cocker spaniel de dios
[Laurie Goodstein y Dean E. Murphy] Hace tres semanas los católicos cuentan con un nuevo guardián de la fe: Un teólogo conservador con un toque moderado.
Cuando el arzobispo William J. Levada fue nombrado hace 10 años para dirigir la archidiócesis católica de San Francisco, trajo con él la reputación de ser un asertivo protector de la ortodoxia de la iglesia.
En su posición previa en Portland, Oregon, ayudó a dirigir la lucha contra una ley del estado que aprobaba el suicidio asistido por médicos, porque la iglesia se opone a la eutanasia.
En los años noventa fue miembro de una comisión del Vaticano que sacó el lenguaje inclusivo de género de un devocionario propuesto por Conferencia de Obispos Americanos.
Cuando una carta pastoral de los obispos americanos sobre las mujeres no logró obtener el apoyo del Vaticano, el arzobispo Levada ayudó a rescribirla con tal molde conservador -condenando el feminismo y algunas formas de igualdad de géneros-, que la carta simplemente murió.
Ahora el arzobispo Levada será el nuevo guardián de la fe: el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Su predecesor en el cargo fue el cardenal José Ratzinger, ahora el Papa Benedicto XVI, que se ganó el apodo de Rottweiler de Dios'.
Pero como bromeó el arzobispo Levada en su rueda de prensa en San Francisco, espera ser "más un cocker spaniel que un Rottweiler" -una descripción que lamentó aparentemente de inmediato, diciendo: "No, no, no escriba eso".
De hecho, mientras muchos liberales lo consideran un intransigente, también se ha enfrentado a críticos de conservadores de San Francisco por no oponerse con suficiente vigor a la homosexualidad y al matrimonio homosexual.
Varios observadores señalaron un conflicto de 1997 como clave para su enfoque: Entonces la ciudad de San Francisco exigía que organizaciones como Catholic Charities que recibían dinero del gobierno municipal ofrecieran beneficios a las parejas no casadas de sus empleados -incluyendo a parejas homosexuales.
El arzobispo Levada resistió, diciendo que la medida aprobaba las relaciones homosexuales.
Pero llegó a un compromiso, remendando el lenguaje de tal modo que la iglesia accedió a otorgar beneficios a todos los miembros de la familia.
El Padre Gerald O'Collins, un teólogo jesuita que lo conoció a principios de 1970, dijo: "Pensaba que él era un radical del término medio".
Colegas y amigos elogiaron el nombramiento, diciendo que tiene una bien redondeada carrera en la iglesia: en la iglesia, como un pastor activo y obispo, y en el Vaticano.
El arzobispo Levanda sacó su doctorado en 1970 en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, luego pasó los siguientes seis años enseñando en Los Angeles. En 1976 volvió a Roma a trabajar en la Congregación.
Lo dejó en 1982, trabajando como arzobispo de Portland de 1986 a 1995, cuando empezó como arzobispo de San Francisco. En 2000, fue nombrado para servir en la Congregación.
En San Francisco frustró las expectativas de muchos teólogos y sacerdotes más liberales, dijo el Padre Richard P. McBrien, profesor de teología de la Universidad de Notre Dame: "Varios personas se han sentido aprehensivas con su llegada como arzobispo y nos alivió descubrir que era mucho en muchos respectos más tolerante de lo que creíamos".
El alcalde Gavin Newsom, de San Francisco, que es católico, dijo que la ciudad había puesto a prueba muchas veces las habilidades diplomáticas del arzobispo Levanda.
En uno de los momentos más densos, cuando Newsom fue criticado el año pasado por muchos líderes de la iglesia por fomentar el matrimonio homosexual en la ciudad, el arzobispo Levada hizo declaraciones oponiéndose a la medida del alcalde.
Pero participó en sólo una manifestación pública, semanas después de que una resolución judicial ordenara paralizar los matrimonios.
"Cuando está en desacuerdo en algún tema en particular, ve la imagen más amplia. Claramente en San Francisco ha visto el panorama más amplio", dijo Newsom. El alcalde dijo que los sacerdotes en dos parroquias de la ciudad le dejaron claro que no era bienvenido a la misa, pero el arzobispo nunca lo rechazó. En su rueda de prensa el viernes, le preguntaron al arzobispo si el alcalde era bienvenido en la Catedral de Santa María de la Asunción, la sede de la archidiócesis. "Ha estado muchas veces en la Catedral", dijo el arzobispo.
El Padre Joseph Fessio, editor de Ignatius Press, con sede en San Francisco, y rector de la conservadora Universidad Ave María, en Florida, dijo que el arzobispo es "alguien sospechado por los liberales de ser demasiado conservador, y por los conservadores de ser demasiado liberal".
Sin embargo, dijo, "no puedo imaginar que el Papa Benedicto XVI haya nombrado a un sucesor en la Congregación para la Doctrina de la Fe que no esté en línea con sus propias políticas".
2 de junio de 2005
14 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
Cuando el arzobispo William J. Levada fue nombrado hace 10 años para dirigir la archidiócesis católica de San Francisco, trajo con él la reputación de ser un asertivo protector de la ortodoxia de la iglesia.En su posición previa en Portland, Oregon, ayudó a dirigir la lucha contra una ley del estado que aprobaba el suicidio asistido por médicos, porque la iglesia se opone a la eutanasia.
En los años noventa fue miembro de una comisión del Vaticano que sacó el lenguaje inclusivo de género de un devocionario propuesto por Conferencia de Obispos Americanos.
Cuando una carta pastoral de los obispos americanos sobre las mujeres no logró obtener el apoyo del Vaticano, el arzobispo Levada ayudó a rescribirla con tal molde conservador -condenando el feminismo y algunas formas de igualdad de géneros-, que la carta simplemente murió.
Ahora el arzobispo Levada será el nuevo guardián de la fe: el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Su predecesor en el cargo fue el cardenal José Ratzinger, ahora el Papa Benedicto XVI, que se ganó el apodo de Rottweiler de Dios'.
Pero como bromeó el arzobispo Levada en su rueda de prensa en San Francisco, espera ser "más un cocker spaniel que un Rottweiler" -una descripción que lamentó aparentemente de inmediato, diciendo: "No, no, no escriba eso".
De hecho, mientras muchos liberales lo consideran un intransigente, también se ha enfrentado a críticos de conservadores de San Francisco por no oponerse con suficiente vigor a la homosexualidad y al matrimonio homosexual.
Varios observadores señalaron un conflicto de 1997 como clave para su enfoque: Entonces la ciudad de San Francisco exigía que organizaciones como Catholic Charities que recibían dinero del gobierno municipal ofrecieran beneficios a las parejas no casadas de sus empleados -incluyendo a parejas homosexuales.
El arzobispo Levada resistió, diciendo que la medida aprobaba las relaciones homosexuales.
Pero llegó a un compromiso, remendando el lenguaje de tal modo que la iglesia accedió a otorgar beneficios a todos los miembros de la familia.
El Padre Gerald O'Collins, un teólogo jesuita que lo conoció a principios de 1970, dijo: "Pensaba que él era un radical del término medio".
Colegas y amigos elogiaron el nombramiento, diciendo que tiene una bien redondeada carrera en la iglesia: en la iglesia, como un pastor activo y obispo, y en el Vaticano.
El arzobispo Levanda sacó su doctorado en 1970 en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, luego pasó los siguientes seis años enseñando en Los Angeles. En 1976 volvió a Roma a trabajar en la Congregación.
Lo dejó en 1982, trabajando como arzobispo de Portland de 1986 a 1995, cuando empezó como arzobispo de San Francisco. En 2000, fue nombrado para servir en la Congregación.
En San Francisco frustró las expectativas de muchos teólogos y sacerdotes más liberales, dijo el Padre Richard P. McBrien, profesor de teología de la Universidad de Notre Dame: "Varios personas se han sentido aprehensivas con su llegada como arzobispo y nos alivió descubrir que era mucho en muchos respectos más tolerante de lo que creíamos".
El alcalde Gavin Newsom, de San Francisco, que es católico, dijo que la ciudad había puesto a prueba muchas veces las habilidades diplomáticas del arzobispo Levanda.
En uno de los momentos más densos, cuando Newsom fue criticado el año pasado por muchos líderes de la iglesia por fomentar el matrimonio homosexual en la ciudad, el arzobispo Levada hizo declaraciones oponiéndose a la medida del alcalde.
Pero participó en sólo una manifestación pública, semanas después de que una resolución judicial ordenara paralizar los matrimonios.
"Cuando está en desacuerdo en algún tema en particular, ve la imagen más amplia. Claramente en San Francisco ha visto el panorama más amplio", dijo Newsom. El alcalde dijo que los sacerdotes en dos parroquias de la ciudad le dejaron claro que no era bienvenido a la misa, pero el arzobispo nunca lo rechazó. En su rueda de prensa el viernes, le preguntaron al arzobispo si el alcalde era bienvenido en la Catedral de Santa María de la Asunción, la sede de la archidiócesis. "Ha estado muchas veces en la Catedral", dijo el arzobispo.
El Padre Joseph Fessio, editor de Ignatius Press, con sede en San Francisco, y rector de la conservadora Universidad Ave María, en Florida, dijo que el arzobispo es "alguien sospechado por los liberales de ser demasiado conservador, y por los conservadores de ser demasiado liberal".
Sin embargo, dijo, "no puedo imaginar que el Papa Benedicto XVI haya nombrado a un sucesor en la Congregación para la Doctrina de la Fe que no esté en línea con sus propias políticas".
2 de junio de 2005
14 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
aniversario de monopoly
[Roy Rivenburg] Monopolio cumple 70 este año.
Imagínalo como un Campamento de Fantasía de Donald Crump en una caja. Durante décadas, el juego Monopolio ha estado ayudando a la gente a descubrir al capitalista que llevan dentro.
Ha sido jugado debajo del agua, en ascensores, incluso por ladrones de trenes durante un robo. Se han hecho versiones adaptadas de chocolate, oro y granito. Monopolio también ha generado cientos de imitadores y parodias, desde el Bible Monopoly hasta el Warfare Monopoly.
Esta primavera, para celebrar el 70 aniversario del juego, el fabricante de juegos Hasbro sacó una edición especial de Monopolio en versión Art Deco, junto a una compilación de trivialidades estrafalarias (un chisme de muestra: El poli en la casilla Vaya a la Cárcel' se llama Edgar Mallory).
Hasbro también ha estado difundiendo algunos mitos sobre la historia del juego, empezando por la edad de Monopolio.
El juego de tablero de mayores ventas del mundo nació en realidad hace 101 años. Se llamaba originalmente Landlord's Game, fue inventado por una mujer cuáquera, Elizabeth Magie, como un modo de fomentar el movimiento a favor de un impuesto único, que pedía un gravamen sobre la tierra en remplazo de todos los demás.
Magie presentó el juego a Parker Bros. en 1924, pero la compañía lo rechazó, considerándolo demasiado seco y educativo. "Preferirías hacerte un conducto radicular antes que jugarlo", dice el historiador del Monopolio, Phil Orbanes.
Pero versiones de contrabando de la creación de Magie empezaron a extenderse, con reglamentos modificados y tableros hechos a medida de la ciudad donde se publicaba. A principios de los años 30, un técnico de radiadores llamado Charles Darrow fue presentado a una mutación del juego de Atlantic City, que había sido rebautizado Monopolio.
Darrow, como Magie, se acercó a Parker Bros., que nuevamente desdeñó la idea. La leyenda dice que la versión de Darrow fue rechazada debido a 52 defectos de diseño. Eso es un mito, dice Orbanes. Parker Bros., que fue más tarde comprada por Hasbro, mencionó sólo tres "preocupaciones": El juego tomaba demasiado tiempo, era demasiado complejo para los niños y el tablero no tenía casilla final. "Sigues y sigues dando vueltas -esa era una idea nueva allá por 1935", dice Orbanes.
Sin inmutarse, Darrow pintó su tablero de juego circular a mano en un hule y lo vendió a través de unos grandes almacenes de Filadelfia. Después de que Monopolio cogiera velocidad, Parker Bros., revertió su curso.
Monopolio se transformó rápidamente en parte de la fábrica social, con frases tales como "Salga Libre de la Cárcel" y "No Pase Ir, No Reciba $200" filtrándose en el habla de todos los días.
El juego ha inspirado a veces inusuales devociones. Se han jugado sesiones submarinas maratónicas (45 días), en una cabaña en lo alto de un árbol (12 días) y en un ascensor (16 días), informa Hasbro. Y, de acuerdo al folclore de Monopolio, unos ladrones británicos jugaron al Monopolio con el botín robado durante un robo de tren en 1967.
Imitadores
Desde el principio los jugadores han creado sus propias reglas de juego. La regla adicional no autorizada más común es sacar dinero si se cae en Estacionamiento Libre, dice Orbanes. "Eso hace que el juego tome décadas en terminar, porque hay demasiado dinero en circulación".
Algunas variaciones han provocado pleitos legales. En 2003, Hasbro demandó exitosamente al fabricante de Ghetto-opoly, una polémica copia ilegal en la que los jugadores construyen casas de venta de drogas en lugar de hoteles. Ghetto-opoly evocaba una versión de National Lampoon de los años setenta llamada Welfare Monopoly.
En febrero, Hasbro demandó a RADGames, de Nueva Hampshire, sobre un accesorio del tablero que se colocaba en el centro de un tablero de Monopolio normal. La idea surgió cuando el co-fundador de RADGames, Robert Wilkins, tenía 12 y quería evitar caer en las propiedades llenas de hoteles de sus rivales. Creó casillas Ascensor' que transporta al jugador a un segundo nivel de espacios. El tablero dentro del tablero incluye una casilla Metro' que permite a los jugadores viajar a cualquier lugar del tablero. (La demanda de Hasbro está pendiente).La mayoría de los clones de Monopolio, que se dice son varios cientos, han eludido los problemas legales. Aunque Hasbro posee los derechos de Community Chest', Go' y otros elementos, tales como las barras de color encima de cada casilla de propiedad, las reglas del juego entraron al dominio público en 1952, al expirar la patente de Darrow, dice Osbarnes.
Hoy, la industria del (blanc)-opolio vive un auge. En Cocktailopoly, por ejemplo, los jugadores son enviados a Resaca en lugar de a la Cárcel. En Catopoly, los contendientes compran cajas de crías en lugar de hoteles. Otras copias incluyen Gayopoly, Motownopoly, NASCAR Monopoly, Coca-Cola Monopoly, Elvis Monopoly, Lighthouse-opoly, Lord of the Rings Monopoly, U.S. Army Monopoly, America's National Parks Monopoly y 60's Monopoly, en el que los jugadores pasan a GoGo en lugar de a Ir.
Los subproductos más comunes son geográficos, como el California-opoly y Canda-opoly, muchos de los cuales bajo licencia de Hasbro.
Y luego están las ediciones extravagantes. Neiman Marcus ofreció una vez por 600 dólares un juego de Monopolio de chocolate. Y el joyero Sidney Mobell creó una versión de un millón de dólares hecha de oro, rubíes y safiros.
San José es el hogar de un tablero de Monopolio en monolítico granito (monopolyinthepark.com) con dados tan grandes como televisiones y uniformes de presos a rayas que llevan los jugadores cuando son enviados a la Cárcel.
Gracias por Jugar
A pesar del auge de los juegos electrónicos y otras formas de diversión, Monopolio sigue siendo sorprendentemente popular.
Dos tercios de los hogares estadounidenses con niños de 8 a 17 poseen y juegan el juego, de acuerdo a una investigación de Hasbro. Y Monopolio se ubica consistentemente entre los rangos superiores de los juegos de tablero más vendidos, de acuerdo al Grupo NPD, que estudia las tendencias en la entretención.
"Es un rito de pasaje", dice Mark Blecher, de Hasbro. "Se alimenta de una fantasía fundamental...
"Te permite transformarte en Donald Trump".
Orbanes atribuye el duradero atractivo de Monopolio a "la interacción social que ocurre en torno a la mesa". Los jugadores pueden dar vueltas y hacer negocios y vivir el placer de dejar en la ruina a sus amigos y familiares.
Monopolio debe al menos algo de su popularidad a una sucesión de trucos publicitarios diseñados para mantenerlo en el centro de la atención.
Antes de que lo comprara Hasbro en 1991, Parker Bros. operaba más como un editor que como un fabricante de juegos, dice Orbanes. "No veían la necesidad de explotar la marca al máximo". Durante décadas la compañía vendió sólo dos versiones del juego: el normal y el deluxe, dice.
Hasbro ha reanimado el márketing del juego. En 1998 la compañía pidió al público que votara por un nuevo símbolo de metal del juego. El ganador fue una bolsa de dinero, que superó en votos a un biplano y una alcancía. Hace dos años, Hasbro realizó un torno nacional de Monopolio en un tren alquilado de Chicago a Atlantic City. El torneo, que lo ganó un estudiante de la Universidad de California en Irvine, obtuvo tanta cobertura de prensa que el programa Saturday Night Live' hizo una parodia en Weekend Update'.
El último truco es la edición del 70 aniversario del juego, vendido en una caja de estaño, con hoteles rascacielos y símbolos más elegantes (el zapato es ahora un taco alto).
Sáquese el Sombrero
Si sale alguna vez una edición de Trivial Pursuit, aquí hay algunas preguntas que deben ser incluidas:
¿Cuántas casitas verdes ha construido Parker Bros.? (Respuesta: 8.25 billones).
¿Cómo se llama Boardwalk en Francia? (Rue de la Paix).
¿Por qué reciben los jugadores al comienzo del juego 1.500 dólares? (Era el ingreso medio anual de una familia en 1935, cuando Parker Bros. empezó con el juego).
¿Cuál era el nombre original de Mr. Monopoly, la mascota bigotuda del juego? (Rich Uncle Pennybags [Tío Rico Monedero]; el nombre de su esposa es Madge).
¿Qué terreno de Atlantic City está mal escrito? (Marvin Gardens. Es Marven Gardens. En 1995, Parker Bros., erigió un letrero de bronce en el sitio reconociendo el error).
¿Cómo se llama el preso en la casilla de la Cárcel? (Jake el Preso).
¿Qué símbolos fueron retirados en los años cincuenta? (Farol, bolso, caballito de madera).
2 de junio de 2005
27 de mayo de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
"
Imagínalo como un Campamento de Fantasía de Donald Crump en una caja. Durante décadas, el juego Monopolio ha estado ayudando a la gente a descubrir al capitalista que llevan dentro.Ha sido jugado debajo del agua, en ascensores, incluso por ladrones de trenes durante un robo. Se han hecho versiones adaptadas de chocolate, oro y granito. Monopolio también ha generado cientos de imitadores y parodias, desde el Bible Monopoly hasta el Warfare Monopoly.
Esta primavera, para celebrar el 70 aniversario del juego, el fabricante de juegos Hasbro sacó una edición especial de Monopolio en versión Art Deco, junto a una compilación de trivialidades estrafalarias (un chisme de muestra: El poli en la casilla Vaya a la Cárcel' se llama Edgar Mallory).
Hasbro también ha estado difundiendo algunos mitos sobre la historia del juego, empezando por la edad de Monopolio.
El juego de tablero de mayores ventas del mundo nació en realidad hace 101 años. Se llamaba originalmente Landlord's Game, fue inventado por una mujer cuáquera, Elizabeth Magie, como un modo de fomentar el movimiento a favor de un impuesto único, que pedía un gravamen sobre la tierra en remplazo de todos los demás.
Magie presentó el juego a Parker Bros. en 1924, pero la compañía lo rechazó, considerándolo demasiado seco y educativo. "Preferirías hacerte un conducto radicular antes que jugarlo", dice el historiador del Monopolio, Phil Orbanes.
Pero versiones de contrabando de la creación de Magie empezaron a extenderse, con reglamentos modificados y tableros hechos a medida de la ciudad donde se publicaba. A principios de los años 30, un técnico de radiadores llamado Charles Darrow fue presentado a una mutación del juego de Atlantic City, que había sido rebautizado Monopolio.
Darrow, como Magie, se acercó a Parker Bros., que nuevamente desdeñó la idea. La leyenda dice que la versión de Darrow fue rechazada debido a 52 defectos de diseño. Eso es un mito, dice Orbanes. Parker Bros., que fue más tarde comprada por Hasbro, mencionó sólo tres "preocupaciones": El juego tomaba demasiado tiempo, era demasiado complejo para los niños y el tablero no tenía casilla final. "Sigues y sigues dando vueltas -esa era una idea nueva allá por 1935", dice Orbanes.
Sin inmutarse, Darrow pintó su tablero de juego circular a mano en un hule y lo vendió a través de unos grandes almacenes de Filadelfia. Después de que Monopolio cogiera velocidad, Parker Bros., revertió su curso.
Monopolio se transformó rápidamente en parte de la fábrica social, con frases tales como "Salga Libre de la Cárcel" y "No Pase Ir, No Reciba $200" filtrándose en el habla de todos los días.
El juego ha inspirado a veces inusuales devociones. Se han jugado sesiones submarinas maratónicas (45 días), en una cabaña en lo alto de un árbol (12 días) y en un ascensor (16 días), informa Hasbro. Y, de acuerdo al folclore de Monopolio, unos ladrones británicos jugaron al Monopolio con el botín robado durante un robo de tren en 1967.
Imitadores
Desde el principio los jugadores han creado sus propias reglas de juego. La regla adicional no autorizada más común es sacar dinero si se cae en Estacionamiento Libre, dice Orbanes. "Eso hace que el juego tome décadas en terminar, porque hay demasiado dinero en circulación".
Algunas variaciones han provocado pleitos legales. En 2003, Hasbro demandó exitosamente al fabricante de Ghetto-opoly, una polémica copia ilegal en la que los jugadores construyen casas de venta de drogas en lugar de hoteles. Ghetto-opoly evocaba una versión de National Lampoon de los años setenta llamada Welfare Monopoly.
En febrero, Hasbro demandó a RADGames, de Nueva Hampshire, sobre un accesorio del tablero que se colocaba en el centro de un tablero de Monopolio normal. La idea surgió cuando el co-fundador de RADGames, Robert Wilkins, tenía 12 y quería evitar caer en las propiedades llenas de hoteles de sus rivales. Creó casillas Ascensor' que transporta al jugador a un segundo nivel de espacios. El tablero dentro del tablero incluye una casilla Metro' que permite a los jugadores viajar a cualquier lugar del tablero. (La demanda de Hasbro está pendiente).La mayoría de los clones de Monopolio, que se dice son varios cientos, han eludido los problemas legales. Aunque Hasbro posee los derechos de Community Chest', Go' y otros elementos, tales como las barras de color encima de cada casilla de propiedad, las reglas del juego entraron al dominio público en 1952, al expirar la patente de Darrow, dice Osbarnes.
Hoy, la industria del (blanc)-opolio vive un auge. En Cocktailopoly, por ejemplo, los jugadores son enviados a Resaca en lugar de a la Cárcel. En Catopoly, los contendientes compran cajas de crías en lugar de hoteles. Otras copias incluyen Gayopoly, Motownopoly, NASCAR Monopoly, Coca-Cola Monopoly, Elvis Monopoly, Lighthouse-opoly, Lord of the Rings Monopoly, U.S. Army Monopoly, America's National Parks Monopoly y 60's Monopoly, en el que los jugadores pasan a GoGo en lugar de a Ir.
Los subproductos más comunes son geográficos, como el California-opoly y Canda-opoly, muchos de los cuales bajo licencia de Hasbro.
Y luego están las ediciones extravagantes. Neiman Marcus ofreció una vez por 600 dólares un juego de Monopolio de chocolate. Y el joyero Sidney Mobell creó una versión de un millón de dólares hecha de oro, rubíes y safiros.
San José es el hogar de un tablero de Monopolio en monolítico granito (monopolyinthepark.com) con dados tan grandes como televisiones y uniformes de presos a rayas que llevan los jugadores cuando son enviados a la Cárcel.
Gracias por Jugar
A pesar del auge de los juegos electrónicos y otras formas de diversión, Monopolio sigue siendo sorprendentemente popular.
Dos tercios de los hogares estadounidenses con niños de 8 a 17 poseen y juegan el juego, de acuerdo a una investigación de Hasbro. Y Monopolio se ubica consistentemente entre los rangos superiores de los juegos de tablero más vendidos, de acuerdo al Grupo NPD, que estudia las tendencias en la entretención.
"Es un rito de pasaje", dice Mark Blecher, de Hasbro. "Se alimenta de una fantasía fundamental...
"Te permite transformarte en Donald Trump".
Orbanes atribuye el duradero atractivo de Monopolio a "la interacción social que ocurre en torno a la mesa". Los jugadores pueden dar vueltas y hacer negocios y vivir el placer de dejar en la ruina a sus amigos y familiares.
Monopolio debe al menos algo de su popularidad a una sucesión de trucos publicitarios diseñados para mantenerlo en el centro de la atención.
Antes de que lo comprara Hasbro en 1991, Parker Bros. operaba más como un editor que como un fabricante de juegos, dice Orbanes. "No veían la necesidad de explotar la marca al máximo". Durante décadas la compañía vendió sólo dos versiones del juego: el normal y el deluxe, dice.
Hasbro ha reanimado el márketing del juego. En 1998 la compañía pidió al público que votara por un nuevo símbolo de metal del juego. El ganador fue una bolsa de dinero, que superó en votos a un biplano y una alcancía. Hace dos años, Hasbro realizó un torno nacional de Monopolio en un tren alquilado de Chicago a Atlantic City. El torneo, que lo ganó un estudiante de la Universidad de California en Irvine, obtuvo tanta cobertura de prensa que el programa Saturday Night Live' hizo una parodia en Weekend Update'.
El último truco es la edición del 70 aniversario del juego, vendido en una caja de estaño, con hoteles rascacielos y símbolos más elegantes (el zapato es ahora un taco alto).
Sáquese el Sombrero
Si sale alguna vez una edición de Trivial Pursuit, aquí hay algunas preguntas que deben ser incluidas:
¿Cuántas casitas verdes ha construido Parker Bros.? (Respuesta: 8.25 billones).
¿Cómo se llama Boardwalk en Francia? (Rue de la Paix).
¿Por qué reciben los jugadores al comienzo del juego 1.500 dólares? (Era el ingreso medio anual de una familia en 1935, cuando Parker Bros. empezó con el juego).
¿Cuál era el nombre original de Mr. Monopoly, la mascota bigotuda del juego? (Rich Uncle Pennybags [Tío Rico Monedero]; el nombre de su esposa es Madge).
¿Qué terreno de Atlantic City está mal escrito? (Marvin Gardens. Es Marven Gardens. En 1995, Parker Bros., erigió un letrero de bronce en el sitio reconociendo el error).
¿Cómo se llama el preso en la casilla de la Cárcel? (Jake el Preso).
¿Qué símbolos fueron retirados en los años cincuenta? (Farol, bolso, caballito de madera).
2 de junio de 2005
27 de mayo de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
"
tribulaciones de un espía
[Greg Miller] Howard Hart, espía de la CIA durante 25 años, dice que una paliza que le dieron en Irán arruinó su salud.
Stanardsville, Virginia, Estados Unidos. El mes pasado cirujanos del hospital de la Universidad de Virginia pasaron un bisturí a lo largo de una gruesa y rosada cicatriz que se estiraba al lado derecho del tórax de Howard Hart.
Los médicos se pusieron a reparar su dañada caja torácica, sujetando una capa de malla sobre una apertura que permitía que los órganos de Hart se abultaran como una burbuja púrpura sobre sus costillas.
Fue su tercera operación en dos años. La primera vez que los doctores intervinieron a Hart, en febrero de 2003, se quedaron perplejos con lo que vieron: los intestinos estaban apretujados alrededor de su pulmón derecho, tenía graves lesiones en el diafragma, que se supone que separa al abdomen del pecho, y las costillas estaban retorcidas como si hubieran sido apartadas con una palanca.
"No había visto nunca un caso como este", dijo el doctor Richard J. Brewer, que realizó la primera operación. Las lesiones eran similares a las que sufren peatones atropellados por coches, dijo, excepto que esos casos tendían a tener lesiones orgánicas acompañantes que eran a menudo fatales. En medio de la operación, dijo Brewer, un colega levantó la vista del paciente y preguntó: "¿Cómo le ocurrió todo esto sin morir en el proceso?"
En el caso de Hart, la respuesta puede tener que ver con el hecho de que logró matar a los otros tipos primero.
Hart, 64, es uno de los más legendarios agentes de la CIA de su generación, encargado de una serie de sensibles puestos en el extranjero y posiciones de alto nivel en el cuartel general. Cuando se retiró en 1991, puso todo eso detrás y empezó con una consultoría comercial que podía operar desde su casa en la cima de las Blue Ridge Mountains, en Virginia.
Pero problemas de salud en los últimos años han reabierto un capítulo largamente olvidado de su vida. Cuando los médicos le preguntaron cómo había soportado esas heridas, se dio cuenta de que había sólo una causa posible -una severa paliza que recibió después de una reunión secreta a medianoche en Irán en 1979.
Luego de eso aceptó una serie de exigentes misiones, pero las operaciones lo afectaron de una manera que la paliza no hizo. A menudo incapaz de trabajar, su bien pagado negocio como asesor empezó a decaer. Para cubrir la pérdida de ingresos, hizo lo que habría hecho cualquier otro empleado: Pidió la cobertura por accidente laboral.
Pero Hart no era un empleado corriente, y tampoco era corriente su demanda. Sus lesiones no fueron diagnosticadas sino años después de su jubilación -a pesar de numerosos chequeos médicos durante su carrera. La CIA no tenía antecedentes sobre el incidente que causó las lesiones porque Hart, por miedo a ser retirado de la misión, nunca lo reportó. Hasta el momento, el gobierno se ha negado a pagar.
Como resultado, Hart ha pasado una buena parte de los últimos años reviviendo esa noche en Teherán, recuperándose de operaciones y recurriendo la decisión del gobierno al que sirvió durante 25 años de no pagarle una pensión de incapacidad.
"Es surrealista", dijo Hart hace poco. "Mi vida no sólo se ha parado. Ha retrocedido".
A pesar de sus males, Hart sigue siendo un hombre robusto -1.89 metros de estatura, el pelo blanco y una voz grave que se salta un octavo cuando ríe. Vive al final de una larga calle de tierra que serpentea 600 metros hacia arriba por las colinas del noroeste de Charlottesville -una zona rural preferida por los jubilados de la CIA, a una distancia prudente de Washington y suficientemente cerca para volver de la asesoría y otros asuntos.
Hart y su esposa Jean viven en una casa con un porche que la rodea, bañera y una vista panorámica de la precordillera. Dentro, dos grandes habitaciones exhiben su extensa colección de históricas armas de fuego militares.
Una fotografía en una pared muestra a un rubio Hart dando instrucciones a marines con máscaras de gas custodiando la embajada norteamericana en Teherán. Otro marco contiene cinco medallas que recibió de la CIA. Entre ellas hay una que recibió en 1997, cuando la CIA seleccionó a 50 de sus empleados más venerados para conmemorar el 50 aniversario de la agencia. Hart fue llamado un pionero que había "contribuido a dar forma a la historia de la agencia".
De muchos modos, la historia ayudó a formar a Hart.
De niño pasó tres años en un campo de internamiento japonés en Filipinas que fue liberado en 1945 por las tropas del general Douglas MacArthur. Uno de los primeros recuerdos de Hart es el de ser trasladado a un lugar seguro por un paracaidista norteamericano. Hart, de 5 en la época, recuerda a un soldado diciéndole: "No te preocupes, niño. Te vas a casa".
El padre de Hart, un agente del National City Bank de Nueva York, había aceptado una posición en la sucursal filipina del banco. Tras la guerra, la familia volvió a la isla, donde Hart asistió a la escuela con estudiantes cuyos padres habían montado una guerra de guerrillas contra los japoneses. Las historias que contaban fueron una educación en la guerra de guerrillas que demostraría ser valiosísima para su futura carrera.
Hart sacó sus diplomas de estudios asiáticos y ciencias políticas en la Universidad de Arizona, mientras estudiaba hindostani y urdu. Mientras estudiaba sus opciones profesionales, dijo Hart, "recordé en silencio muchas veces al marine". "Estados Unidos me dio mi vida. Yo le debía mi vida -una vida por otra".
Pensó en alistarse con los marines. Pero sus habilidades lingüísticas y su experiencia en ultramar llamaron la atención de un reclutador de la CIA. En 1968, la agencia lo envió a India, su primera misión de ultramar.
Clair George era una agente estacionada en Delhi que llegaría a ser subdirector de operaciones de la CIA. Recordó a Hart como una presencia magnética, que poseía una comprensión innata del trabajo de espionaje.
"Mi primera impresión fue que era un tipo maravilloso, de buen humor y extrovertido", dijo George. Algunos agentes de la CIA pasan sus carreras tratando de dominar su oficio. Pero incluso antes de llegar a Delhi, dijo George, "Howard sabía lo que tenía que hacer".
El servicio secreto de la CIA ha tenido siempre una abundancia de personalidades embestidoras, pero Hart cargaba más duro que los demás. Buscaba puestos en el Tercer Mundo y despreciaba a los agentes que pasaban el tiempo cazando fuentes en recepciones diplomáticas.
"Siempre quise servir en lugares difíciles que eran absolutamente espantosos, pero importantes", dijo. "Probablemente he dicho esto unas 500 veces, cachondéandome de agentes europeos cuyo problema más grande era el metro de París".
Después de cinco años en India, y dos en Bahrain, Hart llegó a Irán. Fue encargado de una pequeña sección de "operaciones unilaterales" compuesta por agentes que no eran declarados ante el gobierno iraní, y estaban allá para hacer espionaje.
En 1953, la CIA había orquestado un golpe que llevó al poder al shah. Pero hacia 1978, el shah estaba desmoronándose. Disturbios, huelgas y manifestaciones condujeron a una revolución a toda escala a principios de 1979. El shah huyó del país, el ayatollah Ruhollah Khomeini volvió del exilio y Teherán se convulsionó con la violencia.
Miles de americanos fueron evacuados de Irán, incluyendo a la primera esposa de Hart y sus dos hijos. La mayoría de los empleados de la embajada norteamericana y de la CIA también fueron sacados del país. Se quedaron cinco agentes, y Hart fue nombrado el jefe suplente de la estación.
Él y su equipo reclutaron informantes entre los moderados del movimiento de Khomeini y enviaban diariamente informes de inteligencia a Washington. También trataron de proteger a sus antiguas fuentes del antiguo régimen.
"Se están ajustando cuentas en todo el país", dijo Hart. "Los militantes islámicos estaban ejecutando o metiendo en la cárcel a todo funcionario del régimen que podían capturar".
Los antiguos agentes de la SAVAK, la policía secreta y el servicio de inteligencia del shah, eran particularmente vulnerables. Los revolucionarios se hicieron con los archivos de la SAVAK, quemaron su cuartel general y comenzaron a ejecutar a sus agentes.
Un funcionario de alto nivel de la SAVAK había sido uno de los informantes más valiosos de la CIA. Para ayudarle a escapar, Hart había conseguido documentos falsos y dinero y había acordado reunirse con el agente en una calle vacía al norte de Teherán. La reunión fue fijada a las 2 de la mañana del 18 de marzo de 1979, unas seis semanas después del retorno de Khomeini.
Hart fijó su ruta, revisó el área de antemano, y se aseguró de que no era seguido. La reunión no sufrió ningún percance, y Hart volvió a su casa de seguridad de la CIA. Fue entonces que tomó por la calle equivocada.
A apenas dos manzanas del punto de reunión dos guardias revolucionarios habían instalado un puesto de control. Armados con rifles de asalto, sacaron a Hart de su coche y lo empujaron boca abajo en el pavimento. Gritando "¡CIA!", uno de ellos apuntó con un arma a la cabeza de Hart mientras el otro empezó a darle patadas en las costillas.
Después de una serie de violentas patadas, un guardia metió una bota debajo de Hart y empezó a hacerle rodar. Hart vio al otro guardia agarrando su rifle por el cañón y blandiéndolo sobre su cabeza.
Pero los guardias estaban mejor armados que entrenados. Hart dijo que no le habían aplastado la cabeza antes de empujarlo contra el suelo.
Cuando rodaba, Hart sacó una pistola Browning de 9 milímetros standard de la CIA de su cinturón y disparó un balazo al guardia con el arma levantada y otro al guardia que lo hacía rodar con su bota.
"Cayeron al suelo sin hacer ruidos", dijo Hart.
Escupiendo sangre y con mucho dolor, Hart recuerda que se arrastró hasta su coche, volvió a la casa de seguridad y durmió la mayor parte de los siguientes dos días. Cuando despertó tenía dolor, pero la hemorragia había parado y se imaginó que tenía algunas costillas rotas. A la semana, dijo, estaba moviéndose por la ciudad y reuniéndose con sus fuentes.
Hart dijo que nunca informó del incidente a sus superiores porque no quería ser retirado de Teherán antes de terminar su misión. Tampoco quería retratarse a sí mismo como héroe. La única persona de la CIA a la que le contó, dijo Hart, fue un colega en Teherán, Kenneth Haas, que fue asesinado en Beirut en 1983.
Hart volvió a la sede de la CIA en Langley, Virginia, en julio de 1979, cuatro meses antes de que militantes iraníes tomaran a más de cinco docenas de rehenes americanos en la embajada norteamericana, incluyendo a tres agentes de la CIA. Hart tenía una rutina física, pero los rayos X no mostraron lesiones internas. Los informes médicos de la CIA indican que el único problema que hallaron los médicos era "algo de sequedad en manos y pies".
Pero cualquiera fueron sus lesiones, no obstaculizaron su carrera.
Menos de un año después de volver de Iraq, Hart fue asignado a ayudar a rescatar a los rehenes. El agente de la SAVAK, que había empezado una nueva vida en Estados Unidos, ayudó a idear un elaborado plan para evacuarlos de la embajada. Hart estaba en el lugar cuando un helicóptero se estrelló en el desierto iraní y terminó con la operación de rescate. Una fotografía en su casa lo muestra con el presidente Carter después del desastre.
Los 52 americanos fueron liberados después de 444 días de tormento.
De 1981 a 1984 fue jefe de estación en Islamabad, Pakistán, dirigiendo el programa de operaciones encubiertas para armar a los combatientes musulmanes y expulsar al ejército soviético de Afganistán. Luego inició otra serie de misiones de alto nivel en los cuarteles de la CIA: dirigir el programa secreto de la CIA y la rama paramilitar antes de empezar con el centro antinarcóticos de la agencia en una época en que la guerra contra las drogas era crucial.
Mientras subía en los rangos de la CIA, Hart era considerado por sus compañeros como extremadamente efectivo, pero indecorosamente ambicioso.
"Algunos lo tenían como un agente consumado, con algo de visionario -que fue la experiencia que tuve con él", dijo David Carey, que era director de Hart en el centro antinarcóticos y más tarde se desempeñó como director ejecutivo de la CIA. "Otros lo veían como un tipo despiadadamente competitivo, que trataba de salir adelante".
Muchos pensaban que era un candidato adecuado para el cargo de subdirector de operaciones, una poderosa posición en la cima del servicio secreto de la CIA. Que es porqué muchos se asombraron cuando Hart se retiró en 1991 a los 50 años -tal como lo había planeado siempre, dijo.
Como muchos agentes de la CIA retirados, Hart montó una asesoría en la que utilizó sus conocimientos y contactos de ultramar para asesorar a compañías norteamericanas en sus operaciones e inversiones en el extranjero. Durante años su ingreso fue de seis cifras.
Punzadas ocasionales lo hacían preguntarse si acaso tenía algo físicamente mal. Una noche en un crucero se desplomó en la cama y sintió un punzante dolor en su abdomen. Pero no duró, y él lo dejó de lado.
Cuando cumplió 60, su salud empezó a declinar. Se sentía lento, le faltaba el aire, y en 2003 fue internado en el hospital con neumonía. Los rayos equis no mostraron más que fluidos en sus pulmones. Pero después de varios días de violenta tos, los médicos levantaron su bata y descubrieron moretones en su lado derecho y una parte hinchada. No es raro que hombres sesentones tengan hernia, pero es raro que la sufran por encima de la cintura.
Los médicos ordenaron un escáner CAT -que puede ver los órganos internos y tejidos que los rayos equis no pueden- y descubrieron que las lesiones habían aparentemente pasado desapercibidas durante más de dos décadas.
Brewer, el cirujano de Hart, dijo que no era sorprendente que la carrera de Hart no hubiese sido interrumpida por sus lesiones -sus órganos continuaban trabajando, aunque algunos estaban en el lugar equivocado. Ahora los músculos y tejido lesionados en su pecho se habían deteriorado tanto que tenía que ser intervenido.
En febrero de 2003, los cirujanos cosieron trozos de malla de polipropileno sobre los hoyos que permitían la migración de sus órganos. También repararon lesiones significativas al cartílago de su caja torácica -lesiones que no aparecían en los rayos X porque no estaban ubicados en el hueso.
La cirugía solucionó algunos problemas, pero provocó otros. Hart ha sufrido dos operaciones posteriores para tratar infecciones, una nueva hernia que asomó a través de su incisión inicial y un deterioro general de su caja torácica y diafragma.
Hart es un fumador empedernido y tiene problemas de salud que no están relacionados con sus heridas en Irán. Recientemente le insertaron una lengüeta de titanio en su espina dorsal debido al deterioro de su columna vertebral. Pero dijo que fueron las operaciones en su pecho las que alteraron su vida -tiene permanentemente un firme, baja fiebre, duerme durante largos tramos en mitad del día y, debido a los analgésicos, no se puede concentrar lo suficiente como para realizar su trabajo como asesor.
La CIA se enorgullece de su capacidad de evitar la burocracia y emprender pavorosas misiones en todo el mundo. Posee abultadas cuentas reservadas para casi todo gasto imaginable relacionado con el espionaje, desde armar a milicias a reasentar a antiguos espías como el agente de la SAVAK.
Pero cuando se trata de sus propios empleados, la CIA es de muchas maneras otra agencia federal más. Así que cuando Hart preguntó si tenía derecho a una asignación por accidente, la CIA le pasó un formulario standard para solicitarla en el ministerio del Trabajo. Aunque la vida de Hart se prestaría para un interesante guión, es un caos en un caso de accidente de trabajo. Varios funcionarios sindicales que representan a los empleados federales dijeron que no habían visto ni oído nunca de uno parecido a este.
El ministerio del Trabajo dice que los empleados federales tienen derecho a una asignación por accidentes laborales años después de sus lesiones -incluso si son jubilados y hacen dinero en el sector privado- si pueden demostrar que sufrieron las lesiones durante su trabajo federal cuyos efectos no se hicieron sentir sino más tarde.
En el caso de Hart, el ministerio no discute esta versión del incidente, o los problemas médicos que causó. Pero ha rechazado dos veces su demanda, a pesar de llamados de al menos dos miembros del Congreso. Para el ministerio del Trabajo, las heridas iniciales de Hart eran tan graves e instantáneamente aparentes -a diferencia de una espalda que cede después de años de trabajos pesados- que su herida no puede ser considerada latente.
Después de un juicio en marzo de 2004, un funcionario del ministerio del Trabajo escribió que pensaba que el testimonio de Hart era "muy creíble y ciertamente apasionante". Pero, escribió, "el hecho de que las heridas posiblemente más graves de lo que él creía no lo dispensa del hecho de que estaba consciente de que estaba herido y no comunicó esa lesiones a la agencia".
Hart reconoce que probablemente recibirá una suma modesta y que él no es una persona sin recursos. Tiene sus ahorros de su consultoría y sigue recibiendo la pensión de la CIA de 1.400 dólares al mes, después de deducir la alimentación para su ex esposa. Su actual mujer trabaja como consultora de gestión de la CIA.
Sin embargo, Hart dice que la situación es difícil de aceptar. Para él, es un choque de dos culturas de gobierno: un agente de terreno de la CIA, imbuido en los valores de sacrificio y dedicación a una misión, que es castigado por su decisión hace 26 años, en medio de una revolución musulmana, de olvidar sus heridas y volver al oficio del espionaje.
"Eso fue algo que pasó cuando yo estaba tratando de hacer mi trabajo", dijo Hart. "Yo no me quejé. No quería nada, sólo olvidar el asunto y seguir con las cosas. Ahora es una especie de tragedia griega -bang, algo que pasó hace más de 20 años vuelve a ajustar cuentas contigo".Hart tiene derecho a una apelación final ante una comisión especial de pensiones por accidentes de trabajo. Su caso será visto este próximo mes.
1 de junio de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
Los médicos se pusieron a reparar su dañada caja torácica, sujetando una capa de malla sobre una apertura que permitía que los órganos de Hart se abultaran como una burbuja púrpura sobre sus costillas.
Fue su tercera operación en dos años. La primera vez que los doctores intervinieron a Hart, en febrero de 2003, se quedaron perplejos con lo que vieron: los intestinos estaban apretujados alrededor de su pulmón derecho, tenía graves lesiones en el diafragma, que se supone que separa al abdomen del pecho, y las costillas estaban retorcidas como si hubieran sido apartadas con una palanca.
"No había visto nunca un caso como este", dijo el doctor Richard J. Brewer, que realizó la primera operación. Las lesiones eran similares a las que sufren peatones atropellados por coches, dijo, excepto que esos casos tendían a tener lesiones orgánicas acompañantes que eran a menudo fatales. En medio de la operación, dijo Brewer, un colega levantó la vista del paciente y preguntó: "¿Cómo le ocurrió todo esto sin morir en el proceso?"
En el caso de Hart, la respuesta puede tener que ver con el hecho de que logró matar a los otros tipos primero.
Hart, 64, es uno de los más legendarios agentes de la CIA de su generación, encargado de una serie de sensibles puestos en el extranjero y posiciones de alto nivel en el cuartel general. Cuando se retiró en 1991, puso todo eso detrás y empezó con una consultoría comercial que podía operar desde su casa en la cima de las Blue Ridge Mountains, en Virginia.
Pero problemas de salud en los últimos años han reabierto un capítulo largamente olvidado de su vida. Cuando los médicos le preguntaron cómo había soportado esas heridas, se dio cuenta de que había sólo una causa posible -una severa paliza que recibió después de una reunión secreta a medianoche en Irán en 1979.
Luego de eso aceptó una serie de exigentes misiones, pero las operaciones lo afectaron de una manera que la paliza no hizo. A menudo incapaz de trabajar, su bien pagado negocio como asesor empezó a decaer. Para cubrir la pérdida de ingresos, hizo lo que habría hecho cualquier otro empleado: Pidió la cobertura por accidente laboral.
Pero Hart no era un empleado corriente, y tampoco era corriente su demanda. Sus lesiones no fueron diagnosticadas sino años después de su jubilación -a pesar de numerosos chequeos médicos durante su carrera. La CIA no tenía antecedentes sobre el incidente que causó las lesiones porque Hart, por miedo a ser retirado de la misión, nunca lo reportó. Hasta el momento, el gobierno se ha negado a pagar.
Como resultado, Hart ha pasado una buena parte de los últimos años reviviendo esa noche en Teherán, recuperándose de operaciones y recurriendo la decisión del gobierno al que sirvió durante 25 años de no pagarle una pensión de incapacidad.
"Es surrealista", dijo Hart hace poco. "Mi vida no sólo se ha parado. Ha retrocedido".
A pesar de sus males, Hart sigue siendo un hombre robusto -1.89 metros de estatura, el pelo blanco y una voz grave que se salta un octavo cuando ríe. Vive al final de una larga calle de tierra que serpentea 600 metros hacia arriba por las colinas del noroeste de Charlottesville -una zona rural preferida por los jubilados de la CIA, a una distancia prudente de Washington y suficientemente cerca para volver de la asesoría y otros asuntos.
Hart y su esposa Jean viven en una casa con un porche que la rodea, bañera y una vista panorámica de la precordillera. Dentro, dos grandes habitaciones exhiben su extensa colección de históricas armas de fuego militares.
Una fotografía en una pared muestra a un rubio Hart dando instrucciones a marines con máscaras de gas custodiando la embajada norteamericana en Teherán. Otro marco contiene cinco medallas que recibió de la CIA. Entre ellas hay una que recibió en 1997, cuando la CIA seleccionó a 50 de sus empleados más venerados para conmemorar el 50 aniversario de la agencia. Hart fue llamado un pionero que había "contribuido a dar forma a la historia de la agencia".
De muchos modos, la historia ayudó a formar a Hart.
De niño pasó tres años en un campo de internamiento japonés en Filipinas que fue liberado en 1945 por las tropas del general Douglas MacArthur. Uno de los primeros recuerdos de Hart es el de ser trasladado a un lugar seguro por un paracaidista norteamericano. Hart, de 5 en la época, recuerda a un soldado diciéndole: "No te preocupes, niño. Te vas a casa".
El padre de Hart, un agente del National City Bank de Nueva York, había aceptado una posición en la sucursal filipina del banco. Tras la guerra, la familia volvió a la isla, donde Hart asistió a la escuela con estudiantes cuyos padres habían montado una guerra de guerrillas contra los japoneses. Las historias que contaban fueron una educación en la guerra de guerrillas que demostraría ser valiosísima para su futura carrera.
Hart sacó sus diplomas de estudios asiáticos y ciencias políticas en la Universidad de Arizona, mientras estudiaba hindostani y urdu. Mientras estudiaba sus opciones profesionales, dijo Hart, "recordé en silencio muchas veces al marine". "Estados Unidos me dio mi vida. Yo le debía mi vida -una vida por otra".
Pensó en alistarse con los marines. Pero sus habilidades lingüísticas y su experiencia en ultramar llamaron la atención de un reclutador de la CIA. En 1968, la agencia lo envió a India, su primera misión de ultramar.
Clair George era una agente estacionada en Delhi que llegaría a ser subdirector de operaciones de la CIA. Recordó a Hart como una presencia magnética, que poseía una comprensión innata del trabajo de espionaje.
"Mi primera impresión fue que era un tipo maravilloso, de buen humor y extrovertido", dijo George. Algunos agentes de la CIA pasan sus carreras tratando de dominar su oficio. Pero incluso antes de llegar a Delhi, dijo George, "Howard sabía lo que tenía que hacer".
El servicio secreto de la CIA ha tenido siempre una abundancia de personalidades embestidoras, pero Hart cargaba más duro que los demás. Buscaba puestos en el Tercer Mundo y despreciaba a los agentes que pasaban el tiempo cazando fuentes en recepciones diplomáticas.
"Siempre quise servir en lugares difíciles que eran absolutamente espantosos, pero importantes", dijo. "Probablemente he dicho esto unas 500 veces, cachondéandome de agentes europeos cuyo problema más grande era el metro de París".
Después de cinco años en India, y dos en Bahrain, Hart llegó a Irán. Fue encargado de una pequeña sección de "operaciones unilaterales" compuesta por agentes que no eran declarados ante el gobierno iraní, y estaban allá para hacer espionaje.
En 1953, la CIA había orquestado un golpe que llevó al poder al shah. Pero hacia 1978, el shah estaba desmoronándose. Disturbios, huelgas y manifestaciones condujeron a una revolución a toda escala a principios de 1979. El shah huyó del país, el ayatollah Ruhollah Khomeini volvió del exilio y Teherán se convulsionó con la violencia.
Miles de americanos fueron evacuados de Irán, incluyendo a la primera esposa de Hart y sus dos hijos. La mayoría de los empleados de la embajada norteamericana y de la CIA también fueron sacados del país. Se quedaron cinco agentes, y Hart fue nombrado el jefe suplente de la estación.
Él y su equipo reclutaron informantes entre los moderados del movimiento de Khomeini y enviaban diariamente informes de inteligencia a Washington. También trataron de proteger a sus antiguas fuentes del antiguo régimen.
"Se están ajustando cuentas en todo el país", dijo Hart. "Los militantes islámicos estaban ejecutando o metiendo en la cárcel a todo funcionario del régimen que podían capturar".
Los antiguos agentes de la SAVAK, la policía secreta y el servicio de inteligencia del shah, eran particularmente vulnerables. Los revolucionarios se hicieron con los archivos de la SAVAK, quemaron su cuartel general y comenzaron a ejecutar a sus agentes.
Un funcionario de alto nivel de la SAVAK había sido uno de los informantes más valiosos de la CIA. Para ayudarle a escapar, Hart había conseguido documentos falsos y dinero y había acordado reunirse con el agente en una calle vacía al norte de Teherán. La reunión fue fijada a las 2 de la mañana del 18 de marzo de 1979, unas seis semanas después del retorno de Khomeini.
Hart fijó su ruta, revisó el área de antemano, y se aseguró de que no era seguido. La reunión no sufrió ningún percance, y Hart volvió a su casa de seguridad de la CIA. Fue entonces que tomó por la calle equivocada.
A apenas dos manzanas del punto de reunión dos guardias revolucionarios habían instalado un puesto de control. Armados con rifles de asalto, sacaron a Hart de su coche y lo empujaron boca abajo en el pavimento. Gritando "¡CIA!", uno de ellos apuntó con un arma a la cabeza de Hart mientras el otro empezó a darle patadas en las costillas.
Después de una serie de violentas patadas, un guardia metió una bota debajo de Hart y empezó a hacerle rodar. Hart vio al otro guardia agarrando su rifle por el cañón y blandiéndolo sobre su cabeza.
Pero los guardias estaban mejor armados que entrenados. Hart dijo que no le habían aplastado la cabeza antes de empujarlo contra el suelo.
Cuando rodaba, Hart sacó una pistola Browning de 9 milímetros standard de la CIA de su cinturón y disparó un balazo al guardia con el arma levantada y otro al guardia que lo hacía rodar con su bota.
"Cayeron al suelo sin hacer ruidos", dijo Hart.
Escupiendo sangre y con mucho dolor, Hart recuerda que se arrastró hasta su coche, volvió a la casa de seguridad y durmió la mayor parte de los siguientes dos días. Cuando despertó tenía dolor, pero la hemorragia había parado y se imaginó que tenía algunas costillas rotas. A la semana, dijo, estaba moviéndose por la ciudad y reuniéndose con sus fuentes.
Hart dijo que nunca informó del incidente a sus superiores porque no quería ser retirado de Teherán antes de terminar su misión. Tampoco quería retratarse a sí mismo como héroe. La única persona de la CIA a la que le contó, dijo Hart, fue un colega en Teherán, Kenneth Haas, que fue asesinado en Beirut en 1983.
Hart volvió a la sede de la CIA en Langley, Virginia, en julio de 1979, cuatro meses antes de que militantes iraníes tomaran a más de cinco docenas de rehenes americanos en la embajada norteamericana, incluyendo a tres agentes de la CIA. Hart tenía una rutina física, pero los rayos X no mostraron lesiones internas. Los informes médicos de la CIA indican que el único problema que hallaron los médicos era "algo de sequedad en manos y pies".
Pero cualquiera fueron sus lesiones, no obstaculizaron su carrera.
Menos de un año después de volver de Iraq, Hart fue asignado a ayudar a rescatar a los rehenes. El agente de la SAVAK, que había empezado una nueva vida en Estados Unidos, ayudó a idear un elaborado plan para evacuarlos de la embajada. Hart estaba en el lugar cuando un helicóptero se estrelló en el desierto iraní y terminó con la operación de rescate. Una fotografía en su casa lo muestra con el presidente Carter después del desastre.
Los 52 americanos fueron liberados después de 444 días de tormento.
De 1981 a 1984 fue jefe de estación en Islamabad, Pakistán, dirigiendo el programa de operaciones encubiertas para armar a los combatientes musulmanes y expulsar al ejército soviético de Afganistán. Luego inició otra serie de misiones de alto nivel en los cuarteles de la CIA: dirigir el programa secreto de la CIA y la rama paramilitar antes de empezar con el centro antinarcóticos de la agencia en una época en que la guerra contra las drogas era crucial.
Mientras subía en los rangos de la CIA, Hart era considerado por sus compañeros como extremadamente efectivo, pero indecorosamente ambicioso.
"Algunos lo tenían como un agente consumado, con algo de visionario -que fue la experiencia que tuve con él", dijo David Carey, que era director de Hart en el centro antinarcóticos y más tarde se desempeñó como director ejecutivo de la CIA. "Otros lo veían como un tipo despiadadamente competitivo, que trataba de salir adelante".
Muchos pensaban que era un candidato adecuado para el cargo de subdirector de operaciones, una poderosa posición en la cima del servicio secreto de la CIA. Que es porqué muchos se asombraron cuando Hart se retiró en 1991 a los 50 años -tal como lo había planeado siempre, dijo.
Como muchos agentes de la CIA retirados, Hart montó una asesoría en la que utilizó sus conocimientos y contactos de ultramar para asesorar a compañías norteamericanas en sus operaciones e inversiones en el extranjero. Durante años su ingreso fue de seis cifras.
Punzadas ocasionales lo hacían preguntarse si acaso tenía algo físicamente mal. Una noche en un crucero se desplomó en la cama y sintió un punzante dolor en su abdomen. Pero no duró, y él lo dejó de lado.
Cuando cumplió 60, su salud empezó a declinar. Se sentía lento, le faltaba el aire, y en 2003 fue internado en el hospital con neumonía. Los rayos equis no mostraron más que fluidos en sus pulmones. Pero después de varios días de violenta tos, los médicos levantaron su bata y descubrieron moretones en su lado derecho y una parte hinchada. No es raro que hombres sesentones tengan hernia, pero es raro que la sufran por encima de la cintura.
Los médicos ordenaron un escáner CAT -que puede ver los órganos internos y tejidos que los rayos equis no pueden- y descubrieron que las lesiones habían aparentemente pasado desapercibidas durante más de dos décadas.
Brewer, el cirujano de Hart, dijo que no era sorprendente que la carrera de Hart no hubiese sido interrumpida por sus lesiones -sus órganos continuaban trabajando, aunque algunos estaban en el lugar equivocado. Ahora los músculos y tejido lesionados en su pecho se habían deteriorado tanto que tenía que ser intervenido.
En febrero de 2003, los cirujanos cosieron trozos de malla de polipropileno sobre los hoyos que permitían la migración de sus órganos. También repararon lesiones significativas al cartílago de su caja torácica -lesiones que no aparecían en los rayos X porque no estaban ubicados en el hueso.
La cirugía solucionó algunos problemas, pero provocó otros. Hart ha sufrido dos operaciones posteriores para tratar infecciones, una nueva hernia que asomó a través de su incisión inicial y un deterioro general de su caja torácica y diafragma.
Hart es un fumador empedernido y tiene problemas de salud que no están relacionados con sus heridas en Irán. Recientemente le insertaron una lengüeta de titanio en su espina dorsal debido al deterioro de su columna vertebral. Pero dijo que fueron las operaciones en su pecho las que alteraron su vida -tiene permanentemente un firme, baja fiebre, duerme durante largos tramos en mitad del día y, debido a los analgésicos, no se puede concentrar lo suficiente como para realizar su trabajo como asesor.
La CIA se enorgullece de su capacidad de evitar la burocracia y emprender pavorosas misiones en todo el mundo. Posee abultadas cuentas reservadas para casi todo gasto imaginable relacionado con el espionaje, desde armar a milicias a reasentar a antiguos espías como el agente de la SAVAK.
Pero cuando se trata de sus propios empleados, la CIA es de muchas maneras otra agencia federal más. Así que cuando Hart preguntó si tenía derecho a una asignación por accidente, la CIA le pasó un formulario standard para solicitarla en el ministerio del Trabajo. Aunque la vida de Hart se prestaría para un interesante guión, es un caos en un caso de accidente de trabajo. Varios funcionarios sindicales que representan a los empleados federales dijeron que no habían visto ni oído nunca de uno parecido a este.
El ministerio del Trabajo dice que los empleados federales tienen derecho a una asignación por accidentes laborales años después de sus lesiones -incluso si son jubilados y hacen dinero en el sector privado- si pueden demostrar que sufrieron las lesiones durante su trabajo federal cuyos efectos no se hicieron sentir sino más tarde.
En el caso de Hart, el ministerio no discute esta versión del incidente, o los problemas médicos que causó. Pero ha rechazado dos veces su demanda, a pesar de llamados de al menos dos miembros del Congreso. Para el ministerio del Trabajo, las heridas iniciales de Hart eran tan graves e instantáneamente aparentes -a diferencia de una espalda que cede después de años de trabajos pesados- que su herida no puede ser considerada latente.
Después de un juicio en marzo de 2004, un funcionario del ministerio del Trabajo escribió que pensaba que el testimonio de Hart era "muy creíble y ciertamente apasionante". Pero, escribió, "el hecho de que las heridas posiblemente más graves de lo que él creía no lo dispensa del hecho de que estaba consciente de que estaba herido y no comunicó esa lesiones a la agencia".
Hart reconoce que probablemente recibirá una suma modesta y que él no es una persona sin recursos. Tiene sus ahorros de su consultoría y sigue recibiendo la pensión de la CIA de 1.400 dólares al mes, después de deducir la alimentación para su ex esposa. Su actual mujer trabaja como consultora de gestión de la CIA.
Sin embargo, Hart dice que la situación es difícil de aceptar. Para él, es un choque de dos culturas de gobierno: un agente de terreno de la CIA, imbuido en los valores de sacrificio y dedicación a una misión, que es castigado por su decisión hace 26 años, en medio de una revolución musulmana, de olvidar sus heridas y volver al oficio del espionaje.
"Eso fue algo que pasó cuando yo estaba tratando de hacer mi trabajo", dijo Hart. "Yo no me quejé. No quería nada, sólo olvidar el asunto y seguir con las cosas. Ahora es una especie de tragedia griega -bang, algo que pasó hace más de 20 años vuelve a ajustar cuentas contigo".Hart tiene derecho a una apelación final ante una comisión especial de pensiones por accidentes de trabajo. Su caso será visto este próximo mes.
1 de junio de 2005
©los angeles times
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viuda de la mafia
[Indira A.R. Lakshmanan] En Colombia serie de televisión ofrece mirada en una familia con vínculos dudosos.
Bogotá, Colombia. En la exitosa serie de televisión americana Mujeres Desesperadas', los personajes de una telenovela suburbana se meten en todo, desde la piscina de los niños hasta negocios ilegales. Pero incluso con el asesinato de un vecino, sus problemas parecen insignificantes junto a las tribulaciones de la esposa de televisión favorita de Colombia.
En La viuda de la mafia', Diana Montes cree que se marcha en una rústica segunda luna de miel, pero en realidad su familia está escapando de las autoridades en la selva, donde matan a su marido en un dramático tiroteo.
Inicialmente convencida de que era una víctima inocente, la elegante madre de dos niños, se da cuenta poco a poco, con la ayuda de un cariñoso detective, de que su marido estaba usando su respetable firma de aviación y construcción como fachada para transportar drogas y lavado de dinero.
Desde su debut el otoño pasado, la novela nocturna ha cautivado a las audiencias colombianas en horarios de máxima audiencia. Sus productores vendieron recientemente los derechos a Univisión, de Miami, para emitir el programa a audiencias hispanas en todo Estados Unidos.
No es un reality show, pero podría serlo. La popularidad del programa en Colombia apela a una sociedad sedienta de información sobre un negocio ilegal que ha alimentado décadas de violencia, y sobre las operaciones de las autoridades que tratan de decapitar a los carteles de la droga atacando sus finanzas.
Casi un 80 por ciento de la cocaína vendida en Estados Unidos y Europa se produce en Colombia. Desde la notoria cacería de Pablo Escobar y la desaparición de su cartel de Medellín hace más de una década, los conocidos barones de la droga han desaparecido de la escena. Ocupando su lugar y creando un nuevo reto para la policía se encuentran en general gerentes anónimos, varios de los cuales provienen de las filas de la clase alta, dicen las autoridades.
Como el marido televisivo de Montes, los nuevos patrones de la droga mantienen una apariencia de negocios respetables y pagan los impuestos, y sus actividades de lavado de dinero pueden pasar desapercibidas a investigadores y familiares. "Escobar y sus contemporáneos eran productores y transportistas de drogas", dijo Sergio Osorio, 40, el director del programa. "Hoy es un negocio para gente bilingüe, que han estudiado económicas en importantes universidades estadounidenses, que lavan dinero. Es la nueva generación y tipo de la mafia de la cocaína".
El negocio de las drogas en el mundo genera en el mundo entre 250 y 500 billones de dólares al año, de acuerdo a cálculos de los gobiernos colombiano y estadounidense y Naciones Unidas. Solamente en Colombia unos 5 billones de dinero sucio lubrican la economía, y gran parte de este dinero es canalizado a través de la construcción, finanzas y otras industrias legales, de acuerdo al despacho del fiscal general del país.
Nuevas y creativas estrategias de lavado de dinero surgen más rápidamente de lo que las autoridades pueden anticiparlas. Una red de ricos estudiantes universitarios que se ocupaban de transferir dinero de los carteles de la droga a través de cuentas bancarias, así como un prominente hombre de negocios que lavó dinero para un traficante vendiéndole una granja, fueron detenidos recientemente. El año pasado un famoso presentador de televisión fue nombrado como miembro de una red de lavado, y las autoridades requisaron una cadena nacional de farmacias que era propiedad de antiguos jefes del cartel de Cali, los que esperan juicio en cárceles norteamericanas después de haber sido extraditados.
Contra esta desagradable realidad que impregna tantos aspectos de la vida colombiana, un productor y dos guionistas decidieron el año pasado tocar un tema que ha sido durante mucho tiempo un tabú para los espectáculos aquí.
Catalina Bridge, productora ejecutiva de la programación de espectáculos en RCN, la red privada que emite La viuda de la mafia', recordó que después de que las autoridades colombianas mataran a Escobar en 1993, fue abordada por otro canal para producir una miniserie de televisión sobre la vida del jefe de la mafia. Era tal el miedo a los secuestros y asesinatos de cualquiera que llamara la atención sobre los carteles que Bridge, cuya hermana murió accidentalmente en un ataque de un sicario, dijo que no quería que su nombre apareciera en los créditos.
"Habría sido peligroso para mí, mi familia y todos los involucrados", dijo. El programa no se produjo nunca.
Ha pasado suficiente tiempo desde la publicitada guerra entre el gobierno y los carteles de la droga de fines de los años ochenta y principios de los noventa como para que Bridge se sintiera cómoda con el guión de La viuda de la mafia'.
No es la primera vez que las guionistas Gilma Peña y Nubia Barreto tratan temas controversiales. Por qué diablos' gira sobre la explotación de los niños de la calle, bandas juveniles y corrupción política. Otra, Tiempos difíciles', seguía a un grupo de estudiantes urbanos protegidos haciendo prácticas en el campo, donde se topan con guerrillas de extrema izquierda, paramilitares de extrema derecha, soldados y funcionarios locales atrapados en la guerra de 40 años del país.
"En todas las historias que hemos escrito, hemos debatido cómo debe actuar la gente legal y éticamente, algo que no pasa a menudo en esta sociedad", dijo Barreto, 41.
El par solicitó la asesoría de fiscales, investigadores económicos, policía judicial y viudas de jefes de la mafia en la vida real para que sus guiones se ajustaran a la realidad. Además de Montes, los protagonistas incluyen a una viuda de un detective y de policías encubiertos, y el programa muestra cómo los detectives desenmascaran a delincuentes de cuello blanco a través de la contabilidad, la interceptación de los teléfonos y vigilancia.
En las exitosas películas El padrino', Uno de los nuestros' y Casada con todos', las viudas de los mafiosos sabían qué hacían sus maridos. Pero Peña y Barreto dicen que ellas conocen a varias mujeres que no tenían ni idea de que sus maridos estaban implicados en el negocio de las drogas, y se encontraron más tarde, ellas mismas y sus hijos, convertidas en parias o acusadas de complicidad. "Queríamos mostrar las consecuencias para las familias inocentes -es un infierno", dijo Peña.
En un tenso giro de la trama, un traficante de drogas que pierde dinero en un trato frustrado con el marido de Montes, intenta secuestrar a sus hijos en la escuela. En otro, después de que las autoridades acusan póstumamente al marido de Montes de haber sido un traficante, una escuela privada trata de expulsar a los niños.
En los estudios de la RCN en una zona industrial de Bogotá, Carolina Gómez, 29, una ex Miss Colombia representada por Montes, hizo una pausa para charlar en una salita de televisión en el plató. Reconoció que sus padres estaban preocupados de que se involucrara en el proyecto, aunque dijo que aceptó ansiosamente el papel.
"En América Latina la gente no ve tantas películas ni lee tantos diarios como las telenovelas que ve. Así que es bueno poder tratar un tema de tanta importancia. Y no es una novela típica con una trama rebuscada... sino una historia que afecta realmente a la gente en Colombia".
El director Osorio dijo que la novela sin duda conlleva un mensaje moral. "Se trata de una familia aparentemente respetable, pero si miras debajo, está llena de monstruos. El tráfico de drogas es un fenómeno que ha envenenado nuestra sociedad, pero mostramos que también está siendo combatido por gente como nuestra heroína y agencias oficiales como la policía judicial".
Un asesor en narcóticos del despacho del fiscal general, que habló a condición de conservar el anonimato, elogió el programa. "Muchos colombianos no quieren saber nada sobre esta dura realidad; prefieren hacer la vista gorda", dijo.
"La RCN tomó un riesgo de mostrar el país al desnudo", dijo Ángela Suárez, una crítico de televisión del diario El Espectador. "Esta es la realidad, y es bueno que no lo olvidemos. La gente pensaba que la mafia era algo del pasado, pero la mafia está más viva que nunca".
31 de mayo de 2005
©boston globe
©traducción mQh
Bogotá, Colombia. En la exitosa serie de televisión americana Mujeres Desesperadas', los personajes de una telenovela suburbana se meten en todo, desde la piscina de los niños hasta negocios ilegales. Pero incluso con el asesinato de un vecino, sus problemas parecen insignificantes junto a las tribulaciones de la esposa de televisión favorita de Colombia.En La viuda de la mafia', Diana Montes cree que se marcha en una rústica segunda luna de miel, pero en realidad su familia está escapando de las autoridades en la selva, donde matan a su marido en un dramático tiroteo.
Inicialmente convencida de que era una víctima inocente, la elegante madre de dos niños, se da cuenta poco a poco, con la ayuda de un cariñoso detective, de que su marido estaba usando su respetable firma de aviación y construcción como fachada para transportar drogas y lavado de dinero.
Desde su debut el otoño pasado, la novela nocturna ha cautivado a las audiencias colombianas en horarios de máxima audiencia. Sus productores vendieron recientemente los derechos a Univisión, de Miami, para emitir el programa a audiencias hispanas en todo Estados Unidos.
No es un reality show, pero podría serlo. La popularidad del programa en Colombia apela a una sociedad sedienta de información sobre un negocio ilegal que ha alimentado décadas de violencia, y sobre las operaciones de las autoridades que tratan de decapitar a los carteles de la droga atacando sus finanzas.
Casi un 80 por ciento de la cocaína vendida en Estados Unidos y Europa se produce en Colombia. Desde la notoria cacería de Pablo Escobar y la desaparición de su cartel de Medellín hace más de una década, los conocidos barones de la droga han desaparecido de la escena. Ocupando su lugar y creando un nuevo reto para la policía se encuentran en general gerentes anónimos, varios de los cuales provienen de las filas de la clase alta, dicen las autoridades.
Como el marido televisivo de Montes, los nuevos patrones de la droga mantienen una apariencia de negocios respetables y pagan los impuestos, y sus actividades de lavado de dinero pueden pasar desapercibidas a investigadores y familiares. "Escobar y sus contemporáneos eran productores y transportistas de drogas", dijo Sergio Osorio, 40, el director del programa. "Hoy es un negocio para gente bilingüe, que han estudiado económicas en importantes universidades estadounidenses, que lavan dinero. Es la nueva generación y tipo de la mafia de la cocaína".
El negocio de las drogas en el mundo genera en el mundo entre 250 y 500 billones de dólares al año, de acuerdo a cálculos de los gobiernos colombiano y estadounidense y Naciones Unidas. Solamente en Colombia unos 5 billones de dinero sucio lubrican la economía, y gran parte de este dinero es canalizado a través de la construcción, finanzas y otras industrias legales, de acuerdo al despacho del fiscal general del país.
Nuevas y creativas estrategias de lavado de dinero surgen más rápidamente de lo que las autoridades pueden anticiparlas. Una red de ricos estudiantes universitarios que se ocupaban de transferir dinero de los carteles de la droga a través de cuentas bancarias, así como un prominente hombre de negocios que lavó dinero para un traficante vendiéndole una granja, fueron detenidos recientemente. El año pasado un famoso presentador de televisión fue nombrado como miembro de una red de lavado, y las autoridades requisaron una cadena nacional de farmacias que era propiedad de antiguos jefes del cartel de Cali, los que esperan juicio en cárceles norteamericanas después de haber sido extraditados.
Contra esta desagradable realidad que impregna tantos aspectos de la vida colombiana, un productor y dos guionistas decidieron el año pasado tocar un tema que ha sido durante mucho tiempo un tabú para los espectáculos aquí.
Catalina Bridge, productora ejecutiva de la programación de espectáculos en RCN, la red privada que emite La viuda de la mafia', recordó que después de que las autoridades colombianas mataran a Escobar en 1993, fue abordada por otro canal para producir una miniserie de televisión sobre la vida del jefe de la mafia. Era tal el miedo a los secuestros y asesinatos de cualquiera que llamara la atención sobre los carteles que Bridge, cuya hermana murió accidentalmente en un ataque de un sicario, dijo que no quería que su nombre apareciera en los créditos.
"Habría sido peligroso para mí, mi familia y todos los involucrados", dijo. El programa no se produjo nunca.
Ha pasado suficiente tiempo desde la publicitada guerra entre el gobierno y los carteles de la droga de fines de los años ochenta y principios de los noventa como para que Bridge se sintiera cómoda con el guión de La viuda de la mafia'.
No es la primera vez que las guionistas Gilma Peña y Nubia Barreto tratan temas controversiales. Por qué diablos' gira sobre la explotación de los niños de la calle, bandas juveniles y corrupción política. Otra, Tiempos difíciles', seguía a un grupo de estudiantes urbanos protegidos haciendo prácticas en el campo, donde se topan con guerrillas de extrema izquierda, paramilitares de extrema derecha, soldados y funcionarios locales atrapados en la guerra de 40 años del país.
"En todas las historias que hemos escrito, hemos debatido cómo debe actuar la gente legal y éticamente, algo que no pasa a menudo en esta sociedad", dijo Barreto, 41.
El par solicitó la asesoría de fiscales, investigadores económicos, policía judicial y viudas de jefes de la mafia en la vida real para que sus guiones se ajustaran a la realidad. Además de Montes, los protagonistas incluyen a una viuda de un detective y de policías encubiertos, y el programa muestra cómo los detectives desenmascaran a delincuentes de cuello blanco a través de la contabilidad, la interceptación de los teléfonos y vigilancia.
En las exitosas películas El padrino', Uno de los nuestros' y Casada con todos', las viudas de los mafiosos sabían qué hacían sus maridos. Pero Peña y Barreto dicen que ellas conocen a varias mujeres que no tenían ni idea de que sus maridos estaban implicados en el negocio de las drogas, y se encontraron más tarde, ellas mismas y sus hijos, convertidas en parias o acusadas de complicidad. "Queríamos mostrar las consecuencias para las familias inocentes -es un infierno", dijo Peña.
En un tenso giro de la trama, un traficante de drogas que pierde dinero en un trato frustrado con el marido de Montes, intenta secuestrar a sus hijos en la escuela. En otro, después de que las autoridades acusan póstumamente al marido de Montes de haber sido un traficante, una escuela privada trata de expulsar a los niños.
En los estudios de la RCN en una zona industrial de Bogotá, Carolina Gómez, 29, una ex Miss Colombia representada por Montes, hizo una pausa para charlar en una salita de televisión en el plató. Reconoció que sus padres estaban preocupados de que se involucrara en el proyecto, aunque dijo que aceptó ansiosamente el papel.
"En América Latina la gente no ve tantas películas ni lee tantos diarios como las telenovelas que ve. Así que es bueno poder tratar un tema de tanta importancia. Y no es una novela típica con una trama rebuscada... sino una historia que afecta realmente a la gente en Colombia".
El director Osorio dijo que la novela sin duda conlleva un mensaje moral. "Se trata de una familia aparentemente respetable, pero si miras debajo, está llena de monstruos. El tráfico de drogas es un fenómeno que ha envenenado nuestra sociedad, pero mostramos que también está siendo combatido por gente como nuestra heroína y agencias oficiales como la policía judicial".
Un asesor en narcóticos del despacho del fiscal general, que habló a condición de conservar el anonimato, elogió el programa. "Muchos colombianos no quieren saber nada sobre esta dura realidad; prefieren hacer la vista gorda", dijo.
"La RCN tomó un riesgo de mostrar el país al desnudo", dijo Ángela Suárez, una crítico de televisión del diario El Espectador. "Esta es la realidad, y es bueno que no lo olvidemos. La gente pensaba que la mafia era algo del pasado, pero la mafia está más viva que nunca".
31 de mayo de 2005
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buscando extraterrestres
[Ariana Eunjung Cha] Científicos rastrean el cielo con telescopios más potentes y renovado vigor.
Hat Creek, California, Estados Unidos. El astrónomo Michael M. Davis controló su ordenador. Una de las antenas en el telescopio radial de última tecnología que está siendo construido en el valle donde está su oficina estaba recibiendo un inusual pulso desde más allá de la Tierra. ¿Una señal de otra civilización inteligente? Hoy no. Era el satélite Rosetta, en ruta para estudiar un cometa.
Los ansiosos momentos que son seguidos por desilusiones como estas son parte de lo normal para los investigadores del Instituto SETI, el sucesor financiado privadamente del ahora difunto proyecto del gobierno dedicado a la búsqueda de vida extraterrestre. Han estado rastreando el cielo durante décadas, pero no han sido capaces de reunir suficientes datos como para concluir, o incluso aventurar si estamos o no solos en el universo.
Esta vez, sin embargo, los científicos esperan que las cosas sean diferentes. Este mes, el primer telescopio diseñado específicamente para esa búsqueda empezó a rastrear el cielo. Todavía se encuentra en una fase inicial de desarrollo, pero cuando sea terminado el telescopio será tan poderoso que será capaz de analizar más estrellas en uno o dos años que las que hemos analizado en los últimos 45.
"De momento, la ausencia de una señal no es particularmente apremiante", dijo Davis, profesor emérito adjunto de la Universidad de Cornell, que se unió recientemente al SETI para supervisar el proyecto de telescopio. "Podría haber un billón de culturas inteligentes con ondas de radio dando vueltas a su alrededor..., pero no hemos tenido la capacidad de detectarlas".
Denunciado hace una década como un esfuerzo equivocado de encontrar a los pequeños hombres verdes' y despojado de financiamiento oficial, el SETI, que quiere decir "búsqueda de inteligencia extraterrestre", ha encontrado nuevos seguidores entre los titanes del Silicon Valley y técnicos de otros lugares interesados en el espacio. Han otorgado fondos e ideas técnicas poco convencionales al instituto, aportando un nuevo respeto y energía a la organización. Algunos dicen que haber sido apartados por el gobierno federal es lo mejor que le pudo pasar a SETI, que se ha hecho más fuerte y más innovador en el sector privado de lo que podría haber sido en la burocracia pública.
Sus científicos publican ahora regularmente en algunas de las más prestigiosas revistas de astronomía y la Fundación Nacional de la Ciencia anunció recientemente que lo haría eligible para nuevos financiamientos. Sus auspiciadores representan a los fundadores de algunas de las compañías tecnológicas más importantes del mundo: Paul Allen, de Microsoft Corp., Gordon Moore, de Intel Corp., y Sandy Lerner, de Cisco Systemas Inc. Sun Microsystems Inc. ha donado servidores y otros equipos de última generación a los proyectos del SETI, y actuales y antiguos ejecutivos de Hewlett-Packard Co. han proporcionado su conocimiento.
La industria de alta tecnología ha sido siempre un lugar de soñadores, de gente que cree en el poder de la ciencia para resolver cualquier problema. Construir la máquina de búsqueda de vida extraterrestre es un reto de toda la vida para muchos técnicos, la mayoría de los cuales pasaron sus infancias inmersos en la La guerra de las estrellas' y Star Trek' y leyendo cómics sobre superhéroes extraterrestres.
"Usar hardaward y software para encontrar el significado de la vida es para ellos interesante tanto desde un punto de vista filosófico como técnico", dijo Seth Shostak, un astrónomo profesional del Instituto de Tecnología de California en SETI, que sita en Mountain View, California, en el corazón del Silicon Valley.
Allen dijo en una entrevista que cuando era joven iba todas las semanas a la biblioteca con su madre a recoger una pila de libros de ciencia ficción que lo hacían tener "sueños locos". Allen, que ayudó a fundar el Museo Experiencia de la Ciencia Ficción en Seattle y el SpaceShipOne, la primera astronave tripulada financiada privadamente, dijo que los primeros pasos del hombre en la luna en 1969 lo hicieron creer que la tecnología podía llevar sus ideas a la realidad.
"El mero conocimiento de que existe otra civilización... sería una cosa asombrosa", dijo Allen.
Los patrocinadores difícilmente consideran su proyecto como algo frívolo. Alan Bagley, que pasó casi 40 años trabajando como ingeniero en Hewlett-Packard y fue hasta hace poco el director de la división de frecuencia y tiempo de la compañía, dijo que se había incorporado al directorio de SETI porque "la verdadera apuesta es que no haya nadie ahí". La matemática Linda Bernardi, gerente y presidente de ConnecTerra Inc. se involucró en el proyecto porque el SETI gira "sobre lo que es posible".
"La posibilidad de que seamos la única vida en el universo parece muy poco real", dijo.
El diseño del nuevo telescopio surgió de una serie de maratónicas sesiones de ideas de los astrónomos del instituto, científicos de la Universidad de California en Berkeley y algunos de los pensadores más respetados de la industria tecnológica.
Los radio-telescopios más potentes dependen de una antena gigante, cuyo potencia aumenta con el diámetro de su disco. El ex director de la sección de investigación y desarrollo de Hewlett-Packard, Bernard M. Oliver, que murió en 1995, imaginó construir un telescopio que llamó "Cíclope", o un ojo gigante hecho de una gama de antenas más pequeñas. En la época en que propuso la idea hace varias décadas, conectar todas esas antenas a ordenadores habría sido terriblemente caro. Pero con el rápido descenso de los precios de la electrónica en los últimos años, eso ya no es un problema.
El Allen Telescope Array, llamado así por su donante más generoso, Paul Allen, estará compuesto por 350 o más pequeños discos de aluminio que se esparcirán en un área de 36 hectáreas en un patrón aleatorio. Está siendo construido en el extremo norte de California en paisajes sobrecogedores: un campo cubierto de arbustos del desierto y lava y rodeados de montañas con los picos nevados.
Muchos de los componentes utilizados en el nuevo telescopio son partes básicas ampliamente disponibles, haciendo significativamente más barato y más fácil construir sus componentes. Mientras que la construcción de un telescopio grande podría costar 200 millones de dólares, el del SETI costará unos 34 millones de dólares, y en algunos aspectos será más potente y sofisticado.
"Finalmente este artefacto está hecho de 350 antenas de patio", dijo Shostak. Ahora se encuentran operacionales una media docena de discos de antenas. Para fines del verano se espera que esa cantidad suba a 30, llegando a 42 a fines de año. El proyecto será terminado en 2008.
Presentada con glamour en la película Contacto', de la que fue protagonista Jodie Foster, y otras películas de Hollywood, como excitante y rápida, la búsqueda de inteligencia extraterrestre es en realidad una lección de paciencia.
Los astrónomos del SETI comienzan con listas de planetas clasificados como acogedores de acuerdo a como conocemos la vida hoy. Se han incorporado varios criterios, tales como su edad, lo cerca que están de estrellas como el sol, y si tienen o no el potencial de mantener agua líquida.
Los astrónomos apuntan a estas estrellas acogedoras' o ambientes estelares habitables, una por una, y las escanean a la búsqueda de cualquier transmisión en todas las frecuencias.
Hasta que comenzara a operar el Allen Telescope Array, la búsqueda vida extraterrestre era realizada a tiempo parcial. Los científicos normalmente sacaban tiempo de otros telescopios, apuntaban los datos y los analizaban en los meses subsiguientes utilizado sistemas informáticos. Si se detectaba alguna señal fuera de lo común, los astrónomos debían a menudo esperar otro turno para reunir más datos, un proceso muy lento.
Ahora el SETI puede escanear lugares durante 24 horas al día, siete días a la semana, y realizar sus análisis en tiempo real.
Desde la primavera de 1960, cuando el entonces joven astrónomo llamado Francis Drake enfocó por primera vez un telescopio hacia algunas estrellas cercanas y trató de detectar señales extraterrestres, los científicos del SETI han analizado unas 1.000 estrellas. En las siguientes dos décadas, el Allen Telescope Array espera poder estudiar más de un billón de estrellas. Pero con los estimados cientos de billones de estrellas en la galaxia de la Vía Láctea y cientos de billones de galaxias en el universo, decir que hay mucho por hacer es un subentendido.
Una mañana reciente pocas horas antes del amanecer, Davis caminaba enérgicamente en el terreno en el desierto, controlando que las antenas en forma de platillos volantes estuvieran instaladas correctamente. Luego volvió a su oficina a sentarse frente a un ordenador y coordinar con sus colegas en la oficina del SETI en el Silicon Valley para apuntar el telescopio en todas las direcciones y empezar la tarea de tratar de captar las diferencias entre fenómenos producidos por el hombre y posible fenómenos de origen extraterrestre.
Y así ocurrirá durante el próximo año, década, siglo, milenio o más. Davis sabe que si existiera otra civilización en el espacio, las posibilidades de encontrarla en esta generación son muy difíciles. "Si después de mil años todavía no podemos confirmar una señal, ciertamente querrá decir algo". Davis se detuvo, frunciendo el ceño. "Quizás son más silenciosos que nosotros. O quizás no existen".
31 de mayo de 2005
©washington post
©traducción mQh
Hat Creek, California, Estados Unidos. El astrónomo Michael M. Davis controló su ordenador. Una de las antenas en el telescopio radial de última tecnología que está siendo construido en el valle donde está su oficina estaba recibiendo un inusual pulso desde más allá de la Tierra. ¿Una señal de otra civilización inteligente? Hoy no. Era el satélite Rosetta, en ruta para estudiar un cometa.Los ansiosos momentos que son seguidos por desilusiones como estas son parte de lo normal para los investigadores del Instituto SETI, el sucesor financiado privadamente del ahora difunto proyecto del gobierno dedicado a la búsqueda de vida extraterrestre. Han estado rastreando el cielo durante décadas, pero no han sido capaces de reunir suficientes datos como para concluir, o incluso aventurar si estamos o no solos en el universo.
Esta vez, sin embargo, los científicos esperan que las cosas sean diferentes. Este mes, el primer telescopio diseñado específicamente para esa búsqueda empezó a rastrear el cielo. Todavía se encuentra en una fase inicial de desarrollo, pero cuando sea terminado el telescopio será tan poderoso que será capaz de analizar más estrellas en uno o dos años que las que hemos analizado en los últimos 45.
"De momento, la ausencia de una señal no es particularmente apremiante", dijo Davis, profesor emérito adjunto de la Universidad de Cornell, que se unió recientemente al SETI para supervisar el proyecto de telescopio. "Podría haber un billón de culturas inteligentes con ondas de radio dando vueltas a su alrededor..., pero no hemos tenido la capacidad de detectarlas".
Denunciado hace una década como un esfuerzo equivocado de encontrar a los pequeños hombres verdes' y despojado de financiamiento oficial, el SETI, que quiere decir "búsqueda de inteligencia extraterrestre", ha encontrado nuevos seguidores entre los titanes del Silicon Valley y técnicos de otros lugares interesados en el espacio. Han otorgado fondos e ideas técnicas poco convencionales al instituto, aportando un nuevo respeto y energía a la organización. Algunos dicen que haber sido apartados por el gobierno federal es lo mejor que le pudo pasar a SETI, que se ha hecho más fuerte y más innovador en el sector privado de lo que podría haber sido en la burocracia pública.
Sus científicos publican ahora regularmente en algunas de las más prestigiosas revistas de astronomía y la Fundación Nacional de la Ciencia anunció recientemente que lo haría eligible para nuevos financiamientos. Sus auspiciadores representan a los fundadores de algunas de las compañías tecnológicas más importantes del mundo: Paul Allen, de Microsoft Corp., Gordon Moore, de Intel Corp., y Sandy Lerner, de Cisco Systemas Inc. Sun Microsystems Inc. ha donado servidores y otros equipos de última generación a los proyectos del SETI, y actuales y antiguos ejecutivos de Hewlett-Packard Co. han proporcionado su conocimiento.
La industria de alta tecnología ha sido siempre un lugar de soñadores, de gente que cree en el poder de la ciencia para resolver cualquier problema. Construir la máquina de búsqueda de vida extraterrestre es un reto de toda la vida para muchos técnicos, la mayoría de los cuales pasaron sus infancias inmersos en la La guerra de las estrellas' y Star Trek' y leyendo cómics sobre superhéroes extraterrestres.
"Usar hardaward y software para encontrar el significado de la vida es para ellos interesante tanto desde un punto de vista filosófico como técnico", dijo Seth Shostak, un astrónomo profesional del Instituto de Tecnología de California en SETI, que sita en Mountain View, California, en el corazón del Silicon Valley.
Allen dijo en una entrevista que cuando era joven iba todas las semanas a la biblioteca con su madre a recoger una pila de libros de ciencia ficción que lo hacían tener "sueños locos". Allen, que ayudó a fundar el Museo Experiencia de la Ciencia Ficción en Seattle y el SpaceShipOne, la primera astronave tripulada financiada privadamente, dijo que los primeros pasos del hombre en la luna en 1969 lo hicieron creer que la tecnología podía llevar sus ideas a la realidad.
"El mero conocimiento de que existe otra civilización... sería una cosa asombrosa", dijo Allen.
Los patrocinadores difícilmente consideran su proyecto como algo frívolo. Alan Bagley, que pasó casi 40 años trabajando como ingeniero en Hewlett-Packard y fue hasta hace poco el director de la división de frecuencia y tiempo de la compañía, dijo que se había incorporado al directorio de SETI porque "la verdadera apuesta es que no haya nadie ahí". La matemática Linda Bernardi, gerente y presidente de ConnecTerra Inc. se involucró en el proyecto porque el SETI gira "sobre lo que es posible".
"La posibilidad de que seamos la única vida en el universo parece muy poco real", dijo.
El diseño del nuevo telescopio surgió de una serie de maratónicas sesiones de ideas de los astrónomos del instituto, científicos de la Universidad de California en Berkeley y algunos de los pensadores más respetados de la industria tecnológica.
Los radio-telescopios más potentes dependen de una antena gigante, cuyo potencia aumenta con el diámetro de su disco. El ex director de la sección de investigación y desarrollo de Hewlett-Packard, Bernard M. Oliver, que murió en 1995, imaginó construir un telescopio que llamó "Cíclope", o un ojo gigante hecho de una gama de antenas más pequeñas. En la época en que propuso la idea hace varias décadas, conectar todas esas antenas a ordenadores habría sido terriblemente caro. Pero con el rápido descenso de los precios de la electrónica en los últimos años, eso ya no es un problema.
El Allen Telescope Array, llamado así por su donante más generoso, Paul Allen, estará compuesto por 350 o más pequeños discos de aluminio que se esparcirán en un área de 36 hectáreas en un patrón aleatorio. Está siendo construido en el extremo norte de California en paisajes sobrecogedores: un campo cubierto de arbustos del desierto y lava y rodeados de montañas con los picos nevados.
Muchos de los componentes utilizados en el nuevo telescopio son partes básicas ampliamente disponibles, haciendo significativamente más barato y más fácil construir sus componentes. Mientras que la construcción de un telescopio grande podría costar 200 millones de dólares, el del SETI costará unos 34 millones de dólares, y en algunos aspectos será más potente y sofisticado.
"Finalmente este artefacto está hecho de 350 antenas de patio", dijo Shostak. Ahora se encuentran operacionales una media docena de discos de antenas. Para fines del verano se espera que esa cantidad suba a 30, llegando a 42 a fines de año. El proyecto será terminado en 2008.
Presentada con glamour en la película Contacto', de la que fue protagonista Jodie Foster, y otras películas de Hollywood, como excitante y rápida, la búsqueda de inteligencia extraterrestre es en realidad una lección de paciencia.
Los astrónomos del SETI comienzan con listas de planetas clasificados como acogedores de acuerdo a como conocemos la vida hoy. Se han incorporado varios criterios, tales como su edad, lo cerca que están de estrellas como el sol, y si tienen o no el potencial de mantener agua líquida.
Los astrónomos apuntan a estas estrellas acogedoras' o ambientes estelares habitables, una por una, y las escanean a la búsqueda de cualquier transmisión en todas las frecuencias.
Hasta que comenzara a operar el Allen Telescope Array, la búsqueda vida extraterrestre era realizada a tiempo parcial. Los científicos normalmente sacaban tiempo de otros telescopios, apuntaban los datos y los analizaban en los meses subsiguientes utilizado sistemas informáticos. Si se detectaba alguna señal fuera de lo común, los astrónomos debían a menudo esperar otro turno para reunir más datos, un proceso muy lento.
Ahora el SETI puede escanear lugares durante 24 horas al día, siete días a la semana, y realizar sus análisis en tiempo real.
Desde la primavera de 1960, cuando el entonces joven astrónomo llamado Francis Drake enfocó por primera vez un telescopio hacia algunas estrellas cercanas y trató de detectar señales extraterrestres, los científicos del SETI han analizado unas 1.000 estrellas. En las siguientes dos décadas, el Allen Telescope Array espera poder estudiar más de un billón de estrellas. Pero con los estimados cientos de billones de estrellas en la galaxia de la Vía Láctea y cientos de billones de galaxias en el universo, decir que hay mucho por hacer es un subentendido.
Una mañana reciente pocas horas antes del amanecer, Davis caminaba enérgicamente en el terreno en el desierto, controlando que las antenas en forma de platillos volantes estuvieran instaladas correctamente. Luego volvió a su oficina a sentarse frente a un ordenador y coordinar con sus colegas en la oficina del SETI en el Silicon Valley para apuntar el telescopio en todas las direcciones y empezar la tarea de tratar de captar las diferencias entre fenómenos producidos por el hombre y posible fenómenos de origen extraterrestre.
Y así ocurrirá durante el próximo año, década, siglo, milenio o más. Davis sabe que si existiera otra civilización en el espacio, las posibilidades de encontrarla en esta generación son muy difíciles. "Si después de mil años todavía no podemos confirmar una señal, ciertamente querrá decir algo". Davis se detuvo, frunciendo el ceño. "Quizás son más silenciosos que nosotros. O quizás no existen".
31 de mayo de 2005
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niños perdidos de rusia
[Kim Murphy] La misteriosa muerta de cinco escolares en Siberia arroja una macabra luz sobre los muchos niños del país que son maltratados o desaparecen.
Krasnoyarsk, Rusia. Todos los días Oksana Korshunova se dirige a un pozo del alcantarillado de 2.75 metros de profundidad a un kilómetro y medio de su casa. Se agacha en el borde y mira en el chamuscadohoyo, esforzándose en imaginar cómo Maxim, su hijo, se metió ahí y qué pasó con él después.
Lo ha pensado día y noche durante semanas, una espeluznante secuencia de película que se repite en su mente una y otra vez.
El niño de 11 años llegó a casa desde la escuela, y luego salió corriendo a jugar con su amigo Sasha, de abajo. Eran las 4 de la tarde, posiblemente las 4:30, del 16 de abril. ¿Cuántas veces había Korshunova mirado distraídamente a su único hijo correr hacia afuera? ¿Cuántas veces había escuchado los gritos y risas de los niños que se filtraban por la ventana, y luego se desvanecían en la distancia a medida que recogían refuerzos y se iban al patio de la escuela a columpiarse?
Esa tarde, cuando Maxim no volvió a casa a la hora de la cena, Korshunova se dirigió a la escuela, parpadeando en el vacío crepúsculo. No era la única. Los padres de Sasha, Larisa y Pyotr Lavrenov, habían llegado casi al mismo tiempo. Luego llegaron los padres de Safar Aliyev, Galash Mamedgasanov y Dmitry Makarov. Ninguno de los cinco niños habría regresado esa tarde.
Los padres dieron la voz de alarma a los vecinos y se dividieron el trabajo. Revisaron todos los patios del vecindario, fueron a la escuela, se abrieron en abanico en los depósitos de chatarra y plantas industriales cercanas. La policía se unió a la búsqueda tres días más tarde, y recorrieron el río, enviando incluso lanchas a motor a islas desiertas.
En las semanas siguientes las fotografías de los cinco niños flacos y sonrientes, de 9 a 12 años, aparecieron en toda Rusia. Después de que se emitiera un boletín al público, 18.000 agentes de policía de Siberia a Moscú revisaron más de 15.000 sótanos y áticos y más de 45.000 casas. Se inspeccionaron miles de pozos; pidieron la ayuda de un médium.
El misterio terminó el 8 de mayo cuando se encontró en el fondo de un vacío pozo de cemento del alcantarillado una pila de cuerpos pequeños, quemados tan atrozmente que no quedaban más que huesos y pedazos de huesos carbonizados. O quizás fue entonces que empezó el misterio.
La policía dice que sólo hay dos posibilidades. Los niños descendieron por el pozo y provocaron accidentalmente una explosión de gas metano y gasolina rancia, quizás mientras esnifaban los gases de aerosol o trataban de encender una pequeña fogata. (Esto exige pensar que los cinco niños estaban todos en un espacio de apenas 1.50 metros de diámetro). O fueron asesinados en otro lugar, y sus cuerpos quemados en el pozo.
Es parte de la pesadilla post-soviética de Rusia que haya tantos misterios semejantes, aunque pocos con finales tan macabros. Se calcula que unos 30.000 niños desaparecen en Rusia cada año, la mayoría de ellos fugados de las miserias de los míseros orfelinatos del país o de hogares con padres alcohólicos o maltratadores.
En 2003, las autoridades rusas recogieron de la calle a 620.000 niños que vagaban sin supervisión. El año pasado se reportó la desaparición de más de 2.100 niños en la región de 970.000km2 de Krasnoyarsk, Siberia, el hogar de 3.5 millones de rusos. De esos niños, 25 fueron hallados muertos y 178 continúan desaparecidos.
Muchos de los fugados llegan a Moscú, donde niños de 10 o 12 años pueden ser vistos en una media docena de estaciones de trenes, sótanos y viejos bunkers. Se alimentan hurgando entre restos de hamburguesas en puestos de comida rápida y piden limosna a los transeúntes u ofrecen servicios sexuales. Otros están simplemente parados en las aceras, llorando.
"En la mayoría de los casos no se trata de niños sin casa, sino de niños abandonados", dijo Boris Altshuler, que dirige la organización moscovita sin fines de lucro Derechos de los Niños. "Abandonados quiere decir que son niños a quienes sus padres no alimentan, golpean. Estos niños votan con sus piernas para dejar las malas condiciones de sus familias o escapar de una institución, y es muy importante saber que muchos de estos niños escapan una y otra vez".
Sin embargo, pocos en el barrio Leninsky de la empobrecida ciudad de Krasnoyarsk creen que los niños se hubiesen fugado, aunque incluso los padres reconocen que el paisaje evocativo de Blade Runner' del distrito de viejas y destartaladas fábricas, desmoronándose lentamente hacia el olvido, puede ser suficiente para empujar a cualquier niño hacia terrenos de juego más verdes.
Es verdad que uno de los niños había hablado de fugarse de casa e incluso lo había intentado una vez. Y aunque se encontró una lata de aerosol quemada junto a los cadáveres, sus padres y maestros dicen que no tenían señales de que los niños estuvieran usando esa substancia. Según se dice, los niños tenían padres atentos y cariñosos y poca inclinación a alejarse de la puerta de sus casas.
"Por supuesto, los niños siguen siendo niños. Pero estos eran niños normales. Eran niños bien educados, y tenían buenas maneras. Sus padres se preocupaban mucho de su educación", dijo la maestra de cuarto básico, Natalya Vikulova, que enseñaba a Maxim y Sasha.
Sacó una cartilla escolar y señaló a una hilera de cincos y cuatros, el equivalente de A y B, junto a los nombres de los niños.
"No hay nada que me haga creer que se escaparon. Y los niños no se podrían haber quemado a sí mismos de esa manera en el fondo de un hoyo [de 2.75 metros]. ¿Cinco niños juntos?", dijo Vilukova. "Mi opinión es que pasó algo terrible".
El vice-fiscal general Vladimir Kolesnikov, de visita desde Moscú para tratar el caso, dijo el 14 de mayo que las autoridades lo estaban investigando como un posible homicidio.
"Hoy no podemos establecer con certeza la causa de la muerte de cada niño. Pero la naturaleza de los materiales nos hace creer que la pesquisa sobre el homicidio se inició correctamente, con todas las consecuencias que conlleva", dijo Kolesnikov a periodistas.
La policía dice que tomará semanas llegar a una identificación precisa. Pero la policía encontró junto a los cuerpos una cadenilla plateada como la de la que colgaba una pequeña cruz del cuello de Maximo, la llave de la puerta del apartamento de Sasha y un zapato y partes de un suéter de uno de los otros niños.
"Creemos que los restos que se encontraron son de los cinco niños que desaparecieron el 16 de abril. No hay ninguna duda", dijo Kolesnikov.
Tan pronto como se mencionó la palabra homicidio', los titulares de los diarios empezaron a especular sobre varias posibilidades. Que fueron secuestrados por una banda de productores de películas pornográficas o traficantes de órganos humanos -ninguna de las dos posibilidades, desafortunadamente, puede ser excluida en la Rusia de hoy. La variante maníaca' fue mencionada en varios boletines de prensa.
Solamente la semana pasada se encontraron los cuerpos carbonizados de dos niñas de 13 años en la remota ciudad de Volgogrado, y tres hombres fueron detenidos en la investigación. Aquí en Krasnoyarsk, la segunda ciudad de Siberia, la policía ha estado buscando durante años por un sospechoso asesino en serie que ha dejado partes de cuerpos humanos en varias locaciones entre 1999 y 2003, incluyendo las cabezas de dos niños.
Incluso la búsqueda de los niños perdidos reportó más de lo que la policía había esperado: Equipos de investigación encontraron otros seis cuerpos, incluyendo el de un bebé recién nacido y dos personas que mostraban indicios de haber tenido muertes violentas. También encontraron el cuerpo de un niño de 6 meses que yacía en un pozo del alcantarillado cerca de una fábrica, casi muerto de hambre, pero vivo.
En un vecindario como este, no es difícil imaginar que se puede encontrar casi de todo. Una antigua planta química secreta de la era soviética, ahora cerrada, está junto a los apartamentos donde vivían los niños. Cerca se encuentran la planta de calefacción central, una fábrica de llantas y la fábrica donde trabaja Larisa Lavrenova en el turno nocturno, operando una máquina que haces botellas de plástico de ketchup.
La mayoría de las otras fábricas han caído en la ruina. La calle junto a varios patios de apartamentos adyacentes pasa a lo largo de enormes redes de tubos oxidados, murallas derrumbadas y armatostes mecánicos rotos. Los apartamentos mismos, originalmente construidos como alojamientos de los campos de trabajos forzados de Siberia, están en ruinas, son fríos y mal iluminados.
En ese lugar no se puede excluir una explosión. Sin embargo, dicen los padres, los niños no se habían alejado nunca tan lejos de casa. Además, en el tubo apenas había espacio para tres, y ciertamente no había espacio suficiente para sentarse. Tampoco había una escalera que llevara abajo del tubo, aunque habrían podido usar un tronco quemado para subir. Los vecinos también se hacen preguntas sobre qué tipo de fuego accidental los podía haber quemado de tal manera que sus cuerpos fueron reducidos a nada más que huesos -un fuego que las autoridades dicen que debe haber llegado a los 1.000 grados Celsius.
Es posible, dijo Alexander Makarov, un periodista en Krasnoyarsk para el diario moscovita Izvestia, si los niños trataron de montar un fuego en el pozo colector del alcantarillado y encendido gasolina o aceite filtrándose por los otros tubos conectados.
"Según mis fuentes entre expertos forenses, cuando los niños se estaban quemando estaban todavía vivos", Makarov, "lo que eleva la posibilidad de que haya sido un accidente".
Sin embargo, los padres contienden que tanto ellos como la policía se asomaron al pozo colector del alcantarillado y registraron los patios de los alrededores con perros varias veces en los días y semanas después de la desaparición y no vieron evidencias de que hubiera habido un fuego ni nada en el fondo del pozo.
La policía no está segura de si el área fue registrada. Los fiscales dijeron que estaban considerando presentar cargos por negligencia contra la policía por su lentitud en iniciar una investigación exhaustiva cuando se denunció la desaparición de los niños.
"Yo miré personalmente en el pozo", dijo Mageram Gasanov, un vecino.
"Era de día. También vi el fondo del pozo. Ahí no había nada".
Pero la teoría del homicidio también plantea problemas, reconocen las autoridades. ¿Cómo pudieron cinco niños fuertes y alegres ser secuestrados a plena luz del día sin que nadie se percatara?
Los familiares vuelven una y otra vez a las historias de un coche negro extranjero y sin matrícula que un vecino vio en un patio cercano en los días previos a la desaparición de los niños.
Esa historia se entrelaza con la contada por un niño que estuvo jugando con los niños desaparecidos el día anterior. Dijo a la policía que él se había marchado a comprar pan para su madre, y cuando volvió vio a un hombre con una metralleta empujando a los niños hacia en coche extranjero, negro. Pero cuando un fiscal le preguntó incrédulo: "¿Quizás también vistes platillos volantes?", el niño dijo que había inventado la historia.
Ahora familiares y periodistas locales dicen que el niño y la madre han desaparecido. Padres de los niños desaparecidos dicen que creen que la madre tiene miedo por la seguridad de su hijo.
Otro problema es descubrir la verdad, dijo Lavrenova. La madre de Sasha dijo que muchas evidencias desaparecieron antes de que la policía iniciara la investigación. "No lo tomaron en serio. Estaban seguros que nuestros hijos se habían simplemente escapado a jugar y que volverían pronto", dijo.
"¿Cómo pueden decir eso?", preguntó su marido. "Cuando me pedía permiso para salir, yo le decía: ¿Adónde irás?', él me decía que en el patio vecino o en el patio de la escuela. Porque esos eran los sitios más cercanos donde había jardines de juego".
Korshunova dijo que desde que desapareció Maxim ese día no había dormido más de una o horas seguidas. Mientras su marido todavía trata de retomar su trabajo como guardia de seguridad, ella y su madre pasan horas en su pequeña salita entre una maraña de enormes plantas de tomate que nadie tiene el coraje de sacar fuera. Todos los días, a menudo varias veces al día, se encamina hacia el pozo colector del alcantarillado y mira tristemente dentro, como si pudiera descubrir alguna clave entre las carbonizadas paredes.
"Mírate a ti misma y dime si te parece que es un lugar en el que le gustaría jugar a un niño", dijo suavemente.
"No. Aquí pasó algo".
30 de mayo de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
Lo ha pensado día y noche durante semanas, una espeluznante secuencia de película que se repite en su mente una y otra vez.
El niño de 11 años llegó a casa desde la escuela, y luego salió corriendo a jugar con su amigo Sasha, de abajo. Eran las 4 de la tarde, posiblemente las 4:30, del 16 de abril. ¿Cuántas veces había Korshunova mirado distraídamente a su único hijo correr hacia afuera? ¿Cuántas veces había escuchado los gritos y risas de los niños que se filtraban por la ventana, y luego se desvanecían en la distancia a medida que recogían refuerzos y se iban al patio de la escuela a columpiarse?
Esa tarde, cuando Maxim no volvió a casa a la hora de la cena, Korshunova se dirigió a la escuela, parpadeando en el vacío crepúsculo. No era la única. Los padres de Sasha, Larisa y Pyotr Lavrenov, habían llegado casi al mismo tiempo. Luego llegaron los padres de Safar Aliyev, Galash Mamedgasanov y Dmitry Makarov. Ninguno de los cinco niños habría regresado esa tarde.
Los padres dieron la voz de alarma a los vecinos y se dividieron el trabajo. Revisaron todos los patios del vecindario, fueron a la escuela, se abrieron en abanico en los depósitos de chatarra y plantas industriales cercanas. La policía se unió a la búsqueda tres días más tarde, y recorrieron el río, enviando incluso lanchas a motor a islas desiertas.
En las semanas siguientes las fotografías de los cinco niños flacos y sonrientes, de 9 a 12 años, aparecieron en toda Rusia. Después de que se emitiera un boletín al público, 18.000 agentes de policía de Siberia a Moscú revisaron más de 15.000 sótanos y áticos y más de 45.000 casas. Se inspeccionaron miles de pozos; pidieron la ayuda de un médium.
El misterio terminó el 8 de mayo cuando se encontró en el fondo de un vacío pozo de cemento del alcantarillado una pila de cuerpos pequeños, quemados tan atrozmente que no quedaban más que huesos y pedazos de huesos carbonizados. O quizás fue entonces que empezó el misterio.
La policía dice que sólo hay dos posibilidades. Los niños descendieron por el pozo y provocaron accidentalmente una explosión de gas metano y gasolina rancia, quizás mientras esnifaban los gases de aerosol o trataban de encender una pequeña fogata. (Esto exige pensar que los cinco niños estaban todos en un espacio de apenas 1.50 metros de diámetro). O fueron asesinados en otro lugar, y sus cuerpos quemados en el pozo.
Es parte de la pesadilla post-soviética de Rusia que haya tantos misterios semejantes, aunque pocos con finales tan macabros. Se calcula que unos 30.000 niños desaparecen en Rusia cada año, la mayoría de ellos fugados de las miserias de los míseros orfelinatos del país o de hogares con padres alcohólicos o maltratadores.
En 2003, las autoridades rusas recogieron de la calle a 620.000 niños que vagaban sin supervisión. El año pasado se reportó la desaparición de más de 2.100 niños en la región de 970.000km2 de Krasnoyarsk, Siberia, el hogar de 3.5 millones de rusos. De esos niños, 25 fueron hallados muertos y 178 continúan desaparecidos.
Muchos de los fugados llegan a Moscú, donde niños de 10 o 12 años pueden ser vistos en una media docena de estaciones de trenes, sótanos y viejos bunkers. Se alimentan hurgando entre restos de hamburguesas en puestos de comida rápida y piden limosna a los transeúntes u ofrecen servicios sexuales. Otros están simplemente parados en las aceras, llorando.
"En la mayoría de los casos no se trata de niños sin casa, sino de niños abandonados", dijo Boris Altshuler, que dirige la organización moscovita sin fines de lucro Derechos de los Niños. "Abandonados quiere decir que son niños a quienes sus padres no alimentan, golpean. Estos niños votan con sus piernas para dejar las malas condiciones de sus familias o escapar de una institución, y es muy importante saber que muchos de estos niños escapan una y otra vez".
Sin embargo, pocos en el barrio Leninsky de la empobrecida ciudad de Krasnoyarsk creen que los niños se hubiesen fugado, aunque incluso los padres reconocen que el paisaje evocativo de Blade Runner' del distrito de viejas y destartaladas fábricas, desmoronándose lentamente hacia el olvido, puede ser suficiente para empujar a cualquier niño hacia terrenos de juego más verdes.
Es verdad que uno de los niños había hablado de fugarse de casa e incluso lo había intentado una vez. Y aunque se encontró una lata de aerosol quemada junto a los cadáveres, sus padres y maestros dicen que no tenían señales de que los niños estuvieran usando esa substancia. Según se dice, los niños tenían padres atentos y cariñosos y poca inclinación a alejarse de la puerta de sus casas.
"Por supuesto, los niños siguen siendo niños. Pero estos eran niños normales. Eran niños bien educados, y tenían buenas maneras. Sus padres se preocupaban mucho de su educación", dijo la maestra de cuarto básico, Natalya Vikulova, que enseñaba a Maxim y Sasha.
Sacó una cartilla escolar y señaló a una hilera de cincos y cuatros, el equivalente de A y B, junto a los nombres de los niños.
"No hay nada que me haga creer que se escaparon. Y los niños no se podrían haber quemado a sí mismos de esa manera en el fondo de un hoyo [de 2.75 metros]. ¿Cinco niños juntos?", dijo Vilukova. "Mi opinión es que pasó algo terrible".
El vice-fiscal general Vladimir Kolesnikov, de visita desde Moscú para tratar el caso, dijo el 14 de mayo que las autoridades lo estaban investigando como un posible homicidio.
"Hoy no podemos establecer con certeza la causa de la muerte de cada niño. Pero la naturaleza de los materiales nos hace creer que la pesquisa sobre el homicidio se inició correctamente, con todas las consecuencias que conlleva", dijo Kolesnikov a periodistas.
La policía dice que tomará semanas llegar a una identificación precisa. Pero la policía encontró junto a los cuerpos una cadenilla plateada como la de la que colgaba una pequeña cruz del cuello de Maximo, la llave de la puerta del apartamento de Sasha y un zapato y partes de un suéter de uno de los otros niños.
"Creemos que los restos que se encontraron son de los cinco niños que desaparecieron el 16 de abril. No hay ninguna duda", dijo Kolesnikov.
Tan pronto como se mencionó la palabra homicidio', los titulares de los diarios empezaron a especular sobre varias posibilidades. Que fueron secuestrados por una banda de productores de películas pornográficas o traficantes de órganos humanos -ninguna de las dos posibilidades, desafortunadamente, puede ser excluida en la Rusia de hoy. La variante maníaca' fue mencionada en varios boletines de prensa.
Solamente la semana pasada se encontraron los cuerpos carbonizados de dos niñas de 13 años en la remota ciudad de Volgogrado, y tres hombres fueron detenidos en la investigación. Aquí en Krasnoyarsk, la segunda ciudad de Siberia, la policía ha estado buscando durante años por un sospechoso asesino en serie que ha dejado partes de cuerpos humanos en varias locaciones entre 1999 y 2003, incluyendo las cabezas de dos niños.
Incluso la búsqueda de los niños perdidos reportó más de lo que la policía había esperado: Equipos de investigación encontraron otros seis cuerpos, incluyendo el de un bebé recién nacido y dos personas que mostraban indicios de haber tenido muertes violentas. También encontraron el cuerpo de un niño de 6 meses que yacía en un pozo del alcantarillado cerca de una fábrica, casi muerto de hambre, pero vivo.
En un vecindario como este, no es difícil imaginar que se puede encontrar casi de todo. Una antigua planta química secreta de la era soviética, ahora cerrada, está junto a los apartamentos donde vivían los niños. Cerca se encuentran la planta de calefacción central, una fábrica de llantas y la fábrica donde trabaja Larisa Lavrenova en el turno nocturno, operando una máquina que haces botellas de plástico de ketchup.
La mayoría de las otras fábricas han caído en la ruina. La calle junto a varios patios de apartamentos adyacentes pasa a lo largo de enormes redes de tubos oxidados, murallas derrumbadas y armatostes mecánicos rotos. Los apartamentos mismos, originalmente construidos como alojamientos de los campos de trabajos forzados de Siberia, están en ruinas, son fríos y mal iluminados.
En ese lugar no se puede excluir una explosión. Sin embargo, dicen los padres, los niños no se habían alejado nunca tan lejos de casa. Además, en el tubo apenas había espacio para tres, y ciertamente no había espacio suficiente para sentarse. Tampoco había una escalera que llevara abajo del tubo, aunque habrían podido usar un tronco quemado para subir. Los vecinos también se hacen preguntas sobre qué tipo de fuego accidental los podía haber quemado de tal manera que sus cuerpos fueron reducidos a nada más que huesos -un fuego que las autoridades dicen que debe haber llegado a los 1.000 grados Celsius.
Es posible, dijo Alexander Makarov, un periodista en Krasnoyarsk para el diario moscovita Izvestia, si los niños trataron de montar un fuego en el pozo colector del alcantarillado y encendido gasolina o aceite filtrándose por los otros tubos conectados.
"Según mis fuentes entre expertos forenses, cuando los niños se estaban quemando estaban todavía vivos", Makarov, "lo que eleva la posibilidad de que haya sido un accidente".
Sin embargo, los padres contienden que tanto ellos como la policía se asomaron al pozo colector del alcantarillado y registraron los patios de los alrededores con perros varias veces en los días y semanas después de la desaparición y no vieron evidencias de que hubiera habido un fuego ni nada en el fondo del pozo.
La policía no está segura de si el área fue registrada. Los fiscales dijeron que estaban considerando presentar cargos por negligencia contra la policía por su lentitud en iniciar una investigación exhaustiva cuando se denunció la desaparición de los niños.
"Yo miré personalmente en el pozo", dijo Mageram Gasanov, un vecino.
"Era de día. También vi el fondo del pozo. Ahí no había nada".
Pero la teoría del homicidio también plantea problemas, reconocen las autoridades. ¿Cómo pudieron cinco niños fuertes y alegres ser secuestrados a plena luz del día sin que nadie se percatara?
Los familiares vuelven una y otra vez a las historias de un coche negro extranjero y sin matrícula que un vecino vio en un patio cercano en los días previos a la desaparición de los niños.
Esa historia se entrelaza con la contada por un niño que estuvo jugando con los niños desaparecidos el día anterior. Dijo a la policía que él se había marchado a comprar pan para su madre, y cuando volvió vio a un hombre con una metralleta empujando a los niños hacia en coche extranjero, negro. Pero cuando un fiscal le preguntó incrédulo: "¿Quizás también vistes platillos volantes?", el niño dijo que había inventado la historia.
Ahora familiares y periodistas locales dicen que el niño y la madre han desaparecido. Padres de los niños desaparecidos dicen que creen que la madre tiene miedo por la seguridad de su hijo.
Otro problema es descubrir la verdad, dijo Lavrenova. La madre de Sasha dijo que muchas evidencias desaparecieron antes de que la policía iniciara la investigación. "No lo tomaron en serio. Estaban seguros que nuestros hijos se habían simplemente escapado a jugar y que volverían pronto", dijo.
"¿Cómo pueden decir eso?", preguntó su marido. "Cuando me pedía permiso para salir, yo le decía: ¿Adónde irás?', él me decía que en el patio vecino o en el patio de la escuela. Porque esos eran los sitios más cercanos donde había jardines de juego".
Korshunova dijo que desde que desapareció Maxim ese día no había dormido más de una o horas seguidas. Mientras su marido todavía trata de retomar su trabajo como guardia de seguridad, ella y su madre pasan horas en su pequeña salita entre una maraña de enormes plantas de tomate que nadie tiene el coraje de sacar fuera. Todos los días, a menudo varias veces al día, se encamina hacia el pozo colector del alcantarillado y mira tristemente dentro, como si pudiera descubrir alguna clave entre las carbonizadas paredes.
"Mírate a ti misma y dime si te parece que es un lugar en el que le gustaría jugar a un niño", dijo suavemente.
"No. Aquí pasó algo".
30 de mayo de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
más libros, más sexo
[Ruth Ferla] Y menos amor, dicen algunos especialistas.
En Barnes & Noble de Union Square de Manhattan, a apenas unos pasos de la sección de Desarrollo y Relaciones Personales, las estanterías crujen bajo ese venerable género editorial: el manual sexual. Pero sacar un ejemplar reciente de la percha es entrar en un mundo de vaporosa provocación, que los lectores de generaciones anteriores no habrían imaginado. Ahí está, por ejemplo, The Lowdown on Going Down', con una nítida fotografía de una mujer desnuda en la cubierta, las piernas alzadas sugestivamente. Entre las dos tapas, hay 144 páginas de instrucciones explícitas para practicar el sexo oral.
Lowdown' es un título de Broadway Books, una subsidiaria del gigante editorial Random House. El libro, de Marcy Michaels y Marie DeSalle, es uno de una docena de nuevos títulos publicados el año pasado en el creciente y cada vez más picante género de libros sobre cómo-tener-sexo, que emplea títulos provocativos y en argot -a veces vulgar- para captar a nuevos lectores. Compitiendo por el espacio en las mismas estanterías se encuentran Hot Monogamy', The Wild Guide to Sex' y Mind-Blowing Sex'.
Al menos desde 1972, cuando se publicó The Joy of Sex' [El Goce de Amar], de Alex Comfort, con su cohibido tono literario y capítulos con títulos como Mouth Music' y Playtime', los libros de sexo -o los manuales de matrimonio, como se los llamaba eufemísticamente entonces- han salpimentado sus contenidos para mantenerse a la altura de los tiempos.
Ahora los viejos y ejemplares libros como Joy of Sex', que invitaban a los lectores a expandir sus horizontes más allá de la posición del misionero, han sido remplazados por brillantes libros en rústica exaltando la excitación que se puede sentir con el sexo oral, el sexo anal, el fetichismo y el sadomasoquismo. Las parejas que antes eran retratadas en un discreto abrazo, ahora muestran penetraciones completas. El lenguaje meditado, académico, a veces clínico, ha sido remplazado por un tono de chiquilla parlanchina que podría haber sido escrito por Samantha Jones, la franca y sexualmente voraz publicista de Sexo en Nueva York'.
Los que están en el comercio de la publicación de estos libros dicen que la evolución se ha acelerado, alimentada por la necesidad de ser relevante en una cultura cada vez más sexualizada. "La generación para la que estamos publicando ahora es mucho más abierta en cuanto a la terminología y mucho más franca", dijo Bryce Willet, el gerente de ventas de Ulysses Press, en Berkley, California, que publica The Little Bit Naughty Book of Sex Positions' y la Wild Guide to Sex and Loving'.
"Están acostumbrados a los diálogos de Sexo en Nueva York' y no se asustan ni son tan remilgados en el lenguaje y tópicos. En otra época se habrían obligado a bajar la voz o usar un tono serio", dijo Willet.
Incluso El goce de amar', una franquicia indisputable, que estuvo años en la lista de mejores ventas del New York Times después de que fuera publicado y era tan picante para su época que fue prohibido en las bibliotecas en algunas ciudades, tuvo que adaptarse. Mientras la actual edición, revisada completamente en 2002 por Crown Publishers, todavía conserva las alusiones a Darwin y Freud escritas originalmente por el doctor Comfort (un biólogo profesional), algunas referencias a la anatomía femenina son escritas ahora en argot. Además, los dibujos al carboncillo de parejas entrelazadas son ahora más cargadas eróticamente.
"Ahora la gente acepta un rango mucho más amplio del lenguaje popular sexual", dijo Steve Ross, editor de Crown, sobre la versión actualizada, que, dijo, fue redactada de manera más coloquial y directa que el original.
El renacimiento y auge de las guías de sexo tiene en parte una deuda con Judith Regan, de ReganBooks, el editor de How to Have a XXX Sex Life', How to Make Love Like a Porn Star' y She Comes First' (2004), un animado tratado sobre el cunnilingus, que ha sido suficientemente exitoso como para engendrar una secuela, He Comes Next', que saldrá en febrero.
"Salió y conoció gente puntuda y los hizo escribir para el gran mercado", dijo Charlotte Abbott, el editor de novedades de Publishers Weekly. "Ella abrió el camino para libros de sexo más explícitos". Regan, describiendo a una generación anterior de manuales sexuales como "mansos y asépticos", decidió hacer algo mejor. Los últimos libros, aunque proporcionan en general la misma información que sus antepasados, dijo, son "más escandalosos y francos y al mismo tiempo más divertidos y agradables, como Las Vegas".
Gracias a la naturaleza anónima de las compras en internet, dicen los editores, los últimos libros sobre cómo hacerlo en el sexo, han encontrado un creciente círculos de lectores. "Las guías de sexo son un tema permanente y de interés fiable", observó Ross. "Pero ahora que los consumidores pueden comprarlos sin la tradicional incomodidad, su crecimiento ha sido explosivo". Dijo que 203 Ways to Drive a Man Wild in Bed', por ejemplo, vendió 325.000 ejemplares.
Las mujeres son las principales consumidoras de los nuevos manuales, que, como She Comes First', enfatizan su placer. "Un montón de estos libros son un ajuste de cuentas", dijo Regan. "Están diciendo: Oye, nosotras también queremos placer". Los editores dicen que no hay un blanco demográfico específico para los libros, aunque los comentarios sugieren que los lectores tienen entre 20 y 60 años.
Y aunque los libros son escritos por hombres y mujeres, las mujeres que los escriben tienden a ver una causa de por qué lo hacen. Debra McLeod, co-autora con su marido, Don, de The French Maid: And 21 More Naughty Sex Fantasies to Surprise and Arouse Your Man' (Broadway), una compilación de fantasías eróticas publicadas este año, dijo que escribía fundamentalmente para mujeres "porque el sexo es ahora el terreno de las mujeres". Agregó: "Corresponde a la mujer asegurarse de que la vida sexual de la pareja siga siendo satisfactoria".
A pesar de contenidos que parecen estar rompiendo siempre tabúes -incluyendo la bestialidad, en algunos libros- los editores dicen que estos libros en el fondo son libros profesionales, quizás incluso provechosos. "No los estamos publicando para causar conmoción", dijo Kristine Poupolo, editor en Doubleday Broadway, cuyos actuales éxitos incluyen The Many Joys of Sex Toys', de Anne Semans. "Me gusta pensar que estamos mejorando la vida de la gente".
Algunos expertos se muestran escépticos. "Puedes prometer el mejor sexo en la historia de la humanidad, pero eso no es lo que quiere la mayoría de la gente", dijo el doctor Martyn Klein, un consultor matrimonial y de familia, y terapeuta sexual en Palo Alto, California. La mayoría de las parejas, continuó Klein, se conformarían con los placeres más simples de la cercanía y el afecto. "Un libro titulado How to Get Your Wife to Hug You a Little Bit More' or 'How to Get Your Husband to Slow Down and Caress Your Hair and Love Doing It', son libros que pueden cambiar la vida de la gente".
Pero los nuevos manuales sexuales dan relativamente poco espacio a la intimidad y a una relación duradera. Mientras El goce de amar' incluye una introducción donde se afirma que se trata sobre todo del amor, y también tiene un capítulo sobre la ternura, sus descendientes enfatizan la experimentación y la pericia. "Revisad mutuamente la ropa que lleváis; pensad en cómo te gustaría que se vistiera el otro", sugiere Paul Scott, autor de Mind Blowing Sex'. Luego hay alguna calistenia para la boca que parecen requerir tanta práctica como tocar el oboe.
Un manual de Ulysses Press, cuyo título mismo es vulgar, induce a los lectores a un arsenal de juegos sadomasoquistas, incluyendo accesorios como látigos, esposas y cámaras de video. "Si quieres hacer una película pornográfica victoriana, simplemente gire el cuadrante hacia sepia", propone Flic Everett, el autor.
Se sabe poco sobre si los nuevos libros de sexo han alterado las actitudes e interpretación de la sexualidad humana. "En los manuales antiguos había algo de investigación", dijo la doctora Julia Heiman, directora del Instituto Kinsey para la Investigación sobre el Sexo, el Género y la Reproducción. "Teníamos algunas evidencias de que han provocado al menos cambios en el funcionamiento sexual". Heiman agregó que no han aparecido estudios similares últimamente. "Pero eso es lo que tiene que ocurrir si tenemos que descubrir si estas cosas tienen o no un impacto positivo en la salud sexual", dijo.
Para algunos lectores la salud sexual puede ser irrelevante. Willet, de Ulysses Press, dijo que títulos como The Wild Guide to Sex and Loving' se vendió mejor en el Cinturón Bíblico que en mercados como Nueva York. Los libros son "explícitos pero no pornográficos", dijo. "En áreas donde la gente tiene acceso limitado a la pornografía, estos libros satisfacen una necesidad".
A medida que son libros sexuales devienen más ardientes, algunos editores, incluso los más arriesgados, ya están pensando en dar marcha atrás. "Todavía hay lugares donde estos libros son útiles", dijo Regan. "Pero yo no vivo allá".
"La regulación social, el cortejo, las flores, el romance, esas son cosas que ahora parecen más novedosas", agregó. "Quizás de lo que se trata ahora es de volver a ser remilgado".
29 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
En Barnes & Noble de Union Square de Manhattan, a apenas unos pasos de la sección de Desarrollo y Relaciones Personales, las estanterías crujen bajo ese venerable género editorial: el manual sexual. Pero sacar un ejemplar reciente de la percha es entrar en un mundo de vaporosa provocación, que los lectores de generaciones anteriores no habrían imaginado. Ahí está, por ejemplo, The Lowdown on Going Down', con una nítida fotografía de una mujer desnuda en la cubierta, las piernas alzadas sugestivamente. Entre las dos tapas, hay 144 páginas de instrucciones explícitas para practicar el sexo oral.Lowdown' es un título de Broadway Books, una subsidiaria del gigante editorial Random House. El libro, de Marcy Michaels y Marie DeSalle, es uno de una docena de nuevos títulos publicados el año pasado en el creciente y cada vez más picante género de libros sobre cómo-tener-sexo, que emplea títulos provocativos y en argot -a veces vulgar- para captar a nuevos lectores. Compitiendo por el espacio en las mismas estanterías se encuentran Hot Monogamy', The Wild Guide to Sex' y Mind-Blowing Sex'.
Al menos desde 1972, cuando se publicó The Joy of Sex' [El Goce de Amar], de Alex Comfort, con su cohibido tono literario y capítulos con títulos como Mouth Music' y Playtime', los libros de sexo -o los manuales de matrimonio, como se los llamaba eufemísticamente entonces- han salpimentado sus contenidos para mantenerse a la altura de los tiempos.
Ahora los viejos y ejemplares libros como Joy of Sex', que invitaban a los lectores a expandir sus horizontes más allá de la posición del misionero, han sido remplazados por brillantes libros en rústica exaltando la excitación que se puede sentir con el sexo oral, el sexo anal, el fetichismo y el sadomasoquismo. Las parejas que antes eran retratadas en un discreto abrazo, ahora muestran penetraciones completas. El lenguaje meditado, académico, a veces clínico, ha sido remplazado por un tono de chiquilla parlanchina que podría haber sido escrito por Samantha Jones, la franca y sexualmente voraz publicista de Sexo en Nueva York'.
Los que están en el comercio de la publicación de estos libros dicen que la evolución se ha acelerado, alimentada por la necesidad de ser relevante en una cultura cada vez más sexualizada. "La generación para la que estamos publicando ahora es mucho más abierta en cuanto a la terminología y mucho más franca", dijo Bryce Willet, el gerente de ventas de Ulysses Press, en Berkley, California, que publica The Little Bit Naughty Book of Sex Positions' y la Wild Guide to Sex and Loving'.
"Están acostumbrados a los diálogos de Sexo en Nueva York' y no se asustan ni son tan remilgados en el lenguaje y tópicos. En otra época se habrían obligado a bajar la voz o usar un tono serio", dijo Willet.
Incluso El goce de amar', una franquicia indisputable, que estuvo años en la lista de mejores ventas del New York Times después de que fuera publicado y era tan picante para su época que fue prohibido en las bibliotecas en algunas ciudades, tuvo que adaptarse. Mientras la actual edición, revisada completamente en 2002 por Crown Publishers, todavía conserva las alusiones a Darwin y Freud escritas originalmente por el doctor Comfort (un biólogo profesional), algunas referencias a la anatomía femenina son escritas ahora en argot. Además, los dibujos al carboncillo de parejas entrelazadas son ahora más cargadas eróticamente.
"Ahora la gente acepta un rango mucho más amplio del lenguaje popular sexual", dijo Steve Ross, editor de Crown, sobre la versión actualizada, que, dijo, fue redactada de manera más coloquial y directa que el original.
El renacimiento y auge de las guías de sexo tiene en parte una deuda con Judith Regan, de ReganBooks, el editor de How to Have a XXX Sex Life', How to Make Love Like a Porn Star' y She Comes First' (2004), un animado tratado sobre el cunnilingus, que ha sido suficientemente exitoso como para engendrar una secuela, He Comes Next', que saldrá en febrero.
"Salió y conoció gente puntuda y los hizo escribir para el gran mercado", dijo Charlotte Abbott, el editor de novedades de Publishers Weekly. "Ella abrió el camino para libros de sexo más explícitos". Regan, describiendo a una generación anterior de manuales sexuales como "mansos y asépticos", decidió hacer algo mejor. Los últimos libros, aunque proporcionan en general la misma información que sus antepasados, dijo, son "más escandalosos y francos y al mismo tiempo más divertidos y agradables, como Las Vegas".
Gracias a la naturaleza anónima de las compras en internet, dicen los editores, los últimos libros sobre cómo hacerlo en el sexo, han encontrado un creciente círculos de lectores. "Las guías de sexo son un tema permanente y de interés fiable", observó Ross. "Pero ahora que los consumidores pueden comprarlos sin la tradicional incomodidad, su crecimiento ha sido explosivo". Dijo que 203 Ways to Drive a Man Wild in Bed', por ejemplo, vendió 325.000 ejemplares.
Las mujeres son las principales consumidoras de los nuevos manuales, que, como She Comes First', enfatizan su placer. "Un montón de estos libros son un ajuste de cuentas", dijo Regan. "Están diciendo: Oye, nosotras también queremos placer". Los editores dicen que no hay un blanco demográfico específico para los libros, aunque los comentarios sugieren que los lectores tienen entre 20 y 60 años.
Y aunque los libros son escritos por hombres y mujeres, las mujeres que los escriben tienden a ver una causa de por qué lo hacen. Debra McLeod, co-autora con su marido, Don, de The French Maid: And 21 More Naughty Sex Fantasies to Surprise and Arouse Your Man' (Broadway), una compilación de fantasías eróticas publicadas este año, dijo que escribía fundamentalmente para mujeres "porque el sexo es ahora el terreno de las mujeres". Agregó: "Corresponde a la mujer asegurarse de que la vida sexual de la pareja siga siendo satisfactoria".
A pesar de contenidos que parecen estar rompiendo siempre tabúes -incluyendo la bestialidad, en algunos libros- los editores dicen que estos libros en el fondo son libros profesionales, quizás incluso provechosos. "No los estamos publicando para causar conmoción", dijo Kristine Poupolo, editor en Doubleday Broadway, cuyos actuales éxitos incluyen The Many Joys of Sex Toys', de Anne Semans. "Me gusta pensar que estamos mejorando la vida de la gente".
Algunos expertos se muestran escépticos. "Puedes prometer el mejor sexo en la historia de la humanidad, pero eso no es lo que quiere la mayoría de la gente", dijo el doctor Martyn Klein, un consultor matrimonial y de familia, y terapeuta sexual en Palo Alto, California. La mayoría de las parejas, continuó Klein, se conformarían con los placeres más simples de la cercanía y el afecto. "Un libro titulado How to Get Your Wife to Hug You a Little Bit More' or 'How to Get Your Husband to Slow Down and Caress Your Hair and Love Doing It', son libros que pueden cambiar la vida de la gente".
Pero los nuevos manuales sexuales dan relativamente poco espacio a la intimidad y a una relación duradera. Mientras El goce de amar' incluye una introducción donde se afirma que se trata sobre todo del amor, y también tiene un capítulo sobre la ternura, sus descendientes enfatizan la experimentación y la pericia. "Revisad mutuamente la ropa que lleváis; pensad en cómo te gustaría que se vistiera el otro", sugiere Paul Scott, autor de Mind Blowing Sex'. Luego hay alguna calistenia para la boca que parecen requerir tanta práctica como tocar el oboe.
Un manual de Ulysses Press, cuyo título mismo es vulgar, induce a los lectores a un arsenal de juegos sadomasoquistas, incluyendo accesorios como látigos, esposas y cámaras de video. "Si quieres hacer una película pornográfica victoriana, simplemente gire el cuadrante hacia sepia", propone Flic Everett, el autor.
Se sabe poco sobre si los nuevos libros de sexo han alterado las actitudes e interpretación de la sexualidad humana. "En los manuales antiguos había algo de investigación", dijo la doctora Julia Heiman, directora del Instituto Kinsey para la Investigación sobre el Sexo, el Género y la Reproducción. "Teníamos algunas evidencias de que han provocado al menos cambios en el funcionamiento sexual". Heiman agregó que no han aparecido estudios similares últimamente. "Pero eso es lo que tiene que ocurrir si tenemos que descubrir si estas cosas tienen o no un impacto positivo en la salud sexual", dijo.
Para algunos lectores la salud sexual puede ser irrelevante. Willet, de Ulysses Press, dijo que títulos como The Wild Guide to Sex and Loving' se vendió mejor en el Cinturón Bíblico que en mercados como Nueva York. Los libros son "explícitos pero no pornográficos", dijo. "En áreas donde la gente tiene acceso limitado a la pornografía, estos libros satisfacen una necesidad".
A medida que son libros sexuales devienen más ardientes, algunos editores, incluso los más arriesgados, ya están pensando en dar marcha atrás. "Todavía hay lugares donde estos libros son útiles", dijo Regan. "Pero yo no vivo allá".
"La regulación social, el cortejo, las flores, el romance, esas son cosas que ahora parecen más novedosas", agregó. "Quizás de lo que se trata ahora es de volver a ser remilgado".
29 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
en las aceras de manhattan
[Tracie Rozhon y Rachel Thorner] Antes no se vendían artículos falsificados.
El vendedor callejero miró a los lados antes de susurrar: "Tengo los de verdad en mi coche, más abajo". Se marchó y volvió con lo que había dicho originalmente que eran los últimos bolsos de mano de Louis Vuitton, escondidos en una bolsa de basura de plástico negro. "Lo tengo a 200 dólares, pero a usted se lo dejo en 180", dijo. El vendedor, en la esquina de la calle 59 con la Quinta Avenida, cerca del Hotel Plaza, se sintió ofendido cuando su oferta, una imitación barata del producto original, fue rechazada.
"¡Pero estas son las copias verdaderas!", argumentó.
Los vendedores callejeros de Nueva York venden muchas cosas, desde fotografías de paisajes de Manhattan y zapatillas con cuentas de India, hasta teléfonos celulares y corbatas de seda falsa, máscaras de madera africanas y la crème de la crème: bolsos de mano y gafas de sol de marca falsas.
La mayoría de los accesorios de diseño, y casi todos los relojes, son imitaciones apenas distinguibles de marcas famosas. Mientras más falsos parezcan, dijeron funcionarios policiales, más legales son.
De vez en vez, los vendedores ofrecen algo fuera de lo común, como encuadernaciones de cuero hechas a mano, de Italia, que se venden a 20 y 30 dólares en una mesa frente al restaurante Balthazar, en el SoHo, en Spring Street, cerca de la esquina de Broadway. Una manzana más lejos, Doron Tvizer vende collares y pendientes que hace de conchas y latón, a 10 dólares.
En Nueva York, vender en la calle es tan antiguo como las carretillas de mano. Pero comprar a los vendedores callejeros de Manhattan se ha transformado ahora en algo cada vez más chic, especialmente entre la gente joven. Aunque no hay estadísticas oficiales sobre el número de clientes o las ventas totales -no se exige que los vendedores ambulantes informen sobre esos datos-, funcionarios del ayuntamiento e inspectores están de acuerdo en que el número de vendedores callejeros ha aumentado exponencialmente, que los vendedores han diversificado sus mercaderías y los negocios están floreciendo.
Los detallistas tradicionales, especialmente en los grandes almacenes, no ven con buenos ojos este desarrollo, pero conviven con los vendedores, que instalan sus tenderetes justo frente a sus puertas.
"La venta callejera es un gran negocio", dijo Marshal Cohen, analista jefe del comercio detallista del Grupo NPD, una firma de investigaciones de mercado de Port Washington, Nueva York, "y los vendedores callejeros pueden ser mejores que los almacenes a la hora de detectar tendencias". No sólo eso: los vendedores callejeros son a veces más flexibles, dijo. "Si a los grandes almacenes se les acaban, digamos, los bolsos de mano rosados, no los tendrán en toda la temporada. Pero los callejeros las pueden importar por avión desde China en una semana".
En 1979, la ciudad determinó en 853 las licencias para vendedores de artículos no comestibles -a una tarifa anual de 200 dólares. Otras 1.704 licencias son reservadas para soldados veteranos, que no deben pagar por ellas. Y están los vendedores de la Primera Enmienda, que venden obras de arte, libros, discos, cedés e incluso cromos de béisbol. Tampoco pagan por el permiso ni necesitan licencia.
Los negocios pueden ser lucrativos. Ahora hay 3.133 no veteranos esperando que se libere alguna licencia, de acuerdo a Jonathan Mintz, el comisario interino del Departamento de Asuntos del Consumidor. Muchos vendedores más son ilegales, dicen funcionarios.
El éxito es contagioso. Mientras la policía trata de reprimir a los vendedores ilegales, los vendedores callejeros se tornan más osados -y los clientes no dejan de llegar. "Vinimos aquí por los vendedores callejeros", dijo Jessica Wilson, 22, una oficinista de Chicago, de vacaciones en Nueva York. "Esta vez vinimos a comprar gafas de sol. No son grandiosas, pero algunas son buenas, y yo siempre regateo". Wilson pagó 25 dólares por un Chanel de imitación.
Muchos clientes saben de qué se trata: La mayoría de los artículos son copias de cualquier cosa que esté de moda en cuanto a bolsos de mano, gafas y joyas. Pero ese es el punto: los clientes saborean la idea de que pueden adquirir por 25 dólares una copia pasable de un bolso de mano que en realidad cuesta 250 dólares. O un montón más. "Vamos", dijo el vendedor con la bolsa de basura, "esta es una copia de un bolso de 8.000 dólares".
Parada en la esquina de la calle 46 con Broadway, Jessica Davenport, 19, una turista de Toronto, se acababa de comprar un pañuelo Pashmina por 5 dólares. "Bueno, se supone que es Pashmina", dijo, riéndose. Su amigo, Jordan Deketer, también de 19, lucía los anillos que había comprado días antes. "Al principio se me pusieron los dedos verdes", dijo. "Pero ahora están bien".
No todos los clientes jóvenes de los vendedores de acera son turistas. Kaila Clark, 14, de Harlem, estaba comprando con su madre en el barrio de los teatros. "Lo más popular son los bolsos Chanel y Louis Vuitton, los devedés y las gorras de béisbol de imitación", dijo Kaila.
Aunque hay vendedores callejeros en otros lugares -Chicago, San Francisco, Washington y Toronto tienen cantidades significativas-, Nueva York es conocida por la variedad de sus artículos. No existen estadísticas sobre cuánto venden. "Pregúntale a un camarero cuántos impuestos paga por tu propina", dijo Philip Reed, presidente de la comisión de asuntos del consumidor del ayuntamiento.
Reed estima que se venden cada año cientos de millones de dólares.
El contralor del ayuntamiento, William C. Thompson Jr., en un informe publicado el año pasado, calculó en 1 billón de dólares las pérdidas en impuestos debido al tráfico en falsificaciones, pero esa cifra fue rebatida más tarde por un columnista local por estar infladas. Independientemente de esa suma, la mayoría de los funcionarios del ayuntamiento están de acuerdo en que la comunidad de vendedores no paga su parte del impuesto a la compraventa.
Reed está tratando de introducir orden en el sistema que califica de "caótico" y propuso una ley de revisión de los vendedores que limitaría su número a seis por manzana, pero también ampliaría la cantidad de calles en las que los vendedores callejeros puedan exhibir sus mercaderías. "No estoy contra los vendedores", dijo frente a su despacho en el ayuntamiento. Pero cree que la situación -incluyendo a muchos vendedores ilegales y demasiadas disposiciones arcanas que nadie entiende- debe ser modernizada.
Mientras realiza una vista tras otra -lleva cinco-, dice que el número de vendedores callejeros, especialmente los ilegales, está creciendo. "La policía se lava las manos", dijo Reed. "Prácticamente la ley no se implementa".
Los vendedores callejeros se reúnen en un puñado de los barrios más populares entre los turistas: en la calle 125 en Harlem; en las esquinas en torno a Bloomingdale's, en la calle 59 con la Avenida Lexington; en los alrededores de Bergdorf, en la calle 57 con la Quinta Avenida; en el barrio de los teatros, en los números 40 de West; el SoHo y en Broadway, cerca de Spring Street, y a lo largo de Canal Street entre Broadway y West Broadway.
Las mercaderías provienen de una variedad de distribuidores. Casi todos los bolsos de mano, sombreros, marcos de fotos y gafas son hechas en China. Los viernes y sábados por la mañana no es raro ver a los vendedores haciendo cola cerca de un camión en el barrio de los teatros para recibir sus encargos. Muchos vendedores dicen que compran sus artículos en Long Island, Queens, o en distribuidores de Brooklyn.
Como los detallistas tradicionales, los vendedores callejeros compran a precios de mayoristas y los suben. El vendedor junto a Bergdorf quería 35 dólares por una obvia imitación del último bolso revestido de plástico de Vuitton, el que tiene unas cerezas. Sin regatear demasiado, se bajó a 25 dólares, pero no se movería de ahí. "Pagué 17 dólares", dijo.
El bolso con las cerezas, una imitación del bolso de edición limitada de Vuitton del artista Takashi Murakami, puede ser una venta ilegal, según funcionarios del ayuntamiento. En general, la legalidad de las imitaciones depende de lo que se parezca al producto auténtico. Incluso un bolso sin la marca LV', o un reloj Kolex' en lugar de Rolex', no es necesariamente legal. Aunque cada caso es diferente, dicen abogados comerciales, una serie de resoluciones judiciales han producido instrucciones que determinan cuándo una imitación debe ser considerada una falsificación, y por tanto ilegal, y cuáles son consideradas interpretaciones legales.
En una venta, un vendedor callejero dijo a un cliente que si le pagaba 5 dólares más, incluiría "la etiqueta", un pequeño trozo de tela negra con las palabras "Kate Spade". Sacó la etiqueta, y una pistola de cola. (El 24 de mayo la Cámara Baja de Estados Unidos aprobó una ley que hace ilegal la mera posesión de estas etiquetas -incluso sin los bolsos de mano que van con ellas. Los fabricantes de artículos de lujo recibieron con júbilo la ley, que debe ser aprobada por el Senado).
Las gafas "Chanel" son otro artículo popular. Son redondeadas, con la "C" entrelazada a cada lado de las lentes, y se venden normalmente por 10 dólares, 2 por 15 dólares. (Los verdaderos llegan a 285 dólares y más).
Algunos clientes se deleitan con la idea de que algunos productos son robados, que "se cayeron del camión". Eso no ocurre nunca. Prácticamente ninguno de los artículos son auténticos, pero a muchos turistas, viejos y jóvenes, parece no importarles.
Algunos de los que vienen de fuera ni siquiera saben qué diseñador está siendo imitado.
"¿Quién se supone que es?", preguntó Judy Einbinder, una vendedora de publicidad jubilada de San Francisco, con un bolso de mano verde lima de imitación de Marc Jacobs, con dos bolsillos y broches de metal. "Es [ininteligible]", murmuró el vendedor de la calle 57 con Lexington. "¿Qué?", preguntó Einbinder en voz alta. "McJacobs", murmuró el hombre nuevamente, mirando hacia los lados. "Mac Jacobs", explicó orgullosamente Einbinder a la mujer que estaba junto a ella, que asintió sabiamente.
"Veinticinco dólares", dijo el vendedor.
¿Importaba a los clientes que estos productos pudieran ser ilegales?
La madre de Kaila, Jacqueline Thompson, dijo que le preocupaba algo que los artistas y músicos que sacaban cedés y devedés no recibieran su porcentaje, y los jóvenes turistas de Toronto dijeron que si supieran que los vendedores estaban ofreciendo artículos ilegales, ellos no comprarían.
Pero Wilson, una cliente de Chicago, dijo que no le importaba. "Me da lo mismo", dijo, mirando al vendedor que buscaba cambio. "No soy yo la que se va a meter en problemas".
A unas 10 manzanas al norte de SoHo, Andra Millian, una doctora de Austin, Texas, que es especialista en medicina china, estaba estudiando un cinturón de gamuza falsa de 10 dólares. "En Texas también lo venden. Este cinturón se vería super bien con una minifalda". A Millian tampoco le interesaba la legalidad del negocio.
"Todos tenemos nuestros negocios", dijo. "De todos modos, esto no le hace daño a nadie. Yo no vivo aquí".
No sorprende que los gerentes del comercio detallista -los que hacen sus negocios en edificios de caliza y concreto diseñados para atraer a los clientes que pagan el máximo por artículos fuertemente gravados- estén en desacuerdo.
Para James J. Gold, presidente de Bergdorf, los vendedores "ofenden la vista". "Atiborran la acera, entorpecen el flujo del tráfico", agregó. Robert Burke, vice-presidente, dijo que el problema más grande no era que los vendedores les quitaran clientes. "Es difícil que el negocio de Manolo nos vaya a afectar", dijo, arrogante. No, "el mayor problema es evitarlos".
Para muchos clientes, continuó Burke, es una cuestión de integridad, no solamente de dinero. "Hay lujo a todos los niveles, y muchos precios: desde una barra de chocolate hasta un bolso de mano, debe ser lo mejor. Y no se puede remplazar esa satisfacción con falsificaciones".
Los detallistas tradicionales se quejan, pero algunos dicen que al final los vendedores callejeros no afectan sus negocios. "Quizás afecta a las tiendas de descuentos, o las tiendas de baratijas", dijo Cohen. "Si compras en la calle, sabes que no es lo auténtico, sabes que se va a romper, que es desechable. Lo compras para divertirte".
Los vendedores callejeros también tienen una tensa relación con la policía. Al otro lado del ayuntamiento, James B. Williams acababa de recibir una multa de un agente de policía. "Dijo que mi mesa era demasiado larga", se quejó.
Williams vende en la calle celulares y accesorios para celulares con otros vendedores. "Tratamos de trabajar juntos", dijo. "Todos nos estamos ganando la vida". ¿Cómo marchan los negocios? "A mí me va bien; gano lo suficiente para vivir. Soy el único para mantener a mis hijos".
26 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh
El vendedor callejero miró a los lados antes de susurrar: "Tengo los de verdad en mi coche, más abajo". Se marchó y volvió con lo que había dicho originalmente que eran los últimos bolsos de mano de Louis Vuitton, escondidos en una bolsa de basura de plástico negro. "Lo tengo a 200 dólares, pero a usted se lo dejo en 180", dijo. El vendedor, en la esquina de la calle 59 con la Quinta Avenida, cerca del Hotel Plaza, se sintió ofendido cuando su oferta, una imitación barata del producto original, fue rechazada."¡Pero estas son las copias verdaderas!", argumentó.
Los vendedores callejeros de Nueva York venden muchas cosas, desde fotografías de paisajes de Manhattan y zapatillas con cuentas de India, hasta teléfonos celulares y corbatas de seda falsa, máscaras de madera africanas y la crème de la crème: bolsos de mano y gafas de sol de marca falsas.
La mayoría de los accesorios de diseño, y casi todos los relojes, son imitaciones apenas distinguibles de marcas famosas. Mientras más falsos parezcan, dijeron funcionarios policiales, más legales son.
De vez en vez, los vendedores ofrecen algo fuera de lo común, como encuadernaciones de cuero hechas a mano, de Italia, que se venden a 20 y 30 dólares en una mesa frente al restaurante Balthazar, en el SoHo, en Spring Street, cerca de la esquina de Broadway. Una manzana más lejos, Doron Tvizer vende collares y pendientes que hace de conchas y latón, a 10 dólares.
En Nueva York, vender en la calle es tan antiguo como las carretillas de mano. Pero comprar a los vendedores callejeros de Manhattan se ha transformado ahora en algo cada vez más chic, especialmente entre la gente joven. Aunque no hay estadísticas oficiales sobre el número de clientes o las ventas totales -no se exige que los vendedores ambulantes informen sobre esos datos-, funcionarios del ayuntamiento e inspectores están de acuerdo en que el número de vendedores callejeros ha aumentado exponencialmente, que los vendedores han diversificado sus mercaderías y los negocios están floreciendo.
Los detallistas tradicionales, especialmente en los grandes almacenes, no ven con buenos ojos este desarrollo, pero conviven con los vendedores, que instalan sus tenderetes justo frente a sus puertas.
"La venta callejera es un gran negocio", dijo Marshal Cohen, analista jefe del comercio detallista del Grupo NPD, una firma de investigaciones de mercado de Port Washington, Nueva York, "y los vendedores callejeros pueden ser mejores que los almacenes a la hora de detectar tendencias". No sólo eso: los vendedores callejeros son a veces más flexibles, dijo. "Si a los grandes almacenes se les acaban, digamos, los bolsos de mano rosados, no los tendrán en toda la temporada. Pero los callejeros las pueden importar por avión desde China en una semana".
En 1979, la ciudad determinó en 853 las licencias para vendedores de artículos no comestibles -a una tarifa anual de 200 dólares. Otras 1.704 licencias son reservadas para soldados veteranos, que no deben pagar por ellas. Y están los vendedores de la Primera Enmienda, que venden obras de arte, libros, discos, cedés e incluso cromos de béisbol. Tampoco pagan por el permiso ni necesitan licencia.
Los negocios pueden ser lucrativos. Ahora hay 3.133 no veteranos esperando que se libere alguna licencia, de acuerdo a Jonathan Mintz, el comisario interino del Departamento de Asuntos del Consumidor. Muchos vendedores más son ilegales, dicen funcionarios.
El éxito es contagioso. Mientras la policía trata de reprimir a los vendedores ilegales, los vendedores callejeros se tornan más osados -y los clientes no dejan de llegar. "Vinimos aquí por los vendedores callejeros", dijo Jessica Wilson, 22, una oficinista de Chicago, de vacaciones en Nueva York. "Esta vez vinimos a comprar gafas de sol. No son grandiosas, pero algunas son buenas, y yo siempre regateo". Wilson pagó 25 dólares por un Chanel de imitación.
Muchos clientes saben de qué se trata: La mayoría de los artículos son copias de cualquier cosa que esté de moda en cuanto a bolsos de mano, gafas y joyas. Pero ese es el punto: los clientes saborean la idea de que pueden adquirir por 25 dólares una copia pasable de un bolso de mano que en realidad cuesta 250 dólares. O un montón más. "Vamos", dijo el vendedor con la bolsa de basura, "esta es una copia de un bolso de 8.000 dólares".
Parada en la esquina de la calle 46 con Broadway, Jessica Davenport, 19, una turista de Toronto, se acababa de comprar un pañuelo Pashmina por 5 dólares. "Bueno, se supone que es Pashmina", dijo, riéndose. Su amigo, Jordan Deketer, también de 19, lucía los anillos que había comprado días antes. "Al principio se me pusieron los dedos verdes", dijo. "Pero ahora están bien".
No todos los clientes jóvenes de los vendedores de acera son turistas. Kaila Clark, 14, de Harlem, estaba comprando con su madre en el barrio de los teatros. "Lo más popular son los bolsos Chanel y Louis Vuitton, los devedés y las gorras de béisbol de imitación", dijo Kaila.
Aunque hay vendedores callejeros en otros lugares -Chicago, San Francisco, Washington y Toronto tienen cantidades significativas-, Nueva York es conocida por la variedad de sus artículos. No existen estadísticas sobre cuánto venden. "Pregúntale a un camarero cuántos impuestos paga por tu propina", dijo Philip Reed, presidente de la comisión de asuntos del consumidor del ayuntamiento.
Reed estima que se venden cada año cientos de millones de dólares.
El contralor del ayuntamiento, William C. Thompson Jr., en un informe publicado el año pasado, calculó en 1 billón de dólares las pérdidas en impuestos debido al tráfico en falsificaciones, pero esa cifra fue rebatida más tarde por un columnista local por estar infladas. Independientemente de esa suma, la mayoría de los funcionarios del ayuntamiento están de acuerdo en que la comunidad de vendedores no paga su parte del impuesto a la compraventa.
Reed está tratando de introducir orden en el sistema que califica de "caótico" y propuso una ley de revisión de los vendedores que limitaría su número a seis por manzana, pero también ampliaría la cantidad de calles en las que los vendedores callejeros puedan exhibir sus mercaderías. "No estoy contra los vendedores", dijo frente a su despacho en el ayuntamiento. Pero cree que la situación -incluyendo a muchos vendedores ilegales y demasiadas disposiciones arcanas que nadie entiende- debe ser modernizada.
Mientras realiza una vista tras otra -lleva cinco-, dice que el número de vendedores callejeros, especialmente los ilegales, está creciendo. "La policía se lava las manos", dijo Reed. "Prácticamente la ley no se implementa".
Los vendedores callejeros se reúnen en un puñado de los barrios más populares entre los turistas: en la calle 125 en Harlem; en las esquinas en torno a Bloomingdale's, en la calle 59 con la Avenida Lexington; en los alrededores de Bergdorf, en la calle 57 con la Quinta Avenida; en el barrio de los teatros, en los números 40 de West; el SoHo y en Broadway, cerca de Spring Street, y a lo largo de Canal Street entre Broadway y West Broadway.
Las mercaderías provienen de una variedad de distribuidores. Casi todos los bolsos de mano, sombreros, marcos de fotos y gafas son hechas en China. Los viernes y sábados por la mañana no es raro ver a los vendedores haciendo cola cerca de un camión en el barrio de los teatros para recibir sus encargos. Muchos vendedores dicen que compran sus artículos en Long Island, Queens, o en distribuidores de Brooklyn.
Como los detallistas tradicionales, los vendedores callejeros compran a precios de mayoristas y los suben. El vendedor junto a Bergdorf quería 35 dólares por una obvia imitación del último bolso revestido de plástico de Vuitton, el que tiene unas cerezas. Sin regatear demasiado, se bajó a 25 dólares, pero no se movería de ahí. "Pagué 17 dólares", dijo.
El bolso con las cerezas, una imitación del bolso de edición limitada de Vuitton del artista Takashi Murakami, puede ser una venta ilegal, según funcionarios del ayuntamiento. En general, la legalidad de las imitaciones depende de lo que se parezca al producto auténtico. Incluso un bolso sin la marca LV', o un reloj Kolex' en lugar de Rolex', no es necesariamente legal. Aunque cada caso es diferente, dicen abogados comerciales, una serie de resoluciones judiciales han producido instrucciones que determinan cuándo una imitación debe ser considerada una falsificación, y por tanto ilegal, y cuáles son consideradas interpretaciones legales.
En una venta, un vendedor callejero dijo a un cliente que si le pagaba 5 dólares más, incluiría "la etiqueta", un pequeño trozo de tela negra con las palabras "Kate Spade". Sacó la etiqueta, y una pistola de cola. (El 24 de mayo la Cámara Baja de Estados Unidos aprobó una ley que hace ilegal la mera posesión de estas etiquetas -incluso sin los bolsos de mano que van con ellas. Los fabricantes de artículos de lujo recibieron con júbilo la ley, que debe ser aprobada por el Senado).
Las gafas "Chanel" son otro artículo popular. Son redondeadas, con la "C" entrelazada a cada lado de las lentes, y se venden normalmente por 10 dólares, 2 por 15 dólares. (Los verdaderos llegan a 285 dólares y más).
Algunos clientes se deleitan con la idea de que algunos productos son robados, que "se cayeron del camión". Eso no ocurre nunca. Prácticamente ninguno de los artículos son auténticos, pero a muchos turistas, viejos y jóvenes, parece no importarles.
Algunos de los que vienen de fuera ni siquiera saben qué diseñador está siendo imitado.
"¿Quién se supone que es?", preguntó Judy Einbinder, una vendedora de publicidad jubilada de San Francisco, con un bolso de mano verde lima de imitación de Marc Jacobs, con dos bolsillos y broches de metal. "Es [ininteligible]", murmuró el vendedor de la calle 57 con Lexington. "¿Qué?", preguntó Einbinder en voz alta. "McJacobs", murmuró el hombre nuevamente, mirando hacia los lados. "Mac Jacobs", explicó orgullosamente Einbinder a la mujer que estaba junto a ella, que asintió sabiamente.
"Veinticinco dólares", dijo el vendedor.
¿Importaba a los clientes que estos productos pudieran ser ilegales?
La madre de Kaila, Jacqueline Thompson, dijo que le preocupaba algo que los artistas y músicos que sacaban cedés y devedés no recibieran su porcentaje, y los jóvenes turistas de Toronto dijeron que si supieran que los vendedores estaban ofreciendo artículos ilegales, ellos no comprarían.
Pero Wilson, una cliente de Chicago, dijo que no le importaba. "Me da lo mismo", dijo, mirando al vendedor que buscaba cambio. "No soy yo la que se va a meter en problemas".
A unas 10 manzanas al norte de SoHo, Andra Millian, una doctora de Austin, Texas, que es especialista en medicina china, estaba estudiando un cinturón de gamuza falsa de 10 dólares. "En Texas también lo venden. Este cinturón se vería super bien con una minifalda". A Millian tampoco le interesaba la legalidad del negocio.
"Todos tenemos nuestros negocios", dijo. "De todos modos, esto no le hace daño a nadie. Yo no vivo aquí".
No sorprende que los gerentes del comercio detallista -los que hacen sus negocios en edificios de caliza y concreto diseñados para atraer a los clientes que pagan el máximo por artículos fuertemente gravados- estén en desacuerdo.
Para James J. Gold, presidente de Bergdorf, los vendedores "ofenden la vista". "Atiborran la acera, entorpecen el flujo del tráfico", agregó. Robert Burke, vice-presidente, dijo que el problema más grande no era que los vendedores les quitaran clientes. "Es difícil que el negocio de Manolo nos vaya a afectar", dijo, arrogante. No, "el mayor problema es evitarlos".
Para muchos clientes, continuó Burke, es una cuestión de integridad, no solamente de dinero. "Hay lujo a todos los niveles, y muchos precios: desde una barra de chocolate hasta un bolso de mano, debe ser lo mejor. Y no se puede remplazar esa satisfacción con falsificaciones".
Los detallistas tradicionales se quejan, pero algunos dicen que al final los vendedores callejeros no afectan sus negocios. "Quizás afecta a las tiendas de descuentos, o las tiendas de baratijas", dijo Cohen. "Si compras en la calle, sabes que no es lo auténtico, sabes que se va a romper, que es desechable. Lo compras para divertirte".
Los vendedores callejeros también tienen una tensa relación con la policía. Al otro lado del ayuntamiento, James B. Williams acababa de recibir una multa de un agente de policía. "Dijo que mi mesa era demasiado larga", se quejó.
Williams vende en la calle celulares y accesorios para celulares con otros vendedores. "Tratamos de trabajar juntos", dijo. "Todos nos estamos ganando la vida". ¿Cómo marchan los negocios? "A mí me va bien; gano lo suficiente para vivir. Soy el único para mantener a mis hijos".
26 de mayo de 2005
©new york times
©traducción mQh