiva es poco probable, pero ambos lados ven el referéndum como algo más que una simple votación. Los opositores de Chávez dicen que la democracia está en peligro. Sus partidarios dicen que es un momento definitorio para la revolución.
Si Chávez pierde, dijo Ruiz, el cocinero del comedor popular, "habrá violencia".
12 de agosto de 2004
©traducción mQh
©washingtonpost
RESISTIENDO LA SEQUÍA EN EL ORIENTE DE CUBA - vanessa arrington
Una fuerte sequía afecta al oriente de Cuba. el gobierno reparte agua en tractores y camiones y autoriza a empresarios a venderla a dos centavos el litro.
Holguín, Cuba. A Rebeca Falla calmarse le cuesta cada día más. La peor sequía en el oriente de Cuba en cuarenta años ha transformado cocinar, lavar ropa y fregar el piso en una pesadilla para el ama de casa.
Luego está el problema de la ducha. Falla, 59, está acostumbrada a tomar dos largas y frías duchas al día para aliviar el tiempo de noventa grados de humedad, pero tiene que conformarse con una breve llovizna. "Te deja de muy mal humor", dice.
La escasez de agua ha afectado a miles en la ciudad de Holguín, el área más duramente afectada, 435 millas al este de La Habana. Las ciudades aledañas en la provincia de Holguín y en las provincias orientales de Camagüey y Las Tunas también ha sido afectadas.
Las cosechas de mandioca, banana y caña de azúcar se han estropeado, haciendo subir los precios en los mercados locales. Casi trece mil huesudas vacas han sido sacrificadas este año.
Las autoridades dieron la alerta en Holguín, la cuarta ciudad de Cuba, en julio de 2003, cuando la lluvia no logró llenar los embalses. Dos meses más tarde, uno de los tres estanques de la ciudad se secó, luego otro en mayo cuando las precipitaciones descendieron a un 40 por ciento de lo normal.
"Nunca antes se habían secado dos embalses", dijo Leandro Bermúdez, subdirector del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba, en Holguín. "Estamos preocupados".
Aunque las cosas han mejorado con las lluvias más frecuentes de los últimos tiempos, pasarán semanas antes de los embalses y pozos vuelvan a rellenarse. El embalse que se secó en mayo ha recuperado sólo lo suficiente como para garantizar el agua durante 30 días a los hospitales y clínicas de Holguín, una ciudad de 300.000 habitantes.
Los grifos están secos, lo mismo que los pozos.
Sin embargo, en Cuba comunista la solidaridad social está profundamente arraigada, y los pocos que aún tienen agua en sus propiedades abren sus pozos y la comparten con los vecinos.
"Nunca le han dicho no a nadie", dijo Idalia Góngora, 43, mientras ella y su hija llenaban cubos en el pozo del vecino. "Gracias a Dios, son muy caritativos. Si no, la habríamos pasado peor".
El centralizado gobierno de Cuba reaccionó rápidamente, cavando más de cien nuevos pozos en y en los alrededores de Holguín e instalando decenas de tiendas donde se vende agua a dos centavos el litro. Con el peso cubano a un cambio de 26 por dólar, eso es menos que un centavo norteamericano.
Tractores y camiones del gobierno están siendo convertidos en transportadores de agua. Alrededor de 155 recorren la ciudad repartiendo agua. Es gratis, pero no es potable.
Hace poco tiempo, una tarde, decenas de personas rodearon a un transportador de agua, mientras unos niños excitados corrían en torno a un camión de helados, para llenar recipientes de plástico y de metal, incluso tachos de basura.
Un hombre que volvió repetidas veces fue objeto de burlas de los vecinos, que le gritaron: "Mario, ¡parece que tu familia crece por minutos!"
Si las entregas no satisfacen la demanda, hombres emprendedores con camiones improvisados y un permiso especial del gobierno cierran la brecha, también a dos centavos el litro.
En el barrio de Vista Alegre, de Holguín, el consejo de la comunidad reunió a unas 30 personas a las ocho de la mañana para organizar el día: fijar la ruta hacia cada cuadra, asegurarse de que las clínicas y panaderías obtengan el agua que necesitan, enviando voluntarios a trabajar hasta tan tarde como las nueve de la noche.
"Pasamos más tiempo aquí que en nuestras casas", dijo Gloria Asencio Gálvez, presidente del consejo.
Los vecinos de Holguín esperan la inauguración de un oleoducto de 54 kilómetros y 5 millones de dólares desde el río Cauto en el sur de Cuba. Se suponía que el agua tenía que empezar a fluir el 31 de agosto y satisfacer la mitad de las necesidades de la ciudad. Pero no llegará al campo, donde el apuro económico es más apremiente.
El granjero Rafael Aguilera, 55, sentado en el porche de su casa a 19 kilómetros de Holguín, dijo que la ración diaria para su esquelético ganado había caído de cuatro bidones al día a menos de dos pintas. Toda la leche ahora la recibe su hijo de ocho años.
Aguilera perdió su cosecha de maíz, y hay poco agua potable. La tierra está resquebrajada y seca en todas partes.
"Nadie llega aquí ya", dijo Aleda Hernández, la mujer de Aguilera. "No estamos en el mapa".
8 de agosto de 2004
©traducción mQh
©washingtonpost
Holguín, Cuba. A Rebeca Falla calmarse le cuesta cada día más. La peor sequía en el oriente de Cuba en cuarenta años ha transformado cocinar, lavar ropa y fregar el piso en una pesadilla para el ama de casa.Luego está el problema de la ducha. Falla, 59, está acostumbrada a tomar dos largas y frías duchas al día para aliviar el tiempo de noventa grados de humedad, pero tiene que conformarse con una breve llovizna. "Te deja de muy mal humor", dice.
La escasez de agua ha afectado a miles en la ciudad de Holguín, el área más duramente afectada, 435 millas al este de La Habana. Las ciudades aledañas en la provincia de Holguín y en las provincias orientales de Camagüey y Las Tunas también ha sido afectadas.
Las cosechas de mandioca, banana y caña de azúcar se han estropeado, haciendo subir los precios en los mercados locales. Casi trece mil huesudas vacas han sido sacrificadas este año.
Las autoridades dieron la alerta en Holguín, la cuarta ciudad de Cuba, en julio de 2003, cuando la lluvia no logró llenar los embalses. Dos meses más tarde, uno de los tres estanques de la ciudad se secó, luego otro en mayo cuando las precipitaciones descendieron a un 40 por ciento de lo normal.
"Nunca antes se habían secado dos embalses", dijo Leandro Bermúdez, subdirector del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de Cuba, en Holguín. "Estamos preocupados".
Aunque las cosas han mejorado con las lluvias más frecuentes de los últimos tiempos, pasarán semanas antes de los embalses y pozos vuelvan a rellenarse. El embalse que se secó en mayo ha recuperado sólo lo suficiente como para garantizar el agua durante 30 días a los hospitales y clínicas de Holguín, una ciudad de 300.000 habitantes.
Los grifos están secos, lo mismo que los pozos.
Sin embargo, en Cuba comunista la solidaridad social está profundamente arraigada, y los pocos que aún tienen agua en sus propiedades abren sus pozos y la comparten con los vecinos.
"Nunca le han dicho no a nadie", dijo Idalia Góngora, 43, mientras ella y su hija llenaban cubos en el pozo del vecino. "Gracias a Dios, son muy caritativos. Si no, la habríamos pasado peor".
El centralizado gobierno de Cuba reaccionó rápidamente, cavando más de cien nuevos pozos en y en los alrededores de Holguín e instalando decenas de tiendas donde se vende agua a dos centavos el litro. Con el peso cubano a un cambio de 26 por dólar, eso es menos que un centavo norteamericano.
Tractores y camiones del gobierno están siendo convertidos en transportadores de agua. Alrededor de 155 recorren la ciudad repartiendo agua. Es gratis, pero no es potable.
Hace poco tiempo, una tarde, decenas de personas rodearon a un transportador de agua, mientras unos niños excitados corrían en torno a un camión de helados, para llenar recipientes de plástico y de metal, incluso tachos de basura.
Un hombre que volvió repetidas veces fue objeto de burlas de los vecinos, que le gritaron: "Mario, ¡parece que tu familia crece por minutos!"
Si las entregas no satisfacen la demanda, hombres emprendedores con camiones improvisados y un permiso especial del gobierno cierran la brecha, también a dos centavos el litro.
En el barrio de Vista Alegre, de Holguín, el consejo de la comunidad reunió a unas 30 personas a las ocho de la mañana para organizar el día: fijar la ruta hacia cada cuadra, asegurarse de que las clínicas y panaderías obtengan el agua que necesitan, enviando voluntarios a trabajar hasta tan tarde como las nueve de la noche.
"Pasamos más tiempo aquí que en nuestras casas", dijo Gloria Asencio Gálvez, presidente del consejo.
Los vecinos de Holguín esperan la inauguración de un oleoducto de 54 kilómetros y 5 millones de dólares desde el río Cauto en el sur de Cuba. Se suponía que el agua tenía que empezar a fluir el 31 de agosto y satisfacer la mitad de las necesidades de la ciudad. Pero no llegará al campo, donde el apuro económico es más apremiente.
El granjero Rafael Aguilera, 55, sentado en el porche de su casa a 19 kilómetros de Holguín, dijo que la ración diaria para su esquelético ganado había caído de cuatro bidones al día a menos de dos pintas. Toda la leche ahora la recibe su hijo de ocho años.
Aguilera perdió su cosecha de maíz, y hay poco agua potable. La tierra está resquebrajada y seca en todas partes.
"Nadie llega aquí ya", dijo Aleda Hernández, la mujer de Aguilera. "No estamos en el mapa".
8 de agosto de 2004
©traducción mQh
©washingtonpost
EN CHILE EX VÍCTIMA DE TORTURAS PUEDE SER PRIMERA MUJER PRESIDENTE - kevin g. hall
Es la posible candidata del Partido Socialista chileno en las próximas elecciones y el país, a pesar de su enconado conservadurismo, parece dispuesto a poner a una mujer al mando
Santiago, Chile. Los temidos militares chilenos torturaron en el pasado a Michelle Bachelet. Ahora la obedecen. Es la primera ministro de defensa del continente, y si los sondeos no se equivocan, los chilenos la pueden llamar algún día presidente'.
Bachelet, 52, de profesión pediatra, es la estrella emergente del Partido Socialista, que dirige la coalición de gobierno de centro-izquierda. Y la historia de su vida es parte de su atractivo.
Bachelet y su madre estuvieran presas en Villa Grimaldi, un mal afamado centro de detención donde se llevaba a las víctimas de la dictadura de extrema derecha para torturarlas.
Su único delito era su padre. Alfredo Bachelet era un general de la fuerza aérea en el gobierno electo de Salvador Allende, que fue derrocado por un golpe apoyado por Estados Unidos del general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Alfredo Bachelet fue torturado en la academia de la fuerza aérea y murió en una celda en marzo de 1974.
Su esposa e hija también fueron torturadas. De acuerdo a Michelle Bachelet, fueron golpeadas cuando estaban vendadas, aunque nunca ha dado detalles.
Con su madre, Ángela Jeria, se marchó al exilio de Australia en 1975. Su madre finalmente se asentó en Estados Unidos, ella en lo que era entonces Alemania Federal.
De Naturaleza Compasiva
Hoy, el Partido Socialista está de vuelta en el poder. Y Bachelet, una madre soltera de un hijo y dos hijas, es una improbable ministro de defensa en un país que sigue siendo el más sólido aliado de Estados Unidos en América del Sur.
Desde que mudara de carpeta, de ministro de salud a defensa en 2002, Bachelet ha mejorado las relaciones entre civiles y militares y ha servido como ejemplo de la capacidad de perdón en un país todavía obsesionado con los 17 años de gobierno dictatorial.
"Nunca pensé en la venganza. No va conmigo, con mi personalidad. Creo que lo importante para mí es que tengamos una democracia plena, que haya relaciones normales entre civiles y militares", dijo en una entrevista en el ministerio de Defensa.
Estudó en la Academia de Defensa Inter-Americana, Washington, D.C., en 1997 después de sacar una maestría en ciencias militares en la Academia de Guerra del Ejército de Chile en Santiago.
Senderos Que Se Cruzan
Continúan los esfuerzos en Chile por procesar a Pinochet y sus generales por los asesinatos masivos cometidos en los años setenta y ochenta, y no es raro que torturadores y torturados se topen en la calle. El hombre que torturó a Bachelet en los setenta vive ahora en la misma torre de pisos en Santiago que ella. Él sale del ascensor cuando ella entra.
Muchos creían que la historia de Bachelet crearía tensiones con los militares, pero al contrario su exuberancia ha convencido a los que dudaban.
"Ha apoyado la reconciliación y logrado buenas relaciones con los militares", dijo Raúl Sohr, un analista de seguridad y director del Instituto de Estrategia y Seguridad Internacional, en Santiago.
A Bachelet le gustaría llegar a ser la primera presidenta del conservador país andino, pero la decisión de presentarse a las elecciones no depende de ella.
"Después de octubre, la coalición a la que pertenezco determinará los candidatos y las reglas y mecanismos para su elección", dijo.
Un sondeo el 27 de junio realizado por el conservador matutino El Mercurio y la agencia de sondeos Opina S.A. muestra a Bachelet en un empate estadístico con el que será su probable rival, el conservador alcalde de Santiago, Joaquín Lavín.
Su rival más cercana dentro de la coalición gobernante de centro-izquierda es también una mujer, la ministro de Asuntos Exteriores, Soledad Alvear.
País Conservador
Aunque los socialistas gobiernan en Chile, sigue siendo un país profundamente conservador. No fue sino hasta este año que se aprobó una ley que permite el divorcio. A pesar de sus valores familiares conservadores y el machismo común en América Latina, los chilenos parecen dispuestos a tener a una mujer como presidente.
"Serán sólo los chilenos los que tengan la última palabra en esto, pero las encuestas indican que aparentemente hay un fuerte cambio en este área", dijo Bachelet, refiriéndose a un sondeo de diciembre de 2003 de la Fundación Chile 21, un laboratorio ideológico de izquierdas. "Hace unos años, esto francamente habría sido improbable".
El sondeo de la Fundación Chile 21 reveló que un 77 por ciento de los chilenos piensan que la actual camada de políticas estaba calificada para ocupar el cargo de presidente, y un 58 por ciento dijo que el país estaba preparado para aceptar a un presidente mujer. El sondeo nacional tenía un margen de error de 3.5 por ciento.
7 de agosto de 2004
©traducción mQh
©miamiherald
Santiago, Chile. Los temidos militares chilenos torturaron en el pasado a Michelle Bachelet. Ahora la obedecen. Es la primera ministro de defensa del continente, y si los sondeos no se equivocan, los chilenos la pueden llamar algún día presidente'.Bachelet, 52, de profesión pediatra, es la estrella emergente del Partido Socialista, que dirige la coalición de gobierno de centro-izquierda. Y la historia de su vida es parte de su atractivo.
Bachelet y su madre estuvieran presas en Villa Grimaldi, un mal afamado centro de detención donde se llevaba a las víctimas de la dictadura de extrema derecha para torturarlas.
Su único delito era su padre. Alfredo Bachelet era un general de la fuerza aérea en el gobierno electo de Salvador Allende, que fue derrocado por un golpe apoyado por Estados Unidos del general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Alfredo Bachelet fue torturado en la academia de la fuerza aérea y murió en una celda en marzo de 1974.
Su esposa e hija también fueron torturadas. De acuerdo a Michelle Bachelet, fueron golpeadas cuando estaban vendadas, aunque nunca ha dado detalles.
Con su madre, Ángela Jeria, se marchó al exilio de Australia en 1975. Su madre finalmente se asentó en Estados Unidos, ella en lo que era entonces Alemania Federal.
De Naturaleza Compasiva
Hoy, el Partido Socialista está de vuelta en el poder. Y Bachelet, una madre soltera de un hijo y dos hijas, es una improbable ministro de defensa en un país que sigue siendo el más sólido aliado de Estados Unidos en América del Sur.
Desde que mudara de carpeta, de ministro de salud a defensa en 2002, Bachelet ha mejorado las relaciones entre civiles y militares y ha servido como ejemplo de la capacidad de perdón en un país todavía obsesionado con los 17 años de gobierno dictatorial.
"Nunca pensé en la venganza. No va conmigo, con mi personalidad. Creo que lo importante para mí es que tengamos una democracia plena, que haya relaciones normales entre civiles y militares", dijo en una entrevista en el ministerio de Defensa.
Estudó en la Academia de Defensa Inter-Americana, Washington, D.C., en 1997 después de sacar una maestría en ciencias militares en la Academia de Guerra del Ejército de Chile en Santiago.
Senderos Que Se Cruzan
Continúan los esfuerzos en Chile por procesar a Pinochet y sus generales por los asesinatos masivos cometidos en los años setenta y ochenta, y no es raro que torturadores y torturados se topen en la calle. El hombre que torturó a Bachelet en los setenta vive ahora en la misma torre de pisos en Santiago que ella. Él sale del ascensor cuando ella entra.
Muchos creían que la historia de Bachelet crearía tensiones con los militares, pero al contrario su exuberancia ha convencido a los que dudaban.
"Ha apoyado la reconciliación y logrado buenas relaciones con los militares", dijo Raúl Sohr, un analista de seguridad y director del Instituto de Estrategia y Seguridad Internacional, en Santiago.
A Bachelet le gustaría llegar a ser la primera presidenta del conservador país andino, pero la decisión de presentarse a las elecciones no depende de ella.
"Después de octubre, la coalición a la que pertenezco determinará los candidatos y las reglas y mecanismos para su elección", dijo.
Un sondeo el 27 de junio realizado por el conservador matutino El Mercurio y la agencia de sondeos Opina S.A. muestra a Bachelet en un empate estadístico con el que será su probable rival, el conservador alcalde de Santiago, Joaquín Lavín.
Su rival más cercana dentro de la coalición gobernante de centro-izquierda es también una mujer, la ministro de Asuntos Exteriores, Soledad Alvear.
País Conservador
Aunque los socialistas gobiernan en Chile, sigue siendo un país profundamente conservador. No fue sino hasta este año que se aprobó una ley que permite el divorcio. A pesar de sus valores familiares conservadores y el machismo común en América Latina, los chilenos parecen dispuestos a tener a una mujer como presidente.
"Serán sólo los chilenos los que tengan la última palabra en esto, pero las encuestas indican que aparentemente hay un fuerte cambio en este área", dijo Bachelet, refiriéndose a un sondeo de diciembre de 2003 de la Fundación Chile 21, un laboratorio ideológico de izquierdas. "Hace unos años, esto francamente habría sido improbable".
El sondeo de la Fundación Chile 21 reveló que un 77 por ciento de los chilenos piensan que la actual camada de políticas estaba calificada para ocupar el cargo de presidente, y un 58 por ciento dijo que el país estaba preparado para aceptar a un presidente mujer. El sondeo nacional tenía un margen de error de 3.5 por ciento.
7 de agosto de 2004
©traducción mQh
©miamiherald
PERÚ OTORGA TÍTULOS DE PROPIEDAD A OKUPAS - tyler bridges
Un osado programa otorga títulos de tierra a más de un millón de familias pobres, transformando sus terrenos en capital.
Lima, Perú. César Girón no necesita que lo aguijoneen para sacar su entrañable álbum de fotos de su vecindario tal como se veía en 1990, poco después de que él y otras treinta familias invadieran un terreno de tierras nacionales y establecieran una colonia.
Las fotos en blanco y negro muestran un paisaje tan árido como la luna: una docena de chozas de paja de un cuarto contra un telón de fondo de polvorosa desolación, sin caminos, electricidad o agua potable, sin nada de vegetación.
Girón se excita cuando sale de su casa para mostrar la hoy colonia proletaria de Saúl Cantoral. La mayoría de las casas tiene cocina, dormitorios, cuarto de baño, desagüe y la calle principal pavimentada.
"Es por esto", dice Girón, mostrando orgulloso otro tesoro familiar: su título de propiedad de la tierra, en una escritura oficial, emitido en 1998 por el gobierno peruano.
Con los títulos, Girón y muchos de sus vecinos se han hecho un camino para salir de la miseria mediante un revolucionario pero poco conocido programa que otorgó títulos de propiedad a más de un millón de familias peruanas en los últimos ocho años -transformando el valor de la tierra en capital activo.
Que la falta de títulos de tierra juegue un papel tan importante en desalentar el desarrollo económico puede parecer impensable en Estados Unidos, donde existen registros estables de la propiedad de la tierra desde las invasiones de tierra del siglo 19. Pero existe en toda América Latina la falta de claridad sobre la tierra, y se ha transformado en un importante factor de la miseria en la región.
Sin títulos, las familias pobres no pueden sacar hipotecas para mejorar sus casas, empezar pequeños negocios o pagar la educación de sus hijos -los fundamentales mecanismos mediante los cuales la mayoría de los estadounidenses sube en la escala económica.
Sin títulos claros de propiedad de la tierra, la gente se mata en disputas sobre la propiedad, especialmente en áreas rurales, y los gobiernos no pueden recaudar impuestos a la propiedad para destinarlos a las escuelas o a la salud, donde se necesitan urgentemente.
Sin títulos de tierra, los okupas tienen que quedarse más a menudo en casa para impedir que alguien les quite sus tenencias ilegales, y es menos probable que sus hijos vayan a la escuela.
Y sin títulos legales para habilitar parcelas de tierras agrícolas, millones de campesinos han emigrado a las ciudades latinoamericanas, donde terminan en colonias hacinadas y plagadas por el crimen. Otorgar títulos de propiedad como una medida para combatir la pobreza es el parto del ingenio del economista peruano Hernando de Soto, que dice que al hacer así transforma el "capital muerto" -el valor potencial del predio y la casa- en capital activo. En 2000, calculó que Perú tenía $74.2 billones en capital muerto de la propiedad inmobiliaria -dos veces más que los activos totales de las mil empresas privadas más grandes del país.
Un Problema Común
Perú y en realidad América Latina no son los únicos. Países pobres como Egipto, Haití y Filipinas tienen billones de dólares en capital muerto', debido a la falta de títulos de propiedad, dijo De Soto. Pero los litigios sobre tierras han estado durante largo tiempo en el origen de muchos de los trastornos políticos de América Latina, y decenas de millones de sus residentes viven hoy como okupas en terrenos que no poseen legalmente.
Hay mucho en juego. Si las teorías de De Soto se demuestran eficaces, Perú marcaría pauta en un profundo mejoramiento de las condiciones de vida de millones de pobres y fortalecería la democracia en América Latina. Sin embargo, el fracaso podría generar más desconfianza del gobierno en una región donde mucha gente se siente abandonada por sus representantes elegidos.
La mayor parte de la tierra en América Latina sigue sin empadronar y sin registros desde que la región conquistó su independencia de las coronas española y portuguesa -que poseían toda la tierra- en los siglos 18 y 19, dijo Jonathan Conning, especialista en tierras en América Latina en el Hunter College de la Ciudad de Nueva York. Peticiones del porcentaje de tierra empadronada en Perú y Venezuela, por ejemplo, fueron recibidas con miradas de asombro por los funcionarios del registro de tierras del gobierno.
Un Importante Apoyo
Pero el Banco Mundial ha apoyado la idea de otorgar títulos de propiedad de la tierra como un principal componente de su programa de erradicación de la pobreza en América Latina, ofreciendo programas de financiación en Perú, Bolivia, Panamá, El Salvador y Guatemala. Los gobiernos de Brasil y Costa Rica están impulsando programas similares.
David Varela, un representante del Bando Mundial en Venezuela, dijo que mientras el proceso de otorgamiento de escrituras costaba al estado un promedio de $60 por predio, el valor de ese predio y casa sube hasta $925.
La invasión de okupas que creó la colonia de Saúl Cantoral en las afueras al nordeste de Lima tuvo lugar el 16 de mayo de 1990. Como Girón, los otros okupas llegaron a Lima desde áreas rurales. Llamaron así a la colonia en homenaje a un líder sindical minero de izquierdas asesinado en 1989, y comenzó a crecer.
En 1992, sus tres mil vecinos trazaron las calles. En 1993 construyeron una escuela. Sin embargo, en 1996 todavía vivían, la mayoría de los residentes, en chozas de paja con suelo de tierra.
La suerte comenzó a cambiar después de que trabajadores de una agencia de gobierno, que fue instalada con ayuda de De Soto, la Comisión de Formalización la Propiedad Informal, llegaron a Saúl Cantoral en 1996 y anunciaron que querían entregar escrituras.
"No fue necesario que nos explicaran las ventajas de tener títulos", dijo Girón, 56, rector de una escuela. "Sabíamos que si vas a un banco a pedir un préstamo, te van a pedir una escritura como garantía".
A menos que los vecinos tuvieran familiares o amigos bien forrados, la única alternativa era pedir dinero a los prestamistas a tasas de interés de veinte a treinta por ciento al mes, agregó.
Girón y sus vecinos recibieron sus escrituras personalmente de manos del entonces presidente peruano Alberto Fujimori, que se ganó a cambio el apoyo incondicional de los votantes pobres.
Roxana Verastigui, una madre soltera de 35 años que vive a tiro de piedra de Girón, pidió un préstamo de $1.700 a un banco para agregar un cuarto de cocina y un dormitorio a su casa. Está pagando el préstamo de seis años en mensualidades de $24.
Girón pidió dinero para transformar su casa de paja en una sólida casa de ladrillos de un dormitorio, donde viven seis personas. Él y los otros también han usado sus escrituras para lograr que les instalaran líneas telefónicas y comprar enseres para el hogar a crédito en unos grandes almacenes -en su caso, una nevera y una torre musical.
"La escritura demostraba que yo era un propietario y les hizo sentirse más seguros para hacer negocios conmigo", dijo Girón.
Otro vecino, una alegre enfermera de media jornada llamada Victoria Flores, dijo que la escritura también le permitía trabajar más horas y que su hijo fuera a la escuela más regularmente. Antes se sentía obligada a dejar a alguien en casa para vigilar que otros okupas no le robaran sus cosas.
"Ahora, nadie puede entrar aquí", dijo Flores, mientras los pollos correteaban por el patio. La experiencia de Flores sigue el rastro de las dos mayores propuestas de Erica Field, un egresado de Princeton que ha realizado el más exhaustivo análisis del programa de propiedad de la tierra de Perú.
Después de estudiar el programa en ocho ciudades, Field descubrió que las familias con escrituras trabajaban 16 horas adiciones a la semana, que sus niños en edad escolar tenían un 27% menos de probabilidad de tener que trabajar, y que los padres tenían un 47% menos de probabilidad de limitarse a trabajar en casa.
Al otorgar títulos de propiedad, el presidente Alejandro Toledo dijo en una entrevista que eso "da valor a la propiedad y proporciona seguridad psicológica tanto como financiera".
En total, el gobierno de Perú ha otorgado casi 1.4 millones de escrituras en propiedades urbanas en Lima y otras ciudades desde 1996 hasta febrero de este año -el programa más ambicioso de América Latina, aunque todavía esperan casi un millón de familias.
Debilidad
El programa tiene defectos. La mayoría de los bancos comerciales se muestra reluctante a prestar dinero a residentes de colonias, ya que sacan pocos beneficios de los micro-préstamos, dijo Donald F. Terry, un alto funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo, que también está ayudando a poner en práctica las teorías de De Soto.
Sólo el catorce por ciento de los vecinos de Saúl Cantoral han utilizado el sistema bancario.
Marcelina Punto dijo que había decidido por no pedir un préstamo y en lugar de eso transformar la parte anterior de su casa en el único restaurante de Saúl Cantoral, levantándose a las cinco de la mañana para vender sopa a los trabajadores que se encaminan a sus trabajos y sirviendo luego almuerzos a un dólar de sopa, pollo a la parrilla, arroz y frijoles.
"Es demasiado arriesgado pedir dinero prestado... Si no pagas, puedes perder tu casa", dijo Punto, 47, antes de reconocer el lado positivo de tener un título. "Teníamos miedo de que en cualquier momento nos echaran de nuestras casas... Pero ahora me siento segura de que es mi propiedad".
Hilaria Huallpa, 32, vive en la misma calle que Girón, en una casa de madera contrachapada de un cuarto con suelo de tierra y sus tres hijos duermen en una cama de una plaza metida contra un rincón. Dijo que no puede conseguir ni siquiera una pequeña hipoteca.
"Me gustaría sacar un préstamo para arreglarla", dijo Huallpa, embarazada de su cuarto hijo. "Pero te piden 700 soles [$202] de entrada. Sólo teníamos para 400 o 500 soles". Su marido es barrendero; gana $115 al mes.
Reconociendo que las hipotecas comerciales son difíciles de obtener, la Comisión de Formalización la Propiedad Informal del gobierno inició un nuevo programa que conecta a dueños de escrituras con entidades de crédito que pueden otorgar préstamos de bajo valor a tasas bajas de interés. Alrededor de 296.000 nuevos propietarios recibieron un total de $728 millones en préstamos desde 2000, dijo un portavoz de la agencia.
Pero esas sumas son pequeñas "en comparación con la cantidad de capitales inactivos", dijo De Soto. Sin embargo, antes de la agencia de gobierno se acercara a Saúl Cantoral, el 75 por ciento de sus residentes vivía en casas de cartón o de paja. Hoy, el 80 por ciento de las casas son de ladrillo.
Otra colonia de Lima, Edén de Manantial, está trabajando con la agencia para seguir los pasos de Saúl Cantoral.
Entretanto, da una dura lección en las desgracias que aflijen a los okupas.
Al final de un desigual camino de tierra hacia la cima de una escarpada loma en las afueras al sur de Lima, Edén de Manantial fue fundada hace cuatro años por cincuenta familias y ahora cuenta con 2.500 vecinos, que viven en casas de cartón o de paja con suelo de tierra. No tienen ni agua potable ni teléfono.
El Peligro De Los Okupas
"Cuando sales a buscar trabajo, te preguntan por un documento que indique tu domicilio", dijo María Carrasco, 30, a veces dependienta de una farmacia. "Pero no tenemos esos documentos, porque no tenemos facturas del agua, ni de la electricidad ni del teléfono".
Pero después de enterarse de que la agencia de gobierno estaba en proceso de otorgar escrituras, una compañía de electricidad privada, Luz del Sur, decidió recientemente extender sus líneas a la colonia.
"Han sido reconocidos por las autoridades locales", dijo el portavoz de la empresa Pedro Núñez.
María Huertas, 43, costurera, espera que le otorguen un préstamo con la ayuda de la agencia de gobierno para comprar una nueva máquina de coser.
"Una escritura es indispensable para todo", dijo María.
7 de agosto de 2004
tbridges@herald.com
©traducción mQh
©miamiherald
Lima, Perú. César Girón no necesita que lo aguijoneen para sacar su entrañable álbum de fotos de su vecindario tal como se veía en 1990, poco después de que él y otras treinta familias invadieran un terreno de tierras nacionales y establecieran una colonia.Las fotos en blanco y negro muestran un paisaje tan árido como la luna: una docena de chozas de paja de un cuarto contra un telón de fondo de polvorosa desolación, sin caminos, electricidad o agua potable, sin nada de vegetación.
Girón se excita cuando sale de su casa para mostrar la hoy colonia proletaria de Saúl Cantoral. La mayoría de las casas tiene cocina, dormitorios, cuarto de baño, desagüe y la calle principal pavimentada.
"Es por esto", dice Girón, mostrando orgulloso otro tesoro familiar: su título de propiedad de la tierra, en una escritura oficial, emitido en 1998 por el gobierno peruano.
Con los títulos, Girón y muchos de sus vecinos se han hecho un camino para salir de la miseria mediante un revolucionario pero poco conocido programa que otorgó títulos de propiedad a más de un millón de familias peruanas en los últimos ocho años -transformando el valor de la tierra en capital activo.
Que la falta de títulos de tierra juegue un papel tan importante en desalentar el desarrollo económico puede parecer impensable en Estados Unidos, donde existen registros estables de la propiedad de la tierra desde las invasiones de tierra del siglo 19. Pero existe en toda América Latina la falta de claridad sobre la tierra, y se ha transformado en un importante factor de la miseria en la región.
Sin títulos, las familias pobres no pueden sacar hipotecas para mejorar sus casas, empezar pequeños negocios o pagar la educación de sus hijos -los fundamentales mecanismos mediante los cuales la mayoría de los estadounidenses sube en la escala económica.
Sin títulos claros de propiedad de la tierra, la gente se mata en disputas sobre la propiedad, especialmente en áreas rurales, y los gobiernos no pueden recaudar impuestos a la propiedad para destinarlos a las escuelas o a la salud, donde se necesitan urgentemente.
Sin títulos de tierra, los okupas tienen que quedarse más a menudo en casa para impedir que alguien les quite sus tenencias ilegales, y es menos probable que sus hijos vayan a la escuela.
Y sin títulos legales para habilitar parcelas de tierras agrícolas, millones de campesinos han emigrado a las ciudades latinoamericanas, donde terminan en colonias hacinadas y plagadas por el crimen. Otorgar títulos de propiedad como una medida para combatir la pobreza es el parto del ingenio del economista peruano Hernando de Soto, que dice que al hacer así transforma el "capital muerto" -el valor potencial del predio y la casa- en capital activo. En 2000, calculó que Perú tenía $74.2 billones en capital muerto de la propiedad inmobiliaria -dos veces más que los activos totales de las mil empresas privadas más grandes del país.
Un Problema Común
Perú y en realidad América Latina no son los únicos. Países pobres como Egipto, Haití y Filipinas tienen billones de dólares en capital muerto', debido a la falta de títulos de propiedad, dijo De Soto. Pero los litigios sobre tierras han estado durante largo tiempo en el origen de muchos de los trastornos políticos de América Latina, y decenas de millones de sus residentes viven hoy como okupas en terrenos que no poseen legalmente.
Hay mucho en juego. Si las teorías de De Soto se demuestran eficaces, Perú marcaría pauta en un profundo mejoramiento de las condiciones de vida de millones de pobres y fortalecería la democracia en América Latina. Sin embargo, el fracaso podría generar más desconfianza del gobierno en una región donde mucha gente se siente abandonada por sus representantes elegidos.
La mayor parte de la tierra en América Latina sigue sin empadronar y sin registros desde que la región conquistó su independencia de las coronas española y portuguesa -que poseían toda la tierra- en los siglos 18 y 19, dijo Jonathan Conning, especialista en tierras en América Latina en el Hunter College de la Ciudad de Nueva York. Peticiones del porcentaje de tierra empadronada en Perú y Venezuela, por ejemplo, fueron recibidas con miradas de asombro por los funcionarios del registro de tierras del gobierno.
Un Importante Apoyo
Pero el Banco Mundial ha apoyado la idea de otorgar títulos de propiedad de la tierra como un principal componente de su programa de erradicación de la pobreza en América Latina, ofreciendo programas de financiación en Perú, Bolivia, Panamá, El Salvador y Guatemala. Los gobiernos de Brasil y Costa Rica están impulsando programas similares.
David Varela, un representante del Bando Mundial en Venezuela, dijo que mientras el proceso de otorgamiento de escrituras costaba al estado un promedio de $60 por predio, el valor de ese predio y casa sube hasta $925.
La invasión de okupas que creó la colonia de Saúl Cantoral en las afueras al nordeste de Lima tuvo lugar el 16 de mayo de 1990. Como Girón, los otros okupas llegaron a Lima desde áreas rurales. Llamaron así a la colonia en homenaje a un líder sindical minero de izquierdas asesinado en 1989, y comenzó a crecer.
En 1992, sus tres mil vecinos trazaron las calles. En 1993 construyeron una escuela. Sin embargo, en 1996 todavía vivían, la mayoría de los residentes, en chozas de paja con suelo de tierra.
La suerte comenzó a cambiar después de que trabajadores de una agencia de gobierno, que fue instalada con ayuda de De Soto, la Comisión de Formalización la Propiedad Informal, llegaron a Saúl Cantoral en 1996 y anunciaron que querían entregar escrituras.
"No fue necesario que nos explicaran las ventajas de tener títulos", dijo Girón, 56, rector de una escuela. "Sabíamos que si vas a un banco a pedir un préstamo, te van a pedir una escritura como garantía".
A menos que los vecinos tuvieran familiares o amigos bien forrados, la única alternativa era pedir dinero a los prestamistas a tasas de interés de veinte a treinta por ciento al mes, agregó.
Girón y sus vecinos recibieron sus escrituras personalmente de manos del entonces presidente peruano Alberto Fujimori, que se ganó a cambio el apoyo incondicional de los votantes pobres.
Roxana Verastigui, una madre soltera de 35 años que vive a tiro de piedra de Girón, pidió un préstamo de $1.700 a un banco para agregar un cuarto de cocina y un dormitorio a su casa. Está pagando el préstamo de seis años en mensualidades de $24.
Girón pidió dinero para transformar su casa de paja en una sólida casa de ladrillos de un dormitorio, donde viven seis personas. Él y los otros también han usado sus escrituras para lograr que les instalaran líneas telefónicas y comprar enseres para el hogar a crédito en unos grandes almacenes -en su caso, una nevera y una torre musical.
"La escritura demostraba que yo era un propietario y les hizo sentirse más seguros para hacer negocios conmigo", dijo Girón.
Otro vecino, una alegre enfermera de media jornada llamada Victoria Flores, dijo que la escritura también le permitía trabajar más horas y que su hijo fuera a la escuela más regularmente. Antes se sentía obligada a dejar a alguien en casa para vigilar que otros okupas no le robaran sus cosas.
"Ahora, nadie puede entrar aquí", dijo Flores, mientras los pollos correteaban por el patio. La experiencia de Flores sigue el rastro de las dos mayores propuestas de Erica Field, un egresado de Princeton que ha realizado el más exhaustivo análisis del programa de propiedad de la tierra de Perú.
Después de estudiar el programa en ocho ciudades, Field descubrió que las familias con escrituras trabajaban 16 horas adiciones a la semana, que sus niños en edad escolar tenían un 27% menos de probabilidad de tener que trabajar, y que los padres tenían un 47% menos de probabilidad de limitarse a trabajar en casa.
Al otorgar títulos de propiedad, el presidente Alejandro Toledo dijo en una entrevista que eso "da valor a la propiedad y proporciona seguridad psicológica tanto como financiera".
En total, el gobierno de Perú ha otorgado casi 1.4 millones de escrituras en propiedades urbanas en Lima y otras ciudades desde 1996 hasta febrero de este año -el programa más ambicioso de América Latina, aunque todavía esperan casi un millón de familias.
Debilidad
El programa tiene defectos. La mayoría de los bancos comerciales se muestra reluctante a prestar dinero a residentes de colonias, ya que sacan pocos beneficios de los micro-préstamos, dijo Donald F. Terry, un alto funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo, que también está ayudando a poner en práctica las teorías de De Soto.
Sólo el catorce por ciento de los vecinos de Saúl Cantoral han utilizado el sistema bancario.
Marcelina Punto dijo que había decidido por no pedir un préstamo y en lugar de eso transformar la parte anterior de su casa en el único restaurante de Saúl Cantoral, levantándose a las cinco de la mañana para vender sopa a los trabajadores que se encaminan a sus trabajos y sirviendo luego almuerzos a un dólar de sopa, pollo a la parrilla, arroz y frijoles.
"Es demasiado arriesgado pedir dinero prestado... Si no pagas, puedes perder tu casa", dijo Punto, 47, antes de reconocer el lado positivo de tener un título. "Teníamos miedo de que en cualquier momento nos echaran de nuestras casas... Pero ahora me siento segura de que es mi propiedad".
Hilaria Huallpa, 32, vive en la misma calle que Girón, en una casa de madera contrachapada de un cuarto con suelo de tierra y sus tres hijos duermen en una cama de una plaza metida contra un rincón. Dijo que no puede conseguir ni siquiera una pequeña hipoteca.
"Me gustaría sacar un préstamo para arreglarla", dijo Huallpa, embarazada de su cuarto hijo. "Pero te piden 700 soles [$202] de entrada. Sólo teníamos para 400 o 500 soles". Su marido es barrendero; gana $115 al mes.
Reconociendo que las hipotecas comerciales son difíciles de obtener, la Comisión de Formalización la Propiedad Informal del gobierno inició un nuevo programa que conecta a dueños de escrituras con entidades de crédito que pueden otorgar préstamos de bajo valor a tasas bajas de interés. Alrededor de 296.000 nuevos propietarios recibieron un total de $728 millones en préstamos desde 2000, dijo un portavoz de la agencia.
Pero esas sumas son pequeñas "en comparación con la cantidad de capitales inactivos", dijo De Soto. Sin embargo, antes de la agencia de gobierno se acercara a Saúl Cantoral, el 75 por ciento de sus residentes vivía en casas de cartón o de paja. Hoy, el 80 por ciento de las casas son de ladrillo.
Otra colonia de Lima, Edén de Manantial, está trabajando con la agencia para seguir los pasos de Saúl Cantoral.
Entretanto, da una dura lección en las desgracias que aflijen a los okupas.
Al final de un desigual camino de tierra hacia la cima de una escarpada loma en las afueras al sur de Lima, Edén de Manantial fue fundada hace cuatro años por cincuenta familias y ahora cuenta con 2.500 vecinos, que viven en casas de cartón o de paja con suelo de tierra. No tienen ni agua potable ni teléfono.
El Peligro De Los Okupas
"Cuando sales a buscar trabajo, te preguntan por un documento que indique tu domicilio", dijo María Carrasco, 30, a veces dependienta de una farmacia. "Pero no tenemos esos documentos, porque no tenemos facturas del agua, ni de la electricidad ni del teléfono".
Pero después de enterarse de que la agencia de gobierno estaba en proceso de otorgar escrituras, una compañía de electricidad privada, Luz del Sur, decidió recientemente extender sus líneas a la colonia.
"Han sido reconocidos por las autoridades locales", dijo el portavoz de la empresa Pedro Núñez.
María Huertas, 43, costurera, espera que le otorguen un préstamo con la ayuda de la agencia de gobierno para comprar una nueva máquina de coser.
"Una escritura es indispensable para todo", dijo María.
7 de agosto de 2004
tbridges@herald.com
©traducción mQh
©miamiherald
PROMESA DE LLEVAR JUSTICIA A MÉXICO SE TRANSFORMA EN NADA - ginger thompson & tim weiner
El presidente Fox prefirió un procurador a una comisión de la verdad para procesar a antiguos jefes de estado sospechosos de crímenes contra la humanidad, en el caso del acusado ex presidente Luis Echeverría. New York Times publicaba este artículo el 26 de julio.
Ciudad de México, México. ¿Cómo hará México cuentas con su pasado?
Otros países lo ha hechos. Estados Unidos presenciaron cómo la comisión del 11 de septiembre iluminó los momentos más oscuros de la historia estadounidense reciente, arrojando luz sobre documentos secretos, interrogando a espías, incluso entrevistando al presidente.
En países tan diferentes como Guatemala y Sudáfrica, cuyos gobiernos pasados encarcelaron, torturaron y mataron a su propia gente en nombre de la seguridad nacional formaron sus propias comisiones de la verdad' para exhumar los hechos y exponerlos. Pero en nombre de la reconciliación nacional, esos países dejan de lado el procesamiento de los responsables de esos crímenes.
En América Latina, donde durante la guerra fría se cometieron de manera sistemática torturas, desapariciones y asesinatos de opositores sospechosos desde México a Chile, al sur, pocos países han presentado cargos formales contra los antiguos jefes de estado por sospechas de crímenes contra la humanidad.
Así, la acusación presentada el viernes contra el antiguo presidente Luis Echeverría, que gobernó México entre 1970 y 1976, fue un acontecimiento significativo. El procurador especial Ignacio Carrillo Prieto acusó al antiguo presidente, a dos de sus antiguos secretarios y tres generales del ejército de genocidio por la masacre de al menos 25 estudiantes en una manifestación en 1971.
Durante siete décadas consecutivas, los presidentes mexicanos han gobernado este país como si fueran reyes. Cada uno de ellos eligió a su sucesor. La tradición autoritaria garantizó un poder casi total al Partido Revolucionario Institucional PRI, y la impunidad para sus viejos estadistas. Las huellas digitales de los presidentes eran borradas de los abusos cometidos durante su período en el poder.
La elección del presidente Vicente Fox hace cuatro años derribó al PRI. Fox, un hombre de negocios conservador, prometió romper con los abusos del pasado recurriendo a la justicia. Rechazó los llamados de formar una comisión de la verdad, diciendo que la Constitución Mexicana no lo permitía y argumentando que tales comisiones no garantizaban el castigo.
Sus promesas de justicia se han transformado en nada. La antigua jefe de derechos humanos de Fox, Marie Claire Acosta, se preguntaba en una entrevista si acaso estaban predestinadas a fracasar.
En lugar de crear una comisión de la verdad independiente, Fox confió el asunto al corrupto y desvencijado sistema judicial del país.
El presidente nombró un procurador especial para investigar los crímenes. Pero el despacho del procurador opera bajo la cadena de mando del procurador general Rafael Macedo de la Concha, un antiguo general del ejército que ha defendido las actuaciones militares de la acusación de abusos. Antes que obligar a la institución a abrirse por sí sola al escrutinio, organizaciones de derechos humanos dicen que ha actuado como su cancerbero.
El año pasado, un informe de Human Rights Watch advertía que Fox había dado a su procurador especial poca apoyo político, moral y financiero contra los obstáculos levantados por los militares y el procurador general. Los militares ignoran sistemáticamente las peticiones de documentos y entrevistas. El segundo procurador más poderoso de México, José Luis Santiago Vasconcelos, criticaron la misión del procurador especial y apoyaron los llamados de los militares a una amnistía.
La evidencia pública sugiere fuertemente que Echeverría sabía que un escuadrón de la muerte adiestrado por ejército llamado los Halcones atacó el 10 de junio de 1971 a unos estudiantes en una manifestación, y mataron al menos a 25 de ellos, golpeándolos hasta la muerte con cachiporras y cadenas.
Funcionarios del departamento de estado estadounidense en México piensan que Echeverría apoyaba a los Halcones como una fuerza contra el movimiento estudiantil y "puede haber autorizado la intervención del grupo" para atacar a los manifestantes. Sus informes desclasificados han sido publicados en la red por el Archivo de Seguridad Nacional, un grupo sin fines de lucro de Washington (www.nsarchive.org), y ampliamente publicados en México.
El caso presentado contra Echeverría y sus colegas es voluminoso -9.382 páginas de evidencias y testimonios- pero vulnerable a la presión política de los militares y del PRI, todavía el partido político más grande del país.
El sábado un juez federal rechazó la acusación de genocidio. Funcionarios del despacho del procurador especial dijeron que el juez no consideró la evidencia, sino que decidió simplemente que el delito había prescrito después de 30 años.
Luis Rubio, columnista del diario Reforma, dijo que Fox nunca dejó en claro sus intenciones hacia el PRI o el pasado, al tiempo que desataba "fuerzas incontroladas y semi-autónomas para vérselas con las dos, que podía terminar con destruir el pequeño proceso democrático puesto en marcha con su elección. O peor".
En una entrevista el domingo, el procurador especial dijo que no era su primer tropiezo, y que su lucha continuaba. En los próximos dos días recurrirá el caso, dijo.
Presentó con éxito una apelación el año pasado, y obtuvo la detención de Miguel Nazar Haro, el antiguo jefe de una fuerza de la policía secreta durante los años setenta y ochenta. Nazar Haro fue acusado de la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, un líder de izquierdas que fue secuestrado por fuerzas de la seguridad del estado en 1975. Se lo cree muerto, pero su cuerpo no ha sido encontrado.
Quizás es interesado, pero Carrillo Prieto tenía razón cuando dijo que Fox hizo bien en preferir su despacho a una comisión de verdad.
"Con una comisión de la verdad los gobiernos hacen pactos con el Demonio", dijo. "Nuestro despacho busca maneras de meter al Demonio en la cárcel".
26 de julio de 2004
6 de agosto de 2004
©traducción mQh
©newyorktimes
El Congreso de Argentina dictó el miércoles una ley para indemnizar a los hijos nacidos en cautiverio de desaparecidos o detenidos políticos durante la dictadura que gobernó el país entre 1976 y 1983.
Buenos Aires, Argentina. El proyecto había sido aprobado por la Cámara de Diputados en abril y este miércoles fue convertido en ley por el Senado, y contempla también a los menores que fueron detenidos con sus padres.
La nueva ley dispone el pago de 71.280 pesos (23.670 dólares) para los hijos de desaparecidos o detenidos políticos, 50% más si la víctima sufrió lesiones graves durante su encierro y 100% más si hubiese fallecido.
En el caso de que el niño hubiese sufrido además la sustitución de su identidad, la indemnización será de 224.000 pesos (74.666 dólares).
Los casos comprobados de personas nacidas en cautiverio de sus padres por razones políticas son 270, según estudios realizados para otros trámites legislativos previos.
De sustitución de identidad existen 320 casos comprobados aunque es posible que esta cantidad aumente por las investigaciones en curso.
La asociación Abuelas de Plaza de Mayo, fundada hace 26 años para buscar a los hijos de desaparecidos capturados con sus padres o nacidos en cautiverio, encontró a 77 de ellos y tiene abiertos 240 casos, los que se suman a 120 denuncias que tramita la Comisión Nacional de Derecho a la Identidad (CONADI).
La presidenta de la entidad, Estela Barnes de Carlotto, de 73 años, afirma que "en total, unos 500 niños fueron robados durante la dictadura".
Las 'Abuelas' tuvieron su primer éxito en 1979 cuando localizaron a un niño en una familia chilena, y el último en enero pasado, cuando Juan Cabandié Alfonsín, de 25 años, se acercó a la entidad con dudas sobre su propia historia y descubrió que había sido ilegalmente apropiado por un policía que lo crió.
Después de un cuarto de siglo de actuar casi como detectives, las 'Abuelas' modificaron su táctica y desde fines de 2002 despliegan una campaña en los medios de comunicación con el lema "¿Dudás de tu identidad? Recurrí a nosotras".
Esa campaña dio sus frutos pues los tres últimos nietos aparecidos se dirigieron por propia voluntad a la organización.
6 de agosto de 2004
©mipunto
El racismo en América Latina parece más diluido que en otros países, pero en América hay pocos generales, ministros de gabinete u obispos negros.
Lima, Perú. La tapa de la guía de teléfonos de Lima de 2004 muestra a un doctor blanco, una enfermera blanca y un cocinero blanco, un hombre blanco llamando por teléfono, dos hombres blancos haciendo trabajos en casas -y un botones negro llevando unas maletas.
Jorge Ramírez hizo una mueca al mirar la cubierta.
"Esto sólo perpetúa el racismo en Perú", dijo Ramírez, que se describe como afro-peruano y dirige un grupo de derechos civiles en Lima. "Pone a los negros debajo de todo el resto".
Este año se celebra el 150 aniversario de la abolición de la esclavitud en el Perú y unos resueltos afro-peruanos están haciendo uso de la oportunidad para contar a sus compatriotas que el racismo está vivo y en buen estado de salud, de muchas maneras similar y diferentes al racismo de Estados Unidos.
Sus contrapartes en toda América Latina cuenta una historia parecida a medida que los negros en toda la región están cada vez más expresando de orgullo negro y creando movimientos políticos -cincuenta años después de que el movimiento de derechos civiles irrumpiera en Estados Unidos.
Los negros en América Latina informan regularmente de actos de racismo: que a veces los blancos cruzan la calle para evitarlos, que los camareros en los restaurantes exclusivos los ignoran y que los guardias de seguridad a menudo les siguen en los grandes almacenes cuando están de compras.
Unos países -Brasil es la principal excepción- todavía mantienen estadísticas socio-económicas separadas para los negros, que oculta efectivamente su condición rezagada, dijo Josefina Stubs, funcionaria del Banco Mundial.
Todos los presidentes de América Latina son blancos o morenos, así como la mayoría de sus ministros de gabinete y empresarios importantes en toda la región.
Pero a diferencia de Estados Unidos, donde antes todos los que tenían una gota de sangre negra eran considerados legalmente negros, las distinciones raciales en América Latina son difíciles de definir. También a diferencia de Estados Unidos, los gobiernos latinoamericanos no han practicado de manera sistemática la segregación racial o reprimido deliberadamente a sus ciudadanos negros.
"Aquí el racismo es más sutil", dijo Rafael Santa Cruz, un actor negro que representó en 1991 al primer profesional negro exitoso en una teleserie peruana cuando hizo de doctor. "En Perú, eres negro si te ves negro. Mientras más oscuro seas, más bajo estarás social y económicamente".
Nada más cierto en Brasil, que tiene la segunda población negra más grande del mundo, después de Nigeria.
A primera vista, Brasil parece ser un idilio racial, con el increíble rango de color de piel dando testimonio de la facilidad con que negros y blancos se han mezclado desde hace mucho tiempo.
Pero los brasileños de piel más clara están claramente en mejor posición.
"Mientras un 45 por ciento de los 170 millones de habitantes del país se definen a sí mismos sea como negros o pardos -mezclados- en el censo de 2000, sólo el 17 por ciento de los egresados universitarios son pardos y sólo el dos por ciento son negros", informó este año la Crónica de la Educación Superior.
En 2001, brasileños blancos de 15 a 24 años mostraron un promedio de años de enseñanza de 8.3 años, comparado con los 6.4 años de los negros, de acuerdo a un estudio del Banco Mundial, y eran dos veces más probable que un negro fuera analfabeto.
Sólo el 18 por ciento de los 594 miembros del Congreso de Brasil son negros, mientras el Caucus Negro del Congreso tiene 37 miembros, de un total de 535 miembros de la Cámara y del Senado.
Sin embargo, hay signos de progreso racial.
En 1988 Brasil tenía sólo siete miembros negros del Congreso. Hoy, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene cuatro negros en su gabinete, y ha nombrado al primer presidente de la Corte de Justicia negro.
Debido a que los negros en Brasil no han sido nunca oficialmente segregados, parecen no haber desarrollado una fuerte identidad como gente negra y no han desarrollado un movimiento político fuerte como el dirigido por el reverendo Jesse Jackson, el reverendo Martin Luther King o Malcolm X.
Lo mismo es verdad en Colombia y en realidad en toda América Latina, dijo Edgar Torres, un afro-colombiano que es el segundo vice-presidente del Congreso del país. Torres fue el anfitrión hace poco de un congreso de miembros negros del Congreso en toda América Latina.
"Aquí en Colombia, falta la unidad y la conciencia", dijo Torres en una entrevista telefónica. "Somos el 26 por ciento de la población, pero sólo el dos por ciento de los estudiantes universitarios son negros. No hay ministros de gabinete negros o generales negros. Pero creo que se está creando la conciencia de que tenemos que trabajar juntos para avanzar".
Líderes negros de Perú, donde entre el ocho y el diez por ciento de los 27 millones de habitantes son considerados negros, expresan esperanzas similares en medio de sus frustraciones.
Jorge Ramírez, que dirige la Asociación Negra de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, dijo que los negros en la televisión tienden a recibir papeles de ladrones y criadas. En un programa de variedades semanal, observó, un actor negro hace de salvaje africano -con un hueso amarrado a la cabeza. En una comedia, un blanco con cara negra parodiando el telediario. Cuando aparece un video con gente negra en la pantalla, el anunciador hace ruidos de mono. Los anuncios de ofertas de trabajo en los diarios piden a gente de "buena apariencia", que los negros aquí dicen que es una clave que significa que los negros deben abstenerse. Perú no tiene ministros de gabinete negros, ni embajadores negros, ni obispos, dicen líderes negros.
"El racismo en Perú no está en las leyes", dijo Ramírez. "Está en la mentalidad de la gente". Mientras que sí hay un general negro en el ejército, no ha habido nunca un almirante negro, y la marina en realidad desestimula activamente a los oficiales negros, dijo José Luis Riesco, uno de los tres diputados negros de Perú.
"La marina no admite a la gente de color, excepto en uniforme y zapatos", dijo Risco. Aunque José Cueto, un portavoz de la marina, dijo: "La gente que dice que hay racismo en la marina son ellos mismos racistas".
Líderes negros también han observado que las relaciones entre negros e indios, que constituyen el 45 por ciento de la población de Perú, son a menudo tensas.
"Los indios y los negros ha menudo compiten por los mismos trabajos", dijo Oswaldo Bilbao, un afro-peruano que es director ejecutivo del Centro de Desarrollo Étnico. "Los indios dicen: Nosotros llegamos primero. Somos dueños de la tierra'. Los negros dicen: No vine aquí por mi voluntad. Pero vivo aquí y soy peruano".
Después de conquistar la independencia de España a principios del siglo 19, los países latinoamericanos abolieron la esclavitud en un período de 60 años, con Brasil, una antigua colonia portuguesa, el último en hacerlo en 1888.
Este 4 de diciembre se conmemorará el día en que un presidente de Perú liberó en 1854 al último de los tres mil a cuatro esclavos restantes.
Venezuela, que también abolió la esclavitud en 1854, celebró su aniversario el 24 de marzo con discursos y reconocimiento de la fecha por el presidente Hugo Chávez.
Risco y varios otros líderes negros en Perú están organizando un panel de discusión sobre cuestiones de raza así como sobre otros eventos culturales para conmemorar el aniversario el 4 de diciembre.
Pero el gobierno de Perú no tiene planes de celebrar el aniversario. "No existimos", dice Risco. "El gobierno no hace nada, nada, nada".
6 de agosto de 2004
©traducción mQh
©miamiherald
Gobiernos sucesivos han prometido reformar un instituto policial notorio por su corrupción: la policía provincial de Buenos Aires, que cuenta entre sus filas con secuestradores y atracadores de bancos, que operan con la complacencia de caudillos políticos.
Buenos Aires, Argentina. Era un estudiante de ingeniería de 23 años de una familia de clase media que fue secuestrado una noche este año cuando iba en camino a ver a su novia. Días después, mientras se esperaba el rescate, logró escapar, pero cuando los vecinos alertaron a la policía de que había un hombre corriendo por la calle, pidiendo ayuda, la policía les dijo que se metieran en sus casas y se ocuparan de sus propios asuntos.
Sólo más tarde, después de que el estudiante Axel Blumberg fuera matado a balazos en marzo, surgió una explicación para el comportamiento aparentemente extraño de la policía. Dos veteranos miembros de la policía provincial de Buenos Aires fueron acusados de complicidad en el caso, y el fiscal dice que otros de la comisaría de policía están también implicados en el delito, que se cree fue llevado a cabo por una banda organizada.
Para los argentinos, el caso de Blumberg se ha transformado en un escándalo tan terrible que ha provocado marchas de protesta y la formación de grupos de derechos civiles. Pero cuando antiguos y actuales funcionarios de policía y criminalistas de Argentina dijeron que lo único escandaloso era la revelación de las fechorías, su fatal conclusión fue la indignación del público. Lo que era aparentemente la implicación de la policía, dijeron, es en realidad un ejemplo de que asuntos como este no pueden tener lugar a menos que estén involucrados políticos poderosos que proporcionan protección.
"Este fenómenos ha existido siempre y es histórico", dijo en una entrevista León Arslanian, nombrado recientemente ministro de seguridad pública, en la que indicó que había esfuerzos por limitarlo. "La clase política ha contribuido al fenómeno de la corrupción policial de varias maneras".
Durante su primer año de mandato, el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, ha jurado repetidas veces depurar a la policía provincial de Buenos Aires, una fuerza de 47 mil hombres que describe como "rebosante de pus". Por iniciativa suya, se han realizado algunas purgas, también en la problemática policía federal -lo que condujo el despido de cientos de agentes.
Pero no es solo la seguridad pública la que está en cuestión: el éxito de su presidencia, de hecho, puede depender de su habilidad para sanear a La Bonaerense, el apodo de la fuerza en la provincia de Buenos Aires, que es el hogar de casi el 40 por ciento de los 39 millones de argentinos. Se dice que altos cargos policiales que están protegidos por políticos poderosos son responsables de canalizar millones de dólares a los rivales políticos de Kirchner dentro del gobernante movimiento peronista.
Kirchner no respondió a las peticiones de una entrevista, y el ministro de justicia Gustavo Véliz anuló una entrevista para conversar sobre la campaña de limpieza en la policía. Pero en declaraciones públicas, Béliz dijo: "El problema es que las fuerzas policiales se han corrompido porque ha habido políticos criminales que han hecho tratos con ellos".
Kirchner despidió a Béliz a fines de julio a raíz de una disputa sobre la fuerza que debía usarse para sofocar una manifestación política en la capital. Justo dos días antes, el presidente había también despedido al director de la Policía Federal por un asunto relacionado, al negarse a ejecutar su orden de no permitir a los agentes de policía portar armas de fuego cuando controlan esas protestas.
Muchos de los oficiales que supervisan a la policía provincial dicen que el cuerpo es notorio por su corrupción y despreciado por el público. Un funcionario extranjero que fue obligado a trabajar con la policía provincial la describió como "una mafia en uniforme", y los fiscales y expertos en seguridad pública dicen que está profundamente entrelazada con el crimen organizado.
En la policía provincial de Buenos Aires, "cada división se dedica al área de delincuencia que se supone que tiene que combatir", dice Alejandra Vallespir, una socióloga en la Universidad de Buenos Aires que ha escrito extensamente sobre el cuerpo policial. "La división de robos, roba; la de narcóticos, trafica en drogas; la de robo de vehículos, roba vehículos y soborna a tiendas; y la de fraude y banca, estafa y tima".
Antiguos fiscales y agentes de policía dicen que no hay ninguna área de la delincuencia, desde la prostitución y las apuestas ilegales hasta tráfico de drogas y secuestro, en la que miembros de la policía provincial no hayan estado involucrados. En las carreteras y en las pampas, así llamados ´piratas del asfalto´, a veces en patrulleros policiales, roban ganado y asaltan a los coches.
En una entrevista en la provincial ciudad de Mercedes, Miriam Rodríguez, una infatigable fiscal que ha logrado condenar a numerosos policías por corrupción, incluyendo a su jefe de personal, contó cómo funciona el sistema. Citó el caso de una banda de ladrones de coches, en el que logró que se condenara a siete agentes de policía.
Los ladrones roban un coche y lo venden con documentación falsa a un comprador confiado, dice. La policía entonces requisa el coche, amenaza al nuevo propietario con la cárcel a menos que pague fuertes mordidas y devuelva el coche a los ladrones. El ciclo se repite tres o cuatro veces antes de que el coche se entregue a una hojalatería y sea desarmado.
Las sumas conseguidas con tales intrigas son altas: tanto como 30 mil dólares al mes en beneficios y sobornos en las comisarías de policía más ricas de la provincia, de acuerdo a antiguos fiscales y agentes de policía. Norberto Fiori, un antiguo jefe de comisaría que admitió su corrupción y entregó al estado evidencias después de una disputa con sus colegas, dice que los pagos para actos criminales tienen tarifas fjas: un burdel típico, por ejemplo, paga a la policía cien dólares a la semana por cada una de sus prostitutas, mientras que la ´comisión´ por un coche robado es de un mínimo de trescientos dólares.
"Se le da a cada comisaría una cuota que tiene que cumplir, y tiene que buscar sus propios medios para hacerlo", dijo Ricardo Ragendorfer, un reportero y autor de un par de libros de gran éxito de público sobre lo que llama ´la maldita policía´. "La mitad del dinero se queda ahí, y la otra mitad va hacia arriba en la cadena de mando".
Pero el dinero no para ahí. Actuales y antiguos funcionarios de gobierno que han estado implicados en investigaciones de la policía provincial dice que mucho de la mordida termina en manos de caudillos políticos y funcionarios de partido, sobre todo pero no exclusivamente peronistas, que lo usan para comprar votos y asegurarse la aprobación de leyes que favorecen sus intereses.
Al concentrarse en la policía provincial, el presidente Kirchner esperar fortalecerse a sí mismo en dos frentes relacionados, dijeron funcionarios de gobierno y expertos en seguridad pública. Antes de nada, necesita restaurar el orden público, que ha sido citado como el principal problema del país por el 64.1 por ciento de los encuestados en un sondeo reciente.
Con ello espera debilitar a su principal rival político, el antiguo presidente Eduardo Duhalde. Aunque ya no tiene funciones públicas, Duhalde todavía controla la máquina peronista y la enorme delegación parlamentaria del partido de la provincia de Buenos Aires.
Duhalde no accedió a ser entrevistado. Cuando era gobernador de la provincia de Buenos Aires en los años noventa, describió al cuerpo de policía como "el mejor del mundo" y e impidió su reforma, dijeron funcionarios que trabajaron en la seguridad pública en esa época.
Kirchner, también peronista, proviene de una pequeña provincia de Patagonia. Le gustaría construir una base política independiente en la provincia de Buenos Aires, pero se dice entre funcionarios del partido y comentaristas políticos argentinos que sus esfuerzos para consolidarse en el poder y aprobar reformas políticas y económicas son bloqueados por Duhalde.
Gobiernos anteriores han hecho promesas similares para reformar a la policía y no han logrado efectuar cambios significativos. Para golpear con más efectividad, Kirchner necesita más aliados, que son difíciles de encontrar. Muchos segmentos de la sociedad que esperan esas reformas, como los grupos de empresarios, han sido obligados a callar con amenazas.
"No es posible que esta institución se puede reformar y depurar por sí misma", dijo Marcelo Saín, un antiguo subsecretario del ministerio de seguridad pública que trabaja ahora como investigador en la Universidad de Quilmes. "Simplemente no hay agentes de policía que puedan encargarse de una tarea semejante".
5 de agosto de 2004
©traducción mQh©newyorktimes
Ciudad de México, México. ¿Cómo hará México cuentas con su pasado?Otros países lo ha hechos. Estados Unidos presenciaron cómo la comisión del 11 de septiembre iluminó los momentos más oscuros de la historia estadounidense reciente, arrojando luz sobre documentos secretos, interrogando a espías, incluso entrevistando al presidente.
En países tan diferentes como Guatemala y Sudáfrica, cuyos gobiernos pasados encarcelaron, torturaron y mataron a su propia gente en nombre de la seguridad nacional formaron sus propias comisiones de la verdad' para exhumar los hechos y exponerlos. Pero en nombre de la reconciliación nacional, esos países dejan de lado el procesamiento de los responsables de esos crímenes.
En América Latina, donde durante la guerra fría se cometieron de manera sistemática torturas, desapariciones y asesinatos de opositores sospechosos desde México a Chile, al sur, pocos países han presentado cargos formales contra los antiguos jefes de estado por sospechas de crímenes contra la humanidad.
Así, la acusación presentada el viernes contra el antiguo presidente Luis Echeverría, que gobernó México entre 1970 y 1976, fue un acontecimiento significativo. El procurador especial Ignacio Carrillo Prieto acusó al antiguo presidente, a dos de sus antiguos secretarios y tres generales del ejército de genocidio por la masacre de al menos 25 estudiantes en una manifestación en 1971.
Durante siete décadas consecutivas, los presidentes mexicanos han gobernado este país como si fueran reyes. Cada uno de ellos eligió a su sucesor. La tradición autoritaria garantizó un poder casi total al Partido Revolucionario Institucional PRI, y la impunidad para sus viejos estadistas. Las huellas digitales de los presidentes eran borradas de los abusos cometidos durante su período en el poder.
La elección del presidente Vicente Fox hace cuatro años derribó al PRI. Fox, un hombre de negocios conservador, prometió romper con los abusos del pasado recurriendo a la justicia. Rechazó los llamados de formar una comisión de la verdad, diciendo que la Constitución Mexicana no lo permitía y argumentando que tales comisiones no garantizaban el castigo.
Sus promesas de justicia se han transformado en nada. La antigua jefe de derechos humanos de Fox, Marie Claire Acosta, se preguntaba en una entrevista si acaso estaban predestinadas a fracasar.
En lugar de crear una comisión de la verdad independiente, Fox confió el asunto al corrupto y desvencijado sistema judicial del país.
El presidente nombró un procurador especial para investigar los crímenes. Pero el despacho del procurador opera bajo la cadena de mando del procurador general Rafael Macedo de la Concha, un antiguo general del ejército que ha defendido las actuaciones militares de la acusación de abusos. Antes que obligar a la institución a abrirse por sí sola al escrutinio, organizaciones de derechos humanos dicen que ha actuado como su cancerbero.
El año pasado, un informe de Human Rights Watch advertía que Fox había dado a su procurador especial poca apoyo político, moral y financiero contra los obstáculos levantados por los militares y el procurador general. Los militares ignoran sistemáticamente las peticiones de documentos y entrevistas. El segundo procurador más poderoso de México, José Luis Santiago Vasconcelos, criticaron la misión del procurador especial y apoyaron los llamados de los militares a una amnistía.
La evidencia pública sugiere fuertemente que Echeverría sabía que un escuadrón de la muerte adiestrado por ejército llamado los Halcones atacó el 10 de junio de 1971 a unos estudiantes en una manifestación, y mataron al menos a 25 de ellos, golpeándolos hasta la muerte con cachiporras y cadenas.
Funcionarios del departamento de estado estadounidense en México piensan que Echeverría apoyaba a los Halcones como una fuerza contra el movimiento estudiantil y "puede haber autorizado la intervención del grupo" para atacar a los manifestantes. Sus informes desclasificados han sido publicados en la red por el Archivo de Seguridad Nacional, un grupo sin fines de lucro de Washington (www.nsarchive.org), y ampliamente publicados en México.
El caso presentado contra Echeverría y sus colegas es voluminoso -9.382 páginas de evidencias y testimonios- pero vulnerable a la presión política de los militares y del PRI, todavía el partido político más grande del país.
El sábado un juez federal rechazó la acusación de genocidio. Funcionarios del despacho del procurador especial dijeron que el juez no consideró la evidencia, sino que decidió simplemente que el delito había prescrito después de 30 años.
Luis Rubio, columnista del diario Reforma, dijo que Fox nunca dejó en claro sus intenciones hacia el PRI o el pasado, al tiempo que desataba "fuerzas incontroladas y semi-autónomas para vérselas con las dos, que podía terminar con destruir el pequeño proceso democrático puesto en marcha con su elección. O peor".
En una entrevista el domingo, el procurador especial dijo que no era su primer tropiezo, y que su lucha continuaba. En los próximos dos días recurrirá el caso, dijo.
Presentó con éxito una apelación el año pasado, y obtuvo la detención de Miguel Nazar Haro, el antiguo jefe de una fuerza de la policía secreta durante los años setenta y ochenta. Nazar Haro fue acusado de la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, un líder de izquierdas que fue secuestrado por fuerzas de la seguridad del estado en 1975. Se lo cree muerto, pero su cuerpo no ha sido encontrado.
Quizás es interesado, pero Carrillo Prieto tenía razón cuando dijo que Fox hizo bien en preferir su despacho a una comisión de verdad.
"Con una comisión de la verdad los gobiernos hacen pactos con el Demonio", dijo. "Nuestro despacho busca maneras de meter al Demonio en la cárcel".
26 de julio de 2004
6 de agosto de 2004
©traducción mQh
©newyorktimes
ARGENTINA INDEMNIZARÁ A HIJOS DE DESAPARECIDOS NACIDOS EN CAUTIVERIO
El Congreso de Argentina dictó el miércoles una ley para indemnizar a los hijos nacidos en cautiverio de desaparecidos o detenidos políticos durante la dictadura que gobernó el país entre 1976 y 1983.
Buenos Aires, Argentina. El proyecto había sido aprobado por la Cámara de Diputados en abril y este miércoles fue convertido en ley por el Senado, y contempla también a los menores que fueron detenidos con sus padres.
La nueva ley dispone el pago de 71.280 pesos (23.670 dólares) para los hijos de desaparecidos o detenidos políticos, 50% más si la víctima sufrió lesiones graves durante su encierro y 100% más si hubiese fallecido.
En el caso de que el niño hubiese sufrido además la sustitución de su identidad, la indemnización será de 224.000 pesos (74.666 dólares).
Los casos comprobados de personas nacidas en cautiverio de sus padres por razones políticas son 270, según estudios realizados para otros trámites legislativos previos.
De sustitución de identidad existen 320 casos comprobados aunque es posible que esta cantidad aumente por las investigaciones en curso.
La asociación Abuelas de Plaza de Mayo, fundada hace 26 años para buscar a los hijos de desaparecidos capturados con sus padres o nacidos en cautiverio, encontró a 77 de ellos y tiene abiertos 240 casos, los que se suman a 120 denuncias que tramita la Comisión Nacional de Derecho a la Identidad (CONADI).
La presidenta de la entidad, Estela Barnes de Carlotto, de 73 años, afirma que "en total, unos 500 niños fueron robados durante la dictadura".
Las 'Abuelas' tuvieron su primer éxito en 1979 cuando localizaron a un niño en una familia chilena, y el último en enero pasado, cuando Juan Cabandié Alfonsín, de 25 años, se acercó a la entidad con dudas sobre su propia historia y descubrió que había sido ilegalmente apropiado por un policía que lo crió.
Después de un cuarto de siglo de actuar casi como detectives, las 'Abuelas' modificaron su táctica y desde fines de 2002 despliegan una campaña en los medios de comunicación con el lema "¿Dudás de tu identidad? Recurrí a nosotras".
Esa campaña dio sus frutos pues los tres últimos nietos aparecidos se dirigieron por propia voluntad a la organización.
6 de agosto de 2004
©mipunto
SIGUEN DESIGUALDADES DESPUÉS DE SIGLOS DE ESCLAVITUD - tyler bridges
El racismo en América Latina parece más diluido que en otros países, pero en América hay pocos generales, ministros de gabinete u obispos negros.
Lima, Perú. La tapa de la guía de teléfonos de Lima de 2004 muestra a un doctor blanco, una enfermera blanca y un cocinero blanco, un hombre blanco llamando por teléfono, dos hombres blancos haciendo trabajos en casas -y un botones negro llevando unas maletas.Jorge Ramírez hizo una mueca al mirar la cubierta.
"Esto sólo perpetúa el racismo en Perú", dijo Ramírez, que se describe como afro-peruano y dirige un grupo de derechos civiles en Lima. "Pone a los negros debajo de todo el resto".
Este año se celebra el 150 aniversario de la abolición de la esclavitud en el Perú y unos resueltos afro-peruanos están haciendo uso de la oportunidad para contar a sus compatriotas que el racismo está vivo y en buen estado de salud, de muchas maneras similar y diferentes al racismo de Estados Unidos.
Sus contrapartes en toda América Latina cuenta una historia parecida a medida que los negros en toda la región están cada vez más expresando de orgullo negro y creando movimientos políticos -cincuenta años después de que el movimiento de derechos civiles irrumpiera en Estados Unidos.
Los negros en América Latina informan regularmente de actos de racismo: que a veces los blancos cruzan la calle para evitarlos, que los camareros en los restaurantes exclusivos los ignoran y que los guardias de seguridad a menudo les siguen en los grandes almacenes cuando están de compras.
Unos países -Brasil es la principal excepción- todavía mantienen estadísticas socio-económicas separadas para los negros, que oculta efectivamente su condición rezagada, dijo Josefina Stubs, funcionaria del Banco Mundial.
Todos los presidentes de América Latina son blancos o morenos, así como la mayoría de sus ministros de gabinete y empresarios importantes en toda la región.
Pero a diferencia de Estados Unidos, donde antes todos los que tenían una gota de sangre negra eran considerados legalmente negros, las distinciones raciales en América Latina son difíciles de definir. También a diferencia de Estados Unidos, los gobiernos latinoamericanos no han practicado de manera sistemática la segregación racial o reprimido deliberadamente a sus ciudadanos negros.
"Aquí el racismo es más sutil", dijo Rafael Santa Cruz, un actor negro que representó en 1991 al primer profesional negro exitoso en una teleserie peruana cuando hizo de doctor. "En Perú, eres negro si te ves negro. Mientras más oscuro seas, más bajo estarás social y económicamente".
Nada más cierto en Brasil, que tiene la segunda población negra más grande del mundo, después de Nigeria.
A primera vista, Brasil parece ser un idilio racial, con el increíble rango de color de piel dando testimonio de la facilidad con que negros y blancos se han mezclado desde hace mucho tiempo.
Pero los brasileños de piel más clara están claramente en mejor posición.
"Mientras un 45 por ciento de los 170 millones de habitantes del país se definen a sí mismos sea como negros o pardos -mezclados- en el censo de 2000, sólo el 17 por ciento de los egresados universitarios son pardos y sólo el dos por ciento son negros", informó este año la Crónica de la Educación Superior.
En 2001, brasileños blancos de 15 a 24 años mostraron un promedio de años de enseñanza de 8.3 años, comparado con los 6.4 años de los negros, de acuerdo a un estudio del Banco Mundial, y eran dos veces más probable que un negro fuera analfabeto.
Sólo el 18 por ciento de los 594 miembros del Congreso de Brasil son negros, mientras el Caucus Negro del Congreso tiene 37 miembros, de un total de 535 miembros de la Cámara y del Senado.
Sin embargo, hay signos de progreso racial.
En 1988 Brasil tenía sólo siete miembros negros del Congreso. Hoy, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene cuatro negros en su gabinete, y ha nombrado al primer presidente de la Corte de Justicia negro.
Debido a que los negros en Brasil no han sido nunca oficialmente segregados, parecen no haber desarrollado una fuerte identidad como gente negra y no han desarrollado un movimiento político fuerte como el dirigido por el reverendo Jesse Jackson, el reverendo Martin Luther King o Malcolm X.
Lo mismo es verdad en Colombia y en realidad en toda América Latina, dijo Edgar Torres, un afro-colombiano que es el segundo vice-presidente del Congreso del país. Torres fue el anfitrión hace poco de un congreso de miembros negros del Congreso en toda América Latina.
"Aquí en Colombia, falta la unidad y la conciencia", dijo Torres en una entrevista telefónica. "Somos el 26 por ciento de la población, pero sólo el dos por ciento de los estudiantes universitarios son negros. No hay ministros de gabinete negros o generales negros. Pero creo que se está creando la conciencia de que tenemos que trabajar juntos para avanzar".
Líderes negros de Perú, donde entre el ocho y el diez por ciento de los 27 millones de habitantes son considerados negros, expresan esperanzas similares en medio de sus frustraciones.
Jorge Ramírez, que dirige la Asociación Negra de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, dijo que los negros en la televisión tienden a recibir papeles de ladrones y criadas. En un programa de variedades semanal, observó, un actor negro hace de salvaje africano -con un hueso amarrado a la cabeza. En una comedia, un blanco con cara negra parodiando el telediario. Cuando aparece un video con gente negra en la pantalla, el anunciador hace ruidos de mono. Los anuncios de ofertas de trabajo en los diarios piden a gente de "buena apariencia", que los negros aquí dicen que es una clave que significa que los negros deben abstenerse. Perú no tiene ministros de gabinete negros, ni embajadores negros, ni obispos, dicen líderes negros.
"El racismo en Perú no está en las leyes", dijo Ramírez. "Está en la mentalidad de la gente". Mientras que sí hay un general negro en el ejército, no ha habido nunca un almirante negro, y la marina en realidad desestimula activamente a los oficiales negros, dijo José Luis Riesco, uno de los tres diputados negros de Perú.
"La marina no admite a la gente de color, excepto en uniforme y zapatos", dijo Risco. Aunque José Cueto, un portavoz de la marina, dijo: "La gente que dice que hay racismo en la marina son ellos mismos racistas".
Líderes negros también han observado que las relaciones entre negros e indios, que constituyen el 45 por ciento de la población de Perú, son a menudo tensas.
"Los indios y los negros ha menudo compiten por los mismos trabajos", dijo Oswaldo Bilbao, un afro-peruano que es director ejecutivo del Centro de Desarrollo Étnico. "Los indios dicen: Nosotros llegamos primero. Somos dueños de la tierra'. Los negros dicen: No vine aquí por mi voluntad. Pero vivo aquí y soy peruano".
Después de conquistar la independencia de España a principios del siglo 19, los países latinoamericanos abolieron la esclavitud en un período de 60 años, con Brasil, una antigua colonia portuguesa, el último en hacerlo en 1888.
Este 4 de diciembre se conmemorará el día en que un presidente de Perú liberó en 1854 al último de los tres mil a cuatro esclavos restantes.
Venezuela, que también abolió la esclavitud en 1854, celebró su aniversario el 24 de marzo con discursos y reconocimiento de la fecha por el presidente Hugo Chávez.
Risco y varios otros líderes negros en Perú están organizando un panel de discusión sobre cuestiones de raza así como sobre otros eventos culturales para conmemorar el aniversario el 4 de diciembre.
Pero el gobierno de Perú no tiene planes de celebrar el aniversario. "No existimos", dice Risco. "El gobierno no hace nada, nada, nada".
6 de agosto de 2004
©traducción mQh
©miamiherald
CORRUPCIÓN POLICIAL CONTAMINA A ARGENTINA Y AL PRESIDENTE - larry rother
Gobiernos sucesivos han prometido reformar un instituto policial notorio por su corrupción: la policía provincial de Buenos Aires, que cuenta entre sus filas con secuestradores y atracadores de bancos, que operan con la complacencia de caudillos políticos.
Buenos Aires, Argentina. Era un estudiante de ingeniería de 23 años de una familia de clase media que fue secuestrado una noche este año cuando iba en camino a ver a su novia. Días después, mientras se esperaba el rescate, logró escapar, pero cuando los vecinos alertaron a la policía de que había un hombre corriendo por la calle, pidiendo ayuda, la policía les dijo que se metieran en sus casas y se ocuparan de sus propios asuntos.Sólo más tarde, después de que el estudiante Axel Blumberg fuera matado a balazos en marzo, surgió una explicación para el comportamiento aparentemente extraño de la policía. Dos veteranos miembros de la policía provincial de Buenos Aires fueron acusados de complicidad en el caso, y el fiscal dice que otros de la comisaría de policía están también implicados en el delito, que se cree fue llevado a cabo por una banda organizada.
Para los argentinos, el caso de Blumberg se ha transformado en un escándalo tan terrible que ha provocado marchas de protesta y la formación de grupos de derechos civiles. Pero cuando antiguos y actuales funcionarios de policía y criminalistas de Argentina dijeron que lo único escandaloso era la revelación de las fechorías, su fatal conclusión fue la indignación del público. Lo que era aparentemente la implicación de la policía, dijeron, es en realidad un ejemplo de que asuntos como este no pueden tener lugar a menos que estén involucrados políticos poderosos que proporcionan protección.
"Este fenómenos ha existido siempre y es histórico", dijo en una entrevista León Arslanian, nombrado recientemente ministro de seguridad pública, en la que indicó que había esfuerzos por limitarlo. "La clase política ha contribuido al fenómeno de la corrupción policial de varias maneras".
Durante su primer año de mandato, el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, ha jurado repetidas veces depurar a la policía provincial de Buenos Aires, una fuerza de 47 mil hombres que describe como "rebosante de pus". Por iniciativa suya, se han realizado algunas purgas, también en la problemática policía federal -lo que condujo el despido de cientos de agentes.
Pero no es solo la seguridad pública la que está en cuestión: el éxito de su presidencia, de hecho, puede depender de su habilidad para sanear a La Bonaerense, el apodo de la fuerza en la provincia de Buenos Aires, que es el hogar de casi el 40 por ciento de los 39 millones de argentinos. Se dice que altos cargos policiales que están protegidos por políticos poderosos son responsables de canalizar millones de dólares a los rivales políticos de Kirchner dentro del gobernante movimiento peronista.
Kirchner no respondió a las peticiones de una entrevista, y el ministro de justicia Gustavo Véliz anuló una entrevista para conversar sobre la campaña de limpieza en la policía. Pero en declaraciones públicas, Béliz dijo: "El problema es que las fuerzas policiales se han corrompido porque ha habido políticos criminales que han hecho tratos con ellos".
Kirchner despidió a Béliz a fines de julio a raíz de una disputa sobre la fuerza que debía usarse para sofocar una manifestación política en la capital. Justo dos días antes, el presidente había también despedido al director de la Policía Federal por un asunto relacionado, al negarse a ejecutar su orden de no permitir a los agentes de policía portar armas de fuego cuando controlan esas protestas.
Muchos de los oficiales que supervisan a la policía provincial dicen que el cuerpo es notorio por su corrupción y despreciado por el público. Un funcionario extranjero que fue obligado a trabajar con la policía provincial la describió como "una mafia en uniforme", y los fiscales y expertos en seguridad pública dicen que está profundamente entrelazada con el crimen organizado.
En la policía provincial de Buenos Aires, "cada división se dedica al área de delincuencia que se supone que tiene que combatir", dice Alejandra Vallespir, una socióloga en la Universidad de Buenos Aires que ha escrito extensamente sobre el cuerpo policial. "La división de robos, roba; la de narcóticos, trafica en drogas; la de robo de vehículos, roba vehículos y soborna a tiendas; y la de fraude y banca, estafa y tima".
Antiguos fiscales y agentes de policía dicen que no hay ninguna área de la delincuencia, desde la prostitución y las apuestas ilegales hasta tráfico de drogas y secuestro, en la que miembros de la policía provincial no hayan estado involucrados. En las carreteras y en las pampas, así llamados ´piratas del asfalto´, a veces en patrulleros policiales, roban ganado y asaltan a los coches.
En una entrevista en la provincial ciudad de Mercedes, Miriam Rodríguez, una infatigable fiscal que ha logrado condenar a numerosos policías por corrupción, incluyendo a su jefe de personal, contó cómo funciona el sistema. Citó el caso de una banda de ladrones de coches, en el que logró que se condenara a siete agentes de policía.
Los ladrones roban un coche y lo venden con documentación falsa a un comprador confiado, dice. La policía entonces requisa el coche, amenaza al nuevo propietario con la cárcel a menos que pague fuertes mordidas y devuelva el coche a los ladrones. El ciclo se repite tres o cuatro veces antes de que el coche se entregue a una hojalatería y sea desarmado.
Las sumas conseguidas con tales intrigas son altas: tanto como 30 mil dólares al mes en beneficios y sobornos en las comisarías de policía más ricas de la provincia, de acuerdo a antiguos fiscales y agentes de policía. Norberto Fiori, un antiguo jefe de comisaría que admitió su corrupción y entregó al estado evidencias después de una disputa con sus colegas, dice que los pagos para actos criminales tienen tarifas fjas: un burdel típico, por ejemplo, paga a la policía cien dólares a la semana por cada una de sus prostitutas, mientras que la ´comisión´ por un coche robado es de un mínimo de trescientos dólares.
"Se le da a cada comisaría una cuota que tiene que cumplir, y tiene que buscar sus propios medios para hacerlo", dijo Ricardo Ragendorfer, un reportero y autor de un par de libros de gran éxito de público sobre lo que llama ´la maldita policía´. "La mitad del dinero se queda ahí, y la otra mitad va hacia arriba en la cadena de mando".
Pero el dinero no para ahí. Actuales y antiguos funcionarios de gobierno que han estado implicados en investigaciones de la policía provincial dice que mucho de la mordida termina en manos de caudillos políticos y funcionarios de partido, sobre todo pero no exclusivamente peronistas, que lo usan para comprar votos y asegurarse la aprobación de leyes que favorecen sus intereses.
Al concentrarse en la policía provincial, el presidente Kirchner esperar fortalecerse a sí mismo en dos frentes relacionados, dijeron funcionarios de gobierno y expertos en seguridad pública. Antes de nada, necesita restaurar el orden público, que ha sido citado como el principal problema del país por el 64.1 por ciento de los encuestados en un sondeo reciente.
Con ello espera debilitar a su principal rival político, el antiguo presidente Eduardo Duhalde. Aunque ya no tiene funciones públicas, Duhalde todavía controla la máquina peronista y la enorme delegación parlamentaria del partido de la provincia de Buenos Aires.
Duhalde no accedió a ser entrevistado. Cuando era gobernador de la provincia de Buenos Aires en los años noventa, describió al cuerpo de policía como "el mejor del mundo" y e impidió su reforma, dijeron funcionarios que trabajaron en la seguridad pública en esa época.
Kirchner, también peronista, proviene de una pequeña provincia de Patagonia. Le gustaría construir una base política independiente en la provincia de Buenos Aires, pero se dice entre funcionarios del partido y comentaristas políticos argentinos que sus esfuerzos para consolidarse en el poder y aprobar reformas políticas y económicas son bloqueados por Duhalde.
Gobiernos anteriores han hecho promesas similares para reformar a la policía y no han logrado efectuar cambios significativos. Para golpear con más efectividad, Kirchner necesita más aliados, que son difíciles de encontrar. Muchos segmentos de la sociedad que esperan esas reformas, como los grupos de empresarios, han sido obligados a callar con amenazas.
"No es posible que esta institución se puede reformar y depurar por sí misma", dijo Marcelo Saín, un antiguo subsecretario del ministerio de seguridad pública que trabaja ahora como investigador en la Universidad de Quilmes. "Simplemente no hay agentes de policía que puedan encargarse de una tarea semejante".
5 de agosto de 2004
©traducción mQh©newyorktimes