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derechos humanos

quién ayudó al carnicero de sarajevo


Las hipótesis sobre la captura de uno de los mayores criminales de guerra buscados. En Serbia ahora todos se preguntan quién ayudó a Karadzic estos años. La Justicia investiga la trama político-militar que asistió en la clandestinidad al acusado de genocidio.
[María Laura Avignolo] Belgrado, Serbia. Radovan Karadzic podrá pasar el resto de sus días en una celda de la cárcel del Tribunal de La Haya tomando licor de ciruela, jugando sus interminables partidas de poker nocturnas, leyendo sus libros de medicina alternativa y recitando sus poemas épicos serbios, tan malos como nacionalistas. El mayor acusado de la limpieza étnica en la guerra de Bosnia no tiene la menor posibilidad de ganar la apelación, que presentará hoy su abogado ante el tribunal de Belgrado, para impedir su extradición a Holanda por acusaciones de genocidio.
Un "trámite rápido y expeditivo" está previsto por las autoridades serbias para evitar que las hasta ahora reducidas manifestaciones en su apoyo lo conviertan en una víctima. Su ambición es que "la semana próxima ya esté fuera del país". La pregunta es obvia. ¿Por qué el gobierno serbio decidió entregar al "carnicero de Sarajevo", en cuyo sitio murieron 12.000 personas y está acusado de la ejecución de más de 8.000 hombres y jóvenes musulmanes bosnios en Srebrenica entre otras masacres? ¿Por qué ahora, después de que fue "protegido" 12 años por las sucesivas administraciones y los servicios secretos cuando era el hombre más buscado de Europa?
La respuesta la ha dado el tiempo. Los serbios no quieren más ser rehenes de un pasado sangriento y horrendo, que los ha aislado del mundo y los ha enterrado económica y políticamente. El precio de su libertad fue entregar al sospechoso genocida Karadzic, que bajo la apariencia de un doctor New Age con aspecto de monje, vivió en Belgrado hasta el lunes pasado. También están dispuestos a encontrar y extraditar al general Radko Mladic, el jefe de la comandancia Serbia en Pale, ejecutor de la estrategia del psiquiatra Karadzic y actualmente prófugo, con la complicidad de sus amigos dentro del Estado y los militares.
Con un recién electo gobierno pro occidental en Belgrado, una nueva era de relaciones entre Serbia y Europa se inicia. Después de 20 años de nacionalismo, violencia, guerra, aislamiento, bombardeos, gobierno de Slobodan Milosevic, limpieza étnica que costó miles de vidas y duras sanciones, Serbia decidió integrarse finalmente al resto del mundo. Su gobierno anunció ayer que reinstalará a todos los embajadores que retiró de la Unión Europea, cuando 20 países del bloque reconocieron la independencia de Kosovo.
Europa está dispuesta en apariencia a transformar a Serbia rápidamente en miembro de la UE, pese a la desconfianza que cualquier ampliación produce en los actuales 27 miembros. Es el precio de la independencia de Kosovo, su ex provincia albanesa, dicen los expertos. Olli Rehn, el comisario europeo que negocia la expansión de la UE hacia los Balcanes, propuso inmediatamente después del arresto de Karadzic, ofrecer a Belgrado "beneficios comerciales y un acuerdo que sirva como marco precursor para conversaciones formales de membresía". "No sé si existe esa voluntad política o harán con Serbia lo mismo que con Turquía. Extender cada vez más la soga hasta que no se sepa cuándo va a entrar. Pero le darán un premio por buena conducta", reflexionó un embajador occidental.
El gobierno serbio apenas ha asumido hace 15 días y la primera demostración de poder y fuerza fue arrestar al hombre más buscado e incómodo de su cruel historia. El premier Mirko Cvetkovic, un heredero político del ex premier pro occidental Zoran Djindjic, asesinado después de haber intentado detenerlo, se propuso vengar la muerte de su amigo, cazar a los sospechosos de crímenes de guerra y reformar el aparato de seguridad. La detención de Karadzic, que siempre fue un "protegido" de las fuerzas y de sus alianzas tácticas con los servicios secretos occidentales, intentó demostrar que algo ha empezado a cambiar.
Su "descubrimiento" se produjo la noche antes de que aterrizara en Belgrado el fiscal del tribunal internacional, Serge Brammertz. Algunos diplomáticos europeos dicen que "fue una operación armada por la CIA y el MI6 británico" y otros, que "fue obra de los servicios alemanes". Lo cierto es que -hasta ahora- los mismos protagonistas habían querido detenerlo pero razones estratégicas de sus gobiernos postergaban sus propósitos. Por ejemplo: el ex presidente francés Jacques Chirac advirtió repetidas veces sobre las amenazas rusas si lo detenían.
El presidente Boris Tadic ordenó el mayor despliegue mediático de la aventura del fugitivo doctor New Age, su fantástico disfraz de hippie, anteojos de grandes marcos que disimulaban sus tradicionales pómulos altos y sus actividades bajo el nombre de Dragan Dabic, el nuevo gurú de la medicina alternativa serbia. La difusión buscaba ridiculizar al ex gobierno nacionalista de Vojislav Kostunica, un profesor de derecho y extremadamente principista, que se negaba a entregarlo porque Karadzic es montenegrino-bosnio y su país no tiene facultades para extraditarlo.
La Justicia serbia está investigando quiénes ayudaron a Karadzic a inventarse su estrafalaria nueva identidad y a vivir con ella durante tantos años. Bruno Vekaric, un vocero de la fiscalía por los crímenes de Guerra en Serbia, informó que Karadzic había obtenido sus documentos de "amigos leales" que tenía dentro del régimen de Milosevic. Su falso documento de identidad está fechado en Ruma, una ciudad al norte de Belgrado y, según él, podría haber sido obtenido con la ayuda de Slobodan Medic, un ex comandante paramilitar ahora capturado. El nombre supuesto de Dragan Dabic proviene de un civil de Sarajevo, que fue asesinado por un francotirador de las fuerzas de Karadzic en 1993, según relató su hermano Mladen.

8 de agosto de 2008
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holanda defiende inmunidad


Tribunal holandés ratifica inmunidad de Naciones Unidas en caso de genocidio. Los querellantes piensan recurrir, diciendo que los cascos azules de la ONU fracasaron a la hora de proteger a sus familiares en la masacre de Srebrenica en 1995.
[Benjamin Cunningham] La Haya, Holanda. ¿Son las Naciones Unidas responsables si sus soldados no impiden un genocidio? Un tribunal holandés decidió el jueves que la ONU no es responsable, en un caso en el que la resolución será probablemente recurrida.
Lo que está en cuestión es el único genocidio ocurrido en Europa desde la Segunda Guerra Mundial: el asesinato de cerca de ocho mil musulmanes en Srebrenica, Bosnia, esta semana hace trece años. El mes pasado, seis mil querellantes presentaron una demanda civil contra Naciones Unidas y el gobierno holandés en el Tribunal de Distrito de La Haya. Dicen que los soldados holandeses no protegieron a sus familiares que fueron masacrados en 1995, que tomó lugar en el enclave de seguridad de Naciones Unidas.
El Tribunal de Distrito de La Haya declaró que la inmunidad de Naciones Unidas -establecida en su carta magna- significa que no puede ser considerada responsable en ningún tribunal nacional.
"La investigación del tribunal del posible conflicto entre la inmunidad absoluta de Naciones Unidas, válida en el derecho internacional y en otras normas del derecho internacional, no ha llevado a una excepción de esta inmunidad", escribieron los jueces en su resolución.
Axel Hagedorn, abogado de los querellantes, dijeron que recurrirán la resolución. El caso será visto por la Corte Europea de Derechos Humanos. "El tribunal resolvió que Naciones Unidas goza de inmunidad, incluso en el caso de genocidio, y, en nuestra opinión, eso es inaceptable", dijo.
Hagedorn dijo que el tribunal debería haber desestimado la inmunidad de Naciones Unidas debido a las extremas circunstancias del caso: el primer genocidio en Europa desde la Convención sobre el Genocidio que fue redactada después del Holocausto. "Tienes que cambiar la jurisdicción sobre esto, porque de otro modo aceptas el genocidio".
Si la decisión fuese revocada en la apelación, eso abriría la puerta a futuras impugnaciones judiciales contra las misiones de paz de Naciones Unidas y el pago de reparaciones económicas, poniendo en duda la viabilidad de la institución, dicen expertos.
"Este es un caso muy importante por el principio. Haría muy difíciles las cosas en el futuro", dice Jan Willem Honig, profesor del Colegio de Defensa Nacional de Suecia, y autor de ‘Srebrenica: Record of a War Crime’. "Gira sobre si los holandeses y Naciones Unidas tenían el deber de hacer más".
Cerca de cuatrocientos soldados holandeses que operaban con un mandato de Naciones Unidas fueron encargados de proteger a Srebrenica en el verano de 1995. La ciudad -declarada ‘zona de seguridad’ por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas- era el destino de los civiles que escapaban de la guerra en las áreas circundantes. El enclave cayó en manos de las tropas serbo-bosnias en julio de 1995. Los holandeses no ofrecieron resistencia.
Tribunales internacionales -tanto el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia y la Corte Internacional de Justicia- han definido el incidente como genocidio. Dos ex comandantes militares serbo-bosnios han sido condenados por crímenes de guerra por su participación en Srebrenica, pero uno de los dos arquitectos acusados de ser los autores de la campaña de limpieza étnica serbo-bosnia -Ratko Mladic- [Radovan Karadzic fue detenido]- sigue fugitivo.
Un informe independiente de 2002, del Instituto Neerlandés de Documentación sobre la Guerra criticó a Naciones Unidas por designar Srebrenica como ‘zona de seguridad’ para refugiados bosnios, sin definir el término.
"Lo que se quería decir con protección quedó abierto a debate y los holandeses tendieron a hacer suya una interpretación estrecha, entendiendo por protección la disuasión mediante la presencia", dijo Honig. "¿Sabían los holandeses que se cometería genocidio?"
Naciones Unidas no comparecieron ante el tribunal con ocasión de la audiencia preliminar del 18 de junio, y los funcionarios no respondieron nuestras peticiones de comentarios. Bert-Jan Houtzagers, abogado que representa al gobierno holandés, se negó a hacer comentarios, distribuyendo una declaración escrita: "Los Países Bajos y Naciones Unidas creen firmemente que el tribunal no tiene jurisdicción. Sobre la base del derecho internacional, Naciones Unidas goza en el territorio de los países miembros de los privilegios e inmunidad que son necesarios para el cumplimiento de sus objetivos".
Pero en una entrevista antes de la resolución, Hagedorn, abogado de los querellantes, dijo que las presiones políticas no deben interferir con la justicia. "Si ni siquiera permites que el caso llegue al tribunal, estás diciendo que tienes una organización internacional que está por encima de la ley. El genocidio no está cubierto por la categoría de inmunidad".

1 de agosto de 2008
11 de julio de 2008
©christian science monitor
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karadzic, el psiquiatra genocida


Evadió la justicia durante tres años. Ha sido acusado de dirigir masacres que el tribunal de crímenes de guerra de Naciones Unidas ha descrito como "escenas del infierno, escritas en las páginas más oscuras de la historia humana".
[Wiliam J. Kole] La captura el lunes de Radovan Karadzic, el presidente de los serbo-bosnios en tiempos de guerra y uno de los hombres más buscados del mundo, terminó una cacería que duró trece años de un acusado de genocidio que recurrió a elaborados disfraces para eludir a las autoridades.
El anuncio de la detención emitido por el despacho del presidente serbio, Boris Tadic, fue sorprendente: Aunque las autoridades habían dicho que estaban estrechando el cerco del general Ratko Mladic, que fue también acusado de genocidio en 1995 y de crímenes contra la humanidad cometidos en Bosnia, el paradero de Karadzic había sido un misterio durante años, y muchos habían perdido la esperanza de llevarlo a justicia.
Los presuntos escondites de Karadzic incluían monasterios de serbios ortodoxos y cavernas amobladas en las montañas en lo más remoto del este de Bosnia. Con los años, informes de prensa mencionaban ocasionalmente que se disfrazaba de sacerdote, que se había despojado de la melena plateada y lucía una sotana marrón.
Con soldados de la OTAN con órdenes de detenerlo a la vista, sus asociados dijeron que a veces viajaba en ambulancias con las sirenas encendidas para cruzar a toda velocidad frente a los puestos de control de la OTAN, sin ser detectado, para pasar algún tiempo con su esposa, Ljiljana Zelen-Karadzic; su hija Sonja; y su hijo Aleksandar Sasa, en la ciudad bosnia de Tale, la capital de los serbo-bosnios durante la guerra.
Pero en julio de 2005 su esposa sorprendió a la opinión pública cuando llamó a su marido a salir de su escondite y entregarse "por el bien de la familia". En la misma semana, su hijo dijo públicamente que creía que los responsables de crímenes de guerra debían ser llevados a justicia, "incluso si es mi propio padre".
Se dice que Karadzic también visitó a su madre enferma en las montañas del vecino Montenegro, y en 2002 viajó a Budva en la costa adriática de la ex república yugoslava.
Otros de su círculo íntimo contaron que Karadzic entró una vez a Sarajevo, la capital bosnia, que sus tropas bombardearon implacablemente durante tres años, y tomó café con sus amigos en una cafetería del centro.
Karadzic se codeó con negociadores internacionales y sus entrevistas fueron titulares durante la guerra de Bosnia que duró tres años y medio, desatada después de que los serbios étnicos se rebelaran contra la decisión de la república, en 1992, de independizarse de Yugoslavia.
Para cuando terminó la guerra a fines de 1995, su vida había cambiado radicalmente. Se calcula que murieron 250 mil personas, y 1.8 millones más fueron desalojadas de sus casas -y Karadzic era un fugitivo de la ley.
Formalizado dos veces por el tribunal de Naciones Unidas por cargos de genocidio, su aislamiento y vulnerabilidad crecieron con los años sin signos de que el mundo estuviera dispuesto a perdonar sus crímenes contra los musulmanes de Bosnia y los croatas.
Nacido el 19 de junio de 1945 en una familia pobre del campo de Montenegro, Karadzic estudió psiquiatría y se mudó a Sarajevo con su mujer y dos hijos nacidos en los años sesenta -ciudad donde trató a los miembros de un club de fútbol de la ciudad.
Normalmente apostaba cuantiosas cantidades jugando al poker con sus vecinos musulmanes y croatas -alimentando una pasión por el juego que cultivó más tarde en los casinos de Ginebra cuando era el presidente de los serbo-bosnios. Allá, entre safaris de compra de relojes de oro y trajes de modistos famosos, Karadzic pasó meses de inútiles charlas impregnadas de whisky con mediadores internacionales que trataban de poner fin a la guerra de Bosnia.
Ese fracaso parecía remoto cuando el elegante Karadzic, poeta de ocasión y entusiasta cultor de un instrumento musical serbio de una sola cuerda llamado gusle entró a la política en 1989 como presidente del Partido Demócrata Serbo-Bosnio.
Cuando colapsó el comunismo en Yugoslavia, un rabioso nacionalismo devoró a la vieja federación de los Balcanes, causando su sangrienta desintegración e intentos de anexión de los dos grupos étnicos más importantes: los serbios y los croatas.
El partido de Karadzic, con la fundamental ayuda de su mecenas, el difunto hombre fuerte serbio, Slobodan Milosevic, movilizó a los serbios en Bosnia en 1992 contra los musulmanes y croatas de la república que querían escindirse de una Yugoslavia dominada por los serbios.
Pronto la artillería serbia estaba disparando contra Sarajevo y combatientes serbios expulsaron a cientos de miles de musulmanes y croatas mientras se apoderaban del setenta por ciento de Bosnia.
Guiados por la visión de una unidad de los serbo-bosnios con la vecina Serbia, Karadzic se enfureció a principios de 1993 cuando Milosevic trató de convencerlo de aceptar un acuerdo.
Antes de los acuerdos de Dayton de 1995 que finalmente pusieron fin a la guerra, Karadzic accedió sólo una vez a la paz -en mayo de 1993- después de intensas negociaciones en Grecia. Pero entonces se apartó de Milosevic.
Para 1994, el presidente serbio había -por lo menos públicamente- roto todos los vínculos con el feudo de Karadzic. Para 1995, Karadzic había perdido el derecho a negociar a nombre de los serbios en parte porque las dos acusaciones del tribunal de crímenes de guerra implicaban que no podía viajar.
En julio de 1995 Karadzic fue acusado de genocidio, con Mladic, su comandante militar. Ambos fueron acusados de instigar el asesinato sistemático, la tortura, encarcelamiento y expulsión de ciudadanos no-serbios.
Las atrocidades mencionadas en la acusación incluyen el bombardeo de objetivos civiles, una mortífera campaña de francotiradores contra civiles de Sarajevo, la toma de rehenes de soldados de Naciones Unidas y la instalación de brutales campos de prisioneros.
En noviembre de 1995, Karadzic y Mladic fueron nuevamente acusados por la masacre de miles de hombres musulmanes después de que las tropas serbo-bosnias ocuparan la ‘zona de seguridad’ de Naciones Unidas en Srebrenica.
Karadzic fue acusado de autorizar el ataque contra Srebrenica, que llegó a ser conocido como la peor masacre de civiles desde la Segunda Guerra Mundial. La acusación describe la carnicería de Srebrenica como "verdaderas escenas del infierno, escritas en las páginas más oscuras de la historia humana".
Karadzic fue obligado a renunciar como presidente de los serbo-bosnios en julio de 1996, y fue reemplazado por su lugarteniente Biljana Plavsic. Antes de su propia comparecencia ante el tribunal de Naciones Unidas para la antigua Yugoslavia, reveló detalles de la enorme riqueza acumulada por Karadzic y sus aliados con el contrabando de alcohol, combustible y cigarrillos durante y después de la guerra.
Impertérrito, Karadzic ejercía influencia desde las sombras y hacía alarde de su determinación a seguir a cargo de la república serbia en la Bosnia de posguerra. Pero la emergencia de un nuevo gobierno serbo-bosnio pro-occidental le privó de gran parte de su popularidad.
En 2003, un alto funcionario de relaciones internacionales de Bosnia de la época, Paddy Ashdown, congeló las cuentas bancarias y otros capitales de la mujer, hijo, hija y hermana de Karadzic debido a la sospecha de que lo estaban ayudando a eludir su captura.
Incluso así, carteles con Karadzic adornados con las palabras ‘¡No lo toquéis!’ aparecieron por todas partes en los Balcanes, pegados por seguidores que todavía lo consideran héroe.
"Cada casa serbia será su escondite y todo verdadero serbio, su aliado", proclamó una vez el poeta local Dragoljub Scekic.
Pese al escaso apoyo, Karadzic, asustado por las declaraciones de que debía ser detenido y llevado a justicia, se convirtió en un fantasma. Después de 1996 fue rara vez visto en público.

26 de julio de 2008
21 de julio de 2008
©fwdailynews
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el doctor dragan david dabic


Radovan Karadzic, alias Doctor Dragan David Dabic. El ex presidente serbo-bosnio estaba viviendo abiertamente en un suburbio de Belgrado cuando fue capturado. Estaba trabajando como curandero alternativo, y ocultaba su identidad con un alias y una tupida barba blanca.
[Tracy Wilkinson] Belgrado, Serbia. Se dejó crecer una tupida barba blanca y se hacía llamar ‘Doctor David’. Promocionaba la meditación y la medicina alternativa, vendía amuletos en una página web y dictaba charlas.
Radovan Karadzic, el ex presidente serbo-bosnio considerado como uno de los fugitivos por crímenes de guerra más infames del mundo, construyó una vida secreta que era pública, disfrazada, y aparentemente indiferente frente a la posibilidad de ser reconocido.
La verdadera identidad del hombre de pelo blanco y con gafas, que parecía un Santa Claus desaliñado, no la conocían sus caseros, ni vecinos, que sólo sabían de él que había montado su propia página web y era editor de la revista para la que escribía.
Según las autoridades, Karadzic practicaba la medicina en una pequeña clínica bajo el nombre de Dragan David Dabic, y escribía una columna para Healthy Life, una pequeña revista que aparece cada dos meses.
"Recorría libremente la ciudad", dijo el martes Vladimir Vukcevic, fiscal de crímenes de guerra de Serbia.
Tras eludir la captura durante trece años, Karadzic fue arrestado por las fuerzas de seguridad serbias en un suburbio de Belgrado donde se había refugiado, capturado en un autobús. Un día después de que se anunciara que había sido detenido, Karadzic espera su probable extradición al tribunal internacional de crímenes de guerra en La Haya.
Karadzic, 63, está acusado por cargos de genocidio, crímenes contra la humanidad y otras atrocidades relacionadas con la campaña de represión de los bosnios musulmanes y otros no-serbios cuando Bosnia-Herzegovina intentó independizarse de Yugoslavia a principio de los años noventa.
Sus crímenes incluyen la masacre en 1995 de más de siete mil hombres y niños musulmanes de Srebrenica, la más grande atrocidad en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Hombres actuando bajo sus órdenes instalaron campos de concentración donde se encarcelaba y violaba a mujeres y los hombres eran golpeados y abandonados a esperar su muerte.
Karadzic y su comandante en jefe en tiempos de guerra, el general Ratko Mladic, son los últimos acusados de alto nivel de haber cometido crímenes de guerra en los Balcanes. La captura de Karadzic parece haber resultado de un cambio en la voluntad política de parte de nuevo gobierno pro-occidental en Belgrado, que está ansioso por rehabilitar la posición de Serbia en Europa y el mundo.
"Se enorgullece de todo lo que ha hecho", dijo Svetozar Vujacic, abogado de Karadzic, al Times después de visitar a su cliente en la cárcel. "Admite que se cometieron crímenes de guerra, pero dice que él no tiene nada que ver con eso".
Encontrar a Karadzic, según se desprendió, no fue muy difícil. Se ocultaba a plena vista de todo el mundo.
Goran Kojic, que dirige Healthy Life, dijo que le impresionó enterarse de la verdad.
"Al principio pensé que era una broma", dijo sobre el momento en que le dijeron que Dabic era, en realidad, Karadzic. "Y entonces me di cuenta de que era verdad, porque empezaron a llegar los periodistas a mi casa".
En retrospectiva, dijo Kojic, había algunas cosas que podrían haber causado sospechas.
Cuando Dabic se presentó a sí mismo como doctor, como psiquiatra New Age, y propuso una serie de cuatro partes sobre meditación cristiana ortodoxa, Kojic le pidió que le mostrara su diploma. Dabic dijo que su ex mujer se lo había quedado y que esta se había marchado al extranjero.
Luego Kojic tipeó ‘Dragan David Dabic’ en un buscador en internet y no apareció nada.
Empezó a publicar la serie de todos modos, pero le dijo al autor que en lugar de firmarla como escritor, tendría que firmarla como ‘David Dabic, investigador espiritual".
Kojic y el hombre que se hacía llamar Dabic asistieron juntos a seminarios y en ocasiones Kojic le llevó a casa.
"Fue un brillante camuflaje", dijo Kojic el martes en su apretada oficina, observando el contraste entre el aspecto bohemio de Dabic y la característica erizada melena y trajes a la medida de Karadzic. "Causaba una impresión tranquila, de un hombre culto que era divertido y elocuente. Era una persona que querías tener como amigo".
Karadzic también llevaba una página web titulada ‘Energía Quantum Humana’. En esta ofrecía tratamientos contra la impotencia y la depresión y vendía amuletos de metal como protección contra la radiación y otros males.
Durante la mayor parte de sus años en la clandestinidad, Karadzic sobrevivió gracias a donaciones de hombres de negocios y serbios expatriados adinerados. Se pensaba generalmente que se ocultaba en monasterios, cuevas y otros lugares remotos en el sur de Serbia, Bosnia o en su Montenegro natal. Se lo avistaba frecuentemente, como a Elvis, y hace cuatro años publicó una novela, también clandestinamente.

Durante la guerra, las tropas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte barrieron periódicamente su pueblo, Pale, cerca de Sarajevo, la capital bosnia. Sus refinados allanamientos no dejaban nada fuera.
Al menos en los últimos años, Karadzic vivió en Nuevo Belgrado, un extenso suburbio de la capital serbia lleno de anónimos bloques de apartamentos, un lugar donde uno se puede ocultar perfectamente. Vivía en una calle que lleva el nombre de un cosmonauta, cerca de un edificio donde vivió durante un tiempo el otro fugitivo, Mladic.
Rasim Ljajic, el oficial serbio a cargo de la cooperación con La Haya, dijo que las autoridades estaban trazando la red de partidarios y familiares que ayudaron a Karadzic a ocultarse y sobrevivir. Detectaron sus escondites y un grupo de agentes lo interceptó en el Bus Nº 63 cuando se trasladaba desde su barrio hacia otro suburbio al norte, Batajnica. Estaba solo, dijo Ljajic, sin el séquito que solía acompañar al presidente serbo-bosnio.
No ofreció resistencia. Le vendaron la vista y se lo llevaron.
Ljajic dijo que Karadzic fue arrestado el lunes en una operación que duró varias horas. Vujanic, el abogado de Karadzic, dijo que su cliente fue detenido el viernes y retenido durante el fin de semana antes de que se anunciara la noticia.
Más importante para la detención que el trabajo policial o la inteligencia, fue la decisión de perseguir a Karadzic, después de los largos años en que hubo escaso interés oficial en provocar la indignación que causaría su captura.
Antes este mes Serbia inauguró su nuevo gobierno pro-occidental con Boris Tadic como presidente. Aunque Tadic fue reelegido como presidente de Serbia en febrero, ahora por primera vez tiene a un aliado como primer ministro: Mirko
Cvetkovic remplazó a Vojislav Kostunica, un nacionalista que se negó a cooperar con La Haya.
Con el nuevo gobierno hubo cambios en puestos de seguridad claves. La semana pasada, Sasa Vukadinovic, un aliado de Tadic, fue nombrado director del servicio secreto.
Detener y entregar a Karadzic es considerado como un paso clave si Serbia quiere volver a ser invitada a incorporarse a la Unión Europea, un objetivo de la mayoría de los serbios, debido a los beneficios económicos y la desaparición de las fronteras y el comercio. Los Países Bajos y Bélgica, en especial, habían anunciado que bloquearían la integración serbia mientras Karadzic y Mladic no fueran aprehendidos.
Sin embargo, para Tadic, capturar a Karadzic, considerado como un héroe por muchos serbios nacionalistas, es una decisión arriesgada. Tendrá que capear la indignación que ya se está haciendo oír en algunos segmentos de la sociedad serbia.
El martes, jóvenes nacionalistas montaron, por segundo día, pequeñas pero ruidosas manifestaciones en el centro de Belgrado. Se dedicaron durante un rato a romper vidrieras y la policía les disparó con gas lacrimógeno para dispersarlos.
"Serbia tendrá que ver algunas de las ventajas", dijo Obrad Kesic, un analista serbo-americano de Global Consultants. "Si no es reconocido, podría acarrear consecuencias para la estabilidad del gobierno"
Paddy Ashdown, que sirvió como alto representante para Bosnia de la Unión Europea de 2002 a 2006, se unió a numerosos políticos del mundo celebrando la captura de Karadzic.
"La realidad era que estaba siendo protegido por los serbios y si los serbios no colaboraban, no podía ser capturado, y creo que es importante que los serbios hayan hecho lo que debieron haber hecho hace trece años y lo entregaran a la justicia", dijo Ashdown.
"Y es importante que haya sido capturado por los serbios, porque ahora podrán dejar el pasado detrás y avanzar hacia el futuro".

wilkinson@latimes.com

Zoran Cirjakovic contribuyó a este reportaje.

23 de julio de 2008
©los angeles times
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crece rechazo de guantánamo


Mientras el gobierno de Bush acelera el procesamiento de acusados de terrorismo, abogados de la defensa y activistas de derechos humanos denuncian las técnicas de interrogación apremiantes y los maltratos a que son sometidos los detenidos.
[Carol J. Williams] Miami, Estados Unidos. Críticos del tribunal de crímenes de guerra de Bahía Guantánamo han denunciado consistentemente las confesiones obtenidas bajo coerción que pueden ser utilizadas como evidencia contra los acusados y han protestado repetidas veces de que las severas condiciones de aislamiento de los prisioneros causa problemas mentales que los incapacitan de colaborar en su propia defensa.
Ahora, dicen los críticos, ha surgido evidencias que muestran que el gobierno asesoró a los interrogadores para que destruyan sus apuntes y así eludir las consecuencias legales de sus actos.
A medida que el gobierno de Bush acelera el procesamiento de acusados de terrorismo para antes de las elecciones de noviembre, abogados defensores y activistas de derechos humanos están intensificando sus críticas del sistema de justicia en la prisión en Cuba.
El martes el Comité Judicial del Senado oyó testimonios sobre el tratamiento dado a los prisioneros en la base naval de Bahía Guantánamo, Cuba, y las peticiones de que Estados Unidos renuncia a las técnicas coercitivas de interrogatorio.
"El tratamiento cruel, inhumano y degradante de los prisioneros bajo custodia norteamericana viola las leyes y valores de nuestro país", dijo la senadora Dianne Feinstein, la demócrata de California que preside el comité.
"Daña la reputación de Estados Unidos en el mundo y sirve como arma de reclutamiento para nuestros enemigos", dijo. "Quizás lo más importante es que también ha limitado nuestra capacidad de obtener informaciones de inteligencia fiables y utilizables para ayudar a la guerra contra el terrorismo, prevenir peligros adicionales y llevar a la justicia a los que han tratado de perjudicar a nuestro país".
Feinstein, abogados y agentes federal que se dirigieron al comité, llamaron a cerrar Guantánamo y a transferir a los acusados a tribunales federales estadounidenses.
Las renovadas condenas de las técnicas de interrogatorio coercitivas se hicieron oír tras la revelación esta semana de que el Pentágono había aconsejado a los agentes federales que destruyeran los informes escritos de sus intentos de extraer confesiones o informaciones de los acusados de terrorismo.
El teniente comandante William C. Kuebler, el abogado de la Armada que defiende al joven prisionero canadiense, Omar Khadr, encontró la directriz en una sección no clasificada del manual de ‘operaciones corrientes’ de Guantánamo, 2003, que estaba en vigor en la época en que Khadr era interrogado en la base naval.
Debido a que la misión "tiene problemas legales y políticos que puede implicar que los interrogadores sean llamados a declarar, mantener en un mínimo la cantidad de documentos con información sobre el interrogatorio puede minimizar algunos problemas legales", observa el manual.
Kuebler dijo que la ausencia de informes por escrito de los interrogatorios en Guantánamo y en la Base Aérea Bagram, en Afganistán -adonde fue llevado después de su captura en julio de 2002- lo priva de una base para refutar las presuntas confesiones. Dijo que presentaría una moción para desechar los cargos por conspiración para matar y terrorista contra su cliente.
La capitán de navío de la Armada, Pauline A. Storum, dijo que no sería apropiado comentar documentos que ahora son materia de litigio.
El juez con el caso Khadr el año pasado, el coronel de ejército Peter E. Brownback III, fue retirado hace dos semanas. Aunque el juez presidente dijo que su partida era el resultado del plan de Brownsback de abandonar el servicio activo en junio, algunos observadores relacionaron su remplazo con su negativa a fijar una fecha del juicio hasta que la fiscalía entregue los documentos solicitados por la defensa, incluyendo los apuntes de los interrogatorios.
Entretanto, la organización Human Rights Watch hizo circular el martes un llamado al Pentágono para mejorar las condiciones de detención de los 270 acusados de terrorismo que todavía están en Guantánamo, denunciando que la mayoría de ellos son retenidos en instalaciones similares a las cárceles de la más alta seguridad de Estados Unidos, aunque ninguno ha sido condenado por nada.
Observando que es probable muchos prisioneros sean liberados -como otros quinientos que estuvieron detenidos Guantánamo-, la consultora en contraterrorismo Jennifer Daskal dijo que era "torpe y miope albergarlos en condiciones que es probable que tengan efectos psicológicos perjudiciales y que, a largo plazo, sólo engendrarán odio y resentimiento con Estados Unidos".
El gobierno dice que las detenciones y juicios son justos y humanos.
Se espera que la Corte Suprema resuelva este mes si los detenidos de Guantánamo pueden impugnar su detención en tribunales civiles federales. La resolución del alto tribunal podría determinar si el tribunal realiza el primer juicio antes de las elecciones presidente o si el proceso es abortado por tercera vez desde que el presidente Bush implementara las comisiones militares en 2001.
En una audiencia el mes pasado ante el comité de Feinstein, el ministro de Defensa Robert M. Gates dijo que Estados Unidos estaba "atascado" con la cárcel y el tribunal de Guantánamo porque no eran alternativas aceptables.
Unos setenta prisioneros han sido dejados en libertad, pero sus países de nacimiento no los admiten o no han dado garantías fiables de que no serán maltratados.
Unos ochenta podrían enfrentarse a cargos por crímenes de guerra, pero sólo diecinueve han sido identificados para ser acusados.
El resto cae en una tierra de nadie jurídica en la que no hay o hay muy pocas evidencias en su contra, pero se cree que serían un peligro para la seguridad de Estados Unidos si se le dejara en libertad.

carol.williams@latimes.com

10 de julio de 2008
11 de junio de 2008
©los angeles times
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murió abandonada en hospital


Estados Unidos horrorizado por video que muestra a una mujer muriendo en piso de hospital.
Nueva York, Estados Unidos. La muerte de Esmin Green, una mujer afroamericana de 49 años, que agonizó en el piso de un hospital de Nueva York ignorada por el personal hospitalario, conmociona a Estados Unidos tras la publicación del video de los últimos minutos de vida.
La mujer murió en el sector psiquiátrico del hospital Kings County de Brooklyn el 19 de junio, pero recién ahora se difundieron las imágenes dramáticas de su agonía, que generaron indignación.
Green fue trasladada contra su voluntad en la mañana del 18 de junio al sector de psiquiatría del hospital; tenía síntomas de psicosis y fuerte agitación. El video la muestra agonizar en el suelo de una sala de emergencia tras esperar por una cama 24 horas, a las 6 de la mañana del 19 de junio.
Frente a un agente de seguridad y a otros pacientes Green cayó, y dejó de moverse a los pocos minutos. Sólo una hora después, cuando una paciente llamó la atención del personal, médicos y enfermeros intentaron reanimarla.
El abandono por el que murió Esmin Green provocó el despido del director del sector de psiquiatría, del médico que estaba de turno aquella noche y del jefe de seguridad, declararon directivos del hospital.
"Estamos todos en estado de shock por lo sucedido", afirmó el director del hospital, Alan D. Aviles, quien agregó que "la negligencia que mostraron algunos de nuestros empleados es inaceptable", y que habrá "reformas".
La corte federal emitió hoy una orden para establecer un promedio de tiempos aceptables de espera en los hospitales.
El año pasado la Unión de Nueva York por las Libertades Civiles, junto a otras asociaciones, denunciaron al mismo hospital por sus pésimas condiciones.
En aquella denuncia la directora ejecutiva de la Unión de Nueva York por las Libertades Civiles, Donna Lieberman, dijo que "el patrón de negligencia y abuso del hospital Kings County es una afrenta a la dignidad humana".

2 de julio de 2008
©la segunda
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guerra de las esposas turcas


Esposas turcas batallan contra cultura de maltratos. Emine Yaman quedó paralítica después de que su marido le disparara. Su caso muestra cómo la ley todavía debe superar enraizadas tradiciones.
Estambul, Turquía. Emine Yaman, 40, yace en cama con sus piernas rígidas, y sus pies doloridos e hinchados. Paralizada por una bala que le disparó en el pecho su marido, es la cara de la violencia doméstica en un país que está luchando por erradicar prácticas culturales antiguas que denigran a la mujer.
Lleva pañales y se esfuerza por alcanzar una sábana anudada que cuelga desde una barra por sobre su cabeza para levantar la parte superior de su cuerpo. Los débiles huesos en sus caderas, rodillas y brazo izquierdo se han quebrado desde el tiroteo en 1999. Las infecciones le producen fiebre; ingiere antibióticos. Un doctor municipal la visita de vez en vez en su pobre apartamento junto a una autopista de la ciudad más grande de Turquía.
Prácticamente abandonada por su familia, sobrevive gracias a la bondad de desconocidos.
Su marido, Ahmed, que pasó un corto período en la cárcel por dispararle, ha pedido el divorcio, diciendo que es agresiva. Vive con su hijo e hija adolescentes en su provincia natal de Giresun, en la costa del Mar Negro.
Emine habla rara vez con sus hijos, y se consuela rechazando el divorcio.
"Me dejó en este estado", dijo. "¿Debo darle le divorcio para que se sienta cómodo?"
La prensa y activistas turcos aquí han citado el caso de Emine Yaman como un ejemplo extremo de las consecuencias de la violencia doméstica en un país laico de más de setenta millones de personas, la mayoría de ellas musulmanes. El reciente asesinato de una activista por la paz de nacionalidad italiana en un vestido de novia renovó el debate sobre el problema. Un hombre ha sido acusado del asesinato.
Turquía todavía lucha con el problema de la violencia contra las mujeres en una sociedad en gran parte patriarcal donde todavía se oyen expresiones como: "Las golpizas vienen del cielo" y "Mantén a tu mujer con una vara en la espalda y un bebé en el vientre". Tan tolerable son los maltratos que en los años noventa, una comedia de televisión incluía a un personaje femenino que era constantemente golpeado por su marido.
El año pasado, una encuesta turca entre 1.800 mujeres casadas constató que una de cada tres eran víctimas de maltratos domésticos. Algunos estimados globales son similares.
Turquía ha luchado por refrenar los ‘asesinatos por honor’, el homicidio de mujeres de las que se cree que han perjudicado la reputación de sus familiares, a veces por tener una aventura extramarital o por quedar embarazadas fuera del matrimonio.
Presionado por organizaciones femeninas y la Unión Europea, a la que el país espera incorporarse, Turquía anuló muchas leyes discriminatorias, convirtió la violación en el matrimonio en un delito y en 2005 prohibió el acoso sexual en los lugares de trabajo con un ley penal. Los activistas dicen que la implementación es débil y los jueces necesitan formación.
Turquía está también educando a miles de agentes de policía en cuestiones de maltratos doméstico con profesores y videos de adiestramiento, y respaldados por una campaña televisiva de concientización.
Algunas mujeres activistas apoyan los esfuerzos del gobierno de orientación islámica de eliminar las restricciones al uso del pañuelo de cabeza musulmán, que haría más fácil que las mujeres beatas consiguieran trabajos y educación. Pero dicen que las autoridades deberían dedicar igual de tiempo a la violencia doméstica.
Las leyes turcas exigen que los ayuntamientos de más de cincuenta mil personas abran refugios para mujeres, pero muchas ciudades no proporcionan esa ayuda. Tradicionalmente, las autoridades desalientan las separaciones e instan a las parejas a resolver las diferencias, una ruta que puede prolongar los maltratos.
En 1989, Emine y Ahmet se fugaron para burlar la desaprobación de sus padres. Una fotografía del matrimonio muestra a la pareja sentada en una oficina municipal: Ahmet, delgado y elegante, firma el registro mientras Emine mira, su cabeza ligeramente inclinada debajo del velo, su cara pálida por el maquillaje.
Vivieron en Estambul, donde Ahmet era proveedor.
"Durante nuestra luna de miel veíamos todo color de rosa", dijo Emine.
Pero pronto empezaron los maltratos. De acuerdo a Emine, su marido le decía que era una "puta", la abofeteaba y una vez la persiguió con un cuchillo. La engañó un par de veces. Emine lo dejó algunas veces. Pero siempre volvía, habitualmente después de que la policía o familiares les instaran a hacer las paces.
Años más tarde la familia se mudó a Giresun. La petición de divorcio estaba pendiente cuando Ahmet disparó contra Emine un día de agosto de 1999 después de detener su coche junto a ella cuando ella caminaba con su hija inválida en sus brazos.
"Me disparó desde dentro del vehículo. La bala pasó frente a mi cara. Entonces se bajó del coche. Me agarró y me obligó a caminar hacia el coche, empujándome. Me apuntó y disparó", contó Emine, mostrando su pecho. "Caí al suelo. Él subió al coche y se marchó. Me dejó en medio de calle mientras los coches pasaban a mi lado. Entonces llegó mi hijo, corriendo. En ese momento yo estaba pensando: ‘¿Estoy muerta? Dios mío’. El niño estaba llorando junto a mí".
Emine quedó paralizada desde la cintura hacia abajo. Dijo que declaró ante las autoridades que el disparo había sido un accidente para que su marido pudiera salir pronto de la cárcel y se ocupara de sus tres hijos, aunque su hija inválida murió tiempo después.
De acuerdo a Amnestía Internacional, Ahmet estuvo uno meses en prisión preventiva y fue condenado por negligencia con resultado de peligro de muerte y por porte ilegal de arma de fuego. Su castigo fue reducido a una multa de mil doscientos dólares debido a su buena conducta durante el juicio, dijo la organización de activistas.
En 2001, en una carta al tribunal, Ahmet pidió el divorcio debido a lo que describió como la conducta colérica de Emine, pero el caso prescribió.
"La acusada encerraba a sus hijos en casa y salía con destino desconocido, y no prestaba la atención necesaria a mi cliente ni a su familia, comportándose irrespetuosamente", dice la carta del abogado de Ahmet. "Insultaba a mi cliente y no cesaba de pelearse con sus vecinos".
Los intentos de entrevistar a Ahmet para este reportaje no fueron fructíferos.
Emine Yaman dijo que su marido no ha pagado las reparaciones ordenadas por el tribunal.
"Mis problemas de salud se están acumulando", dijo, llorando. "¿Cómo puedo perdonarlo? No lo perdonaría ni Dios, menos yo".
Emine ha aparecido en programas de televisión sobre la violencia contra las mujeres, aunque su hijo le pidió que dejara de hacerlo porque lo avergüenza. Sobrevive gracias a donaciones, incluyendo limosnas al fin del mes de ayuno de Ramadán.
Un día hace poco, una vecina que volvía de su peregrinación a la ciudad santa de Meca, la visitó con una bolsa de dátiles saudíes.

C. Onur Ant contribuyó a este reportaje.

16 de junio de 2008
10 de mayo de 2008
©los angeles times
cc traducción mQh
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mujeres maltratadas en dubai


Voz para mujeres maltratadas molesta a patriarcado de Dubai.
[Robert F. Worth] Dubai, Emiratos Árabes Unidos. Durante años Sharla Musabih ha librado una solitaria guerra para proteger a las esposas maltratadas y a las víctimas del tráfico de personas. Fundó el primer refugio de mujeres en los emiratos y se convirtió en un personaje familiar en las comisarías de policía, pidiendo incansablemente a los agentes que sean más estrictos con los maridos abusadores.
También se ha ganado muchos enemigos. Los emiratos normalmente no aprecian a los defensores de derechos que llaman la atención sobre el lado oscuro de su ciudad-estado en el Golfo Pérsico, mejor conocida por sus brillantes torres de oficinas e islas artificiales.
Sin embargo, nadie estaba realmente preparado para las historias que empezaron a aparecer en los diarios de Dubai este mes. Repentinamente, víctimas no identificadas se atrevían a decir que ‘Mama Sharla’ misma las había maltratado y obligado a trabajar como criadas y que había vendido sus historias a periodistas extranjeros por miles de dólares para embolsarse las ganancias. Incluso habría vendido al bebé de una mujer, decía un artículo, sugiriendo una investigación criminal.
Para la señora Musabih y sus seguidoras, las acusaciones, que parecen ser infundadas, son el último capítulo de una larga campaña de amenazas y calumnias que empezaron con maridos enfadados y a la que ahora se han sumado prominentes clérigos e incluso los directores de un nuevo refugio de mujeres oficial que, dice, quieren silenciarla.
La ferocidad de la disputa es inusual en Dubai y subraya la importancia del problema que esta orgullosa y apolítica ciudad comercial debe satisfacer. Los pocos abogados de derechos de la ciudad se han sentido siempre dejados de lado. Pero mientras el ethos musulmán conservador de la minoría árabe nativa de Dubai choca con las variadas perspectivas de una población extranjera mucho más numerosa, los debates sobre cómo tratar temas prohibidos como la violencia doméstica y la extendida prostitución en la ciudad se están volviendo más ruidosos.

Luchando contra la Tradición
Musabih, 47, una bulliciosa expatriada americana que nació y se crió en Bainbridge Island, Washington, dice que el enfrentamiento es esencial en la lucha contra las patriarcales tradiciones árabes que permiten que los hombres golpeen con impunidad a sus mujeres. Ella y sus partidarias también dicen que los emiratos no han reconocido la gravedad del problema del tráfico en seres humanos, el brutal negocio que atrae a mujeres extranjeras hacia el país con promesas de trabajo para ser luego obligadas a trabajar en la prostitución o como criadas. El año pasado, el Departamento de Estado de Estados Unidos colocó a los emiratos y otros treinta y un países en una lista de observación por su incapacidad para combatir el tráfico ilegal.
"Cuando una mujer tiene tres huesos rotos en la espalda, y la policía no la toma en serio, sí, eso me enfada", dice Musabih.
Otros dicen que el agresivo método de Musabih -que incluye aproximarse a la prensa extranjera así como duras y abiertas presiones- es inapropiado en el mundo árabe y que ha nutrido innecesariamente la violenta reacción a la que se enfrenta ahora. Esa asertividad también puede haber facilitado la campaña para descalificarla por su origen extranjero. Aunque ha vivido aquí durante veinticuatro años, se ha convertido al islam, es una ciudadana de los emiratos, lleva un pañuelo de cabeza y ha criado a seis hijos con su marido nativo, Musabih es todavía inconfundiblemente estadounidense, desde su celo moralista hasta su hábito de llamar ‘darlin’ a las mujeres en su refugio.
"Le he dicho algunas veces que creo que está equivocada, que va demasiado lejos", dijo el teniente general Dahi al-Khalfan, jefe de la policía de Dubai, que ha apoyado a Musabih en el pasado pero que ahora tiende a criticar su trabajo por provocar divisiones. "Es un asunto entre marido y mujer; dejemos que decidan los tribunales".

Seguridad y un Billete para Volver a Casa
Musabih empezó a trabajar como activista aquí en 1991, cuando comenzó a estudiar y seguir los casos de violencia doméstica y ofreció refugio en su casa a mujeres de Dubai.
En 2001 alquiló una casa de dos plantas en el barrio de Jumeira y abrió un refugio para mujeres maltratadas y sus hijos, llamándola Ciudad de la Esperanza.
Una tarde hace poco, los juguetes de los niños yacían dispersos por el suelo en la soleada salita del refugio, y varias mujeres picaban en la cocina, mientras otras, recostadas sobre sofás, miraban televisión arriba. Aunque Musabih ha contado con algunas dedicadas ayudantes en los últimos años, básicamente el refugio lo lleva ella sola; se encarga de todo, desde los belicosos ex maridos hasta la compra de billetes de avión, a veces con su propio dinero, para que las extranjeras puedan volver a casa.
"En los últimos seis meses he repatriado a cuatrocientas víctimas", dijo Musabih, un enérgica figura de voz rápida que dirige el refugio como una madre con demasiado trabajo.
Fundar el refugio fue algo bastante inusual para el mundo árabe, donde salir de la familia para resolver conflictos domésticos no existe ni en la ley ni en las costumbres. El compromiso personal de Musabih hace que su trabajo sea todavía más asombroso. Aconseja a las mujeres abandonar a sus maridos si estos las golpean, y las ayuda en tribunales y consulados extranjeros.
También entra a las comisarías de policía y grita a los agentes si cree que no han protegido a mujeres en peligro. En el mundo árabe es insólito que una mujer se comporte de esa manera con un hombre, y a veces los agentes creen que los humilla públicamente.
Algunos mujeres que han pasado algún tiempo en el refugio dicen que este método es necesario. La policía en Dubai "no hará nada para protegerte si todavía estás casada", dijo una ex residente del refugio, que se negó a identificarse por miedo a represalias, de su marido y otros que se oponen a Musabih.
Después de que su marido la golpeara repetidas veces, dijo la mujer, recurrió a la policía, que logró que el marido prometiera que no lo volvería a hacer. Pero violó una y otra vez esa promesa, dijo, y la policía no hizo nada, incluso después de que el marido entrara a la casa donde se había refugiado y la violara.
"La policía me dijo: ‘No podemos hacer nada, es su marido’", dijo.
Pero el estilo de Musabih claramente molestó y enfadó a muchos, y no solamente a los maridos cuyas esposas encontraron refugio.
Un prominente clérigo, Ahmed al-Kobeissi dio hace poco entrevistas a diarios de Dubai diciendo que las actividades de Musabih "contradicen las tradiciones de los habitantes de los emiratos", porque "azuzan a las esposas contra sus maridos". Kobeissi también expresó indignación ante la sugerencia de Musabih de que los hombres de los emiratos eran clientes de las numerosas prostitutas de Dubai.
Las actividades de Musabih se hicieron más notorias cuando se unió a una campaña contra la práctica de utilizar a niños, algunos de apenas cuatro años, como jinetes de camellos, antiguamente una práctica habitual en el Golfo Pérsico. Su campaña llevó a varios canales de televisión y periódicos a producir y publicar reportajes sobre los horrendos maltratos que sufrían los jóvenes jinetes, y parece haber contribuido a la prohibición de la práctica en los emiratos en 2005.
Musabuh todavía elogia la respuesta del gobierno de los emiratos sobre este problema, y dice que respondió rápida y efectivamente a sus llamados a cambiar las leyes. Pero se dice que su estilo público ha molestado a algunos influyentes en los emiratos, que creen que ha avergonzado al gobierno en lugar de permitir que el asunto fuera resuelto discretamente.
A principios de la primavera de 2007, funcionarios de gobierno se acercaron a Musabih para discutir sus planes para la fundación de un nuevo refugio para mujeres con apoyo del estado, aparentemente con la intención de remplazar el suyo. Al principio acogió la idea, porque su refugio se llenaba frecuentemente y tenía dificultades para sobrevivir. Los personeros elogiaron su trabajo pionero y le dijeron que podía ayudar al nuevo refugio como miembro de la directiva.
A medida que el proyecto avanzaba, quedó en claro que el estilo del gobierno era bastante diferente al de Musabih. Contrataron a un director con experiencia en administración y de un estilo más apagado. En el terreno de un antiguo centro de rehabilitación a veinte minutos del centro de Dubai, con altas vallas y guardias, el nuevo refugio, conocido como la Fundación para Mujeres y Niños, se parece a una cárcel norteamericana de baja seguridad.
Ahmed al-Mansouri, presidente de la directiva de la fundación, dice que se necesita un enfoque más organizado y un refugio que, a diferencia del de Musabih, tenga permiso del gobierno. Dice que ella no estaba avanzando en los casos legales de las mujeres en el refugio, una acusación que ella rechaza vehementemente. También describe el caos familiar de Ciudad de la Esperanza como un "horrible modo de vivir".
Ciertamente, el nuevo refugio es más espacioso, y ofrece a los hijos de las mujeres un mejor acceso a las escuelas.

Sentimientos de Traición
En octubre llegaron buses a Ciudad de la Esperanza y trasladaron a treinta y cinco mujeres al refugio de la fundación.
Pero Musabih se dio cuenta pronto de que los directores del nuevo centro la habían traicionado y en algunos casos se comportaron con negligencia con las mujeres, una acusación que la fundación rechaza. Dice que la fundación estaba más interesada en devolver a las extranjeras a sus países de origen con un mínimo de vergüenza, que en investigar los maltratos a los que habían sido sometidas y prevenir que volviesen a ocurrir.
Si el nuevo refugio debía remplazar al de Musabih y tranquilizarla, en los meses siguientes quedó claro que eso no funcionaría. La Ciudad de la Esperanza siguió recogiendo a nuevas mujeres, y sus relaciones con sus directores se volvieron cada vez más problemáticas.
Cuando en diciembre una de las mujeres que había sido trasladada a la fundación trató de suicidarse, Musabih acusó al personal de negligencia. Después de una acalorada discusión, el director de la fundación, Afra al-Basti, se querelló contra Musabih por calumnias.
Fue entonces que empezaron a aparecer en los diarios de Dubai esos artículos escandalosos sobre Musabih.
Las fuentes de esos artículos parecen haber sido mujeres en el centro de la fundación que, como algunas de sus contrapartes en Ciudad de la Esperanza, son vulnerables e inestables y han sido empujadas a la guerra que se libra sobre ellas. Algunas no hablan ni inglés ni árabe y son fácilmente manipuladas. No está claro cómo llegaron a contar historias falsas diciendo que Musabih vendía bebés o que se quedaba con el dinero que recibiría de periodistas extranjeros.
Musabih, hablando por teléfono desde Etiopía, donde está fundando un refugio, dijo que se sentía traicionada.
"Nunca pensé que llegaríamos a este punto", dijo. "Esa gente cree que soy una enemiga del estado y que tienen que controlarme".
Pero incluso algunos de sus partidarios se preguntan si Musabih, con sus logros como pionera, no hubiese podido evitar todos estos malos ratos si hubiese estado dispuesta a hacer las cosas más discretamente.
"Sharla te dice: ‘No, yo tengo razón’, y siempre es muy franca con la gente", dice Awatif Badredline, supervisora de Ciudad de la Esperanza. "Pero yo le dijo que aquí a la gente hay que tratarla de otra manera. A los árabes no les gusta esto. A veces tienes que dar un rodeo para conseguir lo que quieres".

10 de junio de 2008
23 de marzo de 2008
©new york times
cc traducción mQh
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