ESPAÑA Y FRANCIA VETAN CONTROVERTIDO PLAN DE CAMPAMENTOS PARA INMIGRANTES - christian plumb
Por razones no exactamente detalladas, Francia y España rechazan propuesta de Alemania e Italia para construir campos de retención para refugiados en el Norte de
África que tramitarían peticiones de asilo antes de entrar a Europa.
Florencia, Italia. Francia y España se unieron este lunes para vetar un controvertido ítalo-alemán para construir centros de retención en África del Norte para solicitantes de asilo.
Con el propósito de detener un reciente flujo de inmigrantes ilegales en Europa, Italia y Alemania pidieron a la Unión Europea construir campamentos de acogida en el extranjero que filtrarían a los solicitantes de asilo genuinos, rechazando a los otros.
Pero Francia, tradicionalmente un estrecho aliado de Alemania, declaró en una reunión de ministros del Interior de los cinco más importantes países europeos miembros que no aceptaría la propuesta.
"No aceptaremos campamentos ni centros de ningún tipo", dijo el ministro de Interior francés, Dominique de Villepin, después de un encuentro de dos días con sus contrapartes alemán, italiano, español y británico.
"No es Europa la que deba resolver este problema", dijo a periodistas. España también rechazó la iniciativa.
Francia y España sostienen que la solución del problema de los refugiados no debe ser solamente un asunto de la Unión Europea y que grupos como el Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas y organizaciones no-gubernamentales deben desempeñar el principal papel.
El problema es particularmente delicado en Italia, que es una ruta de tránsito para los inmigrantes que quieren entrar a Europa. Sólo en la primera semana de octubre, unos 1.800 inmigrantes desembarcaron en la sureña isla italiana de Lampedusa.
Italia retornó por avión a más de 1.000 de ellos a Libia, país con el que ha firmado un nuevo acuerdo de repatriación.
Los centros propuestos, a ser instalados fuera de las fronteras de los 25 países de la Unión Europea, y especialmente en el Norte de África, repatriarían a aquellos que no satisfacen las condiciones de asilo.
"El Nuestro Es Muy Bueno"
"No podemos dejar las cosas como están", dijo el ministro del Interior alemán, Otto Schily, el lunes. "Deberíamos ofrecer a esos inmigrantes una respuesta sobre si caen dentro de las condiciones de nuestra protección, antes de que se embarquen en un viaje tan arriesgado".
Pero reconoció: "No hemos alcanzado un consensus".
Los cinco ministros del Interior tampoco progresaron en el nombramiento de un nuevo jefe de la agencia policial de la Unión Europea, Europol. Alemania y Francia dejaron en claro que prefieren a su propia gente para hacer el trabajo.
"Todos tenemos nuestros propios candidatos", dijo Villepin. "No queremos socavar a los otros, pero el nuestro es muy bueno".
La UE no cumplió con la fecha límite de junio para nombrar a un nuevo director de la agencia -que los ministros concuerdan en que es vital para la lucha de la región contra el crimen organizado y el terrorismo-, ya que no fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre un candidato de compromiso.
Alemania quería renovar el mandato de su director fundador, Jüergen Storbeck, cuyo término finalizó el 30 de junio, mientras que Francia propuso a un experimentado oficial de la policía francesa, Jacques Franquet.
La agencia con sede en La Haya fue creada en 1998 para ayudar a los países miembros de la UE a combatir el crimen organizado y ahora también el terrorismo. Los ministros de la UE acordaron este lunes que la agencia debería desempeñar un papel central en el control del financiamiento de los grupos terroristas.
Los ministros también respaldaron planes para introducir las tomas de huellas digitales en los pasaportes de la UE para principios de 2006. Las huellas digitales se exigirán además de las fotos digitales. Se pretende que el pasaporte sea más seguro.
La fecha de 2006 sobrepasa la fecha límite estadounidense de octubre de 2005 para que los pasaportes de la UE incorporen esas medidas de seguridad biométricas' si los ciudadanos de la UE han de viajar a Estados Unidos sin visa.
19 de octubre de 2004
©washington post
©traducción mQh
El ingreso de Turquía es rechazado por la opinión más reaccionaria. Turquía ha hecho enormes progresos en lo que se refiere a la situación de los derechos humanos, estando por delante de países europeos como Holanda. Su joven población puede sacar a Europa de su fatal letargo demográfico y abre un mercado de 70 millones de personas.
Estambul, Turquía. ¿Es Turquía un hombre en pantalones bolsudos, cultivando la tierra como ha hecho durante generaciones para mantener a una extensa familia que incluye cuatro esposas? ¿O es un bullente centro comercial donde los rascacielos comparten el horizonte con las agujas de algunas de las majestuosas mezquitas del mundo?
¿Es Turquía un país donde un 40 por ciento de los académicos y abogados son mujeres? ¿O es una nación donde las mujeres que deshonran' a sus familias corren el riesgo de ser matadas por sus familiares, los que pueden no ser castigados nunca?
Turquía es todas estas cosas a la vez, y un juego de tira y afloja entre las tradiciones conservadoras y las aspiraciones modernas no ha sido nunca tan visible como ahora, cuando el país de 69 millones de habitantes intenta transformarse en el primer país miembro de la Unión Europea UE con mayoría musulmana. El 17 de diciembre, el bloque de 25 estados debe decidir formalmente si iniciará negociaciones sobre la integración de Turquía, después de una luz verde con condiciones otorgada por el cuerpo ejecutivo de la UE la semana pasada.
"Sé que es un cliché decir que Turquía es un puente entre Oriente y Occidente, entre lo moderno y lo tradicional. Pero es verdad", dice Fatmagul Berktay, una politóloga de la Universidad de Estambul. "Estamos en el medio en todo sentido".
Turquía está sentada a horcajadas entre dos continentes y ha hecho durante milenios de encrucijada de civilizaciones. Hoy, el lado europeo de la línea divisoria es el más próspero; la mayoría de los turcos viven en el lado más grande y más pobre que se extiende por sobre las montañas y llanuras de Asia Menor, hacia Iraq, Siria y el resto de Oriente Medio.
La paradoja es también personificada por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, que comenzó su carrera política en un partido declaradamente musulmán y fundó más tarde su propia organización centrista. Modificando la legislación turca para ponerla a tono con las normas de la UE, se ha frecuentemente opuesto a sus seguidores más conservadores en temas que les son importantes.
La mayoría de los turcos están ansiosos por unirse a la UE, convencidos de que la integración les reportará prosperidad y una mayor libertad cultural. Muchos en Europa se oponen al ingreso de Turquía al club, preocupados de que la pobreza del país, su historia de inestabilidad política y, para decir la verdad, su abrumador carácter musulmán, que lo haría estar muy poco a tono con un Occidente predominantemente cristiano.
Después de avanzar firmemente en poner las leyes y el respeto de los derechos humanos en línea con normas europeas, Turquía tropezó feamente el pasado mes con un intento de criminalizar el adulterio.
Aunque fue finalmente retirada, la ley propuesta, un esfuerzo por mesclar la religión con el estado, infligió un daño importante, quizás irreparable, a su intento de unirse la UE, dijeron diplomáticos, funcionarios y analistas en una serie de entrevistas en las últimas dos semanas.
La propuesta subrayó los viscerales temores que expresan algunos europeos sobre Turquía, y se presentó justo cuando la oposición europea a la integración de Turquía se hacía más abierta por una serie de razones, tanto sociales como económicas.
Con una Europa Occidental que ya forcejea sobre cómo integrar a las florecientes comunidades de inmigrantes musulmanes -Francia, por ejemplo, recientemente prohibió el pañuelo de cabeza en las escuelas públicas-, muchos se preguntan si Erdogan y sus colegas no serán en realidad fundamentalistas en trajes de hombres de negocios.
"Este no era un terreno en el que se pudieran permitir errores", dijo un embajador de un país de la UE asignado a Ankara, la capital turca. "Fue el tema equivocado, inoportuno y en el club equivocado. Nos dio como un cohete Exocet... entre los ojos".
Desde su fundación hace 80 años, la moderna Turquía ha sido oficialmente un estado secular con un ejército poderoso y rígidas reglas para implementar esa condición. Las mujeres no pueden llevar pañuelos en las escuelas y oficinas públicas, los imanes son nombrados por el estado y sus sermones controlados por el gobierno. La poligamia es ilegal, aunque todavía se practica en algunas regiones.
Erdogan ha tratado de mantener un delicado balance desde que asumiera el cargo en marzo de 2003, consciente de que el primer primer ministro turco pro-islamita, Necmettin Erbakan, fue derrocado por los militares en 1997. Envió a sus hijas a universidades en Estados Unidos, de modo que pudieran cubrirse la cabeza y estudiar al mismo tiempo, y su esposa, que usa velo, no asiste a casi ninguna de sus funciones oficiales.
Erdogan es considerado generalmente como un político suficientemente despabilado como para entender la sensibilidad europea, pero, según numerosos informes, también creía que poner al adulterio en el código penal era una manera de proteger a la familia y el honor de las mujeres. También puede pensarse que considera el tema como un señuelo que puede utilizar con sus electores más tradicionales.
Llamado a Bruselas, la sede del poder de la UE, Erdogan discutió sus diferencias con el bloque y finalmente dio marcha atrás en el tema del adulterio. El nuevo y comprehensivo artículo 346 del código penal fue aprobado el 26 de septiembre en una sesión de emergencia del Parlamento convocada precipitadamente, y entonces ya no incluía la cláusula que criminalizaba el adulterio.
"Nuestras ideas, planificación y expectativas están completamente orientadas a la idea de que empezaremos las negociaciones para integrarnos a la UE", declaró la ministro de asuntos de la mujer, Guldal Aksit, en una entrevista, explicando la marcha atrás. "No hay alternativas".
Tres pasos adelante, dos hacia atrás -así es como es vista aquí a menudo la lucha por modernizar las leyes turcas, especialmente entre las organizaciones de mujeres que han estado al frente de la campaña.
La abogado feminista Hulya Gulbahar apenas tuvo tiempo de saborear la victoria -el rechazo de la ley de adulterio- cuando tuvo que prepararse para todavía otra batalla más: informes de que el código penal puede conservar una disposición que reduce la pena para los violadores que se casen con sus víctimas.
La idea detrás de semejante disposición es que una mujer violada es un bien dañado' y no podrá casarse a menos que su violador se case con ella. Las activistas dicen que esos matrimonios a menudo condenan a la mujer a una vida de agresiones en su hogar.
Con un auricular en cada oreja y tipeando furiosamente en su ordenador, Gulbahar hizo una pausa para reunirse con un periodista. Se encontraba haciendo campaña entre sus contactos y tratando de localizar a parlamentarios para saber si los reformistas habían sufrido otro golpe.
"Este es un gran tira y afloja", dijo Gulbahar. El partido gobernante es "muy conservador y hay una enorme brecha entre su mentalidad y la nuestra. Pero están mostrando signos de que son capaces de modificar sus puntos de vista".
Finalmente, los conservadores retrocedieron y el código penal fue aprobado sin esa disposición sobre los violadores. El nuevo código también trata los llamados asesinatos por honor, una costumbre tribal que los funcionarios turcos han tratado durante años de eliminar.
Especialmente en las regiones rurales y de mayoría kurda en el país se producen numerosos incidentes en que los hombres matan a mujeres de la familia de las que creen que han manchado el buen nombre de la familia.
El nuevo código establece severas consecuencias para los hombres que son condenados por tales crímenes, eliminando casi completamente las circunstancias atenuantes que podía esgrimir un asesino.
También castiga a los hombres que envían a sus hermanos adolescentes a matar a una mujer de la familia que haya violado el código de honor. (Los menores de edad no reciben penas de prisión).
La ley llegó demasiado tarde para Gulseren Artuk, 22, soltera y con cinco meses de embarazo en la sureña provincia de Sanliurfa. Le dispararon tres balazos en la cabeza mientras trabajaba en el campo el 20 de septiembre, supuestamente por su sobrino de 16 años por órdenes de sus hermanos mayores para que llevara a cabo la decisión del consejo de familia'.
Determinaron que Artuk había quedado embarazada tras una aventura con un hombre no identificado y tenía que morir para limpiar el honor de la familia.
En un signo de cambio, sus hermanos fueron detenidos. Las activistas se sienten estimuladas por el hecho de que casos como este ahora llegan a las primeras planas de los diarios turcos y de que hay más conciencia pública. Además, los tribunales se muestran ahora menos complacientes a la hora de juzgar a un asesino por honor'.
Desafortunadamente para la imagen de Turquía en Europa, gran parte de los progresos se han visto ensombrecidos por la controversia sobre el adulterio.
Mucha gente se siente incómoda con agregar 70 millones de musulmanes a la UE -Turquía se transformaría en el segundo país miembro más grande, después de Alemania- y la propuesta de la ley de adulterio ha dado un empujón a los que dicen que Turquía es una cultura aparte.
El principal teólogo doctrinario del Vaticano, el cardenal José Ratzinger, anunció su oposición a la admisión de Turquía, diciendo que Europa debe mantener su identidad cultural', vale decir, cristiana.
Un político holandés -recordando que los invasores turcos del Imperio Otomano sitiaron hace 300 años la capital del Imperio Austro-Húngaro, Viena- advirtió que la Europa cristiana debe una vez más repeler la invasión turca. La revista austriaca liberal Profil coincide, titulando uno de sus editoriales contra la integración de Turquía en la UE: "Los turcos a las puertas de Viena".
Los sondeos han mostrado que la mayoría de los europeos se muestra ambivalente sobre el ingreso de Turquía en la UE, mientras que el gobierno de Bush la favorece como un modo de promover una forma "ejemplar' de un país musulmán que coexiste con la democracia.
Otro país miembro, Turquía tendría acceso a los enormes mercados de consumidores de Europa, y sus ciudadanos podrían cruzar libremente las fronteras europeas. Muchos europeos se preocupan de que puedan ser invadidos por trabajadores turcos que ocuparían puestos de trabajo, pero algunos economistas observan que la cada vez más envejecida población europea sacaría ventajas de la joven fuerza de trabajo turca.
Si Turquía no es invitada a unirse a la UE, perdería el principal incentivo para implementar reformas políticas y económicas, dijeron analistas, y podría ceder a una forma más nacionalista del islam. La oscilante zanahoria de la integración en la UE también ayudaría a mantener a Erdogan en el poder, y a raya a los militares.
"Europa como tal no dejará caer a Turquía como si fuera un saco de patatas", dijo el embajador europeo. "Pero el proceso será largo, difícil, y muy delicada".
Datos sobre Turquía
Superficie: 780.584 kilómetros cuadrados
Población: 68.9 millones
Edad media: 27 años
Tasa de crecimiento demográfico: 1.13%
Mortalidad infantil: 42.62 defunciones/1,000 natalidad
Esperanza de vida: 72.1 años
Composición étnica: 80% turcos, 20% kurdos
Religión: 99.8% musulmanes (predominantemente sunníes), otros, mayormente cristianos y judíos
Alfabetismo: 86.5%
Gobierno: democracia parlamentaria, incluyendo un presidente, primer ministro, cámara legislativa y poder judicial
Tasa de crecimiento económico: 5.8% (estimaciones de 2003)
Inflación: 25% (estimaciones de 2003)
Economía: servicios, 58%; industria, 30%; agricultura, 12%
Población por debajo del umbral de pobreza: 18% (2001)
Tasa de desempleo: 10.5% (estimaciones de 2003)
Exportaciones: ropa, alimentos, textiles, productos metalúrgicos, equipos de transporte
No tiene pena de muerte
Las televisiones estatales también transmiten en kurdo
Se abolió la tortura
Limitada influencia de los militares en política y en la sociedad
Retirada ley para penalizar el adulterio
Fuentes: CIA World Factbook, 2004; informes de Times
13 de octubre de 2004
©la times
©traducción mQh"
África que tramitarían peticiones de asilo antes de entrar a Europa.
Florencia, Italia. Francia y España se unieron este lunes para vetar un controvertido ítalo-alemán para construir centros de retención en África del Norte para solicitantes de asilo.Con el propósito de detener un reciente flujo de inmigrantes ilegales en Europa, Italia y Alemania pidieron a la Unión Europea construir campamentos de acogida en el extranjero que filtrarían a los solicitantes de asilo genuinos, rechazando a los otros.
Pero Francia, tradicionalmente un estrecho aliado de Alemania, declaró en una reunión de ministros del Interior de los cinco más importantes países europeos miembros que no aceptaría la propuesta.
"No aceptaremos campamentos ni centros de ningún tipo", dijo el ministro de Interior francés, Dominique de Villepin, después de un encuentro de dos días con sus contrapartes alemán, italiano, español y británico.
"No es Europa la que deba resolver este problema", dijo a periodistas. España también rechazó la iniciativa.
Francia y España sostienen que la solución del problema de los refugiados no debe ser solamente un asunto de la Unión Europea y que grupos como el Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas y organizaciones no-gubernamentales deben desempeñar el principal papel.
El problema es particularmente delicado en Italia, que es una ruta de tránsito para los inmigrantes que quieren entrar a Europa. Sólo en la primera semana de octubre, unos 1.800 inmigrantes desembarcaron en la sureña isla italiana de Lampedusa.
Italia retornó por avión a más de 1.000 de ellos a Libia, país con el que ha firmado un nuevo acuerdo de repatriación.
Los centros propuestos, a ser instalados fuera de las fronteras de los 25 países de la Unión Europea, y especialmente en el Norte de África, repatriarían a aquellos que no satisfacen las condiciones de asilo.
"El Nuestro Es Muy Bueno"
"No podemos dejar las cosas como están", dijo el ministro del Interior alemán, Otto Schily, el lunes. "Deberíamos ofrecer a esos inmigrantes una respuesta sobre si caen dentro de las condiciones de nuestra protección, antes de que se embarquen en un viaje tan arriesgado".
Pero reconoció: "No hemos alcanzado un consensus".
Los cinco ministros del Interior tampoco progresaron en el nombramiento de un nuevo jefe de la agencia policial de la Unión Europea, Europol. Alemania y Francia dejaron en claro que prefieren a su propia gente para hacer el trabajo.
"Todos tenemos nuestros propios candidatos", dijo Villepin. "No queremos socavar a los otros, pero el nuestro es muy bueno".
La UE no cumplió con la fecha límite de junio para nombrar a un nuevo director de la agencia -que los ministros concuerdan en que es vital para la lucha de la región contra el crimen organizado y el terrorismo-, ya que no fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre un candidato de compromiso.
Alemania quería renovar el mandato de su director fundador, Jüergen Storbeck, cuyo término finalizó el 30 de junio, mientras que Francia propuso a un experimentado oficial de la policía francesa, Jacques Franquet.
La agencia con sede en La Haya fue creada en 1998 para ayudar a los países miembros de la UE a combatir el crimen organizado y ahora también el terrorismo. Los ministros de la UE acordaron este lunes que la agencia debería desempeñar un papel central en el control del financiamiento de los grupos terroristas.
Los ministros también respaldaron planes para introducir las tomas de huellas digitales en los pasaportes de la UE para principios de 2006. Las huellas digitales se exigirán además de las fotos digitales. Se pretende que el pasaporte sea más seguro.
La fecha de 2006 sobrepasa la fecha límite estadounidense de octubre de 2005 para que los pasaportes de la UE incorporen esas medidas de seguridad biométricas' si los ciudadanos de la UE han de viajar a Estados Unidos sin visa.
19 de octubre de 2004
©washington post
©traducción mQh
EUROPA SE PREGUNTA: ¿ES TURQUÍA MUSULMANA O MODERNA? - tracy wilkinson
El ingreso de Turquía es rechazado por la opinión más reaccionaria. Turquía ha hecho enormes progresos en lo que se refiere a la situación de los derechos humanos, estando por delante de países europeos como Holanda. Su joven población puede sacar a Europa de su fatal letargo demográfico y abre un mercado de 70 millones de personas.
¿Es Turquía un país donde un 40 por ciento de los académicos y abogados son mujeres? ¿O es una nación donde las mujeres que deshonran' a sus familias corren el riesgo de ser matadas por sus familiares, los que pueden no ser castigados nunca?
Turquía es todas estas cosas a la vez, y un juego de tira y afloja entre las tradiciones conservadoras y las aspiraciones modernas no ha sido nunca tan visible como ahora, cuando el país de 69 millones de habitantes intenta transformarse en el primer país miembro de la Unión Europea UE con mayoría musulmana. El 17 de diciembre, el bloque de 25 estados debe decidir formalmente si iniciará negociaciones sobre la integración de Turquía, después de una luz verde con condiciones otorgada por el cuerpo ejecutivo de la UE la semana pasada.
"Sé que es un cliché decir que Turquía es un puente entre Oriente y Occidente, entre lo moderno y lo tradicional. Pero es verdad", dice Fatmagul Berktay, una politóloga de la Universidad de Estambul. "Estamos en el medio en todo sentido".
Turquía está sentada a horcajadas entre dos continentes y ha hecho durante milenios de encrucijada de civilizaciones. Hoy, el lado europeo de la línea divisoria es el más próspero; la mayoría de los turcos viven en el lado más grande y más pobre que se extiende por sobre las montañas y llanuras de Asia Menor, hacia Iraq, Siria y el resto de Oriente Medio.
La paradoja es también personificada por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, que comenzó su carrera política en un partido declaradamente musulmán y fundó más tarde su propia organización centrista. Modificando la legislación turca para ponerla a tono con las normas de la UE, se ha frecuentemente opuesto a sus seguidores más conservadores en temas que les son importantes.
La mayoría de los turcos están ansiosos por unirse a la UE, convencidos de que la integración les reportará prosperidad y una mayor libertad cultural. Muchos en Europa se oponen al ingreso de Turquía al club, preocupados de que la pobreza del país, su historia de inestabilidad política y, para decir la verdad, su abrumador carácter musulmán, que lo haría estar muy poco a tono con un Occidente predominantemente cristiano.
Después de avanzar firmemente en poner las leyes y el respeto de los derechos humanos en línea con normas europeas, Turquía tropezó feamente el pasado mes con un intento de criminalizar el adulterio.
Aunque fue finalmente retirada, la ley propuesta, un esfuerzo por mesclar la religión con el estado, infligió un daño importante, quizás irreparable, a su intento de unirse la UE, dijeron diplomáticos, funcionarios y analistas en una serie de entrevistas en las últimas dos semanas.
La propuesta subrayó los viscerales temores que expresan algunos europeos sobre Turquía, y se presentó justo cuando la oposición europea a la integración de Turquía se hacía más abierta por una serie de razones, tanto sociales como económicas.
Con una Europa Occidental que ya forcejea sobre cómo integrar a las florecientes comunidades de inmigrantes musulmanes -Francia, por ejemplo, recientemente prohibió el pañuelo de cabeza en las escuelas públicas-, muchos se preguntan si Erdogan y sus colegas no serán en realidad fundamentalistas en trajes de hombres de negocios.
"Este no era un terreno en el que se pudieran permitir errores", dijo un embajador de un país de la UE asignado a Ankara, la capital turca. "Fue el tema equivocado, inoportuno y en el club equivocado. Nos dio como un cohete Exocet... entre los ojos".
Desde su fundación hace 80 años, la moderna Turquía ha sido oficialmente un estado secular con un ejército poderoso y rígidas reglas para implementar esa condición. Las mujeres no pueden llevar pañuelos en las escuelas y oficinas públicas, los imanes son nombrados por el estado y sus sermones controlados por el gobierno. La poligamia es ilegal, aunque todavía se practica en algunas regiones.
Erdogan ha tratado de mantener un delicado balance desde que asumiera el cargo en marzo de 2003, consciente de que el primer primer ministro turco pro-islamita, Necmettin Erbakan, fue derrocado por los militares en 1997. Envió a sus hijas a universidades en Estados Unidos, de modo que pudieran cubrirse la cabeza y estudiar al mismo tiempo, y su esposa, que usa velo, no asiste a casi ninguna de sus funciones oficiales.
Erdogan es considerado generalmente como un político suficientemente despabilado como para entender la sensibilidad europea, pero, según numerosos informes, también creía que poner al adulterio en el código penal era una manera de proteger a la familia y el honor de las mujeres. También puede pensarse que considera el tema como un señuelo que puede utilizar con sus electores más tradicionales.
Llamado a Bruselas, la sede del poder de la UE, Erdogan discutió sus diferencias con el bloque y finalmente dio marcha atrás en el tema del adulterio. El nuevo y comprehensivo artículo 346 del código penal fue aprobado el 26 de septiembre en una sesión de emergencia del Parlamento convocada precipitadamente, y entonces ya no incluía la cláusula que criminalizaba el adulterio.
"Nuestras ideas, planificación y expectativas están completamente orientadas a la idea de que empezaremos las negociaciones para integrarnos a la UE", declaró la ministro de asuntos de la mujer, Guldal Aksit, en una entrevista, explicando la marcha atrás. "No hay alternativas".
Tres pasos adelante, dos hacia atrás -así es como es vista aquí a menudo la lucha por modernizar las leyes turcas, especialmente entre las organizaciones de mujeres que han estado al frente de la campaña.
La abogado feminista Hulya Gulbahar apenas tuvo tiempo de saborear la victoria -el rechazo de la ley de adulterio- cuando tuvo que prepararse para todavía otra batalla más: informes de que el código penal puede conservar una disposición que reduce la pena para los violadores que se casen con sus víctimas.
La idea detrás de semejante disposición es que una mujer violada es un bien dañado' y no podrá casarse a menos que su violador se case con ella. Las activistas dicen que esos matrimonios a menudo condenan a la mujer a una vida de agresiones en su hogar.
Con un auricular en cada oreja y tipeando furiosamente en su ordenador, Gulbahar hizo una pausa para reunirse con un periodista. Se encontraba haciendo campaña entre sus contactos y tratando de localizar a parlamentarios para saber si los reformistas habían sufrido otro golpe.
"Este es un gran tira y afloja", dijo Gulbahar. El partido gobernante es "muy conservador y hay una enorme brecha entre su mentalidad y la nuestra. Pero están mostrando signos de que son capaces de modificar sus puntos de vista".
Finalmente, los conservadores retrocedieron y el código penal fue aprobado sin esa disposición sobre los violadores. El nuevo código también trata los llamados asesinatos por honor, una costumbre tribal que los funcionarios turcos han tratado durante años de eliminar.
Especialmente en las regiones rurales y de mayoría kurda en el país se producen numerosos incidentes en que los hombres matan a mujeres de la familia de las que creen que han manchado el buen nombre de la familia.
El nuevo código establece severas consecuencias para los hombres que son condenados por tales crímenes, eliminando casi completamente las circunstancias atenuantes que podía esgrimir un asesino.
También castiga a los hombres que envían a sus hermanos adolescentes a matar a una mujer de la familia que haya violado el código de honor. (Los menores de edad no reciben penas de prisión).
La ley llegó demasiado tarde para Gulseren Artuk, 22, soltera y con cinco meses de embarazo en la sureña provincia de Sanliurfa. Le dispararon tres balazos en la cabeza mientras trabajaba en el campo el 20 de septiembre, supuestamente por su sobrino de 16 años por órdenes de sus hermanos mayores para que llevara a cabo la decisión del consejo de familia'.
Determinaron que Artuk había quedado embarazada tras una aventura con un hombre no identificado y tenía que morir para limpiar el honor de la familia.
En un signo de cambio, sus hermanos fueron detenidos. Las activistas se sienten estimuladas por el hecho de que casos como este ahora llegan a las primeras planas de los diarios turcos y de que hay más conciencia pública. Además, los tribunales se muestran ahora menos complacientes a la hora de juzgar a un asesino por honor'.
Desafortunadamente para la imagen de Turquía en Europa, gran parte de los progresos se han visto ensombrecidos por la controversia sobre el adulterio.
Mucha gente se siente incómoda con agregar 70 millones de musulmanes a la UE -Turquía se transformaría en el segundo país miembro más grande, después de Alemania- y la propuesta de la ley de adulterio ha dado un empujón a los que dicen que Turquía es una cultura aparte.
El principal teólogo doctrinario del Vaticano, el cardenal José Ratzinger, anunció su oposición a la admisión de Turquía, diciendo que Europa debe mantener su identidad cultural', vale decir, cristiana.
Un político holandés -recordando que los invasores turcos del Imperio Otomano sitiaron hace 300 años la capital del Imperio Austro-Húngaro, Viena- advirtió que la Europa cristiana debe una vez más repeler la invasión turca. La revista austriaca liberal Profil coincide, titulando uno de sus editoriales contra la integración de Turquía en la UE: "Los turcos a las puertas de Viena".
Los sondeos han mostrado que la mayoría de los europeos se muestra ambivalente sobre el ingreso de Turquía en la UE, mientras que el gobierno de Bush la favorece como un modo de promover una forma "ejemplar' de un país musulmán que coexiste con la democracia.
Otro país miembro, Turquía tendría acceso a los enormes mercados de consumidores de Europa, y sus ciudadanos podrían cruzar libremente las fronteras europeas. Muchos europeos se preocupan de que puedan ser invadidos por trabajadores turcos que ocuparían puestos de trabajo, pero algunos economistas observan que la cada vez más envejecida población europea sacaría ventajas de la joven fuerza de trabajo turca.
Si Turquía no es invitada a unirse a la UE, perdería el principal incentivo para implementar reformas políticas y económicas, dijeron analistas, y podría ceder a una forma más nacionalista del islam. La oscilante zanahoria de la integración en la UE también ayudaría a mantener a Erdogan en el poder, y a raya a los militares.
"Europa como tal no dejará caer a Turquía como si fuera un saco de patatas", dijo el embajador europeo. "Pero el proceso será largo, difícil, y muy delicada".
Datos sobre Turquía
Superficie: 780.584 kilómetros cuadrados
Población: 68.9 millones
Edad media: 27 años
Tasa de crecimiento demográfico: 1.13%
Mortalidad infantil: 42.62 defunciones/1,000 natalidad
Esperanza de vida: 72.1 años
Composición étnica: 80% turcos, 20% kurdos
Religión: 99.8% musulmanes (predominantemente sunníes), otros, mayormente cristianos y judíos
Alfabetismo: 86.5%
Gobierno: democracia parlamentaria, incluyendo un presidente, primer ministro, cámara legislativa y poder judicial
Tasa de crecimiento económico: 5.8% (estimaciones de 2003)
Inflación: 25% (estimaciones de 2003)
Economía: servicios, 58%; industria, 30%; agricultura, 12%
Población por debajo del umbral de pobreza: 18% (2001)
Tasa de desempleo: 10.5% (estimaciones de 2003)
Exportaciones: ropa, alimentos, textiles, productos metalúrgicos, equipos de transporte
No tiene pena de muerte
Las televisiones estatales también transmiten en kurdo
Se abolió la tortura
Limitada influencia de los militares en política y en la sociedad
Retirada ley para penalizar el adulterio
Fuentes: CIA World Factbook, 2004; informes de Times
13 de octubre de 2004
©la times
©traducción mQh"
UNA DECISIÓN LARGO TIEMPO ESPERADA SOBRE TURQUÍA
El ingreso de Turquía en la Unión Europea ha sido largamente esperado. Turquía ha jugado un papel de la mayor importancia en la defensa de Europa. Su integración tendría un impacto decisivo en la democratización de Oriente Medio. Pero Europa debe vencer primero la oposición de fuerzas políticas que se oponen a la integración de Turquía y que constituyen la principal amenaza para la democracia y los valores occidentales en Europa: entre ellos, Holanda.
Después de 45 años, la espera casi ha terminado. En 1959 el gobierno de Turquía trató por primera vez de llegar a un acuerdo de asociación con la Comunidad Económica Europea, que precedió a la Unión Europea. Esta semana, la Comisión Europea, el cuerpo ejecutivo de la Unión, anunció que Turquía ha satisfecho los requisitos políticos del bloque para iniciar las conversaciones formales sobre su entrada. Ahora deberán decidir los presidentes europeos, que se reunirán en diciembre, si endorsan las recomendaciones de la Comisión y fijan una fecha para el inicio de las negociaciones.
Si los presidentes retroceden, derrocharán una oportunidad histórica. Al aceptar a Turquía, Europa tendría la oportunidad de probar que los derechos humanos internacionales -la esencia de los criterios sobre integración de la Unión y el foco de numerosas reformas en Turquía en los últimos años- son definitorios en la definición de la identidad europea, y no las identidades étnicas o religiosas.
El papel de Turquía en el destino de Europa no ha sido nunca tan importante como ahora. Como miembro de la OTAN en 1952, Turquía proporcionó durante toda la guerra fría una protección crucial del flanco oriental de Europa. Tras la guerra fría, Europa se dio el lujo, durante un tiempo, de imaginar que podía avanzar hacia el futuro como una federación organizada en torno a unos pocos países centrales. Luego vino la nueva era iniciada por el terrorismo internacional de los extremistas musulmanes, que ha amenazado no solo la seguridad del continente sino además los valores permanentes de Europa.
Turquía, un país predominantemente musulmán con una democracia secular, tiene cualidades únicas para hacer frente a este reto. Situado entre la masa continental que une a Europa con Asia, cuenta con experiencia militar como el baluarte contra las amenazas desde el Oriente, con experiencia diplomática como un puente entre Oriente y Occidente, y con lazos religiosos y étnicos con Europa, Oriente Medio y Asia Central.
Todavía más importante, Turquía es la prueba de que el islam y la democracia pueden ser compatibles. Su ejemplo -que será todavía más formidable por una asociación cada vez más estrecha con Europa- es un reto mucho más importante a los autócratas de Oriente Medio que la actual y desaventurada política de Estados Unidos en Iraq. Una integración exitosa de Turquía en la Unión Europea demostraría al resto del mundo que los musulmanes y los occidentales, unidos por principios comunes, pueden vivir y trabajar en paz para beneficio mutuo.
Hay riesgos prácticos considerables. Turquía es un país pobre y populoso, lo que hace aumentar los temores europeos de una inmigración turca a través del continente y los costes de subsidiar la integración turca. Turquía también tiene un pasado de golpes militares, violaciones de los derechos humanos y crisis económicas. Ha llevado a cabo reformas, pero se necesitan más. Se espera que las negociaciones sobre su integración tomarán al menos diez años, tiempo más que suficiente para resolver problemas y asegurar que ocurra un cambio de verdad.
Más inquietantes son los obstáculos políticos. Las fuerzas anti-musulmanes y anti-inmigratorias, particularmente en Austria, Francia y Holanda, se oponen al ingreso de Turquía. Convertir o neutralizar esas fuerzas de oposición es el principal reto de los líderes europeos de los próximos diez años.
8 de octubre de 2004
©new york times
©traducción mQh
Miles de africanos han desembarcado en Lampedusa, la diminuta isla italiana, pidiendo asilo. El gobierno los ha devuelto a Libia, su puerto de partida, negándose a examinar la veracidad de sus historias. Grupos de derechos humanos temen que los refugiados legítimos sean afectados por estas deportaciones. En los últimos diez años han muerto 5.000 personas cuando trataban de llegar a Europa.
Roma, Italia. Cientos de emigrantes de África en botes destartalados han atracado en los últimos días en Lampedusa, una pequeña isla italiana, y el gobierno italiano ha reaccionado rápida y polémicamente enviándoles casi de inmediato, en avión, de vuelta a Libia.
La travesía hacia Italia es peligrosa para los miles de pobres y desesperados emigrantes que arriesgan la vida cada año en las no menos de 110 kilómetros de mar abierto en el Mediterráneo.
El fin de semana pasado, al menos 17 personas se ahogaron frente a la costa de Túnez en su intento por llegar a Italia, informó el lunes la agencia de noticias oficial de Túnez. Otras 47, un barco con 70 marroquíes y 5 tunecinos a bordo, fueron declarados desaparecidos.
Los incidentes subrayan el serio problema que los gobiernos europeos han tratado de resolver, hasta el momento sin éxito. Se trata de qué hacer con el flujo de solicitantes de asilo que llegan a Europa, la mayoría de ellos de Asia y África, muchos cientos de los cuales se han ahogado tratando de cruzar el Mediterráneo después de echarse a la mar en embarcaciones no aptas para navegar en que son transportados por traficantes de personas.
En las últimas semanas, los presidentes europeos han estado discutiendo un plan propuesto por el ministro del Interior alemán, Otto Schily, para frenar el flujo construyendo centro de retención en África del Norte y permitir su viaje a Europa sólo a aquellos cuyas solicitudes de asilo sean aprobadas.
"Es un ofrecimiento de ayuda a aquellos que están en peligro", dijo Schily, diciendo que su plan perseguía, entre otras cosas, ayudarles a evitar los peligros de un viaje por mar.
La idea de Schily, tratada la semana pasada en una reunión de los ministros de Interior europeos en Holanda, ha tenido una tibia recepción. Italia, que ha recibido la cantidad más grande de refugiados africanos, anunció hace varias semanas su apoyo del plan. Representantes de Portugal y España dijeron tras la reunión que el plan debía ser estudiado.
Pero funcionarios de Francia, Bélgica y Suecia objetaron que los campamentos fueran habilitados en países que no tienen buenos antecedentes en lo que se refiere a la protección de los derechos de los refugiados. Grupos de derechos humanos y Naciones Unidas han advertido que la propuesta podría cerrar las puertas de Europa a los solicitantes de asilo legítimos.
"No apoyamos ese plan", dijo la ministro de Interior francesa, Dominique de Villepin, informó Associated Press.
Al hacer la propuesta, Schily replanteó una idea lanzada por primera vez el año pasado por el primer ministro Tony Blair, que la retiró rápidamente cuando la mayoría de los países europeos se opusieron a ella. Luego, en el verano pasado, la difícil situación de los solicitantes de refugio fue puesta de relieve cuando 37 africanos fueron rescatados en alta mar por un barco de Cap Anamur, un grupo de ayuda alemán. Los emigrantes pasaron semanas en el Mediterráneo buscando un puerto que los admitiera. Cuando finalmente fueron admitidos en Sicilia, el gobierno italiano los deportó.
Schily dijo que el incidente le había afectado mucho, en parte porque los emigrantes dijeron que huían de la guerra civil en la región de Darfur, Sudán. Se reveló luego que todos ellos provenían de Nigeria y Gana, y ninguno de Sudán.
El tema tomó otro giro este fin de semana cuando unas 1.200 personas ganaron tierra en Lampedusa, e Italia se apresuró a embarcar a 800 de ellos en aviones con destino a Libia, aparentemente su puerto de partida.
El gobierno italiano dijo que era una medida de emergencia. El centro de acogida de Lampedusa sólo puede recibir a 200 personas, dijeron funcionarios, y estaba ya peligrosamente atestado.
Pero el gobierno conservador del primer ministro Silvio Berlusconi también parece determinado a desalentar a otros refugiados que quieran arriesgarse a hacer la travesía.
"Las personas desesperadas que piensan que pueden desembarcar ilegalmente en Italia deben saber que serán enviados de vuelta a sus puntos de partida tan pronto como hayan recibido los primeros auxilios", dijo en una declaración el ministro del Interior, Giuseppe Pisanau.
Pero la medida fue inmediata y duramente criticada. Italia, dijeron los críticos, se ha resistido durante demasiado tiempo a formular una política comprehensiva de inmigración dentro de la Unión Europea. Y al retornar inmediatamente a los emigrantes, dijeron, el gobierno no puede identificar a la gente que busca asilo genuinamente.
Esta última ola de emigrantes a Lampedusa, de sólo 30 kilómetros cuadrados de superficie y que está más cerca de África que de Europa, comenzó el viernes, cuando, de acuerdo a informaciones de la prensa italiana, llegaron a la isla unas 600 personas. Durante el fin de semana llegaron otras 600 más. La prensa italiana informó que el gobierno empezó a retornarlos rápidamente a Libia, primero en aviones alquilados a Alitalia y Air Adriatic, y luego en aviones militares.
Aparentemente una combinación de factores ha causado este inusual, enorme número de emigrantes este fin de semana. El principal factor, especuló un funcionario de gobierno, es que los traficantes quieren evitar los efectos de nuevos acuerdos entre Italia y Libia que frena la emigración ilegal y la probable suspensión del largo embargo europeo de Libia. El fin del embargo dará a Libia acceso a equipos como barcos, helicópteros y aparatos infrarrojos para impedir que las embarcaciones crucen hacia Italia.
Pero mientras el debate sobre la inmigración ilegal sigue creciendo, las cantidades de emigrantes están en realidad disminuyendo, tanto en Italia, uno de los principales puertos de llegada, y en Europa como un todo. La cantidad de solicitantes de asilo que llegan a Europa ha disminuido de casi 400.000 al año a comienzos de los años noventa, a cerca de 65.000 ahora. Los emigrantes que lograron llegar a Sicilia, de la que Lampedusa es una parte remota, descendieron de 18.000 en 2002 a algo menos de 9.700 en los primeros meses de este año.
Al mismo tiempo, la mayor fuente de emigrantes ha girado de Asia y los Balcanes a África, con lo que ha aumentado la posibilidad de accidentes mortales durante la travesía por el Mediterráneo. De acuerdo al alto comisionado para los refugiados de Naciones Unidas alrededor de 5.000 personas que han tratado de llegar a Europa por mar se han ahogado en la última década.
Schily rechaza las críticas de que la habilitación de centros de acogida en África del Norte violaría los derechos humanos de los refugiados. Dice que el hecho de que los refugiados mueran en el mar tratando de cruzar el océano es una negación de los derechos humanos mucho más grave que acogerlos en campamentos provisionales, donde, presumiblemente, la Unión Europea sería capaz de controlar sus motivos.
A pesar de todas las polémicas que ha suscitado, el plan de Schily parece ser de momento el único en la mesa europea.
"No tengo la ilusión de que la emigración se frene a raíz de esta propuesta", dijo. "Continuará durante tanto tiempo como la situación en África siga siendo como es. La propuesta trata sólo de aliviar un poco la situación, de hacerla tratable".
Ian Fisher informó desde Roma y Richard Bernstein desde Berlín.
5 de octubre de 2004
7 de octubre de 2004
©new york times
©traducción mQh
Después de 45 años, la espera casi ha terminado. En 1959 el gobierno de Turquía trató por primera vez de llegar a un acuerdo de asociación con la Comunidad Económica Europea, que precedió a la Unión Europea. Esta semana, la Comisión Europea, el cuerpo ejecutivo de la Unión, anunció que Turquía ha satisfecho los requisitos políticos del bloque para iniciar las conversaciones formales sobre su entrada. Ahora deberán decidir los presidentes europeos, que se reunirán en diciembre, si endorsan las recomendaciones de la Comisión y fijan una fecha para el inicio de las negociaciones.Si los presidentes retroceden, derrocharán una oportunidad histórica. Al aceptar a Turquía, Europa tendría la oportunidad de probar que los derechos humanos internacionales -la esencia de los criterios sobre integración de la Unión y el foco de numerosas reformas en Turquía en los últimos años- son definitorios en la definición de la identidad europea, y no las identidades étnicas o religiosas.
El papel de Turquía en el destino de Europa no ha sido nunca tan importante como ahora. Como miembro de la OTAN en 1952, Turquía proporcionó durante toda la guerra fría una protección crucial del flanco oriental de Europa. Tras la guerra fría, Europa se dio el lujo, durante un tiempo, de imaginar que podía avanzar hacia el futuro como una federación organizada en torno a unos pocos países centrales. Luego vino la nueva era iniciada por el terrorismo internacional de los extremistas musulmanes, que ha amenazado no solo la seguridad del continente sino además los valores permanentes de Europa.
Turquía, un país predominantemente musulmán con una democracia secular, tiene cualidades únicas para hacer frente a este reto. Situado entre la masa continental que une a Europa con Asia, cuenta con experiencia militar como el baluarte contra las amenazas desde el Oriente, con experiencia diplomática como un puente entre Oriente y Occidente, y con lazos religiosos y étnicos con Europa, Oriente Medio y Asia Central.
Todavía más importante, Turquía es la prueba de que el islam y la democracia pueden ser compatibles. Su ejemplo -que será todavía más formidable por una asociación cada vez más estrecha con Europa- es un reto mucho más importante a los autócratas de Oriente Medio que la actual y desaventurada política de Estados Unidos en Iraq. Una integración exitosa de Turquía en la Unión Europea demostraría al resto del mundo que los musulmanes y los occidentales, unidos por principios comunes, pueden vivir y trabajar en paz para beneficio mutuo.
Hay riesgos prácticos considerables. Turquía es un país pobre y populoso, lo que hace aumentar los temores europeos de una inmigración turca a través del continente y los costes de subsidiar la integración turca. Turquía también tiene un pasado de golpes militares, violaciones de los derechos humanos y crisis económicas. Ha llevado a cabo reformas, pero se necesitan más. Se espera que las negociaciones sobre su integración tomarán al menos diez años, tiempo más que suficiente para resolver problemas y asegurar que ocurra un cambio de verdad.
Más inquietantes son los obstáculos políticos. Las fuerzas anti-musulmanes y anti-inmigratorias, particularmente en Austria, Francia y Holanda, se oponen al ingreso de Turquía. Convertir o neutralizar esas fuerzas de oposición es el principal reto de los líderes europeos de los próximos diez años.
8 de octubre de 2004
©new york times
©traducción mQh
SITUACIÓN DE EMIGRANTES CAUSA CONMOCIÓN EN ISLA ITALIANA - ian fisher y richard bernstein
Miles de africanos han desembarcado en Lampedusa, la diminuta isla italiana, pidiendo asilo. El gobierno los ha devuelto a Libia, su puerto de partida, negándose a examinar la veracidad de sus historias. Grupos de derechos humanos temen que los refugiados legítimos sean afectados por estas deportaciones. En los últimos diez años han muerto 5.000 personas cuando trataban de llegar a Europa.
Roma, Italia. Cientos de emigrantes de África en botes destartalados han atracado en los últimos días en Lampedusa, una pequeña isla italiana, y el gobierno italiano ha reaccionado rápida y polémicamente enviándoles casi de inmediato, en avión, de vuelta a Libia.La travesía hacia Italia es peligrosa para los miles de pobres y desesperados emigrantes que arriesgan la vida cada año en las no menos de 110 kilómetros de mar abierto en el Mediterráneo.
El fin de semana pasado, al menos 17 personas se ahogaron frente a la costa de Túnez en su intento por llegar a Italia, informó el lunes la agencia de noticias oficial de Túnez. Otras 47, un barco con 70 marroquíes y 5 tunecinos a bordo, fueron declarados desaparecidos.
Los incidentes subrayan el serio problema que los gobiernos europeos han tratado de resolver, hasta el momento sin éxito. Se trata de qué hacer con el flujo de solicitantes de asilo que llegan a Europa, la mayoría de ellos de Asia y África, muchos cientos de los cuales se han ahogado tratando de cruzar el Mediterráneo después de echarse a la mar en embarcaciones no aptas para navegar en que son transportados por traficantes de personas.
En las últimas semanas, los presidentes europeos han estado discutiendo un plan propuesto por el ministro del Interior alemán, Otto Schily, para frenar el flujo construyendo centro de retención en África del Norte y permitir su viaje a Europa sólo a aquellos cuyas solicitudes de asilo sean aprobadas.
"Es un ofrecimiento de ayuda a aquellos que están en peligro", dijo Schily, diciendo que su plan perseguía, entre otras cosas, ayudarles a evitar los peligros de un viaje por mar.
La idea de Schily, tratada la semana pasada en una reunión de los ministros de Interior europeos en Holanda, ha tenido una tibia recepción. Italia, que ha recibido la cantidad más grande de refugiados africanos, anunció hace varias semanas su apoyo del plan. Representantes de Portugal y España dijeron tras la reunión que el plan debía ser estudiado.
Pero funcionarios de Francia, Bélgica y Suecia objetaron que los campamentos fueran habilitados en países que no tienen buenos antecedentes en lo que se refiere a la protección de los derechos de los refugiados. Grupos de derechos humanos y Naciones Unidas han advertido que la propuesta podría cerrar las puertas de Europa a los solicitantes de asilo legítimos.
"No apoyamos ese plan", dijo la ministro de Interior francesa, Dominique de Villepin, informó Associated Press.
Al hacer la propuesta, Schily replanteó una idea lanzada por primera vez el año pasado por el primer ministro Tony Blair, que la retiró rápidamente cuando la mayoría de los países europeos se opusieron a ella. Luego, en el verano pasado, la difícil situación de los solicitantes de refugio fue puesta de relieve cuando 37 africanos fueron rescatados en alta mar por un barco de Cap Anamur, un grupo de ayuda alemán. Los emigrantes pasaron semanas en el Mediterráneo buscando un puerto que los admitiera. Cuando finalmente fueron admitidos en Sicilia, el gobierno italiano los deportó.
Schily dijo que el incidente le había afectado mucho, en parte porque los emigrantes dijeron que huían de la guerra civil en la región de Darfur, Sudán. Se reveló luego que todos ellos provenían de Nigeria y Gana, y ninguno de Sudán.
El tema tomó otro giro este fin de semana cuando unas 1.200 personas ganaron tierra en Lampedusa, e Italia se apresuró a embarcar a 800 de ellos en aviones con destino a Libia, aparentemente su puerto de partida.
El gobierno italiano dijo que era una medida de emergencia. El centro de acogida de Lampedusa sólo puede recibir a 200 personas, dijeron funcionarios, y estaba ya peligrosamente atestado.
Pero el gobierno conservador del primer ministro Silvio Berlusconi también parece determinado a desalentar a otros refugiados que quieran arriesgarse a hacer la travesía.
"Las personas desesperadas que piensan que pueden desembarcar ilegalmente en Italia deben saber que serán enviados de vuelta a sus puntos de partida tan pronto como hayan recibido los primeros auxilios", dijo en una declaración el ministro del Interior, Giuseppe Pisanau.
Pero la medida fue inmediata y duramente criticada. Italia, dijeron los críticos, se ha resistido durante demasiado tiempo a formular una política comprehensiva de inmigración dentro de la Unión Europea. Y al retornar inmediatamente a los emigrantes, dijeron, el gobierno no puede identificar a la gente que busca asilo genuinamente.
Esta última ola de emigrantes a Lampedusa, de sólo 30 kilómetros cuadrados de superficie y que está más cerca de África que de Europa, comenzó el viernes, cuando, de acuerdo a informaciones de la prensa italiana, llegaron a la isla unas 600 personas. Durante el fin de semana llegaron otras 600 más. La prensa italiana informó que el gobierno empezó a retornarlos rápidamente a Libia, primero en aviones alquilados a Alitalia y Air Adriatic, y luego en aviones militares.
Aparentemente una combinación de factores ha causado este inusual, enorme número de emigrantes este fin de semana. El principal factor, especuló un funcionario de gobierno, es que los traficantes quieren evitar los efectos de nuevos acuerdos entre Italia y Libia que frena la emigración ilegal y la probable suspensión del largo embargo europeo de Libia. El fin del embargo dará a Libia acceso a equipos como barcos, helicópteros y aparatos infrarrojos para impedir que las embarcaciones crucen hacia Italia.
Pero mientras el debate sobre la inmigración ilegal sigue creciendo, las cantidades de emigrantes están en realidad disminuyendo, tanto en Italia, uno de los principales puertos de llegada, y en Europa como un todo. La cantidad de solicitantes de asilo que llegan a Europa ha disminuido de casi 400.000 al año a comienzos de los años noventa, a cerca de 65.000 ahora. Los emigrantes que lograron llegar a Sicilia, de la que Lampedusa es una parte remota, descendieron de 18.000 en 2002 a algo menos de 9.700 en los primeros meses de este año.
Al mismo tiempo, la mayor fuente de emigrantes ha girado de Asia y los Balcanes a África, con lo que ha aumentado la posibilidad de accidentes mortales durante la travesía por el Mediterráneo. De acuerdo al alto comisionado para los refugiados de Naciones Unidas alrededor de 5.000 personas que han tratado de llegar a Europa por mar se han ahogado en la última década.
Schily rechaza las críticas de que la habilitación de centros de acogida en África del Norte violaría los derechos humanos de los refugiados. Dice que el hecho de que los refugiados mueran en el mar tratando de cruzar el océano es una negación de los derechos humanos mucho más grave que acogerlos en campamentos provisionales, donde, presumiblemente, la Unión Europea sería capaz de controlar sus motivos.
A pesar de todas las polémicas que ha suscitado, el plan de Schily parece ser de momento el único en la mesa europea.
"No tengo la ilusión de que la emigración se frene a raíz de esta propuesta", dijo. "Continuará durante tanto tiempo como la situación en África siga siendo como es. La propuesta trata sólo de aliviar un poco la situación, de hacerla tratable".
Ian Fisher informó desde Roma y Richard Bernstein desde Berlín.
5 de octubre de 2004
7 de octubre de 2004
©new york times
©traducción mQh
GOBERNANTE PARTIDO TURCO RETIRA PROPUESTA DE LEY SOBRE EL ADULTERIO -susan sachs
Después de soportar una ola de críticas de parte de funcionarios de la Unión Europea, de grupos de mujeres, de columnistas de periódicos y finalmente de sus propios miembros, el gobernante partido turco ha abandonado una propuesta este martes pasado que penalizaba el adulterio.
Estambul, Turquía. Incluso así, el partido, que ha tratado durante dos años de tranquilizar a turcos y extranjeros de que no tiene una agenda fundamentalista islámica, puede haber perdido una dosis importante de simpatía aquí en casa y en el extranjero.
"Especialmente ahora que Turquía se está esforzando en ingresar a la Unión Europea UE, el hecho de que haya tratado de introducir esta ley hace surgir preguntas sobre ellos", dice Gulseren Demir, una asistente social de la Asociación de Mujeres, en Van, en el sudeste de Turquía.
"Para decir la verdad", agrega su colega Alev Sahar, "nunca hemos confiado en ellos".
La propuesta ley de adulterio ha sido debatida en los medios de comunicación este mes pasado en que el Parlamento gozaba de receso veraniego. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan ha dicho en repetidas ocasiones que la aprobaría como una manera de preservar a la familia.
Se esperaba que su Partido por la Justicia y el Desarrollo la introducirían el martes cuando los diputados fueran convocados a votar un voluminoso nuevo código penal. Pero hacia el final del día, con manifestantes en las calles y algunos funcionarios europeos advirtiendo sombríamente que la ley olía a fundamentalismo, la ley propuesta no hacía aún su aparición. Nadie dio un paso adelante reclamando su autoría.
Funcionarios del partido dijeron que la propuesta, que fue defendida furiosamente por algunos diputados, había ganado pocos partidarios en la reunión a puertas cerradas del partido la noche anterior.
"Hay un acuerdo general de que no propondremos este tipo de cosas en este momento", dijo Reha Denemac, vice-presidente del partido. "Tenemos algo así como 340 artículos que deben ser aprobados -hemos tratado 60 en cuatro horas- y es más importante hacer estas cosas ahora".
Sin embargo durante su breve y polémica vida pública la propuesta ley de adulterio arroja una no solicitada luz sobre el pasado de algunos líderes del partido. La mayoría de ellos son veteranos de Bienestar, un partido musulmán más militante que participó brevemente en una coalición de gobierno a mediados de los años noventa. El ejército lo sacó del poder en 1997.
Erdogan era un importante miembro de Bienestar. Fue alcalde de Estambul y pasó algún tiempo en prisión en 1999 después de declamar en público un poema que hablaba de las minaretes de las mezquitas como si fuesen bayonetas. Su acto no ha sido olvidado por el poderoso establishment militar, que se considera a sí mismo como el guardián del sistema secular de Turquía.
Pero desde que llegó al poder casi dos años después de que su partido ganara casi dos tercios de los escaños parlamentarios, el primer ministro y sus secretarios en el partido han esquivado en general los temas que podrían erizar a los militares y a los nacionalistas.
De hecho, ha estado viajando constantemente entre Turquía y los países de la UE promoviendo enérgicamente la tentativa de comenzar las conversaciones de entrada que llevarán a Turquía a ser miembro de la UE. También ha presidido sobre cambios a gran escala de la Constitución, ha re-escrito la ley administrativa, revisado el código penal y ahora ha propuesto cientos de enmiendas al código penal -todo ello para poner a las leyes del país en línea con las normas de la UE.
En Bruselas se espera que la Comisión Europea CE decida recomendar la fijación de una fecha para comenzar las conversaciones de ingreso en su reunión del próximo 6 de octubre. Se espera que líderes de la UE voten la materia en su cumbre de mediados de diciembre.
Algunos de esos líderes ya han expresado sus dudas sobre si Turquía, un país mayoritariamente musulmán, pertenece a Europa. Frente a esos recelos, la repentina aparición de la propuesta de ley sobre el adulterio el mes pasado provocó una seria advertencia de Günter Verheugen, el comisario europeo encargado de la ampliación de la UE.
Durante una visita a Turquía la semana pasada, dijo que había preguntado francamente a Erdogan por qué se había planteado la cuestión del adulterio ahora, y advirtió al primer ministro turco que socavaría su campaña para ser aceptado en Europa.
Las sospechas sobre las intenciones del partido, que es conocido por su abreviatura en turco AKP, no se han desvanecido nunca, a pesar de su popularidad como un gobierno efectivo y su casi total dominio de la política turca desde su éxito en las elecciones municipales en el país hace seis meses.
Incluso los partidarios se mostraron asombrados con el intento de legislar sobre cuestiones morales -el adulterio es prohibido por el islam, como por otra parte por la mayoría de las religiones- en momentos en que Turquía ha estado tratando de probar sus credenciales europeas.
"Es verdad que se han avivado las sospechas sobre el AKP", dice Salehaddim Direck, contratista y empresario en Van que ha sido en entusiasta partidario del partido y de Erdogan.
Incluso aunque la región es conservadora y podría haber apoyado una ley que penaliza el adulterio, agregó, no había ninguna petición particular.
"Quizás en otra época, o con otro programa, o en otra presentación se pueda volver a plantear el tema", dice Direck. "Pero en estos momentos ser miembros de la UE es más importante que esos debates. Así que fue muy inoportuno. No creo que haya habido una peor época para introducir semejante debate".
Penalizar el adulterio afectaría mucho más a las mujeres en un país donde los asesinatos por honor -el asesinato de mujeres sospechosas de deshonrar a sus familias por su conducta sexual- no son todavía raros, de acuerdo a la Asociación de Mujeres.
"Hay un montón de violencia contra las mujeres", dice Demir. "Esta ley otorgaría a los hombres todavía más autoridad y poder, y podría aumentar la cantidad de crímenes de mujeres".
Una ley previa sobre el adulterio en el código penal castigaba al hombre si se probaba que convivía con otra mujer [que su esposa] o si la instalaba en su casa. Pero a una mujer se la castigaba por el simple hecho de tener relaciones sexuales con otro hombre que no fuera su marido. La Corte Suprema turca resolvió hace ocho años que esa ley era inconstitucional, diciendo que discriminaba a las mujeres.
14 de septiembre de 2004
19 de septiembre de 2004
©newyorktimes
©traducción mQh
Estambul, Turquía. Incluso así, el partido, que ha tratado durante dos años de tranquilizar a turcos y extranjeros de que no tiene una agenda fundamentalista islámica, puede haber perdido una dosis importante de simpatía aquí en casa y en el extranjero."Especialmente ahora que Turquía se está esforzando en ingresar a la Unión Europea UE, el hecho de que haya tratado de introducir esta ley hace surgir preguntas sobre ellos", dice Gulseren Demir, una asistente social de la Asociación de Mujeres, en Van, en el sudeste de Turquía.
"Para decir la verdad", agrega su colega Alev Sahar, "nunca hemos confiado en ellos".
La propuesta ley de adulterio ha sido debatida en los medios de comunicación este mes pasado en que el Parlamento gozaba de receso veraniego. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan ha dicho en repetidas ocasiones que la aprobaría como una manera de preservar a la familia.
Se esperaba que su Partido por la Justicia y el Desarrollo la introducirían el martes cuando los diputados fueran convocados a votar un voluminoso nuevo código penal. Pero hacia el final del día, con manifestantes en las calles y algunos funcionarios europeos advirtiendo sombríamente que la ley olía a fundamentalismo, la ley propuesta no hacía aún su aparición. Nadie dio un paso adelante reclamando su autoría.
Funcionarios del partido dijeron que la propuesta, que fue defendida furiosamente por algunos diputados, había ganado pocos partidarios en la reunión a puertas cerradas del partido la noche anterior.
"Hay un acuerdo general de que no propondremos este tipo de cosas en este momento", dijo Reha Denemac, vice-presidente del partido. "Tenemos algo así como 340 artículos que deben ser aprobados -hemos tratado 60 en cuatro horas- y es más importante hacer estas cosas ahora".
Sin embargo durante su breve y polémica vida pública la propuesta ley de adulterio arroja una no solicitada luz sobre el pasado de algunos líderes del partido. La mayoría de ellos son veteranos de Bienestar, un partido musulmán más militante que participó brevemente en una coalición de gobierno a mediados de los años noventa. El ejército lo sacó del poder en 1997.
Erdogan era un importante miembro de Bienestar. Fue alcalde de Estambul y pasó algún tiempo en prisión en 1999 después de declamar en público un poema que hablaba de las minaretes de las mezquitas como si fuesen bayonetas. Su acto no ha sido olvidado por el poderoso establishment militar, que se considera a sí mismo como el guardián del sistema secular de Turquía.
Pero desde que llegó al poder casi dos años después de que su partido ganara casi dos tercios de los escaños parlamentarios, el primer ministro y sus secretarios en el partido han esquivado en general los temas que podrían erizar a los militares y a los nacionalistas.
De hecho, ha estado viajando constantemente entre Turquía y los países de la UE promoviendo enérgicamente la tentativa de comenzar las conversaciones de entrada que llevarán a Turquía a ser miembro de la UE. También ha presidido sobre cambios a gran escala de la Constitución, ha re-escrito la ley administrativa, revisado el código penal y ahora ha propuesto cientos de enmiendas al código penal -todo ello para poner a las leyes del país en línea con las normas de la UE.
En Bruselas se espera que la Comisión Europea CE decida recomendar la fijación de una fecha para comenzar las conversaciones de ingreso en su reunión del próximo 6 de octubre. Se espera que líderes de la UE voten la materia en su cumbre de mediados de diciembre.
Algunos de esos líderes ya han expresado sus dudas sobre si Turquía, un país mayoritariamente musulmán, pertenece a Europa. Frente a esos recelos, la repentina aparición de la propuesta de ley sobre el adulterio el mes pasado provocó una seria advertencia de Günter Verheugen, el comisario europeo encargado de la ampliación de la UE.
Durante una visita a Turquía la semana pasada, dijo que había preguntado francamente a Erdogan por qué se había planteado la cuestión del adulterio ahora, y advirtió al primer ministro turco que socavaría su campaña para ser aceptado en Europa.
Las sospechas sobre las intenciones del partido, que es conocido por su abreviatura en turco AKP, no se han desvanecido nunca, a pesar de su popularidad como un gobierno efectivo y su casi total dominio de la política turca desde su éxito en las elecciones municipales en el país hace seis meses.
Incluso los partidarios se mostraron asombrados con el intento de legislar sobre cuestiones morales -el adulterio es prohibido por el islam, como por otra parte por la mayoría de las religiones- en momentos en que Turquía ha estado tratando de probar sus credenciales europeas.
"Es verdad que se han avivado las sospechas sobre el AKP", dice Salehaddim Direck, contratista y empresario en Van que ha sido en entusiasta partidario del partido y de Erdogan.
Incluso aunque la región es conservadora y podría haber apoyado una ley que penaliza el adulterio, agregó, no había ninguna petición particular.
"Quizás en otra época, o con otro programa, o en otra presentación se pueda volver a plantear el tema", dice Direck. "Pero en estos momentos ser miembros de la UE es más importante que esos debates. Así que fue muy inoportuno. No creo que haya habido una peor época para introducir semejante debate".
Penalizar el adulterio afectaría mucho más a las mujeres en un país donde los asesinatos por honor -el asesinato de mujeres sospechosas de deshonrar a sus familias por su conducta sexual- no son todavía raros, de acuerdo a la Asociación de Mujeres.
"Hay un montón de violencia contra las mujeres", dice Demir. "Esta ley otorgaría a los hombres todavía más autoridad y poder, y podría aumentar la cantidad de crímenes de mujeres".
Una ley previa sobre el adulterio en el código penal castigaba al hombre si se probaba que convivía con otra mujer [que su esposa] o si la instalaba en su casa. Pero a una mujer se la castigaba por el simple hecho de tener relaciones sexuales con otro hombre que no fuera su marido. La Corte Suprema turca resolvió hace ocho años que esa ley era inconstitucional, diciendo que discriminaba a las mujeres.
14 de septiembre de 2004
19 de septiembre de 2004
©newyorktimes
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NUEVO REGLAMENTO DE LA LEY DE EXTRANJERÍA
Los inmigrantes irregulares que lleven trabajando en España un año podrán solicitar los papeles.
Madrid, España. Los trabajadores inmigrantes irregulares que presenten una denuncia y demuestren una relación laboral de al menos un año podrán legalizar su situación, según el Reglamento de la Ley de Extranjería que el gobierno prevé aprobar en octubre.
Según el nuevo procedimiento de regularización, el inmigrante que demuestre "de forma fehaciente" que lleva trabajando en España en situación irregular al menos un año deberá denunciar a su patrón, quien podrá evitar la correspondiente multa si accede a pagar los gastos de Seguridad Social defraudados en ese año y formaliza un nuevo contrato legal por al menos un año más.
Caldera, que entregará este martes el texto del reglamento a los grupos parlamentarios, calificó el arraigo laboral de "instrumento innovador y radical" para luchar contra la contratación de irregulares.
Tras la denuncia, el empresario deberá hacer frente con carácter retroactivo a todas sus obligaciones y, además recibirá la correspondiente multa, aunque esa sanción se suspenderá si se liquidan las deudas con el trabajador y con los organismos públicos y se mantiene durante al menos un año más al empleado.
Las autorizaciones de residencia "por circunstancias excepcionales" que admite la ley de extranjería se evaluarán, dijo, "de manera comprensiva, pero rigurosa", y el resto de supuestos de arraigo se vincularán a una estancia de al menos tres años, a la incorporación real al mercado laboral y a la demostración de lazos familiares o del arraigo a través del aval de los servicios sociales de los ayuntamientos.
Fórmula De Carácter Temporal
Al margen del régimen general, el reglamento fijará una fórmula de carácter temporal que permitirá que, cuando el inmigrante lleve en España "un tiempo suficiente" por determinar y esté trabajando, pueda presentar un contrato de trabajo y alta posterior en la Seguridad Social por un mínimo de un año.
Caldera dejó claro que no se trata de un proceso de regularización y explicó que los inmigrantes obtendrán un permiso temporal supeditado a la continuidad de la relación laboral, "pudiéndose recoger la posibilidad de actualizar las cotizaciones a la Seguridad Social" correspondientes al periodo de trabajo que hubiera desarrollado el extranjero cuando era irregular.
El reglamento, subrayó Caldera, fomentará la contratación legal de extranjeros y reformará el requisito básico para contratar en el exterior, que es la evaluación de la situación nacional de empleo, de forma que el Servicio Público Estatal de Empleo elaborará un catálogo de puestos donde ha quedado comprobado que no hay trabajadores residentes que puedan ocuparlos.
El contingente, añadió, será "más ágil y flexible" y en él se incluirá un número de visados para la búsqueda de empleo para determinados sectores donde el empleador necesita contacto directo con el trabajador, como el servicio doméstico y la hostelería, y otro cupo para hijos y nietos de españoles.
El ministro avanzó además que para que la contratación sea más sencilla se simplificarán los procedimientos con el objetivo de que en medio mes se concedan las autorizaciones, mientras que se prevé que la resolución de los expedientes presentados por los extranjeros se resuelvan en un mes, en lugar de los dos meses actuales.
Los Pilares De La Política De Inmigración
Caldera subrayó varias veces durante su intervención que los pilares de la política de inmigración del gobierno serán la gestión de los flujos migratorios según las necesidades del mercado laboral, la lucha contra la inmigración clandestina, la integración social de los inmigrantes y la cooperación con los principales países de origen.
En este contexto elogió "la creciente implicación" de Marruecos en la lucha contra la inmigración ilegal, "aunque queda mucho por hacer", y apostó por incrementar los esfuerzos conjuntos.
Caldera bogó por un pacto en torno a la política de inmigración para preservarla de "cualquier tentación demagógica o partidista" y denunció la "incoherencia" de la gestión llevada a cabo por el PP, con una ley de extranjería "restrictiva" y cinco regularización extraordinarias que permitieron que se pasara de 500.000 extranjeros regulares en 1996 a 1.700.000 en abril de 2004.
Al margen de las regularizaciones la política del anterior gobierno, advirtió Caldera, generó una "importante bolsa" de irregulares, ya que si se tienen en cuenta las cifras del padrón, habría en España un millón de extranjeros sin papeles.
14 de septiembre de 2004
©elmundo
Madrid, España. Los trabajadores inmigrantes irregulares que presenten una denuncia y demuestren una relación laboral de al menos un año podrán legalizar su situación, según el Reglamento de la Ley de Extranjería que el gobierno prevé aprobar en octubre. Según el nuevo procedimiento de regularización, el inmigrante que demuestre "de forma fehaciente" que lleva trabajando en España en situación irregular al menos un año deberá denunciar a su patrón, quien podrá evitar la correspondiente multa si accede a pagar los gastos de Seguridad Social defraudados en ese año y formaliza un nuevo contrato legal por al menos un año más.
Caldera, que entregará este martes el texto del reglamento a los grupos parlamentarios, calificó el arraigo laboral de "instrumento innovador y radical" para luchar contra la contratación de irregulares.
Tras la denuncia, el empresario deberá hacer frente con carácter retroactivo a todas sus obligaciones y, además recibirá la correspondiente multa, aunque esa sanción se suspenderá si se liquidan las deudas con el trabajador y con los organismos públicos y se mantiene durante al menos un año más al empleado.
Las autorizaciones de residencia "por circunstancias excepcionales" que admite la ley de extranjería se evaluarán, dijo, "de manera comprensiva, pero rigurosa", y el resto de supuestos de arraigo se vincularán a una estancia de al menos tres años, a la incorporación real al mercado laboral y a la demostración de lazos familiares o del arraigo a través del aval de los servicios sociales de los ayuntamientos.
Fórmula De Carácter Temporal
Al margen del régimen general, el reglamento fijará una fórmula de carácter temporal que permitirá que, cuando el inmigrante lleve en España "un tiempo suficiente" por determinar y esté trabajando, pueda presentar un contrato de trabajo y alta posterior en la Seguridad Social por un mínimo de un año.
Caldera dejó claro que no se trata de un proceso de regularización y explicó que los inmigrantes obtendrán un permiso temporal supeditado a la continuidad de la relación laboral, "pudiéndose recoger la posibilidad de actualizar las cotizaciones a la Seguridad Social" correspondientes al periodo de trabajo que hubiera desarrollado el extranjero cuando era irregular.
El reglamento, subrayó Caldera, fomentará la contratación legal de extranjeros y reformará el requisito básico para contratar en el exterior, que es la evaluación de la situación nacional de empleo, de forma que el Servicio Público Estatal de Empleo elaborará un catálogo de puestos donde ha quedado comprobado que no hay trabajadores residentes que puedan ocuparlos.
El contingente, añadió, será "más ágil y flexible" y en él se incluirá un número de visados para la búsqueda de empleo para determinados sectores donde el empleador necesita contacto directo con el trabajador, como el servicio doméstico y la hostelería, y otro cupo para hijos y nietos de españoles.
El ministro avanzó además que para que la contratación sea más sencilla se simplificarán los procedimientos con el objetivo de que en medio mes se concedan las autorizaciones, mientras que se prevé que la resolución de los expedientes presentados por los extranjeros se resuelvan en un mes, en lugar de los dos meses actuales.
Los Pilares De La Política De Inmigración
Caldera subrayó varias veces durante su intervención que los pilares de la política de inmigración del gobierno serán la gestión de los flujos migratorios según las necesidades del mercado laboral, la lucha contra la inmigración clandestina, la integración social de los inmigrantes y la cooperación con los principales países de origen.
En este contexto elogió "la creciente implicación" de Marruecos en la lucha contra la inmigración ilegal, "aunque queda mucho por hacer", y apostó por incrementar los esfuerzos conjuntos.
Caldera bogó por un pacto en torno a la política de inmigración para preservarla de "cualquier tentación demagógica o partidista" y denunció la "incoherencia" de la gestión llevada a cabo por el PP, con una ley de extranjería "restrictiva" y cinco regularización extraordinarias que permitieron que se pasara de 500.000 extranjeros regulares en 1996 a 1.700.000 en abril de 2004.
Al margen de las regularizaciones la política del anterior gobierno, advirtió Caldera, generó una "importante bolsa" de irregulares, ya que si se tienen en cuenta las cifras del padrón, habría en España un millón de extranjeros sin papeles.
14 de septiembre de 2004
©elmundo
FUSIÓN TURCO-ALEMANA ENCUENTRA EXPRESIÓN EN RAP - jeffrey fleishman
Hijos de inmigrantes se vuelven hacia el hip-hop para hacer el inventario de las amenazas a que debe hacer frente la más populosa minoría étnica de Alemania cuando lucha con su identidad.
Berlín, Alemania. Él es un poeta agudo, y fue, en épocas pasadas, un maleante.
Él improvisa en alemán. Sus rimas son en turco. Se mueve como si estuviera hecho de agua, tiene las articulaciones de un fantasma. Es un rapero intercultural en una Europa inquieta por su identidad. Su hip-hop es una lluvia de palabras en staccato retumbando entre dos mundos, y las contradicciones inherentes, te dirá Ali Cinak, pueden ser perturbadoras cuando eres un musulmán que gusta de las salchichas.
Cinak pertenece al creciente número de raperos que destilan agudas líricas desde la diáspora turca. Huyendo de la miseria en su país de origen, sus padres llegaron a Alemania como trabajadores invitados' en los años sesenta y setenta. Formaron familia y construyeron vidas paralelas en un país que desconfía de los extraños. Y hoy sus hijos mezclan Berlín y el Mar Negro, condimentando una chirriante percusión europea con el gorjeo de los instrumentos de cuerda turcos.
"Vivo en un solo lugar, Alemania", dice Cinal, 30, cuyo nombre de guerra en la escena hip-hop es Azra. "Pero mi vida es un poco esquizofrénica. De vez en cuando como embutidos de curry. Eso lleva carne de puerco. No podría comer eso en Turquía. Pero cuando voy a Turquía es como una aventura amorosa, es como un pájaro que sabe en que temporada volar. Me veo como todo el mundo".
Los dos millones de turcos de Alemania son la minoría más grande del país. Pero no están integrados. Miles de turcos de primera y segunda generación no hablan alemán. Cuando mueren, a menudo sus ataúdes son embarcados hacia cementerios ancestrales desparramados por el campo turco.
La tercera generación de turcos alemanes, como el más joven colaborador hip-hop de Cinak, Eko Fresh, se siente fuertemente atado a Colonia, más que a Ancara, pero tiene pocas oportunidades: 30% de los turcos alemanes abandonan la escuela, y un 40% no tiene empleo.
"Creo que mi a padre se lo comió llevar esas dos vidas", dice Fuat Ergin, rapero e hijo de una costurera y un sastre que emigraron desde la costa del Mar Negro de Turquía.
"Nunca se integró en Alemania. Se sentía fuera de lugar. No quería que yo me tuviera que tragar lo mismo. Estoy tratando de ser más universalista".
La lengua corriente de Ergin y otros raperos turcos -que solamente en Berlín han subido de diez a más de cuarenta en la última década- se insinúa a sí misma en el habla de la calle de Alemania. Lenguas entrelazadas e imágenes hechas con retazos de culturas dispares están animando y expandiéndose en el diminuto mercado rap, donde del más exitoso disco compacto hip-hop se vendieron 150.000 ejemplares.
"La lengua turca está sobrecargada de imágenes", dice Marcis Staiger, presidente de la discográfica Royal Bunker Records, que publicó el último álbum de Cinak. "El idioma alemán gira más sobre detalles. Los turcos le dan color al alemán, de modo que la nueva jerga alemana está perdiendo terreno. Pero la lengua y la cultura son también un problema. Tenemos problemas en llegar a la audiencia turca en Alemania. Las antenas de sus parabólicas están orientadas hacia Turquía".
El otro día Cinak barajó un asombroso mosaico de identidades en su mesita de café: un pasaporte alemán, una tarjeta rosada que le otorga la condición de turco residente, un documento blanco liberándolo del servicio militar turco y dos carnés de identidad nacionales. En algunas fotos aparece con mostacho, en otras con barbilla de chivo. Con los años se ha transformado en una quimera, un hombre de lealtades labradas.
"Alemania es mi patria", insiste.
Los padres de Cinak llegaron a Alemania desde la ciudad turca de Erzincan en 1970. Su padre encontró trabajo como electricista y Cinak nació no muy lejos del Muro de Berlín en 1974, durante la Guerra Fría. La familia se mudó a Kreuzberg, un gueto de inmigrantes donde artistas y estafadores se mezclan con tropas estadounidenses jugando al balonmano con niños turcos. Cinak fue aceptado en una escuela en un barrio mejor, preponderantemente alemán, pero la abandonó después de sacar malas notas en alemán.
"El sistema me dijo que yo no era lo suficientemente bueno para la escuela alemana", dice Cinak, todavía mareado después de una noche de parranda y sentado debajo de sus dos loros en un edificio sin ascensor de color crema al otro lado de la calle del bar Be-Bop. "Me dijeron que volviera a Kreuzberg. Pero fue un error. Mi alemán era perfecto".
"Los chicos en Kreuzberg no iban a la escuela. Estaban metidos en negocios. Terminé con los perdedores. Empecé a falsificar cheque a los catorce. Mis amigos eran unos mafiosos violentos. Pero yo nunca hice daño a nadie. Yo era un mafioso que usaba el cerebro".
Cinak se enamoró y descubrió que las sospechas religiosas y tribales del antiguo país habían sido trasladadas al nuevo. Su novia, Hilal, era sunní. Cinak era miembro de otra secta, los alawitas. "Ella cambió mi vida. Dejé la delincuencia. Trabajé como peón. Pero su padre tenía ideas anticuadas", dice Cinak. "Traté de convencerlo. Le dije: Llevas treinta años viviendo en Alemania. Olvídate de las cosas viejas'. Pero no lo hizo. Y no pude casarme con ella".
Comenzó a escribir sus problemas en versos raperos. Escribió sobre el amor perdido y fue rápidamente reprendido por sus amiguetes, que le dijeron: 'Eso no es rap. ¿Te has olvidado de LL Cool?" Chinak dijo que él no quería glorificar la violencia y los gangsters. Prefirió las cosas que conocía: la pobreza, el desempleo y la discriminación. Se ha transformado en una especie de rapero sabio, un joven cuyas líricas callejeras advierten a los turcos sobre el crimen y la rabia de preguntarse adónde pertenecen.
"Soy como tú, un extraño en el exilio", canta Cinak en Niño Turco', una canción sobre el nuevo álbum de él y Eko. "Vengo de Turquía como tú, tengo un pasaporte alemán en mi mano, una tarjeta rosada en mi bolsillo y llevo la visera de frente. Soy malicioso, tengo sangre vomitada. Me quedé callado".
La cubierta del álbum muestra una luna creciente turca desangrándose sobre una bandera alemana. Varios de los números tienen que ver con política, incluyendo una improvisación sobre el matrimonio entre una mujer turca y el hijo del antiguo canciller Helmut Kohl, y de los esfuerzos de Turquía por ingresar en la Unión Europea.
"Kohl es consiguió una nuera en Alemania. La UE está cerrando sus puertas y los turcos tienen que quedarse fuera", sigue la canción Quemaduras de Cigarrillos en Mi Jersey'. "Se está quemando. Pensé que me estaba quemando. Pero no era yo, era sólo mi camiseta".
El álbum "habla no solamente de los problemas de los jóvenes turcos", dice Staiger, que co-produjo el cedé.
"Es universal. Es un álbum sobre problemas de todos los días con énfasis en gente que mira diferente".
Los turcos alemanes "todavía no han llegado a formar una cultura mix de integración", dice. "Lo puedes ver en Cinak, que tiene 30, y en Eko, de 20. Cambiaron un montón de cosas en los diez años que los separan. Cinak todavía quiere una esposa turca. No puede imaginarse casándose con una alemana. Pero Eko ni piensa en esas cosas. Su generación es mucho más asimilada".
Eko se llama a sí mismo El Sueño Alemán'. Sin embargo, él y Cinak serían felices si vendieran veinte o treinta mil copias de su cedé. Hay problemas de publicidad. Las líricas alemanas de Eko se pueden comercializar, pero cuando se las entrelaza con las líneas turcas de Cinak las canciones se transforman en un handicap para alcanzar a una audiencia alemana más amplia. Y el sello Staiger's Royal Bunker ha estado implicada en pleito tras pleito después de acusar a una emisora radial de racista por negarse a emitir canciones rap turcas.
Sentado debajo de una fotografía de Kemal Ataturk, el padre de la Turquía moderna, Fuat Ergin dice que está preocupado por cómo es visto por los alemanes. Hay una falla, una brecha, dice el popular letrista hip-hop, algo que divide, incluso con su pulcro alemán y su admiración de Europa.
"Cuando voy a Berlín oriental con mi bolsa de las compras, me miran como si fuera uno de los secuestradores que estaba en el avión que se estrelló contra el World Trade Center", dice Ergin, 32. "Estoy tan cansado de discriminación. En los medios de comunicación, en todas partes".
Su álbum de 1999, Hassickdir?' -que, traducido de la jerga de Berlín quiere decir: ¿Te odio?'- mostraba un arma en la cubierta. El mundo del hip-hop no le ha hecho rico -todavía paga sus cuentas trabajando como mensajero en una consulta médica. No puede pagarse un apartamento; vive con su familia y amigos y lleva sus cedés en una bolsa.
No quiere que se lo comercialice. Quiere ser entendido. Alguna gente, dice, cree que es un profeta.
Ergin visita Turquía y a menudo siente la pasión que su padre, que nunca sucumbió a los encantos de Europa, vivió en su ciudad natal de Sile, en el Mar Negro. Pero es su nueva vida: escindida y empalmada, y sin embargo cree en sí mismo.
"Soy un turco viviendo en Europa", dice. "Conozco mi lengua, cultura y pasado. Pero necesito aprender alemán para integrarme. Puedes colocar cualquier cosa debajo del alero del rap. Mis letras son caóticas. Reflejan mi vida. Comencé a escribir versos hip-hop en inglés. Pero no soñaba en inglés. Traté de escribir alemán, pero no sabía nada de literatura alemana. Me puse a escribir turco una noche y fue como si algo explotara y la lengua fluyó".
Sabe que muchos de la generación posterior a la suya no hablan turco. Los nombres de los pueblos y el folclore del antiguo país son todavía susurrados por los abuelos, pero no encuentran eco entre los jóvenes, cuyos meandros interculturales se desarrollan en efímero zumbido y revoloteo del ciberespacio. La luz sol del sol y el sonido del tráfico pasa a través de la ventana de Ergin.
"Es como ir a Turquía", dice. "Yo pasé allá 55 días en 2000 y en 2000. Pero eché de menos a Alemania, y cuando volví me sentí feliz de ver que los autobuses pasaban a tiempo".
8 de agosto de 2004
©losangelestimes
La fracasada rebelión de Varsovia de 1944 contra la ocupación nazi fue rememorada este fin de semana en Polonia, señalando la necesidad de no olvidar los crímenes de los nazis y sus aliados.
Varsovia, Polonia. Este día hace sesenta años estalló la rebelión de Varsovia, una malhadada rebelión de 63 días para liberar a la capital polaca de la ocupación nazi.
Halina Szwykowska, 82, que dejó a su pequeño hijo con sus familiares para pelear contra los alemanes, recuerda el estado de ánimo: "Fue un momento inolvidable de alegría y entusiasmo. Izamos una bandera polaca rojiblanca agujereada de balas... Por los altavoces se tocaba el himno nacional y la gente abría las ventanas y se sumaba al canto. Por un momento, Varsovia fue una ciudad libre".
La rebelión fracasó, así como la insurrección de los últimos sesenta mil judíos del gueto de Varsovia un año antes.
Este fin de semana, la rebelión de 1944, en la que se calcula que murieron 200 mil civiles y combatientes se rememora con una serie de eventos.
Además de conmemorar la masacre, el fin de semana marcha un hito histórico en el camino polaco-alemán hacia la reconciliación.
"Estoy contento de que venga Schroeder", dijo Szwykowska. "No es su generación la responsable, pero está bien que se entere de lo que nos hicieron sus compatriotas".
En 1944 después de cinco años de ocupación nazi y mientras avanzaba el ejército soviético, los comandantes del clandestino Ejército Nacional polaco organizaron una rebelión.
Por medio de transmisiones radiales desde Moscú se llamó a los polacos a las armas. Mal equipados, los comandantes polacos esperaban resistir al menos una semana antes de que los soviéticos llegaran en su ayuda y los norteamericanos y británicos ayudaran con suministros de alimentos y municiones por paracaídas.
"La gente joven quería luchar, para vengarse liberar Varsovia", recuerda Henryk Gaska, 80, que era un joven cabo en la época de la rebelión.
Pero las cosas marcharon mal. Después de los días iniciales de alegría y entusiasmo en que el ejército de unos 40 mil hombres logró liberar a grandes secciones de la ciudad, quedó claro que no llegaría ayuda. Entretanto, los alemanes se reagruparon, enviaron tropas de elite de refuerzo y pelearon edificio por edificio.
El jefe de las SS alemanas, Heinrich Himmler emitió una orden infame: "Mátenlos a todos, no tomaremos prisioneros". La ciudad debía ser "arrasada para sentar un espantoso ejemplo para toda Europa".
El líder soviético Josef Stalin, que consideraba al Ejército Nacional polaco como anti-soviético y planeaba instalar un gobierno comunista en Polonia, llamó a la rebelión una "camorra sin sentido montada por aventureros". Los soviéticos observaron sin hacer nada, desde el lado este del río Vístula, la destrucción de la ciudad.
Los hambrientos y exhaustos combatientes polacos capitularon después de dos meses. Los sobrevivientes fueron deportados a campos de concentración. Los alemanes procedieron a la destrucción sistemática de la ciudad. Más de un ochenta por ciento de Varsovia fue transformada en escombros.
Después del fin de la guerra y Polonia cayera bajo dominio comunista, la rebelión fue condenada y muchos de sus héroes perseguidos. Para las potencias occidentales la rebelión fue un incómodo recordatorio de su falta de acción.
Norman Davies, un historiador y escritor en la Universidad de Oxford, duda que Occidente pudiera haber presionado a Stalin para salvar a Varsovia. Pero ni siquiera lo intentó, dijo Davies en una entrevista a un diario polaco.
El "Occidente no movió ni un dedo", dijo. "Ni siquiera obligó al Kremlin a aceptar el aterrizaje de aviones con suministros de ayuda".
El año pasado, con ocasión del 60 aniversario de la rebelión del gueto judío, el presidente polaco Aleksander Kwasniewski y funcionarios israelíes colocaron coronas en un gran monumento de granito negro en Varsovia. Este fin de semana los eventos destacaron la rebelión de 1944.
"Hay conciencia en el mundo de lo que los nazis hicieron a los judíos y a los gitanos, pero no de lo que le hicieron a los polacos", dijo Szwykowska, el veterano de la insurrección.
Durante más de cincuenta años, Gaska ha hecho el viaje en tren de 320 kilómetros desde el poniente de la ciudad de Wroclaw a Varsovia cada agosto para recordar a los amigos que pelearon con él y encender cirios en el cementerio militar de Powazki, donde están enterrados la mayoría de los insurgentes.
"Los alemanes mataron a tanta de nuestra gente, fue una matanza. La gente era ejecutada en las calles de Varsovia y teníamos que guardar silencio", dice Gaska. "Ahora creemos que nos toca hablar a nosotros".
[En la conmemoración participaron varias figuras de estado, entre ellas el secretario de estado Colin L. Powell.]
2 de agosto de 2004
©traducción mQh
©losangelestimes
Berlín, Alemania. Él es un poeta agudo, y fue, en épocas pasadas, un maleante.Él improvisa en alemán. Sus rimas son en turco. Se mueve como si estuviera hecho de agua, tiene las articulaciones de un fantasma. Es un rapero intercultural en una Europa inquieta por su identidad. Su hip-hop es una lluvia de palabras en staccato retumbando entre dos mundos, y las contradicciones inherentes, te dirá Ali Cinak, pueden ser perturbadoras cuando eres un musulmán que gusta de las salchichas.
Cinak pertenece al creciente número de raperos que destilan agudas líricas desde la diáspora turca. Huyendo de la miseria en su país de origen, sus padres llegaron a Alemania como trabajadores invitados' en los años sesenta y setenta. Formaron familia y construyeron vidas paralelas en un país que desconfía de los extraños. Y hoy sus hijos mezclan Berlín y el Mar Negro, condimentando una chirriante percusión europea con el gorjeo de los instrumentos de cuerda turcos.
"Vivo en un solo lugar, Alemania", dice Cinal, 30, cuyo nombre de guerra en la escena hip-hop es Azra. "Pero mi vida es un poco esquizofrénica. De vez en cuando como embutidos de curry. Eso lleva carne de puerco. No podría comer eso en Turquía. Pero cuando voy a Turquía es como una aventura amorosa, es como un pájaro que sabe en que temporada volar. Me veo como todo el mundo".
Los dos millones de turcos de Alemania son la minoría más grande del país. Pero no están integrados. Miles de turcos de primera y segunda generación no hablan alemán. Cuando mueren, a menudo sus ataúdes son embarcados hacia cementerios ancestrales desparramados por el campo turco.
La tercera generación de turcos alemanes, como el más joven colaborador hip-hop de Cinak, Eko Fresh, se siente fuertemente atado a Colonia, más que a Ancara, pero tiene pocas oportunidades: 30% de los turcos alemanes abandonan la escuela, y un 40% no tiene empleo.
"Creo que mi a padre se lo comió llevar esas dos vidas", dice Fuat Ergin, rapero e hijo de una costurera y un sastre que emigraron desde la costa del Mar Negro de Turquía.
"Nunca se integró en Alemania. Se sentía fuera de lugar. No quería que yo me tuviera que tragar lo mismo. Estoy tratando de ser más universalista".
La lengua corriente de Ergin y otros raperos turcos -que solamente en Berlín han subido de diez a más de cuarenta en la última década- se insinúa a sí misma en el habla de la calle de Alemania. Lenguas entrelazadas e imágenes hechas con retazos de culturas dispares están animando y expandiéndose en el diminuto mercado rap, donde del más exitoso disco compacto hip-hop se vendieron 150.000 ejemplares.
"La lengua turca está sobrecargada de imágenes", dice Marcis Staiger, presidente de la discográfica Royal Bunker Records, que publicó el último álbum de Cinak. "El idioma alemán gira más sobre detalles. Los turcos le dan color al alemán, de modo que la nueva jerga alemana está perdiendo terreno. Pero la lengua y la cultura son también un problema. Tenemos problemas en llegar a la audiencia turca en Alemania. Las antenas de sus parabólicas están orientadas hacia Turquía".
El otro día Cinak barajó un asombroso mosaico de identidades en su mesita de café: un pasaporte alemán, una tarjeta rosada que le otorga la condición de turco residente, un documento blanco liberándolo del servicio militar turco y dos carnés de identidad nacionales. En algunas fotos aparece con mostacho, en otras con barbilla de chivo. Con los años se ha transformado en una quimera, un hombre de lealtades labradas.
"Alemania es mi patria", insiste.
Los padres de Cinak llegaron a Alemania desde la ciudad turca de Erzincan en 1970. Su padre encontró trabajo como electricista y Cinak nació no muy lejos del Muro de Berlín en 1974, durante la Guerra Fría. La familia se mudó a Kreuzberg, un gueto de inmigrantes donde artistas y estafadores se mezclan con tropas estadounidenses jugando al balonmano con niños turcos. Cinak fue aceptado en una escuela en un barrio mejor, preponderantemente alemán, pero la abandonó después de sacar malas notas en alemán.
"El sistema me dijo que yo no era lo suficientemente bueno para la escuela alemana", dice Cinak, todavía mareado después de una noche de parranda y sentado debajo de sus dos loros en un edificio sin ascensor de color crema al otro lado de la calle del bar Be-Bop. "Me dijeron que volviera a Kreuzberg. Pero fue un error. Mi alemán era perfecto".
"Los chicos en Kreuzberg no iban a la escuela. Estaban metidos en negocios. Terminé con los perdedores. Empecé a falsificar cheque a los catorce. Mis amigos eran unos mafiosos violentos. Pero yo nunca hice daño a nadie. Yo era un mafioso que usaba el cerebro".
Cinak se enamoró y descubrió que las sospechas religiosas y tribales del antiguo país habían sido trasladadas al nuevo. Su novia, Hilal, era sunní. Cinak era miembro de otra secta, los alawitas. "Ella cambió mi vida. Dejé la delincuencia. Trabajé como peón. Pero su padre tenía ideas anticuadas", dice Cinak. "Traté de convencerlo. Le dije: Llevas treinta años viviendo en Alemania. Olvídate de las cosas viejas'. Pero no lo hizo. Y no pude casarme con ella".
Comenzó a escribir sus problemas en versos raperos. Escribió sobre el amor perdido y fue rápidamente reprendido por sus amiguetes, que le dijeron: 'Eso no es rap. ¿Te has olvidado de LL Cool?" Chinak dijo que él no quería glorificar la violencia y los gangsters. Prefirió las cosas que conocía: la pobreza, el desempleo y la discriminación. Se ha transformado en una especie de rapero sabio, un joven cuyas líricas callejeras advierten a los turcos sobre el crimen y la rabia de preguntarse adónde pertenecen.
"Soy como tú, un extraño en el exilio", canta Cinak en Niño Turco', una canción sobre el nuevo álbum de él y Eko. "Vengo de Turquía como tú, tengo un pasaporte alemán en mi mano, una tarjeta rosada en mi bolsillo y llevo la visera de frente. Soy malicioso, tengo sangre vomitada. Me quedé callado".
La cubierta del álbum muestra una luna creciente turca desangrándose sobre una bandera alemana. Varios de los números tienen que ver con política, incluyendo una improvisación sobre el matrimonio entre una mujer turca y el hijo del antiguo canciller Helmut Kohl, y de los esfuerzos de Turquía por ingresar en la Unión Europea.
"Kohl es consiguió una nuera en Alemania. La UE está cerrando sus puertas y los turcos tienen que quedarse fuera", sigue la canción Quemaduras de Cigarrillos en Mi Jersey'. "Se está quemando. Pensé que me estaba quemando. Pero no era yo, era sólo mi camiseta".
El álbum "habla no solamente de los problemas de los jóvenes turcos", dice Staiger, que co-produjo el cedé.
"Es universal. Es un álbum sobre problemas de todos los días con énfasis en gente que mira diferente".
Los turcos alemanes "todavía no han llegado a formar una cultura mix de integración", dice. "Lo puedes ver en Cinak, que tiene 30, y en Eko, de 20. Cambiaron un montón de cosas en los diez años que los separan. Cinak todavía quiere una esposa turca. No puede imaginarse casándose con una alemana. Pero Eko ni piensa en esas cosas. Su generación es mucho más asimilada".
Eko se llama a sí mismo El Sueño Alemán'. Sin embargo, él y Cinak serían felices si vendieran veinte o treinta mil copias de su cedé. Hay problemas de publicidad. Las líricas alemanas de Eko se pueden comercializar, pero cuando se las entrelaza con las líneas turcas de Cinak las canciones se transforman en un handicap para alcanzar a una audiencia alemana más amplia. Y el sello Staiger's Royal Bunker ha estado implicada en pleito tras pleito después de acusar a una emisora radial de racista por negarse a emitir canciones rap turcas.
Sentado debajo de una fotografía de Kemal Ataturk, el padre de la Turquía moderna, Fuat Ergin dice que está preocupado por cómo es visto por los alemanes. Hay una falla, una brecha, dice el popular letrista hip-hop, algo que divide, incluso con su pulcro alemán y su admiración de Europa.
"Cuando voy a Berlín oriental con mi bolsa de las compras, me miran como si fuera uno de los secuestradores que estaba en el avión que se estrelló contra el World Trade Center", dice Ergin, 32. "Estoy tan cansado de discriminación. En los medios de comunicación, en todas partes".
Su álbum de 1999, Hassickdir?' -que, traducido de la jerga de Berlín quiere decir: ¿Te odio?'- mostraba un arma en la cubierta. El mundo del hip-hop no le ha hecho rico -todavía paga sus cuentas trabajando como mensajero en una consulta médica. No puede pagarse un apartamento; vive con su familia y amigos y lleva sus cedés en una bolsa.
No quiere que se lo comercialice. Quiere ser entendido. Alguna gente, dice, cree que es un profeta.
Ergin visita Turquía y a menudo siente la pasión que su padre, que nunca sucumbió a los encantos de Europa, vivió en su ciudad natal de Sile, en el Mar Negro. Pero es su nueva vida: escindida y empalmada, y sin embargo cree en sí mismo.
"Soy un turco viviendo en Europa", dice. "Conozco mi lengua, cultura y pasado. Pero necesito aprender alemán para integrarme. Puedes colocar cualquier cosa debajo del alero del rap. Mis letras son caóticas. Reflejan mi vida. Comencé a escribir versos hip-hop en inglés. Pero no soñaba en inglés. Traté de escribir alemán, pero no sabía nada de literatura alemana. Me puse a escribir turco una noche y fue como si algo explotara y la lengua fluyó".
Sabe que muchos de la generación posterior a la suya no hablan turco. Los nombres de los pueblos y el folclore del antiguo país son todavía susurrados por los abuelos, pero no encuentran eco entre los jóvenes, cuyos meandros interculturales se desarrollan en efímero zumbido y revoloteo del ciberespacio. La luz sol del sol y el sonido del tráfico pasa a través de la ventana de Ergin.
"Es como ir a Turquía", dice. "Yo pasé allá 55 días en 2000 y en 2000. Pero eché de menos a Alemania, y cuando volví me sentí feliz de ver que los autobuses pasaban a tiempo".
8 de agosto de 2004
©losangelestimes
VARSOVIA REMEMORA INSURRECCIÓN DE 1944 - ela kasprzycka
La fracasada rebelión de Varsovia de 1944 contra la ocupación nazi fue rememorada este fin de semana en Polonia, señalando la necesidad de no olvidar los crímenes de los nazis y sus aliados.
Varsovia, Polonia. Este día hace sesenta años estalló la rebelión de Varsovia, una malhadada rebelión de 63 días para liberar a la capital polaca de la ocupación nazi.Halina Szwykowska, 82, que dejó a su pequeño hijo con sus familiares para pelear contra los alemanes, recuerda el estado de ánimo: "Fue un momento inolvidable de alegría y entusiasmo. Izamos una bandera polaca rojiblanca agujereada de balas... Por los altavoces se tocaba el himno nacional y la gente abría las ventanas y se sumaba al canto. Por un momento, Varsovia fue una ciudad libre".
La rebelión fracasó, así como la insurrección de los últimos sesenta mil judíos del gueto de Varsovia un año antes.
Este fin de semana, la rebelión de 1944, en la que se calcula que murieron 200 mil civiles y combatientes se rememora con una serie de eventos.
Además de conmemorar la masacre, el fin de semana marcha un hito histórico en el camino polaco-alemán hacia la reconciliación.
"Estoy contento de que venga Schroeder", dijo Szwykowska. "No es su generación la responsable, pero está bien que se entere de lo que nos hicieron sus compatriotas".
En 1944 después de cinco años de ocupación nazi y mientras avanzaba el ejército soviético, los comandantes del clandestino Ejército Nacional polaco organizaron una rebelión.
Por medio de transmisiones radiales desde Moscú se llamó a los polacos a las armas. Mal equipados, los comandantes polacos esperaban resistir al menos una semana antes de que los soviéticos llegaran en su ayuda y los norteamericanos y británicos ayudaran con suministros de alimentos y municiones por paracaídas.
"La gente joven quería luchar, para vengarse liberar Varsovia", recuerda Henryk Gaska, 80, que era un joven cabo en la época de la rebelión.
Pero las cosas marcharon mal. Después de los días iniciales de alegría y entusiasmo en que el ejército de unos 40 mil hombres logró liberar a grandes secciones de la ciudad, quedó claro que no llegaría ayuda. Entretanto, los alemanes se reagruparon, enviaron tropas de elite de refuerzo y pelearon edificio por edificio.
El jefe de las SS alemanas, Heinrich Himmler emitió una orden infame: "Mátenlos a todos, no tomaremos prisioneros". La ciudad debía ser "arrasada para sentar un espantoso ejemplo para toda Europa".
El líder soviético Josef Stalin, que consideraba al Ejército Nacional polaco como anti-soviético y planeaba instalar un gobierno comunista en Polonia, llamó a la rebelión una "camorra sin sentido montada por aventureros". Los soviéticos observaron sin hacer nada, desde el lado este del río Vístula, la destrucción de la ciudad.
Los hambrientos y exhaustos combatientes polacos capitularon después de dos meses. Los sobrevivientes fueron deportados a campos de concentración. Los alemanes procedieron a la destrucción sistemática de la ciudad. Más de un ochenta por ciento de Varsovia fue transformada en escombros.
Después del fin de la guerra y Polonia cayera bajo dominio comunista, la rebelión fue condenada y muchos de sus héroes perseguidos. Para las potencias occidentales la rebelión fue un incómodo recordatorio de su falta de acción.
Norman Davies, un historiador y escritor en la Universidad de Oxford, duda que Occidente pudiera haber presionado a Stalin para salvar a Varsovia. Pero ni siquiera lo intentó, dijo Davies en una entrevista a un diario polaco.
El "Occidente no movió ni un dedo", dijo. "Ni siquiera obligó al Kremlin a aceptar el aterrizaje de aviones con suministros de ayuda".
El año pasado, con ocasión del 60 aniversario de la rebelión del gueto judío, el presidente polaco Aleksander Kwasniewski y funcionarios israelíes colocaron coronas en un gran monumento de granito negro en Varsovia. Este fin de semana los eventos destacaron la rebelión de 1944.
"Hay conciencia en el mundo de lo que los nazis hicieron a los judíos y a los gitanos, pero no de lo que le hicieron a los polacos", dijo Szwykowska, el veterano de la insurrección.
Durante más de cincuenta años, Gaska ha hecho el viaje en tren de 320 kilómetros desde el poniente de la ciudad de Wroclaw a Varsovia cada agosto para recordar a los amigos que pelearon con él y encender cirios en el cementerio militar de Powazki, donde están enterrados la mayoría de los insurgentes.
"Los alemanes mataron a tanta de nuestra gente, fue una matanza. La gente era ejecutada en las calles de Varsovia y teníamos que guardar silencio", dice Gaska. "Ahora creemos que nos toca hablar a nosotros".
[En la conmemoración participaron varias figuras de estado, entre ellas el secretario de estado Colin L. Powell.]
2 de agosto de 2004
©traducción mQh
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