condenados raperos por canción
[Ron Meerhof] El juez de policía de La Haya ha condenado a los autores de la canción rapera sobre Hirsi Ali, a una pena de trabajo comunitario y prisión condicional de dos meses. Considera el juez probados los delitos de injurias y amenazas.
Rotterdam, Holanda. Los dos raperos fueron sin embargo absueltos del delito de obstaculizar a un diputado en el ejercicio de sus funciones. Ese artículo del código penal estipula una pena máxima de 20 años.
El artículo 121 se remonta a 1886 y fue desempolvada tras el asesinato del cineasta Theo van Gogh. En la carta que Mohammed B. clavó con un cuchillo en el cuerpo de van Gogh, se amenazaba con la muerte, entre otros, a Hirsi Ali.
Según el juez de policía Donker el artículo 121 no fue contemplado como sanción por amenazar a un diputado. De la historia del artículo, se desprende que se trataba de impedir que un diputado pudiera participar en las sesiones. Según el juez Donker, eso no ha estado en juego en el caso de los raperos.
Los raperos, de 23 y 25 años y ambos de padres marroquíes, grabaron la canción hace casi dos años, en el verano de 2003. Haciendo rima, insultaron a la política del VVD y la amenazaron con bombardearla, quebrarle el cuello, cortarla en pedazos y otras amenazas semejantes.
Un año más tarde la canción se publicó en la ventana de canjes de Kazaa y terminó en el programa de televisión Nova. Nova hizo un reportaje sobre la canción que causó mucho revuelo. Hirsi Ali entabló una demanda por injurias y amenazas.
Según el juez Donker los dos músicos corrieron el riesgo de que los textos se hicieran públicos. Calificó las amenazas de tan graves y los insultos tan hirientes que con ellos la libertad de expresión artística había sido violada.
Además, los dos raperos no se distanciaron de sus textos. Al contrario, aceptaron una invitación de Nova, en el programa se declararon responsables del texto de las canciones y no mencionaron que no habían tenido la intención de que las canciones se hicieran públicas y que llegaran a conocimiento de Hirsi Ali.
28 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
Rotterdam, Holanda. Los dos raperos fueron sin embargo absueltos del delito de obstaculizar a un diputado en el ejercicio de sus funciones. Ese artículo del código penal estipula una pena máxima de 20 años.El artículo 121 se remonta a 1886 y fue desempolvada tras el asesinato del cineasta Theo van Gogh. En la carta que Mohammed B. clavó con un cuchillo en el cuerpo de van Gogh, se amenazaba con la muerte, entre otros, a Hirsi Ali.
Según el juez de policía Donker el artículo 121 no fue contemplado como sanción por amenazar a un diputado. De la historia del artículo, se desprende que se trataba de impedir que un diputado pudiera participar en las sesiones. Según el juez Donker, eso no ha estado en juego en el caso de los raperos.
Los raperos, de 23 y 25 años y ambos de padres marroquíes, grabaron la canción hace casi dos años, en el verano de 2003. Haciendo rima, insultaron a la política del VVD y la amenazaron con bombardearla, quebrarle el cuello, cortarla en pedazos y otras amenazas semejantes.
Un año más tarde la canción se publicó en la ventana de canjes de Kazaa y terminó en el programa de televisión Nova. Nova hizo un reportaje sobre la canción que causó mucho revuelo. Hirsi Ali entabló una demanda por injurias y amenazas.
Según el juez Donker los dos músicos corrieron el riesgo de que los textos se hicieran públicos. Calificó las amenazas de tan graves y los insultos tan hirientes que con ellos la libertad de expresión artística había sido violada.
Además, los dos raperos no se distanciaron de sus textos. Al contrario, aceptaron una invitación de Nova, en el programa se declararon responsables del texto de las canciones y no mencionaron que no habían tenido la intención de que las canciones se hicieran públicas y que llegaran a conocimiento de Hirsi Ali.
28 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
en holanda pensar es sospechoso
[Ilja Leonard Pfeijffer] Rige la dictadura de los sentimientos. La masa histérica es quien marca el paso.
Últimamente mucha gente me ha preguntado qué es lo que le pasa a este país modélico que es Holanda.
Un arrollador maremoto de comentaristas y líderes de opinión ha intentado durante los últimos meses contestar a esta pregunta. Ahora no podemos apenas recordar todas sus respuestas, pero afortunadamente ya no es tema: la actualidad le ha hecho sombra a la pregunta. De nuevo nos va bien. De nuevo podemos bailotear por las calles con nuestros martillos inchables de color naranja, porque de nuevo somos campeones mundiales de la generosidad. Eso sí, fue necesario un arrollador maremoto, que dejó más de cien mil víctimas, pero al menos ha tenido este resultado. En una emocional demostración de desinterés colectivo, con emocionales actuaciones desinteresadas de todos nuestros mejores y emocionales y desinteresados artistas, nuestro pequeño país se las ha apañado para reunir una emocional y gran suma para todos los pobres desgraciados de Asia. No sólo fue una demostración de solidaridad, sino sobre todo de fraternidad. Se dice que incluso los musulmanes pusieron algunos euros. ¡Traigan un martillo naranja inchable también para los musulmanes! Abracémonos todos juntos. ¡Qué grande puede ser un pequeño país!
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: la fraternidad es forzada con martillos naranjas hinchables. El que se niega a participar con pasión en aquello que nos proporciona a todos un cálido sentimiento es sospechoso, y en realidad no es un verdadero holandés. No conozco ningún país en Europa donde exista tanta preocupación en torno a la definición de su propia identidad. Normalmente esta viene dada y no es necesario convertirla en tema continuo de apanicados debates. Ningún italiano necesita preguntarse qué significa ser italiano. Tienes a Petrarca y a Dante, Verdi y Puccini, agosto en la costa y a mamá preparando pasta. La verdadera identidad está enraizada en la conciencia histórica y en la tradición. Pero desde que en Holanda se eliminó la enseñanza, no se nos cría con raíces, que se agarran fuertemente a la tierra y permiten que uno se consuele durante las tormentas con la tranquilidad de un roble centenario. Por ello estamos obligados a injertar nuestra identidad con la histeria masiva. Es además la reacción de un país que ha perdido la confianza en sí mismo. Nadie tiene tanto miedo a perder su propia identidad por la influencia de elementos extraños como aquel que tiene miedo a perder su propia identidad. Porque ya no sabemos quiénes somos, obligamos a todo el mundo a ser exactamente como nosotros, por miedo a, de otro modo, no poder nunca volver a encontrarnos a nosotros mismos. Alguna vez, en días de mayor confianza, nos bastó con saber que aquellos que eran distintos entre nosotros no nos procurarían molestia alguna. Hoy, en los días del miedo, lo diferente se ha convertido en una amenaza en sí mismo.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: que en una ola de histeria masiva se reúnen 122 millones de euros para las víctimas del tsunami asiático. Y no hablo del oportunismo sin gusto de la horda de Holandeses Famosos que se apretujaban unos junto a otros frente a las cámaras para demostrar que tienen el corazón bien puesto. No hablo tampoco del exhibicionismo sin gusto de un pueblo que como un nuevo rico snob alardea de lo caritativo que es. De lo que hablo es del principio. Por supuesto, soy el primero en reconocer que ha tenido lugar un desastre incomparable y que es de gran importancia que se procuren medios para ayudar a las víctimas. Pero es molesto que parezca necesario dejar esto a la generosidad de particulares. La ayuda a los menos privilegiados y a las víctimas del mundo es una tarea que corresponde al Estado. Según algunos cálculos, un 1 por ciento del presupuesto mundial para defensa es suficiente para aliviar el hambre en el mundo. Un solo avión de la Joint Strike Force, según estimaciones de los analistas, costará unos 60 millones de euros. Como mínimo se puede decir que es doloroso que pueda estarse orgulloso de ciudadanos generosos y espléndidos que para una buena acción consiguen reunir una pequeña cantidad, con la que no se puede comprar ni dos aviones siquiera, mientras que permiten a la vez que el dinero de sus impuestos sea gastado en grandes cantidades en cosas que han ocasionado a la población mundial hasta el momento más mal que bien.
La muestra de caridad colectiva es una explosión de sentimiento, de un sentimiento noble de compasión con las víctimas de un desastre natural, en combinación con histeria masiva procedente del deseo de poder participar del cálido sentimiento de bondad nacional. Aquel que tenga el valor de pensar sobre las cosas, podría llegar a la conclusión de que, en lugar de hacer donaciones incidentales a la cuenta Giro 555, tal vez podría optar por votar por un partido que proponga planes estructurales de asistencia a zonas del planeta que necesitan urgentemente nuestra ayuda. Los mismos espléndidos ciudadanos que ahora de modo masivo se han hurgado en el bolsillo por las víctimas de Asia, votarán dentro de poco de modo masivo a partidos que quieren eliminar el ministerio de ayuda al desarrollo, como propuso alguien del VVD [partido de derecha en el gobierno] hace poco, y a partidos que han incluido en sus programas directamente la eliminación de la ayuda al desarrollo.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: rige la dictadura de lo sentimental. Pensar es sospechoso. Se dice lo que se siente, y se hace lo que se dice. Es la dictadura de la chusma, de lo que el programa de televisión Barend y Van Dorp es exponente, donde pasa por virtud tener más sentimiento que cerebro y donde todo aquel que puede pronunciar tres frases seguidas sin errores gramaticales y se niega a llorar con Hazes o a bailotear vestido de naranja suscitará una queja por intelectual; la mayor de las denuncias, siendo la denuncia misma la condena. Este terror anti-intelectualista descalabra la sociedad holandesa más profundamente de lo que las crecidos hombres y mujeres de sentimiento puedan sospechar.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: somos groseros. El que dice lo que siente y hace lo que dice es un burdo insolente. Y exige que se le respete, encuentra a los que no son como él anormales, cree ser la norma de todo, pues no piensa, exige sin escrúpulos su parte y no le satisfacen los compromisos, no permite que se le cuente nada, dice que sencillamente él siente las cosas de determinado modo y ya está, se niega a dar preferencia cuando él mismo la tiene, se niega a adaptarse a otros, porque sólo él es de importancia, se niega a moderarse para evitar conflictos, se niega a mantener abiertas las puertas, se niega a escuchar a alguien que tiene algo que contar, se niega a entender que él es menos que otro o, en cualquier caso, a considerar esa posibilidad, se niega a entrar en el carril, se niega a cerrar la boca cuando hay retrasos, se niega, en términos absolutos, a cerrar la boca, se niega a decir perdón cuando el error no ha sido suyo, se niega a inclinarse ante inferiores, se niega a dar más propina si el camarero cometió errores, se niega a dar más propina si nadie ve que está dando más propina, se niega a asistir a alguien que no sea amigo suyo, a no ser que le convenga por algo, se niega a ceder el sitio en el tranvía, se niega a mostrarse agradecido ante el coche con cepo, pues no está bien que la ley sea respetada, se niega a no decir lo que siente, se niega a no hacer lo que dice, se niega, se niega, se niega.
La vida junto a otros exige distancia intelectual. Cuando Prometeo hizo a los humanos de barro, y robó el fuego de los dioses para permitirles que construyeran objetos y que se alimentasen, la humanidad inició su decadencia, pues las personas no podían vivir unas con otras. Zeus intervino y les dio dikê y aidôs, leyes y comprensión del principio de que es mejor no hacer siempre lo que te gustaría y podrías hacer. Aidôs es la consideración intelectual de que el bienestar de otros prevalece sobre tu propio interés. Es el punto de partida de aquel que recibe satisfacción de la idea de que el tráfico es más fluido si dejas que otros te adelanten. Aidôs es el arte del ceder. En una dictadura de los sentimientos las leyes son hasta cierto punto aún respetadas, pero desaparece un ingrediente de cohesión social.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: hemos perdido nuestra renombrada tolerancia. La tolerancia es, según la elegante formulación del sociólogo Kees Schuyt, la represión de la tendencia a reprimir. La tolerancia va, o coincide, con la distancia intelectual. El que es tolerante entiende que los otros son distintos; tal vez nunca quiera ser como ellos, tal vez tenga incluso sentimientos feos hacia ellos, tal vez le den hasta asco y le parezca que estén equivocados, pero tiene la conciencia de que es mejor para la sociedad reprimir tales sentimientos y no actuar en función de los mismos. La tolerancia no es bailotear con cálidos sentimientos y obligar a la integración con un martillo inchable de color naranja en la mano, sino aceptar que el otro no bailotee.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: no sólo el pueblo llano, también los políticos han abandonado la distancia intelectual. Los sentimientos vanos, provenientes del vientre, del hombre de la calle son de todos los tiempos. Pero antes eran neutralizados en nuestra democracia representativa, pues los representantes del pueblo sabían distanciarse del pueblo. La democracia televisiva de hoy en día tiene cada vez más pinta de histérica democracia directa, en la que todos los días hay elecciones. Basándose en argumentaciones electoralistas, los políticos de derecha, sobre todo, últimamente han mostrado la tendencia permanente a bailotear sobre las olas de los sentimientos de la sociedad y a adueñarse de toda bandera de la histérica masa y convertirla en punto de su programa. Según Aristóteles cada sistema político conoce su propio escenario pesadillesco. El reverso de la democracia es, según él, la oclocracia, en la que reacciona la masa. La democracia holandesa se ha convertido en una oclocracia, porque los políticos de derechas, que en este momento tienen el poder, por miedos electoralistas se dejan dominar por la masa. Por ello también en el parlamento rige la dictadura de los sentimientos.
Lo único que aún puede salvarnos (y nos salvará: no pierdo al esperanza) es terminar con la esta situación, en que está mal visto tener más cerebro que sentimientos, y en que intelectualismo' es un insulto.
La dictadura de los sentimientos debe ser derrocada. Animo a todos los intelectuales de Holanda a llevar ese nombre con orgullo y al resto a convertirse en intelectual.
16 de enero de 2005
28 de enero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
columna de mérici
Últimamente mucha gente me ha preguntado qué es lo que le pasa a este país modélico que es Holanda.Un arrollador maremoto de comentaristas y líderes de opinión ha intentado durante los últimos meses contestar a esta pregunta. Ahora no podemos apenas recordar todas sus respuestas, pero afortunadamente ya no es tema: la actualidad le ha hecho sombra a la pregunta. De nuevo nos va bien. De nuevo podemos bailotear por las calles con nuestros martillos inchables de color naranja, porque de nuevo somos campeones mundiales de la generosidad. Eso sí, fue necesario un arrollador maremoto, que dejó más de cien mil víctimas, pero al menos ha tenido este resultado. En una emocional demostración de desinterés colectivo, con emocionales actuaciones desinteresadas de todos nuestros mejores y emocionales y desinteresados artistas, nuestro pequeño país se las ha apañado para reunir una emocional y gran suma para todos los pobres desgraciados de Asia. No sólo fue una demostración de solidaridad, sino sobre todo de fraternidad. Se dice que incluso los musulmanes pusieron algunos euros. ¡Traigan un martillo naranja inchable también para los musulmanes! Abracémonos todos juntos. ¡Qué grande puede ser un pequeño país!
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: la fraternidad es forzada con martillos naranjas hinchables. El que se niega a participar con pasión en aquello que nos proporciona a todos un cálido sentimiento es sospechoso, y en realidad no es un verdadero holandés. No conozco ningún país en Europa donde exista tanta preocupación en torno a la definición de su propia identidad. Normalmente esta viene dada y no es necesario convertirla en tema continuo de apanicados debates. Ningún italiano necesita preguntarse qué significa ser italiano. Tienes a Petrarca y a Dante, Verdi y Puccini, agosto en la costa y a mamá preparando pasta. La verdadera identidad está enraizada en la conciencia histórica y en la tradición. Pero desde que en Holanda se eliminó la enseñanza, no se nos cría con raíces, que se agarran fuertemente a la tierra y permiten que uno se consuele durante las tormentas con la tranquilidad de un roble centenario. Por ello estamos obligados a injertar nuestra identidad con la histeria masiva. Es además la reacción de un país que ha perdido la confianza en sí mismo. Nadie tiene tanto miedo a perder su propia identidad por la influencia de elementos extraños como aquel que tiene miedo a perder su propia identidad. Porque ya no sabemos quiénes somos, obligamos a todo el mundo a ser exactamente como nosotros, por miedo a, de otro modo, no poder nunca volver a encontrarnos a nosotros mismos. Alguna vez, en días de mayor confianza, nos bastó con saber que aquellos que eran distintos entre nosotros no nos procurarían molestia alguna. Hoy, en los días del miedo, lo diferente se ha convertido en una amenaza en sí mismo.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: que en una ola de histeria masiva se reúnen 122 millones de euros para las víctimas del tsunami asiático. Y no hablo del oportunismo sin gusto de la horda de Holandeses Famosos que se apretujaban unos junto a otros frente a las cámaras para demostrar que tienen el corazón bien puesto. No hablo tampoco del exhibicionismo sin gusto de un pueblo que como un nuevo rico snob alardea de lo caritativo que es. De lo que hablo es del principio. Por supuesto, soy el primero en reconocer que ha tenido lugar un desastre incomparable y que es de gran importancia que se procuren medios para ayudar a las víctimas. Pero es molesto que parezca necesario dejar esto a la generosidad de particulares. La ayuda a los menos privilegiados y a las víctimas del mundo es una tarea que corresponde al Estado. Según algunos cálculos, un 1 por ciento del presupuesto mundial para defensa es suficiente para aliviar el hambre en el mundo. Un solo avión de la Joint Strike Force, según estimaciones de los analistas, costará unos 60 millones de euros. Como mínimo se puede decir que es doloroso que pueda estarse orgulloso de ciudadanos generosos y espléndidos que para una buena acción consiguen reunir una pequeña cantidad, con la que no se puede comprar ni dos aviones siquiera, mientras que permiten a la vez que el dinero de sus impuestos sea gastado en grandes cantidades en cosas que han ocasionado a la población mundial hasta el momento más mal que bien.
La muestra de caridad colectiva es una explosión de sentimiento, de un sentimiento noble de compasión con las víctimas de un desastre natural, en combinación con histeria masiva procedente del deseo de poder participar del cálido sentimiento de bondad nacional. Aquel que tenga el valor de pensar sobre las cosas, podría llegar a la conclusión de que, en lugar de hacer donaciones incidentales a la cuenta Giro 555, tal vez podría optar por votar por un partido que proponga planes estructurales de asistencia a zonas del planeta que necesitan urgentemente nuestra ayuda. Los mismos espléndidos ciudadanos que ahora de modo masivo se han hurgado en el bolsillo por las víctimas de Asia, votarán dentro de poco de modo masivo a partidos que quieren eliminar el ministerio de ayuda al desarrollo, como propuso alguien del VVD [partido de derecha en el gobierno] hace poco, y a partidos que han incluido en sus programas directamente la eliminación de la ayuda al desarrollo.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: rige la dictadura de lo sentimental. Pensar es sospechoso. Se dice lo que se siente, y se hace lo que se dice. Es la dictadura de la chusma, de lo que el programa de televisión Barend y Van Dorp es exponente, donde pasa por virtud tener más sentimiento que cerebro y donde todo aquel que puede pronunciar tres frases seguidas sin errores gramaticales y se niega a llorar con Hazes o a bailotear vestido de naranja suscitará una queja por intelectual; la mayor de las denuncias, siendo la denuncia misma la condena. Este terror anti-intelectualista descalabra la sociedad holandesa más profundamente de lo que las crecidos hombres y mujeres de sentimiento puedan sospechar.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: somos groseros. El que dice lo que siente y hace lo que dice es un burdo insolente. Y exige que se le respete, encuentra a los que no son como él anormales, cree ser la norma de todo, pues no piensa, exige sin escrúpulos su parte y no le satisfacen los compromisos, no permite que se le cuente nada, dice que sencillamente él siente las cosas de determinado modo y ya está, se niega a dar preferencia cuando él mismo la tiene, se niega a adaptarse a otros, porque sólo él es de importancia, se niega a moderarse para evitar conflictos, se niega a mantener abiertas las puertas, se niega a escuchar a alguien que tiene algo que contar, se niega a entender que él es menos que otro o, en cualquier caso, a considerar esa posibilidad, se niega a entrar en el carril, se niega a cerrar la boca cuando hay retrasos, se niega, en términos absolutos, a cerrar la boca, se niega a decir perdón cuando el error no ha sido suyo, se niega a inclinarse ante inferiores, se niega a dar más propina si el camarero cometió errores, se niega a dar más propina si nadie ve que está dando más propina, se niega a asistir a alguien que no sea amigo suyo, a no ser que le convenga por algo, se niega a ceder el sitio en el tranvía, se niega a mostrarse agradecido ante el coche con cepo, pues no está bien que la ley sea respetada, se niega a no decir lo que siente, se niega a no hacer lo que dice, se niega, se niega, se niega.
La vida junto a otros exige distancia intelectual. Cuando Prometeo hizo a los humanos de barro, y robó el fuego de los dioses para permitirles que construyeran objetos y que se alimentasen, la humanidad inició su decadencia, pues las personas no podían vivir unas con otras. Zeus intervino y les dio dikê y aidôs, leyes y comprensión del principio de que es mejor no hacer siempre lo que te gustaría y podrías hacer. Aidôs es la consideración intelectual de que el bienestar de otros prevalece sobre tu propio interés. Es el punto de partida de aquel que recibe satisfacción de la idea de que el tráfico es más fluido si dejas que otros te adelanten. Aidôs es el arte del ceder. En una dictadura de los sentimientos las leyes son hasta cierto punto aún respetadas, pero desaparece un ingrediente de cohesión social.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: hemos perdido nuestra renombrada tolerancia. La tolerancia es, según la elegante formulación del sociólogo Kees Schuyt, la represión de la tendencia a reprimir. La tolerancia va, o coincide, con la distancia intelectual. El que es tolerante entiende que los otros son distintos; tal vez nunca quiera ser como ellos, tal vez tenga incluso sentimientos feos hacia ellos, tal vez le den hasta asco y le parezca que estén equivocados, pero tiene la conciencia de que es mejor para la sociedad reprimir tales sentimientos y no actuar en función de los mismos. La tolerancia no es bailotear con cálidos sentimientos y obligar a la integración con un martillo inchable de color naranja en la mano, sino aceptar que el otro no bailotee.
Lo que le pasa a Holanda es exactamente esto: no sólo el pueblo llano, también los políticos han abandonado la distancia intelectual. Los sentimientos vanos, provenientes del vientre, del hombre de la calle son de todos los tiempos. Pero antes eran neutralizados en nuestra democracia representativa, pues los representantes del pueblo sabían distanciarse del pueblo. La democracia televisiva de hoy en día tiene cada vez más pinta de histérica democracia directa, en la que todos los días hay elecciones. Basándose en argumentaciones electoralistas, los políticos de derecha, sobre todo, últimamente han mostrado la tendencia permanente a bailotear sobre las olas de los sentimientos de la sociedad y a adueñarse de toda bandera de la histérica masa y convertirla en punto de su programa. Según Aristóteles cada sistema político conoce su propio escenario pesadillesco. El reverso de la democracia es, según él, la oclocracia, en la que reacciona la masa. La democracia holandesa se ha convertido en una oclocracia, porque los políticos de derechas, que en este momento tienen el poder, por miedos electoralistas se dejan dominar por la masa. Por ello también en el parlamento rige la dictadura de los sentimientos.
Lo único que aún puede salvarnos (y nos salvará: no pierdo al esperanza) es terminar con la esta situación, en que está mal visto tener más cerebro que sentimientos, y en que intelectualismo' es un insulto.
La dictadura de los sentimientos debe ser derrocada. Animo a todos los intelectuales de Holanda a llevar ese nombre con orgullo y al resto a convertirse en intelectual.
16 de enero de 2005
28 de enero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
¿dónde están los deportados?
columna de mérici
Ayer nos enteramos, por televisión -no por la prensa escrita, que no dice palabra sobre el asunto- que de los 26.000 refugiados que deben ser deportados, varios miles de ellos ya han sido efectivamente deportados. Unos 2.500 de entre ellos recibieron finalmente un permiso de residencia, después de que la ministro Verdonk, la hija de Hitler, reconsiderara sus casos. Cerca de mil o mil quinientos habrían vuelto voluntariamente a sus países de origen. Varios cientos -no recuerdo cuántos, quizás 600- han "entrado en la clandestinidad" y cerca de 2.000 han "partido del país con destino desconocido".
El servicio de inmigración, que ha sido acusado de intolerables y increíbles violencias y abusos contra los refugiados, pretende que su responsabilidad termina una vez que los deportados cruzan las fronteras. De gran parte de la gente retornada o deportada, y de las personas desaparecidas, dice el servicio no saber nada. Esto no es solamente negligencia; es también una violación de las leyes y tratados internacionales que protegen a los refugiados y a las personas que necesitan ayuda y asilo por correr sus vidas peligro en sus países de origen por razones diversas. El derecho de asilo se estableció con ese fin. Y se protege por su medio a personas perseguidas por razones políticas, étnicas, religiosas, raciales e incluso de definición sexual. Es un derecho antiguo, que viene del derecho de gentes de la antigüedad. Y es reconocidamente un buen derecho, y una buena ley.
La responsabilidad del servicio de inmigración no termina cuando los deportados cruzan la frontera. Debe además cerciorarse de que esas personas, obligadas en realidad a volver, no sufran la persecución ni las violencias de las que debieron escapar en primer lugar. El gobierno holandés no puede garantizar que a esas personas no se las perseguirá. Sólo en los casos reconocidos de personas que pidieron asilo por razones exclusivamente económicas se puede esperar que no sean perseguidas o molestadas, y aún en esos casos es dudoso que no sufran algún tipo de acoso. Además, el gobierno holandés tiene una responsabilidad adicional, porque esas personas vivieron en Holanda durante al menos cinco años, y han dejado aquí sus ambientes sociales, sus redes de amigos e incluso hasta familiares.
Dicho esto, volvamos al asunto. De los refugiados desaparecidos de los archivos del servicio de inmigración hay unos 600 que "entraron en la clandestinidad", que es una categoría usada por el propio servicio. Vale decir, se fugaron de los centros de detención de refugiados' y están probablemente en Holanda en lugares desconocidos. Se supone que están en Holanda porque, sin tener pasaporte ni otros documentos de identidad, es imposible que hayan podido salir del país.
La categoría que más extraña es la esos 2.000 refugiados que "han partido con destino desconocido". ¿Qué quiere decir? Si, como todos los demás refugiados, no tiene pasaportes ni documentos de identidad, ¿cómo han podido "partir", vale decir, salir del país? Que han "partido con destino desconocido" significa que no se han fugado de los centros de detención, como los que han "entrado en la clandestinidad". Si han salido del país, no pueden haberlo hecho sin pasaporte, debido a que sin él no habrían podido comprar un billete de avión. Se puede salir de Holanda por tren o autobús, pero en las fronteras hay fuertes controles de los documentos de identidad, sobre todo en las fronteras, y ciertamente habrían sido sorprendidos y devueltos a los centros de detención. Si han salido por avión, quiere decir que el servicio de inmigración les devolvió sus documentos; pero si es así, y salieron del país por avión o por tren o por autobús con documentos de identidad, entonces su destino no es desconocido. Sin embargo, el servicio de inmigración dice no saber dónde están.
Y esa es la pregunta que la prensa holandesa no plantea y que el servicio de inmigración no quiere responder: ¿Dónde están esos refugiados?
Según otras informaciones, Holanda ha llegado a un acuerdo secreto con Nigeria y varios otros países africanos según el cual esos países se comprometen a recibir en su territorio a refugiados deportados aún si no provienen de esos países originalmente, a cambio de fondos e incluso a cambio de ayuda al desarrollo. De ser así, es esta igualmente una violación del derecho internacional, sobre todo porque Holanda asume que, una vez los deportados fuera del país, ya no es responsabilidad suya saber qué ocurre o ha ocurrido con ellos. Es bastante posible, así, que esas personas estén encarceladas o hayan sido incluso asesinadas.
Es una perspectiva espantosa, pero no debemos desdeñarla. En 2003, dos somalíes deportados a Nigeria fueron asesinados a poco de llegar a ese país. Entonces el servicio de inmigración se lavó las manos. Aquí nadie dijo nada. La prensa calló y ningún parlamentario hizo preguntas sobre el asunto. Se trataba nada más que de dos casos.
Ahora se trata de 2.000 mil casos, y una gran parte de esas personas han sido declaradas ahora "desaparecidas". Según se supone, una gran parte de esos refugiados "partidos con destino desconocido" han sido en realidad deportados a Nigeria y otros países africanos. Pero no se sabe qué ha ocurrido con ellos en esos países. Esos refugiados están desaparecidos.
Es escalofriante recordar que el gobierno holandés que colaboró con los nazis en la Segunda Guerra Mundial argumentaba lo mismo que argumenta ahora el servicio de inmigración. Las autoridades holandesas eran responsables de los judíos sólo hasta la frontera; lo que ocurriera con ellos después de cruzar la frontera no era su responsabilidad. También "desaparecían con destino desconocido". En realidad, eran entregados a los alemanes, que los trasladaban a campos de concentración y exterminio. La gran mayoría de ellos fueron asesinados por los nazis. La policía holandesa que les deportó no fue nunca castigada.
Es urgente que la comunidad internacional tome cartas en el asunto. Es urgente que se investigue sobre el destino de esas personas y es urgente que el mundo obligue al gobierno holandés a revelar dónde están esos refugiados. Es urgente que la comunidad internacional, y la Unión Europea en primer lugar, ponga fin a las prácticas represivas, inhumanas e ilegales del gobierno holandés en su tratamiento de los refugiados. Es urgente que la comunidad internacional obligue al gobierno holandés y a la hija de Hitler a decirnos dónde están esos refugiados.
* Terminando de escribir esta crónica, se informa en la prensa -que sin embargo nada ha dicho sobre la desaparición de los refugiados- que el servicio de inmigración de Holanda acaba de admitir a 150 refugiados africanos. Curioso. Ciertamente es una decisión loable y hemos de alegrarnos que esas 150 personas estén ahora libre de peligro y puedan rehacer sus vidas. Pero la pregunta anterior se hace todavía, si se quiere, más pertinente: ¿Dónde están los deportados desaparecidos en Nigeria y otros países africanos? Es quizás demasiada coincidencia que el gobierno holandés aparezca con estos refugiados admitidos justo en los momentos en que se descubre la desaparición de 2.000 refugiados deportados.
©mérici
El servicio de inmigración, que ha sido acusado de intolerables y increíbles violencias y abusos contra los refugiados, pretende que su responsabilidad termina una vez que los deportados cruzan las fronteras. De gran parte de la gente retornada o deportada, y de las personas desaparecidas, dice el servicio no saber nada. Esto no es solamente negligencia; es también una violación de las leyes y tratados internacionales que protegen a los refugiados y a las personas que necesitan ayuda y asilo por correr sus vidas peligro en sus países de origen por razones diversas. El derecho de asilo se estableció con ese fin. Y se protege por su medio a personas perseguidas por razones políticas, étnicas, religiosas, raciales e incluso de definición sexual. Es un derecho antiguo, que viene del derecho de gentes de la antigüedad. Y es reconocidamente un buen derecho, y una buena ley.
La responsabilidad del servicio de inmigración no termina cuando los deportados cruzan la frontera. Debe además cerciorarse de que esas personas, obligadas en realidad a volver, no sufran la persecución ni las violencias de las que debieron escapar en primer lugar. El gobierno holandés no puede garantizar que a esas personas no se las perseguirá. Sólo en los casos reconocidos de personas que pidieron asilo por razones exclusivamente económicas se puede esperar que no sean perseguidas o molestadas, y aún en esos casos es dudoso que no sufran algún tipo de acoso. Además, el gobierno holandés tiene una responsabilidad adicional, porque esas personas vivieron en Holanda durante al menos cinco años, y han dejado aquí sus ambientes sociales, sus redes de amigos e incluso hasta familiares.
Dicho esto, volvamos al asunto. De los refugiados desaparecidos de los archivos del servicio de inmigración hay unos 600 que "entraron en la clandestinidad", que es una categoría usada por el propio servicio. Vale decir, se fugaron de los centros de detención de refugiados' y están probablemente en Holanda en lugares desconocidos. Se supone que están en Holanda porque, sin tener pasaporte ni otros documentos de identidad, es imposible que hayan podido salir del país.
La categoría que más extraña es la esos 2.000 refugiados que "han partido con destino desconocido". ¿Qué quiere decir? Si, como todos los demás refugiados, no tiene pasaportes ni documentos de identidad, ¿cómo han podido "partir", vale decir, salir del país? Que han "partido con destino desconocido" significa que no se han fugado de los centros de detención, como los que han "entrado en la clandestinidad". Si han salido del país, no pueden haberlo hecho sin pasaporte, debido a que sin él no habrían podido comprar un billete de avión. Se puede salir de Holanda por tren o autobús, pero en las fronteras hay fuertes controles de los documentos de identidad, sobre todo en las fronteras, y ciertamente habrían sido sorprendidos y devueltos a los centros de detención. Si han salido por avión, quiere decir que el servicio de inmigración les devolvió sus documentos; pero si es así, y salieron del país por avión o por tren o por autobús con documentos de identidad, entonces su destino no es desconocido. Sin embargo, el servicio de inmigración dice no saber dónde están.
Y esa es la pregunta que la prensa holandesa no plantea y que el servicio de inmigración no quiere responder: ¿Dónde están esos refugiados?
Según otras informaciones, Holanda ha llegado a un acuerdo secreto con Nigeria y varios otros países africanos según el cual esos países se comprometen a recibir en su territorio a refugiados deportados aún si no provienen de esos países originalmente, a cambio de fondos e incluso a cambio de ayuda al desarrollo. De ser así, es esta igualmente una violación del derecho internacional, sobre todo porque Holanda asume que, una vez los deportados fuera del país, ya no es responsabilidad suya saber qué ocurre o ha ocurrido con ellos. Es bastante posible, así, que esas personas estén encarceladas o hayan sido incluso asesinadas.
Es una perspectiva espantosa, pero no debemos desdeñarla. En 2003, dos somalíes deportados a Nigeria fueron asesinados a poco de llegar a ese país. Entonces el servicio de inmigración se lavó las manos. Aquí nadie dijo nada. La prensa calló y ningún parlamentario hizo preguntas sobre el asunto. Se trataba nada más que de dos casos.
Ahora se trata de 2.000 mil casos, y una gran parte de esas personas han sido declaradas ahora "desaparecidas". Según se supone, una gran parte de esos refugiados "partidos con destino desconocido" han sido en realidad deportados a Nigeria y otros países africanos. Pero no se sabe qué ha ocurrido con ellos en esos países. Esos refugiados están desaparecidos.
Es escalofriante recordar que el gobierno holandés que colaboró con los nazis en la Segunda Guerra Mundial argumentaba lo mismo que argumenta ahora el servicio de inmigración. Las autoridades holandesas eran responsables de los judíos sólo hasta la frontera; lo que ocurriera con ellos después de cruzar la frontera no era su responsabilidad. También "desaparecían con destino desconocido". En realidad, eran entregados a los alemanes, que los trasladaban a campos de concentración y exterminio. La gran mayoría de ellos fueron asesinados por los nazis. La policía holandesa que les deportó no fue nunca castigada.
Es urgente que la comunidad internacional tome cartas en el asunto. Es urgente que se investigue sobre el destino de esas personas y es urgente que el mundo obligue al gobierno holandés a revelar dónde están esos refugiados. Es urgente que la comunidad internacional, y la Unión Europea en primer lugar, ponga fin a las prácticas represivas, inhumanas e ilegales del gobierno holandés en su tratamiento de los refugiados. Es urgente que la comunidad internacional obligue al gobierno holandés y a la hija de Hitler a decirnos dónde están esos refugiados.
* Terminando de escribir esta crónica, se informa en la prensa -que sin embargo nada ha dicho sobre la desaparición de los refugiados- que el servicio de inmigración de Holanda acaba de admitir a 150 refugiados africanos. Curioso. Ciertamente es una decisión loable y hemos de alegrarnos que esas 150 personas estén ahora libre de peligro y puedan rehacer sus vidas. Pero la pregunta anterior se hace todavía, si se quiere, más pertinente: ¿Dónde están los deportados desaparecidos en Nigeria y otros países africanos? Es quizás demasiada coincidencia que el gobierno holandés aparezca con estos refugiados admitidos justo en los momentos en que se descubre la desaparición de 2.000 refugiados deportados.
©mérici
bot cda preocupado por fascismo
El "populismo barato" constituye una amenaza para la democracia holandesa. Así se expresó el ministro Bot (CDA, Interior) ayer por la mañana en una reunión en su ministerio con los embajadores holandeses en el extranjero.
La Haya, Holanda. Después de que "la elite política y cultural de los años noventa se aferrara incondicionalmente a la displicencia multicultural", dijo Bot, ahora la amenaza es una "sobre-compensación por la negligencia mostrada anteriormente. En estos días las emociones le llevan la delantera a la razón. Se recurre a las grandes palabras donde hubiese bastado con una reacción lúcida".
En su discurso Bot se refirió al dictador italiano Mussolini y su declaración: "Yo soy vuestro jefe, por tanto os sigo". "Una mejor definición de populismo barato es impensable", según Bot. "La historia nos muestra que el populismo no es el instrumento adecuado para defender la democracia. Los populistas son mejores a la hora de explotar los sentimientos de odio que para solucionar sus causas".
Se necesitan "políticos con sentido de la responsabilidad... que propongan soluciones meditadas y duraderas, de modo que la gente tenga nuevamente confianza en el futuro".
En opinión de Bot "Holanda tiene dificultades para adaptarse a la nueva realidad". Aunque en su opinión los holandeses se caracterizan tradicionalmente "por su curiosidad en lo exótico", ahora tienen dificultades con que "lo que era antes exótico exige ahora un lugar en la sociedad". La situación se hace peor debido al rol que "elementos extremistas" quieren jugar en el nuevo contexto.
Bot anunció que en el ministerio del Interior se trabaja en la formación de una "unidad anti-terrorista" propia que deberá ayudar a instancias nacionales a mantener contactos con redes internacionales en el terreno de la lucha contra el terrorismo.
24 de enero de 2005
25 de enero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
La Haya, Holanda. Después de que "la elite política y cultural de los años noventa se aferrara incondicionalmente a la displicencia multicultural", dijo Bot, ahora la amenaza es una "sobre-compensación por la negligencia mostrada anteriormente. En estos días las emociones le llevan la delantera a la razón. Se recurre a las grandes palabras donde hubiese bastado con una reacción lúcida".En su discurso Bot se refirió al dictador italiano Mussolini y su declaración: "Yo soy vuestro jefe, por tanto os sigo". "Una mejor definición de populismo barato es impensable", según Bot. "La historia nos muestra que el populismo no es el instrumento adecuado para defender la democracia. Los populistas son mejores a la hora de explotar los sentimientos de odio que para solucionar sus causas".
Se necesitan "políticos con sentido de la responsabilidad... que propongan soluciones meditadas y duraderas, de modo que la gente tenga nuevamente confianza en el futuro".
En opinión de Bot "Holanda tiene dificultades para adaptarse a la nueva realidad". Aunque en su opinión los holandeses se caracterizan tradicionalmente "por su curiosidad en lo exótico", ahora tienen dificultades con que "lo que era antes exótico exige ahora un lugar en la sociedad". La situación se hace peor debido al rol que "elementos extremistas" quieren jugar en el nuevo contexto.
Bot anunció que en el ministerio del Interior se trabaja en la formación de una "unidad anti-terrorista" propia que deberá ayudar a instancias nacionales a mantener contactos con redes internacionales en el terreno de la lucha contra el terrorismo.
24 de enero de 2005
25 de enero de 2005
©nrc-handelsblad
©traducción mQh
más medidas anti-terroristas
[Michiel Kruijt] Los ministros Donner, de Justicia, y Rembes, de Interior, quieren ampliar nuevamente el arsenal de leyes contra extremistas. Debido a que, según ellos, a menudo no se puede proceder judicialmente contra los extremistas, quieren introducir dos medidas administrativas.
La Haya, Holanda. Las personas sospechosas de ser extremistas pueden ser obligadas a presentarse regularmente a la policía. También se les prohibiría encontrarse cerca de determinadas personas o lugares. El lunes los personeros pusieron como ejemplo en una carta de la Cámara Baja a una persona que ha visitado campamentos de adiestramiento terrorista en el extranjero o una persona que se comporta sospechosamente en lugares vigilados.
Otras medidas ya se habían filtrado a la prensa, como los aeropuertos donde chequear siempre preventivamente a los pasajeros. Los imanes que inciten al odio serán tratados más duramente. En su primera condena ya podría imponérseles la prohibición de ejercer. Se iniciará una campaña contra los núcleos radicales' (como fundaciones o mezquitas extremistas): se investigará en todos los terrenos si estas organizaciones funcionan de acuerdo a las reglas.
Los ministros dieron a conocer el lunes la ampliación de varios servicios con 600 nuevos funcionarios. Esta costará 48 millones de euros el próximo año, que aumentará hasta transformarse en costes estructurales de 100 millones de euros a partir de 2007.
El Servicio de Vigilancia Diplomática y Nacional DKDB, que también se encarga de la protección de políticos y personas públicas amenazadas, es la organización de mayor ampliación: 235 nuevos funcionarios. La Policía Militar será ampliada con 148 nuevos funcionarios de tiempo completo para fortalecer la vigilancia de extranjeros. La policía y el ministerio fiscal recibirán 90 nuevos funcionarios, gran parte de los cuales serán asignados a Investigaciones Nacionales.
El Servicio General de Informaciones y Seguridad AIVD será ampliado con 100 nuevos funcionarios de tiempo completo, de los cuales 40 para seguir y analizar al grupo de 150', la cantidad fluctuante de personas de las que se sospecha de ser musulmanes extremistas. El servicio secreto recibirá además 200 posiciones adicionales para otorgar más atención a otros terrenos de la lucha contra el terrorismo.
El servicio secreto conserva sus funciones y no recibirá nuevas atribuciones, pero deberá funcionar mejor y, con ayuda de los planes anuales, ser dirigido más claramente por el ministro de Interior. El control sobre el AIVD debe ser "profundizado" y el servicio deberá explicar el cómo y por qué de sus actuaciones.
23 de enero de 2005
25 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
La Haya, Holanda. Las personas sospechosas de ser extremistas pueden ser obligadas a presentarse regularmente a la policía. También se les prohibiría encontrarse cerca de determinadas personas o lugares. El lunes los personeros pusieron como ejemplo en una carta de la Cámara Baja a una persona que ha visitado campamentos de adiestramiento terrorista en el extranjero o una persona que se comporta sospechosamente en lugares vigilados.Otras medidas ya se habían filtrado a la prensa, como los aeropuertos donde chequear siempre preventivamente a los pasajeros. Los imanes que inciten al odio serán tratados más duramente. En su primera condena ya podría imponérseles la prohibición de ejercer. Se iniciará una campaña contra los núcleos radicales' (como fundaciones o mezquitas extremistas): se investigará en todos los terrenos si estas organizaciones funcionan de acuerdo a las reglas.
Los ministros dieron a conocer el lunes la ampliación de varios servicios con 600 nuevos funcionarios. Esta costará 48 millones de euros el próximo año, que aumentará hasta transformarse en costes estructurales de 100 millones de euros a partir de 2007.
El Servicio de Vigilancia Diplomática y Nacional DKDB, que también se encarga de la protección de políticos y personas públicas amenazadas, es la organización de mayor ampliación: 235 nuevos funcionarios. La Policía Militar será ampliada con 148 nuevos funcionarios de tiempo completo para fortalecer la vigilancia de extranjeros. La policía y el ministerio fiscal recibirán 90 nuevos funcionarios, gran parte de los cuales serán asignados a Investigaciones Nacionales.
El Servicio General de Informaciones y Seguridad AIVD será ampliado con 100 nuevos funcionarios de tiempo completo, de los cuales 40 para seguir y analizar al grupo de 150', la cantidad fluctuante de personas de las que se sospecha de ser musulmanes extremistas. El servicio secreto recibirá además 200 posiciones adicionales para otorgar más atención a otros terrenos de la lucha contra el terrorismo.
El servicio secreto conserva sus funciones y no recibirá nuevas atribuciones, pero deberá funcionar mejor y, con ayuda de los planes anuales, ser dirigido más claramente por el ministro de Interior. El control sobre el AIVD debe ser "profundizado" y el servicio deberá explicar el cómo y por qué de sus actuaciones.
23 de enero de 2005
25 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
islamofobia en holanda
Los holandeses autóctonos miran con peores ojos el islam y a los musulmanes que los españoles y los italianos. Los holandeses tienen también más miedo. Una gran mayoría experimenta la presencia de musulmanes como una amenaza.
Ámsterdam, Holanda. Es el resultado de una investigación de TNS NIPO. Sólo el 19 por ciento de los encuestados no experimenta la presencia de musulmanes como una amenaza. La investigación se realizó por encargo del Grupo Lazrak, y redondea un estudio que NIPO realizó en junio del año pasado por encargo del periódico De Volkskrant.
De aquel se desprendió que el 67 por ciento de los holandeses autóctonos no tenía contacto con musulmanes y que el 65 por ciento apenas sabía algo sobre el islam, a pesar de la atención que se le daba en los medios.
El Grupo Lazrak es un grupo parlamentario constituido por una persona, Ali Lazrak, que se originó cuando Ali Lazrak se escindió del SP [Partido Socialista], hace casi un año.
La nueva investigación, que se presenta oficialmente el lunes 24, se inició tras el asesinato de Theo van Gogh. Al mismo tiempo se hizo exactamente las mismas preguntas a ciudadanos italianos y españoles.
NIPO concluye que las diferencias entre grupos de población son significativas.
Los españoles e italianos miran con mejores ojos a los musulmanes, aunque se vean confrontados con más frecuencia que los holandeses con ilegales e inmigrantes del norte de África que llegan en pateras.
Por otro lado, los holandeses autóctonos tras el asesinato de Van Gogh no han modificado en masa su imagen de los musulmanes. Pero sí dicen tener más miedo que antes de la amenaza física. El que experimenta la presencia de musulmanes como una amenaza principalmente reacciona así por miedo a la idea de tener que vivir según las leyes del islam.
La mitad de los entrevistados dice que se mudaría de barrio si este adquiriera mayoría extranjera, y otros tantos tienen miedo de que las mujeres pierdan su libertad de movimiento en entornos públicos.
Una cantidad mucho más pequeña quiere más contacto con musulmanes y está a favor de la reunificación familiar [de extranjeros con miembros de sus familias que vivan fuera de Holanda]. Los habitantes que no viven en las grandes ciudades, las mujeres y las personas de mayor formación miran cada vez con más frecuencia con malos ojos el islam y a los musulmanes.
24 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
Ámsterdam, Holanda. Es el resultado de una investigación de TNS NIPO. Sólo el 19 por ciento de los encuestados no experimenta la presencia de musulmanes como una amenaza. La investigación se realizó por encargo del Grupo Lazrak, y redondea un estudio que NIPO realizó en junio del año pasado por encargo del periódico De Volkskrant.De aquel se desprendió que el 67 por ciento de los holandeses autóctonos no tenía contacto con musulmanes y que el 65 por ciento apenas sabía algo sobre el islam, a pesar de la atención que se le daba en los medios.
El Grupo Lazrak es un grupo parlamentario constituido por una persona, Ali Lazrak, que se originó cuando Ali Lazrak se escindió del SP [Partido Socialista], hace casi un año.
La nueva investigación, que se presenta oficialmente el lunes 24, se inició tras el asesinato de Theo van Gogh. Al mismo tiempo se hizo exactamente las mismas preguntas a ciudadanos italianos y españoles.
NIPO concluye que las diferencias entre grupos de población son significativas.
Los españoles e italianos miran con mejores ojos a los musulmanes, aunque se vean confrontados con más frecuencia que los holandeses con ilegales e inmigrantes del norte de África que llegan en pateras.
Por otro lado, los holandeses autóctonos tras el asesinato de Van Gogh no han modificado en masa su imagen de los musulmanes. Pero sí dicen tener más miedo que antes de la amenaza física. El que experimenta la presencia de musulmanes como una amenaza principalmente reacciona así por miedo a la idea de tener que vivir según las leyes del islam.
La mitad de los entrevistados dice que se mudaría de barrio si este adquiriera mayoría extranjera, y otros tantos tienen miedo de que las mujeres pierdan su libertad de movimiento en entornos públicos.
Una cantidad mucho más pequeña quiere más contacto con musulmanes y está a favor de la reunificación familiar [de extranjeros con miembros de sus familias que vivan fuera de Holanda]. Los habitantes que no viven en las grandes ciudades, las mujeres y las personas de mayor formación miran cada vez con más frecuencia con malos ojos el islam y a los musulmanes.
24 de enero de 2005
©volkskrant
©traducción mQh
california ejecuta a convicto
[Rone Tempest] Las apelaciones de último minuto fueron rechazadas y el gobernador Schwarzenegger se negó a otorgar clemencia. Donald Beardslee fue ejecutado esta mañana 24 años después de haberse confesado culpable del asesinato de dos mujeres en el Área de la Bahía.
San Quentin, Estados Unidos. Mientras unos 300 opositores contra la pena de muerte montaban una vigilia en las afueras de la prisión, Beardslee, 61, fue amarrado con una correa a una camilla, donde le inyectó un cóctel de drogas.
El martes, en una declaración extraordinariamente detallada el gobernador Arnold Schwarzenegger dijo: "Nada en su petición o en los antecedentes de este caso me convence de que no entendía la gravedad de sus actos ni que pensara que estos atroces asesinatos no eran algo malo".
Poco después del rechazo del gobernador, la Corte Suprema de Estados Unidos negó sin comentarios la petición de aplazamiento de Beardslee. Las decisiones allanaron el camino para la ejecución de Beardslee a las 12:01 de la mañana, la onceava ejecución en el estado desde que los votantes reinstalaran la pena de muerte en 1978 y la primera de la administración de Schwarzenegger.
Beardslee rechazó una cena final especial y tuvo su ración normal de la prisión de macarrones con chile, ensalada y tarta.
Entre los que se reunieron para presenciar la ejecución en el pabellón de la muerte de San Quentin había cuatro miembros de la familia de Patty Geddling, 23, y Stacey Benjamin, 19, ante quienes Beardslee confesó haber matado y abandonado en lugares apartados después de una pelea sobre un negocio de drogas de 185 dólares en Redwood, California.
En una audiencia estatal para solicitar clemencia el viernes, los abogados de la defensa pidieron piedad en el caso a Schwarzenegger, diciendo que Beardslee sufría de un daño cerebral no detectado previamente que le llevó a cometer los dos asesinatos de 1981 así como el fatal apuñalamiento de una mujer de Missouri en 1969 por el que fue condenado a siete años de prisión.
Esperando que Schwarzenner siguiera el ejemplo del difunto Ronald Reagan, el último gobernador de California en otorgar clemencia a un condenado, los abogados pidieron que se permitiera que Beardslee fuera sometido a un sofisticado escáner cerebral de resonancia magnética, que no fue usado durante su juicio. En un caso de 1967, Reagan conmutó la sentencia de muerte de un asesino convicto con daño cerebral debido a que el más moderno test científico, el encefalograma de 16 canales, no estaba disponible en el momento del juicio.
Pero Schwarzenegger rechazó la teoría del daño cerebral, observando que Beardslee operaba a un nivel muy alto, llegando a obtener "las más altas notas cuando asistió al Colegio de San Mateo cuando estaba en libertad condicional por el asesinato de Missouri".
Después de pasar el fin de semana revisando el caso y la recomendación sellada de la Directiva de Penas de Prisión del estado, Schwarzenegger se negó a otorgar clemencia a Beardslee, como hizo el año pasado en otro caso de pena de muerte desde que asumió el cargo.
En febrero pasado, Schwarzenegger ignoró las peticiones de un prominente grupo de activistas norteamericanos y extranjeros -incluyendo a algunos actores- y rechazó la petición de clemencia para el convicto fugitivo Kevin Cooper. Cooper fue sentenciado a muerte por los asesinatos con hacha de tres miembros de la familia de Chino Hills y un amigo del vecindario en 1983 durante su fuga de la prisión.
Cooper se salvó de la ejecución más tarde cuando la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito envió el caso a tribunales inferiores para que consideraran los nuevos tests de DNA.
Debido a la relativa indulgencia que demostró en casos de libertad condicional -especialmente en comparación con su predecesor demócrata Gray Davis- los primeras decisiones de Schwarzenegger en casos de pena capital están siendo observados estrechamente por los fiscales del estado y abogados de la defensa.
En entrevistas Schwarzenegger dijo que cree que la pena de muerte es "un método disuasivo necesario y efectivo para impedir asesinatos". Sin embargo, el secretario de Asuntos Legales Peter Siggins dijo en una entrevista en febrero que el gobernador había señalado que él otorgaría clemencia si el caso lo ameritaba.
"Ciertamente indicó que en un caso correcto el consideraría su decisión" de otorgar clemencia, dijo Siggins, que agregó: "Le puedo decir que el gobernador apoya la pena de muerte y cree que es una forma apropiada de castigo".Desde que asumiera el cargo en noviembre de 2003, Schwarzenegger ha otorgado tres perdones y aprobado la primera conmutación de una condena de prisión de mano de un gobernador de California desde Jerry Brown.
California está a la cabeza del país con 640 reclusos en el pabellón de la muerte, pero está en el 18 lugar en la lista de ejecuciones realizadas desde 1976. Tejas ocupa el primer lugar en ejecuciones con 337, y el segundo en términos de reclusos condenados a muerte, con 455 sentencias capitales.
Debido al complicado proceso de apelación, los reclusos condenados en California esperan un promedio de más de 20 años entre la fecha de la sentencia y la ejecución. De hecho, la mayoría de los reclusos en el pabellón de la muerte del estado mueren de muerte natural. El siguiente en la lista de espera de ejecuciones después de Beardslee es Blufford Hayes Jr., cuya sentencia de muerte de 1980 fue recurrida.
En el casi cuarto de siglo que ha esperado en la cárcel del condado de San Mateo y en el pabellón de la muerte de San Quentin, Beardslee llegó a ser un recluso modelo. De acuerdo a testimonios leídos el viernes en la audiencia para la petición de clemencia, ha incluso ayudado a los funcionarios de rehabilitación de la cárcel de seguridad.
El antiguo director de San Quentin, Daniel Vasquez describió a Beardslee como un recluso raro que no tenía problemas de disciplina. "Matarlo sería una vergüenza", dijo Vasquez.
Pero Schwarzenegger no estaba impresionado por su buena conducta. "No espero nada menos que eso", dijo.
El llamado de clemencia de último minuto fue rechazado con emocionadas declaraciones de las familias de las dos mujeres del Área de la Bahía, incluyendo a los hijos maduros de Geddling.
"No sé qué problemas tiene Beardslee con las mujeres. Parece que le gusta matarlas", dijo Tom Amundson, el hermanastro mayor de Benjamin.
En 1969, cuando tenía 26 años, Beardslee mató a una mujer de 52 años que conoció en un bar de St. Louis, apuñalándola con un cuchillo en la garganta y dejando que se desangrara hasta morir en la bañera. Después de cumplir siete años de una sentencia de 18 por ese asesinato, el antiguo mecánico de la Fuerza Aérea se mudó a California para estar cerca de su madre.
Mientra gozaba de libertad condicional Beardslee consiguió una ocupación como mecánico de Hewlett-Packard, donde obtuvo consistentemente buenas evaluaciones.
En 1981 Beardslee recogió a una autostopista, Rickie Soria, drogadicta y prostituta. Beardslee se mudó a vivir con Soria, y ella lo presentó a sus amigos.
Uno de ellos, Bill Forrester, de 19 años, reclamó que le habían robado 185 dólares de una venta de drogas en la que estuvieron implicados Geddling y Benjamin. Frank Rutherford, un vendedor de drogas considerado el cabecilla del grupo, tramó un plan para llevar a Geddling y a Benjamin al apartamento de Beardslee el 24 de abril de 1981. El día antes Beardslee envió a Soria a comprar cinta de pegar para amarrar a las mujeres cuando estas llegaran.
Después de que Rutherford hiriera accidentalmente a Geddling, Beardslee, Soria y Forrester condujeron a la mujer a un lugar remoto en el condado de San Mateo, donde Beardslee disparó a la mujer dos veces en la cabeza con una escopeta recortada.
Al día siguiente, Beardslee, Soria y Rutherford, que se habían quedado con Benjamin, esnifaron cocaína mientras llevaban a la nativa de Pacifica durante 160 kilómetros hacia el solitaria área de Lake County, al norte de San Francisco. Después de que los dos hombres no pudieran estrangular a Benjamin con un garrote de alambre, Beardslee le cortó la garganta con el cuchillo de Rutherford. Antes de abandonar el lugar los dos hombres le sacaron a Benjamin los pantalones para que pareciera que había sido violada.
La policía identificó a Beardslee gracias a un número de teléfono encontrado en una de las escenas del crimen. Como en St. Louis, Beardslee confesó rápidamente los asesinatos y fue el principal testigo en los juicios. Rutherford, que murió en prisión hace dos años, y Soria fueron condenados a largas penas de prisión, y Forrester fue absuelto.
El último en ser procesado, Beardslee fue hallado culpable y tras extensas deliberaciones del jurado, sentenciado a morir en la cámara de gas de San Quentin. El método de ejecución en California fue más tarde remplazado por muerte por una inyección letal.
20 de enero de 2005
©los angeles times
©traducción mQh
El martes, en una declaración extraordinariamente detallada el gobernador Arnold Schwarzenegger dijo: "Nada en su petición o en los antecedentes de este caso me convence de que no entendía la gravedad de sus actos ni que pensara que estos atroces asesinatos no eran algo malo".
Poco después del rechazo del gobernador, la Corte Suprema de Estados Unidos negó sin comentarios la petición de aplazamiento de Beardslee. Las decisiones allanaron el camino para la ejecución de Beardslee a las 12:01 de la mañana, la onceava ejecución en el estado desde que los votantes reinstalaran la pena de muerte en 1978 y la primera de la administración de Schwarzenegger.
Beardslee rechazó una cena final especial y tuvo su ración normal de la prisión de macarrones con chile, ensalada y tarta.
Entre los que se reunieron para presenciar la ejecución en el pabellón de la muerte de San Quentin había cuatro miembros de la familia de Patty Geddling, 23, y Stacey Benjamin, 19, ante quienes Beardslee confesó haber matado y abandonado en lugares apartados después de una pelea sobre un negocio de drogas de 185 dólares en Redwood, California.
En una audiencia estatal para solicitar clemencia el viernes, los abogados de la defensa pidieron piedad en el caso a Schwarzenegger, diciendo que Beardslee sufría de un daño cerebral no detectado previamente que le llevó a cometer los dos asesinatos de 1981 así como el fatal apuñalamiento de una mujer de Missouri en 1969 por el que fue condenado a siete años de prisión.
Esperando que Schwarzenner siguiera el ejemplo del difunto Ronald Reagan, el último gobernador de California en otorgar clemencia a un condenado, los abogados pidieron que se permitiera que Beardslee fuera sometido a un sofisticado escáner cerebral de resonancia magnética, que no fue usado durante su juicio. En un caso de 1967, Reagan conmutó la sentencia de muerte de un asesino convicto con daño cerebral debido a que el más moderno test científico, el encefalograma de 16 canales, no estaba disponible en el momento del juicio.
Pero Schwarzenegger rechazó la teoría del daño cerebral, observando que Beardslee operaba a un nivel muy alto, llegando a obtener "las más altas notas cuando asistió al Colegio de San Mateo cuando estaba en libertad condicional por el asesinato de Missouri".
Después de pasar el fin de semana revisando el caso y la recomendación sellada de la Directiva de Penas de Prisión del estado, Schwarzenegger se negó a otorgar clemencia a Beardslee, como hizo el año pasado en otro caso de pena de muerte desde que asumió el cargo.
En febrero pasado, Schwarzenegger ignoró las peticiones de un prominente grupo de activistas norteamericanos y extranjeros -incluyendo a algunos actores- y rechazó la petición de clemencia para el convicto fugitivo Kevin Cooper. Cooper fue sentenciado a muerte por los asesinatos con hacha de tres miembros de la familia de Chino Hills y un amigo del vecindario en 1983 durante su fuga de la prisión.
Cooper se salvó de la ejecución más tarde cuando la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito envió el caso a tribunales inferiores para que consideraran los nuevos tests de DNA.
Debido a la relativa indulgencia que demostró en casos de libertad condicional -especialmente en comparación con su predecesor demócrata Gray Davis- los primeras decisiones de Schwarzenegger en casos de pena capital están siendo observados estrechamente por los fiscales del estado y abogados de la defensa.
En entrevistas Schwarzenegger dijo que cree que la pena de muerte es "un método disuasivo necesario y efectivo para impedir asesinatos". Sin embargo, el secretario de Asuntos Legales Peter Siggins dijo en una entrevista en febrero que el gobernador había señalado que él otorgaría clemencia si el caso lo ameritaba.
"Ciertamente indicó que en un caso correcto el consideraría su decisión" de otorgar clemencia, dijo Siggins, que agregó: "Le puedo decir que el gobernador apoya la pena de muerte y cree que es una forma apropiada de castigo".Desde que asumiera el cargo en noviembre de 2003, Schwarzenegger ha otorgado tres perdones y aprobado la primera conmutación de una condena de prisión de mano de un gobernador de California desde Jerry Brown.
California está a la cabeza del país con 640 reclusos en el pabellón de la muerte, pero está en el 18 lugar en la lista de ejecuciones realizadas desde 1976. Tejas ocupa el primer lugar en ejecuciones con 337, y el segundo en términos de reclusos condenados a muerte, con 455 sentencias capitales.
Debido al complicado proceso de apelación, los reclusos condenados en California esperan un promedio de más de 20 años entre la fecha de la sentencia y la ejecución. De hecho, la mayoría de los reclusos en el pabellón de la muerte del estado mueren de muerte natural. El siguiente en la lista de espera de ejecuciones después de Beardslee es Blufford Hayes Jr., cuya sentencia de muerte de 1980 fue recurrida.
En el casi cuarto de siglo que ha esperado en la cárcel del condado de San Mateo y en el pabellón de la muerte de San Quentin, Beardslee llegó a ser un recluso modelo. De acuerdo a testimonios leídos el viernes en la audiencia para la petición de clemencia, ha incluso ayudado a los funcionarios de rehabilitación de la cárcel de seguridad.
El antiguo director de San Quentin, Daniel Vasquez describió a Beardslee como un recluso raro que no tenía problemas de disciplina. "Matarlo sería una vergüenza", dijo Vasquez.
Pero Schwarzenegger no estaba impresionado por su buena conducta. "No espero nada menos que eso", dijo.
El llamado de clemencia de último minuto fue rechazado con emocionadas declaraciones de las familias de las dos mujeres del Área de la Bahía, incluyendo a los hijos maduros de Geddling.
"No sé qué problemas tiene Beardslee con las mujeres. Parece que le gusta matarlas", dijo Tom Amundson, el hermanastro mayor de Benjamin.
En 1969, cuando tenía 26 años, Beardslee mató a una mujer de 52 años que conoció en un bar de St. Louis, apuñalándola con un cuchillo en la garganta y dejando que se desangrara hasta morir en la bañera. Después de cumplir siete años de una sentencia de 18 por ese asesinato, el antiguo mecánico de la Fuerza Aérea se mudó a California para estar cerca de su madre.
Mientra gozaba de libertad condicional Beardslee consiguió una ocupación como mecánico de Hewlett-Packard, donde obtuvo consistentemente buenas evaluaciones.
En 1981 Beardslee recogió a una autostopista, Rickie Soria, drogadicta y prostituta. Beardslee se mudó a vivir con Soria, y ella lo presentó a sus amigos.
Uno de ellos, Bill Forrester, de 19 años, reclamó que le habían robado 185 dólares de una venta de drogas en la que estuvieron implicados Geddling y Benjamin. Frank Rutherford, un vendedor de drogas considerado el cabecilla del grupo, tramó un plan para llevar a Geddling y a Benjamin al apartamento de Beardslee el 24 de abril de 1981. El día antes Beardslee envió a Soria a comprar cinta de pegar para amarrar a las mujeres cuando estas llegaran.
Después de que Rutherford hiriera accidentalmente a Geddling, Beardslee, Soria y Forrester condujeron a la mujer a un lugar remoto en el condado de San Mateo, donde Beardslee disparó a la mujer dos veces en la cabeza con una escopeta recortada.
Al día siguiente, Beardslee, Soria y Rutherford, que se habían quedado con Benjamin, esnifaron cocaína mientras llevaban a la nativa de Pacifica durante 160 kilómetros hacia el solitaria área de Lake County, al norte de San Francisco. Después de que los dos hombres no pudieran estrangular a Benjamin con un garrote de alambre, Beardslee le cortó la garganta con el cuchillo de Rutherford. Antes de abandonar el lugar los dos hombres le sacaron a Benjamin los pantalones para que pareciera que había sido violada.
La policía identificó a Beardslee gracias a un número de teléfono encontrado en una de las escenas del crimen. Como en St. Louis, Beardslee confesó rápidamente los asesinatos y fue el principal testigo en los juicios. Rutherford, que murió en prisión hace dos años, y Soria fueron condenados a largas penas de prisión, y Forrester fue absuelto.
El último en ser procesado, Beardslee fue hallado culpable y tras extensas deliberaciones del jurado, sentenciado a morir en la cámara de gas de San Quentin. El método de ejecución en California fue más tarde remplazado por muerte por una inyección letal.
20 de enero de 2005
©los angeles times
©traducción mQh