verdonk encarcela a niños
A fines de la semana pasada se dio a conocer que unos 50 niños, hijos de refugiados, se encuentran encarcelados en prisiones para extranjeros en Holanda.
Hilversum, Holanda. Unos 50 niños, hijos de refugiados que el servicio de inmigración IND quiere deportar, permanecen injustamente encarcelados. Tampoco reciben enseñanza, aunque tienen derecho a ello. Así lo declaró el presidente de Defense for Children, Stan Meuwese, en el programa de televisión Netwerk.
Esta semana el tribunal de Amsterdam determinó que Nasir Nouri, 10, de Afganistán, está encarcelada injustamente en la cárcel fronteriza del aeropuerto de Amsterdam, Schiphol.
18 de marzo de 2005
22 de marzo de 2005
©Spits
©traducción mQh
Hilversum, Holanda. Unos 50 niños, hijos de refugiados que el servicio de inmigración IND quiere deportar, permanecen injustamente encarcelados. Tampoco reciben enseñanza, aunque tienen derecho a ello. Así lo declaró el presidente de Defense for Children, Stan Meuwese, en el programa de televisión Netwerk.Esta semana el tribunal de Amsterdam determinó que Nasir Nouri, 10, de Afganistán, está encarcelada injustamente en la cárcel fronteriza del aeropuerto de Amsterdam, Schiphol.
18 de marzo de 2005
22 de marzo de 2005
©Spits
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resistencia debilitada en iraq
[Eric Schmitt] La insurgencia está desapareciendo rápidamente, dicen marines en Iraq.
Washington, Estados Unidos. Un importante oficial de los marines en Iraq dijo el viernes que el número de ataques contra las tropas norteamericanas en el oeste de Iraq -una zona dominada por los sunníes- y el número de bajas, han disminuido acusadamente en los últimos cuatro meses, un desarrollo que calificó de evidencia de que la resistencia se está debilitando en una de las áreas más violentas del país.
El oficial, el teniente general John F. Sattler, jefe de la Primera Fuerza Expedicionaria de la Marina, dijo que los rebeldes efectúan un promedio de 10 ataques al día, y menos de dos de esos ataques han matado o herido a soldados norteamericanos o dañado los equipos. Eso, comparado con los 25 ataques diarios, cinco de ellos con bajas o daños, en las semanas anteriores a la vital batalla de Faluya en noviembre, dijo.
En una variada entrevista telefónica de 45 minutos desde su cuartel general justo en las afueras de Faluya, el general Sattler dijo que los puestos de control provisionales instalados por las patrullas de marines habían desbaratado las actividades de los insurgentes.
Dijo que varios cientos de yihadistas intransigentes y antiguos miembros del gobierno y servicios de seguridad de Saddam Hussein todavía estaba operando en la provincia de Anbar, pero que la caída en la frecuencia de los ataques indicaba que la influencia de los rebeldes se estaba evaporando.
"Están muy atrás en sus intentos, y son poco efectivos", dijo el general Sattler.
Varios importantes oficiales militares han observado, sin embargo, que muchos insurgentes huyeron antes o durante la batalla de Faluya para seguir peleando en otros lugares de Iraq. Y aunque hay menos ataques letales al oeste de Iraq, dicen los comandantes, bombas a control remoto utilizadas contra las fuerzas norteamericanas e iraquíes en otras partes del país se han vuelto más mortíferas. Muchas bombas, por ejemplo, son obuses de artillería amarrados juntos y enterrados debajo de las calles.
El general Richard B. Myers, presidente del Mando Conjunto del Estado Mayor, dijo durante una visita de inspección en Iraq y otros países del Golfo Pérsico esta semana, que el número de ataques en el país había descendido de 50 a 40 por día -muchos menos que en las semanas previas a las elecciones del 30 de enero, pero en general es el mismo número que el año pasado.
El vice-almirante Lowell E. Jacoby, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa AID, dijo el jueves al Comité de las Fuerzas Armadas del Senado que en Iraq operaban entre 12.000 y 20.000 rebeldes intransigentes. Es más o menos el mismo rango sobre el que informaron agentes de la inteligencia estadounidense en octubre pasado.
"Todavía hay un montón que hacer", reconoció el general Sattler, que termina el 27 de marzo una excursión de siete meses y pasará su dirección a general de división Stephen T. Johnson, de la Segunda Fuerza Expedicionaria de la Marina.
El general Sattler, que dijo el 18 de noviembre que la ofensiva en Faluya había "roto la espina dorsal de la insurgencia" allá, dijo el viernes que los rebeldes que restaban en la provincia de Anbar, una región del tamaño de Rhode Island, eran varios cientos, y estaban perdiendo rápidamente el apoyo de la opinión pública. Dijo que cerca de un tercio de los 250.000 habitantes de Faluya, la mayoría de los cuales habían huido de la violencia, había retornado a la ciudad.
Una táctica que los marines están usando con creciente efectividad es instalar puestos de control al azar. Las patrullas de los marines levantan entre 20 a 40 cada día en la provincia, actúan como agentes disuasivos de los insurgentes y como un modo de capturar a potenciales terroristas, que son parados y en cuyos coches se encuentran explosivos.
Hace un año, justo antes de la aborda ofensiva de abril en Faluya, el general Sattler dijo que en la región prácticamente no había fuerzas de seguridad iraquíes competentes. Hoy, dijo, hay 5.000 soldados iraquíes y comandos policiales en Faluya y alrededores y en Ramadi. "Desplegando fuerzas iraquíes en la calle, les ha ganado la confianza de la gente", dijo el general Sattler.
Sin embargo, funcionarios iraquíes y estadounidenses han "cerrado" Ramadi debido a la situación de seguridad, pidiendo a habitantes y visitantes que pasen a través de una serie de puestos de control, dijo.
En Faluya, continuó, seis batallones del Ejército iraquí y dos batallones de seguridad que llegaron después de la batalla de noviembre, están funcionando tan bien que los marines han sido capaces de reducir su presencia a dos batallones, de cuatro, y pasar más tareas de seguridad a los iraquíes.
En la ciudad, un enorme trabajo de reconstrucción queda por delante. Entre 75.000 y 90.000 residentes han vuelto, pero sólo un 25 por ciento tiene electricidad, dijo el general. Funcionarios iraquíes esperan restablecer la energía eléctrica para fines de abril, dijo.
Las estaciones de agua potable de la ciudad están operando, pero los equipos todavía trabajan en la reparación de tuberías hacia domicilios individuales, dijo el general Sattler. Funcionarios estadounidenses e iraquíes estiman que quedan para adelante unos 400 millones de dólares para obras de reconstrucción; hasta el momento, 100 millones de dólares han sido apartados para esas obras. En los últimos días, el gobierno iraquí ha firmado cheques para los primeros diez propietarios iraquíes elegibles para pagos de compensación por edificios dañados, dijo.
18 de marzo de 2005
21 de marzo de 2005
©new york times
©traducción mQh
Washington, Estados Unidos. Un importante oficial de los marines en Iraq dijo el viernes que el número de ataques contra las tropas norteamericanas en el oeste de Iraq -una zona dominada por los sunníes- y el número de bajas, han disminuido acusadamente en los últimos cuatro meses, un desarrollo que calificó de evidencia de que la resistencia se está debilitando en una de las áreas más violentas del país.El oficial, el teniente general John F. Sattler, jefe de la Primera Fuerza Expedicionaria de la Marina, dijo que los rebeldes efectúan un promedio de 10 ataques al día, y menos de dos de esos ataques han matado o herido a soldados norteamericanos o dañado los equipos. Eso, comparado con los 25 ataques diarios, cinco de ellos con bajas o daños, en las semanas anteriores a la vital batalla de Faluya en noviembre, dijo.
En una variada entrevista telefónica de 45 minutos desde su cuartel general justo en las afueras de Faluya, el general Sattler dijo que los puestos de control provisionales instalados por las patrullas de marines habían desbaratado las actividades de los insurgentes.
Dijo que varios cientos de yihadistas intransigentes y antiguos miembros del gobierno y servicios de seguridad de Saddam Hussein todavía estaba operando en la provincia de Anbar, pero que la caída en la frecuencia de los ataques indicaba que la influencia de los rebeldes se estaba evaporando.
"Están muy atrás en sus intentos, y son poco efectivos", dijo el general Sattler.
Varios importantes oficiales militares han observado, sin embargo, que muchos insurgentes huyeron antes o durante la batalla de Faluya para seguir peleando en otros lugares de Iraq. Y aunque hay menos ataques letales al oeste de Iraq, dicen los comandantes, bombas a control remoto utilizadas contra las fuerzas norteamericanas e iraquíes en otras partes del país se han vuelto más mortíferas. Muchas bombas, por ejemplo, son obuses de artillería amarrados juntos y enterrados debajo de las calles.
El general Richard B. Myers, presidente del Mando Conjunto del Estado Mayor, dijo durante una visita de inspección en Iraq y otros países del Golfo Pérsico esta semana, que el número de ataques en el país había descendido de 50 a 40 por día -muchos menos que en las semanas previas a las elecciones del 30 de enero, pero en general es el mismo número que el año pasado.
El vice-almirante Lowell E. Jacoby, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa AID, dijo el jueves al Comité de las Fuerzas Armadas del Senado que en Iraq operaban entre 12.000 y 20.000 rebeldes intransigentes. Es más o menos el mismo rango sobre el que informaron agentes de la inteligencia estadounidense en octubre pasado.
"Todavía hay un montón que hacer", reconoció el general Sattler, que termina el 27 de marzo una excursión de siete meses y pasará su dirección a general de división Stephen T. Johnson, de la Segunda Fuerza Expedicionaria de la Marina.
El general Sattler, que dijo el 18 de noviembre que la ofensiva en Faluya había "roto la espina dorsal de la insurgencia" allá, dijo el viernes que los rebeldes que restaban en la provincia de Anbar, una región del tamaño de Rhode Island, eran varios cientos, y estaban perdiendo rápidamente el apoyo de la opinión pública. Dijo que cerca de un tercio de los 250.000 habitantes de Faluya, la mayoría de los cuales habían huido de la violencia, había retornado a la ciudad.
Una táctica que los marines están usando con creciente efectividad es instalar puestos de control al azar. Las patrullas de los marines levantan entre 20 a 40 cada día en la provincia, actúan como agentes disuasivos de los insurgentes y como un modo de capturar a potenciales terroristas, que son parados y en cuyos coches se encuentran explosivos.
Hace un año, justo antes de la aborda ofensiva de abril en Faluya, el general Sattler dijo que en la región prácticamente no había fuerzas de seguridad iraquíes competentes. Hoy, dijo, hay 5.000 soldados iraquíes y comandos policiales en Faluya y alrededores y en Ramadi. "Desplegando fuerzas iraquíes en la calle, les ha ganado la confianza de la gente", dijo el general Sattler.
Sin embargo, funcionarios iraquíes y estadounidenses han "cerrado" Ramadi debido a la situación de seguridad, pidiendo a habitantes y visitantes que pasen a través de una serie de puestos de control, dijo.
En Faluya, continuó, seis batallones del Ejército iraquí y dos batallones de seguridad que llegaron después de la batalla de noviembre, están funcionando tan bien que los marines han sido capaces de reducir su presencia a dos batallones, de cuatro, y pasar más tareas de seguridad a los iraquíes.
En la ciudad, un enorme trabajo de reconstrucción queda por delante. Entre 75.000 y 90.000 residentes han vuelto, pero sólo un 25 por ciento tiene electricidad, dijo el general. Funcionarios iraquíes esperan restablecer la energía eléctrica para fines de abril, dijo.
Las estaciones de agua potable de la ciudad están operando, pero los equipos todavía trabajan en la reparación de tuberías hacia domicilios individuales, dijo el general Sattler. Funcionarios estadounidenses e iraquíes estiman que quedan para adelante unos 400 millones de dólares para obras de reconstrucción; hasta el momento, 100 millones de dólares han sido apartados para esas obras. En los últimos días, el gobierno iraquí ha firmado cheques para los primeros diez propietarios iraquíes elegibles para pagos de compensación por edificios dañados, dijo.
18 de marzo de 2005
21 de marzo de 2005
©new york times
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juez de saddam hussein
[Caryle Murphy] Juez de Hussein emerge de las sombras. El secreto para un gobierno exitoso es el éxito de la ley, dice iraquí.
Bagdad, Iraq. Cuando el verano pasado el desdichado pero impenitente viejo se sentó frente a Raid Juhi, el joven juez no sabía qué hacer. Como la mayoría de los iraquíes, conocía al antiguo presidente sólo por la televisión, donde siempre aparecía como un aguerrido, confiado y temible héroe.
Ahora Saddam Hussein aparecía por primera vez como un acusado ante el tribunal especial iraquí que juzgará a funcionarios del derrocado gobierno de Iraq por crímenes contra la humanidad. Petulante y provocador, el demacrado presidente exigió inmunidad de cualquier juicio, despotricó sobre la ilegalidad del tribunal y se negó a firmar un reconocimiento de que estaba al tanto de sus derechos.
Juhi, que dejó que Hussein se desahogara antes de interrumpirlo, recordó haber sentido dos fuertes emociones durante la sesión de 26 minutos. Una era cómo se habían cambiado los papeles. La otra era el deber.
"Yo había trabajado como juez durante el régimen de Saddam. Nunca pensé que llegaría a interrogarlo", dijo Juhi, 34, en una entrevista reciente. "Al mismo tiempo, nuestros estudios y carrera nos enseñan a ser objetivos en nuestro trabajo y a no considerar apellidos ni rango sino sólo las evidencias. Tenemos un dicho en el poder judicial, que es: La evidencia habla".
Juhi es único juez del tribunal que se ha identificado públicamente, a pesar de las amenazas de los insurgentes, muchos de los cuales apoyaban al gobierno de Saddam. Aunque el juicio del antiguo presidente no es inminente -Juhi dijo que no se sabe cuánto tiempo tomarán las pesquisas preliminares-, un juez del tribunal ya ha sido asesinado.
"No es valentía", dijo sobre su decisión el juez nacido en Bagdad al permitir que su nombre fuera publicado. "Es importante que los iraquíes sepan son iraquíes los que llevan el caso y que el poder judicial está asumiendo sus labores".
Como muchos jóvenes iraquíes en la arruinada capital, Juhi se muestra optimista e idealista en sus esperanzas sobre el futuro de su país, un radiante contrapunto a las terribles penurias de la posguerra en las que trabajan: devastación medio-ambiental, una insurgencia despiadada, una agobiante pobreza, caos en el tráfico y políticos regateando. Todavía está lejos de haber certidumbre sobre si Iraq satisfará sus esperanzas. Pero en estos difíciles días de reconstrucción del país, son un ingrediente esencial.
Normalmente vigilado estrechamente para su propia protección, Juhi se apareció sin acompañantes para conversar con el periodista. Llevaba un traje marrón y corbata. Relajado y amable, sonreía a menudo y respondió a preguntas a través de un intérprete, con la lógica y moderación que es esperan de un juez.
Calificando al tribunal de "hito histórico de la democracia legal", Juhi dijo que creía que su trabajo ayudaría a establecer una sociedad respetuosa de las leyes en Iraq porque estamos "llevando a la justicia a la gente que alguna vez pensó que estaba por encima de la ley. También es la primera vez en tierras árabes que un presidente y todo un régimen están siendo procesados legalmente e interrogados y pueden ser juzgados por los crímenes que se sospecha cometieron".
Del proceso, dijo, surgen "dos mensajes". Uno es para que "los gobernantes aquí y en otros países no olviden... La presidencia y las responsabilidades que la acompañan son deberes otorgados por la comunidad". El segundo mensaje es recordar a la gente de a pie "que toda persona, no importa lo que poderosa que sea, debe respetar la ley", dijo.
Juhi siguió una carrera típica durante el antiguo gobierno. Se graduó de la Facultad de Leyes de la Universidad de Bagdad, hizo su servicio militar, trabajó como investigador en el ministerio de Justicia y luego completó un curso de dos años en el Instituto Judicial de Iraq que lo capacitó para ser juez.
Como otros jueces de la era de Hussein, era un miembro inscrito en el gobernante Partido Baaz. Para entrar al Instituto Judicial, observó, necesitabas "ser recomendado por las oficinas del Partido Baaz del barrio donde vivías".
Pero inscribirse como miembro del partido y ser un activista no es lo mismo, dijo Juhi, agregando que muchos iraquíes eran miembros nominales del partido para evitar llamar la atención y ser perseguidos, cosas que podrían transformar tu vida en un "infierno".
Juhi estaba trabajando en la Corte Penal Central de Bagdad cuando se le pidió que se sumara al tribunal, en abril de 2004. "Me sentí honrado", dijo. "Acepté inmediatamente".
Como el principal juez instructor del tribunal de tres niveles, Juhi supervisa los equipos judiciales que investigan las acusaciones y determinan, después de oír a testigos y ver documentos, si hay o no suficientes pruebas para iniciar un juicio. Si eso ocurre, el acusado debe presentarse ante una comisión de cinco jueces para ser juzgado. El tercer nivel del tribunal es una corte de apelaciones de nueve miembros. Cuando Hussein y 11 de sus asociados hicieron su primera aparición ante Juhi en julio, fue para ser formalmente notificados de que estaban bajo investigación. El mes pasado, en otra primera vez para el tribunal, Juhi notificó a cinco antiguos funcionarios de que había encontrado suficientes evidencias sobre su participación en crímenes contra la humanidad para llevar sus casos a juicio.
La acusación contra Hussein, 67, es amplia. En su comparecencia fue acusado de ordenar siete atrocidades: el uso de armas químicas contra el pueblo kurdo de Halabja en 1988; el asesinato en 1983 de miembros del clan kurdo barzani; los asesinatos de activistas de partidos políticos durante un período de 30 años; los asesinatos de líderes religiosos; la brutal campaña de ataques contra los kurdos en los años ochenta; la violenta represión de los kurdos y chiíes tras la Guerra del Golfo Pérsico en 1991; y la invasión de Kuwait en 1990.
Interrogado sobre cuando puede ser llevado a juicio el presidente derrocado, Juhi dijo que casos en los que se trata de crímenes contra la humanidad, genocidio y crímenes de guerra toman tiempo en desarrollarse debido a su complejidad. "Son crímenes sofisticados que no son fáciles de probar... porque esos crímenes tenían la intención de mostrar, o probar políticas de gobierno, y hay que probar que esas medidas eran aplicadas a algunos de sus ciudadanos, que provienen todos de un grupo, quizás político, religioso o étnico", dijo.
"Pero... hemos avanzado bastante", agregó. "Yo diría que antes estábamos excavando en el subterráneo. Ahora estamos en la superficie, trabajando con todo el esqueleto del caso... No creo que haya un juez en el mundo que pueda predecir cuándo terminaremos".
A pesar del saqueo de posguerra de las oficinas del gobierno, el tribunal tiene "impresionantes y concluyentes documentos" que ayudarán a probar las acusaciones contra los antiguos funcionarios, dijo el juez. Y el año pasado, él y su personal han oído el "doloroso" testimonio de testigos, agregó.
"Sabíamos algo de las cosas que se hacían durante la era de Saddam, pero después de las pesquisas que realizamos nos dimos cuenta de que lo que sabíamos no estaba ni cerca de lo que ocurría en realidad", dijo. "Antes, los iraquíes no podían hablar y debían guardarse todo. Ahora, después de la guerra, han empezado a hablar. Los iraquíes no se sorprenderán" de lo que escuchen durante el juicio. "Pero estarán orgullosos del tribunal en el que depositaron su confianza".
Juhi también predijo que "amigos de fuera de Iraq estarán orgullosos de habernos ayudado en este campo. Y los que no nos ayudaron se dirán ahora a sí mismos que hubiera sido mejor ayudarnos". El tribunal fue instalado con 75 millones de dólares de fondos estadounidenses; juristas norteamericanos asesoran el tribunal.
Los peligros del trabajar para el tribunal fueron puestos en agudo relieve el 1 de marzo cuando uno de sus jueces, Barwez Mohammed Mahmoud Merwani, 59, y su hijo, Aryan Barwez Mohammed Merwani, 26, fueron emboscados y asesinados en Bagdad cuando subían a sus coches para marcharse al trabajo. El juez "era miembro del equipo de investigación que dirijo", dijo Juhi, que agregó que continúa la investigación sobre su asesinato.
Inicialmente, Juhi guardaba tan secretamente su trabajo que ni siquiera su familia sabía de su participación en la investigación de Hussein hasta que la televisión iraquí emitió la comparecencia de Hussein ante el juez en julio pasado. Cuando su hijo lo vio en la pantalla, recuerda Juhi, se llevó las manos a la boca y dijo: "¡Ese es mi padre!' Estaba sorprendido".
Juhi dijo que quería enfatizar que se siente "muy optimista sobre el futuro" de su país. "Los errores cometidos antes no serán repetidos. No habrá nuevamente una centralización del poder contra la gente. El presidente servirá al pueblo. No sólo estoy seguro, además creo en ello". Agregó que "el secreto detrás del éxito del gobierno es el éxito de la ley".
22 de marzo de 2005
©washington post
©traducción mQh
Ahora Saddam Hussein aparecía por primera vez como un acusado ante el tribunal especial iraquí que juzgará a funcionarios del derrocado gobierno de Iraq por crímenes contra la humanidad. Petulante y provocador, el demacrado presidente exigió inmunidad de cualquier juicio, despotricó sobre la ilegalidad del tribunal y se negó a firmar un reconocimiento de que estaba al tanto de sus derechos.
Juhi, que dejó que Hussein se desahogara antes de interrumpirlo, recordó haber sentido dos fuertes emociones durante la sesión de 26 minutos. Una era cómo se habían cambiado los papeles. La otra era el deber.
"Yo había trabajado como juez durante el régimen de Saddam. Nunca pensé que llegaría a interrogarlo", dijo Juhi, 34, en una entrevista reciente. "Al mismo tiempo, nuestros estudios y carrera nos enseñan a ser objetivos en nuestro trabajo y a no considerar apellidos ni rango sino sólo las evidencias. Tenemos un dicho en el poder judicial, que es: La evidencia habla".
Juhi es único juez del tribunal que se ha identificado públicamente, a pesar de las amenazas de los insurgentes, muchos de los cuales apoyaban al gobierno de Saddam. Aunque el juicio del antiguo presidente no es inminente -Juhi dijo que no se sabe cuánto tiempo tomarán las pesquisas preliminares-, un juez del tribunal ya ha sido asesinado.
"No es valentía", dijo sobre su decisión el juez nacido en Bagdad al permitir que su nombre fuera publicado. "Es importante que los iraquíes sepan son iraquíes los que llevan el caso y que el poder judicial está asumiendo sus labores".
Como muchos jóvenes iraquíes en la arruinada capital, Juhi se muestra optimista e idealista en sus esperanzas sobre el futuro de su país, un radiante contrapunto a las terribles penurias de la posguerra en las que trabajan: devastación medio-ambiental, una insurgencia despiadada, una agobiante pobreza, caos en el tráfico y políticos regateando. Todavía está lejos de haber certidumbre sobre si Iraq satisfará sus esperanzas. Pero en estos difíciles días de reconstrucción del país, son un ingrediente esencial.
Normalmente vigilado estrechamente para su propia protección, Juhi se apareció sin acompañantes para conversar con el periodista. Llevaba un traje marrón y corbata. Relajado y amable, sonreía a menudo y respondió a preguntas a través de un intérprete, con la lógica y moderación que es esperan de un juez.
Calificando al tribunal de "hito histórico de la democracia legal", Juhi dijo que creía que su trabajo ayudaría a establecer una sociedad respetuosa de las leyes en Iraq porque estamos "llevando a la justicia a la gente que alguna vez pensó que estaba por encima de la ley. También es la primera vez en tierras árabes que un presidente y todo un régimen están siendo procesados legalmente e interrogados y pueden ser juzgados por los crímenes que se sospecha cometieron".
Del proceso, dijo, surgen "dos mensajes". Uno es para que "los gobernantes aquí y en otros países no olviden... La presidencia y las responsabilidades que la acompañan son deberes otorgados por la comunidad". El segundo mensaje es recordar a la gente de a pie "que toda persona, no importa lo que poderosa que sea, debe respetar la ley", dijo.
Juhi siguió una carrera típica durante el antiguo gobierno. Se graduó de la Facultad de Leyes de la Universidad de Bagdad, hizo su servicio militar, trabajó como investigador en el ministerio de Justicia y luego completó un curso de dos años en el Instituto Judicial de Iraq que lo capacitó para ser juez.
Como otros jueces de la era de Hussein, era un miembro inscrito en el gobernante Partido Baaz. Para entrar al Instituto Judicial, observó, necesitabas "ser recomendado por las oficinas del Partido Baaz del barrio donde vivías".
Pero inscribirse como miembro del partido y ser un activista no es lo mismo, dijo Juhi, agregando que muchos iraquíes eran miembros nominales del partido para evitar llamar la atención y ser perseguidos, cosas que podrían transformar tu vida en un "infierno".
Juhi estaba trabajando en la Corte Penal Central de Bagdad cuando se le pidió que se sumara al tribunal, en abril de 2004. "Me sentí honrado", dijo. "Acepté inmediatamente".
Como el principal juez instructor del tribunal de tres niveles, Juhi supervisa los equipos judiciales que investigan las acusaciones y determinan, después de oír a testigos y ver documentos, si hay o no suficientes pruebas para iniciar un juicio. Si eso ocurre, el acusado debe presentarse ante una comisión de cinco jueces para ser juzgado. El tercer nivel del tribunal es una corte de apelaciones de nueve miembros. Cuando Hussein y 11 de sus asociados hicieron su primera aparición ante Juhi en julio, fue para ser formalmente notificados de que estaban bajo investigación. El mes pasado, en otra primera vez para el tribunal, Juhi notificó a cinco antiguos funcionarios de que había encontrado suficientes evidencias sobre su participación en crímenes contra la humanidad para llevar sus casos a juicio.
La acusación contra Hussein, 67, es amplia. En su comparecencia fue acusado de ordenar siete atrocidades: el uso de armas químicas contra el pueblo kurdo de Halabja en 1988; el asesinato en 1983 de miembros del clan kurdo barzani; los asesinatos de activistas de partidos políticos durante un período de 30 años; los asesinatos de líderes religiosos; la brutal campaña de ataques contra los kurdos en los años ochenta; la violenta represión de los kurdos y chiíes tras la Guerra del Golfo Pérsico en 1991; y la invasión de Kuwait en 1990.
Interrogado sobre cuando puede ser llevado a juicio el presidente derrocado, Juhi dijo que casos en los que se trata de crímenes contra la humanidad, genocidio y crímenes de guerra toman tiempo en desarrollarse debido a su complejidad. "Son crímenes sofisticados que no son fáciles de probar... porque esos crímenes tenían la intención de mostrar, o probar políticas de gobierno, y hay que probar que esas medidas eran aplicadas a algunos de sus ciudadanos, que provienen todos de un grupo, quizás político, religioso o étnico", dijo.
"Pero... hemos avanzado bastante", agregó. "Yo diría que antes estábamos excavando en el subterráneo. Ahora estamos en la superficie, trabajando con todo el esqueleto del caso... No creo que haya un juez en el mundo que pueda predecir cuándo terminaremos".
A pesar del saqueo de posguerra de las oficinas del gobierno, el tribunal tiene "impresionantes y concluyentes documentos" que ayudarán a probar las acusaciones contra los antiguos funcionarios, dijo el juez. Y el año pasado, él y su personal han oído el "doloroso" testimonio de testigos, agregó.
"Sabíamos algo de las cosas que se hacían durante la era de Saddam, pero después de las pesquisas que realizamos nos dimos cuenta de que lo que sabíamos no estaba ni cerca de lo que ocurría en realidad", dijo. "Antes, los iraquíes no podían hablar y debían guardarse todo. Ahora, después de la guerra, han empezado a hablar. Los iraquíes no se sorprenderán" de lo que escuchen durante el juicio. "Pero estarán orgullosos del tribunal en el que depositaron su confianza".
Juhi también predijo que "amigos de fuera de Iraq estarán orgullosos de habernos ayudado en este campo. Y los que no nos ayudaron se dirán ahora a sí mismos que hubiera sido mejor ayudarnos". El tribunal fue instalado con 75 millones de dólares de fondos estadounidenses; juristas norteamericanos asesoran el tribunal.
Los peligros del trabajar para el tribunal fueron puestos en agudo relieve el 1 de marzo cuando uno de sus jueces, Barwez Mohammed Mahmoud Merwani, 59, y su hijo, Aryan Barwez Mohammed Merwani, 26, fueron emboscados y asesinados en Bagdad cuando subían a sus coches para marcharse al trabajo. El juez "era miembro del equipo de investigación que dirijo", dijo Juhi, que agregó que continúa la investigación sobre su asesinato.
Inicialmente, Juhi guardaba tan secretamente su trabajo que ni siquiera su familia sabía de su participación en la investigación de Hussein hasta que la televisión iraquí emitió la comparecencia de Hussein ante el juez en julio pasado. Cuando su hijo lo vio en la pantalla, recuerda Juhi, se llevó las manos a la boca y dijo: "¡Ese es mi padre!' Estaba sorprendido".
Juhi dijo que quería enfatizar que se siente "muy optimista sobre el futuro" de su país. "Los errores cometidos antes no serán repetidos. No habrá nuevamente una centralización del poder contra la gente. El presidente servirá al pueblo. No sólo estoy seguro, además creo en ello". Agregó que "el secreto detrás del éxito del gobierno es el éxito de la ley".
22 de marzo de 2005
©washington post
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verdonk encarcela a niños
A fines de la semana pasada se dio a conocer que unos 50 niños, hijos de refugiados, se encuentran encarcelados en prisiones para extranjeros en Holanda.
Hilversum, Holanda. Unos 50 niños, hijos de refugiados que el servicio de inmigración IND quiere deportar, permanecen injustamente encarcelados. Tampoco reciben enseñanza, aunque tienen derecho a ello. Así lo declaró el presidente de Defense for Children, Stan Meuwese, en el programa de televisión Netwerk.
Esta semana el tribunal de Amsterdam determinó que Nasir Nouri, 10, de Afganistán, está encarcelada injustamente en la cárcel fronteriza del aeropuerto de Amsterdam, Schiphol.
18 de marzo de 2005
22 de marzo de 2005
©Spits
©traducción mQh
Hilversum, Holanda. Unos 50 niños, hijos de refugiados que el servicio de inmigración IND quiere deportar, permanecen injustamente encarcelados. Tampoco reciben enseñanza, aunque tienen derecho a ello. Así lo declaró el presidente de Defense for Children, Stan Meuwese, en el programa de televisión Netwerk.Esta semana el tribunal de Amsterdam determinó que Nasir Nouri, 10, de Afganistán, está encarcelada injustamente en la cárcel fronteriza del aeropuerto de Amsterdam, Schiphol.
18 de marzo de 2005
22 de marzo de 2005
©Spits
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holanda devolverá a refugiados
Nueva iniciativa de la hija de Hitler', la ministro Verdonk, de Extranjería. La ex guardia de prisiones amenaza con devolver a sus países de origen a refugiados que han huido de ellos para salvar la vida. Auschwitz por encargo', la medida equivale a condena a muerte.
La Haya, Holanda. Refugiados no aceptados que recurren la decisión de la ministro de Extranjería para residir en Holanda, deberán en adelante volver primero a sus países de origen.
También tendrán que pagar derechos para presentar su solicitud -igual que otros extranjeros en Holanda que solicitan un permiso de residencia. Así lo decidió ayer la actual ministro Verdonk (VVD, extrema derecha).
La funcionaria quiere impedir de esta manera que los refugiados rechazados vuelvan a presentar una solicitud para permanecer en Holanda.
Luego de un llamado del ex ministro Hilbrand Nawijn (Lista Pim Fortuyn, fascista), en los años pasados llegaron numerosas peticiones al ministerio, de refugiados rechazados. Hasta fines del año pasado se trató de 17.700, en los primeros meses de este año 1.200 más.
De momento se han presentado 2.350 reclamaciones contra una decisión negativa de la funcionaria. Casi 350 peticiones en las que se pedía la intervención especial de la ministro, sí fueron honoradas.
El Consejo de Estado determinó en noviembre del año pasado que la ministro debe tratar detenidamente todas las peticiones. Los refugiados rechazados pueden volver a presentar una solicitud.
Verdonk lo considera indeseable. Según arguye, eso sólo provoca trámites más largos y retrasos.
En adelante, los refugiados rechazados serán tratados como extranjeros corrientes que solicitan un permiso de residencia. Para presentar la solicitud deben pagar varios cientos de euros en derechos. Y la solicitud debe presentarse en el país de origen.
A largo término, la Verdonk quiere modificar la ley para impedir su "uso inapropiado".
La decisión fue criticada de inmediato. La organización Vluchtelingenwerk Nederland opina que es "incorrecto y ofensivo" que la funcionaria hable de uso ilegítimo del procedimiento.
19 de marzo de 2005
©parool
©traducción mQh
La Haya, Holanda. Refugiados no aceptados que recurren la decisión de la ministro de Extranjería para residir en Holanda, deberán en adelante volver primero a sus países de origen.También tendrán que pagar derechos para presentar su solicitud -igual que otros extranjeros en Holanda que solicitan un permiso de residencia. Así lo decidió ayer la actual ministro Verdonk (VVD, extrema derecha).
La funcionaria quiere impedir de esta manera que los refugiados rechazados vuelvan a presentar una solicitud para permanecer en Holanda.
Luego de un llamado del ex ministro Hilbrand Nawijn (Lista Pim Fortuyn, fascista), en los años pasados llegaron numerosas peticiones al ministerio, de refugiados rechazados. Hasta fines del año pasado se trató de 17.700, en los primeros meses de este año 1.200 más.
De momento se han presentado 2.350 reclamaciones contra una decisión negativa de la funcionaria. Casi 350 peticiones en las que se pedía la intervención especial de la ministro, sí fueron honoradas.
El Consejo de Estado determinó en noviembre del año pasado que la ministro debe tratar detenidamente todas las peticiones. Los refugiados rechazados pueden volver a presentar una solicitud.
Verdonk lo considera indeseable. Según arguye, eso sólo provoca trámites más largos y retrasos.
En adelante, los refugiados rechazados serán tratados como extranjeros corrientes que solicitan un permiso de residencia. Para presentar la solicitud deben pagar varios cientos de euros en derechos. Y la solicitud debe presentarse en el país de origen.
A largo término, la Verdonk quiere modificar la ley para impedir su "uso inapropiado".
La decisión fue criticada de inmediato. La organización Vluchtelingenwerk Nederland opina que es "incorrecto y ofensivo" que la funcionaria hable de uso ilegítimo del procedimiento.
19 de marzo de 2005
©parool
©traducción mQh
antillas rechaza deportaciones
El premier Ys, de las Antillas Holandesas, se opone fuertemente a los planes de deportación de la ministro Verdonk [antigua guardia de prisiones, VVD-ultraderecha, ministerio de Extranjería]. Según el plan, los antillanos que tras tres meses de llegar a Holanda no hayan encontrado trabajo o vivienda, serán deportados. Ys lo calificó de discriminación.
Willemstad, Antillas Holandesas. Aunque el plan no ha sido confirmado oficialmente, el consejo de ministros antillano ha decidido enviar una carta a Verdonk para dar a conocer su descontento.
"Los antillanos son también holandeses y no se pueden discriminar sobre la base de tu origen", dijo el premier Ys. "Esto no lo aceptaremos en ninguna circunstancia. No podemos permitir la discriminación dentro del reino".
El premier enfatizó que el gabinete antillano también ha criticado los planes de Verdonk sobre la integración obligatoria. "Y hemos logrado que se nos escuchara".
Ys no se ha enterado directamente de los planes de deportación de Verdonk. "Fueron mis contactos en Holanda los que me informaron de lo que dijo".
Una portavoz de Verdonk no pudo el jueves confirmar los planes. "Hay un proyecto en elaboración. Luego lo deberá tratar el consejo de ministros, pero eso no ha ocurrido el viernes", según la portavoz. En las conversaciones sobre las Antillas han participado los ministros De Graaf (relaciones del reino) y Donner (justicia).
La ministro misma declaró esta semana ante la agencia ANP que no hay conflictos entre ella y los otros dos ministerios, como se sugirió en la prensa. También negó que hubiera obstáculos jurídicos que hayan atrasado el proyecto de deportaciones.
El viaje que Verdonk haría a las Antillas en abril, ha sido suspendido. Según Verdonk porque en esa fecha se celebra en Curaçao un importante referéndum.
19 de marzo de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
Willemstad, Antillas Holandesas. Aunque el plan no ha sido confirmado oficialmente, el consejo de ministros antillano ha decidido enviar una carta a Verdonk para dar a conocer su descontento."Los antillanos son también holandeses y no se pueden discriminar sobre la base de tu origen", dijo el premier Ys. "Esto no lo aceptaremos en ninguna circunstancia. No podemos permitir la discriminación dentro del reino".
El premier enfatizó que el gabinete antillano también ha criticado los planes de Verdonk sobre la integración obligatoria. "Y hemos logrado que se nos escuchara".
Ys no se ha enterado directamente de los planes de deportación de Verdonk. "Fueron mis contactos en Holanda los que me informaron de lo que dijo".
Una portavoz de Verdonk no pudo el jueves confirmar los planes. "Hay un proyecto en elaboración. Luego lo deberá tratar el consejo de ministros, pero eso no ha ocurrido el viernes", según la portavoz. En las conversaciones sobre las Antillas han participado los ministros De Graaf (relaciones del reino) y Donner (justicia).
La ministro misma declaró esta semana ante la agencia ANP que no hay conflictos entre ella y los otros dos ministerios, como se sugirió en la prensa. También negó que hubiera obstáculos jurídicos que hayan atrasado el proyecto de deportaciones.
El viaje que Verdonk haría a las Antillas en abril, ha sido suspendido. Según Verdonk porque en esa fecha se celebra en Curaçao un importante referéndum.
19 de marzo de 2005
©volkskrant
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verdes denuncian histeria fascista
[René Moerland] Femke Halsema, jefe de la bancada parlamentaria de GroenLinks (izquierda verde) en la Cámara Baja, debería sentirse en casa en la política actual. Los debates giran sobre los temas en los que se ha especializado: el estado de derecho y las relaciones entre los grupos de la población. Pero no se siente en casa. "Tengo dificultades con que se arroje el estado de derecho por la ventana cuando no conviene".
Femke Halsema, 38, recorre echando humos su despacho en el Binnenhof. Viene del gran salón de reuniones de la Cámara Baja. GroenLinks acaba de reñir nuevamente con un ministro del CDA [democracia-cristiana]. Farah Karimi, su colega en la bancada, ha discutido con el ministro van Ardenne, de Ayuda al Desarrollo. Sobre si Holanda debe o no enviar tropas a Sudán. Según van Ardenne, no corresponde, porque es un asunto africano. Halsema ha seguido el debate con "mudo asombro". "Que defiendas eso, sin pestañear ni ponerte rojo. Quiero decir, estamos hablando de asesinatos, de violaciones, de matanzas sistemáticas. Es una violación del derecho internacional".
Halsema echando humo: es un espectáculo conocido en la Cámara. Cuando en 2002 asumió el liderazgo de GroenLinks después de Paul Rosenmöller, los debates políticos ya se habían trasladado hacia los temas de los que se ocupa hace años: el estado de derecho, las relaciones entre los diferentes grupos de la población -los temas socio-culturales.
Está calificada para ello: con formación de criminalista, se la conoce desde 1998 como la portavoz de justicia y asilo en la Cámara Baja. Sin embargo, le resulta difícil hacer oír la voz de GroenLinks en el debate político. No porque el gran hermano político del PvdA [laborista] en la oposición esté muy cerca -eso es válido, según Halsema, sobre todo cuando se trata de puntos de vista socio-económicos. Se debe al clima político, que califica de histérico. Una entrevista sobre "el furtivo cambio de la tradición política holandesa", que frustra a la liberal Halsema.
¿Quiénes son los histéricos?
Creo que una gran medida de histeria se ha apoderado de las bancadas más importantes del gobierno. Y creo que es absolutamente irresponsable. El jefe del grupo parlamentario del VVD [ultraderecha], que aboga por un nuevo patriotismo y presenta a la gente la opción en gran parte histérica entre la sharia y la Constitución como si hubiera hordas a la puerta. Y enseguida quiere quitar los derechos constitucionales a la gente que no respeta la ley. Que los objetivos de los partidos políticos, para poder participar en elecciones, deben ser controlados por un juez. Es intolerable.
¿Por qué cree usted que proponen ese tipo de cosas?
Hace parte de un programa neo-conservador. Quieren transformar los derechos constitucionales en un instrumento político en manos del poder. Así se quita a la gente la posibilidad de reaccionar contra ellos. Eso es el neo-conservadurismo. Y va acompañado de nuevas relaciones en la jerarquía social, con llamados a un nuevo liderazgo. Dan expresión a una cultura que no tolera a los recién llegados.
¿Es histeria o una revolución conservadora bien pensada?
Lo último supondría que van hacia algún lugar.
¿No saben sus rivales lo que hacen?
[Silencio]. Creo que sí saben lo que hacen. Creo que están motivados electoralmente.
En 2002, los electores tenían otro programa que los políticos. Aparentemente quieren superar la distancia.
Naturalmente la inquietud sobre los inmigrantes jugó entonces un importante papel. Pero eso no quiere decir que los políticos deban movilizar esa inquietud.
Según el CDA y el VVD quieren fortalecer al estado de derecho holandés contra el terrorismo musulmán internacional.
Esa argumentación revela un desconocimiento de lo que es el estado de derecho. Hay una amenaza terrorista internacional que también afecta a Holanda, y aumenta la delincuencia violenta. Para la principal defensa de la democracia es justamente el estado de derecho. Si ese estado de derecho se transforma en algo arbitrario, también se tratará de manera arbitraria a los opositores. Tengo dificultades con que se arroje el estado de derecho por la ventana cuando no conviene.
¿No es usted ingenua?
Esta pregunta es tan estúpida que no encuentro palabras para responder.
Inténtelo.
Desconoce que también en el pasado el estado de derecho ha debido soportar graves amenazas. Recuerde por ejemplo el secuestro de trenes de los molucos. Y desde un punto de vista cristiano-ortodoxo los grandes movimientos emancipatorios representaban una gran amenaza para el estado de derecho. El estado de derecho ofrece justamente los mecanismos para determinar qué es ilegal y canalizar lo que deba finalmente encontrar un hueco en la sociedad.
En resumen, todo volverá por sí solo a su curso.
Digamóslo al revés. Es muy ingenuo crear la expectativa de que se puede neutralizar esa amenaza si se cuenta con medios suficientemente severos. Se pueden reducir los derechos constitucionales nacionales para combatir al terrorismo, pero sigue siendo un fenómeno internacional.
¿Cómo explica usted que se intente ahora explorar los límites del estado de derecho?
Es histeria, miedo. Es la política de una sociedad de riesgo: no se ofrece ninguna perspectiva positiva, sino solamente la perspectiva del miedo.
¿Qué quiere decir?
Los políticos siempre pensaron que su papel como elemento aglutinante era ofrecer una perspectiva positiva: la idea de que nuestros hijos deben vivir mejor. Ahora quieren seguir cumpliendo ese papel machacando sobre los riesgos comunes.
¿Eso le da miedo?
Así no puede seguir la democracia holandesa. Es tiempo de reflexión. Quiero llamar a todos los políticos a reflexionar sobre cómo enfrentar el miedo de la gente. Verhagen pretende que los musulmanes van a ocuparnos, van Aartsen dice que Holanda es el país de la falsa tolerancia, the polder of evil. Acumulan imágenes de terror. Y de ese modo ponen en peligro nuestra tradición democrática de conciliación.
Usted se presenta como la alternativa razonable.
Bueno, habrá poca gente en la Cámara que me vea como símbolo de lo razonable. Pero se puede decir de GroenLinks que tiene un alto grado de razonabilidad en su mentalidad, en la manera en que queremos lograr cambios. Pero en los cambios sociales que propugnamos hay mucho radicalismo.
Pero cuando se trata del estado de derecho, usted es razonable y moderada.
Sí, y eso es también una antigua tradición holandesa. Si piensas que la identidad y cultura holandesas están amenazadas, como creen mis rivales, deberíamos justamente contar con políticos con una fuerte conciencia histórica de lo que han hecho los ancestros. Entonces tienes que hacer del orden político algo duradero, y no dislocarlo.
El ministro Donner refiere a menudo al pasado.
Sí, pero muestra el modo de pensar de los antiguos antirrevolucionarios, de que el derecho es un instrumento del estado que se puede usar según parezca. Y el VVD debería oponerse. Hay una antigua contradicción entre las tradiciones del liberal del siglo diecinueve Thorbecke y los antirrevolucionarios, sobre la primacía del derecho en relación con el estado.
¿Se ubica usted en la tradición liberal?
Desde un punto de vista económico, no soy liberal. Pero me siento muy cerca del liberalismo americano. Se trata del principio del ciudadano libre -libre de un estado tiránico. Y ese ciudadano puede al mismo tiempo recurrir al estado para salir del atraso. A esa tradición liberal pertenezco yo -y a la tradición de Thorbecke. A veces tengo la impresión de que en GroenLinks somos los únicos que defendemos todavía a Thorbecke. Poco a poco ocupamos una posición muy solitaria en este clima histérico.
¿Puede usted aguantar este clima en la Cámara?
Tengo períodos en que es difícil. Por ejemplo, cuando Verdonk dijo en el otoño que los musulmanes aguantaban poco. Esa fue una observación discriminatoria.
¿Por qué es tan demoledor para usted?
En un clima semejante, la razonalibilidad es un handicap. Yo reprocho a Verdonk que es histérica, que estigmatiza y ofende. Sobre el ratero que fue arrollado y matado, dijo, a la comunidad holandesa-marroquí: nosotros en Holanda distinguimos entre lo mío y lo tuyo. Me entristece. Esa frialdad. Creo que si eres un político es a fin de cuentas porque quieres a la gente. En todas sus variaciones.
¿Por qué es la razonabilidad un handicap?
En los meses que siguieron al asesinato de van Gogh en mi fracción existía el impulso de hacer oír otra voz. Pero para eso había muy poco espacio en el debate público y en la prensa. Y, como GroenLinks, sufríamos del defecto de la previsibilidad. Entonces se hace a veces difícil conservar el valor. Desde comienzos de noviembre hasta navidad me he sentido muy triste. Durante las vacaciones eso dio lugar a un cierto distanciamiento. Eso fue mi salvación. Debí volver a la pregunta principal: ¿Por qué hago política? ¿Cuáles son, para mí, los valores más importantes? ¿Qué quiero lograr? Para mí era necesario apartarme de ese debate introvertido, en el que participa un número limitado de personas que no hacen más que referirse unos a otros... Todavía me emociono un poco. Creo que estoy cansada.
[...]
¿Qué han acordado en GroenLinks para llamar la atención?
Primero, seguimos luchando en la Cámara y fuera de ella, contra lo que consideramos son fuerzas extremistas. Debemos hacerlo con ruido, pero conservando nuestra autenticidad.
¿Cuáles son los límites?
Por ejemplo, no hacer demagogia.
¿No provocar?
No ofender. Y no digo nada sobre la libertad de otros. Inmediatamente tras el asesinato de van Gogh, durante el debate de GroenLinks, alguien dijo que había que distinguir entre el bufón y el rey. Eso me quedó dando vueltas. Un bufón tiene más libertad moral que un rey. Y en política, el rey son los políticos.
Hirsi Ali [ultraderecha] dijo: si no puedo provocar, no tengo libertad de expresión.
Bueno, aquí es válido el cliché: puedes decir todo, pero tampoco es necesario. Creo que como político tienes una responsabilidad especial hacia la población. Eso lo puede interpretar ella como una crítica.
¿Podría Hirsi Ali, con su lucha por la emancipación de la mujer musulmana, ajustarse a GroenLinks?
No. GroenLinks no gira sobre luchas religiosas. Qué alivio sería si ella fuera más anti-hombre y menos anti-islam. Ese encargo -bueno, no se puede mandar a Hirsi Ali a hacer algo-, ese consejo se lo doy de corazón. Con ello haría justicia a la responsabilidad individual de todo hombre que maltrata, oprime y excluye.
¿Cómo luchará contra las fuerzas extremistas'?
Mi oposición al conservadurismo es que yo lucho por la tolerancia como una aceptación madura, y por una perspectiva de ciudadanía inclusiva. Y junto a ello hacemos la política normal -no voy a dejar que los neo-conservadores pongan en cuestión el orden político. Es urgente solucionar todo tipo de problemas corrientes, en las residencias, en la enseñanza, etcétera.
¿Qué es una tolerancia madura'?
Quiero decir que yo acepto -en el marco del estado de derecho- enormes diferencias de opinión y de conflictos sobre valores. La tolerancia no quiere decir que haces como si no lo vieras, significa justamente buscar la confrontación. Pero cuando alguien finalmente opta libremente por un modo de vida que yo encuentro repugnante, debo respetarlo.
La tolerancia duele, dijo Rouvoet [Unión Cristiana -cristianos fundamentalistas].
Tiene razón. Si quieres mantener el equilibrio social, debes dar espacio a la gente para que sea diferente.
¿Qué hay de madurez' en esa amplitud de miras?
La tolerancia no se logra sin vencer resistencias. Pienso que el SGP [protestantes fundamentalistas] tiene derecho a propugnar un estado teocrático, un estado con biblia, como dicen ellos, pero yo usaré toda ocasión para contradecir sus argumentos. Y el mismo ejemplo daría sobre el islam.
Su colega de partido, Karimi, aboga por un partido musulmán.
Sí. Mire, no es algo que me interese. No es mi asunto. No soy una aficionada de una democracia cristiana, ¿por qué abogaría por una democracia musulmana? Si yo, como jefe de bancada, dijera eso, demostraría un paternalismo mal ubicado.
[...]
¿No es un partido musulmán democrático un ejemplo de ciudadanía inclusiva?
Con eso quiero decir otra cosa. Se exige cada vez más de los inmigrantes: cursos de integración, sanciones -y apoyamos eso. Pero creo que eso debe ir acompañado de una ciudadanía plena. Ahora adoptamos los deberes, pero se dificulta adquirir la ciudadanía. Eso demuestra falta de lógica. El derecho a voto de las mujeres tampoco fue la corona de la emancipación de las mujeres, fue una condición que hizo posible la emancipación. Yo abogo por el derecho a voto de los inmigrantes, también para la Cámara Baja, para cualquier que haya vivido aquí al menos cinco años. El principio de la nacionalidad no debe estar vinculado al derecho a voto.
En la Cámara no habrá entusiasmo.
Eso se ve también el miedo a que fuerzas extranjeras gobiernen aquí. Pero a la gente hay que darle justamente instrumentos para ser holandeses.
13 de marzo de 2005
19 de marzo de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
Femke Halsema, 38, recorre echando humos su despacho en el Binnenhof. Viene del gran salón de reuniones de la Cámara Baja. GroenLinks acaba de reñir nuevamente con un ministro del CDA [democracia-cristiana]. Farah Karimi, su colega en la bancada, ha discutido con el ministro van Ardenne, de Ayuda al Desarrollo. Sobre si Holanda debe o no enviar tropas a Sudán. Según van Ardenne, no corresponde, porque es un asunto africano. Halsema ha seguido el debate con "mudo asombro". "Que defiendas eso, sin pestañear ni ponerte rojo. Quiero decir, estamos hablando de asesinatos, de violaciones, de matanzas sistemáticas. Es una violación del derecho internacional".Halsema echando humo: es un espectáculo conocido en la Cámara. Cuando en 2002 asumió el liderazgo de GroenLinks después de Paul Rosenmöller, los debates políticos ya se habían trasladado hacia los temas de los que se ocupa hace años: el estado de derecho, las relaciones entre los diferentes grupos de la población -los temas socio-culturales.
Está calificada para ello: con formación de criminalista, se la conoce desde 1998 como la portavoz de justicia y asilo en la Cámara Baja. Sin embargo, le resulta difícil hacer oír la voz de GroenLinks en el debate político. No porque el gran hermano político del PvdA [laborista] en la oposición esté muy cerca -eso es válido, según Halsema, sobre todo cuando se trata de puntos de vista socio-económicos. Se debe al clima político, que califica de histérico. Una entrevista sobre "el furtivo cambio de la tradición política holandesa", que frustra a la liberal Halsema.
¿Quiénes son los histéricos?
Creo que una gran medida de histeria se ha apoderado de las bancadas más importantes del gobierno. Y creo que es absolutamente irresponsable. El jefe del grupo parlamentario del VVD [ultraderecha], que aboga por un nuevo patriotismo y presenta a la gente la opción en gran parte histérica entre la sharia y la Constitución como si hubiera hordas a la puerta. Y enseguida quiere quitar los derechos constitucionales a la gente que no respeta la ley. Que los objetivos de los partidos políticos, para poder participar en elecciones, deben ser controlados por un juez. Es intolerable.
¿Por qué cree usted que proponen ese tipo de cosas?
Hace parte de un programa neo-conservador. Quieren transformar los derechos constitucionales en un instrumento político en manos del poder. Así se quita a la gente la posibilidad de reaccionar contra ellos. Eso es el neo-conservadurismo. Y va acompañado de nuevas relaciones en la jerarquía social, con llamados a un nuevo liderazgo. Dan expresión a una cultura que no tolera a los recién llegados.
¿Es histeria o una revolución conservadora bien pensada?
Lo último supondría que van hacia algún lugar.
¿No saben sus rivales lo que hacen?
[Silencio]. Creo que sí saben lo que hacen. Creo que están motivados electoralmente.
En 2002, los electores tenían otro programa que los políticos. Aparentemente quieren superar la distancia.
Naturalmente la inquietud sobre los inmigrantes jugó entonces un importante papel. Pero eso no quiere decir que los políticos deban movilizar esa inquietud.
Según el CDA y el VVD quieren fortalecer al estado de derecho holandés contra el terrorismo musulmán internacional.
Esa argumentación revela un desconocimiento de lo que es el estado de derecho. Hay una amenaza terrorista internacional que también afecta a Holanda, y aumenta la delincuencia violenta. Para la principal defensa de la democracia es justamente el estado de derecho. Si ese estado de derecho se transforma en algo arbitrario, también se tratará de manera arbitraria a los opositores. Tengo dificultades con que se arroje el estado de derecho por la ventana cuando no conviene.
¿No es usted ingenua?
Esta pregunta es tan estúpida que no encuentro palabras para responder.
Inténtelo.
Desconoce que también en el pasado el estado de derecho ha debido soportar graves amenazas. Recuerde por ejemplo el secuestro de trenes de los molucos. Y desde un punto de vista cristiano-ortodoxo los grandes movimientos emancipatorios representaban una gran amenaza para el estado de derecho. El estado de derecho ofrece justamente los mecanismos para determinar qué es ilegal y canalizar lo que deba finalmente encontrar un hueco en la sociedad.
En resumen, todo volverá por sí solo a su curso.
Digamóslo al revés. Es muy ingenuo crear la expectativa de que se puede neutralizar esa amenaza si se cuenta con medios suficientemente severos. Se pueden reducir los derechos constitucionales nacionales para combatir al terrorismo, pero sigue siendo un fenómeno internacional.
¿Cómo explica usted que se intente ahora explorar los límites del estado de derecho?
Es histeria, miedo. Es la política de una sociedad de riesgo: no se ofrece ninguna perspectiva positiva, sino solamente la perspectiva del miedo.
¿Qué quiere decir?
Los políticos siempre pensaron que su papel como elemento aglutinante era ofrecer una perspectiva positiva: la idea de que nuestros hijos deben vivir mejor. Ahora quieren seguir cumpliendo ese papel machacando sobre los riesgos comunes.
¿Eso le da miedo?
Así no puede seguir la democracia holandesa. Es tiempo de reflexión. Quiero llamar a todos los políticos a reflexionar sobre cómo enfrentar el miedo de la gente. Verhagen pretende que los musulmanes van a ocuparnos, van Aartsen dice que Holanda es el país de la falsa tolerancia, the polder of evil. Acumulan imágenes de terror. Y de ese modo ponen en peligro nuestra tradición democrática de conciliación.
Usted se presenta como la alternativa razonable.
Bueno, habrá poca gente en la Cámara que me vea como símbolo de lo razonable. Pero se puede decir de GroenLinks que tiene un alto grado de razonabilidad en su mentalidad, en la manera en que queremos lograr cambios. Pero en los cambios sociales que propugnamos hay mucho radicalismo.
Pero cuando se trata del estado de derecho, usted es razonable y moderada.
Sí, y eso es también una antigua tradición holandesa. Si piensas que la identidad y cultura holandesas están amenazadas, como creen mis rivales, deberíamos justamente contar con políticos con una fuerte conciencia histórica de lo que han hecho los ancestros. Entonces tienes que hacer del orden político algo duradero, y no dislocarlo.
El ministro Donner refiere a menudo al pasado.
Sí, pero muestra el modo de pensar de los antiguos antirrevolucionarios, de que el derecho es un instrumento del estado que se puede usar según parezca. Y el VVD debería oponerse. Hay una antigua contradicción entre las tradiciones del liberal del siglo diecinueve Thorbecke y los antirrevolucionarios, sobre la primacía del derecho en relación con el estado.
¿Se ubica usted en la tradición liberal?
Desde un punto de vista económico, no soy liberal. Pero me siento muy cerca del liberalismo americano. Se trata del principio del ciudadano libre -libre de un estado tiránico. Y ese ciudadano puede al mismo tiempo recurrir al estado para salir del atraso. A esa tradición liberal pertenezco yo -y a la tradición de Thorbecke. A veces tengo la impresión de que en GroenLinks somos los únicos que defendemos todavía a Thorbecke. Poco a poco ocupamos una posición muy solitaria en este clima histérico.
¿Puede usted aguantar este clima en la Cámara?
Tengo períodos en que es difícil. Por ejemplo, cuando Verdonk dijo en el otoño que los musulmanes aguantaban poco. Esa fue una observación discriminatoria.
¿Por qué es tan demoledor para usted?
En un clima semejante, la razonalibilidad es un handicap. Yo reprocho a Verdonk que es histérica, que estigmatiza y ofende. Sobre el ratero que fue arrollado y matado, dijo, a la comunidad holandesa-marroquí: nosotros en Holanda distinguimos entre lo mío y lo tuyo. Me entristece. Esa frialdad. Creo que si eres un político es a fin de cuentas porque quieres a la gente. En todas sus variaciones.
¿Por qué es la razonabilidad un handicap?
En los meses que siguieron al asesinato de van Gogh en mi fracción existía el impulso de hacer oír otra voz. Pero para eso había muy poco espacio en el debate público y en la prensa. Y, como GroenLinks, sufríamos del defecto de la previsibilidad. Entonces se hace a veces difícil conservar el valor. Desde comienzos de noviembre hasta navidad me he sentido muy triste. Durante las vacaciones eso dio lugar a un cierto distanciamiento. Eso fue mi salvación. Debí volver a la pregunta principal: ¿Por qué hago política? ¿Cuáles son, para mí, los valores más importantes? ¿Qué quiero lograr? Para mí era necesario apartarme de ese debate introvertido, en el que participa un número limitado de personas que no hacen más que referirse unos a otros... Todavía me emociono un poco. Creo que estoy cansada.
[...]
¿Qué han acordado en GroenLinks para llamar la atención?
Primero, seguimos luchando en la Cámara y fuera de ella, contra lo que consideramos son fuerzas extremistas. Debemos hacerlo con ruido, pero conservando nuestra autenticidad.
¿Cuáles son los límites?
Por ejemplo, no hacer demagogia.
¿No provocar?
No ofender. Y no digo nada sobre la libertad de otros. Inmediatamente tras el asesinato de van Gogh, durante el debate de GroenLinks, alguien dijo que había que distinguir entre el bufón y el rey. Eso me quedó dando vueltas. Un bufón tiene más libertad moral que un rey. Y en política, el rey son los políticos.
Hirsi Ali [ultraderecha] dijo: si no puedo provocar, no tengo libertad de expresión.
Bueno, aquí es válido el cliché: puedes decir todo, pero tampoco es necesario. Creo que como político tienes una responsabilidad especial hacia la población. Eso lo puede interpretar ella como una crítica.
¿Podría Hirsi Ali, con su lucha por la emancipación de la mujer musulmana, ajustarse a GroenLinks?
No. GroenLinks no gira sobre luchas religiosas. Qué alivio sería si ella fuera más anti-hombre y menos anti-islam. Ese encargo -bueno, no se puede mandar a Hirsi Ali a hacer algo-, ese consejo se lo doy de corazón. Con ello haría justicia a la responsabilidad individual de todo hombre que maltrata, oprime y excluye.
¿Cómo luchará contra las fuerzas extremistas'?
Mi oposición al conservadurismo es que yo lucho por la tolerancia como una aceptación madura, y por una perspectiva de ciudadanía inclusiva. Y junto a ello hacemos la política normal -no voy a dejar que los neo-conservadores pongan en cuestión el orden político. Es urgente solucionar todo tipo de problemas corrientes, en las residencias, en la enseñanza, etcétera.
¿Qué es una tolerancia madura'?
Quiero decir que yo acepto -en el marco del estado de derecho- enormes diferencias de opinión y de conflictos sobre valores. La tolerancia no quiere decir que haces como si no lo vieras, significa justamente buscar la confrontación. Pero cuando alguien finalmente opta libremente por un modo de vida que yo encuentro repugnante, debo respetarlo.
La tolerancia duele, dijo Rouvoet [Unión Cristiana -cristianos fundamentalistas].
Tiene razón. Si quieres mantener el equilibrio social, debes dar espacio a la gente para que sea diferente.
¿Qué hay de madurez' en esa amplitud de miras?
La tolerancia no se logra sin vencer resistencias. Pienso que el SGP [protestantes fundamentalistas] tiene derecho a propugnar un estado teocrático, un estado con biblia, como dicen ellos, pero yo usaré toda ocasión para contradecir sus argumentos. Y el mismo ejemplo daría sobre el islam.
Su colega de partido, Karimi, aboga por un partido musulmán.
Sí. Mire, no es algo que me interese. No es mi asunto. No soy una aficionada de una democracia cristiana, ¿por qué abogaría por una democracia musulmana? Si yo, como jefe de bancada, dijera eso, demostraría un paternalismo mal ubicado.
[...]
¿No es un partido musulmán democrático un ejemplo de ciudadanía inclusiva?
Con eso quiero decir otra cosa. Se exige cada vez más de los inmigrantes: cursos de integración, sanciones -y apoyamos eso. Pero creo que eso debe ir acompañado de una ciudadanía plena. Ahora adoptamos los deberes, pero se dificulta adquirir la ciudadanía. Eso demuestra falta de lógica. El derecho a voto de las mujeres tampoco fue la corona de la emancipación de las mujeres, fue una condición que hizo posible la emancipación. Yo abogo por el derecho a voto de los inmigrantes, también para la Cámara Baja, para cualquier que haya vivido aquí al menos cinco años. El principio de la nacionalidad no debe estar vinculado al derecho a voto.
En la Cámara no habrá entusiasmo.
Eso se ve también el miedo a que fuerzas extranjeras gobiernen aquí. Pero a la gente hay que darle justamente instrumentos para ser holandeses.
13 de marzo de 2005
19 de marzo de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
ministro con licencia para acosar
Ministro Verdonk recibe autorización de la Cámara para dar a conocer en la prensa informaciones sobre solicitantes de asilo. Hija de Hitler' continúa acoso de refugiados.
La Haya, Holanda. Una gran mayoría de la Cámara Baja opina que la ministro Verdonk (Extranjería) puede dar a conocer informaciones sobre solicitantes de asilo. Pero debe actuar con cuidado y reserva, dentro del marco de la ley de privacidad. Sólo GroenLinks y el Partido Socialista rechazaron resueltamente la publicación de datos personales, a menos que el refugiado mismo acceda a ello.
Verdonk quiere poder defenderse de lo que llama historias incorrectas de los refugiados cuando ellos mismos han buscado publicidad sobre sus casos. Aseguró el miércoles en un debate pedido por GroenLinks que actuará con seria reserva y que no dará a conocer los dossiers de los refugiados. La publicación de esos datos no debe significar, dijo, ningún riesgo o peligro para los involucrados. "De otro modo, tendría todavía un motivo para obtener asilo", dijo la funcionaria.
Verdonk está aburrida de que su política sea a veces mostrada negativamente, y con ello también a los funcionarios del Servicio de Inmigración y Naturalización IND y la policía militar. La mayoría de las bancadas parlamentarias reconocen la necesidad de la ministro de poder responder para llegar a una imagen más equilibrada. El cuello de botella es que los medios de comunicación no pueden aplicar el derecho a respuesta, porque el IND y el ministro no pueden decir nada. Eso será en algunos casos diferente.
Según el diputado De Vries (del partido laborista PvdA) la ministro debe tratar cuidadosamente a la prensa y dar respuestas oportunas a preguntas. Apoya a la ministro en su política de corregir los datos incorrectos, pero opina que Verdonk no debe causar permanentemente la impresión de que las historias de los refugiados no son verídicas.
Sobre todo la entrevista que concedió la ministro la semana pasada sobre el asunto para una emisora de radio, causó la indignación de Rouvoet (Unión Cristiana), Vos (izquierda verde GroenLinks) y De Wit (Partido Socialista). Rechazaron el tono y el enfoque. La carta que envió la ministro a la Cámara era más matizada, según la Cámara.
17 de marzo de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
La Haya, Holanda. Una gran mayoría de la Cámara Baja opina que la ministro Verdonk (Extranjería) puede dar a conocer informaciones sobre solicitantes de asilo. Pero debe actuar con cuidado y reserva, dentro del marco de la ley de privacidad. Sólo GroenLinks y el Partido Socialista rechazaron resueltamente la publicación de datos personales, a menos que el refugiado mismo acceda a ello.Verdonk quiere poder defenderse de lo que llama historias incorrectas de los refugiados cuando ellos mismos han buscado publicidad sobre sus casos. Aseguró el miércoles en un debate pedido por GroenLinks que actuará con seria reserva y que no dará a conocer los dossiers de los refugiados. La publicación de esos datos no debe significar, dijo, ningún riesgo o peligro para los involucrados. "De otro modo, tendría todavía un motivo para obtener asilo", dijo la funcionaria.
Verdonk está aburrida de que su política sea a veces mostrada negativamente, y con ello también a los funcionarios del Servicio de Inmigración y Naturalización IND y la policía militar. La mayoría de las bancadas parlamentarias reconocen la necesidad de la ministro de poder responder para llegar a una imagen más equilibrada. El cuello de botella es que los medios de comunicación no pueden aplicar el derecho a respuesta, porque el IND y el ministro no pueden decir nada. Eso será en algunos casos diferente.
Según el diputado De Vries (del partido laborista PvdA) la ministro debe tratar cuidadosamente a la prensa y dar respuestas oportunas a preguntas. Apoya a la ministro en su política de corregir los datos incorrectos, pero opina que Verdonk no debe causar permanentemente la impresión de que las historias de los refugiados no son verídicas.
Sobre todo la entrevista que concedió la ministro la semana pasada sobre el asunto para una emisora de radio, causó la indignación de Rouvoet (Unión Cristiana), Vos (izquierda verde GroenLinks) y De Wit (Partido Socialista). Rechazaron el tono y el enfoque. La carta que envió la ministro a la Cámara era más matizada, según la Cámara.
17 de marzo de 2005
©volkskrant
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