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derechos humanos

huérfanos que dejó el terremoto


En Haití, padres desesperados optan por abandonar a sus hijos.
Puerto Príncipe, Haití. Semanas después de que un niño de un año fuera encontrado en un contenedor, se apareció su padre.
El niño se retorció en la cuna, sonrío y levantó los brazos. Cuando el padre no lo tocó, empezó a llorar y a dar patadas en el aire.

El hombre se volvió a marchar, y no había vuelto, de acuerdo a un informe escrito por un asistente social en el Hospital Santa Catalina, en la barriada de Cité Soleil, donde fue recogido el niño.
El catastrófico terremoto que dejó sin techo al menos a 1.3 millones de los nueve millones de haitianos, fue el empujón final para las familias que, antes, apenas podían alimentar a sus hijos. Ahora viviendo en tiendas con goteras y decrecientes cuotas de ayuda, las familias haitianas están abandonando a sus hijos con la esperanza de que las organizaciones de rescate les ofrezcan una vida mejor, dijeron hoy cooperantes.
Una niña de cuatro días fue dejada en una caja de cartón frente a un hospital. Niños de dos años son encontrados solos en salas de espera de hospitales. Frente a una clínica privada, un grupo de voluntarios detectó a un niño de tres años con una bolsa con ropa interior cuidadosamente doblada. Una nota prendida a su camiseta pide a los que lo encontraron, que cuiden de él.
Incluso antes del sismo de siete grados, los padres pobres dejaban a los niños en orfelinatos donde reciben al menos una comida al día. Ahora el número de niños abandonados se ha disparado, dijo Tamara Palinka, 37, que ayudó a coordinar la logística del hospital de campo de la Universidad de Miami en el terreno del aeropuerto.
"Convencí personalmente a muchas madres de que no abandonaran a sus hijos", dice Palinka, que acordonó un espacio dentro de la tienda pediátrica del hospital de campo para niños abandonados, incluyendo a otro niño que encontró gateando en un montón de basura.
Empleados del orfelinato dicen que las instalaciones están llenas de niños que no son huérfanos.
En el orfelinato Madre Teresa, detrás de una elevada pared encimada con alambre de púa, monjas con petos blancos revolotean entre cunas de niños cuyos brazos están conectados a sueros. No admiten huérfanos, sino solamente niños desnutridos que serán retornados a sus familias después de que mejoren. Exigen que las madres permanezcan en el recinto, porque se corre el riesgo de que no vuelvan.
"No las dejamos marcharse", dijo Sor Genova, una pequeña mujer que zigzaguea entre las cunas, acercándose a una para acariciar la cabeza de un niño flaco como palo con sus cabellos brillantes y de color naranja, un signo claro de desnutrición.
Nadine Jean-Baptiste, una mujer de 35 años que sufre de SIDA, dejó hace poco a su hija de dos años, Christine, en un orfelinato más abajo en la misma calle donde está el cobertizo donde vive ahora.
Antes del sismo del 12 de enero, apenas podía pagar sus medicinas y cuidar a su hija. Luego su marido, un cocinero, quedó sepultado en el restaurante donde trabajaba. Oyó sus gritos desde debajo del cemento, pero no pudo hacer nada.
Muerto él, y su casa destruida, está considerando una terrible decisión: una pareja estadounidense le ha manifestado su interés en adoptar a Christine. La madre enferma no duerme por la noche tratando de decidir si debe o no entregar a su hija, una niña regordeta con trenzas.
"Quiero a mi hija. Darla en adopción no es lo que quiero hacer", dijo, con la voz ahogada por la tristeza, su cuerpo escuálido como una tabla de planchar debido a su enfermedad. "Pero no tengo con qué alimentarla. No tengo otra opción que entregarla".
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia inició en febrero una línea de acceso directo gratuita para niños abandonados o extraviados que fueron separados de sus familias durante el sismo. Hasta el momento, el centro de llamados ha inscrito 960 niños. "No los llamamos huérfanos porque podrían tener familia", explicó Edward Carwardine, portavoz de UNICEF en Haití.
La UNICEF dio el número de la línea solamente a agencias y cooperantes -no al público- por temor a recibir una avalancha de llamadas de familias desesperadas tratando de buscar un lugar para sus hijos.
El orfelinato SOS sabe lo que pasa cuando se hace un ofrecimiento de este tipo en público.
Su ordenado campus en un oasis en la capital llena de escombros, ubicado en un frondoso terreno entrecruzado por senderos. Los niños viven en ‘familias’, en casitas supervisadas por una empalagosa ‘madre’ de la casa. Sus días son un carnaval de actividades, desde el fútbol y la pintura hasta las sesiones individualizadas con psicólogos que utilizan el arte como medio para tratar el trauma del terremoto.
En la semana después del sismo, SOS anunció en la radio que el orfelinato tenía espacio para más huérfanos. Al día siguiente, el orfelinato casi duplicó su tamaño después de que el personal encontrara cerca de 120 niños haciendo cola en la puerta. En los tres meses que han pasado desde entonces, el orfelinato ha triplicado su tamaño.
Pero SOS se dio cuenta rápidamente que la mayoría de los recién llegados en realidad no eran huérfanos, dijo la portavoz Line Wolf-Nielsen. Una madre se hizo pasar por extraña para dejar ahí a sus tres hijos, que dijo que eran huérfanos que había encontrado después del terremoto. Otros envían a sus hijos con vecinos o amigos, haciendo más difícil identificar a la familia. Una familia instruyó a tres niños a memorizar un apellido ficticio para obstaculizar los intentos de encontrar a sus verdaderos padres.
La ley haitiana exige que las autoridades del orfelinato hagan todo lo que puedan para reunir a los niños con sus familias reales. Después del terremoto, eso a menudo ha significado reunir a niños con familias que no los quieren de vuelta. SOS está verificando las historias de los casi trescientos niños que llegaron desde el desastre, enviando colaboradores a los campamentos a buscar a los padres.
"Es muy difícil, pero tenemos que concentrar nuestros esfuerzos en los casos más urgentes. Obviamente, si tienes familia, tu situación es menos precaria que la de un niño que no tiene a nadie", dijo Wolf-Nielsen.
Una tarde hace poco, dos niños esperaban sentados en una banca, muertos de miedo. Sus ropas estaban cuidadosamente dobladas en una bolsa Winnie the Pooh que había entre ellos. A unos pasos, en la oficina del orfelinato SOS, su hermano mayor adulto estaba firmando reluctantemente un Acta de Reunificación Familiar.
Los niños, de 10 y 13 años, así como su primo de tres, habían sido abandonados en el orfelinato hacía dos meses. La amiga de la familia que los llevó a ellos, mintió cuando dijo a los colaboradores del orfelinato que sus padres habían muerto en el sismo. Les dio un apellido falso -Milscent- y les instruyó no revelar sus nombres verdaderos si les preguntaban sobre la familia.
De hecho, su madre está viva, pero como decenas de miles más, está viviendo en una tienda en la ciudad.
"Me dejaron aquí porque no tienen dinero para cuidar de mí", dijo Ridial, el niño de 13. "Si me voy, ¿podré ir a la escuela?"
Organizaciones que ayudan a los niños abandonados están incluso ofreciendo provisiones a las familias que aceptan el retorno de sus hijos. En el caso de los tres niños, sus familias recibieron sacos de dormir, una tienda y mercaderías para un mes. Fueron llevados de vuelta a un embarrado callejón que conduce a un laberinto de tiendas donde los niños elevan cometas hechas de bolsas de plástico desechadas amarradas a una cuerda.
La familia vive en un espacio del tamaño de un jacuzzi, en una tienda que es una sábana enrollada en un cerco de palos. Su cama es un pedazo de cartón. Se ha mojado tantas veces con la lluvia que atraviesa la sábana que ahora yace ajada en una pila sobre una silla rota.
"No tengo trabajo", dice Jean-Phillipe Turenne, 22, hermano mayor de los niños. "No puedo llevarlos de vuelta, pero tengo que hacerlo. Creo que para nosotros es mejor dejarlos en el orfelinato".
Dijo que si los niños no hubiesen revelado su verdadero apellido, los colaboradores del orfelinato no habrían podido identificarlos. Ridial trataba de contener las lágrimas. Dijo que había tratado de mantener la mentira, pero no pudo y finalmente se desmoronó y contó la verdad.
No es mucho lo que pueden hacer los cooperantes para encontrar a la familia de un bebé encontrado en un contenedor, que cuando fue rescatado estaba muy débil para llorar.
Meses después, el bebé, Erode, estaba sentado en el suelo jugando con una letra de espuma de poliestireno en el moderno orfelinato del Niño Jesús, donde los niños son atendidos por un enjambre de solícitas niñeras.
Le extendió la letra C a una de las niñeras, sólo para retirarla tan pronto como vio que ella acercaba su mano. Explotó en un estallido de risitas.
Come saludablemente dos veces al día y duerme en una cuna con relucientes barrotes blancos. Las niñeras se turnan para acunarlos y están adiestradas en la importancia del contacto visual y en el ‘juego recíproco’, donde lo arrullan imitando la atención que recibiría de su madre.
"Estos niños se ganaron el gordo con estar aquí", dijo la psicóloga infantil Mary Kate Bristow, de Indiana, que llegó para ofrecer sus servicios. "Si yo estuviera viviendo en una tienda, también trataría de poner a mis niños aquí".
Junto a Erode hay un niño una de cuyas piernas tuvo que ser amputada. Su madre imploró al orfelinato que lo aceptaran, diciendo que no podía cuidar de él, dijo la directora ejecutiva Gina Duncan.
En otra cuna hay una bebita que pasó tres días debajo de los escombros. Para cuando la rescataron, las hormigas habían empezado a comerle los ojos. Tampoco es una huérfana -su abuela estaba en el hospital recuperándose después de que la casa se le derrumbara encima.
Y luego está Simon, de trece años, que fue dejado en el orfelinato poco después del terremoto. Por primera vez en su vida, comió hasta sentirse lleno. Empezó a ir a la escuela.
Estaba hace poco en la oficina principal del orfelinato junto a hermana mayor, que había llegado a retirarlo. Él trató de ocultar sus lágrimas subiéndose la camiseta por sobre la cara. Cuando no pudo contenerse más, puso su mejilla sobre el brazo del sofá y sus lágrimas mojaron el cuero de imitación.
"Si vuelvo con mi hermana mayor, no podré ir a la escuela. Me va a obligar a vender agua en la calle, como ya lo habíamos estado haciendo antes", dijo. "Voy a volver a tener una vida dura".
Iba sollozando cuando se lo llevaron del orfelinato.

11 de mayo de 2010
9 de mayo de 2010
©new york times
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garzón solicita traslado a cpi


El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón solicitó su traslado a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, que dirige el argentino Luis Moreno Ocampo, en calidad de asesor externo. La medida deberá ser aprobada por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial.
Madrid, España. La decisión del juez no implica su renuncia al Juzgado de Instrucción número 5, por cuyo desempeño tiene tres causas abiertas en el Tribunal Supremo que seguirán adelante en su tramitación. El fiscal argentino Moreno Ocampo fue quien cursó, el 6 de mayo, la invitación para que asistiera a su oficina, como consultor externo por un periodo inicial de siete meses.
Moreno Ocampo quiere a Garzón a su lado por su experiencia en la investigación de crímenes organizados y masivos. En una entrevista con el diario El país había afirmado, en noviembre del año pasado, que "el mundo necesita jueces como Garzón, que se enfrenten al poder", tras recordar que fue Garzón quien abrió "el primer gran caso de justicia universal", en referencia a la causa contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet.
Garzón realizaría su trabajo desde la sede de La Haya (Holanda), aunque eventualmente podría desplazarse a Congo, Uganda, Colombia o Sudán, países donde ese tribunal tiene causas pendientes.

11 de mayo de 2010
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condenas en caso dorothy stang


Hacendado brasileño condenado por el asesinato de una monja estadounidense. Dorothy Stang, nativa de Ohio, trabajaba para preservar la selva tropical y defender los derechos a la tierra de los campesinos pobres.
[Bradley Brooks] Río de Janeiro, Brasil. El sábado un jurado condenó a un hacendado brasileño por tramar el asesinato de una monja estadounidense y defensora del Amazonas, Dorothy Stang, en 2005.
Regivaldo Galvao -el último de los cinco acusados procesados en el caso- fue sentenciado a treinta años de cárcel, informó Telma Lima, portavoz del tribunal federal de Belén, la ciudad en la selva donde se realiza el juicio.
El veredicto se conoce dos semanas después de que otro hacendado, Vitalmiro Moura, fuera sentenciado a treinta años de cárcel tras ser declarado cómplice de Galvao.
La fiscalía dijo que el par ofreció a un pistolero veinticinco mil dólares por matar a Stang, 73, en venganza por haberles impedido que robaran unas tierras que el gobierno había concedido a un grupo de campesinos pobres.
Los juicios fueron vistos como una prueba de la capacidad de Brasil de abordar la anarquía que reina en la región amazónica -una zona del tamaño de Estados Unidos al oeste del río Misisipí. El estado tiene poca presencia en la zona y actividades como la deforestación y la minería ilegales son frenéticas.
De acuerdo a la organización católica pro reforma, la Comisión Pastoral de la Tierra, que estudia la violencia rural en Brasil, más de 1.500 activistas, pequeños campesinos, jueces y otros han sido asesinados en todo el país en los últimos veinticinco años, usualmente por pistoleros pagados por hacendados poderosos con litigios de tierras.
"La inmensa mayoría de estos crímenes quedan en la más absoluta impunidad en el sistema jurídico", dice Antonio Canuto, un funcionario de la organización. "El juicio de hoy es casi una curiosidad, y es de suprema importancia sentar un precedente para parar la violencia". Canuto dijo que la Comisión Pastoral de la Tierra entregó el jueves un informe al ministerio de Justicia de Brasil según el cual en los últimos veinticinco años han muerto 1.546 personas en conflictos por la tierra.
Según el informe, de estos sólo 85 casos fueron juzgados. Un total de veinte fueron encontrados culpables de tramar los crímenes, pero sólo Moura y Galvao están tras las rejas -el resto escapó de prisión o lograron salir con apelaciones.
Además de Galvao y Moura, otros tres hombres fueron juzgados en el caso Stang. Rayfran das Neves Sales, que confesó haber disparado seis veces contra Stang en un camino lleno de lodo, está cumpliendo una sentencia de veintiocho años. Clodoaldo Carlos Batista, cómplice de Sales, está cumpliendo una sentencia de diecisiete años en el sistema carcelario ‘semi-abierto’ de Brasil, lo que quiere decir que puede trabajar fuera, pero debe dormir en la cárcel. Amair Feijoli da Cunha fue sentenciado a dieciocho años de cárcel por actuar como intermediario entre el hacendado y Sales. También los cumple en el sistema semi-abierto.
Moura fue condenado por primera vez en 2007, pero fue luego absuelto durante un segundo juicio automático en 2008. La absolución fue revocada por un tecnicismo el año pasado y se ordenó un nuevo juicio.
Stang, nativa de Dayton, Ohio, y naturalizada ciudadana brasileña, trabajó durante treinta años para preservar la selva tropical y defendiendo los derechos a la tierra de los colonos pobres.

10 de mayo de 2010
2 de mayo de 2010
©washington post
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recordando atrocidades de una guerra


Recordar las atrocidades de los Khmer Rouge ayuda a algunas víctimas. Cerca de 170 refugiados camboyanos en Estados Unidos contaron sus historias para ser utilizadas en el juicio contra líderes khmer rouge acusados de crímenes contra la humanidad. Muchas no habían contado nunca lo que tuvieron que sufrir.
[My-Thuan Tran] Los Ángeles, Estados Unidos. Kieng Seng no quiso nunca revivir sus recuerdos de la brutal época khmer rouge. Nunca dijo una palabra ni a sus amigas ni a sus hijos. Había "ocultado los recuerdos en el suelo, debajo de cien capas".
Pero el año pasado, contó sobre esas pesadillas por primera vez abiertamente, presentando su relato como declaración de testigo para ser usada en tribunales en juicios contra los antiguos líderes khmer rouge acusados de crímenes contra la humanidad.
Seng fue una de los cerca de ciento setenta refugiados camboyanos en Estados Unidos que presentaron sus historias personales a instancias de activistas que quieren dar a los camboyanos expatriados una voz en el tribunal de Phnom Penh.
El sábado, Seng y varias decenas de sobrevivientes del genocidio se reunieron en una biblioteca de Long Beach para un informe actualizado sobre el progreso del caso en tribunales y la condición de sus declaraciones.
"Estamos aquí para honrarle como sobrevivientes de los Khmer Rouge", dijo Leakhena Nou, profesor de sociología en la Universidad de California en Long Beach. "Estamos aquí para decir a los perpetradores del régimen que no destruyeron nuestro espíritu... Hay momentos en la historia en que tienes el derecho a reparar los males causados hace décadas".
Mientras hablaba, varias mujeres entre el público sacaron pañuelos de sus bolsillos y se secaron las lágrimas.
El año pasado, el tribunal patrocinado por Naciones Unidas juzgó por primera vez a cinco dirigentes de los Khmer Rouge por cargos relacionados con el genocidio que se cobró la vida de al menos 1.7 millones de personas entre 1975 y 1979.
Las declaraciones reunidas por la organización de Nou, el Instituto de Investigación Social Aplicada de Camboya [Applied Social Research Institute of Cambodia], fueron presentadas al tribunal en enero y reservadas para el segundo tribunal, que juzgará a los otros cuatro altos dirigentes y se espera que empiece este próximo año.
Convencer a los sobrevivientes que enterraron su pasado durante décadas, de que cuenten sus experiencias es difícil, dijo Nou. "Pensaban que el mundo no quería oír sus historias", dijo.
Muchos temían a las represalias si viajaban a Camboya, dijo. Pero cuando un sobreviviente empezó a contar su historia, otros se unieron.
La organización reunió cerca de 170 testimonios orales y escritos en Long Beach, sede de la mayor población de refugiados camboyanos en Estados Unidos, así como Lowell, Massachusetts; Portland, Oregon; y Filadelfia.
Durante el año, las reglas de la corte no dejaron de cambiar, complicando el proceso de recolección de testimonios, dijo Nou. Y no había ninguna garantía de que los formularios de información sobre la víctima que presentaron sean finalmente usados en tribunales.
Pero pese a la incertidumbre y a la política en la corte, Nou y otros dijeron que el proceso ha ayudado a los sobrevivientes de modos más profundos.
Sundaram Rama dijo que los testimonios han ayudado a sanar a sobrevivientes como él.
"Creo que ahora la gente está dispuesta a contar sus historias", dijo Rama, director de Familia Camboyana, una organización de servicio social de Santa Ana. "Hace cinco o diez años, la gente me contaba sus historias, pero diciéndome que no las compartiera con nadie. Pero ahora más y más personas se sienten más relajadas".
Seng dijo que sentía un sentimiento de alivio de ser capaz de liberarse de los horrorosos recuerdos que han estado embotellados durante 35 años, cuando prestó declaración en Santa Ana en septiembre pasado.
Cuando los Khmer Rouge llegaron al poder, Seng tenía trece años. Décadas después, los recuerdos siguen vívidos -ser obligada a levantarse a las tres de la mañana para hacer un camino, el temor a ser separada de sus hermanas, hermano y madre. En su sueño, veía imágenes de un hombre vestido de negro apuntándola con un arma o se imaginaba que la estaban ahogando.
Pero después de prestar testimonio, dijo, se sentía más aliviada. Las pesadillas se habían reducido. "Es como si hubiesen terminado", dijo. "No quiero seguir así hasta la próxima vida. Quiero que desaparezca".
Sin embargo, las heridas son profundas, y dijo que su dolor no terminará nunca. Todavía no ha contado todo a sus dos hijos.
"No quiero que mis niños sepan todo lo que sufrí. No quiero que piensen en lo que puede estar pasando conmigo", dijo. "Quiero que se concentren en estudiar aquí y ser feliz. No quiero recordar".

7 de mayo de 2010
1 de mayo de 2010
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garzón declarará por escuchas


Garzón declarará como imputado por ordenar escuchas.
Madrid, España. El juez Baltasar Garzón declarará de nuevo como imputado en el Tribunal Supremo de España, esta vez por ordenar intervenir las conversaciones en prisión entre varios de los acusados en un caso de presunta corrupción y sus letrados.
Garzón deberá comparecer el próximo 10 de mayo por los presuntos delitos de prevaricación y contra las garantías de la intimidad, según la providencia notificada hoy por el magistrado Alberto Jorge Barreiro.
Esta será la tercera vez que Garzón comparece a declarar como imputado, tras haberlo hecho ya en relación con la querella contra él planteada por sus investigaciones de los crímenes del franquismo, y por los cobros percibidos presuntamente del Banco Santander durante una estancia del juez en la Universidad de Nueva York.
El juez aseguró este mes ante el Tribunal Supremo que ni pidió ni percibió cantidad alguna del Banco Santander durante su estancia entre 2005 y 2006.
Garzón, de 54 años y magistrado de la Audiencia Nacional de España, es el juez español con mayor reconocimiento internacional, después de cobrar notoriedad en 1998 cuando ordenó la detención del dictador Augusto Pinochet.
En España ha instruido algunos de los casos más relevantes de las últimas décadas, como el caso GAL, que investigó la llamada ‘guerra sucia’ contra la organización terrorista ETA.
En el caso de presunta corrupción, el llamado caso Gurtel, aparecen implicados altos cargos de la principal fuerza de la oposición en España, el Partido Popular (PP).
Garzón ordenó la grabación de conversaciones entre los imputados que se encontraban en prisión y sus abogados.
El pasado 25 de marzo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid declaró "ilícitas" estas escuchas por considerar que vulneraron el derecho de defensa.
Las grabaciones finalmente fueron eliminadas del sumario y el Tribunal Supremo admitió a trámite el pasado 16 de abril una querella presentada contra Garzón.
A la querella, que presentó el abogado defensor del empresario imputado José Luis Ulibarri, se sumaron más tarde el presunto cabecilla y cerebro de la red de corrupción, Francisco Correa, y su número dos, Pablo Crespo.

29 de abril de 2010
©la nación
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excluyen a juez varela


Juez que encausó a Garzón sale temporalmente del caso. Luciano Varela se apartará provisionalmente de la causa mientras la Sala de lo Penal del TS resuelve la situación, nombrando a un instructor suplente de la querella, así como a un tercero que se encargue de tramitar el incidente de recusación.
Madrid, España. El 7 de abril fue abierta la causa contra el juez Baltasar Garzón por considerar que inició una investigación sobre los desaparecidos de la Guerra Civil a sabiendas de que no tenía competencia para ello.
El magistrado del Tribunal Supremo (TS) español, Luciano Varela, que instruye la querella contra Baltasar Garzón por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo (1939-1975), admitió ayer el trámite de recusación presentado en su contra por la defensa del juez de la Audiencia Nacional de España, según informaron fuentes jurídicas.
Por tanto, el magistrado Varela se apartará provisionalmente de la causa mientras la Sala de lo Penal del TS resuelve la situación, nombrando a un magistrado que lo sustituya como instructor de la querella, así como a un tercero que se encargue de tramitar el incidente de recusación.
Varela dio un plazo de tres días a las partes involucradas en el procedimiento, incluida la Fiscalía, para que manifiesten si se adhieren o se oponen al recurso presentado el viernes por el abogado defensor de Garzón, Gonzalo Martínez-Fresneda, donde se acusaba al magistrado del TS de tener "interés directo" en la causa.

Parcialidad
Martínez-Fresneda acusó a Varela de parcialidad por solicitar al partido de extrema derecha Falange Española y al sindicato ultraderechista Manos Limpias que rectificaran sus escritos de acusación para que se ajustaran a lo exigido por la ley.
"En el caso que nos ocupa, el excelentísimo instructor ha mostrado su interés en que las partes acusadoras mejoraran su escrito de acusación; una de ellas lo ha hecho, la otra no. Con esta decisión, el excelentísimo instructor ha tomado partido a favor de uno de los contendientes en el pleito, por lo que ha de ser recusado", aseguraba el escrito presentado el viernes.
Manos Limpias presentó la semana pasada un nuevo escrito, algo que no hizo Falange, por lo que Varela expulsó del proceso a la segunda formación por no atender a su requerimiento. Sin embargo, Martínez-Fresneda pidió ayer a la Sala de lo Penal del TS que se expulse también a Manos Limpias.
Si la petición del abogado defensor es aceptada, la querella contra Garzón podría ser archivada ya que, tras la exclusión de Falange, no quedaría ninguna parte que acuse al juez.
En tanto, si la recusación contra Varela es aceptada por el nuevo juez instructor y el magistrado es finalmente apartado del caso, la defensa de Garzón podría incluso pedir la nulidad de todo el proceso.
Fue el 7 de abril que el magistrado Varela consideró que había base para proceder contra Garzón por el delito de prevaricación (consistente en dictar a sabiendas una resolución injusta), porque ignoró la Ley de Amnistía promulgada en España en 1977 al investigar las desapariciones ocurridas durante la Guerra Civil Española (1936-1939) y los primeros años del franquismo (1939-1975).
Las voces más críticas con el TS por admitir el trámite de la denuncia subrayan que la querella ha sido interpuesta por grupos directamente relacionados con el franquismo.
Junto con esto la semana pasada la Fiscalía del TS pidió el archivo de la causa contra Garzón pues considera que las acusaciones "carecen de legitimación procesal" para sentarle en el banquillo.

29 de abril de 2010
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asesinan a juez moscovita


El juez llevaba casos de crímenes por odio.
[Ellen Barry] Moscú, Rusia. Un breve fragmento de audio en una página web ultranacionalista fue suficiente para provocar una acalorada discusión en la sala de un tribunal moscovita a principios de año, cuando un juez federal retó a un adolescente skinhead a justificar el asesinato de inmigrantes elegidos al azar en las calles de la ciudad.
Ivan Strelnikov: "Vienen acá y no pueden encontrar trabajo. No tienen trabajo. No hay nada que hacer. Cometen delitos. Le roban a los rusos de a pie y violan a las chiquillas".
El juez Eduard Chuvashov: "¿Usted les conoce personalmente? ¿Les conoce?"
Mr. Strelnikov: "Tienen esa mentalidad".
El juez Chuvashov: "Los rusos también tienen esa mentalidad, que a veces tienen que ser colgados, esos que se marchan al extranjero".
Galina V. Kozhevnikova, subdirector del Sova Center, una organización moscovita que estudia las organizaciones racistas, recordó su temor cuando encontró el clip, titulado ‘El juez Chuvashov llama a asesinar a rusos’, y leyó las amenazas de muerte que seguían. Informó a la policía y rogó que no pasara nada.
Pero el lunes, el juez Chuvashov, 47, fue asesinado a balazos en la escalera del edificio de apartamentos donde vivía en el centro de Moscú a eso de las nueve de la mañana, en un homicidio que la policía dijo que probablemente estaba conectado con su trabajo en casos de asesinatos por odio. El asesino, que usó un silenciador y llevaba una gorra de béisbol, fue captado por una cámara de vigilancia entrando y saliendo del edificio.
Los vecinos dijeron a periodistas que el juez no hablaba nunca sobre su trabajo y no había mostrado signos de ansiedad. El presidente Dmitri A. Medvedev juró que "se hará todo lo que sea necesario para castigar a los organizadores y perpetradores de este cruel asesinato".
En febrero, el juez Chuvashov dictó sentencias que van de los seis a veintitrés años de cárcel para un grupo de jóvenes -los llamados Lobos Blancos-, que fueron acusados de asesinar a gente de piel morena elegidos al azar, a menudo filmando los ataques con sus celulares y subiendo luego los videos a la red. Strelnikov, 17, al que se oye cuando es interrogado en clip, recibió una sentencia de seis años y medio. Otres tres acusados fueron absueltos.
La semana pasada, el juez Chuvashov revisó las sentencias en el juicio de una banda conocida como Rhyno, que robaban a trabajadores inmigrados, y ratificó dos sentencias a diez años y aumentó una tercera, de veinte a veintidós años.
El juez Chuvashov había sido amenazado repetidas veces, tanto oralmente como en páginas web ultranacionalistas, pero había rechazado tener guardaespaldas diciendo que se sentía protegido por la ley, dijo un agente de policía a la agencia de noticias Interfax.
El funcionario dijo que el asesinato guardaba un asombroso parecido con los asesinatos, en enero de 2009, de Stanislav Markelov, un abogado que había defendido a víctimas de delitos por odio, y un joven periodista que caminaba detrás de él, Anastasia Baburova. Un hombre con vínculos con organizaciones nacionalistas violentas confesó en noviembre, diciendo que había asesinado a Markelov en venganza.
La noticia del asesinato del juez Chuvashov consternó a sus colegas, dijo Boris V. Udov, un juez que trabajó durante diez años con el juez Chuvashov, en el Tribunal de Distrito Gagarinsky, en Moscú.
"Era un hombre honesto, decente, valiente y calificado. Eso es lo que yo diría sobre mi colega", dijo.
Los grupos nacionalistas proliferaron en Rusia después del derrumbe de la Unión Soviética y organizaciones disidentes empezaron a fanfarronear sobre el asesinato de inmigrantes no-eslavos. Después de una campaña de represión, esos asesinatos han descendido. La Oficina para Derechos Humanos de Moscú informó sobre 74 asesinatos motivados racialmente en 2009, en comparación con los 120 de 2008. Pero el asesinato a tiros de Markelov y Baburova identifica a los nuevos blancos: abogados, periodistas y otros profesionales que protegen los derechos de las minorías.
Kozhevnikova dijo que los llamados online al asesinato de un juez eran casi desconocidos.
Artyom A. Tumishev, un abogado que representaba a Artur Rhyno, cuyo caso llegó al juez la semana pasada, dijo que era "absurdo" relacionar el asesinato del juez con su cliente. Tumishev dijo que Rhyno recibió la sentencia máxima de diez años durante un juicio separado el año pasado, de modo que el juez Chuvashov no podía aumentarla, "aunque quisiera".
Dmitri Agranovsky, que defendió a los miembros de los Lobos Blancos y la banda de Rhyno, dijo que no había motivos para relacionar el asesinato del juez con ninguno de los dos juicios. Varios acusados en el caso de los Lobos Blancos fueron absueltos, y el juez Chuvashov tuvo poca influencia en las sentencias de los acusados de Rhyno, dijo.
"Estoy consternado, y lo lamento mucho por Chuvashov", dijo a Interfax, Agranovsky. "Se suponía que debía verlo hoy para recoger una copia del fallo".

28 de abril de 2010
13 de abril de 2010
©new york times 
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argentina verá crímenes del franquismo


Respaldan querella argentina contra crímenes del franquismo.
Argentina. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) respaldó hoy la querella presentada en Argentina para investigar sobre los desaparecidos de la Guerra Civil española (1936-39) y la dictadura franquista (1939-75) ante la "declinación de competencia" del Estado español.
"La querella se promueve ante los signos inequívocos de declinación de competencia para juzgar estos crímenes por parte del Estado español", afirmó la FIDH en un comunicado difundido en París.
La entidad considera que la "persecución judicial" de que es objeto el juez español Baltasar Garzón "constituye una declinación expresa del Estado español" para investigar "los crímenes contra la humanidad cometidos en su territorio, que son, por los mismos tratados internacionales suscritos por el Estado español, imprescriptibles e inamnistiables".
El magistrado español, de 54 años, que aplicó el principio de jurisdicción universal de la justicia en la investigación de graves violaciones a los derechos humanos durante las dictaduras en Chile (1973-90) y en Argentina (1976-83), inició en 2008 en España investigaciones sobre 114.000 desaparecidos de la Guerra Civil y de la dictadura franquista.
Familiares de fusilados del franquismo presentaron hace 10 días en Buenos Aires una demanda judicial para investigar dichos crímenes de lesa humanidad, luego de que un juez del Tribunal Supremo Español decidiera llevar a juicio a Garzón por supuesta prevaricación al abrir una investigación sabiendo que no tenía competencia.
El Tribunal Supremo se amparó en una ley de 1977 que amnistió los delitos cometidos en aquella época en España.
Garzón podría ser inhabilitado por 20 años.

26 de abril de 2010
©la nación
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