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américa latina

senador trata de escapar


Costa Rica rechaza asilar a primo de Uribe vinculado con paramilitares. La fiscalía de Colombia emitió una orden de detención contra el ex senador Mario Uribe.
Bogotá, Colombia. La cancillería costarricense informó que rechazó el pedido de asilo político presentado ante su embajada en Bogotá por Mario Uribe, primo y cercano colaborador político del presidente colombiano Álvaro Uribe.
"El ministerio de Relaciones Exteriores en conocimiento de los antecedentes del caso provenientes, en particular, de la fiscalía de Colombia; amparado en los principios y normas del derecho de asilo y con base en la información disponible, considera improcedente dicha solicitud", informó la cancillería en un comunicado.
El también ex congresista, se encontraba desde la mañana en la embajada costarricense para presentar su solicitud, horas después de que la fiscalía ordenara su captura por supuestos vínculos con paramilitares.
Una fuente de la fiscalía colombiana informó que hay agentes apostados frente a la sede diplomática esperando que el político salga para arrestarlo.

Investigación
El dirigente político, líder del partido oficialista Colombia Democrática —fundado por el actual jefe del Ejecutivo—, fue vinculado al caso por la Corte Suprema en octubre pasado, pero renunció a su escaño en el Senado para que la investigación pasara a manos de la Fiscalía General.
El organismo manifestó en un comunicado que la orden de detención preventiva, "sin sustitución ni excarcelación", fue firmada por el fiscal Ramiro Marín y busca deducir testimonio al parlamentario.
La causa de la ’parapolítica’ compromete a cerca de 60 congresistas elegidos en 2006, de los cuales 32 han sido afectados por órdenes de arresto, la gran mayoría pertenecientes a la coalición de centro-derecha que respalda al gobierno de Uribe.
Más de 20 de los políticos comprometidos han renunciado al congreso para que sus casos sean asumidos por la Fiscalía, instancia en la que se sienten con más garantías procesales.
El proceso contra el ex senador Uribe se basa en gran parte en el testimonio de un ex paramilitar que se acogió a un programa de protección de testigos y ahora vive en Canadá. quien asegura que el primo del presidente utilizó el apoyo de paramilitares para apoderarse de tierras en el departamento de Sucre (norte).
Según éste, el político también tuvo relaciones comerciales con Juan Carlos Sierra, quien afronta cargos de narcotráfico y participó en las negociaciones que entre 2003 y 2006 permitieron la desmovilización de más de 31.000 miembros de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
En los testimonios contra Uribe, que fue presidente del Senado, también participó quien fuera el máximo jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, quien dijo que en 2002 se reunió dos veces con él para acordar un respaldo político en las elecciones. "Le dimos votos", dijo el ex líder paramilitar en una indagatoria.

22 de abril de 2008
©la tercera
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preso senador por nexos con paramilitares


Arrestan a senador por nexos con paramilitares.
Bogotá, Colombia. Se entregó a las autoridades senador de Norte de Santander. La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia ordenó la captura del senador de Norte de Santander, Ricardo Arlex Elcure Chacón, para que responda por sus presuntos nexos con grupos paramilitares. El congresista se presentó a las autoridades en el búnker de la Fiscalía en Bogotá.
Con la medida, la Corte busca que rinda indagatoria con el fin de que responda sobre la posibilidad de haber recibido dinero de estos grupos armados.
lcure según varios testimonios que llegaron al Alto Tribunal se habría relacionado con Jorge Iván Laverde Zapata, un ex paramilitar a quien también se le conoce con el alias de ‘El Iguano’ o ‘Pedro Fronteras’.
Los nexos que según los testigos mantuvieron Elcure y ‘El Iguano’ se dieron en el departamento de Norte de Santander donde precisamente operaban los bloques de las Auc ‘Catatumbo’ y ‘Fronteras’.
De la misma manera, se tiene en contra del senador Elcure varios testimonios grabados, que datan de 2003, en los que su nombre es mencionado de manera aislada, y en los que se afirma que este grupo armado ilegal habría apoyado la candidatura del político a la gobernación de Norte de Santander, aspiración que perdió por 80.000 votos con Luis Miguel Morelli.
El senador, del partido Colombia democrática, llegó al Congreso para ocupar la curul de Mario Uribe [primo del presidente], quien renunció a su investidura de congresista.
Elcure Chacón se desempeñó como concejal de Cúcuta, Secretario General de la Alcaldía de esta ciudad y gerente de la Lotería del Norte de Santander.

22 de abril de 2008
©el colombiano
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ex obispo gana las elecciones


Ex obispo ganó las elecciones presidenciales. En una jornada histórica, el candidato opositor obtuvo un claro triunfo sobre la candidata oficialista Blanca Ovelar y el ex general golpista Lino Oviedo. Prometió luchar contra la corrupción y desató una ola de festejos en todo el país.
[Mercedes López San Miguel] Asunción, Paraguay. Paraguay cambió el signo político luego de 61 años de reinado del Partido Colorado: la silla del Palacio de López quedó en poder de un obispo de perfil progresista. Fernando Lugo, líder de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), fue electo presidente con un 40,7 por ciento frente a la candidata oficialista Blanca Ovelar (30,8 por ciento) y el polémico general Lino Oviedo (22 por ciento), en una jornada en la que los paraguayos fueron masivamente a votar. A ellos se dirigió Lugo con un semblante que rebosaba felicidad. "Ustedes son culpables de la alegría del pueblo paraguayo. El 20 de abril marca una fecha histórica para todos. Escribimos una nueva página. De ahora en más este pueblo será conocido por su honestidad y no por su corrupción", proclamó.
La emoción copó las calles de la ciudad de Asunción, sobre todo frente al Panteón de Los Héroes. Unas 50 mil personas llegaron al microcentro de la capital al grito de "Se siente, se siente Lugo presidente" y "Viva el Paraguay, viva". Los fuegos artificiales y el sonido de bocinas comenzaron no bien se conocieron las primeras bocas de urna que daban ganador al candidato de la Alianza. En la sede del comando de Lugo, ubicada frente a la estación de ómnibus de la capital, los simpatizantes levantaron banderas del país mientras cantaban "borón bombón, borón bombón, el que no canta es Nicanor", por el saliente presidente Duarte Frutos.
Lugo, secundado por su compañero de fórmula, Federico Franco, y el presidente de la Internacional Socialista, el chileno Luis Ayala, dio un discurso conciliador, pidiendo la unidad del pueblo paraguayo. "Cuando se ratifiquen los resultados en el cómputo oficial estaremos abiertos para construir la integración real de la región, el continente y el mundo. Nunca más un gobierno de clientelismo y prebendas", dijo en medio de los aplausos.
Al cierre de esta edición seguía corriendo el cómputo rápido de los comicios, que ya ninguno de los contendientes cuestionaba. El Tribunal Electoral no iba a difundir los resultados de la elección de los diputados y senadores, así como de los gobernadores de 17 departamentos que ayer se renovaron. Sin embargo, no es prematuro decir que la izquierda ganó presencia política. Será clave a partir de hoy saber si la Alianza obtiene mayoría parlamentaria y la calidad del gabinete que confeccionará. Por lo pronto, el próximo ministro de Economía es un independiente, Dionisio Borda, ex ministro de Hacienda de Duarte Frutos.
"Que los colorados pierdan el poder entero es una novedad, nunca hubo una alternancia política que fortalezca la democracia", señaló a este diario el analista Alfredo Boccia, columnista de Ultima Hora. Boccia dijo que Lugo recibirá presiones, dado que los funcionarios de toda la estructura político-económica siempre han sido colorados. El experto agregó que también habrá presiones en el seno de la Alianza, dado que está formada por una veintena de grupos sociales y campesinos –una suerte de izquierda setentista– y el Partido Liberal Radical, que históricamente ha sido la segunda fuerza del país.
"En estos comicios queda evidenciado que ya nadie piensa como los colorados, es el fin de una época", afirmó por su parte la historiadora Milda Rivarola.
Los colorados tardaron en reconocer su derrota. A las 16.15 de la tarde, el jefe de campaña del Partido Colorado, Mario Benítez, salió a proclamar ganadora a su candidata, Ovelar. Pero tres horas más tarde, los sondeos de cinco medios y el sondeo rápido de datos (TREP) lo daban ganador al obispo opositor. Según fuentes del Tribunal Electoral, los apoderados del oficialismo se habían ido del TREP para no reconocer los resultados del conteo rápido. Pero Blanca Ovelar declaró anoche a las 21 horas local que reconocía el triunfo de Lugo. "Que perdamos las elecciones no significa que descreamos de la democracia. Celebramos la democracia." Lo mismo hizo el general Lino Oviedo, pero evitó dar una conferencia de prensa.
Lugo fue el primer candidato en votar a las 7.11 de la mañana en la ciudad de Lambaré, en la periferia de la capital paraguaya. Con él estuvo la representante de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe Bonafini. El obispo luego fue a la misa dominical en la parroquia Verbo Divino.

21 de abril de 2008
©página 12
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senadora vinculada a paramilitares


Corte Suprema de Colombia investiga a presidenta del Congreso por nexos con paramilitares.
Bogotá, Colombia. La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Colombia anunció el viernes la apertura de una investigación preliminar contra la presidenta del Congreso, la senadora Nancy Patricia Gutiérrez, por sus presuntos nexos con grupos paramilitares.
La causa fue abierta por la Sala de Casación Penal del alto tribunal, que desde finales de 2006 ha procesado a 62 parlamentarios del país, la mitad de ellos detenidos, en todos los casos por mantener o haber mantenido relaciones con la ultraderecha armada.
"La investigación previa tiene como objetivo evaluar algunas informaciones o señalamientos que se han hecho sobre la posible relación de la senadora con grupos armados al margen de la ley", explicó la CSJ en un escueto comunicado divulgado en Bogotá.
El Supremo informó de la decisión un día después de que la ex parlamentaria Rocío Arias compareciera ante el alto tribunal, del que ella es testigo en causas contra varios de sus antiguos colegas vinculados con el llamado escándalo de la "parapolítica", de nexos con las disueltas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Arias fue integrante de la Cámara Baja de 2002 a 2006, año en el que fracasó en su intento de reelección como parlamentaria, condición en la que asumió la defensa del proceso de paz del Gobierno del Presidente Álvaro Uribe con las AUC, que se desarticularon a mediados de 2006 tras desarmar a más de 31.000 paramilitares.
La ex congresista, cercana a las AUC, aseguró el jueves que la presidenta del Congreso tuvo apoyos de los paramilitares para su elección como legisladora.
La acusación fue confirmada por "El Pájaro", alias de Jonh Freddy Gallo, ex jefe paramilitar en Cundinamarca, departamento del que Bogotá también es capital y en el que la senadora Gutiérrez realiza su actividad política.
El mismo jueves, la presidenta del Congreso rechazó las imputaciones, que atribuyó a una campaña de desprestigio de su ex esposo y de la senadora opositora Piedad Córdoba, con quien mantiene una fuerte polémica en el Legislativo.
La presidenta del Congreso pertenece al partido Cambio Radical (CR), de la coalición que respaldó la continuidad de Uribe, reelegido en 2006 para un segundo mandato de cuatro años.
La mayoría de los parlamentarios vinculados con la "parapolítica" pertenecen a dicha coalición, mayoritaria en el Congreso.
El escándalo se desató en noviembre de 2006, época en que salió a la luz un acuerdo firmado a mediados de 2001 por congresistas y otros funcionarios con mandos de las AUC, y en el que las partes asumieron el compromiso de "refundar la patria" y suscribir un nuevo "pacto social".

19 de abril de 2008
©emol
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el precio de unas vacaciones


Europeos reclutados para contrabandear drogas a menudo terminan en la cárcel.
[Patrick J. McDonnell] Lima, Perú. Parecía un negocio redondo: Vacaciones gratis en América del Sur, con todos los gastos pagados y un considerable bono en dinero. Sólo tenías que volver a Europa con un paquete.
"Pensé que no habría problemas", dijo Vera Scheerstra, recordando cuando su novio en Holanda le sugirió el viaje. "Supongo que fui estúpida, y estaba enamorada".
Para la holandesa, se convirtió en una experiencia que ha cambiado su vida, pero no en un sentido constructivo.
Scheerstra es una de las decenas de europeos ahora en cárceles peruanas por cargos de contrabando de cocaína capturados en el aeropuerto de Lima. Se los conoce como burreros, una fusión de ‘correo’ y ‘burro’.
Muchos, como Scheerstra, languidecen en cárceles durante años a la espera de ser procesados mientras sus casos se arrastran tortuosamente por los tribunales peruanos. Scheerstra y su novio fueron capturados en octubre de 2005 con dieciséis kilos de cocaína en sus maletas.
Ella, como otras entrevistadas, dicen que han reconocido su responsabilidad ante las autoridades peruanas. Ahora están recorriendo los tribunales para acelerar su liberación después de pasar un mínimo de dos años en la cárcel.
Scheerstra ha perdido más de dos años y medio de la vida de sus dos hijos, ahora de tres y cinco años que viven con amigos en Holanda. Su padre, abogado y alcalde suburbano de Rotterdam, ha roto toda relación con su hija.
"Toda mi familia ha sufrido por mi error", dijo Scheerstra, 33, maestra de profesión, en el patio de la hacinada cárcel de mujeres de Santa Mónica en el costero barrio de Chorrillos en la capital. "Fue la cosa más estúpida que he hecho en mi vida".
Los traficantes utilizan tierra, mar y aire para transportar la cocaína fuera de Perú, el segundo productor del mundo después de Colombia.
Los grandes cargamentos son enviados en buques, camiones y aviones, empacados en ladrillos, disueltos en líquidos y escondidos en prácticamente todo lo que puede transportado: latas de bonito, madera ahuecada, aguacates de plástico, paquetes de nueces, bisagras de puertas y fertilizantes.
Lanchas de río transportan los fardos a través de las porosas fronteras selváticas con Brasil. Los reclutas acarrean por tierra la carga hacia Bolivia, Chile y Ecuador para ser transportada a Europa.
Pero los traficantes están buscando siempre nuevas vías para transportar su apreciado producto.
Muchos de los que salen en vuelos comerciales de Perú son jóvenes turistas europeos que vuelven a casa, donde la cocaína les significa una buena prima. Son reclutados por una red clandestina -en cafés, en ciudades universitarias, en clubes e incluso en anuncios codificados en diarios.
"Se pueden acercar a ti en bar en la noche, o en la universidad", dice Elena Santos, 24, de Madrid, una del enorme contingente de burreros españoles en la cárcel. "Dicen que es fácil, y que puedes ganar un buen dinero".
La remuneración prometida puede variar, pero el precio normal de la cocaína por kilo es de cerca de cinco mil euros (unos 7.885 dólares).
Los traficantes ayudan a los burreros a esconder la droga en el equipaje, adosada al cuerpo, metida en cavidades corporales, tragada en bolas de látex -una técnica potencialmente fatal en caso de que se rompa un ovoide. La mayoría de los burreros son latinoamericanos. Pero un número significativo son europeos y algunos norteamericanos, todos supuestamente poco llamativos debido a su aspecto y pasaporte.
Pero las autoridades peruanas los vigilan.
Utilizando perros rastreadores y varias otras técnicas de detención, la policía arresta a cientos de burreros al año en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, de Lima. En 2007 se requisaron cuatro toneladas de cocaína. A veces a los viajeros les traicionan los nervios; a veces tienen itinerarios de viaje estrafalarios -una semana en Perú sin visitar la capital inca del Cuzco, por ejemplo.
Muchos pasaron ingenuamente de vidas cómodas al amenazante reino de donde no se puede escapar.
Santos, una animada fumadora en cadena con los labios agujereados y con el aspecto de ser una joven española a la moda, dice que se asustó al llegar a América del Sur y quiso retirarse. Pero, dijo, los traficantes amenazaron a su familia.
"Me dijeron que sabían dónde vivía mi familia", dijo Santos, que tiene un hijo de cuatro en Madrid. "Son capaces matar a mi hijo. ¿Qué podía hacer?"
Como Scheerstra, en una entrevista aquí reconoció su responsabilidad en el contrabando.
El plan lo había ideado su novio, dice Santos, hija de un próspero empresario en la capital española.
Tres días antes de ser detenida, dijo, su amigo viajó solo a España con un kilo de cocaína en 89 cápsulas que se tragó. Pero ella no tuvo la misma suerte.
Santos dice que accedió a meterse trece cápsulas en cavidades de su cuerpo, con algo más de medio kilo de cocaína. Dice que no quiso tragárselas, aterrorizada por el caso a una amiga que murió cuando se rompió una cápsula. La detuvieron a los diez minutos de llegar al aeropuerto el 26 de octubre de 2006, dijo.
Como otros, cree que fue delatada -‘vendida’ por traficantes a policías corruptos para que puedan pasar burreros con cargas más grandes.
La cárcel de mujeres está terriblemente hacinada (cientos de reclusas duermen en los pasillos) y, de acuerdo a los burreros europeos, la comida es espantosamente mala y no cuentan con cuidados médicos adecuados. Una burrera sudafricana con SIDA murió allí este año, dicen.
Pero en general, dicen las mujeres europeas, nadie las molesta. Participan en talleres de costura y otros y tienen un montón de tiempo para pensar en sus errores. Hacen nuevas amigas. Las embajadas holandesa y española, que representan a unas cincuenta reclusas, les llevan libros.
Las dos mujeres europeas accedieron a hablar con la esperanza de que no se siga su ejemplo.
"No puedo decirle a nadie que no haga lo que hice, pero deberían pensar primero en las consecuencias", dijo Scheerstra, hablando con voz queda, resignada. "Las consecuencias son para el resto de tu vida. Y no vale la pena".
Santos añora a su familia y echa de menos al bullicio de la vida en la ciudad y su libertad.
"El dinero fácil es una ilusión", dice Santos. "Es mejor trabajar duro y tener menos lujos y no dejarse encerrar en un lugar como este.
"La libertad no tiene precio", concluyó.

patrick.mcdonnell@latimes.com

18 de abril de 2008
31 de marzo de 2008
©los angeles times
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uribe justifica asesinatos


El presidente colombiano dijo que los estudiantes mexicanos asesinados por sus tropas eran cómplices de los rebeldes bombardeados en Ecuador.
[E. Eduardo Castillo] Ciudad de México. El presidente colombiano Álvaro Uribe dijo el miércoles que no lamenta haber ordenado el bombardeo de un campamento rebelde en Ecuador, pese a la muerte de cuatro estudiantes mexicanos.
Uribe dijo al canal mexicano Televisa que los estudiantes fueron vistos en un video con los guerrilleros, lo que indicaba que estaban confabulados con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.
"No estaba haciendo trabajo humanitario. No eran rehenes. ¿Así qué estaban haciendo ahí?", dijo Uribe. "Eran cómplice de esas actividades. Eran agentes del terrorismo".
El miércoles tarde el presidente mexicano Felipe Calderón pidió no apresurarse a sacar conclusiones sobre por qué estaban los estudiantes en el campamento de las FARC hasta que se realice una investigación exhaustiva.
"Todo el mundo tiene sus propias hipótesis, pero el dolor de los familiares merece el beneficio de la duda hasta que se realice una investigación", dijo Calderón, de acuerdo a informes en la prensa local.
La Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudiaban tres de los estudiantes muertos y el estudiante sobreviviente, dijo en una declaración que los comentarios de Uribe no tenían "fundamento [y eran] imprudentes e irresponsables". El cuatro estudiante estudia en el Instituto Politécnico Nacional de México.
Los comentarios de Uribe provocaron un debate sobre por qué se encontraban los estudiantes en el campamento de la guerrilla.
Muchos comentaristas mexicanos dicen que los estudiantes eran partidarios de los rebeldes. Pero las familias de los estudiantes niegan que estuviesen colaborando con las FARC, diciendo que habían viajado a Ecuador para participar en un congreso político de izquierda antes de visitar el campamento rebelde por propósitos académicos.
El bombardeo del 1 de marzo mató a veinticinco personas, incluyendo a un importante comandante de las FARC y a los cuatro mexicanos. Un quinto estudiante mexicano, Lucía Morett, resultó herida. Está en Ecuador, y su familia dice que ha solicitado asilo político porque teme que en México sea procesada por cargos de terrorismo.
El bombardeo causó una crisis en las relaciones entre Colombia y Ecuador que todavía perdura. Tras el ataque Ecuador rompió relaciones con Colombia, y su presidente, Rafael Correa, ha dicho que no le satisfacen las explicaciones de Uribe.
Uribe reiteró el miércoles su posición de que el bombardeo era justificado porque los combatientes en el campo lanzaron explosivos que mataron a soldados de su país.
"No lo lamento. No lamento de ninguna manera" haber ordenado el ataque, dijo Urine en un foro económico regional en Cancún, México. "Habría sido ideal no tener que bombardear un territorio extranjero", concedió.
El vicepresidente ecuatoriano Lenin Moreno dijo más tarde a periodistas en Ciudad de México que los comentarios de Uribe podrían significar otro paso en el deterioro de las relaciones.
"No solamente violó territorio ecuatoriano, sino también mató a ciudadanos ecuatorianos y extranjeros", dijo Moreno. "Pensábamos que las relaciones diplomáticas se podrían restaurar pronto, pero desgraciadamente sigue cometiendo los mismos errores y continúa tratando de justificar un acto injustificable".
Uribe se reunió el martes con Calderón, que repitió peticiones previas de realizar una investigación exhaustiva sobre la muerte de los estudiantes. Calderón también ofreció ayudar a Colombia a restablecer relaciones con Ecuador.

18 de abril de 2008
©fwdailynews
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asesinato de sindicalistas en colombia


Asesinatos de sindicalistas ponen en peligro tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Colombia.
[Simón Romero] Bogotá, Colombia. Lucy Gómez todavía tiembla cuando habla sobre el asesinato de su hermano Leónidas, dirigente sindical y empleado bancario que, el mes pasado, fue golpeado y apuñalado hasta la muerte aquí en la capital. Su asesinato forma parte de una reciente ola de asesinatos de dirigentes sindicales y miembros de sindicatos en Colombia, que este año ya suman diecisiete.
"Quiero que paguen por el crimen que cometieron", dice la señorita Gómez, 37, costurera, apretando una desvanecida fotografía de su hermano, empleado de la unidad colombiana del Citigroup, que tenía 42 años. "Pero yo misma corro peligro", dijo. "Este no es un país donde uno pueda expresar un deseo sin temer que te asesinen, como a mi hermano".
El miedo de Gómez y temores similares expresados por sindicalistas y sus familias han sido elementos permanentes de las organizaciones sindicales durante la guerra civil de cuatro décadas de este país. Desde 1985 en Colombia han sido asesinados más de dos mil quinientos sindicalistas, aunque se han dictado sentencias apenas en menos de cien casos, de acuerdo a la Escuela Nacional Sindical, un centro de investigación laboral de Medellín.
Ahora esos asesinatos están emergiendo como un urgente problema en Washington cuando demócratas y republicanos disputan sobre el tratado de libre comercio con Colombia, el principal aliado de Bush en América Latina.
El gobierno de Colombia ya está esforzándose para recuperarse del último salvo en este debate, la votación de los demócratas de la Cámara Baja el jueves que rechazó la urgencia del presidente Bush y postergó indefinidamente la votación sobre el acuerdo.
Desde que el conservador gobierno del presidente Álvaro Uribe asumiera el cargo en 2002 ha habido una marcada disminución de los asesinatos de sindicalistas. Este desarrollo ha sido acompañado por una reducción general de los asesinatos y secuestros a medida que la guerra civil, que opone a rebeldes de izquierdas, por un lado, contra tropas del gobierno y grupos paramilitares de extrema derecha, por el otro, se ha ido mitigando desde su momento más álgido en los años noventa.
Sin embargo, desde 2002 han sido asesinados más de cuatrocientos sindicalistas, y decenas de partidarios de Uribe en el Congreso y su ex jefe de inteligencia están siendo investigados por sus vínculos con escuadrones de la muerte paramilitares, que son clasificados como terroristas por Estados Unidos, y que son responsables de parte de los asesinatos.
Los sindicatos fueron a menudo empujados a intervenir en la guerra de Colombia cuando fueron atacados por paramilitares que sospechaban que sus filas habían sido infiltradas por simpatizantes de las guerrillas. A veces los sindicalistas fueron atacados simplemente porque se opusieron a las brutales acciones de los paramilitares para controlar grandes extensiones del territorio colombiano.
En las últimas semanas ha estallado una nueva sola de amenazas, proferidas por grupos que se identifican como una nueva generación de ejércitos privados, contra activistas de derechos humanos y sindicalistas. Muchos de esos activistas se oponen al tratado de libre comercio, provocando temores de una nueva ola de violencias contra los sindicalistas.
Este año los sindicalistas asesinados se elevan a diecisiete, una cifra que sugiere un substancial aumento de la violencia antisindical cuando se la compara con los diez asesinatos de sindicalistas durante el mismo período el año pasado. Varios asesinatos ocurrieron en días que vieron inusuales protestas contra las fuerzas paramilitares aquí el mes pasado.
Para complicar más el asunto, las guerrillas, que han tratado de derrocar al gobierno colombiano en una larga guerra, también han atacado a sindicalistas. Sindicalistas que están a favor del tratado comercial, en gran parte de las industrias orientadas hacia la exportación, han sugerido que algunos asesinatos recientes pueden haber sido cometidos por grupos que se oponen a lazos comerciales más estrechos con Estados Unidos.
Algunos partidarios del acuerdo se apresuran a señalar que es estadísticamente más probable que se asesine a gente corriente que a sindicalistas. Pero ignoran factores geográficos y socioeconómicos -los habitantes de zonas rurales pobres en las zonas de guerra del país corren riesgos desproporcionados de ser víctimas de violencias- y está claro que los dirigente sindicales siguen siendo blancos específicos de violencia e intimidación.
El caso de Leónidas Gómez, el hermano de la señorita Gómez, es uno de varios ejemplos de sindicalistas asesinados en las últimas semanas que participaron en la organización de las raras marchas de protesta contra los paramilitares el mes pasado. Investigadores del gobierno dijeron que estaban investigando todos los asesinatos más recientes, pero todavía no habían identificado a los autores.
Carlos Burbano era vicepresidente del sindicato de trabajadores hospitalarios de la municipalidad de San Vicente del Caguán en el sur de Colombia cuando desapareció el 9 de marzo. Su cuerpo fue encontrado cuatro días después en un vertedero en territorio de los grupos paramilitares. Burbano, que ya había recibido amenazas de los paramilitares, fue quemado con ácido y apuñalado múltiples veces.
Como Burbano, Gómez, miembro de la Unión Nacional de Empleados Bancarios de Bogotá, era un declarado crítico de los paramilitares. También recorrió Colombia denunciando el tratado de libre comercio, que pensaba que subiría los salarios de los ejecutivos del Citigroup y erosionaría los beneficios para los empleados, dijo Luis Humberto Ortiz, funcionario sindical y empleado del Citigroup.
Gómez, que fue visto por última vez con políticos de izquierdas la noche del 4 de marzo, fue encontrado muerto en su apartamento el 8 de marzo, con heridas de arma blanca y sus manos atadas a la espalda. Según su hermana, de su apartamento desaparecieron su ordenador portátil, memorias U.S.B., y el dinero que llevaba en los bolsillos.
La familia de Gómez y sus colegas de la Unión Nacional de Empleados Bancarios dijeron que estaban convencidos de que había sido asesinado por sus actividades sindicales. Pero María Isabel Nieto, vice-ministro de Justicia, dijo en una entrevista que no se podía descartar que se tratase de un "crimen pasional".
Ese tipo de incertidumbres rodea el asesinato aquí de muchos sindicalistas, y críticos de los sindicatos insisten en que algunos de los crímenes son simplemente casos criminales antes que motivados políticamente. Los sindicalistas dicen que pese al reciente aumento de condenas en casos de asesinatos de sindicalistas, todavía hay muy pocas sentencias y las penas de prisión han sido muy leves.
"Colombia tiene un terrible historial en lo que se refiere a llevar a justicia a los responsables de esos crímenes", dijo José Miguel Vivanco, director de la división Américas de Human Rights Watch.
Algunos de los asesinatos tienen que ver con los lazos comerciales con Estados Unidos, el más importante socio comercial de Colombia. Los paramilitares, por ejemplo, asesinaron en 2001 a tres dirigentes sindicales que eran empleados por la Drummond Company, una productora de carbón con operaciones en el norte de Colombia. Un jurado de Birmingham, Alabama, absolvió a Drummond el año pasado de ser responsable de esos asesinatos.
Nadie niega que los asesinatos de sindicalistas se han reducido significativamente desde los años noventa, los peores años de la guerra de Colombia, cuando se reportaban más de doscientos de ese tipo de asesinatos al año.
En 2007 los asesinatos de sindicalistas bajaron a 39, de 72 el año anterior, según la Escuela Nacional Sindical de Medellín. Se esperaba que siguiera esa tendencia a la baja este año, hasta que empezó la reciente ola de nuevos asesinatos. (Las cifras del gobierno colombiano son más bajas debido a los métodos que utiliza, que impiden incluir casos con motivos poco claros; hasta el momento, el gobierno ha contado quince asesinatos de sindicalistas, en comparación con los diecisiete casos documentados por organizaciones sindicales).
"Tenemos que recordar que estos asesinatos no son una política de estado", dijo en una entrevista en marzo el vicepresidente Francisco Santos. "Al contrario, nosotros rechazamos esos actos y estamos haciendo todo lo posible para reducir lo más posible esas cifras", dijo, mencionando un aumento sin precedentes en los casos de asesinatos de sindicalistas llevados a justicia.
Para el 2008 el gobierno destinó 45.7 millones de dólares para proteger a personas que han recibido amenazas de muerte, de las cuales casi un tercio son sindicalistas. Con el programa, más de doscientos sindicalistas se trasladan en coches blindados o con guardaespaldas, y más de 170 edificios de sindicatos y casas de sindicalistas han sido protegidos con materiales a prueba de balas.
Sin embargo, las recientes revelaciones de lazos entre las milicias privadas y algunos de los partidarios más influyentes de Uribe torpedean las campañas oficiales para reducir esos crímenes. Jorge Noguera, por ejemplo, ex jefe de inteligencia de Uribe, está siendo investigado por entregar a grupos paramilitares listas de sindicalistas y otras figuras de izquierda que debían ser asesinadas.
Todavía persiste en la sociedad colombiana una extendida ambivalencia, y a veces una franca hostilidad, sobre el papel de los sindicatos. Muchos colombianos todavía consideran a los sindicados como reductos de privilegio para sindicalistas en una época en que el sector privado está empujando un auge económico a través de las exportaciones de productos legales, como el carbón, y de mercaderías ilegales, como la cocaína.
"Los demócratas deberían preocuparse de los productos chinos que les quitan trabajo a los norteamericanos o sobre tratados con países donde se cometen terribles violaciones de los derechos humanos", dijo Rafael Jordán Rueda, 54, consultor de administración. "Estoy completamente convencido de que Colombia se ha convertido en víctima de la lucha por el poder en las elecciones presidenciales en Estados Unidos".
Enfrentados al retraso en Washington, altos funcionarios de gobierno aquí se han mostrado más cautos a la hora de expresar su consternación con la posibilidad de que se rechace el pacto comercial con Colombia. "Si Estados Unidos nos da la espalda, quedaremos como imbéciles, en el país y en la región", dijo el ministro de defensa Juan Manuel Santos en una entrevista.
El Espectador, un influyente semanario bogotano, dijo en su editorial del domingo que esa decisión podría ser un error. "Bloquear una herramienta como el tratado de libre comercio, que busca el fomento del desarrollo, no parece ser el mejor mecanismo para defender a los sindicalistas colombianos", dice el editorial. En lugar de eso, la revista sugiere redirigir la ayuda americana y fortalecer al poder judicial colombiano para la investigación de violaciones de los derechos humanos.
Sin embargo, dirigentes sindicales como Rafael Boada, que están viviendo bajo amenaza, el interés en la violencia política es un tema que debe ser discutido en el marco del pacto comercial. Boada, empleado de banco en Bucaramanga al nordeste de Colombia, escapó apenas de la muerte el 7 de marzo después de que dos hombres en motocicleta le dispararan, impactando las balas en el parabrisas de su coche.
"Somos un grupo estigmatizado", dijo Boada, explicando su papel en la organización de la marcha del mes pasado contra los paramilitares. "Estoy seguro de que esto ocurrió debido a mis actividades sindicales".

Jenny Carolina Gonzalez contribuyó al reportaje.

14 de abril de 2008
©new york times
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venezuela expropia plantaciones


Analistas dicen que la expropiación de 32 plantaciones puede ser un intento del presidente para hacer remontar su popularidad.
[Chris Kraul] Bogotá, Colombia. Las fuerzas armadas venezolanas ocuparon el jueves treinta y dos plantaciones de azúcar, las últimas de una serie de expropiaciones que según dicen algunos es un intento del presidente Hugo Chávez para recuperar la iniciativa política y revertir su reciente resbalón en las urnas.
Las plantaciones en el estado de Lara fueron ocupadas por unidades del ejército a petición del Instituto Nacional de Tierras, INTI, una repartición oficial. En los últimos años el instituto se ha encargado de la expropiación de miles de hectáreas de tierras agrícolas y las ha otorgado a cooperativas de campesinos.
La semana pasada el gobierno anunció que expropiaría las fábricas de cemento en manos privadas, y el miércoles anunció la ‘renacionalización’ de Sidor, una de las fundiciones de acero más grandes de América Latina. Una privatización de 1998 puso a Sidor bajo el control de una joint venture argentino-italiana.
El presidente de INTI, Juan Carlos Loyo, dijo a periodistas que las expropiaciones fueron ordenadas después de que inspecciones de las propiedades demostraran que el ochenta por ciento de ellas estaban ociosas.
Sin embargo, la asociación local de azucareros declaró en una rueda de prensa que las plantaciones estaban funcionando y que lucharían contra la ‘militarización’ de sus cultivos.
Las expropiaciones son parte del ‘socialismo del siglo 21’ de Chávez, que está tratando de transformar la economía con la riqueza petrolera de Venezuela. Pero también muestran los retos a los que hace frente con su revolución bolivariana, y no está claro si reemplazar las empresas privadas con cooperativas campesinas subsidiadas por el estado y otras medidas lograrán hacer remontar su popularidad.
Los críticos dicen que las expropiaciones están motivadas políticamente y que Chávez estaría tratando de recuperar el apoyo de la opinión pública y de responsabilizar al sector privado en los sectores de la alimentación y la vivienda por la inflación y la inactividad en el sector de la construcción.
Con elecciones de estados y locales programadas para noviembre, Chávez, dicen algunos observadores, está intentando demostrar fuerza.
El presidente ha visto descender su índice de aprobación a un 37 por ciento en marzo, de un cincuenta por ciento en junio pasado y del 66 por ciento en diciembre de 2005, de acuerdo a Alfredo Keller & Associates, de Caracas, Venezuela.
Chávez sufrió su primer revés en las elecciones de diciembre cuando perdió el referéndum que habría ampliado sus atribuciones y permitido postularse de manera indefinida a la presidencia.
La inflación del año pasado superó el veinte por ciento, la mayor de América Latina. Alimentos básicos como leche, pollos, frijoles y aceite de cocina son a menudo difíciles de obtener.
En enero y febrero, Chávez se anotó algunos puntos en relaciones públicas al lograr la liberación de seis rehenes del grupo rebelde colombiano FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Pero dilapidó gran parte de esa buena voluntad al dirigir una campaña para legitimar a los rebeldes, una idea rechazada por muchos venezolanos e incluso aliados de Chávez en el extranjero.
Ahora está siendo criticado por documentos presuntamente encontrados en los ordenadores portátiles de un comandante de las FARC [muerto en un bombardeo aéreo colombiano en Ecuador]. Las autoridades colombianas dijeron que la información incluye documentos según los cuales las FARC habrían recibido trescientos millones de dólares de Chávez y que los rebeldes estaban buscando uranio para usarlo posiblemente como arma.
"Creo que las expropiaciones son medidas defensivas, en anticipación de malas noticias, para apuntalar su base de partidarios entre los pobres", dijo David Scott Palmer, director del programa de estudios latinoamericanos de la Universidad de Boston.
Margarita López Maya, historiadora de la Universidad Central de Caracas, la capital, dijo que las nacionalizaciones eran una "característica" del gobierno de Chávez y de presidentes venezolanos previos.
"Pero es un error pensar que un gobierno que es ineficiente pueda lograr que las compañías privadas funcionen con más eficiencia. De hecho, ocurre lo contrario", dijo Maya, observando que cientos de compañías estatales quebraron en los años ochenta [antes de Chávez].
El año pasado Chávez obligó a compañías petroleras extranjeras, incluyendo a Exxon Mobil Corp., y ConocoPhillips, a entregar sus campos petroleros en el este de Venezuela. Chávez también nacionalizó la compañía de telecomunicaciones más grande del país, así como la principal planta generadora de electricidad de Caracas.
Las expropiaciones fueron criticadas por muchos venezolanos, dijo Gustavo García, economista de una escuela de posgrado en económicas de Caracas conocida por sus iniciales en español, IESA.
Cree que el objetivo real de las expropiaciones es "responsabilizar al sector privado de los problemas que no puede resolver".
"Con estas medidas, Chávez acusa a las compañías azucareras de que no haya azúcar en los mercados y a las fábricas de cemento por la escasez de construcción", dijo García.
El caso de Sidor es políticamente delicado porque el accionista mayoritario de la compañía tiene sede en Argentina, cuya presidente, Cristina Fernández de Kirchner, es una estrecha aliada de Chávez.
Pero el jueves no estaba claro que hará, si acaso, el gobierno argentino para proteger a la empresa.
En casos previos Chávez ha reembolsado previamente a compañías extranjeras, así como a terratenientes colombianos el valor de las propiedades expropiadas, aunque los dueños se han quejado de tasaciones bajas.
Cemex, una compañía mexicana que gestiona la mayor fábrica de cemento de Venezuela y controla casi la mitad del mercado interno, declaró que estaba en negociaciones con funcionarios de Chávez para determinar la compensación.
Legisladores mexicanos aprobaron el miércoles una moción instando al presidente Felipe Calderón a defender los intereses de Cemex.

[Publicamos este artículo pese a su evidente carácter tendencioso como un ejemplo de un periodismo prejuiciado y carente de profesionalismo. El autor, Chris Kraul, habitualmente un hábil y equilibrado investigador, asume como ciertas las acusaciones del gobierno colombiano, que han sido rechazadas por inverosímiles por muchos observadores extranjeros -en especial la maliciosa y estrambótica acusación de que Venezuela estaría recolectando materiales para la producción de armas de destrucción masiva, el mismo y falso argumento utilizado por el gobierno norteamericano para invadir Iraq.

[También se observa la falta de profesionalismo del autor en que entrevista y cita preferentemente a críticos y detractores del gobierno venezolano, limitándose a mencionar a un solo partidario del régimen, ofreciendo una imagen sesgada y probablemente falsa de la realidad venezolana, y en otros detalles relevantes, como referirse a funcionarios de estado pertinentemente como "funcionarios de Chávez", en lugar de referirse a ellos propiamente, como simplemente funcionarios o personeros del estado venezolano, y en utilizar la palabra "gobierno" para referirse a "estado", trucos lingüísticos con los que se pretende distorsionar la información y embaucar a los lectores].

chris.kraul@latimes.com

Mery Mogollon en Caracas, Patrick J. McDonnell en Buenos Aires y Marla Dickerson en Mexico City y Cecilia Sánchez contribuyeron a este reportaje.

14 de abril de 2008
11 de abril de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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