Blogia
mQh

derechos humanos

acusan a policía de jamaica


Por el asesinato de civiles desarmados durante los disturbios. El presunto padrino de la mafia, Christopher Coke, fue capturado hace algunos días.
[Kareem Fahim] Kingston, Jamaica. Mientras la guerra por Tivoli Gardens se libraba furiosamente, un grupo de soldados golpearon a la puerta del Edificio 27. Más de veinte hombres se habían refugiado ahí por razones de seguridad, incluyendo a un barbero de veintidós años llamado Errol Spence. Su familia contó que un soldado lo registró y no encontró ninguna prueba de que fuera uno de los pistoleros que habían disparado contra las fuerzas de seguridad. Sin embargo, un agente de policía le hizo a la hermana de Spence una pregunta que al principio la confundió.
"Me preguntó cuántos hermanos tenía", dijo la hermana, Twanna-Kay Spence. "Le dije que dos".
"Me dijo: ‘Bueno, ahora te vas a quedar con solo uno’".
El agente le ordenó al hermano que se sentara en el suelo contra la pared entre el dormitorio y la cocina, dijo. Luego disparó con un rifle cuatro o cinco veces en el pecho y cabeza de Spence. Cuando los agentes retiraban el cuerpo de Spence arrastrándolo por los pies, una agente de policía fue enviada a recoger los cartuchos, dijo un testigo.
El episodio es solo una de varias acusaciones de ejecuciones extrajudiciales cometidas durante los varios días de disturbios que dejaron un saldo de setenta civiles y tres miembros de las fuerzas de seguridad muertos, cuando estas iniciaron un ataque contra el barrio de la guarnición de Tivoli Gardens para arrestar a uno de los jefes del crimen organizado, Christopher Coke, que sigue prófugo. Los funcionarios dijeron posteriormente que encontraron una fuerte resistencia de hombres armados y durante el enfrentamiento soldados y policías buscaban a hombres en edad de luchar, convencidos de que partidarios de Coke de otros barrios se habían unido a la batalla.
Los testigos dicen que la policía simplemente ejecutó a algunos de ellos no sobre la base de evidencias, sino por su edad.
La versión sobre el asesinato de Spence se basa en entrevistas con cuatro personas que dijeron que vieron el tiroteo: dos vecinas, la hermana de Spence y su novia. Dijeron que Spence estaba desarmado.
Un portavoz de la policía, Gilmore Hinds, rechazó comentar sobre los detalles específicos de las acusaciones porque todavía hay dos investigaciones del estado pendientes, pero dijo que la historia era "increíble".
Aunque sus historias no pudieron ser verificadas, varias otras personas del barrio de Tivoli Gardens también dijeron que jóvenes de sus familias fueron asesinados no por pistoleros, sino por agentes de policía y soldados. Hinds dijo que las fuerzas de seguridad habían matado a combatientes, aunque el gobierno no ha proporcionado muchas pruebas -la fotografía de un hombre muerto, con un arma, por ejemplo-, o la biografía de un combatiente muerto.
Mientras los familiares buscaban respuestas por los asesinatos, empiezan a emerger preguntas sobre la capacidad del defensor público de Jamaica, Earl Witter, cuya oficina está terriblemente subfinanciada, para investigar completa y rápidamente todas las acusaciones. La policía dijo que ellos también estaban investigando los asesinatos.
Witter dijo que había pedido ayuda al Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas y a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional para encontrar en el extranjero a patólogos forenses y radiólogos para ayudar con las autopsias, que se habían retrasado. Witter también dijo que necesitaba ayuda de expertos en armas de fuego independientes para analizar los fragmentos de bala.
Witter confirmó que había visitado el departamento donde los familiares de Spence dijeron que había sido asesinado, pero se negó a hacer comentarios sobre el caso.
Varias de las acusaciones que emergen del centro de Tivoli Gardens sobre la conducta de los agentes de la Policía Nacional de Jamaica [Jamaica Constabulary Force], que han sido criticados en el pasado por organizaciones de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional por el relativamente alto número de personas asesinadas por agentes de policía todos los años. En los últimos años, Amnistía constató que el doce por ciento de los homicidios son cometidos por agentes de policía. Al mismo tiempo, en un país con una de las tasas de homicidios más altas del mundo, gran parte de estos provocados por la intratable violencia de las pandillas, de acuerdo al departamento de policía cada año mueren de doce a catorce agentes.
Hinds, portavoz de la policía, llamó "prematuros" los informes sobre brutalidad policial y enfatizó que las versiones sobre bajas civiles deberían ser consideradas en su contexto.
"Todas las entradas estaban obstruidas por barricadas, y las barricadas tenían detonadores", dijo. "Había francotiradores en los edificios".
Agregó: "Estoy seguro de que la mayoría de las personas que murieron eran hombres adultos, hombres adultos en edad de luchar. Sólo dos eran mujeres. La mayoría de ellos murieron en las entradas de las barricadas y frente a los edificios. Y estoy seguro de que una investigación revelará que algunos de ellos portaban armas".
El enfrentamiento, que empezó el 24 de mayo, fue intenso. La policía ha dado a conocer fotografías y videos que parecen mostrar a pistoleros en una zona que se parece a  Tivoli Gardens. Los hombres se asoman desde detrás de sacos de arena en las balcones y caminan con armas.
Gran parte de los daños se han concentrado en un extremo de Wilton Hill Drive, una calle de casas unifamiliares donde aparentemente una explosión dejó a varios heridos entre los vecinos y ventanas rotas.
Una explosión no parece explicar lo que ocurrió en el número 11, una casa de dos plantas donde Jane McFarlane cree que su hijo de veinticinco, Martin Lindsay, y un primo, Oshane Walker, de diecinueve, fueron asesinados por agentes de policía.
Los asesinatos ocurrieron el 26 de mayo, cuando la ofensiva estaba terminando y las calles de Tivoli Gardens recuperaban su tranquilidad, dijo.
"Todo marchaba bien", dijo McFarlane, que no estaba en casa en ese momento. Poco antes de las dos de la tarde, dijo, Walker la llamó a su celular para decirle que le habían disparado en la espalda.
"Me dijo: ‘Martin está muerto’, y colgó", dijo. "Llamé de vuelta y me dijo: ‘Martin está muerto, le dispararon en el pecho y a mí me dispararon en la espalda’". Walker le dijo que estaba arriba.
McFarlane dijo que le preguntó quién le había disparado, y dijo que eran policías. Luego le línea se cortó.
Dijo que la gente del bloque le dijeron que habían retirado tres cuerpos de esa casa, que todavía está salpicada de sangre: en la salita, en la cocina, en una huella que lleva al dormitorio arriba, donde la sangre se puso gruesa y salpicó contra los muebles.
McFarlane dijo que ninguno de ellos era combatiente, ni estaban asociados al Coke. "Hubiera sido mejor que tuvieran algo que ver con él", dijo. "Entonces yo podría decir al menos que sé por qué los mataron".
Los amigos y familiares de Spence, recordando los sucesos de ese día, también tratan de entender por qué está muerto.
Después de constatar que Spence estaba desarmado, un agente le pidió una prueba de que él era de ahí. Su madre y su hermana le mostraron un álbum con fotos de familia.
La orden de matar a Spence, dijeron, la dio otro agente, que cruzó con su dedo su cuello sin decir una palabra. Spence dijo que debido al estado de emergencia, los agentes de policía tenían permiso de sus superiores para matar a hombres de la edad de Spence.
También dijo que les habían dicho que no gritaran, ni hicieran ruido, de otro modo también serían asesinados.

26 de junio de 2010
2 de junio de 2010
©new york times
cc traducción mQh
rss




reemplazan a juez garzón


España: Baltasar Garzón reemplazado por un joven juez poco mediático. Pablo Ruz Gutiérrez, de 34 años, fue elegido por unanimidad por el Consejo General del Poder Judicial. Garzón en el exilio.
España. El juez Baltasar Garzón, suspendido de sus funciones por haber investigado sobre los crímenes amnistiados del franquismo, fue sustituido el jueves por un joven magistrado que huye de los periodistas, contrariamente a su mediático antecesor.
Pablo Ruz Gutierrez, de 34 años, fue elegido por unanimidad por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el organismo que tutela a la magistratura española, para reemplazar en la Audiencia Nacional al juez Garzón, del cual heredará varios casos sensibles, se supo de fuentes judiciales.
Lo reemplazará mientras dure la resolución de tres casos judiciales en los que Garzón fue perseguido por "prevaricación" en España, entre los cuales las investigaciones sobre el franquismo.
Aún no ha sido fijada ninguna fecha para el proceso a Garzón, que podrá ser antes de que finalice el verano (boreal), según fuentes judiciales consultadas por la AFP. Podría ser motivo de veinte años de prohibición de su función de juez.
Pablo Ruz Gutierrez, miembro de una organización de magistrados de izquierda, no es ajeno al tribunal de la Audiencia Nacional, que acapara en Madrid los casos de terrorismo, crímenes contra la humanidad, criminalidad organizada, así como los grandes casos de delitos de guante blanco.
Temporalmente había sustituído a dos jueces de instrucción los últimos años, sobre todo durante la investigación sobre los atentados islamistas de los trenes suburbanos en Madrid (191 muertos), el 11 de marzo de 2004.
Este joven magistrado tiene fama de escapar de los periodistas, mientras que Baltasar Garzón despertaba, por su excesiva exposición mediática, críticas y celos entre sus colegas.
Desde que fue suspendido, el mes pasado, el juez Garzón fue contratado por seis meses como asesor en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya.
Baltasar Garzón recibió el apoyo de varios juristas en el mundo, que consideran que los crímenes contra la humanidad no prescriben y que la ley de amnistía española no era conforme con el derecho internacional.

25 de junio de 2010
©mercurio de valparaíso 
rss




vidas robadas


Se considera que unas cinco mil personas fueron a la cárcel durante el franquismo en razón de su sexualidad. El gobierno español acaba de indemnizar con 4000 euros a cinco gays y cinco transexuales, el mínimo contemplado por la ley de memoria histórica.
[Arnaldo Arnaute] Madrid, España. Mientras la revuelta de Stonewall en Nueva York, en junio de 1969, está considerada convencionalmente como la irrupción en la escena internacional del movimiento organizado de gays y lesbianas, en España coincidió con la entrada en vigor de una legislación refinadamente perversa, que permitía la internación de homosexuales de ambos sexos en centros de reeducación que podía prolongarse hasta que las autoridades los consideraran aptos para su reinserción. Esta anomalía debería haber desaparecido de la legislación tras la muerte del dictador, en noviembre de 1975, pero el cúmulo de asignaturas pendientes que tenía la sociedad española tras cuarenta años de represión, relegó a la última fila las aspiraciones de libertad de este colectivo que debió luchar fuerte para conseguirlas. El estigma sobre la homosexualidad se mantuvo incólume durante los tres primeros años de la transición y no fue hasta luego de aprobada la Constitución en 1978 que se eliminó de la lista de delitos perseguidos por la Ley de Peligrosidad Social de 1970.
En la España de Franco, el camino que llevaba a la cárcel al homosexual tras ser descubierto in fraganti por la Guardia Civil o de haber caído en una redada no siempre fue igual de expedito. Durante los primeros años, los jueces se limitaban a aplicar la vieja Ley de Vagos y Maleantes republicana que se extendía a los que tenían sexo con los de su mismo sexo en público. Siempre que no trascendiera, no era asunto del Estado, más ocupado hasta mediados de los ’50 en fusilar opositores. El primer paso del régimen en la criminalización fue la modificación de esta ley en 1954. En Diputados se conserva el proyecto de ley, aprobado sin debate, donde se incluye a los homosexuales pasibles ahora de "medidas de seguridad", es decir, no penas sino medidas que se toman antes de cometido el delito. Entre los teóricos de esta condena ciega y despiadada se destaca Mauricio Karl, quien argumentaba que "el sodomita es un peligro para la patria", además de tender a la delincuencia, al comunismo y constituir un peligro para la paz familiar ya que "disfrazada de persona, la fiera sodomita se lanza en busca de su presa juvenil, ojea al cándido muchacho (...). Vuestro hijo puede volver a casa corrompido, guardando su bochornoso secreto, que nada delatará. La monstruosa relación continuará y, dada su edad, su instinto sexual se torcerá y será para siempre un invertido. ‘¡Mejor muerto!, gritaréis desesperados.’ Sí, mejor muerto vuestro hijo".
La exageración es tan burda que movería a risa de no ser porque la realidad represiva de aquella época superaba la ficción. A principios de los ’60, en Almería, las autoridades pasearon en un carro a cuatro homosexuales con la cabeza rapada para burla y escarnio público. Una de las personas que me dio este testimonio, y que hoy tiene más de ochenta años, se niega a dar su nombre "por miedo a que vuelvan".
La presunción de que el homosexual era un desviado al que el sistema no debía abandonar sino curar se basaba en la mala digestión de cierta literatura médica reaccionaria, más pornográfica que científica, que hicieron algunos jueces españoles. Para el diagnóstico se creó un Departamento de Homosexuales integrado por tres médicos, que funcionaba en la prisión madrileña de Carabanchel. El Departamento no estuvo ocioso y elaboró a fines de los ’70 un estudio sobre 200 presos homosexuales que debía servir de manual clasificatorio de activos, pasivos y mixtos. Comenzaba así un peculiar experimento celtibérico para curar la homosexualidad, que incluía terapias aversivas de dos tipos: las eméticas y las eléctricas. Las primeras obligaban a vomitar inyectando, haciendo olfatear o ingiriendo sustancias inmundas mientras se mostraban al paciente retratos masculinos. El médico Pérez Argiles consignaba ocho factores en su análisis morfológico para detectar la desviación: "Primero, el tono de voz y los ademanes. Ahí se delatan muchos pederastas. Segundo, analicemos gustos y preferencias. Tercero, la relación entre el cinturón torácico y el pelviano. Cuarto, el reparto del vello: si él no tiene en el pecho y en la barba y ella no tiene pestañas tupidas, mal pronóstico. Quinto, tamaño de los genitales, cuánto más grande más macho. Sexto, el extremo inferior del esternón debe terminar en punta en los hombres. Séptimo, el reparto en la grasa del cuello. Y octavo, una prueba casera e infalible: "Que la persona enlace las manos y trate de unir los codos delante del cuerpo, en el hombre normal esta operación es imposible y sus brazos terminarán con una V invertida. En la mujer sana, los codos se tocarán con facilidad".
La mirada gay sabía burlar la censura colando poses y desnudos en revistas dedicadas al deporte y al ejercicio físico. Estos deportistas posaron en la década del sesenta.
La homosexualidad no es una situación cómoda bajo una dictadura. No obstante, vale aclarar que reducir su vivencia a experiencias de represión médica, policial y judicial es presentar la parte como el todo. La mayoría de gays y lesbianas no fueron encarcelados, no sufrieron terapia aversiva, no cayeron en redadas y no acabaron fichados en comisarías. Los relatos que siguen, tomados de testimonios reales, constituyen una aproximación a la represión social y penal de homosexuales y lesbianas entre la Guerra Civil y la nueva Constitución.

Por Amor a los Canarios
Hasta 1954, las relaciones homosexuales en España, en privado y entre adultos, sólo estaban penadas en el Código de Justicia Militar. La infracción suponía un mínimo de seis meses de presidio y la separación del servicio.
Pero a veces, como veremos, la pena podía extenderse un poco más. El teniente Luis G.A., médico militar, sintió un día fuertes deseos de dar un paseo con un guapo soldado canario de 23 años, que era chofer del teniente coronel. El médico ordenó al soldado que lo condujese a Ceuta, de camino le ofreció un cigarrillo americano y empezó a flirtear con él, haciéndole observaciones sobre la belleza de las mujeres y los hombres de las Islas Canarias. A la altura de Tarajal, Luis. G.A. ordenó al soldado que parara el vehículo y que bajara con él. Una vez los dos en el campo, lo abrazó y comenzó a besarle, confesándole que era "maricón", que todas las noches se acostaba con un camarero de Tetuán y que le gustaban mucho los canarios, tanto que durante la Guerra Civil había conquistado a 108 soldados de ese origen en el frente. Como el soldado se resistía, el teniente, apelando a su superioridad jerárquica, le ordenó que se bajara los pantalones. Una vez hecho esto, el "oficial realizó el acto repugnante de introducirse en la boca el pene del chofer", que retuvo durante diez minutos hasta que logró ponerlo erecto. A continuación, se bajó él también los pantalones y mandó al soldado que se lo colocara en el ano. Cuando el chofer terminó, el teniente, insatisfecho, le mandó "bajo amenaza" que repitiera la operación "porque, como no había llegado a la próstata, no había experimentado goce alguno". Pero el soldado, que había eyaculado, le aseguró que, aunque lo matara, no lo volvería a penetrar. Ambos regresaron en silencio a la Academia Militar. Fuese por remordimiento, por vergüenza o por venganza mal calculada, el chofer se presentó al teniente coronel para informar lo sucedido, lo cual motivó un careo inmediato en presencia de un juez militar. El teniente médico negó todo alegando como prueba contundente que su ideología era "totalmente afecta al movimiento". Pero el soldado pidió permiso para exponer ante todos la prueba definitiva: se desabrochó la bragueta y "mostró a los testigos el pene, que estaba todo sucio de heces fecales". De allí ambos fueron a un presidio correccional. Al teniente le dieron seis años, y el soldado fue absuelto, "en virtud de una coacción cuya fuerza no pudo resistir". El fiscal apeló, dado que "porque por la índole de los abusos, no hubiese podido físicamente el soldado cometer los actos deshonestos sin un fondo de complacencia". Finalmente se confirmaron los seis años para el teniente y se añadieron tres para el soldado.
Es de presumir, de todos modos, que las relaciones homosexuales en el ejército español, cuando no existiera la "fuerza irresistible de la jerarquía", ni la delación de compañeros o superiores, se saldarían menos traumáticamente, aunque siempre con el miedo a ser descubiertos. En 1985, el Código Penal Militar eliminó la referencia a la homosexualidad. Por último, en 1998, la Ley del Régimen Disciplinario Militar condenó los actos sexuales, de cualquier tipo, si se producen dentro del establecimiento. En 2003, un guardia civil homosexual obtuvo permiso en un tiempo record para llevar a su pareja a vivir con él en el cuartel de Villafranca, en Mallorca. Se modificaron los artículos que limitaban la residencia en casas cuartel a parejas heterosexuales. Según un sondeo realizado inmediatamente después, el 71 por ciento de los españoles estuvo a favor.

Por Miedo a las Ratas
La culpa la tuvo una rata. Oliver estaba volcando su atención en la anatomía más personal de X, siendo X el camionero que vivía tres calles más abajo, cuando al escuchar un ruido distrajo la mirada y vio ante sí a la rata que salía de las rocas de la Malvarrosa,
enviada por el destino para poner en marcha una secuencia de película de terror.
Olivier, de 14 años, era un niño diferente, "el más glam del barrio", con porte aniñado y pelo largo, el primero en Valencia en calzar zapatos de plataforma que había puesto de moda David Bowie el año anterior, 1970, y que en España hicieron furor junto con el minishort. Pero, a pesar de su diferencia, era aceptado por su familia y tolerado en el barrio. Aunque a Oliver su vecino camionero lo doblaba en edad, hacía tiempo que se cruzaban miradas cuando uno descargaba el camión en el supermercado y el otro acompañaba a su madre a hacer las compras. Un día que se cruzaron solos por la calle, el camionero le dijo: "Anda, vamos a la playa". Y él, que le tenía en un pedestal, le acompañó sin rechistar a un resguardo entre las rocas. Todo iba bien hasta que apareció la rata y el niño soltó un tremendo alarido. Cuando los carabineros preguntaron qué estaba pasando allí, el camionero, aterrado, perdió los nervios y empezó a justificarse. "Si hubiera mantenido la calma, podría había dicho que yo era una niña y, aunque fuera menor, probablemente en aquella época le habrían dejado en paz, porque yo no parecía hombre", recuerda Oliver. Pero el hombre se asustó y empezó a justificarse: "Me ha engañado, pensé que era una mujer". Lo más doloroso para el niño fue sentirse negado por el hombre del que en su ingenuidad adolescente se sentía enamorado. "Cómo te desagradaba esa época." Inútil traición, porque tras detenerlos les entregaron a la Guardia Civil, que los llevó de vuelta al barrio a eso ya de las 11 de la noche. Fueron trasladados a la comisaría y no se volvieron a ver hasta que el azar los juntó de nuevo en 1999. X se había convertido en un tipo canoso, gordo, hundido.
Por tener sólo 14 años, al niño Oliver, o mejor dicho, a su padre, le dieron a elegir entre que cayera sobre él el peso de la ley o la posibilidad de la terapia aversiva. "Mi padre, afortunadamente, era comunista y del Partido, de los que decían: ‘Prefiero un hijo maricón que un hijo cura’." Así que Oliver tuvo que soportar el peso de la ley. Estaba preso con otros invertidos en una zona aislada del resto de los internos. Allí se los ponía a trabajar en lo que se llamaba de forma degradante ‘La Casa de las Novias’, pues cosían vestidos que se vendían por unas 30 mil pesetas en una época en que el salario mínimo era inferior a 200 pesetas diarias. Estos internos eran sometidos por otros presos con la venia de los policías. "Entraban en la zona de homosexuales en jauría de a 7 u 8, sobornando a los guardias, y para justificar que ellos no eran homosexuales tenían un comportamiento agresivo, inhumano, gritaban. Duró un mes que fue para mí una eternidad y que supuso que nunca haya podido tener pareja, porque desde entonces identifico a los hombres con la violación." Oliver estuvo una segunda vez en la cárcel. De vuelta con su familia entendió que lo mejor para no ser detenido otra vez era vestirse y comportarse como mujer, sin pintura, ni tacones, ni nada. Se ponía rellenos e iba a las discotecas como una adolescente y funcionaba, la dejaban entrar sin pagar.
La mirada gay sabía burlar la censura colando poses y desnudos en revistas dedicadas al deporte y al ejercicio físico. Estos deportistas posaron en la década del sesenta.
Finalmente las conexiones de su padre sirvieron para darle trabajo en el bufete de un conocido abogado de Valencia, en 1973. Para febrero de 1974 ya se había enamorado del hijo del jefe, estudiante de Derecho. Primero hacían el amor en la playa y al final en el propio despacho, cuando se quedaban solos. Hasta que un día la guía Incognito, un directorio internacional de lugares de ambiente gay, precursora de la Espartacus, publicó que en Valencia uno de los lugares de ambiente homosexual era la discoteca La Bruja. La noticia les hizo un flaco favor a los clientes, porque la policía hizo una redada en el bar y entre los detenidos se encontraba el hijo del abogado famoso, al que le retuvieron el carnet. Cegado por el amor, ese verano le tocó volver a la cárcel por tercera vez, porque el joven le suplicó que fuera a la comisaría a autodenunciarse con la inverosímil coartada de que él llevaba el documento del hijo del jefe. "Me dijo que yo estaba acostumbrado, que para mí no sería tan duro como para él, que tenía una carrera por delante y una familia famosa." Y así fue que Oliver entró a la cárcel por tercera vez. "En la comisaría se daban cuenta de que mentía y se rieron de mí todo lo que quisieron y más, pero aceptaron el juego."

Por Confiar en Monjas
"Antonio, levántate que hay unos señores que quieren hablar contigo."
Aunque eran las seis de la mañana, a Antonio Ruiz no le sorprendió del todo que su madre lo despertara con aquel anuncio insólito e intuyó de quién podría tratarse. Era el 2 de marzo de 1976 y apenas 24 horas antes había organizado un revuelo familiar al anunciar que le gustaban los hombres.
Estaba a punto de cumplir 18 y, como a tantos adolescentes, le había llegado la hora de romper el silencio y superar el sentido de la culpa. Quería ser aceptado como era, arreglar su vida, decírselo a su madre. Antonio había descubierto su homosexualidad unos años antes, aunque su experiencia se limitaba a encuentros furtivos con desconocidos en los alrededores de la estación de autobuses. Sin embargo, estaba seguro de que ésa era su orientación y de que la edad mágica de 18 lo habilitaba para decir la verdad en su casa. Huérfano de padre, llevaba un tiempo ayudando a su madre, una señora de la limpieza, analfabeta, y aportaba íntegro el dinero que ganaba en su trabajo. Con lo que no contaba era con la dificultad de la madre para asumir y gestionar ella sola la noticia. Desorientada ante una información frente a la que no tenía elementos de análisis y sí muchos prejuicios, confió el terrible secreto a su hermana, una persona muy religiosa, quien a su vez pidió consejo a una monja, íntima amiga suya. En cuestión de horas, la madre, la tía y la monja reunieron al joven con sus hermanos y otros parientes para ver el alcance del mal y, terminada la reunión, la monja se acercó a la policía para denunciar que en tal domicilio había un muchacho homosexual con otros niños de corta edad.
Las técnicas intimidatorias que sufrió parecen sacadas de películas clase B. La segunda noche de detención descubrió en la mirilla de la celda a un guardia, a quien no había visto en su vida, que le gritó: "Hombre, que yo tenía ganas de atraparte, te me has escapado muchas veces de las redadas". Antonio no entendía nada: "Yo ni siquiera sabía qué era una redada". Al rato, el mismo policía abrió la puerta e introdujo a un delincuente mayor que él. Ahí sufrió su primera violación. Finalmente le llevaron a dar una vuelta por la ciudad en un coche camuflado para que señalara a otros homosexuales. Desde 2006, Antonio Ruiz es el presidente de la Asociación ex Presos Sociales, que lucha porque el Estado enmiende las aberraciones cometidas.

19 de junio de 2010
©página 12 
rss



primer ministro británico pide perdón


Tras una investigación de 12 años por la masacre en Irlanda del Norte. El primer ministro británico, David Cameron, dijo que la matanza de 14 civiles norirlandeses por soldados británicos que pasó a la historia como el "Bloody Sunday" fue "injustificada e injustificable", y pidió "perdón" en nombre de Gran Bretaña.
Gran Bretaña. Casi 40 años después, una nueva investigación responsabilizó por primera vez inequívocamente al Ejército británico de la masacre cometida durante el "Bloody Sunday" o domingo sangriento durante una manifestación por los derechos civiles en Irlanda del Norte.
Los soldados británicos, que abrieron fuego en la ciudad de Londonderry en 1972 contra 14 civiles desarmados durante una manifestación, actuaron "de forma injustificada y nada razonable", dijo hoy el primer ministro británico, David Cameron, durante la presentación del Informe Saville en Londres. "Lo que ocurrió en el Bloody Sunday fue un error".
Cameron es el primer jefe de gobierno británico en pedir perdón expresamente por aquellos hechos. "El gobierno es en último término responsable del comportamiento del Ejército. En el nombre del gobierno y del país les digo: lo siento profundamente". Miles de personas siguieron la publicación del informe en Londonderry ante una gran pantalla y estallaron en júbilo al escuchar la declaración del premier.
Al contrario de lo que se había afirmado hasta ahora, el informe afirma que los soldados no recibieron disparo alguno antes de disparar ellos. Algunos, afirma, perdieron el autocontrol y ninguna de las víctimas representaba un peligro para ellos, añadió Cameron.
El llamado Informe Saville es la investigación más cara y larga de la historia británica sobre el suceso, con un coste de unos 230 millones de euros y trabajos realizados durante doce años. El informe ilustra un oscuro capítulo del conflicto entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte.
En enero de 1972, los paracaidistas militares mataron a tiros a 13 civiles católicos, mientras otro murió más tarde en el hospital. La tragedia no había tenido consecuencias penales para ningún miembro de las fuerzas de seguridad.
Una primera investigación de los sucesos en 1972 había eximido de toda culpa al Ejército, alegando que los soldados actuaron en defensa propia. También un tribunal británico decretó que su actuación fue en legítima defensa propia.
Pero la presión de los familiares de las víctimas y el deseo de impulsar el proceso de paz obligó al entonces primer ministro Tony Blair en 1998 a anunciar una nueva investigación y en marzo de 2000 comenzaron las comparecencias públicas. Familiares de las víctimas y el gobierno irlandés presentaron nuevas pruebas.
El conflicto entre protestantes probritánicos y católicos proirlandeses escaló a partir de ese episodio y dio un fuerte impulso a grupos terroristas como el católico IRA. Más de 3500 personas murieron en el marco del conflicto desde los años 60.

16 de junio de 2010
15 de junio de 2010
©página 12
rss

condenas por masacre de srebrenica


Guerra de los Balcanes. Graves penas del Tribunal de La Haya. Perpetua para dos responsables de la matanza de Srebrenica. Militares serbobosnios fueron condenados por el asesinato de 8000 musulmanes.
La Haya, Holanda. Dos de los responsables de la matanza en el enclave musulmán bosnio de Srebrenica, llevada a cabo como parte de la "limpieza étnica" en la guerra de los Balcanes de la década del 90, fueron condenados ayer a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia (TPIY), mientras que a otros cinco acusados se les impusieron penas de entre 5 y 35 años.
Las penas máximas recayeron sobre el ex coronel Ljubisa Beara -mano derecha del ex jefe del ejército serbobosnio Ratko Mladic- y el teniente coronel Vujadin Popovic, mientras que las condenas de los otros inculpados oscilaron entre los 5 años, para el ex general Milan Gvero, y 35 años, para el ex teniente Drago Nikolic.
La Corte de La Haya determinó que los comandantes serbobosnios Beara, de 70 años, y Popovic, de 53, participaron de manera decisiva en la masacre de 8000 jóvenes y hombres musulmanes bosnios en julio de 1995 mediante la coordinación de las tropas que ejecutaron la matanza.
El TPIY los consideró culpables de genocidio, persecución y aniquilación sistemática y consideró probado que actuaron siguiendo la llamada directiva 7 del ex líder serbobosnio Radovan Karadzic, que autorizaba la ejecución de las masacres. Si las condenas son confirmadas luego de las apelaciones, Beara y Popovic serían los primeros responsables de la masacre de Srebrenica condenados por genocidio.
Nikolic, jefe de seguridad de la brigada, que en su momento dirigió los ataques a Srebrenica, fue condenado a 35 años de prisión por ayuda al genocidio, persecución y aniquilación. El comandante Vinko Pandurevic, también antiguo integrante de la brigada Zvornik, deberá cumplir una pena de 15 años de cárcel por persecución y aniquilación.
El ex subejefe de la policía serbobosnia Ljbomir Borovcanin fue condenado a 17 años de cárcel. Los ex oficiales Radivoje Miletic y Gvero, acusados de crímenes de guerra y contra la humanidad por omisión de ayuda a la población de Srebrenica, fueron condenados a 19 y 5 años de cárcel, respectivamente. Todos los acusados se habían declarado inocentes con el argumento de que habían actuado en legítima defensa de los intereses del pueblo serbobosnio. Este razonamiento fue el mismo que utilizó para su defensa Karadzic, cuyo juicio por genocidio comenzó en octubre pasado. Los condenados actuaron en connivencia directa con Mladic, que aún continúa desaparecido y al que también se acusa de genocidio.
Los jueces constataron que el ataque a Srebrenica y Zepa, ciudades declaradas enclaves seguros por la ONU, fueron iniciados por Karadzic. Los serbobosnios capturaron Srebrenica en julio de 1995 y a continuación asesinaron a unos 8000 musulmanes, mientras que el resto de la población fue expulsada, en el peor caso de genocidio y limpieza étnica de la guerra en la antigua Yugoslavia.

11 de junio de 2010
©la nación
rss

violencia en jamaica


Jamaica está en calma, pero tensa. Las fuerzas de seguridad siguen en alerta después de días de violentos enfrentamientos con pandilleros leales a Christopher ’Dudus’ Coke. Cientos de detenidos siguen encerrados en estadios deportivos.
[Chris Kraul] Kingston, Jamaica. Los enfrentamientos a tiros entre pandillas de narcotraficantes y fuerzas de seguridad han disminuido, pero las tensiones persisten el viernes mientras las fuerzas de seguridad continúan en estado de alerta con cientos detenidos recluidos todavía en estadios y muchos parientes de víctimas de los enfrentamientos denuncian no poder retirar los cuerpos de sus seres queridos.
Un breve recorrido autorizado por la policía del borde oriental de la barriada de Tivoli Gardens, escenario de gran parte de los violentos incidentes durante la semana, delata la intensidad del conflicto provocado el domingo noche cuando el gobierno anunció de que arrestaría a Christopher ‘Dudus’ Coke, el padrino más poderoso de la ciudad y presunto narcotraficante, para extraditarlo a Estados Unidos.
Una comisaría de policía de tres plantas en Coronation Market, una de las cuatro estaciones de policía que fueron atacadas esta semana por fuerzas leales a Coke, fue reducida a cenizas. Los puestos del mercado usualmente ajetreado, que atienden a Tivoli Gardens, estaban prácticamente vacíos, y las calles, sembradas de escombros. Un vendedor ambulante miraba las tropas en un vehículo blindado de transporte de personal y se negó a hablar con el periodista. "No confío absolutamente en nadie", dijo.
La cifra oficial de bajas oficial después de seis días de violencia es de 73, aunque el ex primer ministro Edward Seaga dijo el jueves en una entrevista por televisión que cree que podría llegar a 250. Los esfuerzos de la policía por arrestar a Coke fueron torpes, dijo. Agregó que el primer ministro Bruce Golding debería renunciar.
Cerca de quinientas personas han sido detenidas, y muchas de ellas fueron dejadas en libertad. Contribuyendo a la confusión, el New York Daily News informó que Coke estaba en Nueva York preparándose para entregarse a las autoridades allá, aunque el comisario de policía de Jamaica, Owen Ellington, dijo el viernes que creía que Coke estaba en Jamaica.
Las autoridades estadounidenses solicitaron la extradición de Coke en agosto después de ser acusado por una corte federal en Nueva York por cargos de tráfico de drogas y armas. Esta semana, mientras las fuerzas armadas jamaicanas realizaban barridas de seguridad, pandilleros leales a Coke ofrecieron resistencia, enfrentándose a tiros a los soldados.
Mientras la ciudad se recupera lentamente de la violencia, los bancos multinacionales y organizaciones de ayuda exploraban la posibilidad de convocar a una cumbre de emergencia la semana entrante para proponer un "mini Plan Marshall" con cientos de millones de dólares en ayuda económica para Jamaica, según fuentes familiarizadas con la reunión.
Los rumores sobre el plan surgieron después de que organizaciones de ayuda, junto con el Fondo Monetario Internacional, aprobaran un paquete de ayuda de mil doscientos millones de dólares en enero para el país económicamente arruinado.
Aunque muchos negocios en el centro de Kingston volvieron a abrir sus puertas el viernes después de estar cerrados durante gran parte de la semana, las tropas implementaron un toque de queda desde el atardecer hasta el amanecer para la mayor parte de la capital. La embajada estadounidense abrió el jueves, pero el aviso del Departamento de Estado advirtiendo a los estadounidenses a mantenerse alejados sigue en vigor.
Una multitud se apiño a la entrada de la Arena Nacional en el Parque de la Independencia esperando saber sobre sus familiares detenidos durante las barridas que empezaron el domingo y continuaron la noche del jueves. Los parientes rodearon a un periodista para darle nombres de familiares cuando se difundió el rumor de que le dejarían entrar. La policía no ha permitido que la prensa hable con los detenidos.
Catharine Bremer, vendedora callejera, dijo que sus dos hijos, de 26 y 24, fueron detenidos el jueves por policías de paisano. "El gobierno no nos dice cómo están, así que eso me tiene muy preocupada", dijo. "No puedo ni comer ni dormir".
Una decena de parientes se agolparon frente a la morgue de Madden justo por fuera de un cordón policial en Tivoli Gardens, donde más de cincuenta cadáveres yacen en cámaras frigoríficas, según una fuente en la morgue que habló a condición de conservar el anonimato por temor a que el gobierno tome represalias. El viernes tarde la policía todavía no permitía que los familiares identificaran o retiraran cuerpos. Las autopsias oficiales no se realizarán sino la próxima semana.
Uno de los que esperaban frente a la morgue era Debbie Dale, cuyo hijo, Jamies, 21, fue asesinado a balazos en su casa en el barrio de Kingston Three el miércoles. Dijo que cerca de diez agentes derrumbaron la puerta y le dispararon a quemarropa.
"Me llevaron fuera de la casa mientras lo interrogaban. Entonces oí los disparos. Lo sacaron arrastrándolo por los pies, lo arrojaron a una furgoneta y se marcharon. Sólo entonces pude entrar a casa. Había sangre en todas partes", dijo Dale. "Dijeron que murió en una balacera, pero él no tenía armas".
Los vecinos denunciaron que algunas de los asesinatos cometidos por las fuerzas de seguridad son arbitrarios.
Hablando frente a la morgue, Lisa Jones contó que el miércoles iba caminando con su novio, Ian Gardner, en la comuna de Mountainview en Kingston cuando fueron detenidos por fuerzas de seguridad, que se llevaron a Gardner a una tienda cercana, donde los asesinaron a balazos. Un pariente de Gardner dijo que dos agentes de policía habían sido asesinados en la zona la noche anterior y la policía andaba "buscando a alguien para vengarse".

5 de junio de 2010
28 de mayo de 2010
©los angeles times
cc traducción mQh
rss

obama arremete contra ley de arizona


Durante la visita del presidente mexicano el 20 de mayo pasado. Los comentarios dejan pocas dudas de que su gobierno recusará la ley de inmigración, que el presidente mexicano calificó de "discriminatoria".
[Peter Nicholas] Washington, Estados Unidos. El presidente Obama dejó pocas dudas el miércoles de que su gobierno recusará la polémica nueva ley de inmigración de Arizona, diciendo que la medida "puede potencialmente ser aplicada de manera discriminatoria".
Después de una reunión privada con el presidente mexicano Felipe Calderón en el Despacho Oval, Obama denunció la ley de ese estado para reprimir la inmigración ilegal y también envió un mensaje claro de que una revisión dirigida por abogados del ministerio de Justicia probablemente terminará en alguna acción legal.
Obama dijo que "una lectura honesta de la ley" sugiere que los que parezcan ser inmigrantes ilegales pueden ser "hostilizados o detenidos".
"En Estados Unidos de América, ningún ciudadano que respete la ley, sea un ciudadano estadounidense, un inmigrante legal o un visitante o un turista mexicano debería ser considerado sospechoso por su sola apariencia", dijo Obama.
México está profundamente herido por la ley de Arizona, que convierte en delito que los inmigrantes no porten documentos de inmigración. Funcionarios mexicanos emitieron incluso un consejo de viaje que advierte a los residentes que podrían ser molestados si visitan el estado.
Calderón usó una rueda de prensa para dar a conocer su descontento. Hablando a través de un intérprete, calificó de "discriminatoria" la nueva ley, agregando que se oponía a medidas que "criminalizan la inmigración".
Calderón está en Washington para asistir a reuniones de alto nivel durante dos días y un banquete de estado formal, el segundo de la presidencia de Obama. Entre los invitados al banquete el miércoles noche se encontraban el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, el jugador de los New York Jets, Mark Sánchez, y la actriz Eva Longoria Parker. La artista invitada era Beyoncé
En la rueda de prensa, la Casa Blanca sólo permitió dos preguntas. Al final, cuando los dos presidentes volvían a la Casa Blanca, un periodista le preguntó a Obama a gritos cuando realizará un rueda de prensa completa.
No hubo respuesta.
Obama ofreció un cauto apoyo a una reforma de la inmigración que abriría una ruta hacia la residencia legal de cerca de once millones de personas que viven ilegalmente en Estados Unidos. No dio ninguna fecha final para la presentación del proyecto de ley.
Obama dijo que durante su conversación con Calderón, "reafirmé mi profundo compromiso de trabajar con el Congreso de modo que los dos partidos puedan aprobar una reforma comprehensiva de la inmigración".
Al oír esos comentarios, algunos defensores de la inmigración se mostraron decepcionados.
Angela Kelley, vicepresidente para política de inmigración en el Center for American Progress, dijo en una entrevista: "No sé si lo que dijo nos permite tener confianza en lo que va a pasar después".
Obama dijo que no cuenta con el compromiso de apoyo de sesenta senadores que necesita para obtener el margen necesario para derrotar a un filibuster*. Indicó que su problema es con los republicanos, aunque los demócratas no están para nada unidos en cuanto a querer que se apruebe una ley de inmigración.
El senador Ben Nelson (demócrata de Nebraska) quiere reforzar las fronteras estadounidenses antes de adoptar un proyecto de reforma, dijo un portavoz. La semana pasada Nelson dijo a periodistas que una reforma comprehensiva de la inmigración es "muy difícil de hacer aceptar si no se aseguran las fronteras".
Obama insistió en que está haciendo progresos en este frente. El número de personas capturadas tratando de entrar a Estados Unidos desde México se ha reducido -una medida utilizada por el gobierno para cuantificar tendencias en la inmigración ilegal. El número de detenciones cayó de 859 mil en 2007 a 541 en 2009, según el ministerio de Seguridad Interior de Estados Unidos. De octubre de 2009 a abril, se detuvo a cerca de 293 mil personas tratando de entrar ilegalmente por la frontera sur.
"La inmigración ilegal está descendiendo, no subiendo", dijo Obama, "y seguiremos haciendo lo que sea necesario para proteger nuestras fronteras compartidas".

5 de junio de 2010
20 de mayo de 2010
©los angeles times 
cc traducción mQh
rss

israel rechaza investigación de onu


Israel no quiere que lo investiguen. Para el país, "toda la culpa" es de Turquía. El canciller israelí Avigdor Lieberman confirmó que el país no aceptará que una comisión internacional investigue su ataque a una flotilla humanitaria que llevaba alimentos y medicamentos a la Franja de Gaza. En cambio, propone que sea una comisión israelí la que analice la situación.
Palestina. Lieberman aseguró que Israel puede "investigar por su cuenta", que no tiene "nada que esconder", y se mostró partidario de formar una comisión de investigación interna, aunque dejó abierta la puerta a una participación extranjera. "Si piden incluir a un miembro internacional, lo haremos", opinó.
Comandos israelíes interceptaron el lunes seis barcos que llevaban 10 mil toneladas de alimentos y productos básicos a la bloqueada Gaza y mataron a tiros a nueve activistas que integraban la misión.
En ese sentido, Lieberman consideró que "toda la culpa" es de Turquía, el principal aliado musulmán de Israel, por haber enviado el barco que lideraba la flotilla lleno de "mercenarios" y "pendencieros" turcos armados.
El gobierno israelí dijo que los soldados usaron la fuerza luego de haber sido atacados con cuchillos y palos y dos pistolas arrebatadas a los soldados. Los activistas dicen que los israelíes abrieron fuego primero y que ellos sólo se defendieron.
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó ayer en Ginebra una declaración de condena al ataque que contempla el envío de una misión independiente de investigación y exige el fin del bloqueo que Israel impone a la región palestina de Gaza desde 2007. Estados Unidos fue uno de los tres países, junto con Italia y Noruega, que votaron en contra de la medida por considerarlas "precipitadas".
Jerusalén ya se negó a cooperar con investigaciones internacionales previas, la más reciente de las cuales se centró en la guerra de Gaza de enero de 2009 que concluyó que tanto Israel como Hamas, que gobierna la región palestina, cometieron crímenes de guerra.

3 de junio de 2010
©página 12
rss