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policía golpea a cónsul


La policía de La Haya arrestó en la calle este miércoles al cónsul de Etiopía, T. Demeke Abebe, tras sospechar que el diplomático quería atentar contra la diputado ultraderechista Hirsi Ali.
La Haya, Holanda. El cónsul dice que policías de paisano lo arrojaron violentamente al suelo y le pusieron esposas. Fue trasladado a la comisaría, donde permaneció varias horas en un calabozo.
Al consternado diplomático le ofreció la policía excusas. Un jefe de policía le dijo que habían recibido una llamada anónima de que un hombre en la calle llevaba una bomba en su bolso para atentar contra Hirsi Ali. No se sabe si la diputado de origen somalí se encontraba en los alrededores.
El cónsul opina que la policía usó una violencia injustificada. "Me aplastaron la cara contra el asfalto. Tengo heridas y moretones en todas partes y siento dolor en el cuello y pecho. Esto es un escándalo".
El representante diplomático no lo dejó estar y presentó el jueves una denuncia ante el ministerio de Asuntos Exteriores. Exige excusas oficiales y una indemnización. Demeke Abebe tiene pasaporte diplomático y se encuentra en el país desde 2001.
"El miércoles me dirigía de mi trabajo a mi casa", dijo el jueves. "En Laan van Meerdervoort se me acercó alguien en una bicicleta vieja y me preguntó qué llevaba en mi bolso, adónde iba y si acaso era ilegal. Pensé que era un ladrón y le dije que no le concernía".
"Antes de que me diera cuenta, cinco o seis policías de paisano me arrojaron contra el suelo. Yo me resistí porque en mi bolso estaba mi carné de identidad y mi tarjeta de crédito, pero me golpearon".
Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores confirmó el incidente. El ministerio ha pedido aclaraciones a la policía. El portavoz piensa que es apresurado hablar de disturbio diplomático. "Estamos esperando la respuesta de la policía".

28 de mayo de 2005
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guardias intimidados


[Marcel van Lieshout] Guardias de prisión no solamente son intimidados por reclusos sino también por sus propios jefes. Según se desprende de una investigación del ministerio de Justicia, uno de cada cinco guardias son amenazados por sus propios superiores. Un 4 por ciento de las guardias son acosadas sexualmente por sus superiores.
Amsterdam, Holanda. Esos datos fueron revelados el sábado en el programa de televisión NOVA y fueron confirmados el domingo por el ministerio de Justicia. "Los guardias trabajan con personas que encuentran la violencia y la agresión verbal algo corriente y debemos impedir que ese ambiente se extienda hacia las relaciones entre el personal", dijo un portavoz del ministerio de Justicia.
El Servicio Penitenciario Judicial realizó el año pasado una investigación sobre las condiciones de trabajo en las penitenciarías judiciales. Ocurrió a raíz de quejas del personal sobre agresiones, violencia y carga de trabajo. Además, la tasa de bajas por enfermedad del personal era sorprendentemente alta.
En la investigación participaron 5.700 empleados de casi 50 penitenciarías. Esto constituye casi un tercio del total de empleados de las prisiones, cárceles para menores y hospitales psiquiátricos. El ministerio consideró los resultados de la investigación tan graves que decidió tomar medidas de inmediato.
Más de la mitad de los guardias (el 54 por ciento) dicen ser amenazado regularmente por los reclusos. Uno de cada tres ha sufrido ataques físicos y un 17 por ciento de las guardias sufre intimidación sexual de parte de los presos. Un cuarto del personal quiere cambiar de trabajo.
Que también entre el personal y los mandos directivos las relaciones no marchen siempre bien, ya era conocido por el ministerio en base a datos de la Oficina de Integridad y Seguridad. En la oficina podía el personal de las prisiones entregar sus quejas sobre cuestiones internas. "De los reclusos uno espera agresiones y pesadeces, pero no puede ser que se transforme en la cultura normal de la gente que trabaja en ese ambiente", dijo un portavoz del ministerio de Justicia.
En NOVA ex guardias describieron una atmósfera de chismes, amenazas y abuso de poder. Directamente tras la publicación del informe de la investigación (a principios de este año), el ministerio de Justicia tomó medidas, dice el portavoz. Así, se acordaron medidas con los sindicatos para aumentar la formación de los guardias. Se dictarán cursos especiales y adiestramiento, también para los cuadros superiores. "La gerencia es fundamental para el ambiente y deben cumplir una función ejemplar".

23 de mayo de 2005
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verdonk mintió a la cámara


[Michiel Kruijt] Mintió para negar residencia a mujeres marroquíes.
La Haya, Holanda. La ministro Verdonk, de Extranjería, mal informó el miércoles a la Cámara Baja sobre los dossiers de mujeres que fueron abandonadas por sus maridos en Marruecos. Después de que el diario De Volkskrant la confrontara con sus imprecisiones, reconoció la falta.
En un debate con la Cámara la ministro dijo que no permitía que seis mujeres volviesen a Holanda. La funcionaria informó a petición que estas mujeres no tenían hijos con la nacionalidad holandesa. Pero en cuatro de esos casos era incorrecto, según se desprende de archivos escritos.
Si Verdonk hubiera dicho la verdad, los parlamentarios habrían pedido aclaraciones sobre las denegaciones. El año la Cámara Baja determinó, a petición de Hirsi Ali, correligionaria de Verdonk, que la ministro debía "acelerar" el regreso a Holanda de las mujeres con hijos holandeses. El diputado Azough, de la Izquierda Verde [Groen-Links], que durante el debate preguntó a la ministro sobre la nacionalidad de los niños, calificó el error de una "torpeza que ha dañado vidas humanas".
Que cuatro de las seis mujeres tengan niños con la nacionalidad holandesa, se desprende de las informaciones de la abogada amsterdamesa Van den Brom. Presentó diez casos a Verdonk con la petición de que los revisara. La ministro escribió en enero a la Cámara que ella otorgaría un permiso de residencia a cuatro mujeres. Sus hijos tienen pasaporte holandés. Pero negó ese permiso a otras cuatro mujeres que también tienen hijos holandeses, según se revela ahora.
Según la abogado esto se tomó en cuenta en la denegación. No está claro por qué Verdonk sólo cumplió a medias la determinación de la Cámara. Las mujeres fueron abandonadas sin sus papeles, por lo que difícilmente pueden demostrar su identidad. Sus maridos también las desinscribieron en Holanda, por lo que se les retiraron sus permisos de residencia.

20 de mayo de 2005
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holandeses emigran


En la cola para emigrar.
Amsterdam, Holanda. Unos 20.000 holandeses tienen planes serios de emigrar permanentemente, según el instituto de investigaciones demográficas NIDI.
En general, los que tienen planes serios de emigración cuentan con al menos un diploma de formación profesional secundaria MBO y tienen entre 35 y 44 años. A menudo cuentan con buenos ingresos.
Justo el 2 por ciento de la población holandesa de más de 15 años está pensando en emigrar en el futuro, mientras que uno de cada 10 de este grupo tiene planes serios.
Esto significa que de una población adulta de 13.2 millones de habitantes, unos 250.000 están pensando en emigrar y 20.000 tienen planes serios de partir.
La gente holandesa quiere emigrar para escapar la alta densidad de población del país, la mentalidad holandesa, la criminalidad y la falta de estabilidad, dijo el NIDI.
En total un 80 por ciento de la gente que quiere emigrar dijeron que Holanda está demasiado poblada y un 77 por ciento considera negativamente la mentalidad holandesa.
Los resultados contrastan con informes de prensa que mencionan los asesinatos de Pim Fortuyn y Theo van Gogh, problemas de inmigración e integración y de conductas antisociales como los principales factores detrás de la emigración.
De acuerdo al NIDI, el año pasado más de 112.000 personas dejaron el país, en comparación con las 90.000 que entraron, llevando al instituto de investigación a estudiar en enero la emigración.
Los países de destino tradicional siguen siendo Canadá y Australia, pero hay lugares en los que es difícil obtener la residencia. Francia aparece en el tercer lugar.
Bélgica y Alemania no son destinos favoritos. Se debe posiblemente a que mudarse a esos países no es considerado como emigración.
La mayoría de los emigrantes que se mudan a Bélgica o a Alemania viven justo al otro lado de la frontera, para mantener el contacto con Holanda. Su principal razón dejar el país son las ventajas fiscales y los precios más bajos de las casas.

17 de mayo de 2005
11 de mayo de 2005
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antillanos con menos derechos


[Michiel Kruijt y Philippe Remarque] Holanda limitará entrada de ciudadanos de provincia antillana.
La Haya, Holanda. Los ministros Verdonk (de Integración) y Pechtold (Relaciones del Reino) se han puesto de acuerdo para aplicar reglas más estrictas de admisión de jóvenes antillanos. Los antillanos de entre 18 y 24 años podrán establecerse en Holanda sólo si tienen trabajo o estudian aquí.
El próximo viernes el gabinete aprobará probablemente las nuevas medidas. Con ello se esperar limitar el flujo de antillanos pobres y/o con antecedentes penales. El premier Ys de las Antillas Holandesas resiste enérgicamente la medida calificándola de herir los derechos de los antillanos, que son holandeses. "Esto no puede ser. La limitación de la libertad no es la solución", dijo el premier en una primera reacción.
Ys recibió esta semana a Pechtold, que no le informó sobre el acuerdo alcanzado. El premier se mostró indignado sobre la marcha del asunto: "Había esperado que él me informara, considerando que los ministros ya habían llegado a un acuerdo". El ministro Pechtold se negó a dar comentarios.
Que el gabinete después de años de discusión decida aplicar unilateralmente esta medida, se debe a la intervención del nuevo ministro. Su predecesor, De Graaf, estaba contra las limitaciones de admisión porque era contraria al derecho a tratamiento justo. Además, no quería sorprender al gobierno antillano.
El ministro Donner, de Justicia, tenía también reservas jurídicas. Con la entrada de Pechtold, según iniciados, se ha modificado la relación de fuerzas en el gabinete. Junto a ello los acuerdos alcanzados ahora son más moderados que las propuestas que se habían presentado. Verdonk, de Extranjería, propuso deportar a los jóvenes antillanos que cometen delitos en Holanda.
Las nuevas medidas afectan sólo a los jóvenes antillanos que quieren residir en Holanda. Deben mostrar en un plazo de tres meses que tienen posibilidad de un trabajo o de una formación profesional, de otro modo deben volver a su provincia. Además, deben cumplir la formación social obligatoria. Esta se aplicará dentro de poco a los antillanos en el paro. Los jóvenes hasta los 18 deben mostrar antes de la salida que cuentan con un aval en Holanda que asume responsabilidad por ellos. Esta medida había sido aprobada en 1993, pero no implementada.
Los partidos de gobierno en la Cámara Baja han estado exigiendo en los últimos dos años una ley de admisión, debido a que los jóvenes antillanos pobres causan disturbios en ayuntamientos como Rotterdam o Den Helder. En las estadísticas de criminalidad están sobre-representados.

17 de mayo de 2005
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silencio en el pueblo


[Rob Schoof] El pueblo de Marum echa de menos a los refugiados. El centro de acogida de refugiados fue cerrado el año pasado. Ahora está aburrido, piensan sus habitantes.
Marum, Holanda. Lo que queda es una vía de bicicletas. Nada más. Y los recuerdos. Y el banco de Janny, llamado así por la vecina Janny Valkema. Vive con su marido frente al prado donde estuvo el centro de refugiados. La banca la hizo colocar frente a su casa, para que los vecinos del pueblo y los refugiados pudieran conversar. "Nos pasábamos horas con ellos", dice. "Las mujeres venían siempre con el té. Los extraño mucho".
La banca está vacía, lo mismo que el prado. La vía de bicicletas, de Marum al pueblo vecino de Wilp, fue construida para llegar más fácilmente al centro de refugiados. Muchos refugiados -afganos, somalíes, sirios, armenios- aprendieron a andar en bicicleta.
El centro de Marum se cerró hace un año -Marum es un pueblo de Groningen de 5.000 habitantes en la frontera entre Drenthe y Friesland. Los 400 habitantes temporales desaparecieron de un día para otro -cruzando la frontera con Alemania ilegalmente, o volviendo a casa. El descenso de población fue tan alto que el año pasado Marum fue porcentualmente el pueblo con el mayor descenso demográfico de Holanda.
Ahora Marum está silencioso. Y más aburrido. "Daban color al pueblo", dice Anneke Tonnis, co-propietaria de De Garderobe, una tienda de ropa de segunda mano de De Wilp. "Siempre veías las cabezas negras en el camino y en el pueblo, siempre con un montón de bolsas de plástico", dice Wimmie van der Wal, que daba clases a los refugiados. Marum es nuevamente de sus vecinos. Aunque el centro de refugiados estaba a un par de kilómetros del pueblo, todo Marum tenía que ver con ellos. Hacían las compras en Lidl, en el centro del pueblo. Pero también el club de fútbol, correos, la escuela primaria y la iglesia protestante los echan de menos. En De Garderobe entraban al menos un par de refugiados al día, dice Anneke Tonnis. "No tenían mucho dinero, pero entraban a charlar un rato. También compraban ropa. Los jóvenes venían a comprar ropa de marca. Por un par de euros compraban una bonita camiseta Nike. Cuando pedían rebajas, les decía: ¿acaso pides rebajas en el Lidl?"
Cuando el centro abrió sus puertas, los vecinos tenían una enorme desconfianza. Algunos vecinos formaron apresuradamente una asociación de intereses y anunciaron a través de un juez que en cinco años el prado volvería a ser un prado. Tenían miedo por el orden público, de que se perdiera el carácter agrario y que bajaran los precios de las granjas, dice el vecino Johannes Valkema. "Algunos estaban muy nerviosos por la llegada de gente de piel oscura". Él mismo al principio ponía siempre el cerrojo a la puerta. "Se contaban historias raras sobre los refugiados".
Desde que se cerrara el centro, Valkema y su esposa recorren campo y ciudad para encontrarlos. Afganos en Nieuwerkerk, armenios en Winschoten, una familia siria en Hellevoetsluis que conocieran en el banco de Janny. La mujer preguntó si acaso en Marum también vivían cristianos -quería ir a la iglesia. Luego está el médico afgano en Maarssen, con su esposa e hijos. "Les va muy bien en la escuela", dice Janny Valkema. "Son adorables. Siempre saludan. Siempre comen, siempre beben té. Una vez llegaron a casa unos jóvenes de Sint Maarten. Les dije: Vuelvan esta tarde. A la tarde habían 15 niñitos cantando en el coro de Sint Martinus. Yo estaba tan emocionada que podía llorar".
Ha pasado noches de insomnio pensando en el destino de los refugiados. "Cuando te enteras por qué han escapado, como esa pareja de gitanos que debieron volver a Checoslovaquia. Eso es muy difícil. Ahora hay un silencio de muerte. Antes había siempre niños jugando, bullicio".
La influencia material de la presencia del centro para la economía local era mínima. El supermercado Lidl hacía buenos negocios con ellos. Pero sobre el precio de las propiedades el centro no tuvo ninguna influencia, dice la corredora de propiedades Reinette van der Laan. "Los dueños de granjas tenían miedo de que los precios disminuyeran, pero no ha ocurrido. Probablemente porque el centro está lejos del pueblo". El panadero dice que vende lo mismo que cuando estaban. El vendedor de bicicletas Thies Hiemstra no ganaba nada con el centro. "Bueno, de vez en cuando les vendía una bicicleta". Su colega de la tienda de bicicletas ‘Jan en Pietsje' tuvo dificultades: "Un par de veces me robaron bicicletas". También hubo robos en la boutique De Garderobe, de Anneke Tonnis. "Hubo algunos robos. Pero también los cometen los holandeses".
Marum es una comunidad tolerante, dijo el agente de policía Harry Boonstra. "Al principio estaba todo el mundo muy escéptico, pero hemos tenido pocos problemas. De repente se le pelaban los cables a alguien, pero es que había casos muy traumáticos. Entonces me metía yo, a charlar, hasta que se arreglaba. Era una especie de camping. Coloca a 400 holandeses en un camping: seguro que pasa algo. Mejor un buen moreno que un mal blanco, digo siempre".
Boonstra es también director juvenil del club de fútbol local, SV Marum. En la sección juvenil jugaban siempre ocho o nueve refugiados de Sierra Leona. Los equipos juveniles a menudo tienen dificultades para encontrar jugadores, así que los refuerzos llegaron como caídos del cielo. "Había muy buenos jugadores", dice. "Claro, no es gente que viva con reloj y llegaban a menudo tarde".
El ayuntamiento tuvo pocas ventajas y pocas pérdidas, dice la concejala Feike Mollema (PvdA). "El centro ya salió de la historia de Marum. Ahora todo está como antes".
En el curso de los años surgió solidaridad de los vecinos hacia los refugiados del centro. Los vecinos inicialmente reservados protestaron -sin resultado- incluso cuando Arriva suspendió su servicio de autobuses en el centro. Wimmie van der Wal daba lecciones de holandés en el centro y se interesaba en todas las culturas que aprendió a conocer. "Después de clases me preguntaba: ¿quién aprendió hoy más? ¿Ellos o yo?"
También la artista Jolanda Kieneker mantiene contacto con los refugiados, sobre todo armenios. "Algunos tienen unos traumas terribles, violaciones, torturas. Una mujer me dijo que lo que había vivido era demasiado terrible como para contarlo. Teníamos mucho contacto. Me llamó la atención la capacidad de los refugiados a la hora de construir redes. Sabían muy bien dónde encontrar determinados ingredientes. También comían con nosotros, estofado con endivias crudas. Yo comía a veces con una familia armenia. Ahora tengo un libro de recetas armenias. Un montón de dulce, mucho hojaldre".
Está preocupada por una familia. "Fueron trasladados a otro centro. Entonces me llamaron muy alarmados: estaban en la estación de Groningen, y tenían miedo. Los habían desalojado de su casa y los habían echado literalmente al frío el 5 de diciembre. Lo encontré terrible. Yo tengo admiración por la gente que ha tenido el coraje de llegar hasta aquí, hasta la grosera Holanda. A menudo me avergüenzo de la política de asilo escandalosa e inhumana del gobierno".

17 de mayo de 2005
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dementes sin derechos


[Ellen de Visser] Jurídicamente desprotegidos, son sometidos a permanentes maltratos.
Amsterdam, Holanda. Los pacientes dementes son en gran escala amarrados y limitados de otros modos en su libertad. Las instituciones apenas si llevan registro de esta práctica y no la notifican a la Inspección de Sanidad. Por eso se carece de una visión panorámica, los pacientes no gozan de protecciones jurídicas y no hay control. Para terminar con algunas limitaciones de la libertad hay que cambiar la ley.
Así concluye el jurista de sanidad Luuk Arends, del Centro Médico Erasmo, de Rotterdam, en una investigación sobre la posición jurídica de los dementes, con la que obtendrá hoy su diploma de doctor. Arends propone el nombramiento en las instituciones sanitarias de "mini-inspectores" independientes. Ellos deberían controlar si es justificado amarrar a los dementes a una silla, si reciben medicación o si duermen en una litera.
Muchos pacientes dementes ya no tienen familia y por eso carecen de una representante legal que les represente. Si aún tienen familiares, estos se sienten a menudo intimidados y permiten las limitaciones de libertad, descubrió Arends. "Entonces el cuidado médico dice: no podemos hacernos responsables de lo que pueda ocurrir, quizás sería mejor que se quedara usted a dormir aquí. Muchas familias no quieren causar molestias. Tienen miedo de las repercusiones.
Según Arends el derecho de queja apenas si es utilizado, mientras que sí hay suficientes motivos para ello. Los dementes son a menudo amarrados por costumbre o falta de personal.
Las limitaciones de la libertad de movimiento se utilizan en todos los hospitales, en todas las secciones de los hospitales donde son tratados los dementes y en un 70 por ciento de las residencias y clínicas. Casi tres cuartos de los médicos de cabecera con pacientes dementes se ven confrontados con pacientes en casa o en residencias.
Eso es extraordinario porque las limitaciones a la libertad de movimiento sólo son permitidas en los hospitales y en un par de clínicas. Esas instituciones caen bajo la ley BOPZ, que se ocupa de la protección jurídica de los dementes. En otros lugares no existen esas protecciones y las instituciones no están obligadas a notificar a la inspección.
Que los pacientes dementes sean limitados en su libertad de este modo es, según Arends, el resultado del aumento de pacientes. Cada año se agregan en Holanda 16.000 pacientes dementes.
El ministro Hoogervorst de Sanidad quiere redactar una ley, en parte motivado por los consejos de Arends, que regule la limitación de libertad en todo el aparato sanitario. Ahora las instituciones sólo deben notificar las restricciones si el paciente resiste. En ese caso se trata de coerción. Eso casi no ocurre; en 2003 la inspección recibió 349 notificaciones de coerción en la psicogeriatría.
Según la ley, la inspección debe controlar toda notificación de coerción, pero no lo hace, constata Arends. "Queremos ofrecer a la gente los mejores cuidados en la última fase de su vida. Se les puede amarrar sólo si no hay alternativa".

13 de mayo de 2005
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menos novias extranjeras


Resultado de las leyes que obstaculizan el matrimonio de nativos con extranjeros.
La Haya, Holanda. En el primer semestre de este año el Servicio de Inmigración y Naturalización IND ha recibido considerablemente menos peticiones para trasladar a Holanda a una pareja de fuera de la Unión Europea. En comparación con el año pasado el número de peticiones disminuyó en un cuarto, confirmó un funcionario del IND.
En los primeros tres meses de este año el IND recibió unas 7600 solicitudes, en comparación con 10.800 durante el mismo período el año pasado. Se trata en su mayoría de peticiones de parejas turcas y marroquíes.
La disminución del número de peticiones es probablemente consecuencia de las normas más estrictas introducidas por el gabinete para reducir la reunificación familiar. Desde noviembre del año pasado el peticionario debe ganar 120 por ciento del salario mínimo. La edad mínima de ambos miembros de la pareja fue elevada a 21 años [otros ciudadanos pueden casarse a los 18].

13 de mayo de 2005
©volkskrant
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