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arrestan a mujer en caso archivado


Mujer arrestada en caso archivado tiene otros esposos muertos.
[Mitch Weiss] Albemarle, Carolina del Norte, Estados Unidos. Durante dos décadas Al Gentry suplicó a los detectives que estudiaran una vez más el misterio sobre quién mató a su hermano Harold y dejó su cuerpo agujereado de balas en el suelo de la casa que compartía con su mujer.
Visitó la oficina del sheriff decenas de veces e hizo un número similar de llamadas. Gentry había sospechado siempre de la ex mujer -ahora de 76- de su hermano, que el mes pasado fue acusada de contratar a un asesino a sueldo para matarlo.
"Es algo que he estado esperando durante un largo tiempo", dijo Gentry.
Pero la persistencia de Gentry pudo haber conducido a los detectives a un descubrimiento mucho más escalofriante sobre Betty Neumar. Después de su detención, las autoridades se dieron cuenta de que los cinco matrimonios que tuvo desde los años cincuenta, terminaron todos por la muerte de sus maridos.
Las autoridades dijeron que habían notificado a la policía sobre el lugar donde Neumar vivió con los hombres. De momento, nadie ha dicho que las muertes sean sospechosas, pero algunos agentes están reabriendo los casos archivados.
Al Gentry se ha estado apareciendo durante años por la oficina del sheriff para hablar sobre el caso con cualquiera que quisiera escucharlo. El cuerpo de su hermano, con varias heridas de bala, fue encontrado en la casa de la pareja el 14 de julio de 1986.
Neumar, que estaba fuera de la ciudad el día que su marido fue asesinado, no mostró ninguna emoción a su regreso, dijo Al Gentry. Cuando estacionó frente a la casa de ladrillos de una planta en un tranquilo vecindario rodeado de flashes y lleno de agentes de policía, recordó, la mujer soltó que había estado en Augusta, Georgia, la noche anterior, antes incluso de que él dijera una palabra.
"Si ella hubiese salido del coche con lágrimas en sus ojos y me hubiese preguntado por qué alguien había matado a Harold, no habría sospechado nunca de ella", dijo. "Ese fue su error".
Harold Gentry conoció a Neumar -cuando era Betty Sills- en Florida y se casaron el 19 de enero de 1968 en el condado de Charlton, Georgia, cuando él tenía 29 y ella 36. La pareja se mudó a Norwood, a eso de una hora al este de Charlotte, a fines de los setenta después de que él se jubilara del ejército después de veintiún años de servicio.
Años después, recuerda Al Gentry, le contó a la familia que había sido enfermera y que su primer marido había muerto de cáncer. También dijo que había sido esteticista y que había vivido en Ohio, y tenía hijos de un matrimonio anterior. En varias ocasiones trabajó en una farmacia, condujo un bus escolar y fue camarera mientras Harold Gentry trabajaba conduciendo un camión de reparto para la Royal Chemical Co.
Al principio fue agradable, pero después se tornó "fría" con su hermano y su familia, dijo Al Gentry. Para 1986 el matrimonio se había torcido y Harold Gentry estaba viviendo en una caravana en el patio.
"Ella era el tipo de persona que gusta de las cosas vistosas, de las joyas y la ropa cara. Tenía los medios para vivir así, pero no fue suficiente", dijo Al Gentry. "Quería siempre más, más y más. Y encontró el modo de obtenerlo".
Tras el asesinato de Harold Gentry, Al Gentry y su hermano Richard dijeron que Neumar cobró al menos veinte mil dólares del seguro de vida, más otros beneficios de las fuerzas armadas, y vendió la casa de la pareja y otras cosas. Pero hace apenas unos años, según indican documentos de bancarrota, Neumar vivía sólo con una pequeño subsidio de la seguridad social -aunque tenía más de tres docenas de tarjetas de crédito y una deuda de cientos de miles de dólares.
En una audiencia a principios de mes, la fiscalía dijo que la mujer tenía al menos una cuenta bancaria en el extranjero.
Después de la muerte de Gentry, Neumar se volvió a casar dos veces más. Uno de sus maridos fue John Neumar, de 79, que murió en octubre. Las autoridades de la ciudad natal de Neumar, Augusta en Georgia, están examinando su muerte y los detectives allanaron su casa hace dos semanas y requisaron una urna con cenizas, dijo el teniente Scott Peebles, detective del departamento del sheriff del condado de Richmond.
La causa de muerte indicada era una sepsia -una enfermedad causada por una infección bacterial de la sangre y tejidos del cuerpo- y su cuerpo fue incinerado poco después de su muerte. Peebles dijo que los detectives examinarían los restos para ver si había "otros factores que contribuyeron a su muerte", incluyendo si había sido asesinado con arsénico, lo que causa síntomas como la sepsia.
"No descartamos nada hasta que no recibamos los resultados", dijo.
La pareja estuvo casada durante catorce años. Solicitaron la bancarrota en abril de 2000, y los documentos muestran que debían 206.300 dólares en 43 tarjetas de crédito. Habían declarado propiedades por 14.355 dólares, incluyendo un coche Lincoln Town de 1996, y tenían un ingreso combinado mensual de unos 1.800 dólares. La solicitud de bancarrota permitió que la pareja borrara las deudas.
Neumar fue acusada de haber encargado el asesinato de Gentry y se le ha impuesto una fianza de medio millón de dólares. En su primera comparecencia ante el tribunal dijo que había tratado de contratar a varias personas para matar a su marido, ofreciéndole a un asesino potencial dinero y una camioneta para hacer el trabajo.
No tiene abogado y un mensaje que la Associated Press entregó a uno de los gendarmes no fue respondido. La hija que tuvo con Harold Gentry, que también vive en Augusta, se negó a hacer comentarios sobre la detención de su madre.
El sheriff que reabrió el caso, Rick Burris, no dirigía el departamento en la época del asesinato de Gentry. Burris dijo que revisó el grueso expediente y leyó las transcripciones de entrevistas realizadas por la Oficina de Investigaciones del estado. Dijo que señalaban la probabilidad de que Neumar hubiese contratado a alguien para matar a su marido, pero la policía de la época no logró reunir suficientes evidencias como para acusarla. Asignó un detective al caso, que reexaminó las evidencias en el caso y realizó nuevas entrevistas.
"Ella fue sospechosa durante un largo tiempo, pero no teníamos suficientes evidencia. Ahora sí", dijo Burris.
Los hermanos Al y Richard Gentry dijeron que el dolor por su muerte todavía persiste en la familia. Pero después de la detención, la familia visitó la tumba de su hermano, donde Al Gentry dijo: "Hermano, la tenemos".

15 de junio de 2008
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remueven a jefe policial


Removieron al titular de la departamental de Pilar tras tres crímenes.
Argentina. El fin de semana de asaltos violentos en el acomodado partido de Pilar, tierra de countries y barrios cerrados, derivó ayer en la remoción de un jefe policial. Luego de una reunión entre el gobernador, Daniel Scioli; el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, y el intendente de Pilar, Humberto Zúccaro, se resolvió apartar de su cargo al titular de la Jefatura Departamental de este distrito del norte bonaerense, el comisionado Pablo Otero. La decisión llegó tras conocerse dos homicidios, el de una mujer rematada en la nuca durante un robo y el caso, divulgado ayer pero ocurrido el sábado por la noche, de un empresario que murió de un disparo en el pecho cuando pretendían robarle unos 25 mil pesos.
La reunión tuvo lugar en la Casa de Gobierno, en La Plata, y allí mismo se nombró al reemplazante de Otero: el comisionado Mario Valente, quien fue jefe de Pinamar y hasta ayer trabajaba en el Ministerio de Seguridad bonaerense. Según contó Zúccaro, durante el encuentro pidió más agentes para el patrullaje y "la oxigenación" de las autoridades de la policía local. Scioli y Stornelli resolvieron entonces sumar 50 efectivos a la zona, intensificar los operativos policiales, crear un nuevo destacamento en Pilar y una nueva subcomisaría en el distrito vecino de José C. Paz.
Por otra parte, se acordó que el municipio de Pilar se incorporará al Plan de Seguridad Municipios, un programa implementado en algunos distritos del conurbano y que consiste en que las patrullas municipales colaboren con la policía en la prevención del delito. Zúccaro salió de la reunión "conforme" con las medidas propuestas por el gobierno provincial, aunque se aclaró que esperará "ver los resultados".
"No estamos acostumbrados a los hechos de violencia ocurridos en los últimos días", reconoció el intendente de Pilar, quien aseguró que en los últimos tres o cuatro años sólo hubo arrebatos o robos al voleo. La seguidilla delictiva comenzó la noche del jueves cuando la abogada Yanina Corvelo, de 30 años, fue abordada por tres ladrones armados mientras llegaba a su casa, en Acceso Norte y 3 de Febrero, a bordo de su Peugeot 206. Los delincuentes la obligaron a pasarse al asiento trasero de su auto y se la llevaron. Un vecino advirtió al 911 y la policía logró ubicar el auto en la localidad de Derqui, donde se desató un tiroteo. El Peugeot de Corvelo terminó incrustado en el patrullero y los tres asaltantes terminaron detenidos. Uno de ellos, herido. La sorpresa llegó cuando los uniformados encontraron en el interior del auto a Corvelo, herida por las balas. La mujer fue internada y hasta ayer permanecía en terapia intensiva. Se investiga a quién pertenecían los proyectiles.
Se sumó, la noche del sábado pasado, el asesinato del empresario de la construcción Pedro Pedraza, de 44 años, en la localidad de Del Viso. Pedraza llegaba a su casa de la calle Argerich 1347 con 25 mil pesos en una riñonera. Antes de entrar fue asaltado por dos delincuentes que intentaron arrancarle la riñonera. Al parecer, el empresario se resistió, lo balearon en el pecho y murió casi en el acto. La hipótesis coincide con la versión familiar, que asegura que Pedraza ya había sido asaltado y estaba dispuesto a resistir si le volvía a ocurrir.
Siguió la muerte de Marta Navarro, de 40 años, que regresaba de cenar en el centro de Pilar junto a su esposo, Carlos Guardo (40), y a bordo de su Renault 9. La pareja fue interceptada por tres delincuentes que avanzaban en un Fiat Uno. Los asaltantes se subieron a la parte trasera del auto, les robaron dinero al hombre y la cartera a la mujer. Según Guardo –quien ayer sorprendió relatando lo ocurrido en televisión, de espaldas a las cámaras–, su esposa intentó desempañar el parabrisas y uno de los delincuentes la mató de un tiro en la nuca. Luego obligaron a Guardo a conducir hasta Pablo Nogués, donde lo hirieron de un balazo en un brazo y escaparon.
Siguió la reunión entre Scioli, Stornelli y Zúccaro donde se decidió la remoción del cargo de Pablo Otero, jefe de la Departamental de Pilar. Más tarde, el superintendente de la Policía Bonaerense, Daniel Salcedo, viajó a Pilar donde reconoció hoy que la situación "es preocupante", pero aseguró que "estamos haciendo un enorme esfuerzo" para evitar que sucedan hechos delictivos como los ocurridos.

11 de junio de 2008
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muerte de una modelo porno


Modelo porno argentina apareció muerta en México tras un año de desaparecida. Vanesa Martínez, de 27 años, viajó el 20 de mayo del año pasado al DF como stripper. La mantuvieron cautiva. El 17 de julio murió en un hospital por desnutrición y neumonía. Su familia se enteró un año después.
México. Dos fiscalías locales y la justicia mexicana intentan develar los pasos de la modelo argentina Vanesa Martínez en el país del cielito lindo y las margaritas, y la pista de una organización de trata y corrupción de mujeres con base en Buenos Aires y destino final en el DF mexicano. Vanesa viajó el 20 de mayo de 2007 al DF con el pasaje pago y alojamiento en un hotel céntrico, y la promesa de miles de dólares para bailar como stripper y copera en un local de la capital mariachi. Un mes y veinte días después sus familiares le perdieron el rastro. Sus hermanas la buscaron en todos los rincones durante nueve meses, hasta que a fines de abril recibieron una comunicación oficial: habían encontrado su cuerpo en la morgue de una escuela de medicina donde los alumnos lo diseccionaban para estudiar anatomía.
Vanesa había trabajado en películas porno de producción porteña. En los sets fue contactada por una chica (Paula), que la conectó con un club aparentemente conocido en México, el Royal Club. Le dieron pasaje, alojamiento en el hotel Niza, ubicado en el lujoso barrio de Polanco. Según los cálculos que anotó en su diario (abandonado en Buenos Aires), entre bailes y copas podría ganar miles de dólares "sin sexo", detalle que después formaría parte de las hipótesis familiares. "No le dejaron llevar celular y la tenían encerrada", dijo Silvana, su hermana.
"Estaba muy angustiada, se sentía muy mal físicamente y se quería volver ya. Estaba juntando la plata del pasaje y tenía fecha creo que para agosto, pero me dijo que no la iban a dejar ir todavía porque tenía que pagar multas. A nosotros nos parece que es la forma que tienen en esas organizaciones para justificar que queden encerradas."
El 11 de julio fue la última comunicación. "Como no se comunicaba todos los días, al principio estábamos un poco intranquilas, pero empezamos a preocuparnos realmente cuando el 16 de julio no me llamó por mi cumpleaños. Pero eso no era nada. El 8 de agosto cumple una de sus sobrinas. Y tampoco tuvimos noticias. Que no llamara por mi cumpleaños puede ser, pero que se le pasara el de las sobrinas, que nunca, eso nos pareció muy preocupante. En el último chat decía que estaba muy débil y se sentía mal pero no explicaba quién la tenía ni por qué".
Silvana y Leticia, las dos hermanas de Vanesa, iniciaron una búsqueda desesperada. Intentaron pedir ayuda en la embajada mexicana en Buenos Aires pero no aceptaron recibir denuncias. Finalmente, la Cancillería presentó una denuncia ante la Justicia, que tomaron las fiscalías 10, por la desaparición, y 6, de Delitos Sexuales, siguiendo la hipótesis de la organización de trata de mujeres. Se comunicaron con el Royal, con el hotel Niza, con Paola (que había viajado con su pareja, Ariel, y con Vanesa, a México) que había regresado, con gente de la noche que la conoció allá. "Todos dijeron que la habían visto y que estaba bien y que volvería, hasta que dejaron de hablar por miedo." El 28 de abril, desde la Cancillería, informaron a la familia que Vanesa había sido internada en grave estado el 11 de julio en la sala de urgencias del hospital Salas, del DF, y había muerto de una neumonía el 17 de julio. Nadie reclamó su cuerpo y fue derivada a la morgue del Instituto Politécnico.
"¿Por qué no la dejaban comunicarse? ¿Por qué con pedido de búsqueda ingresó al hospital como Vanesa Martínez y un segundo apellido que no era de ella y las autoridades no repararon en que la buscaban? ¿Quién la ingresó? ¿Por qué los que consultamos en septiembre nos dijeron que estaba bien cuando estaba muerta?", se pregunta la familia y todavía no tienen respuesta.

10 de junio de 2008
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exonerados contra el estigma


Ex reclusos exonerados luchan por despojarse del estigma.
[Peter Slevin y Kari Lydersen] Chicago, Estados Unidos. Tabitha Pollock estaba durmiendo cuando su novio mató a su hija de tres años. Acusada de homicidio en primer grado debido a que la fiscalía sostuvo que debía haber presentido el peligro, Pollock pasó más de seis años en la cárcel antes de que la Corte Suprema de Illinois la exonerara.
"Debería haberlo sabido", la resolución del alto tribunal, no fue suficiente para mantener a Pollock tras las rejas.
Cinco años después, Pollock sigue en el limbo, liberada de la cárcel pero no de las secuelas de una condena injusta que trastornó su vida. Con antecedentes penales, no puede convertirse en maestra, como quiere. No puede cobrar una indemnización al gobierno de Illinois. En un viaje a Australia, donde los funcionarios de aduana la interrogaron al llegar, descubrió que la condena por homicidio la perseguiría toda la vida.
Para limpiar su nombre, Pollock -así como una docena o algo así de ex presidiarios de Illinois que han sido exonerados- necesita un perdón oficial, que sólo el gobernador puede otorgar. Lo pidió en 2002, pero no ha recibido respuesta.
"Fue criada en la creencia de que Estados Unidos es un país maravilloso, pero tengo serias dudas sobre Illinois", dice Pollock, 37. "Toda esta experiencia me ha enseñado no tener ilusiones ni esperanzas".
Un portavoz del gobernador Rod Blagojevich (demócrata) dijo el mes pasado que el gobernador está atiborrado de peticiones y no ha tenido tiempo de revisar el caso de Pollock.
Los apuros de Pollock son cada vez más comunes en el país a medida que más gente es exonerada. El Proyecto Inocencia, de Nueva York, ha contado más de 215 condenas injustas en Estados Unidos que han sido revertidas sobre la base de evidencias de ADN.
Muchos de esos ex presos están pidiendo compensación a los gobiernos que los encarcelaron injustamente -pero se los hace esperar, sea debido al lento ritmo de la burocracia o a la ausencia de procedimientos o de voluntad política para ocuparse de sus casos.
Cuando las autoridades no certifican la inocencia, "de hecho la sentencia continúa", dice Stephen Saloom, director de programas del Proyecto Inocencia. Observando que los legisladores están reconociendo "los crónicos problemas" de los exonerados después de su puesta en libertad, dijo que veintidós estados y el Distrito proporcionan compensación oficial de uno u otro modo.
"La tendencia reciente no es sólo pagar una suma de dinero por año de cárcel, sino también ofrecer servicios inmediatos tras ser dejados en libertad", dijo Saloom, que dijo que los clientes del proyecto han pasado en promedio once años en prisión. Activistas dicen que los exonerados necesitan ayuda para hacer la transición de retorno a la sociedad, especialmente a la hora de encontrar empleo.
"No es suficiente dejar en libertad a la persona", dijo Saloom.
Alabama paga a los ex presos exonerados cincuenta mil dólares por cada año que estuvieron en prisión. Nueva Jersey, cuarenta mil dólares o dos veces el ingreso anual previo del recluso. Louisiana ofrece quince mil dólares al año para asistencia psicológica, seguro médico y formación profesional, de acuerdo al Centro sobre Setnencias Injustas de la Universidad Northwestern.
En Illinois, para limpiar la hoja de antecedentes y cobrar compensación -una suma fija de 60,150 dólares por cinco años o menos en prisión, o 120,300 dólares por seis a catorce años- un exonerado debe obtener un perdón "basado en su inocencia" del gobernador. Una comisión de revisión del estado de quince miembros entrevista a los peticionarios y hace una recomendación, pero el gobernador no está obligado a tomar una decisión.
"El gobernador no está obligado a acatar esa recomendación", dijo Karen Daniel, abogada del Centro sobre Sentencias Injustas, que está ejerciendo presión sobre Blagojevich para que decida en el caso de Pollock y otros. "En la mayoría de estos casos, no se trata realmente de una decisión difícil. A veces todavía queda algo de controversia después de anulada la condena, pero en la mayoría de estos casos no existe ese tipo de desacuerdo".
Las leyes de Illinois proporcionan a los ex reclusos exonerados menos servicios que a los presos en libertad vigilada. Un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Illinois y que ahora está siendo estudiada por el Senado cambiaría esa situación, mientras permite a los reclusos exonerados recibir un "certificado de inocencia", que tendría el mismo valor que un indulto, sin requerir la intervención del gobernador.
La experiencia de Robert Wilson en los tribunales de Chicago fue un caso de identidad equivocada. Pasó nueve años tras las rejas por un crimen cometido otro hombre, y eso todavía lo persigue.
El 28 de febrero de 1997 alguien apuñaló a June Siler, 24, con un cúter cuando esperaba el autobús en el Lado Sur de Chicago. Al día siguiente, en la misma parada, la policía detuvo a Wilson. Interrogado durente casi treinta horas, firmó una confesión escrita y fue acusado de intento de homicidio.
Wilson se declaró inocente, pero Siler lo señaló en el tribunal como el hombre que le había cortado la cara y la garganta. Lo que el jurado no sabía era que otras cinco víctimas -todas blancas, como Siler- fueron atacadas y cortadas en paradas de buses en Chicago dos semanas después de la detención de Wilson. El agresor fue detenido y confesó, pero la policía nunca lo interrogó sobre el caso de Siler.
Nueve años después, en una apelación presentada por el equipo de la Northwestern, un tribunal resolvió que el jurado debió haber sido informado sobre los otros casos. Siler dijo que había acusado al hombre equivocado.
Finalmente Wilson fue dejado en libertad. Sin embargo, dejó la prisión sin grandes perspectivas y con grandes deudas porque debió pagar alimentación por sus tres hijos mientras estuvo en prisión. Hoy en día sus hijos son adolescentes y él "apenas sobrevive".
"Me siento tan mal que creo que estaría mejor si volviera a la penitenciaría", dijo Wilson, 52. "Cuando pido un trabajo, ven mi hoja de antecedentes y me rechazan. No estoy pidiendo subsidio ni limosna; sólo quiero que me den lo que merezco".
Marlon Pendleton también está amargado. En 1993 una víctima de violación y robo lo señaló en una rueda de sospechosos. Sus abogados creen que la víctima fue influida porque vio primero a Pendleton con las manos esposadas antes de ver a todo el grupo. Aunque él pidió repetidas veces un análisis de ADN, le dijeron que no era posible.
En 2006, un análisis de ADN determinó su inocencia y Pendleton fue dejado en libertad. Pero no ha sido perdonado, ni ha recibido compensación, y no ha logrado que le borren la condena de sus antecedentes. Incapaz de pagar la hipoteca, su familia perdió la casa de su madre en Gary, Indiana. Dice que sus hijos están sufriendo.
"No puedo encontrar trabajo", dijo Pendleton. "Cada vez que relleno una solicitud, la rechazan. ¿Qué puedes hacer con un prontuario y sin haber gozado de una educación muy buena? Mi vida ha sido un infierno".
Daniel, la abogado de la Northwestern, dijo que el número de reclusos exonerados "parece probablemente pequeño" en un país con casi dos millones de personas encarceladas. "Pero para mí es importante".
"Es una enorme injusticia la que le hemos hecho a esa gente, no necesariamente expresamente", dijo Daniel. "Ya no tienen posesiones, no tienen trabajo, muchas veces sus familiares han muerto. Hay pocas cosas peores que pueda hacer un gobierno. No podemos decir que tenemos un sistema de justicia criminal si no reparamos los errores que hemos cometido".
Uno de los clientes de Daniel es Marcus Lyons, un ex reservista de la Armada y estudiante de programación que pasó tres años en la cárcel en una errónea condena por agresión sexual.
Lyons estaba tan afectado que después de su liberación en 1991, trató de crucificarse frente al Tribunal del Condado de DuPage.
Un análisis de ADN lo exculpó el año pasado. Todavía está esperando que el gobierno de Illinois le pague una indemnización.

4 de junio de 2008
28 de abril de 2008
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hallaron su cadáver, mutilado


Un empleado estatal que denunció una estafa millonaria está desaparecido desde hace dos semanas. El hombre había recibido amenazas de muerte. Ayer encontraron un cadáver mutilado y los investigadores tienen "fuertes indicios" de que podría ser el denunciante.
[Carlos Rodríguez] Argentina. En el barrio El Vinaral, en Santiago del Estero, fue hallado ayer el cadáver de un hombre y en fuentes policiales se supo que existen "fuertes indicios" de que podría tratarse de Raúl Domínguez, un empleado estatal que está desaparecido desde el 13 de este mes. Domínguez es el principal testigo en una causa por una estafa millonaria que se habría cometido en perjuicio de la Dirección de Rentas de la provincia. La investigación se inició por una denuncia presentada por el desaparecido, quien dijo que las maniobras se hacían mediante la adulteración de timbrados y sellos de la dependencia oficial. "El cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición. Los peritos estimaron que la muerte se produjo entre tres o cinco días atrás. La cabeza estaba separada del cuerpo y también las manos", le dijo a Página/12 una fuente policial. El médico forense Julio Roldán, quien se hizo presente en el lugar donde se encontró el cuerpo, dijo que la autopsia recién se hará hoy. El caso, por su gravedad institucional, preocupa al gobernador Gerardo Zamora, quien hace unos días recibió en su despacho a la familia de Domínguez.
"No se sabe todavía si el cadáver fue descuartizado por los autores del hecho o si fue atacado por animales. Todavía no fue identificado, pero una de las hipótesis es que podría tratarse del cuerpo del empleado que está desaparecido", hizo saber el vocero policial. El cadáver, que había sido arrojado en una zona de espesa vegetación, fue encontrado por dos hombres que estaban "cartoneando" y que se movilizaban en un carro tirado por un caballo. Ante el hallazgo, decidieron pedirle ayuda a José Farías, un obrero municipal que realiza tareas de limpieza en la vía pública, quien a su vez avisó a la policía. La zona es de difícil acceso porque está llena de plantas de vinal, que tienen espinas muy grandes. Por su resistencia, esas espinas suelen ser usadas para tejer a mano.
El cuerpo estaba cubierto por un pantalón de color negro, parecido al que usaba Domínguez el día que desapareció. El hombre vive con su esposa Olga Torres y su hijo Milton, en una casa humilde del barrio Smata, a unos 300 metros del lugar donde fue encontrado el cuerpo. Llamó la atención que la autopsia haya sido postergada hasta hoy. El cuerpo, encontrado a las 12 de ayer, fue llevado a la Morgue Judicial del Hospital Independencia, donde fueron citados para hoy los familiares de Domínguez. El empleado, de 51 años, está desaparecido desde el 13 de mayo. Su testimonio es clave en la causa por defraudación, a cargo del juez Juan Antonio Jorge.
Domínguez declaró dos veces en sede policial y tenía que presentarse ante el juez. Su desaparición lo impidió. Aseguró que la defraudación era realizada por empleados y personal jerárquico de la Dirección de Rentas, mediante la adulteración de timbrados y sellos, incluso de jueces civiles. Antes de su desaparición, Domínguez había sido amenazado de muerte. "Traidor, te vamos a matar, hijo de puta", "Pelotudo, botón, hijo de mil yiras, qué cagada te vamos a dar, ja, ja, ja" y "A Domínguez hay que hacerlo cagar", fueron algunas de las leyendas que manos anónimas pintaron en uno de los baños de la Dirección de Rentas.
"Se trata del cadáver en avanzado estado de descomposición de un hombre adulto y robusto, su cuerpo estaba separado en varias partes", declaró a la prensa el obrero municipal Farías. La descripción física coincide con la de Domínguez. Tres días antes del hallazgo, la policía había realizado un rastrillaje por la zona de El Vinaral, pero no encontraron nada. Los vecinos habían denunciado que se sentían "fuertes olores nauseabundos".
Otra decisión que no tuvo explicación oficial fue el allanamiento que se hizo, tres horas después de la aparición del cuerpo, en la casa de Domínguez, en presencia de la esposa del desaparecido y de un joven de 21 años, Lucas Ibáñez. Este fue rescatado de la calle por Domínguez, quien le enseñó el oficio de zapatero. En sus ratos libres, Domínguez trabajaba en un local de su propiedad, arreglando zapatos. Por la denuncia de Domínguez hay diez detenidos. Uno de ellos, Miguel Leguizamón, aseguró el lunes que el desaparecido está involucrado en las estafas que había denunciado. En casa de Leguizamón, la policía encontró la suma de 250 mil pesos. Su abogado defensor dijo que la suma es "fruto de los ahorros de toda una vida". Una de las procesadas, la directora de Fiscalización de Rentas, María Virginia Cura, salió en libertad bajo fianza, igual que el empleado de esa dependencia José Aranda. Los otros ocho imputados siguen presos.

29 de mayo de 2008
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crónica de un día de tristeza


El barrio San José, la marcha por Milagros.
[Emilio Ruchansky] Argentina. La madre de Milagros Balizán camina desconcertada. Hace dos días que no duerme y casi no puede hablar. Una multitud la acompaña por las calles de tierra del barrio San José, en Almirante Brown. Van hacia el baldío donde apareció el cadáver de su hija. Es de noche y los vecinos reunidos en el lugar comienzan a aplaudir cuando divisan las velas. Alguien la toma del brazo y le dice: "Mirta, vos tenés que encabezar la marcha, andá para adelante". La madre de Milagros no responde pero camina, y cuando está por completar la vuelta manzana, Verónica, su hermana, la detiene con un abrazo: "Andate a dormir, Bocha, no das más".
"Yo fui al velatorio. Viven en una casa de chapa-cartón y tuvimos que agacharnos para entrar porque del piso al techo no hay ni un metro y medio", le comenta a Página/12, Rosa Benítez, una de las tantas vecinas que la esperaban ayer en la esquina de Chubut y Rosales. Su hija filmó a escondidas el cuerpo con su celular y muestra el video: se ve a Milagros en un ataúd grande, con la mitad de la cara golpeada, rodeada de peluches, cartas, flores y ropa de bebé. El sobrino de Rosa, Leonel, fue uno de los testigos del caso y cuenta, con la inocencia de un chico de 10 años, que vio pasar a los dos hermanos y a Milagros. La niña iba descalza, ensangrentada y mientras caminaba "le pegaban con un palo".
Sin embargo, en el barrio la opinión está dividida. Muchos creen que esos chicos son inocentes, que fueron presionados por la policía. Rosa asegura que fueron ellos "pero acá el problema es otro". El baldío es propiedad del polideportivo Sol de América y hace 10 años que está cerrado. "Supuestamente, daban copa de leche, pero es mentira. Yo sé que (Carlos) Bilardo les dio plata para que vuelvan a abrirlo y se robaron todo." Ayer por la madrugada, varios vecinos decidieron instalarse en ese predio. Montaron carpas y tiendas, parcelaron el terreno con palos e hilos y tenían la esperanza de que la municipalidad les concediera el terreno.
Esta situación complica aún más las investigaciones. El oficial de la policía científica a cargo hizo el acta por usurpación y se quedó sin sus pericias. El domingo pasado encontró los pañales, el pantaloncito y el buzo de la niña. "En el lugar donde estaba el cuerpo hay tres pibes borrachos que no se quieren mover, rompieron el candado que pusimos y se instalaron", advierte el agente. También hay un perro pittbull atado. Un chico juega cerca de la persiana donde apareció el cuerpo, a su lado duerme uno de los borrachos. Todavía se ven cables de televisión, como los que ahorcaron a Milagros, sobre el techo de la casilla del antiguo polideportivo.
Después de la feroz pelea entre los vecinos y la policía el domingo a la noche, ningún uniformado se animó a quedarse de guardia. A primera vista, parece un picnic familiar. En medio de los hilos, las familias toman mate o almuerzan ante la atenta mirada de los vecinos. "Se aprovecharon de la desgracia, lo que hacen no tiene nombre. Y encima después se te clavan a la luz", protesta una señora que acompaña al policía y salió de testigo en el acta. Sobre el matorral está la pared volteada por la furia de los habitantes de este barrio humilde, del circo Salguero sólo quedaron las estacas. Fueron los primeros en irse cuando apareció el cuerpo de Milagros, algunos vecinos dicen que vieron algo, otros creen que pudieron ser los asesinos.
Mientras pasa la tarde, van cayendo los móviles de televisión y la gente se agrupa en las esquinas. Oscurece y Rosa Benítez señala un poste de luz: "¿Sabés cuándo empezó a funcionar? Hoy". El abandono de este lugar, convertido en basural, es evidente y refleja las penurias de los vecinos que no sólo piden justicia por el asesinato de Milagros. En la ronda se superponen las denuncias contra la delegación municipal. Juran haber visto los alimentos que envían a los comedores comunitarios en los stands de la feria local. "Nos dan una lata de picadillo de carne, una lata de arvejas y pasas de uva, y encima no fueron capaces de mandar una flor al velatorio de Milagros."
Los ocupas prenden pequeñas fogatas aguardando la llegada de la familia Balizán y previendo que los gendarmes intenten echarlos por la noche. El humo difumina la poca luz que hay y padres y madres aferran a sus niños. Cuando se acerca la marcha y se ven los carteles con la foto de la niña se oyen los primeros gritos de "¡Justicia!". Algunos quieren desviar la multitud hacia el pastizal donde murió Milagros. Los ocupantes del predio salen apurados a pedir que den la vuelta a la manzana para evitar enfrentamientos.
Mirta, o Bocha, como la llama su hermana, es pequeña, tiene bermudas largas, zapatillas de lona y un buzo azul. Verónica dice que se desmayó cinco veces y que ya perdió a dos bebés. "Debería tener 12 hijos. A uno lo perdió porque se electrocutó y el nene nació deforme, sin cabeza. Después perdió una beba de dos meses que se murió de un paro cardíaco y ahora esto...", resume la hermana mientras camina con su bebé en brazos. Bocha recibe abrazos y palabras de aliento. Rosa sale al cruce para explicarle que "hay que estar unidos" y que los vecinos se instalaron allí para protestar también y, claro, por necesidad.
Bocha no le responde. Solo dice "nada, nada, nada", cuando este cronista pregunta si recibió ayuda de las autoridades locales. Su hermana aclara que pagaron el entierro y que la invitaron a que hoy pasara por la municipalidad. Bocha repite: "Nada, nada, nada".

20 de mayo de 2008
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horror en la edad de la inocencia


Dos hermanos, uno de siete y otro de nueve años, confesaron haber matado a la nena de dos, en Rafael Calzada. Milagros había salido de su casa al mediodía del domingo. Poco después fue encontrada con golpes y ahorcada. Ayer, un nene de 7 años, vecino del lugar, contó que la había matado con su hermano de 9.
[Raúl Kollmann] Argentina. Jaquelin Milagros, de dos años y medio, apareció muerta, colgada de una puerta con un cable alrededor del cuerpo, como una especie de juego de la horca. Sus pies alcanzaban a tocar el piso, pero –según los criminalistas–, el ahorcamiento se produjo igual, seguramente por la compresión del propio peso sobre la carótida o la yugular. De todas maneras, no está descartado que los dos hermanos que produjeron la muerte, de siete y nueve años, hayan apretado el cable hasta ahorcarla. El dato adicional es que antes del deceso, la habían desnudado y le pegaron con un palo. "Hay veces que los chicos juegan a que uno le dispara a otro apuntando con el dedo –ejemplifica Osvaldo Raffo, uno de los decanos de la psiquiatría forense–. En ese marco, ha ocurrido que algún chico tomó el arma de su padre y mató a otro chico. Esto es igual. Juegan a hacerle daño a otro, a veces con mucha saña y violencia, pero a esa edad está claro que no comprenden en toda su dimensión lo que están haciendo. No se puede hablar de niños asesinos." El fiscal que en pocas horas esclareció el caso, Héctor Toneguzzo, determinó que ningún mayor participó en los hechos y, por lo tanto, envió el expediente al Juzgado de Menores número 2 de Lomas de Zamora, a cargo de Mariano Alessandrini, en donde no habrá juzgamiento ni imputación contra los chicos, sino que se les dará asistencia social y psicológica.
Todo ocurrió en el humilde barrio San José, de Rafael Calzada, en el partido de Almirante Brown. Los padres de Milagros tienen otros seis hijos y uno de ellos salió hacia un cíber. La nena se fue detrás de él. El hermano, sin embargo, se dio cuenta, volvió sobre sus pasos y llevó a Milagros nuevamente hacia adentro de la vivienda familiar. Lo que sucedió es que cuando volvió a salir hacia el cíber, la nena otra vez salió tras él. No está claro en la investigación judicial si los dos hermanos que produjeron luego la muerte encontraron a Milagros casi frente a su casa o si la chiquita caminó más y se perdió. Lo cierto es que la llevaron al predio a más de diez cuadras de la vivienda de Milagros y allí se produjo el desenlace.
La clave de la investigación fue que el fiscal Toneguzzo encontró a varios testigos que vieron a los dos hermanitos con la nena y, horas más tarde, el chico de siete contó la verdad. Ambos reconocieron ante el fiscal lo que habían hecho. Llevaron a Milagros hasta un predio, que en algún tiempo perteneció a una asociación de fomento, y allí la desnudaron y le pegaron. Al lado de su cuerpo, los investigadores encontraron la ropa, el pañal y hasta un chupete. El adelanto de la autopsia que recibió ayer el fiscal indica que no hubo abuso sexual ni violación.
Milagros desapareció de su casa al mediodía del domingo, pero sus padres recién se dieron cuenta un rato después. Es que pensaron que la niña había sido llevada por el hermano al cíber. "Fueron segundos que desapareció de mi casa. Después vinieron a avisarme que había una nena muerta a 12 o 13 cuadras. Era ella. Nadie vio nada, fueron segundos. Yo estaba lavando", se lamentó Oscar, el padre de Milagros, en diálogo con radio Mitre. El dato que muestra la humildad de la familia es que en el momento de la entrevista, Oscar se dirigía en tren hacia la morgue judicial donde le estaban haciendo la autopsia a su hija.
Mirta, la mamá de Milagros, contó que no bien se dieron cuenta de la desaparición de la niña, la empezaron a buscar y nunca imaginaron que la chiquita que apareció muerta tan lejos de su casa podía ser Milagros. "Ahora no sé qué vamos a hacer. No tengo palabras. Conocíamos a los dos nenes porque jugaban con mis hijos en la casa de mi hermano. Pero no tengo palabras", dijo la conmocionada madre una vez enterada de las informaciones que vinculaban a los dos chicos con el escalofriante caso.
"El colgamiento a medias es típico de chicos pequeños –analizó Raffo ante este diario–. Es que son muy bajitos y entonces cuelgan a alguien a la altura a la que llegan. Pero eso es suficiente, porque el cable produce la presión sobre la carótida y las yugulares y en 15 segundos pierde el conocimiento. Hemos tenido casos de chicos que juegan al suicidio por colgamiento y terminan muertos, pese a que con los pies tocan el suelo. De todas maneras, no es tan sencillo saber si la chiquita se ahorcó tratando de zafar de los golpes, si fue el colgamiento o si los chicos apretaron el cable en su cuello hasta sofocarla. Lo que sí se podrá verificar es si los chicos fueron los únicos autores por la intensidad de los golpes. No es lo mismo un golpe de un adulto que el de un niño de siete o nueve años."
La duda surge porque la madre de Milagros y también la madre y la abuela de los hermanos aducen que debe haber participado alguien de más edad. El fiscal no encontró ningún elemento que corroborara esa teoría y la realidad es que los propios chicos admitieron que fueron ellos los que, sin querer, mataron a la niña.
El clima de tensión fue creciendo en el barrio San José. Varios vecinos se juntaron el domingo para arremeter contra el predio en el que se encontró a Milagros y más tarde tuvieron que intervenir unos cien efectivos de la Policía Bonaerense para evitar que las cosas pasaran a mayores.
En los tribunales de Lomas de Zamora los investigadores se agarraban la cabeza por las circunstancias dramáticas del caso. Este diario dialogó con uno de los principales responsables de la pesquisa:

–¿Tiene alguna explicación para lo que pasó? –preguntó Página/12.
–Si tuviera que resumirle las cosas en una palabra diría: allí, donde murió Milagros, el Estado está ausente. No hay salud, no hay educación, no hay verdadera asistencia social. El Estado está ausente.

20 de mayo de 2008
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furia por crimen de una nena


El cuerpo de una nena de tres años fue hallado ayer en un descampado de Almirante Brown. Estaba desnudo y con signos de estrangulamiento. Un grupo de vecinos derrumbó una pared perimetral y atacó a pedradas al presunto dueño del predio abandonado.
Argentina. Vecinos del barrio de la localidad de San José, en el partido bonaerense de Almirante Brown, estallaron después de que en un baldío de esa localidad fuera hallado el cadáver de una nena de tres años. La niña estaba desnuda y con un cable de teléfono alrededor del cuello, y a unos metros de allí fue hallada su ropa, con algunas manchas de sangre. "Estaba el chupete, la mamadera y hasta los pañales", contó una vecina. La Justicia investiga si la víctima sufrió abuso sexual. A raíz del hecho, un grupo de vecinos del barrio derrumbó una pared perimetral al predio y luego arremetió a pedradas contra la casa del propietario del terreno donde fue hallada la niña. Se quejaban por el abandono y la inseguridad en el lugar.
Alrededor de las 15.30, unos chicos encontraron el cuerpo sin vida de la nena, identificada como Milagros, en un descampado ubicado en la esquina de Chubut y Rosales de esa localidad. "Estaban jugando a la pelota, vieron el cuerpito y fueron a llamar a la policía. Cuando nosotros llegamos estaba la nena tirada, desnuda y una soga en el cuello", contó a la prensa una vecina del barrio que se acercó al predio.
La víctima había desaparecido poco antes del mediodía de su casa, ubicada a unas diez cuadras del descampado, en la vecina localidad de Rafael Calzada. La madre de la pequeña contó que su hija había desaparecido cuando la envió a comprar, aunque no denunció inmediatamente la desaparición ante la policía, señalaron fuentes de la comisaría 3ª de Almirante Brown. "Cuando los padres llegaron, lloraban y decían que desde hacía dos horas que la estaban buscando y no la encontraban", relató la vecina.
Mientras tanto, los vecinos derrumbaron toda la pared perimetral del predio. "Rompimos todo el muro, porque el lugar está abandonado desde hace dos años. No se usa para nada y los vecinos hemos pedido que se haga una salita, una escuela, algo de utilidad –justificó una vecina–. Es un peligro para los chicos y para los grandes, porque te roban de a la hora que pases", describió.
La mujer recordó que el año pasado en ese descampado fue hallado un cuerpo "envuelto en una frazada y descuartizado", lo que fue confirmado por un jefe policial que estuvo en el lugar del hecho y que aseguró que ese caso fue resuelto.
En ese predio, pero en un extremo más alejado, funciona desde el jueves un circo. "Ahora lo están de-sarmando. Se tendrían que quedar hasta que se aclare esto. Tuvieron que haber visto algo raro, algún movimiento porque fue a plena luz del día", se quejó otra vecina.
Mientras los padres de la nena y otros vecinos declaraban ante la policía, un grupo de vecinos se trasladó unas cuadras hasta la calle Santa Fe, donde apedrearon la casa del que ellos señalan como el dueño del predio. Desde el interior de la edificación pedían que no arrojaran más piedras. Debido a los incidentes, la policía montó un vallado de bastones y escudos para evitar que los manifestantes ingresaran en la vivienda. Durante la noche, un grupo de jóvenes apedreó, también, a los efectivos de la Guardia de Infantería de la policía, que dispararon balas de gomas contra los manifestantes, uno de los cuales sufrió heridas, igual que dos policías.

19 de mayo de 2008
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