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irán, quién le cree a bush


[Karen DeYoung] Gobierno norteamericano encuentra cada vez más difícil probar intervención de Irán en Iraq.
El espectro de la guerra en Iraq -una guerra que el gobierno de Bush niega que estuviese planeando y que justificó con evidencias que resultaron ser falsas- amenaza la política oficial hacia Irán.
Escépticos miembros del congreso han puesto en duda las acusaciones del gobierno sobre el apoyo de Teherán a los insurgentes iraquíes y la insistencia del presidente Bush de que sus planes para enfrentarse a Irán siguen siendo puramente diplomáticos. El gobierno, consciente de su baja credibilidad, cree que ha hecho todo lo posible para convencer a los escépticos de que Irán no es una repetición de Iraq.
"No, no, no, no", dijo el lunes Tony Snow, portavoz de la Casa Blanca, en respuesta a preguntas sobre si el gobierno exageró las evidencias contra Irán en una sesión militar informativa en Bagdad el día anterior. "Estoy dispuesto a golpearme la cabeza con el micrófono".
Del mismo modo que el Síndrome de Vietnam ha acosado a la política exterior y militar de toda una generación de presidentes norteamericanos, el Síndrome de Iraq se ha convertido en una siempre presente corriente subterránea en Washington. "Todo el mundo está reviviendo todo esto de nuevo en todo lo que hacemos", dijo un funcionario de gobierno, refiriéndose a los tumultuosos meses de la invasión norteamericana en marzo de 2003.
"En los viejos tiempos, si el gobierno norteamericano hubiese dicho: ‘Esto es lo que tenemos, esta es nuestra misión', la gente razonable lo habría aceptado de buenas a primeras", dijo el funcionario sobre la rueda de prensa en Bagdad. "Eso no va a ocurrir nunca más".
En la rueda de prensa de ayer en la Casa Blanca, Bush abordó directamente el problema. "¿Qué le hace creer", preguntó un periodista a Bush, que "los más altos niveles del gobierno de Teherán", según afirman los militares, son responsables de los embarques de armas letales a Iraq para ser usadas contra las tropas norteamericanas?
Bush contradijo la versión de las fuerzas armadas, diciendo: "No sabemos... si los líderes más altos de Irán lo ordenaron".
"Pero este es mi punto de vista", agregó. "O lo sabían o no lo sabían, pero lo que importa es que las armas están allá".
Sin embargo, como sugieren las preguntas que han perseguido a altos funcionarios toda la semana, lo que importa en la era de la post-invasión de Iraq es si el gobierno puede probarlo.
Lo esencial para muchos congresistas demócratas y un número creciente de republicanos, quedó reflejado el martes por el representante Bob Etheridge (demócrata de Carolina del Norte) durante el debate en la Cámara sobre la guerra de Iraq. "El presidente dijo que Saddam Hussein estaba confabulado con los terroristas de al-Qaeda ", dijo Etheridge. "Y yo le creí".
Agobiado por sus problemas en Iraq, el gobierno de Bush está siendo doblemente examinado en cuanto a su política con Teherán. Durante semanas, pese al ocasional traqueteo de sables, desde el presidente hacia abajo los funcionarios han insistido en que no existen planes para atacar a Irán. En lugar de eso, han dicho que están completamente comprometidos con una resolución pacífica de los problemas más importantes, incluyendo las actividades en torno a las armas nucleares de Irán, el respaldo que presta a los terroristas en el Líbano y el apoyo a los insurgentes en Iraq.
"Hemos sido muy cuidadosos en lo que hemos dicho en las últimas semanas", dijo ayer en una presentación en la Brookings Institution el subsecretario de estado R. Nicholas Burns, guardagujas del gobierno sobre Irán.
Interrogado sobre la acusación en torno a "los más altos niveles", Burns replicó: "El presidente... no dijo eso hoy. Hoy no estamos diciendo eso".
Eso fue precisamente lo que los militares dijeron ante periodistas en la rueda de prensa del domingo en Bagdad, en una sesión secreta en la que no se permitieron ni cámaras ni grabadoras y no se dio a conocer la identidad de los portavoces.
La acusación era que operativos de Teherán estaban suministrando artefactos explosivos a los chiíes iraquíes que están atacando a las tropas norteamericanas. Se exhibieron pruebas sobre la mesa: armas hechas en Irán y copias de carnés de identidad falsos requisados a agentes que son miembros de la Fuerza Quds, la unidad de elite de los Guardias Revolucionarios de Irán.
"La Fuerza Quds", explicó entonces un analista de defensa, "reporta en teoría al Cuerpo de Guardias Islámicos Revolucionarios. Pero en realidad, informan directamente al líder supremo", el ayatollah Ali Khamenei. "De modo que las actividades que están realizando las Fuerzas Quds en Iraq, según estimamos, son ordenadas directamente por los niveles más altos del gobierno iraní".
(Aunque el portavoz enfatizó que se estaba refiriendo a Khamenei y no al presidente Mahmoud Ahmadinejad, en la rueda de prensa de ayer Bush mencionó al presidente iraní. "Si fue Ahmadinejad quien ordenó a la Fuerza Quds que hiciera esto, es algo que no sabemos", dijo). Los comentarios del portavoz el domingo cambiaron el foco de la extensa presentación que había sido planeada durante más de un mes. Varias versiones en la prensa el lunes en la mañana observaron que no se habían presentado pruebas sobre la implicación de los "niveles más altos". "El proceso entorpeció lo que debía ser una historia fácil de contar", dijo un funcionario de gobierno, apesadumbrado.
La controversia aumentó el lunes con los informes de que el presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Peter Pace, dijo a periodistas en Australia que aunque sabía que las armas habían sido fabricadas en Irán, "yo no diría, basándome en lo que sé, que el gobierno iraquí claramente sabe lo que ocurre o que es cómplice".
Se sucedieron frenéticas llamadas telefónicas desde Washington al séquito itinerante de Pace. Snow y su contraparte en el Departamento de Estado, Sean McCormack, fueron duramente interrogados en las sesiones informativas diarias y redirigieron las preguntas hacia el Pentágono.
El martes, aunque Snow dijo a los periodistas en Washington que había hablado con Pace y que eran de la misma opinión, el general reiteró su punto de vista. El descubrimiento de los explosivos, dijo Pace durante una rueda de prensa en Yakarta, "no se puede interpretar como que el gobierno iraní esté per se involucrado en esto".
En otra polémica rueda de prensa en la Casa Blanca, Snow dijo que "presentaría todas las preguntas sobre pruebas al DNI" -el director nacional de inteligencia.
La comunidad de inteligencia, que está todavía lamiéndose sus heridas por la defectuosa inteligencia de preguerra sobre Iraq, adoptó esta semana un aire de ‘ya te lo había dicho' e insistió en que los portavoces de Bagdad habían ido más allá de la información corroborada.
Un oficial de inteligencia ofreció el martes instrucciones cuidadosamente escritas que dijo habían sido entregadas a los portavoces de Bagdad. "La Fuerza Quds -una unidad especial de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán-... está implicada en proporcionar apoyo letal a grupos selectos de militantes chiíes en Iraq. Basados en nuestro conocimiento del sistema iraní y en la historia de las operaciones del Cuerpo de Guardias Islámicos Revolucionarios [IRGC], la comunidad de inteligencia estima que esta actividad de parte de la Fuerza Quds no sería realizada sin la aprobación de los líderes máximos de Irán".
La distinción era importante, dijo el funcionario. El uso verbal de "los más altos niveles" de los portavoces de Bagdad fue más allá de lo que la comunidad de inteligencia había sugerido. La expresión "altos funcionarios", dijo el funcionario, reflejaba mejor el conocimiento del gobierno.
Ayer en Bagdad un portavoz de los militares norteamericanos, el general de división William B. Caldwell, trató de aclarar el asunto diciendo que el propósito de la rueda de prensa no era hablar sobre quién había autorizado los envíos de armas iraníes: "Se trata del hecho de que tropas norteamericanas... están muriendo por municiones y armas que son manufacturadas en Irán".

Joshua Partlow en Bagdad contribuyó a este reportaje.

18 de febrero de 2007
15 de febrero de 2007
©washington post
©traducción mQh
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cámara rechaza estrategia de bush


Cámara de Representantes de EEUU condena estrategia de Bush para Iraq.
Washington, Estados Unidos. La Cámara de Representantes de Estados Unidos adoptó este viernes una resolución no vinculante que critica con dureza al presidente George W. Bush por su nuevo plan para enviar 21.500 soldados adicionales a Iraq, anunciado en enero.
El duro texto fue aprobado por una Cámara dominada por la oposición demócrata, aunque también recibió el apoyo de 17 de los 201 legisladores republicanos.
Un total de 246 de los actuales 434 miembros de la Cámara votaron a favor de la resolución, que afirma que "el Congreso desaprueba la decisión del presidente George W. Bush anunciada el 10 de enero de 2007", para enviar tropas adicionales a Iraq.
Agrega que el "Congreso y el pueblo estadounidenses continuarán apoyando y protegiendo a los integrantes de las fuerzas armadas de Estados Unidos que sirven o que han servido con coraje y honor en Iraq".
Seis legisladores se abstuvieron.
La Casa Blanca no demoró en responder. Destacó en un comunicado emitido poco después que la condena de la Cámara de Representantes es no vinculante.
"La resolución es no vinculante", expresa, y agrega que el Congreso tendrá oportunidad en breve de demostrar el apoyo a las tropas en Iraq en un debate sobre el presupuesto militar.
"El presidente cree que el Congreso debe proveer el financiamiento total y la flexibilidad que nuestras fuerzas armadas necesitan para tener éxito en la misión de proteger nuestro país", añade el comunicado.
"Pronto el Congreso tendrá la oportunidad de demostrar su apoyo a las tropas en Iraq al aprobar los fondos adicionales que el presidente ha solicitado, y con los que cuentan nuestros hombres y mujeres en combate".
Casi paralelamente, el Pentágono eligió este viernes para anunciar el despliegue adelantado en Iraq de un centro de comando divisional.
La 3a División de Infantería, cuya base radica en Fort Stewart, Georgia (sur), verá el despliegue de su centro el próximo mes en lugar de junio, indica un comunicado del Pentágono.
"El centro de comando proveerá comando y control, inteligencia, vigilancia y reconocimiento en apoyo a las operaciones de seguridad en Bagdad", explica.
La división ya tiene 4.500 efectivos en Iraq, y otros 8.000 se preparan para viajar en marzo y en mayo, informó el ejército de Estados Unidos. El movimiento de la comandancia implicará a otros 1.000 soldados.
Se espera que el Senado vote sobre un texto similar al de la Cámara el sábado, antes de la apertura en marzo de los debates en torno al presupuesto, donde la oposición puede tener una oportunidad para trabar la estrategia de Bush.
La votación puso fin al debate más solemne organizado hasta ahora sobre la guerra en Iraq desde la invasión de marzo de 2003, pues permitió tomar posición a todos los representantes que lo desearan: 343 legisladores se expresaron a lo largo de 38 horas entre el martes y el jueves.
La Cámara de Representantes guardó este viernes un minuto de silencio en homenaje a los soldados desplegados en Iraq, horas antes de la votación.
"En señal de respeto a los militares, especialmente a los que perdieron la vida (en Iraq) y sus familias, pido un minuto de silencio", declaró la presidente de la Cámara, Nancy Pelosi.
"Hay una posición en la que todos estamos de acuerdo: nuestras tropas se conducen excelentemente en Iraq, ellas cumplen con todo lo que les pedimos", señaló Pelosi en respuesta a las críticas de los aliados republicanos del presidente George W. Bush, que sugirieron que, al votar por una condena a la nueva estrategia para Iraq, los legisladores subestiman la misión de los militares.
Para la nueva mayoría demócrata, el voto pone en evidencia que las preocupaciones de los electores, que les confiaron la gestión del Congreso, son tomadas en cuenta.
Los electores "votaron por una nueva dirección en el país --incluyendo la guerra en Iraq--", subrayó el jefe de la mayoría, Steny Hoyer, quien llamó a la Cámara de Representantes a "demostrar que no sólo escuchó el mensaje, sino que ella misma comparte la voluntad de enviar uno".
Y el debate sobre el financiamiento de la guerra ya está instalado pese a que los debates presupuestarios se esperan recién en marzo.
El ala izquierda del Partido Demócrata y el precandidato presidencial y ex senador John Edwards presionan al Congreso para que corten los créditos de guerra.
El estado mayor demócrata, por su lado, asegura que "no habrá supresión de fondos para las tropas en el terreno".

17 de febrero de 2007
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reconstrucción no funciona


[Sue Pleming] Ex enviado dice que la reconstrucción en Iraq no está funcionando.
Washington, Estados Unidos. En septiembre, Kiki Munshi fue descrita en la prensa como un experimentada diplomática norteamericana que abandonó su vida de jubilada para dirigir un grupo encargado de la reconstrucción en Iraq.
Ahora ha vuelto, enfadada, y convencida de que la nueva estrategia del presidente Bush, de duplicar la cantidad de esos grupos de reconstrucción a veinte, junto con el aumento de 21,500 soldados, no ayudará a la estabilidad de Iraq.
Diplomática durante 22 años, el mes pasado renunció como jefe del Equipo de Reconstrucción Provincial -grupos compuestos por unos cincuenta expertos civiles y militares que deben ayudar a comunidades iraquíes a construir su propio gobierno mientras se fortalece a los moderados.
"Pese al magnífico y a menudo heroico trabajo que realiza esta gente realmente maravillosa, los grupos de reconstrucción mismos no están logrando nada. Los obstáculos son demasiado grandes", dijo Munshi esta semana en Washington, donde estuvo defendiendo sus puntos de vista en el Departamento de Estado y el congreso.
"Una vez más estamos colocando la vida de la gente en la misma línea que las informaciones erróneas. Una vez más las fantasías de los funcionarios los llevan a adoptar decisiones que no guardan relación con las realidades en el terreno", dijo Munshi, que se jubiló del servicio diplomático en 2002.
Sus destinaciones incluyeron Rumania, India y Sierra Leona, antes de Iraq, donde, dijo Munshi, sintió que tenía "la obligación moral de desenredar el embrollo que hemos causado allá".
Una auditoría del inspector general especial para Iraq en octubre pasado constató problemas similares a los mencionados por Munshi con los equipos de reconstrucción, entre ellos "una siempre fluctuante situación de seguridad, la dificultad de integrar al personal civil con el militar, la ausencia de un acuerdo final sobre las necesidades y responsabilidades operacionales de los equipos de reconstrucción".

Rechazo
Los miembros del congreso también han criticado el programa, que se vio afectado desde el principio por la incapacidad de atraer a suficiente personal civil y por una disputa entre los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa sobre quién se encargaría de la seguridad de los equipos.
El gobierno de Bush rechaza las opiniones de Munshi y el ministerio de Relaciones Exteriores dijo que el proyecto de formar equipos más grandes era más concentrado y exigía que los miembros de los equipos reciban adiestramiento antes de su despliegue, con el objetivo explícito de fortalecer a los moderados e ignorar a los fanáticos.
"Hemos estado muy conscientes de los problemas que nos han reportado nuestros jefes de equipo. Nos hemos esforzado para hacerlos más eficientes", dijo Barbara Stephenson, coordinadora para Iraq del ministerio de Relaciones Exteriores, que supervisa el proyecto de los equipos de reconstrucción provincial.
Munshi dijo que el plan de los equipos de reconstrucción provincial fue mal concebido, estaba mal financiado y carecía de personal.
Dijo que la seguridad era tan mala que el gobierno local de la provincia de Diyala donde ella estaba estacionada, no había contado con el quórum necesario desde octubre pasado y abundaban los escuadrones de la muerte.
Los miembros de los equipos encuentran difícil reunirse con iraquíes debido a la intimidación, dijo, dando como ejemplo las sesiones de adiestramiento que tuvo que suspender por falta de seguridad.
Los equipos de reconstrucción están ‘incrustados' en las fuerzas armadas, una táctica que Munshi dice que tiene resultados variables dependiendo de la habilidad de las unidades.
"Todos los equipos incrustados están expuestos a las vicisitudes de la fortuna militar, para bien o para mal", dijo.
Pero el ministerio de Relaciones Exteriores rebatió diciendo que las experiencias de Munshi no se repetían en todas las provincias y organizó entrevistas con dos jefes de equipos que dijeron que aunque había dificultades, creían que su trabajo estaba teniendo efecto.
Stephanie Miley, jefe de un equipo en la ciudad iraquí de Tikrit, dijo que sus equipos lograban salir para ver a funcionarios iraquíes cinco o seis veces a la semana, pero que los problemas de seguridad implicaban que no podían permanecer con ellos durante demasiado tiempo.
"Simplemente espero que la gente reconozca que esto no es algo que se logre de la noche a la mañana", dijo.

17 de febrero de 2007
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©traducción mQh
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informe falsificó datos


[Walter Pincus y R. Jeffrey Smith] Datos ‘dudosos' justificaron decisión para invadir Iraq.
Datos de inteligencia proporcionados por el ex subsecretario de Defensa, Douglas J. Feith, para apoyar la decisión de la Casa Blanca para invadir Iraq, incluyeron "informes de dudosa calidad o fiabilidad", que daban soporte a opciones políticas de personeros de gobierno antes que ser conclusiones de la comunidad de inteligencia, de acuerdo a un informe del inspector general del Pentágono.
El despacho de Feith "estaba predispuesto a encontrar una relación significativa entre Iraq y al Qaeda", de acuerdo a partes del informe, dado a conocer ayer por el senador Carl M. Levin (demócrata de Michigan). El inspector general describe las actividades de Feith como "un proceso alternativo de evaluación de inteligencia".
Se espera que hoy se dé a conocer un sumario no clasificado de todo el documento, en una audiencia del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, que preside Levin. En ese sumario, una copia del cual fue obtenida de otra fuente por el Washington Post, el inspector general concluye que la evaluación de Feith de 2002, de que Iraq y al Qaeda tenían una "madura relación simbiótica" no era enteramente justificada en base a la inteligencia disponible, pero que, sin embargo, fue utilizada por los políticos.
En la época del informe de Feith, la CIA había concluido que sólo existía una asociación "en progreso", "basándose en fuentes de fiabilidad variable".
En una entrevista telefónica ayer, Feith enfatizó la conclusión del inspector general de que sus acciones, descritas en el informe como "inapropiadas", no eran ilegales. "Esa no fue una ‘evaluación alternativa de inteligencia'", dijo. "Desde el principio fue una crítica del consenso de la comunidad de inteligencia, y al presentarla yo no estaba respaldando su contenido".
Feith, que fue jefe de defensa antes de abandonar el gobierno en 2005, fue uno de los contribuidores claves a la justificación del gobierno para hacer la guerra. Sus actividades de inteligencia, autorizadas por el entonces ministro de Defensa, Donald H. Rumsfeld, y su subsecretario, Paul D. Wolfowitz, y coordinadas por el despacho del vice presidente Cheney, surgieron de la sensación del gobierno de que la CIA estaba restando importancia a las evidencias sobre los lazos entre el presidente iraquí de entonces, Saddam Hussein, y al Qaeda.
En entrevistas con investigadores del Pentágono, Feith insistió en que sus actividades no constituían inteligencia y que "incluso si lo fueran, sería apropiadas, ya que se acomodaban con las instrucciones del ministerio de Defensa".
El informe fue solicitado en el otoño de 2005 por el senador Pat Roberts (republicano de Kansas), entonces presidente del Comité Selecto sobre Inteligencia del Senado. Aunque el comité y una cantidad de pesquisas oficiales habían criticado la inteligencia de preguerra, los senadores demócratas, encabezados por Levin, exigieron investigar más las operaciones de Feith.
"Lo esencial es que los datos de inteligencia en relación con la relación entre Iraq y al Qaeda fueron manipulados por funcionarios de alto rango del ministerio de Defensa para apoyar la decisión del gobierno de invadir Iraq", dijo Levin ayer. "El informe del inspector general es una devastadora condena de actividades inapropiadas en el ministerio de Defensa que contribuyeron a que este país declarara una guerra".
El sumario confirmó varias acusaciones de Levin contra el despacho de Feith por proporcionar trabajos imprecisos.
El despacho de Feith, dice, se basó en informes de inteligencia "tanto fiables como infiables" de 2002 para postular un lazo entre al Qaeda e Iraq "que era mucho más fuerte que el supuesto por la comunidad de inteligencia y más en conformidad con las creencias políticas de funcionarios de alto rango del gobierno".
Afirmaba que el despacho produjo evaluaciones de inteligencia "inconsistentes" con el consenso de la comunidad de inteligencia norteamericana, calificando esas acciones de "inapropiadas", debido a que las evaluaciones pretendían ser "productos de inteligencia", pero eran mucho más concluyentes que la opinión de consenso.
El sumario cita en particular la preparación de una presentación de diapositivas para el ministerio de Defensa, que describe como un "contacto conocido" un supuesto encuentro en Praga en 2001 entre Mohammed Atta, el jefe del atentado terrorista contra el World Trade Center, y un agente de la inteligencia iraquí.
Esa afirmación figuró pesadamente en las declaraciones de Cheney y otros altos funcionarios del gobierno, estableciendo un vínculo entre al Qaeda y el régimen iraquí. Desde entonces se ha visto desacreditada.
En agosto y septiembre de 2002 -meses antes de la invasión norteamericana de Iraq-, se presentaron tres versiones de la proyección preparada por el despacho de Feith a I. Lewis ‘Scooter' Libby, entonces jefe del estado mayor de Cheney; Rumsfeld; y el entonces asesor de la seguridad nacional, Stephen J. Hadley, dice el sumario.
Pero sólo "algunas informaciones" de esa proyección eran "apoyadas por la inteligencia disponible", dice el sumario. La versión de la sesión presentada a altos funcionarios del gobierno de Bush, dice, contenía otras informaciones que la presentación ante la CIA. Fuera de la versión para la CIA, dijo el inspector general, quedó una "diapositiva que decía que había problemas muy graves" con el modo en que la comunidad de inteligencia estaba presentado las evidencias.
Mientras los funcionarios del Pentágono dijeron en respuestas mencionadas por el sumario que ningún personero interpretó esas proyecciones como "evaluaciones de inteligencia", el inspector general dijo que funcionarios de gobierno habían en realidad citado inteligencia clasificada que supuestamente documentaba una estrecha relación entre al Qaeda e Iraq.
El despacho del ministerio, dice el sumario, "estaba realizando actividades de inteligencia que no le correspondía... y que debían ser realizadas por la comunidad de inteligencia".
El sumario no recomienda acciones dentro del ministerio de Defensa porque, dice, la actual colaboración bajo los nuevos líderes del Pentágono y la comunidad de inteligencia "reducirá significativamente la oportunidad de que ocurran casos de conductas inapropiadas de actividades de inteligencia fuera de los canales [regulares] de inteligencia".

Karen DeYoung contribuyó a este reportaje.

9 de febrero de 2007
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murió anna nicole smith


Anna Nicole Smith murió después de colapsar en un hotel de Florida del Sur.
Hollywood, Florida. Anna Nicole Smith, la voluptuosa modelo de Playboy que se casó con un multimillonario octogenario y libró una batalla legal por su fortuna hasta en la Corte Suprema, murió el jueves tras colapsar en un hotel. Tenía 39 años.
La bomba rubia -que se convirtió hace poco en pienso de tabloides tras la repentina muerte de su hijo de veinte años, aparentemente relacionada con drogas-, se desplomó mientras alojaba en el Seminole Hard Rock Hotel and Casino y fue llevada a toda prisa a un hospital.
Edwina Johnson, investigadora jefe de la Oficina del Médico Forense del condado de Broward, dijo que se estaba investigando la causa de su muerte y que se realizaría una autopsia este viernes.
Una enfermera privada llamó al 911 tras encontrar inconsciente a Smith en su cuarto del sexto piso, dijo el jefe de policía de Seminole, Charlie Tiger. Dijo que el guardaespaldas de Smith la había aplicado resucitación cardiopulmonar una hora antes de ser declarada muerta.
Durante los años noventa y en el nuevo siglo, Smith se hizo famosa por ser famosa, una perla de la cultura pop debido a su peso irregular, sus exageradas curvas, su voz de bebita, su personalidad de rubia boba, y sus reveladores atuendos.
La curvilínea tejana fue primero una bailarina exótica en un club de striptease antes de que enviara sus fotos a un torneo y terminara en la revista Playboy en 1992, seduciendo a los lectores con su parecido a Marilyn Monroe. Se convirtió en la Chica Playboy de 1993.
También firmó un contracto con la marca de vaqueros Guess y apareció en comerciales de televisión, vallas publicitarias y anuncios de revistas.
En 1994 se casó con el magnate del petróleo de 89 años, J. Howard Marshall II, presidente de Koch Industries, que forman parte de una fortuna familiar evaluada en al menos 400 millones de dólares. Murió en 1995, a los 90, iniciando un feudo con su hijastro, E. Pierce Marshall, sobre si ella tenía o no derecho a su herencia.
Una corte federal californiana otorgó a Smith 474 millones de dólares, pero esa decisión fue más tarde revertida. En mayo la Corte Suprema reabrió su caso, determinando que ella merecía otra oportunidad en tribunales para su batalla contra su antiguo hijastro.
El hijastro murió el 20 de junio a la edad de 67 años, pero la familia dijo que el litigio en tribunales continuaría.

Hace poco la inflada figura y subidas y bajadas de peso de Smith se convirtieron en temas de fascinación pública. Perdió 31 kilos y se convirtió en portavoz de TrimSpa, un suplemento para perder peso.
Actuó en su propia serie de televisión, ‘The Anna Nicole Show' en 2002-2004. Las cámaras la seguían por todas partes mientras ella jugueteaba con su abogado, salía con su asistente personal y decorador de interiores, y arrullaba a su caniche, Sugar Pie. También actuó en películas, con un rol secundario en ‘El gran salto' [The Hudsucker Proxy] en 1994.
Tras la noticia de la muerte de Smith, G. Eric Brunstad Jr., el abogado que representaba a Marshall, dijo en una declaración: "Estamos conmocionados con la noticia y ofrecemos a su familia nuestras más profundas condolencias".
El hijo de Smith, Daniel Smith, murió el 10 de septiembre en el cuarto de hospital de su madre en las Bahamas, apenas días después de que ella diera a luz a una bebita.
Un médico forense estadounidense contratado por la familia, Cyril Wecht, dijo que cuando él murió tenía metadona y dos antidepresivos en su sistema. Bajos niveles de las tres drogas se confabularon para causar su muerte accidental, dijo Wecht. El mes pasado, un juez de Bahamas fijó una pesquisa formal sobre su muerte para el 27 de marzo.
Entretanto, la paternidad de la bebita de cinco meses sigue estando en disputa. El certificado de nacimiento menciona como padre de Dannielynn al abogado Howard K. Stern, el más reciente acompañante de Smith. El ex novio de Smith, Larry Birkhead, estaba librando una batalla jurídica, diciendo que el padre es él.
Debra Opri, la abogado que presentó la demanda por la paternidad, dijo que Birkhead "está destrozado. Está inconsolable, y ahora estamos tomando medidas para proteger el análisis de ADN de la niña. La niña es nuestra prioridad número uno".
Nació como Vickie Lynn Hogan el 28 de noviembre de 1967, en Houstin, en la familia de seis hijos de Donald Eugene y Virgie Hart Hogan. Se casó con Bill Smith en 1985, dando a luz a Daniel antes de divorciarse dos años después.
"Por mis contactos profesionales con Anna Nicole, puedo decir que ella fue siempre una persona agradable, realista y dedicada. En total, era un placer tenerla como cliente", dijo Wayne Monroe, su abogado en Bahamas que la supervisó durante las secuelas de la misteriosa muerte de su hijo en Nassau.

8 de febrero de 2007
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agentes matan a hombre esposado


[Jessica Garrison y Adrian G. Uribarri] Testigos refutan versión policial sobre la muerte de un hombre.
[Los Angeles, Estados Unidos] Tres mujeres dicen que Mauricio Cornejo fue golpeado después de ser esposado. Los agentes lo niegan. El hombre murió durante su detención. Tres versiones considerablemente diferentes de cómo murió un hombre de 31 años durante su detención por la policía surgieron el martes -una del Departamento de Policía de Los Angeles, y las otras de tres personas que dijeron que ellas vieron cómo los agentes golpeaban al hombre esposado.
La muerte de Mauricio Cornejo, 31, ha desencadenado tensiones en el proyecto urbano Ramona Gardens, donde decenas de policías con equipos anti-disturbios convergieron sobre una multitud el martes noche en un túnel de lavado improvisado para recolectar fondos para su funeral.
Un borroso corto de celular que circuló en los telediarios del martes muestra lo que un abogado que representa a la familia de Cornejo dijo es un agente golpeando a Cornejo con una porra. Pero el video, proporcionado por el abogado Umberto Guizar, es tan oscuro y breve que es difícil distinguir qué pasa en la pantalla.
Cornejo fue declarado muerto el sábado noche, después de ser detenido tras una persecución a pie en el proyecto.
En respuesta a preguntas de la comunidad, el LAPD dio a conocer el martes una versión más detallada de lo que dijeron los agentes que había ocurrido durante las últimas horas de Cornejo. Los funcionarios reconocieron que los agentes golpearon al detenido con una porra, pero dijeron que eso pasó después de que Cornejo ignorara órdenes de no alejarse y empezó a pelear con ellos.
Agentes de policía dijeron que Cornejo, al que describieron como un pandillero, fue detenido por una luz trasera rota a eso de las 6:40 de la tarde, y que inicialmente se mostró cooperativo, aunque después trató de escapar.
Uno de los agentes corrió tras él mientras el otro lo seguía en una patrullera.
El agente dice que Cornejo sacó un revólver calibre 45, y luego "se volvió y se enfrentó" al agente que lo perseguía, de acuerdo al teniente Paul Vernon.
Vernon dijo que el agente ordenó a Cornejo que se detuviera, y cuando no lo hizo, sacó una porra flexible y lo golpeó en brazos y piernas.
Vernon dijo que Cornejo parecía "insensible" a los golpes, alejándose del agente a pesar de las órdenes de este.
Entonces el agente le proporcionó unos "golpes adicionales" mientras el otro llamaba pidiendo refuerzos, dijo la policía. Varios oficiales rodearon entonces a Cornejo en una pasarela cerca del proyecto.

La policía dijo que, aunque esposado, seguía tratando de pegarles.
En la comisaría, dijo Vernon, los agentes observaron que Cornejo tenía problemas para respirar. Llamaron a los paramédicos.
Pero a las 7 y media de la tarde, lo declararon muerto. La autopsia terminó el martes, pero no se ha determinado aún la causa de su muerte.
Tres testigos, dos en Ramona Gardens y uno en la comisaría de policía de Hollenbeck, refutan parte de la versión policial y dicen que los agentes maltrataron a Cornejo.
Norma Picasso dice que vio a los agentes cuando golpeaban a Cornejo en la cabeza y el cuerpo después de haber sido esposado en los estacionamientos de Ramona Gardens.
"Fue algo muy violento", dijo, en español. "También le pegaron en el aparcadero y luego lo llevaron al puente y empezaron a pegarle, aunque él estaba en el suelo".
Picasso fue presentada al Times por un abogado que estaba ese lunes en Ramona Gardens, Luis Carrillo.
Otra mujer referida por Carrillo, Yolanda Puente, dijo que ella vio la detención desde una fiesta de barbacoa a unos siete metros.
Dijo que vio cómo la policía pateaba a Cornejo en la cabeza y costillas y le golpeaban con porras.
Tras ser esposado, los policías continuaron golpeándolo durante más o menos un minuto, dijo, mientras Cornejo pedía ayuda.
Otra mujer dijo el martes que ella estaba en una celda en la comisaría de Hollenbeck y vio morir a Cornejo a través del ventanuco en la puerta de su celda.
La mujer, que pidió que no se mencionara su nombre por temor a represalias, dijo que ella vio a los agentes arrastrar a Cornejo por el pasillo. Dijo que él estaba esposado y vio que los agentes lo patearon al menos dos veces.
Entonces, dijo, lo metieron a una celda adyacente. Dijo que minutos más tarde llegaron los paramédicos y lo sacaron de la celda.
Dijo que los paramédicos trataron de reanimarlo, pero no lo lograron.
La mujer dijo que oyó decir a alguien: "Está muriendo".
Dijo que la policía la llevó a la comisaría después de que los agentes tuvieran una reyerta con su hija, una chica de quince, embarazada, que sufre de trastornos del estado de ánimo.
La policía dijo el martes que no podían determinar si era la madre o la hija la que estaba en la comisaría ese día, aunque una fuente policial dijo que había una mujer en la zona en ese momento.

El video de celular de un residente de Ramona Gardens arroja poca luz sobre el incidente.
Grabado a través de una ventana, parece mostrar a un agente dándole un golpe a un hombre con camiseta blanca. Luego muestra la cámara pasando por la casa, quizás cuando el fotógrafo corría hacia otro cuarto para seguir filmando.
Ramona Gardens es un terreno de austeros y pálidos edificios, algunos decorados con coloridos murales. Un letrero hecho en casa que colgaba el martes en la pared de un centro recreacional, decía: "En Cariñosa Memoria de Mauricio Cornejo".
Las tensiones en el vecindario escalaron durante el día a medida que unas cuarenta personas se reunían frente al centro recreacional para consolar a los familiares de Cornejo y lavaban coches con cubo y esponja para recolectar dinero para su funeral.
Muchos en la multitud estaban bebiendo cerveza y fumando marihuana mientras la policía sobrevolaba haciendo círculos. Agentes de policía dijeron que la multitud ignoró varios llamados a dispersarse.
"No están colaborando con nosotros", dijo el ayudante de sheriff Cayler Carter, parado a unos metros de la multitud. Detrás de él había hileras de agentes, algunos armados con escopetas.
Policías y vecinos hicieron videos y se fotografiaron unos a otros mientras duraba el empate. Finalmente, después de recibir la certeza de que los vecinos volverían a sus casas, Carter ordenó a los agentes que se marcharan.
Sin embargo, muchos de la multitud se quedaron rondando durante la noche.
Varios vecinos dijeron que las relaciones entre la policía y el vecindario estaban tensas desde hacía tiempo.
Varios dijeron que eran rutinariamente acosados por los agentes, incluyendo dos involucrados en la detención de Cornejo.
"Lo primero que sabes, es que pusieron a todo el mundo con las manos contra la pared", dice Joe Martínez, 56, que dijo que ha vivido en Ramona Gardens la mayor parte de su vida.
"Se está poniendo peor", dijo un amigo, Alan Ballentine, 50.
Martínez y Ballentine dijeron que conocían a Cornejo y que era un hombre reservado. "Era un tipo muy discreto", dijo Martínez.

jessica.garrison@latimes.com
adrian.uribarri@latimes.com

Richard Winton y Paul Pringle contribuyeron a este reportaje.

©los angeles times
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murió howard hunt


[Carol J. Williams] A los 88. El espía de la Guerra Fría fue el cerebro del allanamiento de Watergate.
Miami, Estados Unidos. E. Howard Hunt, uno de los cerebros del allanamiento que terminó con la presidencia de Nixon y afligió a la política norteamericana con su escándalo más sonado, murió el martes tras complicaciones de un neumonía en el Centro Médico North Shorew. Tenía 88 años.
Hunt era un estridente anti-comunista y arquitecto de las operaciones encubiertas norteamericanas de una carrera que empezó con el servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial y vio al militante de extrema derecha desempeñar papeles cruciales en la lucha contra los movimientos izquierdistas en el hemisferio occidental.
Uno de los fundadores de la Oficina de Servicios Estratégicos de la CIA, Hunt pasó casi tres décadas organizando acciones contra los aliados soviéticos en lo que Estados Unidos percibía como su área de influencia. En 1961, fue encargado de organizar la invasión de Bahía Cochinos, con el objetivo de derrocar al líder revolucionario cubano, Fidel Castro.
Hunt reconoció orgullosamente haber orquestado en 1954 el golpe de estado contra el izquierdista presidente electo de Guatemala, Jacobo Arbenz, así como el asesinato en 1967 de un aliado de Castro, Ernesto Che Guevara.
Los teóricos paranoicos también alegan que estuvo implicado en el asesinato del presidente Kennedy, al que despreciaba por no haber enviado tropas estadounidenses a rescatar a los invasores de Bahía Cochinos, cuando las tropas cubanas los tenían acorralados.
Pero fue Watergate lo que marcó a Hunt como a un maestro de espías y un dedicado servidor del presidente Nixon, que se vio obligado a renunciar entre la indignación de los votantes después de que Hunt entrara ilegalmente en las oficinas del Comité Nacional Demócrata en el edificio Watergate en Washington.
Hunt recurrió a su círculo de contactos militantes cubanos de la invasión de Bahía Cochinos para llevar a cabo el ‘allanamiento', reclutando cuatro de los cinco ‘plomeros' enviados a recuperar filtraciones de los rivales políticos del gobierno de Nixon. Los matones cubanos revolvieron documentos de la campaña y archivos económicos en su búsqueda de evidencias para respaldar las sospechas de Hunt de que Castro había dado dinero al rival de Nixon, el nominado demócrata George McGovern.
"De acuerdo a los chismes callejeros en Washington y Miami, el señor Castro ha hecho substanciales contribuciones a la campaña de McGovern", dijo Hunt a la CNN en febrero de 1992. "Y la idea era que... en algún lugar en los libros del Comité Nacional Demócrata se podrían encontrar esos fondos ilícitos".
Los cuatro cubanos reclutados por Hunt, junto con director oficial de la campaña de Nixon, James W. McCord Jr., fueron arrestados en el edificio Watergate durante el allanamiento el 17 de junio de 1972. Tres meses después, Hunt y G. Gordon Liddy, que había ideado la operación y esperaba su desarrollo desde el hotel Watergate, fueron acusados por los fiscales federales.
Hunt pasó 33 meses en una cárcel federal por allanamiento de morada, conspiración e interceptación, declarándose culpable para evadir lo que podría haber sido una sentencia de 35 años si era condenado en un juicio. Otras dos docenas de hombres también pasaron períodos en la cárcel por el frustrado allanamiento. El 9 de agosto de 1974, Nixon fue obligado a abandonar su segundo mandato, convirtiéndose en el único presidente estadounidense en haber renunciado.
Hunt y Liddy también estuvieron implicados en el allanamiento de la consulta del psiquiatra que trataba de Daniel Ellsberg, un analista de Defensa que filtró los llamados Papeles del Pentágono al New York Tomes en 1971. El gobierno fue obligado a abandonar el caso contra Ellsberg, debido a la violación de la privacidad.
Tras recuperar su libertad, Hunt se volcó completamente a la literatura, y escribió novelas de espionaje que empezó a publicar en los años cuarenta, basándose en sus días de capa y espada para producir unos ochenta títulos antes de que la enfermedad lo obligara a abandonar sus períodos de escritura de seis horas.
Fue operado de la vesícula a fines de los años noventa, y tuvo que amputarse una pierna después de que se le desarrollara arteriosclerosis, viéndose en sus últimos años confinado a una silla de ruedas. Se declaró en bancarrota en 1997, atribuyéndola a los costes jurídicos del caso de Watergate.
Un libro de memorias de Hunt, ‘American Spy: My Secret History in the CIA, Watergate and Beyond', será lanzado el próximo mes.
Nacido en Hamburg, Nueva York, el 9 de octubre de 1918, Everette Howard Hunt se graduó en la Brown University antes de servir en la Segunda Guerra Mundial como oficial de la marina, a bordo de un destructor. Quedó herido en el mar y licenciado honrosamente.
Hunt fue uno de los fundadores del OSS, y luego se convirtió en un operativo de la CIA durante dos décadas, incluyendo la invasión de Bahía Cochinos. Fue esa operación la que lo puso en contacto con exiliados cubanos militantes de los que dependió en sus futuras acciones, incluyendo el allanamiento de Watergate.
En una entrevista para la revista Slate, de octubre de 2004, Hunt le contó a la escritora Ann Louise Bardach que había tenido dudas de los planes de invasión para derrocar a Castro, debido a la interferencia del Departamento de Estado en la operación de la CIA y a la insistencia del gobierno de Kennedy de destacarla demasiado.
Enemigo acérrimo de comunistas y demócratas por igual, Hunt ayudó a las tropas bolivianas a emboscar a Guevara y sus guerrilleros, siguiendo sus movimientos en las montañas bolivianas tras interceptar sus transmisiones por radio.
A través de sus conexiones con la CIA, Hunt logró que los guerrilleros recibieran radios para su quijotesca operación en Bolivia.
El Che fue ejecutado en 1967, y tanto los soldados bolivianos como un operativo de la CIA han afirmado que ellos jalaron el gatillo. Hunt le contó a Slate que no importaba quién había matado a Guevara después de la emboscada -sólo que "era importante que se hiciera".
Tras su renuncia a la CIA en 1970, Hunt ofreció sus servicios como maestro de espías y experto en operaciones encubiertas, trabajando como asesor de la Casa Blanca para el gobierno de Nixon en la época de la misión de Watergate.
La primera esposa de Hunt, Dorothy, murió en un accidente aéreo en 1972, suscitando varias teorías paranoicas a medida que transcurría el escándalo de Watergate. En 1977, se casó con la profesora Laura E. Martin, que lo sobrevive junto a su hijo e hija y cuatro hijos adultos de su primer matrimonio.

carol.williams@latimes.com

4 de enero de 2007
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ex policía confiesa crímenes racistas


En 1964, durante la lucha por los derechos civiles en el sur de Estados Unidos.
Washington, Estados Unidos. Un antiguo alguacil de Mississippi fue arrestado el miércoles por el asesinato en 1964 de dos adolescentes negros de los que se creyó durante largo tiempo que habían sido secuestrados y asesinados por el Ku Klux Klan.
El ex alguacil, James Ford Seale, de Roxie, Mississippi, fue mencionado en un proceso federal y acusado de la desaparición y muerte de los adolescentes que hacían autostop en una zona rural en el estado al este de Natchez.
Hasta hace poco se pensaba que Seale estaba muerto, y la investigación de los dos homicidios había sido abandonada hace tiempo.
Seale fue detenido el miércoles en la tarde y trasladado a Jackson, Mississippi. Se espera que comparezca el jueves para oír cargos de secuestro por la desaparición de Henry Dee y Charles Moore en mayo de 1964.
Dos meses después de la desaparición de Dee y Moore, sus cuerpos fueron rescatados del Río Mississippi como parte de una pesquisa del FBI sobre tres activistas por los derechos civiles que habían desaparecido a unos 260 kilómetros cerca de Filadelfia, Mississippi.
Las autoridades federales, que se concentraban en los asesinatos más famosos de ‘Mississippi Burning' [Mississippi en llamas], entregaron el caso de Dee y Moore a las autoridades locales. Poco después, un juez de paz puso fin a las pesquisas sin llegar a presentar evidencias ante un gran jurado.
El hermano mayor de Moore, Thomas Morre, trabajó con el director de cine canadiense David Ridgen durante dos años para reconstruir lo que ocurrió en 1964. La investigación les condujo a un breve enfrentamiento con Seale, un ex alguacil que varios periódicos habían dado por muerto.
En 2000, la unidad de derechos civiles del ministerio de Justicia reabrió el caso, el más reciente en una serie de asesinatos de la era de la lucha por los derechos civiles que ha sido reactivada por las autoridades del estado y federales en el Sur.
Moore y Ridgen, junto con Dunn Lampton, el fiscal que dirigió las investigaciones en Mississippi, viajaron a Washington para dar una rueda de prensa el jueves, con el fiscal general Alberto Gonzales y el director del FBI, Robert Mueller.
Por teléfono durante su viaje a la capital, un entristecido Thomas Morre dijo: "Ha sido un viaje muy largo, y supongo que no pudo ser de otro modo".
"Espero y creo que Charles Moore y Henry Dee están empezando a sonreír", dijo Thomas Moore. "Espero que Charles Moore esté diciendo que no les dejé caer".
Seale y otro hombre, Charles Marcus Edwards, fueron primero arrestados en el caso en noviembre de 1964, cuatro meses después de que se descubrieran los cuerpos. En ese momento se le preguntó a Seale si sabía por qué estaba siendo detenido. Según el FBI respondió: "Sí, pero no lo admitiré. Tendréis que demostrarlo".
Los dos hombres eran reputados miembros del Ku Klux Klan, que en esa época estaba reprimiendo una presunta operación de contrabando de armas de musulmanes negros en el rural condado de Franklin, Mississippi.
Según actas federales, el 2 de mayo de 1964 Seale se ofreció para trasladar a los dos autostopistas negros y luego los condujo a una zona boscosa donde él y otros los golpearon con estacas. Más tarde un informante contó al FBI que los miembros del Klan llevaron a los dos adolescentes inconscientes al río, amarraron sus cuerpos a un motor para arrastrarlos por unas líneas férreas abandonadas y los arrojaron, todavía vivos, a las turbias aguas del río.
De acuerdo a documentos del FBI, inicialmente Edwards contó a los detectives federales que los dos negros estaban vivos cuando él los dejó y que no tenía nada que ver con los asesinatos. Más tarde negó incluso haber dicho eso.
No se cree que Edwards sea nuevamente inculpado, aunque las autoridades no dijeron por qué no.
El caso es el último caso en la serie de asesinatos de la era de la lucha por los derechos civiles, reabierto después de cometidos los homicidios. Los otros son:

-La condena en 1994, en Mississippi, de Byron de la Beckwith, por el asesinato a tiros, en 1963, del dirigente de la NAACP, Medgar Evers.
-Bobby Frank Cherry, condenado en 2002 en Alabama por el asesinato de cuatro niñas negras en un atentado con bomba contra una iglesia de Birmingham en 1936. En 2001, Thomas Blanton fue condenado por el atentado en la iglesia.
-Edgar Ray Killen, un antiguo miembro del Klan de 80 años, condenado por homicidio en junio de 2005, por la muerte de James Chaney, Andrew Goodman y Michael Schwerner, los tres activistas por los derechos civiles que fueron asesinados cerca de Filadelfia en 1964.

Breed contribuyó a este reportaje desde Raleigh, Carolina del Norte

25 de enero de 2007
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