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con licencia para despojar


La Superintendencia de Notariado, con pruebas en mano, ha hecho una impresionante radiografía de cómo les quitaron las tierras a los campesinos en los Montes de María. La sorpresa es que, más que a sangre y fuego, se las robaron en oficinas públicas a punta de trampa y corrupción.
Colombia. Hasta ahora, las historias de cómo han despojado a los campesinos de sus tierras en Colombia se han circunscrito al relato de personajes particulares que han sido desplazados y cuentan lo que ha sido su tragedia. Nunca antes en el país se había hecho un ejercicio como el que acaba de terminar la Superintendencia de Notariado y Registro para mirar con un lente más abierto cómo fue que en ciertas regiones se dio el fenómeno masivo de usurpación de tierras.
El informe, conocido por SEMANA, hace un análisis detallado de cómo los campesinos perdieron sus fincas en los Montes de María, una fértil región ubicada entre los departamentos de Sucre y Bolívar. El reporte documenta todo tipo de triquiñuelas y deja claro cómo en la consolidación de este despojo desempeñaron un papel clave funcionarios regionales del Incoder y algunos notarios y empleados de las oficinas de Registro Público.
Las transacciones de tierras cuestionadas corresponden a más de 37.000 hectáreas con un valor comercial que hoy supera los 200.000 millones de pesos. Gracias a los hallazgos se prevé una veintena de capturas en los próximos días, entre ellas a algunos alcaldes.
El resultado hoy es que una región que se caracterizaba por cantidad de minifundios promovidos por el Estado se ha transformado en una zona de latifundios y terratenientes en un claro proceso de contrarreforma agraria.

Así Lo Hicieron
Para los investigadores de la Superintendencia es claro que ha habido lo que llaman tres ’generaciones’ o momentos de transacciones irregulares. El primero se dio entre 2006 y 2008, cuando se estaba dando punto final al grueso de las desmovilizaciones de los paramilitares. Según el estudio, fueron tres personas las protagonistas de esta etapa y habrían aprovechado que los raizales aún estaban temerosos de regresar a sus parcelas. Al fin y al cabo esa región a finales de los años noventa fue escenario de al menos 56 masacres perpetradas por los paras, como la de El Salado, donde torturaron públicamente a 70 personas antes de asesinarlas, o la de Chengue, donde mataron a una veintena de campesinos a garrote.
Estos compradores, de quienes se reserva el nombre mientras se surten las investigaciones penales, se aprovecharon además de las deudas que tenían todavía muchos de los campesinos con el Estado, pues el 40 por ciento de los predios que se compraron masivamente y que son ahora objeto de investigación habían sido entregados a los cultivadores en programas de reforma agraria.
Con esta información en mano, los compradores les ofrecieron pagar sus deudas y, como fórmula de ’rescate’, les compraron sus tierras por un valor muy inferior al que realmente costaba la propiedad.
La segunda etapa, a partir de 2008, fue la concentración de estos títulos en empresas, algunas de ellas de papel, que fueron sumando las pequeñas parcelas en grandes globos de tierra. En las pesquisas preliminares han encontrado, por ejemplo, que el domicilio de algunas coincide con locales vacíos en la ciudad de Medellín.
La tercera generación de transacciones irregulares se dio cuando ya las grandes propiedades se vendieron a precios comerciales a reputadas empresas nacionales, las cuales, en los últimos años, vienen desarrollando proyectos masivos de reforestación y de explotación lechera. Estos últimos alegan que son terceros compradores de buena fe y que en los estudios que hicieron de la tradición de los inmuebles no tenían cómo identificar las irregularidades que hoy se denuncian.
En sí mismas, estas transacciones podrían no tener nada de irregular en el comercio de tierras. La pregunta es si puede haber algún cuestionamiento ético en aprovecharse comercialmente de la necesidad de los campesinos de escapar de la violencia. O si simplemente, como dirán otros, les ayudaron con su compra a zafarse de un problema.
Hay que tener en cuenta que, aún con la desmovilización de los paras, persistía la presión de la guerrilla, que en esta zona era comandada por alias ’Martín Caballero’, quien murió en combates con el Ejército en 2007. Es decir que antes de esta fecha los precios de la tierra claramente estaban afectados por la inseguridad.
De ahí la importancia de este informe, pues revela que en realidad lo que hubo para esas fechas en Montes de María fue un masivo registro de propiedades, procedimiento para el cual falsificaron y suplantaron resoluciones de adjudicación de bienes que rápidamente eran comercializados. Es tan burdo el montaje que en algunos casos aparecen hasta resoluciones supuestamente emitidas por el Incora cuando esta entidad ya no existía. Así mismo, la Superintendencia detectó inexplicables adjudicaciones de fincas a empresas, como el caso de una sociedad en Cartagena, cuando estos programas están destinados solo para campesinos pobres. También son llamativos los tiempos de las transacciones y el repentino encarecimiento de los predios. Por ejemplo, una finca en San Onofre adjudicada hace una década solo aparece registrada en 2010. En ese momento su avalúo era de 43 millones de pesos. Once días después fue vendida a uno de estos particulares en 60 millones, y este, en tan solo 20 días, la escrituró por 469 millones de pesos a una compañía nacional.
Pero quizás lo más sorprendente de lo que viene sucediendo en esta región es que a pesar de que desde 2004 se han dictado 16 medidas de protección colectiva sobre 3.128 fincas, una buena porción de la zona rural de los Montes de María, los traficantes de tierras han logrado hacer de las suyas para burlarse de estas medidas y seguir comercializando las tierras sin restricción. Estas disposiciones normalmente son decretos o resoluciones que cuando se emiten congelan la posibilidad de que un inmueble sea vendido a menos que tenga autorización expresa de su propietario y que esta sea revisada por los Comités Locales de Protección a los Desplazados, en los que participan los más altos funcionarios locales o departamentales, según sea el caso. Estas medidas de protección se incluyen como una anotación en el historial del inmueble en las oficinas de Registro. Sin embargo, hubo funcionarios que no lo hicieron de forma inmediata, y entretanto las tierras fueron objeto de múltiples transacciones. Esto sucedió en al menos 137 casos, principalmente en el Carmen de Bolívar.
También han identificado casos en San Juan de Nepomuceno en los que aparecen las actas de autorización de los mencionados Comités para que se venda la tierra, con fecha posterior a la de la escritura, lo cual es imposible si se tiene en cuenta que para los notarios estas actas son un prerrequisito para proceder a dar buena fe de que la negociación se hizo de manera transparente. Han identificado además actas en las que solo aparece el alcalde de turno aprobando la transferencia, sin que los demás miembros de los Comités se hayan enterado. En otros casos, ni siquiera se adjuntó acta alguna que validara la transacción.
El informe está repleto de otras fórmulas ingeniosas para quedarse con las tierras. Tomaban una finca, la subdividían y a los nuevos predios les asignaban nuevos números de registro inmobiliario que, por supuesto, no estaban afectados por las medidas de protección, y con esa libertad procedían a vender. Buena parte de esas negociaciones irregulares ahora están en manos de patrimonios autónomos, que son una especie de cuentas que se abren en fiduciarias, lo que ha despertado mucha inquietud, pues de esta manera se esconderían los verdaderos propietarios de las tierras. Además, hay dudas de si es legal escriturar bienes a nombre de esos patrimonios.
La nueva ley de víctimas. buscará desenredar esta maraña jurídica que se creó sobre la propiedad luego de la intervención de avivatos con complicidad de funcionarios, notarios y registradores. De acuerdo con las estadísticas de Acción Social, se calcula que más de 120.000 personas fueron desplazadas de la región de los Montes de María entre 2000 y 2009. Muchos de ellos ahora se sentirán confiados de volver a reclamar lo propio. Al ser cada predio un caso tan diferente, es muy buen comienzo que la propia Superintendencia esté liderando la elaboración de un primer gran inventario detallado de lo que pasó. Pero solo es el punto de partida del inmenso reto que esta entidad tiene por delante.
29 de mayo de 2011
28 de mayo de 2011
©semana

murió leonora carrington


Importante figura del movimiento surrealista. Pintora, dibujante, escultora, escritora y dramaturga.
[Daniel Hernández] Ciudad de México. Pintaba espeluznantes rituales con figuras envueltas en capas en bosques, venados bailando con árboles que crecían sobre sus espaldas y edificios que respiran y disparan planetas y estrellas.
Murió el miércoles en Ciudad de México, según informó el gobierno, Leonora Carrington, una importante figura en el movimiento surrealista y quizá la más grande artista mexicana. Tenía 94 años.
Carrington pintaba, dibujaba, hacía esculturas y escribía ficción y teatro en una carrera que se extendió durante gran parte del siglo veinte e incluía aventuras y amistades con algunos de los más grandes artistas de su tiempo. El pintor surrealista Max Ernst fue uno de sus tempranos amantes en París.
Entre sus conocidos y contemporáneos se encontraban personas como el surrealista André Breton y el cineasta Luis Buñuel, y a veces se arrojaba en las tumultuosas vidas de artistas como Diego Rivera y Frida Kahlo.
El estilo de Carrington se hizo conocido en todo el mundo, una combinación de figuras antropomorfas contra un trasfondo de misteriosa oscuridad. Sin amargo, a menudo rechazaba el rótulo de "surrealista", insistiendo en que pintaba lo que veía en el mágico espacio que había entre el mundo corpóreo y el subconsciente.
El cineasta y actor chileno Alejandro Jodorowsky, un surrealista tardío, describió a Carrington como una de sus musas "brujas". Sin embargo, observó una vez: "No tenía tiempo para ser la musa de nadie. Estaba muy ocupada rebelándome contra mis padres y aprendiendo a ser artista."

Carrington nació el 6 de abril de 1917 en Lancashire, Inglaterra, en el seno de una familia de clase alta. Empezó a fumar a los once años (y nunca dejó el hábito), fue expulsada de varias escuelas y estudió arte en Londres. Se mudó a París en los años treinta y empezó a exponer su trabajo, uniéndose a los surrealistas. Finalmente, cuando los nazis ocupaban Europa, Carrington sufrió una crisis nerviosa y terminó en un hospital psiquiátrico en Madrid.
En 1941 Carrington conoció al diplomático mexicano Renato Leduc, con el que se casó en Lisboa. Viajaron a Nueva York y para 1942 la pareja se asentó en Ciudad de México, divorciándose poco después. Más tarde Carrington se casó con el fotógrafo Emerico Weisz, con el que tuvo hijos, que la sobreviven.
Carrington pintaba y escribía con fervor en México, inspirada por las ricas civilizaciones pre-hispánicas del país y las mitologías y el conocimiento oculto de culturas de todo el mundo. Uno de sus trabajos mejor conocidos es un enorme mural titulado ‘El mundo mágico de los maya’ [The Magical World of the Maya], encargado a principio de los años sesenta por el Museo Nacional de Antropología. Su trabajo escrito más famoso, una novela fantástica de 1974 titulada ‘La trompeta acústica’ [The Hearing Trumpet], incluye un relato sobre una rebelión feminista en una residencia de mujeres.
Más tarde en su vida, Carrington disfrutó de reconocimientos que se reservan en México para las artistas más admiradas. En 1005 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes. En 2008, una exhibición al aire libre de sus esculturas a gran escala a lo largo del majestuoso Paseo de la Reforma fue inmensamente popular.
Elena Poniatowska, escritora mexicana y autora de una novela basada en la vida de Carrington, dijo en una entrevista con CNN en español a principios de año que la artista mantuvo su sensibilidad británica e inglesa durante toda su vida.
"Fumando, bebiendo té inglés -en su cocina hay una foto de Lady Di- te sientes un poco como que estás en Inglaterra cuando estás con ella," dijo Poniatowska. "Pero ama a México profundamente. Su hijo Pablo dice que sin México no sería lo que es."
En una entrevista con el Times en 2008, Carrington respondió con un fantasioso juego de palabras a la idea de volver a Europa: "Hay lugares a los que me gustaría volver. Pero no como era yo entonces, sino como soy ahora. Porque estoy tratando de entender. Y no he entendido nada."
La artista agregó: "Uno nace, vive, muere. Qué es la muerte, no lo sé."
29 de mayo de 2011
27 de mayo de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

la impunidad no vence


Hoy es de vital urgencia deshacernos de la impunidad, sacar la basura, limpiar, transparentar zonas horribles de impunidad, sacar la basura, limpiar, transparentar, investigar y esclarecer.
[Beatriz Pfeiffer] El 24 de mayo de 1977 era secuestrada en la ciudad de Rafaela, Silvia Suppo. Junto con su hermano, Hugo Suppo y su compañero Jorge Destéfani.
En junio de 2000, se iniciaba en el juzgado Nº1 de Santa Fe una causa para que se investigue la desaparición de Reinaldo Hattemer, la muerte de Rubén Carignano, el secuestro de Jorge Destéfani y de los hermanos Silvia y Hugo Suppo.
El 5 de octubre de 2009, Silvia Suppo declaró como testigo en la denominada "causa Brusa", donde relató todos los tormentos vividos durante su cautiverio en Santa Fe en mayo de 1977.
El 29 de marzo de 2010, Silvia Suppo era salvajemente asesinada.
Hoy a 34 años de cometidos los más aberrantes y salvajes delitos contra Silvia y sus compañeros, a 11 años de iniciada la causa que investiga esos delitos de lesa humanidad, a 14 meses del asesinato de Silvia Suppo, ningún represor se encuentra detenido por los delitos cometidos contra Silvia en la dictadura militar y no se ha tomado ninguna medida investigativa que pueda determinar si el asesinato fue un crimen político por encargo.
En la causa que investiga la muerte de Silvia Suppo hubo varios planteos de competencia, finalmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación determinó "Que en tanto no puede descartarse que la muerte de Silvia S. Suppo, obstaculice el normal funcionamiento de los tribunales federales en donde tramitan causas en las que se investigan delitos calificados como de lesa humanidad, razones de mejor administración de justicia aconsejan que conozca en estas actuaciones la justicia federal". Por esta razón, la causa finalmente quedó radicada en la justicia federal de Santa Fe.
Pero el Sr. juez federal Rodríguez no tomó ninguna medida de investigación en la causa que llegó a sus manos y velozmente, remitió el expediente al tribunal oral para su elevación a juicio oral, dividiendo el expediente en dos partes: autores materiales y autores intelectuales ¿Qué ventajas ofrece dividir la investigación de un mismo hecho en dos partes? ¿El expediente de los autores intelectuales acumulará pruebas, víctimas y polvo en la causa Hattemer?
¿Por qué tanto apuro, en una causa donde los imputados confesaron su participación? ¿Los imputados están apurados por ser condenados a cadena perpetua?
Mientras la justicia se apresura por elevar a juicio una causa que no cuenta con ningún antecedente investigativo dentro del fuero federal, nos preguntamos ¿Cómo mataron a Silvia Suppo? Sabemos de que murió, pero no sabemos como. El relato que los imputados ofrecen a la justicia, no coincide con la escena del crimen, escena que recordemos se encontraba limpia de todo rastro o prueba.
Las posibles complicidades de la policía de Rafaela, que no cuidó la escena del crimen, que no entregó el video de la estación de colectivos, que llamó ilegalmente a declarar a el remisero, que trasladó a los imputados hasta la terminal ¿se investigarán en la causa de los autores materiales o en la de los intelectuales?
¿En qué causa se investigarán a los posibles cómplices ¿ ¿La justicia sólo juzga a los confesos?
"La impunidad en nuestra provincia ya tiene feo olor, tiene gusanos horribles que inundan cualquier intento de memoria y verdad"
Hoy es de vital urgencia deshacernos de la impunidad, sacar la basura, limpiar, transparentar zonas horribles de impunidad, sacar la basura, limpiar, transparentar, investigar y esclarecer.
Es por todo esto que queremos recordar que en mayo de 1977: El Vicealmirante Jorge Alberto Desimoni, se ocupaba de gobernar ilegalmente nuestra provincia (máxima autoridad política). El capitán Domingo Morales, era jefe de inteligencia del ejército. Héctor Romeo Colombini y Eduardo Ramos, administraban las torturas en La Casita (centro clandestino de detención, donde Silvia Suppo fue torturada y violada) Juan Calixto Perizotti, era el jefe de la G.I.R. y fue el responsable de enviar a Silvia a realizarse un aborto durante su detención ilegal.
María Eva Aebi y Oscar Farina (personal de la G.I.R.) fueron los que trasladaron y custodiaron a Silvia antes, durante y después de que fuera sometida a un aborto. Porque no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Juicio y castigo a todos los genocidas. Esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo. H.I.J.O.S. Santa Fe.
29 de mayo de 2011
©rosario 12

historia de jesús bonnet


Memoria recuperada. [En la foto el torturador y asesino Luis Abelardo Patti.]
[Alejandra Dandan] Argentina. Jesús Bonnet tiene 51 años. A los 16 lo secuestraron, torturaron y lo sometieron a simulacros de fusilamiento en la comisaría de Escobar. Estuvo encerrado con Gastón Goncalves y otras víctimas de Luis Abelardo Patti. Recorrió otros centros clandestinos y casi dos años después terminó obligado a un exilio en España, donde se casó. Años después volvió a la Argentina –en lo que los psicoanalistas describen como un regreso al espacio sintomático–, donde cometió un delito por el que desde hace 18 años está detenido en una Unidad Penal del neuropsiquiátrico Melchor Romero por una medida de seguridad.
Jesús declaró en los últimos meses en la causa Patti. Su testimonio fue evaluado por los fiscales, querellas y luego validado por el Tribunal. El caso ilumina las complejidades del terrorismo de Estado, dice Fabiana Rousseaux.
Durante los primeros años de encierro, sólo lo visitaba su madre. Ella empezó a hacer el trámite de reparación por su detención durante la última dictadura, pero cuando iba cobrar se murió. Sospechosamente, alguien cobró en nombre suyo, a pesar de que él estaba privado de la libertad y curiosamente los documentos en manos del Servicio Penitenciario Federal, recapitula la funcionaria que está siguiendo el caso con la abogada Ana Oberlín y los hijos de Gastón Goncalves.
Sus compañeros de militancia lo dieron por muerto o desaparecido o preso hasta meses atrás, cuando en medio del juicio a Patti la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y Oberlín lo ubicaron en el penal. "Las querellas lo van a ver y se encuentran con una persona con una memoria intacta de lo que había sucedido –dice Rousseaux– y que daba elementos que constaban en escritos y que nadie podía rememorar". Los testimonios se analizan en relación a la concordancia que tiene con otras pruebas y la coherencia interna del relato: Jesús contó todo sin una sola duda y en ningún momento tuvo contradicciones.
Dicen que en todos esos años, cuando encontraba a Patti en televisión, Jesús decía que era la persona que lo había torturado. Cuando lo hacía, le inyectaban Halopidol y deliraba: "En 18 años nadie le creyó que él había sido torturado por Patti y tiene todo el deterioro en el cuerpo", dice la funcionaria. Cuando Jesús declaró en la audiencia subió al escenario con las manos esposadas. Los represores estaban con las manos libres. Era la primera vez en 18 años que salía a la calle. Cuando terminó, bajó las escalinatas llorando y vio a sus viejos compañeros que lo saludaban con las manos en alto. "Se fue muy emocionado –cuenta la funcionaria que estuvo con él–, y yo vi su dignidad, porque me dijo: ‘Yo me responsabilizo por lo que hice, cometí un crimen, y por esto tengo que estar acá’, y Patti en el mismo escenario dice: ‘Yo no hice nada’."
Jesús "hace un uso de la memoria que nadie podría comprender jamás si no fuera porque se trata de un hombre que durante 18 años había estado sometido al olvido y a la indignidad de perder el valor de su palabra –escribió Rousseaux en un texto sobre Jesús–, convirtiéndose en un sujeto que no puede responsabilizarse ni de sus actos, ni de sus dichos, ni de sus dolores, y ante lo cual cada demanda y cada opinión fueron acalladas del modo más duro".
29 de mayo de 2011
©página 12

testigos y víctimas


Una mirada sobre los sobrevivientes del terrorismo de estado que declaran en los juicios contra los represores.
[Alejandra Dandan] Argentina. El Centro de Asistencia Fernando Ulloa trabaja con las consecuencias que una citación judicial puede provocar en quienes fueron víctimas de la última dictadura. Fabiana Rousseaux, su directora, habla de los problemas que aparecen a medida que avanzan los juicios. A partir de esa experiencia, trabaja en un protocolo para ser distribuido en los juzgados.

Son la cara visible de los juicios. Y a la vez, protagonistas de una trama invisible. Los testigos. Los que llegan a declarar a los juicios de lesa humanidad y producen sentidos sobre el pasado. Pero también están los que no pueden hacerlo. Los que no continuaron conectados con ninguna de las redes u organizaciones que los vinculan y que, de pronto, escuchan el llamado de un juzgado que tan de repente les dice que deben ir a declarar por lo que sucedió hace más de 35 años. Les ponen fechas, cortan y ellos, en ese instante, vuelven a caer al pozo del que salieron años atrás. Son muchas y variadas las situaciones en torno del universo de las víctimas del terrorismo de Estado. Fabiana Rousseaux trabaja sobre la tensión entre la lógica penal que los considera "testigos-prueba" y la lógica subjetiva que intenta pensarlos como víctimas. Directora del Centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos Fernando Ulloa, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, mapea constantes y singularidades de las víctimas en todo el país.
"Nuestro trabajo es mantener la mirada de la dignidad de la víctima y de lo que significa el testimonio de estas personas, que no es un testimonio de lo que les ocurrió a ellos solamente como podría suceder en cualquier otra causa, sino que dan testimonio de lo que ocurrió a nivel social."
El Centro Ulloa está preparando un protocolo de atención a las víctimas del terrorismo de Estado para ser distribuido en los juzgados de todo el país. Los diagnósticos surgen de datos en ocasiones estremecedores, experiencias que se repiten detrás de cada una de las escenas de los juicios.
El Centro trabaja con los testigos antes, durante y después de las declaraciones y generalmente lo hace sólo en los casos en los que alguno de los operadores judiciales les pide intervención. Antes, por lo que una llamada puede disparar en las víctimas. Después, para trabajar con lo que "resuena" en ellas, dice Rousseaux, lo que queda semanas después de enfrentarse a los jueces y se manifiesta en sueños, pesadillas o miedos.

El Interior
El Centro empezó el trabajo en serio tras la desaparición de Julio López. Entonces era un programa recién nacido. El día de la desaparición, mientras hacían un seminario sobre las huellas del terrorismo de Estado, empezaron a preguntarse por las herramientas que el Estado debía proporcionar a las víctimas en ese contexto.
La mirada está puesta sobre los testigos. Y lo primero que aparece es una distinción entre los testigos de Capital Federal y las provincias. Hay lugares donde aún no hubo juicios, como Jujuy, Formosa, Entre Ríos, Catamarca, La Rioja o San Juan. En esos lugares aún existe una "imaginería" sobre un juicio oral, como si no se lo pudiesen representar socialmente. En los lugares donde sí los hubo, el testigo aparece sujeto, en ocasiones, a Tribunales que parecen estar a punto de incriminarlo.
Sobre su escritorio, Rousseaux extiende un mapa con la distribución de los centros clandestinos de todo el país. Se detiene en Tucumán, uno de los lugares más inundados de puntos rojos pero desde donde la Secretaría de Derechos Humanos recibió menos testimonios de supervivientes de los campos. "Probablemente –dice la funcionaria– muchos eran campesinos, y muchos no sólo no saben que se están llevando adelante juicios o que pueden ser citados porque lo que no saben es que lo que les sucedió está vinculado con lo que se enjuicia en Argentina." Hay pueblos que estuvieron tomados enteros como centros clandestinos.

¿Qué significa? ¿Hubo un centro en cada pueblo?
No –dice Rousseaux–. Fueron tomados los pueblos. Famaillá, por ejemplo, es el caso más conocido donde estaba la escuela, pero el resto de los pueblos fueron directamente intervenidos militarmente.

¿Qué significa?
Los militares se instalaron en las casas de la gente. Cuando fuimos hace un tiempo, la gente del lugar nos mostraba el álbum familiar de un cumpleaños de 15 y ese álbum estaba intervenido por las Fuerzas de Seguridad. Si cumplía años una niña, iban a la casa, tomaban la casa e iban a las fiestas porque eran los dueños del pueblo. Vivían en las casas que querían; usaban a las mujeres que querían; en la fiesta soplaban las velitas, se metían en las fotos, abusaban a la niña, y obligaban a las familias a sacarse fotos con ellos. En otros lugares, los testigos tienen ciertos temores sobre qué declarar.

¿La idea de presentarse como militantes tiene que ver con eso?
Totalmente –insiste Rousseaux–. En el primer juicio oral en Salta, por ejemplo, a un juez se le ocurrió hacer un careo entre una víctima y un genocida. Es cierto que no hay una legislación que lo prohíba y ellos se ciñen a la lógica judicial de la prueba, pero lo que no se entiende es qué están trabajando. En Tucumán, por ejemplo, (Antonio Domingo) Bussi interpeló directamente a un testigo. Hubo que pararlo, pero el Tribunal no se lanzó a pararlo. ¡Lo dejaron!

La Ciudad
En la ciudad de Buenos Aires el relato de los testigos parece enfrentarse con una sociedad más "audible". "Aparecen elementos más complejos porque hay un social que está dispuesto a escuchar una mayor complejidad como pasa en este momento en la causa ESMA", dice.

¿Qué quiere decir?
Poder hablar del nodo central de ESMA, lo que significó el staff, el ministaff o ser mujer en ESMA, este modo tan particularmente perverso de matar al esposo de una mujer y a la noche llevarla a bailar a Mau Mau y vestirla y regalarle ropa. Lo que significó ese espanto y que muchas mujeres hayan testimoniado y hayan dicho: `Sí, yo estuve ahí pero yo no fui responsable de nada de eso porque yo estuve detenida en todo este tiempo’; llegar a decir eso era impensable cuando se reabrieron las causas.

En ese escenario novedoso, aparecen también los problemas. Como si esa complejización no encajara o se chocara con la lógica con la que evalúa la Justicia un testimonio.
Una de las preguntas que se hace Rousseaux –psicoanalista, además– es ¿qué es una memoria 35 años después? ¿Y qué memoria se le exige al testimonio?
En el juicio oral por los crímenes del centro en Automotores Orletti declaró a Carla Rutila Artés, apropiada por el parapolicial Eduardo Ruffo en el campo de exterminio. Carla tenía alrededor de un año cuando la separaron de su madre. Durante su testimonio recordó ese momento. Un juez le preguntó cómo estaba vestida la persona que la separó de su madre. "¿Por qué se le pide ese recuerdo?", dice Rousseaux y agrega: "Lo peor y lo mejor es que Carla respondió".
Poco después, el fiscal de la causa le preguntó a Rousseaux sobre ese momento. Quería saber cómo funciona la memoria histórica desde la perspectiva de un niño que no tiene la edad de recordar: ¿el recuerdo puede ser tomado como prueba?

¿Usted qué respondió?
Nosotros no tenemos una mirada biologicista sobre la memoria, la memoria es una reconstrucción y está muy estudiado y publicado lo que significan los procesos de memoria y olvido y de reconstrucción. En estos procesos de reconstrucción no es el testigo solamente el que reconstruye, sino que hay una memoria social.

¿Una memoria social que habla a través del testigo?
Muchos de ellos han planteado dos problemas. Uno es el temor al olvido de cuestiones que fueron centrales: aquello de lo que fueron depositarios, el nombre de los compañeros, ese deber memorístico que los aplasta porque se prometieron que quienes sobreviviesen iban a dar testimonio, y eso juega. Se desesperan porque piensan que la memoria puede fallar. Temen decir un nombre y no otro. Pero también les pasa que durante el testimonio empiezan a aparecer recuerdos que no habían aparecido nunca en 35 años.

Isabel Fernández Blanco, por ejemplo, declaró en varias oportunidades desde la Conadep en adelante. El año pasado la convocaron como sobreviviente del circuito ABO (Atlético-Banco-Olimpo), un juicio en el que se juzgaba a ejecutores directos de los centros clandestinos, represores que estuvieron en contacto con los detenidos. En el juicio se los juzgaba por una cantidad de víctimas, Isabel, entre ellas. Ella suele decir que por primera vez sintió que iba a declarar por "su caso", a individualizarse frente a la represión. Eso activó de un modo distinto la memoria. Así, habló de su rol en el área de prensa de Montoneros y de datos que hasta ese momento nunca había contado. "El juicio oral tiene efectos impactantes –dice otra vez Rousseaux–. No es lo mismo la instrucción que un juicio oral con un social que escucha: en instrucción uno recuerda, y cuando uno declara en el juicio oral, revive, nos decía un testigo."
Otro de los efectos de los juicios entre los testigos es el poder de lo que se habla en las audiencias. "Se da el caso de mujeres que testimonian sobre su violación por primera vez frente a sus hijos en el contexto del juicio", dice la funcionaria. "Hubo una persona que lo hizo, sus hijos estaban presentes en la sala, ella recordó que cuando la torturaban le decían: `Vos no vas poder tener hijos, ¡hija de puta!’. Estaban ahí ellos. Eso fue tremendamente fuerte para ellos, presenciar ese relato que a lo mejor en la intimidad familiar aparece descontextualizado del proceso donde eso va a quedar penalizado y donde el reconocimiento social le da otro sentido, dignifica. En el ámbito de lo familiar eso mismo puede sonar un poco indigno, por decirlo de alguna manera."

Los Síntomas
Una de las preguntas que se abren con los testigos es sobre los efectos del reingreso al horror. ¿Qué despierta la situación del juicio? ¿Cuánto puede movilizar la llamada de un juzgado? Mientras explica que una de las víctimas de Orletti, cuando recibió el llamado del Tribunal se encerró seis meses en su casa con un cuadro de fobia, Rousseaux insiste en que la preocupación del Centro es cómo hacer para evitar el reingreso al agujero. "Nosotros somos muy insistentes con eso, y si un testigo –como sucedió en Orletti– no puede presentarse porque tiene terror de ver a los represores adelante, ¿por qué tiene que declarar igual?"

¿Cuáles son los problemas que el testigo experimenta después de una declaración?
Hay sueños o se abre la necesidad de contar lo que nunca se contó, pero también suceden otras cosas. Una de las hijas apropiadas por un represor que declaró en un juicio, alguien que fue abusada desde los tres años por el apropiador, entró a la sala de audiencias con un audífono porque él la dejó sorda de los golpes que le pegaba cada vez que aparecía la familia buscándola en televisión. El le daba la cabeza contra la pared, siendo una niña y la culpaba de eso. Ella quiso contar eso en la declaración, y en ese momento se dio un debate entre las partes.

¿Por qué?
Algunos decían que era someterla a una nueva victimización y el testimonio a su vez tampoco aportaba demasiado a la causa. No había sucedido en el marco del centro clandestino, sino en el marco intrafamiliar.

¿Y cuál es la respuesta?
El asunto es que finalmente ese es el debate, y no había acuerdo. Y lo que decía ella era que había esperado todos estos años para volver a cruzarse con la mirada de él, con un Tribunal atrás. Finalmente, el Tribunal le propuso terminar la declaración en instrucción. Tres días más tarde nos juntamos y ella me dice que no sabía qué hacer con recuerdos buenos respecto de su apropiador que habían emergido luego del testimonio.

Esa zona gris aparece también en otros relatos de quienes fueron apropiados.
Aparece todo el tiempo, es terrible, pero es así. Mariana Zaffaroni, por ejemplo, a los 17 años supo que no era hija de los Furci y a los 34 decide enterarse de su historia, pero le llevó 17 años poder hacerlo. En la audiencia de robo de bebés, Victoria Montenegro declaró algo que es muy importante: "Yo tengo derecho a mis contradicciones, también en esta declaración".

Estas cuestiones que aparecen una vez que el testigo abandona la sala también es material de trabajo para Rousseaux: "El cómo hacer para frenar a los fantasmas".
29 de mayo de 2011
©página 12

murió phyllis avery


Actriz.
Murió el jueves, por una insuficiencia cardiaca, en su casa en Los Angeles, la actriz Phyllis Avery, que retrató a la esposa de Ray Milland a principio de los años cincuenta en la comedia del CBS titulada originalmente ‘Meet Mr. McNutley’ -informó su familia. Tenía 88 años.
En 1958, cuando fue contratada para el papel de esposa de George Gobel en su programa de variedades, el Times la describió como "una lograda actriz y una zagala muy bonita". También apareció regularmente en el culebrón de CBS, ‘The Clear Horizon’, de 1960 a 1962.

Nació en 1922 en Nueva York como hija del guionista Stephen Morehouse Avery y su esposa Evelyn, y creció en Francia y Los Angeles.
Egresada de la Academia Americana de Arte Dramático de Estados Unidos, con sede en Nueva York, Avery debutó en Broadway en 1937 en la pieza ‘Orchids Preferred’.
En otro de sus ocho roles en Broadway, apareció con el actor Don Taylor en una producción de la Fuerza Aérea del Ejército, ‘Winged Victory’, y se casó con él en 1944, el año en que la pieza dejó de representarse.
Pronto la pareja se mudó a Los Angeles y tuvieron dos hijas antes de divorciarse en 1955. La hija Avery Taylor Moore es arquitecto y Anne Taylor Fleming, escritora y periodista.
Entre los varios roles en el cine de Avery se encuentra el musical de 1956, ‘The Best Things in Life Are Free’.
En los años sesenta, se estableció con agente inmobiliaria, pero siguió actuando de vez en vez hasta entrados los años noventa.
Sobre su segunda carrera como agente inmobiliario en el Westside, Avery contó al Times en 1989: "Descubrí el mercado de los mayores de cuarenta, y no estaba pasando mucho para actrices principales."
29 de mayo de 2011
25 de mayo de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh

zelaya volvió a honduras


"Es un mensaje de esperanza". Luego de casi dos años de exilio tras haber sido derrocado por un golpe de Estado, Manuel Zelaya, recibió la bienvenida de una multitud frente al aeropuerto de Tegucigalpa.
Honduras. Su retorno, dijo, "significa un mensaje de esperanza y optimismo para las democracias de Latinoamérica" y servirá "para fortalecer el proceso democrático y para que los golpes de Estado nunca jamás" vuelvan a ocurrir. La vuelta del ex mandatario fue la prenda de garantía para que Honduras ingrese a la OEA.

La vuelta de ‘Mel’ se produjo luego de haber alcanzado en Colombia un acuerdo a tal efecto con el presidente Porfirio Lobo. Al llegar, Zelaya besó el suelo y luego agradeció "a la comunidad internacional" y a los presidentes Lobo, Hugo Chávez, de Venezuela, y Juan Manuel Santos, de Colombia, "por su esfuerzo para llegar al momento de hoy".
Fue recibido por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y la canciller colombiana, María Angela Holguín. Mientras, en las afueras del aeropuerto de Tegucigalpa, sus seguidores celebraban jubilosos el aterrizaje de las dos aeronaves venezolanas en las que llegaron el ex presidente, parte de su familia y algunos cercanos colaboradores y amigos.
Los simpatizantes de diversas ideologías, le dieron la bienvenida entre cantos, aplausos y vítores, y con una misa previa oficiada por el "cura en resistencia" Luis Santos.
El sitio donde se celebró el acto de bienvenida a Zelaya es identificado por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como Plaza "Isis Obed Murillo", nombre de un joven que murió de un balazo en la cabeza el 5 de julio de 2009, cuando el ex presidente intentó sin éxito retornar a Tegucigalpa en un avión venezolano.
"Estamos emocionados por el regreso del ex presidente, aquí estuvimos para despedirlo cuando los golpistas lo sacaron del poder y aquí estamos hoy para recibirlo", expresó Natanael Robles, oriundo de Guasistagua, departamento central de Comayagua.
Muchos de los seguidores tenían banderas en rojo y negro del FNRP; rojo y blanco del Partido Liberal, amarillo y rojo del Partido Unificación Democrática (UD, de izquierda) y en azul y blanco con cinco estrellas, el emblema nacional de los hondureños. También agitaban imágenes de Ernesto ‘Che’ Guevara y banderas rojas con el nombre de ‘Mel’.
28 de mayo de 2011
©página 12

murió dick wimmer


Escritor. Su novela más popular fue rechazada 162 veces antes de ser publicada.
[Valerie J. Nelson] La mejor lección que el profesor de creación literaria Dick Wimmer podría dar a futuros escritores tendría más que ver con la persistencia que con la prosa.
Su primera novela, ‘Irish Wine’, fue publicada en 1989 después de ser rechazada 162 veces por editores y agentes en un lapso de más de veinticinco años.
Alguna vez fue el novelista publicado más rechazado de la historia.
En la época, su competidor oficial más cercano era ‘La inevitabilidad del patriarcado’ [The Inevitability of Patriarchy], de Steven Goldberg, que fue publicada después de haber sido rechazada 69 veces, contó en 1989 al Times el autor que se hizo un hueco en el Guinness Book of World Records.
Wimmer, que también publicó libros sobre deportes, murió inesperadamente el miércoles en su casa en Agoura Hills tras complicaciones cardiacas, informó su hijo Geordie. Tenía 74 años.
"No quiero ser un chiflado", dijo Wimmer en el Times de 1989 sobre ‘Irish Wine’. "Quiero que el libro valga por sus propios méritos".
Así fue.
El New York Times cantó loas al libro el año en que apareció, describiéndolo como "tenso", bellamente escrito, una novela primeriza agotadora y exuberante."
The Los Angeles Times dijo que Wimmer había revestido la loca saga con un aura encantado, alojándola enteramente en la prosa libre santificada por James Joyce y sus discípulos.
La idea de ´Irish Wine´ la tuvo Wimmer durante su luna de miel a principio de los años sesenta. Después del rechazo número ochenta de su novela, pulió la historia que siempre creó que era lo suficientemente buena para ser publicada, dijo en la entrevista en el Times de 1989.
‘Irish Wine’ narra la historia de un encuentro entre un desenvuelto pintor irlandés, Seamus Boyne, y un candidato a escritor venido de Estados Unidos.
Le siguieron dos secuelas, la bien recibida novela cómica ‘Boyne’s Lassie’, de 1998, y ‘Hagar’s Dream’, publicadas con dos libros tempranos bajo el título de ‘Irish Wine Trilogy’ en 2001.

Nació como Richard Samuel Wimmer el 18 de junio de 1936, en Nueva York, hijo de Sidney Wimmer, que poseía una compañía de control de plagas, y su esposa Frances.
Pasó su infancia en Long Island, estudió en la Universidad de Cornell en 1958 e inglés en la de Yale n 1959, doctorándose en la de Columbia en 1974.
Su matrimonio terminó en divorcio a fines de los años setenta, casi al mismo tiempo en que llegó a Agoura Hills.
Desde 1968. Wimmer enseñó inglés y creación literaria y estuvo asociado a veintiocho universidades, contó su familia. Esta primavera enseñó en el Los Angeles Valley College.
Editó varios bien considerados libros documentales sobre deportes, entre ellos ‘The Schoolyard Game’, una colección de escritos sobre baloncesto, de 1993, y la antología ‘The Gridiron Game’, de 1997.
Wimmer también escribió el guión de la película de televisión ‘The Million-Dollar Infield’, de 1982, con Rob Reiner.
"Probablemente es más difícil publicar una novela que hacer una película", dijo Wimmer una vez, pese a que su segundo intento de ser un autor publicado fue mucho más fácil que el primero.
‘Boyne’s Lassie’ fue rechazada 83 veces, contó más tarde, antes de que pudiera ser impresa.
Además de su hijo Geordie, de Agoura Hills, le sobreviven su otro hijo, Ceo, de Pasadena, y cuatro nietos.
28 de mayo de 2011
23 de mayo de 2011
©los angeles times
cc traducción mQh