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murió helen stenborg


Actriz de teatro y cine. Fue nominada a un Tony.
Murió el martes en su departamento en Manhattan la actriz de teatro, cine y televisión Helen Stenborg, que fue nominada a un Tony y fue la esposa del difunto actor Barnard Hughes y madre del director Doug Hughes, según informó el agente de prensa Chris Boneau. Tenía 86 años. No se reveló la causa de su muerte.
Stenborg fue nominada a un Tony por su rol como la pirómana Sarita Myrtle en ‘Waiting in the Wings’, de Noel Coward, en 1999. Ella y su marido celebraron sus bodas de oro en el escenario en una pieza de Coward y fueron galardonados con los Drama Desk Awards for Lifetime Achievement en 2000. Él murió en 2006.
La última actuación de Stenborg en Broadway fue en 2002, en ‘The Crucible’ [Las brujas de Salem], de Arthur Miller, con Liam Neeson y Laura Linney. Otras actuaciones en Broadway fueron la producción ‘A Month in the Country’, en 1995, y ‘A Life’, de Hugh Leonard, en 1980-81.
Perteneció toda la vida al Circle Repertory Company, de Nueva York, y apareció en las producciones originales de ‘The Hot L Baltimore’, de Lanford Wilson, y ‘Talley and Son’, por la que ganó un Premio Obie en 1986.
Sus créditos en el cine incluyen el corto ‘Mi mamá sueña con los discípulos de Satán’ [My Mother Dreams the Satan’s Disciples in New York], que recibió un Oscar, y pequeños roles en ‘Los tres días del cóndor’ [Three Days of the Condor’] ‘La duda’ [Doubt] y otras películas. También trabajó en el culebrón ‘Another World’.
Con si marido, recorrió el país con la compañía nacional de ‘Da’, de Hugh Leonard, pieza galardonada con un Tony y por la que Hughes ganó el Tony al mejor actor en 1978.

Stenborg nació el 24 de enero de 1925 y se mudó a Nueva York cuando era adolescente.
4 de abril de 2011
24 de marzo de 2011
©los angeles times

para prevenir la tortura


La Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados firmó el dictamen favorable del proyecto que prevé mecanismos para prevenir la tortura y que había perdido estado parlamentario. Ahora, el proyecto debe atravesar la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos.
Argentina. El tema ya tiene acuerdo y hay compromiso de no abrir disidencias. El año pasado ya existía dictamen unificado pero el proyecto venció su plazo de dos años y tuvo que ser revalidado.
Argentina está demorada siete años en el cumplimiento de la implementación de los Mecanismos de Prevención de la Tortura, tal su compromiso en el plano internacional. En el interín, no se produjeron torturas en las cárceles federales, salvo algún orinado mientras era pateado en el piso con las muñecas atadas; algún otro que fue golpeado más que lo habitual, otros que terminaron 15 días encerrados en la oscuridad de los buzones, otros que fueron apartados de sus lugares de estudios universitarios. Y los videos de Mendoza que dieron la vuelta al mundo.
En fin, el 30 de marzo y el 4 de abril se sustancia un juicio por torturas en la cárcel de Devoto en el que son procesados los agentes del Servicio Penitenciario Federal Maximiliano Carlos Barresi y Néstor Iñiguez. El caso ocurrió el 3 de julio de 2007, día en el que un grupo de detenidos ingresó a la unidad mencionada.
En dicha ocasión, fueron sometidos a una "Bienvenida", práctica habitual por parte de los penitenciarios al momento en que una persona privada de la libertad ingresa a una cárcel.
La referida práctica consiste en una serie de golpes, patadas y diversos tratos humillantes, que configuran el delito de tortura.
Las secuelas físicas de las víctimas de este caso fueron comprobadas mediante informes médicos, fotografías y otras constancias que constan en la causa.
También se recogieron testimonios concordantes que resaltan el carácter habitual y sistemático del castigo asestado por el grupo de agentes que llevó a cabo el procedimiento de requisa a los recién llegados:
"… al ingresar a Devoto, (fui) derivado a un salón grande denominado "Leonera", junto con otros detenidos (…) Que la golpiza recibida es a manera de "bienvenida" (…) empezaron a pegarme en todas partes del cuerpo, incluso con algún elemento como por ejemplo, el palo de goma que utilizan los del servicio, lo mismo que a las demás personas (…)" (fs. 67/69); otra de las víctimas manifestó que "recibió lo que se denomina "la bienvenida", esto es, una serie de golpes de mayor o menor intensidad que el personal del servicio penitenciario aplica a los internos que ingresan al centro de detención." (fs. 75/76); un tercero declaró que "… nos hicieron salir de la "leonera" en donde estábamos esperando, para pasar a un pasillo, donde desnudos nos obligaron a ponernos contra la pared, oportunidad en la que varios integrantes del servicio penitenciario federal comenzaron a darnos la "bienvenida", esto es, a darnos golpes por todas partes del cuerpo. En mi caso dos integrantes me daban trompadas en la zona del tórax y el abdomen, patadas en los tobillos y cachetadas en la cara y cabeza. Esa golpiza duró aproximadamente quince minutos. (…) recuerdo que a algunos, como por ejemplo a un señor de mayor edad, le dieron más cantidad de golpes y de mayor intensidad, llegando a vomitar sangre por la boca. Luego de esos quince minutos, fuimos llevados a otra leonera interna, donde nos hicieron esperar, para luego hacernos pasar de a dos por vez a un escritorio que había al final de la leonera y allí un funcionario del Servicio que creo recordar llevaba una camisa blanca, tenía un papel que te obligaban a firmar antes de hacerte ingresar en el pabellón de destino. Mientras este funcionario te hacía firmar, había cuatro integrantes más del servicio que me daban golpes por todas partes del cuerpo, a la vez que me obligaban a contestar preguntas que me hacían, bajo la fórmula o expresión "… si Señor … no Señor"; (fs. 96/97); un cuarto testigo señaló "(…) bajé solo hasta un lugar del que no recuerdo su denominación, pero que es donde se da la "bienvenida". Yo estuve ya detenido en otra oportunidad en Ezeiza y allí la "bienvenida" consiste en un leve cachetazo aplicado casi sin fuerza, en cambio, en devoto la cosa es mucho más violenta, sobre todo en los días en que hay un acontecimiento negativo, como ser por ejemplo, que pierda algún equipo de fútbol con el que simpatizan los integrantes del servicio (…) De la misma manera, si el detenido es extranjero, como en mi caso, la bienvenida en Devoto se pone más violenta. Además, el día de ingreso, varios de los integrantes del servicio tenían aliento a alcohol. (…) En la leonera hay un escritorio de metal donde había una persona sentada de la que solo recuerdo que era gordito, el que hacía las preguntas y a quien había que contestarle con la fórmula "si señor, no señor". En cuanto a los golpes que se propinaban allí, son de distinta forma. Se aplican patadas "voladoras", golpes con los palos que utilizan y de puño en cualquier parte del cuerpo (nuca, cara, etc.)" (fs. 133/134).
La información que se recibe del juicio oral, en fin, no es del todo agradable para los denunciantes, que tuvieron que resistir los sopapos de los jueces, la mirada en la nuca de los acusados, y la ausencia de mirada de la fiscalía, que supuestamente acompaña la denuncia.
Pero, fuera de esto, no hay tortura, lo que justifica la demora de siete años.
4 de abril de 2011
2 de abril de 2011
©horacio cecchi

coronel de memoria frágil


El coronel González fue el primer interventor de la dictadura en Santa Fe y se niega a declarar. González fue indagado en dos causas investigan su articipación en el circuito represivo de Santa Fe. Una por la desaparición de Lucía Gómez y la otra por el martirio de María Mazzetti.
[Juan Carlos Tizziani] Santa Fe, Argentina. El primer interventor de la dictadura en Santa Fe y ex jefe del Area 212, coronel José María González, ratificó esta semana ante la justicia federal el pacto de silencio del terrorismo de estado. "Se negó a declarar y dice que desconoce los hechos", dijo a Rosario/12 una fuente que participó en dos indagatorias al golpista por crímenes de lesa humanidad. González ya estaba procesado por el asesinato de 22 militantes políticos, con sentencias firmes de la Cámara Federal de Rosario. Uno de los casos hasta fue elevado a juicio oral hace casi un año, pero el Tribunal Oral de Santa Fe que debe juzgarlo aún no definió la fecha para el comienzo del debate. Y ahora, se agregó el homicidio número 23. Mientras tanto, el militar que asaltó la Casa Gris la noche del 24 de marzo de 1976, destituyó al gobernador Carlos Sylvestre Begnis y usurpó el poder político de la provincia durante los primeros meses de la dictadura, seguirá bajo arresto domiciliario.
González fue indagado el miércoles en dos causas que investigan su responsabilidad en el circuito represivo de Santa Fe. En una, lo acusaron por la desaparición y el asesinato de Lucía Gómez, la última víctima de la masacre del camino de Las Moras, en cercanías de Coronda, en febrero de 1976, que el Equipo Argentino de Antropología Forense recién logró identificar el año pasado. Y en la otra, por el martirio de una militante de la Juventud Peronista, María Cecilia Mazzetti, en agosto de 1976. Pero en ambas se negó a declarar. "Dice que desconoce los hechos", afirmó una fuente consultada por este diario.
En realidad, González estaba citado a declarar el 10 de marzo, pero un artilugio le permitió demorar la indagatoria veinte días. El miércoles 30, llegó a los Tribunales Federales junto a tres acompañantes, entre ellos su abogado, quien en todo momento lo llamó "mi coronel". El vehículo estacionó cerca de la puerta del edificio, donde González se sorprendió ante el reportero de Rosario/12, pero bajó la vista y siguió su marcha. La foto que ilustra esta nota es la primera que se publica en 35 años, desde los tiempos en que gobernaba la provincia.
Las cuentas de González con la justicia son varias:

*En julio de 2008, el juez federal Nº 2 Francisco Miño lo procesó por el secuestro y homicidio de un militante del peronismo revolucionario, Mario Osvaldo Marini y la privación ilegal de la libertad de la esposa de éste, Ana María Cavadini, en diciembre de 1975. En mayo de 2010, elevó la causa a juicio, pero el Tribunal Oral de Santa Fe que debe juzgarlo aún no definió la fecha para iniciar el debate. González ya tiene 82 años.

*En noviembre de 2009, el juez federal Nº 1 Reinaldo Rodríguez lo procesó por el homicidio de 22 militantes políticos, asociación ilícita, privación ilegal de la libertad y tormentos en cuatro casos. El 30 de diciembre de 2010, la Cámara Federal de Rosario ratificó todos los cargos, aunque lo exculpó por un homicidio que no consideró probado.

Se trata de una causa acumulada que investiga, entre otros hechos, la masacre del camino de Las Moras. El juez Rodríguez ya había indagado a González por cuatro víctimas de ese crimen, así que el miércoles lo indagó por la última: "Luci" Gómez, una militante peronista "formoseña de nacimiento y chaqueña de adopción que estuvo 34 años como NN y recién fue identificada en setiembre de 2010. "Luci" cayó entre el 27 y 28 de febrero de 1976 junto a tres compañeras: Olga Teresita Sánchez, Graciela Siryi, María Cristina Mattioli y el esposo de esta última, Mario Luis Totterau. En marzo de 1976, pocos días antes del golpe, los restos de las cuatro mujeres aparecieron en una fosa común, en el camino a Larrechea, a mil metros de la autopista Santa Fe Rosario. Tenían las manos atadas y disparos en la cabeza. Los inhumaron como NN en el cementerio de Coronda, donde una investigación judicial los rescató en 1998 y comenzó a devolverles la identidad: primero, a Sánchez (el 15 de setiembre de 2004); después, a Mattioli (el 6 de setiembre de 2007) y a Siryi (en abril de 2008) y por último a Gómez (en setiembre de 2010). Totterau sigue desaparecido.
González era el jefe del Area 212 el 24 de marzo de 1976, cuando al mando de tropas golpistas copó la Casa de Gobierno, derrocó a Sylvestre Begnis y se convirtió en el primer interventor de la dictadura en la provincia, hasta abril de 1976, cuando lo sucedió el vicealmirante Jorge Aníbal Desimoni, ya fallecido. En esos meses, lo secundó un gabinete integrado por jefes militares de Santa Fe y Reconquista, entre ellos el coronel Reynaldo Tabernero, quien asumió como ministro de Gobierno y tiempo después se convirtió en subjefe de la Policía Bonaerense y segundo del general Ramón Camps.
3 de abril de 2011
©rosario 12

declaró alejandra manzur


Tiene 34 años y nació en cautiverio en 1976. Declaró en la causa Díaz Bessone y conmovió con su historia. Su padre es Óscar Manzur y fue secuestrado junto a su madre Marta Bertolino. Él no volvió a aparecer, pero Alejandra sabe traerlo al presente a través de sus canciones. Una de las tantas historias familiares que se reviven en las declaraciones de las víctimas de la patota de Feced.
[Sonia Tessa] Argentina. Alejandra Manzur canta, escribe canciones, convierte en música todo el dolor que el terrorismo de estado imprimió en su vida desde antes de nacer. Estaba en la panza de su mamá, Marta Bertolino el 10 de agosto de 1976, cuando la patota de Feced las atrapó junto a su padre, Óscar Manzur. Desaparecido desde entonces, es a él a quien le escribió la canción Senegami, que dice: "Desde el fondo de la noche/ siento tu voz que se va/ con otros nombres se pierde/ tu nombre y tu libertad". Y aunque el lunes pasado, cuando declaró en la causa Díaz Bessone, no haya cantado en honor a él, sí conmovió hasta los huesos al contar su historia. Alejandra nació desaparecida, a su mamá la habían torturado con saña durante 25 días, y la amenazaron con que la beba iba a ser entregada en la Casa Cuna. A su papá lo torturaron tanto que le dijo a su esposa "nena, me muero", y nadie volvió a escuchar su voz. José Rubén El Ciego Lofiego era el que conducía las torturas en el Servicio de Informaciones, y está acusado por el homicidio de Óscar. Alejandra tiene 34 años, tiene un hijo de dos años y está embarazada, espera una nena. Su declaración en el juicio tuvo la apuesta a la vida que la caracteriza, por una mirada que combina el dolor y la gratitud.
"Siempre viví el fantasma de la desaparición porque en realidad nací desaparecida, y permanecí varios días sin nombre y apellido, es decir sin identidad, y corrí el riesgo de quedar desaparecida. Finalmente aquí estoy, gracias a la vida, a la lucha, al azar y a la solidaridad de algunas personas. Tal vez por esto, siento un contacto profundo con los hermanos desaparecidos, con los chicos que perdieron su identidad", dijo el lunes a la noche, después de las 22, frente al Tribunal. Alejandra relató que a los seis meses fue separada de su madre, tras pasar con ella por la Unidad 5 de Rosario y la cárcel de Devoto. Entonces, quedó a cargo de sus abuelos. "Viví en la casa de mis abuelos maternos, Rina y Pocho, con ellos y con el tío Guille, que tenía 21 años en ese momento. Estuve todos esos años rodeada del cariño inagotable e infinito de estas tres personas a las que amo profundamente y a quienes estaré eternamente agradecida", dijo frente al Tribunal, mientras su abogada, Gabriela Durruty, no podía preguntarle porque las lágrimas le brotaban sin control y los demás abogados de las querellas tampoco podían contener la emoción.
"Tengo lejanamente en la memoria a mi abuela Rina acunándome en mi piecita y cantándome la canción Señora Santana. Para mí, ella era mi mamá, porque sin duda la sustituyó durante todos esos años. Recuerdo que yo le quería decir mamá y ella me decía rotunda que no, que era mi abuelita Rina. Ahora entiendo su preocupación de conservarle el lugar de mamá a su hija Marta, que estaba presa, y que algún día volvería a ser mi mamá", relató la joven, que había escrito un texto previo como guía de lo que iba a decir, pero después también dejo lugar a la improvisación.
No sólo su mamá, sino también su tío Eduardo hermano mellizo de Marta estaban presos. Mientras tanto, los abuelos maternos habían puesto fotos de Marta y Óscar en la pieza de Alejandra, para que los tuviera presentes. Iban cada tres meses a Devoto. "La principal comunicación con mi mamá era a través de las cartas. Cada semana llegaban cartitas que mis abuelos y mi tío me leían, y a veces yo les daba un besito como una manera de contacto con ella. Yo le mandaba dibujitos y ella me mandaba dibujos con canciones y cuentos escritos a mano. También la visitaba regularmente en la cárcel de Villa Devoto. Los encuentros eran a través de un locutorio (un vidrio y un micrófono). Lo que más recuerdo de eso es alguna de sus monerías: se cubría la cara con todo el pelo y luego se la descubría", contó sobre sus vivencias infantiles.
Uno de esos encuentros con Marta fue distinto. "En una visita de contacto muy breve, en un patio grande, pudimos abrazarnos. Esto debe haber sido algunos meses antes de su regreso. Recuerdo con nitidez que en un momento le dije: ¿por qué no te puedo llevar ahora conmigo?", relató Alejandra.
La vuelta de su mamá, en diciembre de 1981, sumó alegría, pero también contradicciones. "Recuerdo como si fuera hoy el día que le conté a mi seño Mirta en el jardín de infantes que ese día iba a llegar mi mamá, el abrazo que nos dimos cuando al fin nos encontramos, y que le dije que la iba a abrazar hasta dejarla sin respirar. El reencuentro con mi madre real, esa que había perdido/abandonado tantos años antes, por un lado era algo lindo, muy vital, y de hecho, necesario. Pero por otro lado me generaba mucha culpa con mi mamá/abuela que me había acunado con tanta ternura días y noches", rememoró Alejandra, quien aclaró que el amor y la contención familiar, así como concurrir a análisis desde muy pequeña la ayudaron a no volverse loca.
La historia de pérdidas tuvo otro capítulo trágico cuando Alejandra tenía 9 años. Su abuela Rina, tan importante para ella, se suicidó. "Esto está profundamente ligado a todo el dolor y el sufrimiento que se había vivido durante esos años en la casa de mis abuelos maternos por las tragedias ocurridas, como son la desaparición de mi padre, mi madre y mi tío Eduardo presos, y una beba que había quedado huérfana", subrayó el lunes frente a un Tribunal presidido por Jorge Venegas Echagüe.
Una parte de lo perdido, esa madre con la que no pudo compartir los primeros años de su vida, pudo repararlo con la llegada de Tamara, su hermana menor. "Viví la destrucción de mi familia antes de nacer, antes de su constitución. Todos los pedazos quedaron desparramados y ya nunca podrán juntarse, eso es irreparable. Porque la mamá que perdí/abandoné/me abandonó, a los 6 meses, que volvió para recuperarme a los 5 años, es una mamá con la cual yo tuve que conocerme otra vez, y porque mi papá no volvió nunca, ni va a volver. En este sentido de la destrucción de mi núcleo familiar resultó muy reparador el nacimiento de mi hermana Tamara. Fue como revivir la conformación de un nido, donde yo no era la nena chiquita, pero la veía crecer junto a su mamá, que era también mi mamá y esto lo disfruté mucho. También es importante y vital la constitución de mi propia familia, de mi familia actual, mi marido, mi hijo, mi bebé por nacer. Significan la creación de vínculos afectivos nuevos que me llenan de vida y de caricias", dijo Alejandra, en su apuesta por la vida.
Con la vuelta de su mamá también pudo saber algo más sobre su papá, que hasta entonces era un fantasma. "Cuando mi mamá volvió de la cárcel me contó que ellos militaban, que se juntaban con otros compañeros y que luchaban por una sociedad más justa para todos. Que un día vino un golpe de estado y empezó a desaparecer gente y que a ellos los detuvieron juntos poco antes de mi nacimiento. Y cuando le pregunté por mi papá específicamente, me dijo estaba desaparecido. Esto me generó una incertidumbre terrible. Me volvía loca de sólo pensar que podría estar vivo. Y ¿dónde? Se me presentaba como un fantasma y en varias oportunidades soñé que tocaba el timbre en la casa de mis abuelos. Cómo podía ser que ni estaba allí para verlo y tocarlo ni había un lugar concreto donde estuviera enterrado y donde poder llorarlo", dijo Alejandra sobre lo que significa para una niña convivir con aquel siniestro concepto del desaparecido. Tras su insistencia, la madre le dijo que Óscar era un desaparecido justamente porque nadie dice dónde están sus restos, pero que a él lo habían matado. "Con todas estas imágenes de terror tuve que vivir, crecer, pasar mi adolescencia, y hacerme mujer. Los que lo conocieron me cuentan que era muy risueño, muy alegre y muy buena persona, pero para mí era como un fantasma", le puso palabras Alejandra.
En el marco de una declaración más extensa, Alejandra afirmó que "fue muy difícil sobrevivir al horror de esta historia". Y abundó: "Tengo marcas indelebles en la piel, muy profundas, estoy llena heridas, de agujeros, y eso es imposible quitarlo porque son vivencias traumáticas, muchas de las cuales están en mi registro inconsciente porque sucedieron cuando yo aún no tenía posibilidad de guardarlas en la memoria, no tenía el recurso fundamental de la palabras".
De hecho, ahora puede atar el dolor de su infancia con el terrible dolor que sufrió su madre, cuando sólo tenía 23 años. "Hoy que tengo un niño de dos años y estoy embarazada de 8 meses me resulta inimaginable y de una crueldad y de una crudeza insoportable la separación de un hijo en los primeros años de su vida. No poder presenciar los primeros pasos, las primeras palabras, y cada uno de los signos de su crecimiento", dijo frente al Tribunal.
Por eso su gratitud. "Si alguien ve mis fotos de esos años, puede ver en mí una nena alegre, pícara, vivaz, y de hecho tengo muchos recuerdos lindos de mis primeros años. Pero yo pude darme cuenta varios años más tarde cuánta tristeza y cuánta angustia había en ese hogar, y cuánto esfuerzo hicieron mis abuelos y mi tío para que yo no percibiera con tanta crudeza tanta desolación", afirmó.
Alejandra también subrayó el dolor que provoca en las víctimas del terrorismo de Estado la impunidad y reclamó porque cinco de los seis imputados de la causa Díaz Bessone están libres. "Parece una paradoja de la historia argentina que esté hoy aquí, a 34 años de los acontecimientos, embarazada de ocho meses, como estaba mi madre cuando la secuestraron , frente a este tribunal, pidiendo que se haga justicia por los tres. Por mi padre, por mi madre y por mí", terminó su testimonio. La canción que escribió para su padre también dice: "Las estrellas van muriendo/ el tiempo las ve pasar/ pero su luz permanece/ no se apagará jamás".
3 de abril de 2011
©rosario 12

tribulaciones libias


¿Y qué harán la Casa Blanca y la OTAN si, como parece posible, el dictador aplasta la rebelión?
[Juan Gelman] La oposición a Khadafi está pasando malos momentos pese a los bombardeos. Por su parte, la Casa Blanca y la OTAN no están libres de preocupaciones: se ha descubierto que en las filas rebeldes hay elementos de Al Qaida. Así lo admitió el almirante James Stavridis, jefe de las operaciones conjuntas en Libia, aunque subrayó que "la conducción está integrada por gente responsable" (29-2-11). Se refería, sin duda, al primer ministro del Consejo Libio de Transición, Mahmoud Jibril, ex mano derecha del dictador y ex director de la Junta Nacional de Desarrollo Económico desde 2007, que impulsó la inversión extranjera –en particular de capitales estadounidenses y británicos– y las privatizaciones en el país africano. Parece que hace apenas unas semanas descubrió que Khadafi es un tirano de la peor especie.
Jibril, doctorado en la Universidad de Pittsburgh, resulta desde luego muy confiable para los intereses petroleros foráneos. No es el único: Ali Tahroumi, ministro de Finanzas del gobierno provisional y encargado de los asuntos relativos al oro negro, volvió a Libia hace un mes tras 35 años de exilio procedente de EE.UU., donde ocupaba una cátedra de la Universidad de Washington. Hay más gente responsable.
Galifa Hifter, ex coronel del ejército, fue designado jefe militar de los rebeldes. Regresó de EE.UU. después de 20 años de ausencia; encabeza el llamado Ejército Libio Nacional, un grupo opositor con asiento en Virginia, y se sospecha que es un "agente dormido" de la CIA (26-3-11). Los tres son apenas algunas piezas de la oposición, un mosaico variopinto que no mucho tiene que ver con los centenares de miles de libios que empezaron a salir a la calle a mediados de febrero, hartos ya del déspota.
Trascendió que el Departamento de Estado enviaría a Benghazi a Chris Stevens, ex número 2 de la embajada estadounidense en Trípoli, a fin de "trabajar con los opositores, hacerse una mejor idea de sus necesidades, evaluar cómo los podemos ayudar y completar la imagen que de ellos tenemos y llenar así las lagunas de lo que sobre ellos sabemos" (EFE, 30-3-11). En realidad, las lagunas son pocas.
"El grupo principal que dirige la insurrección es la Conferencia Nacional de la Oposición Libia (NFSL, por sus siglas en inglés). Lidera la lucha y es una milicia armada auspiciada por EE.UU. que integran sobre todo expatriados y tribus opuestas a Khadafi" (17-3-11). Otro enemigo del dictador: el Grupo Combatiente Libio-Islámico (LIFG, por sus siglas en inglés), fundado en 1995 por mujaidines que lucharon contra la ex URSS en Afganistán, se dedica desde entonces a derrocar a Khadafi, pero algunos se han unido a Al Qaida "para lanzar la Jihad contra los intereses libios y occidentales en todo el mundo". En febrero de 2004, el entonces director de la CIA George Tenet testificó ante el Comité de Inteligencia del Senado y señaló que "una de las amenazas más inmediatas (a la seguridad de EE.UU.) proviene de pequeños grupos internacionales de extremistas sunnitas vinculados con Al Qaida. Incluyen al LIFG" (18-1-05).
El LIFG merece ciertamente atención. Combate a Khadafi porque lo considera al frente de "un régimen apóstata que ha blasfemado contra el Señor Todopoderoso". Su acción más notoria fue el intento fallido de asesinarlo en febrero de 1996, en el que murió gente de los dos bandos. No se pudo confirmar que el MI15 financiara el ataque, como denunció David Shayler, ex agente de ese Servicio de Inteligencia británico: en cambio, un estudio publicado en el Terrorism Monitor, de la Jamestown Foundation, revela que "el LIFG recibió hasta 50.000 dólares del terrorista saudita (Bin Laden) por cada uno de sus militantes caídos" (5-5-05).
El presidente de Chad, Idriss Deby Itno, "manifestó que Al Qaida ha saqueado arsenales militares y comprado armas en la zona libia rebelde, incluso misiles tierra-aire, que después contrabandeó a sus santuarios" (25-3-11). Resulta que EE.UU., Gran Bretaña y Francia son ahora camaradas de armas del LIFG, "el elemento más radical de la red de Al Qaida. La secretaria de Estado Hillary Clinton admitió los riesgos de esta alianza non sancta en una audiencia parlamentaria: señaló que la oposición libia es probablemente más antiestadounidense que Khadafi" (20-3-11).

¿Entonces?
Tal vez lo haya explicado inadvertidamente Denis McDonough, vicedirector de Seguridad Nacional del presidente Obama: en una conferencia de prensa que se realizó el lunes pasado, declaró que "la Casa Blanca no toma decisiones sobre asuntos como una intervención basada en precedentes. Las tomamos basados en cómo podemos promover mejor nuestros intereses en la región" (28-3-11). ¿Esto significa que los bombardeos aliados sólo empezaron cuando los rebeldes llegaron a controlar vastos territorios de Libia y a ocupar ciudades y puertos petroleros clave, y se aprestaban a apoderarse de la cuenca del Buraiqa, repleta de oro negro? ¿Aunque Al Qaida estuviera metida en el frente opositor? ¿Y qué harán la Casa Blanca y la OTAN si, como parece posible, el dictador aplasta la rebelión? ¿Invadir? ¿Negociar? ¿Dejar a Khadafi en su puesto?
3 de abril de 2011
©página 12

cabanillas condenado a perpetua


La historia del caso Cabanillas, el oficial de Orletti condenado a perpetua. La realidad completa de Cabanillas, uno de los oficiales que comandaba el campo de concentración de la Operación Cóndor, fue conociéndose por retazos que pudieron armarse después de las cartas públicas de Gelman. Los detalles.
[Martín Granovsky] Argentina. La condena a prisión perpetua del ex general Eduardo Cabanillas, el jueves último, es parte de una larga historia que ilustra cómo fue construyéndose socialmente la plataforma que permitió juzgar a todos los represores acusados por delitos de lesa humanidad. El inicio fueron las cartas públicas de Juan Gelman al entonces jefe del Ejército, Martín Balza, que Página/12 reprodujo en 1999.
En abril del ’99, Gelman había acusado a Cabanillas, que era general de división y jefe del Segundo Cuerpo con asiento en Rosario, como responsable mediato del robo de su nieta, la criatura de su hijo Marcelo y su nuera María Claudia, secuestrados en 1976 en el campo de concentración Automotores Orletti, en Venancio Flores y Emilio Lamarca, del que el entonces capitán era subjefe. Por sus acciones en Orletti es que fue condenado el jueves a perpetua.
Balza, que hoy es embajador en Colombia, llamó entonces por teléfono a Gelman y se puso a su disposición. Pero el camino hacia la Justicia civil debió remover muchas barreras de casta. Cabanillas intentó esquivar la Justicia gracias a la complicidad del Tribunal de Honor del Ejército, que lo investigó por dos "faltas", definidas de este modo por el propio general de división:

n La primera, "faltar a la verdad al jefe del Estado Mayor del Ejército, a mis camaradas y a la sociedad en general, al negar mi participación en 1976 en un presunto lugar de reunión de detenidos".

n La segunda falta, "ocultar y/o adulterar tal antecedente de mi legajo personal, para facilitar mis sucesivos ascensos".
Contradicciones

Pero cuando aparecen papeles sostener una falacia es más complicado. Cabanillas dijo en 1999 ante el Tribunal de Honor que él nunca había ocultado la verdad, ni siquiera en la declaración que prestó en 1977 en un sumario militar. El dato clave es que el propio Gelman había aportado ese expediente. Allí Cabanillas reconoció que revistaba en un organismo llamado OT 18, dependiente de otro llamado OT 1, a cargo del teniente coronel Rubén Visuara. El general siempre negó que la OT 18 tuviera algo que ver con Orletti. Pero cuando se desató el escándalo, concedió un reportaje al diario La Mañana del Sur.
"Yo trabajé todo lo que era contrainteligencia", dijo Cabanillas. "Se recibían en la SIDE nombres, gente que estaba trabajando en estas organizaciones defensoras de los derechos humanos. A partir de ahí, los grupos operativos, llámase Jardín o Automotores Orletti o los inorgánicos, operaban, sacaban gente y la ponían a disposición de la SIDE. Luego se les tomaba declaración y se los entregaba a la Justicia. Ese era el procedimiento que yo conocía."

"Sin Datos"
En cuanto al segundo cargo por el que Cabanillas intentó protegerse en el Tribunal de Honor, también es útil para dar cuenta de la transición democrática en la Argentina.
Tras la publicación de las cartas de Gelman, Página/12 consultó a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Dos dirigentes, ya fallecidos, Alfredo Bravo y Simón Lázara, investigaron el caso y aportaron una conclusión valiosa para explicar por qué Cabanillas había podido seguir ascendiendo en democracia y sorteado todos los obstáculos en la Comisión de Acuerdos del Senado.
El truco era simple. Según la APDH, cada vez que el pliego del oficial llegaba al Congreso lo hacía con dos letras, s.d., que significa "sin datos". Aludía al período en que Cabanillas había estado en comisión en la Secretaría de Inteligencia del Estado.
Frente al Tribunal de Honor declaró el general de brigada retirado Enrique Lusso, compañero en el Colegio Militar de Cabanillas y su amigo.

–No tenía actividades en ningún LRD –dijo Lusso como si todo el mundo entendiera–. LRD significa "Lugar de Reunión de Detenidos". En castellano, campo de concentración.

El Tribunal formuló a Lusso sólo cuatro preguntas. Al coronel retirado Rubén Víctor Visuara le hizo siete. Igual a Visuara se le escaparon algunas precisiones. Dijo que no debía hablarse de OT 1 sino de A III 1 e informó que de él dependían un "grupo de apoyo a jefatura", una "división reunión", una "división interior", una "división apoyo" y un "grupo guardia".
En su conclusión, el presidente del Tribunal de Honor, Miguel Angel Viviani Rossi dijo que "Silva (es decir, el represor no militar subordinado a los militares Aníbal Gordon) y su gente operaban Orletti, pero revistaron o se ampararon en la OT 18". Y que "Calmon y Cabanillas revistaron en la OT 18 pero no operaban ni conocían Orletti. El grupo Silva era operacional y secreto. La sigla, denominación o cartel OT 18 les venía bien para encubrir sus actividades. También les venía bien manifestar que la OT 18 tenía jefe y segundo jefe. Desviaban responsabilidades".
Viviani Rossi aclaró que presidía "un tribunal de conciencia que se basa en la palabra de honor de todos los que declaran en este Tribunal Superior de Honor", y dictó la absolución por este motivo: "Mi conciencia me dicta que el hoy general Cabanillas no faltó a la verdad cuando declaró sus actividades en la corta comisión que cumplió en la SIDE".
Los generales retirados Alejandro Soria, Héctor Lubin Arias, Isaías García Enciso y Juan Mabragaña dieron su bendición.
Pero antes de esa decisión de casta, Balza decidió pasar a Cabanillas a disponibilidad, paso previo a su retiro, y pidió a la Justicia civil que investigara el tema.

A la Justicia
La decisión de Balza no tenía precedentes en ese momento. El propio jefe del Ejército enviaba a la Justicia federal el expediente del Tribunal de Honor sobre el general Eduardo Cabanillas. Y en otra decisión sin precedentes, la última página del expediente indicaba que Balza "no comparte" y "califica cuanto menos de excesivos" "algunos de los términos" de lo actuado por el Tribunal.
El documento, obtenido entonces por Página/12 en medios judiciales y publicado, tiene un párrafo que explica por qué todo el expediente puede interesarle a la Justicia. Dijo Balza: "Es criterio del suscripto que en el desarrollo de la investigación se habrían abordado aspectos que trascienden el marco fáctico que el específico campo del honor militar impone, motivo por el cual corresponde que tales antecedentes sean puestos en conocimiento del Juzgado Criminal y Correccional federal No 7 de la Capital Federal, a cargo del doctor Adolfo Bagnasco, por considerar que los mismos podrían resultar de interés en la causa que dicho magistrado instruye en relación a la desaparición de menores".
Balza también evitó aprobar la absolución del Tribunal de Honor. El entonces jefe del Ejército consideró que como el Tribunal de Honor había absuelto a Cabanillas, era "inoficioso", es decir superfluo e inútil, dictar una resolución especial que santificara a los santificadores de Cabanillas.
La entonces defensora del Pueblo porteño, Alicia Oliveira, una de las abogadas más experimentadas en causas de derechos humanos desde el primer día de la dictadura, también había tomado el tema como propio. Oliveira criticó que el Tribunal de Honor tuviera facultades para deliberar en secreto, que también fuera secreto el expediente y que hasta los términos exactos de la resolución final fuesen reservados. Para la abogada, la falta de control de los actos públicos es propia de sistemas tiránicos.
Alicia Oliveira llegó a advertir al entonces presidente Carlos Menem que si el expediente no se hacía público ella presentaría una demanda contra el Estado argentino ante el sistema interamericano de derechos humanos.
La publicidad de cada paso y la presión permanente de Gelman y de abogados y organismos de derechos humanos llevó a Balza para concluir, con su decisión de ese momento, que el honor militar no está por encima de las leyes y que la conciencia de un tribunal administrativo no basta para determinar la conciencia o la culpabilidad de un oficial sobre faltas mucho más severas que mentir.

Corporaciones
El Tribunal de Honor que absolvió a Cabanillas podría formar parte de un manual sobre corporaciones al margen de la ley. Nunca sancionó a nadie violar los derechos humanos pero sí castigó a oficiales que, incluso, antes de la autocrítica pública de Balza sobre el papel del Ejército, difundida en 1995, condenaron la represión durante la dictadura.
El Tribunal ni siquiera investigó por qué el entonces general de división sometido a su veredicto regalaba siempre un libro de la Agrupación Aunar, del represor Fernando Verplaetsen, que considera al ‘Nunca Más’ un libro "anestesiante". Balza consideró que regalar ese panfleto era, en sí misma, una causa suficiente para el pase a disponibilidad de un alto oficial. Fue ese hecho el que utilizó para separar a Cabanillas del Ejército y dejarlo sin protección ante la Justicia. Lo hizo por un radiograma comunicado al propio Cabanillas. Recién después lo informó al ministro de Defensa, Jorge Domínguez, que a su vez trasladó el dato a Menem.
"La misiva pública del señor Juan Gelman fue efectivamente conocida por mí en su oportunidad", señaló ayer Balza en un texto que envió desde Colombia ante la consulta de este diario. "Habiendo comprobado la veracidad de las afirmaciones del distinguido poeta, procedí, en mi condición de máxima instancia jerárquica de la Fuerza, a relevar del mando al general Cabanillas y a disponer su pase a situación de retiro, aun con la oposición del entonces ministro de Defensa."

Los Castigados
Los ex capitanes José Luis D’Andrea Mohr, ya fallecido, y Federico Mittelbach, conocieron en cambio la severidad del Tribunal de Honor. En los primeros años de la democracia D’Andrea tildó de "heroicas" a las Madres de Plaza de Mayo y de "cobardes" a las juntas militares. Igual que Juan Jaime Cesio, un valiente oficial que siempre condenó la masacre de civiles, D’Andrea fue descalificado por "falta gravísima al honor". Apeló ante Miguel Angel Viviani Rossi (el mismo portador de conciencia que absolvió la conciencia de Cabanillas) y éste interpretó que D’Andrea era "un soberbio y un irrespetuoso". Después, el Consejo de Guerra tomó el expediente del Tribunal de Honor y le quitó el grado a D’Andrea. Ya como ex capitán, se dedicó a investigar, con resultados concretos, la desaparición de conscriptos durante la dictadura.
El Viviani Rossi del Tribunal de Honor era padre del Viviani Rossi que fue segundo de Cabanillas cuando el general ofendido en su honor era comandante del Segundo Cuerpo de Ejército. También es el mismo que, cuando presidía Salto Grande, bautizó las turbinas con el nombre de sus hijas.
3 de abril de 2011
©página 12

no a la explotación animal


columna de lísperguer
Universidades, veterinarios y criaderos organizan feria sobre mascotas.

Da escalofríos leer la lista de organizadores. No se lee en el artículo que en la feria también se venden y compran animales, se ofrecen espectáculos artísticos con animales en cautiverio muy similares a los que repudiamos en circos y se fomentan los zoológicos, esa inmensa y terrible institución que captura animales para encerrarlos y exhibirlos de por vida, como esclavos enloquecidos por la reclusión forzada. Los docentes de la universidad mencionada son también expertos en la aplicación abusiva de la eutanasia, algunas de las otras organizaciones son activas en la propaganda a favor del exterminio de los perros perdidos o en situación de calle. No se puede enseñar la tenencia responsable si empezamos aceptando los criaderos, la destrucción de familias animales para vender a sus miembros, la compra y venta de animales como si fuesen mercancías desechables. Los miembros de la familia no se compran: se adoptan, y no se les miran los dientes.
lísperguer

radiografía a las llamadas bacrim


Un informe de la Corporación Nuevo Arco Iris intenta mostrar la naturaleza de esos grupos, cuyo nombre es aún discutido por muchos sectores, y mostrar su dinámica en diferentes regiones del país.
Colombia. Herederos de las AUC, bacrim o neoparamilitares. La discusión está abierta. Hace unos días en la plenaria de la Cámara se llevó a cabo un debate de control político citado por los representantes Guillermo Rivera, Wilson Arias, Iván Cepeda y Jorge Gómez en el que se discutió el fondo de estas bandas.
¿Quiénes las integran? ¿Son el rearme de antiguos AUC? ¿El gobierno está tomando las medidas necesarias para luchar contra ellas? Pareciera que lo único que está claro es que se han convertido en el gran desafío de las autoridades. El presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, lo han reconocido. La estrecha relación de estos grupos con el narcotráfico los hace "muy poderosos, muy peligrosos", aseguró hace algunos meses el ministro Rivera a Semana.com
En un intento por hacer una radiografía de las llamadas bacrim, la Corporación Nuevo Arco Iris hizo un estudio, que se dará a conocer este viernes en el Senado, sobre su naturaleza y dinámica. Los investigadores y autores del informe, Ariel Ávila y Angélica Arias, señalan en el documento que el énfasis del anterior gobierno en la lucha contra la guerrilla de las FARC y la relativa fácil desmovilización y extradición de los principales jefes de las AUC, hizo pensar que los mandos medios y miembros rasos de las Autodefensas iban a seguir el camino de la reintegración, pero que la realidad fue otra.
"Las autoridades militares y policiales han gastado considerables recursos y empleado renovadas técnicas en la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico, pero desafortunadamente ese no ha sido el caso en relación con los herederos de las AUC".
El representante Iván Cepeda ha sido enfático en decir que las bacrim no son "simples bandas delincuenciales". En ese sentido coincide con Nuevo Arco Iris. La Corporación señala que la caracterización de dichos grupos como "bandas criminales" es "simplista, desorientadora y representa las actividades de estos grupos de una forma limitada".
Para evidenciar lo complejo del fenómeno, lo compara con lo que eran las AUC. El informe identifica cuatro puntos:
 
- La persistencia del narcotráfico y las relaciones estrechas que tuvieron narcotraficantes con las AUC, y que continúan ahora con las llamadas bacrim, lo cual asegura su financiación.
 
- La continuidad entre los mandos medios y bajos de los frentes de las AUC y los ahora jefes de los grupos reorganizados, quienes han reconstruido parte de las relaciones institucionales que funcionaron efectivamente en el pasado.
 
- Corrupción en las agencias estatales y la representación política local, resultado de la persistencia del narcotráfico. Esto es latente en los territorios con actividades extractivas y en zonas rurales y urbanas en donde la venta de protección es rentable.
 
- Las fisuras entre los contextos políticos locales de las zonas de influencia de las antiguas AUC y la coalición de fuerzas políticas que jalonan al gobierno nacional. Los quiebres entre centro y región son el resultado de la política anticorrupción y de restitución de tierras a las familias despojadas por las AUC.
 
Ante el panorama que presenta el informe los retos para el gobierno no son pocos. Ni sencillos. El documento reitera sobre la importancia de mejorar la caracterización de estos grupos. "El término neoparamilitar, ofrecido como alternativa a la denominación oficial, no es el óptimo, aunque es más complejo e incluye más elementos de realidad".
Otro aspecto es el que tiene que ver con la información sobre las acciones de estos grupos. Según el informe hay una enorme tendencia al subregistro y a que sus acciones sean invisibles para el público y las autoridades.
Y una de las razones que da para esto, es que las actividades de estos grupos están dirigidas principalmente en contra de comunidades, colectivos o individuos, y si no hay denuncia sobre la coacción y violencia no queda constancia del hecho. Citan como ejemplo los registros que se tienen de Montería en donde aparecen 12 eventos relativos a los ‘neoparas’ en el 2010, lo que para ellos "es negar una realidad que no pasa desapercibida en la capital de Córdoba".
Lo que hay que considerar es que si se quiere enfrentar este fenómeno seriamente, "lo primero que hay que hacer es tener un buen diagnóstico de lo que hacen estos grupos, en dónde lo hacen, cómo, con quiénes".
El informe señala que no hay acuerdo en cuanto al número de municipios con actividades de las bacrim. Mientras la Policía Nacional indicó que para el 2010 registraron actividades en 152 municipios repartidos en 20 departamentos, el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, en cabeza de su director, Felipe Muñoz, seis meses antes, había señalado que sólo 54 municipios estaban afectados.

Zonas Más Afectadas
Nuevo Arco Iris habla de la conformación de tres grandes redes de grupos armados concentradas en cuatro regiones.
Una sería la que se está conformando alrededor de la alianza entre ‘Los Rastrojos’, ‘Los Paisas’ y alias ‘Sebastián’, en Medellín, que es llamada ‘Los Confederados’ en algunas regiones de Antioquia y la Costa.
Y es que aunque ‘Los Rastrojos’ estaban concentrados en el suroccidente y Costa Pacífica en el 2007, dos años más tarde llegaron a la Costa Caribe y al corredor que va desde el Urabá hasta la frontera con Venezuela, pasando por el Bajo Cauca, Sur de Bolívar y Sur del Cesar. Esta red se fortaleció en el corredor mencionado con la alianza establecida con Los Paisas y con Erik Vanegas, alias Sebastián, ubicado en Medellín (ver mapa).
Otra es la red liderada por ‘Los Urabeños’, las ‘Águilas Negras’ y los ‘Gaitanistas’, grupos que tienen una presencia fuerte en las costas del Golfo de Urabá y Córdoba, y en el corredor que va desde el sur del departamento de Córdoba hasta la frontera con Venezuela. Por la ubicación geográfica de esta agrupación, podría ser considerada como los herederos de lo que se conoció como la ‘Casa Castaño’. A esta red estaría asociado Maximiliano Bonilla, alias ‘Valenciano’, quien rivalizó con Erik Vargas sobre el control del crimen organizado en Medellín.
La tercera es liderada por el Ejército Revolucionario Popular Anticomunista de Colombia, ERPAC, que está ubicada en los llanos orientales. Esta red tiende a estar relacionada con ‘Los Urabeños’ y sus aliados, aunque mantiene independencia y no tiene competencias en su zona.
Las tres grandes redes de neoparamilitares tienden a concentrarse en cuatro regiones en donde se ubican la mayoría de los cultivos de coca.
 
Cultivos de Coca y Bacrim
Después de 10 años del inicio del Plan Colombia, señala el informe, hubo una reducción importante en la extensión de los cultivos de coca entre el año 2000 y 2003. La disminución de cultivos estuvo centrada en el departamento de Putumayo, el cual pasó de aproximadamente 66 mil hectáreas sembradas en coca en el 2000, cuando representó el 40 por ciento del total nacional, a 5 mil en el 2003, como resultado de una masiva fumigación aérea de las zonas con coca.
Sin embargo, ahora la producción de coca se ha concentrado en cuatro zonas.
 
- En el norte, en un corredor entre el Urabá antioqueño y chocoano, que pasa por el sur de Córdoba, el bajo Cauca, el sur de Bolívar, y llega hasta el Norte de Santander, en la frontera con Venezuela.

- En el oriente, en los departamentos del Guaviare, Meta y Vichada, y en menor medida en Arauca.
 
- En el sur, en los departamentos del Putumayo y Caquetá, en la vertiente oriental del Macizo Colombiano.
 
- En el Pacífico, en la vertiente occidental del Macizo, en el departamento de Nariño, y con cultivos menores pero crecientes en Cauca, Valle y Chocó. En esta región del Pacífico colombiano se ubica la mayor extensión de cultivos de coca, que aumentó de 15 mil hectáreas en el 2004 a 25 mil en el 2009.
 
Pero esas regiones no son las únicas, hay otras afectadas por los cultivos, como la Amazonía y la Sierra Nevada de Santa Marta, pero allí la extensión de los sembrados de coca es marginal en relación con el total. De acuerdo con el estudio para el 2009 de la Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas, hay aproximadamente 217 municipios afectados por los cultivos de coca, cifra no despreciable, y en donde hay influencia de actores armados ilegales.
Nuevo Arco Iris analiza en detalle la evolución de las zonas de cultivos de coca entre el 2003 y el 2009, de donde proviene una de las principales fuentes de financiación de los grupos irregulares , y destaca dos grandes cambios y dos continuidades reveladoras:

- El crecimiento de los cultivos en la zona del pacífico, de 15 mil a 25 mil, sobre todo en los departamentos del Cauca, Valle y Chocó. En estos departamentos se pasó de 1.500 a casi 9 mil hectáreas en los últimos 6 años.

- La disminución de los cultivos en la zona oriental, de 34 mil hectáreas a 16 mil, sobre todo en el departamento del Meta. Esto ocurrió principalmente en los municipios con influencia de las FARC, y como consecuencia del Plan Patriota, los programas de erradicación de cultivos y el Plan de Consolidación Integral de la Macarena, PCIM. En esta zona se asentaba la dirección del otrora poderoso Bloque Oriental de esa organización, liderado por Víctor Julio Suárez, alias ‘Mono Jojoy’.
 
- Una de las dos continuidades preocupantes de lo observado entre el 2003 y el 2009, período de análisis de UNODC, es la permanencia de los cultivos en la zona central, mayoritariamente regulados por grupos asociados con lo que fueron los diferentes frentes de la AUC. Esta es una amplia zona que va desde el Golfo de Urabá hasta la frontera con Venezuela y que albergó en su momento a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, ACCU, Bloque Mineros, Bloque Central Bolívar y Bloque Norte.

Otra continuidad es la permanencia de una importante extensión de cultivos de coca en Guaviare, Meta y Vichada, con una tendencia a estar bajo el control del llamado ‘ERPAC’, cuya cabeza era Pedro Oliverio Guerrero, alias ‘Cuchillo’, hasta finales del 2010, cuando fue muerto en un operativo de fuerzas élite de la Policía Nacional.
3 de abril de 2011
31 de marzo de 2011
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