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[Meryt Montiel Lugo] Un problema a flor de piel.
"Emitían gritos o gemían como gorilas. A mí eso no me ofende... Me pueden decir lo que quieran, si no le doy importancia todo queda así, como un comentario o una acción tonta de aquel que quiere magnificar su racismo".
En esa forma se refirió Edwin Congo, jugador del Levante, equipo de primera división del fútbol español, a los gritos y actitudes racistas que le profirió un grupo de aficionados del Real Madrid, el pasado domingo, en el partido que disputó contra ese club, en Valencia.
El jugador bogotano no quiere darle trascendencia a este tipo de comportamientos, cada vez más frecuentes en los estadios europeos y de los que han sido víctimas jugadores como Pablo César Wanchope, del Málaga; Samuel Eto'o, del Barcelona o Roberto Carlos, del Real Madrid.
Para él lo mejor es "no magnificar algo que realmente no tiene mucha importancia".
Pero no todos tienen la misma reacción serena de Congo, cuando son rechazados por su color de piel. Y mucho menos, si son discriminados en su propio país.
La estudiante de octavo semestre de derecho Johana Luz Acosta es una de esas personas que no tolera que la discriminen por ser negra. La joven cartagenera logró que por primera vez en Colombia un juzgado fallara contra los representantes de dos discotecas de la capital de Bolívar (La Carbonera y Qk -Yito) por no permitirles, en diciembre pasado, la entrada a ella y a su hermana, sólo por el color de su piel.
"No se vayan a sentir mal, pero es que los dueños de la discoteca me tienen terminantemente prohibido que deje entrar a personas del color de ustedes, a menos que tengan mucho reconocimiento o dinero", les dijo esa noche, uno de los porteros de una de las discotecas.
Los episodios racistas en Cartagena son frecuentes. Lo propio ocurre en Cali, una ciudad con un 60% de población negra.
Andrea Varón, una estudiante de medicina, de 23 años, así lo confirma.
Ella cuenta que en un reconocido bar de Cali, valiéndose de varios argumentos falsos, no les permitieron la entrada a ella y a sus acompañantes, porque dos de ellos - su hermano adoptivo y un amigo de éste - "son morenos".
"Fuimos súper arreglados. Cuando íbamos a entrar nos dijeron que no había mesa. Mi novio, amigo de uno de los dueños, fue a hablar con él y éste le dijo, ‘¡tú vienes con esos morenitos que están allá afuera? Ah, vamos a ver si hay mesa'.
¿!Que no hay mesa!? Si esto está casi vacío, comentamos. Luego se arrimó al bar un tipo en una camioneta y preguntó a todo pulmón que si había mesa y los porteros le dijeron que sí. Le pregunté entonces a uno de ellos: ‘¿cómo así que sí hay mesa?' Y me respondió: ‘es que sí hay para gente VIP'. ‘¿Pero si tiene invitación VIP, si tiene reserva, cómo se va a parar a preguntar desde la calle si hay mesa? Es ilógico', le argumenté. El caso fue que no nos dejaron entrar", cuenta Andrea.
EL PAIS con el ánimo de corroborar esta denuncia y otra con relación a un restaurante que supuestamente, discrimina a sus clientes por su etnia, envió el pasado jueves en la noche a tres profesionales negros a esos sitios y pudo establecer lo siguiente: en el restaurante los dejaron ingresar sin ningún inconveniente y los atendieron como a cualquier cliente.
En el bar que denunció la estudiante caleña no les permitieron entrar. Les argumentaron que en el lugar había una fiesta privada, organizada por una universidad caleña.

En el Modelaje y la Publicidad
Lo cierto es que la discriminación racial no conoce fronteras y ataca tanto a gente del común como a los famosos.
Si no, que lo diga la modelo internacional Belky Arizala, que también en Cartagena, sufrió un desplante al querer ingresar – con invitación VIP— al bar El Sitio, junto a su hermana. Sólo fue admitida cuando los administradores del lugar se enteraron de quién se trataba.
Por el color de su epidermis, esta hermosa mujer también fue rechazada por la familia de un novio blanco que tuvo.
"Apenas pisé su casa me hicieron gestos súper desagradables. Yo esperé la reacción de mi pareja y vi que se sintió inseguro. Inmediatamente salí corriendo de ahí y me dije: ‘este hombre no es para mí'".
La modelo considera que en la televisión y en el mundo de la publicidad en Colombia también hay racismo.
"Las presentadoras de farándula y de los noticieros en general tienen el mismo perfil. No hay una presentadora negra. Y los actores negros, sólo contadas excepciones, siguen haciendo papeles secundarios y de servidumbre".
Los publicistas, fotógrafos y gente dedicada al entretenimiento, agrega Arizala, "me han dicho en mi cara que no colocan a una negra como imagen porque la población afro no tiene poder adquisitivo. Esa es una discriminación racista y clasista. En cambio, en México, fui la primera negra publicada en una revista de novias. Pero en Colombia nunca lo he hecho en nueve años de carrera".
Cuenta además esta propietaria de una academia de modelaje en Bogotá que cuando muchos clientes llaman a solicitar un casting con sus pupilos, lo primero que le advierten es: "No quiero modelos negros".
Entonces, afirma, "les digo a ese tipo de personas, ¿sabe qué? no me interesa trabajar con usted y les cuelgo el teléfono".

Contra los Indígenas
La segregación étnica no sólo se evidencia, como es ya trillado advertirlo, en el campo político, militar, estatal o en muchos clubes sociales.
Se refleja también a través de esas actitudes cotidianas que devastan la autoestima de los afectados, entre ellos, los indígenas.
Leonor Zalabata, una líder wayúu, comenta cómo aún los indios son objeto de burla por no hablar bien el español. "Por el hecho de no manejar un castellano fluido nos consideran ignorantes o incapaces".
Cuando visten con su indumentaria tradicional son más rechazados. "Los taxistas no quieren recogernos y aún hay familias, en las que, cuando un niño llora le dicen: ‘ahí viene el indio y te va a llevar'. Así que cuando nos ven somos un espanto para ellos", explica Zalabata.
José Vicente García Guasaquillo, presidente de la Organización Indígena del Valle del Cauca, Orivac, corrobora situaciones similares.
"Cuando se dan cuenta de que somos indígenas los que vamos a alquilar una casa para el funcionamiento de una oficina de los cabildos, por ejemplo, inmediatamente sus dueños dicen que no".
Y si el niño aborigen habla nasa yuwe y no se expresa bien en español, agrega García, se burla, incluso, su profesor, quien le dice que deje de hablar esa lengua tan fea, que la olvide y aprenda el español.

Arrendar, Qué ‘Camello'
Y si a los indios se les dificulta tomar casas en alquiler a muchos negros también, sobretodo en sectores de estrato cuatro, cinco o seis.
Eulalia Mosquera narra cómo, si llamaba telefónicamente era aceptada como posible inquilina. Pero cuando se presentaba en compañía de su hijo a finiquitar el negocio le salían con mil excusas y terminaban diciéndole que no.
Hace pocos días comenta Eulalia, su hermano Fermín, también fue objeto de rechazo en un reconocido hotel del Oeste de Cali.
"Como él está remodelando su casa fue al hotel para solicitar hospedaje por varios días. Le dijeron que estaba copado. Y pronto pudo corroborar, a través del comentario que escuchó de dos de las empleadas, que aquello no era cierto y que todo se debió, a su color de piel".

No a Chistes Racistas
Para Sandra Torres, etnobióloga y asesora de asuntos afrocolombianos de la Alcaldía, es inconcebible que en una ciudad culturalmente afro como Cali no se pueda ver reflejada esa identidad en los diferentes campos de acción y poder.
En la mayoría de las entidades del sistema bancario y en las grandes empresas los negros no tienen siquiera la posibilidad de trabajar en oficios varios, sostiene Torres, también profesional en finanzas y negocios internacionales.
"La gente cree que contratarlos es vender una imagen negativa de la entidad, porque ser negro es considerado en este país como algo sucio, feo, que inspira desconfianza y no lo quieren relacionar con sus empresas o corporaciones".
Por eso la etnobióloga se pregunta: ¿por qué no se encuentran en el sector financiero cajeros o cajeras afro? Son contados. Y no es por falta de gente negra preparada" .
Torres critica también actitudes como reírse de los chistes racistas, no llamarle la atención a un niño cuando insulta o se burla de un compañerito negro. O comportamientos como los de los jóvenes universitarios que dejan a un lado a sus compañeros afros a la hora de formar grupos de estudio. O no darle empleo a una persona por el sólo hecho de vivir en Aguablanca.
"El lenguaje tiene poder. Y la palabra crea acción. Por más que las personas digan que es un simple chiste, en el inconsciente del negro como de quien no lo es, se está sembrando la idea de que los afrodescendientes son personas de poco valor. Esto baja la autoestima del negro y ocasiona que aquellos niños mestizos o blancos tomen actitudes racistas que se reflejan más adelante: que cuando sean gerentes de una empresa por ejemplo, no contraten a personas negras", explica la etnobióloga.
Por eso, aconseja Torres, la comunidad en general necesita mejorar su identidad cultural. "Cuando la gente tenga claro quién es y de qué fenómenos es resultado va a poder respetar a las personas que no son como ella. Así, cuando vea su rostro blanco o mestizo en el espejo no se sentirá superior, sino, diferente".

En Sus Propias Palabras
"Yo sentí un poquito de racismo en Incolballet cuando traían a los primeros bailarines extranjeros y sólo los ponían a bailar con una bailarina blanca. Pero yo nunca le pregunté a la directora por qué a mí nunca me escogían para bailar con ellos, si yo también era una primera bailarina y tenía las condiciones para bailar muy bien".
Alicia Cajiao, bailarina de ballet, en entrevista con El País.

"Peor que el racismo es el endoracismo. La gente negra no se acepta como tal y trata por todos los medios de no adentrarse en su cultura y no reconocerse como negro".
"La gente discriminada no dice nada, no lo denuncia porque le parecen normales estos hechos. Que ellos no puedan acceder a ciertos sitios o puestos porque son negros o indios. Hemos aprendido a convivir con el racismo así como lo hacemos con la violencia".
Rubén Darío Álvarez Periodista del diario El Universal y miembro de la Red de Comunidades Afrodescendientes.

Frases Racistas
"Negro que no la embarra a la entrada, la embarra a la salida".
"Negros de ojos verdes, negro mala gente".
"Negro, ni el teléfono".
"Ese es mucho indio" (Cuando se hace una acción torpe).
"Negro tenía que ser".
"¡Y qué le vio a ese negro (a)?".
"Tiene el pelo malo" (porque no es liso).
"Él es negro, pero inteligente
"Él es negro, pero buena gente".
"Él es negro, pero decente".
"Aquí hay una chancletocracia" (cuando un negro preparado y de estrato bajo, está en un puesto de poder).

26 de abril de 2005
©el país

decepción para mi madre


[Héctor Tobar] La verdad es que mi madre seguirá siendo una dedicada católica, aunque el Papa ahora sea Benedicto XVI
Mi madre no es, ni ha sido nunca, una persona de círculos radicales. Llegó a California desde Guatemala cuando era adolescente a principios de los años sesenta, pero era inmune a las quemazones de sujetadores y las marchas de las hermandades militantes más tarde en esa década.
Mi madre es, y creo que lo será siempre, una fanática de Jesús. Mi padre, un antiguo izquierdista que se divorció de ella hace 34 años y no ha sido especialmente amable con ella, la llama cachureca. Es una palabra peyorativa de la jerga centroamericana para alguien fascinado por las cosas católicas.
Pero en el contexto de América Latina, ser católico te puede llevar a hacer cosas que suenan radicales a los extraños. Mi madre volvió a Guatemala hace algunos años y decidió dedicarse a Dios y a los pobres. Eso ha significado, entre otras cosas, frotar los pies de una cansada prostituta callejera en uno de los burdeles más notorios de Ciudad de Guatemala. Jesús hizo algo parecido hace 2.000 años y todavía parece ser una cosa bastante estrafalaria de hacer, no importa qué pienses sobre el asunto.
Hasta el martes mi madre tuvo una efímera esperanza de que el próximo Papa sería latinoamericano y por tanto un radical encubierto como ella. Ella quería a alguien que se vistiera de acuerdo a la tradición católica, aceptara sus rituales y símbolos aparentemente conservadores y serios y sin embargo hablar y actuar en interés de las masas pobres y hambrientas. Pero mi madre no consiguió un Papa latinoamericano. Lo que le dieron fue a Benedicto XVI.
No se sabe qué significará el nuevo Papa para América Latina. Lo que sabemos es que antes de ser Papa, el cardenal José Ratzinger, un defensor de la ortodoxia eclesiástica nacido en Alemania, ayudó a dirigir el asalto contra la ‘teología de la liberación'.
La teología de la liberación tomó la vieja teoría marxistas de que "la religión es el opio del pueblo" y la puso de cabeza. Dio al rebaño sus ‘sacerdotes guerreros', como el colombiano Camilo Torres decenas de nuevos mártires cristianos: sacerdotes, monjas e incluso cardenales asesinados por adoptar la posición de que a Dios no le gustan los dictadores, la desigualdad y los escuadrones de la muerte.
El Sermón de la Montaña fue el manifiesto de los teólogos de la liberación. Para ellos, cuando Jesús dijo que el reino de los cielos pertenecía a los pobres quería decir que quería un mundo sin pobreza, un ‘reino de justicia' en la vida.
Mi madre no fue nunca una lectora de teorías sesudas, y los folletos de teólogos de la liberación como el sacerdote peruanos Gustavo Gutiérrez no la habrían interesado. Pero la nueva cultura de culto que crearon dentro de la iglesia la engulló a ella y a innumerables otros.
La visité poco después de que volviera de Guatemala a California a principios de los noventa. Estaba viviendo con mi abuelo, a orillas de una barriada. La encontré una tarde con un grupo de niños, ensayando un himno. Entonces Guatemala estaba todavía bajo control militar y el himno era un ataque apenas disfrazado contra los generales, donde Jesús aparecía dirigiendo hacia el futuro a las multitudes en la ‘lucha' por la justicia y la igualdad.
"¡Madre! ¿Qué estás haciendo?", espeté en inglés, en un susurro enfadado, mirando en rededor para ver cuántos vecinos la habían escuchado dirigiendo a un grupo de niños de 10 años en un acto de subversión contra el gobierno. "¿Qué canción es esta? ¡Te pueden matar por cantarla!"
Me miró incrédulamente, como si yo hubiera empezado de repente a decir groserías y obscenidades. "Es una canción. Una canción bonita", dijo. No eran más que niños cantando, dijo, niños ensayando para la misa de medianoche. ¿A quién podría ofender una misa?
Fui a esa misa, en parte porque esperaba que los soldados entraran dando portazos, especialmente después de que se cortara la electricidad y la congregación se viera sumida en la oscuridad. Pero todo lo que pasó fue que el sacerdote que decía la misa la incorporó en su sermón. Recordó a su congregación que cuando el niño Jesús llegó al mundo, no fue en un barrio rico. Nació en un pesebre en Belén, un lugar muy parecido a la colonia en la que estamos ahora.
Para entonces los días de la dictadura se acercaban a su fin. Gracias a Dios, el sacerdote que dictó el sermón vivió para dar muchos más. El cardenal Ratzinger ayudó a sacar a los teólogos de la liberación de las posiciones más influyentes de la jerarquía eclesiástica. Pero sus ideas no desaparecieron.
Hoy incluso muchos cardenales conservadores de América Latina, como Jorge Mario Bergoglio, de Buenos Aires, hacen de la defensa de los pobres un punto importante de sus ministerios. Óscar Andrés Rodríguez Madariaga, el arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, se ha pronunciado a menudo contra la economía ‘neo-liberal' y sus efectos sobre América Latina y sus pobres. Ambos eran considerados importantes candidatos para ser el próximo Papa.
La verdad es que mi madre seguirá siendo una dedicada católica, aunque el Papa ahora sea Benedicto XVI. Pero ir a la iglesia, profesar la fe y trabajar con los pobres puede ser algo más interesante si sus cardenales reunidos a puertas cerradas en la Santa Sede hubieran elegido a un latinoamericano para ser el representante de Dios en la Tierra.

Héctor Tobar es jefe de despacho en Buenos Aires y autor de ‘Translation Nation: Defining a New American Identity in the Spanish-Speaking United States' (Riverhead Books, 2005).

24 de abril de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

la criada millonaria de pinochet


[Francisco Artaza] Mónica Ananías Kuncar, la secretaria del ex comandante en jefe del Ejército por tres décadas fue detenida por sus vínculos en el caso Riggs. La suboficial en retiro fue sometida a proceso el jueves recién pasado por el juez Sergio Muñoz como cómplice del ex gobernante en los delitos de fraude al Fisco.
El viernes recién pasado en la mañana Mónica Ananías Kuncar (56) recibió en el Batallón de Policía Militar de Peñalolén, donde se encontraba recluida por orden del juez Sergio Muñoz, un mensaje del general (R) Augusto Pinochet Ugarte. Por medio de dos emisarios, su secretaria María Pía Espejo y uno de los oficiales de su escolta, el ex comandante en jefe del Ejército le hizo saber a quien fuera su secretaria personal por más de 30 años que no estaría sola en la compleja situación judicial que la afecta tras ser procesada en el caso Riggs como cómplice de los delitos de fraude tributario.
Poco después, la familia Pinochet consiguió que el abogado Carlos Cortés asumiera la defensa de Ananías con la misión primordial de obtener cuánto antes la libertad bajo fianza de la mujer. El gesto de Pinochet, de quien Muñoz solicitó el desafuero en el caso Riggs, revela la estrecha relación de afectos y lealtades que se estableció entre el retirado militar y Ananías.
Una relación que se extiende a algunos de los miembros del clan Pinochet. "La quiero como si fuera mi hermana, tengo una relación afectiva muy fuerte con ella", dijo Jacqueline Pinochet Hiriart a La Tercera al enterarse de la detención de Ananías.
La menor de los hijos del ex gobernante es, después de Pinochet, quien más cerca ha estado de Ananías desde que asumió en 1974 como secretaria personal del comandante en jefe del Ejército. Se ven y se llaman continuamente. De hecho, la última vez que se reunieron fue para la Navidad pasada, cuando ambas intercambiaron regalos. "Tengo mucho cariño por ella. Es una persona que me ha acompañado mucho. Cuando nacieron mis hijos era ella quien me acompañaba a la clínica. Ella no tiene hijos, así que mis hijos eran un poco como hijos de ella. Me ayudó a criarlos, me daba consejos, o los aconsejaba a ellos para que estudiaran", cuenta Jacqueline Pinochet.
Es que Ananías fue mucho más que una secretaria para Pinochet. Con el tiempo se transformó en su asistente personal, a quien no sólo le entregó poderes para manejar sus cuentas tanto en Chile y en el extranjero, y controlar información sobre sus movimientos financieros, como consigna el informe del Senado estadounidense sobre las cuentas secretas de Pinochet en el Riggs y la reciente resolución del juez Muñoz. También le delegó el cuidado de sus hijos, en especial de Jacqueline, cuando sus funciones de gobierno lo alejaban de su familia. "Ella fue mi apoderada en el colegio. Cuando estuve enferma me acompañaba al médico", señala la hija de Pinochet.

Figura Clave
Con el tiempo Ananías llegó a manejar información clave sobre la situación financiera de Pinochet. A través de ella los ejecutivos bancarios estadounidenses Edgard Tatman y Carol Thompson se contactaban con el general (R) para realizar operaciones financieras o enviar remesas de dinero a Chile. Por lo mismo, no llamó la atención el hecho de que Muñoz la interrogara al menos en cinco ocasiones, además de carearla la semana pasada con Marco Antonio Pinochet. Fuentes vinculadas a la investigación afirman que las primeras declaraciones de la mujer ante el magistrado fueron muy vagas. Muñoz debió mostrarle documentos firmados por ella, en los que aparecía cobrando en el Banco Boston varios cheques nominativos a nombre de Pinochet para que ella admitiera que "lo había hecho por instrucciones expresas del general (R) y que el dinero se lo había entregado personalmente a Pinochet".
Para entonces el tribunal ya la había declarado imputada en el delito de declaración de impuestos maliciosamente incompleta o falsa, por cuanto ella había sido la persona que le entregaba los antecedentes al contador Eduardo Romero para que hiciera las declaraciones de renta de Pinochet. También tenía en su poder cuatro pasaportes falsos usados por Pinochet para manejar sus cuentas en el extranjero.

Sargento Ananías
Fue en 1974 cuando esta descendiente palestina ligada a una familia de empresarios textiles -su abuelo fue dueño de textil Sedylan- unió su destino al de Pinochet. Tenía entonces 26 años y era funcionaria de planta (suboficial) del Ejército. Junto a Verónica Rencoret -hoy secretaria del alcalde de Providencia Cristián Labbé- fueron destinadas al piso 22 del Edificio Diego Portales.
Aunque eran tres las secretarias que Pinochet tenía a su servicio, delegó en Ananías las mayores responsabilidades. Tal vez por su carácter alegre y optimista, por ser trabajólica, o por su incondicional lealtad hacia Pinochet, el general la mantuvo a su lado cuando partió a La Moneda, luego cuando se trasladó a la comandancia en jefe del Ejército en 1990 y por último en las oficinas de Málaga 379, una vez alejado del poder.
En señal de agradecimiento, Pinochet habitualmente le regalaba un collar o aros de oro, joyas que ella no usaba en público, porque, aseguran algunos conocidos, le carga llamar la atención y prefiere mantener un bajo perfil.
Nunca se casó y prácticamente no tenía amigas, afirman en el entorno de Pinochet. Su vida la dedicó al general (R) y su propia madre con quien ha vivido siempre y a quien cuida, pues se encuentra gravemente enferma.
El año 98, al mismo tiempo que Pinochet dejaba la comandancia en jefe, Ananías renunció al Ejército con el grado de sargento. Sin embargo, el general Ricardo Izurieta la recontrató en la planta civil de la institución para que siguiera colaborando con Pinochet.
Desde entonces recibe su jubilación y el sueldo del Ejército. Pero el dinero no es problema para ella, de su familia recibió herencias que le han permitido adquirir siete inmuebles en Viña del Mar, La Serena y Santiago avaluados por el Fisco en más de 218 millones de pesos.
Dinero que, sin embargo, aseguran fuentes vinculadas a la investigación del Riggs, el juez Muñoz no está interesado en pesquisar.
Para el magistrado, aseguran las fuentes, es mucho más importante el papel que cumplió Ananías en torno a las finanzas de Pinochet, el hombre al que entregó su lealtad en el poder y en la desgracia.

Las Huellas Que Siguió Muñoz
El juez Muñoz resolvió someter a proceso a la secretaria personal de Augusto Pinochet, Mónica Ananías, en calidad de cómplice del delito tributario -declaraciones maliciosamente incompletas o falsas- tras considerar que existen presunciones fundadas de que la mujer "estando en conocimiento de las distintas inversiones, cuentas y depósitos en el extranjero del contribuyente Augusto Pinochet Ugarte, entregó al contador de este la información que se utilizó para confeccionar las declaraciones de impuesto ocultando los demás antecedentes que se encontraban a su disposición", según señala la resolución dictada el jueves pasado.
Pero Ananías no sólo se encargaba de gestionar las declaraciones de impuestos del general (R) y de las cuentas del matrimonio Pinochet-Hiriart, sino que tenía responsabilidades mayores como hacerle firmar documentos al militar, efectuar transacciones y encargarse de las platas depositadas en el Banco Riggs.
Por esto, la mujer -quien ha declarado en varias ocasiones ante Muñoz- se ha transformado en una pieza fundamental para guiar la investigación del magistrado. De hecho, según el último informe del Senado norteamericano, se registran varios depósitos que Ananías realizó en cuentas que tuvo Pinochet y cobros de numerosos cheques.
Ananías ha declarado al juez que los documentos girados a su nombre o que ha cambiado ha sido "por encargo directo de Augusto Pinochet" y que "ha cobrado y entregado personalmente tales dineros".
El Senado de EE.UU. también la asocia al alias Daniel López, que utilizó Pinochet para abrir algunas cuentas.

23 de abril de 2005
17 de abril de 2005
©tercera

meyer lanski en la habana


[Cristóbal Peña] Los años de Meyer Lansky en La Habana. ‘La vida secreta de Meyer Lansky en la esplendorosa Habana' revela aspectos desconocidos del legendario miembro de la mafia. Un libro del periodista y escritor cubano Enrique Cirules recoge el testimonio de quien estuvo más cerca del financista de la mafia ítalo-americana en su paso por la isla. Eran días de desenfreno y bullicio, recuerda su chofer y guardaespaldas, pero el poderoso y enigmático gangster se mostraba sosegado como una estatua, inapetente en casi todo, menos con el dinero.
Meyer Lansky tenía un trabajo tan excepcional que no necesitaba a un típico chofer. El financista de la mafia ítalo-americana, zar de los casinos de Las Vegas y La Habana, buscaba a un hombre lo más parecido a su sombra: fiel y silencioso, que no hiciera preguntas ni importunara. No era mucho pedir. Un conductor prudente, que lo llevara de un lado a otro a velocidad de crucero y que, llegado el momento, supiera usar muy bien un arma. Ese hombre resultó tener porte y nombre de chofer: Jaime. Jaime Cassielles.
Durante tres años, a fines de los '50, Cassielles fue chofer y guardaespaldas del más astuto e intrigante mafioso estadounidense. Se instaló con él en La Habana a principios de 1957 y fue testigo del modo en que Lansky construyó el imperio del juego y la diversión. Lo condujo a reuniones con Fulgencio Batista, convivió con gangsters de raza y fue el único que supo de sus amores, hábitos y escondites. Fue su hombre de confianza, su hombre en La Habana, y casi cinco décadas después, tras guardar riguroso y prudente silencio, ha decidido hablar.
‘La vida secreta de Meyer Lansky en la esplendorosa Habana' es el título del libro testimonial en el que Jaime Cassielles cuenta lo que vio y escuchó en ese tiempo, que no es poco. Está firmado por el periodista y escritor cubano Enrique Cirules, autor de otros libros sobre el tema, y en él se encuentran capítulos que habían permanecido inéditos o incompletos en la historia inmediatamente anterior a la Revolución.
La mitología, alimentada por la industria de la entretención, ha construido una imagen simplista del principal mafioso del siglo XX. Películas como ‘El Padrino II', Habana y el mismo Lansky han pasado por alto un punto que para el autor resulta neurálgico: las profundas conexiones entre la mafia estadounidense y la política cubana de esos años.
"Lansky es el artífice de la transformación de la clásica mafia siciliana en una mafia financiera, contemporánea, donde domina una trilogía de intereses: grandes negocios, política y crimen organizado", expone Cirules desde La Habana, sumando otro factor distintivo: a diferencia de la generación precedente, Lansky impone un estilo de vida más discreto y austero. En la bulliciosa y colérica Cuba de fines de los 50, el líder mafioso comprendió que para sobrevivir era peligroso andar custodiado por un ejército. Basta con un chofer bien armado, prudente y, en lo posible, mudo.
Peor que los malos
El encuentro ocurrió en un casino de Las Vegas, donde Cassielles oficiaba de croupier. Lansky, que por entonces tenía más de 50 años y controlaba ése y otros locales de la ciudad, reparó en la pericia del joven empleado cubano y le ofreció irse con él a la isla. En principio Cassielles no sospechaba de qué iba la cosa, ni siquiera cuando le preguntaron si sabía manejar un arma. Nunca, en rigor, le dijeron exactamente lo que tenía que hacer y, en caso de que se lo hubiesen explicado, probablemente no lo habría entendido.
Meyer Lansky no se comportaba como los clásicos mafiosos: nunca andaba armado, bebía ocasionalmente y respetaba a las mujeres. Era un animal raro, excepcional en su especie. "Despacio, Jaime", solía decirle a su chofer cuando quería que arrancara. Rara vez se enojaba o decía una mala palabra. Pero cuando se enojaba, era mejor tener de enemigos a los mafiosos más convencionales.
Por eso no tenía amigos. Sus relaciones eran exclusivamente comerciales y sólo parecía confiar en su chofer. Y a veces ni eso: al subirse a algunos de sus dos autos -un Chevrolet y un Mercedes-, jamás anunciaba su destino. Iba dando indicaciones en el camino y nunca elegía la misma ruta. Esa prudencia, unida a la desconfianza y a la astucia, le permitió un privilegio muy excepcional entre los suyos: murió de viejo, en 1983.

"Despacio, Jaime"
El primer año en La Habana fue de ensueño. Alojaba en una suite del octavo piso del Hotel Nacional, frecuentaba cabarets y restaurantes caros y le gustaba pasear por la ciudad, sin rumbo fijo, a bordo de su Chevrolet descapotable. No era mucho lo que trabajaba un jefe de la mafia. Los jueves por la tarde iba a reuniones de negocios en casa de Joe Stasi; para reunirse con el general Batista no tenía día ni lugar fijos.
¿De qué hablaban? A Cassielles nunca se le habría ocurrido preguntar algo similar. "No estaba allí ni para preguntar, ni para indagar, ni para disentir, ni para importunar; sino simplemente para oír y observar y comportarme tal y como este señor aspiraba a que yo me comportara".
No defraudó. Aprendió rápido ese lenguaje de señas y códigos en que una palabra equivocada, una mala cara, puede acabar con la vida de un hombre. Y eso, justamente, es lo que comenzó a ocurrir con frecuencia en 1958, en vísperas del asesinato de Humberto Anastasia, que marcó la guerra definitiva entre sicilianos y judíos.
Lansky, previendo el peligro, redobló las medidas de seguridad. Se trasladó a casa de su pareja, Carmen -"una joven trigueña hecha a mano"-, y desde entonces sólo el chofer supo dónde ubicarlo. Vivía encerrado y ni siquiera asistió a la fastuosa inauguración del Capri, uno de sus mejores hoteles. Si hasta allí había llevado una vida de bajo perfil, desde entonces se convirtió en un hombre que sólo estaba disponible para los negocios. Y por entonces, a instancias de Batista, sus inversiones se multiplicaban y ampliaban a otros países del Caribe.
Pero el sueño se desmoronó de golpe con la Revolución. Meyer Lansky, tipo astuto y calculador, curiosamente no predijo ese factor de riesgo, y a principios de 1959 el juego era proscrito y los norteamericanos huían en masa.
Por primera vez en su vida se sentía derrotado. No le quedó otra que partir con lo puesto. "Despacio, Jaime", ordenó en su último viaje al aeropuerto.

Un Sobreviviente
Con nueve años, procedente junto a su familia de la Rusia zarista, Meyer Suchowljansky se instalaba en 1911 en el gueto neoyorquino de Lower East Side. Ahí aprendió a defenderse a golpes y uno de sus primeros contrincantes fue Lucky Luciano, con quien fundaría su primera banda delictual cuando vestían pantalón corto.
Asociado a Bugsy Siegel desde 1920, Suchowljansky -que poco después redujo su apellido- fundó una banda en complicidad con Luciano, que terminó imponiéndose a las organizaciones de Joe Masseria y Salvatore Maranzano, las principales de Nueva York. Una década después, el grupo ampliaba su imperio a Florida, Nueva Orleans, Las Vegas y La Habana, y fundaban el Sindicato Nacional del Crimen. De esta organización surge Murder Inc., encargada de administrar justicia entre los mafiosos, atribuyéndosele unos 200 asesinatos.
Pese a las pérdidas millonarias que le dejó la revolución, al regreso a EE.UU. encontró un escenario privilegiado. Luciano había sido deportado a Italia y Bugsy yacía bajo tierra por su estilo personalista y sus continuas torpezas en el manejo del negocio en Las Vegas. Desde las sombras, como le gustaba, Lansky era el jefe absoluto de una banda que amplió su giro a la prostitución y el tráfico de drogas. Con su fortuna, calculada en US$ 400 millones, financió grupos anticastristas y la causa hebrea, estrechando sus vínculos con la política. En 1970, cercado por la justicia, escapa a Israel y de ahí salta a Suiza, Sudamérica y Panamá. Nadie quiso amparar al llamado Secretario del Tesoro de la mafia, finalmente deportado a Miami por evasión de impuestos. Más listo que Al Capone, logró eludir la cárcel, salvo por una breve temporada.
Poco antes de morir, en enero de 1983, reconoció a la prensa que debía su fortuna al contrabando de alcohol. Pero eso no es novedad ni delito, se defendió. "Grandes compañías en los EE.UU. se iniciaron traficando licor".

22 de abril de 2005
17 de abril de 2005
©tercera

plomo en los pulmones


El 99% de los niños de una ciudad minera de Perú contaminados con plomo.
Lima, Perú. El 99% de los niños menores de seis años de la ciudad de La Oroya, importante centro minero de Perú, están contaminados con plomo, principalmente debido a las emanaciones de una fundición propiedad de una empresa estadounidense, concluyó un informe del ministerio de Salud.
La investigación, difundida este año, se logró en base al trabajo realizado en 2004 por el Instituto Nacional de Salud y la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) del ministerio de Salud. El estudio consideró a menores de seis años del distrito centroandino La Oroya, con una población de 30.848 habitantes.
La contaminación se debe principalmente al humo que arroja una fundición de polimetales de más 70 años perteneciente a la empresa estadounidense Doe Run, que se la compró a la estatal CentroMin Perú, según la investigación.
Rocío Espinoza, de la Dirección Ejecutiva de Protección del Ambiente de Digesa, dijo a la AFP que "sólo uno de los 788 niños menores de seis años censados tiene 10 microgramos por decilitro de sangre, es decir lo permisible por la Organización Mundial de la Salud".
En cambio, el resto está por encima de esa cantidad. "16 niños con 14,9 microgramos, 54 niños entre 15 y 19,9; 646 niños entre 20 a 44,9; 66 niños con 45 a 69,9; y cinco menores con más de 70 microgramos", reveló.
Los menores con más de 70 microgramos son evaluados por especialistas del ministerio de Salud a fin de reducir el plomo en la sangre, informó.
En La Oroya --185 km al este de Lima-- hay varios focos de contaminación. Los principales son la fundición minerometalúrgica y los pasivos que dejaron las anteriores empresas como la acumulación de plomo en el suelo.
"Los riachuelos que suministran de agua a los habitantes están contaminados y aún falta investigar a la agricultura de la zona que abastece de alimentos, pero especialistas en medio ambiente adelantan que una parte está infectado de plomo", dijo.
La doctora Espinoza sostuvo que lo más recomendable es que la población se marche de ese lugar contaminado, "pero el planteamiento es rechazado porque el 40% de los habitantes trabaja en la fundición y el 60% vive del comercio informal, la agricultura y otros".
Las medidas para disminuir el plomo en el ambiente tienen que afrontarse conjuntamente entre el ministerio de Salud, la minera Doe Run, los gobiernos locales y regionales, recomienda el informe.
Digesa informó que ha pedido a las autoridades no realizar construcciones en La Oroya para evitar que se levante polvareda de plomo y se agrave la contaminación.
La Dirección Regional de Salud de Junín informó que estudios advierten que cada 10 microgramos de plomo por decilitro en la sangre genera una reducción de 1 a 5 puntos en el coeficiente intelectual del niño.
El plomo en la sangre puede ocasionar cáncer a los huesos, letargo en la capacidad de aprendizaje, problemas bronquiales, afección a la piel y obstrucción en los pulmones, señaló.
La contaminación por plomo afecta también a varias ciudades de Perú. En Cerro de Pasco, otro de los centros mineros peruanos, en 1999 se detectó que 28% de los 80.000 habitantes tiene exceso de plomo en la sangre.
En el puerto de El Callao (oeste de Lima) existen cinco barrios cuyos moradores viven en extrema pobreza y están condenados a convivir con plomo.
La presencia del plomo en esa zona data de hace 70 años, cuando existían siete depósitos que lo almacenaban. Actualmente sólo hay dos almacenes autorizados.

20 de abril de 2005
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scilingo condenado en españa


La justicia española sentenció el martes al ex marino Adolfo Scilingo a 640 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, detención ilegal y tortura durante la dictadura argentina (1976-83), convirtiéndolo en el primer ex represor de ese país condenado en presencia en el extranjero.
Madrid, España. Vestido con un traje gris, un pullover rojo y zapatos náuticos marrones, Scilingo, de 58 años, escuchó sin inmutarse la sentencia dictada por el tribunal de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, que presidió el juez Fernando García Nicolás.
"El tribunal condena a Adolfo Scilingo como autor responsable de un delito de lesa humanidad del artículo 607 bis del Código Penal vigente, con causación de treinta muertes, una detención ilegal y tortura, a 30 penas de 21 años de prisión y dos penas de cinco años", indicó el tribunal en su calificación jurídica leída en presencia de más de un centenar de familiares, militantes de derechos humanos y periodistas.
"La convicción judicial sobre la culpabilidad de Scilingo se ha sustentado fundamentalmente en sus propias declaraciones judiciales prestadas ante el juez de Instrucción a su llegada a España, aunque se retractara después de ellas en el juicio", en octubre de 1997, indica el auto judicial de 209 páginas.
En aquel entonces, Scilingo afirmó haber participado en dos vuelos de la muerte, lanzando vivas al mar previamente narcotizadas a unas 30 personas; describió detalladamente el funcionamiento de la ESMA como centro clandestino de detención y tortura, y relató la existencia de una maternidad clandestina, en la que nacían los bebes de las detenidas embarazadas, de los que luego se apropiaban ilegalmente familias de marinos.
Según el Código Penal español de 1973, vigente en el momento de los hechos, Scilingo cumplirá una pena efectiva de cárcel de 30 años, de los cuales ya cumplió cuatro de prisión preventiva, precisó García Nicolás.
El tribunal de la Audiencia Nacional que llevó adelante el juicio oral y público contra Scilingo entre el 14 de enero y el 10 de marzo pasado, escuchó a más de 70 testigos, entre éstos sobrevivientes de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), familiares, periodistas, jueces y antropólogos forenses.
Por la ESMA, uno de los mayores centros clandestinos de detención de la dictadura argentina, donde Scilingo estuvo destinado entre 1976 y 1977, pasaron 5.000 de los 30.000 desaparecidos de la dictadura argentina, recordó el tribunal español.
Durante el juicio, Scilingo sólo reconoció haber visto de pasada a una chica embarazada e insistió en que nunca integró los grupos de tareas, que sólo era "un electricista" y que todo lo que dijo en Madrid ante el juez español Baltasar Garzón y antes en Argentina estuvo motivado por su "odio" al ex almirante Emilio Massera.
El tribunal recalificó como un delito de "lesa humanidad" el delito que el juez Garzón, instructor del sumario, había calificado de genocidio.
"En este momento resulta más adecuado calificar el hecho como delito de lesa humanidad", afirma la sala en su fallo.
Al término de la vista, Carlos Slepoy uno de los diez abogados de las acusaciones popular y particular expresó su "gran satisfacción" por un juicio y una sentencia que calificó de "históricos". Sin embargo, emitió sus reservas porque el ex militar argentino no fue condenado por el delito de genocidio y anticipó que estudiarán recurrir la sentencia.
"Esperábamos una condena por genocidio", lamentó el letrado que destacó sin embargo, el "papel de avanzada" de la justicia española.
Las acusaciones habían reclamado 6.626 años de cárcel contra Scilingo por los delitos de genocidio en concurso con 30 asesinatos, 93 lesiones, 255 de terrorismo y 286 de torturas.
La fiscal de la Audiencia Nacional pedía 9.138 años de cárcel por los delitos de genocidio y terrorismo con la alternativa de condenarlo por crímenes de lesa humanidad.
La defensa de Scilingo anunció el martes que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo.
"En España se ha hecho justicia", se congratuló Estela de Carlotto, presidenta de la entidad humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo, a la salida de la Audiencia, junto a un grupo de la asociación HIJOS.
La sección española de Amnistía Internacional (AI), expresó también su "satisfacción" por el fallo que calificó de "valiente desafío que marcará una nueva era en defensa de los derechos humanos".
En 1990, el ex capitán de fragata Alfredo Astiz, el ‘ángel rubio de la muerte' fue condenado en ausencia a cadena perpetua en Francia y en 2000, siete ex militares, entre éstos los ex generales Guillermo Suárez Mason y Omar Riveros, fueron condenados en ausencia a reclusión perpetua en Italia.

20 de abril de 2005
©mi punto

sudamérica con dos candidatos


[Richard Boudreaux] División latinoamericana perjudica posibilidades de un Papa latino.
Ciudad del Vaticano. El presidente de Honduras no pudo ocultar su excitación cuando llegó aquí para el funeral del Papa Juan Pablo II.
El reino del prelado polaco, que rompió con 456 años de predominio italiano sobre el papado, terminó.
Ahora, dijo el presidente Ricardo Maduro: "América Latina tiene la extraordinaria posibilidad de tener un Papa en el Vaticano".
Quizás. América Latina es el hogar de más del 40 por ciento del billón de católicos del mundo y 20 de los 115 cardenales que comienzan su cónclave hoy lunes para elegir al sucesor de Juan Pablo.
Pero de momento los cardenales latinoamericanos están divididos, incapaces de actuar como bloque para apoyar a uno de los suyos. La idea de que la geografía debería contar pesadamente en la elección del próximo Papa ha retrocedido ante temas contenciosos como cómo debería gobernarse la iglesia y cómo debería relacionarse con la gente de otros credos.
La politiquería entre los cardenales durante la semana posterior al funeral de Juan Pablo ha generado mucho más especulación sobre los europeos que anhelan la posición. "Quizás veamos pronto al primer Papa latinoamericano", dijo un diplomático de la región, acreditado ante la Santa Sede. "Pero tradicionalmente son los europeos los que construyen alianzas para los cónclaves papales. Los latinoamericanos no han logrado todavía romper esa tradición".
La elección de Juan Pablo en 1978 fue una osada opción geopolítica. La elección de un polaco para el papado durante la Guerra Fría dio energías a la resistencia de la iglesia ante el dominio comunista en Europa del Este.
A fines de su reinado los cardenales empezaron a preguntarse en voz alta si la muerte de Juan Pablo debería, en los albores del nuevo milenio, dar lugar a una decisión igualmente histórica. Un Papa de América Latina, donde la pobreza y la desigualdad de los ingresos son problemas acuciantes, daría relieve al compromiso de la iglesia con la justicia social y ayudaría a contener la difusión de movimientos evangélicos no-católicos, dijeron algunos cardenales.
El cardenal Adam Kozlowiecki, de Polonia, se hizo eco de esa idea la semana pasada en una reunión a puertas cerradas de los cardenales que se preparan para el cónclave. El prelado, que por sus 94 años no puede ser elegido, dijo que en la búsqueda de un nuevo Papa "debemos mirar hacia América Latina".
Los líderes políticos también han estado opinando. Un Papa latinoamericano "estaría mucho más cerca de nosotros y conocería mejor nuestros problemas", dijo el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva horas después de la muerte de Juan Pablo. "Sería incluso mejor si fuera brasileño".
La idea de que un compatriota dirija el mundo católico ha entusiasmado incluso a algunos funcionarios comunistas en Cuba, donde el gobierno de Fidel Castro fue oficialmente ateo hasta 1991 y ha tenido difíciles relaciones con la iglesia. Ricardo Alarcón, presidente del parlamento cubano, fue enviado en representación de Fidel al funeral de Juan Pablo y dijo a periodistas aquí que Castro estaría encantado si el cardenal cubano Jaime Ortega, al que tiene por amigo, fuera elegido Papa.
Entre los 20 cardenales latinoamericanos aquí hay siete ‘papables', candidatos papales que en años recientes han hecho hablar de sí.
Pero los cardenales de América Latina han evitado las barras parroquiales, incluso aunque enfatizan la importancia de la región para la iglesia.
La elección del Papa "no es un partido de fútbol", dijo al diario de Ciudad de México, El Universal, el cardenal Norberto Rivera Carrera, de México, uno de los contendientes. "El que decide es Dios".
En lugar de unir fuerzas en estas reuniones, los latinoamericanos se han dividido en dos campos emergentes.
Varios se han colocado detrás del cardenal José Ratzinger, de Alemania, 78, jefe del Vaticano del despacho doctrinario. Ratzinger es ampliamente identificado como un temprano candidato del bloque archiconservador que promueve un fuerte control central de los asuntos de la iglesia, la continuidad de una rígida aplicación de la doctrina católica y el énfasis en fortalecer la fe contra el secularismo.
Entre sus partidarios se encuentra el cardenal Alfonso López Trujillo, jefe en el Vaticano del Consejo Pontificio para la Familia. El prelado colombiano está organizando cenas en su casa para reunir votos para Ratzinger.Como presidente de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, el cardenal Francisco Javier Errázuriz, de Chile, podría construir una coalición regional para apoyar a un candidato latinoamericano, pero se dice que él también apoya a Ratzinger, como lo hace también el cardenal argentino, Jorge Mario Bergoglio.
Un campo rival se está organizando en torno al cardenal Carlo Maria Martini, de Italia, que es partidario de una iglesia más descentralizada.
Los cardenales Claudio Hummes, de Brasil, y Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, de Honduras, pertenecerían a ese campo porque difieren con el programa de Ratzinger por razones diferentes. Creen que la acción social -luchar contra la pobreza y la injusticia, por ejemplo- deben ser las principales prioridades de la iglesia.
Después de promover sutilmente a sus propios candidatos, Hummes y Rodríguez llegaron a Roma este mes con pocos partidarios. Cualquiera de ellos, así como otros en el campo latinoamericano de Ratzinger, puede emerger como contendiente si fracasan los candidatos principales, pero tendrían que competir con varios candidatos italianos y europeos.

18 de abril de 2005
©los angeles times
©traducción mQh

cura francés en peligro


[Tyler Bridges] En Brasil, sacerdote francés teme por su vida.
Xinguara, Brasil. La luz del sol empezó a debilitarse, y Henri des Roziers, un sacerdote católico francés, estaba parado junto a una tumba en un pueblo cercano aquí y confesó que los asesinatos que caracterizaban las disputas por tierras en lo más profundo del Amazonas a veces le llevan a cuestionar su fe en Dios.
Para él, no es una idea vana.
En las secuelas del asesinato a sangre fría de una monja americana, Sor Dorothy Stang, des Roziers, 75, que hace las veces de abogado de los campesinos sin tierra, ha emergido como la próxima víctima más probable de los grandes hacendados, empecinados en destruir la selva tropical para crear tierras de pastoreo.

Precio a Su Cabeza
El precio de su muerte, según los informes de noticias locales, es de 100.000 reales brasileños, unos 38.000 dólares. Es el doble de lo que se cree que se pagó por el asesinato de Stang.
"En Brasil, más que en ningún otro lugar donde he vivido, la muerte juega un papel importante en la vida", dijo des Roziers, parado junto a una losa que señala la sepultura del dirigente de los trabajadores agrícolas que fue asesinado hace 14 años. Des Roziers ha importunado sin cesar a las autoridades para llevar a justicia a los asesinos del sindicalista.
"Aquí, la gente mata por nada. Aquí se corre un montón de riesgos. Sabes que puedes morir en cualquier momento. Sé que hay grupos que quieren eliminarme".
El Amazonas de Brasil se parece al Salvaje Oeste. Es un lugar de colonos desesperados por empezar una nueva vida en los espacios talados. Es un lugar donde la propiedad de las tierras está siempre en entredicho, y donde los trabajadores sin tierra se endeudaron sin darse cuenta con hacendados inescrupulosos, en una forma de esclavitud moderna.

Ley del Más Fuerte
Los que intentan oponerse a los grandes hacendados ponen sus vidas en peligro. La presencia del gobierno aquí es mínima. Las disputas se resuelven con pistolas, y los criminales poderosos rara vez son llevados a justicia.
Stang, 73, había recibido muchas amenazas de muerte en los últimos años, cuando ayudaba a organizar a los campesinos sin tierra en sus ocupaciones de tierras yermas de las grandes haciendas. El 12 de febrero dos pistoleros se acercaron a ella cuando caminaba cerca del pueblo de Anapu. Le metieron seis balas en el cuerpo.
Las autoridades detuvieron a cuatro hombres, incluyendo al hacendado del que se piensa que ordenó el asesinato.
Es improbable que las detenciones detengan los asesinatos. La Comisión Pastoral de la Tierra dice que en el estado de Pará, el hogar de Stang y des Roziers, se ha asesinado a más personas por disputas de tierras que en cualquier otro estado de Brasil.
Seis días después del asesinato de Stang, un diario de Pará informó que sobre des Roziers colgaba la recompensa más grande que ofrecían los grandes hacendados del estado. Casualmente, era su cumpleaños.
"Los hacendados con títulos de propiedad falsificados, los hacendados que utilizan la fuerza o a trabajadores esclavos y los que usan ilegalmente la violencia para resolver disputas de tierras tienen toda la razón de temer al fraile Henri", dijo Jim Cavallaro, que dirige el programa de derechos humanos de la Universidad de Harvard y trabaja para el Centro de Justicia Global con sede en Brasil. "Es su peor pesadilla".
Des Roziers parecía destinado a una brillante carrera como profesor de leyes cuando un alistamiento obligatorio para el servicio militar en 1954 echó a perder sus planes. Sirviendo como teniente segundo en países de África del Norte peleando para terminar con el colonialismo francés, des Roziers empezó a identificarse con los que luchaban por la libertad. Después de sobrevivir la ocupación nazi de Francia, entendía esas esperanzas y sueños.
En 1958, des Roziers, entonces de 28, abandonó sus estudios de leyes y se convirtió en un sacerdote dominico. Sirvió en varios cargos en Francia durante 20 años.
Su interés en Brasil despertó cuando se reunió con varios sacerdotes brasileños que habían sido exiliados a Francia por su gobierno militar. Al oír sobre sus luchas, des Roziers se convenció de que él pertenecía a Brasil.
A tres años de su llegada en 1978, recibió su primera amenaza de muerte. No se inmutó y se mudó luego a Xinguara, el escenario de algunos de los peores conflictos de tierras, debido a que es ahí donde él cree que puede servir mejor.
Como casi todo el mundo en la tropical Xinguara, des Roziers lleva usualmente chanclas, vaqueros y camisa de manga corta.
Des Roziers actúa como abogado de derechos humanos en su base en un pequeño edificio de un piso en una calle de tierra cerca del centro de la ciudad. Hay bananeros junto a la ventana de su oficina. También hay un guardaespaldas con una pistola metida en los pantalones -la protección que proporcionó el gobierno tras el asesinato de Sor Dorothy.
Los gobiernos franceses y brasileños lo han galardonado con premios de derechos humanos, y una organización sin fines de lucro le otorgó un premio por Chico Mendes, un dirigente sindicalista rural que fue asesinado.
Los hacendados piensan que es un comunista. Piensan que Stang también lo era. "Es un agitador", dijo Jimmy Simpson, el hijo brasileño de inmigrantes escoceses que es el tesorero de la Unión de Productores Rurales de Marabá, la ciudad más grande cerca de Xinguara. "Los sacerdotes deberían concentrarse en ocuparse de la gente de la iglesia".

Figura Popular
La gente pobre lo admira. "Yo ruego a Dios que viva muchos años en buena salud", dijo María José Macedo Souza, cuyo marido, Expedito, era dirigente de los pobres sin tierras cuando fue asesinado hace 14 años. Des Roziers ha presentado escrito tras escrito para obligar a las autoridades a castigar a los asesinos de Expedito, que han sido condenados por el crimen pero han seguido en libertad durante los años de apelación.
Des Roziers dijo que él tenía sus propias conversaciones con Dios.
"He tenido mis momentos de duda", dijo des Roziers, mientras Souza barría la tierra de la tumba de su marido. "Pero me he renovado en la lucha por la justicia. La muerte de algunos ayudará a despertar a la gente mala, de modo que se enteren de que van por mal camino".

18 de abril de 2005
©knight ridder
©traducción mQh