placas para no olvidar el horror
Con la memoria en los cuarteles. Placas en las unidades militares donde hubo centros de detención.
Las placas recordarán a las víctimas de la represión ilegal. Y estarán ubicadas para que sean vistas por todos los uniformados. En la Base Naval de Trelew, donde fueron fusilados militantes, ya se puso una.
El Ministerio de Defensa plantea poner placas recordatorias en todas las unidades militares en las que funcionaron centros clandestinos de detención. "Es un llamado y una señal a no violar la Constitución Nacional y a poner en autos el derecho a la verdad y la memoria", señaló a este diario Judith Said, coordinadora del Archivo Nacional de la Memoria, que depende de la Secretaría de Derechos Humanos. Las inscripciones estarán montadas en una instalación con tres pilares, que dirán Memoria, Verdad y Justicia. Una viga que los abarca a los tres señalará a los ojos de los uniformados que allí funcionó un centro de detención. Una de las primeras se colocará en Campo de Mayo, donde funcionará otro Museo de la Memoria.
Aunque allí no hubo un centro, la primera fue colocada en la Base Aeronaval de Trelew el último 22 de agosto y este año continuarán expandiéndose ante la vista de los militares. La inscripción se colocó en el lugar de las celdas y dice: "Aquí fueron asesinados 19 presos políticos que se habían fugado", en referencia a la masacre de Trelew de 1972.
El resto de las placas comenzará a colocarse a partir de este 24 de marzo, cuando se pondrá una en el ex centro de detención La Perla, en Córdoba, donde habrá un acto oficial del gobierno.
El 25 de marzo, en Campo de Mayo se colocará una placa que recordará que en el predio funcionó una maternidad clandestina. En el acto, también se anunciará que en ese lugar va a funcionar más adelante otro Museo de la Memoria. En un espacio de Campo de Mayo, que da a una de las rutas, se colocará señalización. El Museo tendrá una entrada independiente y convivirá con la actividad militar.
A lo largo de marzo, también se emplazarán en el Batallón de Comunicaciones de Paraná y en varios sitios de Mar del Plata. Luego se continuará con algunos de los lugares más representativos de los 88 centros clandestinos que funcionaron en unidades militares de las tres armas en todo el país.
Los actos los harán en conjunto el Ministerio de Defensa y la Secretaría de Derechos Humanos, luego de que la ministra Nilda Garré firmase la resolución 1309, que autoriza y dispone que en las unidades militares donde hayan funcionado centros clandestinos de detención se colocarán placas identificatorias. "En este lugar funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura militar que asaltó los poderes del Estado el 24 de marzo de 1976 y se extendió hasta el 10 de diciembre de 1983. Nunca más golpe de Estado y terrorismo", dirá la inscripción que será vista cotidianamente por los ojos de los uniformados. Estará montada en una estructura de tres vigas, junto a las que se plantará un árbol Ginkgo, que es conocido como ‘el árbol de la vida'. Su especie sobrevivió a la bomba de Hiroshima.
En la resolución, Garré consideró que "en consonancia con las políticas establecidas por el Poder Ejecutivo se considera importante desarrollar una política de preservación e identificación pública de aquellos lugares que fueran propiedad de las Fuerzas Armadas y en los cuales hubiere funcionado un Centro Clandestino de Detención". La ministra de Defensa afirmó que "es responsabilidad del Estado generar condiciones para el ejercicio colectivo de la memoria ante las actuales y futuras generaciones".
La medida se suma a la política de conducción civil de las Fuerzas Armadas, a las reformas en el Código Penal Militar y en el sistema educativo castrense. "Es una señal política importante, ya que hubo una resolución previa que llamó a no hacer modificaciones en los centros clandestinos: esto sería identificarlos", destacó Said.
"El futuro marca la protección de los derechos humanos, ya sean miembros de las Fuerzas Armadas o civiles. Y no llevar al terrorismo de Estado, como fue la última dictadura. Hay un fuerte compromiso del Gobierno y de las Fuerzas Armadas. Es comprometer a todos los sectores a un nunca más", destacó la coordinadora del Archivo Nacional de Memoria. Y entre todos los sectores, a los uniformados.
Las placas recordarán a las víctimas de la represión ilegal. Y estarán ubicadas para que sean vistas por todos los uniformados. En la Base Naval de Trelew, donde fueron fusilados militantes, ya se puso una.El Ministerio de Defensa plantea poner placas recordatorias en todas las unidades militares en las que funcionaron centros clandestinos de detención. "Es un llamado y una señal a no violar la Constitución Nacional y a poner en autos el derecho a la verdad y la memoria", señaló a este diario Judith Said, coordinadora del Archivo Nacional de la Memoria, que depende de la Secretaría de Derechos Humanos. Las inscripciones estarán montadas en una instalación con tres pilares, que dirán Memoria, Verdad y Justicia. Una viga que los abarca a los tres señalará a los ojos de los uniformados que allí funcionó un centro de detención. Una de las primeras se colocará en Campo de Mayo, donde funcionará otro Museo de la Memoria.
Aunque allí no hubo un centro, la primera fue colocada en la Base Aeronaval de Trelew el último 22 de agosto y este año continuarán expandiéndose ante la vista de los militares. La inscripción se colocó en el lugar de las celdas y dice: "Aquí fueron asesinados 19 presos políticos que se habían fugado", en referencia a la masacre de Trelew de 1972.
El resto de las placas comenzará a colocarse a partir de este 24 de marzo, cuando se pondrá una en el ex centro de detención La Perla, en Córdoba, donde habrá un acto oficial del gobierno.
El 25 de marzo, en Campo de Mayo se colocará una placa que recordará que en el predio funcionó una maternidad clandestina. En el acto, también se anunciará que en ese lugar va a funcionar más adelante otro Museo de la Memoria. En un espacio de Campo de Mayo, que da a una de las rutas, se colocará señalización. El Museo tendrá una entrada independiente y convivirá con la actividad militar.
A lo largo de marzo, también se emplazarán en el Batallón de Comunicaciones de Paraná y en varios sitios de Mar del Plata. Luego se continuará con algunos de los lugares más representativos de los 88 centros clandestinos que funcionaron en unidades militares de las tres armas en todo el país.
Los actos los harán en conjunto el Ministerio de Defensa y la Secretaría de Derechos Humanos, luego de que la ministra Nilda Garré firmase la resolución 1309, que autoriza y dispone que en las unidades militares donde hayan funcionado centros clandestinos de detención se colocarán placas identificatorias. "En este lugar funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura militar que asaltó los poderes del Estado el 24 de marzo de 1976 y se extendió hasta el 10 de diciembre de 1983. Nunca más golpe de Estado y terrorismo", dirá la inscripción que será vista cotidianamente por los ojos de los uniformados. Estará montada en una estructura de tres vigas, junto a las que se plantará un árbol Ginkgo, que es conocido como ‘el árbol de la vida'. Su especie sobrevivió a la bomba de Hiroshima.
En la resolución, Garré consideró que "en consonancia con las políticas establecidas por el Poder Ejecutivo se considera importante desarrollar una política de preservación e identificación pública de aquellos lugares que fueran propiedad de las Fuerzas Armadas y en los cuales hubiere funcionado un Centro Clandestino de Detención". La ministra de Defensa afirmó que "es responsabilidad del Estado generar condiciones para el ejercicio colectivo de la memoria ante las actuales y futuras generaciones".
La medida se suma a la política de conducción civil de las Fuerzas Armadas, a las reformas en el Código Penal Militar y en el sistema educativo castrense. "Es una señal política importante, ya que hubo una resolución previa que llamó a no hacer modificaciones en los centros clandestinos: esto sería identificarlos", destacó Said.
"El futuro marca la protección de los derechos humanos, ya sean miembros de las Fuerzas Armadas o civiles. Y no llevar al terrorismo de Estado, como fue la última dictadura. Hay un fuerte compromiso del Gobierno y de las Fuerzas Armadas. Es comprometer a todos los sectores a un nunca más", destacó la coordinadora del Archivo Nacional de Memoria. Y entre todos los sectores, a los uniformados.
6 de marzo de 2007
©página 12 
La Haya, Holanda. Ramush Haradinaj, que fue, en el pasado, matón de un club nocturno y experto en artes marciales y llegó a ser un jefe guerrillero y primer ministro de Kosovo, debe oír hoy, el primer día de su juicio, la acusación de que organizó campañas de ‘limpieza étnica' contra los serbios.
El día de vísperas de Noche Vieja de 2003 fui detenido en la frontera de Serbia y Macedonia por la policía de este último país que concluyó erróneamente que yo estaba viajando con un pasaporte alemán falso. Me tuvieron incomunicado durante más de tres semanas. Luego fui entregado a la CIA, fui desnudado, golpeado violentamente, provisto de un pañal; me inyectaron drogas, me encadenaron al suelo de un avión y me llevaron a Afganistán, donde fui encerrado en un nauseabundo calabozo durante más de cuatro meses.
El militante Carlos Leiva denunció que tres desconocidos lo metieron en un auto y por siete horas le gatillaron un arma y lo amenazaron.
El juez federal de La Plata Manuel Blanco elevó al tribunal oral la causa contra el sacerdote represor Christian Federico Von Wernich. El ex capellán de la policía bonaerense y asesor de los grupos de tareas de Ramón Camps será juzgado por su participación en 41 casos de privaciones de la libertad y torturas, entre los que hay siete homicidios calificados.
Santiago Atitlán, Guatemala. Aquí, la gente lo llama ‘limpieza social'. Pero el reciente aumento de los secuestros armados y asesinatos cometidos por escuadrones antidelincuencia en Guatemala está dejando un turbio reguero de sangre y lágrimas.
El grupo funciona como auxiliar de la Justicia en casos de hijos de desaparecidos apropiados. Ayuda a los jueces a lograr una muestra voluntaria de ADN, busca que los jóvenes entren en contacto con su familia e intenta superar los obstáculos que el sistema judicial pone en el camino.
Bagdad, Iraq. Cuatro soldados iraquíes han sido acusados de violar a una mujer sunní de cincuenta años y de intentar violar a sus dos hijas, en la segunda denuncia por agresión sexual presentada contra fuerzas iraquíes esta semana, dijo un oficial el jueves.