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derechos humanos

brutales torturas contra mapuches


Denuncian torturas aplicadas por carabineros contra mapuches para extraer confesiones falsas. Painemil declaró: "Nadie me creía, me golpeaban y no pude más".
[Lucía Sepúlveda Ruiz] Temuco, Chile. Roberto Painemil Parra, comunero mapuche acusado en el juicio oral que se está desarrollando en Temuco por supuesta autoría del incendio de una maquinaria de la Forestal Mininco, dio a conocer la versión completa de los hechos ocurridos al atardecer del día 25 y el 26 de diciembre de 2006, fundamentalmente la feroz golpiza que recibió de manos de carabineros luego de ser detenido (horas antes de la quema) por civiles que lo hicieron arrodillarse acusándolo de ser ladrón de ganado.

Síndrome de Tortura
El síndrome del torturado era visible en el declarante: se le quebró la voz al recordar su paso por el calabozo y el patio de un recinto que no pudo identificar, (pero que se estima es el retén de Cholchol pues estos carabineros lo condujeron después a Nueva Imperial para ser formalizado). Debió tomar agua, y repetía que "tenía miedo, mucho miedo, me torcieron los brazos, me daban patadas y golpes en el trasero, en el pecho, estaba descalzo, me mostraron una máquina con cables y me preguntaban si yo entendía qué era eso, yo no sabía ni qué hora era ni qué día, mi familia dijo que era mediodía cuando me llevaron a la fiscalía" y frecuentemente a las preguntas respondía que no podía recordar más. También explicó que había un "bueno" que le aconsejaba que hablara y que entonces saldría de inmediato en libertad, y que otra persona lo filmaba y fotografiaba. Detalló las amenazas contra su madre que lo indujeron a autoinculparse del incendio y a sindicar a Héctor Llaitul –que está siendo juzgado junto a él- como autor del atentado. Afirmó que no fue examinado por un médico antes del control de detención porque le dijeron que él no tenía derecho a defensa ni a nada, agregando que el Fiscal Moya y los carabineros lo instaban a mantener el "trato" hecho bajo tortura. Las palabras de Moya que repitió Painemil en el tribunal, mirando a ese Fiscal, presente en el juicio, eran: "Estai sonado huevón porque encontraron las armas en tu casa; firma no más".
La declaración de Painemil, hecha en mapudungun con algunas palabras (los insultos) en español, fue traducida por dos intérpretes validados ante el tribunal. Dos frases fueron una constante en la declaración formulada por Painemil el 9 de junio: "No me creyeron" y "Tenía pánico, mucho miedo y ya no supe más". Se refería a que al ser detenido por primera vez, mientras lo tenían de rodillas y lo insultaban gritándole "indio ladrón", intentó sin éxito explicar al grupo de la junta de vigilancia – paramilitares que actúan contra el abigeato en la comuna- que su vecino Sergio Trancal lo había contratado para que lo condujera donde una machi del sector de Chonchol. A la salida de la comuna de Padre Las Casas, dos personas les hicieron dedo y con la venia de Trancal, subieron a la camioneta, compraron cerveza y se mantuvieron en el vehículo, subiendo y bajando del mismo "para beber o ir al baño", hasta llegar al sector donde ocurrieron los hechos. Los dos desconocidos se bajaron junto a Trancal. Mientras Painemil esperaba a su vecino –que no regresó nunca- un grupo de hombres que llevaban sus caras cubiertas y uno de los cuales portaba un arma corta, se subieron a la camioneta y lo obligaron a continuar viaje con ellos, dejando luego de copiloto de la camioneta al hombre armado.
Comentando estos hechos el ex Juez Juan Guzmán había declarado anteriormente a la prensa: "Roberto Painemil Parra cayó como un zorzal, fue engañado y llevado a este sector por personas interesadas. Estoy convencido además que las personas de la junta de vigilancia le preparan todo el terreno para que posteriormente le sean colocadas dos armas de fuego, una perteneciente a un suboficial de la Fuerza Aérea, otra perteneciente a un carabinero, respecto de la cual jamás hubo denuncia, después se le pusieron dos celulares, de los cuales dos pertenecen a carabineros, es bien curioso". El equipo defensor, que integran también los abogados Juan Enrique Prieto y Pablo Ortega han calificado la acusación como "un montaje". El Ministerio Público,y hasta poco tiempo atrás, también el gobierno a través de la intendencia regional, imputa a Painemil y a Llaitul –este último dirigente de la Coordinadora Arauco Malleco la comisión del delito de incendio de maquinaria forestal y de 0.74 hectáreas de terreno del fundo Las Praderas de la comuna de Chol Chol, administrado por la forestal Mininco, hechos ocurridos el 25 de diciembre de 2006. Se les imputa además el porte ilegal de armas de fuego, pidiéndose una condena de entre cinco a diez años de prisión.
La defensa de Roberto Painemil presentó como testigo a una vecina del sector, Norma Parra Sandoval, quien sostuvo que el imputado había estado trabajando en su casa arreglando un galpón los días 18, 19 y 20 de diciembre en que testigos de la Fiscalía habían asegurado que había sido visto por Cholchol. También atestiguaron los hermanos de Painemil, Sergio y Verónica, y su padre, Alfredo Painemil quienes relataron los dos violentos allanamientos que sufrió el hogar de Painemil mientras su progenitor estaba en Imperial en la mañana del 26 de diciembre averiguando junto a Sergio qué había ocurrido. El padre de Painemil se manifestó desolado por no haber podido declarar en mapudungun puesto que ya no estaban en la sala los traductores, explicó que en castellano él se pone más nervioso y le cuesta hilvanar su discurso, y por eso olvidó que su señora le contó que le hicieron firmar un papel de conformidad por el allanamiento en circunstancias que ella no sabe leer ni escribir. Alfredo Painemil, agricultor, al regresar a su hogar vio los destrozos en ventanas y puertas, un catre roto y también denunció al tribunal que la fuerza policial le robó $380.000, se llevaron un computador nuevo de su hija y joyas de oro y negó enfáticamente que en su casa hubiese habido armas. Su hijo Sergio reforzó ese relato y agregó que desde ese día está siendo permanentemente amedrentado y por las noches carabineros apostados cerca de su casa hacen disparos sumiendo a su hogar en el temor y la indignación. Verónica relató que llegó a casa de su madre desde Temuco justo cuando unos 50 carabineros abandonaban el lugar negándose a darle ninguna explicación sobre el robo del computador y lo que había sucedido en su hogar.
Para la familia, Roberto destaca en el desempeño de su trabajo tanto en la agricultura como en sus tareas como carpintero y artesano y por ser muy solidario con los vecinos a quienes suele trasladar en camioneta sólo cobrando el precio de la bencina. Sergio, su hermano, dijo a los jueces que esto era "todo un invento no más".
También compareció ante el tribunal Karina González, antropóloga que conoció la denuncia de tortura de Roberto Painemil en enero de 2007, a pocas semanas de ocurridos los hechos y los describió en forma similar al relato del comunero, asegurando que en esos momentos no se tomó acción legal al respecto debido a que la familia estaba muy atemorizada.

Amedrentamiento Frustrado en Labranza
Venciendo el amedrentamiento, este lunes se presentaron asimismo a declarar ante el tribunal varios miembros de la familia que acogió a Llaitul en Navidad de 2006 en Labranza y Oscar Coñuepan Calfin, ex marido de Ximena Galleguillos, quienes aseguraron al tribunal que en la noche del 25 y también el día 24, Héctor Llaitul había permanecido en el hogar de Ximena Galleguillos, donde ya se encontraban Nano y Lautaro, hijos del imputado. La fiscalía intentó en todo momento desacreditar a los y las testigos, por ejemplo pidiendo a Coñuepan que dijera al tribunal si había sido condenado alguna vez. El testigo sonrió y –ante la algazara de la sala- respondió que sí, que tenía una condena por haber robado chocolate en un supermercado. Cuatro días atrás, el 5 de junio Oscar Coñuepan y Ximena Galleguillos habían presentado en la Corte de Apelaciones de Temuco un recurso de amparo contra la policía de investigaciones por seguirlos hasta su domicilio en Labranza luego del juicio y darles la burda explicación de que lo hacían porque el lugar era "refugio de delincuentes muy peligrosos".
Mañana continuará el juicio y deberá declarar la madre de Painemil, la señora Lucía Parra Sandoval que requiere la presencia de los intérpretes hoy ausentes.
La solidez de los testigos de la defensa y su impecabilidad ha contrastado con los errores y contradicciones que han evidenciado los testimonios de los testigos aportados por la fiscalía, todos carabineros. Interrogada sobre esa condición cuando abandonaba la sala, la fiscal Vania Arancibia se negó a responder la pregunta acerca de la peculiaridad de un juicio que hasta hace poco era patrocinado por el gobierno y en el cual son los carabineros los únicos que aportan "pruebas" contra los imputados.

El Tribunal de Temuco y las Machis
Un miembro del Tribunal recibió toda un pequeña clase de parte de Alfredo Painemil respecto de por qué una persona visita a una machi. La acusación había señalado que en Cholchol no había machi. El padre de Roberto Painemil, don Alfredo, se encargó de averiguar lo c ontrario, e informó al juez que la machi no sólo existe sino participa en el programa de Medicina Intercultural del hospital de Nueva Imperial, se llama María Cayul y desde luego atiende la mayor parte del tiempo en su domicilio. El comunero mapuche debió explicar al tribunal que hay diferentes tipos de machi, unas más calificadas que otras y según eso son escogidas por las personas, ya que se le había preguntado por qué iban a ir a buscar una machi a otro lado si en Tres Cerros, donde habita Painemil, también hay machi.
Saludable es el interés por la cultura mapuche mostrado por uno de los 3 magistrados del tribunal oral, que mañana profundizará su conocimiento sobre el tema pues declarará la machi Sonia Cheuque Aedo. Una querella criminal había presentado el Observatorio de Derechos Indígenas el 15 de enero de 2007 contra todos quienes resulten responsables del delito de daños y ultrajes, durante el allanamiento realizado el 26 de diciembre del año 2006 en el domicilio de la Machi Sonia Cheuque Aedo, ubicado en la comunidad Yeupeko (Vilcún), sector Tres Piedras, comuna de Padre las Casas. El allanamiento policial fue ordenado por la jueza de Nueva Imperial Vania Arancibia en el marco de esa investigación, pues la camioneta en que Roberto Painemil transportó a su vecino y compañía, era precisamente de la machi Sonia Cheuque.

Destrucción de un Rehue
En la querella se denuncia que el rehue (altar hecho con ramas, al aire libre) de la machi resultó completamente destruido, lo que a juicio de los afectados y del Observatorio constituye un atentado grave a los símbolos culturales del pueblo mapuche y vulnera su derecho a la libertad de conciencia. "La destrucción del rehue se produjo porque a juicio de los efectivos policiales podrían existir armas o artefactos explosivos ocultos en medio de las ’ramas`, lo cual resulta una burla y un acto aberrante que debe ser condenado por todos los sectores de la sociedad". A las familias afectadas en ningún momento se les exhibió la orden de allanamiento. Carabineros interrogó allí ilegalmente a una menor de 5 años de edad, vulnerándose con ello todos los derechos que protegen a los menores, provocando con ello un trauma psicológico en la niña, que por falta de recursos no ha recibido tratamiento médico adecuado. La querella fue presentada por Richard Caifal Piutrin y el abogado Antonio Collados Sariego, del Observatorio y los hechos sin duda serán relatados mañana al tribunal, mostrando el clima de militarización que imperó desde entonces en el sector y que describió a esta periodista la familia Painemil Sandoval al salir del tribunal, manifestando su esperanza que ahora pueda haber justicia.
Para ellos su defensor público, Jaime López, nada hizo, sólo pedirles que esperaran por falta de pruebas a favor de Roberto, "así es como mi hijo lleva casi dos años en la cárcel", dijo afligida su madre, quien confiesa que no puede comer tranquila y ha debido tratarse en el hospital por la angustia que deriva de esta situación." Todos se sienten reconfortados por el aporte del equipo de abogados de derechos humanos, que según creen, está permitiendo un vuelco en la historia.

10 de junio de 2008
©lucía sepúlveda ruiz
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aniversario 40 de my lai


[Ben Stocking] Soldados se reúnen para conmemorar el 40 aniversario de My Lay y temen que lecciones de la masacre están siendo ignoradas.
My Lai, Vietnam. Para los campesinos que sobrevivieron la masacre de My Lai y muchos norteamericanos que pelearon en la Guerra de Vietnam, todos los aniversarios de la atrocidad son importantes.
Pero el aniversario del domingo -cuarenta años después- parece especialmente urgente para algunos de los estadounidenses que han llegado a conmemorarla.
En My Lai, miembros de la Compañía Charlie masacraron a 504 campesinos, incluyendo mujeres desarmadas, niños y ancianos.
Las frustradas tropas norteamericanas llegaron a My Lai en una misión de ‘búsqueda y destrucción', buscando a los elusivos guerrilleros del Vietcong. Aunque no hubo informes de fuego enemigo, las tropas norteamericanas empezaron a ametrallar a los campesinos y a incendiar sus casas.
El incidente consternó a los estadounidenses y socavó el apoyo de la guerra.
La masacre trae a la mente de Lawrence Colburn y del veterano de guerra Mike Boehm las fotografías de torturas de 2005 que emergieron en la cárcel de Abu Ghraib en Iraq.
"Se supone que aprendemos de los errores que se cometen en el pasado, pero seguimos cometiendo los mismos errores", dijo Colburn, cuyo helicóptero aterrizó en My Lai en medio de la masacre. "Eso es lo que hace que My Lai sea más importante que nunca".
Boehm dirige varios programas humanitarios en la provincia de Quang Ngai en el centro de Vietnam donde se ubica My Lai. Volvió para el aniversario número treinta, y está ayudando a organizar la conmemoración de este año.
"Si estudias la guerra de Iraq", dijo Boehm, "verás que no ha cambiado nada. Tanto en My Lai como en Abu Ghraib se deshumanizó al enemigo y se deshumanizó a nuestros soldados".
La conmemoración formal se realizará este próximo domingo junto a un museo que rinde homenaje de las víctimas de la masacre.
El sábado en la mañana monjes budistas dirigieron un grupo de oración hacia el sitio de la masacre, quemando incienso y rezando por las almas de los que murieron ahí.
Entre la multitud de varios cientos de personas se encontraba Do Thi Buong, 67, que huyó de las tropas norteamericanas hace cuarenta años y cuya madre fue asesinada durante la masacre.
"Sólo queremos paz", dijo. "No queremos que vuelva a pasar algo semejante en ninguna parte del mundo. Todos los años para estas fechas siento una terrible tristeza, y siempre recuerdo a mi madre".

17 de marzo de 2008
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bush quiere seguir torturando


Bush vetará ley que prohíbe que la CIA utilice método de tortura llamado ‘el submarino'.
Washington, Estados Unidos. El presidente George W. Bush vetará este sábado el proyecto de ley que prohíbe que agentes de inteligencia norteamericanos usen el método de interrogatorio llamado ‘el submarino' y otras técnicas controvertidas, informó el viernes el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto.
El mes pasado el Congreso envió a Bush un proyecto de autorización en labores de inteligencia que contiene nuevos límites a las técnicas de interrogatorio de la CIA, pese a advertencias del gobierno de que rechazará ese proyecto.
"El presidente vetará el proyecto de autorización de inteligencia", dijo Fratto a los periodistas.
El proyecto fue aprobado por el Senado y la Cámara de Representantes con votos demócratas que indicaban que no había apoyo suficiente en el Congreso para revocar el veto de Bush.
‘El submarino', un método que consiste en hacer creer a los interrogados que morirán ahogados, ha sido ampliamente criticado por numerosos congresistas, organizaciones de derechos humanos y otros países.
La técnica fue aplicada a tres sospechosos capturados después de los atentados del 11 de septiembre, informó al Congreso el mes pasado el director de la CIA Michael Hayden.
Al redactar el proyecto, sus partidarios dijeron que colocaría las técnicas de interrogatorio de la CIA a la par del Manual de Campo del Ejército norteamericano, que prohíbe el submarino y otros métodos polémicos.
El gobierno de Bush ha contrarrestado que la CIA no debería limitarse al uso de los métodos de interrogatorio normales de las fuerzas armadas norteamericanas porque los agentes de inteligencia tienen que vérselas con terroristas que son combatientes ilegales que no operan según tácticas de combate tradicionales.
"El veto del presidente Bush será uno de los actos más vergonzosos de su presidencia", acusó el senador demócrata por Massachusetts Edward Kennedy que apoya la ley que prohíbe la simulación de la asfixia por inmersión.
Citando el Manual de Campo del Ejército, Kennedy dijo que "el uso de la tortura no es solamente ilegal, sino además una técnica deficiente que produce resultados poco fiables, daña los intentos de inteligencia subsecuentes y puede inducir a la fuente a decir lo que cree que quieren oír que diga".

Reportes de Richard Cowan y Tabassum Zakaria; redacción de Philip Barbara.

8 de marzo de 2008
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confesiones de un gendarme


[Debbie Nathan] De Guantánamo. El mundo de pesadilla de torturas y suicidios de gendarmes de la prisión.
Un psiquiatra que ha tratado a ex militares que sirvieron en el campo de prisioneros de Guantánamo está contando una historia de prisioneros torturados y suicidios de gendarmes allá, que le contó un guardia nacional que trabajó en Guantánamo cuando el campo recién abría sus puertas.
El doctor John R. Smith, 75, es un psiquiatra de Oklahoma que en los últimos años ha trabajado en destinaciones militares. También es consultor del Departamento de Psiquiatría y Ciencias de la Conducta de la Universidad de Oklahoma, y está asociado a la sección de asuntos de veteranos del Hospital Administrativo de Oklahoma. El examen psiquiátrico ordenado por tribunales de Timothy McVeigh, que colocó una bomba en el Edificio Federal Murrah en 1995, fue realizado por Smith. Hace unos años empezó a trabajar como psicoterapeuta, tratando a miembros en servicio activo de las fuerzas armadas norteamericanas.
Smith habló el 22 de febrero de 2008 en el congreso anual de la Academia Americana de Ciencias Forenses realizado en Washington D.C. Su ponencia giró sobre el impacto psicológico sobre los gendarmes que trabajan en Guantánamo. Se concentró en un escalofriante caso, la historia de un paciente al que llamó "el señor H".
Smith describió al señor H como un trabajador latino en sus cuarenta que había hecho servicio de rutina en la Guardia Nacional durante varios años antes de ser llamado a Kuwait. Poco después del 11 de septiembre de 2001, fue dirigido desde Kuwait a Guantánamo. El campo de detención recién había abierto sus puertas. El señor H fue destinado allá para trabajar como gendarme.
Sin haber sido preparado para el trabajo, el señor H se asustó con los detenidos. Le arrojaban excremento y orina, contó Smith, y trataron de que les ayudara a enviar cartas fuera del campo, diciéndole que si no lo hacía se encargarían "de que su familia sufriera las consecuencias". Los prisioneros también se burlaban del señor H, porque sus servicios para las fuerzas armadas lo convertían en un "traidor" de los latinos y otras minorías. El señor H vivía confundido y angustiado
Entretanto, dijo Smith, "este buen católico y hombre de familia que había acatado siempre las órdenes" fue llamado a participar en la tortura de prisioneros. Uno de sus trabajos era "llevar a los detenidos a ciertos lugares y esposarlos en posiciones difíciles, habitualmente desnudos, para prepararlos para sus interrogatorios".
El señor H a menudo observaba los interrogatorios. Vio cómo presionaban a los prisioneros hasta que estos se quebraban. A menudo reaccionaban a la tortura con "defecación, vómitos y orina" y con "reacciones psicóticas, como llorar y gritar cosas bizarras".
Smith observó que el señor H dijo que él debía "esposarlos desnudos y mantenerlos apretados contra el suelo". Los prisioneros también debían caminar "con sus rodillas sobre piedras afiladas". Los detenidos, contó el señor H a Smith, a veces trataban de evitar los interrogatorios frotándose las rodillas hasta que sangraban para que los trasladaran al hospital de la prisión.
De acuerdo a Smith, los comentarios del señor H sobre estos episodios "eran amargos y simples: ‘Lo que hicimos estaba mal'. Mientras estuvo en Guantánamo reaccionó a su participación en las torturas "con sentimientos de culpa, gritos y llantos. Pero por supuesto le estaba prohibido hablar con otros sobre lo que estaba viviendo. Empezó a deprimirse cada vez más". Aparentemente, lo mismo ocurría a otros guardias. Smith dijo que el señor H le contó que en su primer mes en Guantánamo se habían suicidado dos guardias.
Smith dijo que para cuando vio al señor H, este "estaba muy enfermo. Tenía pensamientos suicidas, estaba terriblemente depresivo y ansioso" y "sufría de insomnio y tenía terribles pesadillas y recuerdos". Ya había consultado a dos terapeutas militares y no había mejorado. Pero esos terapeutas "eran militares en servicio activo y él no se atrevía a contarles" lo que había visto en Guantánamo. Smith no estaba en servicio activo, y después de dos o tres sesiones el señor H empezó a contarle su experiencia en la prisión. Sus tendencias suicidas se redujeron con medicamentos y psicoterapia, pero estaba demasiado enfermo para continuar su servicio militar.
Tres años después del tratamiento del señor H, Smith recibió a tres nuevos pacientes que fueron guardias en Guantánamo en periodos posteriores. Dijeron que las condiciones habían mejorado mucho, que "les encantaba Guantánamo y que se iban a nadar al Caribe". Sin embargo, un guardia tenía problemas relacionados directamente con su trabajo allá. Contó que "tuvo que descolgar a un detenido" que había tratado de colgarse después de haber roto a mordiscos una vena de su brazo. Había sangre por todos lados. Cuando el guardia dejó Guantánamo, sufría de "ataques de ansiedad y pánico".
Smith dijo que su ponencia en el congreso de la Academia Americana de Ciencias Forenses fue la primera vez que hablaba en público sobre sus pacientes de Guantánamo. Decidió hablar, dijo, porque le preocupa el hecho de que los veteranos sean generalmente inelegibles para subsidios de incapacidad por trastorno de estrés post-traumática si el estado no está relacionado con situaciones de combate. Considera que los guardias de Guantánamo "son un grupo de víctimas pasado por alto". Pero al defender su posición, Smith asumió un papel único. Hasta ahora casi todas las versiones sobre torturas en Guantánamo provenían de grupos de derechos humanos no-gubernamentales o de detenidos y sus abogados. Los informes del FBI en 2004 son muy contradictorios. Smith, un prestigioso médico, divulgó informes desde dentro de las fuerzas armadas.

Debbie Nathan es una periodista de Nueva York que escribe a menudo para CounterPunch. Su correo electrónico es naess2@gmail.com

27 de febrero de 2008
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lágrimas de un torturador khmer


[Ek Madra] Jefe de torturadores khmer rouge solloza por sus catorce mil víctimas.
Phnom Penh, Camboya. El jefe de los torturadores khmer rouge condujo el miércoles a los jueces que lo juzgarán por crímenes contra la humanidad en un recorrido de la cárcel donde se presume que catorce mil opositores a los despiadados revolucionarios fueron asesinados bajo su dirección.
Los periodistas fueron mantenidos a distancia de la escuela secundaria Tuol Sleng, que se convirtió en la cárcel ‘S-21' de los khmer rouge, pero los jueces y otros funcionarios del tribunal patrocinado por Naciones Unidas que deben juzgar al jefe de los matones khmer rouge probablemente palidecieron ante lo que veían.
Ahora convertida en museo, sus paredes están cubiertas por fotografías de los aterrorizados prisioneros tomadas a su llegada. El suelo de concreto de los cuartos sólo contienen un somier de hierro e instrumentos de tortura. Algunos cuartos todavía exhiben sangre seca en el suelo.
Aquí se encarceló a hombres, mujeres y niños e incluso algunos extranjeros acusados de ser espías de la CIA. Fueron torturados y obligados a escribir confesión tras confesión -la mayoría de ellas meticulosamente clasificadas- hasta que los carceleros estaban satisfechos.
Casi todos ellos fueron asesinados. Sólo sobrevivió un puñado hasta que en enero de 1979 unidades del ejército vietnamita ocuparon la ciudad, poniendo fin al ‘Año Cero' de la revolución khmer rouge de crear una utopía agraria.
Se calcula que 1.7 millones de personas fueron asesinadas o murieron debido al exceso de trabajo, hambre y enfermedades durante los cuatro años que estuvieron en el poder y el recorrido de la cárcel debía dar a los funcionarios del tribunal una imagen de lo que pasó en ese lugar.
Un equipo de filmación contratado por el tribunal, en una causa que debe empezar en julio, grabó a Kaing Guek Eav, 66, conocido como Duch, mientras contaba la historia de la cárcel que dirigió durante el régimen de los khmer rouge, sobre la que llevaba, según testigos, meticulosos archivos.
"Volvió a llorar cuando se dirigía hacia su antigua oficina. Parece que sentía remordimiento por su vida pasada", dijo un agente de policía que escoltaba a Duch.
El martes Duch lloró y rezó por las víctimas mientras dirigía al personal del tribunal hacia algunas de las 129 fosas comunes de personas asesinadas por los khmer rouge justo en las afueras de Phnom Penh.
"Vi a Duch arrodillarse frente a los árboles donde soldados khmer rouge reventaban a los niños golpeándoles contra los troncos", dijo un agente de policía que observaba la escena. "Lloró y pidió perdón a las víctimas".
Duch, detenido en 1999 y ahora convertido al cristianismo, será un testigo clave en los juicios. Sus abogados dicen que sólo se limitó a obedecer órdenes.
Los otros arrestados y acusados de crímenes contra la humanidad son el ‘Hermano Número 2', Nuon Chea, mano derecha de Pol Pot, que murió en 1998; Khieu Samphan, presidente durante el régimen; Ieng Sary, ministro de relaciones exteriores; y la esposa de este.
Todos arriesgan reclusión perpetua.
Muchos camboyanos quieren oír lo que tenga que decir Duch durante el juicio.
"Todavía no entiendo porqué Duch me encarceló y mató a mi esposa y nuestro bebé", dijo Chum Manh, 78, uno de los pocos sobrevivientes de Tuol Sleng.

Editado por Michael Battye f Sanjeev Miglani.

27 de febrero de 2008
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asfixia inducida es tortura


Representante de derechos humanos de la ONU define asfixia inducida como tortura.
Ciudad de México, México. La controversial técnica de interrogación denominada ahogamiento simulado [asfixia inducida; el submarino] que es usada por Estados Unidos es calificable como tortura, dijo el viernes la representante de derechos humanos de Naciones Unidas.
"No tendría problemas en describir esta práctica como parte de la prohibición de la tortura," sostuvo la alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Louise Arbour, durante una conferencia de prensa en Ciudad de México.
Arbour respondió a una pregunta sobre si funcionarios estadounidenses podrían ser juzgados por el uso de esa técnica, en referencia al testimonio ante el Congreso del director de la Agencia Central de Inteligencia, Michael Hayden, quien dijo que la CIA la usó con tres detenidos capturados después del 11 de septiembre del 2001.
El Congreso de Estados Unidos está evaluando prohibir la práctica, en la que los prisioneros son inmovilizados y se les vierte agua en las vías respiratorias para simular el ahogamiento.
Arbour recordó la orden de arresto emitida en 1998 por un juez español en contra del ex dictador chileno Augusto Pinochet -quien falleció en el 2006- bajo acusaciones de tortura, asesinato y secuestro tras su golpe de Estado en 1973.
Es sabido que las dictaduras latinoamericanas de las décadas de 1970 y 1980 usaban técnicas de ahogamiento en prisioneros políticos.
De acuerdo con Arbour, los violadores de la convención de Naciones Unidas contra la tortura deberían ser juzgados bajo el principio de "jurisdicción universal," que permite a los países llevar al banquillo de acusados a criminales de guerra de otras naciones.
"Existen varios precedentes mundiales de países ejerciendo su jurisdicción universal (...) para hacer valer la convención contra la tortura, y sólo podemos esperar que veamos más y más de estos canales de retribución," dijo la alta comisionada.

Informe de Mica Rosenberg. Redacción de Javier Leira.

9 de febrero de 2008
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videos con crímenes de charles taylor


[Mike Corder] Jueces de La Haya admiten videos de víctimas en juicio de ex presidente Charles Taylor, de Liberia.
La Haya, Países Bajos. Los jueces del juicio por crímenes de guerra del ex presidente liberiano Charles Taylor permitieron el martes la proyección de videos de víctimas en los que describen cómo fueron agredidas sexualmente o mutiladas por rebeldes que saqueaban las minas de diamantes del oeste de África.
La decisión de la comisión de tres jueces, rechazando las objeciones de la defensa, oyeron el testimonio del primer testigo en el juicio, un experto en diamantes que dijo que los rebeldes de Sierra Leona respaldados por Taylor utilizaban a esclavos para extraer diamantes por un valor de sesenta a 125 millones de dólares al año, y aterrorizaban a la población para mantener su control de las minas.
Los fiscales dicen que los diamantes de Sierra Leona era transportados ilegalmente a través de Liberia, y Taylor usaba las ganancias para comprar armas y municiones para los rebeldes -otorgando a las piedras preciosas el nombre de ‘diamantes de sangre'.
Taylor "estaba implicad tanto en las armas como en los diamantes", dijo el experto canadiense, Ian Smillie, que co-escribió el informe de Naciones Unidas sobre la influencia de los diamantes en las guerras civiles en África occidental.
Durante el interrogatorio, Smillie negó que fuera "hostil" hacia Taylor.
"Me daba pena. Despilfarró la oportunidad de llevar a Libera a la paz", dijo. "Lo lamentamos terriblemente por Liberia y que él hubiese perdido esa oportunidad".
Taylor, 59, está acusado de orquestar violaciones, asesinatos y mutilaciones en Sierra Leona desde su palacio presidencial en Monrovia, la capital de Liberia. Se ha declarado inocente de todos los cargos.
El juicio de Taylor se reanudó el lunes después de un receso de seis meses. Fue aplazado en junio después de un caótico primer día en que boicoteó el procedimiento y despidió a su abogado.
Taylor es el primer ex jefe de estado africano en comparecer ante un tribunal internacional.
Los fiscales ganaron las escaramuzas del primer tribunal cuando la presidente del tribunal, Julia Sebutinde, cuestionó la fiabilidad de la investigación de Smillie sobre el tráfico de diamantes.
"Es más el trabajo de un amateur que de alguien preparando un análisis profesional", dijo Munyard.
Smillie formó parte de un equipo de Naciones Unidas que investigó el contrabando de armas en Liberia en 2000, en una pesquisa que incluyó una entrevista con Taylor. En esa entrevista, Taylor admitió que los diamantes de Sierra Leona eran probablemente introducidos y sacados ilegalmente de Liberia, pero negó estar implicado.
Sin embargo, Smillie dijo que defendía los hallazgos del informe de su equipo y leyó a los jueces un sumario que fue incluido en una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en 2001 imponiendo sanciones al régimen de Taylor por su apoyo del Frente Unido Revolucionario, o FUR.
La resolución decía que los diamantes transportados a través de Liberia eran el ingreso clave del FUR, y "que ese comercio ilícito no puede ser realizado sin el permiso y la participación de funcionarios del gobierno liberiano en los más altos niveles".
Smillie también explicó porqué el FUR desarrolló su característica atrocidad en la guerra civil de diez años en Sierra Leona, que terminó en 2003.
"Creo que esa parte de la táctica de cercenar las manos y cosas como esas eran para crear tal temor del FUR que en esas zonas podrían hacer lo que quisieran, incluyendo la explotación de las minas de diamantes y la búsqueda de provisiones", dijo.
En los videos, un minero del diamante dice que los rebeldes lo obligaron a extender sus brazos y luego le cortaron las dos manos para que nunca pudiera volver a votar en elecciones.
Otra mujer dice que fue agredida sexualmente por un rebelde y luego vio salir a su marido de la selva con los brazos chorreando a borbotones donde le habían cortado las manos.
"Esas son historias verídicas. Esta no es una película de Hollywood", dijo el fiscal Nick Koumjian, defendiendo su admisibilidad como evidencia.
Los jueces también aceptaron fotografías de un avión utilizado previamente por el Seattle Supersonics -con el logo del equipo de baloncesto todavía en la cola- que Smillie dijo que fue usado para contrabandear 68 toneladas de armas y municiones ucranianas.
Las armas -amarradas en cajas en metidas debajo de los asientos de cuero del avión- fueron introducidas a Liberia a través de Burkina Faso en marzo de 1999, dijo Smillie.
Los fiscales tienen 144 testigos, pero esperan llamar a sólo la mitad de ellos para que comparezcan en persona. El complejo caso durará unos dos años. Las apelaciones lo harán prolongarse probablemente hasta el 2010.
El juicio se realiza en La Haya debido a preocupaciones de que su realización en la capital de Sierra Leona, Freetown, podría provocar disturbios.

En la red Tribunal Especial para Sierra Leona.http://www.sc-sl.org

9 de enero de 2008
8 de enero de 2008
©fwdailynews
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orden de detención para dictador


Pinochet y otros 21 chilenos en lista italiana por Plan Cóndor.
Roma, Italia. Tribunal de Roma firmó 146 órdenes de arresto para 22 chilenos, 61 argentinos, 7 bolivianos, 13 brasileños, 7 paraguayos, 4 peruanos y 32 uruguayos. Del total, seis están fallecidos, como el ex dictador chileno.
El arresto del militar (r) uruguayo Néstor Jorge Fernández Troccoli, en Italia, reveló la existencia de 140 órdenes de detención contra los responsables de las juntas militares y servicios de inteligencia del cono sur implicados en la llamada ‘Operación Cóndor'.
En un principio, la jueza del tribunal de Roma Luisanna Figliolia había firmado 146 órdenes de arresto para 61 argentinos, 7 bolivianos, 13 brasileños, 22 chilenos, 7 paraguayos, 4 peruanos y 32 uruguayos, pero seis están fallecidos.
Entre estos últimos aparece el ex dictador Augusto Pinochet, muerto el 10 de diciembre de 2006. Hasta el momento, la fiscalía de Roma, que lleva desde hace años la investigación, no ha hecho públicas las identidades del resto de los chilenos sobre quienes pesa el arresto. Sólo se conoce el número: se trata de 22 connacionales. Además, las órdenes incluyen a 61 argentinos, 7 bolivianos, 13 brasileños, 7 paraguayos, 4 peruanos y 32 uruguayos.
En el caso argentino, hay órdenes de detención despachadas contra el ex dictador Jorge Rafael Videla y el ex responsable de la Marina, Emilio Massera. También aparece el uruguayo Juan María Bordaberry, ex jefe de la junta militar.
De estas órdenes, sólo se ha podido ejecutar la del uruguayo Fernández Troccoli, que desde hace años vivía en Salerno, al sur de Italia. El retirado militar, que está acusado de la desaparición del matrimonio Dossetti y D'Elia y de otros dos italianos, será interrogado el próximo 26 o 27 de diciembre.
Ahora, los jueces pedirán al ministerio de Justicia que se active la búsqueda y extradición de las restantes 139 personas -además de Troccoli- sobre las que pesan la desaparición de 25 ciudadanos de origen italiana durante este periodo.

24 de diciembre de 2007
©la nación
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